Endless Idol

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Endless Idol

  1. 1. Este parisino de ego abultado dejó el colegio a los 12 años y hoy hace zapatos que son verdaderos objetos de culto y deseo. Su pasión son los stiletto, con tacos de más de 12 centímetros de alto, que dice, empinan a la mujer hacia la belleza y el poder. Un día tomó un barniz de uñas Chanel, de un furioso color rojo italiano, y pintó con él la suela de una de sus creaciones. Desde entonces es su aplaudido sello.Entre otras cosas, afirma que es narciso y pretencioso. Y que no siente que tenga quedemostrarle nada a nadie, porque su mamá le dio demasiado amor. Su historiacomienza así: cuando este joven heredero de un mueblista tenía 12 años, iba por lasnoches a los locales de music-hall de París. Se dio cuenta de que si llegaba al segundotiempo de cada espectáculo no le cobraban entrada, y así se las arregló para entrarsin pagar.
  2. 2. Este diseñador francés nació en 1964. Sus orígenes están en el mítico cabaretFolies Bergère, donde comenzó su carrera a los dieciséis años. Ahí el joven talentodibujaba calzado para las bailarinas , pero no tenía el dinero para su elaboración.Tiempo después se convirtió en un destacado diseñador y hoy es admirado porestrellas como Sarah Jessica Parker, Madonna y Anne Hataway. Su mamá lo matriculó en una escuela de costura donde todo el alumnado era femenino. No aprendió nada y lo echaron al corto plazo, pero supo todo lo que tenía que saber sobre las mujeres, sus futuras clientas. A Louboutin nunca le pareció que diseñar zapatos podía ser un trabajo propiamente tal hasta que vio un catálogo de Roger Vivier (1907-1998), el creador del stiletto (tacón aguja). Entonces, mientras servía cafés en el Folies Bérgere, se le ocurrió que podría hacerles zapatos a las bailarinas. Su idea era hacer modelos que alargaran las piernas de estas chicas hasta el infinito.
  3. 3. La respuesta fue una sola: imposible. Era muy caro. Pero Louboutin siguiódibujando. Especialmente desde que vio en un museo un letrero que prohibía eluso de tacos altos y delgados porque podían rayar el piso. A poco andar se fue atrabajar a otro club: el Palace. Ahí, formó parte de un grupo de chicos que sehizo famoso por su look. “El club tuvo éxito porque ahí estaba este grupo degente agradable de mirar. A los clubs se va para ver eso, no para encontrarsecon Roland Barthes”, dice. “Sólo nos importaba era el grupo. Era una cosatotalmente narcisista”. Con el ego así, bien alto, y con apenas 18 años, Louboutin marcó el número de la firma Christian Dior y pidió hablar con el director artístico. A la pregunta ¿de parte de quien? contestó, simplemente: Christian Louboutin. O sea: nadie. Le pasaron la llamada a la condesa Hélène de Mortemart. Louboutin le dijo que tenía una colección de zapatos para mostrar. La condesa lo recibió y le ofreció una práctica en la empresa de Charles Jourdan, proveedora de la casa Dior. “Ella fue mi primera hada madrina”, cuenta el zapatero.
  4. 4. Poco después de abrir su primera tienda, en 1992, un periodista de la revista norteamericana W fue enviado a París para hacer una guía con los nuevos hot spots de la Ciudad Luz y captó a Carolina de Mónaco comprando un Louboutin. Así, el nombre de Christian se sumó al de otros genios de la zapatería, como Jimmy Choo o Manolo Blahnik. Sin embargo, faltó un detalle más para que este genio llegara a construir elimperio que hoy dirige, con tres tiendas en París, siete en Estados Unidos, dos enLondres, varias más en Oriente y una en Sao Paulo. Un día miró uno de sus zapatosy pensó que le faltaba algo de energía. Tomó un barniz de uñas Chanel, de unfurioso color rojo italiano, y pintó con él la suela. Desde entonces todos susmodelos tienen la suela de ese color y nadie ha logrado convencerlo de que locambie, sin importar la forma o el colorido de cada zapato. Su cuenta bancaría, entodo caso, le da la razón.

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