Esperanza Hernández Delgado
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Iglesia Cristiana Menonita de Colombia
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Diálogos Constructivos para Arauca
Puentes con poder transformador
© Esperanza Hernández Delgado
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su acompañamiento; al Cinep, por ser socio de esta apuesta;
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y el desarrollo del departamento. Esa es nuestra base,
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Contenido
Introducción	11
Prólogo		 15
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3. Surgimiento y desarrollo
3.1.	 Sobre el origen 	 42
3.2.	El desarrollo alcanzado	 47
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En Colombia se identifica y se expresa cada vez más ...
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se han hecho visibles en signifi...
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Lo que no logró sa-
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fenómeno social, en este departamento y en todo el o...
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lucionarias de Colombia, en adelante FARC, también hacen presencia en
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Expresión e impacto del conflicto armado en Arauca e...
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necesario tener en cuenta la h...
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reflejó en varios de sus preceptos: no resistir al mal con mal, amar a los
enemigos, y amar al pr...
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Capítulo 2 • Procesos e iniciativas de paz /antecedentes
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“puentes para la paz”. Todos estos pueden considerarse
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Capítulo 2 • Procesos e iniciativas de paz /antecedentes
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Diálogos constructivos para arauca
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2.2.	 Alianza con sectores de la sociedad civil en p...
Capítulo 2 • Procesos e iniciativas de paz /antecedentes
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Con Katherine, en ese entonces, comenzamos a hacer “Encuentros...
Diálogos constructivos para arauca
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Reconciliación, seguimos manteniendo ese nombre, pen...
Capítulo 2 • Procesos e iniciativas de paz /antecedentes
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migos se reconozcan como seres humanos, sacar del aislamiento ...
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Capítulo 2 • Procesos e iniciativas de paz /antecedentes
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Capítulo 3 • Surgimiento y desarrollo
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3.1.	 Sobre el origen
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Capítulo 3 • Surgimiento y desarrollo
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el proceso a las empresas, las multinacionales, los jóvenes y los cuerpos
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Puentes para la paz mayo 26

  1. 1. Esperanza Hernández Delgado Programa Puentes para la Paz Iglesia Cristiana Menonita de Colombia (Iglesia local de Teusaquillo) Diálogos Constructivos para Arauca Puentes con poder transformador
  2. 2. Diálogos Constructivos para Arauca Puentes con poder transformador © Esperanza Hernández Delgado Primera edición mayo de 2013 Segunda edición mayo de 2015 ISBN: 978-958- Asistente de Investigación Juan Pacheco Lozano Comité Académico Peter Stucky Katherine Torres Sánchez Corrección de estilo Laura Bernal Castro Foto Portada Katherine Torres Sánchez Diseño y diagramación Luz Mery Avendaño Impresión Editorial Gente Nueva Pbx: 320 21 88 Esta publicación es posible gracias al apoyo del Programa de Reintegración con Enfoque Comunitario de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que cuenta con el respaldo económico del Gobierno de Estados Unidos a través de su Agencia para el Desa- rrollo Internacional (USAID). Los contenidos son responsabilidad de la Iglesia Menonita de Colombia y de los autores, y no necesariamente reflejan la opinión de USAID o de la OIM. Se autoriza la reproducción total o parcial de esta publicación para fines educativos u otros fines no comerciales, siempre que se cite la fuente
  3. 3. Muy especiales a Dios, en primer lugar; y a la Iglesia Cris- tiana Menonita, en reconocimiento de su valiosa labor de construcción de paz en Colombia. También por su apoyo incondicional en el área administrativa. Al Programa Puentes para la Paz, por su valiosa compren- sión de la construcción de la paz e incidir de muchas mane- ras en la generación de la iniciativa de paz “diálogos cons- tructivos para Arauca A las valiosas y extraordinarias personas, hombres y mu- jeres, que integran las Comisiones Ciudadanas de Recon- ciliación y Paz en los municipios de Arauca, por creer en esta iniciativa de paz, comprometerse con ella y contribuir a dinamizarla. A Katherine Torres, por ser el alma de los “diálogos cons- tructivos para Arauca, colocar su inteligencia al servicio de esta iniciativa y por su ejemplarizante valor para asumir los retos que implica. A USAID / OIM por financiar el proyecto y esta publicación. Agradecimientos Institucionales
  4. 4. A la Redprodepaz y Ecopetrol por su apoyo; a la AFP por su acompañamiento; al Cinep, por ser socio de esta apuesta; a Justapaz, Consornoc y Puentes para la paz, organizaciones que integran la Alianza por Arauca, por sus sinergias con esta iniciativa de paz y el valioso apoyo que cada una de ellas ha brindado al mismo. A Ginny Bouvier de USIP; Kimberly Stanton, ex directora de PCS, al Comité Central Menonita, la MAP OEA Pablo Lumer- man, Graciela Tapia, Francisco Díez, y por supuesto a John Paul Lederach, quienes integran el colectivo de acompaña- miento internacional de esta iniciativa de paz, por sus valiosos aportes en diferentes momentos clave. A María Lucía Zapata, por facilitar los contactos para el acom- pañamiento internacional, su permanente apoyo como aseso- ra y por su generosa disponibilidad. A la Federación Luterana Mundial; Pablo Stucky, de Ceas; la Iglesia Presbiteriana, y el Padre Francisco de Roux y Flor Alicia por la comunidad jesuita y la Iglesia Católica; y al académico Pedro Galindo, acompañantes nacionales, por sus valiosas orientaciones y por estar presentes en momentos relevantes. A Luz Marina Gómez quien abrió caminos para las CCRP, a Martín Sandoval, Alonso Campiño, Older Cáceres, Pastoral Social de la Iglesia Católica de Arauca, el Sacerdote Teodoro de Saravena, por su receptividad con esta iniciativa de paz y sus valiosos aportes. Al Pastor Pedro Stucky, Pablo Stucky, Agustín Jiménez, Anthony Sánchez, Nathan, Juan Pacheco, Olga Fonseca del equipo coordinador e Isdalia Ortega, Jesús Libardo Ramírez por sus aportes en las comunicaciones y difusión. Recono- ciendo su calidad humana, su vocación por la paz, y por su acompañamiento y valiosos aportes.
  5. 5. El diálogo es a favor de Arauca, de la paz, la reconciliación y el desarrollo del departamento. Esa es nuestra base, nosotros entendemos que cada sector tiene sus intereses y muchas veces esos intereses están en conflicto, por lo que tratamos de entender la razón de ser de ese conflicto, pero la apuesta es que si todos nos ponemos la camiseta de Arauca, todos podemos ganar (Tomado de entrevista con el Pastor Pedro Stucky. Marzo de 2015). .... El diálogo social era colocar esos temas que nos tienen en conflicto armado, pero para dialogarlos, un poco lo que decíamos era: cambiemos la bala por la lengua (…) Esas conflictividades polarizantes, profundas y estructurales, había que ponerlas en la mesa. Desde allí sale todo el imaginario de pensar un diálogo real y concreto. No un espacio para decir que nos gusta la paz, queremos la paz, que bonita la paz, hasta luego y no nos vimos más; sino diálogos que generaran cambios estructurales en el modelo económico, en el modelo social, desde los territorios (Tomado de entrevista con Katherine Torres. Abril de 2015).
  6. 6. Diálogos constructivos para arauca Puentes con poder transformador 9 Contenido Introducción 11 Prólogo 15 1. Contexto 1.1. El impacto de la política de seguridad democrática 19 1.2. Arauca, sus principales características y la expresión del conflicto armado 22 1.2.1. Conflicto armado 24 1.3. Compromiso de la Iglesia Menonita con la Paz y con Arauca 28 2. Procesos e iniciativas de paz Antecedentes 2.1. Iniciativa de paz con pastores de Iglesias evangélicas y mediación pastoral en el conflicto armado en Arauca 32 2.2. Alianza con sectores de la sociedad civil en perspectiva de construcción de paz y “el patio” como referente de iniciativas de paz 35 2.3. Puentes para la paz 37
  7. 7. Capítulo 1 • Contexto 10 3. Surgimiento y desarrollo 3.1. Sobre el origen 42 3.2. El desarrollo alcanzado 47 4. La propuesta de diálogos constructivos para Arauca 4.1. ¿Por qué dialogar? 63 4.2. Del diálogo social 65 4.3. Diálogos intrasectoriales e intersectoriales 66 4.4. Diálogos constructivos 68 4.5. Las fortalezas de la iniciativa 70 5. Logros alcanzados 5.1. Ejercicio de construcción de paz 73 5.2. Generación de cambios 74 5.3. Los diálogos intra e intersectoriales 75 5.4. Desarrollo de la iniciativa de paz 76 5.5. Aprendizajes para quienes han liderado esta iniciativa de paz 78 6. Desafíos asumidos y mirando el futuro 6.1. Desafíos asumidos en el pasado reciente 79 6.2. Desafíos mirando el futuro 81 7. Análisis de los Diálogos Constructivos para Arauca en perspectiva de construcción de paz 7.1. Diálogos y construcción de paz 86 7.2. Diálogos constructivos para Arauca y construcción de paz 90 7.2.1. Los significados que otorga a la construcción de paz 91 7.2.2. Experiencia de empoderamiento pacifista 92 Bibliografía 94
  8. 8. Diálogos constructivos para arauca Puentes con poder transformador 11 En Colombia se identifica y se expresa cada vez más un uni- verso significativo de experiencias de construcción de paz (Hernández, Salazar, 1991; Hernández, 2004, 2006, 2012, 2014; Justapaz, Lutheran World Relief, 2006; Lederach, 2008; Villarraga, 2008, 2009; Gonzalez, Herbolzheimer, Montaña, 2010; Sarmiento, 2011). Esta realidad desvirtúa la mirada, por momentos generalizada, que caracteriza a este país sólo por sus violencias y lo ata irremediablemente a este fenómeno social. Es innegable que en Colombia se han registrado violencias históricas y recurrentes (Sánchez, 1986; Comisión de Estu- dios sobre la Violencia, 1987; Pizarro, 1986, 1996; Deas, Gai- tán, 1995) dentro de ellas: estructurales como la pobreza, el racismo y la exclusión, etc.; y directas, representadas en el conflicto interno armado, considerado como uno de los más antiguos del mundo (Chernick, 2008, 19; Fisas, 2011, 16). Sin embargo, también ha sido escenario de plurales ini- ciativas civiles de paz generadas y jalonadas por pueblos, comunidades, organizaciones de víctimas, mujeres y jóve- nes, e Iglesias, entre otras (Hernández, Salazar, 1991; Her- nández, 2004, 2006, 2012, 2014; Justapaz, Lutheran World Introducción
  9. 9. Introducción 12 Relief, 2006; Lederach, 2008; Villarraga, 2008, 2009). Estas experiencias se han hecho visibles en significativos y perfectibles procesos de empode- ramiento pacifista de los sectores mencionados: resistencias noviolentas, mediaciones en el conflicto armado, con modelos y estrategias propias, un activo movimiento social, como el indígena y el popular, y también, un persistente movimiento por la paz (García, 2006; Hernández, 2012, 2014, 2015). De igual forma, este país cuenta con un importante acumulado de experiencias y aprendizajes de negociaciones de paz (García, 2010; Villarra- ga, 2008, 2009; Hernández, 2012, 2013, 2014; Higuita, 2014; Barreto, 2014) Es en este contexto donde ubicamos la iniciativa de paz “Diálogos cons- tructivos para Arauca”, propuesta por el Programa Puentes para la Paz de la Iglesia Cristiana Menonita de Teusaquillo, en la que se centra esta publicación. Los menonitas cuentan con una importante trayectoria y reconocimiento a nivel internacional y nacional por su labor de construcción de la paz. Ella se ha hecho visible, aquí o allá, en su opción por la noviolencia, la trans- formación pacífica de los conflictos, la objeción de conciencia frente a cualquier servicio militar y la reconciliación; y en una práctica perfectible y coherente que da cuenta de dichas opciones (Hernández, 2012). En el ámbito nacional, el departamento de Arauca es reconocido, esen- cialmente, por la riqueza de sus recursos naturales y minero energéticos, la explotación petrolera en su territorio, y por la intensidad con que allí se ha expresado el conflicto interno armado. No obstante, también ha sido escenario de un persistente movimiento social en defensa de los Dere- chos Humanos, experiencias pastorales y comunitarias de mediación en el conflicto interno armado, e incipientes Comisiones Ciudadanas de Re- conciliación y Paz; todos ellos relevantes para la construcción de la paz en este departamento, independientemente del nivel de consolidación y visibilidad que hasta el momento hayan alcanzado (Entrevistas con: Pastor Pedro Stucky, Katherine Torres y Hernando Padilla. Abril de 2015). La iniciativa de paz que recoge y analiza esta publicación cuenta con ras- gos propios. Es generada y delineada por la naturaleza Cristocéntrica de la Iglesia Menonita, es decir, desde una comunidad de fe en Cristo Jesús; y tiene un carácter histórico, porque recoge y se nutre del legado de Jesús
  10. 10. Diálogos constructivos para arauca Puentes con poder transformador 13 de Nazareth y de los aprendizajes acumulados por esta Iglesia en su la- bor de construcción de paz a lo largo de sus quinientos años de existencia (Hernández, 2012). Es desde esta condición como responde a la realidad, y en el caso concreto, a la necesidad de gestión pacífica de la conflictividad social y armada de Arauca. Asimismo, como se verá en el desarrollo de este libro, al colocar la iniciati- va “Diálogos constructivos para Arauca” en conversación con la academia, se hace evidente que representa una experiencia de construcción de paz con características especiales. Como proceso ha alcanzado cuatro años de duración, y a lo largo de los mismos ha hecho posible diversos imposibles; su propuesta se centra en la transformación pacífica de la conflictividad social registrada en ese departamento, mediante diálogos constructivos, intra e intersectoriales; cuenta con una estructura que articula lo local y regional con lo nacional, alianzas nacionales e internacionales, y un equipo que lo ejecuta. Además, plantea un ejercicio de construcción de paz de múltiples actores, niveles e interacciones; en dimensiones de “abajo ha- cia arriba”1 y de “arriba hacia abajo”2 , aunque con énfasis en la primera; y desde mediaciones orientadas hacia la gestión pacífica de la conflictividad social a través de diálogos con poder transformador. Este pequeño libro representa un primer producto o resultado de un ejer- cicio de “investigación para la paz”3 actualmente en curso: Recogiendo la experiencia: una propuesta de diálogos constructivos para una Arauca que imagina la paz y el desarrollo. El objeto de la misma consiste en recoger la propuesta y el desarrollo alcanzado por la iniciativa “Diálogos constructivos para Arauca”, e identificar y analizar imaginarios de paz y desarrollo de las Comisiones Ciudadanas de Reconciliación y Paz en este departamento con 1 Lederach ha señalado dimensiones en la construcción de la paz. Dentro de ellas, la “de abajo hacia arriba”, es la que se genera desde los sectores sociales que se ubican en la base de la escala social, siendo el caso de los pueblos indígenas y afrodescendientes, las comunidades campesinas, las mujeres, las víctimas, etc. 2 “De arriba hacia abajo” es otra de las dimensiones de construcción de la paz señaladas por Lederach y es además, la más tradicional. En esta dimensión la construcción de la paz se genera desde el Estado y desde niveles ubicados en la cúpula de centros de poder y decisión. 3 La investigación para la paz puede ser comprendida como una disciplina de la Ciencia Política, que indaga en el pasado y el presente, y de cara al futuro, sobre las condiciones o requerimientos necesarios para construir la paz. Ver: Galtung, 1995; Fisas, 1998.
  11. 11. Introducción 14 el fin de reconocer experiencias previas de construcción de paz4 y ofrecer insumos que faciliten y retroalimenten los diálogos constructivos intra e intersectoriales. En su desarrollo, esta publicación recoge el contexto en el que surge esta iniciativa de paz, su origen, el desarrollo alcanzado, su propuesta, los lo- gros que ha registrado, su mirada de cara al futuro, y su caracterización en perspectiva de construcción de paz. Se soporta en fuentes primarias de información representadas en las entrevistas de los protagonistas de la misma; y fuentes secundarias, constituidas por libros, capítulos de libros y artículos relevantes. De entrada, este libro se plantea unos interrogantes y en su desarrollo as- pira ofrecer respuestas a los mismos: ¿Cuáles son los significados de los diálogos constructivos para Arauca? ¿Cómo surgió esta iniciativa de paz? ¿Cuál ha sido su desarrollo? ¿Cómo se caracteriza esta iniciativa de paz? ¿Cuáles son sus logros y sus desafíos? ¿Qué aprendizajes deja esta expe- riencia en perspectiva de construcción de paz? 4 Siendo el caso de “la mesa de negociación” entre el movimiento social de Arauca y el Estado, producto del ejercicio de resistencia noviolenta de este movimiento.
  12. 12. Diálogos constructivos para arauca Puentes con poder transformador 15 Para el Programa Puentes para la Paz de la Iglesia Cristia- na Menonita es un motivo de alegría presentar esta pu- blicación. Diversas razones y valiosas experiencias dieron origen a este pequeño libro. En él se recoge la propuesta de la iniciativa de paz que hemos denominado: “diálogos constructivos para Arauca”; y a su vez, la experiencia de lo que ha significado el trabajo por la paz en este departa- mento, desde el acompañamiento amoroso del Programa Puentes para la Paz, y el caminar conjunto con las Comisio- nes Ciudadanas de Reconciliación y Paz. En desarrollo de esta labor hemos tenido el privilegio de conocer personas extraordinarias, que valientemente siguen trabajando por la paz y fortaleciendo sus sueños, en función de construir un Arauca distinta, y con alternativas para la reconciliación en sus vidas, sus pueblos y comunidades, y en general para su territorio. Estamos animando esta iniciativa con el impulso divino que nos acompaña, pero también con la esperanza en la posibi- lidad de construir de manera conjunta e incluyente, esce- narios plurales de participación ciudadana y reconciliación. También con la convicción sobre la importancia de generar Prólogo
  13. 13. Prólogo 16 escenarios de mediación que hagan posible la transformación pacífica de los conflictos sociales, comunitarias y familiares en este departamento. Reconocemos que el tiempo para la paz ha llegado. En nuestra Iglesia de Teusaquillo en Bogotá, tenemos un espacio semanal, muy lindo, que llama- mos “Momento por la Paz”. Llevamos quince años reuniéndonos todos los miércoles, de las 12:30-1:30 p.m., para orar por la paz de Colombia, leer juntos la Biblia, y reflexionar sobre temas de la realidad que vivimos. Ahora ha llegado uno de los momentos más anhelados, en que muchas personas, grupos, organizaciones, entidades y movimientos en este país están ha- blando de la paz y soñando y trabajando por un postacuerdo que prometa mejores cosas para Colombia. Aun para los que se oponen a los diálogos, el tema es obligado. Es que la paz está en el corazón de Dios, y a él le duele que los seres humanos nos tratemos tan mal, como enemigos, cuando en realidad, somos hermanas y hermanos. Dios da ejemplo. Nuestra aproximación al tema que trata este pequeño libro la hacemos desde Jesús de Nazareth. Dice el apóstol Pablo: “Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo con él”. Es Dios quien toma la ini- ciativa para atravesar las distancias de alienación y enemistad – de egocen- trismo y pecado humanos – para reconciliar a su amada creación consigo mismo, y el uno con el otro, y para darnos ejemplo. Nuestra misión es la Re- conciliación. Nos dice el apóstol a los gentiles (no judíos): “Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogara por medio de no- sotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios”. Quienes seguimos a Jesús tenemos la misión, el mandato de salir como sus emba- jadores para llevar este mensaje y este trabajo de reconciliación al mundo. Esta misión se realiza construyendo puentes. El primer tema de este librito es precisamente sobre la necesidad de acortar distancias entre contrarios, construir puentes por encima de los abismos de la desconfianza, de la dis- criminación, exclusión, y de la enemistad. También, teniendo presente que la reconciliación se hace con enemigos, pues ésta significa acercamiento y la posibilidad del perdón entre personas enemigas. El diálogo constructivo es el camino para construir puentes y buscar la re- conciliación. El segundo tema principal del libro es el diálogo constructivo. Queremos compartir nuestros aprendizajes acumulados hasta el momen-
  14. 14. Diálogos constructivos para arauca Puentes con poder transformador 17 to. A veces se deja pasar mucho tiempo antes de recoger la experiencia, su proceso y aprendizajes. Pues esta vez estamos contando lo que hemos hecho y aprendido hasta ahora, reconociendo que no hemos terminado, incluso que apenas hemos comenzado. Pero esperamos que sea semilla fecunda en la búsqueda de muchas personas por aportar a la paz y al pos- tacuerdo. Sabemos todos los desafíos en los que podemos ir creciendo y en los que he- mos podido crecer y le damos gracias a Dios por esta primera publicación y porque nos ha dado el privilegio de caminar junto a un pueblo bueno, inteligente, capaz y sufrido, que quiere poner fin a las enemistades para vi- vir reconciliados y en paz. De manera muy especial, agradecemos a Arauca por recibirnos con tanta fraternidad. Agradecemos a las personas que han contribuido y apoyado este proceso. Aunque en esta publicación se mencionan muchos nombres de personas que han sido parte de este proyecto a través de los años, obviamente no están todos. Tenemos una deuda de gratitud grande con ustedes. Pastor Peter Stucky y Katherine Torres
  15. 15. Diálogos constructivos para arauca Puentes con poder transformador 19 La iniciativa de paz de “Diálogos constructivos para Arau- ca” es producto de un proceso que comienza a gestarse en el lapso comprendido entre el 2007 y el 2010, y está deli- neado por los siguientes factores: el impacto de la política de seguridad democrática en la construcción de la paz; las características de Arauca y la expresión del conflicto arma- do en el departamento; y el compromiso de la Iglesia Me- nonita con la paz y con Arauca. 1.1. El impacto de la política de seguridad democrática Entre el 2002 y el 2010 ocupó la Presidencia de la República Álvaro Uribe Vélez, quien representaba la expresión política de la ultraderecha colom- biana. Desde su campaña electoral anunció mano dura contra la insurgen- cia, énfasis en la vía militar para la resolución del conflicto interno armado, recuperación de la soberanía y el control del Estado en todo el territorio nacional, y prometió que a los seis meses de su presidencia la guerrilla se- ría diezmada (Arteta, 2008, 42; Pécaut, 2008, 65; Rangel, 2008, 14; Bejara- no, 2010; Hernández, 2012). Cuando asumió la primera magistratura, los tres primeros anuncios se convirtieron en parte de la “Política Pública de la Seguridad Democrática” y se implementaron a lo largo de sus dos pe- Contexto 1
  16. 16. Capítulo 1 • Contexto 20 riodos presidenciales (García, 2010: 252). Lo que no logró sa- car adelante fue la derrota de su adver- sario a los seis meses de haber asumido el poder; e incluso ni si- quiera al finalizar sus ocho años de gobier- no. Este resultado evi- denció que no parecía tan clara la resolución del conflicto en mención por la vía militar, y que “el fin del fin, anunciado por el gobierno no parecía tan cercano como el gobierno lo quiso mostrar (…)” (García, 2010: 252). Independientemente de los resultados de la política de seguridad demo- crática, lo relevante frente al tema que nos ocupa, es su impacto en tér- minos de la creciente polarización en torno de la solución negociada o por vía militar del conflicto; y la estigmatización del trabajo por la paz y de los constructores de paz (Pécaut, 2008, 65). De otro lado, se incrementó la represión contra defensores y defensoras de Derechos Humanos, y contra líderes del movimiento social y popular. Por entonces las negociaciones de paz eran asumidas con el criterio mi- nimalista que las centraba sólo en desmovilización, desarme y garantías de seguridad; sin que fuese posible considerar una agenda temática que abarcara puntos de negociación distintos a estos (Rangel, 2008, 15, 16; Be- jarano, 2010; González, Herbolzheimer, Montaña, 2010: 32, 35). Ese fue el modelo que rigió las “negociaciones de paz” con las autodefensas o gru- pos paramilitares, que a juicio de algunos analistas no tenían dicho carác- ter, dado que este actor armado no se había levantado en armas contra el gobierno; en casi todos los lugares del país registraba vínculos con la Fuerza Pública; y por el contrario, había surgido para defender el orden establecido (Chernick, 2008: 301, 31). En ese panorama, necesariamente se radicalizaron las posturas militares de los actores armados en conflicto, se incrementó el impacto de su accio-
  17. 17. Diálogos constructivos para arauca Puentes con poder transformador 21 nar sobre la sociedad civil, y se dificultó considerablemente el trabajo por la paz. Con la política pública señalada anteriormente, la actuación militar hizo tránsito al “Plan Patriota”, al “Plan Consolidación” y al “salto estraté- gico” con unificación del mando y coordinación integral de la acción del Es- tado; y a su vez, la guerrilla, en retroceso, pasó al “repliegue estratégico”, la estrategia del foco guerrillero de sus orígenes, sin que ello incidiera de forma definitiva en su derrota final (González, Herbolzheimer, Montaña, 2010: 35). No obstante, fue esta misma situación la que generó diversas iniciativas de la Iglesia Menonita, en las que encontró su origen el proceso que años más tarde vio nacer y soportó la propuesta “Diálogos constructi- vos para Arauca”. Dentro de estas iniciativas: Tres encuentros nacionales de construcción de paz en alianza con Justapaz, Secretariado Nacional de Pastoral Social y ONGs, “El Patio”, el “Programa Puentes para la Paz”, y el trabajo con los pastores de las Iglesias Cristianas de Arauca, a las que se hará referencia en el aparte siguiente. La idea de empezar un proceso de reflexión sobre el quehacer de la Iglesia frente al tema de la paz, del apoyo a la construcción de la paz, precisamente fue como hace seis o siete años. Esto se debió a la situa- ción que se vivía, de un cierto desencanto de la sociedad con el tema de la paz, la política gubernamental había ocasionado un distanciamiento de la sociedad, frente al tema de paz y un bloqueo para las iniciativas de paz. En ese entonces pensábamos que era importante mantener viva de alguna manera, la esperanza de la paz y también ver la posibi- lidad de generar un proceso de segundo carril, como lo aconseja Juan Pablo Lederach, en el sentido de buscar contactos con el gobierno de turno, que era el Gobierno de Uribe Vélez, para tratar no solo un diálo- go directo con los responsables del tema de paz, sino gente que estaba a nivel más secundario, pero que le hablaba al mismo presidente. (En- trevista con Agustín Jiménez. Abril de 2015) Había mucho temor por la violencia armada, eso fue haciendo que em- pezáramos a entrar en los terrenos de Arauca, y también el proceso de cómo acabar con esto, que no fuera necesariamente la vía arma- da propuesta por el Estado. Viene el cambio de Gobierno, viene más presión armada, viene la ampliación del teatro de guerra de Arauca, la ampliación de las bases militares (Entrevista con Hernando Padilla. Abril de 2015)
  18. 18. Capítulo 1 • Contexto 22 (…) creíamos que si poníamos a hablar a la Sociedad Civil, a los empre- sarios y a las autoridades locales a favor de la paz, estábamos dando un golpe de Estado a Uribe que no quería hablar de paz. (Entrevista con Agustín Jiménez. Abril de 2015). 1.2. Arauca,susprincipalescaracterísticasylaexpresióndelconflicto armado Arauca es un departamento con una historia y unas características pro- pias, insuficientemente conocidas en el país. Es mucho más que violencia y explotación petrolera. Sus mayores fortalezas se hacen visibles en la diver- sidad de las culturas de los pueblos y comunidades que lo habitan, su bio- diversidad, la riqueza de sus recursos naturales y minero-energéticos, los bellos paisajes que ofrece, sus cadenas de médanos, atardeceres y amane- ceres, y en la capacidad organizativa de sus comunidades y sectores pobla- cionales, entre otras (Información recogida durante el trabajo de campo). El departamento de Arauca está ubicado en el oriente de Colombia, tiene una extensión de 23.818 kilómetros y su territorio comprende: un área de montaña en su parte occidental, representada en la cordillera oriental, el piedemonte y la llanura (Observatorio programa presidencial de Derechos Humanos, 2002: 2). Es rico en fuentes hídricas, integradas por diversos e importantes ríos como el Arauca que marca el límite entre este departa- mento y Venezuela; y el Casanare, que lo separa de los departamentos de Vichada y Casanare. A ellos se agregan otros ríos como el Tocoragua, Tame, Cravo Norte, Ele, Lipa, San Miguel y Negro–Cinaruco, entre otros (Gobernación de Arauca, 2010). Su división política está integrada por 7 municipios5 , 1 corregimiento, 77 inspecciones de policía y 27 resguardos indígenas (Gobernación de Arauca, 2010). Su población, según el último censo, se estima en 281.435 personas. Se des- taca al respecto el carácter multicultural de este departamento, al estar in- tegrado por siete pueblos indígenas6 y mestizos provenientes de distintos lugares del país, especialmente de Boyacá, Santander y Norte de Santan- der (Información recogida en trabajo de campo). No obstante, también se 5 Arauca, su capital, Puerto Rondón, Cravo Norte, Fortul, Arauquita, Saravena y Tame. 6 Los pueblos: Uwa, Betoye, Sikuani, Hitnú, Huiba, Chiricoa y Piapoco.
  19. 19. Diálogos constructivos para arauca Puentes con poder transformador 23 registra la carencia o insuficiencia de in- terculturalidad7 , es- pecialmente entre población mestiza e indígena, dado que los pueblos indígenas no han alcanzado un nivel adecuado de re- conocimiento y res- peto, sus condiciones de vida son precarias y en consideración de los mismos, han sufrido las modalidades de violencia representadas en el racismo y la exclusión, el despojo de sus territorios ancestrales por parte de colonos y de empresas petroleras, y el conflicto interno armado (Infor- mación recogida en trabajo de campo). El proceso de poblamiento de Arauca ha estado asociado a tres aconteci- mientos relevantes, generadores de movimientos migratorios: la coloniza- ción campesina, extendida hasta mediados de los ochenta, especialmente en la zona del Sarare (Información suministrada durante el trabajo de cam- po); la explotación del petróleo a comienzos de los ochenta (Observatorio Programa Presidencial de Derechos Humanos, 2002); y el impacto de con- flicto interno armado, en términos de desplazamiento forzado de pobla- ción campesina (Secretariado de Pastoral Social – Caritas Arauca, 2014). En la actualidad, sus centros más poblados son los municipios de Arauca, Saravena y Tame (Gobernación de Arauca, 2010). La explotación petrolera ha representado allí la mayor actividad económi- ca aunque también se ha convertido en causa generadora de conflictivi- dad social y armada, y de corrupción administrativa (Información recogida durante el trabajo de campo). En el contexto nacional, Arauca ocupa el tercer lugar en producción de petróleo y se calcula que, entre el 2000 y el 7 La interculturalidad puede ser entendida como la construcción conjunta entre integrantes de diversas culturas, que parte del reconocimiento y respeto de la diversidad, y que la preserva en la gene- ración y proyección de planes compartidos. Es un requisito indispensable para la construcción de la paz.
  20. 20. Capítulo 1 • Contexto 24 2005, esta actividad económica representó 831.000.000 de pesos para el departamento (El Espectador, 2012). En consideración de algunos secto- res sociales, esta actividad no ha incidido en el mejoramiento de la calidad de vida de la gente, e incluso ni siquiera ha contribuido de manera signifi- cativa con oportunidades de empleo y educación (Información suministra- da durante el trabajo de campo). En la actualidad, ha comenzado a hacerse visible el potencial de la activi- dad agrícola y pecuaria para la economía de este departamento. Esta es favorecida por las condiciones que ofrece la naturaleza; recoge la mayor vocación laboral del campesino, importante sector social que allí se asien- ta; ha comenzado a ser reconocida, como en el caso de la producción de cacao y plátano; y los empresarios agrícolas están solicitando al gobierno apoyo para el despliegue de esta actividad económica (Información reco- gida durante el trabajo de campo) También se identifican dentro de las fortalezas de este departamento: un activo movimiento social en defensa del territorio, y capacidades y poten- cialidades para construir la paz que han comenzado a hacerse visibles des- de el 2005, a partir de mediaciones pastorales y comunitarias en el conflic- to armado, y en las incipientes Comisiones Ciudadanas de Reconciliación y Paz, integradas en todos sus municipios. De hecho en Arauca ha habido muchos micro diálogo. Los transpor- tadores lograron que les avisaran con 24 y 48 horas de anticipación que iban a hacer paro armado. Antes no avisaban y llegaban sobre la hora que ya iban a despachar, por lo que les quemaban los carros en la carretera y eso. Ese diálogo con los transportadores fue aceptado (…) (Entrevista con Hernando Padilla. Abril de 2015) 1.2.1. Conflicto armado Como los distintos departamentos de Colombia, Arauca también ha regis- trado la expresión del conflicto interno armado en su territorio, su mayor intensidad y la victimización de su población por cuenta del mismo. Esta modalidad de violencia encuentra dentro de sus antecedentes re- cientes la violencia partidista de mediados del siglo XX (Observatorio pro- grama presidencial de Derechos Humanos, 2002:2,3). En el marco de este
  21. 21. Diálogos constructivos para arauca Puentes con poder transformador 25 fenómeno social, en este departamento y en todo el oriente del país, se conformaron guerrillas liberales que se levantaron en armas contra la he- gemonía y la represión del gobierno conservador de entonces. Allí hicie- ron presencia dirigentes de estas guerrillas liberales como: el tuerto Gi- raldo, Guadalupe Salcedo y los hermanos Bayer (Observatorio programa presidencial de Derechos Humanos, 2002: 2,3). Posteriormente, integrantes de las guerrillas liberales hicieron tránsito a las guerrillas comunistas, al igual que algunos colonos. Se afirma, res- pecto de estos últimos, que esta opción estuvo determinada por diversos factores: las condiciones de dificultad y de dureza de la colonización, la marginalidad en que se encontraban, y la ausencia del Estado (Justapaz y Redprodepaz, 2013); y además de las anteriores, la decisión voluntaria de quienes intentaron encontrar por medio de la lucha armada, alternati- vas de cambio y transformación. No obstante, estos movimientos arma- dos evidencian su mayor capacidad ofensiva solo hasta comienzos de los ochenta, momento que coincide con el ingreso de las petroleras a este territorio (Observatorio programa presidencial de Derechos Humanos, 2002: 4). A comienzos de los setenta, específicamente en 1973, el Ejército de Libe- ración Nacional, en adelante ELN, hizo presencia en Arauca, a través del Frente Domingo Laín. Durante la década de los ochenta este movimiento insurgente alcanzó su mayor fortalecimiento y consolidación, y se convir- tió en el actor armado dominante. El logro de esta condición se ha relacio- nado, principalmente, con las actividades del secuestro a ganaderos, y la extorsión a empre- sas petroleras (Obser- vatorio programa pre- sidencial de Derechos Humanos, 2002:4). A finales de los seten- ta, la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revo-
  22. 22. Capítulo 1 • Contexto 26 lucionarias de Colombia, en adelante FARC, también hacen presencia en Arauca. No obstante, es durante la década de los noventa, cuando este actor armado logra una mayor consolidación en este departamento, a par- tir de su estrategia de copamiento de la cordillera oriental, dinamizada a partir del ataque a “casa verde”, a comienzos de dicha década, ordenado por el gobierno de Cesar Gaviria (Observatorio programa presidencial de Derechos Humanos, 2002:2, 5). Complejizando aún más el contexto del conflicto armado en Arauca, desde comienzos de los noventa se registró la presencia de grupos de autodefen- sa. En 1993 hizo presencia en Saravena el grupo armado identificado como las Autodefensas del Sarare. En 1996, se registró un intento de incursión de las Autodefensas del Casanare en Puerto Rondón, que finalmente no logró consolidarse; y en 1997, hicieron su arribo al territorio las Autodefen- sas de la “Mano Negra” (Observatorio programa presidencial de Derechos Humanos, 2002: 8, 9). A estos se agrega el Bloque Vencedores de Arauca, que ha incursionado recientemente en ese departamento. Se considera que la expresión del conflicto armado allí ha generado una crisis humanitaria dado su alto impacto sobre la población civil (Secreta- riado Diocesano de Pastoral Social, 2014: 6). A pesar de las negociaciones de paz en curso, en Arauca sigue siendo intensa la expresión de este con- flicto y sus múltiples impactos (Secretariado Diocesano de Pastoral Social, 2014: 10); con excepción de las zonas donde se implementa por parte de las FARC el cese unilateral del fuego, como en Arauquita, donde los pobla- dores coinciden en señalar la disminución de actividad bélica por parte de este actor armado (Información suministrada durante el trabajo de cam- po. Febrero – Abril de 2015). Este impacto se refleja en tabla al final de este aparte. Abordar la construcción de la paz en Arauca implica una comprensión y una respuesta lo más integral posible, que tenga en cuenta las característi- cas de este departamento, la expresión y el impacto del conflicto armado, y las capacidades y potencialidades de diversos actores relevantes para edificar la paz en perspectiva de futuro. Así se resume en este plantea- miento:
  23. 23. Diálogos constructivos para arauca Puentes con poder transformador 27 Expresión e impacto del conflicto armado en Arauca en 20138 Impacto No de casos Para destacar Acciones bélicas 267 Registra un incremento frente a las ocasio- nadas en el 2012. Se expresa en: ataques a objetivos militares, combates, hostiga- mientos, sabotajes contra la infraestructu- ra vial y energética (Oleoducto Caño Limón Coveñas, torres de energía), afectaciones directas al medio ambiente, bloqueos a los ejes viales etc. Homicidios 65 De estos: 57 hombres y 8 mujeres Civiles heridos en acciones bélicas 27 Victimas en Tame por minas antiper- sonal en los últi- mos 23 años 322 Víctimas en Arauca por minas antiper- sonal 8 Según el reporte de autoridades militares, en Arauca, cada día, son desactivados o ex- plotados de manera controlada entre cua- tro y seis artefactos explosivos. Afectación del conflicto armado en niños y niñas en Arauca. 137 Arauca, junto con Cauca, Valle del Cauca, Caquetá y Antioquia, representan los cinco departamentos donde se concentra el 44% de niños y niñas afectados por el conflicto armado Desplazamiento forzado 2.481 núcleos familiares que equiva- len a 11. 864 personas Se registra un incremento frente a los ca- sos ocurridos en años anteriores. Secuestros 46 Municipios con mayor número de acciones bélicas en el país 4 de los 7 de Arauca En su orden: Arauquita, Saravena, Fortul y Tame. 8 Secretariado Diocesano de Pastoral Social – Caritas Arauca, observación y solidaridad con Arauca, (2014). Arauca, conflicto armado y problemáticas humanitarias. Bucaramanga: Litografía Coro- na.
  24. 24. Capítulo 1 • Contexto 28 Para que los diálogos constructivos para Arauca tengan alcances es necesario tener en cuenta la historia de colonización por un lado, de comunidades indígenas originarios de allí, de promesas del Estado que algunos colonos consideraron no cumplidas, de crecientes actividades de actores armados. Las empresas con su interés de explotar la produc- ción del petróleo, pero también reconociendo ellos que vienen de afue- ra, así como los colonos vienen de afuera, pero se han establecido en la región y que si bien todos hacen parte, también hay dolores y heridas de parte y parte. Hay un Estado que hace su parte en el Departamento, pero que cuestionan el manejo que allá han hecho de las regalías y de los recursos. Otros preguntan ¿cuál ha sido la injerencia de los actores armados en el Estado, en ciertos momentos de la historia? Hay muchas víctimas, hay dolor, hay prevención y desconfianza, que todo eso es algo que incide mucho en la posibilidad real de construir puentes y te- ner diálogos. (Entrevista con Pablo Stucky. Abril de 2015). 1.3. Compromiso de la Iglesia Menonita con la Paz y con Arauca En cualquier lugar del mundo, la Iglesia Menonita está precedida por una historia de 500 años que da cuenta de su compromiso con la construcción de la paz. Así se ha evidenciado en su opción y su práctica de noviolencia9 , la defensa de la objeción de conciencia a cualquier servicio militar, su po- sición antibélica y de resolución y transformación pacífica de conflictos, y principalmente la promoción de la reconciliación (Hernández, 2012). Asumir esta postura no ha sido fácil y muchas veces la respuesta a la mis- ma ha sido la persecución y victimización de sus representantes y de la Iglesia en general, en momentos históricos y contextos caracterizados por la intolerancia religiosa, o por el predominio de lógicas de guerra o dinámi- cas de conflictos armados internos (Brock, 1997, 21 – 33). Los tiempos de la vida de Jesús en el mediterráneo fueron tiempos de gue- rras, aunque también en ellos se abrió paso un concepto de paz en los griegos y romanos, y los estoicos condenaron la guerra (Brock, 1977, 10). Jesús no se refirió en forma específica a la guerra, ni a la prohibición de 9 Noviolencia, cuyo significado no se reduce sólo a estar en contra de la violencia; sino que va más allá, al orientarse hacia la transformación pacífica de este fenómeno social y de quienes la ejercen. A su vez, implica para quien opta por ella, abstenerse no solo de matar sino de causar daño, y rechazar y denunciar la injusticia.
  25. 25. Diálogos constructivos para arauca Puentes con poder transformador 29 participar en la misma (Brock, 1977, 10), pero dejó un importante legado para el pacifismo, que algunos analistas identifican en su concepción de la paz como una ley de amor y reconciliación (Lederach,1986); y también en su respuesta noviolenta a sus perseguidores (Driver, 1993, 18). Así fue recogido por sus apóstoles en el Nuevo Testamento, a finales del siglo I o comienzos del Siglo II (Brock, 1997, 10). El enfoque de paz propuesto por Jesucristo estaba centrado en el amor (Lederach, 1986; Driver, 1993, 16, 18) y la noviolencia (Driver, 1993, 16, 18; Brock, 1997, 11). Un amor que encarnaba los valores de la humildad, el ser- vicio, la justicia, la verdad, el perdón, la solidaridad y la paz; que no busca- ba el poder, ni ser el más fuerte, y no respondía a la violencia con violencia (Lederach, 1986). Se destaca también que la noviolencia de Jesús iba más allá de estar en contra de la violencia y de la prohibición de matar. Significaba también: construcción y reconstrucción de relaciones pacíficas mediante la reconci- liación y el perdón, con quienes se consideraban como adversarios, enemi- gos, o perseguidores; y como un obrar que genera consecuencias, consa- grado en la que se considera como regla de oro de la noviolencia: “tratar a los demás como queremos ser tratados”10 . La noviolencia de Jesús se 10 Jesús de Nazaret hizo referencia positivamente a esta regla de oro, aunque el origen de la misma, expresada en forma negativa, se ubica en los seguidores de Confucio, los Estoicos griegos y en la literatura rabínica. Ver Driver, 1998, 109.
  26. 26. Capítulo 1 • Contexto 30 reflejó en varios de sus preceptos: no resistir al mal con mal, amar a los enemigos, y amar al prójimo como a sí mismo; y en su respuesta pacífica al ejército de ocupación de entonces, y al no considerar la violencia como método de lucha política (Brock, 1997, 11). También en el desarme de Pe- dro y en su énfasis en dar testimonio de sus enseñanzas desde su propia vida. Desde esta postura religiosa, en los lugares donde hace presencia, la Igle- sia Menonita ha intentado intervenir y responder a las necesidades apre- miantes de comunidades afectadas por el impacto de las violencias, y al requerimiento siempre vital y presente de la construcción de la paz. Así ha ocurrido en Colombia, desde el primer quinquenio de la década de los cuarenta, en el siglo XX, momento histórico que marca la llegada de los pastores fundadores de esta Iglesia al país (Hernández, 2012). Es en este contexto donde se ubica la propuesta de esta Iglesia, “diálogos constructivos para Arauca”, en la que se centra este libro. No obstante, algunos se preguntaran: ¿por qué esta iniciativa de paz escogió a Arauca y no a otro departamento? La respuesta al interrogante se desarrolla en el capítulo subsiguiente de este libro.
  27. 27. Diálogos constructivos para arauca Puentes con poder transformador 31 La iniciativa “Diálogos constructivos para Arauca” encuen- tra su origen en un proceso que comienza a gestarse en ese departamento a mediados de los noventa (Informa- ción tomada en entrevista con Hernando Padilla). El proceso mencionado puso el énfasis en la sociedad civil, en su condición de víctima del conflicto interno armado y por su potencialidad y capacidad para construir la paz; y en la mediación, comprendida como tender puentes para el diálogo y el entendimiento que tiene poder para transfor- mar los conflictos. A su vez, articula distintas iniciativas de paz, que desde entonces ha desarrollado la Iglesia Meno- nita, y que condujeron, de distintas maneras, una tras otra, al surgimiento de la iniciativa “Diálogos constructivos para Arauca”. En el proceso referido se identifican tres momentos: pri- mero, la iniciativa de paz con pastores de Iglesias Evangé- licas y mediación pastoral en el conflicto armado en Arau- ca; segundo, la alianza con sectores de la sociedad civil en perspectiva de construcción de paz y “el patio” como referente de iniciativas de paz; y tercero, la propuesta de Procesos e iniciativas de paz Antecedentes 2
  28. 28. Capítulo 2 • Procesos e iniciativas de paz /antecedentes 32 “puentes para la paz”. Todos estos pueden considerarse como antecedentes relevantes para la generación de la ini- ciativa de paz abordada en este libro. Cada uno de los momentos señalados registra caracterís- ticas propias y ofrece fundamentos y elementos prácticos que conducen al surgimiento de esta iniciativa de paz. A continuación se ofrece una caracterización somera de cada uno de ellos. 2.1. IniciativadepazconpastoresdeIglesiasevangélicasymediación pastoral en el conflicto armado en Arauca A mediados de los noventa, el impacto del conflicto armado en Arauca con- virtió a los pastores de las Iglesias Cristianas en objetivo militar (Tomado de entrevista con Hernando Padilla). Además, desde finales de los ochenta se había registrado una postura radical de mo- vimientos insurgentes contra religiosos de la Iglesia Católica, sien- do ejemplo el caso del obispo Jesús Emilio Ja- ramillo Monsalve, ase- sinado el 2 de octubre de 1989 (Secretariado Diocesano de Pastoral Social, 2014: 7). En el marco de las lógicas de la guerra, estos pastores fueron percibidos como una amenaza, actitud que se fortaleció por la comprensión de la re- ligión como el “opio del pueblo” por parte de la insurgencia. A su vez, al- gunos pastores también asumieron posturas radicales que no admitían el diálogo, y otros tenían miedo (Tomado de entrevista con Agustín Jiménez. Abril de 2015). Desde mediados de los noventa, hacia el 1994-1995 se comenzó a hacer un trabajo con las comunidades, tratando de llevarlas a sanar de las
  29. 29. Diálogos constructivos para arauca Puentes con poder transformador 33 consecuencias de la guerra y más que todo parte la Iglesia a alentar a los Pastores, a hacer un acompañamiento a ellos, que estaban sufrien- do unas presiones de los grupos armados. Cierre de Iglesias, impedi- mentos para visitar a las familias, robo de los equipos de trabajo, no de- jándoles recolectar ni diezmos ni ofrendas, es decir había una presión bastante grande sobre ellos en Arauca (…) (Tomado de entrevista con Hernando Padilla. Abril de 2015) El tradicional discurso de la “religión el opio del pueblo”, lo estaban las comunidades viviendo en todo el proceso de adoctrinamiento político (…) la religión era el enemigo para ellos, no veían a los pastores como unas personas dignas de fiar. Además, los pastores estaban en contra del reclutamiento de los niños, del pago de las vacunas, del adoctrina- miento de los campesinos, más la presión armada. Eso creaba muchos espacios de dolor entre las iglesias, sus líderes, especialmente en los pastores que se sentían abandonados, porque incluso ni los mismos dirigentes de sus misiones iban allá. (Tomado de entrevista con Her- nando Padilla. Abril de 2015) En este contexto algunos pastores fueron amenazados y se generó un tra- bajo de mediación pastoral, desarrollada en conjunto por pastores de la Iglesia Menonita y sacerdotes de la Iglesia Católica, quienes interlocutaron con comandantes de movimientos insurgentes en Arauca (Información tomada de entrevistas con Pastor Pedro Stucky, Hernando Padilla, Pablo Stucky, Agustín Jiménez. Marzo y abril de 2015). Esta intervención tenía por finalidad facilitar acuerdos para la protección de la vida de los pastores y religiosos que hacían presencia en este departamento; y a su vez, lograr un mayor entendimiento y respeto a su labor por parte de los actores ar- mados. Con este objetivo años atrás conversaron con el comandante del Bloque Oriental del ELN, y posteriormente con un comandante de las FARC. Debíamos abrir estos espacios, por lo cual iniciamos un programa que se llamaba Santuarios de Paz, que era abrir las Iglesias, para conver- sar con las personas, preparar a los pastores para cuando llegaran los grupos armados, era para sentarse a hablar. No tanto un adoctrina- miento bíblico, sino venga sentémonos, miremos porque o para qué. En algunos espacios ha resultado que algunos mandos rasos hablaban con los pastores, disminuyó la presión a algunas iglesias, pero eso era una pastilla de almidón, no era un analgésico, ni era mucho un remedio radical. Pero nos dio idea de cómo ir saliendo hacia abrir unos diálogos
  30. 30. Capítulo 2 • Procesos e iniciativas de paz /antecedentes 34 mayores y algunos campesinos empezaron a hablar con los armados, haciendo sus micro diálogos, eso nos fue dando esperanza. Ahí se co- menzó a hablar con uno de los frentes (…) (Tomado de entrevista con Hernando Padilla. Abril de 2015). Al principio los pastores eran tachados como informantes de la CIA, en- tonces todos los pastores que llegábamos, éramos asimilados o ligados con esa visión, pero a través del trabajo, de estar hablando, de abrir ple- namente la conversación, empezaron a darse cuenta que no era pues realidad, que podíamos hablar. Eso fue abriendo los espacios, ya en- tonces se empezó a buscar asesorías de otras instituciones, a través de la Universidad Menonita en Estados Unidos, con Juan Pablo Lederach, capacitándonos para los diálogos y así fue naciendo esto. Pero más en el proceso de casi como prueba error, aprender haciendo, acierto-error (Tomado de entrevista con Hernando Padilla. Abril de 2015). A partir de ese trabajo, en el que estuvo Ricardo Esquivia, es que el tiempo que duramos bajando la tensión duró como unos 5 o 6 años, hacia el 2001-2002, empezó a bajar la intensidad y la presión a los pas- tores. Después hubo un recrudecimiento por la entrada de los Para- militares y la división de los paramilitares en dos grupos (Tomado de entrevista con Hernando Padilla. Abril de 2015). Nosotros por allá en el año 2007 tuvimos una reunión, una segunda reunión fue en el 2008 (…) nos fuimos a hablar con este comandan- te guerrillero alias Misael, le decían Misael, pues nosotros con Ricardo desde hacía muchos años habíamos estado reuniéndonos con grupos armados de diferentes esquinas. Ahí hablamos cosas, la primera visita fue con Darío Echeverry y yo, porque Ricardo no podía ir. El (Misael) expresaba su preocupación de que Arauca cambiara y por la suerte de los campesinos, además de la situación de ellos. Nos decía que “no seamos nosotros los que lideremos eso, pero que algo pase para que podamos mejorar la situación de Arauca”. El mismo era de la zona (To- mado de entrevista con el Pastor Pedro Stucky. Marzo de 2015). Este ejercicio de mediación representó el primer acercamiento de la Igle- sia Menonita a la realidad que ofrecía la expresión del conflicto armado en Arauca y la difícil situación que vivían las comunidades por cuenta del mismo. Como se verá más adelante, representó una de las razones que lle- varon a focalizar en este departamento la iniciativa de paz de los “diálogos constructivos”.
  31. 31. Diálogos constructivos para arauca Puentes con poder transformador 35 2.2. Alianza con sectores de la sociedad civil en perspectiva de construcción de paz y“el patio”como referente de iniciativas de paz La trayectoria en construc- ción de paz ya mencionada de la Iglesia Menonita, les ha aportado importantes aprendizajes, uno de ellos muy relevante ha sido la comprensión del requeri- miento indispensable de forjar alianzas, trabajar en red y tejer en colectivo cuando se trata de edificar la paz. Bajo esta comprensión, en tiempos difíciles de negación y estigmatización del trabajo por la paz, como los ya referidos durante el gobierno del Pre- sidente Uribe Vélez, los Menonitas se articulan con esfuerzos de distintos sectores de la sociedad civil, afectos a la paz, encaminados a hacer inci- dencia a nivel internacional como fue el caso del “grupo de Washington”. A su vez, encontraron en esa alianza, la posibilidad de comenzar un tra- bajo conjunto de construcción de paz en Colombia, e incluso generaron encuentros nacionales de construcción de paz (Tomado de entrevista con el Pastor Pedro Stucky. Abril de 2015). En ésa época también se dio un viaje a Washington con unas 30 o 40 per- sonas, el cual llegó a llamarse “Grupo de Washington”, eso fue convoca- do por USIP, después de la primera elección de Obama, pero antes que él había tomado posesión. A éste espacio fuimos con Ricardo Esquivia, Agustín Jiménez y otras personas caracterizadas por ser activistas por la paz. En esa época el movimiento de paz estaba bastante de capa caída, desanimados, desarticulados y yo veía que era posible con éste grupo y si había un seguimiento a la cosa, que sería interesante reunir el grupo, paraconocerlosdiferentestrabajos,paraquecadaunonosefueracomo una isla aparte, sino que nos viéramos como parte de un todo(Tomado de entrevista con el Pastor Pedro Stucky. Marzo de 2015).
  32. 32. Capítulo 2 • Procesos e iniciativas de paz /antecedentes 36 Con Katherine, en ese entonces, comenzamos a hacer “Encuentros de Construcción de Paz”, se realizaron 3 encuentros (…) en vista que el “Grupo de Washington” fue diluyéndose, queríamos reunir a la gente, no diciendo que eran constructores de paz, porque no podíamos decir que reuníamos a todos los que eran constructores de paz, por eso sim- plemente lo llamábamos “Encuentros de Construcción de Paz”. (Entre- vista con el Pastor Pedro Stucky. Marzo de 2015). De igual manera, como en efecto en cascada, el trabajo conjunto con los sectores de la sociedad civil mencionados, generó también un espacio muy valorado por la Iglesia Menonita de Teusaquillo: el patio. La iniciativa reconocida como “el patio”, surgió como un espacio privado, con una doble condición: escenario de reflexión colectiva en torno de la paz; y a su vez, como grupo de referencia que orientaba y soportaba la acción para la construcción de paz, especialmente la relacionada con las mediaciones en el conflicto interno armado en Arauca (Hernández, 2012). Su denominación se debe al lugar de reunión con los fines ya señalados, que era el patio ubicado en la parte posterior tanto de la Iglesia Menonita como de Justapaz. A su vez, los participantes de este espacio eran en su mayoría menonitas; aunque también, en algunas ocasiones, se invitaban personas que no pertenecían a esta Iglesia. Nos reuníamos en el patio porque en esa época, estaba el Presidente Uribe y no se le olvide que después salió todo eso de las chuzadas. Entonces decidimos, con un poco de paranoia tal vez, que quien sabe que micrófonos podían haber en Justapaz y que tal vez lo más indicado era hacerlo en el patio, donde probablemente no habría micrófonos, ni gente escuchando. Entonces ahí empezamos esas reuniones, justo antes de ir a visitar a éste comandante guerrillero. Cuando volví nos seguimos reuniendo para hablar de eso, qué próximos pasos vendrían (…) (Tomado de entrevista con el Pastor Pedro Stucky. Marzo de 2015). Desde la iglesia empezamos a inquietarnos y varios miembros de la Iglesia nos reuníamos en el patio de Justapaz, se llamaba el grupo del patio, ahí nos reuníamos unas dos veces al mes a echar globos, a mirar que podíamos hacer. Entonces dijimos que debíamos dejar de estar en el aire y empezar a aterrizar. De ahí se empezaron a hacer varios con- tactos, de ahí nace el I Foro Internacional Horizontes para la Paz y la
  33. 33. Diálogos constructivos para arauca Puentes con poder transformador 37 Reconciliación, seguimos manteniendo ese nombre, pensando en que hacia delante, en el horizonte debe haber unos cambios (Tomado de entrevista con Hernando Padilla. Abril de 2015). De diferentes maneras, la iniciativa del “patio” estuvo ligada a Arauca y al posterior surgimiento de los “diálogos constructivos” para este departa- mento porque posibilitó un primer ejercicio de reflexión sobre el impacto del conflicto armado allí; trazó la ruta a seguir para las primeras medicio- nes y diálogos entre la Iglesia Menonita y los actores armados asentados en ese departamento; y generó decisiones sobre otras acciones para la construcción de la paz allí, como el acompañamiento y fortalecimiento de los pastores de las Iglesias Evangélicas. 2.3. Puentes para la paz También ha sido muy relevante dentro de este proceso, el surgimiento de “puentes para la paz” de la Iglesia Menonita. En esta corta expresión se alberga toda la profundidad de la comprensión de la construcción de la paz por parte de esta Iglesia; fundamentos y lineamientos de su labor, sus prácticas de mediación y diálogo (Hernández, 2012); y es en el marco de la misma donde encuentra su origen la iniciativa “Diálogos constructivos para Arauca” (Información recogida durante el trabajo de campo). En la actualidad representa un programa de la Iglesia Cristiana Menonita que identifica el derrotero, la agenda de ruta o los pasos a seguir en su trabajo por la paz. Para la Iglesia Menonita, su ejercicio de construc- ción de paz es comprendi- do como tender puentes entre múltiples actores relevantes a la misma. Estos puentes buscan acortar distancias entre actores armados o civiles fragmentados, lograr que quienes se han percibido como antagonistas o ene-
  34. 34. Capítulo 2 • Procesos e iniciativas de paz /antecedentes 38 migos se reconozcan como seres humanos, sacar del aislamiento a actores armados que desde el mismo radicalizan sus posturas violentas y desco- nocen otras perspectivas, y facilitar diálogos, entendimiento y acuerdos entre diversos actores: armados, sociedad civil, Iglesias, Estado, víctimas, y cooperación internacional (Hernández, 2012). Desde esta propuesta de construcción de paz, esta Iglesia ha buscado ten- der puentes con actores del conflicto armado, el Estado nacional y regio- nal, distintos sectores de la sociedad civil, otras Iglesias y con la coopera- ción internacional. Esta comprensión la han representado en un dibujo, en el que la paz es concebida como un río, largo y profundo y los actores relevantes para su construcción como afluentes que lo nutren, aunque no se comunican en- tre sí. El río los comunica a todos en distintas direcciones: de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba (Tomado de entrevistas con el Pastor Pedro Stucky y Katherine Torres). A su vez, en el marco de ese dibujo, la Iglesia Menonita es el puente que facilita la comunicación entre unos y otros. Del trabajo con el “grupo de Washington, fue saliendo ese dibujo del rio de la paz, el rio de los procesos de paz, que necesitábamos unir la sociedad civil, el gobierno, los actores armados, las víctimas, las Igle- sias, la comunidad internacional, todos con su aporte para llegar a los proceso de paz (Tomado de entrevista con el Pastor Pedro Stucky. Abril de 2015). (…) que en principio decíamos “Puentes para la Paz”, que fue algo que se inventó Pedro Stucky, porque el empezó a decir que nosotros somos como un río, somos el río de la paz, en donde hay unas vertien- tes que no se comunican en ese río y que no lo hacen por sus odios, por sus desconfianzas y nosotros en ese río somos el puente que va a terminar ayudando a que se conecten unos con otros. Identificamos 5 actores: El gobierno nacional; Las Víctimas; Los Empresarios; El Estado; La Comunidad Internacional; y las comunidades, además de los actores armados. Nos preguntamos cómo conectar unos con los otros y como nos volvemos puentes para todas estas conflictividades tan enormes y estas brechas de comunicación tan profundas que hay, la ruptura de la comunicación. Después entendimos que esto era un proceso, por eso lo llamamos “Proceso Puentes para la Paz”, pero cuando se establece con una estrategia que va a 5 años e incluso a 10 años, pensando el
  35. 35. Diálogos constructivos para arauca Puentes con poder transformador 39 proceso de cambio, dijimos esto es un programa y es un programa que sale del corazón de la Iglesia Menonita de Teusaquillo (Tomado de en- trevista con Katherine Torres. Abril de 2015). El Programa de Puentes para la Paz es como un río, uno no sabe exac- tamente donde comienza, porque hay muchas vertientes, muchos ria- chuelos que van uniéndose y uno no puede decir vea es aquí en éste paramo o aquí en el otro lado, porque todos esos lo van conformando. Ahí fue saliendo ese dibujo del río de la paz, el río de los procesos de paz, que necesitábamos unir la sociedad civil, el gobierno, los actores armados, las víctimas, las Iglesias, la comunidad internacional, todos con su aporte para llegar a los proceso de paz (Tomado de entrevista con el Pastor Pedro Stucky. Marzo de 2015). (…) cuando yo hablo de tender puentes, es porque cada grupo se aís- la, y más bien se lanza insultos y se lanza balas, cañonazos y bombas, y minas anti personal. Todo eso contra los demás, entonces se aíslan. Nos parece que es importante que cada grupo armado debe escuchar voces que les permitan como decir: “bueno hay otras posiciones, hay otras posibilidades, hay que reconocernos primeramente”, y cuando yo digo reconocernos, eso comienza pues desde la sociedad civil (To- mado de entrevista con el Pastor Pedro Stucky. Marzo de 2015). Exactamente de donde vino el nombre Puentes para la Paz? Yo creo que fue como de esa visión de los contrincantes o adversarios, como lanzándose insultos y balas, pero lo que debíamos hacer era construir puentes. Esa idea también venía desde atrás, de lo que habían hecho en Zimbawe, donde reunieron a gente adversaria, donde había mucha desconfianza, a comer a almorzar, para que se conocieran. Entonces eso parecía como una buena idea y empezamos a hablar de trabajarle al segundo carril, a la diplomacia. De ir poniendo a la gente a conocerse y a hablar, pero no era una cosa pública, ni de medios de comunicación, sino allanando el camino para otras cosas. Por ahí fue por donde fue saliendo Puentes, por eso digo que hay muchas vertientes (Tomado de entrevista con el Pastor Pedro Stucky. Marzo de 2015). No era un Programa de la Iglesia Nacional, pero cuando se lo presenta- mos quedaron sorprendidos. (…). Cuando lo hicimos ellos no podían creer, decían que si la iglesia lograba hacer eso sería maravilloso, pero siempre nuestro nicho ha sido nuestra Iglesia local, la que ora por el proceso, a la que le contamos todos lo que hacemos, a la que le damos
  36. 36. Capítulo 2 • Procesos e iniciativas de paz /antecedentes 40 un informe de cómo vamos y también en donde conseguimos los re- cursos. Así fue que comenzamos a hablar del Programa Puentes para la Paz, de la Iglesia local de Teusaquillo, que actualmente tiene todo el respaldo de la Iglesia Nacional (Tomado de entrevista con Katherine Torres. Abril de 2015). Como se registra en este capítulo, las alianzas con sectores de la sociedad civil, “el patio” y “puentes para la paz”, representan antecedentes rele- vantes dentro del proceso que hace posible de surgimiento de la iniciativa de paz “Diálogos constructivos para Arauca”.
  37. 37. Diálogos constructivos para arauca Puentes con poder transformador 41 La iniciativa de paz “Diálogos constructivos para Arauca” tiene una historia y en ella se registran un momento y unas circunstancias que marcan su surgimiento; y posterior- mente, una cadena de acontecimientos y acciones que han dinamizado su desarrollo perfectible y han ido delineando su proceso en el lapso de los cuatro años de existencia al- canzados. Este capítulo se centra en estos momentos, recogiéndo- los, explicitándolos, y colocándolos en las propias voces de sus protagonistas. Reconoce su importancia de cara al pasado, como parte de la historia de la paz de Arauca y de Colombia; y en perspectiva de futuro, para que nuevas generaciones puedan apropiarla y profundizarla en ese de- partamento, y en un contexto más general, en la posibili- dad de convertirse en experiencia ejemplarizante frente a otros esfuerzos de construcción de paz. Surgimiento y desarrollo 3
  38. 38. Capítulo 3 • Surgimiento y desarrollo 42 3.1. Sobre el origen El momento que deno- minamos como el ori- gen de esta iniciativa de paz abarca su surgi- miento y la realización de las primeras con- sultas con líderes del movimiento social y comunidades de Arau- ca. A su vez, se enmar- ca en el periodo com- prendido entre el 2009 y el 2010 (Información recogida durante el trabajo de campo). En el origen de los “Diálogos constructivos para Arauca” se identifica el ejercicio de mediación de esta Iglesia con actores armados de este depar- tamento, como ya se había mencionado. También se registran nombres propios, como los de los integrantes de la Iglesia Menonita que concibie- ron esta iniciativa de paz, y los de algunos líderes del movimiento social de Arauca que la apoyaron y ambientaron en sus inicios (Información suminis- trada en trabajo de campo). A su vez, su consideración y aprobación en el colectivo del “patio” en el año 2009. La mediación pastoral desde diálogos con la insurgencia, además de posi- bilitar un primer acercamiento a la realidad de Arauca, la expresión del conflicto armado allí y su impacto sobre la sociedad civil, generó en los representantes de la iglesia Menonita la convicción sobre la necesidad de tender puentes para la paz con los actores armados de ese departamento, el Estado y la sociedad civil (Tomado de entrevista con el Pastor Pedro Stucky. Marzo de 2015). Además, convirtió a Arauca en el escenario priori- tario para su ejercicio de construcción de paz (Tomado de entrevista con Agustín Jiménez. Abril de 2015). Creo que una línea que trazaría sería una persona que hacía parte de ésta Iglesia de Teusaquillo, que tenía un pequeña finca en Arauca, que a veces estaba acá y a veces allá atendiendo su finca y ésta estaba ubicada
  39. 39. Diálogos constructivos para arauca Puentes con poder transformador 43 en una zona donde había presencia de un actor armado, éste tenía in- cidencia en las comunidades de alrededor y este hermano de la Iglesia tenía el interés y el anhelo de ver como se podría establecer un puente para dialogar con ellos, hacia iniciativas de paz. Yo trazo esa línea de ini- cio a esa iniciativa, que llevo en efecto a tender unos puentes a realizar unas conversaciones pastorales, que yo creo que fueron constructivos, fueron ecuménicos y que tal vez eso marco el inicio de Puentes para la Paz. Al mismo tiempo se tenía y de tiempo atrás, acompañamiento y relación con pastores de Iglesias en Arauca, y con ellos se trabajaba, entre otros temas, el del papel que las Iglesias podían jugar en cons- trucción de paz, en atención a víctimas, en trabajo por la reconciliación, como parte de su quehacer eclesial. (Tomado de entrevista con Pablo Stucky. Abril de 2015). Ahí se empezaba a mirar cómo construir puentes. Había otra persona, también cercana a la Iglesia de Teusaquillo que era activa, más a nivel de las instancias del Estado en Arauca, entonces ella también tenía el interés de mirar como facilitar conversaciones entre las distintas ins- tancias de la sociedad civil, con Iglesias, con personas del Estado y ahí empezaron a construirse puentes. (Tomado de entrevista con Pablo Stucky. Abril de 2015). Se tuvo la posibilidad de tener un contacto con la guerrilla directamen- te en Arauca, solamente con las FARC, la intención era empezar a hacer esos puentes, para ver cómo era posible, que aun en medio de esos discursos tan fuertes, se pudiera conseguir algo. De ahí empezamos a trabajar en la idea de priorizar Arauca como un escenario para esta- blecer esos acuerdos o esos puentes (…) (Tomado de entrevista con Agustín Jiménez. Abril de 2015). En el proceso de surgimiento de esta iniciativa de paz hay incipientes cer- tezas, pero ellas albergan la fuerza necesaria que permite colocarla en mo- vimiento. La primera de ellas es la identificación de Arauca como escenario para focalizar los esfuerzos de construcción de paz, por las condiciones propias de este departamento, las tradicionales dificultades para el diálo- go allí, y por considerar que si se construía la paz en este departamento, era posible hacerlo en cualquier lugar. La segunda, la importancia de ten- der puentes en ese escenario y no sólo con la insurgencia, sino con diver- sos actores relevantes; la tercera, la formulación de la propuesta inicial y su consideración y aprobación por el colectivo del “Patio”; y la cuarta, la
  40. 40. Capítulo 3 • Surgimiento y desarrollo 44 urgencia de consultar con los líderes de los movimientos sociales y las co- munidades y entidades u organizaciones interesadas en Arauca como fue el espacio de referencia en Bogotá. Teniendo en cuenta que la construcción de la paz solo es posible mediante esfuerzos colectivos e incluyentes (To- mado de entrevista con Agustín Jiménez. Abril de 2015). Varios elementos confluyeron para escoger a Arauca, uno es que la Iglesia y Justapaz habían desarrollado varias iniciativas para Arauca, una de ellas era diálogo con las Iglesias Evangélicas en Arauca, que se sentían muy perseguidas, se estaba haciendo un acompañamiento para el tema de paz, para que esas iglesias trabajaran esa temática. El momento en el que estábamos empezando esta iniciativa, estas igle- sias recibieron muchas amenazas, de parte de la guerrilla, porque se es- taba en medio de la dificultad que se dio en Arauca, de enfrentamiento entre el ELN y las FARC. Estas agrupaciones acusaban a las Iglesias de estar de un lado o del otro o de ser de derecha. Los acercamientos que hubo buscando que bajaran el nivel de amenaza contra ellas. (Tomado de entrevista con Agustín Jiménez. Abril de 2015) (…) pensamos que Arauca era un lugar donde las circunstancias eran muy adversas al diálogo, que se necesitaba allí probar las tesis de la Iglesia sobre el tema de construcción de paz, la reconciliación. En- tonces un poco llegamos a la lógica de que si era posible hacerlo en Arauca, era posible hacerlo en cualquier lado. Entonces eso nos llevó a decidir por Arauca como escenario. Al principio eso fue recibido como muchas críticas, mucha gente que conoció que la propuesta la íbamos a desarrollar allá nos decía que no, pero nosotros pensábamos que era el mejor lugar para hacerlo, por eso tomamos esa decisión que fue fuerte. La iglesia tenía trabajo en otros lados, pero no pensamos en otros lados sino en Arauca (Tomado de entrevista con Agustín Jimé- nez. Abril de 2015). En este ejercicio de reconstruir el surgimiento de la propuesta se destacó de manera especial el poder pacífico transformador de quienes la generaron y dinamizaron. Él se hizo visible en términos de convicción, esperanza y despliegue de capacidades para la construcción de la paz. Cabe preguntarse quiénes generaron esta iniciativa de paz y cómo lo hicie- ron. En el origen de la propuesta inicial estuvieron Agustín Jiménez y el co- lectivo del “patio”. Agustín la generó en su versión inicial, en el marco de su trabajo con la Asamblea Permanente de la Sociedad civil por la Paz; aun-
  41. 41. Diálogos constructivos para arauca Puentes con poder transformador 45 que allí no logró encontrar las condiciones necesarias para su surgimien- to. Esta realidad lo llevó a presentarla en el 2009 a la consideración del colectivo del “Patio” de la Iglesia Menonita, y es en este escenario donde es aprobada y apropiada (Entrevista con Agustín Jiménez. Abril de 2015). La propuesta de diálogo intersectorial surge de que yo entro a la secre- taria ejecutiva de la Asamblea Permanente de la Sociedad Civil por la Paz, y ahí estaban como en una crisis, con lo cual nos comprometimos a hacer propuestas para buscar recursos, hacer iniciativas y yo hice esa propuesta de diálogo, que quedó en su plan de trabajo y yo hice el documento, se perfeccionó, se envió a una agencia de cooperación y la aprobaron, pero resulta que ellos tenían una iniciativa parecida y en- tonces decían que no podían financiar (…) (Tomado de entrevista con Agustín Jiménez. Abril de 2015) Cuando estábamos allí en el grupo de trabajo del patio, les dijimos bue- no que propuestas hay, entonces yo les dije que tenía esta propuesta, que además está aprobada por la Asamblea Permanente de las Socie- dad Civil (…) la propuesta si dialoga mucho con la propuesta de Juan Pablo Lederach, de cómo construir la paz desde lo territorial (…) está- bamos en el grupo patio, eso fue en el 2009, ahí realmente fue que em- pezaron a pensarse eso (Tomado de entrevista con Agustín Jiménez. Abril 15 de 2015). En lo que al parecer no existía total claridad, era en el nombre de esta naciente iniciativa de paz. Primero se denominó como “puentes para la paz”, luego como “diálogos intersectoriales”, y como se verá en el aparte relacionado con el momento de su desarrollo, en la actualidad su denomi- nación ha decantado a “Diálogos constructivos para Arauca”. (…) empezamos a denominarla como “Iniciativa Puentes para la Paz”, ya empezamos a trabajar en Arauca, sobre todo haciendo el primer proceso, que fue el diálogo con las organizaciones sociales y las comunidades, esto fue en el 2011. Allí ya empezó la cofinanciación propia. En ese año hicimos el I Foro Internacional por la Paz y la Reconciliación en Arauca, que contó con el apoyo de PCS, USIP y CCM, con lo cual se estableció más el proce- so. (Tomado de entrevista con Agustín Jiménez. Abril de 2015). (…) entonces tuvimos un debate de cómo sería la iniciativa y ahí pre- sentamos una propuesta que la habíamos denominado “Diálogo Inter- sectorial”, sobre la base de buscar un diálogo con empresarios, con
  42. 42. Capítulo 3 • Surgimiento y desarrollo 46 comunidades, organizaciones sociales y gobierno, tanto local como nacional, y empezamos a trabajar esa primera idea. Hicimos una pre- sentación de esa idea a PCS. Ellos aprobaron el primer recurso para eso y empezamos la iniciativa (Tomado de entrevista con AgustínJiménez. Abril de 2015). Cerrando este aparte, también se destacan nombres clave de líderes del movimiento social en Arauca y de la Iglesia Católica, a quienes se les pre- sentó de manera informal y en consulta la naciente iniciativa de paz para Arauca. Entre ellos: Martín Sandoval, Older Cáceres, Alonso Campiño, el Sacerdote Deisson Mariño de Pastoral Social de Arauca, el sacerdote Teo- doro de Saravena, y la organización de derechos humanos Joel Sierra. Es- tos contactos iniciales se realizaron poco a poco y por separado; y fueron de significativa importancia para ambientarla y colocarla en movimiento, a pesar de que existían y existen reservas de algunos sobre esta iniciativa. Era impensable que estas consultas no se realizaran, desde la compren- sión de la construcción de la paz por parte de la Iglesia Menonita, como un ejercicio colectivo, incluyente y participativo. La iniciativa surge dentro del grupo del patio, nace con su nombre y también con la certeza de que se necesita un apoyo externo, la con- vicción de que no nos la sabemos todas y que hay algo más que se necesita ahí. Lo que quiero decir con apoyo externo es como otros tra- bajadores en la parte de construcción de paz nos puedan apoyar, como personas que ya están trabajando, porque no somos los únicos que están trabajando y están haciendo y como unir fuerzas (Tomado de entrevista con Hernando Padilla. Abril de 2015). En dos desayunos que tuvimos llegó a venir Older Cáceres, otro que vino fue José Murillo y Alonso Campiño, pero eso fue poco a poco. Se tuvo un diálogo también de manera informal con Joel Sierra, organiza- ción de derechos humanos en Arauca y con Campiño unas dos o tres veces, de manera informal. Estos contactos se fueron construyendo cada uno por separado (Tomado de entrevista con Agustín Jiménez. Abril de 2015) Un personaje muy clave para el proceso fue Older, porque él tiene una amistad conmigo desde hace un tiempo, el otro es Martín Sandoval, él había trabajado con migo en el tema de la coordinación Colombia- Europa y un poco yo estuve en el proceso de su salida del país, entones
  43. 43. Diálogos constructivos para arauca Puentes con poder transformador 47 nos conocimos. Ellos dos cuando les comentamos la propuesta, en un par de reuniones acá en Bogotá, ellos estuvieron de acuerdo e intere- sados, aunque dijeron que la cosa no iba a ser fácil, pero ellos abrie- ron puertas, son dos personajes bastante reconocidos de un lado y del otro. Ellos fueron abriendo puertas y trabajamos en la perspectiva de lograr primero generar la confianza de que nada de lo que se haría sería sin consultarle a ellos. Pero primero, quien abrió las puertas fue Martín Sandoval y dio la bienvenida a la Iglesia porque Older nos recibía con mucha prevención como Iglesia (Tomado de entrevista con Agustín Ji- ménez. Abril de 2015). 3.2. El desarrollo alcanzado El momento de desarrollo de la iniciativa de paz “Diálogos constructivos para Arauca” está delineado por acontecimientos y actividades que se ge- neran y articulan en el periodo comprendido entre el 2010 y 2015 (Informa- ción recogida durante el trabajo de campo). En él se hace visible el despliegue de potencialidades y capacidades para la construcción de la paz, de representantes de la Iglesia Menonita, como Katherine Torres, reconocida como el alma o la fuerza vital del desarrollo de esta iniciativa de paz y de su estructuración como propuesta de “diá- logo constructivo”. También, contactos y alianzas, acompañamientos na- cionales e internacionales, las Comisiones Ciudadanas de Reconciliación y Paz, en adelante CCRP, los Foros Internacionales, los diálogos intrasecto- riales, y el primer ejercicio de diálogo intersectorial entre empresas petro- leras, líderes del movimiento social y representantes del Estado regional y local (Información recogida durante el trabajo de campo). • Los contactos La Iglesia Menonita, el Programa Puentes para la Paz, el colectivo del Patio y quienes han liderado la iniciativa de paz “Diálogos constructivos para Arauca”, han tenido claro, como ya se ha mencionado, la importancia para la construcción de la paz del trabajo colectivo, incluyente, participativo, haciendo contactos y tejiendo alianzas. El desarrollo de esta iniciativa de paz encontró en los contactos un buen mecanismo para su difusión inicial, ambientación, apropiación regional,
  44. 44. Capítulo 3 • Surgimiento y desarrollo 48 proyección y aprendizaje. En su gran mayoría ellos abrieron puertas, co- menzaron a enraizar la propuesta o le dieron el impulso necesario para iniciar o proseguir. Algunos de ellos, permitieron darla a conocer; otros, ya mencionados, la ambientaron; y otros, sencillamente condujeron a otros contactos necesarios y relevantes. Quienes generaron esta iniciativa de paz, en su desarrollo incipiente busca- ron establecer contacto con diversos sectores relevantes para el ejercicio planteado de construcción de paz: el movimiento social y las comunidades de Arauca, la cooperación internacional, la académica, otras Iglesias, orga- nizaciones de la sociedad civil afectas a la paz, y por supuesto, empresas petroleras y el Estado en su nivel regional y local en ese departamento (Tomado de entrevistas con Agustín Jiménez, Katherine Torres, Pablo Stucky. Abril de 2015). Ellos han tenido claro, desde sus comienzos, el énfa- sis de la propuesta “Diálogos constructivos para Arauca”, en lo relacionado con su sig- nificación como tender puen- tes entre quienes se han si- tuado en orillas antagónicas y se perciben como enemigos, facilitar reconocimientos mutuos, crear confianzas, y en el poder pacífico transformador de los diálogos constructivos e intersectoriales (Tomado de entrevistas con el Pastor Pedro Stucky, Pablo Stucky, Agustín Jiménez, Katherine Torres y Hernando Padilla. Marzo y Abril de 2015). Destacan los animadores del proceso que, como una constante, la inicia- tiva de paz logró un buen recibo luego de su presentación ante los repre- sentantes de las organizaciones contactadas (Tomado de entrevista con Katherine Torres. Abril de 2015). Desde el comienzo, estos contactos se ha- cían tanto en el nivel regional y local como en el nacional; y los encargados de los mismos debían tener alguna cercanía con las personas u organiza- ciones a contactar. A su vez, algunos de ellos, como los que se hicieron con el movimiento social, fueron asumidos por un equipo de base integrado
  45. 45. Diálogos constructivos para arauca Puentes con poder transformador 49 por el Pastor Pedro Stucky, Agustín Jiménez y Katherine Torres (Tomado de entrevista con Katherine Torres. Abril de 2015). Se identifican dentro de los contactos significativos en el despegue del desarrollo de esta iniciativa de paz: Kimberly Stanton, representante por entonces de la agencia Project Cousselling Service –PCS–; y Virginia Bouvier, Oficial de Programa y trabajo en Latinoamerica del Instituto de Paz del Congreso de Estados Unidos (USIP) quienes a partir del mismo contribuyeron institucionalmente con la financiación del primer año de ejecución de la iniciativa en Arauca; Redprodepaz y Ecopetrol a través de Pablo Stucky y Justapaz, empresa que brindó un apoyo facilitando re- cursos para el contacto y la animación con las Comisiones Ciudadanas de Reconciliación y Paz, contacto que a su vez facilitó el que se hizo después con la Asociación de Fundaciones Petroleras –AFP–. También ha estado puntualmente la Gobernación de Arauca y Ecopetrol quien reconoce el papel facilitador de puentes para este proyecto. A partir de estos rela- cionamientos se ha venido tratando de articular a entidades facilitado- res como son: el Programa de Desarrollo y Paz de Norte de Santander, Consornoc, CINEP, AFP, Justapaz, Redprodepaz y Puentes para la Paz (Tomado de entrevistas con Pastor Pedro Stucky, Pablo Stucky, Katheri- ne Torres, y Agustín Jiménez. Marzo y abril de 2015). Desde sus inicios, los contactos han posibilitado la construcción de una red de relaciones que de muchas maneras ha incidido en la dinamización, el fortalecimiento y la proyección de esta iniciativa de paz. A su vez, ellas han facilitado la generación perfectible de puentes que acercan lo local con lo regional y lo nacional; distintos sectores de la sociedad civil en Arauca en el nivel central; y las empresas petroleras, el movimiento social y el Estado, como ocurrió recientemente en el primer ejercicio de diálogos constructi- vos realizado en Choachí en marzo de 2015. Es muy importante reconocer los puentes se van construyendo no solo en Arauca, pero también entre las distintas organizaciones y platafor- mas que tienen injerencia en el Departamento. E inclusive cuando se han tejido puentes con el Estado, con personas internacionales, con personas de la academia, es decir a veces es un entramado de puentes, o una telaraña, que se va formando. (Tomado de entrevista con Pablo Stucky. Abril de 2015).
  46. 46. Capítulo 3 • Surgimiento y desarrollo 50 • Los acompañamientos nacionales e internacionales Desde el inicio de su desarrollo, esta iniciativa de paz ha buscado acompa- ñamiento nacional e internacional. A su vez, en el proceso alcanzado en sus cuatro (4) años de existencia ha contado con el mismo. En parte, por el reconocimiento ya mencionado del que goza la Iglesia Menonita en su ejercicio de construcción de paz; y también, por la interesante propuesta de la iniciativa “Diálogos constructivos para Arauca”. Al buscar este acompañamiento, los gestores y dinamizadores de esta ini- ciativa de paz, tuvieron como directriz que se tratara de organizaciones y personas que contaran con experiencia en construcción de paz o con trabajo en Arauca (Información suministrada en entrevista con Katherine Torres. Abril de 2015). Bajo esa perspectiva, a nivel nacional buscaron el acompañamiento de organizaciones de la sociedad civil, otras Iglesias y de académicos, que integraron un grupo de referencia, convocado general- mente en desayunos mensuales, con agendas temáticas, exposiciones e intercambio de reflexiones. Se identifican dentro de ese grupo de referencia a la Federación Luterana Mundial y el CINEP por parte de organizaciones de la sociedad civil; Pablo Stucky, de Ceas; la Iglesia Presbiteriana; el Padre Francisco de Roux y Flor Alicia por la Iglesia Católica comunidad jesuita; y Pedro Galindo y Esperan- za Hernández por la academia, entre otros. Bajo los mismos criterios, se buscó el acompañamiento de organizaciones y personas del nivel internacional. Eje central para la concreción de este acompañamiento fue la académica María Lucía Zapata, quien en su condi- ción de asesora, facilitó el contacto con actores relevantes allí. Se identifican como acompañantes del nivel internacional a Virginia Bou- vier del Instituto para la Paz de los Estados Unidos –USIP–; Khristian Her- bolszheaimer, de Conciliation Resources; facilitadores de amplia trayecto- ria como Pablo Lumerman y Graciela Tapia Ed. Landon; y por supuesto, John Paul Lederach y Francisco Diez, entre otros. Así se registra desde las propias voces de los protagonistas de esta iniciativa de paz: Inicialmente nosotros empezamos con un grupo de referencia eclesial, social y académica en la Iglesia Menonita. Nosotros teníamos nuestro propio espacio de referencia, porque sabíamos que no queríamos cami-
  47. 47. Diálogos constructivos para arauca Puentes con poder transformador 51 nar solos en Arauca y que no lo podíamos hacer de dicha manera, enton- ces nos rodeamos de organizaciones: o que tuvieran experiencia en cons- trucción e paz o que tuvieran experiencia de trabajo en Arauca. Uno de los aliados fue la Federación Luterana Mundial, quienes nos dijeron: cami- nen por acá, tengan en cuenta estos elementos. Han sido unos asesores en territorio. (Tomado de entrevista con Katherine Torres. Abril de 2015). También está el CINEP, que desde el inicio ha creído en este escenario y ha sido muy significativo poder hermanar con ellos, desde esa lógica de apostarle primero a la gente, al territorio, a lo que se quiere para Arauca. Está también del sector académico, Esperanza Hernández, que le aposto a esto, porque llamamos a muchos académicos para que hicieran parte de esto, pero recibimos mucha prepotencia (…) pero también estuvo un académico que si fue allegado al proceso, que fue Pedro Galindo, quien nos ayudó a entender las lógicas del territorio, las necesidades del territorio, los intereses y como estos se traslapan con los interese de la nación y con los intereses de las empresas ex- tractivas. Eso nos ayudó a ir ubicando que el cambio gira en torno a la temática dela extracción del petróleo, con la forma en que se consulta y se toman decisiones en Arauca. (Tomado de entrevista con Katherine Torres. Abril de 2015) La iglesia Presbiteriana que nos rodearon, aunque no han tenido la ex- periencia como la hemos tenido nosotros, siempre han estado orando y han visto de manera positiva este ejercicio (…) llamamos a los Jesuitas, Flor Alicia y el padre Pacho de Roux, ellos han estado desde el principio en esto (Tomado de entrevista con Katherine Torres. Abril de 2015). También llamamos a la comunidad internacional y a Ginny Bouvier que también nos ha apoyado siempre, desde el Instituto para la Paz de Es- tados Unidos. Ella ha buscado contactos para cooperación, han coo- perado igualmente, entonces hemos tenido esos aliados tan impor- tantes. A la par fuimos construyendo el equipo asesor internacional, María Lucía Zapata, quien ayudó a construir ese equipo (…) Ella nos conectó con Khristian Herbolszhaimer, él es de Conciliation Resources; nos conectó con Juan Pablo Lederach. Ha estado Bonnie Klassen (…) últimamente nos han acompañado Graciela Tapiay Pablo Lumerman, quienes han sido personas increíbles, porque nos han ayudado, a ca- minar el paso a paso. La facilitación de Lumerman fue extraordinaria, pero también nos ha ayudado a pensar en los previos, sin esos previos
  48. 48. Capítulo 3 • Surgimiento y desarrollo 52 nada hubiera podido salir (…) (Tomado de entrevista con Katherine Torres. Abril de 2015). (…) Ed Landon me ayudo a dimensionar lo que significaba el tema del diálogo y a pensarnos el tema de la mediación, él ha hecho mediacio- nes desde lo territorial y desde lo ciudadano, el empezó a ayudarnos, junto con Pablo Stucky, al tema del diálogo apreciativo. Este último enfocado en lo que puede ser positivo, en lo que puede ser imaginable, en lo que puede ser posible, desde las habilidades, desde los dones, desde lo bueno, sin desconocer que hay conflictividades (…) Y bueno Juan Pablo Lederach, que si viene cierto no ha estado en Arauca, él ha estado acompañándonos, cada vez que hablamos con él le planteamos nuestras ideas y visiones, él nos da una asesoría, nos escribe bastante sobre la visión de reconciliación. Una persona que no he llamado acá pero que me ayudo a dimensionar la reconciliación desde la participa- ción ciudadana y participación social es Cesar Moya, él también es me- nonita, yo me leí su libro y en ese se habla de la reconciliación frente a las conflictividades sociales. (Tomado de entrevista con Katherine Torres. Abril de 2015). • Las alianzas En el desarrollo inicial de esta iniciativa de paz también se registran es- fuerzos encaminados a construir alianzas con algunos sectores de la so-
  49. 49. Diálogos constructivos para arauca Puentes con poder transformador 53 ciedad civil a nivel nacional: Redprodepaz, CINEP, Asociación de Funda- ciones Petroleras –AFP–, Programa Puentes para la Paz, CONSORNOC y Justapaz. Se denominó “Alianza por Arauca” al ser comprendida como la articula- ción de esfuerzos en torno a la construcción de la paz en este departa- mento. Dentro de la misma, cada integrante tenía una función específica. La Redprodepaz, facilitaría los contactos con las empresas petroleras; el CINEP se encargaría de la sistematización; el Programa de Puentes para la Paz de la Iglesia Menonita sería responsable de una labor de mediación, formación para la paz, y preparación e implementación del diálogo; la AFP asumiría la administración y gestión de los recursos económicos; y la Red- prodepaz y Justapaz se encargarían de las comunicaciones11 (Información suministrada en trabajo de campo). • Las Comisiones Ciudadanas de Reconciliación y Paz Las Comisiones Ciudadanas de Reconciliación y Paz representan un eje muy importante de esta iniciativa de paz. El origen de las mismas se ubica en Ricardo Esquivia, de la Iglesia Menonita, que las concibió y socializó en el Comité Central Menonita, como un escenario de base social, que posibilita la iniciativa de la sociedad civil, recogiendo y articulando inquietudes, a fin de que puedan ser reconocidas en escenarios más amplios (Tomada de en- trevistas con el Pastor Pedro Stucky y Pablo Stucky. Marzo y abril de 2015). Dicha propuesta encontró una buena acogida en el Pastor Pedro Stucky y en Katherine Torres, quienes consideraron que en Arauca estas comisiones podrían encontrar un buen escenario de aplicación. Bajo esta perspectiva, en el 2010 se hizo un primer taller con apoyo de Luz Marina Gómez actual directora del Departamento de Prosperidad Social en Arauca quien ha sido una de las fundadoras de las Comisiones Ciudadanas de Reconciliación y Paz en Arauca. Dicho taller fue facilitado por personas de la Fundación Social. La Fundación Social anteriormente había realizado talleres en los 11 Actualmente se adelanta un documento de acuerdo de voluntades que nos permita caminar en propósitos comunes en una relación de colaboración y sin competencias. Es posible que el docu- mento pueda tener variaciones en cuanto al roll y papel de cada organización, especialmente de la Redprodepaz, quien quiere asumir un papel más de contenedor y conexión.
  50. 50. Capítulo 3 • Surgimiento y desarrollo 54 departamentos de la Costa Caribe con Ricardo Esquivia. Luego en el 2011 se retomó la propuestapara nutrirla con los aportes de las comunidades e implementarlas en este departamento. Con este propósito, se realizó una gira y, se efectuaron diversas reuniones donde se abordó el tema de la reconciliación y la conformación de estas comisiones en Arauquita, Sa- ravena-Fortul y Tame. La propuesta fue recibida inicialmente con preven- ción. Los participantes decían: “Y qué de los problemas grandes en Arau- ca, que están sin resolver” A esto la respuesta era: “Hay que trabajarle a esos problemas también. Pero qué es mejor: ¿hacerlo matándonos unos a otros, o sin matarnos?” Hoy las Comisiones son grupos interdisciplinarios, ecuménicos, pluralistas, no partidistas, que buscan proveer un espacio en que los/las ciudadanos/as pueden trabajar por la paz y servir de puentes en su propio contexto. Las Comisiones, que ahora existen en todos los siete municipios, son como los contenedores de las propuestas para la paz y reconciliación en Arauca. Hoy tienen una acogida impresionante. Es evi- dente que una de las tareas de las CCRP es la formación constante, tanto en la práctica como en la teoría. En ese sentido se han llevado seminarios sobre la noviolencia, el tratamiento y sanidad de trauma, fortalecimiento organizativo, reconciliación y se planean muchos más. (Tomado de entre- vistas con el Pastor Pedro Stucky, Pablo Stucky y Katherine Torres. Marzo y abril de 2015). Lo de Puentes para la Paz se estableció pensando en crear puentes entre adversarios, cuando fuimos conformando las Comisiones, fuimos animando su formación y todo, también era claro que había puntos de conflicto en Arauca, que no se estaban resolviendo, algunos volaban los oleoductos, entonces llegaba la fuerza pública y la sociedad civil es- taba en medio. Entonces las cosas se hacían a punta de acciones de he- cho, paros y voladuras y todo eso. Tampoco parecía que esas acciones surtieran efecto, eso no estaba funcionando y causaba mucho daño y muchas muertes (Tomado de entrevista con el Pastor Pedro Stucky. Marzo de 2015). Las Comisiones Ciudadanas de Reconciliación y Paz, la cual es una ini- ciativa que viene de Ricardo Esquivia, de Sembrandopaz. Él nos explicó qué eran las comisiones y nosotros dijimos que eran pertinentes para Arauca (…) Pero solamente se había trabajado con las iglesias y había como cierta prevención de trabajar con la sociedad civil. (Tomado de entrevista con Katherine Torres. Abril de 2015).
  51. 51. Diálogos constructivos para arauca Puentes con poder transformador 55 En el año 2011 dijimos es necesario seguir fortaleciendo una plataforma social para ese diálogo que son las Comisiones, en- focadas en el tema de la mediación, dan- do ejemplos claros de la necesidad de la mediación desde el territorio y la cons- trucción de la paz ciudadana. (Tomado de entrevista con Katherine Torres. Abril de 2015) • Los Foros Internacionales En el desarrollo de la iniciativa de paz que ocupa este libro se registra también la realización de tres foros internaciona- les. Estos representaron un mecanismo para fortalecer y empoderar a las Comi- siones Ciudadanas, convocar y socializar de manera amplia, la reflexión, las propuestas y la acción en torno a las problemáticas de Arauca, la construcción de la paz y los horizontes para la reconciliación en ese departamento (Tomado de entrevistas con el Pastor Pedro Stucky, Pablo Stucky, Katherine Torres y Hernando Padilla. Marzo y abril de 2015). La decisión sobre su realización y su preparación partió de la consulta y la participación de distintos sectores de la sociedad civil en Arauca, y prin- cipalmente con las Comisiones Ciudadanas de Reconciliación y Paz, que fueron constituyéndose y fortaleciéndose en el marco de cada foro, en cada uno de los siete municipios de este departamento (Tomado de las entrevistas con Katherine Torres y Hernando Padilla. Abril de 2015). El primer foro se realizó en mayo de 2012 y se denominó: I Foro Internacio- nal Horizontes para la paz y la reconciliación en Arauca. En su desarrollo se abordó el contexto de Arauca; se analizó en prospectiva el horizonte de la reconciliación en diez (10) años; se reconocieron los obstáculos y los temores, junto con las expectativas y las esperanzas; se divulgaron expe- riencias regionales, nacionales e internacionales; se formularon propues- tas para avanzar; se analizó el rol del Estado y la necesidad de incluir en
  52. 52. Capítulo 3 • Surgimiento y desarrollo 56 el proceso a las empresas, las multinacionales, los jóvenes y los cuerpos armados, pero sin llegar a delegar en estos o en el Estado el derecho y el deber de la paz; y principalmente se reconoció el derecho y la responsa- bilidad de la sociedad civil de ser gestores de paz. Este foro invitó a vivir el presente proyectando al mismo tiempo el futuro deseado (Tomado de la declaratoria de las Comisiones Ciudadanas de Reconciliación y Paz producto de este foro). La presencia e intervenciones de personas de fuera de Arauca tanto de Colombia como internacionales fue muy significativa, pues fue una ma- nera de decirle a los araucanos “Ustedes no están solos. Hay solidaridad e interés de afuera en la paz de Arauca”. Además fue posible la presen- tación de experiencias de otras partes del mundo en donde han podido forjar su camino hacia la paz. Hubo momentos memorables como cuando el gobernador de Arauca compartió la plataforma con una líder de una organización de mujeres víctimas del conflicto en Tame, con la moderación de una persona in- ternacional. Juntar a personas de diferentes trasfondos y perspectivas y posibilitar que se escuchen unas a otras, es hacer real el concepto de puentes. Fue dramático escuchar la entrevista que le hizo el pastor presi- dente del Consejo Evangélico de Colombia (CEDECOL) a una jovencita que había perdido sus brazos por una mina antipersonal y constatar su empuje para seguir adelante con sus estudios y su vida. Se destacó, de manera especial, la contribución de la Pastoral Social de la Iglesia Católica de Arauca, de la Federación Luterana Mundial con sede en Arauca, Martín Sandoval y Older Cáceres en la preparación del I Foro Internacional; y la comunicación que el movimiento insurgente del ELN presentó en el mismo, que sin duda contribuyó a abrir el espacio (Tomado de entrevista con Agustín Jiménez. Abril de 2015). En noviembre del 2013 se realizó el II Foro Internacional. Participaron tam- bién las Comisiones Ciudadanas de Reconciliación y Paz de la Costa Caribe y distintos sectores sociales del nivel regional, nacional e internacional. Durante el mismo se exploraron los significados de la paz y la reconcilia- ción y se abordó el tema del “diálogo social”. Las CCRP reconocieron que el encuentro entre ellas en este foro representó un ejemplo de diálogo; también que se han organizado y persisten en su propósito de trabajo por

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