La Dinámica económica de la cultura en Venezuela y su contribución al PIB
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GUZMÁN CÁRDENAS, Carlos Enrique ...

GUZMÁN CÁRDENAS, Carlos Enrique
La dinámica de la cultura en Venezuela y su contribución al PIB. Colección Economía y Cultura N° 10. Bogotá, Colombia. Ministerio de Educación, Cultura y Deportes de Venezuela, Viceministerio de Cultura, CONAC, Convenio Andrés Bello. 1ra. Edición. 219 Págs. ISBN 958-698-170-3. 2005.

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La Dinámica económica de la cultura en Venezuela y su contribución al PIB La Dinámica económica de la cultura en Venezuela y su contribución al PIB Document Transcript

  • La dinámica de la cultura en Venezuela y su contribución al PIB Carlos Enrique Guzmán Cárdenas Yesenia Medina Yolanda Quintero Aguilar
  • La dinámica económica de la cultura en Venezuela y su contribución al PIB. Edición del Convenio Andrés Bello, Unidad Editorial Ministro de Estado para la Cultura. Consejo Nacional de la Cultura. Venezuela Francisco Sesto Novás • Ministro de Estado para la Cultura, Presidente del CONAC. Silvia Díaz Alvarado • Directora General del CONAC. Benito Irady • Miembro Principal. Ronald Lessire Macabe • Miembro Principal Proyecto de Economía y Cultura en Venezuela Coordinador del estudio. Sociólogo Mgs. Cs. Administrativas • Carlos E. Guzmán Cárdenas Economista • Yesenia Medina Administradora Mgs. Cs. Administrativas • Yolanda Quintero Aguilar Convenio Andrés Bello Ana Milena Escobar Araújo • Secretaria Ejecutiva Omar José Muñoz Ramírez • Secretario Adjunto Pedro Querejazu Leyton • Coordinador Área de Cultura David Gómez Villasante • Coordinador Área de Ciencia y Tecnología Holger Ramos Olmedo • Coordinador Área de Educación Proyecto de Economía y Cultura Coordinador 1999-2002 • David Melo Torres Coordinadora 2002-2005 • Sylvia Amaya Londoño Economista • Omar López Olarte Asesor: Germán Rey Dirección editorial: José Antonio Carbonell B. Diseño de colección: Mónica Uribe Diagramación: Marco Robayo Imagen de portada: Susana Carrié Revisión de textos: Margarita Rosa Londoño M. Impresión: Grupo OP Gráficas S. A. El Convenio Andrés Bello y el Ministro de Estado para la Cultura de Venezuela expresan su reconocimiento a los iniciadores e impulsores de este proyecto, el ex Ministro de Cultura de Colombia Ramiro Osorio; ex Viceministro de Cultura de Venezuela Manuel Espinosa; María Cruz Fadul Gómez, ex Directora General del CONAC y Fernando Vicario Leal, ex coordinador del Área de Cultura y del proyecto Economía y Cultura del Convenio Andrés Bello, al igual que su anterior administración presidida por Pedro Henríquez Guajardo. © 2004, Ministro de Estado para la Cultura. CONAC. © 2004, Convenio Andrés Bello Derechos reservados. Prohibida la reproducción parcial o total de su contenido, sin la previa autorización de los editores. ISBN 958xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx Impreso en Colombia. Printed in Colombia Primera edición: marzo de 2005 Convenio Andrés Bello Avda. 13 (Paralela de la autopista) No. 85-60 Teléfono: (571) 6449292 • Fax: (571) 6100139 Página web: http://www.cab.int.co Bogotá, D. C. - Colombia Guzmán Cárdenas, Carlos Enrique La dinámica de la cultura en Venezuela y su contribución al PIB / Carlos Enrique Guzmán Cárdenas, Yesenia Medina, Yolanda Quintero Aguilar. Bogotá: Ministerio de Educación, Cultura y Deportes. Viceministerio de Cultura; CONAC; Convenio Andrés Bello, 2005 219 p. (Colección Economía y Cultura; No. 10) ISBN: 958-698-Àxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx 1. INDUSTRIA CULTURAL - VENEZUELA. 2. ACTIVIDADES CULTURALES. 3. INDICADORES CULTU- RALES. 4. CULTURA Y ECONOMÍA. 5. MEDIOS DE COMUNICACIÓN. 6. INSTITUCIONES CULTURALES. 7. CONSUMO CULTURAL. I. Medina, Yesenia. II. Quintero Aguilar, Yolanda CDD 301.24
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N VENEZUELA Y SU CONTRIBUCIÓN AL PIB Coordinador del estudio para el caso de Venezuela Carlos Enrique Guzmán Cárdenas Investigadores del Proyecto Economía & Cultura en Venezuela Yesenia Medina Yolanda Quintero Aguilar Especial Colaboración Karem Colmenares Borrego, Yhessika Bonnin Medina, Luis Alejandro Pérez Quintero, Yaritza Guerra, Tulio Hernández Cárde- nas, Departamento de Cuentas Macroeconómicas y Departamento de Estadísticas Macroeconómicas del Banco Central de Venezuela y la línea de investigación “Sociedad de la Información, Política y Economía de la Cultura” del Instituto de Investiga- ciones de la Comunicación (ININCO) de la Universidad Central de Venezuela. Especial Reconocimiento Un primer reconocimiento lo ofrecemos a los estudiantes de las cátedras de pregrado “Economía y Consumo Cultural” y “Sociedad de la Información, Comunicación y Cultura” en la Escuela de Sociología de la Universidad Central de Venezuela (UCV); “Teorías Sociales de la Comunicación” en la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB); de las cátedras de postgrado “Consumo Cultural” en la Especialización Gerencia Cultural de la Universidad Experi- mental Simón Rodríguez (UNESR) y “Tecnologías Informativas Contemporáneas” en la Especialización Gerencia de las Comu- nicaciones Integradas de la Universidad Metropolitana (UNIMET), que constituyeron el estímulo más crucial para culminar esta investigación. Nuestra deuda de gratitud, en este sentido, es especialmente hacia Sylvia Amaya Londoño y Omar López Olarte, quienes por sus atributos intelectuales y personales así como por sus atinadas observaciones, fueron un apoyo fundamental. Debemos destacar nuestro especial agradecimiento hacia la Universidad Central de Venezuela que nos ha cobijado por muchos años, al Consejo Nacional de la Cultura y, en particular, el Instituto de Investigaciones de la Comunicación (ININCO). Allí hemos encontrado la apertura para realizar esta investigación. Además de todos ellos, a nuestros familiares, soportes siempre presentes.
  • ÍNDICE DE CONTENIDO Siglas y símbolos utilizados 9 Presentación 11 Prefacio 13 Introducción Marco referencial del estudio 15 Capítulo I Marco conceptual. La cultura por la que vivimos 35 1.1. Una aproximación conceptual a las Industrias Culturales 42 1.2. Capital social y capital cultural 47 1.3. El impacto económico de la cultura 50 Capítulo II Metodología. El sector cultural. Estimaciones macroeconómicas. 53 2.1. La producción de estadísticas culturales en Venezuela 56 2.2. Crecimiento económico del sector cultural 58 2.3. Definición de diversos escenarios de análisis 60 2.4. Identificación de las actividades económicas características del sector cultural en el caso venezolano 61 Capítulo III Resultados. La dinámica económica de la cultura en Venezuela 63 3.1. El valor agregado en el sector cultural 65 3.2. Resultados por escenarios 69 3.2.1. Primer escenario: actividades económicas características de la cultura. 69 3.2.2. Segundo escenario: actividades económicas relacionadas con la cultura. 71 3.2.3. Tercer escenario: AECC y los servicios de enseñanza 72 3.2.4. Cuarto escenario: AECC excluyendo algunos servicios 74 3.2.5. Quinto escenario: AECC y las AERC 76 3.2.6. Sexto escenario: AECC, AERC y los servicios de enseñanza 76 3.3. Consideraciones importantes en el análisis del PIB cultural 77 3.4. Hacia la elaboración de la cuenta satélite de la actividad cultural 78 3.5. La conectividad en Venezuela para la incorporación a la sociedad de la información con objetivios de inclusión y equidad 79 3.5.1. El nuevo paradigma: innovación y gestión de los intangibles 83 3.5.2. De la economía de capital a la economía “red” 86 3.5.3. La ecuación fundamental: infoestructura más infocultura 88 3.5.4. Nudos críticos y centros de atención problemáticos para el desarrollo de la sociedad de la información en Venezuela 91
  • 3.6. La economía de la publicidad entre la confianza y la polarización política 100 3.6.1. La inversión publicitaria 1996-2003 105 3.6.2. La inversión publicitaria en los medios: presiones políticas y económicas de todos lados 105 3.6.3. El mercado publicitario nacional es transnacional 110 3.7. Economía del cine 111 3.7.1. La oferta: las películas. Producción y coproducciones cinematográficas. 120 3.7.2. Comunicación al público. Exhibición cinematográfica: cines y salas de exhibición (pantallas). 123 3.7.3. Recaudación y distribución cinematográfica. 127 3.7.4. La demanda del cine en Venezuela: espectadores cinematográficos. 128 3.7.5. La demanda individual del cine en Venezuela.. 129 3.7.6. El consumo cutural cinematográfico: hábitos culturales. 139 3.8. Televisión abierta y por suscripción 139 3.8.1. La oferta de la televisión abierta y por suscripción 143 3.8.2. Terminales y servicios. Equipamiento de televisores en los hogares 149 3.8.3. Los hábitos de la audiencia de televisión: ¿qué ven los venezolanos?. 149 3.9. Radio en sintonía 154 3.9.1. La oferta de la radio (AM / FM) 155 3.9.2. Los hábitos de la audiencia radiofónica: ¿qué escuchan en la radio? 160 3.10. Prensa (periódicos) y publicaciones periódicas (revistas y suplementos) 163 3.10.1. Producción de prensa y publicaciones periódicas 165 3.10.2. Hábitos de lectura y compra de diarios, revistas y suplementos: ¿qué leen? 165 3.11. Libros y bibliotecas 168 3.11.1. Producción editorial: libros, títulos, ejemplares y categorías 170 3.11.2. Consumo cultural: hábitos de lectura y compra de libros 174 3.11.3. Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas 177 3.11.4. El perfil de los usuarios de bibliotecas públicas: ¿qué consultan? 177 3.12. Contando las notas: la contribución económica de la industria fonográfica 179 3.12.1.La piratería de las obras, productos y producciones musicales 184 3.12.2. El mercado fonográfico venezolano 186 3.12.3. El consumo musical de los venezolanos: ¿qué oyen? 187 3.13. El movimiento museístico venezolano 190 3.13.1. La oferta museística en Venezuela 190 3.13.2. Actividades socioculturales del venezolano: ¿qué hacen? 192 Bibliografía consultada y recomendada 195 Anexo 1: Datos generales sobre Venezuela. Principales indicadores demográficos 211 Equipo Economía y Cultura Venezuela. Autores. 219
  • Siglas utilizadas APROFON Asociación de Productores Fonográficos Venezuela. ASOINCI Asociación de Intereses del Cine. AVEP Asociación Venezolana de Exhibidores de Películas. AVINPRO Asociación Venezolana de Intérpretes y Productores de Fonogramas. BCV Banco Central de Venezuela. BID Banco Interamericano de Desarrollo. BSA Business Software Alliance. CAB Convenio Andrés Bello. CACI Conferencia de Autoridades Cinematográficas de Iberoamérica. CAF Corporación Andina de Fomento. CANAEMTE Cámara Nacional de Empresas de Telecomunicaciones, Venezuela. CASETEL Cámara de Empresas de Servicios de Telecomunicaciones, Venezuela. CAVECECO Cámara Venezolana de Centros Comerciales. CAVETESU Cámara Venezolana de Televisión por Suscripción. CEED Centro de Estudios Estratégicos para el Desarrollo, Universidad de Guadalajara, México. CEDEM Centro de Estudios para el Desarrollo Económico Metropolitano, Argentina. CEIL Centro de Estudios Interdisciplinarios Latinoamericanos, Uruguay. CENAL Centro Nacional del Libro, Venezuela. CEPAL Comisión Económica para América Latina y el Caribe. CIDI Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral. CNAC Centro Nacional Autónomo de Cinematografía, Venezuela. CONAC Consejo Nacional de la Cultura, Venezuela. CONACULTA Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México. COSAR Grupo Comunicacional COSAR, Venezuela. CVL Cámara Nacional del Libro, Venezuela. DAC Directores Argentinos Cinematográficos. DAB Radiodifusión Sonora Digital. EyC Grupo de estudio Economía y Cultura del Convenio Andrés Bello. IABNSB Instituto Autónomo Biblioteca Nacional y de Servicios de Bibliotecas, Venezuela. IC Industrias Culturales y de la Comunicación. IESA Instituto de Estudios Superiores de Administración, Venezuela. IFPI International Federation of the Phonographic Industry. IIPA International Intellectual Property Alliance. INE Instituto Nacional de Estadísticas, Venezuela. INEGI Instituto Nacional de Estadísticas, Geografía e Informática, México. ININCO Instituto de Investigaciones de la Comunicación, Venezuela. INNOVARIUM Observatorio Cultural y Comunicacional de Venezuela. IVP Instituto Venezolano Publicitario. MERCOSUR Mercado Común del Sur. MTC Ministerio de Transporte y Comunicaciones, Venezuela. OCDE Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. OCEPRE Oficina Central de Presupuesto, Venezuela. OEA Organización de los Estados Americanos. OEI Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura. OIC Observatorio de Industrias Culturales de la ciudad de Buenos Aires, Argentina. OIPC Observatorio Interamericano de Políticas Culturales.
  • OMC Organización Mundial de Comercio. OMPI Organización Mundial de Propiedad Intelectual. ONAPRE Oficina Nacional de Presupuesto, Venezuela. PIB Producto Interno Bruto. P&M Revista Publicidad y Mercadeo, Venezuela. PNUD Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. PRACEM Programa de Actualización de la Cuentas y Estadísticas Macroeconómicas. PRODUCTO Revista Producto Mercadeo/ Comunicación/ Publicidad, Venezuela. RDS Radio Data System. SACVEN Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela SAPI Dirección Nacional de Derecho de Autor, Venezuela. SIC Sociedad de la Información y del Conocimiento. TIC Tecnologías de la información y la comunicación. UER Unión Europea de Radiodifusión. Simbología utilizada en los cuadros estadísticos % tanto por ciento o porcentaje. Bs. Bolívares. Moneda oficial de la República de Venezuela. - No hay datos o valor cero. .. Información no disponible. : Información no procedente. No aplicable. /E Cifra estimada. /P Cifras preliminares. SM Plan de Extraordinarios de Inversiones de la Sobremarcha Cultural. /R Cifra revisada. Recd Presupuesto reconducido. US$. Dólares americanos.
  • P R E S E N TA C I Ó N E l Proyecto de ECONOMÍA Y CULTURA, que lleva adelante el Convenio Andrés Bello junto con la mayoría de los países miembros y en beneficio de los mismos, es una investigación que tiene por finalidad realizar un aporte definitivo en el campo de las relaciones entre economía y cultura mediante indica- dores comparativos que puedan medir, cuantitativa y cualitativamente, los efectos de la actividad cultural, de diversos sectores, en la economía de los países y en la región. El proyecto busca, así mismo, estudiar las repercusiones sociales de las industrias culturales –indicadores sociales– y profundizar en campos estratégi- cos para su evolución, tales como la identificación de políticas para su desarrollo, asesoría y asistencia a experiencias locales, entre otras. También busca identificar propuestas referidas a las industrias culturales asociadas a diversas iniciativas de integración, así como herramientas que fortalezcan las Mipymes cultura- les, el sistema de crédito para el sector cultural y la posibilidad de convertirlo en Cuenta de Estado en cada país, de modo que los resultados de las actividades económicas de la cultura se muestren claramente en las estadísticas de los países y sea visible su contribución real al PIB. La investigación está destinada esencialmente a recabar información que pueda ser utilizada para la formulación de adecuadas políticas culturales, para que los países tomen conciencia de la importancia y la magnitud que el desarrollo de su cultura tiene con las dinámicas de negociación social y económica tanto interna como con los otros países y regiones, en momentos en que la cultura adquiere una centralidad en la visión y gestión, ya sea como elemento de construcción de nación y de identidad en un mundo globalizado, ya como instrumento de desarrollo social y económico a través de la mirada sobre el patrimonio cultural y natural, y la creación cultural que constantemente hacen las sociedades. Por todo ello, la investigación ha sido realizada por economistas e investigadores sociales y está destinada a la planificación de políticas públicas culturales así como a la gestión pública y a la planificación del desarrollo. En una primera fase del proyecto se llevó a cabo la investigación en cinco países, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela. El trabajo se hizo con un equipo central del CAB que coordinó el desarrollo y aplicación de una metodología concertada y equipos nacionales en cada país. Tras la entrega de los infor- mes de cada uno de ellos, en los que se midieron ocho industrias culturales con cinco indicadores econó- micos, se publicó un Informe Ejecutivo consolidado que permitió tener una mirada preliminar sobre la contribución de la cultura al PIB de cada país así como las tendencias generales y peculiaridades de las industrias culturales de cada uno, además de una visión de conjunto en la región. La revisión comparada de los informes de los cinco países permitió, por un lado, examinar la metodología de la investigación y ajustar los indicadores económicos y, por otro, retroalimentar la información a los equipos nacionales. Parte esencial del proyecto es la publicación y difusión de la información recopilada y construida, de modo que pueda ser usada tanto por los gestores de las políticas públicas, como por los propios producto- res y actores culturales cuyos sectores fueron analizados, dando pie a la construcción de otras visiones. Las definiciones que hacen, tanto la institucionalidad como los correspondientes equipos de investiga- ción nacionales, de las actividades culturales y relacionadas, varían de acuerdo a diversos conceptos, reque- rimientos y políticas culturales de cada país. Frente a la necesidad de poder comparar resultados, y a la vez tomar en cuenta los diferentes enfoques de cada país, el equipo central del Proyecto E CONOMÍA Y CULTURA del
  • Convenio Andrés Bello ha concertado y proporcionado a cada uno de ellos una metodología flexible con distintos escenarios. En el presente estudio sobre LA DINÁMICA ECONÓMICA DE LA CULTURA EN VENEZUELA, el equipo investigador ha analizado seis distintos ámbitos, en los que la inclusión de actividades varía, conforme a esos enfoques peculiares inherentes a la realidad actual venezolana, como la mirada sobre las actividades deportivas y la educación, aportes muy valiosos que marcan rutas a seguir en futuros trabajos tanto de este mismo equipo nacional como el de los otros países. El cuarto y quinto de los ámbitos estudiados están muy próximos a aquellos analizados por los otros, siendo, por tanto, los que permiten hacer comparaciones, gracias a lo cual, con el tiempo, podrán concertarse dinámicas de región para la protección y estímulo de esos sectores de la actividad cultural de cada país. En esta oportunidad se presenta el libro producido por el equipo de investigación de Consejo Nacional de Cultura, CONAC, del Ministerio de Cultura de ese país. Esperamos seguir adelante con esta labor inves- tigativa, de la cual, sin lugar a dudas, surgirán nuevas aproximaciones y miradas del sector cultural. Bogotá, diciembre de 2004 ANA MILENA ESCOBAR ARAÚJO Secretaria Ejecutiva Convenio Andrés Bello PEDRO QUEREJAZU LEYTON Coordinador del Área de Cultura Convenio Andrés Bello
  • P R E FA C I O L a investigación LA DINÁMICA ECONÓMICA DE LA CULTURA EN VENEZUELA constituye una iniciativa enmarcada en la política cultural establecida para la gestión de Manuel Espinoza, quien fuera viceministro de Cultura en el momento en que se emprendió el estudio. Las actividades consideradas en este informe, como parte del Sector Cultura, son aquéllas destinadas a hacer posible el trabajo creativo en el campo de la publicidad, las publicaciones impresas, la radio, la televisión, la cinematografía y el entretenimiento, y las asociadas a estos ámbitos se toman como punto de partida para indagar el impacto económico de la cultura, mediante el cálculo del valor agregado de las actividades culturales. Ahora bien, se concibe como un diagnóstico preliminar de los registros de información existentes que permiten el cálculo de la contribución de las actividades culturales al valor agregado del país, de manera tan desagregada como lo permitieron las fuentes de información disponibles y contemplando diferentes esce- narios construidos para diversificar la evaluación de las actividades culturales venezolanas, ya que la inves- tigación en ese espacio no ha sido sistemática en nuestro país. En este sentido, es importante señalar que dentro de los seis escenarios que propuso Venezuela, se realizaron los ajustes y recomendaciones pertinen- tes para cada sector y; previo a la definición de cada escenario se presentaron tablas indicando lo que contenía cada rubro. Para complementar el análisis económico, se incluyeron también algunas otras estadís- ticas culturales disponibles en el ámbito de la economía del cine, la de la televisión, la radio, las publicacio- nes periódicas, la industria fonográfica, las bibliotecas y los museos. La intención de este informe es avanzar en la construcción de la Cuenta Satélite e incrementar el conoci- miento en lo relativo a la relación Economía y Cultura en Venezuela, especialmente como un análisis de las relaciones entre los aportes del Estado y de la empresa privada en lo que se refiere a la producción cultural venezolana. Igualmente, esta investigación pretende ser un aporte venezolano a la labor emprendida por el Convenio Andrés Bello en lo que se refiere a la generación de información que permita, no sólo medir el impacto económico de las actividades culturales de nuestros países, sino también la comparación con otros países de América Latina y del mundo. Sin dejar de lado, claro está, las especificidades del sector en el caso venezolano. SILVIA DÍAZ ALVARADO Directora General Consejo Nacional de la Cultura
  • INTRODUCCIÓN MARCO REFERENCIAL DEL ESTUDIO
  • ¿ Qué interés puede tener analizar las relaciones entre economía1 y cultura para la formulación de políticas culturales?2 ¿Afecta lo que denomi- rios que le son propios, como desde su partici- pación en lo económico”. namos como el sector cultural3 a los indicadores bá- Hay teóricos sociales, como Douglas C. North, sicos de cualquier economía nacional? La cultura no Premio Nobel, quien considera la cultura como base solamente tiene el valor social, espiritual, ético, his- de los procesos económicos, o el sociólogo alemán tórico y simbólico de representar y producir los sen- Max Weber, quien durante mucho tiempo elaboró la tidos e imaginarios en los pueblos, sino también la relación directa que había entre la ética protestante, condición de generar adicionalmente un impacto eco- calvinista, y la formulación del modelo capitalista nómico que da lugar al comercio de las industrias que finalmente se ha estandarizado. Dicho de otra culturales y comunicacionales (en adelante, IC), de forma, el desarrollo de los códigos comerciales, el los productos de contenido. desarrollo integral de la capacidad, de la cohesión económica de una sociedad tiene que ir necesaria- De acuerdo, con el investigador colombiano Ja- mente precedida por la cohesión cultural de esa vier Machicado (2004: p. 3) misma comunidad. En un estudio del catedrático español José Ramón Lasuén Sancho4 se pone en evi- “... la cultura es, además de un elemento indis- dencia, desde la ciencia econométrica, el valor aña- pensable en la cohesión social y la reconstruc- dido de la cultura en el conjunto de los elementos ción de una identidad, un sector económico tan que cohesionan a las sociedades civiles. Por otra o más importante que cualquier otro sector pro- parte, además de establecer que el potencial econó- ductivo. Las transacciones económicas en el seno mico de la cultura es un valor agregado en las so- de la cultura generan efectos económicos positi- ciedades avanzadas, considera que la cultura y las vos como el aprendizaje y el conocimiento. Es artes a través de sus productos introducen una ma- decir que el sector cultural contribuye al desa- yor eficiencia en la sociedad. Este concepto de efi- rrollo tanto desde los ámbitos sociales e identita- ciencia es fundamental porque es el elemento que 1 Hay que aclarar que no resulta el fin de la actividad económica Cultural en América Latina en co- 3 En principio podríamos incluir fácil dar una definición única de es el bienestar humano. Con las rrespondencia a los agentes so- las siguientes actividades: medios ciencia económica y posterior- aclaraciones precedentes se deja ciales que los sustentan, con sus de comunicación (radio, televi- mente analizar y delimitar el con- notar que la economía es una modos de estructurar la relación sión, revistas, suplementos, pren- cepto de economía, puesto que ciencia social y empírica que se política y cultura, y con su con- sa); artes escénicas (danza y han sido muchas las que se han ocupa de estudiar cómo se ad- cepción del Desarrollo Cultural, teatro); artes visuales (salas y ga- propuesto a lo largo de la histo- ministran los recursos escasos así tenemos: a) el Mecenazgo Li- lerías de artes); libros, cine y vi- ria; la mayoría de ellas están más susceptibles de usos alternativos beral; b) el Tradicionalismo Pa- deo, artesanía, patrimonio o menos influidas por las condi- para la satisfacción de unas ne- trimonialista; c) el Estatismo material e inmaterial, museos, pu- ciones del momento o bien por cesidades humanas que son ili- Populista; d) la Privatización blicidad, educación artística, tu- las distintas escuelas o doctrinas mitadas, utiliza para ello unos Neoconservadora; e) la Democra- rismo cultural, fiestas populares de pensamiento económico de la instrumentos de análisis con la tización Cultural y, por último f) y tradicionales y artes auditivas época. No quiere decir esto que intención de explicar y predecir la Democracia Participativa. Véa- (música en vivo y grabada). exista un relativismo en su con- los fenómenos observados que se, Néstor García Canclini, et al., 4 Véase, José Ramón Lasuén San- cepción, sólo ponemos de relie- acontecen en la actividad econó- Políticas Culturales en América cho y Javier Aranzadi del Cerro, ve la dificultad que entraña el mica. Latina, 1ra. edic., México, Colec- El crecimiento económico y las aceptar una única definición. ción Enlace, Editorial Grijalbo, 2 Al respecto, en un clásico libro artes, Madrid, España, Fundación Dado que la actividad económi- S.A., 1987, págs. 13-61. del investigador latinoamericano Autor / Sociedad General de Au- ca tiene por fin la satisfacción de García Canclini, se presentan seis tores y Editores, Datautor, 2002. las necesidades humanas, de la paradigmas políticos de la Acción misma forma podría decirse que 17
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B reorienta las preferencias de los individuos. Provo- lación entre economía y cultura ha sido estableci- ca una economía que se desarrolla en términos óp- da desde al menos dos perspectivas: Economía timos. Podría decirse, pues, que la cultura es un ele- Cultural y Economía de la Cultura. La primera, mento endógeno del crecimiento económico. intenta conocer las influencias que la cultura ge- nera en la economía en una sociedad determina- Así, la cultura, como cualquiera de los bienes y da, de modo de revisar el pensamiento económi- servicios que se transan en una sociedad monetari- co a la luz de las dinámicas y particularidades de zada, tiene costos, productores y consumidores, y las organizaciones y relaciones humanas asocia- puede medirse y cuantificarse a través de metodolo- das a la producción y consumo de productos sim- gías estadísticas y econométricas5 aplicadas a los bólicos. Entre tanto, los análisis realizados desde procesos culturales. Pero, aún así, las relaciones entre la segunda perspectiva, se han abocado a entre- economía, cultura y artes son recientes. Es evidente gar información sobre la esfera cultural a partir que nos encontramos en presencia de un nuevo del saber económico. En particular, la Economía marco teórico que exige otras visiones desde las de la Cultura se interesa por la aplicación de la Ciencias Sociales y Económicas. No podemos olvi- teoría y análisis económico sobre los problemas dar que la cultura es, además de un concepto im- del arte y las prácticas culturales. La aplicación preciso con múltiples connotaciones, un bien eco- mecánica o arbitraria de las teorías, perspectivas nómico singular, producto de un proceso en el que e instrumentos de una disciplina por sobre la otra, participan creadores y distribuidores, organizados hace imposible un enriquecimiento y fortalecimien- más o menos formalmente para hacer llegar los pro- to del desafío para instalar en la investigación con- ductos culturales a un heterogéneo mercado de junta, un escenario favorable a la necesaria medi- consumidores. ción del sector de la cultura en nuestros países. En definitiva, mientras en la Economía Cultural, Desde el punto de vista de los economistas, José son las definiciones culturales las que tratan de Ramón Lasuén Sancho y Javier Aranzadi del Cerro ampliar el lenguaje económico, en la Economía (2002: p. 9) de la Cultura es el lenguaje económico el que se aplica a los productos culturales. Pareciera ser que “...la economía de la cultura es una aplicación una y otra perspectiva se deben nutrir recíproca- estricta al mundo de la cultura del método eco- mente; de la misma forma en que a partir del pro- nómico neoclásico, que trata de obtener, en cual- pio pensamiento económico se deslindan herra- quier contexto y empeño, la mejor asignación mientas y conceptos operacionales para el análi- posible de los escasos recursos disponibles para sis, los cuales a su vez, comprueban o refutan el alcanzar los fines deseados”. pensamiento que los generó, a su turno se reafir- ma o impele a la corrección de las herramientas Por su parte, el Informe sobre el Impacto de la de investigación económicas”. cultura en la economía chilena (2001: p. 83), reali- zado por el Ministerio de Educación, División de En efecto, cultura6 puede significar en su acep- Cultura, para el Convenio Andrés Bello (en adelan- ción antropológica7 un todo complejo que incluye te, CAB), nos dilucida que, los conocimientos, las creencias, el arte, la moral, las leyes, las costumbres y, todas las demás disposi- “A través de los estudios e investigaciones realiza- ciones y hábitos adquiridos por el hombre en tanto dos en las últimas décadas –principalmente en que miembro de una sociedad o bien, en la pers- Europa y Norte América–, observamos que la re- pectiva más sociológica, se dirá que la cultura es el 5 Aplicación de las técnicas ma- 7 Ver, Adam Kuper, Cultura. La 6 Ver Unesco, Informe Mundial temáticas y estadísticas al análi- versión de los antropólogos, Es- sobre la Cultura. Cultura, creati- sis de los fenómenos económicos. paña, Ediciones Paidós, 2001. vidad y mercados, Madrid, Edicio- nes Unesco - Acento - Fundación Santa María, 1999b. 18
  • INTRODUCCIÓN MARCO REFERENCIAL DEL ESTUDIO proceso, o todo proceso de producción simbólica; de los intangibles. Las industrias de la cultura, sobre actividades generadoras de unos valores simbólicos todo, las industrias de la cultura del siglo XXI,10 las que promueven y orientan el desarrollo político y nuevas culturas, las culturas digitales, las culturas social de una colectividad. que básicamente se van a desarrollar en el entrama- do de redes y en la capilarización de la logística Pero a menudo, la cultura es considerada, en un digital, estas culturas intangibles, desmaterializadas sentido mucho más restrictivo, como el conjunto de serán necesariamente el elemento crítico que sepa- producciones o de productos culturales: obras de todo rará un modelo de sociedad de otro. En otras pala- tipo, musicales, teatrales, cinematográficas, televisi- bras, habrá países beligerantes, con su propio filón vas, etcétera. En consecuencia, lo que se denomina de cultura estabilizado, potenciado, capaz de pro- el sector cultural8 alcanzará un conjunto de ámbitos ducirse en las redes de nodo en nodo, generando, de actividades económicas e industriales muy amplio. obviamente, una cadena de valor agregado, pero Se incluyen en él las actividades relacionadas con las también concibiendo una imagen de marca, una for- siguientes áreas y subáreas como el patrimonio, áreas ma de internacionalizar las condiciones culturales, artísticas (de la creación) que abarcan el libro y la las señas de identidad de un país. literatura, artes visuales, danza, teatro y las artes mu- sicales; las artes del espectáculo,9 los medios de co- Podemos definir tanto cultura analógica y cultura municación como publicaciones periódicas (prensa, digital como aquellas actividades emprendidas por revistas y suplementos), televisión abierta y por sus- las personas y los productos de dichas actividades cripción, radio y las artes audiovisuales. En este sen- que tienen que ver con los aspectos intelectuales, tido, la cultura toma una dimensión profesional y se morales y artísticos de la vida humana. Pero, ade- ve implicada de inmediato con aspectos económicos, más, esas actividades tienen que implicar alguna gerenciales y administrativos. forma de creatividad en su producción, tienen que hacer referencia a la generación y comunicación de En afinidad, la importancia creciente de la cultu- los significados simbólicos y tienen que configurar- ra está estrechamente vinculada a un importante se en una serie de productos, tangibles o intangi- proceso de transformación económica, que pode- bles –depende del dominio, analógico o digital–, y mos condensar en la transición hacia una economía que, al menos, se basen en la potencia de una for- basada en el conocimiento, la innovación y gestión ma de propiedad intelectual.11 8 “El universo de las actividades tienen dimensiones económicas, rios (coliseos, parques, plazas, tección de los Derechos Intelec- culturales es muy grande; den- pues para su realización se ne- etc.), en los que se aplica el con- tuales (Del autor, el artista y el tro de lo que consideramos cesitan recursos como en cual- cepto de la ‘taquilla’.” (Gobier- productor), Asunción, Paraguay, como sector cultural están dis- quier otra actividad económica.” no de Chile, Ministerio de editado por la Organización tintos tipos de actividades cul- (Ministerio de Cultura de Colom- Educación, División de Cultura, Mundial de la Propiedad Intelec- turales: desde expresiones del bia, 2003, págs. 20-21. 2001, pág. 83. tual (OMPI), Confederación In- folclor, la cultura popular y la ternacional de Sociedades de 9 “(...) se ha asumido una inter- 10 Véase, Enrique Bustamante, cultura mediática, hasta manifes- Autores y Compositores (CISAC), pretación amplia del concepto coord., Hacia un nuevo sistema taciones de la cultura de ‘élite’ o Ministerio de Cultura de España, de artes escénicas, estrechamen- mundial de comunicación. Las ‘bellas artes’ y el patrimonio his- 1993, págs. 33-61;“El derecho de te asociado con la llamada—“in- industrias culturales en la era tórico. Las manifestaciones eco- autor y su impacto económico”, dustria” del espectáculo. Incluye, digital, 1ra. edic., Barcelona, nómicas que se hallan dentro de en VII Congreso Internacional por lo tanto, toda presentación España, Editorial Gedisa, S.A., esta tipología también son varia- sobre la protección de los dere- en escenarios cerrados o al aire 2003. Coord., Comunicación y das. Algunas se desarrollan en chos intelectuales (Del autor, el libre, en las áreas de teatro, con- cultura en la era digital. Indus- los mercados, otras son subven- artista y el productor). Desafíos ciertos, recitales, coral, folclor, trias, mercados y diversidad en cionadas por el Estado o por Contemporáneos de la Propiedad ballet, ópera, circo, mimos y tí- España, 1ra. edic., Barcelona, mecenas; en muchos casos, las Intelectual, Santiago, Chile, edi- teres, festivales de la canción, España, Editorial Gedisa, S.A., motivaciones de la creación re- tado por la Organización Mun- competencias de bailes, shows 2002. siden en ámbitos distintos al de dial de Propiedad Intelectual y otros. Básicamente se trata de obtener ganancias y no necesa- 11 Recomendamos consultar, (OMPI), Confederación Interna- espectáculos con representación riamente participan en dinámi- Ricardo Antequera Parilli, “La im- cional de Sociedades de Autores en vivo para los cuales se con- cas económicas de oferta y portancia cultural y económica y Compositores (CISAC), Minis- voca un público con aforos cla- demanda donde el valor econó- del Derecho de Autor y de los terio de Cultura de España y el ramente determinados, tanto en mico se vea reflejado en un pre- Derechos Conexos”, en VIII Con- Instituto Interamericano del De- salas como en grandes escena- cio. Ingresen o no al mercado, greso Internacional sobre la Pro- recho de Autor (IIDA), 1992, 19
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B Con todo, nos subraya el investigador social uru- trecho de la cadena que va desde el creador has- guayo Hugo Achugar (2000: p. 290), que: ta el público. En esta medida, la decisión de lo que circula o no circula en el mercado cultural “Resulta claro que la persistencia de nociones ana- globalizado está en buena parte en manos de es- crónicas de la cultura y también la ignorancia acer- tos grupos. O, de otra forma, las expresiones cul- ca del potencial económico y de la importancia turales que no sean rentables para los conglome- en el empleo de la actividad cultural –incluidas rados, no encontrarán un lugar en el mercado las industrias culturales y las artesanías– afectan global. De cualquier forma, esta visión de la eco- de una manera fundamental la elaboración de las nomía de la cultura, concluye que la diversidad políticas culturales entre nuestros países.” de expresiones culturales está en juego, toda vez que lo que el mercado privilegia no está forzosa- Ciertamente, la irrupción de la economía en el mente ligado a la multiplicidad de la producción campo de la cultura nos obliga a una revisión epis- cultural que actores independientes, etnias y cul- temológica, en sus aspectos axiológico, ideológico turas innumerables generan”. y propiamente económico, concreto de producción y enriquecimiento. En cada uno de estos aspectos, Sin embargo, no es la intención de este estudio el vínculo entre economía y cultura es diferente. En ahondar en la variedad de connotaciones académi- el aspecto axiológico, es de tipo filosófico, en el cas del término cultura, sino más bien aproximar- aspecto ideológico, es la fundamentación ideológi- nos a una definición operacional desde el campo ca y en el económico, la ciencia económica y sus económico. Para ello, utilizaremos el marco concep- métodos hacen lo suyo. Pero además, nos apunta tual crítico de John B. Thompson (1990) que parte Javier Machicado,12 con una gran precisión, que: de una concepción estructural de la cultura enfati- zando tanto el carácter simbólico del fenómeno cul- “Una visión renovada de la economía de la cul- tural como el hecho de que está siempre imbuido tura es ahora necesaria. Cierto es que un número en contextos sociales estructurados.13 creciente de estudios económicos, incluyendo unos cuantos bastante recientes en las Américas, “Según dicho autor, el ‘análisis cultural’ debe ser han hecho evidente que la liberalización del co- visto como el estudio de las formas simbólicas, mercio y las inversiones a escala mundial, como esto es, acciones con significado, objetos y ex- consecuencia obligada de la globalización, han presiones de distintos tipos, en relación con los permitido un desarrollo formidable de las indus- contextos históricos específicos y socialmente trias culturales. Pero también es cierto que, en estructurados, dentro de los cuales y por medio ese mismo contexto, se han formado estructuras de los cuales, estas formas simbólicas son pro- de mercado heterodoxas, en las que oligopolios ducidas, transmitidas y recibidas. Si bien para mediáticos de carácter transnacional acaparan Thompson el concepto incorpora su mayor valor segmentos cada vez más grandes del mercado añadido por su esencia estructurada, para el len- cultural mundial, abarcando al tiempo un buen guaje económico, la importancia de esta defini- págs. 49-68; “El derecho de au- 12 Javier Machicado, “La cultura 13 Citado en Pau Rausell Köster, tor y el derecho a la Cultura”, en como generadora de crecimiento Política y sectores culturales en I Congreso Iberoamericano de económico, empleo y desarrollo”, la comunidad valenciana. Cap. Propiedad Intelectual. Derecho en 2ª Reunión Interamericana de 2. Valencia, España, Editorial Ti- de autor y Derechos conexos en Ministros y Altas Autoridades de rant lo Blanch, 1999, pág. 4, en los umbrales del año 2000, Tomo Cultura, Ciudad de México, Méxi- (URL): http://www.uv.es/~cur- I, Madrid, España, Ministerio de co, Estudio del Tema I. Consejo segsm/MaterialCurso/ Cultura, Secretaría General Téc- Interamericano para el Desarrollo CAP2Pau.pdf nica, 1991, págs. 65-78. Integral (CIDI), Organización de los Estados Americanos (OEA), 23 y 24 de agosto de 2004, pág. 3, mimeografiado. 20
  • INTRODUCCIÓN MARCO REFERENCIAL DEL ESTUDIO ción reside en la incidencia en los aspectos de expertos en arte, menos eficaces, es sin embar- producción, transmisión y recepción, que en un go, limitado. Su pretensión casi exclusiva es ga- paralelismo más útil a nuestros propósitos po- rantizar que la conducta cultural de las perso- dríamos traducir como producción, distribución nas y de los gobiernos sea al menos racional, es y consumo”.14 decir, que proporcione la máxima satisfacción posible a quienes la llevan a efecto. Su reflexión Las formas simbólicas serán, por tanto, los pro- se detiene forzosamente en este punto porque la ductos y, el análisis cultural vendrá a ser el estudio mayor parte de los teóricos de la economía en de cómo estos bienes se producen, distribuyen y este campo creen que la cultura es una actividad consumen. No obstante, surgen algunas inquietudes, de consumo, a realizar en el tiempo de ocio. No como expresaran Fernando Vicario y Tulio Hernán- conciben que, (...), tenga también claros rasgos dez Cárdenas (2003) en las reuniones sostenidas en de inversión y, por consiguiente, no investigan Caracas, en el marco del Grupo de Políticas Públi- si la cultura tiene efectos adicionales sobre el cas Culturales de la Corporación Andina de Fomen- bienestar de las personas y las naciones, que la to (en adelante, CAF), ¿se estimula la productividad hagan merecedora de un mayor impulso”. y el crecimiento económico de un país si se intensi- fican los niveles de acceso y participación cultural?, El diputado Alejandro Armas (2001: p. 1), Presi- ¿la cultura puede inducir al incremento de la canti- dente de la Comisión Permanente de Finanzas de la dad y la calidad del progreso económico y social?, y Asamblea Nacional de Venezuela, en prolija exposi- aún más, ¿mejora los niveles e índices del desarrollo ción, planteaba el siguiente argumento, en el Semi- cultural, y por tanto su repercusión en los índices nario Internacional “Inversión Cultural: Los Nuevos del desarrollo humano,15 si incrementamos el finan- Escenarios” organizado por el Banco Central de Ve- ciamiento público cultural?, ¿varían los niveles de nezuela (Caracas, 29-30 de marzo de 2001), que equidad16 si se transforman las capacidades cultura- apoya la tesis anterior, les de un país? “Tomando prudente distancia del economicismo Es evidente que estas interrogantes se producen y sus derivaciones tecnocráticas, comparto la pre- como consecuencia de las restricciones del enfoque ocupación legítima de incorporar a la cultura el convencional neoclásico acerca de las conexiones criterio de productividad y la eficiencia econó- que operan entre la economía y la cultura; tal como mica y social que se aplica a la acción del Estado escriben, José Ramón Lasuén Sancho y Javier Aran- en la prestación de los servicios públicos. Sin em- zadi del Cerro (2002: p. 9) bargo, la justa evaluación del impacto que oca- sionan los recursos asignados a la cultura nunca “Este enfoque, que permite mejorar el análisis y debe perder de vista sus efectos intangibles: por- la política cultural, que tradicionalmente se reali- que más cultura se traduce en mejora de la au- zan siguiendo los criterios discrecionales de los toestima del venezolano, más cultura mejora la 14 Salvador Carrasco Arroyo, In- queremos para cada uno de noso- 16 “La equidad en este informe efectivamente garantice el goce dicadores Culturales: una re- tros. Las capacidades son entendi- se entiende como un criterio éti- y ejercicio de los derechos hu- flexión, Universidad de Valencia. das como libertades, es decir, como co-normativo que introduce la manos, la igualdad de oportuni- Economía de la Cultura y la Co- actividades o estados considerados idea de que el justo tratamiento dades y la diversidad de municación. III. Los Sectores cul- valiosos por las personas. (...) Si de las diferencias es base de la opciones de vida.” (PNUD, Do- turales y los sistemas de llevamos esta idea al colectivo, el convivencia y la justicia en la cumento de concepto, 2004, información: una aproximación, desarrollo se concibe como un pro- sociedad venezolana y, tanto la págs.1-2). Recomendamos leer, 1999, págs. 2-3, en (URL): http:// ceso –con participación estatal, ci- convivencia como la justicia, son Yolanda D’Elia y Thais Maingon, www.uv.es/~cursegsm/IIIblo- vil e individual– de apertura de condiciones indispensables para La equidad en el desarrollo hu- que/ oportunidades para todos, a partir el desarrollo humano. Esto sig- mano: estudio conceptual desde de las cuales las personas alcan- nifica promover una convivencia el enfoque de igualdad y diver- 15 El desarrollo humano es liber- zan estados y actividades valiosos.” donde las personas, siendo dife- sidad, 1ª edic., Caracas, Vene- tad, pues significa el ejercicio de (Informe Venezuela PNUD, 2002: rentes, se reconozcan y vinculen zuela, Programa de las Naciones ‘capacidades’ que valoramos, que pág. 34). como iguales, y una justicia que Unidad para el Desarrollo- PNUD, 2004. 21
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B ciudadanía y la cohesión social de la nación, más telecomunicaciones, lo cual hace que tengan ma- cultura propicia la responsabilidad individual y yor o menor importancia, o se manejen cifras eco- familiar sobre el futuro, más cultura es menos nómicas y estadísticas muy disímiles (algunos in- crisis permanente, más cultura es menos queja y corporan desde todos los materiales y equipos para más acción. En fin, más cultura es lo que necesi- la producción y difusión de mensajes, hasta el tu- tamos los venezolanos para salir airosos de los rismo y el mercadeo; otros se limitan estrictamente desafíos que tenemos por delante”. al producto en sí, el libro, p.ej.), cada uno de los tipos de medios electrónicos y bienes de consumo Vale decir, la rentabilidad de la inversión pública intermedio tienen, además de sus propias caracte- en el sector cultural como problema común de to- rísticas tecnológicas y de producción, distintas for- das las vertientes que han relacionado cultura y eco- mas de composición de costos, de necesidad de nomía y, la legitimidad que tiene como sector crea- insumos y equipos, de requerimientos de divisas o dor de empleo y valor agregado, no puede justifi- dependencia externa –no ponderados por las polí- carse sino por el valor intrínseco de la cultura. Ese ticas culturales de la acción pública–, los cuales valor intrínseco debe ser encontrado dentro de una determinan distintos cursos de acción a la hora de relación más amplia, que ubique a la cultura como tomar decisiones sobre el tipo de apoyo que debe un componente indispensable no sólo del crecimien- dársele a su producción, orientación de mercados, to, sino del desarrollo humano. actualización tecnológica y desarrollo cultural. Por otra parte, el peso tan importante que han adquiri- Y, en gran medida, esta dificultad obedece a que do para las economías nacionales la producción los estudios referidos a la dinámica económica de la industrial de bienes y servicios culturales en la cons- cultura y el arte son relativamente recientes. De he- titución de su Producto Interno Bruto (PIB), origi- cho, esta línea de investigación basada en el Proyec- nado fundamentalmente en el sector privado em- to Economía & Cultura del CONAC-CAB, pretende presarial con escasa participación de la agencia contribuir a llenar el vacío relativo que, en la literatu- pública, como en nuestro país, y sobre todo, regu- ra económica venezolana, existe sobre la economía lada por el mercado, señalan una reorientación del de la cultura. Es importante destacar, que aunque las enfoque político-cultural hacia un enfoque econó- relaciones entre las disciplinas o campos de econo- mico-cultural (Diego Portales, 1985), en donde des- mía y cultura han sido poco exploradas en el pensa- de la perspectiva de los límites de la presencia del miento social venezolano, así como en la formula- Estado en lo cultural, una fuerte propensión inten- ción de políticas culturales, ya desde 1981,17 siendo ta reducirlo a funciones estrictamente de carácter Luis Pastori Ministro de Estado para la Cultura, se subsidiario. Sin embargo, desde este enfoque, el comenzaba a examinar este tema como consulta po- problema de las relaciones entre el Estado y la so- lítica para una agenda pública cultural en el estudio ciedad civil en su sentido más amplio, adquiere una titulado: “Desarrollo Económico y Cultura. Proposi- dimensión más amplia ante la necesidad y aspira- ciones sobre Política Cultural”. Al margen de los en- ción de una Democracia Cultural Plural, Sustanti- frentamientos teóricos e ideológicos sobre la noción va, Integral y Participativa.” (Carlos Enrique Guz- de Desarrollo Cultural, en 1995 argumentábamos que: mán Cárdenas, 1995: p. 14). “Obviamente, aunque existen equívocos o sesgos Como consecuencia del impacto económico de sobre el tipo de actividades que abarcan las Indus- las industrias culturales y comunicacionales, y en trias Culturales, los medios de comunicación y las la medida en que nos señalaban algunos estudios 17 Para un examen diacrónico de para la Cultura, Desarrollo eco- cional de Teatro “Economía y la literatura sobre economía y nómico y cultura. Proposiciones Cultura”, Caracas, Venezuela, cultura en Venezuela, recomen- sobre política cultural. SG Con- ITI-Unesco, Consejo Nacional de damos comenzar leyendo, Des- sultores. Tomo I-II, Caracas, Ve- la Cultura-CONAC,‘Boletín nº pacho del Ministro de Estado nezuela, junio de 1981. Centro 15,‘1990. Venezolano del Instituto Interna- 22
  • INTRODUCCIÓN MARCO REFERENCIAL DEL ESTUDIO pioneros en Latinoamérica que estamos frente a un “El reconocimiento social de la función econó- sector solvente y productivo, desde hace diez años mica de la cultura, las transformaciones en el Es- comenzó a ser examinada la economía de la cultu- tado, la relevancia de la cuestión regional, los ra por organismos de cooperación multilateral, bi- agudos problemas en su financiamiento y la es- lateral, regional y en diversos espacios nacionales casez de información estadística sobre el tema y académicos, tales como: el Programa de las Na- llevarán a organismos internacionales y a algu- ciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Banco nas universidades de la región a dedicar signifi- Interamericano de Desarrollo (BID), Organización cativos esfuerzos en la clarificación de las carac- Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI), Organi- terísticas de la economía cultural iberoamerica- zación de Estados Iberoamericanos para la Educa- na. Momento emblemático de estas preocupacio- ción, la Ciencia y la Cultura (OEI), MERCOSUR, CAB, nes es la creación en noviembre de 1984 de la— CAF, Consejo Nacional de la Cultura y las Artes de “Asociación para el Desarrollo y la Difusión de Chile, Ministerio de Cultura de Colombia, Consejo la Economía de la Cultura” en Europa, con gran Nacional para la Cultura y las Artes de México, presencia de investigadores españoles. Si en las Consejo Nacional de la Cultura (CONAC) de Vene- décadas anteriores el tema del financiamiento zuela, Sociedad General de Autores y Editores de cultural formaba parte de las recomendaciones España (SGAE), Centro de Estudios para el Desa- de las diferentes conferencias intergubernamen- rrollo Económico Metropolitano (CEDEM) del Go- tales, su concatenación a ese espectro más ex- bierno de la Ciudad de Buenos Aires, Observatorio tenso de la economía de la cultura enriquecerá de Industrias Culturales (OIC) de la Ciudad de Bue- tanto la investigación cultural como las distintas nos Aires, Fundãçao João Pinheiro del Gobierno propuestas para asumir los desafíos del financia- de Minas Gerais, Fundãçao Carlos Chagas en Río miento cultural.” (Sergio Zubiría Samper; Ignacio de Janeiro, Fundación Polar y Fundación Bigott en Abello Trujillo y Marta Tabares: 1998, p. 33). Venezuela, Centro de Investigación de Política Cul- tural de la Universidad de Glasgow (CCPR’s), Uni- La Economía del Arte y la Cultura (Pau Rausell dad de Investigación de Economía Aplicada a la Köster y Salvador Carrasco Arroyo: 2003) tendrá Cultura de la Universidad de Valencia y el Grupo entonces, entre sus temas más importantes, aspec- de Economía de la Cultura de la Universidad de tos como la intervención pública en la promoción y Oviedo, en España y, la línea de investigación “So- difusión de la cultura, el impacto económico de la ciedad de la Información, Política y Economía de cultura, el precio de los bienes artísticos, el funcio- la Cultura” del Instituto de Investigaciones de la namiento de instituciones culturales como los mu- Comunicación (ININCO) de la Universidad Central seos, los teatros, las óperas etc., las carreras profe- de Venezuela (UCV), entre otros. sionales de los artistas, el comportamiento de las industrias culturales (música, audiovisual, edición de Así desde mediados de los años sesenta se con- textos), la relación entre cultura y desarrollo, etc. solida la economía de la cultura como una subdisci- plina que trata de aproximarse a los procesos de la Como referencia histórica, podemos decir que creación, producción, distribución y consumo de desde 1973 funciona la Association for Cultural Eco- bienes y servicios culturales; pero no es sino hasta nomics International (en adelante, ACEI), que viene mediados de los años ochenta cuando se le recono- a representar la organización académica, de carác- ce como área de conocimiento de las Ciencias Eco- ter internacional, que convoca esta área de conoci- nómicas, al ser incorporada con la letra Z10 en la miento, presidida en la actualidad por el economis- clasificación del Journal of Economic Literature. Asi- ta norteamericano Charles M. Gray, profesor de la mismo, para finales de la década de los ochenta, se Universidad Saint Thomas. En 1977, el profesor manifestará en la dimensión cultural iberoamerica- William Hendon de la Universidad de Akron fundó na la reflexión e investigación de lo que significa el el Journal of Cultural Economics que se convertiría sector cultural de la economía. en la publicación de referencia para la disciplina. 23
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B Posteriormente, en 1979, con el apoyo de un núme- la sociedad y descubrir los aportes que la misma ro creciente de economistas especializados, organi- puede generar. zó en Edimburgo la primera Conferencia Internacio- nal en Economía de la Cultura. En agosto de 1994, La literatura sobre la economía del arte y la cultu- reorganizada ACEI, sostuvo su primera conferencia ra ha crecido enormemente y el desarrollo de dicho internacional en Witten, Alemania. Se han sostenido campo de estudio se ha producido principalmente las conferencias subsecuentes en Boston, Massachu- en Norte América, Europa y Oceanía. Cabe destacar setts (USA) en mayo de 1996; Barcelona, España en autores como los norteamericanos Paul DiMaggio, junio de 1998; Minneapolis, Minnesota (USA) en Richard E. Caves, Michael Useem, Paula Brown, Ja- mayo de 2000 y Rotterdam, Países Bajos en junio de mes Heilbrun,19 Charles M. Gray, J. Mark Schuster, 2002. La 13ª Conferencia Internacional de la ACEI John W. O’Hagan, P. Joan Poor, Brian Morrison, Tom se realizó el 2 de junio de 2004, en Chicago, Illinois, Smith y William Glade; Adam Finn, Stuart McFadyen, USA, contando con la presencia de los más destaca- Allan Brown, y Colin Hoskins por Cánada; los sui- dos investigadores sobre el tema de Economía, Cul- zos Bruno S. Frey,20 Stepahn Meier, Reiner Eichen- tura y Arte. berger, Werner W. Pommerehne, Gregory Neuge- bauer y Friedrich Schneider; Victor Ginsburgh, en La publicación del trabajo de William Baumol y Bruselas. William Bowen en 1966, titulado: Performing Arts: the Economic Dilemma, “El dilema económico de Los investigadores Monika Mokre, Elisabeth Ma- las artes escénicas” fue el punto de inicio de un cre- yerhofer y Jan-Paul Stepan, miembros de Austrian ciente número de documentos y libros sobre la eco- Society for Cultural Economics and Policy Studies. nomía de los espectáculos en vivo. Tras la publica- Los franceses Xavier Dupuis, Françoise Benhamou, ción del libro de Baumol y Bowen comenzó a flore- Raymonde Moulin, Georges Gallais-Hamonno, Do- cer la economía de la cultura en los países anglo- minique Leroy, Pierre-Michael Menger, Dominique sajones, y buen ejemplo de ello son los libros de Sagot-Duvauroux, Xavier Greffe, Joelle Farchy, Syl- Thomas G. Moore, American Theatre (1968), de Alan vie Pflieger, Bernard Rouget, Emmanuel Cocq, Pie- T. Peacock y Ronald Weir, The Composer in the Mar- rre Garrouste, Stéphane Saussier, Angela Bargenda ket Place (1975), y de Dick Netzer, Subsidized Muse y Nathalie Moureau. Ruth Towse y Jules Theeuwes, (1978). Muy poco después, Mark Blaug (1976) reco- en Holanda. piló la primera antología y, David C. Throsby18 y Glenn A. Whithers escribieron el primer libro de texto Los alemanes Michael Hutter, Manfred Tietzel, sobre La economía de las artes escénicas (1979). Iddle Rizzo, Marlies Hummel, Adriana Neligan, Ber- nard Bovier-Lapierre y Pierre Korzilius; los Italianos Se habla de economía de la cultura desde los años G. Mossetto, Walter Santagata, Giancarlo Mazzocchi, sesenta, cuando los investigadores estadounidenses Emilio Gerelli, Andrea Villani, Michele Trimarchi, A. vieron que los fenómenos de creación, producción, Sisto, R. Zanola, Gaetana Trupiano, Paola Dubini, distribución y consumo de los bienes y servicios Federica Viganò, Fabricio Perretti, Claudio Dematte culturales, tenían un impacto considerable en la eco- y Giacomo Negro. Los británicos Alan Peacock, Chris- nomía de un país. Así pues, a través de los años se tine Godfrey, Ronald Weir, Geoffrey Milner, Stephen han ido introduciendo cada vez más argumentos Creigh-Tyte, Jonathan Gillham, Gary Waite, Paul du económicos para legitimar el papel de la cultura en Gay y Michael Pryke; Knut Loyland y Vidar Ringstad 18 Véase David Throsby, Econo- and culture, Estados Unidos, Barcelona, España, Edición a car- pport and Creativity in the Arts: mics and Culture, Reino Unido, Cambridge University Press, go de Pedro Schwartz, Caja de Some New Considerations”, en Cambridge University Press, 2001. Ahorros y Pensiones de Barce- Journal of Cultural Economics 23, 2001. lona, La Caixa Servicio de Estu- 1999, págs. 71-85; “Superstar Mu- 20 Véase Bruno Frey, “La Eco- seums: An Economic Analysis”, dios, Traducción Ana Bravo y 19 Véase James Heilbrun y Char- nomía del arte”, Colección Estu- en Journal of Cultural Economics Marco Schwartz, 2000; “State Su- les M. Gray, The economics of art dios Económicos nº 18, 22, 1998, págs. 113-125. 24
  • INTRODUCCIÓN MARCO REFERENCIAL DEL ESTUDIO en Noruega; los australianos David Throsby, seminarios y estudios de carácter regional que pu- Bronwyn Coate y Tim Fry; Pedro Costa, José Esca- dieron reconocer las perspectivas de lo que signifi- leira y Livia Madureira en Portugal o los españoles ca el impacto de la cultura en la economía latinoa- Lluís Bonet, Enrique Bustamante, Ramón Zallo, Ma- mericana. nuel Cuadrado-García, Marta Frasquet-Deltoro, Juan de Dios Montoro-Pons, Victor Fernández Blanco, Mª Así tenemos que el Fondo Nacional de las Artes Isabel García García, Yolanda Fernández Fernández, de Argentina en colaboración con el Latin American José Luis Zofío Prieto, Roberto Gómez de la Iglesia, Studies Center de la Universidad de Maryland, reali- Pau Rausell, Salvador Carrasco Arroyo, Francisco zó en agosto de 1998 el Seminario Internacional so- García Sobrecases, Mercedes García-Diez, Juan Prie- bre Economía de la Cultura,21 dedicado al análisis y to-Rodríguez, Cristina Muñiz Artime, Luis Palma discusión de un tema de especial importancia:–el Martos, Sergio Márquez Peláez, Gloria Franco Casi- mecenazgo cultural. Por su parte, el Banco Central llas, Santiago Álvarez-García, Desiderio Romero-Jor- de Venezuela,22 a principios del año 2001, organizó dán, José Félix Sanz-Sanz, Luis Orea, Luis César el Seminario Internacional “Inversión Cultural: Los Herrero, José Ángel Sanz, María Devesa, Ana Beda- Nuevos Escenarios”, contando con el apoyo del Con- te, María José del Barrio, José Ramón Lasuén San- sejo Nacional de la Cultura (en adelante, CONAC) cho, Javier Aranzadi del Cerro, Richard Watt, Fran- de Venezuela. El Consejo Nacional para la Cultura y cisco Sierra y Fernando Vicario Leal, entre otros. las Artes de México, la Secretaría de Relaciones Ex- teriores de México y la OEI coordinaron en abril de En América Latina, entre tanto, recién se comien- 2004 el Seminario “Industrias Culturales y Desarro- zan a esbozar las primeras aproximaciones a esta llo Sustentable” en la perspectiva de la Tercera Cum- área. Octavio Getino, Stella Puente, Patricio Lóiza- bre de Jefes de Estado de América Latina y El Caribe ga, Guillermo Mastrini y Paulina Seivach en Argenti- y la Unión Europea para explorar la complejidad na; Andrés Roemer y Enrique Sánchez Ruiz en Méxi- del sector y puntualizar el papel que los Estados de co; Claudio Rama Vitale, Luis Stolovich, Graciela ambas regiones deben jugar alrededor de un tema Lescano, José Maurelle, Rita Alonso, Rita Pessano y crucial para el desarrollo sustentable de las nacio- Hugo Achugar en Uruguay; Antônio Márcio Buai- nes: las industrias culturales. nain, Sergio Medeiros Paulino de Carvalho, Enrique Saravia, José Álvaro Moisés, César Bolaño, Roberto Un estudio, realizado por Octavio Getino (1995) Chacón de Albuquerque y Luiz Carlos Prestes Filho en Argentina,23 trató el tema de la incidencia de las por Brasil; Paulina Soto Labbé y Belfor Portilla Ro- políticas públicas en la balanza comercial de bienes dríguez de Chile; Santiago Niño Morales, Javier Ma- culturales y en las industrias de los sectores cultura chicado, Germán Rey, Silvia Amaya Londoño, David y comunicación, como parte de un proyecto desti- Melo Torres, Omar López Olarte y Ramiro Osorio de nado a evaluar en una segunda etapa las relaciones Colombia y, en Venezuela, Tulio Hernández, Loren- de intercambio de dichos sectores entre los países zo Dávalos Tamayo, Abdel Güerere, Carlos Enrique del Mercosur, y así contribuir al proceso de integra- Guzmán Cárdenas, Yolanda Quintero Aguilar, Fran- ción regional. De igual modo, se buscó coadyuvar a cisco Pellegrino y Antonio López Ortega. la superación de la carencia de información relacio- nada con las industrias culturales y comunicaciona- Dicha preocupación por indagar las relaciones les con la convicción de que su adecuado esclareci- entre economía y cultura para el caso de los países miento y análisis contribuiría al futuro de un área latinoamericanos, se ha visto reflejada en algunos estratégica para el desarrollo nacional. 21 Fondo Nacional de las Artes, 22 Consejo Nacional de la Cultu- nezuela, 29 y 30 de marzo de líticas públicas, Buenos Aires, Ar- “Seminario Internacional sobre ra, “Seminario Internacional In- 2001, mimeografiado. gentina, Ediciones Colihue S.R.L., Economía de la Cultura. Mece- versión Cultural: Los nuevos 1995. 23 Véase Octavio Getino, Las nazgo”, Buenos Aires, Argentina, Escenarios”, Caracas, Venezuela, industrias culturales en la Argen- Fondo Nacional de las Artes, 19 Viceministerio de la Cultura, tina. Dimensión económica y po- y 20 de agosto de 1998. CONAC y Banco Central de Ve- 25
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B Luis Stolovich, Graciela Lescano y José Maurelle, 2002, para la Organización Mundial de la Propiedad en 1997 exploran las peculiaridades que la cultura Intelectual27 (en adelante, OMPI), en cooperación de Uruguay24 tiene como sector económico específi- con el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo co y, las características que el mismo adquiere. En de Brasil, basado en las investigaciones ejecutadas una primera parte, desde una perspectiva teórica, por un equipo de economistas bajo la coordinación para luego realizar, un ensayo de aplicación al estu- del Profesor Antônio Márcio Buainain, cuyo objeti- dio de las dimensiones económicas y ocupacionales vo principal fue el mapear y medir económicamente del complejo cultural en Uruguay y su funcionamien- los principales sectores y actividades económicas to económico. Recién, otro proyecto de investiga- relacionados con el derecho de autor y los derechos ción económica elaborado por Graciela Lescano y conexos en los países del Mercosur (Argentina, Bra- Rita Alonso (2002) bajo la asesoría de Luis Stolovi- sil, Paraguay y Uruguay) y Chile. ch, se planteó servir de elemental base de informa- ción para el diseño de políticas de los sectores pú- En Venezuela, algunos estudios modestos serán blico y privado, en favor de las Pymes25 del cine y el el inicio de esta inquietud de conocimiento sobre audiovisual en Uruguay. las relaciones entre economía de la cultura y políti- cas culturales, pero fundamentalmente apuntando a A finales del año 1999 e inicios del año 2000 se temas como: el financiamiento y la inversión cultu- realizó el estudio sobre el aporte de las industrias ral, el otorgamiento de subsidios e incentivos fisca- culturales y del entretenimiento al desempeño eco- les para la gestión cultural, la participación del sec- nómico en los países de la Comunidad Andina, como tor privado empresarial y el mecenazgo, la innova- parte integral del Proyecto Economía & Cultura,26 ción y la competitividad, la protección social del tra- desarrollado bajo el auspicio del Convenio Andrés bajador cultural, economía del cine, entre otros. Bello. En su primera fase, se plantearon dos propó- sitos principales: obtener indicadores económicos de Lorenzo Dávalos Tamayo, profesor del IESA, en ju- la actividad del sector cultural y proponer alternati- lio de 1990, publica el texto Cultura y Filantropía. vas de políticas de fomento para el desarrollo de las Posibilidades de participación no lucrativa del sector industrias culturales en las economías de Colombia, privado en la actividad cultural en el marco del Semi- Bolivia, Ecuador, Perú y Venezuela. Estuvo bajo la nario “Cultura e Imagen Corporativa”, que tuvo lugar coordinación general de Fernando Vicario Leal con durante los días 23 y 24 de mayo de 1990, por iniciati- la participación de Tulio Hernández Cárdenas, coor- va de Industrias Mavesa. Su proposición era investigar dinador de la investigación por Venezuela. En la las posibilidades y restricciones que afectan el proyec- actualidad, en su segunda etapa, se ha planteado el to de institucionalizar un mecenazgo organizacional cálculo de indicadores económicos, análisis de fo- (empresarial, corporativo, fundacional) de la cultura mento a la industria cultural, medición de indicado- en Venezuela. Al respecto, nos decía (1990: p. ii) res sociales, programas de apoyo a la mediana y pequeña empresa cultural y, estudios de impacto “Necesitamos, no solamente demostrar que el del sector cultural a nivel microeconómico. mecenazgo es una opción factible desde todo punto de vista, necesitamos que su práctica cons- En esta misma línea de acción, los países miem- tante se haga rutina y se institucionalice como bros del Mercosur efectuaron un estudio en el año opción”. 24 Luis Stolovich; Graciela Les- diovisual Uruguayo”, en Infodac. ticas, Informe Ejecutivo del pro- protegidas por el derecho de cano y José Mourelle, La Cultu- Directores argentinos Cinemato- yecto Economía & Cultura del autor y los derechos conexos en ra da Trabajo. Entre la creación gráficos, Argentina, Suplemento Convenio Andrés Bello, Bogotá, los países de Mercosur y Chile, y el negocio: economía y cultura Especial, nº 21, mayo de 2002. Colombia, julio, 2001a. Coordinación del Prof. Antônio en el Uruguay, Uruguay, Edito- Márcio Buainain, OMPI y Univer- 26 Convenio Andrés Bello, El 27 Organización Mundial de la rial Fin de Siglo, 1997. sidade Estadual de Campinas aporte a la economía de las in- Propiedad Intelectual, Estudio (Unicamp), 2002. 25 Graciela Lescano y Rita Alon- dustrias culturales en los países sobre la importancia económica so, “Introducción al Espacio Au- andinos y Chile: realidad y polí- de las industrias y actividades 26
  • INTRODUCCIÓN MARCO REFERENCIAL DEL ESTUDIO En atención a la “Recomendación relativa a la con- En 1998, Abdel Güerere,30 ex presidente del Cen- dición del artista” aprobada por la Conferencia Ge- tro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC), neral de la Unesco en su 21ª reunión, celebrada en presenta los resultados de la investigación Incenti- Belgrado el 27 de octubre de 1980, el gobierno de vos fiscales para la Cultura. Realidades y posibilida- Venezuela, a través del CONAC y con el apoyo del des en Venezuela, orientada a conocer, reconocer y PNUD, organizó el Simposium “La Protección Social proponer fuentes alternativas de financiamiento para del Trabajador Cultural” en septiembre de 1990. El la cultura venezolana. Sobre este aspecto de la eco- evento se enmarcaba dentro de la estrategia del nomía de la cultura, apuntaba (1998: p. 1) Decenio Mundial del Desarrollo Cultural en lo que se refiere al estatus del artista y el refuerzo de su “A través de los incentivos fiscales, es posible y condición. El Estado debe crear las condiciones eco- fecundo estimular una actividad de alta impor- nómicas y sociales que permitan apoyar al trabaja- tancia estratégica, como lo es la cultura de nues- dor cultural, tomando una serie de medidas de fi- tra sociedad. Es esta una forma de participación nanciamiento y acciones estratégicas que tiendan a del Estado que, desde la perspectiva de las ga- favorecer la aplicación de una política de protec- nancias y pérdidas, constituye un egreso que ge- ción social y económica de dicho trabajador. nera ingresos superiores y desde la visión del balance general es una inversión en un activo En este sentido, en septiembre de 1997, Yolanda intangible pero rentable, que no ha generado Quintero Aguilar,28 realizó la investigación titulada: endeudamiento y que incrementa las reservas Análisis organizacional del Instituto de Previsión patrimoniales de la dignidad, integridad y sobe- Social del Trabajador Cinematográfico y Cultural ranía de la sociedad venezolana”. (IMPREC) bajo el enfoque del modelo de las 7’s de McKinsey cuyo objetivo fue evaluar la situación del Ahora bien, si decimos que la economía de la cul- Régimen de Seguridad Social del venezolano y su tura posee en estos momentos una relevancia parti- relación con el trabajador cultural. Para los años 1995 cular, debemos darle al consumo cultural la misma y 1997, respectivamente, se publicó en la revista notabilidad, pues obviamente forma parte y tiene Comunicación,29 Estudios Venezolanos de la Comu- implicaciones en ella. ¿Qué hace que un individuo nicación, del Centro Gumilla, dos trabajos titulados: prefiera un determinado bien cultural y no otro? Se- Asimetrías de la urdimbre cultural venezolana. Po- gún Lluís Bonet (2001), esto se debe al proceso de líticas Culturales y públicos y Análisis de competiti- formación y acumulación de capital humano que cada vidad del sector de las industrias culturales /comu- individuo lleva a cabo, lo que mueve a los individuos nicacionales y su impacto económico. a adquirir los productos que mejor conoce y le gene- 28 Véase Yolanda Quintero Agui- Universidad Central de Venezue- rae editores, 1999, págs. 125-192. 95, Tercer Trimestre, 1996, págs. lar, “El proceso de planificación la. Facultad de Ciencias Econó- “Cambio de paradigmas. Innova- 49-59. “Asimetrías de la Urdim- en las instituciones culturales micas y Sociales, Comisión de ción y Competitividad», en revista bre Cultural Venezolana. Políti- subsidiadas por el Estado Venezo- Estudios para graduados (CEAP), Miradas JMC/Y&R, nº 2, Cara- cas Culturales y Públicos”, en lano. Análisis del proceso y su in- Postgrado en Ciencias Adminis- cas, Venezuela, diciembre, 1997, revista Comunicación. Estudios cidencia en la gestión de estas trativas. Tesis para optar al título págs. 37-43. “Análisis de Com- Venezolanos de Comunicación, instituciones”, Caracas, Venezue- de Especialista en Planificación petitividad del sector de las in- Caracas, Venezuela, Centro Gu- la, Universidad Central de Vene- Administrativa, junio, 1997, mi- dustrias culturales / milla, nº 92, Cuarto Trimestre, zuela. Facultad de Ciencias meografiado. comunicacionales y su impacto 1995a, págs. 5-21. Económicas y Sociales. Comisión económico”, en revista Comuni- 29 Véase Carlos E. de Guzmán 30 Ver Abdel Güerere, “La cul- de Estudios para graduados cación. Estudios Venezolanos de Cárdenas, “Innovación y compe- tura sí es negocio”, en revista (CEAP), Postgrado en Ciencias Comunicación, Caracas, Vene- titividad de las Industrias Cultu- Debates IESA, Caracas, Venezue- Administrativas. Tesis para optar zuela, Centro Gumilla, nº 100, rales y de la Comunicación en la, Ediciones IESA, volumen VIII, al título de Magíster Scientarium Cuarto Trimestre, 1997a, págs. Venezuela”, en Leoncio Barrios, nº 2, octubre-diciembre, 2002, en Administración, junio, 2002, 74-96. “Industrias Culturales, In- Marcelino Bisbal, Jesús Martín- págs. 10-14. “La otra cara del fi- mimeografiado; “Análisis organi- novación Tecnológica y Compe- Barbero, Carlos Guzmán y Jesús nanciamiento cultural”, en revis- zacional del Instituto de Previsión titividad”, en revista María Aguirre, Industria Cultural. ta Comunicación. Estudios del Trabajador Cinematográfico y Comunicación, Estudios Venezo- De la crisis de la sensibilidad a Venezolanos de Comunicación, Cultural (INPREC) bajo el enfo- lanos de Comunicación, Caracas, la seducción massmediática, 1ª Caracas, Venezuela, Centro Gu- que del modelo de las 7’s de Venezuela, Centro Gumilla, nº edic., Caracas, Venezuela, Litte- milla, nº 105, Primer Trimestre, McKinsey”, Caracas, Venezuela, 1999, págs. 26-29. 27
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B ran adicción. El autor señala además, que esa acumu- nes de usos, y lo más importante incrementar la efi- lación de capital humano, que implica capital cultu- cacia de las políticas culturales dirigidas a la obten- ral,31 lleva a los “consumidores” a un mayor deseo de ción de recursos. cultura, por lo que la relación precio-demanda es inelástica. Lo que quiere decir que, el hecho de que Desde el punto de vista de la economía de la cul- el precio de determinado bien cultural aumente, no tura, este tipo de estudio es importante por dos razo- quiere decir que la demanda va a bajar. nes: en primer lugar, porque el consumo cultural es “un bien” y la democratización de su consumo y pro- Es meritorio entonces hablar del consumidor. A ducción implica remover todas las barreras económi- este respecto, para finales de 1998, Jesús María Agui- cas de entrada para posibilitar la igualdad de oportu- rre, Marcelino Bisbal, Carlos Guzmán Cárdenas, Pas- nidades en el campo cultural (Pau Rausell Köster, quale Nicodemo, Francisco Pellegrino y Elsa Pilato, 1999) y, en segundo lugar, uno de los desafíos más realizan el estudio sobre El consumo cultural del importantes que incorpora la sociología del consumo venezolano.32 Investigación pionera en el país sobre al conjunto de la ciencia económica es el tratamiento los estudios de consumo cultural nos ofrece una vi- de los gustos.33 El consumo cultural por su parte im- sión del consumidor venezolano, acercándonos a su plica apropiación y uso de bienes, sin embargo, los forma de pensar, a sus actitudes ante el consumo de bienes culturales poseen valores simbólicos, los cua- productos y servicios culturales ofrecidos, bien sea les prevalecen por encima de los valores de uso y de por la administración pública que dirige las políti- cambio que puedan poseer; aquí radica la diferencia cas culturales nacionales, o por el sector privado substancial entre consumo y consumo cultural. empresarial. Dicha investigación se propuso cono- cer “psicográficamente” al consumidor cultural ve- Es necesario aclarar que en el país no existe un nezolano identificando sus conductas ante aspectos sistema de cuentas en el sector de la comunicación y particulares y específicos de las industrias culturales de la cultura, por lo que se hace necesario llevar a y comunicacionales, a través de una serie de tópi- cabo investigaciones que proporcionen datos para iden- cos relacionados con sus actividades, intereses y tificar las diferencias en el consumo cultural34 del país. opiniones, todo esto con el fin de configurar patro- Sobre este tema en particular, Tulio Hernández Cárde- 31 En la sociología del consumo medio para apropiarse de recur- porado al individuo (hábito), o da no es ni el simple efecto de de Pierre Bourdieu, la definición sos que son vividos como esca- institucionalizado (título esco- la imposición que ejerce la pro- del capital es central, para en- sos ante una demanda lar). Recomendamos leer del so- ducción sobre el consumo, ni el tender el propio concepto de supuestamente infinita, pero ciólogo francés Pierre Bourdieu, efecto de una búsqueda cons- estilo de vida realmente deriva- existe una dimensión simbólica La Distinción. Criterios y bases ciente de una demanda razona- da de una especie de teoría ge- del capital que es utilizada para sociales del gusto, Madrid, Espa- da que iría expresando las neral del capital, que engloba lo la apropiación de los recursos ña, Taurus, 1988. Título Original necesidades de los consumido- económico, lo social, lo cultural que fijan y definen el sentido de La Distinction, Trad. María del res, sino el resultado del concier- y lo simbólico. El capital es, fun- lo social: su lógica es la de la Carmen Ruiz de Elvira, París, Les to objetivo de dos lógicas damentalmente y ante todo, un distinción, la diferenciación y su Editions de Minuit, 1979, y El relativamente independientes, la principio de jerarquización con esencia es la desigualdad, la do- sentido práctico, España, Tau- lógica de los campos de produc- dos dimensiones de actuación minación, la violencia simbólica rus Ediciones, 1991. Título Ori- ción y la del campo de consumo. fundamentales, la económica y y la imposición de los códigos ginal Le sens pratique, Trad. 34 Ver Carlos E. Guzmán Cárde- la cultural, que construyen un de la legitimidad. Esta dimensión Álvaro Pazos, París, Les Editions nas, “La demanda, la pobreza, la complejo sistema de diferencias se concreta en un sistema de ca- de Minuit, 1980. inversión y el consumo cultural y diferenciaciones –activas y pitales particulares como son el 32 Marcelino Bisbal, Pasquale en Venezuela”, en revista Comu- pasivas, adquiridas o heredadas– capital cultural (volumen de ti- Nicodemo, Jesús María Aguirre, nicación. Estudios Venezolanos conformadoras de estilos de vida tulaciones y credenciales), el ca- Carlos E. Guzmán Cárdenas, de Comunicación, Caracas, Vene- como totalizaciones de las posi- pital social (conjunto de Francisco Pellegrino y Elsa Pila- zuela, Centro Gumilla, nº 113, ciones sociales y sus prácticas. relaciones socialmente útiles) y to El consumo cultural del vene- Primer Trimestre, 2001g, págs. El capital económico es el reco- el capital simbólico (sistema de zolano, 1ª edic., Caracas, 12-19. “Las nuevas síntesis urba- nocido habitualmente como ca- conocimientos implícitos, signos, Venezuela, Fundación Centro nas de la ciudadanía cultural (la pital en su sentido estricto, como rituales y practicas de honor que Gumilla y Consejo Nacional de ciudad como objeto de consumo medio de apropiación, y se ex- producen respetabilidad social). la Cultura (CONAC), junio, 1998. cultural)”, en Sergio Zubiría Sam- presa a través del equivalente El capital puede existir en esta- per, Ignacio Abello Trujillo y dinero, símbolo establecido para do objetivado (libros, propieda- 33 Por tanto, en cuanto a los bie- Marta Tabares, Conceptos básicos su representación, estando suje- des) o bien –como en el caso del nes y consumos culturales, el de administración y gestión cul- to a la lógica de la escasez; es el capital cultural– en estado incor- ajuste entre la oferta y la deman- 28
  • INTRODUCCIÓN MARCO REFERENCIAL DEL ESTUDIO nas en ponencia presentada en el II Taller de Indica- crítica del sector cultural en Venezuela y la conse- dores Culturales realizado en Bogotá (2003) organiza- cuente identificación de vacíos institucionales y de do por el Convenio Andrés Bello, señalaba que mercado.36 La investigación indagó acerca de las par- ticularidades que el sector cultural en Venezuela tie- “En Venezuela, sin embargo, y esto hay que aso- ne en cuanto sector económico específico y, así pro- ciarlo a la profunda crisis institucional que el país piciar las condiciones necesarias para estimular su experimenta desde hace poco más de una década, crecimiento. Los resultados de este estudio, presen- este interés por los estudios de consumo cultural tados en el Seminario Nacional Cultura y Recupera- no ha tenido la misma repercusión. A lo largo de ción Nacional, se ven reflejados en más de trescien- los años noventa del siglo XX y estos primeros de tas cincuenta páginas, 205 gráficos y 167 cuadros es- dos mil, se han producido intentos aislados pero tadísticos mediante la cuantificación de variables re- no se ha logrado continuidad y seguimiento”. feridas a la producción (unidades producidas), factu- ración (ventas), empleo, pago por derechos de autor, Al respecto, en 199535 comentábamos que eran importaciones, exportaciones, subsidios directos a las actividades culturales, cobertura geográfica por enti- “... añosos problemas, antañas soluciones, pero co- dad federal de la demanda cultural, consumo cultu- metiendo el mismo error de siempre: no concebir ral, número de espectadores e inversión cultural y que en lo tocante a los bienes culturales, el desa- comunicacional consolidada, entre otros. Dichos in- rrollo industrial ha incorporado al sector de las In- dicadores permiten la comparación y el análisis de dustrias Culturales –los materiales impresos y la li- resultados entre los distintos subsectores que confor- teratura, la música, las artes visuales, el cine y la man la estructura cultural venezolana. fotografía, la radio y la televisión, la computación, y la artesanía– tanto en lo que concierne a la pro- Para 2001,37 se presentan dos estudios sobre el ducción en sí del producto físico o mensaje, en lo financiamiento y la economía de la cultura en Vene- relacionado a los bienes e insumos necesarios para zuela, con un enfoque diacrónico, que abarca el su producción como el grado de apropiación sim- período 1990-2001. Y, en el año 2002, en la línea del bólica que se realiza en el acto de sus consumos.” financiamiento a la producción cultural, fue realiza- da la investigación titulada Mecenazgo y Cultura en En marzo de 2000, se llevó a cabo la investigación Venezuela38 por la empresa consultora Innovatec- Economía de la Cultura en Venezuela para el Banco Innovarium Inteligencia del Entorno, Observatorio Central de Venezuela (BCV), Corporación Andina de Cultural y Comunicacional de Venezuela, para las Fomento, Fundación Polar y Fundación Bigott, bajo autoridades del Viceministerio de Cultura-CONAC. la coordinación de Carlos Enrique Guzmán Cárde- El objetivo principal del estudio fue determinar en nas, con el propósito fundamental de exponer los términos exploratorios la actitud, disposición y mo- criterios a ser tomados en cuenta para la evaluación tivación del sector privado empresarial hacia la pro- tural, 1ª edic., España, OEI, 1998, Museos del Consejo Nacional de Editorial Arte, 2000, págs. 104- cación. Estudios Venezolanos de págs. 99-128. “La demanda del la Cultura, nº 3, 1995, págs. 27- 128. Comunicación, Caracas, Vene- ‘nosotros’: descubriendo la ciu- 40. zuela, Centro Gumilla, nº 113, 37 Carlos E. Guzmán Cárdenas, Primer Trimestre, 2001h, págs. dad como acontecimiento de 35 Guzmán Cárdenas, (1995a), “Historia del financiamiento cul- consumo cultural”, en Marceli- 86-101. op. cit., págs. 13-14. tural en Venezuela. 1990-2001. no Bisbal y Pasquale Nicodemo ¿Prioridad para el Estado Vene- 38 Carlos E. Guzmán Cárdenas, (coordinación), Nuevas fronteras. 36 Carlos E. Guzmán Cárdenas, zolano?, en revista Comunica- “La Responsabilidad social de las Medios, comunicación y poder,1ª “La cultura en Venezuela: opor- ción. Estudios Venezolanos de Empresas. El mecenazgo y la cul- edic., Caracas, Venezuela, Fun- tunidades de inversión”, en Ban- Comunicación, Caracas, Vene- tura”, en revista Comunicación. dación Carlos Eduardo Frías - co Central de Venezuela, zuela, Centro Gumilla, nº 115, Estudios Venezolanos de Comu- Universidad Central de Venezue- Corporación Andina de Fomen- Tercer Trimestre, 2001e, págs. nicación, Caracas, Venezuela, la, 1996a, págs. 115-130. “Políti- to, Fundación Bigott y Fundación 86-101. “Una década de econo- Centro Gumilla, nº 116, Cuarto cas Culturales y Públicos”, en Polar, Cultura y Recuperación mía y cultura en Venezuela. Trimestre, 2001a, págs. 42-49. Museos Ahora, Caracas, Venezue- Nacional, Memoria del Semina- 1990-2001”, en revista Comuni- la, Dirección General Sectorial de rio, 1ª edic., Caracas, Venezuela, 29
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B moción, apoyo y desarrollo de bienes y servicios les asigna un valor monetario que asciende o des- culturales mediante el establecimiento de incenti- ciende, de acuerdo con la interacción de la oferta y vos y beneficios fiscales en el contexto de una Ley la demanda. Esto ocurre, gústele o no a los cam- de Mecenazgo. De igual modo, se determinaron al- peones del arte como sublime actividad que no gunos hallazgos y criterios analíticos que pudieran puede ser medida con el rasero del vil metal. ¿Por orientar la política cultural del Estado venezolano, qué unos productos artísticos valen más que otros con la finalidad de establecer en qué escenario se en el mercado? ¿Qué provecho obtienen los artistas trabajaría mejor una Ley de Mecenazgo para los con- del desempeño comercial de sus obras? ¿Cómo ha- tribuyentes que apoyaran instituciones, grupos, or- cer para que el arte llegue a amplios grupos de la ganizaciones, fundaciones, programas, proyectos y población y que su disfrute no sea privilegio de actividades de manifiesto interés cultural. unos pocos? ¿Cuál puede ser el papel de los mece- nas? ¿Qué políticas públicas pueden ayudar a que Para ese mismo año, el Instituto de Estudios Su- los artistas sobrevivan y a fortalecer el mercado de periores de Administración (en adelante, IESA), re- sus productos? ¿Cuáles riesgos corre un arte de- conocido internacionalmente como una organización pendiente totalmente de la intervención del Esta- de altísimo nivel académico, publica por primera vez do? ¿Inhibe la venta y compra de productos artísti- en su revista Debates IESA un número especial de- cos la libertad de los creadores? Ninguna de estas dicado al tema de Economía y Cultura, intitulado La preguntas puede ser respondida adecuadamente y Cultura ¿arte o negocio? En su editorial, elaborada a profundidad, sin tomar en cuenta que existe el por Ramón Piñango (2002: p. 3), nos exponen negocio del arte”. “Es anciana la discusión sobre la legitimidad del A finales de 2003,39 resalta la publicación del tex- arte por el arte en oposición al arte como un me- to, que precisa algunos conceptos básicos sobre la dio para alcanzar algún fin considerado bueno o relación entre economía y cultura en Venezuela, ti- justo, como puede ser algún fin religioso, social o tulado: Políticas y Economía de la cultura en Vene- político. (...) ¿Cómo sonará en los oídos de ambos zuela. Una estimación del comportamiento produc- bandos que alguien se atreva a analizar la activi- tivo de las industrias y actividades relacionadas con dad artística desde el punto de vista de los nego- el sector cultural venezolano. Pero ¿cuál es la parti- cios? Sin duda, como anatema; como un atrevimien- cularidad de los bienes y servicios culturales? Asu- to capitalista, como un indigno tratamiento de algo miendo que el sector cultural y aquellas actividades sublime, producto de lo más grande que tiene el económicas vinculadas a la producción cultural es- ser humano: la creatividad. Bien, a pesar de los tán conformados por una serie de bienes y servicios pesares, eso es lo que intenta hacer esta nueva de distinto tipo, el valor simbólico, es decir, la ma- edición de Debates IESA. Nuestro propósito es dar nifestación simbólica de una “función cultural” aso- alguna luz acerca de una arista, con frecuencia ciado a éstos (valores, creencias, normas, símbolos menospreciada, de la labor creadora: el desempe- expresivos) es determinante para el desarrollo de la ño de los mercados de las obras artísticas. Este tra- economía de la cultura. tamiento es insoslayable, porque una pintura, una escultura, un ballet, una obra de teatro, o una pelí- “Los bienes y servicios culturales son aquellos cula forman parte de los bienes que se compran y que están compuestos tanto por valor simbólico venden en el mercado: ese espacio social donde se como por valor funcional o utilitario, con un ‘pre- 39 Carlos E. Guzmán Cárdenas, racas, Venezuela, Cuadernos Venezuela”, en Anuario ININCO, 142. “Política y economía de la Políticas y economía de la cul- ININCO 2, Instituto de Investiga- Caracas, Venezuela, Universidad Industria Audiovisual en Vene- tura en Venezuela. Una estima- ciones de la Comunicación, Fa- Central de Venezuela, Instituto zuela”, en Encuadre, revista de ción del comportamiento cultad de Humanidades y de Investigaciones de la Comu- Cine y Medios Audiovisuales, Ca- productivo de las industrias y Educación, Universidad Central nicación, Facultad de Humani- racas, Venezuela, nº 75, (segun- actividades relacionadas con el de Venezuela-UCV, 2003b. “Polí- dades y Educación, volumen 2, da etapa), diciembre, 2002a, sector cultural venezolano, Ca- tica y Economía de la Cultura en nº 14, diciembre, 2002, págs. 97- págs. 35-38. 30
  • INTRODUCCIÓN MARCO REFERENCIAL DEL ESTUDIO dominio’ del primero. Dicho valor simbólico (o particularidad de ser definida por la interacción de cultural) se acompaña de un valor de cambio la demanda y la oferta (Chile, Consejo Nacional de cuando el bien o servicio se pone en circulación la Cultura y las Artes, 2003, p. 21), contribuyendo a en el mercado”. (Chile, Consejo Nacional de la determinar la originalidad de los bienes culturales. Cultura y las Artes, 2003: p. 21) Hugo Achugar (2000: p. 286), sostiene que: Otras características de su demanda y oferta con- tribuyen a determinar la singularidad de los bienes “La diversidad de opiniones refleja el estadio de culturales. Consideramos que transición en que se encuentra el debate latino- la cultura es un bien privado con un importante americano respecto de la ecuación economía-cul- componente colectivo porque tura –en especial, la problemática del ‘valor y la cultura’– y asimismo respecto de la relación entre 1. No sólo el consumidor privado, sino además cultura e industrias culturales. (É) El tema es par- la sociedad en su conjunto, deriva beneficios de ticularmente relevante pues supone no sólo una su consumo de los que no puede ser excluida, y diferencia entre valor económico y valor cultural 2. Porque la cultura, además de ser un bien de o simbólico, sino también una clara diferencia en consumo individual, es a menudo un bien que pue- el funcionamiento de ambos valores; más aún, de ser consumido por muchos sin sufrir mayor mer- cabría en el caso de la cultura diferenciar entre ma en calidad o cantidad (v.g. un concierto). bienes (mercaderías) y servicios. Ahora bien, si es cierto que una de las diferencias más evidentes La no rivalidad en el consumo consiste en que el entre un ‘producto cultural’ y otro cualquiera ra- consumo de un bien por un individuo no priva a dica en el hecho de que ambos mantienen rela- otro del consumo del mismo bien. La no exclusión ciones no homólogas entre inversión, trabajo y consiste en la imposibilidad de una vez que el bien rentabilidad, también es cierto que esto no fun- es producido, impedir que algunos consumidores lo ciona de manera universal para todo tipo de pro- consuman. ducto cultural. (...) No hay duda de que esta suer- te de ‘especificidad’ económica del producto cul- Además de poseer un importante componente tural ha planteado desafíos a la teoría económica público, los bienes culturales tienen otras caracte- general. En especial, uno de los factores más pro- rísticas que los distinguen del común de los bienes blemáticos tiene que ver con el comportamiento de mercado.40 Su distinción no reside, rigurosamen- de ciertos ‘productos culturales’ en términos de te hablando, solamente en características de la natu- durabilidad. La caducidad o la permanencia del raleza de la cultura considerada como bien econó- producto cultural no es determinable de antema- mico, se asienta también en rasgos propios del pro- no como ocurre con otros tipos de productos ni ceso productivo en el sector cultural. tampoco depende de la inversión, de los materia- les o del trabajo involucrados en su producción”. El segundo rasgo, básico para los analistas cultu- rales, es que estamos hablando de bienes y servi- Pero, paralelamente es necesario considerar que, cios que intentan satisfacer un tipo de necesidad es- ni en un mercado perfectamente eficiente podrán pecífica: la cultural.41 Esta es la única característica ser óptimamente satisfechas las necesidades cultu- excluyente de los bienes y servicios culturales con rales, entendidas como necesidades de producción, respecto a otro tipo de bienes y servicios, y tiene la consumo y distribución equitativa de bienes cultu- 40 Según Bruno Frey, (2000, yos beneficios no se agotan en prestigio, valor de opción o elec- mía chilena, Santiago de Chile, págs.15-16) las características las personas que los demandan ción, valor de educación y un Chile, Gobierno de Chile, Minis- que hacen del arte y la cultura y ofrecen como bien privado a valor de legado. terio de Educación, División de un “bien público” que produce través del libre mercado, son: Cultura, enero, 2001, mimeogra- valor de existencia, valor de 41 Ver, Gobierno de Chile, Im- “efectos externos positivos” cu- fiado. pacto de la cultura en la econo- 31
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B rales en el sentido amplio. Estudiar la cultura y sus mo nace la función de preferencias de cada indivi- incidencias dentro de las economías mundiales no duo ante el mercado. La cultura tiene además un es un trabajo sencillo, en virtud de que la misma es valor social que evoluciona con el tiempo y en el un bien de características singulares, que no cuenta espacio y, va a depender de los valores de existen- con una definición concisa y que no tiene un senti- cia, de legado, de identidad, de prestigio y valor do propio, intrínseco, sino que el consumidor le otor- educativo y de innovación. ga un sentido o significado particular dependiendo de lo que este producto represente para él. Para Otro elemento o particularidad de los bienes cul- complicar más la situación, los bienes culturales42 turales que dificulta su análisis económico está re- poseen además de su valor funcional, un valor sim- presentado por su comportamiento dentro del mer- bólico y emocional que es distinto para cada indivi- cado, éstos se comportan de manera diferente a los duo o grupo de individuos, además de que son bie- demás bienes, dado que su permanencia o durabili- nes irremplazables ya que responden a necesidades dad en el mercado no puede determinarse a priori. que no pueden ser cubiertas por ningún otro bien. En la actualidad, según afirma Lluís Bonet Agustí (2001), “un modelo de desarrollo económico que El valor que se le da a los bienes culturales, se- no tenga en cuenta la particular estructura de valo- gún Lluís Bonet Agustí (2001: p. 21-22), depende de res culturales de la sociedad donde se pretende im- tres dimensiones: la funcional (valor práctico o de plementar está encaminado al fracaso”. Esta conclu- utilidad), la simbólica (prestigio agregado) y la emo- sión nos muestra la relevancia que se le ha dado a cional (carga emotiva incorporada). La superposi- la cultura dentro de la economía, de hecho los paí- ción por parte de cada individuo de estas distintas ses que se han apoyado en ella –en la cultura– han dimensiones da como resultado el valor otorgado a enriquecido su perfil como sociedades, mejorando cada bien o servicio. Dicho valor es estrictamente su calidad de país y su competitividad. personal aunque esté fuertemente influido por la educación recibida, la estructura de valores de cada El sector cultural se caracteriza cada vez más por contexto social o las vivencias anteriores, y del mis- interrelaciones estrechas y variadas entre la vida 42 No siempre resulta sencillo reproducidos industrialmente y ción de mercancía es sencilla de la exhibición, la propiedad y ope- diferenciar la noción de bien (o multiplicados para su circulación captar (un producto se transpor- ración de televisión por cable y mercancía) cultural respecto al masiva. Libros, revistas, produc- ta de un país a otro y paga –o satélite, etc.). También incluyen concepto de servicio cultural. De tos multimedia, software, graba- no– aranceles al pasar la fronte- servicios de bibliotecas, archivos, hecho, los problemas derivados ciones sonoras, películas, videos ra), el comercio de servicios pre- museos y otros servicios cultura- de su definición son motivo re- y series audiovisuales, productos senta una diversidad y una les. Esta variada tipología indica currente de debate a escala inter- artesanales y de diseño, constitu- complejidad mucho mayor. Las que hasta el momento no existe nacional, pues pese a una yen así la rica oferta cultural a compañías telefónicas, las agen- un único sistema estandarizado, aparente claridad, no hay consen- disposición de los ciudadanos. Se cias de publicidad o prensa, pres- basado en definiciones comunes so con respecto a qué incluye entiende por servicios culturales tan servicios de carácter que describa los servicios cultu- cada categoría. En términos ge- aquellas actividades que, sin asu- radicalmente diferente. De ahí la rales que se comercian. Es más, nerales se acepta que los “pro- mir la forma de un bien material, dificultad no sólo en describir la la cuestión se complica con cier- ductos culturales” abarcan tanto atienden a un deseo, interés o ne- naturaleza de los servicios sino tos productos accesibles “en línea” bienes como servicios, entendi- cesidad de cultura y que se tra- también en establecer reglas para –a través de Internet– además de dos respectivamente como sigue: ducen en aquellas infraestructuras su intercambio. Los anexos del en su versión física convencional, Bienes culturales son todos aque- y medidas de apoyo a las prácti- Acuerdo General sobre el Comer- como libros o películas. ¿Son bie- llos bienes de consumo que trans- cas culturales que los Estados, las cio de Servicios o AGGS reflejan nes virtuales tal como defienden miten ideas, valores simbólicos y instituciones privadas o de dere- parte de esa diversidad. En tér- ciertos países, o se trata más bien modos de vida, informan o en- cho semipúblico, las fundaciones minos generales incluyen servi- de servicios como defienden tretienen contribuyendo a forjar o las empresas, ponen a disposi- cios de espectáculo (teatro, otros? Dado que los acuerdos de y a difundir la identidad colecti- ción de la comunidad. Se inclu- orquestas y circo); servicios de comercio internacional vigentes va así como a influir las prácticas yen aquí, entre otros servicios, la edición y publicación, servicios tratan los bienes y servicios de culturales. Protegidos por el de- promoción de espectáculos, la de agencias de noticias y pren- manera diferente, las futuras re- recho de autor, los bienes cultu- conservación e información cul- sa, servicios de arquitectura, ser- glas de comercio electrónico ten- rales están basados en la tural (bibliotecas, archivos y mu- vicios audiovisuales (distribución drán un peso decisivo sobre la creatividad, sea esta individual o seos, etc.). Estos servicios pueden de películas, programas de radio elección de los soportes (físicos colectiva. Su singularidad consis- ser de carácter gratuito o comer- y televisión, de videos, así como y digitales) de los productos cul- te en que se transmite sobre so- cial. Mientras que en el ámbito los aspectos vinculados a la pro- turales en el futuro así como de portes capaces de ser del comercio internacional la no- ducción, los doblajes y copias, los métodos de comercio. 32
  • INTRODUCCIÓN MARCO REFERENCIAL DEL ESTUDIO cultural (instituciones culturales y socioculturales turales, se presenta una visión general y objetiva de públicas: teatros, museos, centros de arte, enclaves la situación actual de las principales industrias cul- artísticos urbanos o rurales, escuelas de arte, con- turales. Por último, proponemos en el cuarto capí- servatorios, etc.) y la economía de la cultura (mer- tulo algunas recomendaciones de políticas públicas cado de las artes escénicas, los mercados de arte y en el sector cultural venezolano. el patrimonio cultural, las industrias del libro, publi- caciones periódicas, fonogramas, audiovisual, pro- Vale la pena destacar la bibliografía utilizada y ducción cinematográfica y videográfica, radio, tele- recomendada que acompañan esta investigación. El visión, publicidad, fotografía, diseño, arquitectura, equipo de Venezuela consideró pertinente mencio- oficios relacionados con el arte, protección de mo- nar aquellos estudios, libros y documentos, tanto de numentos históricos y turismo). carácter nacional como internacional, que han trata- do la temática del peso del sector cultural a nivel En tal sentido, el propósito fundamental de esta económico. De igual modo, realizamos un levanta- investigación, correspondiente al Proyecto Econo- miento de información sobre aquellos estudios refe- mía & Cultura CONAC-CAB es contribuir a la com- ridos al consumo cultural. Todo esto, con el propó- prensión sistemática del complejo poliédrico cultu- sito de aportar una visión diacrónica que pueda fa- ral y comunicacional en Venezuela, analizando su cilitar el trabajo de futuras investigaciones que se impacto productivo y, considerando las característi- han de realizar en el país. cas que adquiere como sector económico específico al observar los aspectos del circuito cultural: pro- No se pretende demostrar “la rentabilidad” de la ducción, distribución y consumo. De igual modo, cultura. La perspectiva de razonamiento es estable- interpretar la dinámica de cada sector cultural, las cer algunas directrices del diseño institucional y de interrelaciones y los retos que la sociedad de la in- política pública recomendada para el desarrollo del formación y del conocimiento plantean. sector cultural y su impacto en la economía de Ve- nezuela. En este contexto, la cultura contribuye sig- Para tales efectos, el primer capítulo del estudio, nificativamente al empleo. Los productos e indus- propone el marco conceptual de la ecuación econo- trias culturales ofrecen posibilidades de creación mía y cultura en el cual se debería situar un análisis de empleo que van mucho más allá de los efectos descriptivo y prospectivo de las IC y su impacto eco- de medidas “más clásicas” como la conservación o nómico. En el segundo capítulo, se desarrollan los la valorización del patrimonio cultural. La cultura aspectos metodológicos que nos permiten identifi- no es sólo una ocupación pública generadora de car las actividades económicas características del gastos suplementarios; también forma parte cada sector cultural venezolano y hacer los respectivos vez más de la economía privada, donde dispone cálculos macroeconómicos. El tercer capítulo, anali- de un fuerte potencial de crecimiento, portador de za el comportamiento del PIB cultural en la econo- elementos de creatividad, innovación43 y produc- mía venezolana y se describen varios escenarios ción beneficiosos para las economías estadales y económicos. Pese a la ausencia de estadísticas cul- municipales. 43 El término “innovación” im- ceso. Por el contrario, cuando con vos productos. La diferencia es cio nuevo. Se diferencia enton- plica una cierta ambigüedad: en el término “innovación” se desig- importante. En el primer sentido ces entre innovación radical o de el habla corriente designa a la vez na el producto, el equipo o el del término (proceso de innova- ruptura (con el lanzamiento de un proceso y su resultado. Según servicio nuevo o mejorado que se ción) la mención se limita a la una nueva vacuna, del disco com- la definición que propone la impone en el mercado, el énfasis forma en que la innovación se ha pacto) e innovación progresiva, OCDE en su “Manual de Frasca- se sitúa en el resultado del proce- concebido y se produce, a las la cual modifica, por medio de ti” se trata de la transformación so. Esta ambigüedad puede crear diferentes etapas que llevan a ello mejoras sucesivas, los productos, de una idea en un producto o un confusión: cuando se habla de la (creatividad, comercialización, in- procedimientos y servicios (por servicio comercializable, un pro- difusión de la innovación se pue- vestigación y desarrollo, concep- ejemplo, la introducción de los cedimiento de fabricación o dis- de hacer referencia a la difusión ción, producción y distribución) microprocesadores de 32 bits sus- tribución operativo, nuevo o del proceso, es decir, de los mé- y a su articulación. En su segun- tituyendo a los de 16 bits en los mejorado, o un nuevo método de todos y de las prácticas que per- da acepción (la innovación resul- equipos electrónicos o la de la proporcionar un servicio social. miten innovar, o a la difusión de tado) se hace referencia al bolsa inflable en los automóviles). Lo que se designa así es el pro- los resultados, es decir a los nue- producto, procedimiento o servi- 33
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B Cabe notar, que a los efectos de esta investiga- cial de la función económica de la cultura como un ción, el “impacto productivo” de la cultura es una importante campo de inversión, circulación de capi- noción objetiva cuantificable, basada en el valor tal y generación de empleos. Esto significa, recono- agregado según el sector de actividad de que se cer el papel central que “...el Estado debe jugar en trate, generado por el uso de factores productivos la promoción de las industrias culturales, mediante participantes en los procesos de producción y dis- subsidios, créditos, incentivos fiscales, cuentas sate- tribución y, su relación con la producción nacional litales bancarias y otros mecanismos, además de pro- bruta. El aporte del sector cultural al PIB44 de una teger a la cultura nacional y local, negociando ex- Nación (APIBc) es la participación del valor agre- cepciones y/o reservas culturales en la OMC, trata- gado del sector (PIBc) en el valor agregado total dos de libre comercio, etc., a partir de una visión (PIB.) El valor agregado del sector cultural es la que no confunde ni reduce la economía al merca- sumatoria de todos los valores agregados genera- do” (Lucina Jiménez López, 2004: p. 2). dos por el total de las actividades productivas cul- turales dentro del territorio nacional en un perío- La segunda dimensión refiere a las fuentes de do. La estimación del comportamiento productivo competencias45 estratégicas y organizativas en torno cultural en Venezuela, tanto público como priva- al sector de las industrias culturales y su contribu- do, puede lograrse mediante la cuantificación de ción al Producto Interno Bruto, para lo cual se re- un indicador global como el Producto Interno Bru- quiere contar con sistemas de información cultural to –que refiere al aporte del sector productivo cul- (estudios, estadísticas e indicadores culturales) que tural–, y varios indicadores sectoriales, tales como: permitan avanzar en la definición y creación de una índice de producción, facturación (ventas), empleo, cuenta satélite en el sistema de cuenta nacional. pago por derechos de autor, exportaciones, impor- taciones, piratería, inversión, gasto público, con- Y, como tercera dimensión, la capacidad de inno- sumo de bienes culturales, etc. vación aparece como una condición esencial para la expansión de una sociedad de la información y del De manera que, se ha hecho evidente la presen- conocimiento en Venezuela. cia de tres dimensiones de análisis, particularmente estratégicas en la agenda economía y cultura. El pri- CARLOS ENRIQUE GUZMÁN CÁRDENAS mer nivel de análisis, registra el reconocimiento so- Coordinador del estudio 44 La importancia económica de el crecimiento de un país. Defi- generado durante un período de 45 El concepto de competitivi- cualquier sector, puede ser me- nido éste como “el valor mone- tiempo. En este se incluye lo pro- dad engloba los de productivi- dida a través de agregados ma- tario de todos los bienes y ducido por los residentes del dad, eficacia y rentabilidad, pero croeconómicos usualmente servicios finales producidos por país; todo lo que se produce al la competitividad de un país, una utilizados como indicadores glo- los factores de producción resi- interior de los límites del país, región o una empresa depende bales de todo el sistema econó- dentes en el territorio de una eco- incluyendo los agentes externos hoy de forma determinante de su mico: el Producto Interno Bruto nomía a lo largo de un período que producen al interior del país. capacidad de invertir en investi- (PIB), el PIB per cápita, pobla- de tiempo determinado” (María Este Producto Interno Bruto cu- gación, conocimientos y tecno- ción ocupada, gastos realizados Isabel García Gracia, Yolanda bre no sólo lo que es consumi- logía, así como en la creación de por el sector público, demanda Fernández Fernández y José Luis do e invertido en el interior, competencias que hagan posible agregada interna, etc. Entre los Zofío Prieto, 2000, pág. 35). Den- también se incluyen las exporta- sacarles el mejor partido en tér- indicadores disponibles destaca tro de este indicador se incluyó, ciones. Las importaciones al ser minos de productos y servicios el PIB, por ser el que mejor re- en nuestra investigación, todo el producidas dentro de otros lími- nuevos. presenta la actividad económica sector cultural. El valor agrega- tes, no hacen parte del producto desde un punto de vista colecti- do total de un país es el Produc- interno bruto. vo y el que se utiliza para medir to Interno Bruto. Es el valor total 34
  • 1 MARCO CONCEPTUAL L A C U LT U R A P O R L A Q U E V I V I M O S
  • E n la dinámica actual de las conferencias ibe- beración sobre casos de gestión cultural o proyec- roamericanas orientadas a fomentar activamen- tos culturales (Natalia Sánchez y Emilia Bermúdez, te la integración cultural de la región y a real- 2002: p. 180), y surgen numerosas interrogantes sin zar el papel de la cultura en los procesos de desa- respuestas claras. Urgen, en consecuencia, análisis rrollo humano, social y económico de los países de rigurosos que lleguen a alternativas de acción efec- la región, frente a las tendencias de mundialización tivamente imaginativas, creadoras e innovadoras. cultural y globalización económica, se ha hecho evi- dente que los resultados limitados de muchas de las Tales referentes señalados determinan acometer políticas públicas aplicadas, en las dos últimas dé- el diseño y la gestión de las políticas culturales en cadas, presentan en forma reiterativa insuficiencias Venezuela, como en el resto de los países latinoa- severas en los marcos conceptuales en los que nos mericanos, desde otra óptica sin renunciar a mate- apoyamos. rias anteriores. Lo ha afirmado con toda claridad el intelectual colombiano Jesús Martín-Barbero (2001: Hay demasiados vacíos a los que las políticas cul- p. 112), al decir que “la incertidumbre que conlleva turales46 y comunicacionales –que promueven y re- el cambio de época añade a la crisis de los mapas gulan, tanto la producción47 y comercialización de ideológicos una fuerte erosión de los mapas cogni- la cultura que se realiza en forma industrializada, tivos que nos deja sin categorías de interpretación como la distribución y circulación de productos y capaces de captar el rumbo de las vertiginosas trans- servicios artísticos, culturales y comunicativos na- formaciones que vivimos.” cionales– no contestan en el marco de la sociedad de la información como una de las expresiones, acaso El análisis de los cambios y fenómenos que ca- la más prominente junto con todas sus contradiccio- racterizan la cultura en la que vivimos, y la relación nes, de la globalización contemporánea. de ésta con los inéditos elementos que configuran la denominada nueva economía requiere ir más allá Por otra parte, los macrotemas se diluyen en otros de las barreras disciplinarias tradicionales, dado que, identificando tópicos repetidos en décadas pasadas; precisamente, uno de los rasgos fundamentales de las discusiones, de tipo declarativo, se orientan con la sociedad de la información y del conocimiento mayor tendencia a reflexiones teóricas y poca deli- (en adelante, SIC), como una sociedad global que 46 Aunque son múltiples los con- resumida, considera que son las ticas, en cambio, son dinámicas dos tanto con lo que se ha lla- ceptos o aproximaciones a la oportunidades para actuar en y dependen de una realidad te- mado ‘alta cultura’ como con lo noción de políticas culturales, se un circuito cultural (produc- rritorial concreta. Por tanto, una que resulta de las ‘industrias cul- puede aludir a tres de ellas: Nés- ción, circulación y consumo de finalidad social se puede orien- turales’ o ‘cultura masiva’ –radio, tor García Canclini (1987) con- bienes culturales). Los compo- tar a partir de políticas diferen- televisión, revistas, discos, con- cibe la política cultural como el nentes de este circuito cultural tes. Al ser las políticas siempre ciertos, recitales, videos, cable, conjunto de acciones que reali- son básicamente cinco: agentes expresión de un fenómeno de etc.–, de la ‘cultura popular’ o zan diversos agentes para orien- habituales, medios de produc- génesis y mediación social, las ‘cultura folclórica’ –artesanías, tar el desarrollo simbólico, ción, medios de circulación, pú- políticas culturales son siempre eventos populares, por ejemplo satisfacer las necesidades cultu- blicos y organizaciones territoriales. Véase García Can- ferias, ‘fiestas folclóricas’, etc. – rales y obtener consenso o di- (Estado-Mercado-Asociaciones clini, 1987, op. cit. y de las diversas instituciones senso sobre un tipo de orden Voluntarias). Alfons Martinell es- ‘culturales’ –casas de cultura, 47 “Se entiende por producción social. Nunca una política cultu- tablece la distinción entre finali- museos, galerías, etc.–, sin tener cultural, (É) no sólo la produc- ral puede ser formulada por un dades sociales y políticas en cuenta, por otra parte, todo ción artística tradicional –litera- solo agente, así éste sea sólo el culturales. Las primeras son es- lo relacionado con el ámbito de tura, pintura, música, teatro y mercado o el Estado o la comu- tables y accesibles por itinerarios la educación” (Hugo Achugar, equivalentes– sino el conjunto nidad autogestionaria. José Joa- o estrategias que no son necesa- 2000, pág. 277) de bienes y servicios relaciona- quín Brunner (1987), en forma riamente coincidentes; las polí- 37
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B no coincide con ninguna de las sociedades naciona- te de un verdadero proyecto50 de desarrollo de la les actualmente existentes, es la interconexión entre democracia. los diversos sistemas sociales, económicos, políti- cos y culturales. En este sentido, la cuestión cultural Detrás de esta investigación está la convicción de del siglo XXI exige a los agentes culturales48 y eco- la importancia que tiene la construcción cultural de nómicos, tanto públicos como privados, inmiscui- la ciudadanía y los ciudadanos, de igual modo que dos en el desarrollo de las políticas culturales y co- la democracia debe involucrar a la población en la municacionales, el planteamiento de diferentes di- participación política y en sus formas significativas recciones de carácter inclusivo, y no excluyentes. de conciliaciones, consensos, transacciones, de co- operación y solidaridad necesarios para el desplie- Es precisamente este hecho el que le ha conferi- gue de la vida cívica cultural; elementos básicos para do su particular complejidad al caso venezolano. Los el funcionamiento de una cultura política democrá- problemas culturales más agudos enmarcados en el tica,51 e incluso para su sobrevivencia. desarrollo asimétrico de la urdimbre cultural se han puesto en evidencia para enfrentar los retos del si- Por otra parte, la actuación de los agentes cultu- glo XXI, debido, entre muchos aspectos, al agota- rales públicos y privados, en términos generales, si- miento del modelo cultural “civilizatorio”: más cul- gue obedeciendo al paradigma político-cultural de tura para todos que trascendió a los ámbitos políti- carácter difusionista y extensionista. Vale decir, pre- cos, sociales y la comunidad cultural en su sentido valece como cualidad central de las políticas cultu- más amplio, sin haberse generado oportunamente rales, el desarrollismo-incrementalista, fundamen- la búsqueda del consenso49 sociocultural entre par- tado en la tesis que interpreta el desarrollo cultural ticipación ciudadana y construcción de lo público, como un proceso de crecimiento institucional y pro- necesario para reorientar el rumbo social de nuestro gramático, desprovisto de referencias de políticas, país, donde la cultura por la que vivimos forme par- estrategias y planes, en disonancia con la evolución 48 Los agentes culturales se di- gestor cultural, público o priva- a los propios agentes culturales 50 Carlos E. Guzmán Cárdenas, ferencian no sólo por las dife- do; el industrial (fabricante de (artistas, periodistas, comunica- “¿Existe un proyecto cultural na- rentes funciones que cumplen discos, duplicador de copias, dores, bibliotecólogos, gestores cional a comienzos del siglo XXI en el proceso de producción, procesador e impresor de tex- culturales, etc.); etc. Esta clasifi- venezolano?”, en revista SIC, nº difusión, comercialización y con- tos, laboratorios de películas, cación es una propuesta del eco- 631, Caracas, Venezuela, Centro sumo de los bienes y servicios estudios de sonido, multicopia- nomista uruguayo Luis Stolovich. Gumilla, enero-febrero, 2001, culturales. Se distinguen también dor de videos, productor de in- págs. 12-15. 49 En la democracia las decisio- por la posición económica que sumos básicos, etc.); el nes políticas deben ser acepta- 51 Aquella cultura política que ocupan en dicho proceso o, en propietario de medios (propie- das por todos, deben efectuarse es funcional para el estableci- otros términos, por las relacio- tario de periódicos, concesiona- con el consentimiento del pue- miento, vigencia, y subsistencia nes sociales bajo las que se ins- rio de ondas radiales o blo. El consenso significa el de un régimen democrático y lle- criben en la economía cultural. televisivas); el editor-productor acuerdo entre los miembros de va a los ciudadanos(as) a conce- En el proceso de producción, (compañías independientes de una comunidad social. El con- birse como miembros de la difusión, comercialización y con- radio y televisión, por ejemplo); senso es el medio aceptado por comunidad política y social en sumo de los bienes y servicios el distribuidor mayorista (distri- la democracia para dirimir las igualdad de condiciones ciuda- culturales, interviene una multi- buidor cinematográfico, video- diferencias entre los grupos que danas, ejercer y hacer valer los plicidad de agentes, que cum- gráfico, televisivo, editorial, etc.); intervienen en la definición de derechos y obligaciones estable- plen diversas funciones. Esta el comerciante minorista (salas la esfera de la política. En él se cidas en la Constitución, dere- diversificación de agentes es la de cine, comercio de vídeo pre sintetizan principios, valores y chos constitucionales, las expresión de una división social pago, librerías, disco tiendas, normas que sentarán las bases garantías individuales y los de- del trabajo en la producción cul- kioscos, etc.); las instituciones para concretar los fines y los rechos humanos de la sociedad, tural. Los principales agentes, culturales (bibliotecas públicas, medios de acción de una comu- así como desarrollar el potencial según la función que desempe- museos, sociedades literarias, nidad política. El consenso se para participar de manera corres- ñan, son: el autor (creador, es- asociaciones culturales, etc.); el difunde a través de mecanismos ponsable en los asuntos públi- critor, guionista, “letrista”, consumidor (lector, radioescu- para la selección de líderes y cos para construir el bienestar compositor, etc.); el intérprete cha, televidente, espectador, para la representación de inte- colectivo. (músico, cantante, actor, baila- etc.); el anunciante (empresas, reses, y opera a partir de la de- rín, etc.); el representante artís- instituciones, Estado); la agen- finición de los procedimientos tico; el productor (editor de cia de publicidad; las fundacio- para la toma de decisiones. libros, periódicos, fonogramas, nes; las instituciones educativas, videogramas, películas, etc.); el públicas y privadas, que forman 38
  • M A R C O C O N C E P T U A L . L A C U LT U R A P O R L A Q U E V I V I M O S del consumo cultural52 (los hábitos, prácticas y gus- Además, ha operado igualmente la falta de una tos) de las grandes mayorías. mirada prospectiva53 así como la desarticulación entre los problemas comunicacionales y culturales frente Así, tenemos que el balance de las políticas pú- a los cambios que sería preciso ejecutar en su seno blicas en materia cultural, en los inicios del siglo como en el contenido de su acción. De esta suerte, XXI venezolano, nos indica que no se ha modifica- en el caso de Venezuela, el Estado mantiene una do el escenario dominante de la década de los no- visión avejentada sobre los subdominios del campo venta como consecuencia, en primer lugar, de una cultural industrial-masivo que suman la inmensa concepción del desarrollo cultural sustancialista, tra- mayoría del peso económico de la cultura.54 dicional y patrimonialista en contraposición a un marco conceptual que valora que la vida cultural Adicionalmente, encontramos que no existen in- puede convertirse en un servicio público económi- dicadores e índices desagregados relativos a las ca- camente rentable, así como en un instrumento cata- racterísticas generales de la extensión así como el lizador de la identidad e integrador de la sociedad volumen de las actividades económicas relaciona- en su conjunto y, en segundo término, como pro- das con el sector cultural; sobre el empleo cultural ducto de una democratización difusionista-extensio- en general y de las industrias culturales55 y comuni- nista con un fuerte desequilibrio asimétrico del con- cacionales en particular, desconocidos e infraexplo- sumo cultural en el contexto venezolano, con avan- tados por los poderes públicos; las actividades rela- ces y retrocesos del proceso político de la descen- cionadas con la pequeña y mediana empresa (Py- tralización. MEs), las empresas artesanales, nuevas tecnologías, 52 La primera dificultad para liza los acontecimientos y los he- País, Sección Cultura, El Ojo y la se está produciendo la consolida- abordar el tema del consumo chos que orientan el presente Idea, Caracas, Venezuela, 2 de ción de grandes conglomerados. cultural ha sido la discusión so- hacia determinados futuros. Esto diciembre, 1991, pág. 23; “La Mo- Ello pone sobre la mesa una cues- bre lo que en definitiva se podrá es lo que hace de los estudios dernidad como crítica y cambio tión central: la creación de un entender como “consumo” y, por de futuro algo más que una dis- abierto al futuro (1ª parte)”, en nuevo oligopolio mundial que supuesto, por “consumo cultu- ciplina descriptiva: además de El Nuevo País, Sección Cultura, algunos analistas comparan con ral”. En general, siempre ha es- conocer las fuerzas históricas El Ojo y la Idea, Caracas, Vene- la industria del automóvil a prin- tado asociado a gastos suntuarios, que pueden orientar las socie- zuela, 25 de noviembre, 1991ª, cipios del siglo”. (Unesco - Cer- escenario del control económi- dades hacia determinadas reali- pág. 23; “La Crítica Cultural Pros- lalc, 2002, pág. 21.) co y político o consumismo. Los dades, quienes desarrollan pectiva”, en El Nuevo País, Sec- economistas, de manera bastan- 55 “Todas las definiciones coinci- ejercicios prospectivos plantean ción Cultura, El Ojo y la Idea, te compleja, lo explican por re- den en considerar que se trata de tanto los futuros posibles y los Caracas, Venezuela, 18 de no- laciones entre precios y salarios, aquellos sectores que conjugan probables como así también los viembre, 1991b, pág. 23; “Imá- inflación e índices de precios al creación, producción y comercia- deseables. La prospectiva exige genes de Futuros y Escenarios consumidor, leyes de expansión lización de bienes y servicios ba- una imaginación acotada, es de- Culturales en Venezuela. (Situa- y contracción de los mercados; sados en contenidos intangibles de cir, una imaginación sistemática ción actual y estrategias de de- por su parte, las ciencias socia- carácter cultural, generalmente y enmarcada en lógicas funda- sarrollo)”, Ponencia presentada les han apostado por los facto- protegidos por el derecho de au- mentadas. Los escenarios buscan en el XIX Congreso Latinoameri- res cualitativos determinados por tor. (...), las industrias culturales comprender las regularidades, cano de Sociología, Asociación las interacciones sociales. Lo cier- incluyen la edición impresa y mul- las estructuras que perviven en Latinoamericana de Sociología to del caso, es que acercándo- timedia, la producción cinemato- el tiempo, las fuerzas que tien- (ALAS), Caracas, Distrito Federal, nos a una noción proveniente de gráfica y audiovisual, la industria den a organizar el futuro y las Venezuela, 30 de mayo a 04 de distintas disciplinas podríamos fonográfica, la artesanía y el dise- rupturas que suelen tergiversar junio, 1993. definirlo como: “un acto donde ño. Ciertos países extienden este los estándares y las regularida- las clases y grupos compiten por 54 “A lo largo de los noventa, concepto a la arquitectura, las ar- des. La prospectiva predispone la apropiación del producto so- los cambios en la estructura de tes plásticas, las artes del espectá- a evaluar las externalidades que cial, que distingue simbólicamen- las industrias culturales han sido culo, los deportes, la manufactura implica la irrupción de noveda- te, integra y comunica, objetiva paralelos al desarrollo de las nue- de instrumentos musicales, la pu- des, nuevos procesos, produc- los deseos y ritualiza su satisfac- vas tecnologías y de las políticas blicidad y el turismo cultural. Las tos, tecnologías o saberes. Por ción”. de (des)regulación nacionales, industrias culturales aportan un último, los estudios de futuro ge- regionales e internacionales. La valor añadido a los contenidos al neran motivación por el cambio 53 El futuro es una construcción combinación de estos tres facto- mismo tiempo que construyen y y permiten el desarrollo de lide- colectiva que no puede ser deli- res ha alterado el contexto en el difunden valores culturales de in- razgo para la construcción de neado indefectiblemente. Sin que circulan los flujos transna- terés individual y colectivo. Resul- agendas. Véase Carlos E. Guz- embargo, sabemos que existen cionales de inversiones, produc- tan esenciales para promover y mán Cárdenas, “La Modernidad tendencias. La prospectiva no tos y servicios. Así y tras un fuerte difundir la diversidad cultural así como critica y cambio abierto al sólo distingue tendencias y hace proceso de internacionalización, como para democratizar el acceso futuro (2ª parte)”, en El Nuevo proyecciones; también puntua- reorganización y concentración, a la cultura y, además, conocen 39
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B el audiovisual y la sociedad de la información, lo les y las estrategias de producción y de difusión cual dificulta la puesta en práctica de sistemas esta- cultural. dísticos culturales, nacionales y regionales, capaces de suministrar información sobre aquellos aspectos La falta de estudios y análisis del sector cultural culturales susceptibles de ser cuantificados periódi- se debe, en buena parte, a la escasez de datos y camente y de apoyar el correspondiente proceso de estadísticas en el ámbito cultural, y este hecho tam- elaboración y gestión de políticas culturales. bién dificulta la evaluación pormenorizada de su funcionamiento así como la actuación de los agen- Históricamente, nos señala el economista espa- tes que la componen. Esta inopia de datos es más ñol Salvador Carrasco Arroyo (1999: p. 3), los pri- apremiante cuanto más desagregada queremos la meros intentos de elaboración de estadísticas cultu- información,57 sobre todo, cuando es necesario te- rales56 están vinculados a la toma de conciencia que ner indicadores líderes no sólo de la oferta cultural el campo cultural excede ampliamente los límites sino de la demanda58 y el consumo cultural. de las bellas artes, así como, a demandas precisas en torno a la necesidad de una acción significativa Por otra parte, a lo largo de todo este tiempo y de los poderes públicos en el área cultural. En este hasta el momento, persiste la indefinición del térmi- sentido hay una exigencia de disponer de estudios no cultura59 que siempre ha acompañado las discu- numerosos y de amplia difusión que faciliten la toma siones sobre estadística e indicadores culturales. Los de decisiones, tanto a los poderes públicos como a problemas con que se enfrenta la formalización de los agentes privados que intervienen en el campo estadísticas culturales son diversos. Arroyo Carrasco cultural, que ayuden a diseñar las políticas cultura- (1999: p. 5) nos resalta que los sistemas de estadís- altos índices de creación de em- Consejo Nacional para la Cultu- International Symposium on men I, París, La Documentation pleo y riqueza. Abocadas a fo- ra y las Artes (Conaculta), 7-9 de Cultural Statistics, Unesco Insti- Francaise, 1987, págs. 85-87. mentar y apoyar la creación, que mayo, 2003. Jeannine Cardona, tute for Statistics, Montreal, 21- 59 De acuerdo con Luis Stolovich, constituye su fundamental ‘ma- Les statistiques culturelles euro- 23 octubre 2002. Dick la cultura es un proceso social de teria prima’, pero también a in- péennes: bilan et perspectives, Stanley,‘Beyond Economics: De- creación espiritual. Es la creación novar, en términos de producción International Symposium on veloping Indicators of the Social de signos y de soportes materia- y distribución, la indisoluble dua- Cultural Statistics, Unesco Insti- Effects of Culture, International les de esos signos (libros, discos, lidad cultural y económica de tute for Statistics, Montreal, 21- Symposium on Cultural Statistics, etc.). Para poder vivir, las ideas y estas industrias constituyen su 23 octubre, 2002. J. Mark Unesco Institute for Statistics, las obras del espíritu deben di- principal carácter distintivo”. Schuster, Informing Cultural Po- Montreal, 21-23 octubre 2002. fundirse. Esto ya nos coloca ante (Unesco - Cerlalc, 2002, pág. 11- licy. Data, Statistics, and Me- 57 Ver Alfons Cornella, dos actores polares del proceso 12). La Unesco define a las in- aning, International Symposium Infonomía.com. La empresa es cultural: creadores y receptores- dustrias culturales “...como on Cultural Statistics, Unesco información, Bilbao, España, consumidores, y un proceso de aquéllas que combinan la crea- Institute for Statistics, Montreal, Ediciones Deusto S.A., 2000. Los comunicación social, que exige ción, producción y comercializa- 21-23 octubre, 2002. Claude Recursos de la información. Ven- de ciertos medios. La creación ción de contenidos que son Martin, Éléments d’un cadre con- taja Competitiva de las empresas, cultural y su difusión social cons- intangibles y culturales en su na- ceptuel des statistiques de la cul- Serie McGraw-Hill de Manage- tituyen procesos que incluyen di- turaleza. Estos contenidos están ture et des communications, ment, 1ª edic., Madrid, España, versas fases: la creación de signos protegidos por el derecho de Quebec, Observatoire de la cul- Ed. McGraw-Hill Interamericana por parte de individuos o grupos autor y pueden tomar la forma ture et des communications de España, S.A., 1994. especializados, la producción de de bien o servicio. Son industrias (OCC), febrero 18, 2002 y Boun- soportes materiales de esos sig- trabajo y conocimiento-intensivas daries and structure of the do- 58 Véase Luc Champarnaud y nos o de presentaciones en vivo y nutren la creatividad a la vez mains of cultur e and René Téboul,’ “Goûts et distinc- de los mismos, su difusión entre que incentivan la innovación en communications, International tion dans la demande de biens los receptores-consumidores y su los procesos de producción y de Symposium on Cultural Statistics, culturels”, en Xavier Dupuis y atesoramiento. Existen, por tan- comercialización” (Unesco, Unesco Institute for Statistics, Francois Rouet, Économie et cul- to, una producción y una oferta 2000). Montreal, 21-23 octubre, 2002. ture. Les outils de l´économiste a cultural, una demanda cultural, Francois Matarasso, “Cultural l´épreuve, volumen I, París, La 56 Consulte sobre el tema de los mecanismos de comunicación Indicators. A preliminary review Documentation Francaise, 1987, indicadores culturales a Lluís entre oferta y demanda, y la crea- of issues raised by current appro- págs. 109-123. Xavier Dupuis y Bonet Agustí, “El aporte de la ción de una reserva de produc- aches”, Arts Council of England, Francois Rouet, “Les détermi- economía al análisis de indica- tos culturales. septiembre 2001, mimeografia- nants de la demande”, en Xavier dores culturales”, en Seminario do. Andrés Roemer y Alfonso Dupuis y Francois Rouet, Éco- Latinoamericano sobre Indica- Castellanos Cultural Informa- nomie et culture. Les outils de dores Culturales: su contribu- tion Systems and Cultural Indi- l´économiste a l´épreuve, volu- ción al estudio de la Economía cators: The Experience of Mexico, y la Cultura, México, Unesco y 40
  • M A R C O C O N C E P T U A L . L A C U LT U R A P O R L A Q U E V I V I M O S ticas económicas están sustentados en modelos teó- y consumo culturales; aproximaciones prospectivas ricos muy desarrollados que permiten la definición acerca de las diferentes dimensiones de la cultura; y el acuerdo de los sistemas internacionales de me- análisis de las políticas culturales y la apreciación dida. Pero no hay teorías generales culturales don- permanente de sus resultados. Así, tenemos que se de integrar un sistema de estadísticas o de indicado- hace improrrogable contar con un proceso sistemá- res sociales. También existen desacuerdos concep- tico de búsqueda, selección, organización, depura- tuales sobre los objetivos de la medición cultural. ción y presentación de la información cultural y Los indicadores culturales deben permitir el análisis comunicacional que apoyen la definición y evalua- de las políticas, es decir, deben detectar los objeti- ción de las políticas culturales y económicas, para la vos sobre los que actuar, proporcionar información resolución de problemas, aprendizaje dinámico, pla- y evaluar el impacto de su aplicación. Pero no de- nificación estratégica y toma de decisiones. Se trata ben conducir las políticas, sino proporcionar infor- de un proceso que debe hacerse de manera siste- mación al usuario, sea éste especialista en la mate- mática y que sería una plataforma conceptual, orga- ria o no. nizativa, informática y de redes de información para la planificación y definición de políticas públicas En el caso de Venezuela se mantiene una tradi- culturales en Venezuela. cional resistencia a la clasificación estadística y al rigor de las divisiones de la realidad que la misma Y en ese sentido, mientras el eje actual de las dis- permite realizar desconociéndose así el impacto cusiones sobre las características de las políticas pú- poblacional de las actividades culturales, la estruc- blicas permanezca girando en torno a tendencias fun- tura de la oferta y la demanda, el tipo de institucio- damentalistas, sin retomar en los puntos de la agen- nes, instalaciones y equipos, recursos humanos, cos- da cultural la formulación de una visión de transfor- tos, gasto cultural central, estadal y municipal, be- mación a largo plazo de la vida pública, así como el neficios de la acción cultural, entre otras. En un diag- reconocimiento social de la función económica de la nóstico preliminar, se puede concluir que el país no cultura como un importante campo de inversión, cir- cuenta con una arquitectura para obtener informa- culación de capital y generación de empleos, la ver- ción cultural de utilidad (auditoría de la informa- dad es que seguiremos con “más de lo mismo”. ción cultural), de manera sistemática (inteligencia del entorno), así como cuáles son los instrumentos Esto significa que es imprescindible reconsiderar para la localización y obtención de esa información en sus propósitos y ampliar en sus contenidos el (cadena de valor de la información), que sea fácil vínculo entre políticas y prioridades culturales para de entender (visualización y usabilidad), de mane- contribuir a la determinación de cursos estratégicos ra que tanto los poderes públicos como los agentes de acción y, así poder determinar la actualidad y/o privados que intervienen en el campo cultural la eficiencia de las políticas públicas culturales exis- puedan usar (cultura de la información). tentes. Hay que tener en cuenta que la política cul- tural es una estrategia estructural en la urdimbre Sin embargo, actualmente existe un relativo con- misma y que el efecto positivo de tal estrategia debe senso entre los gerentes culturales del país60 sobre situarse en una concepción del Desarrollo Humano. la utilidad y pertinencia de reunir y producir esta- Se trata de una orientación alterna a los modelos dísticas culturales que permitan, entre otras cosas, economicistas: el enfoque del desarrollo humano que efectuar evaluaciones sobre: producción, circulación se centra en la gente y en la capacidad que tienen 60 Es importante destacar que la conocimiento de los futuros cul- nómico. El objetivo de esta línea ral. En tal sentido, se inició la pu- Fundación Polar en su área de turales en Venezuela, y de esta de trabajo es el diseño y la puesta blicación y difusión nacional de acción cultural decidió apoyar la manera, identificar a largo plazo en ejecución de un sistema de la Colección Anuario Estadístico construcción de estadísticas e y de forma sistemática las áreas indicadores culturales integrado Cultural 1990-2003, bajo la coor- indicadores culturales como par- donde el Desarrollo Cultural pue- que brinde mecanismos sistemá- dinación del sociólogo Carlos En- te de un proceso gerencial de in- da tener gran influencia en la ticos de evaluación de la oferta rique Guzmán Cárdenas. novación, que esté orientado al sociedad y en el desarrollo eco- con relación al consumo cultu- 41
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B las personas para orientar su vida, para desarrollar- como actor social y económico, así como el diseño se y alcanzar la realización personal. Es central den- de políticas públicas culturales acordes con los có- tro de esta posición, la atención al desarrollo de las digos y relatos muy diversos de la población serán potencialidades de las personas y a la igualdad en tareas primordiales para la puesta en marcha de una el acceso a los bienes y servicios esenciales así como nueva textura política. los medios que faciliten su autorrealización. De ahí partimos, la atención y el esfuerzo en la El inicio del siglo XXI ha demostrado para Vene- gestión de los procesos culturales deben estar diri- zuela y América Latina la impostergable necesidad gidos a proyectar una mirada prospectiva. Se trata de profundizar en los campos de la urdimbre cultu- de plantear, ¿cuál sujeto histórico será incorporado ral, a partir de nuevas teorizaciones y visiones, cuya en las políticas públicas culturales futuras?; lanzan- gestión plantea requerimientos, oposiciones, desa- do hipótesis nuevas, permitiendo cuestionamientos fíos y encuentros de diversa índole. En consecuen- totales, compensando lagunas. Por supuesto, tam- cia, se requiere, para alcanzar un desarrollo huma- bién debemos encontrar puntos de anclaje, de arti- no cualitativamente distinto como sostén del siste- culación económica y social, sobre los que se pue- ma democrático, una concepción política sustenta- dan construir políticas en las que esta predefinición da en una pluralidad de intereses que acentúen la estaría destinada a la vez a la opinión pública y a interacción entre cultura y ciudadanía, al igual que los responsables de la gestión. reconocer la heterogeneidad dinámica de los diver- sos contextos socioculturales regionales y locales que 1.1. Una aproximación conceptual caracterizan el lugar de la memoria y de la diversi- a las industrias culturales dad colectiva. Uno de los temas principales del de- bate en la formulación de las políticas públicas será De manera que nuevos enfoques de comparación la lucha entre las exhortaciones de una ciudadanía deberán buscarse en la formulación de las políticas cultural liberal versus una ciudadanía cultural plu- públicas con la finalidad de mejorar la capacidad ralística. comprensiva de los procesos, prácticas y sistemas vinculados a la cultura en cualquiera de sus dimen- Este “déficit” político cultural de nuestra demo- siones o aspectos. Pero también, la cultura, aparece cracia puede atribuirse a la concepción clásica de como un apreciable terreno de innovación y com- ciudadanía de carácter liberal, una imagen muy res- petitividad.61 Las industrias de la nueva economía – tringida que deja de lado la multiplicidad de identi- que incluyen a las industrias culturales y comunica- dades políticas y culturales, sobre todo cuando es cionales– son obligada referencia a la hora de medir evidente que los ciudadanos no comparten una mis- el grado de avance62 de cualquier país. Así que, para ma identidad y que en vez de uniformidad encon- contribuir a mantener una producción plural, de tramos una pluralidad de identidades. Así mismo, la calidad, es necesario diseñar políticas públicas de sensibilización política en gran parte de la sociedad fomento dirigidas también a las industrias cultura- venezolana, hacia la necesidad de una democracia les, por su aporte a la economía y, especialmente integral que permita suprimir las relaciones de apro- por su contribución a la promoción y divulgación piación diferencial y excluyente, hace pensar que de las más diversas expresiones de la cultura enten- en los próximos años la participación de lo cultural didas en una perspectiva amplia. 61 Los sectores de la cultura, el cohesión territorial y su mayor 62 Las potencialidades de la cul- convierten a estos sectores cada ocio y el entretenimiento se es- presencia en la receta de la cali- tura y la comunicación como ele- vez más estratégicos en la confi- tán convirtiendo cada vez más dad de vida de los ciudadanos mento generador de nuevos guración de las relaciones socio- en elementos estratégicos para convierten al sector cultural y sus empleos, como variable para la productivas (Pau Rausell Köster, definir la competitividad de los encadenamientos con los subsec- localización de otras actividades 2002, pág. 1) territorios. Su creciente impacto tores proveedores en elementos económicas y dada la importan- económico, al actuar de arrastre estratégicos. cia de los valores simbólicos en sobre otros sectores, su mayor los procesos de articulación so- importancia en los procesos de cial y vertebración territorial, 42
  • M A R C O C O N C E P T U A L . L A C U LT U R A P O R L A Q U E V I V I M O S En este punto, para el propósito de la investiga- (electrónica, electromecánica, óptica, química, lu- ción, utilizamos un concepto de industrias cultura- minotécnica, etc.), y con las ‘industrias conexas’ les y comunicacionales, operativamente superior, de la informática, las telecomunicaciones y las entendiendo que, dedicadas a la ‘simulación’. A ellas les corres- ponde producir los recursos técnicos –máquinas “..., el concepto de ‘industrias culturales’ incluye y soportes– que sirven de infraestructura a las también a las ‘industrias de la comunicación’, con- industrias culturales, a la vez que de soporte a la vergentes ambas en un común accionar sobre la información y los contenidos simbólicos de la pro- cultura, la información y la formación de los in- ducción cultural”.63 dividuos –‘la comunicación es esencialmente cul- tura’, y también en campos cada vez más inte- Sin embargo, tal como anotan David Melo y Omar grados de la tecnología, la producción, la comer- López (s.f.: p. 8), investigadores del Proyecto Eco- cialización y el consumo. (...), el concepto de IC nomía & Cultura del Convenio Andrés Bello,64 la incluye a las ‘industrias de edición continua’ (li- mayoría de los responsables de la gestión cultural bro, disco, cine, video); las ‘industrias de pro- siguen centrando su atención en el sector de las ar- ducción y difusión continua’ (prensa, radio, tele- tes subvencionadas, y no tienen en cuenta los po- visión), las ‘industrias de soporte’ (equipos e in- tenciales niveles de comercialización de la cultura sumos), a las que pueden agregarse las ‘indus- que manejan. Las industrias culturales, por su parte, trias de contenidos’– destinadas a proporcionar se introducen cada vez con más vigor en el contex- los insumos simbólicos e intangibles que serán to de la liberalización de los mercados y los proce- trasladados a soportes para su conversión en mer- sos de integración, y han demostrado una elevada cancías tangibles. También correspondería incluir tasa de crecimiento a mediano y largo plazo, que en este universo a las industrias que, pese a te- algunos expertos cifran en un diez por ciento (10%), ner originalmente una función específica y dife- consolidándose de esta forma en la economía glo- renciada con relación a la cultura, constituyen bal como un área estratégica de producción, expor- cada vez más un eslabón fundamental de las mis- tación y de creación de empleo. mas. Es el caso de la publicidad puente interacti- vo y comunicaciones entre las experiencias y me- Ahora bien, ciertamente, son numerosos los con- moria de cada individuo y la finalidad empresa- ceptos que se han formulado en torno al término de rial de inducción al consumo. Es también lo que industrias culturales,65 pero generalmente nos remi- sucede con las ‘industrias de soporte’ que pro- te, a juzgar por el investigador argentino Octavio porcionan máquinas, equipos e insumos a las IC Getino (2001: p. 4), a: 63 Octavio Getino, “Aproxima- 64 David Melo y Omar López Nueva Orlens, marzo 2000, mi- cionales). Prensa, radio, TV, li- ción a un estudio de las Indus- (s.f): “Estudio de Economía y meografiado. bro, cine, disco, publicidad, Ma- trias Culturales en el Mercosur. Cultura: impacto del sector cul- drid, España, Ediciones Akal, 65 Recomendamos para ampliar (Incidencia económica, social y tural en Colombia”, mimeografia- S.A., 1988. Centro de Estudios el tema de las industrias cultu- cultural para la integración regio- do. Véase Convenio Andrés Bello, para el Desarrollo Económico rales y comunicacionales los tex- nal)”, en INFODAC. Directores Economía y cultura: la tercera Metropolitano (CEDEM), “Las in- tos de: Ari Anverre; Albert Argentinos Cinematográfico, Ar- cara de la moneda. Memorias, dustrias culturales. Situación ac- Bréton, et al., Industrias Cultu- gentina, Suplemento Especial, nº Bogot, Convenio Andrs Bello, ju- tual y potencialidades para su rales: el futuro de la cultura en 17, septiembre 2001, págs. 5-6. lio 2001. El aporte a la economía desarrollo”, en Coyuntura Eco- juego, México, Fondo de Cultu- Cursivas del autor. IC, significa de las industrias culturales en los nómica de la Ciudad de Buenos ra Económica / París, Unesco, “industrias de la cultura y la co- países andinos y Chile: realidad Aires, Nro.2, Secretaría de Desa- 1982. Leoncio Barrios; Marceli- municación”. Véase del mismo y políticas, Informe Ejecutivo del rrollo Económico, Gobierno de no Bisbal; Jesús Martín-Barbero; autor, La tercera mirada. Panora- proyecto Economía & Cultura del la Ciudad Autónoma de Buenos Carlos Guzmán y Jesús María ma del audiovisual latinoameri- Convenio Andrés Bello, Bogot, Aires, Buenos Aires, agosto 2001, Aguirre, 1999, op. cit. Enrique cano, Argentina, Editorial Paidós, Convenio Andrés Bello, julio págs. 80-106. Néstor García Can- Bustamante, coord., 2003, op. cit. 1996. Las industrias culturales en 2001a. “Economía y cultura, es- clini y Carlos Juan Moneta, co- Enrique Bustamante, coord., la Argentina. Dimensión econó- tudio sobre el impacto económi- ords., Las Industrias culturales 2002, op. cit. Enrique bustaman- mica y políticas públicas, Buenos co del sector cultural en la en la integración latinoamerica- te, y Ramón Zallo, coords., Las Aires, Argentina, Ediciones Coli- comunidad Andina, Informe de na, México, Editorial Grijalbo y industrias culturales en España. hue S.R.L., 1995. Avance”, Resumen ejecutivo, SELA, octubre 1999. Octavio Ge- (Grupos Multimedia y transna- tino, “Las industrias culturales del 43
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B ...“las empresas de producción y comercialización industrial y mercantil. Y es esa naturaleza común de bienes y servicios culturales, (soportes tangibles lo que hay que destacar en primer lugar frente a con contenidos intangibles) destinados a su difu- los prejuicios y los malentendidos persistentes sión y comercialización en amplios sectores de la en este campo...” población. Su función es la de producir (“fabricar”) mercancías o servicios de carácter cultural (libros, No se aleja de la definición marco de la Unesco discos, películas, emisiones de radio, programas de sobre industrias culturales como actividades de pro- TV, etc.) destinadas específicamente a difundir y ducción y comercialización que tienen como mate- reproducir en términos de prototipo o de serializa- ria prima una creación protegida por el derecho de ción determinados contenidos simbólicos (obras li- autor.66 La enunciación que propone la Unesco a las terarias, obras musicales, obras cinematográficas, industrias culturales sirve como marco de referencia obras televisivas, información, etc.)”. ya que en las industrias culturales son las activida- des de producción y comercialización que tienen A este respecto diremos, de acuerdo con Ramón como materia prima una creación protegida por el Zallo (1992: p.11), que desde el punto de vista eco- derecho de autor. Por añadido, industrias culturales nómico, las industrias culturales se conciben como: y ocio están en distintos planos (producción y con- sumo cultural en un caso, uso del tiempo libre en “un conjunto de ramas, segmentos y actividades otro), ya que existen múltiples actividades de ocio auxiliares industriales productoras y distribuido- no vinculadas con industrias culturales, desde el tu- ras de mercancías con contenidos simbólicos, con- rismo no cultural, pasando por relaciones interper- cebidas por un trabajo creativo, organizadas por sonales, deporte, y otra serie de actividades que un capital que se valoriza y destinadas finalmen- hacen parte del estilo de vida. te a los mercados de consumo, con una función de reproducción ideológica y social. En otras pa- “Quedan fuera de este concepto, aunque no de los labras, el contenido simbólico de los productos análisis desde la economía política de la cultura y culturales, su función política esencial, no quita la comunicación, los servicios culturales (bibliote- en absoluto el hecho de que la cultura se haya cas, museos, archivos, artes escénicas y musicales, convertido en un sector más de la producción artes visuales, patrimonio y enseñanza artística y Mercosur”, en Observatorio de te: “Toda persona tiene derecho pyright Treaty, WCT) y el Trata- Gabón se convirtió en el 30º país Industrias Culturales de la Ciu- a la protección de los intereses do de Ejecuciones o Interpreta- que accedía a él. El WPPT entró dad de Buenos Aires (OIC), 2003. morales y materiales que le co- ciones y Fonogramas (WIPO en vigor en mayo, una vez que Jesús Martín-Barbero, “Las Indus- rrespondan por razón de las pro- Performances and Phonograms Honduras se convertía en el 30º trias Culturales”, en Serie Cuader- ducciones científicas, literarias o Treaty, WPPT). El WCT pone al país en acceder a él. A mediados nos de trabajo, Colombia, Centro artísticas de que sea autora.” Aun día el Convenio de Berna de de 2002, los signatarios incluían de Estudios Sociales, Universidad así, no todos los usuarios de de- 1971 para la Protección de obras los EEUU, la Unión Europea y Nacional de Colombia, nº 22, rechos de autor y gobiernos re- Literarias y Artísticas. El WPPT diversos estados de África, Asia- 2000a, págs. 11-24. Justin conocen este protocolo. La adapta al siglo XXI la Conven- Pacífico, Europa del Este y Amé- O’Connor, (s.f), The definition of legislación sobre Derechos de ción de Roma de 1961 para la rica Latina. Estos países están Cultural Industries, Manchester Autor instaurada en un país pue- Protección de los Artistas Intér- obligados a incorporar el espíri- Institute for Popular Culture, de estar totalmente ausente en pretes o Ejecutantes, los Produc- tu de los tratados a sus corres- Manchester Metropolitan Univer- otro. Sin embargo, la armoniza- tores de Fonogramas y las pondientes leyes de derechos de sity. Paulina Seivach, Las indus- ción de las leyes afines en todo Organizaciones de Radiodifu- autor nacionales. Además, decla- trias culturales en la Ciudad de el mundo se ha convertido en un sión. Ambas clarificaban el ran proteger las obras de los pro- Buenos Aires. Evolución recien- imperativo gracias a la infraes- Acuerdo de los Aspectos de los pietarios de derechos del resto de te y potencialidades, Buenos Ai- tructura global de Internet y su Derechos de Propiedad Intelec- estados signatarios. Las organiza- res, Argentina, CEDEM, Secretaría capacidad para distribuir el con- tual relacionados con el Comer- ciones de derechos de autor, sin de Desarrollo Económico del tenido en un entorno sin fronte- cio (Acuerdo sobre los ADPIC) embargo, argumentan que aún Gobierno de la Ciudad de Bue- ras. Con este fin, los 177 países de la Organización Mundial del existen algunos puntos débiles. nos Aires, Cuadernos de Trabajo miembros de la OMPI acordaron Comercio. Una vez que un mí- El WPPT es muy polémico actual- 4, 2002. en 1996 adoptar dos tratados glo- nimo de 30 estados miembro de mente ya que no incluye norma- bales sobre derechos de autor la OMPI ratificó ambos tratados, tivas para las ejecuciones 66 Derecho de autor. El artículo que serían vitales. Estos dos tra- entraron en vigor. El WCT se audiovisuales y los grupos de pre- 27 de la Declaración Universal de tados son el Tratado de Derechos hizo vigente en marzo de 2002 sión están trabajando para lograr Derechos Humanos de las Nacio- de Autor de la OMPI (WIPO Co- cuando el estado africano de una solución. nes Unidas establece lo siguien- 44
  • M A R C O C O N C E P T U A L . L A C U LT U R A P O R L A Q U E V I V I M O S cultural) y las actividades culturales esporádicas o sico e indispensable sin el cual aquellas no po- regulares, de carácter comercial y no comercial (fies- drían existir que es el de la producción de conteni- tas religiosas, espectáculos populares, radios co- dos (creación de obras, diseños, ideas, etc.), un sec- munitarias, deportes, turismo, artesanía, juegos, tor cuyos productos pueden ser requeridos directa etc.(É) Esta delimitación de campos no excluye de y sistemáticamente por las industrias, pero también ninguna manera las interrelaciones que existen entre capaz de ofertar los que fueron elaborados por ini- las industrias y los servicios y las actividades cultu- ciativa propia de los autores para su procesamien- rales. Unas y otras se complementan en el universo to en la industria respectiva. El campo de la crea- amplio de la cultura. Aunque las artes visuales, el ción reviste en este sentido una fuerza sustancial – diseño gráfico, las artes escénicas, los espectáculos en algunos países se la ha bautizado como la ‘fuer- musicales, el turismo, los deportes, etc., tienen sus za de la creación’– cuya presencia protagónica debe finalidades específicas y diferenciadas. Pueden ser- ser suficientemente valorada ya que, además, ex- vir sin embargo de recurso básico o complementa- presa parte del imaginario colectivo de una nación rio de las industrias, pero al mismo tiempo se dife- –su “alma”– y en ella se asienta la identidad de rencian de éstas según las características y la lógica cualquier industria cultural, además de constituir propia que es inherente a cada uno de estos cam- un importante ‘valor agregado’.68 pos. Tal interrelación puede abarcar desde los con- tenidos hasta las tecnologías y las formas de pro- Es decir, el sector cultural no es solamente ese ducción, gestión y comercialización”. (Octavio Ge- conjunto de actividades que ruegan por subvencio- tino, 2001: p. 4)67 nes69 y auxilios, aunque se reconoce que justamen- te ese grupo de trabajadores de la cultura es el que La industria cultural presenta cambios importan- mayor atención requiere por parte de los gobiernos tes derivados de varios factores: afluencia masiva (David Melo y Omar López, s.f.: p. 2). El financia- de capitales, desarrollo de sistemas de comunica- miento de la cultura debe ser un resultado estructu- ción unidos a nuevas tecnologías de producción; ral y no coyuntural del valor real que ésta tenga evolución de las prácticas sociales y culturales. Ra- para la sociedad venezolana. Quiere esto decir que mas tradicionales en el sector de la cultura y la co- la sociedad venezolana aplicará sus recursos a la municación como industria editorial y prensa, nece- cultura, en lo que respecta a la posibilidad del apor- sitadas de revolucionar sistemas de producción para te público y/o privado, en la medida en que la con- reducir costos, o reinvertir en ramas de mayor creci- sidere un bien neto para ella misma. Por tanto de- miento (radio y TV), aprovecharon la iniciativa de penderá de cómo y hasta qué punto la sociedad capitales en industrias de la electrónica y telecomu- venezolana perciba que la cultura es un bien nece- nicaciones, para su evolución y desarrollo actual. La sario y concreto para que se produzca un consenso irrupción del capital privado en estas áreas se ha específico, traducido en recursos cuantificables, en acompañado por presiones para su desregulación y torno a la utilidad de financiarla. privatización. Lo cierto, tal como nos dice Octavio Getino (2001: p. 7) es que, Por supuesto, es evidente que los gobiernos tie- nen un papel fundamental en la aplicación de polí- “Sea cualquiera la forma elegida para clasificarlas o ticas de fomento a la creatividad, pero se sugiere abordarlas, todas las IC operan con un recurso bá- que no es posible delegar en ellos toda la responsa- 67 Cursivas del autor. ejecución de proyectos y progra- han sido beneficiarias de “Subsi- misiones Permanentes de Finan- mas destinados al desarrollo y dios Culturales” que permiten la zas y Cultura de la Cámara de 68 Cursivas del autor. fortalecimiento del sector cultu- puesta en marcha de sus progra- Diputados; y ejecutado a través 69 Se define “Subsidio Cultural”, ral. Desde la creación del Insti- mas, así como el mantenimiento del Presupuesto Anual del Con- en Venezuela, como: la asigna- tuto Nacional de Cultura y Bellas de gastos corrientes de las mis- sejo Nacional de La Cultura (CO- ción de recursos financieros a Artes (INCIBA) en el año 1985 mas; con una marcada inheren- NAC). una institución o grupo cultural hasta el actual Consejo Nacional cia en su asignación hasta el año sin fines de lucro, para comple- de la Cultura (CONAC), las orga- 1998 del entonces Congreso de tar los ingresos requeridos en la nizaciones culturales venezolanas la República, a través de sus Co- 45
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B bilidad en la protección y promoción de un proceso ble excluir a nadie. Por otra parte, el hecho de que de desarrollo cultural que refleje la pluralidad de las una persona esté dispuesto a pagar por la restaura- visiones que coexisten en nuestras sociedades para ción (o supervivencia) del Juicio Final, la obra de que, tal como lo recomiendan los especialistas en Miguel Ángel, sugiere que hay beneficios que se de- políticas públicas en la materia, contribuya verda- rivan de la mera existencia de ciertos bienes cultura- deramente a generar un diálogo intercultural, a esti- les. Estos beneficios no pueden ser incorporados en mular la participación ciudadana, a fortalecer la con- los precios. Se dice, en estos casos, que los bienes formación del tejido social, a construir una sociedad culturales son públicos o de cuota. La combinación más democrática, para mencionar solamente algu- de esas dos características genera los cuatro tipos nos de los objetivos de las políticas culturales. posibles de bienes económicos puros. Aceptemos que la actividad cultural genera exter- La teoría económica establece que la provisión nalidades positivas (David Melo y Omar López, s.f.: eficiente de aquellos bienes culturales que clasifi- p. 3) como las derivadas del beneficio social produ- quen como privados o de cuota no implica la parti- cido por disfrute individual de los bienes culturales, cipación del Estado y, por tanto, no constituyen el o las debidas a la conservación de la herencia cultu- objeto de una política pública. En cambio, los bines ral para las generaciones futuras, o las que tienen públicos o comunes (para los cuales no es viable la que ver con la teoría del bienestar y se apoyan en la exclusión) no pueden ser provistos eficientemente existencia de amplios sectores de la población sin por el mercado, en estos casos deben diseñarse arre- ingresos adecuados. glos institucionales específicos para regular su pro- visión. Estos arreglos pueden suponer una mayor o La economía del bienestar clasifica los bienes eco- menor participación directa o indirecta del Gobier- nómicos de acuerdo con dos características: rivali- no central, estadal, local o incluso, una redefinición dad en el consumo y posibilidad de exclusión. Exis- de los derechos de uso y propiedad de los bienes te rivalidad cuando el consumo de un bien por un culturales en cuestión. consumidor reduce o impide totalmente sus posibi- lidades de consumo por otros consumidores. No hay En consecuencia, las políticas culturales deben es- rivalidad, en cambio, cuando en el caso de bienes tar encaminadas a subvencionar aquello que produz- culturales un grupo de espectadores disfruta de la ca externalidades positivas con la intención de aproxi- Monalisa de Leonardo Da Vinci, del Balzac de Ro- marse a un punto de eficiencia que no sea posible din, o de las esculturas de Alejandro Otero, en una por medio del mercado (David Melo y Omar López, plaza pública. El disfrute de estos bienes por unos s.f.: p. 4). Se sugiere dejar a las leyes del mercado consumidores no merma su calidad o integridad. aquellas actividades en las que el punto de eficiencia deseable sea determinado por las preferencias de los La otra característica, la viabilidad de la exclusión consumidores y las estrategias de los productores. se refiere a la posibilidad de excluir a los consumido- res que quieran usufructuar de un bien sin incurrir El mensaje primordial es que el sector cultural en los costos asociados a esto. Así es posible excluir efectivamente genera recursos significativos a la eco- del disfrute de la lectura de un libro o una película nomía; la cultura suma y ofrece un valor agregado proyectada en una sala de cine, por ejemplo, a aque- esencial en el mundo moderno (creatividad), cuan- llos que no han pagado por él. Sin embargo, hay tificable en términos económicos hasta cierto pun- ciertos bienes culturales de cuyo disfrute no es posi- to, y genera empleo.70 Igualmente la dinámica de 70 Vase Keith Hackett y Peter ture, febrero 2000. Albert Juneau, Canadá, diciembre 1998. Javier ciones de la Comunicación, Univer- Ramsden “The Employment and Impact Économique des Activi- Machicado, 2004, op. cit. Ancí- sidad de Manizales, Comunicación- Enterprise Characteristics of the tés du Secteur de la Culture, Des zar Narváez Montoya, “Industria cultura-región, 2000. Luis Stolovich; Cultural Sector in Europe”, A Re- Cinq Régions du Montréal Mé- cultural, empleo y región”, en Graciela Lescano y Jos Mourelle, port for Banking on Culture tropolitain et de la Région de revista Escribana, Manizales, 1997, op. cit. (BoC1), England, Banking on Cul- L’Óle de Montréal, Montreal, Colombia, Centro de Investiga- 46
  • M A R C O C O N C E P T U A L . L A C U LT U R A P O R L A Q U E V I V I M O S algunas actividades demuestra que los recursos des- los problemas de equidad en el contexto de la so- tinados pueden ser inversión económica y que mu- ciedad de la información. chos agentes culturales tienen el potencial de entrar en dinámicas de mercado. En esta moderna visión La idea de capital social es un término novedoso del desarrollo se han detectado una serie de ele- e importante en la reciente discusión en las ciencias mentos, principalmente de índole cultural, que con- y en la gestión pública y, surge como una respuesta tribuyen en forma importante a la superación de la a la estrechez de los enfoques meramente técnicos. pobreza71 y al desarrollo sustentable en los países. Un importante número de investigaciones en las úl- Estos elementos constituyen lo que se ha denomi- timas décadas ha demostrado con datos empíricos nado capital social.72 cómo diversos componentes del tejido social básico inciden en las posibilidades de crecimiento y desa- 1.2. Capital social y capital cultural rrollo. A partir de estos descubrimientos, la idea de capital social73 ha pasado a constituir la médula de Así, tenemos que el capital social, considerado como la política social tanto en los países avanzados como activo social, es decir como aptitud de los actores en los denominados “en desarrollo” y a formar par- para asegurarse beneficios de acuerdo a pertenen- te central de los proyectos de desarrollo e institu- cia a redes u otras estructuras sociales forma parte ciones de cooperación internacional y, los progre- de la dimensión cultural característica de un grupo sos en capital social pasaron a ser criterios de medi- determinado. En su concepción instrumental ligada ción de primer orden en la consideración del éxito a aspectos sociales como la capacidad organizativa, de los proyectos financiados o a financiar. de conformación de redes, de confianza, de resolu- ción de conflictos en la comunidad, de capacidad Por supuesto que construir capital social no es inclusiva de los ciudadanos es un capital que de tarea fácil pero es hoy condición fundamental para forma potencial puede apalancar la resolución de enfrentar la pobreza, como tarea de todos, y para 71 En general la pobreza se defi- conceptualización, sociólogos y tales como respeto a la dignidad lifica. La primera, la cultura, sub- ne como carencias de recursos economistas que se orientaron a del otro, justicia, solidaridad y to- yace en todas las dimensiones, materiales para tener condicio- descubrir cuales otros factores, dis- lerancia para facilitar la conviven- en todos los planos de una so- nes de vida que la sociedad con- tintos a los económicos, podrían cia. ciedad. Definida como “maneras sidera básicas. Otros autores van estar interviniendo o estar asocia- de vivir juntos” por la Comisión 73 El debate contemporáneo más allá e incorporan carencias dos a las diferencias de desarrollo Mundial de Cultura y Desarrollo sobre el capital social se inició de capacidades que son, a nues- de regiones y países especialmen- de la Unesco, la cultura es ese con los estudios de Glen Loury tro juicio, políticas que dificul- te en aquellos casos en que no se conjunto de valores, costumbres, (1977), éste identifica los recur- tan la satisfacción de las observa relación directa, sino que ideas y muchos otros elementos sos sociales útiles para el desa- necesidades materiales. Se con- a veces hasta inversa, entre los re- compartidos que conforman la rrollo del capital humano y los cibe la pobreza como la dificul- cursos disponibles en un país o re- identidad de las personas. La efectos que tienen sobre las re- tad de los seres humanos para gión y el nivel de bienestar de su cultura como “factor decisivo de laciones familiares y comunita- atender las necesidades que le población. Entre estos investigado- cohesión social”, según el mis- rias. Sin embargo, el capital brindan bienestar material y es- res y autores podemos mencionar mo autor, es la base que da sus- social como tal, toma vigencia piritual para tener una vida dig- a James Coleman, Robert Putnam, tento al capital social. La cultura analítica a partir del estudio de na, en su medio, las principales Kenneth Newton, Stephan Bass, cruza todas las dimensiones del James Coleman (1990). Más ade- necesidades son: alimentación, Amartya Sen y Bernardo Kliksberg. capital social de una sociedad. lante, y gracias al trabajo que salud, vivienda, educación, trans- Estos autores enfatizan diversos as- “La cultura subyace los compo- realiza Robert Putman (1993) porte, seguridad social, partici- pectos del Capital Social y mayori- nentes básicos considerados ca- sobre Italia, el interés por el es- pación, información y trabajo, tariamente coinciden en 1) el pital social, como la confianza, tudio del capital social recibe un algunas de éstas son un medio importante papel que juegan en el el comportamiento cívico, el gra- nuevo impulso. El capital social para satisfacer necesidades ma- ámbito societal e institucional, los do de asociatividad. Las relacio- se convierte en sujeto de diver- teriales, pero también son a nues- niveles de confianza entre los ac- nes entre cultura y desarrollo son sos análisis, lo que tiene como tro juicio una necesidad tores en una sociedad, 2) la exis- de todo orden, y asombra la es- consecuencia que su conceptua- espiritual, es el caso de la parti- tencia y la práctica, por parte de casa atención que se les ha pres- lización haya sido muy amplia. cipación, la información, el tra- esa población, de normas cívicas, tado. Aparecen potenciadas al Cultura y capital social son, jus- bajo y la educación. 3) el nivel de asociatividad que revalorizarse todos estos elemen- tamente, esas “claves olvidadas”, incide directamente en el fortale- tos silenciosos e invisibles, pero 72 El concepto de capital social esas “palancas formidables” para cimiento del tejido social y por úl- claramente operantes, involucra- surge aproximadamente hace unos el desarrollo, como el mismo timo, y muy importante 4) la dos en la idea de capital social” 10 años, siendo algunos de los in- Bernardo Kliksberg (2000) las ca- presencia en la cultura de valores (Bernardo Kliksberg, 2000). vestigadores responsables de su 47
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B hacer funcionar la democracia. El aspecto clave de rado, a partir de la misma, modelos organizaciona- estos procesos pasa a ser la asociatividad en la les inéditos, conocimientos nuevos, redes de coope- medida en que ella es considerada como la virtud ración interna, creación de fuentes directas de em- ciudadana sobre la cual descansa una participación pleo74 y numerosas industrias, entre otros benefi- efectiva en el gobierno democrático y, en un ele- cios. Todo ello, ha enriquecido su perfil como so- mento clave del fortalecimiento y movilización del ciedades y simultáneamente ha mejorado su marca capital social. Se propende a la creación del capital país y competitividad. Para un país, la competitivi- social si las personas no se aíslan, sino que se en- dad se traduce en la posibilidad que tienen sus ciu- cuentran integradas a la sociedad, participando, in- dadanos para alcanzar un nivel de vida elevado y terconectadas, formando parte de redes sociales y creciente (Michael Enright; Antonio Francés y Edith compartiendo valores prosociales. Esto supone la Scott Saavedra, 1994: p. 67). De modo que, frente a búsqueda de la equidad y la capacidad de antepo- la agenda de problemas sociales y económicos que ner el bien de todos a los intereses personales. Se presentamos como país, la cultura no es un obstá- trata de promover individuos responsables y corres- culo, sino que es un aliado formidable para el dise- ponsables, comprometidos con el progreso, el tra- ño de políticas públicas que promuevan las condi- bajo productivo, y con conciencia de los bienes co- ciones favorables para el desarrollo sustentable de lectivos y lo público al cumplir con las leyes. la competitividad que hoy se requiere. Por ejemplo, la cultura contribuye ampliamente al desarrollo de Es en esta tarea de fortalecimiento del tejido so- contenido y de aplicaciones, lo que representa uno cial donde las tendencias actuales apuntan hacia la de los elementos clave de la competitividad en la comprensión de la cultura como una parte central sociedad de la información. del capital social (Bernardo Kliksberg y Luciano Tomassini, 2000). En términos generales puede afir- En los últimos años, se argumenta que los países marse que el capital social lo constituyen valores, occidentales más desarrollados se encuentran en un actitudes y patrones conductuales compartidos por proceso de gestación de una nueva economía, que una población, lo cual asegura la cohesión social, se caracterizaría por la aplicación generalizada de la facilita la interrelación y cooperación de los hom- información y el conocimiento, tanto en los proce- bres entre sí y con las instituciones que conforman sos productivos como en las transacciones comer- la sociedad. Se trata de actitudes que contribuyen a ciales, designando a un conjunto difuso de elemen- que las personas trasciendan las relaciones conflic- tos que tratan de recoger las características del nue- tivas y competitivas para lograr una cooperación y vo entorno en el que se mueven los procesos eco- ayuda mutua, donde los esfuerzos se unan para lo- nómicos generadores de valor añadido. El avance grar fines compartidos. de esta reciente economía sería producto de la difu- sión masiva de las tecnologías de la información y De hecho, se evidencia que los países que han la comunicación75 (en adelante, TIC) en general, y el sabido apoyarse en la cultura y potenciarla, han gene- uso extensivo de la red Internet, en particular. 74 En Venezuela, el análisis y nejar un total estimado de 10.000 emisión y difusión (como tele- cada, se denomina TIC (o la ‘red estudio de los procesos de las trabajadores aproximadamente. visión y radio), puesto que no de redes’). Ver, Comisión econó- organizaciones culturales adquie- sólo dan cuenta de la divulga- mica para América Latina y el 75 Las TIC se definen como sis- ción de la información, sino que re gran relevancia, sobre todo si Caribe, “Los caminos hacia una temas tecnológicos mediante los además permiten una comuni- se considera que durante los úl- sociedad de la información en que se recibe, manipula y pro- cación interactiva. El actual pro- timos ocho años (1995-2003), un América Latina y el Caribe”, cesa información, y que facili- ceso de convergencia de TIC (es promedio de 2.000 organizacio- Bávaro, Punta Cana, República tan la comunicación entre dos o decir, la fusión de las tecnolo- nes culturales de todo el país, Dominicana, Conferencia Minis- más interlocutores. Por lo tanto, gías de información y divulga- han solicitado subvenciones por terial Regional Preparatoria de las TIC son algo más que infor- ción, las tecnologías de la parte del Estado. Organizaciones América Latina y el Caribe para mática y computadoras, puesto comunicación y las soluciones Culturales que se estiman ejer- la Cumbre Mundial sobre la So- que no funcionan como sistemas informáticas) tiende a la coales- cen impacto en la economía del ciedad de la Información, 29 a aislados, sino en conexión con cencia de tres caminos tecnoló- país, principalmente al conside- 31 de enero de 2003, CEPAL. LC/ otras mediante una red. También gicos separados en un único rar lo que a la ocupación de la G.2195 (CONF.91/3), 24 de di- son algo más que tecnologías de sistema que, de forma simplifi- fuerza laboral se refiere, al ma- ciembre, pág. 3. 48
  • M A R C O C O N C E P T U A L . L A C U LT U R A P O R L A Q U E V I V I M O S De igual modo, la masiva incorporación a la ac- ria de las industrias culturales: editoriales, del entre- tividad económica de las TIC, los efectos del pro- tenimiento, del espectáculo, de los medios de co- ceso de mundialización económica y el cambio en municación. los patrones de consumo de las familias –costum- bres, actitudes, deseos, expectativas y preferencias Vale destacar, a manera de ejemplo, que el im- de los usuarios o públicos metas, es decir, preci- pacto de la tecnología ha sido más profundo en la siones muy afinadas que nos señalan cómo se está industria del disco que en la del libro debido a la moviendo el usuario o beneficiario en orden a lo amplia difusión de aparatos para realizar copias para simbólico, en términos de oferta y demanda– sien- uso privado a muy bajo costo –desde los aparatos tan las bases de un importante proceso de transfor- grabadores y reproductores de sonido hasta las com- mación económica, que podemos condensar en la putadoras personales– y a la utilización de internet transición hacia una economía basada en el cono- para acceder a música grabada en formato digital. cimiento. 76 En estos casos, o bien el producto permite ser digi- talizado y distribuido a gran escala en este formato, Paralelamente, tiene lugar un fenómeno de cre- o bien, se trata de bienes tangibles, cuya venta y ciente digitalización77 en aquellos productos y servi- distribución va acompañada de un amplio abanico cios que se prestan a ello. Sería el caso de las indus- de servicios de valor agregado (información, aseso- trias de contenidos78 (content industries); cinemato- ramiento, soporte técnico, pago, etc.) suministrados gráfica y audiovisual; fonográfica; empresas produc- a través de la red. Además, el dilema acerca de la toras de software (programas de ordenador) y servi- expansión del mercado es más importante en la pro- cios financieros por la red, entre otros. Así mismo, ducción y distribución de expresiones intangibles los avances tecnológicos hicieron irrumpir en el fijadas en soportes tangibles79 como CD, libros o vi- mercado nuevos medios de reproducción, difusión deos que en el caso de las acercadas al público a y explotación de los productos culturales y consi- través de un servicio como, por ejemplo, una obra guientemente implican una expansión extraordina- de teatro en vivo. 76 En los próximos años vere- original: Creating Value in the produciendo un progresivo so- tor de las industrias de conteni- mos consumarse la transición de Network Economy, Trad. Guiller- lapamiento de actividades entre dos digitales: Empresas editoria- una economía de capital a una mo Masio, Harvard Business sectores que tradicionalmente se les (libros, publicaciones), Medios economía basada en el conoci- Scholl Press, USA, 1999. La era dedicaban a la generación, pro- de comunicación (prensa, radio, miento. Al respecto, Don Taps- de los negocios electrónicos. ceso y distribución de diferentes TV), Empresas que ofrecen Ser- cott describe con gran acierto y Cómo generar utilidades en la tipos de informaciones y, por vicios de Internet (conexión, hos- precisión los doce (12) cambios economía digital, Colombia, Ed. consiguiente, a negocios comple- pedaje, desarrollo de webs, globales de una economía digi- McGraw-Hill Interamericana, tamente diferenciados. Hoy esta marketing, publicidad), Empresas tal, desencadenados por el cre- S.A., 1999. Título Original: Blue- situación está cambiando rápida- de Servicios de información pro- ciente impacto de las nuevas print to the digital Economy, mente, sobre todo a raíz de la fesionales (brokers de informa- tecnologías de la información y Trad. Cecilia Ávila de Barón, difusión de las aplicaciones mul- ción, productores de bases de las comunicaciones, a saber: co- Alliance for Converging Techno- timedia, por lo que la incursión datos), Empresas del sector infor- nocimiento, digitalización, vir- logies Corporation, USA, 1998. La de unas empresas en el terreno mático (editores de software, de- tualización, molecularización, Economía Digital, Colombia. Ed. propio de otras se percibe como sarrolladores de aplicaciones integración / interconexión en McGraw-Hill Interamericana, una tendencia imparable que no multimedia), Operadores de te- red, desintermediación, conver- S.A., 1997. Título Original: The ha hecho más que empezar. Este lecomunicaciones (fijas, móviles, gencia, innovación, proconsumi- Digital Economy, Trad. Magaly hecho está dando lugar a fre- cable, satélite). dor, inmediatez, globalización y Bernal Osorio, The McGraw-Hill cuentes operaciones de alianzas, 79 Los soportes materiales en discordancia. Sin embargo, al Companies, Inc. USA, 1996. Don compras o fusiones entre empre- que se fijan y comercializan las revisar los diferentes indicadores Tapscott, David Ticoll y Alex sas pertenecientes al macrosec- obras incluyen los casetes sono- de los sectores que conforman Lowy, Capital Digital. El poder tor de las tecnologías de la ros y visuales, los discos com- las industrias culturales y comu- de las redes de negocios, Madrid, información y la comunicación pactos, las películas, etc. Los nicacionales así como las tecno- España, Grupo Santillana de Edi- (TIC). medios de fijación y reproduc- logías de la información, no es ciones, Colección taurusesdigital, 78 Se entiende por industrias de ción comprenden los equipos de difícil darse cuenta de las marca- 2001. Título original: Digital Ca- contenidos digitales, a todas grabación y reproducción de vi- das diferencias que existen en- pital, Harnessing the Power of aquellas actividades productivas deo, cine y audio, etc. Los me- tre Norte y Sur. Ver Don Tapscott, Business Webs, Trad. María Cón- relacionadas con la generación, dios de utilización de obras La creación de valor en la eco- dor, USA, 2001. proceso y distribución de conte- incluyen la transmisión de pro- nomía digital, Argentina, Edicio- 77 En efecto, gracias a este factor nidos en formato digital. Tipos gramas vía satélite, por cable, por nes Granisa S.A., 2000. Título tecnológico, actualmente se está de empresas que integran el sec- fibra óptica, video, etc. 49
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B Lo cierto es que la tecnología se ha ido asentan- ción de políticas culturales, tanto en el ámbito pú- do en todas las parcelas de nuestras vidas, y la so- blico como en el privado. ciedad de la información comienza a ser un hecho. Cualquiera que sea la definición que se escoja, es Las industrias culturales y comunicacionales prota- preciso reconocer que su desarrollo no debe conju- gonizan una importante reorganización tecnológica, garse en futuro, sino que tiene manifestaciones ya económica y normativa en un contexto mundial, ca- presentes en la realidad. Se puede apreciar que la racterizada por una visible transformación de las estra- tendencia en la economía al entrar el siglo XXI, se tegias de los agentes culturales y económicos, de su orienta hacia el crecimiento de los sectores en los organización y de las relaciones de poder entre ellos. cuales el conocimiento es el insumo crítico princi- Pero, también es cierto que las tendencias internacio- pal: la industria del software, la microelectrónica, la nales de recomposición de los mercados culturales biotecnología, los nuevos materiales, las telecomu- respecto a los sistemas de producción, distribución y nicaciones, la química fina y otros. comercialización, que vienen desarrollándose en las últimas décadas, confirman que las industrias cultura- 1.3. El impacto económico de la cultura les y de la comunicación latinoamericana se hallan rezagadas. En el período de los últimos quince años, Del mismo modo, es meridiano, que las industrias se desvela, en los países latinoamericanos, un desarro- de la sociedad de la información, que incluyen a las llo bastante distorsionado entre producción y consu- industrias culturales –de contenidos–, los medios de mo cultural; tanto en comparación con los movimien- comunicación, las telecomunicaciones (extensión tos a escala mundial como por los desniveles internos telemática, redes) y tecnologías de información, se en nuestra región, y dentro de cada país. han convertido en uno de los sectores más impor- tantes y de más rápido crecimiento en la economía Progresivamente se acentúa su lugar periférico en mundial. Están creando nuevos empleos y oportu- la comercialización 80 de productos culturales. De nidades; recientes productos y servicios finales, im- modo que, es indudable que se hace imprescindible pulsando la adición económica y, mejorando la com- realizar un esfuerzo conjunto por parte del Estado petitividad de los países en el comercio exterior. venezolano –como lugar del interés público– y del sector empresarial, mediante aportes directos o con En lo particular, las industrias culturales y de la base en un sistema legislativo de incentivos econó- comunicación –denominadas en los Estados Unidos micos que permita mantener, fortalecer y acrecentar como industrias del entretenimiento y, en Europa, cuantitativa y cualitativamente los mecanismos en la como industrias culturales y dirigidas sobre todo al producción y difusión de los bienes y servicios cul- sector del ocio– están inmersas dentro de esta socie- turales nacionales, como estrategia de una política dad de la información, principalmente porque el pública innovadora, dirigida a reducir la creciente impacto que han tenido las TIC en relación con el dependencia con los conglomerados comunicacio- sistema de producción cultural industrial-masivo, nales y multimedia transnacionales. implica un aumento de la productividad y, esto se traduce en aspectos ligados al trabajo cultural en La actividad de las industrias culturales tiene dos términos de empleo así como en establecer las im- importantes implicaciones que, sin embargo, no están portantes consecuencias que tiene para la elabora- desligadas la una de la otra. Los límites entre el papel 80 “El comercio mundial de bie- sado de 95.340 a 387.927 millo- tos culturales, mientras que núan y surgen nuevos actores: en nes y servicios culturales ha cre- nes de dólares de los EEUU. Sin EEUU, Alemania, Reino Unido y 1998, China pasa a ser el tercer cido exponencialmente a lo largo embargo, el grueso de estos in- Francia concentraban el 47% de exportador mundial, y los nue- de las dos últimas décadas. En- tercambios se realiza entre un re- las importaciones. Estos altos ni- vos ‘cinco grandes’ originan el tre 1980 y 1998 los intercambios ducido número de países. Así, veles de concentración de expor- 53% de las exportaciones y el comerciales de libros, revistas, por ejemplo en 1990, Japón, tación e importación de bienes 57% de las importaciones cultu- música, artes visuales, cine y fo- EEUU, Alemania y el Reino Uni- culturales no parecen cambiar rales”. (Unesco-Cerlalc, 2002: tografía, radio, televisión, juegos do concentran el 55,4% del total radicalmente a lo largo de los págs. 11-12.) y artículos de deportes han pa- de las exportaciones de produc- años noventa, aunque sí se ate- 50
  • M A R C O C O N C E P T U A L . L A C U LT U R A P O R L A Q U E V I V I M O S de las industrias culturales en el desarrollo de proce- miento, de acuerdo al Informe publicado por la Or- sos sociales, por una parte, y como generadoras de ganización Mundial de la Propiedad Intelectual (2002: producto económico, por otra, cambian vertiginosa- p. 13) sobre la importancia económica de las indus- mente en el tiempo, se vuelven a dibujar con cada trias y actividades protegidas por el derecho de au- avance tecnológico y comunicacional. Dentro de un tor y los derechos conexos, en términos de su inci- espíritu de respeto por la pluralidad en los contenidos dencia sobre el Producto Interno Bruto (PIB) en los y en las posturas ideológicas, respetando principios países miembros del Mercosur y Chile, la economía elementales de libertad de expresión o de defensa de de la cultura, comprende: la diversidad cultural, Estado, empresa privada, orga- nizaciones no gubernamentales, organizaciones socia- “... actividades y procesos diversos, con lógicas les, individuos, tienen todos el reto y el compromiso sociales y económicas diferentes. Incluye el arte, de mantener un producción cultural plural: las indus- en sus diversas manifestaciones (música, teatro, trias culturales tienen un alto potencial para contribuir plástica, artesanía, etc.), incluyendo el espectá- en este propósito. En tal sentido, con este estudio pre- culo artístico en vivo, el patrimonio cultural y su tendemos contribuir al reconocimiento de la impor- conservación (museos, etc.); las “bellas artes” y tancia que la comprensión del volumen económico de otras artes –excluidas de los conceptos restricti- las industrias y actividades relacionadas con la cultura vos de cultura–. En particular, se destacan los tiene respecto de las políticas públicas. Para ello de- productos de representación, como la puesta en bemos registrar las perspectivas de lo que significa el escena de obras de teatro o los recitales de músi- sector cultural de la economía.81 ca, o en forma más amplia comprendiendo a los espectáculos o fiestas de todo tipo en que se eje- Las áreas de análisis más frecuentes en Economía cuten obras de algún autor. El producto de estas de la Cultura (Gobierno de Chile, 2001: p. 16) son: industrias es un servicio que es consumido en el mismo acto de su producción. Esta cualidad de – El gasto tanto de los hogares como unidad final dichos productos artísticos les imprime un carác- de consumo del Estado en sus distintos niveles ter único e irrepetible. Incluye, aún, las denomi- de injerencia y del sector privado; nadas industrias culturales (cine, libros, discos, – El empleo directo e indirecto que genera la ac- etc.), actividades que producen en escala masiva tividad cultural en las fases de producción o crea- y mediante métodos industriales, bienes materia- ción, distribución, difusión o comercialización, les que reproducen las creaciones culturales (li- consumo y preservación en el mercado nacional terarias, musicales, dramáticas, etc.); y las indus- e internacional de productos, bienes y servicios trias cuyo producto es un soporte físico de la culturales; obra, como es el caso de la industria editorial o – El aporte al producto interno bruto de las acti- de la discográfica, cuyo producto es un objeto vidades culturales; que es consumido por el público a lo largo de – La relación de las actividades culturales como toda su vida útil, siendo posible que se realicen actividades económicas con otras áreas de la eco- múltiples lecturas o audiciones. La existencia de nomía nacional. dichos productos está unida al desarrollo de la tecnología de reproducción, desde Gutenberg al Frente al relativo problema que supone concretar DVD, e implica que cada producto que incluye y acotar cuáles son los límites del objeto de conoci- una obra es reproducido múltiples veces.” 81 “Se pueden definir asimismo riesgos e incertidumbre que im- ductos. En este contexto, los pro- conciertos, televisión cerrada, otras características relevantes de plican lanzar un producto al ductores cumplen un rol muy etc.– como así también de los este tipo de industrias, como las mercado debido a la necesidad importante a la hora de asumir gustos, preferencias y modas de economías de escala, la difícil de invertir en activos altamente los riesgos que implica lanzar un cada mercado, los cuales suelen cuantificación del valor agrega- específicos, por el lado de la producto al mercado. La deman- ser cambiantes. En general, un do que se genera en la actividad oferta, y la esencia errática e im- da de este tipo de productos es, autor no puede asumir este tipo creativa, la intensidad en la utili- predecible de la demanda y el en su mayoría, altamente depen- de riesgos por sí mismo”. (OMPI, zación de recursos humanos, los ciclo de vida corto de los pro- diente del ingreso –libros, discos, 2002, pág. 16). 51
  • 2 METODOLOGÍA S E C T O R C U LT U R A L . ESTIMACIONES MACROECONÓMICAS
  • L a relación de interdependencia entre la cultura Para el momento de esta publicación, las cuentas y el crecimiento y desarrollo económico de las macroeconómicas (de producción y producto, de naciones exige la definición de indicadores que oferta y utilización y los equilibrios macroeconómi- permitan estimar el comportamiento de la econo- cos) del período 1997 a 2002 estaban en proceso de mía en su conjunto y la importancia del sector cul- publicación y el año 2003 en proceso de revisión y tural en la generación de valor agregado de una re- consolidación. Por esta razón se excluye de las esti- gión. Para ello se utilizan métodos y clasificaciones maciones llevadas a cabo en el presente estudio del de carácter internacional que hacen posible la com- Sector Cultural. paración de las estadísticas y la presentación de re- sultados macroeconómicos, a fin de contribuir al Es bueno resaltar que todo análisis que intente análisis de distintas áreas de la economía, la evalua- medir el crecimiento económico de las actividades ción de las distintas políticas en el área económica, económicas características y relacionadas con dicho financiera, fiscal, social, etc., así como al diseño de sector debe tomar en consideración la necesaria in- estrategias que intentan mantener o cambiar rum- tegración con el Sistema de Estadísticas y Cuentas bos en el empuje de cualquier actividad económica Macroeconómicas de Banco Central de Venezuela generadora de bienes y servicios de interés para las (en adelante BCV). No obstante, es posible que al- naciones. gunas clasificaciones de actividades y productos no estén desagregadas al nivel requerido por los análi- En Venezuela, la elaboración de las estadísticas y sis especiales, como el caso que nos ocupa. La idea cuentas macroeconómicas está bajo la responsabili- es realizar esfuerzos que permitan agregar consis- dad del Banco Central, quien realiza estimaciones tencia y cobertura a las estimaciones nacionales, a del Producto Interno Bruto por actividades econó- fin de retroalimentar el Sistema Estadístico Nacio- micas tomando en consideración la Clasificación nal, elaborando un Sistema Satélite de Indicadores y Industrial Internacional Uniforme (CIIU)82 y el Clasi- Cuentas Macroeconómicas del Sector Cultural. ficador Internacional de Productos. Es a partir de 1997, con el Programa de Actualización de las Cuen- Con este trabajo se inicia el proceso de construc- tas y Estadísticas Macroeconómicas (en adelante, ción de dicho subsistema. Sin embargo, se requiere PRACEM), actualmente en ejecución, que se logra el esfuerzo conjunto de las distintas Instituciones una mayor apertura en cuanto a las actividades eco- relacionadas con el sector, que logre la integración nómicas y productos fundamentales. Este esfuerzo eficiente de las posibles fuentes de información dis- de actualización estadística y metodológica en el ponibles en indicadores de interés para los distintos cambio de año base (1997 en sustitución de 1984), objetivos de análisis y seguimiento de las activida- permite la obtención del Equilibrio Macroeconómi- des características y relacionadas con la cultura, para co, es decir, el análisis de la Oferta Total y la De- lo cual es de vital importancia la continuidad en el manda Total, en sus distintos componentes. tiempo de todos los procesos. 82 Clasifica las actividades eco- Unidas, en consulta con diversos dística para cada uno de los sec- gama de actividades. 4. Organi- nómicas productivas de los es- países del mundo y con la parti- tores económicos. 2. Poder cla- zar la información estadística de tablecimientos como unidades cipación de varios organismos sificar unidades estadísticas por la estructura económica del país. de investigación o unidades es- internacionales de estadística. Sus actividad económica principal 3. tadísticas. Esta clasificación ha objetivos son: 1. Ser instrumento Cubrir la estructura económica sido elaborada por la Naciones del proceso de producción esta- del país a través de una amplia 55
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B TABLA 1 Sector cultural. Estimaciones macroeconómicas Sistema estadístico nacional BCV Por actividades económicas SEN Según la clasificación internacional de actividades y productos Sistema estadístico nacional del sector cultural UASC según actividades económicas características SEC Registros Estadísticas básicas Estimaciones e indicadores macroeconómicas e Análisis y evaluación Encuestas AECC índices de desarrollo de resultados AERC cultural UASC: Unidad de Análisis del Sector Cultural AECC: Actividades Económicas Características del Sector Cultural AERC: Actividades Económicas Relacionadas con el Sector Cultural BCV: Banco Central de Venezuela SEC: Sistema Estadístico Cultural SEN: Sistema Estadístico Nacional 2.1. La producción de estadísticas de la Comisión de Administración Pública (1972), culturales en Venezuela La Planificación Cultural en Venezuela (Unesco-M. Marie, 1972) y 1er. Informe sobre el Sector Cultural A pesar de varios intentos por crear un Sistema de (noviembre 1972-noviembre 1973) encargado por el Estadísticas Culturales, a la fecha se evidencia una Despacho del Ministro de Estado para la Juventud, ausencia del mismo. Existen pocos pero interesan- la Ciencia y la Cultura Dr. Rodolfo José Cárdenas.83 tes estudios culturales realizados en fechas anterio- Este Informe fue realizado por Jean Zune, Florinda res a la presente investigación. Pero todos han con- Pena Miret y Álvaro Matos Córdova (Inciba), en el cluido en la exigua estimación y valoración estraté- primer período de Gobierno del Dr. Rafael Caldera gica de la función investigativa como un elemento en el marco del IV Plan de la Nación. Comprende clave en la formulación, ejecución y evaluación de ocho volúmenes: Vol. I. Descripción del Sector, Vol. las Políticas Culturales. II. Análisis y Recomendaciones, Vol. III. Inventarios Regionales, Vol. IV. Bellas Artes, Letras y Folklore, Haciendo un recorrido en la evolución de estos Vol. V. Medios Tradicionales y Modernos, Vol. VI. estudios, podemos cronológicamente señalar los más Imagen y Proyección Internacional y Vol. VII. En- importantes. Así, tenemos los informes: Política Cul- trevistas. tural de Venezuela (Unesco-Silva Cáceres, 1971), El Hecho Cultural en Venezuela. El Inciba y la Difu- En el V Plan de la Nación –correspondiente al sión de la Cultura (Inciba, 1972), Informe Sectorial primer período de gobierno de Carlos Andrés Pé- 83 Despacho del Ministro de Es- Informe sobre el Sector Cultural. tado para la Juventud, la Cien- Análisis y Recomendaciones. cia y la Cultura “Primer Informe Bases Preliminares para el Plan sobre el Sector Cultural. Descrip- Nacional de Cultura”, Volumen II, ción del Sector”, Caracas, Vene- Caracas, Venezuela, noviembre, zuela, noviembre 1973. “Primer 1973a. 56
  • M E T O D O L O G Í A . E L S E C T O R C U LT U R A L . E S T I M A C I O N E S M A C R O E C O N Ó M I C A S rez– se realizó el diagnóstico Estructuras Adminis- que Alí González Ordosgoitti. En este mismo perío- trativas de las Políticas Culturales (1976-1977) a ni- do y en el marco del VII Plan de la Nación –no eje- vel nacional para la Unesco, mediante encuestas a cutado–, se realiza la Encuesta Cultura y Municipio. 236 instituciones culturales, tanto públicas como Encuesta Nacional para un Diagnóstico Prospectivo privadas, siendo el criterio para su selección la im- y la Formulación de una Política Cultural Munici- portancia de la actividad que desarrollaban. Empren- pal por la COPRE y que venía a confirmar y comple- dido por el Dr. Felipe A. Massiani, Director de Pla- mentar los datos que ya habían sido obtenidos en la nificación del Consejo Nacional de la Cultura y con Encuesta Nacional “Estado y Cultura”. Se destacan la colaboración del equipo de planificación del CO- los aspectos: Organización Cultural en los Concejos NAC, especialmente Jorge Cáceres Soto, Mariadela Municipales, Programación Cultural y Financiamiento Villanueva, Óscar Gámez y Gertrudis Rojas. de la Gestión Cultural. En materia de Censos y Encuestas Nacionales, A mediados del año 1990 –en el segundo perío- tenemos que en 198184 –período de gobierno del do de gobierno de Carlos Andrés Pérez– y sobre la Dr. Luis Herrera Campins– y en el contexto del VI base del VIII Plan de la Nación, la Oficina Central Plan de la Nación, se realizó el I Censo Nacional de Estadística e Informática (OCEI) aceptó crear, a para el Sector Cultural elaborado por el Ministerio instancias de la Comisión Permanente de Cultura de la Secretaría de la Presidencia y el Despacho del de la Cámara de Diputados,86 el Subsistema de Es- Ministro de Estado para la Cultura, Dr. Luis Pastori. tadísticas Culturales. Por el comité coordinador se Los coordinadores –General y del Censo– fueron encontraban: OCEI, José del Valle Rodríguez y Lui- respectivamente Felipe Massiani y Clara Serfaty B. sa Alcalá; COPRE, María Jiménez; CONAC, Miriam Los Tomos I y II contentivos de las conclusiones del Carnevale y la Comisión de Cultura, Carlos Guz- Censo aparecieron a finales de 1983 y fueron com- mán Cárdenas. En su primera fase, el subsistema pletamente ignorados por la gestión iniciada en el tenía como finalidad general obtener información CONAC a partir de 1984. periódica sobre los recursos, el consumo y la parti- cipación de los hogares venezolanos a los mensa- En 1987 –en el período de gobierno del Dr. Jai- jes, bienes y servicios culturales que se puedan me Lusinchi– se elabora la Encuesta Nacional Esta- cuantificar y utilizar en los procesos de planifica- do y Cultura - Encuesta Nacional para un Diagnós- ción y de toma de decisiones para la gestión cultu- tico Prospectivo y la Formulación de una adecuada ral. En este sentido se inició el proyecto, diseñan- Política Cultural (1987), por encargo de la Comi- do una encuesta de muestreo sobre Equipamiento sión Presidencial para la Reforma del Estado (CO- Cultural del Hogar Formulario OCEI-EHC-90, que PRE)85 y, bajo la coordinación del Grupo Cultura y fue administrada con las Encuestas de Hogares de Reforma del Estado constituido por Alfredo Coronil la OCEI para el segundo semestre de 1990. Con Hartmann, María E. Jiménez Fernández, Josefina todo, sus resultados no fueron procesados por “in- Capdevielle de Mora, Myriam Molinos Abreu y Enri- suficiencia” de presupuesto. El subsistema que in- 84 Véase Despacho del Ministro 85 Comisión presidencial para la y la Formulación de una Políti- 86 Creada en mayo de 1989 fue de Estado para la Cultura, “De- reforma del Estado (COPRE), ca Cultural Municipal, Caracas, el ente que ejerciera funciones sarrollo Económico y Cultura. Encuesta Cultura y Municipio. Venezuela, COPRE, 1990. La Cul- legislativas en el ámbito nacio- Proposiciones sobre Política Encuesta Nacional para un tura en un Proyecto de Reforma nal con el firme propósito de Cultural”, SG Consultores, tomos Diagnóstico Prospectivo y la For- del Estado, volumen 10, tomo I, ordenar todo un cuerpo jurídico I-II. Caracas, Venezuela, junio mulación de una Política Cultu- Caracas, Venezuela, COPRE, moderno en lo relativo al desa- 1981. Despacho del Ministro de ral Municipal. Informe Final, 1987. Encuesta Nacional Estado rrollo cultural del país. Cabe des- Estado para la Cultura. Ministe- elaborado por Clara Serfaty, Ca- y Cultura/ Encuesta Nacional tacar que en agosto de 1993 por rio de la Secretaria de la Presi- racas, Venezuela, COPRE, no- para un Diagnóstico Prospecti- iniciativa de esta Comisión, se dencia “1er Censo Nacional para viembre 1991. Encuesta Cultura vo y la Formulación de una ade- aprobaron cinco leyes claves el Sector Cultural. (Año 1981)”, y Municipio. Encuesta Nacional cuada Política Cultural. Anexos, para el desenvolvimiento del tomos I-II. Caracas, Venezuela, para un Diagnóstico Prospectivo Caracas, Venezuela, COPRE, sector: Desarrollo Artesanal, De- 1981. 1987a. pósito Legal, Derechos de Autor, Cine y Patrimonio Cultural. 57
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B tentaba organizar los indicadores culturales del país Para el levantamiento de información, cada ente fue abandonado. de la Administración Central –incluyendo el CONAC– llenó el instrumento que para tal fin se diseñó y les Durante los años 1990-1991 se desarrolló la pri- fue enviado. En el caso de los Estados, la informa- mera fase del “Proyecto de Estadísticas Culturales”, ción sobre el gasto cultural fue recabada directa- estudio encargado por el Banco Mundial, a fin de mente por funcionarios del CONAC. Una vez proce- calcular la delimitación y estructura del gasto cultu- sada la información obtenida, en un primer momen- ral, es decir, su distribución en funciones y discipli- to se logró obtener una visión aproximada del gasto nas. Teniendo como centro de operaciones a COR- cultural por área artística y por función (formación, DIPLAN, la investigación solicitó información de los difusión, apoyo a la creación, conservación del pa- entes de la Administración Central, para lo cual se trimonio, investigación, etc.). Así mismo, la serie que elaboró un instrumento que les fue enviado, acom- se logró actualizar fue la del gasto global en cultura pañado de su respectivo instructivo y glosario de en cada Estado del país y cómo éste se distribuye términos. La información recabada permitió elabo- entre el gasto corriente y el gasto de inversión. rar cuadros comparativos sobre los aspectos antes mencionados; además de generar sus resultados en En conclusión, es indiscutible que una de las gran- la serie de la “Evolución en términos constantes del des debilidades que tiene la toma de decisiones en Gasto Cultural en relación con el Ingreso Estadal y la gerencia cultural en Venezuela tiene que ver con su distribución entre Gasto Corriente y de Inversión la inexistencia de estadísticas e indicadores que nos para el período 1988-1991”. permitan apuntar hacia los objetivos últimos de las políticas culturales que no pueden ser otros que la En el año 1995, el CONAC a fin de dar continui- creación de condiciones para el desarrollo sociocul- dad a la investigación antes mencionada, contrató tural, la democracia cultural y por ende la elevación los servicios de una consultora externa, de manera de la calidad de vida de la población. de establecer el Sistema de Estadísticas Culturales de la Oficina de Planificación del Sector Cultural. En 2.2. Crecimiento económico este sentido, para delimitar el campo de estudio se del sector cultural (PIB) tomaron como unidades de análisis las disciplinas artísticas y/o áreas de actividad cultural: teatro, mú- El indicador macroeconómico para medir la genera- sica, danza, literatura y lectura pública, cine, radio y ción de valor agregado de una nación, expresado televisión, artes visuales, museos; además de todas en el esfuerzo en el uso de los factores de produc- las actividades que pudieran agruparse dentro de la ción disponibles (Capital y Trabajo) y en la cantidad categoría: desarrollo cultural. Por otra parte, se cla- de bienes y servicios producidos con dichos facto- sificaron las acciones e intervenciones del sector res es denominado Producto Interno Bruto (PIB) público con base en una nomenclatura funcional, valorado a precios de mercado. correspondiente a los objetivos estratégicos de la política cultural, apoyo a la creación, difusión, con- El PIB de una nación, de un territorio, de una servación y patrimonio, formación de recursos hu- actividad económica, de un sector y de un estable- manos, investigación, administración, con el fin de cimiento productor puede ser estimado por el méto- efectuar un análisis transversal más fecundo de la do de la oferta a partir del valor de la producción de dinámica que produce la acción cultural estatal en bienes y servicios vendidos, descontando el valor cada disciplina y aproximarse mejor a una evalua- de los bienes y servicios utilizados en dicha produc- ción de la calidad del gasto y de los procesos que se ción, con lo cual se evita la contabilización doble estaban generando; el modelo propuesto describía de los bienes y servicios de carácter intermedio re- bastante bien el contexto en que se mueven los ac- flejados en el valor de las ventas de cada estableci- tores culturales. miento. 58
  • M E T O D O L O G Í A . E L S E C T O R C U LT U R A L . E S T I M A C I O N E S M A C R O E C O N Ó M I C A S TABLA 2 Concepto Empresas A B C TOTAL Ventas de bienes y servicios (pb) 50 100 150 300 (-) Compras de bienes y servicios (ci) 0 50 100 150 VAB = PIB 50 50 50 150 El producto interno bruto es el valor agregado de los precios, es decir refleja el movimiento real de total de cada unidad económica ubicada en una de- los bienes y servicios producidos internamente. terminada área geográfica independientemente de la nacionalidad del capital (Residente y No Residen- Desde el punto de vista estadístico, el Banco Cen- te), el cual puede ser estimado a precios de merca- tral de Venezuela elaboró Índices de Volumen (Quan- do, es decir incluyendo los impuestos indirectos tum), Índices de Precios e Índices de Valor por acti- netos (IIN) asociados a la producción (Impuestos vidades económicas de acuerdo al Clasificador de Indirectos menos Subsidios); o a costo de los facto- actividades y productos, revisado y adaptado a la res cuando se excluyen dichos impuestos. economía venezolana. Se efectuó un recuento de áreas para Manufactura en el año base (1997), y para Una segunda forma de estimación del PIB es a los servicios en 1999, levantándose información cua- través de la estimación del gasto de los agentes eco- litativa para definir la actividad característica del nómicos: Consumo de los hogares, Consumo de las establecimiento productor y el detalle de los pro- Instituciones privadas sin fines de lucro, Consumo ductos. Además, se realizaron encuestas especiales de los niveles de administración gubernamental; la para las estimaciones de los distintos índices de la Formación bruta de capital de todos los sectores producción y del consumo intermedio, así como para públicos y privados. la obtención de indicadores de seguimiento y eva- luación de las actividades económicas. Otra metodología usada para estimar el PIB es a partir de las remuneraciones a los factores de pro- En cuanto al área de producción y gastos de la ducción: Remuneraciones a los asalariados, el exce- Administración pública se realizó la apertura por pro- dente de explotación, el consumo de capital fijo, ductos para el año base. El cálculo del PIB está basa- renta de la propiedad y otros derechos. Sin embar- do en el seguimiento y evaluación de unos trescien- go, su uso queda restringido debido a la cantidad y tos (300) productos agrupados en actividades econó- calidad de las estadísticas básicas disponibles a ni- micas, sobre los cuales se analiza el fluir de los bie- vel desagregado. nes y servicios producidos internamente, y los bie- nes y servicios del resto del mundo (Importaciones En Venezuela se utiliza principalmente el método menos Exportaciones), con la finalidad de contrastar de la producción y del gasto, y el de los factores de la oferta y la demanda, total y agregada, es decir el la producción para agregados por actividades eco- Equilibrio macroeconómico, la oferta y utilización de nómicas y como mecanismo de validación de resul- todos los bienes y servicios que fluyen en el país. tados. La producción bruta y las compras interme- dias (Consumo Intermedio-CI) son estimadas a pre- Para la determinación de los Márgenes de distri- cios de cada año corriente y a precios del año selec- bución (Transporte, Comercio al mayor y Comercio cionado como base (1997), a fin de obtener el pro- al detal), se realizó una encuesta de actualización ducto interno bruto a precios corrientes y a precios en 1996 y 1997. El Equilibrio macroeconómico junto constantes; este último excluye las perturbaciones a las Cuentas de oferta y utilización contribuyen al 59
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B proceso de consolidación de las cuentas por secto- seis escenarios tomando en consideración la cober- res institucionales (público y privado), por tipo de tura de las Actividades económicas características del establecimientos (financiero y no financiero; socie- sector cultural, destacando que: dades y no sociedades). Además se efectuó un pro- ceso de validación y consolidación con una aproxi- 1. Las actividades económicas y productos carac- mación a las Cuentas de Insumo-Producto, para al- terísticos (AECC) incluyen además los Servicios gunas actividades (agricultura-manufactura, construc- de enseñanza pública y privada, al igual que el ción-inversión, etc.). estudio de Chile; y las actividades de “Otros ser- vicios de entretenimiento n.c.p” (producto 295) y Por último, es importante destacar el esfuerzo del “Servicios de bibliotecas, Actividades de museos, BCV en mejorar la consistencia estadística y meto- deportivas y otras actividades de esparcimiento” dológica de las estimaciones del sector informal y (producto 296), al igual que los otros países. las artesanías como elemento fundamental dentro 2. Las AECC excluyen los Servicios de enseñanza de la actividad económica de los países latinoameri- pública y privada como lo hace el estudio de canos. Colombia. 3. Las AECC excluyen los Servicios de enseñanza; 2.3. Definición de diversos y los productos 295 y 296 de la actividad 125. escenarios de análisis Las razones para excluir los Servicios de ense- La cobertura del área cultural, atendiendo al fluir de ñanza se fundamentan en el objetivo de la investi- bienes y servicios desde su origen hasta su utiliza- gación de medir el efecto aislado de la producción ción final, incluye la producción de bienes y servi- cultural más allá de la educación formal, tal como lo cios de uso final, las demandas intermedias de bie- hizo Colombia y Chile. nes y servicios culturales y el proceso de distribu- ción de dichos bienes y servicios hasta el consumi- El escenario 3 se define como resultado del aná- dor final (ver tabla 3). lisis de los datos de estos productos y sus compo- nentes, pues incluyen una diversidad de productos Observando las investigaciones efectuadas por y servicios n.c.p., lo cual puede generar un alto gra- otros países, en el caso venezolano se evaluaron do de sobreestimación. TABLA 3 Cobertura del sector cultural Consumo intermedio Cultura Demanda final Interna Externa Compras de bienes y Producción y distribución Compra de bienes y Exportaciones de bienes servicios en general de de bienes y servicios servicios: y servicios origen nacional e – Consumo hogares importados (culturales – Consumo IPSFL y otros) – Consumo gobierno Bienes y servicios de inversión: – FBK – Variación de existencias 60
  • M E T O D O L O G Í A . E L S E C T O R C U LT U R A L . E S T I M A C I O N E S M A C R O E C O N Ó M I C A S 2.4. Identificación de las actividades Es pertinente señalar las dificultades en la dispo- económicas características del sector nibilidad estadística ajustada a los requerimientos cultural en el caso venezolano del presente estudio. Bajo el método del fluir de los bienes y servicios se realiza el análisis y estimación Partiendo de los trabajos de investigación en el área, de las siguientes variables: llevados a cabo por otros países como Colombia,87 Chile88 y España,89 se logró identificar en el Clasifi- – Producción y Producto Interno Bruto a precios cador de Actividades y Productos disponible en el corrientes y constantes del año 1997. BCV, las actividades y los bienes y servicios con una – Consumo Intermedio a precios corrientes y cons- importante generación de producción en el área crea- tantes tiva cultural, las cuales se especifican a continua- – Oferta Total a precios corrientes y constantes ción (ver tabla 4). – Importaciones y Exportaciones – Márgenes de Distribución Por otra parte, se identificaron otras actividades – Impuestos Indirectos Netos relacionadas con la producción y distribución de – Consumo Final bienes y servicios culturales, ya sea como materias – Formación Bruta de Capital primas, materiales y suministros indispensables en los procesos de producción; o como eslabón de la cadena de distribución hasta el usuario final (ver tabla 5). 87 Ministerio de Cultura de Co- de actividades culturales encon- de entretenimiento; producción preservación de lugares y edifi- lombia, Impacto económico de tradas en las cuentas nacionales de obras de teatro; otras activi- cios Históricos; actividades de las industrias culturales en Co- de dicho país. Las siguientes son dades de entretenimiento n.c.p.; jardines botánicos y zoológicos lombia, Colombia, Colección las actividades incluidas: Edición grabación en discos gramofóni- y de parques nacionales; funcio- Economía y Cultura, Ministerio de libros, folletos, partituras y cos y cintas magnetofónicas; ac- namiento de salas de baile, dis- de Cultura de Colombia, Conve- otras publicaciones; edición de tividades de agencias de cotecas, parques de diversiones nio Andrés Bello, 2003. El estu- periódicos, revistas y publicacio- colocación y contratación de ar- y lugares similares; actividades dio colombiano realiza el cálculo nes periódicas; otras actividades tistas; actividades de autores, deportivas; otras actividades de del aporte del sector cultural al de edición (fotografías, grabados, compositores y otros artistas in- servicios de diversión y esparci- PIB a partir de tres grupos de tarjetas, postales, horarios, for- dependientes n.c.p.; servicios de miento n.c.p. actividades. Un primer grupo de mularios, carteles, reproduccio- diversión y esparcimiento n.c.p.; actividades directas, ligadas a la 89 María Isabel García Gracia, nes de obras de arte, etc.); alquiler de motocicletas; alqui- producción cultural; un segun- Yolanda Fernández Fernández y actividades de impresión (publi- ler de artículos de esparcimien- do grupo de actividades llama- caciones periódicas, libros, ma- to n.c.p. (por ejemplo, bicicletas, José Luis Zofío Prieto, La evolu- do Conexas I, relacionadas con ción de la industria de la Cultu- pas, partituras, carteles, caballos de montar, embarcacio- el uso y la difusión de creacio- ra y el ocio en España por catálogos, sellos postales, papel nes de recreo, equipo para de- nes culturales; y un tercer y últi- moneda) para editoriales, pro- portes); funcionamiento de salas Comunidades Autónomas mo grupo llamado Conexas II, (1993-1997), Madrid, España, ductores, organismos públicos, de baile, discotecas, parques de ligado a los insumos requeridos Fundación Autor / SGAE, Datau- etc.; actividades de servicios re- diversión y lugares similares; ac- por el sector cultural. lacionados con la impresión (en- tividades de deporte; otras acti- tor, 2001. “The Economic Dimen- sion of the Culture and Leisure cuadernación, producción de vidades de servicios de diversión 88 Consejo Nacional de la Cul- Industry in Spain: National, Sec- caracteres de imprenta, planchas y esparcimiento; producción de tura y las Artes de Chile, Impac- toral and Regional Analysis”, en de impresión, etc.); edición de obras de teatro; otras activida- to de la cultura en la economía Journal of Cultural Economics, grabaciones; producción de fil- des de entretenimiento; graba- chilena: participación de algu- volumen 27, nº 1, Netherlands, mes y videocintas; actividad de ción en discos gramofónicos y nas actividades culturales en el Kluwer Academic Publishers, contratación de artistas, filmes; cintas magnetofónicas; activida- PBI y evaluación de las fuentes Association of Cultural Econo- distribución de filmes y videocin- des de agencias de colocación y estadísticas disponibles, Colom- mics International, febrero 2001, tas; exhibición de filmes; produc- contratación de artistas; activida- bia, Colección Economía y Cul- págs. 9-30. La industria de la ción de programas de radio y des de autores, compositores y tura, Consejo Nacional de la Cultura y el ocio en España. Su televisión en combinación o no otros artistas independientes Cultura y las Artes de Chile, Uni- aportación al PIB (1993-1997), con su emisión; alquiler de equi- n.c.p.; escuelas de baile; activi- versidad ARCIS, Convenio An- Madrid, España, Fundación Au- po de teatro; actividades de agen- dades de agencias de noticias; drés Bello, 2003. En este estudio tor /SGAE, Datautor, 2000. cias de contratación de artistas actividades de bibliotecas y ar- para Chile se hicieron los cálcu- para espectáculos deportivos y chivos; actividades de museos y los a partir de un grupo general 61
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B TABLA 4 Sector cultural Actividades económicas características de la cultura (AECC) Códigos Descripción CIIV Actividad Producto 2211 045 121 Edición de libros, folletos, partituras y otras publicaciones 2212 045 122 Edición de periódicos, revistas y publicaciones periódicas 2219 045 123 Edición de grabaciones 7200 117 276 Investigación y desarrollo experimental en el campo de las ciencias 7430 118 280 Servicios de publicidad 9211 124 293 Servicios de filmaciones y edición de películas 9212 125 293 Exhibición de filmes y videocintas 9213 125 294 Servicios de radio y televisión TABLA 5 Sector cultural Actividades económicas relacionadas con la cultura (AERC) Códigos Descripción CIIU Actividad Producto 2101 044 118 Fabricación de pasta de madera, papel y cartón 2220 045 124 Actividades de impresión y actividades de servicios conexas 2230 045 125 Reproducción de grabaciones, filmes y videocintas 2691 060 150 Fabricación de productos de cerámica no refractaria para uso no estructural 3691 080 200 Fabricación de joyas, instrumentos de música y artículos conexos 5239 090 221 Venta al mayor y detal de bienes relacionados 6420 105 251 Servicios de transmisión de datos, mensajes y programas 6420 105 252 Servicios de radio y televisión por cable 6420 105 253 Servicios relacionados con las telecomunicaciones 7494 118 281 Actividades empresariales n.c.p (servicios fotográficos, copias fotográficas y otras actividades empresariales) 8000 121 Todos Servicios de enseñanza 62
  • 3 R E S U LTA D O S L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E NEZUELA
  • 3.1. El valor agregado en evaluar la actividad cultural como eslabón de la ca- el sector cultural dena de valores agregados, a través de la generación de indicadores que permitan su análisis bajo el enfo- Cuando una nación requiere, para distintos fines, que macroeconómico y microeconómico, es decir, de estimar el esfuerzo de la sociedad en el uso de sus una forma global y comparativamente con otros sec- recursos disponibles, para alcanzar no sólo los ob- tores y actividades económicas; y la evaluación de la jetivos individuales sino un tejido social que pueda producción, distribución y consumo de los principa- servir de plataforma para lograr un estable y soste- les bienes y servicios, tales como edición de libros, nido crecimiento económico acompañado de mejo- periódicos y revistas, materiales grabados, publicidad, ras en el bienestar de la población, es imperioso radio y televisión, actividades teatrales, cine, pelícu- transitar el área cultural como cita obligada en el las y videocintas, entre otras. análisis. Por tal razón, es importante la búsqueda de indicadores que muestren la magnitud espacial de Desde el punto de vista macroeconómico, el pre- los factores de producción (Trabajo y Capital) desti- sente estudio realiza una aproximación a la medi- nados a materializar un flujo de bienes y servicios ción económica del valor agregado de los bienes y portadores de cultura,90 desde la esencia de lo cul- servicios culturales producidos dentro de los límites tural propiamente dicho hasta su penetración en la del país, a través de la participación de todos los sociedad, a través de la demanda de estos bienes y agentes económicos tanto internos como externos. servicios, portadores de un efecto multiplicador en Este valor se traduce en todas las remuneraciones a el ámbito económico y social. los factores de la producción, es decir, remunera- ción al trabajo y el excedente como retribución al Difícilmente puede catalogarse una casualidad que, factor capital involucrado en la actividad económica países de elevado crecimiento económico y bienes- cultural. Esta estimación llamada Producto Interno tar, se caractericen por una alta participación del sec- Bruto o Valor Agregado Bruto (PIB), es una de las tor cultural dentro del conjunto de la producción de alternativas metodológicas para cuantificar el valor todos los bienes y servicios agregados a través de la económico de todos los bienes y servicios produci- actividad económica. En tal sentido, los países lati- dos, y dentro de éstos, los incluidos dentro del área noamericanos y en general todos los países con se- cultural, a fin de establecer su importancia relativa veras dificultades para alcanzar un mejor desempeño en el conjunto, y comparativamente con otros ámbi- económico y social deben realizar un esfuerzo por tos de la actividad económica. 90 “... cuando nos limitamos al tre otros, aquellos servicios o ac- postproducción y de producción producción seriada: el audiovi- análisis de la producción de bie- tividades del sector del ocio, la de equipamientos o instrumentos sual, el libro y los fonogramas. nes y servicios culturales se uti- tecnología o la información que para la práctica artística (desde los Ésta es la acepción que se utili- liza una acepción mucho más no incorporen de forma clara un laboratorios de fotografía a los es- za en la presente investigación restringida, que incluye única- componente creativo o artístico tudios de sonido, el sector de la aunque reúne actividades pro- mente a los nombrados sectores (por ejemplo: los parques recrea- alta fidelidad o el de los instru- piamente industriales (produc- culturales. O sea, reúne funda- tivos, la programación o servicios mentos musicales). Algunos auto- ción y distribución de libros, mentalmente el audiovisual, la televisivos de tipo informativo, res reúnen todos estos sectores vídeos, películas o fonogramas) música, las artes escénicas, los los deportes o el ocio, etc.); tam- bajo el término de—‘industrias junto con los servicios de radio- libros, las artes plásticas y los bién se excluye la producción culturales’ (...) No obstante, la ma- comunicación. ” (Lluis Bonet, bienes y servicios patrimoniales artesanal de objetos no artísticos, yoría de autores limitan el uso del 2001: págs. 10-11) y la cultura tradicional. Según el diseño, la moda y la gastrono- término industrias culturales a los esta acepción, se expulsan, en- mía, así como los procesos de sectores donde es posible la re- 65
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B Para estimar el PIB cultural se revisó la codifica- disponibles limitados frente a las grandes necesida- ción de actividades y productos, elaborada por el des de la población. Banco Central de Venezuela para las estimaciones de las Cuentas macroeconómicas de la nación. Esta GRUPO 3: Actividades económicas codificación toma en consideración la Clasificación relacionadas con la cultura (AERC) Internacional Industrial Uniforme (CIIU), que defi- ne la cobertura de las actividades económicas, y a Se refiere a las actividades relacionadas con el área su vez detalla una serie de actividades y productos cultural, tanto como proveedoras de bienes y servi- que para el caso venezolano delimitan la cobertura cios intermedios, así como eslabón en la cadena de del área cultural. Además, se tomó como referen- enlace con los demandantes de bienes y servicios cia la tipología utilizada en las propuestas metodo- culturales tales como el comercio al mayor y detal lógicas internacionales de países como España, asociados a este tipo de bienes, las labores de im- Chile, Argentina y Colombia,91 entre otros. Así, te- presión, fabricación de pasta de madera, papel y nemos: cartón, etc. GRUPO 1: Actividades económicas Las actividades y productos definidos dentro de características de la cultura (AECC) cada grupo son los siguientes (ver tabla 6, 7 y 8). Corresponde a las actividades propiamente creati- La presentación y evaluación de resultados del vas y otras actividades que hacen posible el trabajo sector cultural, se presenta tomando en considera- creativo tales como edición, servicios de publicidad, ción las actividades y productos característicos servicios de preparación de programas de radio y (AECC) como primer escenario. El segundo escena- televisión, producción de filmes y exhibición, etc. rio contempla, además, las actividades económicas Son aquellas actividades directas, estrictamente li- y productos relacionados con el sector (AERC). Un gadas con la producción del sector de la cultura. Es tercer escenario (AECC + AESE) agrega las activida- decir, son actividades de creación y producción ori- des económicas características y los servicios de ginal de bienes y servicios culturales enseñanza a fin de mostrar la plataforma educativa- cultural del país. Un cuarto escenario excluye los GRUPO 2: Servicios de enseñanza (AESE) productos “Investigación y Desarrollo” (276), “Otros servicios de entretenimiento, teatro, circos, discote- Se incluyen las actividades de enseñanza como ele- cas, etc” (295) y “Actividades de bibliotecas, archi- mento fundamental en el empuje y propagación de vos, museos, actividades deportivas y otras activida- los bienes y servicios culturales. Así como su impor- des de esparcimiento” (296); debido a que incluyen tancia en las economías emergentes, con recursos algunos productos relacionados fundamentalmente 91 Estas son las actividades in- dades de grabación y producción casetes, discos compactos, videos, celulósicas: papel y cartón; fabri- cluidas en el estudio colombia- de discos; actividades teatrales y instrumentos musicales y produc- cación de transmisores de radio no (Ministerio de Cultura de musicales y otras actividades ar- tos conexos; comercio al por me- y televisión y de aparatos para Colombia, Convenio Andrés Be- tísticas; actividades de bibliotecas nor de libros y periódicos; telefonía y telegrafía; fabricación llo, 2003). Actividades directas: y archivos; actividades de museos comercio al por menor de equipo de receptores de radio y televi- Edición de libros, folletos, parti- y preservación de lugares y edifi- fotográfico en establecimientos es- sión, de aparatos de grabación y turas y otras publicaciones; edi- cios históricos. Actividades co- pecializados; servicios de transmi- de reproducción del sonido o de ción de periódicos, revistas y nexas I: Actividades de impresión; sión de programas de radio y la imagen, y de productos co- publicaciones periódicas; edición actividades de servicios relaciona- televisión; servicios de transmisión nexos; fabricación de instrumen- de materiales grabados; investi- das con la impresión; otros traba- por cable; otros servicios de tele- tos ópticos y de equipo gación y desarrollo experimen- jos de edición; fabricación de comunicaciones; empresarios y re- fotográfico; fabricación de instru- tal en el campo de las ciencias productos de cerámica no refrac- presentantes de artistas nacionales mentos musicales. sociales y las humanidades; pu- taria, para uso no estructural; fa- y extranjeros; otras actividades de blicidad; actividades de fotogra- bricación de joyas y de artículos entretenimiento no clasificadas fía; producción y distribución de conexos; venta al por mayor y previamente (ncp); actividades de películas y videocintas; activida- exportación de libros y revistas; agencias de noticias. Actividades des de radio y televisión; activi- venta al por menor de discos, conexas II: Fabricación de pastas 66
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A TABLA 6 Sector cultural I. Actividades económicas y productos característicos de la cultura (AECC) CIIU Actividad Producto Descripción 2211 045 121 Actividades de edición de libros, folletos, partituras y otras publicaciones (enciclopedias, diccionarios, libros de lectura general, libros de texto) 2212 045 122 Edición de periódicos, revistas y publicaciones periódicas (diarios, revistas, avisos publicitarios, gacetas, historietas, etc.) 2213 2219 045 123 Edición de grabaciones. Otras actividades de edición (tarjetas magnéticas, tarjetas de prepago de telefonía celular) 7200 116 275 Servicios de informática y servicios conexos consultores en equipo de informática. Consultores en programas de informática y suministro de programas. Análisis y diseño de sistemas. Servicios de programación, preparación de datos, procesamiento y tabulación transcripción de trabajos monográficos a máquina o computadora. Mantenimiento y reparación de máquinas y equipos de oficina, contabilidad y computadoras 7310/7320 117 276 Investigación y desarrollo experimental en el campo de las ciencias naturales y la ingeniería; y en el campo de las ciencias sociales y las humanidades. 7430 118 280 Servicios de publicidad: servicios de creación, planificación de publicidad; venta o alquiler de espacio o tiempo publicitario; otros servicios de publicidad. 9210/9211 124 293 Actividades de cinematografía, producción y distribución de filmes y videocintas. Exhibición de filmes y videocintas (cine). 9213 125 294 Servicio de radio y televisión; servicios combinados de preparación y transmisión de programas 9214/9219/9220 125 295 Otros servicios de entretenimiento. Actividades teatrales, musicales y otras actividades artísticas. Teatro, ópera, conciertos, etc. Servicios de artistas independientes. Otros servicios de entretenimiento como parques de atracciones, parques mecánicos, circo, toros, lucha libre, discotecas, tasca y similares. 9230/9231/9232 125 296 Actividades de bibliotecas, archivos, museos y otras actividades culturales. 9233/9240/9241 Actividades deportivas y otras actividades de esparcimiento (alquiler de caballos, 9249 carritos de golf, equipo de bowling, hipódromo, loterías, rifas, clubes, otras diversiones) TABLA 7 Sector cultural II. Actividades económicas de “servicios de enseñanza” (AESE) CIIU Actividades Producto Descripción 8010/8020 121 284 Servicios de enseñanza primaria y secundaria (básica) 8030 121 285 Servicios de enseñanza superior 8040 122 286 Otros tipos de enseñanza n.c.p. 67
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B TABLA 8 Sector cultural III. Actividades económicas relacionadas con la cultura (AERC) CIIU Actividades Producto Descripción 2101 044 118 Fabricación de pasta de madera, papel y cartón. Papel kraft y similares. Papel para escribir e imprimir. Cartulinas, cartones. Resto de fabricación de papel y cartón n.c.p. Papel parafinado y transparente para envolver. 2220 al 2222 045 124 Actividades de impresión para terceros. Litografías, tipografías e imprentas en general. Papeles impresos. Cuadernos, libretas, material de apoyo para otros tipos de enseñanza. Calcomanías, carteles, diplomas, carátulas de discos, libros, afiches, revistas hípicas, revistas con cd. Servicios de reparación, encuadernación y empastado de libros. 2230 045 125 Reproducción de grabaciones: discos gramofónicos, cintas magnetofónicas y de computadoras a partir de grabaciones originales. Reproducción de discos flexibles, duros y compactos de computadoras. Reproducción de filmes y videocintas, cassettes de videos grabados. Servicio de copiado de películas. 2691 060 150 Fabricación de productos de cerámica no refractaria de uso no estructural. Objetos y vasijas de barro, loza, porcelana y cerámica. Vasijas, utensilios del hogar, baldosas y accesorios de baño y adornos. 3220 076 188 Fabricación de transmisores de radio y televisión y aparatos para telefonía, telegrafía con hilos, partes y piezas (celulares, busca personas, fax, etc.). 3230 076 189 Fabricación de receptores de radio y televisión aparatos de grabación y reducción de sonido, video y productos conexos. (Televisores, betamax, VHS, DVD, equipo de cine, filmadoras, proyectores, equipos de sonido). 3320 077 191 Instrumentos de óptica y equipo fotográfico, partes y piezas, y accesorios. Rollos de fotografía. Aparatos y equipos para laboratorios fotográficos. 3691/3692/3693 080 200 Industrias manufactureras n.c.p. Fabricación de joyas y artículos conexos. Orfebrería, partes y piezas, vajillas, monedas. Fabricación de instrumentos de música, artículos deportivos. 5100 089 220 Comercio al mayor y al detal de productos característicos relacionados con la cultura. 5200 090 221 6420 105 251 Servicios de transmisión de datos y mensajes. Redes de datos, mensajes de información electrónica, fax, telegramas y radiogramas, correo electrónico (Internet) y otros servicios de transmisión n.c.p. Servicios de transmisión de programas de televisión, radio difusión, interconexión, telecomunicaciones integradas, etc. 6420 105 252 Otros servicios de telecomunicaciones n.c.p. servicios de radio y televisión por cable. 6420/6429 105 253 Otros servicios relacionados con las telecomunicaciones. Alquiler, venta, conexión de equipos, reparaciones de teléfonos, antena parabólica y otros servicios de comunicación. 7490 118 281 Otros servicios empresariales n.c.p. servicios fotográficos, copias fotográficas, trabajos fotográficos, plastificación de carné, suscripciones a publicaciones. 68
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A con el deporte, entretenimiento y juegos de azar, Industria editorial, Investigación y desarrollo, Edi- estos últimos con elevado crecimiento en los años ción de grabaciones y otras actividades de edición. considerados por este estudio 1997-2002. El quinto Este análisis es desde el punto de vista de los bienes escenario contempla el conjunto de actividades ca- y servicios generados, situación que se refleja en racterísticas y relacionadas con la cultura (AECC + forma distinta cuando analicemos la estructura de la AERC); y el sexto escenario agrega los tres grupos demanda de estos bienes y servicios por parte de de actividades (AECC + AERC + AESE). las familias. Todas las estimaciones son basadas en la matriz Durante el período analizado, 1997-2002, el sec- de actividades y productos, utilizada para elaborar tor cultural tiene un volumen de producción bruta el equilibrio macroeconómico que forma parte del (Ingreso por ventas ajustado por variación de in- Programa de Estimaciones con la nueva base ventarios) entre mil millardos y 900 millardos de (1997=100), realizado por el Banco Central de Vene- bolívares, con una tendencia decreciente, los cuales zuela y cuyos primeros resultados globales se die- generan un valor agregado real entre 700 y 600 mi- ron a conocer en las estimaciones trimestrales del llardos de bolívares, que en términos de la econo- Producto Interno Bruto del año 2004, publicadas en mía venezolana representa cerca del dos por ciento el mes de agosto pasado. (2%) del PIB del país. La situación reflejada en el Indicador de valor agregado es similar a la mostrada Es importante señalar que las estimaciones refle- por la economía en su conjunto, pero con mayor jan fundamentalmente la tendencia del comporta- intensidad dada la dependencia externa en cuanto a miento del sector cultural, pues los niveles contem- compras de bienes y servicios intermedios, e impor- plan algunos productos que fueron difíciles de se- taciones de productos editoriales, revistas y otras parar y plantean el esfuerzo que debemos realizar publicaciones periódicas que se agregan a la oferta por elaborar la “Cuenta Satélite del Sector Cultural”, interna disponible (ver gráfica 1). desde la base estadística hasta la presentación de indicadores, siempre estableciendo el enlace funda- Si expresamos el PIB a precios constantes en mental con los agregados macroeconómicos del país, moneda internacional tendremos que ir tomando el elaborados por el Banco Central de Venezuela (BCV). comportamiento del tipo de cambio en el período, con características marcadamente ascendentes; es- 3.2. Resultados por escenarios taríamos hablando de una Producción Bruta prome- dio de $1.448,8 y un PIB real cultural de $ 968,4. 3.2.1. Primer escenario: Actividades económicas (ver cuadro 1). características de la cultura (AECC) Si observamos la relación entre la oferta total a La actividad cultural característica del país está deter- precios de comprador (valor de mercado de los bie- minada por los servicios de publicidad con un aporte nes y servicios producidos internamente más los cercano al treinta por ciento (30%) del Producto In- procedentes del resto del mundo, es decir, las im- terno Bruto característico y los servicios culturales, portaciones, incluyendo los márgenes de distribu- deportivos y de esparcimiento (23%), que incluyen ción y los impuestos relacionados con la produc- bibliotecas, archivos y museos. Otras actividades como ción) y la producción bruta del sector cultural, me- servicios de Radio y Televisión, servicios de informá- dida a precios constantes, resalta que el aporte in- tica y publicaciones periódicas contribuyen entre ocho terno a esa corriente de bienes es menor al 70%, por ciento (8%) y doce por ciento (12%). con tendencia a perder participación hacia el final del período analizado (1997-2002). Este aporte es El último bloque está formado por actividades que sustancialmente menor en actividades como Edito- aportan menos del cuatro por ciento (4%), tales como riales, Publicaciones periódicas, Servicios de infor- Otros servicios de entretenimiento (actividades tea- mática y Servicios conexos; Grabaciones y otros pro- trales y musicales), Servicios de Cine y similares, ductos de edición. Por el contrario, el aporte inter- 69
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B GRÁFICA 1 Actividades económicas características de la cultura (AECC) PIB a precios constantes 2000 - 2002 (Millones de Bs.) 180.000 160.000 140.000 120.000 100.000 80.000 60.000 40.000 20.000 0 A B C D E F G H I J 2000 2001 2002 Procesos: Procesamiento de datos equipo de Economía y Cultura de Venezuela. A Servicios de Publicidad. B Servicios culturales, deportivos y otros servicios de esparcimiento (ej.biblioteca). C Edición de periódicos, revistas y publicaciones periódicas. D Servicios de radio y televisión. E Servicios de informática y servicios conexos. F Otros servicios de entretenimiento n.c.p. (ej. teatro). G Servicios de cine y similares. H Edición de libros, folletos, partituras y otras publicaciones. I Servicios de investigación y desarrollo. J Grabaciones y otros productos de edición. CUADRO 1 Sector cultural Venezuela Producto interno bruto (PIB) Actividades económicas características de la cultura (AECC) Año Aporte al PIB A precios corrientes A precios constantes /1 Crecimiento % real Millones de Dólares Millones de Dólares Constante Dólares país /1 bolívares US$ bolívares US$ US$ 1997 1,9 733.347 1.500,9 733.374 1.500,9 —— —— 1998 1,8 956.424 1.295,3 672.584 910,9 -8.3 -39,3 1999 1,8 1.178.043 1.944,9 646.674 1.067,6 -3.9 17,1 2000 1,7 1.348.069 1.982,7 638.191 938,7 -1.3 -12,1 2001 1,6 1.492.026 2.061,9 636.477 879,6 -0.3 -6,3 2002 1,7 1.604.456 1.382,0 595.031 512,5 -6.5 -41,7 Notas: /1 A precios del año base 1997=100. Procesos: Procesamiento de datos equipo de Economía y Cultura de Venezuela. 70
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A no es significativo en Servicios de publicidad; Servi- publicaciones periódicas”, con un peso aproximado cios culturales, Deportivos y de esparcimiento, Ra- de cuarenta y ocho por ciento (48%) en los últimos dio y Televisión; Cine y similares; y otros servicios tres años del período. El comportamiento de los pre- de entretenimiento n.c.p (teatro y actividades artís- cios es reflejado por los Índices implícitos de pre- ticas). cios del consumo de bienes y servicios culturales, mostrando una tasa de aumento promedio del pe- Parte del comportamiento mostrado por el sec- ríodo cercano al 16%, con una mayor intensidad en tor cultural es explicado por el impacto de los pre- los años 1998 y 2002. cios de bienes y servicios, a nivel de los producto- res a través de los costos de producción. En tal En cuanto a la cobertura de las actividades carac- sentido, los Índices implícitos de precios del pro- terísticas, es oportuno resaltar que se trató de ajus- ducto muestran tasas de crecimiento interanuales tar cada uno de los grupos de actividades y produc- positivas, la mayor al principio del período (cerca tos, a fin de acercarnos a una versión aproximada del 40%) y la menor en 2001 (11%). La presión de del valor agregado del sector cultural, sin embargo, los precios al alza es similar a nivel de la economía estamos conscientes de que esta primera versión es en su conjunto, lo cual restringe la demanda de susceptible de mejorar en la medida que nos acer- bienes y servicios culturales frente a otros de ma- quemos a la construcción del Sistema de Estadísti- yor prioridad para las familias. En tal sentido, el cas de la Cultura y la elaboración de la “Cuenta Sa- consumo final de los hogares a precios constantes télite”, siempre dentro del marco del Sistema de Es- de bienes y servicios culturales tiene un descenso tadísticas Macroeconómicas del país. en el año 2002 del 12% frente a la caída del 7% registrada en el consumo total. Sin embargo, la Dentro del análisis es bueno resaltar el uso de participación de los bienes y servicios culturales se supuestos para lograr separar de algunas activida- mantiene alrededor de 1,5%. des y productos la actividad cultural, tal es el caso del producto 275 “Servicios de informática y Servi- Dentro del consumo familiar es importante desta- cios conexos”, debido a que incluía Servicios de car la demanda creciente de los servicios culturales, preparación, transmisión, procesamiento y tabula- deportivos y de esparcimiento así como de los ser- ción de datos. También en los “Servicios de investi- vicios de cine y similares, los cuales representan cerca gación y desarrollo”, de los cuales se estimó el com- del cuarenta por ciento (40%). En contraste con cierto ponente aproximado del campo de las ciencias so- grado de inestabilidad en el comportamiento de “li- ciales y humanidades. En otros casos se optó por bros y otras publicaciones” y “Periódicos, revistas y manejar un escenario excluyendo rubros que se pre- sume presentan algún grado de sobreestimación, sin embargo, ello contrasta con la subestimación deri- GRÁFICA 2 Actividades económicas características de la cultura (AECC) vada de las artesanías, organización de eventos, Índices implícitos de precios nuevas tecnologías, así como la producción ilegal. Es importante mencionar el servicio de internet como 260 vehículo de transmisión cultural, fenómeno que exige 240 un estudio profundo de sus magnitudes. 220 200 3.2.2. Segundo escenario. Actividades 180 relacionadas con la cultura (AERC) 160 140 120 Este enfoque incluye el efecto multiplicador de la 100 actividad cultural como demandante de materias pri- 1998 1999 2000 2001 2002 mas, materiales y suministros; equipos e instrumen- PIB Oferta Consumo F. hogares tos de apoyo a la producción, así como los servicios Procesos: Procesamiento de datos equipo de Economía y Cultura de Venezuela. asociados a la producción, distribución y circulación 71
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B de productos culturales. Este subconjunto contempla Es importante mencionar que en términos reales la fabricación de pasta de madera, papel y cartón, el valor agregado generado por las actividades y asociada a labores de escritura e impresión. También productos relacionados (AERC) se ubica alrededor se estimaron los márgenes de distribución, que inclu- de 1.220 millardos de bolívares, con cifras inferiores yen el comercio al mayor y detal y el transporte, rela- al promedio en los años 1999 y 2002, caracterizados cionados con los bienes transables dentro del área por un descenso en la actividad económica general cultural característica. del país. En la gráfica podemos observar un primer bloque Por su parte es bueno destacar que los Servicios conformado por tres (3) actividades que generan el de impresión mantienen una tendencia creciente en sesenta y ocho por ciento (68%) del valor agregado los últimos años, incluso en el año 2002. Igual com- de las actividades relacionadas, sin embargo, una portamiento lo reflejan en casi todo el lapso los Ser- de ellas, aunque incluye los servicios fotográficos vicios de radio y televisión por cable. tiene otros componentes que en esta oportunidad no fue posible separar, es el caso de los “Otros ser- El comportamiento de los precios de los bienes y vicios empresariales” (281). Al excluir este grupo de servicios relacionados con la cultura se puede de- servicios, la importancia estaría centrada en activi- terminar a través de los Índices de precios implí- dades de impresión para terceros y los servicios de citos del PIB y del Consumo final de los hogares intermediación comercial y transporte (márgenes de ambos con aumentos promedios en el período de distribución). 16,5% y 17,4%, respectivamente. En los años 1998, 1999 y 2001 con incrementos sensiblemente por El segundo bloque refleja una participación entre encima del promedio. (Ver gráfica 4). cuatro por ciento (4%) y seis por ciento (6%), desta- cando “Fabricación de joyas e Instrumentos de mú- Desde el punto de vista de la demanda, este sica”, “Servicios de televisión por cable”, “Otros ser- subgrupo representa alrededor del dos por ciento vicios de telecomunicaciones” como antena parabó- (2%) del consumo final de los hogares, aportando lica; y “Fabricación de pasta de madera, papel y car- más del cincuenta por ciento (50%) de este consu- tón”. El resto de actividades y productos tienen un mo los servicios de impresión, las joyas e instru- aporte al valor agregado de las actividades relacio- mentos de música y los servicios de radio y televi- nadas menor al tres por ciento (3%), destacando entre sión por cable. Rubros como Instrumentos de óptica ellas “La fabricación de objetos y vajillas de barro, y equipo fotográfico, otros servicios empresariales, loza y porcelana”, asociada a labores artísticas de los servicios de reproducción de grabaciones parti- carácter artesanal. (Ver gráfica 3). cipan entre cinco por ciento (5%) y nueve por cien- to (9%). El resto tiene un efecto en el consumo me- Podemos afirmar que las actividades culturales nor al tres por ciento (3%). tienen su efecto económico expansivo expresado al comparar el valor agregado de las actividades rela- 3.2.3. Tercer escenario. Actividades cionadas y el valor agregado de las actividades ca- características y los servicios racterísticas, relación que señala el efecto expansi- de enseñanza (AECC + AESE) vo de cada unidad monetaria real de valor agregado característico. (Ver cuadro 2). Dentro del análisis se pretende mostrar la relación importante entre los bienes y servicios característi- Como vemos, el efecto expansivo promedio del cos de la cultura (AECC) y los servicios de enseñan- período es 1,884 lo cual expresa la importancia de za (AESE), en el ámbito de la expansión del conoci- todos estos bienes y servicios dentro de la platafor- miento. La educación integral de la sociedad debe ma cultural, además que por cada bolívar de valor contemplar ambos objetivos. Pero a su vez, los re- agregado cultural se generan 1,884 bolívares de va- cursos disponibles para alcanzarlos mantienen una lor agregado relacionado. férrea competencia, en situaciones de dificultades 72
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A GRÁFICA 3 Actividades económicas relacionadas con la cultura (AERC) PIB a precios constantes 2000- 2002 (Millones de Bs.) 400.000 300.000 200.000 100.000 0 A B C D E F G H I J K L M 2000 2001 2002 Procesos: Procesamiento de datos equipo de Economía y Cultura de Venezuela. A Otros servicios empresariales n.c.p. B Servicios de impresión. C Márgenes de distribución. D Productos manufacturados n.c.p (joyas e instrumentos de música). E Servicios de radio y televisión por cable. F Otros servicios de telecomunicaciones. G Fabricación de pasta de madera, papel y cartón. H Objetos y vasijas de barro, loza y porcelana. I Servicios de transmisión de datos y mensajes (Internet). J Reproducción de grabaciones. K Instrumentos de óptica y equipos fotográficos. L Receptores de radio, tv y telefonía. M Transmisores de radio, tv y telefonía. CUADRO 2 Sector cultural Venezuela Efecto expansivo Año 1997 1998 1999 2000 2001 2002 PIB(AERC)/PIB(AECC) 1,745 1,838 1,806 1,927 2,018 1,97 73
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B GRÁFICA 4 GRÁFICA 5 Actividades económicas relacionadas con la cultura (AERC) Actividades características y servicios de enseñanza Índice implícito de precios PIB a precios constantes (Millardos de Bolívares) 240 3500 220 200 3000 180 2500 160 140 2000 120 100 1500 1998 1999 2000 2001 2002 PIB Oferta Consumo F. hogares 1000 Procesos: Procesamiento de datos equipo de Economía y Cultura de Venezuela. 500 0 AESE AESE+AECC económicas, características de nuestros países. Am- 2000 2001 2002 bos subconjuntos de bienes y servicios constituyen la verdadera plataforma de transformación social, Procesos: Procesamiento de datos Equipo de Economía y Cultura de Venezuela. AESE Servicios de enseñanza. sobre la cual las economías más avanzadas van sus- AECC Actividades económicas características de la cultura. tentando la construcción de valores económicos y valores sociales, con el propósito de alcanzar un mejor nivel de vida. El PIB real en dólares corrientes refleja la inesta- Existe entre ambas actividades un proceso de re- bilidad cambiaria, en especial los fuertes incremen- troalimentación que permite el impulso cultural fuera tos del tipo de cambio en los años 1998 y 2002. del contexto de la educación formal dejando que sociedades con un alto nivel educativo desarrollen En cuanto a los precios de las actividades relacio- sus necesidades en la búsqueda y generación de nadas podemos afirmar que mantienen la misma ten- bienes y servicios culturales. dencia al alza mostrada en los precios de las activi- dades características y a nivel de la economía en su Venezuela refleja una relación entre el PIB real conjunto, siempre con menor intensidad en el año de los servicios de enseñanza y el PIB de las activi- 2001. (Ver gráfica 6) dades y productos característicos de la cultura, que puede ser expresada como una razón de tres (3) a La demanda de servicios de enseñanza constitu- uno (1). En conjunto ambas actividades pesan alre- ye menos de 3% del consumo final de los hogares. dedor del ocho por ciento (8%) del PIB del país. En Es bueno señalar que una parte importante de estos tal sentido, es bueno resaltar la tendencia creciente servicios son ofrecidos por el sector público y se del PIB del área educativa durante el período (me- registran en el consumo del gobierno. nor al 2%). Sin embargo, este aumento se ubica por debajo del crecimiento de la población, aunque re- 3.2.4. Cuarto escenario. AECC lativamente ha mostrado un comportamiento distin- excluyendo algunos servicios to a la economía en su conjunto, lo cual hace que aumente su participación en el PIB total del país Se refiere a las actividades económicas característi- cerca de un (1) punto porcentual. Esta mejoría se cas excluyendo los servicios de investigación y de- observa principalmente en los servicios de educa- sarrollo (producto 276), los otros servicios de entre- ción superior. (Ver cuadro 4). tenimiento n.c.p. (producto 275) y los servicios cul- 74
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A CUADRO 4 Producto interno bruto (PIB) Actividades económicas características y servicios de enseñanza (AECC + AESE) Año Aporte al PIB real /1 Variación % PIB real (AESE) /1 Dólares US$ AESE AECC + AESE AESE AECC + AESE AESE AECC + AESE 1997 5,9 7,8 —— —— —— —— 1998 6,0 7,7 1,5 -0,9 -32,8 -34,4 1999 6,5 8,3 1,3 0,1 23,5 22,1 2000 6,4 8,2 2,8 1,9 8,5 -9,2 2001 6,2 7,9 2,3 1,8 -3,8 -4,4 2002 7,1 8,8 3,2 1,2 -35,7 -36,9 Notas: /1 A precios del año base 1997=100. Procesos: Procesamiento de datos equipo de Economía y Cultura de Venezuela. GRÁFICA 6 turales, deportivos y otros servicios de esparcimien- Actividades características y servicios de enseñanza Índice implícito de precios to (producto 296), por considerar que su cobertura excede a la definición de las actividades propias del 400 área cultural y podrían afectar los resultados obteni- 350 dos en cuanto a niveles de Producción Bruta y PIB, 300 así como las tendencias mostradas durante el perío- do. Sin embargo, en cuanto al producto 276 se logró 250 considerar sólo una parte del total, pues según las 200 opiniones de personas relacionadas con la activi- 150 dad, la mayor parte de su valor agregado está consi- derado dentro del rubro “Investigación y Desarrollo 100 1998 1999 2000 2001 2002 Experimental en el Campo de las Ciencias Naturales y la Ingeniería” PIB (AESE) PIB (AECC+AESE) Consumo F. hogares (AESE) Consumo F. hogares (AECC+AESE) Para el producto 295, si bien es cierto que inclu- ye alquiler de equipos en establecimientos de jue- Procesos: Procesamiento de datos equipo de Economía y Cultura de Venezuela. gos, parques de atracciones, circo, entradas a disco- tecas, tasca y similares, también registra actividades importantes ligadas a la producción interna cultural otras actividades de esparcimiento; en estas últimas de Venezuela como son las teatrales, las musicales y se consideran las apuestas y los juegos de azar; como otras actividades artísticas, los servicios de artistas remate de caballos, 5 y 6; loterías, terminales, cuo- independientes y las actividades de agencias de no- tas de clubes, entre otros. Situación que amerita al- ticias. gunas consideraciones sobre aquellos rubros defini- dos más hacia el área deportiva y del entretenimien- En cuanto al producto 296, vale la pena resaltar to que pueden desviar la esencia del ámbito corres- los servicios de bibliotecas y archivos; las activida- pondiente al área cultural. des de museos y preservación de lugares y edificios históricos; entradas a museos, sitios históricos; acti- Por otra parte, las apuestas y juegos de azar, en vidades en jardines botánicos, zoológicos y parques épocas de baja actividad económica, tienden a mos- nacionales; entradas a zoológicos, jardines botáni- trar un crecimiento acelerado, en detrimento de otros cos y parques nacionales. Actividades que tienen un rubros de considerable importancia dentro del valor elevado peso en la producción. Sin embargo, por agregado cultural. En nuestro país, en el período otra parte se incluyen las actividades deportivas y analizado se observa un crecimiento en el número 75
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B de establecimientos productores dedicados a dicha GRÁFICA 7 Actividades económicas características (AECC) y relacionadas actividad atendiendo a la gran demanda de estos (AERC) servicios. PIB a precios constantes (Millardos de bolívares) Al excluir las actividades y productos señalados, se observa que el nivel del PIB a precios constantes de las AECC, se ubica en menos de Bs. 500 millar- dos; con una participación promedio en el PIB total 2000 del país durante el lapso considerado de 1,3%. El mayor efecto en la reducción lo ejerce el producto 1500 296, cuyas características y cobertura se menciona- ron anteriormente. 1000 3.2.5. Quinto escenario. AECC y las AERC 500 Se refiere a la agrupación de las actividades econó- 0 micas características de la cultura (AECC) más las AECC AECC+AERC actividades relacionadas (AERC). Este valor agrega- do expresa el efecto económico expansivo de la 2000 2001 2002 actividad cultural, sin embargo, vale la pena desta- car que todas las actividades tienen efectos expansi- Procesos: Procesamiento de datos equipo de Economía y Cultura de Venezuela. vos que si bien es cierto sirven para mostrar el efec- to multiplicador de la inversión y producción del sector bajo análisis, no deberían ser considerados También los precios del consumo manifiestan un como valores característicos pues esto podría intro- ascenso importante en todos los años, destacando las ducir duplicaciones en las estimaciones, si se pre- tasas de crecimiento de los años 1998 y 2002, ambas tende comparar dos tipos de clasificaciones diferen- de veintiocho por ciento (28%). (Ver gráfica 8). ciadas, por ejemplo de la Clasificación CIIU Indus- tria manufacturera y la actividad cultural, pues en 3.2.6. Sexto escenario. AECC, AERC y esta última están presentes algunas actividades in- los servicios de enseñanza dustriales y de servicios. Contempla la agrupación de todas las actividades El PIB, a precios constantes de este enfoque, económicas características de la cultura, las activi- mantiene un descenso en el lapso considerado, ex- dades relacionadas y los servicios de enseñanza con cepto en los años 2000 y 2001, donde se registra un el objeto de evaluar el efecto económico expansivo crecimiento cercano al tres por ciento (3%). Este de las actividades culturales y la complementarie- subconjunto representa el cinco por ciento (5%) del dad de los servicios de enseñanza como ingredien- PIB del país. (Ver gráfica 7). tes fundamentales dentro de la formulación, segui- miento y evaluación de políticas de crecimiento y Por su parte los precios siguen manteniendo ta- desarrollo económico. sas positivas de crecimiento en todos los años del período, con mayor intensidad en los años 1998, Bajo este enfoque es bueno señalar que el PIB de 1999 y 2001. El consumo final de los hogares de esta agrupación representa poco más del once por este subgrupo crece en casi todos los años excepto ciento (11%) de PIB a precios constantes del país, y en 1999 que se mantiene en un nivel similar y en estaríamos hablando de cultura y su efecto econó- 2002 registra una baja más intensa que el Consumo mico expansivo; Educación, deportes y entreteni- final de los hogares total del país. miento. (Ver gráfica 9). 76
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A GRÁFICA 8 GRÁFICA 9 Actividades económicas características (AECC) y relacionadas Actividades económicas características (AECC), relacionadas (AERC) (AERC) y servicios de enseñanza Tasas de crecimiento interanual PIB a precios constantes (Millardos de Bolívares) 45 35 4400 4371,2 25 4350 15 4294,8 4300 5 4279,2 4262,2 -5 4250 -15 4209 4200 -25 1998/97 1999/98 2000/99 2001/00 2002/01 4144,4 4150 PIB IIP Consumo F. hogares 4100 4050 Procesos: Procesamiento de datos equipo de Economía y Cultura de Venezuela. 4000 1997 1998 1999 2000 2001 2002 Durante el período analizado se destaca el creci- AECC + AERC + AESE miento de PIB en los tres últimos años del 2,3%, frente a la caída promedio de 1,6% registrada en los Procesos: Procesamiento de datos equipo de Economía y Cultura de Venezuela. primeros años del lapso considerado. GRÁFICA 10 Actividades económicas características (AECC), relacionadas En cuanto a los precios se mantiene la tendencia (AERC) y servicios de enseñanza al alza, con mayor intensidad en los años1997, 1998 Tasas de crecimiento interanual y 1999. (Ver gráfica 10). 40 3.3. Consideraciones importantes 35 en el análisis del PIB cultural 30 25 20 15 La actividad cultural del período analizado (1997- 10 5 2002) ha recibido los efectos de una economía con 0 fuertes presiones inflacionarias de origen interno y -5 -10 externo lo cual se refleja en el descenso experimen- -15 1998/97 1999/98 2000/99 2001/00 2002/01 tado en el PIB del país que en el año 2002 se ubica PIB IIP Consumo F. hogares en niveles similares a los registrados en 1997. Durante el período, el tipo de cambio pasó de Procesos: Procesamiento de datos equipo de Economía y Cultura de Venezuela. 471,7 Bs/$ en 1997 a 1.161 Bs/$ en 2002, registrán- dose un aumento del 146%.92 Situación que se pro- paga a través de las cadenas de precios de la pro- Prácticamente, 1997 es un año de reestablecimiento ducción, circulación y distribución de bienes y ser- de la libre convertibilidad de la moneda decretada vicios, incluyendo los característicos de la cultura. en el mes de abril de 1996. 92 Tasa de cambio promedio (Bs/US$) utilizada para la liqui- dación de operaciones cambia- rias, establecidas por el Banco Central de Venezuela. 77
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B Estas presiones quedan reflejadas en los crecimien- GRÁFICA 11 Producto interno bruto a precios constantes tos de precios de los productos que sirven de mate- Total país, actividades económicas características de la cultura rias primas, materiales y suministros dentro de los (AECC) y actividades económicas relacionadas (AERC) procesos productivos característicos culturales, así Tasas de crecimiento interanual como de las actividades relacionadas. También la oferta de bienes y servicios de origen importado ta- 5 les como libros, periódicos, revistas y otras publica- ciones periódicas contribuyen al carácter expansivo 0 de los precios, pero además, fomentan la búsqueda -5 de bienes y servicios sustitutos, en razón de la pér- -10 dida de poder adquisitivo de las familias. Situación 1998/97 1999/98 2000/99 2001/00 2002/01 que promueve el incremento de las actividades ile- Total país AECC AERC gales tales como copias de libros, grabaciones de Procesos: Procesamiento de datos equipo de Economía y Cultura de Venezuela. CDs, películas, entre otros. Esta industria paralela satisface la demanda interna de los hogares de bie- nes y servicios culturales; a precios totalmente dife- debe abordar la evaluación de las estadísticas bási- renciados pues no contemplan el pago de los dere- cas e información primaria, el diseño de las mues- chos de autor, dentro de los costos de producción. tras, el levantamiento de los datos, la elaboración En este sentido, se observa un crecimiento sosteni- de los índices de volumen e índices de precios, base do en las actividades de impresión, en los últimos fundamental de la matriz del equilibrio macroeco- tres (3) años, aunque con menor intensidad en 2002. nómico, sobre la cual se obtuvieron las cifras de indicadores macroeconómicos. Esta evaluación es- Por su parte, la disponibilidad de nuevas tecno- tadística de las fuentes primarias permitirá definir logías, tal es el caso de internet, hace que también muestras ampliadas y cónsonas con el objetivo de la puedan ofrecerse y demandarse bienes y servicios presente investigación, lo que podrá complementar culturales a precios relativamente bajos. y reforzar las estimaciones a nivel de productos y actividades. En tal sentido se podrá reducir el mar- La demanda agregada interna se ha visto reduci- gen de error derivado de la sobreestimación o sub- da, en especial en aquellos bienes y servicios de estimación en la cobertura de los bienes y servicios menor prioridad para las familias venezolanas, pues considerados dentro del área cultural. además de enfrentarse a precios elevados han teni- do que soportar el elevado desempleo que ha ca- Los escenarios presentados permiten recorrer dis- racterizado el lapso analizado. tintos ámbitos del quehacer cultural y a su vez deja entrever las peculiaridades que para el caso vene- Otro aspecto resaltante es la culminación y el ini- zolano tiene el desenvolvimiento del sector. En tal cio de un nuevo período presidencial, que imprime sentido es necesario seguir evaluando e investigan- matices al gasto público, el cual reviste gran impor- do a raíz de la nueva disponibilidad estadística e tancia en el comportamiento de la actividad econó- insistiendo con los actores involucrados la necesi- mica en nuestro país. (Ver gráfico 11). dad de contar con registros de información confia- bles que sirvan de indicadores de apoyo al proceso 3.4. Hacia la elaboración de la Cuenta de estimación macroeconómica. satélite de la actividad cultural También debe lograrse un equipo de evaluación Esta primera aproximación del valor agregado cul- de la actividad cultural que pueda mantener la con- tural y su efecto expansivo en la actividad económi- tinuidad en la elaboración de las estimaciones y lo ca de Venezuela es el inicio del proceso de elabora- más importante; su uso en la evaluación y formula- ción de la Cuenta Satélite del sector. En este senti- ción de políticas para contribuir a un mejor desem- do, una segunda fase del proceso de investigación peño del área cultural. 78
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A 3.5. La conectividad en Venezuela sostenible y sustentable. Las organizaciones así lo para la incorporación a la sociedad están percibiendo, y responden convirtiéndose en de la información con objetivos de más intensivas en información. A su vez, los ciuda- inclusión y equidad danos utilizan información de manera constante tanto en el ocio como en el negocio asistiendo a un pro- Los recursos y capacidades de una empresa, organi- ceso de ciudadanización del conocimiento. zación o institución pueden clasificarse en tangibles e intangibles, siendo esta segunda categoría la que Y, finalmente, asevera Alfons Cornella,95 surge con está recibiendo una atención especial en los últimos fuerza en la economía un sector información96 que años dado su enorme potencial para generar valor parece ser el único capaz de generar los empleos organizativo. La razón principal, como nos destaca que las sociedades requieren para la estabilidad so- Alfons Cornela (2000: p. 1), es que las ideas pare- cial. Todos estos cambios son resumidos por la afir- cen haber sustituido al capital en su función de ge- mación que estaríamos ingresando en una sociedad nerador de riqueza. La explotación inteligente de la de la información, en una sociedad del conocimien- información y su conversión en conocimientos,93 to. El concepto de SIC97 no es una idea reciente; puede que sea la única fuente de competitividad94 podemos decir que en la década de los setenta, en 93 El conocimiento es la combi- Castells (1998) “pertenecen a un petitividad engloba los de pro- finalmente, el de proceso de in- nación de información, contexto mundo irreal”–, las instituciones ductividad, eficacia y rentabili- formación (la industria informá- y experiencia. El conocimiento políticas actúan en la economía dad, pero la competitividad de tica). resumido, una vez validado y internacional buscando maximi- un país, una región o una em- 97 Tal como señalan algunas orientado hacia un objetivo ge- zar la ventaja competitiva de las presa depende hoy de forma fuentes, no parece existir una nera inteligencia, la cual preten- empresas que se encuentran bajo determinante de su capacidad concepción común sobre lo que de ser una representación de la su jurisdicción. Los gobiernos de invertir en investigación, co- podríamos entender por socie- realidad. Estos factores están go- apoyan o no programas de de- nocimientos y tecnología, así dad de la información. Desde bernados por dos criterios: canti- sarrollo tecnológico en la medi- como en la creación de com- sociedad de la información o so- dad y calidad. Una naciente da en que éstos pueden aportar petencias que hagan posible ciedad informacional a sociedad economía, que es conocida como beneficios para las ventajas com- sacarles el mejor partido posi- digital o sociedad interactiva, la economía informacional global, petitivas de sus empresas. Al en- ble en términos de productos y hasta más recientemente, econo- porque trata con elementos in- trar en una competencia global, servicios nuevos. Las nuevas mía digital, lo cierto es que, to- tangibles, tales como la informa- los grandes países deben movi- teorías del crecimiento insisten dos estos términos son válidos ción, el conocimiento y el capital lizar los recursos necesarios para sobre el hecho de que el motor para nombrar un nuevo escena- intelectual de las personas, está encontrar las herramientas que de un crecimiento duradero es rio resultado de la convergencia creando inéditos perfiles profe- contribuyan con la incorporación el incremento de los conoci- de tecnologías y la eclosión de sionales así como originales de- de las empresas nacionales a la mientos y los cambios tecnoló- Internet, caracterizado por el uso safíos gerenciales para la competencia internacional y, no gicos, y no la acumulación pura intensivo de las tecnologías en organización de los procesos pro- sólo eso, sino además de una y simple de capitales. la casi totalidad de los sectores ductivos –gerencia del capital in- forma ventajosa. La empresa in- 95 Véase Alfons Cornella, 2000, económicos y sociales, que ha telectual (ICM), gerencia del novadora presenta por ello un op. cit. tenido como principal conse- conocimiento (KM)– que favorez- cierto número de características cuencia romper las reglas de la can la capacidad innovadora y, particulares que pueden reunir- 96 Está emergiendo un sector economía tradicional –de ahí el de manera más general, está ejer- se en dos grandes categorías de de la información, hoy disimu- término de nueva economía– ciendo un fuerte impacto en los competencias: A) Las competen- lado dentro de la diversidad del haciendo posible desaparecer las patrones de interacción social con cias estratégicas: visión a largo sector servicios, pero con una limitaciones del tiempo y el es- el surgimiento de una nueva es- plazo, aptitud para determinar o entidad suficiente para conver- pacio así como modificar radical- tructura social dominante, que los incluso anticipar las tendencias tirse en uno (quizás el mayor) mente la cadena de valor a través expertos dan en llamar la socie- del mercado, voluntad y capaci- de los grandes hipersectores de de procesos de innovación per- dad en red, aunada a inexplora- dad de recopilar, tratar e integrar la economía (junto con el sec- manentes. Para ahondar en el das expresiones culturales y, que la información económica y tec- tor primario, el manufacturero, tema, recomendamos leer Ma- se denominan habitualmente, nológica. B) Las competencias or- construcción y servicios). El nuel Castells, La era de la infor- como la cultura de la virtualidad ganizativas: gusto y control del sector de la información puede mación. Economía, sociedad y real. riesgo, cooperación interna en- considerarse constituido por cultura, volumen 1, La Sociedad tre los diferentes departamentos tres grandes segmentos: el de 94 La competitividad es una ca- Red, España, Alianza Editorial, funcionales y externa con la in- contenidos, o de creación de racterística vinculada con colec- 1998. Del mismo autor La Ga- vestigación pública, los gabine- información (creación de pro- tivos económicos, tales como laxia Internet. Reflexiones sobre tes de asesoría, los clientes y los piedad intelectual); el de dis- países y naciones. Para las em- Internet, empresa y sociedad, proveedores; implicación de la tribución de información presas funciona mejor el concep- España, Plaza & Janés Editores, empresa en el proceso de cam- (centros de acceso, y canales de to de posición competitiva. En las S.A., 2001. bio e inversiones en recursos distribución, como los operado- condiciones de un “mercado li- humanos. El concepto de com- res de telecomunicaciones); y, bre y justo”, –que señala Manuel 79
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B un momento de emergencia de la comunicación de cia moderna: la libertad y la igualdad; parece con- masas y el paso de una sociedad industrial a una de cordar (Ricardo Petrissans Aguilar, 2000: p.38) en servicios, surgieron una serie de autores que en di- algunos aspectos con la corriente optimista sobre ferentes escritos empezaron a hablar de un cambio los efectos de la red para la sociedad humana, aún en la sociedad y en la economía. Estas primeras cuando advierte rápidamente, cabe preguntarse si opiniones pueden ser consideradas, hoy en día, como todas sus consecuencias son tan positivas como se el germen conceptual de la llamada sociedad de la afirma. El canadiense Donald Tapscott100 señala que información. transcurren tiempos turbulentos, tanto como los de las revoluciones significativas de la historia huma- Así, Daniel Bell, ya en 1973, llamó la atención na. La revolución tecnológica posibilita la aparición sobre el hecho de que el sector principal de la eco- de una nueva economía basada en la red de inteli- nomía en los países más desarrollados, tanto en cuan- gencia humana. to a la producción como en relación al número de trabajadores había dejado de ser el sector secunda- El español Manuel Castells habla de la sociedad rio (la industria) para dejar paso al sector terciario informacional. Comenta en su trilogía La era de la (la prestación de servicios). A esta nueva sociedad información101 que la génesis de la SI se originó en emergente la llamó sociedad postindustrial: el paso la coincidencia histórica, a finales de los años se- de una sociedad productora de bienes a una socie- senta, de tres procesos independientes: la revolu- dad de información o de conocimiento. Según Bell, ción de la tecnología de la información, la crisis eco- otra característica de esta sociedad es la importan- nómica tanto del capitalismo como del estatismo y cia de la tecnología, y en particular de los computa- el florecimiento de movimientos sociales y cultura- dores o sistemas informáticos, como fuente de cam- les como el antiautoritarismo, la defensa de los de- bios económicos, políticos, sociales y culturales. rechos humanos, el feminismo y el ecologismo. La interacción de estos procesos y las reacciones que A este salto hacia el sector terciario, basado en el desencadenaron crearon una estructura social do- conocimiento y en la tecnología, se le ha llamado, minante (la sociedad red); una nueva economía (la con matices, de distintas formas.98 Mc Luhan desa- economía informacional) y una nueva cultura (la rrolla el concepto de la aldea global. Nicholas Ne- cultura de la virtualidad real). groponte (1995) dice que el mundo se ha vuelto digital.99 Francis Fukuyama (1999) señala que en los En sus reflexiones apunta también, que la econo- últimos cincuenta años, en los Estados Unidos y en mía informacional global se diferencia de la indus- otros países desarrollados se ha producido un giro trial en la incorporación del conocimiento y la in- hacia la denominadasociedad informática. Indica formación en todos los procesos materiales de pro- que una sociedad estructurada en torno a la infor- ducción y distribución. Ello permite que los usua- mática tiende a producir una mayor cantidad de dos rios y los creadores puedan fusionarse en un solo valores apreciados por el individuo en la democra- perfil, tomando, de este modo, los usuarios el con- 98 Sobre este aspecto, recomen- Buenos Aires, Argentina, Edito- sión castellana de Carmen Mar- de Milenio, España, Alianza Edi- damos leer el texto de Ricardo rial Atlántida, 1995. Título Ori- tínez Gimeno. La era de la in- torial, 1998b. Título original: The Petrissans Aguilar, El futuro y la ginal: Being Digital, Trad. formación. Economía, sociedad Information Age: Economy, Socie- sociedad tecnológica. La necesi- Dorotea Pläcking, Editorial At- y cultura, volumen 2, El Poder ty and Cultura, volumen III, End dad de una reflexión, Montevi- lántida, 1995. de la Identidad, España, Alianza of Millennium, Blackwell Publis- deo, Uruguay, La Sociedad Editorial, 1998a. Título original: hers Inc., USA, 1998. Versión cas- 100 Ver Don Tapscott, 1997, op. Digital, Serie Estudios, 2000. La The Information Age: Economy, tellana de Carmen Martínez cit. idea rectora es consignar una sín- Society and Culture, volumen II: Gimeno. tesis de la teoría o del grupo de 101 Manuel Castells, 1998, op. The Power of Identity, Blackwell teorías respectivas sobre la evo- cit. Título original: The Informa- Publishers Inc., USA, 1997. Ver- lución al futuro de la Sociedad tion Age: Economy, Society and sión castellana de Carmen Mar- Tecnológica. Culture, volumen I: The Rise of tínez Gimeno. La era de la the Network Society, Blackwell información. Economía, socie- 99 Ver Nicholas Negroponte, Ser Publishers Inc., USA, 1996. Ver- dad y cultura, volumen 3, Fin Digital (being digital), 2ª edic., 80
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A trol de la tecnología como en el caso de internet. – Sociedad que crece y se desarrolla alrededor de Así, se deduce una estrecha relación entre los pro- la información y aporta un florecimiento general cesos sociales de creación y manipulación de sím- de la creatividad intelectual humana, en lugar de bolos (la cultura de la sociedad) y, la capacidad de un aumento del consumo material.102 producir y distribuir bienes y servicios (fuerzas pro- – Nuevo sistema tecnológico, económico y so- ductivas). En el informacionalismo la generación de cial. Una economía en la que el incremento de la riqueza, el ejercicio de poder y la creación de códi- productividad no depende del incremento cuan- gos culturales han pasado a depender de la capaci- titativo de los factores de producción (capital, tra- dad tecnológica de las sociedades y las personas, bajo, recursos naturales), sino de la aplicación de siendo la tecnología de la información el núcleo de conocimientos e información a la gestión, pro- esta capacidad. ducción y distribución, tanto en los procesos como en los productos.103 La diferencia en esta sociedad informacional emer- – En particular la SI se caracteriza por “el uso gente es que ingresamos ahora en una “forma espe- intensivo de las nuevas tecnologías en todos los cífica de organización social en la que la generación, sectores sociales y económicos, como herramien- proceso, y transmisión de información, se convierten tas para lograr la modernización de los mismos, en las principales fuentes de productividad y poder” la competitividad y el desarrollo autosostenido del (Manuel Castells, 1998: p. 21). La explotación inteli- Territorio, modernizando la industria tradicional gente de la información, su conversión en conoci- (industria del átomo) y la Administración, crean- miento, la generación de mecanismos de aplicación do nuevos sectores productivos (industria del bit) de éste en el desarrollo de nuevos productos y pro- y en general mejorando la calidad de vida de los cesos, incluso de nuevas formas de organización so- ciudadanos”.104 cial, es pues, el recurso fundamental, el que explica – En la Sociedad de la Información y el Conoci- las diferencias entre las empresas y las sociedades. miento están emergiendo nuevos servicios –cen- trados en la comunicación y en las tecnologías de Por otra parte, existen autores que sostienen que, la información– y, en consecuencia, nuevos esce- aunque los conceptos relacionados con la sociedad narios que se caracterizan porque enfatizan las de la información se basan, principalmente, en prin- actividades humanas de la sociedad y producen cipios sociológicos, comunicativos y económicos, la una aceleración en los cambios económicos y idea de sociedad de la información es un concepto sociales. Todo ello provoca un abanico de opor- nacido en un entorno político. En particular, el ja- tunidades en torno al mundo del trabajo y la cali- ponés Yoneji Masuda desarrolló la política japonesa dad de vida de los ciudadanos, inimaginable has- para la Sociedad de la Información (Masuda, 1983), ta ahora y, por lo tanto, habrá que actuar para considerándola el objetivo nacional del Japón para ofrecer todas las garantías que faciliten un creci- el año 2000. miento lo más ordenado y equitativo posible para todo el conjunto de personas (físicas y jurídicas) En tal sentido, a efectos de un punto de partida que componen la sociedad.105 conceptual, la mayoría de las definiciones de socie- – Se entiende por sociedad de la información dad de la información actualmente en uso, compar- aquella comunidad que utiliza extensivamente y te con mayor o menor cercanía, el sentido de los de forma optimizada las oportunidades que ofre- párrafos siguientes, a saber: cen las tecnologías de la información y las comu- 102 Yoneji Masuda, La sociedad 103 Manuel Castells, 1998, op. cit. la Información en Canarias”, Es- Públicas, Gobierno de La informatizada como sociedad paña, Canarias, septiembre 2000, Rioja“Plan Estratégico para la So- 104 Gobierno de Canarias, Con- post-industrial, Tecnos, 1994. pág. 15. ciedad del Conocimiento”, Espa- sejería de Presidencia, “Plan para ña, La Rioja, julio 2000, pág. 5. el desarrollo de la Sociedad de 105 Consejería de Desarrollo Autonómico y Administraciones 81
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B nicaciones como medio para el desarrollo perso- potencial de promover la integración, al reducir nal y profesional de sus ciudadanos miembros.106 la distancia entre personas y aumentar su nivel – El término sociedad de la información se refie- de información.109 re a una forma de desarrollo económico y social – La digitalización de la información, la automati- en el que la adquisición, almacenamiento, proce- zación de procesos, el comercio electrónico, el samiento, evaluación, transmisión, distribución y crecimiento del aspecto inmaterial de la riqueza diseminación de la información con vistas a la producida y el desarrollo de las nuevas redes ta- creación de conocimiento y a la satisfacción de les como internet, favorecen extraordinarias trans- las necesidades de las personas y de las organiza- formaciones económicas, sociales y culturales, e ciones, juega un papel central en la actividad eco- introducen insospechados cambios en los hábi- nómica, en la creación de riqueza y en la defini- tos y costumbres de la vida cotidiana de las per- ción de la calidad de vida y las prácticas cultura- sonas. Estas transformaciones están facilitando la les de los ciudadanos.107 emergencia de una nueva sociedad, a la que mun- – Entorno en el que la información es un factor dialmente se le denomina sociedad de la infor- clave del éxito económico y en el que se hace un mación y, a veces, sociedad del conocimiento. Se uso intenso y extenso de las tecnologías de la trata de un sistema económico y social donde la información y las comunicaciones.108 generación, procesamiento y distribución de co- – La sociedad de la información no es un modis- nocimiento a información constituye la fuente mo. Representa un profundo cambio en la orga- fundamental de productividad, bienestar y poder. nización de la sociedad y de la economía, ha- El avance hacia la sociedad de la información biendo quien la considere un nuevo paradigma entraña promesas de prosperidad material, equi- técnico-económico. Es un fenómeno global, con dad social, renacimiento cultural y desarrollo de- elevado potencial transformador de las activida- mocrático nunca antes conocidos en nuestra his- des sociales y económicas, una vez que la estruc- toria. Sin embargo, su realización no está asegu- tura y la dinámica de esas actividades inevitable- rada. Las nuevas tecnologías sólo abren oportu- mente serán, en alguna medida, afectadas por la nidades de progreso, pero no lo determinan por infraestructura disponible de informaciones. Es sí mismas. El fundamento de la sociedad de la también acentuada su dimensión político-econó- información consiste en la emergencia de un nue- mica, resultante de la contribución de la infraes- vo paradigma técnico-económico, cuyo soporte tructura de informaciones para que las regiones básico lo constituyen las nuevas tecnologías. 110 sean más o menos atrayentes con relación a los negocios e iniciativas. Su importancia se asemeja No es menos cierto que se trata de un proceso en a la de una buena autopista para el éxito econó- marcha, apoyado en la convergencia111 de distintas mico de las localidades. Tiene todavía una seña- tecnologías existentes y que están en permanente lada dimensión social, en virtud de su elevado evolución; el sector económico más importante se 106 Gobierno Vasco: “Plan para 109 Ministerio de Ciencia y Tec- 111 No es fácil definir con preci- han venido acumulándose en los el desarrollo de la Sociedad de nología, “Sociedad de la Informa- sión el término convergencia, aun- últimos años con el auge de inter- la Información para el período ción en Brasil. Libro Verde”, que habitualmente suele expresarse net y la creciente capacidad de las 2000-2003”. Programa Sociedade da Infor- como: la capacidad de diferentes redes actuales para transportar tanto mação (SocInfo) Brasil, Brasilia, plataformas de red de transportar servicios de telecomunicación 107 Misión para la Sociedad de septiembre 2000, capítulo 1, pág. tipos de servicios esencialmente si- como de radiodifusión. Este fenó- la Información “Libro Verde so- 5. milares, o la aproximación de dis- meno de convergencia es relativa- bre la Sociedad de la Informa- positivos de consumo tales como mente nuevo y existen opiniones ción en Portugal”, Iniciativa 110 Comisión presidencial de nue- el teléfono, la televisión y el orde- contrapuestas con respecto a sus Nacional para la Sociedad de la vas tecnologías de información y nador personal. Sin embargo, pese repercusiones en la sociedad y en Información, Portugal, mayo comunicación, “Chile: Hacia la al vigor de esta imagen, la conver- la actividad económica. Existe ge- 1997, pág. 9. Sociedad de la Información”, In- gencia entre los dispositivos de con- neral coincidencia en que la evo- forme al Presidente de la Repú- sumo es hoy día mucho menos real lución de la electrónica digital y del 108 “Iniciativa para la Sociedad blica, Chile, enero 1999, págs. que la convergencia de las redes. software está sentando las bases tec- de la Información”, Reino Uni- 21-22. Las pruebas de esta convergencia nológicas necesarias para plantear- do, 1998. 82
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A sustenta en la convergencia de las industrias de la contempla como el efecto de un cambio o desplaza- informática, las comunicaciones y la información. El miento de paradigma en las estructuras industriales denominador común entre presente y futuro son las y en las relaciones sociales, del mismo modo que, TIC. en su oportunidad, la Revolución Industrial modifi- có, irremediablemente, a las sociedades de funda- Sin embargo, el ascenso de la economía informa- mento esencialmente agrario. Definitivamente, la cional se caracteriza por el desarrollo de una nueva expresión “sociedad de la información” es un con- lógica organizativa que está relacionada con el pro- cepto amplio que implica una nueva forma de orga- ceso actual de cambio tecnológico, pero no depen- nización de la economía y de la sociedad. de de él. La convergencia e interacción entre un nuevo paradigma tecnológico y una nueva lógica 3.5.1. El nuevo paradigma: innovación organizativa es la que constituye el cimiento históri- y gestión de los intangibles co de la economía informacional. La eficacia en las organizaciones son aquellas capaces de generar co- El nuevo paradigma es el de las ideas como motor nocimiento y procesar información con éxito; de del crecimiento. Lo diferencial en las nuevas teorías adaptarse a la geometría variable de la economía del crecimiento es que los activos intangibles no se global (Manuel Castells, 1998: p. 84); de ser lo bas- consideran variables intratables, sino que precisa- tante flexibles como para cambiar sus medios con mente mediante la exploración de sus propiedades tanta rapidez como cambiar los fines, bajo el impac- especiales en contraste con las de los activos tangi- to del rápido cambio cultural, tecnológico e institu- bles se intenta explicar por qué la actual economía cional; y de innovar. es muy distinta de la economía industrial. Los acti- vos intangibles de cualquier organización, si son De manera que, entenderemos a la sociedad de gestionados y medidos convenientemente, se trans- la información como un estadio de desarrollo social forman en una fuente de ventaja competitiva soste- caracterizado por la capacidad de sus miembros (ciu- nible capaz de proporcionar valor organizativo y tra- dadanos, empresas y administración pública) para ducirse en beneficios importantes. Sin embargo, di- obtener y compartir cualquier información, de for- cha competitividad se manifiesta de otra capacidad ma instantánea, desde cualquier lugar y en la forma parcial, a saber, implica una capacidad de innova- en que se prefiera. La sociedad de la información se ción.112 se de una manera distinta la presta- gar al consumidor. Esto significa rios como fuentes de innovación; blado de la autonomía del proce- ción y el consumo de los servicios de que las condiciones económicas y Van De Ven (1989) investiga la di- so de innovación y sus caracterís- información, pero el acuerdo es mu- los contenidos de los servicios de rección de la innovación; Porter ticas de independencia, cho menor en lo que se refiere en qué información deben regularse por (1990) relaciona la innovación con autodirección y autocontrol. Las medida modificará esta evolución las separado, para garantizar la eficien- la competitividad; Muñoz-Seca economías más poderosas de la prácticas actuales y en qué plazo pue- cia y la calidad. Piensan otros que, (1992) vincula la innovación con actualidad son aquellas que han de esto ocurrir. Algunos entienden que en todo caso, si la convergencia se el aprendizaje y la formación; y logrado fortalecer su capacidad de la convergencia desembocará en una produce será a lo largo de un pe- así hasta un largo etcétera. Para el innovación, es decir, su capacidad transformación completa y rápida de riodo dilatado. propósito de este estudio, inno- para generar conocimientos y lle- los actuales servicios de telecomuni- var es convertir ideas en produc- varlos al mercado. La intensa com- 112 Una revisión de la literatura cación, medios de comunicación y tec- tos, procesos o servicios nuevos petencia por el mercado mundial de innovación, muestra una varie- nología de la información, o mejorados que el mercado va- obliga a los países a estar conti- dad de ángulos desde donde este produciéndose la fusión de estos gru- lora. Se trata de un hecho funda- nuamente innovando con sus pro- tema ha sido estudiado. Por men- pos de servicios, hoy independientes, mentalmente económico que ductos a fin de hacerse más cionar algunos ejemplos: Schum- y desapareciendo las inequívocas dis- incrementa la capacidad de crea- competitivos: nuevas ideas para peter (1939) estudia el proceso tinciones que antes los separaban. ción de riqueza de la empresa y, productos, tecnologías, procesos, como un todo; Tushman (1977) Otros consideran que las particulari- además, tiene fuertes implicacio- etc. Como ejemplo, en los Estados analiza la innovación como un dades de los sectores actuales limita- nes sociales. El proceso mediante Unidos de Norteamérica entran en proceso de información; Rogers rán las posibilidades de convergencia el cual se usa tecnología mejora- promedio unos 1.000 productos (1983) se concentra en la difusión de servicios y que a la industria de los da es conocido como innovación nuevos cada vez, muchos de los como parte del proceso de inno- medios de comunicación le correspon- tecnológica. Es un proceso socio- cuales sustituyen productos aún vación; Cooper (1984) lo enfoca de en nuestra sociedad una función cultural (aprendido y transmitido antes de que se hayan difundido. desde la perspectiva del éxito de de portadora de los valores sociales, socialmente) autónomo, que ha Michael Porter, en su ya conocido las estrategias de la innovación de culturales y éticos, con independen- ocurrido por años y seguirá ocu- libro: La ventaja competitiva de las productos; Von Hippel (1988) su- cia de la tecnología utilizada para lle- rriendo. Diferentes autores han ha- naciones (1991) plantea que la braya la importancia de los usua- 83
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B “Las empresas logran ventaja competitiva median- capital. Y en las economías desarrolladas, la pro- te actos de innovación. Enfocan la innovación ductividad de los factores está cada vez más deter- en su sentido más amplio, que comprende tanto minada por procesos de innovación sistemáticos y nuevas tecnologías como nuevos modos de ha- extendidos que son capaces de provocar saltos fre- cer las cosas. Encuentran una nueva forma de cuentes y acumulativos en los niveles de producti- competir o mejores medios para competir al modo vidad general. La economía (o gestión) de la tec- antiguo. La innovación puede manifestarse en el nología sería el marco explicativo para el análisis diseño de un nuevo producto, en un nuevo pro- de las fuentes del crecimiento en las economías ceso de producción, en un nuevo método co- desarrolladas. Sin embargo, también está demos- mercial, en un nuevo modo de llevar a cabo la trado que el entorno institucional y la trayectoria formación y la capacitación del personal. Buena histórica tienen un papel fundamental para, en úl- parte de las innovaciones son banales y margi- tima instancia, aumentar la productividad. nales, y dependen más de la acumulación de pequeñas intuiciones y progresos que de un gran De esta manera, el reto de los países en desarro- logro tecnológico. A menudo, implican ideas que llo es el de elevar aceleradamente la calidad de sus ni siquiera son ‘nuevas’: ideas que estaban ahí factores de producción, para pasar de una econo- pero que nadie ha llevado adelante con tesón. Y mía basada en el uso extensivo y poco productivo de siempre implican inversiones con destreza y co- los factores a una basada en la inversión y luego, a nocimiento, así como en bienes físicos y en la otra basada en la innovación. Este círculo virtuoso reputación de la marca. Algunas innovaciones debe conducir a una productividad y eficiencia ma- crean ventaja competitiva porque captan una yores, siempre que se den las condiciones adecua- oportunidad de mercado totalmente nueva o sir- das para unos cambios organizativos e instituciona- ven a un sector del mercado del que otros han les igualmente espectaculares. hecho caso omiso. Cuando los competidores res- ponden con lentitud, tal innovación proporciona Por supuesto, el nuevo paradigma tecnoeconó- ventaja competitiva”.113 mico surge, sin lugar a dudas, de las persistentes presiones competitivas tecnológicas para mantener La experiencia histórica muestra que, en cada la rentabilidad y la productividad de los sectores una de las distintas etapas de los procesos de desa- industriales pero también de los límites percibidos rrollo económico de los países prevalecen distintas al crecimiento del viejo estilo de producción masi- estrategias para generar progreso económico. En va. Tal como exponen de una manera más amplia y las economías de menor desarrollo, se depende en detallada, Don Tapscott y Art Caston: buena medida del aumento de las cantidades de factores para generar nueva riqueza, y los aumen- “Una realidad apremiante del nuevo ambiente glo- tos en productividad que prevalecen suelen con- bal es la emergencia de una nueva era de com- sistir en mejoras parciales en procesos productivos petencia, la cual está en ascenso no sólo por parte existentes que no implican incrementos sustancia- de los adversarios tradicionales en los mercados les en la intensidad del capital. En las economías tradicionales, o de aquellos que entran a un sec- emergentes, cobran mucha importancia los aumen- tor económico o industrial específico, sino tam- tos acelerados en los niveles de inversión que con- bién debido a la desintegración de las barreras ducen a elevar rápidamente la productividad del de los mercados antes aislados y protegidos. mejora constante en busca de la lógica para un crecimiento econó- 113 Michael E. Porter, Ser com- USA, Harvard Business School innovación continua es uno de los mico sostenido, gracias al aporte petitivos. Nuevas aportaciones y Press, 1999. nuevos factores que afectan a la de Schumpeter. Para este econo- conclusiones, España, Ediciones competitividad de las naciones en mista, las innovaciones pueden ser Deusto, S.A., 1999, pág. 171. Tí- el mercado mundial. Ya desde los vistas como nuevas combinacio- tulo Original: On competition, años cuarenta, se reconoció la im- nes de los recursos productivos. Trad. Rafael Aparicio Aldazábal, portancia de la innovación tecno- 84
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A (...)La competencia puede surgir de manera in- economía cuyo motor es la tecnología de la in- esperada en cualquier lugar. Esto significa que formación, que depende del trabajo autoprogra- las empresas ya no pueden confiarse demasiado mable y que está organizada en torno a redes con respecto a sus participaciones de mercado y informáticas. Éstas parecen ser las fuentes del cre- a sus posiciones competitivas. (...)Es inevitable cimiento de la productividad del trabajo y por lo la reestructuración de las economías nacionales, tanto de la creación de riqueza, en la era de la ampliamente impulsada por los adelantos en la información. Sin embargo, si el trabajo es la fuente tecnología de la información. (...)En consecuen- de la productividad, el poder creativo del trabajo cia, la información se ha convertido en un bien y la eficacia de la organización empresarial de- de capital; se está haciendo similar en valor a la penden en último término de la capacidad de mano de obra, los materiales y los recursos fi- innovación. (...) En una e-conomía basada en el nancieros. (...)La tecnología de información tam- conocimiento, la información y factores intangi- bién permite penetrar los demás sectores de ma- bles (tales como la imagen y las conexiones), la nera sorprendente. Con los mercados y sus parti- innovación constituye una función primordial. La cipantes en constante cambio, ya no existe la innovación depende de la generación de conoci- posibilidad de que las empresas establezcan una mientos permitida por el acceso abierto a la in- permanente ventaja competitiva. Ninguna empre- formación; información que está accesible on sa puede ‘dormirse en sus laureles’; cada una debe line.” estar en constante innovación para competir.” 114 Las innovaciones implican desarrollos de los in- Sobran los referentes para percibir que la huma- ventos, institucionalizando nuevos métodos de pro- nidad se encuentra en medio de la revolución más ducción o introduciendo los nuevos productos o intensa y acelerada en la ciencia y la tecnología. En servicios en el mercado. ella, destacan determinadas corrientes tecnológicas que tienen la virtud de permear y transformar toda “Recientemente se ha definido la innovación la estructura productiva mundial, como son la mi- como la conversión de ideas en productos, pro- croelectrónica, la informática, la ciencia de los ma- cesos o servicios que tienen éxito en el mercado. teriales, y las biotecnologías. Con estos avances, la Estas ideas pueden ser tecnológicas, comerciales innovación se ha convertido en una fase más del y organizativas. Por ello, se puede distinguir en- proceso productivo de las empresas más competiti- tre innovaciones tecnológicas y ‘no tecnológicas’. vas, y con ello, la generación sistemática y perma- Las primeras implican productos, servicios o pro- nente de nuevos productos y procesos se ha consti- cesos nuevos o mejorados gracias a la tecnolo- tuido en el elemento clave de estas empresas para gía. Las segundas consisten en nuevas formas de obtener altas y sostenidas tasas de aumento de su organización o gestión de la empresa o nuevos productividad. En el caso de la denominada nueva comportamientos en el mercado”.115 economía, la relación entre innovación, productivi- dad y ventajas competitivas, puede analizarse si- Una de las principales dificultades con la que se guiendo la teoría de la economía-red de Manuel han tenido que enfrentar los neoschumpeterianos Castells (2001: p.118-119) radica en la variedad y complejidad de las innova- ciones. Varían mucho dependiendo de la industria, “La nueva economía, con el e-business como pun- del grado de novedad y costo, de la tecnología, y ta de lanza, no es una economía on line sino una del tipo (de producto, de proceso, organizativa, de 114 Don Tapscott y Art Caston, se of Information Technology, Torres Torres, “Innovación en dación COTEC para la Innova- Cambio de paradigmas empre- Trad. Magaly Bernal Osorio y Servicios”, Madrid, Informe del ción Tecnológica, noviembre sariales, Colombia, Ed. McGraw- Leonardo Cano, USA, McGraw- proyecto: “Innovación en el sec- 2001, pág. 11. Hill Interamericana, S.A., 1995, Hill, Inc., 1993. tor turístico balear. Análisis pros- págs. 5-6. Cursivas del autor. pectivo de tecnologías”, 115 Marta Jacob Escauriaza, Joa- Título Original: The new promi- Proyecto financiado por la Fun- quín Tintoré Subirana y Xavier 85
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B sistema). Las dificultades para definir y clasificar la ción por el que han venido avanzando las econo- novedad son inmensas, pero la mayoría de los auto- mías desde hace algunas décadas, es causa y conse- res hacen una simple distinción utilizando como cri- cuencia a la vez de la búsqueda de un ámbito com- terio clasificatorio el grado de novedad de la inno- petitivo mucho más amplio en el curso de una eco- vación entre innovaciones radicales e innovaciones nomía mundial cada vez más globalizada. incrementales; algunos incluso no realizan ninguna distinción. Las dificultades de definición son consi- 3.5.2. De la economía de capital derables incluso para esta simple dicotomía, pero a la economía “red” de todas maneras es una distinción importante, por- que los dos tipos de innovación tienen una combi- Por ende, estamos ante una nueva forma de econo- nación muy diferente de inputs de conocimiento y mía que ha surgido básicamente en los últimos veinte tienen consecuencias muy distintas para la econo- años. A juzgar por Manuel Castells se trata del surgi- mía y las empresas que las realizan. miento de una nueva economía117 a escala mundial que la denomina: En consecuencia, la innovación tecnológica apa- rece como una condición esencial para la expan- “... informacional y global para identificar sus ras- sión de una sociedad de la información y del cono- gos fundamentales y distintivos, y para destacar cimiento, de forma que el desarrollo de Know-how que están entrelazados. Es informacional porque y el cambio tecnológico vienen a ser los impulsos la productividad y competitividad de las unidades directores que están detrás de un crecimiento sos- o agentes de esta economía (ya sean empresas, tenido. Los sistemas de información (SI, conjunto regiones o naciones) dependen fundamentalmen- de metodologías y software de aplicación), la natu- te de su capacidad para generar, procesar y apli- raleza de las TIC en sí misma (computadoras, soft- car con eficacia la información basada en el cono- ware de sistema, telecomunicaciones) y la gestión cimiento. Es global porque la productividad, el con- de la información (GI) atraviesan por modificacio- sumo y la circulación, así como sus componentes nes tecnoeconómicas de gran alcance que se ba- (capital, mano de obra, materias primas, gestión, san en una combinación de innovaciones radicales información, tecnología, mercados), están organi- e incrementales de producto,116 junto con innova- zados a escala global, bien de forma directa, bien ciones organizativas, como un conjunto de capaci- mediante una red de vínculos entre los agentes dades emprendedoras, estratégicas, de decisión y económicos. Es informacional y global porque, en gerenciales. las nuevas condiciones históricas, la productivi- dad se genera y la competitividad se ejerce por El surgimiento de las nuevas tecnologías de in- medio de una red global de interacción”. formación y comunicación, la creciente complejiza- ción de la producción con base en el dominio tec- Las razones por las cuales surge a finales del si- nológico y el intenso proceso de transnacionaliza- glo XX son porque la revolución de la tecnología de 116 La innovación incremental plazo caracterizados por una sis- la utilización de un principio les. A Strategic Guide to the Net- se trata de pequeños cambios temática y continua mejora en científico nuevo provoca la rup- work Economy, Trad. Marina dirigidos a incrementar la fun- el diseño de productos y proce- tura real con las tecnologías an- Fominaya, Harvard Business cionalidad y las prestaciones de sos. La innovación radical im- teriores (un ejemplo puede ser School Press, 1999. la empresa que, si bien aislada- plica una ruptura con lo ya la máquina de vapor o el micro- 118 Véase Smaïl Aït-El-Hadj, mente son poco significativas, establecido. Son innovaciones procesador). Gestión de la tecnología. La em- cuando se suceden continua- que crean nuevos productos o 117 Castells, 1998, op. cit., pág. presa ante la mutación tecnoló- mente de forma acumulativa procesos que no pueden enten- 93. Cursivas del autor. Véase Carl gica, Barcelona, España, pueden constituir una base per- derse como una evolución na- Shapiro y Hal R. Varian, El do- Ediciones Gestión 3000, 1990. manente de progreso. Así, se tural de los ya existentes. minio de la información. Una Título Original: L’Entreprise face observa cómo el crecimiento y Aunque no se distribuyen uni- guía estratégica para la econo- ¿ la mutation tecnologique, el éxito experimentado por las formemente en el tiempo como mía de la red, Barcelona, Espa- Trad. Emil Herbolzeimer, París, empresas automovilísticas en los las innovaciones incrementales, ña, Antoni Bosch Editor, 2000. Les Editions d’Organisation, últimos tiempos responden, en sí surgen con cierta frecuencia. Título original: Information Ru- 1989. gran parte, a programas a largo Se trata de situaciones en las que 86
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A la información118 le ha proporcionado la base mate- para la transformación de la información en co- rial indispensable en la determinación de las venta- nocimiento y su incorporación al proceso pro- jas competitivas de una economía “digital”. En este ductivo. La economía basada en el conocimien- sentido, sería de mucha ayuda precisar los rasgos to requiere inversiones en recursos humanos y que constituyen el núcleo del paradigma de la tec- en industrias de alta tecnología, para que el co- nología de la Información dotando, como nos dice nocimiento codificado y transmitido por las re- Manuel Castells (1998: p. 88-89), la base material de des de computación y de comunicaciones pue- la sociedad de la Información. da adaptarse a las necesidades de producción de las empresas en el país. Es este conocimien- “La primera característica del nuevo paradigma to tácito, incorporado en los individuos, lo que es que la información es su materia prima: son constituye el principal motor de la economía tecnologías para actuar sobre información,—no basada en el conocimiento. En otros términos, sólo información para actuar sobre tecnología, la transición hacia la ‘nueva’ economía requiere como era el caso en las revoluciones tecnológi- un esfuerzo importante de capacitación indivi- cas previas. El segundo rasgo hace referencia a dual de trabajadores, empresarios y consumido- la capacidad de penetración de los efectos de las res, así como la creación de un sector producti- nuevas tecnologías. (...) La tercera característica vo basado en la ciencia y la tecnología. (OCDE, alude a la lógica de interconexión de todo siste- 1996). (...) Además, la gestión del conocimiento ma o conjunto de relaciones que utilizan estas es un tema de creciente importancia para au- nuevas tecnologías de la información. (...) En mentar la competitividad de las empresas y la cuarto lugar y relacionado con la interacción, eficacia del sector público. Las TIC permiten un aunque es un rasgo claramente diferente, el pa- manejo más fácil de los datos, pero esto no bas- radigma de la Tecnología de la Información se ta para definir y mantener las ventajas competi- basa en la flexibilidad. (...) Una quinta caracte- tivas de las empresas, cuyo objetivo es agregar rística de esta revolución tecnológica es la con- valor, transformando los datos en información y vergencia creciente de tecnologías específicas en la información en conocimiento (Israel, 2000: un sistema altamente integrado, dentro del cual p. 15). La gestión del conocimiento incluye el las antiguas trayectorias tecnológicas separadas conjunto de procesos que gobiernan la creación, se vuelven prácticamente indistinguibles. Así, la diseminación y utilización del conocimiento para microelectrónica, las telecomunicaciones, la op- su aplicación en la toma de decisiones y en las toelectrónica y los ordenadores están ahora inte- acciones que se emprenden”. grados en sistemas de información. (...) Además, en lo referente al sistema tecnológico, un ele- A partir de la segunda mitad de la década de los mento no puede imaginarse sin el otro...”119 noventa las economías desarrolladas se han caracte- rizado por la progresiva implantación de las TIC en No obstante, cabe señalar, como indica la Secre- el conjunto de las actividades económicas, tanto de taría de la Comisión Económica para América Latina producción como de distribución y consumo. Un y el Caribe (CEPAL, 2000: p. 14), amplio abanico de innovaciones120 de proceso y de producto en materia informática y de telecomunica- “... que las TIC constituyen la infraestructura y ciones ha generado la aparición de actividades pro- el equipo físico de la economía basada en el ductivas que, junto con la transformación de la in- conocimiento, pero no son condición suficiente dustria de los contenidos tradicionales hacia los for- 119 Cursivas del autor. por el uso del conocimiento. costo. Es muy barato crear y apli- Dado que el conocimiento se car la mayoría de innovaciones 120 El factor innovación se cons- acumula exponencialmente, cada digitales. De esta forma, la crea- tituye como una muy importan- innovación crea la oportunidad tividad está desplazando al ca- te fuente de riqueza y sustituye de producir otras muchas, a bajo pital como principal fuente del a la energía o a los materiales crecimiento. 87
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B matos digitales, ha dado lugar a un sector producti- 3.5.3. La ecuación fundamental: vo: la industria de la información. infoestructura más infocultura Por su parte, el Informe sobre desarrollo humano Sin embargo, la consecución de una economía de la en Venezuela 2002, realizado por el PNUD (2002: información no garantiza que se desarrolle una so- p.10 y 47), titulado “Las Tecnologías de la Informa- ciedad de la información. Un país puede disponer ción y la Comunicación al Servicio del Desarrollo” de una pujante economía de la información sin que nos dilucida que, llegue quizás a constituirse en una sociedad de la información. De hecho, se trata de conceptos que “..., las TIC se conciben como el universo de indican un diferente nivel de desarrollo informacio- dos conjuntos, representados por las tradicio- nal121 pero también del desarrollo humano. En efec- nales Tecnologías de la Comunicación (TC) – to, es preciso oponer un marco conceptual muy dis- constituidas principalmente por la radio, la te- tinto, insistiendo en algo muy sencillo: en una so- levisión y la telefonía convencional– y por las ciedad avanzada siempre hay mercados, pero, las Tecnologías de la Información (TI), caracteriza- sociedades no se reducen a los mercados. Dicho de das por la digitalización de las tecnologías de otra manera, los elaboradores de sistemas de indi- registro de contenidos (informática), de las co- cadores parten del presupuesto que la sociedad de municaciones (telemática) y de las interfases la información es la sociedad del mercado de la in- (mediática), lo cual ha sido posible dada la adap- formación. La sociedad de la información no es tabilidad que ofrece la computación. El produc- entendida como una nueva modalidad de relación to bandera de las TIC es internet (...) Las TI in- entre personas a través de redes telemáticas trans- cluyen un aspecto de las comunicaciones, aquél nacionales sino como una mercancía, y un servicio relativo a su integración con la computación por ofrecido por empresas a millones de consumidores medio de enlaces digitales, a éstas se suman las y usuarios potenciales.122 TC (‘tecnologías convencionales de la comuni- cación’), y ambas participan –y con gran impac- No obstante, la vida social en el tercer entorno123 to– en el fenómeno que nos ocupa: el desarro- es mucho más rica que el simple acceso a la informa- llo humano. A la unión de esas tecnologías la ción ofertada en los ámbitos públicos del espacio elec- denominamos TIC. Esto podría expresarse con trónico (la web), y precisamente por ello cabe hablar la fórmula: TIC= TI + TC”. de sociedad de la información. En la medida en que 121 En 1990 el Programa de las nuevo indicador para la medi- sí mismo. Desde la perspectiva 122 Javier Echeverría, Indicado- Naciones Unidas para el Desa- ción del mismo, el Índice de de- de las TIC como habilitadoras res Educativos y Sociedad de la rrollo (PNUD) lanzó el primer sarrollo humano o IDH, y un del desarrollo humano, del cie- Información, Lisboa, Instituto de informe sobre el desarrollo hu- análisis anual de diferentes pro- rre de las brechas de equidad y Filosofía, CSIC, 2001, en http:// mano mundial, que desde enton- blemas políticos, económicos y del logro de las libertades cons- www.oei.es ces se publica anualmente sociales y, su impacto en el de- titutivas (Informe Venezuela (PNUD: 1990-1995). El equipo de sarrollo humano. Según el infor- PNUD, 2002, pág. 14) en el de- 123 Para Javier Echeverría, el pri- investigadores de Naciones Uni- me, el desarrollo humano es el sarrollo informacional se bus- mer entorno es el campo (phy- das encargado de su elaboración proceso por el cual se ofrecen ca mejorar los índices de sis), el segundo la ciudad (pólis) fue desde entonces coordinado mayores oportunidades a las per- productividad y de globalización y el tercero el espacio electróni- por Mahbub ul Haq, ex-ministro sonas. Entre estas, las más im- a través del desarrollo tecnoló- co. En E1 se desarrollan las so- de Hacienda y Planeación de portantes son una vida gico y el crecimiento económi- ciedades agrarias, en E2 las Pakistán y autor de diversos tra- prolongada y saludable, el acce- co; en el desarrollo humano, se urbanas e industriales y en E3 la bajos sobre satisfacción de las so a la educación y a los recur- ven la tecnología y el crecimien- sociedad de la información. Usa necesidades básicas en los paí- sos necesarios para disfrutar de to como medios para incremen- los términos ‘espacio electróni- ses en desarrollo. El informe del un nivel de vida decente. Otras tar las libertades constitutivas de co’ y ‘‘tercer entorno’ como si- PNUD proponía una nueva con- oportunidades incluyen la liber- las personas en la búsqueda de nónimos. cepción del desarrollo, el deno- tad política, la garantía de los un destino colectivo en libertad. minado desarrollo humano, un derechos humanos y el respeto a 88
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A pensemos el espacio electrónico desde una perspec- ciales y sociales que separan a los países y regio- tiva cívica, lo importante son las acciones e interrela- nes (brecha digital internacional) y a los indivi- ciones entre los propios usuarios por medio de las duos y organizaciones dentro de los países (bre- nuevas tecnologías digitales, electrónicas e informa- cha digital doméstica). cionales. Javier Echeverría (2001), partiendo de la – La brecha digital se define como la diferencia hipótesis que las TIC posibilitan la construcción de que existe entre las personas que cuentan con las un nuevo espacio-tiempo social, en el que puede condiciones óptimas para utilizar adecuadamente desarrollarse la sociedad de la información, nos indi- las Tecnologías de la Información y la Comunica- ca que hay que precisar ante todo que el espacio ción en su vida diaria, y aquellas que no tienen electrónico no se reduce a internet. Los procesos de acceso a las mismas o que aunque lo tengan, no cambio social son espacio-temporales124 y ello tam- saben utilizarlas. bién afecta a la sociedad de la información, en la – La brecha digital no se relaciona solamente con medida en que sea una sociedad diferente de la so- aspectos de carácter tecnológico, es el reflejo de ciedad industrial, como suele aceptarse. una combinación de factores: socioeconómicos, culturales, políticos y de infraestructura de tele- Los supuestos de partida de este estudio, para comunicaciones e informática. comprender estas calificaciones, son los siguientes: – Las TIC pueden ser habilitadoras del desarrollo humano siempre que se les conciba como herra- – La información, distribuida y permeabilizada en mientas, en el marco de una estrategia compre- todos los ámbitos de la sociedad debe ser consi- hensiva orientada al logro de estos objetivos (In- derada un insumo fundamental para la toma de forme Venezuela PNUD, 2002: p. 13). decisiones, comprendiendo los aspectos políticos, – Para que las TIC proporcionen el impacto que económicos, comerciales, educativos y culturales. su potencial promete, resulta necesario que los – Es en este escenario que se inserta el concepto programas y proyectos contemplen el desarrollo de la brecha digital,125 la que es universalmente concurrente de los dos estratos, tanto el infoes- considerada como una de las barreras principales tructural (acceso y uso), como el estrato cultural para el desarrollo de la sociedad de la informa- (apropiación). Sin el desarrollo correspondiente ción y, como consecuencia, un obstáculo de alta de los aspectos del estrato cultural no puede ga- importancia para alcanzar el nuevo paradigma de rantizarse la efectividad de las TIC (Informe Ve- desarrollo.126 nezuela PNUD, 2002: p. 19). – La brecha digital es la manifestación de una – Las TIC como habilitadoras de redes sociales de forma de exclusión, con elevada potencialidad innovación y capital social.127 La construcción de para ampliar las diferencias económicas, comer- sociedades del conocimiento requiere el desarro- 124 Echeverría, 2001, op. cit. fraestructura Nacional de Infor- para aprehender los niveles de una serie de elementos, princi- mación para aprovechar la glo- desarrollo. Esta nueva perspec- palmente de índole cultural, que 125 O digital divide como es de- balización. La articulación de la tiva además de tener en cuenta contribuyen en forma importan- nominada en la abundante lite- sociedad de la información y del el crecimiento económico, el te a la superación de la pobreza ratura anglosajona. Véase Banco conocimiento”, Caracas, Vene- ingreso per cápita y los niveles y al desarrollo sustentable en los Mundial, Informe sobre el Desa- zuela, Ministerio de Ciencia y de distribución del ingreso, toma países. Estos elementos constitu- rrollo Mundial 1998-1999. El Tecnología, CNTI, octubre 2000. principalmente en considera- yen lo que se ha denominado conocimiento al servicio del de- Ministerio de Ciencia y Tecnolo- ción, las capacidades y poten- capital social. En términos gene- sarr ollo, Washington, D.C. gía de Venezuela, “Agenda para cialidades de la población y, las rales puede afirmarse que el ca- EE.UU., Ediciones Mundi-Pren- el desarrollo de la Información, oportunidades y opciones que pital social lo constituyen valores, sa Libros S.A., 1999. CEPAL, Se- la Conectividad y los Conteni- el medio les permite, ello den- actitudes y patrones conductua- cretaría de la Comisión dos”, Caracas, Venezuela, Minis- tro de un clima que propicia la les compartidos por una pobla- Económica para América Latina terio de Ciencia y Tecnología, participación de todos en la pro- ción, lo cual asegura la cohesión y el Caribe, “América Latina y el Documento Preliminar. 19 de fe- moción y mejoramientode su social, facilita la interrelación y Caribe en la transición hacia una brero de 2001. propio bienestar y calidad de cooperación de los hombres en- sociedad del conocimiento. Una vida. tre sí y con las instituciones que agenda de políticas públicas”, 126 Ha sido necesario desarro- conforman la sociedad. Se trata Brasil. LC/L.1383, CEPAL, junio llar una perspectiva más amplia, 127 Dentro de esta nueva visión de actitudes que contribuyen a 2000. Jorge Berrizbeitia, “La In- comprensiva y multifactorial, del desarrollo se han detectado 89
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B llo de procesos de apropiación social del conoci- de las autoridades públicas debe ser, justamente, miento, por medio de los cuales este último es el asegurar el más amplio tránsito de la informa- apropiado por la sociedad, o por actores o secto- ción en el seno del cuerpo social. res específicos de la misma. Esta apropiación se – El cambio cultural y social hacia la promoción da por parte de individuos, de organizaciones de comunidades en red. (como es el caso de empresas), o de la comuni- – Las TIC como instrumento de las oportunidades dad y de las instituciones sociales básicas de la laborales y mejora de la productividad. La princi- sociedad. A través de dicho proceso, el conoci- pal consecuencia de esta “era digital”128 se en- miento se convierte en bienes públicos que, al cuentra en el cambio de las ventajas comparati- acumularse e interrelacionarse, pasan a formar vas y competitivas, con el potencial transforma- parte del capital social con el que cuenta una dor de buena parte de los factores tradicionales empresa, una organización, una comunidad, una de producción en actividades basadas en el uso institución social, o la sociedad misma. Es sobre intensivo del conocimiento.129 la base de este conocimiento socializado, o capi- – La brecha digital es una expresión más de la tal social, que las organizaciones y las institucio- exclusión del acceso a múltiples recursos que sufre nes sociales pueden responder a las oportunida- una proporción significativa de la población. Fa- des y los desafíos que el nuevo entorno brinda, y vorecer el desarrollo de las TIC sólo tiene sentido adaptarse a cambios rápidos que en este mismo como esfuerzo prioritario en la medida en que se presentan. contribuya a la superación de estas barreras (In- – La educación de los ciudadanos, consumidores forme Venezuela PNUD, 2002: p. 28). y usuarios dentro del territorio del Estado debe ·La denominada brecha digital es un término re- tener un componente de marca cultural en el sen- sultante de la ausencia de acceso a la informa- tido de la valoración del papel de la información ción en el contexto de la red. Si se prefiere una y del conocimiento en todas las actividades. conceptualización más amplia y comprensiva, – La competencia en el ámbito de los mercados puede definírsela como la distancia tecnológica debe rendir las barreras de entrada y de salida entre individuos, familias, empresas, grupos de fundamentadas en la información. Una de las ta- interés, países y áreas geográficas en sus oportu- reas de defensa de los procesos de competencia nidades en el acceso a la información y a las tec- que las personas trasciendan las caciones para la eficiencia eco- solapamiento de actividades en- red es todavía incipiente. A par- relaciones conflictivas y compe- nómica y la formación del capi- tre sectores que tradicionalmen- tir de 1997 comienzan a desarro- titivas para lograr una coopera- tal social. Las siguientes son te se dedicaban a la generación, llarse las iniciativas relacionadas ción y ayuda mutua, donde los algunas implicaciones de las re- proceso y distribución de dife- con el comercio electrónico y esfuerzos se unan para lograr fi- des dentro del paradigma del rentes tipos de informaciones y, sólo a partir de 1999 podemos nes compartidos. El capital so- capital social. 1. Aquellos que por consiguiente, a negocios decir que se ha dado inicio al cial existe en diferentes tipos de actúan en redes ricas en capital completamente diferenciados. proceso de desarrollo de la eco- relaciones (vínculo, nexo y social son más probables de ac- Hoy, esta situación está cam- nomía en red, sin haber logrado puente). Las redes pueden ser tuar en beneficio de los intere- biando rápidamente, sobre todo este proceso un estado avanza- usadas para describir las diferen- ses de las personas miembros de a raíz de la difusión de las apli- do. Durante 1999 y lo transcurri- tes configuraciones de relacio- la red que de aquellas que están caciones multimedia, por lo que do del año 2000, se ha nes donde el capital social fuera de la red. 2. Cuando el ca- la incursión de unas empresas presentado un gran espíritu em- reside. Por supuesto, la fuerza pital social se incrementa dentro en el terreno propio de otras se prendedor que ha conducido al de las relaciones varía y no to- de la red, la productividad se in- percibe como una tendencia desarrollo de un número intere- das las redes están conectadas crementará y las diferencias de imparable que no ha hecho más sante de negocios punto com (al por capital social. La mayoría de ingreso decrecerán entre los que empezar. Este hecho está menos 240 empresas en segmen- las redes conectadas por capital miembros de la red, aunque las dando lugar a frecuentes opera- tos muy variados), que movili- social son mantenidas a través diferencias en productividad e ciones de alianzas, compras o zaron 229 MMUS$ en 1999, entre de contactos personales y apren- ingreso entre los miembros de la fusiones entre empresas perte- transacciones B2C (16MMUS$) y dizaje experimental. Algunas red y los que no son miembros necientes al macrosector de las B2B (213MMUS$), de acuerdo a veces redes impersonales de ca- se incrementarán. tecnologías de la información y Forrester Research” (Lorenzo pital social pueden ser manteni- la comunicación (TIC). Lara, Lino Clemente y Claudia das por valores de arraigo 128 En efecto, gracias a este fac- Serrano, 2000, pág. 37). tor tecnológico, actualmente se 129 “El grado de preparación de compartidos. Cada estructura está produciendo un progresivo Venezuela para la economía en diferente de redes tiene impli- 90
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A nologías de la comunicación y, en el uso de in- está superando su propio desarrollo tecnológico y, ternet para un amplio rango de actividades. en la actualidad, el conjunto de productos y servi- cios resultantes de la producción informacional son De modo que, en el contexto venezolano de ex- utilizados como factores productivos por el resto de pansión de las TIC, es importante evaluar el nivel ramas de actividad de la economía. De esta manera de preparación informacional, tanto el infoestructu- se está construyendo un entramado de relaciones ral (acceso y uso) como el infocultural (apropiación) sinérgicas entre la industria de la información y el y, en cada uno de los Estados en particular frente a resto de ramas de actividad, que tiene como princi- las exigencias de una estrategia nacional de cons- pal elemento visible la incorporación del conocimien- trucción de la sociedad de la información con crite- to a la estructura productiva de las economías avan- rios de inclusión y equidad así como en una inser- zadas. Ya nadie duda que los cambios de toda índo- ción eficiente en la economía digital. le producidos en Venezuela en los últimos 14 años,130 tienen su origen o han sido catalizados por el uso Así mismo, surgirá un posicionamiento del con- intensivo de las TIC,131 las redes y los servicios de junto y de los elementos individuales que lo confor- telecomunicaciones. Nuestro entorno y su compren- man para el aprovechamiento de oportunidades, sión están siendo determinados por el acceso ubi- enfrentar las amenazas y tomar los desafíos que sur- cuo y cada vez más universal a la información. gen del avance de este proceso global, permitiendo obtener elementos fundantes de políticas que pro- A manera de ejemplo, el sector de las telecomu- pendan a la mejor inserción y desarrollo de capital nicaciones continuó consolidándose como el primer social. Como es lógico, el diseño de políticas parte, sector privado de la economía y el segundo des- necesariamente, del conocimiento de situación que pués del sector petrolero. Durante el año 2003, por es el objetivo primario del estudio propuesto. décimo año consecutivo, la participación del sector en el PIB continuó aumentando hasta llegar, según 3.5.4. Nudos críticos y centros de atención el Banco Central de Venezuela, (BCV) a un cuatro problemáticos para el desarrollo de la por ciento (4%), aunque ello obedece más a un de- sociedad de la información en Venezuela crecimiento de la economía que al crecimiento sos- tenido del sector, el cual disminuyó en el período Así, por economía de la información entendemos 2002-2003 de 3,35% a 1,88%. Con relación al núme- una en la que se ha desarrollado un sector informa- ro de empleos directos en el sector, éste aumentó ción que contribuye de forma relevante a su creci- de 14.769 en el 2002 a 16.744 en el 2003, siendo miento. La emergente industria de la información importante destacar que por las características pe- 130 En términos económicos, el ocurrida en el resto de los sec- sos sectores en diciembre de 131 Las Tecnologías de Informa- 2003 ha sido uno de los años tores de la economía venezola- 2002 y esta situación continuó ción y Comunicación concentra- más difíciles que ha afrontado na motivada a un difícil entorno interfiriendo el ámbito social y ron el 3,4% del PIB de Venezuela el sector de telecomunicaciones político y social, 3. La disminu- productivo de Venezuela duran- en 2.563 millones que correspon- venezolano desde la privatiza- ción del ingreso por habitante, te todo el año. En febrero de den a telecomunicaciones. En el ción de la Compañía Anónima 4. El aumento de los costos de 2003, el Ministerio de Finanzas año 2000 el mercado de hard- Nacional Teléfonos de Venezuela transacción de las empresas, y y el Banco Central de Venezue- ware en Venezuela totalizó alre- (CANTV) en 1991, y cuyas cau- 5. Las restricciones a la libre con- la, establecieron un régimen de dedor de US$ 850 millones, 25% sas varios especialistas atribuyen vertibilidad de la moneda im- restricción a la libre convertibi- de crecimiento respecto a 1999. entre otros factores, a: 1. La fuer- puestas por el Gobierno desde lidad de la moneda (Control de Se estimaba que para el año 2001 te contracción del sector comu- febrero de 2003, lo cual ha difi- Cambio). El cambio oficial se fijó el crecimiento sería de 30%. Para nicaciones a nivel mundial y cultado y en algunos casos im- durante todo el resto del año el año 2000 el mercado local de cuyos efectos continuaron sien- pedido las importaciones de 2003 en Bs.1.596/US$ para la software alcanzó los US$ 244 do experimentados por muchas bienes y servicios relacionados compra, y Bs.1.600/US$ para la millones. Sus ventas han creci- de las subsidiarias de las princi- con el sector de telecomunica- venta. Véase, Cámara de Empre- do un gran porcentaje de las em- pales corporaciones de teleco- ciones. El año 2003 se inició con sas de Servicios de Telecomuni- presas que exportan. municaciones establecidas en el cese de la paralización de ac- caciones, “Iniciativa privada en Venezuela, 2. La desaceleración tividades convocada por diver- Telecomunicaciones. Factor de Progreso”, CASETEL, 2004. 91
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B culiares de la industria, ésta constituye la principal cidad total que tienen los ciudadanos de un país fuerza de trabajo que utiliza de manera intensiva las para acceder y utilizar las TIC, el cual abarca 178 tecnologías de comunicación e información. economías y busca reflejar un panorama más real, al considerar además de los temas de infraestructura Y, por sociedad de la información entenderemos y precios a que referían los indicadores tradiciona- una sociedad en la que la información se usa inten- les, la aptitud real de los ciudadanos para utilizar y sivamente en la vida social, cultural, económica y aprovechar la internet. política. El concepto de sociedad de la información es complejo y el grado de desarrollo del mismo to- El IAD considera ocho variables agrupadas en davía está en elaboración, de la misma forma en cinco categorías: (1) Acceso: Densidad móvil y fija; que el propio modelo de sociedad se está constru- (2) Asequibilidad: Precios de acceso a Internet y % yendo. Aún así, puede sintetizarse diciendo que el del ingreso nacional bruto por habitante; (3) Cono- conjunto de relaciones humanas –y su comporta- cimiento: Adultos alfabetizados y nivel combinado miento, tanto individual como colectivo– y organi- de inscripción en las escuelas de enseñanza prima- zacionales, se basan en la comunicación y el inter- ria, secundaria y terciaria; (4) Calidad: Ancho de cambio de información. Con la llegada de la revolu- Banda Internacional de internet en bits per cápita y ción tecnológica, un porcentaje cada vez más im- penetración de banda ancha; y (5) Utilización: % de portante de ese comportamiento y de esas relacio- usuarios de internet. Como resultado del cálculo del nes se digitalizan mediante la utilización intensiva IAD, cuyo valor máximo es 1 y equivale al acceso de los sistemas tecnológicos de información y co- más elevado, y considerando las variables descritas, municaciones. Así, las TIC se definen como los sis- Venezuela obtuvo un IAD equivalente a 0,47 que- temas tecnológicos integrados e interconectados en dando clasificada dentro del grupo de países de una red mundial, mediante los cuales se recibe, se Acceso medio bajo y en el puesto número 73 entre transforma y se transmite la información. 178 países. No obstante, un país puede desarrollar un poten- Si bien Venezuela está mucho más desarrollada te sector de la información (infraestructura o infoes- desde el punto de vista de su infraestructura y cali- tructura)132 sin que se informacionalice la sociedad, dad de servicios que muchos otros países de Améri- es decir, sin que se desarrolle una cultura de la in- ca Latina, el IAD obtenido pareciera una consecuen- formación (infocultura)133 Y al revés, una sociedad cia de la reducción del ingreso real por habitante y puede estar constituida por ciudadanos y organiza- el nivel de educación, los cuales están limitando en ciones informacionalmente cultas, sin que ello con- gran medida el acceso y la utilización de las TIC. lleve automáticamente el surgimiento de una eco- Principalmente el grado de conocimiento (alfabeti- nomía de la información. zación y nivel de escolaridad) está afectando tanto el uso de los dispositivos y las aplicaciones vincula- Es importante destacar que en diciembre de 2003 das a la conexión, como la búsqueda, comprensión la UIT adoptó el Índice de Acceso Digital (IAD), un y utilización provechosa de la información disponi- nuevo indicador mundial destinado a medir la capa- ble en internet. 132 “Se ha llamado infoestructu- y la que usualmente se comer- 133 “Se le ha dado el nombre bre la cultura, y es sobre la base ra al conjunto de dispositivos de cializa, por lo cual existe la falsa de infocultura a aquella parte de de este efecto que se fundamen- computación, almacenamiento, creencia que ella es suficiente la cultura orientada a compren- ta la importancia de las TIC en telecomunicación e interfaz para la solución de los proble- der y usar de la mejor manera el desarrollo humano. Es de ha- (hardware), junto con el univer- mas del desarrollo humano (...) la infoestructura para resolver cer notar que la cultura a su vez so de programas básicos y de pero es la cultura con sus valo- los distintos problemas que se deja su huella en la infoestructu- aplicación (software), y los re- res, sus principios, sus actitudes, presentan en el devenir de la so- ra” (Informe Venezuela, op. cit.) gistros de contenidos en las dis- la que da sentido y utilidad a esa ciedad. Es innegable el efecto tintas áreas de aplicación. Esta infoestructura” (Informe Vene- que tiene la infoestructura so- infoestructura es tangible, visible, zuela PNUD, 2002, pág. 47) 92
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A En tal sentido, es importante destacar, apoyándo- crementar el acceso de los pobres a oportunida- nos en el Informe Venezuela PNUD, 2002, desde una des, seguridad y empoderamiento134 para el creci- perspectiva del desarrollo humano, la equidad e in- miento económico y la reducción de la pobreza. clusión, algunos nudos críticos y centros de aten- ción problemáticos sobre este asunto en el país. 5. Todo análisis integral y profundo sobre la te- mática debe considerar con un mayor énfasis al 1. La concentración de la capacidad y el conoci- componente infocultural. Profundos cambios han miento para el tratamiento y difusión de la infor- de ser introducidos si se plantea la reducción de mación ha sido selectiva, orientada por la bús- la marginalidad de las grandes masas frente a la queda de la rentabilidad. El resultado es una gran sociedad del conocimiento. Se propone repensar disparidad entre sectores, actividades, regiones y la penetración de todo servicio, esta vez reflejan- ciudades, que están interconectados, y aquellos do la incorporación de la infocultura prevalente que se encuentran fuera de las redes, creándose en la población usuaria potencial. La infoestruc- así fuertes polarizaciones, centros cambiantes y tura es una condición necesaria pero no suficien- fragmentaciones. te. Probablemente el factor determinante es la infocultura. 2. La red, como una posibilidad clave permitida por el desarrollo de las TIC, puede ser aprovecha- 6. El beneficio no se encuentra en las TIC per se, da para los fines de desarrollo, lo que requiere, sino en su potencial para crear poderosas redes antes que un cambio tecnológico, un cambio so- institucionales, políticas, económicas y sociales al cial. La debilidad institucional en Venezuela expli- mejorar la comunicación y el intercambio de in- ca en gran medida su poco aprovechamiento. formación. 3. El mercado es un poderoso impulsor del pro- 7. No todos los países pueden beneficiarse del greso tecnológico; pero no es suficientemente efi- enfoque de las TIC como un sector productivo, caz para crear y difundir las tecnologías necesarias pero sí se pueden beneficiar de la adopción de a fin de erradicar la pobreza. Hasta ahora el desa- un abordaje de las TIC como habilitadoras, más rrollo de las TIC ha sido impulsado fundamental- aún si se incorporan dentro de las estrategias y mente por el mercado y existe el riesgo de que metas concretas del desarrollo, como por ejem- éste siga siendo el motor de su desarrollo. Si éste plo mejorar la inclusión, y mejorar la salud y la fuera el caso no puede garantizarse que se favo- educación. rezcan las aplicaciones que respondan a los inte- reses y necesidades de los que están excluidos. 8. Para medir la brecha digital se usan algunos indicadores básicos que permiten establecer el es- 4. El sector de la industria de las TIC tiene sus tado de difusión de las TIC en los países, a saber: expectativas, la mayoría de las cuales son perfec- el número de líneas telefónicas fijas, el número tamente legítimas, pero a la vez excluyentes al de unidades móviles, el número de computado- no considerar la llamada demanda “no solvente”. ras y el número de usuarios por país. En el caso En este contexto, subraya la importancia de in- de Venezuela, las áreas más débiles se refieren a 134 Empoderamiento es la ex- (tales como salud, educación y prender acciones para aumentar laciones explotadoras y corrup- pansión de bienes y capacida- vivienda) y a nivel colectivo su bienestar –individual o colec- ción. Los cuatro elementos cla- des de los pobres para participar (como la habilidad de organizar- tivamente– y que limitan sus po- ves de empoderamiento son: en, negociar con, influir sobre, se y movilizarse para emprender sibilidades de elección. Las acceso a la información, inclu- controlar y hacer responsables acciones colectivas para resolver instituciones formales claves in- sión y participación, responsabi- a las instituciones que afectan su sus problemas). Empoderar a cluyen el Estado, los mercados, lidad o rendición de cuentas y vida. Puesto que la pobreza es hombres y mujeres pobres im- la sociedad civil y agencias in- capacidad organizacional local. multidimensional, los pobres plica la remoción de barreras ins- ternacionales; entre las institu- necesitan una serie de bienes y titucionales formales e ciones informales se cuentan capacidades a nivel individual informales que les impiden em- normas de exclusión social, re- 93
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B los componentes relativos a acceso a computado- arriba” y “aguas abajo” relacionados por intereses ras y a Internet,135 en las cuales está en desventa- comunes. Existen, igualmente, escasas relaciones ja comparada con otros países de la región lati- entre los empresarios y los centros de investigación noamericana. universitarios. (Ver cuadro 5). En esta materia, es preciso atender al menos a Hay que advertir que la medición de la brecha es dos dimensiones. La primera de naturaleza infraes- sólo un promedio y que ésta no se mantiene cons- tructural (disponibilidad y costo de acceso, entendi- tante a través de las distintas capas sociales, etáreas do como inversión) y la segunda referida a los cos- y regionales de un país. Al respecto, la brecha digi- tos operacionales (costo del acceso, entendido como tal de cada grupo social está determinada por su mantenimiento). Así mismo, la industria sigue sien- asentamiento geográfico136 (ciudad, país, región) y do más la simple suma de expresiones individuales nivel socioeconómico –entre otras variables–, las que y menos un tejido institucional. No está presente la se correlacionan con las posibilidades de acceso a idea de “cadena” como conjunto de actores “aguas las TIC. (Ver cuadro 6). CUADRO 5 Hogares que disponen de computadoras por Entidad Federal en números y en porcentajes (%) Año 2001 Entidad Federal Total número Número de hogares % Respecto del de hogares con computadora total de hogares Amazonas 14.045 1.117 8,0 Anzoátegui 269.242 32.803 12,2 Apure 77.265 2.610 3,4 Aragua 341.226 46.750 13,7 Barinas 142.287 7.816 5,5 Bolívar 266.122 31.692 11,9 Carabobo 445.761 63.188 14,2 Cojedes 59.873 3.368 5,6 Delta Amacuro 20.708 1.027 5,0 Distrito Capital 453.528 123.464 27,2 Falcón 164.826 14.861 9,0 Guárico 142.685 8.369 5,9 Lara 348.962 35.320 10,1 Mérida 167.999 21.569 12,8 Miranda 573.091 150.788 26,3 Monagas 155.507 13.991 9,0 Nueva Esparta 83.797 10.787 12,9 Portuguesa 160.983 8.697 5,4 Sucre 165.653 9.771 5,9 Táchira 233.130 26.406 11,3 Trujillo 140.828 10.039 7,1 Yaracuy 111.174 6.307 5,7 Vargas 71.892 9.135 12,7 Zulia 632.336 63.462 10,0 TOTALES /1 5.242.920 703.337 13,4 Fuentes: Instituto Nacional de Estadística de Venezuela (INE). Censo 2001. Notas: /1 Corresponde al total de hogares empadronados, no a la sumatoria de los hogares según tipo de artefacto o acceso a internet, ya que los mismos son excluyentes. 135 En Venezuela “se estima que diversificación de los medios de américa (1,167%)”. (Ministerio de 136 Internet es, esencialmente, el crecimiento anual de suscrip- acceso. Se espera que alcance los Ciencia y Tecnología de Venezue- un fenómeno de alta concentra- tores de internet de 1999 a 2001 3,8 millones en 2005, siendo la la. 2001b, pág. 17). ción en asentamientos urbanos. fue de 300%, dada la disminu- proyección de crecimiento de ción de las tarifas de acceso y la internet más elevada de Latino- 94
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A CUADRO 6 Pero, ésta no es una tarea sencilla, dado que es ne- Posesión de bienes y servicios en las ciudades principales de cesario enfrentar problemas estructurales que sub- venezuela en porcentajes (%) Año 2001 yacen, tales como el nivel de desarrollo económico, educacional, de infraestructura, etc. BIEN / SERVICIO Ciudades Área principales /1 metropolitana /2 La brecha digital es, entonces, un problema ge- Televisor 98 99 Nevera 95 96 neralizado, que afecta a todos los países, en dife- Electricidad 96 96 rente forma y magnitud, lo que por ende implicará Lavadora 73 88 soluciones adaptadas a cada realidad para un pro- Equipo de sonido 59 79 blema que es común. Existe un consenso generali- Horno a gas 76 72 zado en el sentido que la batalla contra la brecha VHS/Betamax/DVD 45 70 Teléfono celular 54 69 digital debe ser llevada a cabo en todos los frentes y Teléfono 52 68 por el conjunto de la sociedad. Cuenta de ahorro 47 61 Tocadiscos compactos 49 57 En caso contrario, el retraso económico de los Horno de microondas 24 43 Carro 39 36 países en desarrollo, particularmente en los de la Cuenta corriente 22 36 región latinoamericana, será persistente. Computadora 18 33 Seguro HCM 21 31 9. En cuanto al estado de aplicación de las TIC a Seguro de vida 18 30 Televisión por suscripción 33 26 los procesos educativos137 del país, su cobertura es Secadora 13 24 todavía mínima y las herramientas tradicionales Tarjeta de crédito 12 22 no son suficientes para que se generen aprendi- Vigilancia privada 5 14 zajes efectivos. Horno eléctrico 7 13 Cámara para filmar vídeos 6 11 Vivienda para vacaciones 5 10 10. Los niveles de interactividad de la población Servicio doméstico 8 8 son escasos. Un requisito para acceder a internet Internet 4 8 es disponer de conexión telefónica y computado- Aire acondicionado 20 5 Lavaplatos eléctrico 1,1 3 ra en el hogar. En ambos casos se experimenta todavía en Venezuela grados de exclusión eleva- Fuentes: Datos Information Resources (www.datosir.com) consulta marzo de 2003, en revista Debates IESA, Mercado para las mayorías, volumen VIII, número 3, dos. En el acceso a internet hay una notoria bre- Caracas, Venezuela, Ediciones IESA, abril-junio 2003, pág. 39. cha entre pobres y no pobres. No obstante, la penetración de internet en los ho- La brecha digital en sí misma, no sería causante gares venezolanos continúa creciendo en la última directa de menor crecimiento económico, pero la medición correspondiente al mes de febrero, obser- falta de penetración de las TIC en la economía ve- vándose que la proporción de personas que declaran nezolana podría constituirse en un freno al creci- “no haber utilizado nunca internet” se redujo de miento. Es indudable que la reducción de la brecha manera importante en el período 2000-2003, pasan- digital pasa por alterar las causas que la producen. do de 82% en el año 2000 a 46% en febrero de 2003. 137 El país pasó de ocupar la instituciones educativas de nivel las activas, lo que no representa y el resto del sector educativo, posición número 44 en agosto preescolar, básico y primaria ni siquiera un 2% (un PC por en el sector de educación supe- de 2000 a la número 37 en julio sólo el 28,46% tienen teléfono, cada 13 mil estudiantes). El sec- rior el uso y enseñanza de las de 2001 del Índice Mundial de y están concentrados en las ins- tor privado tiene una situación TIC está concentrado en las prin- la Sociedad de Información, con tituciones privadas en un más favorable con una base ins- cipales universidades (a lo sumo todo, “(...) La situación de las 80,69%. En cuanto a la dotación talada en 1999 de 3.210 PC, en 5 de los 133 institutos) y escue- escuelas públicas de educación de PC en las escuelas públicas, los colegios que indican un PC las de postgrado” (Lorenzo Lara; preescolar, básica y media, en el se registra en 1998-1999 que la por cada 328 estudiantes inscri- Lino Clemente y Claudia Serra- proceso de incorporación de las base instalada de PC es de 325 tos. Existe un desbalance enor- no. 2000, pág. i). TIC, es precaria. De todas las equipos, para las 18.125 escue- me entre la educación superior 95
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B CUADRO 7 Hogares que disponen de acceso a internet por Entidad Federal en números y en porcentajes (%) Año 2001 Entidad Federal Total número Número de hogares % Respecto del de hogares con acceso a internet total de hogares Amazonas 14.045 333 2,4 Anzoátegui 269.242 10.647 4,0 Apure 77.265 639 0,8 Aragua 341.226 11.863 3,5 Barinas 142.287 1.643 1,2 Bolívar 266.122 10.023 3,8 Carabobo 445.761 17.144 3,8 Cojedes 59.873 727 1,2 Delta Amacuro 20.708 244 1,2 Distrito Capital 453.528 43.499 9,6 Falcón 164.826 3.692 2,2 Guárico 142.685 2.115 1,5 Lara 348.962 8.990 2,6 Mérida 167.999 4.611 2,7 Miranda 573.091 72.146 12,6 Monagas 155.507 3.702 2,4 Nueva Esparta 83.797 3.755 4,5 Portuguesa 160.983 2.033 1,3 Sucre 165.653 2.685 1,6 Táchira 233.130 5.708 2,4 Trujillo 140.828 1.908 1,4 Yaracuy 111.174 1.240 1,1 Vargas 71.892 2.176 3,0 Zulia 632.336 18.172 2,9 TOTALES /1 5.242.920 229.695 /2 4,4 Fuentes: Instituto Nacional de Estadística de Venezuela (INE). Censo 2001. Notas: /1 Corresponde al total de hogares empadronados, no a la sumatoria de los hogares según tipo de artefacto o acceso a internet, ya que los mismos son excluyentes. /2 En los datos del INE se registra el total de 229.706, lo que no se corresponde con la sumatoria total del número de hogares con acceso a internet, de todas las entidades federales del país. CUADRO 8 Servicio de internet en Venezuela Principales indicadores años 1997-2003 en números y en porcentajes (%) CONCEPTO 1997 1998 1999 2000 2001 2002* 2003* Suscriptores ... 161.122 272.000 273.537 304.769 337.012 321.330 Usuarios 1/ ... 322.244 680.000 820.022 1.152.502 1.274.429 1.549.513 Población 2/ 22.839.679 23.304.838 23.769.087 24.238.894 24.721.582 25.204.860 25.686.154 Penetración (Usuarios) ... 1,38% 2,86% 3,38% 4,66% 5,06% 6,03% Ingresos operativos (miles de Bs) ... ... ... ... 70.050.976 ... ... Número de empresas operativas 13 8 7 13 17 17 17 Fuentes: Observatorio Estadístico. Conatel. Notas: *Cifras preliminares basadas en la Encuesta Agregada de los Principales Indicadores del Sector. Conatel. 1/ Valores estimados en función de los Suscriptores. 2/ Se utilizó la población al cuarto trimestre de cada año obtenido de la Encuesta de Hogares por Muestreo. Fuente Instituto Nacional de Estadísticas (I.N.E.). ...: Información no disponible. 96
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Pero en el año 2003, por primera vez, el número no se comunican entre sí. Además, los escasos de usuarios de internet en Venezuela experiment una presupuestos asignados a los entes limitan las caída en valores absolutos. La tasa de crecimiento posibilidades de mantener los costos de conecti- interanual del número de usuarios ha venido decre- vidad y la actualización tecnológica. ciendo a lo largo de los ltimos cuatro años, llegando a ser negativa en 2003. Si bien este comportamiento 13. La penetración de internet y la disponibilidad es típico de mercados en expansión, preocupa que de centros de conexión colectiva son todavía re- el mismo se manifieste en niveles donde el número ducidos, lo que afecta directamente el éxito de absoluto de usuarios es relativamente bajo. los programas de gobierno electrónico, que asu- men como requisitos que los ciudadanos –indivi- 11. Con miras a favorecer la inclusión, no puede duos, grupos y empresas– cuenten con los me- ignorase el potencial de las TIC en la mejora del dios necesarios para comunicarse en línea con acceso de los menos favorecidos a puestos de las diversas instancias del gobierno. trabajo. 14. La llamada brecha digital, definida como las 12. Las principales barreras para la instrumenta- diferencias existentes entre personas, familias, em- ción masiva del gobierno electrónico en el país presas, áreas geopolíticas, países, de diferentes son: la escasez de destrezas necesarias en el sec- niveles socioeconómicos, con relación tanto a las tor público y las limitaciones de la infraestructu- oportunidades de tener acceso a las TIC, como a ra. A pesar de la presencia de redes de cobertura la utilización que hacen de ellas para una amplia nacional, éstas operan de forma descoordinada y variedad de actividades, viene siendo una mani- CUADRO 9 Penetración de internet en Venezuela. En porcentajes (%) Años 2000-2003 /1 Respuestas Feb-00 Feb-01 Nov-02 Feb-03 No la he utilizado nunca 82,0% 73,6% 59,5% 46,3% Sí la he utilizado pero no la utilizo actualmente 8,3% 12,3% 24,2% 20,3% Sí la he utilizado y la utilizo actualmente 9,7% 13,7% 16,3% 21,5% No contesta 0,4% 0,4% 0,4% 0,4% Fuentes: Datanálisis, “Indicadores de penetración y uso de Internet en Venezuela”, Encuestas varias, Caracas, Venezuela, Cámara Venezolana de Comercio Electrónico / Tendencias Digitales, abril 2003c. Notas: /1 Encuestas varias. CUADRO 10 Crecimiento en el número de usuarios de internet en Venezuela CUADRO 11 Años 1998-2003 /1 Crecimiento interanual en el número de usuarios en porcentajes (%) Años Número Penetración en Años 1998-2003 /1 de usuarios la población total 1998 207.000 0.85% Años Crecimiento interanual 1999 526.000 2.18% 1999 154 % 2000 852.000 3.46% 2000 62 % 2001 1.200.000 4.78% 2001 40 % 2002 1.585.000 6.31% 2002 32 % 2003 1.365.000 5.43% 2003 -14% Fuentes: Datanálisis, Fuentes: Datanálisis, “Indicadores de penetración y uso de Internet en Venezuela”, “Indicadores de penetración y uso de Internet en Venezuela”, Caracas, Venezuela, Caracas, Venezuela, Cámara Venezolana de Comercio Electrónico / Tendencias Cámara Venezolana de Comercio Electrnico / Tendencias Digitales, marzo 2004. Digitales, marzo 2004. Notas: /1 Encuestas varias. Notas: /1 Encuestas varias. 97
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B festación más de la brecha social. La brecha digi- GRÁFICA 11A tal debe entenderse como otro resultado que se Lugar de conexión. Evolución de los cibercafés En porcentajes (%) agrega al déficit democrático y lo agranda. Años 2000-2003 /1 15. En relación con la brecha digital, menos de 37,45% uno de cada diez hogares pobres tiene acceso a 35,05% una computadora, y son usuarios de internet una proporción aún menor, siendo la vía más común para acceder a la Red los centros de acceso colec- 22,58% tivo: cibercafés, centros educativos, infocentros y 17,74% similares. Las razones de esta exclusión son múl- 10,10% tiples, algunas de ellas relacionadas con el perfil educativo de la población, que actúa como una Jun. 00 Feb. 01 Nov. 01 Jun. 02 Feb. 03 barrera evidente al acceso, y otras relacionadas con las características del modelo de penetración Fuentes: Datanálisis, “Indicadores de penetración y uso de Internet en Venezuela”, Encuestas varias, Caracas, Venezuela, Cámara Venezolana de Comercio Electrónico de las nuevas tecnologías, basado en el acceso / Tendencias Digitales, abril 2003c. Notas: /1 Encuestas varias. individual, con los altos costos de conexión que todavía prevalecen. GRÁFICA 12 Lugar de conexión. Evolución en las conexiones desde el hogar 16. Para masificar el impacto de las TIC en las En porcentajes (%) aplicaciones al campo de la salud, la educación o Años 2000-2003 /1 el mundo del trabajo productivo se requiere el 42,50% aporte de contenidos provenientes de los orga- 37,53% nismos responsables de las respectivas políticas. 35,10% 30,75% Sin embargo, no se reflejan todavía estrategias 26,55% sectoriales que impulsen el logro más acelerado de los objetivos del desarrollo humano a través del uso generalizado de TIC. En relación con la Jun. 00 Feb. 01 Nov. 01 Jun. 02 Feb. 03 democratización del acceso, las experiencias de los infocentros indican el potencial de este ins- Fuentes: Datanálisis, “Indicadores de penetración y uso de Internet en Venezuela”, trumento, pero se han experimentado problemas Encuestas varias, Caracas, Venezuela, Cámara Venezolana de Comercio Electrónico / Tendencias Digitales, abril 2003c. de sostenibilidad, tanto financieros como relati- Notas: /1 Encuestas varias. vos al desarrollo de contenidos que aseguren su apropiación social. CUADRO 12 Perfil de los usuarios según el lugar de conexión Abril 2003 /1 Forma de conectarse a internet % Características de los usuarios A través de un cibercafé 56,60% Mayor en estrato DE, edad < 49 años, educación secundaria. En mi casa estamos suscritos a internet 19,35% Mayor en estrato AB, edad > 50 años, educación superior A través de mi trabajo 15,50% Mayor en estrato ABC, edad > 25 años, educación superior. A través de un infocentro 9,55% Educación secundaria, edad < 34 años, estrato DE A través de mi centro de estudios 8,85% Educación superior, edad < 24 años. A través de amigos y familiares 6,55% Fuentes: Datanálisis, “Indicadores de penetración y uso de Internet en Venezuela”, Caracas, Venezuela, Cámara Venezolana de Comercio Electrónico / Tendencias Digitales, marzo 2004. Notas: /1 Encuesta diciembre 2003. 98
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Una pérdida de participación en los lugares de guien y las posibilidades informadoras de otro: la conexión, dado el incremento en valor absoluto en captación de conocimientos responde a una especie el número de usuarios, no necesariamente refleja de conversación en la que ambas partes van mode- una caída importante en el número absoluto de sus- lando su mensaje según la respuesta que va reci- criptores sino más bien un estancamiento de este biendo del otro) va a resultar fundamental. En esta grupo en los últimos dos años. evolución, será también importante determinar qué entendemos por habilidades informacionales (lite- Conviene también indicar, que tenemos que en- racy skills), es decir, qué tipo de habilidades deberá tender mejor cómo manejamos la información, cómo tener un ciudadano de la sociedad de la informa- generamos conocimientos, cómo aprendemos. En ción para poder desempeñarse con tranquilidad. este punto, captar la diferencia entre modelos de transferencia de información (alguien emite una De igual modo, existen otros factores básicos información dirigida al espacio, y alguien la recibe, determinantes de la capacidad de una comunidad sin que quede claro qué hace con ella) y modelos para aprovechar las ventajas y oportunidades que de transacción de información (se produce una sin- ofrece la sociedad de la información; así tenemos: tonía entre las necesidades de información de al- A. Acceso. El acceso es la condición necesaria mí- nima para participar en la sociedad de la infor- GRÁFICA 13 mación, pues su inexistencia niega cualquier apro- Lugar de conexión. Evolución en el uso de los infocentros vechamiento de las oportunidades ofrecidas por En porcentajes (%) años 2000-2003. /1 la misma. El acceso, en última instancia, hace re- ferencia a los medios fsicos al alcance del indivi- 9,60% duo y a las características de los mismos. 6,00% B. Sociedad en Red. Aparte de los conocimientos y 0,54% 2,72% 0,00% del acceso, una comunidad debe fortalecer y agili- Jun. 00 Feb. 01 Nov. 01 Jun. 02 Feb. 03 zar sus vínculos mediante las TIC. Las organizacio- nes, al igual que los individuos, deben aprovechar Fuentes: Datanálisis, “Indicadores de penetración y uso de Internet en Venezuela”, Encuestas varias, Caracas, Venezuela, Cámara Venezolana de Comercio Electrónico las facilidades de articulación y de llegada que pro- / Tendencias Digitales, abril 2003c. Notas: /1 Encuestas varias. porcionan las TIC tanto en términos de economía de costos como de tiempo y esfuerzos. GRÁFICA 14 Evolución en la proporción de usuarios por sexo C. Políticas públicas con una visión incluyente en En porcentajes (%) el fomento de las Nuevas Tecnologías. La expan- AÑOS 2002-2003/1 sión de la sociedad de la información, pese a que tiene su base en el impulso del sector privado 60,90% 57,70% 55,50% depende fuertemente del liderazgo público, so- 44,50% 52,10% bre todo allí donde el sector privado es débil y 42,30% 47,90% no se dispone de los recursos y habilidades nece- 39,10% sarias para la puesta en marcha de la sociedad de la información. No obstante, el rol del sector pú- blico debe ser diferente al del sector privado pues no hay que olvidar que los fundamentos de la Feb. 02 Jun. 02 Ago. 02 Feb. 03 sociedad de la información residen en la libertad Masculino Femenino individual y en la libre competencia. Fuentes: Datanálisis, “Indicadores de penetración y uso de Internet en Venezuela”, Encuestas varias, Caracas, Venezuela, Cámara Venezolana de Comercio Electrónico Más aún, el capital humano es una condición ne- / Tendencias Digitales, abril 2003c. Notas: /1 Encuestas varias. cesaria básica cuya inexistencia niega el aprovecha- 99
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B CUADRO 13 Clasificación de los usuarios en cuanto a su intensidad de navegación. Año 2003. /1 Perfiles Mucho uso Mediano uso Bajo uso (26%) (52,9%) (16,9%) Número de conexiones Se conectan varias veces Se conectan varias veces Se conectan varias veces por día por semana por mes Horas de navegación Predominan usuarios con Predominan usuarios con Predominan usuarios con más de 5 horas por semana menos de 4 horas por semana menos de 4 horas por semana Promedio de edad 30 30 32 Estrato social predominante ABC (45%) ABC (41%) D (41%) D (40%) ABC (39%) Sexo predominante Ninguno Masculino (54%) Ninguno Lugar de conexión Hogar (57%) Cibercafés (55%) Cibercafés (79%) Cibercafés (39%) Hogar (23%) Infocentros (17%) Trabajo (20%) Centro de estudio (11%) Usos que le da a internet Buscar información para los Enviar y recibir correos, Busca trabajo estudios y el trabajo, bajar chatea archivos. Comercio electrónico Mayor proporción de usuarios Menor proporción de usuarios que han comprado (45%) que han comprado (12%) Fuentes: Datanálisis, “Indicadores de penetración y uso de Internet en Venezuela”, Caracas, Venezuela, Cámara Venezolana de Comercio Electrónico / Tendencias Digitales, marzo 2004. Notas: /1 Encuestas diciembre 2003. CUADRO 14 citos y teóricos previos por parte del principal suje- Principales hábitos de uso de internet en Venezuela to y objeto de dichas políticas: el ciudadano. Año 2003. /1 Principales usos de internet Feb 03 Dic 03 3.6. La economía de la publicidad entre Buscar información para los estudios 63,7% 53,3% la confianza y la polarización política Enviar y recibir correos 61,4% 55,5% Chatear 24,2% 36,4% Buscar información sobre pasatiempos 19,1% 18,4% En las sociedades regidas por la llamada economía Buscar información para el trabajo 17,7% 24,1% del mercado, la actividad publicitaria constituye una Leer la prensa 9,8% 2,4% palanca indispensable para la competencia empre- Hacer operaciones bancarias 5,6% 5,7% sarial, la dinamización del consumo y la reproducción Bajar música, software 5,1% 9,6% Buscar trabajo 3,7% 2,7% del capital. Su importancia ha crecido a lo largo de Comprar 1,4% 1,5% los últimos años al articular bienes y servicios de Otros 4,4% 0,8% diferentes industrias culturales y de la comunicación, Fuentes: Datanálisis, “Indicadores de penetración y uso de Internet en Venezuela”, como sus heterogéneos modos de consumo por uti- Caracas, Venezuela, Cámara Venezolana de Comercio Electrnico / Tendencias lización, difusión y percepción. Digitales, marzo 2004. Notas: /1 Encuestas febrero 2003 y diciembre 2003. Al respecto, nos subraya Octavio Getino, que miento de las infoestructuras mismas. Para transfor- “En el caso de la publicidad ella constituye un mar las TIC como poderosas herramientas habilita- poderoso factor de incidencia cultural, al apro- doras del desarrollo humano y explotar sus poten- piarse de signos y valores simblicos de cada es- cialidades en el marco de una estrategia nacional de pacio para resemantizarlos en la forma de nue- construcción de la sociedad de la información con vos productos con el fin de incentivar determi- objetivos de equidad, se requiere adaptar, aplicar y nados consumos o de inducir a determinadas ac- avanzar en los conocimientos que los individuos de titudes o conductas individuales y sociales. Su una comunidad tienen sobre las tecnologías de la papel no puede ser soslayado cuando nos referi- información y la comunicación. Dicha adaptación y mos a la cultura y a la situación de las industrias aplicación de las TIC requiere de conocimientos tá- del sector. Principalmente en los rubros donde 100
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A el financiamiento publicitario constituye la base agencias: nace Fischer Fineman & Asociados (hoy principal de medios tales como las publicaciones Fischer Grey), JMC Creatividad Orientada, AW Naz- peridicas, la radio, la televisión, y en menor me- ca, Ghersy Quintero Publicidad (en la actualidad dida el cine y el video. En lo referente a la inci- Ghersy Bates) y PVA (que luego se convertiría en dencia económica, cabe recordar que los gastos BBDO). Las agencias de publicidad empiezan a de- publicitarios de los países del Mercosur repre- sarrollar el famoso posicionamiento publicitario. Esta sentan actualmente entre 8 y 9 mil millones de década, según Daniela Barrios Morelos (2001: p. 72), dlares anuales, de los cuales, algo más de un 50% se caracteriza por ser una época de ideas creativas se destina al medio televisivo”. 138 que, más allá de sustentarse en conocimientos cien- tíficos acerca de los consumidores, se apoyaba en En este contexto, las agencias de publicidad139 las experiencias de los creativos. juegan un papel importante al diseñar estrategias para lograr que un producto llegue de la mejor ma- Por su parte, la década de los ochenta o la déca- nera, con lo cual se busca preservar en el tiempo da de la imagen, se podría dividir en dos momen- una buena reputación, eso sí, con una alta presen- tos: antes y después del viernes negro (1983). El cia innovadora permanente. Los conceptos han cam- panorama de la industria publicitaria cambió; mu- biado, ya no sólo es señalar a qué medios se orienta chas empresas redujeron sus presupuestos y los una campaña y la forma de hacerla, sino que la agen- publicistas tuvieron que empezar a pensar como alia- cia debe estar en capacidad de proporcionar una dos estratégicos de sus clientes. Los ochenta fueron investigación exhaustiva sobre el perfil de un con- los años de la imagen en todo su desarrollo con- sumidor objetivo en una sociedad. Lo que hoy día ceptual. Nacen nuevas agencias locales como Publi- estamos viviendo, es una comunicación uno a uno teca, Target (hoy DDB), Concept y Quique Picasso. con el consumidor, que sea mucho más medible y Así llegamos a los noventa, en donde lo más impor- que tenga accountability o responsabilidad de la tante es el consumidor y todas las agencias de pu- inversión. blicidad y de comunicaciones empezaron a relacio- narse y a investigar más sobre él. Madura el proceso Pero, en el caso de Venezuela ¿cómo han evolu- de globalización y la mayoría de las casas creativas cionado las formas de gestión de las agencias de se identifican con el apellido de las transnacionales. publicidad? y, ¿cuál es su estado actual?140 En 1961, Venezuela ya contaba con agencias como Ars, Mc- De otro lado, no podemos olvidar la presión que Cann-Erickson, Corpa y Leo Burnett. Fue una déca- ciertamente ha añadido el proceso globalizador a la da de publicidad empírica, intuitiva y de mensajes crisis local, lo que ha inducido a que hoy en día muy nacionalistas. El venezolano se acostumbraba existan menos anunciantes de envergadura netamen- a la presencia de la televisión, y las agencias crea- te venezolanos, al tiempo que las transnacionales ban producciones para sus clientes.141 En los años han centralizado su manejo publicitario y de com- setenta algunos publicistas deciden capitalizar sus pra de medios, en grandes redes con sede en el ex- experiencias en otros grupos y crear sus propias terior. 138 Getino, 2001, op. cit. Anuario ININCO, Caracas, Vene- Informe Anual, 1ª edic., España, Corporate en España 2000 Infor- zuela, Universidad Central de Ediciones Pirámide, 2002, págs. me Anual, 1ª edic., España, Edi- 139 Agencia de Publicidad. Em- Venezuela, Instituto de Investi- 169-188. “Venezuela: un sector ciones Pirámide, 2000. presa contratada por los anun- gaciones de la Comunicación, que se profesionaliza (el estado ciantes para proyectar, ejecutar 141 Daniela Barrios Morello, Facultad de Humanidades y Edu- actual de la industria publicita- y distribuir su campaña promo- “Cuarenta años de agenciasÉy se cación. volumen 1, nº 13, 2001d, ria en Venezuela 1996-2001)”, en cional. Se encarga de las labo- hizo publicidad”, en Publicidad págs. 215-262. Carlos E. Guzmán Justo Villafañe, (dirección), El res administrativas, operativas y & Mercadeo, Edición Aniversaria Cárdenas y Bernardino Herrera, Estado de la Publicidad y el Cor- de control de la producción de de P&M 40 años, Caracas, Vene- “Venezuela: tendencias de la in- porate en España y Latinoamé- los mensajes comerciales. zuela, nº 548, octubre 2001, pág. dustria publicitaria”, en: Justo rica 2001 Informe Anual, 1ª 72. 140 Ver Carlos E. Guzmán Cár- Villafañe, (dirección), El Estado edic., España, Ediciones Pirámi- denas, “La Industria publicitaria de la Publicidad y el Corporate de, 2001, págs. 197-206. El Esta- en Venezuela 1996-1999”, en en España y Latinoamérica 2002 do de la Publicidad y el 101
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B Como todo futuro, el de la publicidad venezola- Para el caso de Venezuela, desde finales de los na también es incierto. Sin embargo, hay tres ten- años noventa, el negocio de la publicidad se ha he- dencias bien marcadas en el escenario de la indus- cho fuertemente alterable a la recesión económica tria publicitaria venezolana: la de quienes sostie- del país, como consecuencia del reducido gasto in- nen que el camino es la prestación de servicios in- terno (esencialmente privado) producto de la incer- tegrados de comunicación, mejor conocida, como tidumbre económica y política, lo que significa que Comunicaciones Integradas de Mercadeo, en don- los anunciantes prefieran manejar su presupuesto de se parte del principio de que el consumidor tie- publicitario, que es un costo variable, con mucha ne el poder –el producto y el valor de la marca precaución. Igual que el resto del empresariado en existen es dentro de la mente del consumidor o el país, las agencias publicitarias tienen un panora- prospecto– de los que idolatran la creatividad como ma extremadamente complicado para el futuro in- vía para lograr eficientes resultados y la de quie- mediato, con la particularidad de que éstas son el nes consideran que las empresas se convertirán en intermediario entre dos sectores –anunciantes y boutiques especializadas en servicios específicos de medios– y por lo tanto, sufren las consecuencias de comunicación. ambas crisis. CUADRO 15 Evolución de la inversión publicitaria en Venezuela. Años 1981-2002 En bolívares (Bs.), dólares (US$) y porcentajes (%) AÑOS Total Variación Cambio /2 Total Variación Inflación /3 (millones de Interanual Acumulado US $/Bs. (millones Interanual Acumulado Interanual Acumulado Bs) /1 (%) 1981 (%) de US $) (%) 1981 (%) (%) 1981 (%) 1981 2.054,0 - - 4,30 477,7 - - 10,00 10,00 1982 2.436,0 18,60 18,60 4,30 566,5 18,60 18,60 7,60 17,60 1983 2.503,0 2,75 21,35 7,50 333,7 -41,09 -22,49 6,90 24,50 1984 2.902,0 15,94 37,29 10,60 273,8 -17,97 -40,46 14,80 39,30 1985 3.993,0 37,59 74,88 13,69 291,7 6,54 -33,92 8,70 48,00 1986 4.810,0 20,46 95,34 18,92 254,2 -12,84 -46,76 12,20 60,20 1987 6.315,0 31,29 126,63 26,75 236,1 -7,14 -53,90 34,40 94,60 1988 9.118,0 44,39 171,02 34,76 262,3 11,11 -42,78 31,20 125,80 1989 12.596,0 38,14 209,16 41,13 306,2 16,75 -26,04 62,70 188,50 1990 20.018,0 58,92 268,09 47,06 425,4 38,90 12,86 31,60 220,10 1991 30.228,0 51,00 319,09 56,48 535,2 25,82 38,68 27,30 247,40 1992 50.017,0 65,47 384,56 70,48 709,7 32,60 71,28 28,00 275,40 1993 70.251,0 40,45 425,01 92,46 759,8 7,06 78,34 38,40 313,80 1994 101.027,0 43,81 468,82 138,68 728,5 -4,12 74,22 54,90 368,70 1995 178.490,0 76,68 545,50 230,00 776,0 6,53 80,75 45,80 414,50 1996 384.658,0 115,51 661,00 476,50 807,3 4,02 84,77 73,60 488,10 1997 435.762,0 13,29 674,29 504,20 864,3 7,06 91,84 32,50 520,60 1998 698.339,0 60,26 734,55 564,50 1.237,1 43,14 134,97 26,60 547,20 1999 840.499,0 20,36 754,90 648,20 1.296,7 4,82 139,79 18,50 565,70 2000 1.038.791,0 23,59 778,49 699,70 1.484,6 14,50 154,28 13,64 579,34 2001 1.139.922,0 9,74 788,23 762,00 1.496,0 0,76 155,05 12,70 592,04 2002 1.446.386,0 26,88 815,11 1.397,75 1.034,8 -30,83 124,22 31,20 623,24 Fuentes: Instituto Venezolano Publicitario (IVP). Banco Central de Venezuela (BCV). Notas: /1 Resumen General de Inversión enero-diciembre de cada año. IVP /2 Tipo de cambio de referencia al 31/12 de cada año (BCV). /3 Índices de precios al consumidor . del área metropolitana, total acumulado al 31/12 de cada año (BCV). 102
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Lo más importante de destacar para el mundo medios alternativos más económicos o de mejor re- publicitario venezolano en esta etapa de la crisis, es lación con sus targets,142 como las revistas. Tanto las que las mayores agencias desconectaron el respira- revistas, especializadas o no, como la prensa diaria, dor artificial de las centrales de medios. Un aspecto han pasado a marcar pauta en la inversión publici- cualitativo del cambio que se estaba gestando en la taria venezolana. Cada medio tiene sus ventajas com- relación agencia-anunciante, antes de 2002, era la petitivas, y no a todos los anunciantes les funciona llegada de las centrales de medios que habían mo- invertir en televisión, prensa o radio; las revistas y dificado la tricotomía clásica del negocio publicita- los periódicos tienen la posibilidad de dar a cono- rio en Venezuela, tradicionalmente conformada por cer en detalle información que, por razones de tiem- anunciantes, medios de comunicación y agencias. po de duración de un comercial, no es factible de Por otra parte, quién mide qué, es la pregunta que reflejar en audiovisuales; además, el nivel de pro- se hacen los ejecutivos de medios frente a la reper- ducción para usar el medio impreso es bastante eco- cusión de la actual situación en las firmas medido- nómico. Las agencias –sin centrales– cada vez tie- ras de sintonía. nen más trabajo en función de buscar oportunida- des para sus clientes, y crear nuevas estrategias, tanto En consecuencia, viene una época de grandes creativas como de medios. Los medios, en aras de trasformaciones en la industria publicitaria, marca- sobrevivir, promocionan sus espacios y los anun- das principalmente por una caída del consumo y – ciantes sacan más cuentas antes de comprarlos. por consiguiente– de las ventas. Todos los sectores tendrán que hacer sus sacrificios y habrá una dis- En conclusión, el mercado publicitario sigue sien- minución considerable en el número de anuncian- do percibido altamente competitivo y nervioso. Un tes. Sin embargo, para los anunciantes que sí se millardo de dólares es el tamaño del mercado publi- mantengan activos vienen otros retos: por un lado citario en Venezuela. Pero no sólo los resultados tendrán que entender qué es lo que piensa, necesi- cuantitativos del mercado ponen el acento de la cri- ta y siente el consumidor en estos tiempos, y por sis de la industria publicitaria. Hay también aspec- otra parte, los planes de medios requerirán de ma- tos cualitativos del negocio que encuentran explica- yor creatividad, para optimizar al máximo un pre- ción en la coyuntura dentro de la cual se incluye la supuesto reducido. publicidad. Uno de ellos es la mayor sensibilización de la industria publicitaria venezolana al precio, si- En este sentido, para algunos ya no es rentable tuación que influye de manera distinta desde la pers- pagar grandes sumas de dinero en distintos medios pectiva de los anunciantes y las agencias. De acuer- con el objetivo de aumentar sus ventas, sino más do a la coyuntura, los anunciantes y agencias optan bien, conseguir la vía adecuada para promocionar por la búsqueda de medios más directos al target su producto o servicio, y maximizar la inversión con preciso de sus ofertas. Ello ha obligado al cambio mensajes más eficientes dirigidos al público objeti- paradigmático de la actividad publicitaria, impulsan- vo. De nada sirve promocionar un determinado pro- do una relación más estrecha entre el marketing y ducto, si el consumidor no asocia la marca al medio la estrategia publicitaria que, con pocas excepcio- o al contenido que se imparte en éste. nes, resultan de investigaciones de mercado y del consumo, más que de la intuición y la tradición que La industria publicitaria parece haber tocado fon- guiaban anteriormente a la industria. do y por eso se esperan muchos cambios. Por parte de los anunciantes, probablemente haya una redis- Ahora bien, el último ejercicio ha sido particular- tribución de los presupuestos publicitarios hacia mente duro para el negocio publicitario, a la luz del 142 Target. Clasificación grupal categorías de estudio son sexo, de aquellos individuos con ca- edad, sector socioeconómico y racterísticas compartidas. El ob- ubicación geográfica. Grupo al jetivo es identificar patrones de que está destinado el mensaje de comportamiento o consumo. Las un anunciante. 103
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B CUADRO 16 Grupos / empresas con mayor inversión publicitaria. Años 1999-2002 En bolívares (Bs.), dólares (US$) y porcentajes (%). POSICIÓN POR AÑO EMPRESA / GRUPO 2002 /1 2001 /2 Var. (%) 02-01 1999 2000 2001 2002 Bs. en US $ en Bs. en US $ en En Bs. En US $ millones millones millones millones 4 2 3 1 Empresas Polar 107.677,75 77,04 44.246,21 58,00 143,36 32,83 3 4 2 2 Cantv y filiales 54.811,42 39,22 45.823,79 60,13 19,61 -34,77 1 1 1 3 Procter & Gamble 45.178,81 32,32 46.842,66 51,47 -3,55 -37,21 2 3 4 4 Organización Diego Cisneros 30.118,28 21,55 39.433,77 517,75 -23,62 -95,84 6 7 5 5 Telcel Bellsouth 28.514,62 20,40 21.586,68 28,32 32,09 -27,97 11 15 17 6 Prokompra 2002 27.471,53 19,65 7.422,87 9,74 270,09 101,75 .. .. .. 7 Laboratorios Leti 27.433,07 19,62 .. .. : : 8 9 10 8 Coca Cola 26.266,63 18,79 15.144,27 19,87 73,44 -5,44 14 14 6 9 Lotería de Oriente 21.124,92 15,11 17.831,35 23,40 18,47 -35,43 .. 16 7 10 Corporación Digitel 14.584,68 10,43 16.361,14 21,47 -10,86 -51,42 13 8 15 11 BBVA - Org. Provincial 11.889,99 8,50 8.984,19 11,79 32,34 -27,91 .. 18 16 12 Philip Morris 11.666,35 8,34 8.749,93 11,48 33,33 -27,35 19 12 20 13 Empresas 1BC 11.523,37 8,24 6.206,54 8,14 85,66 1,23 .. .. .. 14 Unilever Andina 11.453,84 8,19 .. .. : : 10 11 9 15 Grupo Mercantil 10.702,34 7,65 15.172,31 19,91 -29,46 -61,58 .. .. 8 16 Banesco 10.290,53 7,36 15.330,26 20,11 -32,87 -63,40 5 6 12 17 Colgate Palmolive 10.199,02 7,29 13.440,02 17,63 -24,11 -58,65 7 5 11 18 Mundo Grafitti 10.113,20 7,23 13.751,06 18,04 -26,46 -59,92 .. 17 13 19 Lotería del Táchira 9.579,93 6,85 10.054,66 13,19 -4,72 -48,07 .. 13 14 20 Lotería de Caracas 9.200,54 6,58 9.562,06 12,54 -3,78 -47,53 12 10 .. .. Industrias Mavesa .. .. .. .. : : 9 19 .. .. TV Store .. .. .. .. : : 17 20 .. .. Banco de Venezuela / Grupo Santander .. .. .. .. : : POSICIÓN POR AÑO EMPRESA / GRUPO 2000 /3 1999 /4 Var. (%) 00-99 1999 2000 2001 2002 Bs. en US $ en Bs. en US $ en En Bs. En US $ millones millones millones millones 4 2 3 1 Empresas Polar 42.082,77 60,14 27.479,39 42,39 53,14 41,87 3 4 2 2 Cantv y filiales 39.467,07 56,40 32.933,21 50,80 19,84 11,02 1 1 1 3 Procter & Gamble 47.574,28 67,99 54.111,54 83,48 -12,08 -18,56 2 3 4 4 Organización Diego Cisneros 39.483,60 56,42 33.898,94 52,29 16,47 7,90 6 7 5 5 Telcel Bellsouth 25.262,38 36,10 17.449,37 26,92 44,78 34,10 11 15 17 6 Prokompra 2002 10.379,37 14,83 10.172,80 15,69 2,03 -5,48 .. .. .. 7 Laboratorios Leti 8 9 10 8 Coca Cola 13.499,72 19,29 13.310,82 20,53 1,42 -6,04 14 14 6 9 Lotería de Oriente 10.414,47 14,88 9.100,55 14,04 14,44 5,98 .. 16 7 10 Corporación Digitel 10.014,69 14,31 .. .. : : 13 8 15 11 BBVA - Org. Provincial 14.154,16 20,22 9.367,74 14,45 51,09 39,93 .. 18 16 12 Philip Morris 5.897,60 8,42 .. .. : : 19 12 20 13 Empresas 1BC 12.221,69 17,46 6.147,11 9,48 98,82 84,18 .. .. .. 14 Unilever Andina 10 11 9 15 Grupo Mercantil 12.315,85 17,60 11.299,64 17,43 8,99 0,98 .. .. 8 16 Banesco 5 6 12 17 Colgate Palmolive 26.389,39 37,71 24.168,70 37,28 9,19 1,15 7 5 11 18 Mundo Grafitti 35.096,80 50,16 14.388,55 22,19 143,92 126,05 .. 17 13 19 Lotería del Táchira 7.601,82 10,86 .. .. : : .. 13 14 20 Lotería de Caracas 11.404,98 16,30 .. .. : : 12 10 .. .. Industrias Mavesa 12.528,52 17,90 9.503,35 14,66 31,83 22,10 9 19 .. .. TV Store 5.688,02 8,12 12.336,86 19,03 -53,89 -57,33 17 20 .. .. Banco de Venezuela / Grupo Santander 5.414,39 7,73 7.263,44 11,20 -25,46 -30,98 Fuentes: Instituto Venezolano Publicitario (IVP). Banco Central de Venezuela (BCV). Notas: /1 Bs. /US $: 1.397,75. /2 Bs. /US $: 762,00. /3 Bs. /US $: 699,70. /4 Bs. /US $: 648,20. .. Información no disponible. : Información no procedente. No aplicable. Procesos: Procesamiento de datos Carlos E. Guzmán Cárdenas y Yolanda Quintero Aguilar. 104
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A abrupto deterioro de las ventas. De hecho la Asocia- sido para la industria publicitaria de reconstrucción ción Nacional de Anunciantes, ANDA, ha admitido paulatina, cuyo impacto es insalvable, pero que per- públicamente que el descenso de la inversión publi- mite ver el año 2004 con un razonable optimismo, citaria correspondiente a 2003, se ubica en 30%. El como lo demuestran las proyecciones de la mayoría publicitario es uno de los que ha resultado fuerte- de los sectores económicos. Las cifras no dejan lu- mente golpeado, por la caída de la inversión de mu- gar a dudas. A la caída de 8,9% del Producto Interno chos anunciantes que decidieron recortar gastos. Más Bruto, señalada por el Informe Anual del Banco aún, analizando la facturación por agencia, encontra- Central de Venezuela al cierre de 2002, es preciso mos que 2002 ya había sido un pésimo año, al extre- sumar el desplome del año 2003 que el propio insti- mo que la única agencia que no reportó caída duran- tuto emisor ubicaba en 14,7%. Por supuesto, hubo te aquel período, entre las 10 primeras del ranking áreas que ciertamente crecieron, aunque debemos publicitario nacional, fue Ars Publicidad, al registrar acotar que no llegan a veinte, como es el caso de una variación del 6%, cuando la facturación de JMC/ los sectores “aseguradoras” (30%), “loterías” (27%) y Y&R se desplazó en 67%; la J. Walter Thompson des- “servicios de e-commerce” (20%). cendió 52%; Foote, Cone & Belding cayó 50%; AW Nazca 39%; Leo Burnett 38%; BBDO 34%; Nölck Fis- Por otro lado, resulta importante hacer notar que cher América 34%; McCann Erickson 27% y Concept en los años 2002-2003 se anotaron descensos nunca 14%. El decrecimiento del negocio publicitario fue antes reportados; sin embargo, lo más grave está en en el año 2002 de 40% y en 2003 de 50%. que varios de estos mismos sectores económicos que exhiben marcados desplomes solían ser, precisamen- El año 2002 fue un año bastante duro para la ac- te, de los más crecedores en años anteriores como tividad publicitaria, por razones políticas –a partir el caso de la industria de la publicidad. Diversos del Paro cívico nacional, ocurrido en diciembre– con factores se han conjugado en la configuración de fuertes incidencias en el plano económico que se este panorama. Los 62 días de cierre impuestos por mantuvieron en 2003 y continúan enmarcadas en el Paro cívico nacional, trajeron como consecuencia una fuerte polarización política. En tal sentido, para el desplome de las ventas, justo en medio de la tem- sincerar las cifras sobre la situación de la Industria porada alta del año, para sectores como tiendas por publicitaria hemos decidido realizar un esfuerzo de departamentos, automercados y afines, centros co- evaluación del comportamiento económico de la merciales, cervezas, bebidas alcohólicas y bebidas publicidad en Venezuela, particularmente en el pe- no alcohólicas, cosméticos y cuidado personal y, por ríodo 1996-2003, atendiendo a las exigencias de ex- supuesto, las agencias publicitarias, entre otros. poner algunas estadísticas e indicadores, que pu- dieran describir las particularidades que la publici- Lo cierto es que las agencias de publicidad que dad tiene en cuanto sector cultural y comunicacio- conforman el Top Ten del año 2002 tuvieron una nal e industrial específico. Para ello se enunciarán facturación estimada de 410,6 millardos de bolíva- las características más sobresalientes pero siempre res, menor a la registrada en 2001 que fue de 444,5 con un enfoque descriptivo antes que de exhausti- millardos de bolívares. Concentran el 72% del total vidad. de la facturación reportada por el ranking de agen- cias 2003. La depreciación del negocio publicitario 3.6.1. La inversión publicitaria 1996-2003 con respecto al año 2001 fue de 40%, luego de des- contar el efecto de la inflación del año 2002. Después de un cierre de 2002 tan traumático, toda- vía se perciben, a dos años del paro cívico nacional, 3.6.2. La inversión publicitaria en los medios: los estragos de una decisión política que tuvo un presiones políticas y económicas de todos lados altísimo respaldo en su momento dentro del sector privado y que hoy es percibida por muchos de los Para el ejercicio 2002, tomando en consideración el que la respaldaron como un costoso error. En térmi- ranking de las agencias publicitarias 2003, elabora- nos económicos se puede decir que el año 2003 ha do por la revista Producto (año 19, nº 235, junio 105
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B CUADRO 17 Evolución nominal de los ingresos brutos de la industria de la publicidad en Venezuela Años 1996-2003 En bolívares (Bs.), dólares (US$) y porcentajes (%) AÑOS Ingresos brutos % Crecimiento Ingresos brutos % Crecimiento (en Bs. a precios corrientes) Ing. brutos en Bs (en US $) /1 Ing. brutos en US $ 1996 159.709.000.000 382.683.184 1997 248.622.874.241 55,67 508.857.885 32,97 1998 430.919.193.085 73,32 786.995.148 54,66 1999 544.351.667.945 26,32 898.714.988 14,2 2000 526.135.734.055 -3,35 773.808.677 -13,9 2001 609.900.030.000 15,92 842.787.500 8,91 2002 564.962.970.000 -7,37 486.638.503 -42,26 2003 674.833.000.000 19,45 419.507.904 -13,79 Fuentes: Revista Producto, año 15, nº 173, Venezuela, febrero 1998. Revista Producto, año 16 nº 186, Venezuela, marzo 1999. Revista Producto, año 17, nº 198, Venezuela, marzo 2000. Revista Producto, año 17, nº 210, Venezuela, marzo 2001. Revista Producto, año 18, nº 222, Venezuela, marzo 2002. Revista Producto, año 19, nº 235, Venezuela, junio 2003. Revista Producto, año 20, nº 245, Venezuela, abril 2004. Carlos E. Guzmán Cárdenas, “La Industria publicitaria en Venezuela 1996-1999”, en Anuario ININCO, Caracas, Venezuela, Universidad Central de Venezuela, Instituto de Investigaciones de la Comunicación. Facultad de Humanidades y Educación, volumen 1, nº 13, 2001d, págs. 215-262. Sitio Web del Banco Central de Venezuela (BCV), en dirección electrónica: http://www.bcv.org.ve Notas: Al no contar con información relacionada con la facturación de la totalidad de las Agencias de Publicidad establecidas en el país las cifras reflejadas por este concepto corresponden a estudios anuales que realiza la Revista Producto (Venezuela), en la que consideran los datos suministrados por 32, 56, 54, 55, 47, 49, 39 y 41 Agencias de Publicidad correspondientes a los años 1996, 1997, 1998, 1999, 2000, 2001, 2002 y 2003 respectivamente, consultadas para tal fin. /1 Tasa de cambio promedio (Bs. / US $) utilizada para la liquidación de operaciones cambiarias, establecidas por el Banco Central de Venezuela (BCV). El Decreto 1292 de fecha 17 de abril de 1996 restablece la libre convertibilidad de la moneda en todo el territorio nacional a partir del 22 de abril de 1996, derogando los Decretos 972 de 11 de diciembre de 1995 y 268 de 09 de julio de 1994. En febrero de 2003 se establece un control de cambio de Bs. 1600 por US$ y en febrero de 2004 hasta la fecha de estudio continúa a Bs. 1900 por US$. Procesos: Procesamiento de datos Carlos E. Guzmán Cárdenas y Yolanda Quintero Aguilar. 2003) que consolidó las cifras de facturación e in- El canal de noticias Globovisión, durante el de- gresos brutos de 39 agencias en total, reportaron venir del conflicto político, podría crecer, según datos una facturación de 564,9 millardos de bolívares (unos no oficiales, cerca de 50% en el año 2004, luego de 486.638.503 de dólares) con 711 clientes atendidos obtener una facturación cercana de 28 millardos de y 1.369 empleados. De esta cantidad el 82,3% (470,7 bolívares, el año 2003. RCTV, que ha ganado las más millardos de bolívares) correspondió a inversión en recientes mediciones de rating, podría tener un cre- medios. cimiento sobre 60% en el ejercicio 2004, luego que sus números en 2002 marcaron una reducción supe- Al igual que en los anteriores reportes, la televi- rior a 50%, según fuentes del sector. En la reciente sión absorbió la mayor parte de la inversión, logrando preventa habría levantado unos 100 millardos de 71,9% en 2002 y confirmando una vez más su ten- bolívares, que representan 60% de sus ventas tota- dencia de crecimiento, demostrada en los últimos les. Venevisión habría hecho otro tanto, al punto cuatro años. Sin embargo, el año 2003 fue complejo que su crecimiento podría estar cerca de 70% du- para el negocio de la Televisión abierta y por su- rante el ejercicio 2004. puesto para la inversión publicitaria. Los ingresos de Venevisión –uno de los dos gigantes de la TV Un estudio reciente sobre los hábitos de consu- abierta local– cayó 40% en el 2003. Buena muestra mo de los estratos medios, presentado por la agen- de lo que pasó en un sector que tuvo gran protago- cia de publicidad J.W. Thompson, revela que la ima- nismo en el paro cívico nacional de 2001-02, cuan- gen de alta credibilidad de este medio se ha resque- do estuvo 63 días sin publicidad comercial, lo que brajado seriamente como resultado de la polariza- obligó a todos los actores a hacer reajustes severos ción política venezolana. De igual modo, según el de costos a lo largo del año. Culminado el proceso estudio de opinión pública Latinobarómetro 2003, de preventa, de cara al año 2004, donde se suele ante la pregunta: ¿Diría Ud. que se puede confiar en amarrar 90% de la facturación anual, porque en esta la mayoría de las personas o que nunca se es lo sufi- etapa menudean las condiciones especiales para la cientemente cuidadoso? el nivel de confianza inter- compra de espacios, ha regresado cierta tranquili- personal en Venezuela es muy bajo entre 1998 (16%) dad. y 2003 (13%). 106
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A CUADRO 18 Análisis de competidores. Evolución de las principales agencias de publicidad en Venezuela (Top Ten publicitario), según facturación. Años 1996- 2003. En millones de bolívares (Bs.) y dólares (US$). Posición por año Agencias publicidad Facturación (en millones de bolívares y US $) 96 97 98 99 00 01 02 03 2003 2002 2001 Bs US $ /1 Bs US $ /1 Bs. US $ /1 2 2 2 2 3 2 3 1 J. Walter Thompson 76.773,00 47,73 47.624,20 41,02 60.178,68 83,16 4 3 3 3 2 1 1 2 Leo Burnett 71.204,00 44,26 68.638,89 59,12 73.643,47 101,76 11 5 5 5 7 4 2 3 Concept, C.A. 54.002,00 33,57 50.004,58 43,07 42.776,02 59,11 .. .. .. .. .. .. 18 4 Publicis 67 49.542,00 30,80 10.948,00 9,43 .. .. 7 7 6 6 N/C 7 4 5 ARS D´Arcy 48.283,00 30,01 45.909,97 39,55 33.435,85 46,2 3 4 4 4 4 6 8 6 McCann Erickson 42.557,00 26,46 35.238,40 30,35 33.734,66 46,62 7 6 12 9 5 5 7 7 BBDO - Venezuela 39.938,00 24,83 36.332,00 31,3 37.540,43 51,88 10 12 13 10 6 3 5 8 Foote, Cone & Belding 39.884,00 24,79 39.025,48 33,62 48.021,92 66,36 .. .. .. .. .. .. 11 9 Nölck Fischer América 39.820,00 24,75 18.735,00 16,14 .. .. 1 1 1 1 1 N/C 6 10 JMC / Y&R 38.007,00 23,63 37.574,62 32,37 58.296,55 80,56 Posición por año Agencias publicidad Facturación (en millones de bolívares y US $) 96 97 98 99 00 01 02 03 2000 1999 1998 Bs US $ /1 Bs US $ /1 Bs. US $ /1 2 2 2 2 3 2 3 1 J. Walter Thompson 53.317,38 78,42 46.755,96 77,19 43.116,00 78,74 4 3 3 3 2 1 1 2 Leo Burnett 53.408,55 78,55 26.709,76 44,1 24.187,53 44,17 11 5 5 5 7 4 2 3 Concept, C.A. 26.139,95 38,45 53.899,71 88,99 47.666,21 87,05 .. .. .. .. .. .. 18 4 Publicis 67 .. .. .. .. .. .. 7 7 6 6 N/C 7 4 5 ARS D´Arcy 28.285,00 41,6 21.051,00 34,75 15.174,83 27,71 3 4 4 4 4 6 8 6 McCann Erickson 34.510,53 50,76 59.086,62 97,55 48.000,00 87,66 7 6 12 9 5 5 7 7 BBDO - Venezuela 28.666,40 42,16 21.100,00 34,84 16.005,40 29,23 10 12 13 10 6 3 5 8 Foote, Cone & Belding 28.262,25 41,57 32.875,10 54,28 27.968,00 51,08 11 9 Nölck Fischer América .. .. .. .. .. .. 1 1 1 1 1 N/C 6 10 JMC / Y&R 65.580,09 96,45 .. .. .. .. Posición por año Agencias publicidad Facturación (en millones de bolívares y US $) 96 97 98 99 00 01 02 03 2000 1999 Bs US $ /1 Bs US $ /1 2 2 2 2 3 2 3 1 J. Walter Thompson 25.000,00 51,17 15.953,00 38,23 4 3 3 3 2 1 1 2 Leo Burnett 15.998,52 32,74 5.934,00 14,22 11 5 5 5 7 4 2 3 Concept, C.A. 27.420,00 56,12 17.637,00 42,26 .. .. .. .. .. .. 18 4 Publicis 67 .. .. .. .. 7 7 6 6 N/C 7 4 5 ARS D´Arcy 9.100,00 18,63 6.000,00 14,38 3 4 4 4 4 6 8 6 McCann Erickson 28.522,00 58,38 23.709,00 56,81 7 6 12 9 5 5 7 7 BBDO - Venezuela 11.400,00 23,33 7.138,00 17,1 10 12 13 10 6 3 5 8 Foote, Cone & Belding 22.500,00 46,05 16.661,00 39,92 .. .. .. .. .. .. 11 9 Nölck Fischer América .. .. .. .. 1 1 1 1 1 N/C 6 10 JMC / Y&R .. .. .. .. Fuentes: Revista Producto, año 15, nº 173, Venezuela, febrero 1998. Revista Producto, año 16 nº 186, Venezuela, marzo 1999. Revista Producto, año 17, nº 198, Venezuela, marzo 2000. Revista Producto, año 17, nº 210, Venezuela, marzo 2001. Revista Producto, año 18, nº 222, Venezuela, marzo 2002. Revista Producto, año 19, nº 235, Venezuela, junio 2003. Revista Producto, año 20, nº 245, Venezuela, abril 2004. Carlos E. Guzmán Cárdenas, “La Industria publicitaria en Venezuela 1996-1999”, en Anuario ININCO, Caracas, Venezuela, Universidad Central de Venezuela, Instituto de Investigaciones de la Comunicación. Facultad de Humanidades y Educación, volumen 1, nº 13, 2001d, págs. 215-262. Sitio W del eb Banco Central de Venezuela (BCV), en dirección electrónica: http://www.bcv.org.ve Notas: /1 Tasa de cambio promedio (Bs. / US $) utilizada para la liquidación de operaciones cambiarias, establecidas por el Banco Central de V enezuela (BCV). El Decreto 1292 de fecha 17 de abril de 1996 restablece la libre convertibilidad de la moneda en todo el territorio nacional a partir del 22 de abril de 1996, derogando los Decretos 972 de 11 de diciembre de 1995 y 268 de 09 de julio de 1994. En febrero de 2003 se establece un control de cambio de Bs. 1600 por US$ y en febrero de 2004 hasta la fecha de estudio continúa a Bs. 1900 por US$. N/C: No clasificó, por no cumplir con criterios establecidos por la Revista Producto, para la elaboración del ranking de agencias publicitarias. .. Información no disponible. : Información no procedente. No aplicable. Procesos: Procesamiento de datos Carlos E. Guzmán Cárdenas y Yolanda Quintero Aguilar. 107
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B CUADRO 19 Evolución de la inversión publicitaria en Venezuela, por medios de comunicación. Años 1990-2003. En porcentajes (%) Años Televisión Prensa / revistas Radio Internet Vallas Otros 1990 61 34 3 .. .. 2 1991 .. .. .. .. .. .. 1992 55 38 3 .. .. 4 1994 74 21 2 .. .. 3 1996 73 20 5 .. .. 4 1997 68,1 18,6 8,65 0,05 4,7 0,09 1998 63,37 22,15 7,98 0,11 3,34 3,5 1999 63,5 20,3 9,0 0,1 5,5 1,6 2000 65,5 19,89 8,55 0,73 5,03 0,3 2001 70,3 17,6 6,5 0,2 4,8 0,5 2002 71,9 16,44 6,9 0,02 4,7 0,04 2003 74,01 15,07 7,01 0,001 3,88 0,03 Fuentes: Revista Producto, año 15, nº 173, Venezuela, febrero 1998. Revista Producto, año 16 nº 186, Venezuela, marzo 1999. Revista Producto, año 17, nº 198, Venezuela, marzo 2000. Revista Producto, año 17, nº 210, Venezuela, marzo 2001. Revista Producto, año 18 nº 222, Venezuela, marzo 2002. Revista Producto, año 19, nº 235, Venezuela, junio 2003. Revista Producto, año 20, nº 245, Venezuela, abril 2004. Carlos E. Guzmán Cárdenas, “La Industria publicitaria en Venezuela 1996-1999”, en Anuario ININCO, Caracas, Venezuela, Universidad Central de Venezuela, Instituto de Investigaciones de la Comunicación. Facultad de Humanidades y Educación, volumen 1, nº 13, 2001d, págs. 215-262. Procesos: Procesamiento de datos Carlos E. Guzmán Cárdenas y Yolanda Quintero Aguilar. Las instituciones a las cuales los latinoamericanos chos audaz e intensiva. En este segmento social, la les tienen mayor confianza son, en primer lugar la TV por suscripción se ha convertido en el gran ene- Iglesia Católica (62%) y la Televisión (36%), mien- migo de las señales abiertas para la inversión publi- tras que sólo un tercio confían en las Fuerzas Arma- citaria, porque se considera que su oferta tiene una das (30%), el Gobierno - Presidente (31%), la Poli- mejor calidad. Los datos de inversión publicitaria cía (29%) y el Poder Judicial (20%). La mayoría de disponibles muestran que, con tarifas muchas más los ciudadanos no le tiene confianza a todas las otras competitivas, una oferta diversa y atractiva, el cable instituciones medidas, como el Congreso Nacional ha comenzado a ganar terreno económico a las tele- (17%) y los partidos políticos (11%). La televisión visoras de señal abierta. permanece como la principal fuente de información (51% en la región) en la que más confían los lati- Igual ocurre con las señales temáticas, casos Glo- noamericanos, frente a los diarios y las radios. Los bovisión (noticias) y Meridiano TV (deportes), las venezolanos prefieren a la televisión (44%) como la cuales han demostrado tener un elevado reconoci- principal fuente de información de política; le si- miento de las audiencias. El estudio de la agencia guen los diarios con 9% (promedio regional 8%), la de publicidad J.W. Thompson publica que la clase radio con 9% (18% promedio regional); amigos y media venezolana se sigue resistiendo a abandonar parientes con 21% (12% promedio regional). Sin los servicios de TV por suscripción (TV por satélite embargo, no es lo mismo que preguntar cuánto con- y TV por cable), ya que son considerados como el fía en la televisión que alcanza 36% y ha bajado 14 último lujo que su ingreso le permite mantener; sin puntos desde 1996 en que alcanzaba 50% de con- embargo, los estratos medios, target preferente de fianza. las empresas que prestan estos servicios, han tenido que, finalmente, rendirse ante las circunstancias y Habrá que ver si este cuestionamiento a la televi- hacer caer la suscripción. sión tiene un correlato comercial en la inversión publicitaria en el próximo futuro. Cabe señalar que El sector de los medios impresos vive quizás la el crecimiento de la TV se relaciona directamente peor crisis de su historia. La facturación promedio con los canales de suscripción, que a lo largo del cayó el año 2002 en una tasa promedio de 20% y, 2002 tuvieron una promoción continua y para mu- para el ejercicio 2003 se esperaba que descendiera 108
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A en 40%. Los medios impresos bajaron un punto, como áreas de negocios de Bolívar Films, tiene más de 44 consecuencia del paro cívico del mes de diciembre, años comercializando espacios publicitarios en cine. cuando estuvieron cerca de 80 días sin publicar pau- Comenzó con Noticolor en las pantallas del circuito tas publicitarias, significando pérdidas diarias que de exhibición Cines Unidos y lo que hoy es Cinex. se estiman sobre los 250 millones de bolívares pro- Está presente en 108 salas de exhibición (pantallas) medio diarios para el conjunto de los grandes rota- y entre cada función hay disponibles siete minutos tivos nacionales. Los pronósticos que se manejan en de publicidad. Cinesa, en 1999 facturó 913 millones el sector son de cero crecimiento el año 2004 y de de bolívares y en 2001 alcanzó a 1,6 millardos de una recuperación más bien moderada en el media- bolívares. Pero en 2002 registró una contracción de no plazo. La razón de este pesimismo relativo es 30%. que la inversión publicitaria es reactiva a los proce- sos de crecimiento económico. El circuito Cines Unidos tiene una plantilla de 60 anunciantes y cuenta con el apoyo de Cinesa A diferencia de lo que muchísima gente suele para administrar y comercializar los espacios. Las pensar, 2003 no fue un buen año tampoco para la tarifas dependen de la ciudad, el cine y la pantalla industria de la radiodifusión. De hecho, la Asocia- en los que se paute. Por lo general, los comercia- ción Nacional de Anunciantes (ANDA) ha señalado les más solicitados son los de 30 segundos, cuya que la pauta publicitaria cayó 30% en los últimos sola proyección puede llegar a costar hasta 864 mil nueve meses; lo cual implica que los medios radio- bolívares. Por su parte, el circuito de exhibición eléctricos tienen necesariamente que haber llevado Cinex Multiplex cuenta con 40 clientes y siete mi- su parte de sacrificio en este conflicto político. Las nutos de comerciales, cuyos costos mensuales va- vallas tuvieron una ligera merma y los encartes en rían en función de los segundos de duración (20, medios impresos (ubicado en el rubro de otros) su- 30, 40 y 60 segundos) y del tipo de sala (si es pre- frieron una baja considerable, perdiendo casi 50% mium o preferencial). Las tarifas van desde 250 mil de la inversión realizada el año 2001. bolívares hasta 1,25 millón de bolívares. En un año y con una inversión de 37 millones de bolívares en Internet sigue siendo la cenicienta del negocio, cualquier circuito Cinex, que incluye varias salas, sin despertar pasiones entre los publicistas; entre el anunciante puede exhibir hasta 4.416 cuñas. Más las múltiples respuestas a esta situación es evidente del 50% de los anunciantes que estaban con Cinex que los niveles de interactividad de la población en pantalla el año 2002, ahora no lo están. En tér- venezolana son escasos. Un requisito para acceder minos publicitarios, Cines Unidos vio caer sus ven- a internet es disponer de conexión telefónica y com- tas un 25% en 2002 de acuerdo con lo que tenían putadora en el hogar. En ambos casos se experi- previsto comercializar. Cinex también redujo en 35% menta todavía en Venezuela grados de exclusión ele- su inversión para dicho año. De anunciarse en nue- vados. En el acceso a internet hay una notoria bre- ve periódicos en Caracas, ahora sólo está en cinco. cha entre pobres y no pobres. La tasa de crecimien- En imagen los asesora la agencia Abraham Pulido to interanual del número de usuarios ha venido de- & Asociados, mientras en pauta lo hace Keiros Pu- creciendo. Si bien este comportamiento es típico de blicidad. mercados en expansión, preocupa que el mismo se manifieste en niveles donde el número absoluto de El circuito de exhibición Gran Cine apenas em- usuarios es relativamente bajo. pieza su etapa de comercialización. Así que por ahora busca vender más espacios en sus pantallas y en la Pero no sólo películas exhiben los cines. De ahí cartelera de cine. Entre anunciantes (como Unión que los anunciantes –en especial los de cigarrillos y Radio, Banco Mercantil, Movilnet, Cada) y apoyo fi- licores, porque en la pantalla grande no rigen las nanciero, este circuito moviliza alrededor de 50 mil restricciones que sí pesan sobre la televisión– lo vean dólares e invierte 10 millones de bolívares en publi- como un canal atractivo para colocar sus imágenes cidad impresa a través de los diarios de circulación y sus marcas. Cinesa Exhibiciones, una de las cinco nacional. 109
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B 3.6.3. El mercado nacional publicitario En el ámbito nacional, Omnicon, con más de una es transnacional agencia (BBDO-Venezuela y DDB Venezuela Publi- cidad), tuvo una facturación de 48.938,30 millones La mayoría de las agencias de publicidad se identifi- de bolívares que representó un descenso en factu- can con el apellido de transnacionales; así tenemos ración del 5,06% con respecto a 2001. que de los 609.900,03 millones de bolívares factura- dos por las agencias del Ranking 2001, 485.507,24 El segundo lugar del ranking de grupos interna- millardos de bolívares (79,60%) correspondían a cionales lo ocupa WPP. El holding fundado y mane- empresas vinculadas a los grandes grupos interna- jado por Sir Martín Sorrell reportó a sus accionistas cionales. Para el Ranking 2002 el total de la factura- ingresos brutos correspondientes al ejercicio 2002 ción manejada por grupos internacionales alcanza por 6.298,53 millones de dólares americanos los cua- la cifra de 450.661,42 millones de bolívares que re- les implicaron una disminución del 2,8% con res- presentan el 79,77% del total de facturación de pecto al ejercicio de 2001. Sin embargo, el precio de 564.962,97. Las agencias de publicidad manejadas la acción de WPP cayó 37,6% al cierre de 2002, con por grupos locales sin ninguna afiliación internacio- respecto al cierre de 2001. En Venezuela, WPP con nal representan el 20,23% de la facturación total con sus tres agencias JMC/Y&R, J. Walter Thompson y una cifra de 114.301,55 millones de bolívares. En Ogilvy & Mather Andina, totalizaron una facturación 2003, el total de la facturación manejada por grupos de 98.458,61 millones de bolívares para el año 2002 internacionales alcanza la cifra de 457.737,00 millo- con un descenso del 26,14% en atención al ejercicio nes de bolívares que representan el 67,83% del total anterior. de facturación de 674.833,00. El tercer lugar lo ocupa Interpublic Group of Com- A nivel mundial, Omnicon ocupa el primer lugar panies, que logró para sus accionistas ingresos bru- en el ranking de grupos internacionales, con ingre- tos en 2002 por 6.203,6 millones de dólares con una sos brutos de 7.536 millones de dólares y un benefi- disminución de 8,7% con respecto a 2001. Interpu- cio en operaciones de 1.104 millones de dólares, blic Group of Companies, presente a través de las según el reporte a sus accionistas para el cierre del agencias Foote Cone & Belding, McCann Erickson y ejercicio 2002. Este grupo ha mantenido durante los Concept, sumaron 124.268,46 millones de bolívares últimos cinco años un franco incremento en sus in- en el país, manteniendo su posicionamiento al igual gresos brutos y en sus resultados en operaciones. que en 2001. CUADRO 20 Facturación distribuida por grupos internacionales y locales. Años 2001-2002. En millones de bolívares (Bs.) y dólares (US$). 2001 2002 2003 Bs US $ /1 % Bs US $ /1 % Bs US $ /1 % Total Facturación 485.507,24 670,90 79,60 450.661,42 388,18 79,77 457.737,00 284,55 67,83 manejada por grupos internacionales Total Facturación 124.392,79 171,89 20,40 114.301,55 98,46 20,23 217.096,00 134,96 32,17 manejada por grupos locales TOTAL FACTURACIÓN 609.900,03 842,79 100,00 564.962,97 486,64 100,00 674.833,00 419,51 100,00 Fuentes: Revista Producto, año 20, nº 245, Venezuela, abril 2004. Revista Producto, año 19, nº 235, Venezuela, junio 2003. Sitio Web del Banco Central de Venezuela (BCV). En dirección electrónica: http://www.bcv.org.ve Notas: /1 Tasa de cambio promedio (Bs. / US $) utilizada para la liquidación de operaciones cambiarias, establecidas por el Banco Central de V enezuela (BCV). El Decreto 1292 de fecha 17 de abril de 1996 restablece la libre convertibilidad de la moneda en todo el territorio nacional a partir del 22 de abril de 1996, derogando los Decretos 972 de 11 de diciembre de 1995 y 268 de 09 de julio de 1994. En febrero de 2003 se establece un control de cambio de Bs. 1600 por US$ y en febrero de 2004 hasta la fecha de estudio continúa a Bs. 1900 por US$. Procesos: Procesamiento de datos Carlos E. Guzmán Cárdenas y Yolanda Quintero Aguilar. 110
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A CUADRO 21 Análisis de competidores. Facturación de las principales agencias de publicidad en Venezuela, según grupos internacionales. Años 2001-2002 En millones de bolívares (Bs.) y dólares (US$). Posición años Agencias publicidad Grupo intern. Facturación (millones Bs. y US $) 2003 2002 2001 01 02 03 Bs. US $ /1 Bs. US $ /1 Bs. US $ /1 1 1 2 Leo Burnett de Venezuela PUBLICIS 71.204,00 44,26 68.638,89 59,12 73.643,47 101,76 GROUP 7 4 5 ARS D’Arcy .. .. 45.909,97 39,55 33.435,85 46,2 14 18 4 Publicis 67 Publicidad 49.542,00 30,80 10.947,96 9,43 9.738,00 13,46 9 AW Nazca Saatchi & 23.647,00 14,70 .. .. .. .. Saatchi Sub Total 144.393,00 89,76 125.496,82 108,1 116.817,32 161,42 6 8 6 McCann Erickson INTERPUBLIC 42.557,00 26,46 35.238,40 30,35 33.734,66 46,62 4 2 3 Love / Concept 54.002,00 33,57 50.004,58 43,07 42.776,02 59,11 3 5 8 Foote, Cone & Belding 39.884,00 24,79 39.025,48 33,62 48.021,92 66,36 Sub Total 136.443,00 84,82 124.268,46 107,04 124.532,60 172,08 2 3 1 J. Walter Thompson WPP 76.773,00 47,73 47.624,20 41,02 60.178,68 83,16 N/C 6 9 JMC/YR 38.035,00 23,64 37.574,62 32,37 58.296,55 80,56 13 14 13 Ogilvy & Mather Andina 22.155,00 13,77 13.259,79 11,42 14.831,21 20,49 Sub Total 136.963,00 85,14 98.458,61 84,81 133.306,44 184,21 5 7 7 BBDO - Venezuela OMNICOM 39.938,00 24,83 36.332,00 31,3 37.540,43 51,88 N/P 15 .. DDB Venezuela Publicidad .. .. 12.606,30 10,86 14.007,00 19,36 Sub Total 39.938,00 24,83 48.938,30 42,16 51.547,43 71,24 10 10 .. Fischer Grey GREY .. .. 23.568,00 32,57 19.563,78 16,85 Sub Total .. .. 23.568,00 32,57 19.563,78 16,85 11 11 9 Nölck Fischer América FISCHER .. .. 19.294,00 26,66 18.735,00 16,14 AMÉRICA Sub Total .. .. 19.294,00 26,66 18.735,00 16,14 12 12 .. Ghersy Bates Publicidad CORDIANT .. .. 16.441,45 22,72 15.200,44 13,09 Sub Total .. .. 16.441,45 22,72 15.200,44 13,09 TOTAL 457.737,00 284,55 450.661,41 388,19 485.507,24 670,90 Fuentes: Revista Producto, año 20 nº 245, Venezuela, abril 2004. Revista Producto, año 19 nº 235, Venezuela, junio 2003. Sitio Web del Banco Central de Venezuela (BCV). En dirección electrónica: http://www.bcv.org.ve Notas: /1 Tasa de cambio promedio (Bs. / US $) utilizada para la liquidación de operaciones cambiarias, establecidas por el Banco Central de V enezuela (BCV). El Decreto 1292 de fecha 17 de abril de 1996 restablece la libre convertibilidad de la moneda en todo el territorio nacional a partir del 22 de abril de 1996, derogando los Decretos 972 de 11 de diciembre de 1995 y 268 de 09 de julio de 1994. En febrero de 2003 se establece un control de cambio de Bs. 1600 por US$ y en febrero de 2004 hasta la fecha de estudio continúa a Bs. 1900 por US$. N/P: No participó N/C: No clasificó. Procesos: Procesamiento de datos Carlos E. Guzmán Cárdenas y Yolanda Quintero Aguilar. Publicis Groupe ocupa el cuarto lugar y, de acuer- Con la agencia local Fischer Grey facturaron do con su reporte anual, manejó una facturación 23.568,00 millones de bolívares. Le sigue Fischer mundial para el ejercicio 2002 de 26,7 millardos de América y la agencia Nölck Fischer América (19,2 dólares con ingresos brutos cercanos a los 3 millar- millardos de bolívares) y Cordiant, presente con dos de dólares. Estas cifras representaron un creci- Ghersy Bates Publicidad que totalizó 16,4 millardos miento del 48,5% en facturación y del 20,2% en in- de bolívares. gresos brutos. En Venezuela, alcanza 125.496,82 millones de bolívares, por las agencias Leo Burnett 3.7. Economía del Cine de Venezuela, Ars D’Arcy y Publicis 67 Publicidad, con un incremento de 7,42% en su facturación con Por razones diversas, los economistas y especialis- respecto al año 2001. El quinto lugar del ranking de tas del área cultural no le han prestado a los aspec- grupos internacionales lo ocupa Grey Global Group, tos económicos de las industrias culturales y del sec- con ingresos brutos por 1.199,7 millones de dólares. tor audiovisual –se incluyen las entradas de las salas 111
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B de cine, la publicidad televisiva, las subscripciones ción tecnológica este sector todavía seguirá desa- a televisiones de pago y al cable, las cuotas por li- rrollándose, tanto cuantitativa como cualitativamen- cencia de televisión, el pay per view y la venta y te. En este sentido, el sector público debe orientar alquiler de vídeos– en particular, una atención se- con el ejemplo, invirtiendo en el desarrollo de la mejante a la que merecen otros sectores, quizá con industria audiovisual nacional y fomentando la in- menor dimensión y trascendencia social. novación en operaciones internas y externas de la cadena de valor. Esto implica un decidido esfuerzo Sin embargo, es un lugar común que la industria por parte de todas las autoridades públicas para ace- audiovisual moviliza enormes cantidades de recur- lerar la competitividad e innovación de la industria sos (humanos, financieros, creativos, etc.), que si- audiovisual en Venezuela, en sus relaciones cotidia- guen atrayendo el mayor porcentaje de la inversión nas con los ciudadanos-consumidores y las empre- publicitaria y que la naturaleza de su mercado no es sas, aumentando así la eficacia y calidad de sus ser- indiferente a relevantes problemas sociales, econó- vicios. micos, políticos o culturales que afectan a las socie- dades modernas. Además, recientemente se vienen En el caso de la capacidad de competitividad de produciendo cambios muy importantes y significati- la Industria Cinematográfica143 Nacional, tres asun- vos en la industria audiovisual nacional; cambios que tos importantes sobresalen como conclusiones. En afectan a la estructuración de su oferta, a la natura- primer lugar, el desplazamiento del cine de las sa- leza de los productos finales que reciben los espec- las144 públicas al hogar, por la retribución cada vez tadores y al grado en que pueden satisfacerse sus más atractiva que ofrecen los productos sustitutivos;145 demandas. que implica cambios en los hábitos de consumo (au- diencia final - ciudadanos-consumidores) como en Por otra parte, lo audiovisual entraña fundamen- la estructura y financiamiento de la oferta (merca- talmente una dimensión cultural y constituye una do). Tanto los modos de producir como las modali- expresión creativa, especialmente de identidades; un dades de comunicación al público de una obra ci- medio fundamental de promoción de la democra- nematográfica,146 están cambiando. El negocio mo- cia, pero también una actividad económica de cre- derno del cine no está en la taquilla de las salas de ciente importancia; que en el contexto de la evolu- exhibición, sino más bien en sus productos sustitu- 143 Cinematografía Nacional: cia favorable en su relación ca- una serie de imágenes relacio- da de celuloide, transparente y Todas aquellas actividades vin- lidad-precio, en comparación nadas y de sonidos concomitan- sensible a la luz, para fines de culadas con la producción, rea- con el producto del sector, o b) tes, grabados sobre un material proyección sobre una pantalla. lización, comercialización, son fabricados por sectores que adecuado, para ser ejecutada La fijación audiovisual es la gra- distribución, exhibición, fomen- obtienen grandes beneficios.” En mediante la utilización de me- bación sonora y la grabación vi- to, rescate y preservación de el caso de la industria audiovi- canismos idóneos. Las obras au- sual simultáneas de escenas de obras cinematográficas naciona- sual, resaltan: Cable-distribución diovisuales son generalmente la vida o de una representación les en el territorio de la Repú- / transmisión de obras cinema- discriminadas, de acuerdo a la o ejecución, o de recitación, en blica. tográficas y audiovisuales por legislación autoral internacional, directo, de una obra sobre un so- hilo, cable, fibra o cualquier dis- en dos grupos: Obras cinemato- porte material duradero y ade- 144 Sala de Exhibición (panta- positivo conductor; transmisio- gráficas y Obras expresadas por cuado, que permite que dichas lla): Cada espacio destinado a nes sin hilo vía hertziana (TV procedimientos análogos a la ci- grabaciones sean perceptibles. La la exhibición de obras cinema- terrestre y por satélite), video- nematografía, como las produc- fijación audiovisual de una obra tográficas que reúna las carac- gramas en soportes de cinta ciones televisivas o cualquier representada, ejecutada o renta- terísticas y condiciones de magnética o de disco y la exhi- otra producción de imágenes da, se considera generalmente servicio establecidas. Sala de bición de obras cinematográfi- sonoras fijadas sobre cintas mag- una reproducción de dicha obra. Exhibición Múltiple: La consti- cas y audiovisuales vía internet. néticas o discos, u obras consis- También en este caso suele en- tuida por varias salas de exhibi- tentes en juegos de diapositivas tenderse como fijación audiovi- ción (pantallas) agrupadas bajo 146 Debemos distinguir entre acompañadas de sonido. La obra sual la grabación de imágenes, una misma razón social. una Obra audiovisual y una Fi- cinematográfica es toda fijación aunque no estén sonorizadas. El jación Audiovisual, y dentro del 145 Según Michael Porter de imágenes asociadas y en videograma, es toda clase de fi- concepto de Obra audiovisual (1999, pág. 37), “los productos movimiento con o sin sonido, jación audiovisual incorporada identificar a la Obra cinemato- sustitutivos que requieren una aunada al concepto de película en casetes, discos y otros sopor- gráfica. Una Obra audiovisual es atención mayor desde el punto cinematográfica como impresión tes materiales. la perceptible a la vez por el oído de vista estratégico son aquellos de esas imágenes sobre una ban- y por la vista, y que consta de que a) manifiestan una tenden- 112
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A tivos como el vídeo, en la TV-satélite y el cable- para evaluar las alternativas propuestas, optar bien distribución147 de obras y, por ende, en los derechos dentro de una oferta amplia, complementar la asis- patrimoniales o pecuniarios de transmisión terres- tencia al cine con las demás actividades propuestas tre, satélite o por cable. Los derechos pecuniarios por la industria, resguardando su presupuesto, son más importantes sobre las obras audiovisuales son algunos de ellos. el derecho de reproducción, el derecho de distribu- ción y el derecho de comunicación al público (p.ej. En segundo lugar, estas transformaciones de la en salas de cine o por televisión). Esos derechos oferta y el consumo van acompañadas de un cam- pueden ser objeto de cesión o de licencias a diver- bio radical en la estrategia de inversiones y finan- sas personas y para diferentes territorios. ciamiento para la producción, comercialización148 y exhibición149 del cine nacional. El nuevo sistema de En consecuencia, nos encontramos con el ascen- exhibición se basa en múltiples salas de cine de ta- so de la cultura privada a domicilio, es decir, el des- maño reducido localizadas en los centros comercia- plazamiento del cine de las salas públicas al hogar, les, ajustadas a una amplia diversidad de la oferta, a que implica un menor número de espectadores ci- públicos cada vez más segmentados y a una deman- nematográficos, pero que contrariamente a la creen- da de calidad superior en términos de comodidad, cia de “ver menos películas” asistimos al crecimien- sonido e imagen. Se basan en pantallas grandes (wall to vertiginoso de una tecnocultura cinematográfica to wall), aislamientos acústicos y sistemas de sonido asociada a la TV-video. especial ultraestéreos. Además, están preparadas para proyectar películas con todas las modalidades de Las empresas norteamericanas han aprovechado sonidos digitales y entre ellos el Digital Theatre Sys- mejor –y en términos de competencia– estos cam- tem (DTS), el Dolby Digital y el Sony Dymamic Di- bios tecnológicos y de hábitos culturales, logrando gital Sistems (SDDS). controlar tanto la TV y el video como lo que queda de las salas de exhibición cinematográfica. Las dis- Este esquema comercial permitió racionalizar gas- tribuidoras, particularmente las norteamericanas pero tos y aumentar la rentabilidad del negocio para ex- también las europeas, están ampliando la cuota de hibidores y distribuidores a través de la centraliza- mercado a base de comprar o construir salas de cine ción de actividades en complejos de multicines con en los formatos multiplex o multisalas con el fin de menores gastos de personal y un mejor control de programar sus propias producciones. Con el desa- las recaudaciones. Con el nuevo sistema de peque- rrollo de nuevas salas de cine (más confortables y ñas salas múltiples localizadas en amplios comple- tecnológicamente bien dotadas), se evidencia la re- jos o shopping se ha logrado un incremento de la definición de la industria cinematográfica y los ser- demanda y de los ingresos asociado a grandes pro- vicios ofrecidos a los consumidores y consumido- ducciones cinematográficas tipo best-sellers, a ope- ras, cuya concepción actual apunta a lo que se ha raciones de marketing de gran envergadura y a la definido como una propuesta de entretenimiento venta de otros productos en las salas de cines. integral (cine + comida + juegos). Con ello, esta opción recreativa, en tanto acto de consumo com- En USA, el 40% de la facturación de los cines no plejo, plantea al consumidor un conjunto de desa- proviene de la taquilla, sino de la venta de productos fíos. Disponer de información relevante y suficiente alimenticios o del marchandising. La desaparición 147 La Televisión por Cable es por Cable de la televisión tradi- nes por vía satélite, posibilidad exhibición y difusión de obras ci- la distribución de señales porta- cional o hertziana, es el medio que conforme avanza la tecno- nematográficas que se realicen en doras de imágenes o de sonidos conductor de las señales, el ca- logía se vuelve infinitamente ma- el territorio nacional. o de imágenes y sonidos, con el ble, el hilo, la fibra óptica, que yor. 149 Cadena Exhibidora: Empre- fin de ser recibidas por el públi- permite la distribución de múlti- 148 Se entiende por comerciali- sa exhibidora o asociación de co, por intermedio de hilo, ca- ples señales simultáneamente, zación, todas aquellas activida- empresas propietarias, adminis- ble, fibra o cualquier dispositivo tanto provenientes de emisiones des con fines pecuniarios tradoras, arrendatarias de varias conductor. Una característica téc- hertzianas, de frecuencia media, vinculadas con la distribución, salas de exhibición. nica que distingue la Televisión alta frecuencia o de transmisio- 113
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B CUADRO 22 Número de cines y su distribución, según el número de salas de exhibición (pantallas) en Venezuela Años 1998-2003 ENTIDAD FEDERAL 1998 1999 Nº de Cines /1 Nº de Cines /1 1 2 3-5 6-8 Más de 8 Total 1 2 3-5 6-8 Más de 8 Total pantalla pantallas pantallas pantallas pantallas pantalla pantallas pantallas pantallas pantallas Área Metrop. /2 24 8 7 2 - 41 23 10 7 2 - 42 Amazonas 1 - - - - 1 1 - - - - 1 Anzoátegui 11 1 1 - - 13 9 1 1 - - 11 Apure .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Aragua 7 2 - - - 9 6 2 - - - 8 Barinas 2 1 - - - 3 1 1 - - - 2 Bolívar 3 - - - - 3 3 - 1 - - 4 Carabobo 8 2 - 1 - 11 7 2 1 2 - 12 Cojedes .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Delta Amacuro .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Falcón 3 1 1 - - 5 3 1 2 - - 6 Guárico 6 - - - - 6 6 - - - - 6 Lara 10 - 1 1 - 12 8 - 1 1 - 10 Mérida 2 1 2 - - 5 1 1 2 - - 4 Miranda 2 5 - - - 7 1 5 1 - - 7 Monagas 5 - - - - 5 5 - 2 - - 7 Nueva Esparta 4 - 1 - - 5 2 - 2 - - 4 Portuguesa 5 2 1 - - 8 4 2 1 - - 7 Sucre 6 1 - - - 7 5 1 - - - 6 Táchira 3 - 2 - - 5 1 - 2 - - 3 Trujillo 2 - - - - 2 2 - - - - 2 Yaracuy 1 1 - - - 2 1 1 - - - 2 Zulia 13 3 1 - - 17 10 3 1 - - 14 TOTAL 118 28 17 4 - 167 99 30 24 5 - 158 ENTIDAD FEDERAL 2000 2001 Nº de Cines /1 Nº de Cines /1 1 2 3-5 6-8 Más de 8 Total 1 2 3-5 6-8 Más de 8 Total pantalla pantallas pantallas pantallas pantallas pantalla pantallas pantallas pantallas pantallas Área Metrop. /2 17 10 7 2 - 36 16 9 6 4 - 35 Amazonas 1 - - - - 1 1 - - - - 1 Anzoátegui 6 2 1 - - 9 5 1 1 - - 7 Apure .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Aragua 6 2 - - - 8 6 2 - - 1 9 Barinas 1 1 - - - 2 1 1 - - - 2 Bolívar 3 - 1 - - 4 1 - 1 - - 2 Carabobo 4 3 1 2 1 11 2 3 1 2 2 10 Cojedes .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Delta Amacuro .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Falcón 3 1 2 - - 6 1 - 2 - - 3 Guárico 7 - - - - 7 6 - - - - 6 Lara 7 - 1 1 - 9 7 - 1 1 - 9 Mérida - - 3 - - 3 - 1 3 - - 4 Miranda - 4 1 1 - 6 - 2 3 - 1 6 Monagas 2 - 2 - 1 5 1 - 1 - 1 3 Nueva Esparta - - 2 - - 2 - - 2 1 - 3 Portuguesa 2 2 1 - - 5 1 2 1 - - 4 Sucre 3 1 - - - 4 1 1 - - - 2 Táchira 2 2 - - - 4 2 - 2 - - 4 Trujillo 2 - - - - 2 2 - - - - 2 Yaracuy 1 1 - - - 2 1 1 - - - 2 Zulia 11 2 1 1 - 15 6 3 1 1 - 11 TOTAL 78 31 23 7 2 141 60 26 25 9 5 125 114
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A CUADRO 22 Número de cines y su distribución, según el número de salas de exhibición (pantallas) en Venezuela Años 1998-2003 (continuación) ENTIDAD FEDERAL 2002 2003 Nº de Cines /1 Nº de Cines /1 1 2 3-5 6-8 Más de 8 Total 1 2 3-5 6-8 Más de 8 Total pantalla pantallas pantallas pantallas pantallas pantalla pantallas pantallas pantallas pantallas Área Metrop. /2 14 6 8 4 1 33 13 5 10 5 1 34 Amazonas 1 - - - - 1 1 - - - - 1 Anzoátegui 1 1 1 1 - 4 1 1 1 1 - 4 Apure .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Aragua 1 1 - - 1 3 2 - - 1 1 4 Barinas 1 1 - - - 2 1 1 - - - 2 Bolívar 1 - 1 - - 2 1 - 1 - - 2 Carabobo 2 1 1 2 2 8 2 1 1 2 2 8 Cojedes .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Delta Amacuro .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Falcón - 2 - - - 2 - - 2 - - 2 Guárico 2 - - - - 2 2 - - - - 2 Lara 6 1 - 1 - 8 4 - 1 1 - 6 Mérida 1 - 3 - - 4 1 - 3 - - 4 Miranda - 2 4 1 - 7 - 2 4 1 - 7 Monagas 1 - 1 1 1 4 - - 1 1 1 3 Nueva Esparta - - 1 1 - 2 - - 1 1 - 2 Portuguesa - 2 1 - - 3 - 2 1 - - 3 Sucre 1 1 - - - 2 1 1 1 - - 3 Táchira 2 - 2 - - 4 1 - 2 - - 3 Trujillo 2 - 1 - - 3 - - 1 - - 1 Yaracuy 1 1 - - - 2 1 1 - - - 2 Zulia 4 3 1 2 - 10 4 3 1 2 - 10 TOTAL 41 22 25 13 5 106 35 17 31 15 5 103 Fuentes: Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC). División de Estadísticas Cinematográficas. 2004. Anuarios Estadísticos 1998 / 2000. Notas: /1 Se refiere a todos los Cines, incluidos aquellos cuyas salas no tienen datos de recaudación. /2 Las salas de Exhibición del Estado Vargas son contabilizadas por el CNAC en el Área Metropolitana. Del año 1998 al año 1999, se incluye en el total correspondiente a esta área geográfica, dos (02) salas de exhibición (pantallas); y del año 2000 a 2003, se incluye sólo una (01). Proceso: Cálculos propios. Carlos E. Guzmán Cárdenas y Yolanda Quintero Aguilar. de los viejos cines y la irrupción de este nuevo mo- cipa en la producción, financiamiento y difusión de delo de comercialización son los ejes que están per- las obras cinematográficas nacionales. La interven- mitiendo las fuertes inversiones en la construcción ción del Estado venezolano en el diseño de una de estos complejos por parte de grandes empresas política cinematográfica debe partir del reconoci- globales. Un rol destacado lo tiene Cinemark, la red miento del rol fundamental de las obras audiovisua- norteamericana de salas de cine, y la tercera empresa les en la sociedad venezolana contemporánea, así del mundo en este sector de la industria que, con como asegurar, dentro del ámbito de la propiedad 2.800 salas en el continente americano ha desarrolla- intelectual sobre las obras cinematográficas jurídi- do un fuerte nivel de inversiones en la región. camente protegidas: el derecho de reproducción, el derecho de distribución y el derecho de comunica- Por último, las tendencias a la transnacionaliza- ción al público. Y, sobre este último, los derechos ción de la oferta cinematográfica y a la privatización morales y patrimoniales de representación, proyec- de su consumo, se acentúan si el ente regulador por ción, exhibición y transmisión de las obras audiovi- excelencia, es decir, el Estado venezolano, no parti- suales. 115
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B Ciertamente, la actividad cinematográfica en Ve- tección social del personal que labora en los sec- nezuela, desde el año 1990, no escapó a los reclamos tores de la creación, industria, comercialización y sobre la importancia de la aprobación de una Ley de difusión cinematográficos. Cine que proteja no sólo el aspecto de la producción, 9. Colaborar con las instituciones correspondien- sino el de la distribución y exhibición. Uno de los tes para que respeten las normas relativas a los logros más resaltantes del acontecer cinematográfico Derechos de Autor de los creadores cinematográ- venezolano lo constituyó la aprobación (15/08/1993, ficos, así como de los titulares derivados. Gaceta Oficial nº 4626 Extraordinario) y reglamenta- 10. Estimular la creación de las entidades, asocia- ción (2/02/1994, Gaceta oficial nº 4.689 Extraordina- ciones o fundaciones que considere necesarias o rio) de la Ley de Cinematografía Nacional, que tiene convenientes para el mejor cumplimiento de sus por objeto, según el Artículo 1: fines y objetivos. 11. Fomentar la creación de fondos autónomos ...el desarrollo, fomento, difusión y protección de regionales para la realización, distribución, exhi- la cinematografía nacional y obras cinematográfi- bición y difusión de la obra cinematográfica na- cas, entendidas stas como mensaje visual o audiovi- cional; y sual, fijadas a cualquier soporte con posibilidad de 12. Las demás que le asignen esta Ley, su Regla- ser exhibidas por medios masivos. mento y el ordenamiento jurídico.” Después de treinta años de introducida ante el Sin embargo, el cine nacional se sigue debatien- parlamento, finalmente el día 8 de septiembre de do entre una lucha individualista por hacer una pe- 1993 el Congreso Nacional (hoy, Asamblea Nacio- lícula o entre las posibilidades que brinda el sistema nal) aprobó el texto jurídico cultural, que crea, a de coproducción con otros países. Lo cual obliga través de la Ley, el Centro Nacional Autónomo de reformular la Ley de Cinematografía Nacional vigente, Cinematografía (en adelante, CNAC), organismo rec- sancionada en el año 93, para dotar al sector crea- tor de la política cinematográfica del país y, que tie- dor y productor de obras cinematográficas de me- ne, de acuerdo al Artículo 9, como funciones: dios financieros para impulsar su desarrollo con la creación de contribuciones parafiscales dirigidas a “1. Diseñar los lineamientos generales de la polí- las personas que hacen vida cultural y económica tica cinematográfica y ejecutar dicha política. en torno a la Industria Cinematográfica y Audiovi- 2. Estudiar las medidas legales que favorezcan los sual. objetivos del Centro y proponerlos a los poderes públicos. Así, tenemos que desde un punto de vista pura- 3. Suscribir convenios destinados a desarrollar la mente económico, existen argumentos para justifi- producción, distribución, exhibición y difusión de car subsidios financiados con recursos del presu- obras cinematográficas nacionales. puesto público, mediante impuestos sobre la boleta 4. Estimular, proteger y promover la producción, del cine o con contribuciones procedentes de los distribución, exhibición y difusión dentro y fuera ingresos producidos por la televisión, que se desti- del país, de las obras cinematográficas naciona- narían a la actividad cinematográfica nacional. En el les. sector del cine y del audiovisual se debe propiciar 5. Incentivar y proteger las salas de exhibición la producción local y el incentivo a las etapas de cinematográficas. exhibición y distribución, no obstante, la operación 6. Fomentar el desarrollo y mantenimiento de la de los mercados no siempre produce resultados efi- infraestructura industrial cinematográfica. cientes en el campo del arte o la cultura, lo que 7. Estimular la diversidad de la procedencia de obliga llegar a un punto de eficiencia que tome en las obras cinematográficas extranjeras y fomentar cuenta los beneficios sociales de la producción ade- las de calidad. más de los privados. Usualmente estas políticas se 8. Promover el mejoramiento profesional y el de- hacen en forma de impuestos o subsidios que con- sarrollo de las instituciones de prevención y pro- cede el Estado. 116
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A CUADRO 23 Coproducciones fílmicas por país coproductor Años 1973-2002. En números País 1973 1974 1975 1976 1977 1978 1979 1980 1981 1985 1986 1987 1988 Alemania - - 1 - 1 - - 1 - - - - - Argentina - - - 1 - - - - - - - - - Argentina, Alemania y USA - - - - - - - - - - - - - Canadá y España - - - - - - - - - - - - - Canadá y Francia - - - - - - - - - - - - - Colombia - - - - - - - - - - 3 1 - Colombia y España - - - - - - - - - - - - 1 Cuba - - - - - - - - - - - - - Cuba y España - - - - - - - - - - - - - Cuba y Gran Bretaña - - - - - - - - - - - - - Cuba y Panamá - - - - - - - - - - 1 - - Cuba, Argentina y Gran Bretaña - - - - - - - - - - - - - Cuba, México y Colombia - - - - - - - 1 - - - - - Ecuador y Bolivia - - - - 1 - - - - - - - - España - 2 - - - 1 2 2 2 - - 1 - España y Canadá - - - - - - - - - - - - - España, Cuba y Francia - - - - - - - - - - - - - Francia - - 1 1 - - - - - 1 - - - Francia, Alemania y Suiza - - - - - - - - - - - - - Italia - - - 1 - - - - - - - - - México 2 - - 2 - - - - - - - - - México y Colombia - - - - - - - - - - - - - Panamá y Puerto Rico - - - - - - - - - - - 1 - Perú - - - 1 1 - - - - - - - - TOTAL POR AÑO 2 2 2 6 3 1 2 4 2 1 4 3 1 País 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1999 2000 Total por país Alemania - - - - - - - - - - - 3 Argentina - - - - - - - - - - - 1 Argentina, Alemania y USA - - - - - - - - 1 - - 1 Canadá y España - - - - - - - - - - 1 1 Canadá y Francia - - - - - - 1 - - - - 1 Colombia - - - - - - - - - - 1 5 Colombia y España - - - - - - - - - - - 1 Cuba 1 - - - - - - - - - - 1 Cuba y España - - - 1 - - 1 - - - - 2 Cuba y Gran Bretaña - - 1 - - - - - - - - 1 Cuba y Panamá - - - - - - - - - - - 1 Cuba, Argentina y Gran Bretaña - - - 1 - - - - - - - 1 Cuba, México y Colombia - - - - - - - - - - - 1 Ecuador y Bolivia - - - - - - - - - - - 1 España - 1 1 - 1 - - - 1 - 1 15 España y Canadá - - - - - - - 1 - - - 1 España, Cuba y Francia - - - 1 - - - - - - - 1 Francia - 1 2 - - 1 1 - - - - 8 Francia, Alemania y Suiza 1 - - - - - - - - - - 1 Italia - - 1 - - - - - - - - 2 México - - - - 1 - - - - - - 5 México y Colombia - - - - - 1 1 - 1 1 1 3 Panamá y Puerto Rico - - - - - - - - - - - 1 Perú - - - - - - - - - - 1 1 TOTAL POR AÑO 2 2 5 3 2 2 4 1 3 1 5 63 Fuentes: Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC). División de Estadísticas Cinematográficas. Anuarios Estadísticos 1991/ 1994; 1995 / 1997; 1998 / 2000. Proceso: Cálculos Propios. Carlos E. Guzmán Cárdenas y Yolanda Quintero Aguilar. 117
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B Cuando una actividad cuya producción genera cionales como en los internacionales, ha alterado externalidades positivas, como la cultural, se deja por completo cualquier forma diversificada en la sin subvencionar por parte del Estado, los precios a producción y consumo internacional. La integración los que se transan sus productos no reflejan el ver- vertical que se ha operado en la industria cinemato- dadero beneficio social que su consumo supone, tan grfica internacional, dominada por Hollywood, res- sólo el privado, generando en muchos casos un con- tringe el número de filmes que pueden ser vistos en sumo demasiado pequeño de los productos en cues- las pantallas del mundo, aunque eventualmente pue- tión. Lo que la teoría económica propone es que el da aumentar el número de éstas. En las actuales con- Estado debe subvencionar el consumo de dichos diciones de oligopolio, sólo significa la ampliación productos o servicios en un monto que valore la del mercado para un idéntico y reducido número de diferencia subjetiva entre el beneficio social adicio- películas. Se trata, ciertamente, de una transforma- nal que supone el consumo de una unidad más de ción radical de la lógica económica y de los patro- un producto, en este caso cultural, y el beneficio nes de comercialización y rentabilidad de la indus- privado adicional que ese bien le genera al produc- tria audiovisual transnacional. Dos procesos, en es- tor. En otras palabras, el subsidio debe ser equiva- trecha combinación; por un lado, la transnacionali- lente al beneficio adicional que el consumo de un zación de la oferta cinematográfica (mercadeo), del bien cultural le reporta a la sociedad. Lo que logra otro lado, la privatización del consumo cinemato- tal tipo de subvención es llegar a un consumo ma- gráfico por la retribución cada vez más atractiva que yor a precios menores de los bienes y servicios cul- ofrecen los productos sustitutivos (TV-video). turales. En ese momento se puede hablar de un ni- vel de consumo y/o producción socialmente eficien- En este caso, la ventaja competitiva de la indus- te; sin subvenciones no existe tal eficiencia a nivel tria audiovisual nacional, sólo puede ser realzada social, sino solamente eficiencia en el nivel privado. fuertemente en la medida en que las estrategias com- petitivas traten de establecer una posición prove- En cualquier caso, la industria del cine constituye chosa y sostenible contra las fuerzas que determi- un ejemplo histórico de la dinámica de transnacio- nan la competencia en el subsector audiovisual de nalización comunicativa en los medios de comuni- la industria cinematográfica tanto en el ámbito na- cación de masas; este importante sector industrial cional como internacional. La estrategia competitiva mantiene una estructura oligopólica y transnacional. no es otra cosa que la búsqueda de una posición Lo cual, es indudable que la intensidad de la rivali- competitiva favorable. Y en ese sentido, puede afir- dad en la industria cinematográfica internacional marse que la competitividad de la industria audiovi- exige una gestión y unos recursos financieros que sual nacional, en lo referente al sector cinematográ- superan con creces la capacidad nacional. La absor- fico, continuará amenazada en tanto no se resuel- ción de la industria del espectáculo por los conglo- van y optimicen aspectos como: merados multimedia, industriales o financieros, es un rasgo característico de la diversificación expansi- 1. Mejoramiento del gasto. Políticas gubernamen- va que se produce en estas modernas corporaciones tales de financiamiento y promoción de la pro- integradas. ducción cinematográfica. 2. Requerimientos de capital. La necesidad de in- Ahora bien, es innegable que la tendencia a la vertir importantes recursos financieros para po- concentración de la exhibición que fomentan las der competir. empresas líderes150 en la producción-distribución de 3. Consenso político sobre el carácter estratégico películas cinematográficas, tanto en los ámbitos na- cultural y económico de la industria cinemato- 150 Warner Bross, Seven Art, Pa- tas siete grandes compañías –las Productions, American Interna- tienen un carcter complementa- ramount Pictures Corp., Colum- antiguas “majors”– dominan jun- cional Pictures Inc., AWC Embas- rio: Ladd Corp., AFD, ABC, CBS, bia Pictures Industries Inc., to con otras cinco denominadas sy Pictures Corp., Allied Artists Buena Vista y Polygram. Universal Pictures, Twentieth “mini-majors” la producción-dis- Pictures Corp., y Filmways Century Fox, United Artists. Es- tribución del cine mundial. Las Inc.(Orion). Podríamos añadir “mini-majors” son: Walt Disney seis firmas de entidad menor, que 118
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A gráfica nacional y audiovisual en general. El cine En tal sentido, en los siguientes apartados se pre- representa un medio excepcional para la expre- sentan una serie de estadísticas procesadas a partir sión de la cultura de un país. de los Anuarios Estadísticos 1991/1994, 1995/1997 y 4. Finalización de la inseguridad jurídica para el 1998/2000 del Centro Nacional Autónomo de Cine- desarrollo de la industria audiovisual. Rebaja de matografía (CNAC), así como de información sumi- los costos de producción. nistrada por la Dirección de Investigación y Estadís- 5. Políticas públicas de comercialización y difu- tica de ese Organismo en lo que se refiere a algunos sión en el exterior. La Industria Cinematográfica datos correspondientes a los años 2001, 2002 y 2003. Nacional debe diseñar estratégicamente su ven- taja competitiva de alcance para la promoción, Así, tenemos que este capítulo se inicia indican- comercialización externa-interna y distribución de do las características generales de la industria cine- las películas venezolanas. Es cierto, que cuanto matográfica en su conjunto, prestándole atención a más limitados sean los canales de mayoreo o los sectores de la producción y la distribución. Sin menudeo y mientras más amarrados los tengan embargo, esta investigación aporta un arreglo dis- los competidores existentes, representantes de los tinto, al estudiar los determinantes de la asistencia – “grandes”, obviamente será más difícil para el Cine el público– al cine en Venezuela –los consumidores Nacional competir en este sector industrial oligo- de cine– y, para lograr este objetivo realizamos una pólico y transnacional. Esta barrera es tan alta para estimación de la demanda individual del cine en la Industria Cinematográfica que, para remontar- nuestro país. Además se presentan los hábitos cul- la deberá crear sus propios canales de distribu- turales del espectador de cine, con qué frecuencia ción. En Venezuela, el esquema tradicional Pro- asiste a las salas y cómo varía dicha frecuencia de ducción-Distribución-Exhibidor no opera en un acuerdo con características socioeconómicas como ambiente de revitalización del cine nacional que la edad, el sexo, la formación o la clase social, entre se vierta en apoyo financiero y técnico a la pro- otras. Como es evidente, la conexión entre el cine y ducción y, mucho menos en facilitar la creación su público se realiza a través de la rama de la exhi- de un mercado estable de inversión. Para el ci- bición. En consecuencia, para poder centrarnos en neasta, los mecanismos de distribución-exhibición esas relaciones, hay un paso previo que es ineludi- están cerrados. ble dar: conocer el sector de la exhibición en Vene- 6. Fomento a la innovación tecnológica y diferen- zuela en su relación con el espectador. Hay un con- ciación del producto cinematográfico, es decir, la junto de indicadores cuyo nivel y evolución pueden identificación de las películas venezolanas con reflejar el estado de la industria cinematográfica. ventajas competitivas de valor: calidad. Entre esos indicadores merecen mención especial la oferta que se hace al público –ya sea a través del Mientras no se lleguen a estas definiciones, difí- número de salas de exhibición (pantallas) y su dis- cilmente se podrán adelantar estrategias competiti- tribución geográfica, como la cantidad de películas vas, polticas, planes y proyectos tanto de inversión nacionales e importadas que son exhibidas–; de igual como de investigación y desarrollo para los domi- modo, pero en otros apartados, la recaudación ob- nios de las industrias culturales y comunicaciona- tenida por el sector y el número total de espectado- les. Creemos que existen muchos impedimentos or- res cinematográficos. ganizacionales, estratégicos y tecnolgicos que obs- taculizan el desarrollo de nuestras industrias cultu- Además, siempre que fue posible, se procedió a rales y comunicacionales nacionales. Pero existen desglosar todas las cifras a nivel regional y estadal razones que justifican una aproximación desde esta para descubrir si existen patrones de comportamien- perspectiva: es importante garantizar que la socie- tos comunes en todo el país o si, por el contrario, dad informacional no causar en la práctica nuevas existen algunas entidades federales en las que la divisiones sociales, sino que fomentar la integra- relación con el cine presenta una intensidad parti- ción y la cohesión. cularmente alta o baja. Es importante destacar que 119
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B nuestro análisis no se circunscribió exclusivamente mo limitada a las 349 salas de cine (pantallas) que a las cifras de un año, sino que estudiamos la evolu- existen en el país; variables que pueden resumir la ción temporal del sector a lo largo de un período ecuación diferencial del cine nacional para resolver suficientemente amplio, que se inicia en 1990 y con- uno de sus principales problemas estratégicos; que cluye en 2003. Hablamos entonces de un período posee limitadas vías de financiamiento, estancando de trece (13) años, aunque en algunos cuadros se las posibilidades de comercialización y distribución toma como año de referencia 1984 lo que significa- en condiciones competitivas. ría un período de diecinueve (19) años para la his- toria de la producción y exhibición cinematográfica Las principales dificultades que retardan el estre- en Venezuela. no de una película iberoamericana en países distin- tos a los de origen son: la fragmentación de los mer- Conviene precisar que se entiende por “salas de cados nacionales, la debilidad de los circuitos co- cine” el número de recintos (pantallas) en cines o merciales independientes y las dificultades que han espacios al aire libre usados para la proyección de de afrontar las distribuidoras independientes para películas cinematográficas. Un cine puede tener una comercializar una película iberoamericana. Se plan- o más salas de cine (pantalla). El CNAC publica sus tea como posible alternativa de solución para au- estadísticas con la mayor cantidad de información mentar la cuota de pantalla de la región que se im- que le es posible recabar sin llegar a contar con el pulsen ayudas no sólo a la producción de películas, 100% de la informacin, por lo que, durante el lapso sino también a la distribución. Resulta imprescindi- 1991-2002, algunas cifras referidas a infraestructura ble buscar los mecanismos de contacto comercial y actividades de las mismas no se corresponden a la entre productores y distribuidores, y entre los distri- totalidad de las salas de cine existentes en el país. buidores de los diferentes países. En la actualidad, como en muchas otras ocasiones, el mercado inter- 3.7.1. La oferta: las películas. Producción no pasa una aguda crisis financiera, que afecta a y coproducciones cinematográficas todas las industrias culturales y comunicacionales que dependen de un presupuesto para la realiza- El panorama actual del cine nacional nos dibuja ción de sus actividades y solventar la capacidad real debilidades para establecer un sistema estable de de consumo. producción, teniendo como causas: La producción global de largometrajes en Améri- 1. Los costos de los insumos importados por las ca Latina y el Caribe, desde el inicio del cine sonoro fluctaciones del dólar. hasta 1990, según estimaciones de Octavio Getino, 2. Incremento de los niveles salariales y de los se aproxima a diez mil títulos, de los cuales México esquemas de contratación. ha producido 4.500 (45%); Brasil alrededor de 2.500 3. Intensificación de los niveles de producción (25%); Argentina 1.800 (18%); Cuba 250 (2.5%); Ve- por razones de competencia internacional. nezuela cerca de 200 (2%); Perú unos 100 (1%) y el resto de los países, 300 (3%). A esto habrá que su- El desarrollo de la industria cinematográfica se mar la producción correspondiente al cortometraje. ha basado en la búsqueda de la ampliación de los Ahora bien, si se observa la evolución productiva mercados para cubrir los costos de las producciones en los principales países de la región latinoamerica- y responder a lo que el público demanda, en un na, en el último decenio del siglo XX, puede adver- ambiente de libre competencia. En Venezuela, la tirse una gradual reducción de la producción cine- calidad de las producciones realizadas, que está ne- matográfica. cesariamente ligada a la apertura, la competencia y la corrección de aquellas distorsiones que reducen El CNAC otorga financiamiento a aquellas activi- su acción, se ve afectada a la estrechez del mercado dades relacionadas con la producción nacional de interno, marcada por la enorme diferencia entre los carácter no publicitario o propagandístico. Esto se costos de producción y la capacidad real de consu- expresa con mayor claridad en el reglamento de esta 120
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A CUADRO 24 Evolución de largometrajes y cortometrajes venezolanos producidos. Años 1990-2000 En números 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 Largometrajes 6 6 5 6 6 12 9 5 6 4 2 Venezolanos 4 1 2 4 4 8 7 3 6 3 1 Coproducidos 2 5 3 2 2 4 2 2 0 1 1 Cortometrajes Venezolanos 25 17 30 17 30 28 26 18 33 12 25 Fuentes: Carlos E. Guzmán Cárdenas, “Industria del Cine en Venezuela 1996-1999”, en revista Comunicación. Estudios Venezolanos de Comunicación, nº 112, Caracas, Venezuela, Cuarto Trimestre, Centro Gumilla, 2000d, págs. 100-112. Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC). División de Estadísticas Cinematográficas. Anuarios Estadísticos 1991/1994; 1995/1997; 1998/2000. CUADRO 25 Evolución de largometrajes y cortometrajes venezolanos estrenados. Años 1990-2003 En números 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 Nº Largometrajes Estrenados 3 4 2 4 2 4 2 11 4 4 7 5 /1 4/2 1 Nº Cortometrajes Estrenados 15 6 24 7 15 31 21 22 20 10 17 16 .. .. Fuentes: Carlos E. Guzmán Cárdenas, “Industria del Cine en Venezuela 1996-1999”, en revista Comunicación. Estudios Venezolanos de Comunicación, nº 112, Caracas, Venezuela, Cuarto Trimestre, Centro Gumilla, 2000d, págs. 100-112. Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC). División de Estadísticas Cinematográficas. Anuarios Estadísticos 1991/1994; 1995/1997; 1998/2000. Notas: /1 Se suman al total de este año 2 preestrenos. /2 Se suma al total de este año 1 preestreno. institución que dispuso que al menos un 60% del proyectos cinematográficos, así como innovación presupuesto total anual será destinado a tales obras tecnológica, en cuanto a estímulo de la base indus- cinematográficas. No obstante, es importante resal- trial cinematográfica. tar que el CNAC atiende con igual interés al resto de las etapas del proceso de creación del valor audio- Por otra parte, se patrocina bajo el carácter de prés- visual: creación, promoción, distribución, exhibición tamo o crédito, en cuanto a los proyectos cinemato- y consumo. El CNAC ha asignado a cada proyecto gráficos: las terminaciones de largometrajes (ya finan- en particular la categoría adecuada al financiamien- ciado por el CNAC), en el caso de proyectos cultura- to. Existen diferentes modalidades de otorgamiento les, los créditos a salas comerciales, y con relación a de recursos: estímulo a la base industrial cinematográfica, todas – Subvenciones las solicitudes. Estos créditos son otorgados en un – Préstamos esquema preferencial mediante un plazo de 24 me- – Asociaciones Financieras ses con un período inicial de seis meses de gracia y – Premios una tasa de interés promedio de las pasivas. Se apoyan así, bajo la modalidad de subvencio- Desde una tercera figura, el Estado venezolano nes, es decir subsidios, recursos a fondo perdido, participa a través del CNAC como socio productor, los proyectos culturales entre los cuales se encuen- mediante la modalidad de participación financiera, tran los relativos a: divulgación e investigación de la en los casos de apoyos a: largometrajes listos para obra cinematográfica y publicaciones, mejoramien- rodar, coproducciones minoritarias y telefilmes. Esta to profesional y formación de recursos humanos y asociación implica que corresponde al CNAC, por apoyo a salas de arte y ensayo. Igualmente, se otor- tal inversión, el 25% del producto de la comerciali- gan subsidios a desarrollo de guiones en el área de zación o ventas a favor de la parte venezolana de la 121
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B película por todos los medios, hasta la recuperación nales locales o nacionales, de acuerdo al sitio don- de lo invertido y luego el 10% en forma indefinida de se desee filmar. Desde 1995 hasta 1998, el cine hasta un máximo de 60 años. Es importante desta- venezolano ha participado en 189 festivales interna- car que, según informaciones del CNAC, debido a cionales obteniendo un total de 60 premios. Desde los problemas presupuestarios que ha venido pre- agosto de 1994, el Centro Nacional Autónomo de sentando y la retribución de las mismas produccio- Cinematografía ha estimulado y respaldado a los ci- nes venezolanas a este instituto, la realización de neastas en el difícil reto de hacer más y mejor cine cortometrajes es apoyada económicamente pero a para los venezolanos; organismo rector de la políti- la vez son considerados gastos porque en la mayo- ca cinematográfica del país que tiene como misión ría de los casos no es recuperable la inversión reali- garantizar el fomento, producción, desarrollo, difu- zada. sión y protección de la cinematografía nacional y de las obras cinematográficas. Según la Asociación Venezolana de Exhibidores de Películas, el costo de producción de una película Con este fin, el CNAC, ha diseñado e implemen- varía según los siguientes parámetros: tado diversas estrategias para el fomento de las obras nacionales, tanto en la etapa de creación como en a. Costo de producción la de financiamiento, producción, postproducción, b. Comisión de distribución promoción, mercadeo y exhibición, áreas a las que c. Costos de lanzamiento, copias, fletes, etc. destina cerca del 70% de su presupuesto anual. El d. Anticipo de distribuidor cine es un espectáculo masivo que en Venezuela es e. Film rental susceptible de ser considerado prioritario para el consumo. Afortunadamente, esta misma relevancia A partir de ello se calcula la utilidad o pérdida de ha empezado a otorgársele con la aprobación de un la producción. La figura de la coproducción es una marco legal que lo proteja, fomente y regule. De vía para compartir los gastos del financiamiento de todo un proceso de luchas el cine nacional salió las películas, que se ha venido aplicando en Vene- robustecido. El CNAC ha realizado dinámicamente zuela con mucho éxito. En este sentido con la crea- su trabajo, y no obstante, sería conveniente como ción de la Venezuela Film Comission, (VFC) organi- recomendación estratégica desarrollar y fortalecer, zación muy común en los países con fuertes indus- como parte de la política cinematográfica, la pro- trias cinematográficas se les presentan a las produc- moción y con ella la actitud y disposición hacia el toras y postproductoras todas las ventajas para fil- cine venezolano. mar en casa. Mientras hace treinta años una película lograba De las 67 producciones realizadas entre los años recuperar el costo a través de circuitos nacionales e 1990 y 2000, sólo 28 se desarrollaron en coproduc- internacionales de salas de cine, ahora debe encarar ción con otros países. En Venezuela, las instancias múltiples canales de salida de presión competitiva: básicas que otorgan permisos para la producción la televisión estatal y sobre todo la privada, las ca- audiovisual son pocas y fáciles de conocer, pero varía denas de otros países, los servicios por cable-distri- de acuerdo al tipo de producción que se desee rea- bución, los satélites de radiodifusión fijos (conoci- lizar. En términos generales, los recaudos y los do- dos como CS-Communication satellite) y directos cumentos descriptivos del proyecto que se utilizan (conocidos como DBS-Direct broadcasting satellite), para solicitar un permiso son los mismos que se uti- videogramas, disco láser, etc. lizarán para todos los demás, agregando algunos papeles específicos en los casos de filmación en Por otra parte, el incumplimiento del Decreto 1.612 Parques Nacionales y zonas indígenas. El permiso de fecha 04 de septiembre de 1982 sobre Normas más importante para la producción extranjera es el para la Comercialización de Obras Cinematográfi- Permiso General de Rodaje, que otorga el CNAC, al cas, por parte del sector privado nacional al negarse que siguen permisos de las autoridades jurisdiccio- a aportar el 6,66% del boleto cinematográfico para 122
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A el presupuesto del único organismo crediticio con cantidades de películas exhibidas lo que también el que cuenta los productores cinematográficos, an- repercute en las cantidades de espectadores que teriormente FONCINE, hoy CNAC, obstaculiza cual- asisten a las salas de cine y por ende en los ingresos quier desarrollo competitivo de la Industria, al no totales de las mismas. contarse con recursos financieros para apoyar la producción y exhibición del cine nacional. 3.7.2. Comunicación al público. Exhibición cinematográfica: cines y salas El espectador no tiene capacidad de influir sobre de exhibición (pantallas) la oferta de películas, por lo tanto la variable FILMt puede ser considerada exógena (recoge el número La desaparición de las salas de cine es un problema de películas exhibidas en el país cada año). El cua- que conspira contra la capacidad de competitividad dro 26 expone las cantidades totales de películas del espectáculo cinematográfico venezolano. De 700 tanto nacionales como extranjeras exhibidas en las salas que existían para 1974, actualmente existen 349 salas de cines durante el período de estudio 1984- salas en todo el territorio nacional lo que suma un 2002; es importante destacar que la mayor cantidad total de 351 salas de exhibición cinematográfica ce- de películas exhibidas en Venezuela fue en el año rradas en 29 años. 1985 con 379 películas (con una variación de 7,12%) y la menor cantidad de películas exhibidas fue en el La expansión de agrupar pantallas en un mismo año 1998 con 147 películas (con una variación de - lugar se ha hecho más evidente. Los proyectos en la 17,01%). Podemos observar cómo a partir del año industria son ambiciosos, aun cuando el retorno de 1993 han ido disminuyendo consecutivamente las las inversiones se observan al cabo de cinco años CUADRO 26 Evolución de películas venezolanas y títulos importados exhibidos en el ámbito nacional Años 1984-2000 En números y porcentajes (%) Años Número % Exhibición películas venezolanas Películas Títulos Total venezolanas importados Exhibidas exhibidos 1984 16 336 352 4,55 1985 18 361 379 4,75 1986 16 276 292 5,48 1987 14 350 364 3,85 1988 11 297 308 3,57 1989 55 274 329 16,72 1990 42 277 319 13,17 1991 68 248 316 21,52 1992 39 315 354 11,02 1993 33 178 211 15,64 1994 24 138 162 14,81 1995 50 111 161 31,06 1996 49 107 156 31,41 1997 35 137 172 20,35 1998 24 123 /P 147 16,33 1999 33 152 /P 185 17,84 2000 21 138 /P 159 13,21 Fuentes: Carlos E. Guzmán Cárdenas, “Industria del Cine en Venezuela 1996-1999”, en revista Comunicación. Estudios Venezolanos de Comunimetrócación, nº 112, Caracas, Venezuela, Cuarto Trimestre, Centro Gumilla, 2000d, págs. 100-112. Abigail Martínez, “Una visión estadística del cine en Venezuela. 1980-1990”, en Objeto Visual, nº 1, Cuadernos de investigación de la Cinemateca Nacional, Caracas, Venezuela, enero-abril, 1993, págs. 117-147. Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC). División de Estadísticas Cinematográficas. Anuarios Estadísticos 1991/1994; 1995/1997; 1998/2000. Notas: /P: Cifra Preliminar 123
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B CUADRO 27 Evolución del consolidado de cines (locales) y salas de exhibición (pantallas) a nivel nacional. Años 1997-2003 En números Cines / salas 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 Cines (locales) 160 167 158 141 125 106 103 Salas de Cine /1 231 259 281 288 311 326 349 Fuentes: Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC). División de Estadísticas Cinematográficas. 2004. Anuarios Estadísticos 1995/1997; 1998/ 000. Notas: /1 Se refiere a todas las salas, incluidas las que no tienen datos de recaudación. Proceso: Cálculos propios. Carlos E. Guzmán Cárdenas y Yolanda Quintero Aguilar. por la condición de que el negocio es muy intenso CUADRO 28 en capital con un nivel de venta por metro cuadra- Evolución de las salas de exhibición (pantallas) a nivel nacional do muy bajo. Al mismo tiempo, la globalización Años 1984-2003. En números impone cambios. Las multisalas se posicionan en el Años Salas de exhibición (pantallas) país, tendencia mundial de la cual los franceses fue- 1984 524 ron los pioneros. Se trata de lograr una mayor efi- 1985 503 ciencia del espacio, con mejoras en el sonido y en 1986 440 la comodidad de las butacas, de manera de garanti- 1987 392 1988 361 zarle al empresario la rentabilidad del negocio. Las 1989 366 películas no tienen un período determinado para 1990 344 permanecer en cartelera, pues eso depende de la 1991 341 respuesta del público. Se ha demostrado que las salas 1992 338 1993 335 múltiples permiten la posibilidad de que los filmes 1994 238 que logran convocar gente pueden permanecer por 1995 215 más tiempo. 1996 213 1997 231 1998 259 El negocio de la distribución cinematográfica en 1999 281 Venezuela está en expansión. Al menos así parece 2000 288 evidenciarlo la constante apertura de nuevas salas en 2001 311 la que se han embarcado los dos competidores fun- 2002 326 2003 349 damentales en esta categoría, Cines Unidos y Cinex Multiplex, mientras que otros circuitos minoritarios Fuentes: Carlos E. Guzmán Cárdenas, Las cifras del cine y el video en Venezuela. Anuario Estadístico Cultural 1990-2003, Caracas, Venezuela, Fundación Polar, se han dedicado a especializar su oferta, en función 2004a. “Industria del Cine en Venezuela 1996-1999”, en revista Comunicación. Estudios Venezolanos de Comunicación, nº 112, Caracas, Venezuela, Cuarto de ofrecer una alternativa diferente a los espectado- Trimestre, Centro Gumilla, 2000d, págs. 100-112. Abigail Martínez, “Una visión res, condenados a ver, casi exclusivamente, la pro- estadística del cine en Venezuela. 1980-1990”, en Objeto Visual, nº 1, Cuadernos de investigación de la Cinemateca Nacional, Caracas, Venezuela, enero-abril, 1993, ducción de los grandes estudios estadounidenses. pgs. 117-147.Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC). División de Estadísticas Cinematográficas. 2004. Anuarios Estadísticos 1991/1994; 1995/1997; 1998/2000. La estructura de ingresos de estas empresas no sólo se ha reforzado por la venta de entradas, sino –un capítulo muy importante dentro de sus ingre- pesar de los aumentos de las entradas, en parte de- sos–, por la de confites y misceláneos que se ha bido a la mala y repetida oferta de la TV abierta. acrecentado en más de 40% en el ejercicio 2003. Además de la apertura de grandes complejos cine- El sector de distribuidores de películas en Vene- matográficos, sobre todo en centros comerciales, zuela, en su conjunto, genera unos 2.600 empleos estas empresas se han destacado por sus agresivas directos y cerca de 10.000 indirectos. Las empresas estrategias de mercadeo, basadas en promociones de mayor poder en este mercado han hecho fuertes con descuentos y alianzas con otras empresas para inversiones, estimadas extraoficialmente, en su con- promover la visita al cine, que se ha incrementado a junto, sobre los 200 millones de dólares, no sólo 124
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A CUADRO 29 Evolución de las salas de exhibición (pantallas) por Entidad Federal Años 1991-2003. En números Entidad Federal Salas de exhibición (pantallas) /1 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 Área Metrop. /2 66 60 56 58 57 55 60 77 80 74 81 90 108 Amazonas .. .. .. .. .. .. .. 1 1 1 1 1 1 Anzoátegui 16 16 16 11 10 11 17 17 15 14 11 15 15 Apure 4 4 4 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Aragua 18 18 18 17 12 11 11 11 10 10 21 15 22 Barinas 7 7 7 4 2 2 4 4 3 3 3 3 3 Bolívar 15 15 15 4 3 3 3 3 7 7 5 5 5 Carabobo 25 25 25 24 18 18 18 18 26 35 45 41 41 Cojedes 3 3 3 3 1 1 1 .. .. .. .. .. .. Delta Amacuro 1 1 1 1 1 .. .. .. .. .. .. .. .. Falcón 9 9 9 5 6 3 8 8 13 13 9 8 8 Guárico 19 19 19 9 5 6 6 6 6 7 6 2 2 Lara 17 17 17 14 21 24 23 21 19 18 18 17 16 Mérida 13 13 13 11 8 11 11 11 10 9 12 12 12 Miranda 11 12 13 9 10 10 12 12 19 19 24 29 29 Monagas 11 11 11 5 5 5 5 5 12 18 14 21 20 Nueva Esparta 7 7 7 4 4 4 4 8 10 8 15 11 11 Portuguesa 18 20 20 10 10 10 10 12 11 9 8 7 7 Sucre 20 20 20 12 9 9 9 8 7 5 3 3 6 Táchira 27 27 27 12 12 10 9 9 7 8 8 8 7 Trujillo 4 4 4 2 2 2 2 2 2 2 2 7 5 Yaracuy 7 7 7 4 2 2 2 3 3 3 3 3 3 Zulia 23 23 23 19 17 16 16 23 20 25 22 28 28 TOTAL 341 338 335 238 215 213 231 259 281 288 311 326 349 Fuentes: Carlos E. Guzmán Cárdenas, Las cifras del cine y el video en Venezuela. Anuario Estadístico Cultural 1990-2003, Caracas, Venezuela, Fundación Polar, 2004a. Políticas y Economía de la cultura en Venezuela. Una estimación del comportamiento productivo de las industrias y actividades relacionadas con el sector cultural venezolano, Cuadernos ININCO 2, Instituto de Investigaciones de la Comunicación, Facultad de Humanidades y Educación, Universidad Central de V enezuela, Caracas, Venezuela, UCV, 2003b. Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC). División de Estadísticas Cinematográficas. 2004. Anuarios Estadísticos 1991/1994; 1995/1997; 1998/2000. Notas: /1 Se refiere a todas las salas, incluidas las que no tienen datos de recaudación. /2 Las salas de exhibición del Estado Vargas son contabilizadas por el CNAC en el Área metropolitana. Del año 1998 al año 1999, se incluye en el total correspondiente a esta área geográfica, dos (02) salas de exhibición (pantallas); y del año 2000 a 2003, se incluye sólo una (01). CUADRO 30 Evolución de las salas de exhibición (pantallas) por región geográfica Años 1991-2003. En números Región geográfica Salas de exhibición (pantallas) /1 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 Andina 51 51 51 29 24 25 26 26 22 22 25 30 27 Capital 77 72 69 67 67 65 72 89 99 93 105 119 137 Central 46 46 46 44 31 30 30 29 36 45 66 56 63 Centro-Occidental 51 53 53 33 39 39 43 44 46 43 41 35 34 Guayana 16 16 16 5 4 3 3 4 8 8 6 6 6 Insular 7 7 7 4 4 4 4 8 10 8 15 11 11 Los Llanos 23 23 23 9 5 6 6 6 6 7 6 2 2 Nor-Oriental 47 47 47 28 24 25 31 30 34 37 30 39 41 Zuliana 23 23 23 19 17 16 16 23 20 25 22 28 28 TOTAL 341 338 335 238 215 213 231 259 281 288 316 326 349 Fuentes: Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC). División de Estadísticas Cinematográficas. 2004. Anuarios Estadsticos 1991/1994; 1995/1997; 1998/2000. Proceso: Cálculos propios. Carlos E. Guzmán Cárdenas y Yolanda Quintero Aguilar. 125
  • L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A Y S U C O N T R I B U C I Ó N A L P I B CUADRO 31 Evolución del número de salas de exhibición (pantallas) y butacas, según Entidad Federal. Años 1997-2003 Entidad Federal 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 Salas Butacas Salas Butacas Salas Butacas Salas Butacas Salas Butacas Salas Butacas Salas Butacas /1 /2 /1 /2 /1 /2 /1 /2 /1 /2 /1 /2 /1 /2 Área Metrop. /3 60 23.762 77 25.207 80 24.808 74 21.169 81 21.183 90 20.650 108 22.038 Amazonas .. .. 1 230 1 230 1 230 1 230 1 230 1 230 Anzoátegui 17 6.028 17 5.431 15 4.931 14 4.231 11 3.021 15 2.472 15 2.472 Apure .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Aragua 11 4.927 11 4.986 10 4.043 10 4.043 21 6.830 15 4.195 22 5.529 Barinas 4 1.238 4 1.238 3 950 3 918 3 950 3 950 3 950 Bolívar 3 2.244 3 2.200 7 2.991 7 2.291 5 791 5 791 5 791 Carabobo 18 6.179 18 6.070 26 7.201 35 8.549 45 10.327 41 9.340 41 9.364 Cojedes 1 500 .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Delta Amacuro .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Falcón 8 2.769 8 3.030 13 3.726 13 3.726 9 2.256 8 1.156 8 1.156 Guárico 6 2.669 6 2.692 6 2.692 7 2.692 6 2.692 2 852 2 852 Lara 23 7.362 21 6.484 19 5.244 18 4.864 18 4.864 17 4.464 16 3.967 Mérida 11 3.033 11 3.011 10 2.261 9 1.811 12 2.279 12 2.279 12 2.245 Miranda 12 3.460 12 3.394 19 4.604 19 4.328 24 4.563 29 5.511 29 5.511 Monagas 5 2.207 5 2.474 12 3.886 18 3.983 14 2.525 21 3.523 20 3.324 Nueva Esparta 4 1.287 8 2.023 10 2.021 8 1.381 15 2.662 11 1.829 11 1.829 Portuguesa 10 3.710 12 3.475 11 2.905 9 2.115 8 1.635 7 1.260 7 1.260 Sucre 9 3.767 8 3.423 7 3.007 5 1.807 3 990 3 990 6 1.380 Táchira 9 2.886 9 2.743 7 1.743 8 1.983 8 1.983 8 1.983 7 1.430 Trujillo 2 1.050 2 780 2 780 2 780 2 780 7 1.555 5 775 Yaracuy 2 918 3 686 3 686 3 686 3 686 3 686 3 686 Zulia 16 8.657 23 9.746 20 8.346 25 8.872 22 7.539 28 7.347 28 7.347 TOTAL 231 88.653 259 89.323 281 87.055 288 80.459 311 78.786 326 72.063 349 73.136 Fuentes: Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC). División de Estadísticas Cinematográficas. 2004. Anuarios Estadsticos 1995/1997; 1998/2000. Notas: /1 Se refiere a todas las salas, incluidas las que no tienen datos de recaudación. /2 Se incluyen sólo las salas con información. /3 Las salas de exhibición del Estado Vargas son contabilizadas por el CNAC en el Área metropolitana. Del año 1998 al año 1999, se incluye en el total correspondiente a esta área geográfica, dos (02) salas de exhibición (pantallas); y del año 2000 a 2003, se incluye sólo una (01). Proceso: Cálculos propios. Carlos E. Guzmán Cárdenas y Yolanda Quintero Aguilar. CUADRO 32 Consolidado de número de cines (locales), salas de exhibición (pantallas) y butacas, según circuito de exhibición Años 2001-2003 Año Circuito Cines Unidos Circuito CINEX Circuito Gran Cine Otros Total Cines Salas Butacas Cines Salas Butacas Cines Salas Butacas Cines Salas Butacas Cines Salas Butacas /1 /2 /3 /1 /2 /3 /1 /2 /3 /1 /2 /3 /1 /2 /3 2001 14 96 18.735 24 90 18.019 6 7 1.461 81 118 40.571 125 311 78.786 2002 17 127 25.364 28 101 18.707 6 7 1.388 55 91 26.604 106 326 72.063 2003 19 139 27.399 31 117 20.145 6 7 1.388 48 86 24.204 104 349 73.136 Fuentes: Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC). División de Estadísticas Cinematográficas 2004. Anuarios Estadísticos 1995/1997; 1998/2000. Notas: /1 y /2 Se refiere a todas las salas, incluidas las que no tienen datos de recaudación. 3 Se incluyen sólo las salas con información disponible. Procesos: Cálculos propios. Carlos E. Guzmán Cárdenas y Yolanda Quintero Aguilar. 126
  • R E S U LT A D O S . L A D I N Á M I C A E C O N Ó M I C A D E L A C U LT U R A E N V E N E Z U E L A para abrir nuevos espacios de exhibición, sino para 3.7.3. Recaudación y distribución adquirir nuevas tecnologías de proyección y expe- cinematográfica dición de boletos. Igualmente se han apalancado en un uso intensivo de internet para facilitar el acceso En Venezuela existen actualmente cuatro distribui- a sus servicios. La tendencia de este mercado es ex- dores principales: Disney-UIT, Columbia Pictures, tender sus niveles de concentración, por la constan- Warner Brothers y Fox. Tal como están listados, el te desaparición de salas independientes. más grande y poderoso de todos es Disney, que dentro del país está asociado con el grupo UIT. Le El Circuito Cines Unidos es la cadena de exhibi- sigue Columbia Pictures, que abarcando gran parte ción cinematográfica con más de 56 años en el mer- del mercado, se encuentra asociada al grupo Blan- cado nacional y 54% de participación de mercado. cic, propiedad de la familia Blanco, quienes a su Posee 19 cines, 139 salas de exhibición (pantallas) y vez conforman un distribuidor independiente (B&T una capacidad de 27.399 butacas. Cines Unidos, líder Blanco y Travieso) que en ciertas ocasiones adquie- del sector, estima que en 2003 sirvió a once millones ren films y los trae a exhibirlos en su propio circuito de espectadores en su cadena. Para incentivar el con- (CINEX). A continuación, se ubica Warner Brothers, sumo y facilitarles la diversión a los clientes, Cines quien tiene contrato de asociación formal con la Unidos tiene una programación semanal de promo- cadena Cinex, por lo cual ésta es su exhibidor ofi- ciones, además de las eventuales que lanza para im- cial en Venezuela y tiene derechos de primicia y pulsar tal o cual producto o film. Este conjunto de promociones además ayuda a crear el hábito de con- CUADRO 33 sumo entre el público, pues son constantes que le Recaudación bruta total (taquilla) a nivel nacional. Años 1984-2003 permiten saber que ciertos días y bajo ciertas circuns- En bolívares (Bs.) y en dólares (US $) tanci