Nohemí Solís Andrade
Solidaridad y Tolerancia
Solidaridad y Tolerancia.
Nohemí Solís Andrade
INTRODUCCION:
La palabra solidaridad proviene del sustantivo latín soliditas. Cuando se es solidario,...
Nohemí Solís Andrade
•Solidaridad-virtud. Es la determinación firme y perseverante de comprometerse por el bien
común. Est...
Nohemí Solís Andrade
La solidaridad, esencialmente, debe ser dirigida al ser humano, porque aunque este tenga una
relación...
Nohemí Solís Andrade
EJEMPLOS
Solidaridad, porque es lo justo, porque todos vivimos en una sociedad, porque todos necesita...
Nohemí Solís Andrade
¿QUÉ ES?
La tolerancia. Es la capacidad de saber escuchar y aceptar a los demás, valorando las distin...
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CARACTERÍSTICAS (TOLERANCIA).
La tolerancia requiere distinción entre el bien y el mal, entre verdad ...
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¿QUÉ RELACIÓN HAY ENTRE SOLIDARIDAD Y TOLERANCIA?
La solidaridad y la tolerancia son muy importantes ...
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Solidaridad & tolerancia

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El tema es muy interesante porque habla de las cosas buenas que podemos hacer

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Solidaridad & tolerancia

  1. 1. Nohemí Solís Andrade Solidaridad y Tolerancia Solidaridad y Tolerancia.
  2. 2. Nohemí Solís Andrade INTRODUCCION: La palabra solidaridad proviene del sustantivo latín soliditas. Cuando se es solidario, se ayuda alas persona que pasan por momentos difíciles, desde necesidades económicas hasta situaciones de guerra o catástrofes naturales. La solidaridad nace del ser humano y se dirige esencialmente al ser humano. La verdadera solidaridad, aquella que está llamada a impulsar los verdaderos vientos de cambio que favorezcan el desarrollo de los individuos y las naciones, está fundada principalmente en la igualdad universal que une a todos los hombres. Esta igualdad es una derivación directa e innegable de la verdadera dignidad del ser humano, que pertenece a la realidad intrínseca de la persona, sin importar su raza, edad, sexo, credo, nacionalidad o partido. La solidaridad trasciende a todas las fronteras: políticas, religiosas, territoriales, culturales, etc. Para instalarse en el hombre, en cualquier ser humano, y hacer sentir en nuestro interior la conciencia de una “familia” al resto de la humanidad. La solidaridad se refiere a los lazos sociales que unen a los miembros de una sociedad entre si. La solidaridad suena como una necesidad urgente y realmente alcanzable para todos los que, a fin de cuentas, hemos recibido un sinfín de bienes de la sociedad y, por lo tanto, tenemos obligación moral de devolver, al menos, lo que está dentro de nuestras posibilidades. La verdadera solidaridad requiere que trabajemos por eliminar las raíces de la miseria humana, tanto propias como ajenas, incluso si esto requiere algún sacrificio por nuestra parte o haya que dar de nuestras necesidades y no sólo de lo que nos sobra. La solidaridad también significa compartir los bienes materiales con otros, especialmente con los pobres de este mundo. La solidaridad es una virtud que, si no se desarrolla, se pierde. ¿QUÉ ES? La solidaridad es un valor humano en el que las personas colaboran entre si para ayudar a otros que lo necesitan, sin esperar alguna recompensa a cambio. La solidaridad se define como la colaboración mutua en las personas como aquel sentimiento que mantiene a las personas unidas en todo momento, sobre todo cuando se viven experiencias difíciles de las que no resulta fácil salir. Se encuentra muy ligada al amor, y como éste admite dos planos de consideración: •Solidaridad-sentimiento. Tendencia humana a asociarse en busca de bienes comunes. Es la inclinación a sentirse vinculados con otros, bien por motivos de semejanza, bien debido a intereses comunes. Incluye la tristeza cuando esas personas afines sufren un mal. Se trata de sentimientos buenos pero a veces inestables o de tipo superficial.
  3. 3. Nohemí Solís Andrade •Solidaridad-virtud. Es la determinación firme y perseverante de comprometerse por el bien común. Estamos ante un hábito o virtud, ante una decisión estable de colaborar con los demás. Con todos los hombres, pues realmente hay vinculación con todos, aunque uno no se sienta unido a algunos. Esta solidaridad-virtud es más firme e importante que la sentimental, y de ella seguimos hablando. ¿EN QUE SE BASA LA SOLIDARIDAD? La solidaridad se apoya en varios motivos que podemos reunir en dos grupos: a) Razones humanas: igualdad de naturaleza, necesidad de apoyo, mayor eficacia, ensanchar el corazón evitando el egoísmo. b) Motivos espirituales: fraternidad humana, común dignidad de hijos de Dios, unidad de destino eterno, idéntica redención, unión común a Cristo y a María. CARACTERÍSTICAS (SOLIDARIDAD) La solidaridad, se enriquece y alcanza su plenitud cuando se le adhiere la virtud de la caridad, cuando se realiza por amor. Uno de los mayores ejemplos de solidaridad y entrega lo encontramos en la Madre Teresa De Calcuta, quien no conoció límite alguno para esa entrega personal a los necesitados. Para que un acto pueda ser verdaderamente solidario, necesita de estos elementos: Que sea materialmente solidario Que se funde en la convicción de igualdad Que sea hecho por caridad, por amor al prójimo IMPORTANCIA EN LA VIDA DEL SER HUMANO. El hombre es social por naturaleza, no puede prescindir de sus iguales; no puede alejarse de las personas e intentar desarrollar sus capacidades de manera independiente. La solidaridad es más que un acto social, es una acción que le permite al ser humano mantener y mantenerse en su naturaleza de ser social. Es entonces cuando la solidaridad se comporta como la base de muchos otros valores humanos o incluso, de nuestras relaciones sociales más valiosas, tal como es el caso de la amistad. En este sentido, la solidaridad nos permite sentirnos unidos a otras personas. Por todo esto, la solidaridad debe ser desarrollada y promovida en todos sus ámbitos y en cada una de sus escalas y se debe tener en cuenta tanto al prójimo más cercano como al más distante, puesto que todos formamos parte de la misma realidad de la naturaleza humana en la tierra.
  4. 4. Nohemí Solís Andrade La solidaridad, esencialmente, debe ser dirigida al ser humano, porque aunque este tenga una relación directa con el medio ambiente o con los animales, la solidaridad se da única y exclusivamente sobre seres humanos. Los hombres, y los que, dada su fortuna, tienen más, están obligados moralmente a aportar más en favor de otras personas y de la sociedad en general. La solidaridad entre individuos es la primera y la más importante, puesto que en ella se fundan los otros dos tipos. Todos los tipos de solidaridad nacen de la misma convicción de igualdad de todos los hombres. La primacía de la solidaridad entre individuos no resta importancia a la real necesidad de impulsar la solidaridad de escala social. Los problemas socio-económicos sólo pueden ser resueltos con ayuda de todas las formas de solidaridad: solidaridad de los pobres entre sí, y de los ricos y los pobres. La solidaridad a gran escala está íntimamente ligada con aquélla entre individuos, y en ella funda su verdadero valor. LA SOLIDARIDAD Y LAS NACIONES Las naciones no son capaces de llevar a cabo la solidaridad, sino a través de los individuos que las conforman. Cuando una nación es solidaria con otra nación, realmente los individuos que pertenecen a una nación están siendo solidarios con las personas que viven en otra nación. Para llevar a cabo la solidaridad entre las naciones, hace falta visualizar un hecho que en algunas ocasiones es difícil de aceptar: el bien de cada sociedad es el bien de todas las sociedades, así como el bien de una persona en sociedad es el bien de todos sus habitantes. Podemos observar al planeta entero como una verdadera sociedad de sociedades, donde todos, realmente, somos responsables de todos. En una actitud de solidaridad no sólo se beneficia aquél que recibe la ayuda, sino también aquél que la da, además de toda la sociedad de sociedades. Luchar contra el hambre, la deficiente nutrición, la miseria, las enfermedades, el subdesarrollo y la falta de instrucción. Trabajar para erradicar las causas estructurales que las producen: La injusticia. El desigual reparto de los bienes y las oportunidades entre las personas y los pueblos. La ignorancia. Los prejuicios. La insolidaridad. La indiferencia. La crisis de valores humanos y cristianos. Para conseguir un mundo más justo y solidario.
  5. 5. Nohemí Solís Andrade EJEMPLOS Solidaridad, porque es lo justo, porque todos vivimos en una sociedad, porque todos necesitamos de todos, porque todos estamos juntos en este barco de la civilización; porque somos seres humanos, iguales en dignidad y derechos. Los ejemplos de solidaridad son los siguiente 1. Ayudar a una persona cuando tiene una dificultad. 2. Ayudar a una persona adulta a cruzar la calle. 3. Ceder tu asiento en el bus o cualquier lugar. 4. Ayudar a una persona en caso de un accidente. 5. Proporcionar víveres a personas pobres y con necesidades varias. 6. Donar útiles escolares a chicos que lo necesitan. 7. Dar consuelo a un amigo o cualquier persona en caso de que esté triste para subirle el ánimo. 8. Ayudar a las personas cuando levantan algo pesado y necesiten colaboración de alguien. 9. Ofrecerte para cuidar niños. 10. Dar caridad a personas que realmente les falte. TOLERANCIA La tolerancia es entendida como respeto y consideración hacia la diferencia, como una disposición a admitir en los demás una manera de ser y de obrar distinta a la propia, o como una actitud de aceptación del legítimo pluralismo, es a todas luces una virtud de enorme importancia. El mundo sueña con la tolerancia desde que es mundo, quizá porque se trata de una conquista que brilla a la vez por su presencia y por su ausencia. Se ha dicho que la tolerancia es fácil de aplaudir, difícil de practicar, y muy difícil de explicar.
  6. 6. Nohemí Solís Andrade ¿QUÉ ES? La tolerancia. Es la capacidad de saber escuchar y aceptar a los demás, valorando las distintas formas de entender y posicionarse en la vida, siempre que no atenten contra los derechos fundamentales de la persona. La Tolerancia es un requisito de la libertad, que es propia de la vida humana. No es una ofrenda ni un sacrificio por los demás, · Podemos tener una actitud de Tolerancia elaborada, aprendida, estructurada e intelectual, que no tendrá nunca la calidad y la riqueza de aquella que nace del corazón .· La Tolerancia es "un margen de aceptación". Su límite es sin duda la moral, entendida como los principios determinantes del tipo de relaciones en que se va a desenvolver un grupo humano, con sus valores consecuentes. · La Tolerancia es de proyección social, va con una mejor comunicación, con la integración y con el desarrollo personal, pero no cabe en nuestro mundo interno en función de la vida considerada como perfeccionamiento constante. En nuestro mundo interior, tendrá que reinar la Tolerancia cero con nuestros vicios, nuestra ignorancia, nuestra cobardía, nuestras supersticiones, nuestro egoísmo, nuestro divorcio del espíritu de verdad. PATOLOGÍA DE LA TOLERANCIA. En estos años de fervor tolerante apreciamos en la tolerancia tres patologías: Primera patología: el abuso de la palabra. Dicen los pedagogos que el grado de eficacia de un consejo paterno está en relación inversa al número de veces que se repite. La tolerancia también puede aburrir por saturación, devaluarse por tanta repetición y manoseo. La sensibilidad humana crece salvaje si no se cultiva, pero también puede estragarse por sobredosis. Además, en la tolerancia se cumple el refrán «del dicho al hecho hay un trecho». Es decir, si sólo hay declaración de buenas intenciones, sólo habrá palabrería ineficaz. Segunda patología: la intolerancia enmascarada. Debajo de muchas exhibiciones de tolerancia se esconde la paradoja del «dime de qué presumes y te diré de qué careces». Voltaire se pasó media vida escribiendo sobre la tolerancia y avivando los odios contra judíos y cristianos. Se veía a sí mismo como patriarca de la tolerancia, pero su amigo, Diderot lo retrató como el Anticristo, y media Europa le rechazó por no ver en él más que el genio del odio. En una de sus perlas más conocidas asegura que si «Jesucristo necesitó doce apóstoles para propagar el Cristianismo, yo voy a demostrar que basta uno solo para destruirlo». Por último, en el deslizamiento de la tolerancia hacia el permisivismo encontramos la tercera patología. Las consecuencias de este falseamiento son más graves en el ámbito de la educación escolar. Cuando en una tragedia de Eurípides se dijo que en materia de virtud lo mejor era mirar todo con indulgencia, Sócrates se puso en pie, interrumpió a los actores y dijo que le parecía ridículo consentir que se corrompiera así la educación.
  7. 7. Nohemí Solís Andrade CARACTERÍSTICAS (TOLERANCIA). La tolerancia requiere distinción entre el bien y el mal, entre verdad y error. El bien y la verdad no se toleran, sino que se aplauden. Sólo el mal y el error pueden a veces tolerarse. La tolerancia se aplica en la práctica; no en la teoría. En la teoría el mal no se aprueba. Sólo se permite en la práctica sin llamarlo bien. Aquí se puede incluir la conocida idea de caridad con las personas y firmeza ante el error. Sólo hay tolerancia cuando el mal se puede evitar. Si el mal fuera ineludible, no se trataría de tolerancia sino de paciencia o capacidad de aguante. Es distinto soportar que tolerar. La tolerancia forma parte de la prudencia. Se toma la decisión de permitir el mal con vistas a obtener un bien. EJEMPLOS La tolerancia entra en el campo de las decisiones prudenciales, de modo que los ejemplos pueden ser válidos o no según las circunstancias. A veces lo prudente es ejercitar la tolerancia, pero en el mismo caso con otra situación puede ser mejor atajar el mal. Veamos unos ejemplos. •En la familia a veces hay que tolerar errores y fallos de los hijos, pero en otras ocasiones hay que corregirlos. En ambos casos se busca el bien de los hijos que unas veces necesitan de fortaleza y otras de amabilidad. Ni el excesivo rigor, ni la excesiva blandura son buenas. •Otro ejemplo familiar: Una madre puede dejar a su hijo que tome unas cajas vacías sabiendo que se le caerán encima. No le dice nada para que vaya aprendiendo. En cambio, intervendrá inmediatamente si se trata de cajas pesadas o con objetos delicados. En un caso hay tolerancia, en el otro se ataja el mal. •En el ámbito deportivo se permite a unos aficionados que insulten al árbitro o al equipo rival. Pero no se tolera que les apedreen. •En el campo de la autoridad civil, suele haber tolerancia con algunos comportamientos juveniles (diversión, ruido, ligeros desperfectos, abandono de desperdicios...). Pero otras actitudes se deben atajar. Por ejemplo, las drogas o las locuras conduciendo vehículos. Sin embargo, esas mismas acciones que se toleran en la calle probablemente no se deban permitir en casa ni en el colegio, donde precisamente se intenta educar a los jóvenes. Incluso el mismo hecho se puede corregir un día y tolerarlo otro si acaso el chico está más abatido o alterado.
  8. 8. Nohemí Solís Andrade ¿QUÉ RELACIÓN HAY ENTRE SOLIDARIDAD Y TOLERANCIA? La solidaridad y la tolerancia son muy importantes en la vida del ser humano y tenemos que defender estos valores en la convivencia, pues hasta ahora se habla de ellos en la distancia, desde lejos, con unas actitudes cotidianas que muchas veces no son coherentes con las manifestaciones verbales que se realizan. Vivimos en un mundo con unas enormes posibilidades, pero con una cultura dominante insolidaria e intolerante: insolidaria respecto a los graves problemas que no afectan al propio bienestar y que amenazan continuamente a amplias capas desfavorecidas de la población; insolidaria ante la asimetría entre los problemas norte-sur; insolidaria en un mundo en que los medios de comunicación nos han acercado en distancia pero nos han hecho, paradójicamente, más lejanos unos de otros,... La diversidad es un hecho, una riqueza, un aspecto saludable en la sociedad humana, pues descubre nuevas posibilidades y nos desafía a considerar otras alternativas, evitando que nos estanquemos, aunque muchas veces también crea conflictos. El pluralismo en la sociedad implica que todos sus integrantes (con caracteres diferenciados por cuestiones culturales, sociales, políticas, raciales, sexuales, ideológicas,...) deben ser tenidos en cuenta y respetados como elementos que pueden favorecer un mejor desarrollo cualitativo del patrimonio común del grupo. Así pues, el pluralismo y la diversidad nos enriquecen como humanidad. CONCLUSIÓN. Reflexión sobre la tolerancia, basado en la experiencia personal, familiar y social. Practicar la tolerancia: es necesario recordar que todos somos miembros de una misma humanidad. Hay rasgos comunes a todos y a cada uno de nosotros. También hay rasgos que nos diferencian y confirman nuestra propia individualidad y nuestra personalidad. Tal vez tengamos que vivir la convicción de que los dones espirituales, o materiales que poseemos, debemos hacerlos fructificar en bien del prójimo o en bien de la comunidad, comenzando con la comunidad familiar. Por este motivo es indispensable adquirir, cultivar y ejercitar las virtudes; principalmente la humildad. En consecuencia, la actitud de la tolerancia está fundamentada en los cuatro pilares de reseñados. Todos ellos enfocan un aspecto de la verdad del hombre finito, contingente, creatural, pero con capacidad de trascenderse hacia las cosas, hacia el prójimo, hacia Dios. Somos inacabados, insatisfechos, imperfectos, pero estamos en camino hacia la plenitud de la Felicidad. Esforcémonos en no equivocarnos de ruta.

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