SoploPara volver a la purezaDe verte comer mandarinasDesde la ventanaY reírnos juntosde tu boca enchastrada de veranoPor v...
ParesGiradoEnsimismado en tus nobles tareasarqueás los pies como si fueras a salir volando de la sillaLas pinzas y argumen...
A esos pájarosSe fueron los pájaros que teñían el ConicetDe elegante negro en movimientoProcurándole un lúgubre y a la vez...
El monjePor la noche un monje me acompaña.quieto y callado extiende sobre mi camasu dócil túnica como una ofrenda negra: e...
Huella en la lenguaLo que una vez fue fruto,Hoy es huellaQue el viento se lleva en la lengua.Como un espejo de su paso en ...
Mala costumbreEs una mala costumbreDividir los dedosProcurando espaciosSinapsisEn soledadMirar la lunaMala costumbreAnclar...
Entrada a la luna llenaEl corazón vacíoSobre caricias quedasEs pescador fortuitoSobre el reflejo mansoLas manos invisibles...
NenaHabía una vezMi estupidezNo maléfica o sarcásticaMi estupidez lozanaRotunda estupidezEra tan dulceQue en el flequilloL...
En Santa FeDe orilla a orilla los brazos de la ciudad se extienden rígidossobre la tierraPara unir a los seres que en ella...
O noUno puedeentre las infinitas posibilidadeshabienteso nomuchas vecesno saber buscary otras tantasno saberencontrar
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Soplo

  1. 1. SoploPara volver a la purezaDe verte comer mandarinasDesde la ventanaY reírnos juntosde tu boca enchastrada de veranoPor venirEn esta casita pobreDe la que ni somos dueños,Los dos como un corazónVentrículo y aurícula:La sangre pasaPor la ventana
  2. 2. ParesGiradoEnsimismado en tus nobles tareasarqueás los pies como si fueras a salir volando de la sillaLas pinzas y argumentos de una nueva figurate acompañanTe miroperdida en mi deseocelosa de tu soledad como un fuerte pacíficoy de los pares que forman tus manos y tus piesMientras en mi bocaincendio palomas y fresas
  3. 3. A esos pájarosSe fueron los pájaros que teñían el ConicetDe elegante negro en movimientoProcurándole un lúgubre y a la vez cierto toque vitalCaracoleros,Pues detrás, en la laguna de la reservaCientos y miles de armazones de caracolBajo el sol, crujían al paso.Uno que otro bicho grande y patudoParecía aullar sobre una ramaCerca de la isla de las estructuras vacíasPero también los pájaros se fueronDetrás de la universidadAlejados del ruido, vivíanDando su señal de tierno espantoSobre los árboles quietosY el agua verdeQué delicia era verlos hacer lo suyoTan lejos del color amarillo
  4. 4. El monjePor la noche un monje me acompaña.quieto y callado extiende sobre mi camasu dócil túnica como una ofrenda negra: eso quizá sea todo lo que traigasu presencia frugalme deja ebria, y una póstuma grandezaen su humildad presientoal permitir que venga o que se vayanuestro silencio de ensueño es una gema
  5. 5. Huella en la lenguaLo que una vez fue fruto,Hoy es huellaQue el viento se lleva en la lengua.Como un espejo de su paso en la voz,El cigarrillo me corta la garganta:Me saca tu pulpa fresca.Trago el humo en silencio.Así;Sedoso y roto devuelvo el verso:Trepa la tráquea.Porque todo es dulce y es feroz.
  6. 6. Mala costumbreEs una mala costumbreDividir los dedosProcurando espaciosSinapsisEn soledadMirar la lunaMala costumbreAnclarse en el mar de las dudasBeneficiarse de un destelloUna palabraEn silencioRobar la lunaPensar despacioEnredar imagen y texturasSonidos con aromasBuscar la ausenciaY ahíPoner la luna
  7. 7. Entrada a la luna llenaEl corazón vacíoSobre caricias quedasEs pescador fortuitoSobre el reflejo mansoLas manos invisiblesHunde en deseo azulHúmedo y entristecidoEntra a la luna llena
  8. 8. NenaHabía una vezMi estupidezNo maléfica o sarcásticaMi estupidez lozanaRotunda estupidezEra tan dulceQue en el flequilloLe colgaban chupetinesY en el vestido lucíaFlores pegadas con chiclesCuando salía a pasearLa seguían perros vagabundosY abejas africanasTenía la piel de orugaY en la espalda tatuado un abrelatasen el bolso, un abanico y un surtidorEn algún jarrón guardo sus ojosEntre huesitos de la suerte yUn cassette o dos
  9. 9. En Santa FeDe orilla a orilla los brazos de la ciudad se extienden rígidossobre la tierraPara unir a los seres que en ella residen.Ampliamente grisesCurvados en esquinas, en sombras de follajes verdes yamarillos,Los bulevares redondean el cuerpo de veredas antiguasAmigas todas de Gori.*Dos enormes pulseras metálicas relucen sobre la lagunaForjadas en atavíos agudos y poderosos.En sus bases,El agua repica soltando repetidos suspirosAtardeciendo en compañía de viejos y nuevos pescadores.La ciudad duerme al sol de la siesta,Y en la noche espía a los amantesQue sentados en la arena ríenO simplemente se toman de la mano.Julio, 2009.Humildemente a Gaston Gori
  10. 10. O noUno puedeentre las infinitas posibilidadeshabienteso nomuchas vecesno saber buscary otras tantasno saberencontrar

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