Hídrica 2011

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HERRAMIENTAS
Representaciones sociales: herramienta analítica para entender los usos del agua.
- Karla Esperanza Zamora.

EXPLICACIONES
Participación social para la sustentabilidad del agua subterránea en La Laguna.
- Hilda Georgina Hernández Alvarado.

Organizaciones campesinas, miembros, dirigentes y agua.
- Rosa María Torres Aguayo.

Reglas operativas en el distrito de riego 017, el caso del módulo IV El Vergel.
- Fernando Ortega Ávalos.

IMÁGENES
"La llegada del padre Nazas".
- Elena Maciel Duarte.

PALABRAS
Remembranzas de un ejidatario de "El Estribo".
- Olivia Ramos Arellano.

Zoé y el Padre Nazas.
- Elías Alejandro García Hernández.

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Hídrica 2011

  1. 1. HídricaRevista de Investigación Socioambiental Cuerpo Académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. “Sociedad, Comunicación y Cultura” No. 1. Enero-Diciembre de 2011.
  2. 2. DIRECTORIO. Universidad Autónoma de Coahuila, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales LIC. MARIO ALBERTO OCHOA RIVERA Rector DR. EDGAR BRAHAM PRIEGO Coordinador General de Estudios de Posgrado e Investigación LCQ. JOSÉ MANUEL MARTÍNEZ GALLEGOS Coordinador Unidad Torreón DR. CELSO MANUEL VALENCIA CASTRO Coordinador de Posgrado e Investigación Unidad Torreón LIC. PASCUAL REYES HERNÁNDEZ Director Facultad de Ciencias Políticas y Sociales Hídrica Dra. Hilda G. Hernández Alvarado Directora Comité Editorial Dr. Hernán Salas Quintanal, Subdirección de Proyectos Universitarios del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México. Dra. Cecilia Sheridan Prieto, Investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, Programa Noreste. Dr. Enrique Campos López, Investigador del Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco. Dr. José Luz Ornelas López, Investigador de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Coahuila. Dra. Blanca Chong López, Investigadora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Coahuila. MC. Gerardo Jiménez González, Investigador de la Facultad de Agricultura y Zootecnia de la Universidad Juárez del Estado de Durango. Dr. Ignacio Orona Castillo, Investigador de la Facultad de Agricultura y Zootecnia de la Universidad Juárez del Estado de Durango. Dr. Manuel Fortis Hernández, Investigador del Instituto Tecnológico de Torreón. Fotografía de la portada: Título: “Adagio” Lugar: Cañón de Fernández Edo Durango Autor: Daniel Isaac Prado Enríquez. Diseño: Lic. Juan Carlos Hernández Cruz. Las opiniones vertidas en los artículos de esta revista no representan la postura institucional de la Universidad, son juicios de estricta responsabilidad de los autores HERRAMIENTAS Representaciones sociales: herramienta analítica para entender los usos del agua Karla Esperanza Zamora Soto EXPLICACIONES Participación social para la sustentabilidad del agua subterránea en La Laguna Hilda G. Hernández Alvarado Organizaciones campesinas, miembros, dirigentes y agua Rosa María Torres Aguayo Reglas operativas en el distrito de riego 017, el caso del módulo IV El vergel Fernando Ortega Avalos IMÁGENES “La llegada del padre Nazas” Elena Maciel Duarte PALABRAS Remembranzas de un ejidatario de “El Estribo” Olivia Ramos Arellano Zoe y el padre Nazas Elías Alejandro García Hernández INDICE 4 Presentación. Hilda G. Hernández Alvarado 1 12 28 39 48 50 56 HídricaRevista de Investigación Socioambiental No. 1. Enero-Diciembre de 2011.
  3. 3. Presentación ídrica, Revista de Investigación Socio Ambiental es una publicación anual de la Universidad Autónoma de Coahuila a través del Centro de Investigación e Intervención Socioambiental de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, tiene como tema generador al agua en sus diferentes dimensiones territoriales y orientaciones disciplinarias con enfoque social. La relación que los grupos sociales establecen con los ecosistemas, los bienes y servicios ambientales sólo puede ser analizable desde una perspectiva sistémica en que la participación de cada uno de los componentes tiene la misma relevancia. Sin embargo, la complejidad que ello implica obstaculiza el pertinenteacercamientoteóricoymetodológico. En este contexto habrá que reconocer la ausencia de un vértice o centro sistémico, sea la naturaleza o la sociedad, pues el predominio de alguno conlleva a la centralización de cierto componente y el riesgo de la subordinación del resto. Sin embargo es necesario reconocer también los límites de la capacidad humana para abstraer, conocer, aprehender y explicar hechos y acontecimientos en que se expresa de manera integral tal vinculación. Considerando lo anterior, se propone, como recurso metodológico, la focalización de alguno de los componentes de este amplio y complejo sistema, de tal forma que, con fines de operacionalización, se destaque la presencia de algún componente como tema generador en el análisis. La premisa fundamental es, en este sentido, que la priorización analítica de uno de los componentes implica el reconocimiento del resto y el carácter integral de un sistema del que el ser humano forma parte. El componente que en esta revista deviene en tema generador es el agua. La forma de apropiación, uso y manejo de este recurso constituye el hiloconductorquepermitirálaobservacióny elanálisisdelacomplejidadsistémica. Las secciones que organizan la diversidad de los artículos son: herramientas, explicaciones, imágenes y palabras. La primera de ellas, de “Herramientas” alude a las reflexiones y a la sistematización de los recursos conceptuales y metodológicos que desde las ciencias sociales permiten explicar los hechos y acontecimientos de la dinámica social inherente al uso y manejo del agua en el amplio horizonte de la vinculaciónsociedady medioambientenatural. La sección de “Explicaciones” concentra las interpretaciones, razonamientos, inferencias y conclusiones sobre los fenómenos y acciones sociales vinculadas al uso, explotación y administración de los recursos naturales en general e hídricos en particular. La sección de “Imágenes” intenta ofrecer un acercamiento a las representaciones sociales predominantes en una sociedad particular. Se parte de la premisa de que las ilustraciones, fotografías y dibujos constituyen expresiones del universo simbólico del ser social en su relación con el agua y el ambiente. La sección titulada “Palabras” privilegia el mundo interior, la subjetividad de los actores sociales mediada lingüísticamente y expresada en narraciones, descripciones, y en general enunciaciones que reflejan el mundo objetivo y subjetivo de la sociedad en su relación con el agua y el ambiente. Este primer número concentra su atención en la problemática del agua en la Comarca Lagunera, el artículo “Representaciones sociales: herramienta analítica para entender los usos del agua” de Karla Esperanza Zamora Soto presenta una propuesta analítica cuyo eje articulador es el concepto de representaciones sociales. Se refiere a la importancia de la conciencia práctica y discursiva desde la perspectiva deAnthony Giddens como recursos conceptuales para acercarse a la realidad en que se expresan las representaciones sociales de los usuarios del agua, en este contexto conceptual Zamora reflexiona sobre el valor del agua y las dimensiones de la cultura del agua, ofrece así una propuesta para el acercamiento al H HÍDRICARevista de Investigación Socioambiental 1
  4. 4. mundosubjetivodelosusuarios delagua. En la sección de explicaciones se presentan tres artículos, el primero de ellos “Participación social para la sustentabilidad del agua subterránea en La Laguna” presenta un recuento de la participación social y el manejo por cuenca en la política federal de los recursos hídricos en México. En este marco se analiza la importancia del agua subterránea en el desarrollo regional de la Comarca Lagunera, ámbito en que predomina el sistema de producción láctea. Se sugiere como hito el reconocimiento de la sobreexplotación del agua subterránea como para la posterior búsqueda de soluciones, entre las cuales se ubica la implementación de políticas federales en el ámbito local y la promoción de la participación social en los colegiados relacionados con el uso y manejo del agua, en este sentido se ubica la conformación y operación del Comité Técnico deAguas Subterráneas (COTAS) delAcuífero Principal; el análisis de la conformación de éste y; las actividades realizadas hasta el momento de la producción del artículo. Lo que muestra el privilegio del sector empresarial lechero, así como la promoción de la participación social “desde arriba”. No obstante lo anterior se reconoce la oportunidad de generar, a través de la figura del Consejo de Cuenca y del COTAS procesos orientados a la conservación y uso sustentable del recurso en la medida que permitirían incorporar estrategias que promuevan el compromiso y la supervisión mutua a fin de conformar arreglos institucionalesparaeluso sustentabledelaguasubterráneaenlaComarcaLagunera. En el segundo artículo de esta sección “Organizaciones campesinas, miembros, dirigentes y agua” Rosa María Torres concentra su atención en la Central Campesina Cardenista (CCC), su actividades; la forma en que se estructura y; las relaciones que se establecen en su interior, todo ello en lo que concierne a la atención a problemas de agua, considerando este tema generador la autora analiza las relaciones al interior y hacia el exterior de dicha organización y concluye que tal proceso se caracteriza por el predominio de relaciones clientelares y que la relación entre los miembros y las dos líderes de la organización están mediadas por lealtad y el agradecimiento. Por otro lado, las relaciones de esta organización campesina con las organizaciones externas se fundamentan en la gestoría y en las estrategias de presión, particularmente en la relación que establece con la burocracia de las dependencias gubernamentales en los distintos niveles de gobierno. Fernando Ortega en su artículo “Reglas operativas en el distrito de riego 017, el caso del módulo IV El Vergel” se cuestiona sobre los arreglos institucionales que los usuarios ejidales y pequeños propietarios establecen en el uso del agua. Para tratar de resolver esta incógnita revisa el caso del Distrito de Riego 017, Módulo IV el vergel. En este contexto analiza las reglas operativas en la distribución del agua, el riego, la medición y el control. El autor analiza el papel que juega el Estado a través de la Comisión Nacional delAgua y los mecanismos de supervisión y sanción. El autor recupera de manera importante los discursos de los usuarios directamente involucrados y concluye que no existen mecanismos institucionales que promuevan el establecimiento de un diálogo fluido entre usuarios y dirigentes de la asociación de usuarios, mientras que porotrolado,destacalainexistenciademecanismoseficientesy legítimosdesupervisionesy sanciones. En la tercera sección de “Imágenes” Elena Maciel Duarte presenta una colección de cuatro fotografías sobre la avenida del Nazas con el título sugerente de “La llegada del padre Nazas”, en ella se muestra la importancia que, para los laguneros, tiene el mencionado río, en tanto lo esperan con cierta impaciencia y una vez que llega disfrutan su presencia. Finalmente en la sección de “Palabras” Olivia Ramos Arellano, presenta las “Remembranzas de un ejidatario de El Estribo”, relato que permite al lector acercarse al mundo interior de un usuario del agua que con su relato moviliza recuerdos al evocar al reparto agrario y su vida en el ejido, lo que se entremezcla con su vida personal, sus percepciones, emociones y sentimientos sobre los “otros significativos” del mundo de sus “semejantes” (en palabras de Shutz, Berger y Luckman). HÍDRICA 2 Revista de Investigación Socioambiental
  5. 5. En esta misma sección Elías Alejandro García construye una realidad mediada por la imaginación sobre la experiencia de Zoe, la niña que por primera vez asiste, en compañía de su padre, al encuentro con el padre Nazas. La curiosidad, el asombro y la serenidad son elementos presentes en el cuento de “Zoe y el padre Nazas”. La diversidad que caracteriza a los artículos que aquí se presentan pretende lograr un acercamiento desdeunamultiplicidaddeperspectivasaunasociedadhídricaenparticular,ladelaComarcaLagunera. Hilda Georgina Hernández Alvarado Directora de la Revista HÍDRICA 3 Revista de Investigación Socioambiental
  6. 6. Resumen Este artículo se deriva de una investigación relacionada con la interacción de la sociedad con el medio ambiente, en este caso, con el agua. En él se abordan consideraciones teóricas y se presentan las herramientas analíticasquepermitenelanálisisdelarelaciónentrelasrepresentacionessocialesy los usos delagua. Estos ejes analíticos dan explicación a los acontecimientos de nuestro alrededor, por tal motivo, ayudan al entendimiento de nuestras acciones y sobre todo, a comprender la interacción que existe entre la sociedad y el medioambienteenlaComarcaLagunera. Palabrasclaves Representacionessociales,agua,ComarcaLagunera. Representaciones sociales: herramienta analítica para entender los usos del agua. Karla Esperanza Zamora Soto 4 Revista de Investigación Socioambiental HERRAMIENTAS
  7. 7. Las representacionessociales. Las representaciones sociales en la vida cotidiana permiten explicar los acontecimientos a nuestro alrededor. En este sentido, las representaciones sociales del agua son fundamentales en el análisis de las prácticas y la relación de los actores sociales con elmedioambiente. Los ejes analíticos de la investigación son: el concepto de representaciones, conciencia práctica, conciencia discursiva, vida cotidiana, valor del agua ycultura. El concepto de representación social es una herramienta teórica fundamental en este trabajo, pues gracias a este se puede descifrar cuál es el valor que le atribuyen al agua los usuarios de tipo doméstico y acercarnos a las prácticas de los usuarios sobre elrecurso. Hace un siglo, dicho concepto comenzó a utilizarse en las ciencias sociales gracias a la propuesta teórica de Durkheim, teórico social que empleaba la categoría de representación colectiva como un proceso de cognición en el cual los individuos, al interactuar en la sociedad, son capaces de transmitir, por medio de la comunicación y la emisión de signos, sensaciones que se convierten en unsentimientocomún. Además, los estudios donde se aborda el tema de representación han ido fortaleciendo su campo de estudio y también su metodología. Aunque sociólogos, psicólogos y antropólogos (entre otros) han abordado de maneras distintas esta concepción, todos coinciden en que las representaciones, ya sean colectivas o individuales, permiten la explicación de la realidad. Debido a ello, la Sociología se ha especializado en el tema y la Psicología ha aportado herramientas para entender cómo se realiza el procesodecogniciónsocial. El concepto de representación ha sido de gran utilidad para los estudios que tratan de establecer cómo piensa la gente con respecto a una situación u objeto determinado, de tal manera que dicha concepción ayuda a comprender la manera en que actúanlos sujetossocialesenlavidacotidiana. Los científicos sociales que estudian las representaciones concuerdan en la utilidad que tiene esta herramienta analítica para el entendimiento del comportamiento de los sujetos sociales ante el mundo y sus problemáticas. Asimismo, a través de esta concepción se desprenden diversos estudios que tratan la representación social en la educación, la salud, la cosmovisión indígena, etc. Hacer, pues, el análisis a profundidad de la representación como categoría analítica para la formulación de teorías en las ciencias sociales permite descifrar dichas cuestiones. Una de estas teorías ha sido propuesta por los psicólogos sociales, particularmente por Jodelet, quien proporciona un concepto que será determinante para entender lo anterior. Define a las representaciones como: “Modalidades de pensamiento práctico orientados hacia la comunicación, la comprensión y el dominio del entorno social, material e ideal” (Jodelet, 1986, pp. 474-475). Así, las representaciones sociales ayudan a explicar cómo es que el sujeto social aprehende la realidad y la interpreta para actuar en la cotidianeidad. Julia Flores coincide con Jodelet, pues “son concepciones y discursos que conforman y perpetúan los principios que actúan en los diversos campos sociales y que, a su vez, forman parte de los discursos más amplios que han condicionado en mayor medida la existencia de los individuos” (Flores, 2005, p.10). Queda claro que las representaciones “siempre tienen un grado de correspondencia con la realidad” (Peña, 1996, p. 4) y crean las condiciones para que “los sujetos sociales aprehendamos los acontecimientos de la vida diaria, las características de nuestro medio ambiente, las informaciones que en él circulan y a las personas de nuestro entorno próximoo lejano”.(Jodelet,1986,p.473). El concepto de representaciones nos permite descubrir cómo se relaciona la sociedad con su medio ambiente. Las representaciones no sólo se quedan en el discurso sino que entran al nivel de la práctica, de la acción social. Jodelet afirma que la representacióntambién: “... ayuda a la explicación de la realidad, pues ésta es una forma de discurso y desprende sus características de la práctica discursiva de los sujetos sociales. Por lo tanto, la práctica social del sujeto también es tomada en consideración”(Jodelet,1986,p.479). 5 Revista de Investigación Socioambiental HERRAMIENTAS
  8. 8. El discurso y la práctica social Como ya se ha mencionado en párrafos anteriores, dos puntos importantes en el estudio son el discurso y la práctica de los sujetos sociales. Sobre este aspecto, Giddens aporta los elementos que están intrínsecamente ligados al comportamiento de los individuos en la interacción social y con el medio ambiente. Uno es el de Conciencia Práctica que “supone una recordación a la que la gente tiene acceso en la duración de una acción sin ser capaz de expresar lo que con ello sabe” (Giddens, 1998, p. 84). Es decir que, para entender el comportamiento de los usuarios del agua de consumo doméstico, es de suma importancia ver las prácticas que se tienen al usar el recurso al interior del hogar. Mientras que el otro es el de Conciencia Discursiva que “connota las formas de recordación que el actor es capaz de expresar verbalmente”. Por ejemplo, en este caso, el discurso que utilizan al referirse a la importancia que tiene el agua en la vida de los actores sociales, es decir, en la vida cotidiana de los mismos, muestra el grado de sensibilización de los usuarios del agua ante la escasez del recurso y los problemas que esto representaenunaregiónespecifica. La conciencia práctica y discursiva, dice Giddens (Ibídem.), “denotan mecanismos psicológicos de recordación, tal como se les emplea en contextos de acción”. En conclusión, estos dos elementos, al interrelacionarse en la vida cotidiana, son fundamentales para el entendimiento de las representaciones sociales y la utilización del agua en los habitantes de la región, elementos que giran en torno a la conducta y la cognición social de los usuarios delaguadeconsumodoméstico. Bajo estas condiciones se hace necesaria la comparación para distinguir las diferencias y semejanzas que existen entre la conciencia discursiva, que nos sirve para ver cómo piensa la gente con respecto al agua a través del discurso, y la conciencia práctica, que refiere a las acciones de los usuarios deconsumodomésticoenlosusos delagua. Las representaciones sociales “se presentan con imágenes que condensan un conjunto de significados; sistemas de referencias que nos permiten interpretar lo que nos sucede; categorías que sirven para clasificar las circunstancias y teorías que permiten establecer hechos sobre ellos” (Jodelet, 1986, p.472). Las representaciones tienen su origen en lo colectivo y facilitan que el sujeto social sea parte de un grupo determinado, pues éstas también son parte de su contexto social en donde el sujeto lo asimila como propio, agregándole también valores y modelos que provienen de su contexto: “La representación también es considerada la expresión 6 Revista de Investigación Socioambiental HERRAMIENTAS
  9. 9. Así, se establece el proceso de institucionalización. “Esta aparece cada vez que se da una tipificación recíproca de acciones habitualizadas por tipos de actores” (Berger y Luckmann, 1991, p. 76). La habituación y la institucionalización son importantes herramientas analíticas para entender el proceso de cognición del sujetoenlavidacotidiana. La estructura de la representación ¿Cómo se instauran estas representaciones en la sociedad? ¿Cómo se puede saber cuando estamos frente a una representación? Pues bien, la representación social, según Peña (1996), es un fenómenoquese manifiestaencuatroformas: 1. Mediante la actividad cognitiva de orden social. El proceso de cognición social donde se producensímboloscomolos valores,lasideas,etc. 2. Mediante la producción de significados por parte del sujeto. Cuando el sujeto asimila estos símbolos, valores e ideas, las internaliza hasta que les agrega un valor, las institucionaliza y los consideracomoverdaderosyreales. 3. Mediante la práctica. Es la fase última del proceso de cognición social y por lo tanto, de las representaciones sociales donde el sujeto pone en práctica lo aprehendido, lo asimilado y lo institucionalizado durante el proceso. Es aquí cuando se observan y reflejan las estructuras sociales en las que el sujeto se desenvuelve (Peña, 1996, p.8). 4. Mediante el discurso. Cuando todo lo asimilado se transforma en discurso y se puede reproducir a través de la comunicación que se da al interactuar en la sociedad. Estas dos últimas formas son las más importantes para este estudio. Ello tiene que ver con la conciencia discursiva y la conciencia práctica del sujeto donde se pueden observar las representaciones. Esta breve síntesis de la representación social establece que la representación social es siempre una manifestación colectiva e individual. En un nivel intermedio también posee tintes sociales. La representación es el enlace entre el individuo y la sociedad, entre el discurso y la práctica: “Desde las representaciones sociales se pueden entender las de una sociedad determinada” (Jodelet, 1986, p. 479). La representación es una construcción colectiva y la socialización implica la interacción con otros actores. El sujeto asimila las representaciones a través de la interacción social pero cada sujeto le agrega un significado distinto a lo aprehendido. Lo asimilado en sociedad no pierde sentido debido a que es un conocimiento compartido que tiene su origen en lo social, por lo tanto, existe un factor en común.Todo lo que acontece en la sociedad es un saber que está al alcance de los individuos a través de la socialización y el valor que le agrega el sujeto depende de las experiencias y situaciones que determinansu vidacotidiana(Vercuadro). Por otro lado, las representaciones tienen dos dimensiones. Una es llamada por Jodelet dimensión de contexto, donde el sujeto se encuentra en interacción constante con otros individuos e indirectamente relacionado con un estímulo social; la otra, la de pertenencia, en la cual el sujeto hace intervenir los valores e ideas que provienen del grupo alquepertenece. Para que puedan establecerse estas dimensiones en la sociedad se necesita del elemento de la comunicación ya que es a través de ésta que se puede perpetuar en el tiempo el interactuar de los sujetos sociales. Berger y Luckmann (1991) hacen el análisis del conocimiento social y afirman que el conocimiento se construye de acuerdo a la interacción que existe con otros actores sociales que propician la construcción de representaciones mediante prácticas recurrentes en la vida cotidiana. No sólo eso sino que estas representaciones son originadas por nuestros antecesores y éstas también permanecerán con nuestros sucesores a lo largo de la transmisión del conocimiento gracias a lo cual se puede hablar de una reproducción de representacionesocultura. Esta interacción social también necesita de otros elementos para que se pueda traducir en un proceso de cognición social. Estos elementos son la habituación que Berger y Luckmann describen como la posibilidad de que un acto se instaure como rutina. Lo que se hace hábito en la sociedad se asimilacomonormalysetomacomopropio. 7 Revista de Investigación Socioambiental HERRAMIENTAS
  10. 10. y significados que se produce de manera grupal” (Hernández, 1995, p. 17). Esta cultura en el uso del agua es determinante en la identidad cultural que existeenlasformasdeconcebiry utilizarelagua. Otros valores que están intrínsecamente relacionados con la utilidad del agua han sido propuestos por los economistas. Ellos aportan la manera de determinar el valor del agua a partir de la subjetividad de las personas. Valores que se definen como “aquellos que van ligados a la utilización directa o indirecta del recurso para la satisfacción de una necesidad, la obtención de un beneficio económico, o el simple deleite” (Azqueta y De la Cámara, 2001). El recurso hídrico se utiliza para obtener beneficios económicos además de satisfacer las necesidades básicas, necesidades que están interrelacionadas con la libertad de uso que, frecuentemente desemboca en la explotación de los recursos comunes de forma sustentable o no. La sobreutilización de los recursos naturales que en este caso es el agua, según Hardin (1968), se debe a la concepción de que los recursos son infinitos y que cada persona, buscando su provecho en un mundo que cree en la libertad de los recursos comunes, llega a efectuar prácticas insostenibles como la sobreexplotación de los recursos. Esta práctica individual llega a generalizarse.Ahí es donde radica “la tragedia de los comunes” (Hardin, 1968, pp. 1- 7). El hombre en la búsqueda de su beneficio, niega la verdad. En un acto individualista niega el malestarqueprovocaalconjuntodelasociedad. Luis Sefoó y Ludolfo Paramio coinciden que éstas prácticas individualistas tienen cabida en lo colectivo y reaccionan bajo la lógica del “Free rider”, es decir, en un colectivo donde se comparten intereses, siempre existe una fracción muy considerable de personas para las que el esfuerzo [el coste] de la acción a realizar para proteger esos intereses es superior a la esperanza matemática de obtener resultados significativos de esa acción [el beneficio] (Paramio, 2006). Dentro de los actores sociales que tienen un fin común, existe un sector que se beneficia de lo obtenido por lo que otros realizaron, pues ese bien común no está restringido y portanto lautilizaciónes colectiva. Por otro lado, Azqueta y de la Cámara (2001) vinculaciones entre lo micro y lo macro, la acción y la estructura, lo individual y lo colectivo, etc.” (Peña, 1996, p.3). Cabe destacar que lo macro no sólo es relevante para el estudio, sino también para el entendimiento de lo subjetivo en las prácticas sociales que hace necesario ver que el sujeto social está inmerso en la colectividad y, al utilizar el discurso, se ve reflejada la pertenencia social de los sujetos,su papelenlasociedad. La vida cotidiana Los autores que hacen el análisis de la subjetividad se interesan por estudiar la vida cotidiana y lo que pasa dentro de ella. Ahí donde se construye el conocimiento surgen las representaciones y se interceptanlos pensamientosdelos actoressociales. Lefebvre(1972 p. 90) describe la cotidianeidad como aquella en donde se entremezclan sistemas de signos y señales, a los que se añaden símbolos que no forman sistemas. Se traducen todos en un sistema parcialyprivilegiadoauntiempo:ellenguaje. Los planteamientos realizados por estos científicos sociales coinciden en que las teorías que retoman las representaciones explican los hechos ocurridos en la cotidianeidad de acuerdo a la referencia que se tiene con respecto al hecho social. Por ejemplo, a la explicación sobre el uso del agua de consumodoméstico. Las representaciones tienen que ver con la socialización en la vida cotidiana, reproduciéndose a través de la habituación, es decir, de las prácticas recurrentes que permiten que haya una institucionalizacióndeéstasentrelapoblación. El valor del agua ¿Cuáles son las representaciones del agua? Estudios realizados para determinar la importancia o el valor que tiene el agua en la sociedad muestran la diversidad de perspectivas en relación a las representaciones, lo cual es importante para “reconocer el valor del agua en su estudio más amplio. Es un factor clave para entender la existencia de las culturas del agua en el pasado y en el presente” (Romero,2003). “Entiéndase por cultura el sistema de símbolos 8 Revista de Investigación Socioambiental HERRAMIENTAS
  11. 11. elaguaparacuidarla. Ávila, por su parte, aporta el énfasis en el “Bien Común”. Señalando que “históricamente, el agua ha sido reconocida como un bien común, cuyo acceso no estaba limitado por un precio en el mercado, sino que se apoyaba en regulaciones sociales que garantizaban un acceso colectivo y gratuito”(2006). Dimensiones de la cultura del agua Moyano (2001) concibe la cultura del agua como el resultado de un conjunto de dimensiones relacionadas con distintos niveles de la personalidad (valores, creencias, conocimiento, actitudes, comportamientos) que se expresan en forma de opiniones que emiten los ciudadanos sobre este tema. Según el autor, dichas opiniones implican variables como las características demográficas de la población: edad, sexo, nivel de estudios, etc.,variables socioculturales: ocupación, niveles de renta, etc., variables de situación como: hábitat y lugar de residencia, e ideológicas como: conciencia ecológica, ideología política, etc., de tal modo que pueden distinguirse diversos grupos con respecto a la cultura del agua, y de éstas se pueden desprendercuatrodimensiones: a) Dimensión Afectiva. Incluye los sentimientos que manifiesta la población respecto al tema del consumo y distribución del agua, permitiendo analizar, al menos, dos cuestiones: el agua como objeto social (la percepción de la gravedad de su escasez) y el agua como objeto político (los modelos de gestión y las formas de asignación del recurso). b) Dimensión Cognitiva. Incluye el nivel de conocimiento de la población sobre temas relacionadosconeldebatehídrico. c) Dimensión Conativa. Se refiere a la predisposición o grado de acuerdo de la población en torno a medidas que regulan el consumo y distribucióndelagua. d) Dimensión Activa o de comportamiento. Se refiere a las conductas tanto individuales como colectivas que los ciudadanos realizan en relación al consumoydistribucióndelagua. Para resaltar las representaciones sociales que señalan la importancia de la utilización del agua en las sociedades dado que dichas prácticas alteran de manera considerable el recurso, modificando la fisonomía del agua así como su capacidad de seguir ofreciendo servicios. Solanes (2001), quien retoma a Hardin, dice que el valor de algunos de los servicios prestados por el agua depende, precisamente, de ésta asignación institucional de los derechos de propiedad sobre el uso y disfrute de la misma (Hardin, 1968, p. 3). Azqueta y de la Cámara coinciden con Hardin, creen que el uso del agua no sólo es un acto individual y egoísta sino que el uso del recurso también implica un sentido de bienestar social. Estos economistas aportan motivos para la valoración de los recursos ambientales, específicamente, la valoración del recurso hidrológico pues, según Azqueta y de la Cámara (2001) el valor del agua se puede tipificar como extrínsecoeintrínseco. 1) El extrínseco hace referencia a un carácter instrumental. Es en forma delegada porque se valora algo distinto: el propiobienestaroelbienestarajeno. 2) El intrínseco tiene que ver con la subjetividad de las personas debido a que hacen referencia a la existencia de un valor másesencial. Azqueta y de la Cámara también aportan una serie detipificacionesdelos valoresdelagua,como: a) “El motivo de herencia, o de legado”. Es decir, el deseo de preservar un determinado bien para el uso y disfrutepor partedelasgeneracionesfuturas. b) “El valor de existencia”. “Es el valor que puede tener el agua y sus atributos para un grupo de personas que no la utilizan directa ni indirectamente y que no piensan usar el agua en el futuro, pero que valoran positivamente el simple hecho de que exista en unas determinadas condiciones” (Azqueta, 2001). El valor que se le atribuye al agua depende de que su existenciarepresenteun bienestarsocial. c) “El valor económico” que refiere a la utilización del agua como un bien económico, es decir, el agua es tratada como mercancía. Por ejemplo, el agua adquiere este valor cuando se tiene que pagar una tarifa por el uso. Ello se muestra en la concepción de los usuarios del agua que afirman que hay que pagar 9 Revista de Investigación Socioambiental HERRAMIENTAS
  12. 12. de existencia genera que exista un grado de aprobación o desacuerdo en relación a las medidas o estrategias que regulan el uso y distribución del agua. Las estrategias son tarifas, multas por desperdicio de agua y la distribución del agua por tandeos. Asimismo, el agua adquiere un valor de bien común donde todos deben usarla sin ninguna restricción, lo cual ocasiona que el agua, a través de la práctica individual, sea desperdiciada. A su vez, esta práctica individual adquiere dimensiones colectivas debido a la concepción de bien común, lo que culminaría en un uso insostenible y en una escasezdelrecurso. Conclusiones Las representaciones sociales y por ende, las prácticas en torno al agua, son condiciones se ubican en la cognición social de los usuarios y las prácticas de los mismos, se postula un modelo analítico basado en las aportaciones de los autores anteriormenteseñalados. El cuadro muestra que la dimensión cognitiva representa lo que los usuarios del agua conocen del tema. Esto genera una valoración del agua en determinadas condiciones. A los usuarios no les interesan las condiciones en que se encuentra el líquido porque el agua presenta una condición dicotómica en donde el agua puede ser considerada como cara o barata; contaminada o limpia; poca o mucha, etc. Este bienestar es transmitido a través de los sentimientos expresados por los usuarios, sentimientos que determinan y/o proponen la conservación del líquido para las generaciones futuras. Por otro lado, la dimensión cognitiva y el valor El valor de existencia (Valoración del agua en determinadas condiciones) Motivo de herencia o legado (Herencia del agua para las generaciones futuras) Dimensión Afectiva (Sentimientos en relación al agua) Dimensión Conativa (Acuerdo o desacuerdo de las medidas regulatorias) Bien Común (No se restringe el uso del agua) Dimensión Activa (Conductas individuales y colectivas de consumo) Dimensión Cognitiva (Lo que se sabe en relación al tema del agua) Free Rider (Tragedia de los comunes) 10 Revista de Investigación Socioambiental HERRAMIENTAS
  13. 13. Laguna: el caso del ejido Guadalupe Victoria. Tesis de Maestría, Instituto de Investigaciones Dr. José María Luís Mora. México.D.F. Jodelet, D. (1986). La representación social. Fenómenos, concepto y teoría. En Serge Moscovici (Compilador); Psicología Social II.Páidos. Barcelona. Lefebvre, H. (1972). De lo rural a lo urbano. Ed. Península. Luckmann T, at, el. (1991) Las estructuras del mundo de la vida. Ed. Amorrortu. Buenos Aires. Moyano E. (2001). La nueva cultura del agua: Discursos, estrategias y agentes sociales. InstitutodeEstudiosSocialesenAndalucía. Peña, J. (1996). La representación social. Teoría, método y técnica. El colegio de México, MéxicoD.F. Romero V. I. (2003). “El agua en la cosmovisión Totonaca”, en Archivo Histórico del agua, año8. Solanes. (2001). Ponencia del Taller Nacional "La gestión integrada de los recursos hídricos: unacontribuciónalconsenso"– SAMTAC. Hardin, G. (1968), "The Tragedy of Commons" [en línea] México, Gaceta Ecológica, núm. 37, Instituto Nacional de Ecología, México, 1 9 9 5 . D i s p o n i b l e e n http://www.ine.gob.mx/[2008,3dejunio]. Paramio, L. (s.f.). Decisión Racional y Acción Colectiva [en línea]. Disponible en: http://www.iesam.csic.es/doctrab1/decisió n,(2006, 17dejulio). Zamora, K. (2007). Representaciones sociales en torno al agua de consumo doméstico en la Comarca Lagunera. Una comparación campo-ciudad. Tesis de Licenciatura en Sociología. Universidad Autónoma de Coahuila. aprehendidas en el proceso de socialización y son instauradas en la vida cotidiana del individuo. Por otro lado, estas representaciones y prácticas también dependen de variables como las condiciones socioeconómicas e hidrológicas de la región y de la interacción social con el medio ambiente. Estas representaciones se derivan de la concepción de que el agua es un recurso indispensable en la vida cotidiana, por lo que la escasez del mismo implicaría el deterioro de un bienestar social, de tal forma que se expresa una visión catastrófica por parte de los usuarios. Lo que se deriva de un valor económico ligado a la situación monetaria en la que se encuentran los usuarios. En este caso, el cuidado dependedesu posicióneconómica. Sin duda no se puede generalizar y afirmar que todos los usuarios tienen la visión de que el agua es un bien al que todos podemos acceder. Adicionalmente los usuarios presentan diferencias en conciencia ecológica y en grado de conocimiento sobre los temas relacionados al agua. La cultura de cuidado aún no ha llegado a generalizarse dentro de la población debido, en parte, a la falta de información o bien, de estrategias de divulgación. La escasa información que se les muestra en los spots televisivos no es suficiente. El mensaje de “Cuidar el agua por que se acaba” no ha logrado un impacto social real entre los diversos sectores y clasessocialescomose esperaría. Bibliografía Azqueta, D. y de la Cámara, G. (2001). El valor del agua desde una perspectiva económico- social. Universidad de Alcalá de Henares. Ponencia del Taller Nacional "La gestión integrada de los recursos hídricos: una contribuciónalconsenso" – SAMTAC. Flores, J. (2005). Representaciones sociales y análisis de datos. Instituto de investigaciones Dr. José María Luis Mora. Antologías universitarias.México,Autor. Giddens, A. (1998). La constitución de la sociedad, Bases para la teoría de la estructuración. BuenosAires.Amorrortueditores. Hernández, H. (1995). Reconversión Productiva y cultura política en los ejidatarios de La 11 Revista de Investigación Socioambiental HERRAMIENTAS
  14. 14. Resumen La promoción de la participación social y el manejo por cuencas hidrológicas no es un elemento nuevo en las políticas del agua. La participación social para el manejo sustentable del agua subterránea en la política federal se pretende concretar a través de la figura del Comité Técnico de Aguas Subterráneas (COTAS), uno de los organismos auxiliares del Consejo de Cuenca. La observación de la aplicación de dicho planteamiento en La Laguna muestra algunos elementos para retroalimentar el proceso de su instrumentación, tales como la promocióndelaparticipación“desdeabajo”ylaabstencióndelaparticipaciónselectiva. Palabras clave Participaciónsocial,sustentabilidad,COTAS, acuífero,aguasubterránea. Participación social para la sustentabilidad del agua subterránea en la laguna Hilda G. Hernández Alvarado 12 Revista de Investigación Socioambiental EXPLICACIONES
  15. 15. En este trabajo se plantea analizar la aplicación de una propuesta de política federal de participación social para el manejo sustentable del agua subterránea en el ámbito local de la Comarca Lagunera en el contexto de la sobreexplotación del recurso y la preeminencia de la producción de forrajescuyodestinofinales elsistemalechero. El documento se estructura en seis apartados. El primero alude a los antecedentes de la política actual y evidencia la búsqueda de la participación social y el manejo por cuenca en la política hidráulica federal posrevolucionaria. En segundo lugar se muestra cómo el sector agrícola y el sistema lechero son los principales beneficiarios de las extracciones de las aguas del subsuelo en La Laguna. En el tercer apartado se revisa el proceso de reconocimiento de la sobreexplotación de los acuíferos como un problema que requiere atención, asícomolacomplejidadsocialesinherente. Una de las alternativas consiste en la participación social. Su análisis se presenta en el cuarto apartado, titulado “participación social para la sustentabilidad”. Su aplicación en un espacio local se muestra en el apartado posterior “Aplicación local de una propuesta global”. En este punto se destacan los rasgos que caracterizan al proceso de conformación del COTAS de Acuífero Principal en La Laguna. Finalmente, se ofrecen algunas reflexiones a partir del dilema de la participación “desde arriba” o “desde abajo” presentes en el proceso de instrumentación de la participación social en el manejo del agua subterránea. La investigación realizada se sustenta en dos grandes ejes. Uno de ellos es la revisión documental de archivo, además del análisis de documentos oficiales. El segundo alude al encuentro con los actores directamente relacionados con el tema de estudio. Es decir, los miembros de Organizaciones no Gubernamentales y ex funcionarios participantes en el proceso de conformación del COTAS delAcuíferoPrincipalenLaLaguna. Introducción El manejo de los recursos naturales se vincula a la yuxtaposición entre el medio natural y la demanda social. El primero determina la disponibilidad de los recursos, cuya demanda social y gobierno establecen condiciones de precariedad o de oportunidad de desarrollo. A su vez, la demanda social y el manejo de los recursos conlleva a situaciones de deterioro, sobreexplotación o sustentabilidad. La participación de la sociedad en el manejo del agua constituye uno de los ejes de la política federal en su búsqueda del uso sustentabledelrecurso. Los antecedentes y la concreción de la puesta en marcha de procesos de participación social en el manejo del agua por cuencas, orientado a una administración sustentable del recurso, constituye el propósito de este artículo, específicamente en el caso delaRegiónLaguneraenelnortedelpaís. La comarca lagunera, ubicada en la confluencia de los estados de Coahuila y Durango, presenta, históricamente, variaciones en su delimitación. En la actualidad existe consenso respecto a la delimitación establecida por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), cuya demarcación abarca diez municipios del estado de Durango y cinco de Coahuila. Los municipios duranguenses son: Gómez Palacio, Lerdo, San Juan de Guadalupe, Nazas, Rodeo, Mapimí, Tlahualilo, San Luis del Cordero, San Pedro del Gallo y Simón Bolívar; los municipios laguneros de Coahuila son: Francisco I. Madero, Matamoros, San Pedro, Viesca y Torreón. En ellos se localizan ocho acuíferos, cuatro de los cuales están en el primer Estado, dos en el segundo y el resto se comparten por las dos entidades. “La región Lagunera se localiza en la parte central de la porción norte de los Estados Unidos Mexicanos (…) Cuenta con una extensión montañosa y una superficie plana donde se localizan áreas agrícolas y las áreas urbanas” (Sagarpa, 2000, p.7). Los municipios Duranguenses de la región son: Gómez Palacio, Lerdo, San Juan de Guadalupe, Nazas, Rodeo, Mapimí, Tlahualilo, San Luis del Cordero, San Pedro del Gallo y Simón Bolivar; los municipios laguneros del estado de Coahuila son: Francisco I. Madero, Matamoros, San Pedro, ViescayTorreón. SAGARPA señala que “La región Lagunera, se localiza en la parte central de la poción norte de los Estados Unidos Mexicanos. Cuenta con una extensión montañosa y una superficie plana donde se localizan áreas agrícolas, así como las áreas urbanas” (2000). 1 2 1 2 13 Revista de Investigación Socioambiental EXPLICACIONES
  16. 16. integración de los usuarios a la administración de ésta, de tal forma que el manejo y reglamentación actual de las aguas subterráneas adquiere sentido al observarelprocesoconcerniente. A principios de 1935 se estableció el Acuerdo para crear la Junta Consultiva de Aguas con la intención, según el discurso oficial, de regular el aprovechamiento de los elementos naturales susceptibles de apropiación, distribuir equitativamente la riqueza pública e, igualmente, cuidar su conservación (Diario Oficial de la Federación, 1935). En abril de 1936 se expidió el Reglamento de la Ley de Aguas de Propiedad Nacional que especificaba que las Juntas de Aguas serían nombradas por los usuarios autorizados por la Secretaría o sus representantes en una Asamblea General y estarían formadas por uno o varios representantes de cada uno de los grupos de usuarios. Entre las atribuciones y obligaciones de las juntas destacan las de ordenar la distribución de las aguas; vigilar corrientes o depósitos; conservar y reparar obras hidráulicas de uso común y recaudar y manejarlosfondos aportadospor los usuarios. La instrumentación de la creación de las juntas locales de agua no estuvo exenta de la oposición de las dependencias ligadas al uso del recurso. En 1939 la SubAgencia Técnica se dirigió, mediante oficio al Secretario de Agricultura y Fomento a propósito de la puesta en vigor del Reglamento Provisional del Río Nazas formulado. Antecedentes: participación social y manejo por cuenca en la política hidráulica La política hidráulica posrevolucionaria estuvo marcada por dos grandes propósitos, específicamente, a partir de la creación de la Comisión Nacional de Irrigación en 1926. “Beneficiar a la clase campesina dedicada al cultivo de la tierra y garantizar el control de las corrientes internacionales y sus afluentes, principalmente en la fronteranorte”(Rovirosa,1976). En este período, la construcción de grandes presas y la actitud oscilante de las autoridades respecto a las aguas de origen subterráneo se vieron reflejadas en la construcción de la presa Lázaro Cárdenas (concluida en 1947), la creación del Distrito de Riego y el reconocimiento de la condición de sobreexplotación, en el marco del control escaso de las extracciones del agua del subsuelo, que desembocaría en el establecimiento de laprimeravedaasu extracciónen1949. La legislación para las aguas subterráneas fue precedida por la referida a las aguas superficiales (y ésta a su vez por la de la tierra). En congruencia con lo anterior, como ya lo han señalado los estudios desarrollados por el InternacionalWater Mangement Institute (IWMI), la cultura del agua subterránea es muy similar a la de gravedad, aún cuando de acuerdo con tales estudios el costo es más alto y el control más fácil. Las líneas de política pública estuvieron permeadas desde sus inicios por la aspiración de 5 3 4 El Diario Oficial de la federación incluyó el 12 de marzo de 1941 elAcuerdo que previene sea definida la extensión de riego que deberá constituir el DistritodeRiegoenLaLaguna. En los antecedentes del Plan de Rehabilitación en La Laguna (declarado de interés público el 30 de septiembre de 1966) se señalaba el incremento de la explotación de las aguas subterráneas para riego a partir de 1925, lo que había determinado la precariedad del acuífero marcada por la sobreexplotacióndelmismo. Evidentemente, el costo de la extracción de las aguas subterráneas es más alto en tanto implica el pago de la tarifa eléctrica y el mantenimiento de la bomba y demás implementos. Sin embargo, habría que matizar la afirmación de que el control es más fácil, ya que, aunque es cierto que técnicamente, tendría que ser así, en virtud de que la instalación de dispositivos de medición volumétrica facilitara el control de las extracciones. El entorno social presenta un panorama complejo que cuestiona tal facilidad, pues la normatividad que plantea la instalación de tales medidores “se acataperono secumple”. El Acuerdo de creación establecía que “se crea una Junta que se denominará Junta Consultiva de Aguas, formada por un representante de la Secretaría de Agricultura y Fomento, uno de la Comisión Nacional de Irrigación y dos del Departamento Agrario, presidiendo dicha junta mensualmenteypor riguroso turno,cadauno delosrepresentantesmencionados”(DiarioOficial7 deenerode1935). El artículo 219 de la citada Ley, señalaba como grupos de usuarios los siguientes: I. En riego de terrenos ejidales; II. Sistema de riego de la Comisión Nacional de Irrigación, III. Riego de terrenos de pequeños usuarios que formen pueblos, rancherías; comunidades, etc., IV. Sociedades de usuarios, V. Aprovechamientos para servicio público y doméstico, VI. Riego de terreno de propiedad privada y, VII Usos industriales y fuerza motriz. El artículo 219 de la citada Ley, señalaba como grupos de usuarios los siguientes: I. En riego de terrenos ejidales; II. Sistema de riego de la Comisión Nacional de Irrigación, III. Riego de terrenos de pequeños usuarios que formen pueblos, rancherías; comunidades, etc., IV. Sociedades de usuarios, V. Aprovechamientos para servicio público y doméstico, VI. Riego de terreno de propiedad privada y, VII Usos industriales y fuerza motriz. 3 4 5 6 6 7 7 14 Revista de Investigación Socioambiental EXPLICACIONES
  17. 17. la conformación de organizaciones regionales postulandoque: “La creación de organizaciones r e g i o n a l e s d e l a g u a b u s c a , fundamentalmente, regular la explotación y aprovechamiento de los recursos hidráulicos a su cargo, en conjunto con los usuarios y las dependencias gubernamentales involucradas”(Rovirosa,1976,p.2.) Cabe señalar que las Comisiones de Cuencas Hidrológicas tenían un amplio rango de acción que incluía aspectos directamente relacionados con el agua (como las inversiones para su uso eficiente), pero que incorporaba, igualmente, el objetivo de planear y coordinar el gasto público regional, ofreciendo el espacio de coordinación a secretarías y gobiernos estatales (Barkin y King, 1986). La creación y operación de la Secretaría mencionada permitió la instauración, durante la etapa inicial de sus actividades, de las Comisiones Ejecutivas de las Cuencas Hidrográficas de los ríos Papaloapan, Balsas,Fuertey Grijalva (SARH, 1976) Como puede observarse, la participación y la planeación por regiones sustentada en cuencas hidrológicas, vinculadas a la descentralización y desconcentración, no son elementos novedosos en la política hidráulica. En la Primera Reunión Nacional de Comisiones Ejecutivas y Organismos de Desarrollo Regional se llegó a dos grandes conclusiones relacionadas con lo anterior: la necesaria desconcentración y descentralización de las funciones operativas en la administración del desarrollo del país (apoyadas en comisiones y organismos de desarrollo regional), y la importancia de que las cuencas hidrológicas fueran la base del manejo de los programas de desarrollo vinculados al agua. La Reunión se celebró en noviembre de 1975 como respuesta a los problemas “Pero invistiendo de amplias facultades a las Juntas Locales de Aguas que los capacitan para tratar directamente todos los problemas con el distrito de riego sin que los ejidatarios tengan que recurrir a la intervención del Banco que, por su naturaleza, debe ser el centro de vinculación de las sociedades y el eje alrededor del cual gira todo su sistema financiero” (Sub Agencia Técnica 1939). Desde la definición del Distrito de Riego en la región, la pretensión de incorporar a los usuarios en el manejo del agua ya formaba parte de la política federal,estableciendoque: “La Comisión Nacional de Irrigación, con audiencia de los usuarios, estudiará la mejor forma para pasar la administración del Sistema a los mismos beneficiarios, o para hacerla con la menor intervención del Estado y en una forma que permita obtener de las cuotas de agua lo suficiente para suministrar, conservar y mejorar el Distrito de Riego en La Laguna” (Diario Oficial de la Federación,1941). A esta pretendida incorporación de los usuarios al manejo del agua en el discurso formal se agregaría la búsqueda de una administración más integral del recurso, sustentada en el reconocimiento del ciclo y las condiciones naturales del agua. Durante la operación de la Secretaría de Recursos Hidráulicos se inició el programa de las comisiones de cuencas hidrológicas en 1947. Las Comisiones de Cuenca tenían entre sus justificaciones, la consideración de los conflictos por el uso del agua y la compleja interacción entre factores de carácter técnico, social, económico y geopolítico. Por tal motivo se proponía LaSARH iniciósus operacionesen1947. Otra muestra de ello es que en 1960 ambas Cámaras del Congreso de la Unión aprobaron la Ley deAguas de Jurisdicción Federal que no entró en vigor por no haber sido promulgada ni publicada por el titular de Poder Ejecutivo Federal. En ella se establecía el deber de la planeación por cuenca o conjunto de ellas por parte de la Secretaría de Recursos Hidráulicos, entendidas éstas como unidades geoeconómicas. El estudio y la planeación de las cuencas hidrológicas tenía como propósito utilizar al máximo los caudales superficiales o subterráneos para el desarrollo urbano, agropecuario eindustrialencadaunadeellas. 8 9 8 9 15 Revista de Investigación Socioambiental EXPLICACIONES
  18. 18. El agua subterránea para el sistemalecheroenlalaguna La incapacidad de las sociedades humanas para manejar en forma adecuada la relación medio natural-demanda social conlleva a la fragilidad de los sistemas sociales y al deterioro y sobreexplotación de los recursos. Frente a esta tensión demanda-disponibilidad se encuentra La Comarca Lagunera. La fuerte presión sobre los recursos hídricos y la ausencia de un uso racional han originado que cuatro de sus ocho acuíferos se encuentrenencondicionesdesobreexplotación. La emergencia y auge de las explotaciones de origen subterráneo en La Laguna se justificó por el carácter azaroso de las avenidas del Nazas y el Aguanaval. En la lógica de que éstas garantizarían la disponibilidad del insumo para la producción agrícola. Así las extracciones alcanzaron enorme auge originando que, como alternativa compensatoria ante la escasez y aleatoriedad de las aguas superficiales, se convirtieran en eje articulador de la producción agrícola regional. Ello se volvió una situación problemática a raíz de la creciente demanda frente a las prohibiciones sucesivas a las extracciones que ampliarían paulatinamente la superficie de veda hasta abarcar todalaregión. de contaminación, erosión y conservación del suelo y el agua, y a la necesidad de atender la optimización de recursos y la demanda competitiva del agua. (Echeagaray,1976). Las cuencas hidrológicas y la participación social se presentaban hace treinta años, igual que ahora, como elementos estratégicos para el manejo integral del agua y la coordinación de usuarios. En este tenor la política hidráulica federal actual tiene como uno de sus fundamentos la descentralización y el manejo integral del agua. Esto con base en las cuencas hidrológicas y la participación de los usuarios en los Consejos de Cuencas y sus organismos auxiliares. El discurso oficial es muy elocuentealrespecto: “Una mayor y más decisiva intervención social por medio de los usuarios de las aguas nacionales y la cuenca como unidad natural de gestión y manejo hidráulico son necesarios junto a la descentralización de los ejes rectores de la modernización del sector hidráulico del país. Éstos ya son emprendidos por el gobierno de la República a través de la Comisión Nacional delAgua” (CNA, s/f a:1). Las Cuencas Centrales del Norte, en que se ubica la comarca lagunera, tiene 23 acuíferos sobreexplotados de un total de 72. 7 de ellos entrelos21acuíferosmássobreexplotadosdelpaís(Estadísticas,op.cit.) 10 Fuente: Elaboración propia basada en SAGARPA, 2003, Anuario Estadístico de la Producción Agropecuaria 2003, Región Lagunera Durango- Coahuila. 16 10 Revista de Investigación Socioambiental EXPLICACIONES
  19. 19. Como sea, la sobreexplotación de los acuíferos en La Laguna puede explicarse por una diversidad de factores naturales como la escasez en las precipitaciones pluviales y la importante evapotranspiración. Sin embargo, en esta región los factores sociales son también determinantes. Destaca el modelo de desarrollo regional que tiene como uno de sus pilares la producción agrícola convertida en insumo para el sistema lechero regional, pues el agua que sustenta su desarrollo tienesu origenprincipalmenteenelsubsuelo. La agricultura regional se sostiene con tres tipos de riego: de temporal, que es el menor; de gravedad (comúnmente llamada agua rodada) y de bombeo, que proviene de subsuelo y que es imprescindible para La Laguna. La gráfica 1 ejemplifica la importancia de las aguas de origen subterráneoenlaproducciónagrícolaregional. El referido desarrollo agrícola regional abarca la producción de diversos cultivos que han presentado, durante la última década, un comportamiento similar. A manera de ejemplo, en el 2003 durante los dos ciclos agrícolas al igual que en los perennes, los forrajes concentraron la mayor superficie cosechada con los tres tipos de riego. Por consiguiente, el valor mayoritario de la producción se presentó también en los forrajes, seguidos con una diferencia significativa por las hortalizas en el ciclo otoño invierno; por el algodón en el de primavera-verano y por el nogal en los perennes. La producción de forrajes sustenta, en última instancia, a la cuenca lechera a nivel regional más importante delpaís. Como se ha señalado con anterioridad, los forrajes son los cultivos privilegiados en la región y el agua del subsuelo es fundamental, de lo que se deriva, como lo muestra la gráfica 2, el sustento de la producciónforrajeraenlasaguassubterráneas. Otro elemento importante vinculado al uso del agua del subsuelo que se convierte en factor explicativo del proceso de sobreexplotación del agua subterránea en la región se observa al desagregar los cultivos forrajeros privilegiados en la región. Entre los cultivos forrajeros regados por bombeo, la alfalfa concentra la mayor superficie (gráfica 3). Este cultivo requiere importantes volúmenes de agua. De acuerdo con la SAGARPA, la alfalfa demanda una lámina bruta de 240 cms, mientras que, por ejemplo, la avena forrajera necesita 89 cms, y el maíz forrajero 69 cms. (Sagarpa,s/f). En la zona administrativa VII, donde su ubica La Laguna, la precipitación media anual fluctúa entre los 200 y 350 mm. La estacionalidad y la variación son sus características, lo que determina avenidas importantes y sequías recurrentes. La CNAregistra a lo largo de cincuenta años, tres períodos de sequía de gran intensidad y duración (Pograma Hidráulico Regional, 2003). En esta zona laprecipitaciónmediamensualhistóricaesde389,unadelasmásbajasdelpaís(EstadísticasdelAguaenMéxico,2004). En la zonaVII del volumen total del agua extraída la agricultura utiliza el 89%; el uso público urbano el 7%; el pecuario 2% y el 2% elindustrial. En las Cuencas Centrales del Norte (zonaVII) “El volumen total extraído al año es de 4,410 Mm3 , de los cuales un volumen anual de2,530Mm3(57%)provienedeaguasdelsubsueloy1,880Mm3(43%)deaguasuperficial(Ibídem:96) En los forrajes se incluyen: trigo forrajero, avena forrajera, sorgo forrajero, maíz forrajero, alfalfa y zacate ballico. En otros se considera: trigo grano, hortalizas, algodón, maíz grano, melón, sandía, frijol, tomate rojo, chile, vid producción, nogal producción y frutales. 11 11 12 13 12 13 14 14 17 Revista de Investigación Socioambiental EXPLICACIONES
  20. 20. La importancia de la ganadería lechera en la región se muestra en la expresión de un diario local que en su resumeneconómicodel2004 señaló: “La ganadería lechera -tanto de bovino como de caprino- reiteró una vez más su dominio productivo en la región con el 51.23 por ciento del total del valor de la producción (...) No obstante, a las adversidades internacionales y a la agresiva competencia productiva de otras regiones del país, la región lagunera continúa en el primer lugar de producción nacional” (El Siglo de Torreón,2005,pp.34y35). Finalmente, hay que señalar que el sector social beneficiado de manera directa con el uso de las aguas del subsuelo es la pequeña propiedad, pues en el año 2003 concentró 60% de la superficie cosechada con riego por bombeo. Adicionalmente, es importante considerar que la producción forrajera ejidal se integra al sistema lechero regional como insumo para el ganado, cuya propiedad corresponde en su mayoríaalapequeñapropiedad. La sobreexplotación del agua subterránea como problema y la búsqueda de soluciones El inicio de las perforaciones en el país data de la década de 1910 y alcanzó enorme auge en La Laguna de los años cuarenta a los cincuenta. El excesivo y desordenado incremento de las perforaciones para la extracción de las aguas subterráneas en La Laguna tendría como resultado la declaración en 1949 de la primera de cinco vedas hastaprohibirlasentodalaregión. En 1940, durante el auge en las perforaciones, ya se manifestaba la necesidad de contar con información sobre las fuentes subterráneas y se reconocía el carácter conflictivo de su manejo, por lo que se planteaba la necesidad reducir la superficie eficientemente atendible con las aguas de bombeo, lo que implicaba tiempo, independientemente del necesario para obtener la conformidad de los sectores interesados en un plan para su manejo, que traería, según la versión oficial, controversias y discusiones prolongadas. En ese momento, la información demandada aludía a la necesidad de reducir la superficie beneficiada y las característicastécnicasdelos pozos. En la década de 1970, los estudios geohidrológicos para la determinación de zonas de explotación del recurso eran la prioridad en la región (Estudio del Agua Subterránea). La preocupación por la sobreexplotación de las aguas subterráneas se expresaba en el señalamiento de la Comisión de Conurbación de La Laguna a fines de tal década, en el sentido de que se usaba anualmente un total de 993 millones de M3 de origen subterráneo, vía la operación de 2,800 pozos, de acuerdo con el Inventario de los Usos del Agua de la SARH; tal extracción era preocupante al ser económica y ecológicamente superior a la recomendable (500 millonesdem3anuales). Actualmente, los volúmenes concesionados superan a la recarga y además, la explotación de volúmenes de agua son superiores a los concesionados, lo que hace todavía más alarmante la problemática de la sobreexplotación del agua subterráneaenlaregión. Un estudio realizado por la IWMI en el Distrito de Riego 017 de la Comarca Lagunera señala en sus conclusiones que los pozos ejidales presentan un desempeño del uso del agua menor a los privados y que la eficiencia en el uso del agua subterránea es de 67 por cientoenpromedio,ligeramentemenorqueeluso delaguadegravedad.(IWMI,1998,XV) En ese momento se planteaba: “se requiere el conocimiento más o menos exacto de las características generales de todas y cada una de las 1,100 norias existentes, tales como su situación con respecto a los pozos vecinos, estado de conservación, potencialidades en las diferentes épocas del año, acuíferas que la abastecen, equipo de bombeo, su eficiencia y estado de conservación, reparaciones necesariasparasu buenfuncionamientoyotras”(AubAgenciaTécnica,Memorándum) Así lo muestra El Diagnóstico de la Región Administrativa VII al afirmar que en los ocho acuíferos de La laguna se aprovechan volúmenesmayoresalosconcesionados(DiagnósticodelaRegiónAdministrativaVII) 15 15 16 16 17 17 18 Revista de Investigación Socioambiental EXPLICACIONES
  21. 21. Frente al reconocimiento de que la extracción es superior a la demanda, se decide intervenir para restablecer el equilibrio. Sin embargo, a esta intención se ha contrapuesto históricamente un argumento (paradójicamente manifestado en una primera etapa en el discurso oficial, y en una segunda esgrimido por los usuarios, particularmente por los pequeños propietarios): la insuficiente e inconsistente información sobre la disponibilidad del recurso. De ahí se deriva la demanda de estudios fehacientes, sistemáticos y confiables. Un tema recurrente en la actualidad en el discurso de los involucrados. Los intereses económicos y políticos se entrelazan en el espacio de implementación de políticas orientadas a restablecer el equilibrio de los acuíferos sobreexplotados y las necesidades de mantener, o bien, incrementar los volúmenes de agua para el sostenimiento de la agroindustria lechera, elemento fundamental del modelo de desarrollo regional. La demanda de información tampoco constituye, como ocurre con la participación social y el manejo por cuencas, novedad alguna pues ha sido un elemento recurrente a lo largo del diseño y aplicación de las políticas del agua. El acuerdo presidencialdel15 deDiciembrede1936 establecía: “La Comisión Nacional de Irrigación emprenderá, desde luego, el estudio de la hidrología subterránea de la Comarca Lagunera con el fin de determinar las bases técnicas de una reglamentación para la perforación de pozos destinados al aprovechamiento de aguas subterráneas y, los departamentos jurídicos de esa Secretaría y la Comisión Nacional de Irrigación emprenderán también desde luego el estudio legal correspondiente para determinar la forma en que podrá procederse a efectuar la reglamentación citada” (Sub Agencia Técnica,1940). En este sentido, a fines de los años setenta, la Comisión de Conurbación de La Laguna establecía como compromiso realizar el estudio geohidrológico de la zona conurbada, actualizar las normas y reglamentos para el uso de las aguas subterráneas y aplicar programas de preservación del medio ambiente natural para frenar el proceso de desertificación, erosión y sobreexplotación de acuíferos (SAHOP, 1979). En la actualidad, de ser una demanda de las propias dependencias oficiales ha pasado a ser un argumento utilizado políticamente por los propios usuarios para sustentar la negativa a instrumentar medidas de control de las extracciones delrecurso. Convencionalmente se afirma que el reconocimiento del problema es el primer paso para su solución. En el caso de las aguas subterráneas en La Laguna habría que agregar “por parte de los actores involucrados”, es decir, usuarios y administradores del agua. Si bien el auge de las perforaciones tuvo lugar en la década de los veinte, admitir el anárquico y excesivo proceso de sobreexplotación en los años cuarenta desembocó a finales de la década en el establecimiento de la primera veda. Se puede afirmar, por lo tanto, que hace más de cincuenta años la sobreexplotación y los problemas inherentes a ella constituyen un fenómeno identificado por las autoridades del agua. Asimismo, el reconocimiento oficial del problema es un elemento necesario pero no suficiente, como tampoco lo es la estructuración de un marco regulatorio legal y la creación de figuras de participación social en el manejo del agua que son, sinduda,imprescindibles. Es necesario reconocer que no basta que las autoridades del agua adviertan la existencia de la sobreexplotación de las aguas subterráneas sino que los propios usuarios del agua (vista como un recurso de uso común) deben tener una participación efectiva en su manejo. En el uso, explotación y administración del agua se cruzan intereses económicos, políticos y culturales; se trata de un problema que requiere de soluciones de carácter social en términos amplios. El reconocimientodel problemaque podría dar paso a su solución consiste entonces en clarificar los factores que intervienen en el proceso. Uno de ellos es la forma en que se implementa la política de participación social para el manejo del agua, 19 Revista de Investigación Socioambiental EXPLICACIONES
  22. 22. particularmente lo que se refiere a las decisiones y acciones para concretar la participación en el marco de un amplio rango de discrecionalidad debido a la escasa especificidad de las normas y formas de operación. Otro factor, ligado a lo anterior, es la recepción y respuesta de los usuarios organizados a laspropuestasparticipativas. Participación social para la sustentabilidad. Como ya se ha mostrado, la intención de incorporar a la sociedad al manejo del agua no es novedad en la política hidráulica. Sin duda, las aguas superficiales, por sus propias características, no sólo posibilitaron sino que hicieron necesaria la participación de los usuarios, pues se debía vigilar el proceso de distribución del recurso proveniente de los ríos, almacenado en presas y distribuido a través de una extensa red de canales. Lo anterior no ha ocurrido con la explotación de las aguas subterráneas cuyos requerimientos técnicos para su aprovechamiento permiten que las extracciones se encuentren de manera exclusiva en manos del propio concesionario (o asignatario), lo que no implica de manera alguna la necesidad de coordinarse con otros, en un proceso en que las autoridades federales tienen lafacultaddevigilanciaycontrol. Tales condiciones han sido determinantes para que, en la explotación de las aguas subterráneas de La Laguna se actualice el fenómeno descrito desde Hume hasta Elster y que ha constituido el punto de partida de múltiples reflexiones relacionadas con la naturaleza humana de preferir el presente por encima de lo futuro. El consumo del hoy porencimadeldemañana.Humeseñalabaque “En la naturaleza humana no hay rasgo que dé lugar a más errores funestos en nuestra conducta que aquel que nos induce a preferir lo presente a lo distante y remoto y nos hace desear los objetos de acuerdo con su situación más que con su valor intrínseco.” (Hume en Olson, 1992, p.45). El cuestionamiento de la subordinación de las necesidades de las generaciones futuras a las de las actuales es, precisamente, el meollo de la sustentabilidad. De ahí que resulte particularmente atractiva la idea de sustentabilidad desarrollada en el discurso formal por la Comisión Nacional delAgua. Ésta incorpora elementos de carácter ecológico, económico, técnico y social, concibiendo el manejo sustentable del recurso a partir de la satisfacción de las necesidades humanas presentes y futuras a través del aprovechamiento del recurso como un procedimiento económicamente viable, técnicamente apropiado, socialmente aceptable, y respetuoso del medio ambiente. Sin embargo, frente a estas orientaciones se erigen individuos racionales, orientados a la maximización de utilidades, así como dificultades inherentes a la explotación y uso de recursos naturales que devienen en bienes públicos. Una de ellas es planteada por Elster como un “problema de acción colectivaintergeneracional”. Entanto: “Para todas las generaciones es mejor que todos ahorren algo para sus 18 Ya en los setenta se afirmaba que la necesaria optimización del uso del agua debería basarse en la reestructuración de la forma de explotación, que sería posible a través de la integración de los concesionarios en una agrupación o bien, un organismo estatal similar alosdistritosderiego(EstudiodelAguaSubterránea). “El desarrollo sustentable se define como una compatibilidad entre el manejo de los recursos naturales y la orientación del cambio social, económico, tecnológico e institucional, de tal manera que se asegure la continuidad y satisfacción de las necesidades humanas para las generaciones presentes y futuras. Este modo de desarrollo no degrada el medio ambiente, es económicamente viable,técnicamenteapropiadoysocialmenteaceptable.”(ProgramaHidráulicoRegional2002-2006,2003:3) Para Olson “Un bien común, colectivo o público se define como un bien cualquiera tal que, si una persona Xi, que forma parte de un grupo X1,...,Xi,...Xn, lo consume, no puede serle negado a los otros miembros de ese grupo. Dicho de otro modo, aquellos que no compran o no pagan alguno de los bienes públicos o colectivos no pueden ser excluidos o impedidos de participar en el consumo de esebien,comosípuedenserlocuandosetratadebienesnocolectivos”(1992:24). 18 20 19 20 20 Revista de Investigación Socioambiental EXPLICACIONES
  23. 23. sucesores, que si no lo hacen, pero para cada generación resulta tentador gastar el capital legado por el pasado sin contribuir en nada al futuro” (Elster, 1997,p.37). Adicionalmente, dejando de lado la relación presente-futuro y considerando únicamente un contexto actual, la relación entre los intereses individuales y colectivos se agregan para hacer más complejo el fenómeno que, abordado por las diferentes ciencias sociales, propone como alternativalapresenciadeuntercero:elgobierno. En este sentido es que ha tenido lugar la institucionalización formal del manejo de las aguas en México, expresada en tres grandes líneas: una de carácter burocrático administrativo (relacionada con la creación de las organizaciones y unidades administrativas para el manejo del agua), una de política pública (es decir, los planes, programas y subprogramas), y una más de carácter legislativo (las diversas leyes, decretos y reglamentos). Sin embargo, la presencia de éstas no es suficiente -como ya se ha dicho- para concretar medidas efectivas para elbuenuso y manejosustentabledelrecurso. La política hidráulica actual apuesta, una vez más, a la participación social, al manejo de cuencas hidrológicas y a la descentralización en la toma de decisiones. A principios de la década de los noventa ocurrieron dos hechos trascendentales respecto a la participación social en el manejo del agua en el país: la transferencia de los módulos de riego a manos de los usuarios y la institucionalización de los consejos de cuenca con sus respectivos órganos auxiliares, entre ellos los COTAS, fundamentales para las aguas delsubsuelo. El proceso de implementación de una política pública es influido y determinado por varios elementos que se convierten en incentivos u obstáculos para la aplicación exitosa de las decisiones de los hacedores de políticas. Si bien hay que reconocer que la participación de la ciudadanía organizada ha incrementado su participación en cuanto a la movilización y las demandas relacionadas con los problemas vinculados al agua en la región durante la última década, las organizaciones no gubernamentales están aún ausentes en el diseño y aplicación de acciones en el manejo del agua. Lo mismo ocurre con los usuarios de las aguas subterráneas, a pesar de que en las líneas estratégicas de la política del agua se incluye la figura de los COTAS, pues la instrumentación de éstos se encuentra inmersa en un proceso social, económico, político y cultural que, en la práctica, determina la forma en que se “acatan” las disposicionespolíticas. La aplicación local de una propuesta global El reto global de superar patrones de desperdicio y uso ineficiente que han llevado al deterioro, a la sobreexplotación y al conflicto por el agua, pretende ser atendido desde distintos frentes: la cultura del agua, el marco jurídico, los acuerdos internacionales, las políticas públicas, la planeación por cuencas, la participación social; las propuestas son, en fin, múltiples y variadas. Para el caso de las aguas subterráneas en México, la participación social en la figura de los COTAS constituye la estrategiaprivilegiada. La dinámica económica y poblacional de la Comarca Lagunera se sustenta en el abastecimiento del agua subterránea del Acuífero Principal, conformado por municipios de los Estados de Coahuila y Durango. La creciente demanda de agua, contrapuesta a la escasa disponibilidad, explica la sobreexplotación, el deterioro de la calidad del agua, la reducción de caudales de extracción y, como consecuencia, incremento en los costos de La complejidad de los procesos sociales inherentes al manejo de los recursos ha sido objeto de múltiples miradas. Destacan las aportaciones realizadas por los teóricos de la acción colectiva en el manejo de los recursos de uso común que, aún cuando reconocen que el acervo teórico está en construcción, tienen entre sus aciertos el estudio a profundidad de variadas experiencias de este tipo. Lo que les ha permitido delinear ejes que articulan los procesos exitosos donde un componente fundamental en la definición del éxito, consisteprecisamenteenlasustentabilidad. Para Hume la dificultad inherente a la concertación en grupos numerosos sería resuelta por la sociedad política, en tanto concibe quebajoelcuidadodelgobiernoesposiblesuperarlasdebilidadeshumanas. Elprimerodediciembrede1998seinstalóformalmenteelConsejodeCuencaNazasAguanaval enLaLaguna. 21 21 22 22 23 23 21 Revista de Investigación Socioambiental EXPLICACIONES
  24. 24. extracción, conservación y mantenimiento de la infraestructura, configurando un escenario contrario alaexplotaciónsustentabledelrecurso. En este acuífero se localizan 2,350 aprovechamientos subterráneos, de los que se extraen 1,088.5 hectómetros cúbicos anuales y se recargan 518.9, registrándose un déficit de 669.5 millones de metros cúbicos (CNA, 2003). Con la intención de equilibrar la relación entre extracción y recarga, se creó el COTAS del Acuífero Principal, bajo la premisa de que las cuencas hidrográficas constituyen los territorios de gestión y manejo integral de las aguas nacionales. Mediante la operación de este COTAS se pretende atender la problemáticaquejustificasu creación: “Perforaciones y aprovechamientos clandestinos; demanda superior a la recarga; intensa presión social sobre el acuífero sobreexplotado; poco esfuerzo por eficientar el uso y aprovechamiento del agua subterránea extraída; escasa medición de lo extraído e insuficiente vigilancia sobre ello; intensa competencia entre los distintos usos y dentro de ellos por el agua y desorden en el aprovechamiento que genera conos de abatimiento localizados y extendidos” (CNAs/f b,p.2). En este orden de ideas, la observación de las acciones locales ofrecen la posibilidad de enfrentar el reto global del deterioro, la sobreexplotación y el uso ineficiente para orientar la explotación del agua, respetando el medio ambiente y los requerimientos técnicos, económicos y sociales que posibiliten la satisfacción de las necesidades presentes y futuras, como lo postulan los planteamientos oficiales. Sin embargo, para el caso de las aguas subterráneas en La Laguna habrá que señalar dos elementos que cuestionan seriamente la posibilidad de que el manejo del agua se dirija, a nivel local, hacia esta visióndelaComisiónNacionaldelAgua. En primer lugar el proceso de explotación de las aguas del subsuelo no evidencia respeto alguno al ambiente ecológico, en virtud de que cuatro de los ocho acuíferos están sobreexplotados, lo que significa que la extracción supera a la recarga al menos en un diez por ciento de acuerdo a los parámetrosdelaComisiónNacionaldelAgua. Si bien no es pertinente cuestionar este pretendido respeto al medio ambiente únicamente porque la sobreexplotación continúa, un problema de esta naturaleza requiere soluciones de mediano y largo plazo. Si se considera que el objeto de los COTAS es la formulación, promoción y seguimiento de programas y acciones que contribuyan a la estabilización y recuperación de los acuíferos sobreexplotados, y que el COTAS del Acuífero Principal se conformó en septiembre del 2000, sí es posible afirmar que no hay evidencias de medidas importantes para limitar las extracciones como resultado de su operación, lo que evidentemente se contraponealmanejosustentabledelrecurso. El documento del Estudio Técnico de Actualización del Conocimiento Geohidrológico del Acuífero Principal-Región Lagunera presentaba, entre sus recomendaciones, a mediados del 2003, convocar a los usuarios para integrar un plan de manejo para su óptima utilización, explotación y aprovechamiento a fin de propiciar su uso sustentable; actualizar periódicamente los estudios técnicos para evaluar condiciones geohidrológicas, nivel y calidad del agua; instalar dispositivos de medición volumétrica y; vigilancia de su operación. (CNA, 2003). Sin embargo, no hay evidencia empírica de la puesta en marcha de tales recomendaciones, o bien, ésta es excesivamente incipiente, como en el caso de la instalación de medidores volumétricos, a pesar de que se encuentra en operación un programa de instalación de tales dispositivos, en el que intervienen recursos del gobierno federal y estatal a findedisminuirelcostoparaelusuario. En segundo lugar, el manejo socialmente aceptable del recurso tampoco presenta evidencias de orientarse hacia el manejo sustentable. Dos factores así lo demuestran. Por una lado la participación selectiva de los usuarios en el COTAS y por el otro, el proceso de transferencia- concentracióndederechosdeagua. La participación selectiva de los usuarios 22 Revista de Investigación Socioambiental EXPLICACIONES
  25. 25. participantes en el COTAS delAcuífero Principal se expresa desde la propia convocatoria para su conformación, cuya acta constitutiva data del 5 de septiembre del año 2000. En la constitución de los Comités de usuarios agrícolas, industrial, pecuario, público urbano y múltiples, se excluyeron representantes del sector ejidal y se incluyeron únicamente figuras prominentes del sector productivo regional, de tal forma que los cargos del COTAS recayeron automáticamente en la élite regional. La presidencia del Comité recayó en un “usuario del acuífero”, empresario prominente dedicado a la producción lechera; la secretaría, en el Director del Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS) de la Ciudad de Torreón; el Gerente de Impuestos de Met-Mex Peñoles fue elegido como tesorero, mientras que consejeros de las Cámaras Agrícola y Ganadera de la Región Lagunera, así como de la Asociación Agrícola de la Región Lagunera del Estado de Durango y otros miembros destacados del sistema lechero se convirtieron en vocales de los usos agrícola y pecuario. El Asesor ambiental de la importante empresa CEMEX de México y el Gerente de Administración de la Compañía Minera La Valenciana fueron elegidos como vocales del uso público-urbano. A los Directores de los organismos operadores de Gómez Palacio y Francisco I. Madero se les asignaron las vocalías del uso público urbano. Finalmente, dos usuarios del Acuífero Principal fueron elegidos como vocales de usos múltiples, uno de ellos es un importante ganadero lechero. Más de la mitad de los cargos del órgano directivo del COTAS se conformó (inicialmente) con importantes productores ligados a la industria lechera regional, al igual que el presidente fundador del COTAS, quien forma parte también del Consejo deAdministracióndelGrupo IndustrialLala. El carácter selectivo de la conformación del COTAS no se limita a la exclusión del sector ejidal entre los representantes del uso agrícola y pecuario, sino también a la exclusión de las organizaciones de la sociedad civil organizada. Resulta particularmente interesante el hecho de que el modelo de la estructura del COTAS, difundido por la Comisión Nacional de Agua en el nivel Federal, incluya una serie de unidades que, si bien, no son contradichas en su concreción en el ámbito local, dejanfuera,por ejemplo,alos “invitados”: “Aquellos representantes de las Universidades, Institutos de Investigación, Organismos No Gubernamentales, Asociaciones y Colegios de profesionales, y otras organizaciones de la sociedad que, -a juicio de los directivos o vocales de los COTAS- puedan contribuir al mejor conocimiento del comportamiento delAcuífero y de los problemas asociados a su explotación, participando en la formulación de alternativas de solución, tendrán únicamente derecho a voz” (SEMARNAT-CNA, 2000,p.20). El cambio, en el documento de la estructura, elaborado localmente, pudiera atribuirse a un “descuido”. No obstante, las entrevistas realizadas a miembros de asociaciones civiles locales corroboran el hecho de que han estado totalmente al margen de la operación del COTAS. Ninguna de ellas aparece en el registro de asistencia de la reunión de instalación y toma de protesta de la mesa directiva del mismo. El informe de actividades del Comité muestra que la mayor parte de las actividades registradas corresponden a su participación en reuniones a las que fue convocado como organismo interesado en el tema del agua y como figura formalmente reconocida; como integradora y participativa de los usuarios del Acuífero Principal, tales como reuniones con funcionarios de la CNA, reuniones de consulta del Plan Nacional de Desarrollo, Reunión Nacional de Consejos de Cuenca, Congreso Nacional de Hidráulica, Foro Regional de Consulta en Materia deAguas Nacionales. Un segundo tipo de actividades incluye a aquellas acciones relacionadas de manera directa a la consolidación de la figura y a la participación en la toma de medidas orientadas a restablecer el equilibrio del acuífero: la puesta en marcha del proceso de elaboración de estatutos y reglamento interno y la elaboración de los términos de referencia para la actualización del estudio geohidrológicodelAcuíferoPrincipal. 23 Revista de Investigación Socioambiental EXPLICACIONES
  26. 26. El tercer tipo de actividades del COTAS alude al establecimiento de condiciones para su operación, como la disposición de una oficina, el diseño de un esquema de financiamiento, el diseño y la difusión de documentos que incluyen objetivos y funciones, y establecimiento de contactos para intercambiodeinformación. Finalmente, el proceso de transferencia- concentración de derechos de agua, que contradice el carácter “socialmente aceptable” del uso sustentable del agua que postula la Comisión Nacional del Agua, alude a un marco jurídico que posibilita la transferencia de los derechos de agua que, en este caso concreto, transita del sector ejidal al de la pequeña propiedad en un marco socioeconómico idóneo para ello (conformado por la restricción en los créditos para la producción y los altos costos del mantenimiento de las norias y la energíaeléctricaparasu operación). Conclusiones La implementación de la política federal de promoción de la participación ciudadana para el manejo sustentable del agua del subsuelo, privilegia la conformación y operación de los COTAS que, en el caso del Acuífero Principal de La Laguna, inició sus operaciones en septiembre del 2000. Si bien las medidas para restablecer el equilibrio del acuífero solo pueden ofrecer resultados en el mediano y largo plazo, la observación de lo que ha sucedido con este Comité permite señalar algunos elementos que podrían ser pertinentes para la retroalimentación del proceso. Ante los problemas inherentes al manejo de un recurso de uso común, se presenta la disyuntiva entre el beneficio del hoy y el de mañana; entre el interés individual y el colectivo. De acuerdo con lo abordado anteriormente, sería necesario agregar un aspecto más: la disyuntiva entre la participación social “desde arriba” y “desde abajo”. Los tres dilemas se viven, indudablemente, en la concreción localdetalesplanteamientosdepolíticafederal. La forma en que se ha conformado el COTAS del Acuífero Principal indica que éste ha sido resultado de la promoción de la participación social “desde arriba”. La tendencia a privilegiar la integración del sector empresarial lechero y la exclusión del sector ejidal y de las organizaciones académicas y no gubernamentales así lo demuestra. En esta línea de análisis no se trata de postular el otro extremo, entendido como un juego suma cero, sino de orientar el proceso hacia la conjunción de esfuerzos. De tal forma que, si se tienen que limitar las extracciones y determinar un mecanismo de control para restablecer el equilibrio del acuífero, todos los usuarios deben participar, no bajo la premisa de un trato igualitario, sino en razón de lo que sería “socialmente aceptable”, lo que llevaría a la aplicación de medidas diferenciales en función de ladiversidaddeusuarios. En este dilema de la participación social “desde arriba” o “desde abajo”, es necesario reconocer que la primera opción ha dominado el proceso de acuerdo al esquema defendido por quienes postulan la necesaria presencia de un suprapoder que se encargue de vigilar y controlar. Aunque, actualmente, la decisión política privilegia la participación social, el esquema de operación reproduce, una vez más, el patrón de “arriba hacia abajo” no sólo por la forma práctica en la que se está operando en La Laguna , sino porque, formalmente, la representatividad de los miembros del COTAS excluye a la sociedad organizada y a otras instancias que, aún estando interesadas en el tema, pueden tener injerencia (en su carácter de “invitadas”), dejando una amplio margen de discrecionalidad parasu inclusión. Cabe señalar que existe la posibilidad de que las asociaciones sean invitadas, por escrito, por el propio Presidente o Secretario Técnico del Cotas con previa aprobación del Órgano Directivo, ofreciendo así, el marco propicio para –como sucedió en el caso de La laguna- excluir personas involucradas, tales como académicos y organizaciones que demandan la reglamentación de las extracciones y la instalación de dispositivos de medición. La participación de dichos individuos podría ser el contrapeso de la balanza que, de manera “natural” (por su conformación), se inclinaría a favor de los agentes con importantes recursos deasignaciónenlaregión. 24 Revista de Investigación Socioambiental EXPLICACIONES
  27. 27. En este dilema se ha privilegiado la participación “desde arriba”. Cabría ahora preguntarse por las posibilidades u oportunidades que ofrece la participación social “desde abajo”. En este caso, la participación sería resultado de la propia sociedad, más que por disposición oficial, para que fueramásincluyente,democráticaycorresponsable. En este punto habría que recuperar los planteamientos de quienes se han dedicado a estudiar experiencias en el manejo de recursos de uso común. Así, sería necesario revisar, por un lado, en qué medida los mecanismos de operación de los COTAS permitirían promover la comunicación entre los usuarios del recurso, establecer costos por el incumplimiento de acuerdos, y definir y operar un sistema de sanciones. Por el otro, habría que analizar qué estrategias se requieren para promover relaciones de confianza, reputación y solidaridad entre los usuarios, indistintamente del tipo de uso que le den al agua, lo que lleva a poner en el eje a la cooperaciónenlugardelleviatán. Habría que rescatar también la experiencia relacionada con la promoción del compromiso y la supervisión mutua, para determinar la mejor manera de incentivar el cambio institucional y conformar arreglos de esa índole para el uso sustentable del agua subterránea, estableciendo qué hacer y cómo manejar los posibles conflictos que pudieran surgir en el proceso. Lo anterior conllevaría a recuperar y utilizar, de manera fructífera, las relaciones de reciprocidad establecidas en el sector de los pequeños propietarios que, aglutinados en organizaciones, se han constituido y mantenido como un grupo económico fuerte en el ámbito nacional. Se daría, así, una relación distinta entre los pequeños propietarios y los ejidatarios, y un nuevo tratoalacervoacumuladodelsectorsocial. La experiencia empírica muestra que el manejo exitoso de recursos escasos involucra procesos en que los mismos usuarios (apropiadores) toman las decisiones fundamentales. Desafortunadamente, la normatividad del agua no lo concibe así. La ley vigente, a partir de abril del 2004, ha sido presentada, en el discurso oficial, como una ley avanzada que amplía las posibilidades de participación social a través de los Consejos de Cuenca. Sin embargo, en su artículo 13 BIS, limita las facultades del Consejo a contribuir en la gestión, el restablecimiento de acuíferos, el saneamiento de cuencas y la valoración económica. Asimismo, lo faculta también a concertar prioridades, a conocer lineamientos, acreditamientos y disponibilidad del agua, y a participar en la definición de objetivos, programas de gestión y análisis de estudios técnicos relativos al recurso y la cultura del agua. Le atribuye también la tarea de promover, contribuir, coadyuvar, colaborar, apoyar, impulsar y auxiliar en acciones vinculadasalrecurso. Aún cuando el Consejo puede auxiliar a la Comisión en la vigilancia de los aprovechamientos de aguas superficiales o subterráneas, no es parte de la toma de decisiones fundamentales para el recurso como el establecimiento de límites para las extracciones, el diseño y operación de un sistema de sanciones, la aplicación de la normatividad y el otorgamientodepermisosy concesiones. En resumen, el Consejo de cuenca es considerado, en la política federal, como un apoyo, y no como un órgano cuyas decisiones incidan directamente en el manejo del agua que sigue quedando en manos del organismo federal. Así, se vislumbra que se emitirán las disposiciones concernientes a los COTAS, que quedarán asentadas en las Reglas de Integración, Organización y Funcionamiento del Consejo, actualmente en proceso de formulación, en congruencia con la política hidráulica de promoción de una participaciónsocialrestringida. Fuentes Barkin, David y King, Timothy, (1986), Desarrollo Económico Regional (enfoque por cuencas hidrológicas de México), Siglo XXI, México. Comisión Nacional delAgua (s.f.) Diagnóstico de la Región Administrativa VII Cuencas Centrales del Norte, Subregión Región Lagunera,Aguas Subterráneas. Comisión Nacional del Agua/Gerencia Regional Cuencas Centrales del Norte/Unidad de Programas Rurales y Participación Social (s.f.), Antecedentes, Justificación y Relatoría 25 Revista de Investigación Socioambiental EXPLICACIONES
  28. 28. General del Comité Técnico de Aguas Subterráneas del Acuífero Principal de la Comarca Lagunera, Documento de circulacióninterna. Comisión Nacional del Agua/Subdirección General Técnica, Gerencia de Aguas Subterráneas, Gerencia Regional Cuencas Centrales del Norte, (2003), Documento por el que se da a conocer el estudio técnico de actualización del conocimiento geohidrológico en la zona comprendida por el Acuífero denominado “Principal-Región Lagunera” en los Estados deCoahuilayDurango. Cruz, Alejandro y Levine, Gilbert (1998), El uso de las aguas subterráneas en el Distrito de Riego 017, Región Lagunera, México, IWMI, Serie Latinoamericana,México,IWMI. Diario Oficial de la Federación (1935), Acuerdo que crea la Junta Consultiva de Aguas, 7de enero. Diario Oficial de la Federación (1936), Reglamento de la Ley deAguas de Propiedad Nacional de 1934. Diario Oficial de la Federación (1941), “Acuerdo que previene sea definida la extensión de riego que deberá constituir el Distrito de RiegoenLa Laguna”,12demarzo. Echeagaray Bablot, Luis (1976), “La rehabilitación de las cuencas hidráulicas” en Secretaría de Recursos Hidráulicos (1976). Memoria de la sesión solemne conmemorativa de los 50 años de irrigación por la grandeza de México,México. El Siglo de Torreón (2005), Resumen Económico, Torreón,Coahuila. Elster, Jon (1997), El Cemento de la Sociedad. Las Paradojas del Orden Social, Gedisa, España. LeydeAguas deJurisdicciónFederalde1960. Ley de Aguas de Propiedad Nacional de 1929 y sus reformas. Olson, Mancur (1992), La Lógica de la Acción Colectiva. Bienes Públicos y la Teoría de Grupos,Limusa/NoriegaEditores,México. Ostrom, Elinor (2000), El gobierno de los bienes comunes,UNAM/CRIM/FCE, México. Rovirosa Wade, Leandro (1976) “Política Hidráulica de la Revolución Mexicana” en Secretaría de Recursos Hidráulicos, Memoria de la sesión solemne conmemorativa de los 50 años de irrigación por la grandeza de México, México, 9 de enero. Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos, Representación General en la Región Lagunera, Coahuila y Durango, Protección y Ordenación Ecológica, Oficina de los Usos delAgua, Estudios del Agua Subterránea en la región de Ceballos, municipio de Mapimí, Dgo. (Archivo de la Comisión de ConurbacióndeLaLaguna). Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, (s.f.), Calendario de Riegos por Bombeo para los Cultivos de la Región Lagunera, documento de circulación interna. Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación Región Lagunera Durango-Coahuila, (2000), Anuario Estadístico de la Producción Agropecuaria2000,Lerdo,Dgo. Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación Región Lagunera Durango-Coahuila, (2003), Anuario Estadístico de la Producción Agropecuaria2003,Lerdo,Dgo. Secretaría de Asentamientos Humanos y Obras Públicas, Comisión Nacional de Desarrollo Urbano, Secretaría de Programación y Presupuesto, Comisión de Conurbación de La Laguna (1979), Zona Conurbada de La Laguna-Plan de Ordenación de la Zona Conurbada deLa Laguna. Secretaría de MedioAmbiente y Recursos Naturales - Comisión Nacional Del Agua (2001), Programa Nacional Hidráulico 2001-2006, México,128 pp. Secretaría de MedioAmbiente y Recursos Naturales /Comisión Nacional del Agua (2004), Estadísticas del Agua en México, México, 141pp. Secretaría de Medio Ambiente y Recursos 26 Revista de Investigación Socioambiental EXPLICACIONES
  29. 29. Naturales, Comisión Nacional del Agua. (2003), Programa Hidráulico Regional 2002-2006 Cuencas Centrales del Norte RegiónVII, México. Secretaría de Recursos Hidráulicos (1976), Recursos Hidráulicos, número especial de- aniversario,México. Secretaría de Recursos Hidráulicos (1976). Memoria de la sesión solemne conmemorativa de los 50 años de irrigación por lagrandeza deMéxico,México. Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales/Comisión Nacional del Agua (2000), El agua en México: retos y avances, México. SubAgencia Técnica (1939), Oficio al C. Secretario de Agricultura y Fomento en relación al oficio de remisión #7-9001, México D.F., 20 deJunio. Nota: se realizaron entrevistas a miembros de Organizaciones No Gubernamentales y ex funcionarios de la Comisión Nacional del Agua, cuyas referencias no están incluidas a fin de no inhibir el acceso a información básica en la investigaciónactualmenteenproceso. 27 Revista de Investigación Socioambiental EXPLICACIONES
  30. 30. Organizaciones campesinas, miembros, dirigentes y agua. El caso de la CCC. Rosa María Torres Aguayo Resumen Se analiza la forma de participación de una organización campesina en los asuntos agrarios y de agua en la Comarca Lagunera, la Central Campesina Cardenista. Se observan las relaciones que se establecen en su interior y la relación de ésta hacia fuera, se privilegia el análisis de la intervención de dicha organización en los asuntos de agua en sus formas de gestión. Se concluye que las relaciones hacia fuera se articulan alrededor de una relación clientelar basada en la lealtad y el agradecimiento, mientras que hacia afuera la gestoría y diversasformasdepresiónson laspreponderantes. Palabrasclave Organizacionescampesinas,aguayejidatarios. 28 Revista de Investigación Socioambiental EXPLICACIONES

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