EDUCAR EN TIEMPOS INCIERTOS                        M. Fernández Enguita, Ed. Morata.        Hay quienes ven en la educació...
EL TRABAJO EN LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO        Aunque la generalidad del público escolar (alumnos y padres) toma susdec...
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trabajo, lo cual ya justificaría por sí mismo un mayor papel de la escuela en lamoralización de la infancia. Destacar que ...
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Educar en tiempos inciertos

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Educar en tiempos inciertos

  1. 1. EDUCAR EN TIEMPOS INCIERTOS M. Fernández Enguita, Ed. Morata. Hay quienes ven en la educación el mejor y principal instrumento para ayudar alas personas a prepararse para una vida plena, una ciudadanía participativa, una posicióneconómica digna y suficiente, una convivencia no conflictiva, una apreciaciónadecuada de la cultura y unas relaciones sociales en constante proceso de cambio, yquienes aseguran que ya no es tal, que sería inútil estudiar cuando se extienden eldesempleo y el subempleo entre los jóvenes. Este libro trata de exponer algunas de las líneas fundamentales de esos procesosde cambio, en la medida que afectan particularmente a las instituciones escolares y a latarea educativa.LA EDUCACIÓN Y EL CAMBIO SOCIAL La institución escolar, ¿tiene un papel “reproductor” o “transformador”?, esdecir, ¿contribuye a conservar la sociedad o a cambiarla? Nadie se pregunta en realidad si la institución escolar pretende petrificar lasociedad de una vez por todas o darle la vuelta como se le da a un guante, sino cuál delos dos componentes, continuidad o cambio, predomina en su acción. La clave no estáen la escuela, sino en la sociedad en torno a ella. Las escuelas son, o tienden a serconservadoras, reproductoras, cuando la sociedad es estable, estática; y progresistas,transformadoras, cuando la sociedad es cambiante, dinámica. En las sociedadespredominantemente estáticas, la escuela no es ni una cosa ni otra, pues simplemente noes, ya que (casi) nadie tiene necesidad de ella. En las sociedades que cambian y,además, saben o creen saber en qué dirección lo hacen, la escuela se convierte en unpotente (y manipulado y controlado) instrumento de transformación. El cambio existe, pero es imperceptible de una generación a otra, al menos parala mayoría de la población, bien sea por su lentitud, bien porque afecta sólo a sectoresminoritarios. Cambio intergeneracional: perceptible de una generación a otra parasectores relevantes de la población, aunque sea en distintos momentos y generaciones.Cambio intrageneracional: perceptible de manera generalizada, dentro de una mismageneración y en los aspectos fundamentales de la experiencia humana: economía,política, cultura, familia, ciudad… Esto son cambios sustanciales en las formas de vida, trabajo y convivencia, enlos que distintos sectores sociales pueden estar pasando, dentro de una misma sociedad,por las distintas fases.DIVERSOS ALUMNOS Y DIVERSOS PROFESORES El cambio en el tiempo se vive también como cambio en el espacio: el públicode la escuela es comparativamente más diverso, porque la sociedad es más diversa yporque sectores más amplios de ella acceden por más tiempo a la institución. Elenseñante se encuentra entonces con que, lo que para unos es demasiado, para otros esinsuficiente. Los cambios sociales no sólo no llegan en un día, sino que lo hacen antes enunos países que en otros, esto hace que, en un momento dado, puedan coexistir, dentrode una misma sociedad, grupos que se encuentran en estadios muy distintos del procesode modernización, o que recorren o han recorrido este proceso en formas muy dispares.
  2. 2. EL TRABAJO EN LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO Aunque la generalidad del público escolar (alumnos y padres) toma susdecisiones en materia de educación pensando, ante todo, en la relación entre ésta y elempleo, los profesionales del sector han pasado de tener muy poco presente este vínculoa dividirse ante el mismo. Apenas importa lo que se haga en la escuela cuando acechaun mercado de trabajo impresentable (desempleo, precariedad, subempleo, contratosbasura). La economía cuenta, y mucho, pues no cabe pensar en una democracia sana sinuna economía sana, en la que no haya grupos excluidos de las oportunidades opreferidos en la distribución de la riqueza, y que una vida personal plena y grata pasa engran medida por un trabajo digno y satisfactorio. La escuela siempre ha tenido y sigueteniendo hoy una estrecha relación con la economía, y en especial con la organizacióndel trabajo.EDUCAR EN LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO La educación nunca había tenido tanta importancia económica como en nuestrosdías, lo mismo para las sociedades como para los individuos. Éste es el sentido de lasfrecuentes afirmaciones sobre que estamos entrando en (la era de) la economía (o lasociedad) del conocimiento (o de la información, informacional, digital, etc.) Lo característico de la economía de la información, o de la sociedad delconocimiento, es el crecimiento espectacular del papel de la cualificación.Precisamente, el hecho de que estemos en medio de la tercera revolución industrial, queasigna a la información y el conocimiento un papel cada vez más decisivo en laproducción, multiplica el poder de la cualificación y divide a la sociedad en torno a ella,se deriva, como no podía ser menos, una importancia redoblada de la educación.LA CIUDADANÍA EN LA ERA DE LA GLOBALIZACIÓN El Estado-nación ha sido y sigue siendo, junto a la empresa industrial, el otrogran beneficiario del proceso de escolarización. La primera expansión significativa de lavida escolar vino en muchos casos de la iglesia y del movimiento obrero, a través dealgunas órdenes religiosas y de los movimientos de autoinstrucción vinculados agremios, sindicatos y partidos de los trabajadores. Pero, al menos a partir del S. XIX (en algunos casos, como Escocia o Alemania,antes), los estados nacionales estuvieron entre los primeros interesados en la expansiónde la educación y han sido los principales determinantes de su organización. Unassombras respecto a este tema y que a día de hoy se intensifican es que la globalizaciónde la economía deja pequeños a los estados nacionales y los movimientos migratoriosintensifican la diversidad interna de cada uno de ellos.LA EDUCACIÓN INTERCULTURAL EN LA SOCIEDAD MULTICULTURAL Ciertas minorías pueden haber quedado al margen del proceso de construcciónnacional, principalmente por estrategias excluyentes de la mayoría pero también, enalguna medida, por estrategias aislacionistas propias, reactivas o no. La segregación deestas minorías puede tener que ver especialmente con su modo de vida, con diferenciasreligiosas, con su presunta lealtad a poderes extra o supranacionales, pero el resultado essiempre la exclusión de la ciudadanía. Pero esta es precisamente la situación que crea la
  3. 3. coexistencia de distintas culturas dentro de una misma comunidad política, cualquieraque sea el origen de aquéllas (nacionalidades, minorías, inmigrantes). La primerarespuesta escolar ha sido siempre la asimilación pura y simple, la aculturación; es decir,la imposición de la cultura escolar por encima de cualquier cultura popular, étnica,grupal, extranjera. Y “cultura escolar” significa, claro está, la cultura de los gruposdominantes en la sociedad: de la etnia mayoritaria, de la clase alta, de los varones, delos estratos ya educados… aunque pasada por el eficaz tamiz de ese grupo social quetiene en la cultura su principal posesión: las nuevas clases medias funcionales engeneral y el profesorado en particular. La cultura, cualesquiera que sean su origen y su forma, es un elementoconstitutivo de la identidad de los individuos y, por tanto, debe ser respetado. Aceptarque todas las culturas, por distintas que sean, contienen elementos de valor, que puedencoexistir unas junto a otras y que la diversidad cultural es un bien en sí misma.ENCUENTROS Y DESENCUENTROS FAMILIA-ESCUELA Desde el punto de vista de la escuela, la familia ya no está en el lugar asignadoantaño, o por lo menos ya no es la misma familia, con las mismas posibilidades yfuncionalidades. Esto supone un desplazamiento de la familia a la escuela, en primerlugar, de las funciones de custodia, y, segundo, de la socialización en su forma máselemental. Por otra parte, la familia ya no acepta con facilidad una posición desubordinación deferente frente al profesorado, lo cual produce un tercer problema: el dequién controla a quién. Por otra parte, han desparecido las pequeñas comunidades tradicionales (aldeas,pueblos, incluso barrios urbanos en los que las mismas familias han vivido porgeneraciones) en las que el conocimiento era general y los niños podían sentirseprotegidos –y controlados- por todos los adultos. Aunque entre el profesorado son frecuentes los reproches hacia la “dejación” deresponsabilidades por parte de la familia (quieren desembarazarse el mayor tiempoposible de los niños, ven en la escuela una guardería o un aparcamiento, et.) nada hay dechocante en este proceso. Los hogares son cada vez menos autoinsuficientes, y todos consumimos lo queno producimos y producimos lo que no consumimos; se confía, en parte, la custodia delos niños a la escuela, es decir, a día de hoy, la escuela suplementa a la familia comoayer lo hacía la pequeña comunidad del entorno.LA SOCIALIZACIÓN DE LA SOCIALIZACIÓN Y EL IMPERIALISMO ESCOLAR El aprendizaje de los oficios ha desaparecido virtualmente. Cuando unaproporción importante de familias vivían en economías de subsistencia (como parte delcampesinado) o del trabajo por cuenta propia (campesinado, artesanado, pequeñocomercio), cuando la ley permitía una incorporación más temprana al trabajo asalariado,la escolarización estaba menos extendida y diversos grupos ocupacionales controlabanlas condiciones de acceso al servicio o profesión. La escuela, por su parte, también ha cambiado. De ocupar apenas un discretolugar en la vida de las personas (cuatro a seis años para la mayoría, menos o nada paramuchos y más que eso sólo para los pocos encaminados a las profesiones liberales yburocráticas), ha pasado a absorber prácticamente la niñez, la adolescencia y buenaparte de la juventud: diez años obligatorios de derecho (primaria y ESO), más otroscinco o seis obligados de hecho (infantil y secundaria superior). Huelga decir que esetiempo de más en la escuela es tiempo de menos en la familia, en la comunidad y en el
  4. 4. trabajo, lo cual ya justificaría por sí mismo un mayor papel de la escuela en lamoralización de la infancia. Destacar que el primer interesado en ello ha sido elprofesorado, que ha visto la expansión del sistema educativo formal e informal unafuente de oportunidades profesionales. La escolarización, y todavía más la pública, hasido siempre presentada como la alternativa necesaria al adoctrinamiento religioso, a unaprendizaje pretendidamente ineficaz y constreñido por el conservadurismo de losgremios y a las desigualdades sociales y culturales de origen. La escuela es la primera institución pública (pública vs. Doméstica, sea estatal oprivada) a la que los niños acceden de modo sistemático y prolongado. Esto, por sí solo,la señala como el lugar de aprendizaje de formas de convivencia que no cabe aprenderen la familia, donde aquélla está vertebrada por los lazos del afecto y la dependenciapersonal. La familia puede educar eficazmente para la convivencia doméstica, pero esconstitucionalmente incapaz de hacerlo para la convivencia civil, puesto que no puedeofrecer un marco de experiencia. En esto puede cooperar con la escuela, pero no puedeentregarle el trabajo hecho. Por lo demás, la escuela puede encontrarse con que lasociedad más amplia y su propia lógica institucional la empujan en direcciones distintasa las de la familia, o a las de algunas familias, incluso en terrenos en que lasocialización doméstica sí es eficaz (por ejemplo, en el ámbito de las relaciones degénero, donde aquélla tiende a ser más igualitaria que ésta). Además, la escuela es, para la mayoría, el primer lugar de aproximación a ladiversidad existente y creciente en la sociedad global. En ella se ve el niño llevado aconvivir de forma sistemática con alumnos de otros orígenes, razas, culturas, clase ycapacidades con los que, fuera de la escuela, tiene una relación nula o escasa.EDUCACIÓN Y JUSTICIA SOCIAL La expansión de la escuela y los programas y políticas educativos han idosiempre estrechamente unidos a la demanda de igualdad social, ha estado siempreimpregnado por la idea de que la educación debía ser una manifestación y uninstrumento de la igualdad social, esta vinculación no puede decirse que haya sidojamás clara ni en su ámbito, ni en sus objetivos ni en sus métodos, en su ámbito no hasido porque no ha ido variando el colectivo considerado con derecho a un trato igual; ensus objetivos, porque ha oscilado entre la igualdad de oportunidades y la igualdad deresultados y se ha planteado metas cambiantes, en general crecientes pero no sinvacilaciones, resistencias ni retrocesos; en los métodos, porque ha pasado por políticassegregadoras, uniformes, compensatorias y diferencialistas.LOS CENTROS, SU ORGANIZACIÓN Y SU ENTORNO Todo centro de enseñanza es una organización, y como tal, un sistema. Lasorganizaciones, incluyendo las escolares, son un conjunto de elementos materiales yhumanos afectos a un fin o a un conjunto de fines. En sí mismos, estos elementosapenas constituyen un agregado, una colección de singularidades, pero unidos por unaserie de relaciones que, alcanzando un nivel mayor de complejidad, constituyen unaestructura y, en la medida en que persiguen unos fines y pueden transformarse enfunción de ellos, forman un sistema.LA CRISIS EN LA ORGANIZACIÓN ESCOLAR, O LA QUIEBRA DEL SISTEMARACIONAL
  5. 5. Las reiteradas reformas generales y parciales de la educación han puesto aprueba los hábitos de las organizaciones escolares. Como sistemas racionales, loscentros de enseñanza son estructuras, conjuntos de relaciones estables encaminadas allogro de un fin implícito o impuesto desde el exterior. Su respuesta al cambio essiempre negativa, reactiva. Son capaces de reponer las relaciones quebradas, de volveral estado anterior a alguna alteración y de mantener el equilibrio.LAS TRANSFORMACIONES DE LA PROFESIÓN No sólo la sociedad entorno, la institución escolar o las políticas educativascambian, por supuesto: también lo ha hecho, lo hace y lo hará el profesorado. Hay pocas profesiones, si es que existe alguna, en las que la actividad realizadapor el profesional y el servicio recibido por el cliente resulten tan coextensivas, aunquesean la misma cosa como en la educación. Primero porque el tiempo de aprendizaje delalumno es sobre todo el que pasa con el profesor, y el tiempo de trabajo del profesor esante todo, el que pasa con el alumno. Segundo porque en la relación educador-educandoestán implicadas todas las facetas del educador. En la actividad docente no sólo cuentael mayor o menor dominio de los conocimientos a impartir y evaluar, sino también, y amenudo más, aspectos como la capacidad de empatía, la fe en el propio trabajo o elejemplo personal. Tercero, el maestro y el profesor son, no la totalidad, pero sí loesencial de los recursos de la actividad escolar. Y por último, la relación docente-discente (alumno) se basa en un permanente cara a cara entre ambos, lo cual multiplicala importancia de toda suerte de detalles e incidentes, de los estados de ánimo de losparticipantes, etc. Se ha dicho en el aula que en pocos lugares como en ella se puedellegar a vivir en tanta proximidad con los demás, por lo cual entran en juego conespecial fuerza la convivencia, y en el conjunto de actividades propias de la institución,todas las piezas de las que se compone la persona, a diferencia de otras relaciones másespecializadas en las que es fácil involucrarse de manera parcial y limitada.
  6. 6. VALORACIÓN PERSONAL Me ha parecido un libro interesante puesto que ayuda a comprender los“problemas” que se dan en el campo de la educación, pues no es un camino fácil, ya queestá sometido a continuos cambios y adaptaciones, sufre tanto cambios políticos, comocambios diarios, los políticos se podrían evitar, ya que no importa que gobierne unpartido u otro, independientemente de sus ideas, deberían luchar por favorecer el biende la escuela, ya que no se juega con un papel o un objeto que podamos utilizar en unmomento u otro, si no con la vida de niños que llegarán a ser, más adelante personascon una profesión u otra, según lo que prefieran, y que yo, personalmente, preferiríaaportarles la mejor educación posible, con los mejores medios de que dispusiera. Encuanto a los cambios diarios y circunstanciales, aquellos que se dan de formaprovocada, pero inevitable, como por ejemplo la inmigración, que provoca, comoconsecuencia, la multiculturalidad, o mejor dicho la interculturalidad, que es por la quedeberíamos luchar todos, aunque sea bastante complicada, tendríamos que trabajar yesforzarnos por conseguirlo. Este libro ayuda a comprender desde el principio, como ha ido cambiando laeducación desde la revolución industrial, haciendo referencia al cambio provocado enlos tipos de familia, en la forma de criar a los niños, algo que me parece muy interesantedesde para el profesorado, pues hemos de ser conscientes que en casa, se dispone demenos tiempo para educar a los más pequeños, no quiero decir que no se quiera o queno se lleve a cabo, si no que a día de hoy, es bastante más complicado que antes, cuandola mujer no trabajaba y se dedicaba exclusivamente al cuidado de los hijos. “Querer es poder”, y eso es con lo que me quedo del libro, por difíciles que sepongan las cosas, siempre debemos QUERER.

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