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No, está bien. Observó la parte inferior de la litera que se               Al otro lado de esa gran sala común, donde comi...
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Sintió como si le hubieran arrancado del cuerpo un órgano             Del otro lado, había un hombre aferrado a las rejas ...
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Con razón te pusieron el nombre por Isaac Newton: posees una             un mal presentimiento. Estaba seguro de que no le...
la gente que los había rescatado ya hubiera venido hacía tiempo           Antes de que Thomas llegara a preguntar qué habí...
comprendían lo que estaban viendo. Thomas escuchó que algunos             Estaba cerrada: esa era una buena señal. Probabl...
El Laberinto fue solo el comienzo.           No te relajes... lo peor está por venir.               Recuerda. Corre. Sobre...
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Extracto prueba de fuego

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Extracto de Prueba de Fuego, la segunda parte de Correr o Morir.

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  • Por los poderes de la tierra, por la presencia del fuego, por la inspiración del aire, por las virtudes del agua, invoco y conjuro a POMBA GIRA MARIA PADILHA, por la fuerza de los corazones sagrados y de las lagrimas derramadas por amor, para que se dirija a JAC donde está JAC trayendo su espíritu ante mi CLL amarrándolo definitivamente al mío. Que su espíritu se bañe en la esencia de mi amor y me devuelva el amor en cuádruple. Que JAC jamás quiera a otra persona y que su cuerpo solo a mi CLL me pertenezca. Que JAC no beba, no coma, no escuche, no cante a no ser en mi presencia. Que mis grilletes lo apresen para siempre, por los poderes de esta oración. Minhas Pomba GIra use su poder y aleje a JAC de cualquier mujer con que el este en este momento; y si estuviera que llame mi nombre. Quiero amarrar el espíritu y cuerpo de JAC, porque lo quiero amarrado y enamorado de mi CLL quiero que JAC quede dependiendo de mi amor, quiero verlo loco por mi CLL deseándome como si yo fuese la última persona de la faz de la tierra. Quiero su corazón prendido a mi eternamente, que en nombre de la gran REINA MARIA PADILHA florezca este sentimiento dentro de JAC dejándole preso a mi CLL 24 horas por día. Oh Pomba Gira Reina Maria Padilha has de traer a JAC para mi CLL pues yo a él deseo y lo quiero de prisa por tus poderes ocultos, que JAC comience a amarme a mi CLL a partir de este exacto instante y que el piense solo en mi CLL como si yo fuese la única persona del mundo. Que JAC venga corriendo hacia mí, lleno de esperanzas y deseo, que CFF no tenga sosiego hasta que venga a buscarme y vuelva a mi CLL REINA MARIA PADILHA yo te imploro para que me traigas a JAC Que JAC me ame mucho, venga manso y como yo deseo. Yo le agradezco a la gran REINA MARIA PADILHA. y prometo siempre llevar su nombre conmigo, Oh poderosa Pomba Gira Siete Exus quiero de vuelta mi amado JAC que me entristece con su desprecio, que JAC olvide y deje de una vez y por todas todos los otros amores y a los que nos quieran apartar. Que JAC sea desanimado y frio con otras mujeres, que desanime y sea frio con todas las otras mujeres, que cualquier otra mujer que este con JAC se estrese con él, pelee con él, salga inmediatamente de la vida de él y le tome enojo, odio, aversión y rabia de él y no se retracte de nada. Y que JAC tome enojo, odio, aversión y rabia de cualquier otra mujer que ande con el ahora y que ellos terminen esa relación inmediatamente urgentemente. Que JAC se sienta solo, humillado, avergonzado de todo y por todos, que el venga a mi CLL pida mi amor y mi perdón. Oh Linda Poderosa Pomba Gira Siete Exus que en este momento JAC no quiera más andar con nadie ni con sus amigos. Que quede solo pensando en mí y pensando cómo va a hacer para HACERME FELIZ. Necesito Reina una señal, una llamada telefónica, cualquier contacto para yo saber si JAC piensa en mí y que me quiere y me quite de esa oscuridad. Que JAC hable conmigo que sienta que me echa de menos. Usted es fuerte y poderosa traiga a JAC a mis pies para no más salir y que venga corriendo, que deje todo y a todos y que solo piense en mi CLL, Linda Poderosa Pomba Gira Sete Exus que con su grande y fuerte poder quite todas las barreras que están impidiendo que JAC ME AME LOCAMENTE y desee unirse a mi CLL. Quiero a mi amado, amándome y admirándome siempre. Que él no sienta más deseos sexuales por ninguna otra mujer, que sus deseos sean sólo para mi CLL que sus pensamientos, gentilezas y bondades sean sólo para mi CLL Que JAC quiera mucho de verdad que yo CLL me quede con él, pero además quiero que usted Linda Pomba Gira Sete Exus aleje de JAC todas y cualquier otra mujer y que podamos ser felices juntitos. Que el sólo sienta atracción y deseo sexual por mi CLL, que él me llame por teléfono desde ya y a todo instante. Que sienta nostalgia por mi persona y que sufra lejos de mi CLL y no aguante mas sufrir. Quiero que él me busque hoy y ahora, quiero oír la voz de el pidiendo verme para quedarse conmigo y volviendo a mi CLL para siempre. Diciendo que me ama y que me quiere solo a mí. Gracias por el favor concedido. Copie y pegue un pedido igual a este aquí en 7 altares diferentes y dentro de 7 días su pedido será realizado. Oración fuerte para amarrar a alguien. Simpatía infalible pero no se puede volver atrás...
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Extracto prueba de fuego

  1. 1. mAzE RUnnERPRUEBA DE FUEGO JAmEs DAshnER po s ci o Ti m an ala Te g es re Te
  2. 2. 1 AmAzE RUnnER ntes de que el mundo se derrumbara, ella le habló una vez más. –Hey, ¿estás despierto? Thomas se movió en la cama. Sintió que la oscuridad que lo rodea-PRUEBA DE FUEGO ba era como una masa de aire sólido que lo oprimía. Al principio, el pánico se apoderó de él. Abrió los ojos sobresaltado, pensan- do que se encontraba otra vez en la Caja, ese horrible cubículo de metal que lo había enviado al Área y al Laberinto. Pero había una luz débil y, de manera gradual, fueron surgiendo bultos y sombras borro- sas en la enorme habitación. Literas. Cómodas. La respiración suave y los ronquidos de chicos en medio de un sueño profundo. El alivio lo invadió: ahora estaba seguro. Había sido rescatado y lle- vado a esa residencia. No más preocupaciones. No más Penitentes. No más muerte. JAmEs DAshnER ¿Tom? Una voz dentro de su cabeza. De una chica. Aunque no era audi- ble ni visible, él igual la escuchaba, pero no podría haber explicado cómo lo hacía. Exhaló con fuerza, se relajó en la almohada y, después de ese fugaz momento de terror, sus nervios se calmaron. Formó las pa- labras con sus pensamientos y le envió la respuesta.Este mini-libro contiene fragmentos originales de la novela. ¿Teresa? ¿Qué hora es? Edición sin valor comercial. Ni idea, contestó ella. Pero no puedo conciliar el sueño. Es pro- bable que haya dormido más o menos una hora. Quizás un poco más. Esperaba que estuvieras despierto para hacerme compañía. Thomas hizo un esfuerzo para no sonreír. Aun cuando ella no pudiera notarlo, de todas formas a él le daba vergüenza. Creo que no me dejaste muchas opciones. Es bastante difícil dormir con alguien hablándote dentro de la mente. Bueno, entonces deja de quejarte y cierra los ojos. 5
  3. 3. No, está bien. Observó la parte inferior de la litera que se Al otro lado de esa gran sala común, donde comimos anoche. Es unaencontraba encima de él –una mancha oscura e indefinida en la habitación pequeña con unas pocas literas. Estoy segura de que cerraron lapenumbra– donde dormía Minho, que respiraba como si tuviera puerta con llave al salir.una cantidad insoportable de flema alojada en la garganta. Ves, te dije que querían protegerte. Y agregó inmediatamente: No es ¿En qué estabas pensando? que no puedas cuidarte sola. Apostaría todo mi dinero a que puedes vencer ¿Tú qué crees? Sus palabras brotaron cargadas de cinismo. Sigo por lo menos a la mitad de estos shanks.viendo Penitentes por todos lados: la piel desagradable, los cuerpos ge- ¿Solo a la mitad?latinosos, esas armas y púas de metal. Estuvimos demasiado cerca, Tom. Está bien, a las tres cuartas partes. Incluyéndome a mí.¿Cómo haremos para quitarnos todo eso de la cabeza? Sobrevino un largo silencio, pero, de alguna manera, Thomas Thomas lo sabía muy bien. Esas imágenes no se borrarían nunca. seguía percibiendo la presencia de Teresa. La sentía. Era casi lo mis-Las cosas horribles que habían sucedido en el Laberinto atormen- mo que le pasaba con Minho: aunque no podía verlo, sabía que sutarían a los Habitantes durante toda su vida. Pensaba que la mayo- amigo se encontraba un metro por encima de él. Y no era solo porría de ellos –si no todos– tendrían grandes problemas psicológicos. los ronquidos. Cuando alguien está cerca, uno lo sabe, pensó.E incluso podrían volverse completamente locos. A pesar de los recuerdos de las últimas semanas, estaba sorprenden- Y por encima del horror, una imagen había quedado grabada a temente tranquilo y enseguida el sueño lo dominó una vez más. Lasfuego en su memoria: su amigo Chuck, con una daga clavada en tinieblas se extendieron sobre su mundo; sin embargo, ella seguía ahí,el pecho, sangrando y muriendo en sus brazos. a su lado, de tantas maneras. Casi… como si se tocaran. Aunque sabía muy bien que nunca olvidaría lo ocurrido, su res- Mientras se encontraba en ese estado, no tenía una noción clara delpuesta fue: Todo va a pasar. Solo llevará un poco de tiempo. paso del tiempo. Estaba medio dormido y, a la vez, disfrutando de la Veo que estás muy seguro, repuso ella. presencia de ella y de la idea de que habían sido rescatados de ese terri- Ya lo sé. Era ridículo que a él le encantara que Teresa le dijera ble lugar. Que estaban sanos y salvos, que empezarían a conocerse otraalgo así. Que su sarcasmo significara que las cosas estarían bien. vez. Que la vida podría ser buena.Eres un idiota, se dijo a sí mismo, y luego esperó que ella no lo La bruma de la oscuridad. El sueño feliz. La calidez. Un resplandor.hubiera oído. La sensación de estar como flotando. Odio que me hayan separado de ustedes, comentó ella. El mundo pareció esfumarse. Todo se paralizó y se volvió dulce. Thomas entendía por qué lo habían hecho. Era la única mu- La penumbra resultaba reconfortante. Se fue deslizando poco a pocojer del grupo y el resto de los Habitantes eran adolescentes: una en el sueño.pandilla de garlopos no muy confiables aún. Supongo que fue paraprotegerte. Era un niño. Tendría cuatro años. Cinco, quizás. Estaba acostado Sí, puede ser. Las palabras de Teresa lo impregnaron de melanco- en una cama con las cobijas hasta la barbilla.lía. Pero después de todo lo que pasamos, es horrible estar sola. Había una mujer sentada a su lado con las manos apoyadas en ¿Y adónde te llevaron? Ella sonaba tan triste que sintió ganas de la falda. Tenía pelo largo de color castaño y su rostro comenzabalevantarse e ir a buscarla. Pero sabía que no sería una buena idea. a mostrar signos del paso del tiempo. Sus ojos estaban llenos de 6 7
  4. 4. tristeza. Por más que ella se esforzaba por disimularla detrás de unasonrisa, él lo sabía. Quería decirle algo, hacerle una pregunta, pero no podía. Élno estaba realmente ahí. Lo contemplaba todo desde un lugarque no entendía bien qué era. Ella comenzó a hablar. El sonido 2de su voz, tan dulce y alterado a la vez, le resultó inquietante. –No sé por qué te eligieron, pero sí estoy segura de una cosa: eresespecial. Jamás lo olvides. Y tampoco olvides nunca cuánto… –su voz A sí fue cómo empezó todo. Escuchó a Teresa decir esas cuatro palabras, que parecían venir de muy lejos, como pronunciadas dentrose quebró y las lágrimas comenzaron a rodar por sus mejillas– nunca de un túnel largo y atestado de gente. Su sueño se había transformadoolvides cuánto te quiero. en un líquido denso y pegajoso que lo rodeaba como si fuera una El chico contestó, pero no era realmente Thomas el que hablaba. trampa. Estaba consciente de sí mismo pero se dio cuenta de queAunque sí era él. Nada de eso tenía sentido. había sido extirpado del mundo, sepultado por el agotamiento. No –Mami, ¿vas a volverte loca como toda esa gente en la televi- lograba despertarse.sión? ¿Como… papi? ¡Thomas! La mujer estiró la mano y pasó los dedos por el pelo del niño. Fue un grito. Un repiqueteo insistente en su cabeza. Sintió la pri-¿Mujer? No, no podía llamarla de esa manera. Era su madre. Su… mera huella de miedo, pero parecía formar parte del sueño. Lo únicomamá. que podía hacer era seguir durmiendo. Ahora estaban seguros, ya no –No te preocupes por eso, mi amor –le respondió–. No estarás había nada de qué preocuparse.aquí para verlo. Sí, tenía que ser un sueño. Teresa estaba bien, todos estaban bien. Su sonrisa se había esfumado. Volvió a relajarse y se dejó envolver por el sopor. Más ruidos se filtraron en su conciencia. Golpes. Metal contraRápidamente, el sueño se fundió a negro y Thomas quedó en metal. Algo que se hacía pedazos. Chicos que gritaban. Más bienun vacío sin más compañía que sus pensamientos. ¿Acaso había era el eco de esos gritos, muy distantes, apagados. De pronto, sesido testigo de otro recuerdo surgido de las profundidades de su convirtieron en aullidos angustiantes e inhumanos. Siempre leja-amnesia? ¿Había visto realmente a su mamá? Había mencionado nos. Como si él estuviera envuelto en un grueso capullo de ter-algo acerca de que su padre estaba loco. El dolor en su interior ciopelo oscuro.era insoportable y lo consumía. Trató de hundirse más en el es- Repentinamente, algo logró atravesar la comodidad del sueño.tado de inconsciencia. Las cosas no estaban bien. ¡Teresa lo había llamado y le había di- Más tarde –no sabía cuánto– Teresa volvió a hablarle. cho que algo andaba mal! Luchó contra el letargo que lo absorbía, Tom, algo anda mal. arañó esa carga pesada que lo arrastraba hacia abajo. ¡Despiértate!, se gritó a sí mismo. ¡Hazlo de una vez! Después algo desapareció de su interior. De un momento a otro, ya no estaba más. 8 9
  5. 5. Sintió como si le hubieran arrancado del cuerpo un órgano Del otro lado, había un hombre aferrado a las rejas con lasfundamental. manos ensangrentadas. Tenía los ojos muy abiertos e inyectados Ella se había ido. de sangre. Estaba poseído por la locura. Su rostro delgado y que- ¡Teresa!, exclamó en su mente. ¡Teresa! ¿Estás ahí? mado por el sol estaba cubierto de llagas y cicatrices. No tenía Pero no había nada y ya no tenía esa sensación reconfortante de pelo, solo unas manchas verdosas que parecían moho. Un cortesu cercanía. La llamó una y otra vez, mientras seguía batallando salvaje le atravesaba la mejilla derecha. A través de la herida, quecontra la oscura atracción del sueño. estaba en carne viva y supuraba, Thomas pudo ver algunos dientes. Finalmente, la realidad hizo su entrada triunfal y despejó la oscu- De la barbilla del hombre goteaban chorros de saliva rosada que seridad. Inundado por el terror, Thomas abrió los ojos, se incorporó mecían con sus movimientos.de golpe en la cama, deslizándose hasta apoyar los pies, y dio un –¡Soy un Crank! –aulló el horroroso monstruo–. ¡Soy un malditosalto. Miró a su alrededor. Crank! Era el caos. Y luego comenzó a repetir lo mismo una y otra vez, mientras la Los otros Habitantes daban vueltas por la habitación dando gri- saliva salía volando con cada alarido.tos frenéticos. Unos sonidos espantosos llenaban el aire, como si –¡Mátenme! ¡Mátenme! ¡Mátenme!fueran los aullidos desesperados de animales que estaban siendotorturados.Vio a Sartén con la cara pálida, señalando hacia el ex-terior por una ventana. Newt y Minho corrían hacia la puerta.Winston, asustado, se cubría con las manos el rostro cubierto de 3acné, como si acabara de ver a un zombi devorar carne humana.Los demás se tropezaban unos con otros para mirar por las dife-rentes ventanas, manteniéndose a cierta distancia de los vidrios. D esde atrás, una mano le golpeó el hombro. Dio un grito y, al darse vuelta, se encontró con Minho, que miraba atentamente al lu-Con pena, Thomas descubrió que ni siquiera sabía los nombres nático que lanzaba bramidos a través de la ventana.de la mayoría de los chicos que habían sobrevivido al Laberinto: –Están por todos lados –exclamó. Su voz tenía un dejo de triste-extraño pensamiento en medio de ese infierno. za que concordaba perfectamente con lo que Thomas sentía. Parecía Por el rabillo del ojo distinguió algo que lo hizo girar y observar que todo aquello que se habían atrevido a soñar el día anterior sela pared. Lo que vio borró por completo toda la seguridad y la paz hubiera evaporado–.Y no hay rastros de los larchos que nos rescataronque había sentido por la noche mientras conversaba con Teresa.Y –agregó.llegó a dudar de que esas emociones pudieran existir en el mismo Durante las últimas semanas, Thomas había vivido rodeado pormundo en donde ahora se encontraba. el miedo y el terror. Pero eso era demasiado. Otra vez les habían A un metro de su cama y parcialmente cubierta por cortinas arrebatado esa fugaz sensación de seguridad que habían gozado.coloridas, había una ventana por la que entraba una luz bri- Sin embargo, ante su asombro, puso a un lado inmediatamentellante y enceguecedora. El vidrio estaba roto y los fragmen- esa pequeña parte de sí que quería volver a la cama y echarsetos dentados se apoyaban en barrotes de acero entrecruzados. a llorar como un niño. Apartó el dolor tenaz de recordar a su 10 11
  6. 6. mamá y el tema de su papá y de la gente que se volvía loca. Sabía Deseó no haber alojado en su mente el recuerdo de la sangre y laque alguien tenía que tomar el mando: para sobrevivir a todo piel destrozada, los ojos enajenados, los aullidos histéricos.eso, necesitaban un plan. ¡Mátenme! ¡Mátenme! ¡Mátenme! –¿Alguno de ellos ya logró entrar? –preguntó, al tiempo que lo Caminó tambaleándose hasta la pared más alejada y apoyó todoinundaba una extraña calma–. ¿Todas las ventanas tienen los mismos su peso contra ella.barrotes? Teresa, la llamó dentro de su cabeza. Teresa. ¿Puedes oírme? Minho asintió mientras examinaba las hileras de ventanas en las Mientras esperaba, cerró los ojos para concentrarse. Era como siparedes de la gran sala rectangular. unas manos invisibles se estiraran tratando de asir alguna señal de –Sí. Estaba muy oscuro anoche como para notarlo, especialmen- ella. Nada. Ni siquiera una sombra pasajera o el roce de un senti-te con esas estúpidas cortinas con volados. Pero en realidad las miento, mucho menos una respuesta.agradezco. Teresa, dijo en forma más urgente, apretando los dientes por el Thomas miró a los Habitantes que se encontraban a su alrede- esfuerzo. ¿Dónde estás? ¿Qué ha pasado?dor: algunos corrían de una ventana a otra para echar un vistazo Nada. El corazón pareció latirle más lentamente hasta casi de-hacia el exterior; otros estaban apiñados en pequeños grupos. To- tenerse. Sintió que se había tragado una gran bola peluda dedos tenían una mezcla de incredulidad y de terror en sus rostros. algodón. Algo le había sucedido a ella. –¿Dónde está Newt? Abrió los ojos y vio a los Habitantes reunidos alrededor de la –Aquí mismo. puerta verde que llevaba a la zona común, donde habían comi- Giró y se encontró frente al muchacho mayor, sin entender cómo do pizza la noche anterior. Minho jalaba la manija redonda delo había perdido de vista. bronce sin éxito. Estaba cerrada con llave. –¿Qué está ocurriendo? La única puerta que quedaba comunicaba con una habitación –¿Acaso crees que tengo alguna maldita idea? Aparentemente, con duchas y armarios, que no tenía otra salida. Era solo eso y lasun grupo de chiflados quiere desayunarnos. Tenemos que en- ventanas con barrotes de metal. Gracias a Dios. Detrás de cada unacontrar otra habitación y hacer una Asamblea. Este ruido me está de ellas había lunáticos furiosos dando alaridos.matando. Aun cuando la preocupación lo consumía como un ácido co- Thomas asintió distraídamente. El plan le parecía perfecto, pero rriendo por sus venas, Thomas abandonó momentáneamente elesperaba que Newt y Minho lo llevaran a cabo. Estaba ansioso por intento de comunicarse con Teresa y se unió al resto de los Habi-hacer contacto con Teresa: tenía la esperanza de que su advertencia tantes. Esta vez era Newt quien trataba de abrir la puerta con elsolo hubiera sido parte de un sueño, de una alucinación producida mismo resultado negativo.por el efecto narcotizante de la profunda somnolencia y del cansan- –Está cerrada –masculló, cuando finalmente renunció y dejócio.Y esa visión de su mamá… caer las manos a los costados del cuerpo. Los dos amigos se alejaron, gritando y agitando los brazos para –No me digas, genio –dijo Minho. Tenía los brazos cruzados yreunir a los Habitantes. Volvió a echar una mirada temblorosa al tensos, con las venas que parecían a punto de explotar. Por un se-hombre desquiciado de la ventana y enseguida apartó la vista. gundo, Thomas creyó ver la sangre bombeando dentro de ellas–. 12 13
  7. 7. Con razón te pusieron el nombre por Isaac Newton: posees una un mal presentimiento. Estaba seguro de que no les gustaría lo quehabilidad sorprendente para razonar. iban a encontrar. Newt no estaba de humor para bromas. O quizás ya había Newt levantó el extinguidor y luego lo descargó sobre la manijaaprendido hacía tiempo a ignorar los comentarios sarcásticos de redonda. El golpe fue acompañado por un fuerte crujido; despuésMinho. de golpearla tres veces más, cayó entera al suelo, haciendo sonar –Rompamos esta maldita cerradura de una vez por todas –exclamó las piezas metálicas rotas. La puerta avanzó lentamente hacia afue-y miró a su alrededor, como esperando que alguien le proporcionara ra lo suficiente como para que pudieran ver la oscuridad que seuna maza. escondía detrás. –¡Shuck! ¡Ojalá esos mierteros… esos Cranks se callaran la boca! Newt se quedó callado observando el hueco negro, largo y es-–gritó Minho, lanzándole una mirada fulminante al más cercano, trecho, como si esperara que unas criaturas infernales atravesaranuna mujer que era más espantosa que el primer hombre que había volando la abertura. Con expresión distraída, le devolvió el extin-visto Thomas. Una herida sangrante le cortaba el rostro y se extendía guidor al chico que lo había encontrado.hasta un costado de la cabeza. –Vamos –dijo. Thomas creyó escuchar un ligero temblor en su –¿Cranks? –repitió Sartén. El cocinero peludo se había mantenido voz.en silencio hasta ese momento, sin hacerse notar.Thomas pensó que –Espera –intervino Sartén–. ¿Estamos seguros de que queremosparecía aún más atemorizado que aquella vez en que estaban a pun- entrar ahí? Quizá la puerta permanecía cerrada por algún motivo.to de luchar contra los Penitentes para escapar del Laberinto. Quizás Thomas estaba de acuerdo: había algo raro en todo eso.esto era peor. La noche anterior, cuando se habían acomodado en Minho se adelantó y se detuvo al lado de Newt. Miró a Sartén ylas camas, parecía que estaban a salvo y que todo estaba bien. Sí, tal luego hizo contacto visual con Thomas.vez eso era realmente peor, el hecho de que les arrancaran súbita- –¿Qué otra cosa podemos hacer? ¿Quedarnos sentados esperan-mente esa sensación. do que esos lunáticos logren entrar? Por favor. Minho señaló a la mujer que sangraba y gritaba. –Por el momento, esos monstruos no van a atravesar los barro- –Así es como se llaman a sí mismos. ¿Acaso no los escuchaste? tes de las ventanas –acotó Sartén–. Tomémonos un minuto para –Me tiene sin cuidado si los llamas suricatas o como se te ocurra pensar.–exclamó Newt con brusquedad–. ¡Consíganme algo para abrir esta –El tiempo de reflexionar se acabó –dijo Minho. Le dio unaestúpida puerta! patada a la puerta, que se abrió por completo, dejando ver todavía –Aquí tienes –dijo un chico bajito, alcanzándole un delgado más oscuridad del otro lado–. Además, deberías haber habladoextinguidor de fuego que había descolgado de la pared. Thomas antes de que destrozáramos la cerradura, pichón. Ahora es dema-recordaba haber visto esa cara antes. Una vez más se sintió culpa- siado tarde.ble por no conocer el nombre de ese niño. –Detesto cuando tienes razón –se quejó Sartén entre dientes. Newt tomó el cilindro rojo, listo para martillar la perilla de Thomas no podía dejar de observar ese estanque de tinta ne-bronce. Deseoso de averiguar qué había del otro lado de la puerta, gra que amenazaba más allá de la puerta abierta. Lo invadió unaThomas se ubicó lo más cerca que pudo. De todos modos, tenía aprensión que le resultó muy familiar: algo tenía que estar mal, o 14 15
  8. 8. la gente que los había rescatado ya hubiera venido hacía tiempo Antes de que Thomas llegara a preguntar qué había pasado,a buscarlos. Pero Minho y Newt estaban en lo cierto. Tenían que él mismo chocó contra algo. Duro. De forma extraña. Como sisalir a buscar respuestas. fuera tela. –¡Shuck! –dijo Minho–.Yo voy primero. –¡Los encontré! –gritó Newt. En un instante atravesó la abertura y su cuerpo desapareció en la Se escucharon algunos clics y, de repente, la sala se iluminó conpenumbra casi instantáneamente. Newt le echó a Thomas una mi- tubos fluorescentes, que cegaron a Thomas por un momento. Frotán-rada vacilante y luego siguió a Minho. Por alguna razón, Thomas dose los ojos, se alejó del bulto con que había tropezado y se topó conpensó que él era el siguiente y fue detrás de su amigo. Abandonó otra forma rígida. Le dio un empujón para alejarla de sí.el dormitorio y, con las manos estiradas hacia adelante, penetró en –¡Alto! –advirtió Minho.la negrura del área común. Thomas entornó los ojos.Ya podía ver con claridad. Se obligó a El resplandor de luz que venía de atrás no ayudaba mucho; hu- mirar la escena de horror que lo rodeaba.biera sido lo mismo caminar con los ojos cerrados. Y, además, el A lo largo de la amplia habitación, había por lo menos doce per-olor era muy desagradable. sonas suspendidas del techo; habían sido colgadas del cuello. Las Minho lanzó un aullido y después se dirigió a los que lo cuerdas se enroscaban y retorcían sobre la piel hinchada y violeta.seguían. Los cuerpos tiesos se mecían ligeramente de un lado a otro con las –¡Alto! Tengan cuidado. Hay algo… raro colgando del techo. lenguas rosadas colgando de los labios blancos.Todos tenían los ojos Thomas escuchó un leve chirrido y una cosa que crujía. Como si abiertos, vidriosos y sin vida. Al parecer, llevaban horas así. Tanto laMinho hubiera tropezado con una lámpara colgante que estuviera ropa como algunas caras le resultaron familiares.muy baja, haciéndola balancearse de un lado a otro. Un gruñido de Thomas cayó de rodillas.Newt que provenía de la derecha fue seguido por el rechinar de un Él sabía quiénes eran esas personas.objeto metálico que era arrastrado por el suelo. Eran quienes los habían rescatado apenas el día anterior. –Una mesa –anunció Newt–. Cuidado con las mesas. Detrás de Thomas, se escuchó la voz de Sartén. –¿Alguien recuerda dónde estaban los interruptores de luz? –Hacia ahí me dirijo –respondió Newt–. Juro que vi varios poraquí en algún lugar. 4 Thomas continuó caminando a ciegas hacia adelante. Sus ojos sehabían adaptado un poco a la oscuridad: antes, no distinguía nadamás que un muro negro; ahora podía ver rastros de sombras. De A l ponerse de pie, Thomas trató de no mirar a ninguno de los cadáveres. Se dirigió trastabillando hacia Newt, que permanecíatodos modos, había algo raro. Seguía un poco desorientado, pero junto a los interruptores observando aterrorizado los cuerpos quelas cosas no parecían estar donde debían. Era como si… colgaban del techo. –Puaaaajjjjj –exclamó Minho con repulsión, como si acabara de pisar Minho se unió a ellos insultando en voz baja. Los demás Habitan-un montón de plopus. Otro crujido se escuchó por toda la habitación. tes iban apareciendo desde el dormitorio y se ponían a gritar apenas 16 17
  9. 9. comprendían lo que estaban viendo. Thomas escuchó que algunos Estaba cerrada: esa era una buena señal. Probablemente con llave.vomitaban y escupían. Él mismo sintió el impulso repentino, pero Quizás había caído en un sueño profundo, como le sucedió a él.Ylo reprimió. ¿Qué había pasado? ¿Cómo había sido posible que les por ese motivo estaba callada y no le respondía.arrebataran tan rápidamente lo que tenían? Sintió que la desespera- Cuando se encontraba muy cerca, recordó que tal vez necesita-ción amenazaba con derrotarlo y se le hizo un nudo en el estómago. ran algo para entrar en la habitación. Fue entonces que se acordó de Teresa. –¡Que alguien traiga el extinguidor! –gritó por sobre su hom- ¡Teresa!, la llamó con su mente. ¡Teresa! Con los ojos cerrados y la bro. El olor del área común era horroroso. Sintió náuseas y respirómandíbula apretada, gritó mentalmente su nombre una y otra vez. hondo.¿Dónde estás? –Winston, ve a buscarlo –ordenó Minho desde atrás. –Tommy –dijo Newt, estirando la mano para palmearle el hom- Thomas fue el primero en llegar y probó mover la manija: estababro–. ¿Qué rayos te ocurre? completamente trabada. Después reparó en un pequeño exhibidor Thomas abrió los ojos y vio que tenía el cuerpo doblado ha- transparente de unos doce centímetros cuadrados, que colgaba a lacia adelante y los brazos cruzados sobre el estómago. Se enderezó derecha de la pared. Dentro de la angosta ranura había una hoja dedespacio mientras intentaba alejar el pánico que lo carcomía por papel con varias palabras impresas.dentro. –¿Tú qué crees? Echa una mirada a tu alrededor. Teresa Agnes. Grupo A, Recluta A1 –Ya sé, pero parecía que tenías algún dolor o algo así. La Traidora –Estoy bien, solo trataba de conectarme con ella en mi cabeza.Pero no puedo –respondió. No estaba bien, pero odiaba recordar-les a los demás que Teresa y él podían hablar telepáticamente.Y sitoda esa gente estuviera muerta…–. Tenemos que averiguar dónde primer título de la trilogíala pusieron –dijo de golpe. Necesitaba aferrarse a una tarea que ledespejara la mente. Haciendo un gran esfuerzo para no mirar a los cadáveres, re-corrió la sala en busca de una puerta que pudiera conducirlos asu habitación. Ella había dicho que estaba al otro lado de la salacomún, donde comieron la noche anterior. Ahí estaba. Amarilla, con una manija de bronce. –Tiene razón –dijo Minho al grupo–. ¡Muévanse y búsquen aTeresa! CORRER O MORIR Thomas ya se había puesto en movimiento, sorprendido ante ¡No te pierdas cómo sigue esta apasionante y enigmática historia! PRUEBA DE FUEGO • En todas las libreríassu rápida recuperación. Esquivando mesas y cuerpos, corrió hacia la www.sagamazerunner.compuerta. Ella tenía que estar ahí adentro, sana y salva igual que ellos. 18 19
  10. 10. El Laberinto fue solo el comienzo. No te relajes... lo peor está por venir. Recuerda. Corre. Sobrevive. Thomas y sus amigos descansan después de escapar del Laberinto.Por fin sienten que están a salvo. Pero unos gritos desquiciados losdespiertan y los enfrentan a una realidad aún más aterradora que laanterior. Para sobrevivir, deberán emprender una travesía en la que cada desa-fío los enfrentará a nuevos peligros: calor ardiente, destrucción, un aireirrespirable. Cada paso es una sorpresa en una caminata casi apocalípti-ca. Lo que quedó del mundo es un páramo, a través del cual deberán pe-regrinar hacia la esperanza (o quién sabe...). Emplazados, perseguidos,rodeados de locura, enfermedad y muerte; amenazados por cuerpos conllagas, devastados por la Llamarada; sin poder confiar en los adultos deli-rantes, hambrientos y violentos, que los acechan a cada paso. Pero para Thomas lo peor será descubrir que lo poco que él creíaauténtico en su nueva vida, podría ser también una trampa. ¿Qué esverdad y qué es mentira? ¿En quiénes puede confiar? ¿Hasta dóndellega la manipulación? ¿Cuál es el objetivo de todo ese infierno? Luego de Correr o morir, James Dashner vuelve a electrizar al públicocon esta segunda parte de la trilogía Maze Runner. Más acción. Mássuspenso. Una trama que es un disparo al rojo vivo, explosiva y lacerante.Una verdadera prueba de fuego para lectores audaces.www.sagamazerunner.com

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