Parabolas

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  1. 1. PARABOLASUna parábola se mueve siempre en torno a algo ‘escandaloso’ o, por lo menos,paradójica e insólita.La parábola vuelve a menudo las cosas del revés; es un ataque a los convencionalismosde nuestra mentalidad y nuestra existencia.La parábola quiere hacer pensar al oyente incorporando un elemento de ‘extrañeza’ y de‘sorpresa’ a un hecho normal y corriente...La intención es obligarnos a considerar nuestra vida, nuestro comportamiento y nuestropropio mundo desde una perspectiva distinta.Las parábolas abren nuevas posibilidades de vida, muchas veces opuestas a nuestros comportamientos convencionales; permiten una nueva experiencia de la realidad. --------------------------------------------------------------Lucas 16, 1-13 // 25 Tiempo Ordinario –C-Decía también a sus discípulos: Había un hombre rico que tenía un administrador, aquien acusaron ante su amo de malversar sus bienes.El amo lo llamó y le dijo: «¿Qué es lo que oigo decir de ti? Dame cuenta de tuadministración, porque no vas a poder seguir desempeñando ese cargo».El administrador se puso a pensar: «¿Qué voy a hacer ahora que mi amo me quita laadministración? Cavar ya no puedo; pedir limosna me da vergüenza.Ya sé lo que voy a hacer para que alguien me reciba en su casa, cuando me quitenla administración Esta parábola es exclusiva de Lucas. El capítulo anterior, el 15, estáExpresamente dirigido contra los fariseos intolerantes que se escandalizan de la conducta de Jesús por acoger a las personas que ellos desprecian y comer con ellas. El capítuloque comenzamos hoy va dirigido a l@s discípul@s en general.Es una enseñanza para todo su auditorio.Entonces llamó a todos los deudores de su amo y dijo al primero: ¿Cuánto debes ami amo?».Le contestó: «Cien barriles de aceite». Y él le dijo: «Toma tu recibo, siéntate y escribeen seguida cincuenta».A otro le dijo: «Y tú, ¿cuánto debes?». Le contestó: «Cien sacos de trigo». Él le dijo:«Toma tu recibo y escribe ochenta». Y el amo alabó a aquel administrador inicuo, porque había obrado sagazmente. Y esque los que pertenecen a este mundo son más sagaces con su propia gente que los quepertenecen a la luz.De todas las personas y de todas las situaciones se pueden sacar aspectos positivos.En este caso, lo imitable es la lucidez, decisión, capacidad y habilidad para superar lasdificultades que se presenten con los medios que se tienen.Es una invitación a no dejarnos paralizar por la rutina, la pasividad y el miedo.
  2. 2. Un reto y un estímulo a la imaginación, a la creatividad y a la búsqueda de nuevos caminos y formas de actuar.Así que os digo: Haceos amigos con los bienes de este mundo. Así, cuando tengáis quedejarlos, os recibirán en las moradas eternas.El que es de fiar en lo poco, lo es también en lo mucho. Y el que es injusto en lo poco, loes también en lo mucho.Pues si no fuisteis de fiar en los bienes de este mundo, ¿quién os confiará elverdadero bien? Y si no fuisteis de fiar administrando bienes ajenos, ¿quién os confiará loque es vuestro?Es positivo tener capacidad de hacer amig@s entre todo tipo de personas, crear el ambiente adecuado para anunciar y transmitir la Buena Noticia con alegría, cercanía, apertura,ánimo e ilusión.Todo lo que tenemos y hacemos es provisional y encaminado hacia la Vida Definitiva yrealmente importante.La sagacidad de l@s cristian@s debe estar motivada por la utopía del Reino. Pero elobjetivo no debe ser solamente de orden espiritual o ultraterreno. Hay que pisar tierra ycomprometerse en la transformación de este mundo.El Reino se construye día a día y es para siempre.Ningún criado puede servir a dos amos, pues odiará a uno y amará a otro, o será fiel auno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y al dinero.No nos engañemos pensando que nos servimos del dinero.Jesús dice que lo que sucede es que servimos al dinero. El dinero es origen y causa de las mayores injusticias.Cuantas más cosas se acumulan y se poseen, cuanto más se deifica el dinero, más crecela inseguridad y las preocupaciones. Quien quiera tomar en serio a Jesús tiene que comp-artir y solidarizarse con las personas más necesitadas.Y no engañarse pensando quelas personas ricas son l@s otr@s.No puede ser seguidor ni seguidora de Jesús quien organiza su vida, aunque sea piadosa y cumplidora, en función de su bienestar personal o familiar, quien se crea multitud de necesidades superfluas, quien sólo comparte lo que le sobra.En esta cuestión, el planteamiento tiene que ser radical.¿Soy pobre? Vivo en una sociedad con más medios y comodidades que el 80% de lahumanidad. ¿Me he convencido de que puedo servir a Dios sin cambiar nada de mi nivelde vida, mientras tantas personas mueren de hambre en el mundo?¿Prefiero remediar la necesidad ajena a guardar el dinero en el banco?¿Creo que estoy construyendo el Reino?¿Sirvo a dos, a tres... a cuántos señores?Tenemos sed Estamos sedientos pero acudimos a otras fuentes a saciarnos:Sus anuncios nos regalan la “felicidad” en una bandeja y volvemos a ellos una y otra vez.Tenemos sed de Justicia, pero tratamos de calmarla dando un vistoso donativo de vezen cuando.
  3. 3. Tenemos sed de un mundo más igualitario, pero se nos quita al llegar las vacacionesy hacer bellos planes de viajar para “dorar” la piel en exóticos lugares en los que gastartanto, es una indudable ofensa para tantos y tantas pobres.Tenemos sed de compartir, pero, cuando organizamos fastuosos banquetes encomuniones, bodas.... o preparamos la fiesta de Navidad, en nuestras mesas sedespilfarra, se desaprovecha y se tira y después, lo justificamos todo porque esosabemos hacerlo muy bien.Tenemos sed de perdón y paz, pero armamos un lío tremendo por cualquier tontería yguardamos viejas deudas. nos sigue costando mucho perdonar y olvidar.Tenemos sed, Señor, pero, como ves, se nos nota poco.Danos sed. Haz que pasemos auténtica sed, para que hablemos menos y aprendamos aser más coherentes. (Juanjo Elezkano) Amén

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