DE JUAN JOSÉ NIETO AL PREMIO NOBEL  (Parte 2 de 2) LA LITERATURA DEL CARIBECOLOMBIANO EN LAS LETRAS        NACIONALES     ...
Quisiera bobbeme gaitay soná na má que pa ti,pa ti solita, pa ti,pa ti, mi negra, pa ti.Y si fuera tamboritocurrucutearía ...
XVIII.     VIDAL ECHEVERRÍA (1920- 1998): LA            VANGUARDIA CARIBEAFFICHE DE LA PESCADORA                          ...
LA LUNA CRIOLLALa luna                   Luna de losse vuelve          caminos,un montón          que contrasta         Lu...
XIX.          AMIRA DE LA ROSA (1903-1974):                EL REGIONALISMO Y LA MUJER —Dios lo oiga. Toma, niña, endúrzale...
Fuera, la cometa del niño Manué runrunea suave y galana,como un palomo sabio. Sopla viento marero y el bramantetenso corta...
XX.        MEIRA DELMAR (1921):           EL ESPLENDOR DE LA PALABRAEL RESPLANDORNunca supe su nombre.                 Pud...
REGRESOSQuiero volver a la que un díallamamos todos nuestra casa.Subir las viejas escaleras,abrir las puertas, las ventana...
INMIGRANTESUna tierra con cedros, con olivos,una dulce región de frescas viñas,dejaron junto al mar, abandonaronpor el fue...
de colores y música repentina                                     el instantey el fragor de los ríos remedaba el rugidodel...
XXI. JOSÉ FRANCISCO SOCARRÁS (1906 -1995)      EL REALISMO SOCIALÑo Jenaro le confió la reliquia, bien resguardada en un l...
XXII.     MANUEL ZAPATA OLIVELLA ((1920 - 2004)           LA VOZ DEL MARGENEl pueblecito se despierta. ¡Eseacordeón! Encal...
XXIII. HÉCTOR ROJAS HERAZO (1938-1995)   POETA DE LA MATERIALIDAD Y NARRADOR TRAS         LA RECONQUISTA DEL PARAÍSO PERDI...
vemos un árbol, ¡un árbol solamente en la playa insaciable!y más allá los barcos, el mar de olas eternas.Nos sentimos tota...
XXV. JOSÉ FÉLIX FUENMAYOR, CUENTISTA:           EL FUNDADOREl doctor se reía de lo que yo hablaba, siempre se estaba burla...
a poner atención a otras cosas que son vistas y oídas con ojos y orejas deadentro, y esto es un misterio y no se lo puedo ...
XXVI.         ALVARO CEPEDA SAMUDIO (1926 – 1972):                  RENOVADOR DEL CUENTO Y LA NOVELAHoy decidí vestirme de...
Todos hemos comenzado a movernos                           alrededor de la pista. Nosotros salimos                        ...
— Yo no he montado nunca en tren. ¿Y tú?— Yo sí.— ¿Muchas veces?— Sí.— ¿Te gusta montar en tren?— Me gusta más verlo pasar...
— Grandes y morados y estaban llenos debolitas por dentro.— ¿Cómo eran los trenes?— Largos y alegres, y cuando no paraban ...
Estaban sentados sobre el techo del vagón. Yo me acerqué. Uno bajó los brazos. No sési iba a saltar. Cuando alcé el fusil ...
No es culpa tuya, tenías que hacerlo.No, no tenía que hacerlo.Dieron la orden de disparar.Sí.Dieron la orden de disparar y...
XXVII. GABRIEL GARCÍA MARQUEZ: PREMIO NOBEL                        Antes de ponerse los botines de                        ...
XXVIII. FANNY BUITRAGO: (1940)        LA COTIDIANEIDAD DE LA MUJER
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XXIX.   GERMÁN ESPINOSA: (1938 – 2007)        EL COMPLEJO BARROCO DE INDIAS
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XXX. JAIRO MERCADO: (1938 - 2003)     CUENTISTA DE TIEMPO COMPLETO
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XXXI. ROBERTO BURGOS CANTOR (1948):      LA RESISTENCIA DE LA MEMORIA
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XXXII. MARVEL MORENO (1939 -1995): (1945):   LA BURGUESÍA BARRANQUILLERA EN LA PICOTA
XXXII. MARVEL MORENO (1939 -1995): (1945):   LA BURGUESÍA BARRANQUILLERA EN LA PICOTA
Porque casi todo parecía tener un doble fondo: una muñecaencerraba otra, un dado se repetía siete veces dentro de élmismo,...
XXXIII. RAMÓN ILLÁN BACCA (1938).        ENTRE LO BARROCO Y LO CHÉVERE
XXXIV.    GIOVANNI QUESSEP (1939) :          LA FÁBULA DEL EXTRANJEROLA ALONDRA Y LOS ALACRANESAcuérdate muchachaQue estás...
XXXV.   ALVARO MIRANDA (1945):        LA SIMULACIÓN DE UN REINODECIRES DE ÉL, EL GUÁRICO CAMIONERO,DECENTE HABLADOR, HACED...
XXXV.            ALVARO MIRANDA (1945):                  LA SIMULACIÓN DE UN REINOÉl:      Detén tu voz:                  ...
XXXVII. RAÚL GÓMEZ JATTIN (1945 - 1997):        EL DESEO Y LA LOCURA                       TE QUIERO BURRITA              ...
XXXVIII. JAIME MANRIQUE (1949):        COMO UN PINTOR NOCTURNO
XXXVIII. JAIME MANRIQUE (1949):         COMO UN PINTOR NOCTURNOMAMBOContra un cielo topacioy ventanales estrelladoscon del...
Aquellas tardes en mi infanciacuando mis tías eran muchachas y me pertenecían,y yo bailaba cobijado entre sus polleras,nue...
La literatura del Caribe colombiano en las letras nacionales (de Juan José Nieto al premio Nobel)_Parte 2 de 2
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Conferencia "La literatura del Caribe colombiano en las letras nacionales (de Juan José Nieto al premio Nobel)_Parte 2 de 2" por Ariel Castillo Mier.
Escuela del Patrimonio 2011, ciclo II. Sesión 6.
Diciembre 5 de 2011.
Museo del Caribe.
Barranquilla, Colombia.

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La literatura del Caribe colombiano en las letras nacionales (de Juan José Nieto al premio Nobel)_Parte 2 de 2

  1. 1. DE JUAN JOSÉ NIETO AL PREMIO NOBEL (Parte 2 de 2) LA LITERATURA DEL CARIBECOLOMBIANO EN LAS LETRAS NACIONALES Por ARIEL CASTILLO MIER Universidad del Atlántico
  2. 2. Quisiera bobbeme gaitay soná na má que pa ti,pa ti solita, pa ti,pa ti, mi negra, pa ti.Y si fuera tamboritocurrucutearía bajito,bajito, pero bien bajito,pa que bailaraj pa mí. CANTO III Por estos versos, madre,Pa mí, mi negra, pa mí. corre un río,Pa mí na má que pa mí. igual que por mis venas corre tu sangre.
  3. 3. XVIII. VIDAL ECHEVERRÍA (1920- 1998): LA VANGUARDIA CARIBEAFFICHE DE LA PESCADORA Agua y escamas,Por Bocagrande, chorreanla última por sus tobillos.pescadora viene. El agua lloraUn pez el pez,que escondido que la pescadoratrae entre apretándololos senos, con sus muslossalta que salta, ha matado,haciendo ecos y la lunade plata y las escamas,en las intimidades se escandalizande su corpiño. de ver muslos tan morenos.
  4. 4. LA LUNA CRIOLLALa luna Luna de losse vuelve caminos,un montón que contrasta Lunade peces con el moreno disimulada,en las aguadas, agrupado que se tardalas muchachas de las en el pentagrama lavanderas de las cercasdel vecindario, vírgenes, de los patios,se hacen rizos luna que para mirarcopiosos en los bebederos a las muchachasfrente a la luna no deja beber orinando. a los torosde los techos. negros. De Poemas para luna y muchachas
  5. 5. XIX. AMIRA DE LA ROSA (1903-1974): EL REGIONALISMO Y LA MUJER —Dios lo oiga. Toma, niña, endúrzale er café. La niña recibe la tacita de manos de la señora Cande, que sale a buscar lospollos, sacudiendo el afrecho en una totuma: —Pito… pito… pito…pito… En un plato de peltre azul hay dos o tres puñados de azúcar y María Julia,con el recazo del cuchillo, va llevándola al café poquito a poco. —¿Ya? ¿Ya? ¿Ya? Usté dirá, padrino. El padrino ha puesto los ojos sobre las manos de la doncella, su ahijada.Las tiene limpias, morenas y nuevas. No tiene color en las uñas ni aliñoalguno. Son unas manos de mujer, comunes y corrientes; pero tiene un modo,la niña, de volver hacia arriba la palma y de recoger los dedos, que parece quellevara agua en el cuenco. María Julia se siente mirada con regalo y se azora toda: —Que se me derrama er café! —¿No te han dicho que tienes las manos lindas?
  6. 6. Fuera, la cometa del niño Manué runrunea suave y galana,como un palomo sabio. Sopla viento marero y el bramantetenso corta con una raya la montaña verde-azul. Se oyen losgritos, las voces alborozadas...El niño Manué es un cometero excelente. Hace de la guaduahebras y filetes y sabe dar al arco la perfecta curva de Eros. Ensu cometa las verticales tienen fuerza de flechas; y en el nudode encuentro, las pegaduras no se hallan. Es un trabajo fino, deartesano maduro, pero con la ternura de las manos sin durezasy del tacto sin hieles.la cometa runrunea suave y galana, como un palomo sabio.Sopla viento marero y el bramante tenso corta con una raya lamontaña verde-azul. Se oyen los gritos, las voces alborozadas.La cometa sabe dar al arco la perfecta curva de Eros y lasverticales tienen fuerza de flechas.Amira de la Rosa, “Marsolaire”
  7. 7. XX. MEIRA DELMAR (1921): EL ESPLENDOR DE LA PALABRAEL RESPLANDORNunca supe su nombre. Pudoser el amor, un pocode alegría, o simple-mente nada.Pero encendióde tal manera el día,que todavíadura su lumbre.Dura.Y quema.
  8. 8. REGRESOSQuiero volver a la que un díallamamos todos nuestra casa.Subir las viejas escaleras,abrir las puertas, las ventanas. Quiero cruzar el patio tibio de sol y rosas y cigarras.Quiero quedarme un rato, un ratooyendo aquella misma lluvia Tocar los muros encalados,que nunca supe a ciencia cierta el eco ausente de las jaulas.si era de agua o si era música. Acaso aún estén volandoQuiero salir a los balcones en torno suyo las palomas,donde una niña se asomaba y me señalen el caminoa ver llegar las golondrinas que va borrándose en la sombra.que con diciembre regresaban Quiero saber si lo que buscoTal vez la encuentre todavía queda en el sueño o en la infancia.fijos los ojos en el tiempo, Que voy perdida y he de hallarmecon una llama de distancias en otro sitio, rostro y alma.en la pequeña frente ardiendo.
  9. 9. INMIGRANTESUna tierra con cedros, con olivos,una dulce región de frescas viñas,dejaron junto al mar, abandonaronpor el fuego de América.Traían en los labiosel sabor de la almáciga,y el humo perfumado del narguileen los ojos,en tanto que la nave se perdía en las ondasdejando atrás las piedras de Beritos,el valle deleitoso al pie de los alcores,los convites del vino en torno de la mesatendida en el estíobajo el cielo alhajado.El mar cambió de nombreuna vez, y otra, y otrahasta llegar por fin a la candente orilla,donde veloces ráfagasde pájaros teñían
  10. 10. de colores y música repentina el instantey el fragor de los ríos remedaba el rugidodel jaguar y del pumaocultos en la selva.En riberas y montes levantaron la casacomo antes la tienda en los verdes oasisel abuelo remoto, y las viejas palabrasfueron trocando entoncespor las palabras nuevas para llamar las cosas,y el corazón supieron compartir con larguezatal el odre del agua en la sed del desierto.A veces cuando suena el laúd memoriosoy la primera estrellabrilla sobre la tarde,rememoran el díaen el “bled” fue borrándosedetrás del horizonte.
  11. 11. XXI. JOSÉ FRANCISCO SOCARRÁS (1906 -1995) EL REALISMO SOCIALÑo Jenaro le confió la reliquia, bien resguardada en un lío detelas mugrientas que nadie debía deshacer, so pena de que eldiablo en persona acudiera a reclamar la uña perdida.Precisaba conservar el atadijo en el bolsillo izquierdo delpantalón y, a la hora de un trance, apretarlo en el hueco de lamano sin extraerlo del escondite. Ño Jenaro se alargó eninstrucciones detalladas.J.F. Socarrás, “La uña de la gran bestia” (Socarrás, 1961: 134)
  12. 12. XXII. MANUEL ZAPATA OLIVELLA ((1920 - 2004) LA VOZ DEL MARGENEl pueblecito se despierta. ¡Eseacordeón! Encalabozado a la medianoche y es ahora cuando se enteran. Lamúsica sale de la ventana por dondeotras veces se oyó el llanto de losflagelados. Las mujeres que regresandel río se detienen para oírlo. Pasanfrente al hueco enrejado sin que nadieles pida una totumada de agua. Lasnotas más que los comentariosexpanden la noticia.—¡Está preso!M. Zapata, “Un acordeón tras la reja”(Zapata, 1967:55)
  13. 13. XXIII. HÉCTOR ROJAS HERAZO (1938-1995) POETA DE LA MATERIALIDAD Y NARRADOR TRAS LA RECONQUISTA DEL PARAÍSO PERDIDO ALDEBARÁN (fragmentos) ¿Qué somos? Este poco de mar, estos crustáceos, estas islas de fósforo que llevamos dormidas. Somos, también, estas pedrezuelas impasibles y ese niño que atesora un naufragio en su memoria. De aquí somos y esto somos. Lo demás es tristeza, ruido de nadie, mundo. Levantamos, en cada respirar, en cada poro nuestro, un poco de estos grumos, de estas chozas con vientres olorosos a fiebre. Miramos un camino con un hombre cantando, extendemos los ojos,
  14. 14. vemos un árbol, ¡un árbol solamente en la playa insaciable!y más allá los barcos, el mar de olas eternas.Nos sentimos totales, furiosamente solos.Solos como si nada nos doliese en la frente.Somos de aquí, de este orbe rumoroso,de esta arena con olas y naranjas,de este diario morir frente a la sal,de este podrirse con caracoles y totumos,de estas paredes rotas,de estos trozos de esquifesque siguen navegando por las calles.De este patio enlutado donde ronda la abuela,donde mataron una casay aventaron sus puertas, su quicio y sus ventanas.Esto somos no más: mar que se pudreque camina y se pudre con nosotros.
  15. 15. XXV. JOSÉ FÉLIX FUENMAYOR, CUENTISTA: EL FUNDADOREl doctor se reía de lo que yo hablaba, siempre se estaba burlando, qué iba yo ahacer, tan bueno era el doctor. Y también yo lo excusaba porque él era hombrede ciudad, no comprendía el monte, y ya no iba a aprender. Él no vino aquí nibiche ni verde para madurar, sino maduro para pudrirse. Pudrirse digo, no paraque se le coja en el sentido malo que también lo tiene sino para dar a entenderque a la ciruela, cuando ya está colorada no le entra más sabor ni más jugo.Vamos a ver, que no ha acabado el sol su bajada y ya está e doctor prendiendotodas las luces adentro y hasta afuera de la casa. No, doctor, no haga eso en lanoche del monte. Deje una luz pequeña en un cuarto y sálgase afuerita en looscuro a mirar y a escuchar la noche dejándosela cerquita, no se la quite deencima espantándola con la electricidad. Para diversión nunca le faltarácualquier cosa como luciérnagas que parecen, digo yo, reventazón detopotoropos que no echan semillas sino candelitas; o el canto del bujío, que essu propio nombre y lo repite cada momento porque le gusta llamarse así; o elgritico sinvergüenza del conejo, que no le conviene hacerlo, pero lo da.Comience por ahí, doctor, con esos juguetes mientras aprende como nosotros
  16. 16. a poner atención a otras cosas que son vistas y oídas con ojos y orejas deadentro, y esto es un misterio y no se lo puedo explicar. Usted no me vaa creer, doctor: cuando hay luna, se mueven por todas partes, caminandocalladitos, los sueños que salen a repartirse entre la gente dormida y queson de toda clase, buenos y malos, pero a uno que está allí le toca elmejor. Y si no hay luna, entonces es un secreteo como una brisita depalabras que refresca cualquier mal de la persona. Métase, doctor, en lanoche del monte, que usté la necesita.De eso quería yo hablarle al doctor, pero era como consejo que se lopensaba decir, y cómo me iba a atrever. De su alegría y tranquilaapariencia, ahí estábamos todos para testigos; pero sus risas, yo lo teníavisto, eran como esas campanadas que se desparraman sobre la malezapero no tapan toda la mala yerba de abajo. El doctor estba fallo, y eso nose me despintaba, y la noche del monte lo podía completar.J.F.Fuenmayor, “Con el doctor afuera” (Fuenmayor , 1967:21)
  17. 17. XXVI. ALVARO CEPEDA SAMUDIO (1926 – 1972): RENOVADOR DEL CUENTO Y LA NOVELAHoy decidí vestirme de payaso. Me he puesto unosgrandes zapatones de caucho y me he pintado lacara de rojo y de blanco. Cuando atravesé elestrecho corredor de arena la sentí rebotar debajode mis zapatones y tuve la agradable sensación desentirme payaso. Todos estaban en el redondelcuando entré y no me han mirado siquiera. Estabanesperando que yo llegara para comenzar, pero nome han dicho nada. Cuando fui a ocupar mi puestohe pasado frente al domador que está todavíatratando de pegar una melena de papel amarillo asus leones de cartón. Y ahora estoy entre los demáspayasos, los payasos de verdad, y yo que sólo estoyvestido de payaso, me confundo entre ellos y nadiepodría decir cuál de nosotros es el menos verdadero.La marcha comenzó a sonar y con un movimientolleno de gracia y soltura salió el director quitándoseel sombrero y haciendo malabares con un bastónnegro.
  18. 18. Todos hemos comenzado a movernos alrededor de la pista. Nosotros salimos corriendo y nos mezclamos con los demás como estorbándolos. Parece que yo me he excedido porque al tirarle la cola a uno de los leones se me ha quedado en las manos una borla suave de lana amarilla. El domador me amenazó con el látigo y los payasos me han mirado con asombro por debajo de sus máscaras de colores Todos están serios pero a medida que se van acercando a las primeras silletas, las sonrisas comienzan a aparecer hasta que están completas en los rostros, como si fueran un trozo más de pintura blanca y roja.“Hoy decidí vestirme de payaso”. De Todos estábamos a la espera
  19. 19. — Yo no he montado nunca en tren. ¿Y tú?— Yo sí.— ¿Muchas veces?— Sí.— ¿Te gusta montar en tren?— Me gusta más verlo pasar.— Yo sí los he visto pasar pero no he montado nunca.— Vivimos un tiempo cerca de una parada.— ¿Cómo ésta?— No, ésta es una estación. Allá no paraba siempre,sino cuando había pasajeros. Íbamos todos los días avender higos. Cuando no paraba nos comíamos loshigos por la noche. — Entonces era mejor que no parara. — No, porque cuando paraba podíamos vender algunos higos y sabíamos que tomaríamos café dos o tres mañanas. — A mí me gustan más los higos que el café. ¿A ti no? — No sé: hace tanto tiempo que no como higos y había tantas mañanas cuando no teníamos café que he olvidado la diferencia. — ¿Cómo eran los higos?
  20. 20. — Grandes y morados y estaban llenos debolitas por dentro.— ¿Cómo eran los trenes?— Largos y alegres, y cuando no paraban lagente saludaba desde los vagones: eso era lomejor.— El único tren que yo he visto es el de PuertoColombia, pero es chiquito y no lo he vistoandando. Cuando está parado la gente nosaluda, ¿verdad?No, no saluda: mira nada más.
  21. 21. Estaban sentados sobre el techo del vagón. Yo me acerqué. Uno bajó los brazos. No sési iba a saltar. Cuando alcé el fusil el cañón casi le tocaba la barriga. No sé si iba asaltar pero yo lo vi bajar los brazos. Con el cañón casi tocándole la barriga disparé.Quedó colgado en el aire como un cometa. Enganchado en la punta de mi fusil. Secayó de pronto. Oí el disparo. Se desenganchó de la punta del fusil y me cayó sobre lacara, sobre los hombros, sobre mis botas. Y entonces comenzó el olor. Olía a mierda.Y el olor me ha cubierto como una manta gruesa y pegajosa. He olido el cañón de mifusil, me he olido las mangas y el pecho de la camisa, me he olido los pantalones y lasbotas: y no es sangre; no estoy cubierto de sangre sino de mierda.
  22. 22. No es culpa tuya, tenías que hacerlo.No, no tenía que hacerlo.Dieron la orden de disparar.Sí.Dieron la orden de disparar y tuviste que hacerlo.No tenía que matarlo, no tenía que matar a un hombre que no conocía.Dieron la orden, todos dispararon, tú también tenías que disparar: no te preocupestanto.Pude alzar el fusil, nada más alzar el fusil pero no disparar.— Sí, se verdad.— Pero no lo hice.— Es por la costumbre: dieron la orden y disparaste. Tú no tienes la culpa— ¿Quién tiene la culpa entonces?— No sé: es la costumbre de obedecer.— Alguien tiene que tener la culpa.— Alguien no: todos: la culpa es de todos.— Maldita sea, maldita sea.— No te preocupes tanto. ¿Tú crees que se acuerden de mí?— En este pueblo se acordarán siempre, somos nosotros los que olvidaremos.Sí, es verdad: se acordarán. De La casa grande
  23. 23. XXVII. GABRIEL GARCÍA MARQUEZ: PREMIO NOBEL Antes de ponerse los botines de charol raspó el barro incrustado en la costura. Su esposa lo vio en ese instante, vestido como el día de su matrimonio. Sólo entonces advirtió cuánto había envejecido su esposo. — Estás como para un acontecimiento —dijo. Este entierro es un acontecimiento —dijo el coronel—. Es el primer muerto de muerte natural que tenemos en muchos años. De El coronel no tiene quien le escriba
  24. 24. XXVIII. FANNY BUITRAGO: (1940) LA COTIDIANEIDAD DE LA MUJER
  25. 25. XXVIII. FANNY BUITRAGO: (1940) LA COTIDIANEIDAD DE LA MUJER
  26. 26. XXVIII. FANNY BUITRAGO: (1940) LA COTIDIANEIDAD DE LA MUJER
  27. 27. XXIX. GERMÁN ESPINOSA: (1938 – 2007) EL COMPLEJO BARROCO DE INDIAS
  28. 28. XXIX. GERMÁN ESPINOSA: (1938 – 2007) EL COMPLEJO BARROCO DE INDIAS
  29. 29. XXX. JAIRO MERCADO: (1938 - 2003) CUENTISTA DE TIEMPO COMPLETO
  30. 30. XXX. JAIRO MERCADO: (1938 - 2003) CUENTISTA DE TIEMPO COMPLETO
  31. 31. XXXI. ROBERTO BURGOS CANTOR (1948): LA RESISTENCIA DE LA MEMORIA
  32. 32. XXXI. ROBERTO BURGOS CANTOR (1948): LA RESISTENCIA DE LA MEMORIA
  33. 33. XXXII. MARVEL MORENO (1939 -1995): (1945): LA BURGUESÍA BARRANQUILLERA EN LA PICOTA
  34. 34. XXXII. MARVEL MORENO (1939 -1995): (1945): LA BURGUESÍA BARRANQUILLERA EN LA PICOTA
  35. 35. Porque casi todo parecía tener un doble fondo: una muñecaencerraba otra, un dado se repetía siete veces dentro de élmismo, un joyero revelaba casillas invisibles presionandobotones ocultos entre arabescos. Tía Oriane le había dado aentender que debía descubrir las claves por sí sola pero laobservaba sonriendo mientras ella escudriñaba sus gavetas yde pronto, con un gesto casi imperceptible, le sugería quehabía elegido la llave indicada o la hacía volver sobre unobjeto que había dejado de lado para buscarle su artificio. Aveces María descubría dibujos y retratos de su tía, unainsólita Tía Oriane de cabellos sueltos y vestidostransparentes que corría descalza por la playa. Y figuras decobre: grandes pájaros cuyas alas se abrían sobre mujeresdesnudas.M. Moreno, “Oriane, tía Oriane” (Moreno, 1980: 22-23)
  36. 36. XXXIII. RAMÓN ILLÁN BACCA (1938). ENTRE LO BARROCO Y LO CHÉVERE
  37. 37. XXXIV. GIOVANNI QUESSEP (1939) : LA FÁBULA DEL EXTRANJEROLA ALONDRA Y LOS ALACRANESAcuérdate muchachaQue estás en un lugar de SuraméricaNo estamos en VeronaNo sentirás el canto de la alondraLos inventos de ShakespeareNo son para Mauricio BabiloniaCumple tu historia suramericanaEspérame desnudaEntre los alacranesY olvídate y no olvidesQue el tiempo colecciona mariposas
  38. 38. XXXV. ALVARO MIRANDA (1945): LA SIMULACIÓN DE UN REINODECIRES DE ÉL, EL GUÁRICO CAMIONERO,DECENTE HABLADOR, HACEDOR DE VERSOSY DE ELLA, LA PRINGAMOZA PARRANDERA,LA VEZ QUE EN JUEGO DE COMPARSA Y DECONVERSA SE FUERON RUMBO ALCARNAVAL Y EN ESAS SE LES PRESENTÓ LAMUERTE, MUY DANZANTE, PARA ESPANTAREL CONGO GOLERO. CLARO ESTÁ QUE HUBOSUSTO, PERO NADIE SUPO EN QUÉMOMENTO LES ENREDÓ LOS PASOS.
  39. 39. XXXV. ALVARO MIRANDA (1945): LA SIMULACIÓN DE UN REINOÉl: Detén tu voz: Él: Tus manos sobre el cielo ya se Ah muerte, ah muerte: crispan. ¿No será acaso la vida el todo un destino entre nosotros lugar de la espera? crece. Paso a paso he roto los rosales para quedar por finElla: con una rosa entre mis manos. Atarantado huevón, hombre de nube y vientos, Ella: la pringamoza es moza Marica la vida de este príncipe: por sus nalgas, bebe mi ron, la butifarra come, sus henchidos senos llena tu panza, el mondongo y el candente agite de su pelvis. embute. Vida sabrosona y la guaracha. Anda mi camionero, mete tu Bulla, bulla, cloche la macanuda danza y los zapatos que sin fuerza no hay rumba rojos. y sin rumba no hay desquite.
  40. 40. XXXVII. RAÚL GÓMEZ JATTIN (1945 - 1997): EL DESEO Y LA LOCURA TE QUIERO BURRITA porque no hablas ni te quejas ni pides plata ni lloras ni me quitas un lugar en la hamaca ni te enterneces ni suspiras cuando me vengo ni te frunces ni me agarras. Te quiero ahí sola como yo sin pretender estar conmigo compartiendo tu crica con mis amigos sin hacerme quedar mal con ellos y sin pedirme un beso.
  41. 41. XXXVIII. JAIME MANRIQUE (1949): COMO UN PINTOR NOCTURNO
  42. 42. XXXVIII. JAIME MANRIQUE (1949): COMO UN PINTOR NOCTURNOMAMBOContra un cielo topacioy ventanales estrelladoscon delirantes trinitariasy rojas sensuales cayenas:el fragante céfiro vespertinooloroso de almendros y azahar de la India;sobre las baldosas de diseños moriscos,con zapatillas de tacón aguja,vestidos descotados y amplias polleras;sus largas, obsidianas cabellerasa la usanza de la época;perfumadas, trigueñas, risueñas,mis tías bailaban el mambocanturreando,“Doctor, mañanano me saca ud. la muela,aunque me muera del dolor”.
  43. 43. Aquellas tardes en mi infanciacuando mis tías eran muchachas y me pertenecían,y yo bailaba cobijado entre sus polleras,nuestras vidas eran un mambo felizque no se olvida.

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