_ ’ 5

Cómo se denominan los suelos: 
Elaboración de una nomenclatura

1. Introducción

Las limitaciones que presenta un s...
"alguien sacar ¿ilgún provecho de un cxpernnenlo enn inulcriitl vegcltll,  |  el uulnr‘
no ¡inede tletinil’ cxaclametile l...
3. información complementaria para establecer una
nomenclatura

Para eslublecer una ¡iomenclururu cn ha.  ¿i los criteri '...
De las listas anteriores parecen adecuados los prefijos: 
psamm (del gr,  arena) ——> Psamm + o + sol
arena (del lat.  aren...
7. Bibliografía

7.1. Bibliografia básica

Deckers,  J.  A. ; Nacluergaeic,  R.  o.  y Spltarginen,  o.  c.  (ed. ): ivorl...
Próxima SlideShare
Cargando en…5
×

libro de edafologia Cap 5

430 visualizaciones

Publicado el

libro de edafologia
libro de suelos
capitulo 5

Publicado en: Ciencias
0 comentarios
0 recomendaciones
Estadísticas
Notas
  • Sé el primero en comentar

  • Sé el primero en recomendar esto

Sin descargas
Visualizaciones
Visualizaciones totales
430
En SlideShare
0
De insertados
0
Número de insertados
3
Acciones
Compartido
0
Descargas
12
Comentarios
0
Recomendaciones
0
Insertados 0
No insertados

No hay notas en la diapositiva.

libro de edafologia Cap 5

  1. 1. _ ’ 5 Cómo se denominan los suelos: Elaboración de una nomenclatura 1. Introducción Las limitaciones que presenta un suelo, su aptitud para aceptar determinados usos o su papel como elemento del medio ambiente pueden inferirse dc la des- cripcion del perfil, de las características analíti . ( . cas y químicas) de cada nno de los horizontes en que se halle organizado y de las condiciones de medio en que se encuentre (regímenes de humedad y temperatura. posicion en el terreno, entre Oli‘ ‘), Cuando se habla de uso, se hace referencia a pudor mante- ner una determinada lnasa forestal. una rotación de cultivos. unos usos pa" ' ti- cos o de jardinería, al papel del suelo como depurador natural, entre otros pusi- bles usos. Las propiedades útiles de los suelos son las que realmente interesan tt los usuarios tt quienes, cntno afirma Becketl (i978), raramente les preocupa el nombre del suelo que usan. No obstante a veces, (lelermillados suelos con caracte Sticas peculiares, y que ocupan extensiones importantes, llegan a lcncr ttn nombre vernáculo, que sirve para que los ttsnarios intercatnbiett irtrorittacion, o sepan referirse a ellos. En ettalqttter caso, dat- u| | nombre tt tm objeto y a sus cualidades sirve para ltacerlo conocer y distingulrlo de otros, análogamcttle ocurre coll los suelos que, dadas las notorias diferencias existentes entre ellos, requieren una denominación específica. Hablar de «el suelo» resulta extre- lnadamentc impreciso, referirse a «los suelos» es algo más conveniente y. ‘lo si se conoce el nombre de «un suelo», será posible referirse a él, hacerlo conocer y distln— gnirlo de otros suelos con la precisión requerida. Kttbiena a i s de los anos 50 afirmaba que el principal interes en poner etiquetas o dar nomble a los suelos reside en poder ordenar y transmitir los conocimientos, haciendo posible gencraliïnr a ott-as zonas la experiencia adquirida en ttn área determinada. Para ello, se requiere tina coincidencia o compatibilidad en las caracteri- ttas de los suelos y condi- eiottes de medio. La transferencia de tecnologia exige conocer dónde se ba obtenitle lo que se pretende transferir y cuáles son las características del lugar al que se propone se ttans- liera. Este nivel de información puede ahorrar notables fracasos, ya sea al plantear revegc- taciones en áreas degradados, al transformar en regadío, en la venta tle abonos o en actua ciones en arquitectura del paisaje, por poner sólo algunos ejemplos. Para la racionalización de la investigación en una ciencia natural no existe otro camino que apoyarse en una sistemática lo más desarrollada posible. ¿Puede 83
  2. 2. "alguien sacar ¿ilgún provecho de un cxpernnenlo enn inulcriitl vegcltll, | el uulnr‘ no ¡inede tletinil’ cxaclametile la planta que lia tlliliztitlo‘! Antiloganieiltc, .i liilllillt las indicaciones sobre el suelo, el experimento Iolal queda en el tiirc. del lnisint) . fallaron las intlic "ones sobre las ¡ilanlas de experinientaicióli. No se puede servir realmente a Ia agricnllu l ni ‘ que si sc eataeleiizzni y se tlesignan ])l’CCl¡l c incquívoe‘ mente los suelos. Iïsle parrafo, Ilenn tle vigeneii, fue . rito ya en i952 por el protesta‘ W. Kuhicna. en Im años en que trabajo en Esp; ' "Fodavía no lia ido etnnplettimcnlc asumida, Dar un nombre a un suelo va unido a la voluntad de conocer Ml localización y Ia supertleie que ocupa. Esto significa plasmar la irlformaieión en un lnapa, en stiporlc de papel o cn soporte inlorrneilieti, para que sea po ble acceder a ella y utili’ arla con facilidad. cada vez mas a través de Úslenias de informaeióti get)- grafica (GIS). En el presente ipítuln se plantctnl una. » líneas básicas para denominar‘ suelos tilcndicndo a las propiedades y caraclc . ieas que condicionan su uso. Para hacer esta presentación se propone un ejerci ‘o, eon ' enle cn elaborar una non1enelti— tura para denominar los suelos. Se tttilizarïin p‘ ello los conceptos y la lerrnino— logia introducida en los capítulos precedentes y sólo se avanzara zilguno nuevo si resulta imprescindible. Introducir la denomin‘ on de suelos en la primera parte de la obra se justifica por la necesidad de poder refer" suelos concretos cn lo que sigue. En un texto de Edafología debería evil e hablar tle «el suelo» como un ente único, ya que nn lo es, A pesar de que constituya un eonlinun, su variabilidad espacial es considerable. Los (tistinlos suelo» individuales no acoslnnthrun a eslai separados unos dc otro»: los suelos no son euerp - discretos. En la teoría general de sistemas un suelo EN un s . iemti nhictto. con entradas‘ y snlttltts de materia y ettei-gín Io que presupone la existcticm ¿le líllli— les entre stielns. El problema se presenta al tener que eteogei ax propiedades diferenciado ras que dcbcn servir dc base para establecer‘ dielios límites. La falta de limites definidos explica que existan divei-s ‘lei-ios, dlvclsïh eonvetictotiew, para cslahleeel‘ eoiles, con lit eonsigmeitte sllhjellvldad al n eno Es la propia naturaleza del objeto suelo, 1o que explica que en Edafología no se haya podido llegar a mi único sistema para denominar los snclox, eoii ilCCplnClÓn general (Caps ¡9 y 20), 1o que al 1m ocurrido en olrao muchas mmm de la Historia Natural. Ordenar y relacional Io dislinlux suelos individual npone estable un esquema Jclálquicn, una inc ion de los suelos. Al exlsllt dinimos crilciins pa. Llelinlllzll‘ y denominar‘ cada individuo. elo, exislu‘ l otros lanlos sistema. de elasiñeac" n. Llnns sc han interesado más por la genesis u manera cómo. han formado los suelos, otros, los de uso más generalizado en el momento aclllïll, se n. “ l en Ia morfología del perra del suelo. Conocer la gene. e tiene un inte eientirieo evidente, 5| bien no siempre resulta ÍuCIl, lo que difieullaba n irieneion en este lipo de crlleriox. Por cl contrario las propiedades morfológicas siempre resultan más fácilmente accesibles en omi pmspeo ción de campo. 2. Criterios para dar nombre a los suelos: A modo de eier o En el xnpneslu tle que los stielo. no tuviesen tionibre y M: quisiese establecer criterios ptira tlarselo, se ¡tuerle rea i/ ar el siguiente ejercía o: l. Elaborar un listado de propiedades y características que condicionan los distintos usos del suelo. Los asistentes, en una sesión de «brain storming», pueden ir citando propiedades y características que, a su criterio, condicionan el uso del suelo cn diferentes grados. para el crecimiento de las plantas. para un uso agrí- cola, piiisajlstico. para construir encima o para utilizar el silelo como depurador natural, 2. Se establecerá una jerarquía cn estas propiedades desde la más limitante, por ejem- plo, ln falta de agua o ln presencia de arcillas que se expanden al humectarse, a aspectos más secundarios, dejando de considerar aquéllos que no parezcan consis- lentes, por su escasa significación. Para llegar a elaborar el listado de propiedades y caracterísllc ' puede resultar de interés Revisar: - Cap. 2. El suelo como ente natural: Organización. - Cap. 3, Morfología y descripción de suelos, Considerar conceptos tales como: i Suelos minerales y suelos orgánicos. - Expansión-retracción de las arcillas (Cap. 7). - Acidez y basicidad del suelo (Cap. 10). - Degradación de suelos y calidad ambiental (Caps. 23 a 29). Para establecer los nombres puede reeurrirse a dos criterio . l. Utilizar nombres vernáculos, lo que puede constituir un ejercicio paralelo, de reco- gida de infonnación local. 2. Introducir una nomenclatura que resulte autoexplicativa a base de raíces griegas, latinas u otras. Un buen sistema de nomenclatura debe ser sencillo, fácilmente ntanejahle. pennitir una visión de conjunto y ser de fácil empleo en todos los idiomas (Kubiena, l952). SS
  3. 3. 3. información complementaria para establecer una nomenclatura Para eslublecer una ¡iomenclururu cn ha. ¿i los criteri ' que se hayan adnpe tudo, puede resutlur de inter * conocer nnmisrcs vernáculos, uiilimdns en distintos ¡naíses pura denominar ¿ilgunos silclus representativos: YCI’llli/1l(CpiÏ| (Ii) inu- ctleséilitn. poblccrivegelztcióii. Tzixcuhtriignliés‘) Sueiuqilcpiledicscpti. xcumn un iiruiuin-auc Iulucailiitiiilu. Randy, ‘ 1| (¡mural! ) Sucio ¡Icxuriuiiutlu mhrc mui unn/ u. neu en ceuboluilti Cfiicicl), de poco cspc- sin. ‘ pu (español) Znmi con vegetación xcmma Iicrháceu o iubuxilvu. mu. ) clilnu bastante xauu c inviernos r. rm. Siernïcm num) Suelo gus en lo liini s ilcl tlcxierio Uuiumili (rusn) Suelo pnriln cum, seimnlesei tico dc estcpu, cali/ n. Kátstiinu/ xm (ruso) Suelo con hurrmnle superior‘ uscum por su conlunitltx cn rumana ulgámcd. con lnuixlocacimies de mama, c hnlmlo cáicicn n yeso (‘hernutcm (Iusu) Suelo negro. rico en Innteriu urgálilcii. piuruuun. me“ eslruclurutio. rico en buses. con ¡icurnuliición (lc curbunnlu cálcicn Vega lc. uñul) Suel ‘de Ilumllus aluviules. Pndzuihlixn) Tic ¡le cnimeenua sucio. - {tcidnscim luuislncaciónde m. ’ ‘Iliiuigáriicxiy semgilróxldos. Gley (ruso) Suclu desarrollando hiijo eundicinnes de excem de ugun. Ando (iupmiéï) Suelo negro [oriundo a partir Lic materiales ricos en viano. - vniczinic Sulnnchnk (ruso) Siltin con cunicnidos elevados a: unes solubles, eflmcsencins blimczix cn supcrlicic durante la cslnciún seca Snimielz (ruso) Sucio con cmncieiísucns alcalinas debidas ¡.1 sodio en ms scdcs ue iulcivnmv bio, Con un lmrizoiile Emu. Licoielia (cïimián) Suelo lieiflrlbiiulio a pnrlir ¡le esqui os, de poco espesor y inny pedrcgosu. Rubml (espanol) Sucio muy mm, generalmente ¡minimo (cristina). Alharizn (expuñol) Suelo lilnncu. caliza, de Iexrura media (Andniu n. mreu (eipïiñui) Suelo mulloso, plástico, cun piedmniiuu de arcilla expandible (Andalucía). Calero (español) Suelo muy callzo, de mlm‘ blanco Bin-rm (esp ui) Suelo arcilluso al Inenus en su pmte supeiinl (Extremadura) Salguero (cspanul) Suelo moderadamente salmo (Caslilln). Salndm (español) Suelo marcadamente salina con vegetación halóiila. Una ¡nomenclatura que no tenga en cuenta los nombres populares delos suelos puede crear términns en base a elimologías griegas. latinas y otras: Hisros. griego Tejido Aridus, Ialín Seco alli: de agua Verlere, latín Vuiteui. revolver Mollis, 1mm Muiiido lnceplnm, ¡mn incipicnle Uliimus. latín Último. muy evolucionado Oxidus, Ialín Riqueza en óxidos (le hierro y ¡lilmlillin Xenc Fuerte sequía Aquic Exceso de agua Fluvius Río Psanun Arena Dysinc Pubieu en buses (cationes en sedes de inleicainhln: cin‘. Mg“, K‘ y Nu’) —> líulnc Illquc/ u un Imanes mmm-u Uscuru 0am). ¡miran mmm 1mm Cry (tam, gr. ) Frio. Iucln Állliilïtpos, gl. liulnuim Lupim. g. Delgado Pilfllilkix. gi" iultiliiin. SC ecnicnizi nl csuu‘ cxpucxlu . I ¡un Fcrruin, mi llium» Aiiluicn. im Aluminio Piutlus, nu. Limia Pimiox, gt Oscuro, uuu cn nm Gypsum. lau Yun (lux. 1m cum. Diuuuai Duro diui IIi, (itIl'il| UdU AIhnsJiu. Bru n Flucmlzil. Emu; Ómpéldirlu Brillante Muy áculn Luvntlo. uviilción Lavar. pci un ti! mm camita“. .. camhms de culm, cslnlctuiui Arena. 1.1i. Amnn Rlicgos, gr. Capa, Inanlu Marlen ml suelto sobre unn mcu «mu. 4. Proponiendo denominaciones para los suelos Sin ninguna vuiunlzid de llegar a ningún sistema iaxunómico preestublecido (Caps. 19 y 20), se propondrán denominaciones para algunos suelos, como ejerci- cio: ESTUDIO DE CASOS 1. Se desea destacar que el suelo de una determinada unidad de paisaje no es adecuado para que se instale en éi un campo de iosas sépucas ya que es muy arenoso, por lo que el paso de las aguas negras a Ia capa irsáiica supone un elevado riesgo. 2. Las paredes de un almacén se han agrietado y los postes de teiégraios están inclinados arbitrariamente: el suelo se mueve. El suelo es muy arci- ileso. 3. Los melocotoneros plantados en una determinada parcela se han muerto por asfixia radicular, La capa freática está cerca dela superficie del suelo (a menos de 1 m) y el perfil presenta color gris con manchas. Respuestas 1. Propiedades a destacar: es muy arenosu todo el perfil del suelo/ deja pasar las aguas negras con facilidad. Compondremos el nombre con un prefiio añadido al término «sol» (suelo): A 87
  4. 4. De las listas anteriores parecen adecuados los prefijos: psamm (del gr, arena) ——> Psamm + o + sol arena (del lat. arena) a Aren + o + sol Arenoso! 2, Interesa destacar la propiedad que presentan estas arcillas. De las listas se puede retener el prefijo: venere (del Iat. voltear, remover) —> Vert + i + sol Venisol 3. El suelo tiene color gris (indica reducción, ligada a la falta de oxigeno, ano- xia; asfixia radicular) por exceso de agua. De las listas se puede retener: gley (del ruso) a Gley + sol aquic <5 Aqui + sol Gleysol Los nombres resultantes contienen una información en todos los casos. son uulocxplicativos y permiten la transferencia de tecnologia. 5. Niveles jerárquicos en Soil Taxonomy Soil Taxonomy es un sistema de clasificación de suelos propuesto por el Soil Conservation Service de Estados Unidos cn 1975 y que sirve de sistema de refe- rencia a nivel mundial. Establece seis niveles jerárquicos, de homogeneidad cre- ciente entre los suelos incluidos en cada uno de ellos (Cap. 19): Orden Suhorden Grupo Subgrupo Familia Serie Los doce órdenes establecidos (S. S.S. ,l999) tienen denominaciones autoexpli- cativas: Cnnniciouante principal Orden Suelo helado en alguna parte . .. . . . . . . . . .. . . . . . . . Gellsnl Histosnl Suelnsotgánieos . . . . . . . .. Suelos ácidos de clima húmedo con procesos de iluviacián demo. con Fe y Al. De podzol, nombre vernáculo msn (zolazcentzn, pod= debajo) . Spodosol Suelos tiscurtis. ithtlcrttile ¡num vs ¡tllullzttlm u pum. uu ¡nulctutles romina. » y uliux ricm un . . . . . . ‘Antlmvl sllclilsllh| licltlcxllcnsutlúxltlthtlc¡‘cy/ U cltltn. tmhrcxcltltnxm. ‘ v cuntttlzttltlctuittctztlcsatltcmhlcs . . . . . . ¡»moi Antillas uxpallttlllilcx ¡uctuuttiuuittt-x, Apctttitzt u. - grtctu» mutuo y ¡uouuttuo tltl— ¡mileIatextttcttïnsectl . . vermoi Hillzttlcuguupurutttlc/ delclnndtisulttlitlzltlcxlicllilt . . . Aridmil Suelux suhuoumurug y limpie u. - muy uvultlcltittxtdtix. ¡mln en h1lt. ‘,4,'4)l uu Vlzlclótltlclllclllzl» Ullittutsulnltztw(leIueletnI/ ucltïtlyuvnlticlótl . . Ultnnl Rlquc/ ¡t cu uu» . llull/ little sllpctlïctill lncu cstrucltuzitlo. muuuro. nun cn hzhcs Mullisnl Sttelm con ¡iuvuu-¡«su «u zucilht, quo Im tlutlu lugo. u lu (mi Clúll de Iinliztntlcx m Rupia/ u en busca (lc Iuctlm u uuu Dcpctltlllbl cn ¡ut-iio Icnciñrttlc Mztlhul Alfiml Suelos Incrprcnlus, pum tlumrltillutltts . . [Ilccplhtll Suelos Jóvenes o mcihfllllclllc Llciurltillzttltis. mi lngléx r l-Zlmstil 6. Niveles ¡erárquieos en la Base de Referencia Mundial para los Recursos de Suelos (WRB) (FAO, 1998) La Base de Referencia Mundial (Cap. 20) establece dos niveles jerárquicos (FAO, i998; Deckcrs el ul. i998): Grupos (le suelos Unitlitrles de ïtlcltïs Los 30 Grupos de Suelos definidos son los siguientes, reseñados en orden jerárquico: Hrstnsnl Kttslntionm Clyosol Pluteozerlt Anthrosol Gypsisol Leptnsol Dunsnl 5 Verlisol zu Cnlcisul Fluvisol Alhcltlvisol Soloncltnk Gleyxnl Anduxul 1o Podsnl Plinlhosnl Fcrlttlsul Plannsnl Solonev is Chcmozcnl 89
  5. 5. 7. Bibliografía 7.1. Bibliografia básica Deckers, J. A. ; Nacluergaeic, R. o. y Spltarginen, o. c. (ed. ): ivorla ¡terio-once ¡tala/ ar soil Rerulllctnr, Acco. 165 pp. Leuven/ Antersroor- i998, SrlrITzLtzlIlruliy. A Bu. 'Sy, t/KIlirIfSuiI cla í/ irzl/ ¡nlrfiu-Makilip ulldlillelrltlïllg soil Sllrveyx, Natural Resources Conservation Sci ce. uso Washington, oc. 869 pp. 1999. 7.2. Bibliografía de relerencia Driesseit, P. M. y Dudal, R. : The riizljm" wilx (¡fl/ Ir world. Agr. Univ Wageningen se Katho— licke Univ. 31o pp. Leuvca, i991. FAO-UNESCO: Suil Map ojtltr V/ arlzl. world Soil Resources Report co. FAO, pp. l38; 1988. FAo, i988. FAO/ UNESCO: Sui! Mop of tire V/ ryrlrl. Rei/ Md Legend, World Resources Report 60, FAO Rome. Reprinted as Technical Paper 2o, ISRIC, wugenrtrgcn, i989, FAO, FAO-UNESCO, soil Map aflhe World. Revisa] lzgelid. SOIÍS Bull. oo. FAO. pp. H9, Roma, i990. FAO: World Reference Bore fur Soil Rcarzilllrai‘. world Soil Resources Reports. N. s4. 88 pp. FAo Rorne. i998. Hailbcrg, o. R. : soil Toronoinv (lá u rzviortavuic surtrin: Fmllt me ooo-ide Looking. En: Iowa Geological Survey: l—25. 1983. Kubiena, w. L. : Claves Jisltuirálicrlx de rue/ or. CSIC. pp. 332. 1952. soii Survey start: soil clarojfirotion, o Colltpreiieluíve system. 7m tlppmxiltlulitui. Soil Conserv. Serv. , u. s. Depl. Agl'ic. , u. s. Govt. Printing orrice, zos pp. Washington, D. C., 1960. Soil survey Starr: Sai! Taxuliarliy. A Baxit‘ System of Soil Claxsificalion for Making (m1! Irlierpre/ ¡Itg Soil Stlrileyt‘, USDA. Agric. Handbook 43o, pp. 754. i975. Tavernier, R. emi. .- soil cloi-rmaoriovr. Pédologie, N. spéc. 3: 1.201. Bull, Société Beige de Pedologie, Gent. 1965. , ,6 Textura del suelo 1. El suelo como sistema de tres fases El suelo es un sistema abierto, dinámico, constituido por tres t '. La fase sólida está formada por los componentes inorgánicos (Cap. 7) y los orgánicos (Cap. 8), que dejan un espacio de huecos (poros, cámaras, galerias, grietas y otros) en el que se hallan las fases liquida y gaseosa. El volumen de huecos esta ocupado parcialmente por agua, como componente principal de la fase líquida (Caps. l2 y l3), que puede llevar iones y stistaitcias en solución o en suspensión; por aire, qtte constituye la fase gaseosa o atmósfera del suelo (Cap. 14) y por las raíces y orga— nismos que viven en el suelo (Cap. lo). El presente capítulo inicia el estudio de la fase sólida mineral, que procede: Del material originario o roca madre: - Por meteorización fisica (fragmento on), - Por meteorización química y biológica, que conllevan cambios químicos y niineritló- gicos (Cap. 17). De material edafizado: - «In situ» (por ejemplo, un antiguo suelo enterrado que haya vuelto a quedar en su- pcrficie por erosión del material que lo recubría), - Erosiottado, transportado y rctiepositado. De aportes sólidos: - Por aguas de inundación (materiales en suspensión). - Por el viento (polvo). - Por coluvionamietito, movimientos cn inasa, etc. De materiales en disolución aportados: - Por aguas dc inundación. - Por una capa freática, Al ser el suelo un sistema abierto, la fase sólida mineral no puede llegar a un estado estable, si bien en muchos aspectos los cambios tienen lugar de forma tan extremadamente lenta, que ciertas características pueden considerarse constantes a 9!

×