Cartas a quien pretende enseñar
(Paulo Freire)
RESUMEN:
Primeras Palabras: Maestra –Tía: La trampa
La valentía que tiene q...
aprendido con anterioridad, y por otro lado, porque al observar la curiosidad del aprendiz al
aprehender, el educador se a...
Estudiar es desocultar, alcanzar la comprensión más exacta del sujeto, percibir sus relaciones con
los otros objetos, impl...
La cuestión aquí no se trata de ocultar el miedo, se trata de no permitir que este nos paralice y se
persuadidos a desisti...
curiosidad aun no es suficiente. No puedo detenerme satisfecho en el nivel de los sentimientos,
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Los problemas relacionados con la educación no son solamente problemas pedagógicos, son
problemas políticos y éticos como ...
Otras cualidades de un educador progresista son la decisión, la seguridad, la tensión entre la
paciencia y la impaciencia ...
Otro aspecto a observar es la lectura de clase de los alumnos, estar atentos a todos los
movimientos de los alumnos, a sus...
autoritarismo y la licenciosidad o espontaneísmo, lo correcto sería abrazar la opción más
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Cartas a quien pretende enseñar

  1. 1. Cartas a quien pretende enseñar (Paulo Freire) RESUMEN: Primeras Palabras: Maestra –Tía: La trampa La valentía que tiene que existir en quién pretende enseñar, insiste en el desarrollo no sólo científica sino también física y emocional del docente quien es a la vez es aprendiz. Señala que es imposible enseñar sin la capacidad de amar y que hay que atreverse a no separar lo cognitivo de lo emocional. Sin embargo estas características del docente también van custodiadas de una rebeldía. Ser docente también conlleva la capacidad de luchar por la libertad sin la cual la propia tarea perece. Frente a lo mencionado anteriormente rechaza críticamente el enunciado de tía que se ha dado a las maestras toda la carga que con lleva la explica diciendo que la maestra es una profesional, que debe luchar por la defensa de sus derechos, de los cuales es parte su capacitación permanente como responsabilidad profesional y política. Para Freire detrás de identificar a la maestra como tía existe una oculta una ideología, éste término ha sido acuñado desde las instituciones privadas para evitar que estas tías maestras no protesten por sus derechos, siendo que el maestro al rebelarse, al estar en huelga también enseña a sus alumnos, a través de su testimonio de lucha les enseñan que es la democracia. Por eso as maestras son maestras y no tías, las tías no van a huelga porque sería irresponsable y no demostraría el amor que estas deben tener con sus alumnos-sobrinos. La evaluación de la práctica plantea primeramente el desafío de su programación y la evaluación personal de logro de lo planteado en sus objetivos. Para evaluar una práctica se debe tener en cuenta el contexto y se evalúa con el fin de capacitar a la educadora y no de castigar a un sujeto. Claramente promueve el actuar político de las profesoras en defensa de sus intereses y sus derechos, una profesora con ideas claras, científicas con capacidad y gusto por aprender y perfeccionarse constantemente: Que no se deje llevar por las intenciones ocultas de las administraciones de turno que muchas veces pretenden a través de la escuela moldear a los futuros ciudadanos según sus propios intereses. Habla del intento de “endulzar” la vida de las maestras y de la trampa ideológica que existe detrás del concepto de tía, ablandando la capacidad de lucha o desviarla de la entrega fundamental de valores fundamentales a través de la educación. Primera carta: Enseñar-Aprender. Lectura del mundo – Lectura de la palabra. En esta carta se hablara del significado crítico de enseñar y el significado crítico de aprender. El enseñar no existe sin el aprender, el enseñar exige la existencia de quien enseña y quien aprende. Se da de manera tal que, por un lado, quien enseña aprende ya que reconoce un conocimiento
  2. 2. aprendido con anterioridad, y por otro lado, porque al observar la curiosidad del aprendiz al aprehender, el educador se ayuda a descubrir dudas, aciertos y errores. El aprendizaje del educador no se da solo por la rectificación de los errores del aprendiz. Este aprendizaje que obtiene al enseñar, es en la medida en que el educador se encuentre disponible a repensar lo pensado, revisar sus posiciones; en que busca involucrarse con la curiosidad del aprendiz, los diferentes caminos y senderos que los hace recorrer. La curiosidad virgen de los aprendices sugiere nuevas preguntas a los educadores. Ahora al enseñar reconstruyendo su curiosidad, el educador tiene un momento de aprender en el acto de enseñar. En educador aprende primero a enseñar, pero también lo aprende al momento de enseñar algo que es reaprendido al estar siendo enseñado. Que aprenda a enseñar al enseñar, no quiere decir que el educador no necesite las competencias necesarias para hacerlo. La responsabilidad del educador es prepararse, capacitarse, graduarse, antes de iniciar la actividad docente. Este proceso se debe volver permanente. Capacitación que se basa en el análisis crítico de su práctica. Estudiar, incluye el enseñar del educador, también incluye el aprendizaje anterior y concomitante de quien enseña y el aprendizaje del principiante que se prepara para enseñan en el futuro y para enseñar mejor hoy, y también el aprendizaje de quien se encuentra en el inicio de su educación. Preparando al sujeto para aprender, estudiar en un quehacer crítico, creador y recreador, no importa la forma de compromiso que se tenga con él, si es a través de una lectura o si es partiendo por una reflexión crítica, el acto de estudiar siempre implica el leer. Leer el mundo, la palabra y leer la lectura del mundo hecha anteriormente, pero esto no es entretenido ni es un ejercicio de memorización mecánica de fragmentos del texto. Cuando estoy estudiando, leo seriamente hasta alcanzar el significado de la página, no memorizo como si esto me brindase el conocimiento que necesito. Leer procura la búsqueda de crear la comprensión de lo leído, es importante enseñar la correcta lectura, esto en comprometerse con la experiencia creativa de la comprensión y de a comunicación. La lectura exige un ejercicio crítico de flaquear fácilmente el pasaje de la experiencia sensorial. La “lectura de la lectura anterior del mundo” en una forma de realizar este ejercicio, entendiendo aquí como "lectura del mundo" la "lectura" que persiguiendo igualmente la comprensión del objeto se hace en el dominio de lo cotidiano. La lectura de la palabra haciéndose búsqueda de la comprensión del texto, y por lo tanto de los objetos referidos en él. La lectura del mundo a partir de la experiencia sensorial no es suficiente. Pero no puede ser despreciada por la lectura del mundo abstracto de los conceptos. Una alfabetizadora hizo una codificación, a través de su comprensión sensorial hacia una observación a acerca de una situación cultural, luego, al alcanzar la capacidad de generalizar que caracteriza a la “experiencia escolar”, y leyendo su lectura anterior del mundo y de los quehaceres en el mundo, la alfabetizadora dijo segura y orgullosa: "Hago cultura. Hago esto”.
  3. 3. Estudiar es desocultar, alcanzar la comprensión más exacta del sujeto, percibir sus relaciones con los otros objetos, implica que el estudioso se arriesgue, sin lo cual no cree ni recrea. Por eso enseñar no es un proceso simple, de transferencia de conocimientos entre el educador y el aprendiz. Mo es una memorización mecánica, al estudio crítico corresponde una enseñanza crítica, que necesita una forma crítica de comprender y realizar una lectura de la palabra y del mundo, la lectura del texto y del contexto. La forma crítica de comprender la lectura de la palabra y del mundo, está en la negociación del lenguaje simple, en su no desvalorización por conformarse con conceptos creados en lo cotidiano, y en el rechazo del “lenguaje difícil” que se desarrolla alrededor de conceptos abstractos. La forma crítica de leer el texto y el contexto incluye las dos formas de lenguaje o sintaxis. El lector estudioso necesita ciertos instrumentos sin los cuales no puede leer o escribir con eficiencia. Diccionarios de todo tipo, manuales de conjugación de los verbos, enciclopedias. Lectura comparativa, de otro autor que trate el mismo tema, cuyo lenguaje sea menos complejo. El uso de estos instrumentos de lectura y escritura no es una pérdida de tiempo, pueden ayudar a análisis más crítico de un tema. El deber de un escritor es escribir de modo simple, para facilitar la comprensión del lector, pero sin darles las cosas hechas. La comprensión de lo que se está leyendo o estudiando no ocurre repentinamente, sino que es forjada por quien lee. Por eso leer es un trabajo paciente, desafiante. Existe una relación entre el nivel de contenido del libro y la capacidad actual del lector. La comprensión del que lee depende de esta relación. Es escribir es indispensable para la lectura, son dos cosas que no se pueden separar, Cuando aprendemos a leer, lo hacemos sobre lo escrito, uno de los errores que se comete frecuentemente es separar estos procesos como como algo completamente desconectado del proceso general del conocer. Se impone junto con la necesaria lectura, la redacción de notas, de texto sobre la lectura que realizamos. Si estudiar y leer fuesen fuente de alegría y placer, tendríamos índices que revelarían una mejor calidad en nuestra educación. Segunda carta: No permita que el miedo a la dificultad lo paralice. Alguna cosa es difícil cuando el cuándo el hecho de enfrentarla u ocuparse de ella se convierte en algo penoso, es decir, presenta un obstáculo. Siempre existe una relación entre el miedo y la dificultad, también se presenta el sujeto, que es quien teme a la situación u objeto del miedo y existe también, relación con el sentimiento de inseguridad del sujeto.
  4. 4. La cuestión aquí no se trata de ocultar el miedo, se trata de no permitir que este nos paralice y se persuadidos a desistir de la situación sin lucha y sin esfuerzo. Para enfrentar el miedo, primero debemos ver si realmente existen razones que lo provoquen, en segundo lugar, compararlas con las posibilidades de éxito, y en tercer lugar, que podemos hacer para aplazar el enfrentamiento del obstáculo, si es el caso de que seremos más capaces mañana. Si el miedo es el de no comprender una lectura, necesito saber: a. Si mi capacidad de respuesta está a la altura del desafío, que es el texto que debe ser comprendido b. Si mi capacidad de respuesta es menor o c. Si mi capacidad de respuesta es mayor. Si mi capacidad de respuesta menor, no puedo que el miedo me paralice, considerando mi tarea como imposible. Si no comprendemos una lectura debemos pedir orientación no solo a la profesora sino a alguien más también. Y a veces es necesario haber leído un texto anterior. Uno de los mayores errores es retroceder frente al primer obstáculo que enfrentamos, es de no asumir la responsabilidad que nos impide la tarea de estudiar, como cualquier otra tarea. Estudiar es un quehacer exigente en el que se presentas procesos de dolor y placer. Por lo mismo implica la formación de una disciplina rigurosa. La que no puede ser dada ni impuesta por nadie. Entonces tomamos el estudio como una necesidad y un placer o solo será una carga. Cuando asumimos esta disciplina, cada vez más, nos fortalecemos para superar las amenazas y por lo tanto adquirimos la capacidad de estudiar eficazmente. Una de esas amenazas es por ejemplo no consultar a ningún instrumento auxiliar de trabajo, se debería consultar a estos instrumentos que nos hacen más fácil el estudio y hacer un hábito de ello. Otra amenaza es la de proclamar la ilusión de que estamos entendiendo, sin poner a prueba nuestra afirmación. No tengo que avergonzarme de que no entienda algo leído anteriormente, sin embargo debo superar las dificultades y entender el texto. Leer como estudio, no es pasar libremente por las frases sin ninguna preocupación, sin saber adónde nos quieren llevar. Otra amenaza, es la tentación de dejar la página impresa y volar con la imaginación, leer aquí y estar con la mente en otra parte. Un texto se entrega fácilmente a la curiosidad del lector, la cual es la curiosidad epistemológica, la que toma distancia del objeto y luego se aproxima a él con el gusto de descubrirlo, pero esta
  5. 5. curiosidad aun no es suficiente. No puedo detenerme satisfecho en el nivel de los sentimientos, emociones e intuiciones, debo someter esos objetos a un tratamiento. La lectura es una transacción entre el sujeto lector y el texto, en el que el lector rescribe el texto esforzándose por no traicionar el espíritu del autor. Esto en imposible sin la lectura critica la lectura crítica del texto. La lectura crítica no es rescribir lo leído, desafía al lector como recreador de la escritura. La experiencia dialógica, invita a la discusión del texto en grupo, que hace emerger distintos puntos de vista, y enriquece la producción de inteligencia del texto. El miedo frente a la lectura es superado y se liberan los intentos de invención del sentido del texto y no solo de su descubrimiento. Antes de cada lectura en grupo se realiza una lectura individual. En la lectura crítica el lector se hace o se va haciendo igualmente productor de la inteligencia del texto. El autor produce la inteligencia del texto en la medida en que ello se vuelve conocimiento que el lector ha creado. La lectura pasiva de los textos se practica en la mayoría de las escuelas, el niño no juega con su imaginación, no es invitado a apropiarse del significado del contenido del texto. Se invita a los maestros a crear el hábito de la lectura crítica en los alumnos que les permita la comprensión de los textos y puedan recrearlos a partir de la escritura. Tercera carta: “Vine a hacer el curso de magisterio porque no tuve otra posibilidad” La práctica educativa es algo muy serio, participamos en la formación de niños, adolescentes o adultos. Estamos conectados con su proceso de conocimiento podemos contribuir positiva o negativamente. Se debe asumir con honradez la tarea docente, formándose rigurosamente. Otra razón indispensable para aclarar que la práctica educativa es indispensable es la importancia de esta tarea. Para ello debemos reconocer nosotros mismos la importancia de nuestra tarea, debemos estar convencidos de la importancia social y política de nuestra tarea. Es urgente que se reconozca la importancia de los maestros en la sociedad de esta manera se podría aumentar el sueldo a aquellos que son formadores maestros y profesores aunque esto no sea lo más importante, la tarea de las maestras es indispensable. De esta manera también sería bueno luchar por las escuelas públicas donde los maestros sean bien pagados, bien formados y en permanente capacitación. Quizá es, en gran parte, la falta de reconocimiento la que desmotiva a los profesores y aquellos que están en proceso de formación para ser maestros.
  6. 6. Los problemas relacionados con la educación no son solamente problemas pedagógicos, son problemas políticos y éticos como cualquier problema financiero. La educación no es palanca de transformación social pero sin ella esa transformación no se da, ninguna nación se afirma fuera de la pasión por el conocimiento sin que se arriesgue creativamente. Ninguna sociedad se afirma sin el perfeccionamiento de su cultura, de la ciencia, de la investigación, de la enseñanza. Y esto comienza con la pre-escuela. Cuarta carta: “De las cualidades indispensables para el mejor desempeño de las maestras y los maestros progresistas” Humildad: Exige valentía, confianza en nosotros mismos, respeto hacia nosotros mismos y hacia los demás, ayuda a reconocer la sentencia obvia de que nadie lo sabe todo, nadie lo ignora todo. La humildad nos lleva a escuchar con atención a quien nos busca, sin importar su nivel intelectual. La humildad me ayuda a no dejarme encerar en el circuito de mi verdad. La persona humilde no es arrogante, no es soberbio, es empático y tiene mansedumbre. Una de sus características es la certeza insegura y no la certeza demasiado segura de sí misma. La postura del autoritario es que la única verdad es la suya y que debe ser impuesta a los demás y que su saber es iluminador. Los alumnos de maestros autoritarios pueden ser rebeldes de posición refractaria a cualquier límite, pero a veces también apatía obediencia exagerada y renuncia a sí mismo, miedo a la libertad. La amorosidad: no solo para los alumnos sino para el propio proceso de enseñar, que a pesar de las desventajas de los profesores continúen entregándose a su trabajo con los alumnos. La valentía: no se encuentra fuera de mi mismo. Como superación de mi miedo, ella lo implica, el miedo no es una abstracción, estamos hablando de una cosa muy normal. No debemos permitir que el miedo nos paralice, debemos educar y gobernar nuestros miedos para que nazca nuestra valentía. Tolerancia: sin ella es imposible hacer un trabajo pedagógico serio e inviable una experiencia democrática autentica, sin ella la práctica educativa progresista se desdice. La tolerancia es la virtud que nos enseña a convivir con lo que es diferente. Aprender y respetar de lo que es diferente. La hipocresía es un defecto, un desvalor. La tolerancia me hace coherente, no podemos ser democráticos sin el principio de la tolerancia y la convivencia con lo que nos es diferente. La tolerancia requiere respeto, disciplina y ética. El autoritario lleno de prejuicio jamás podrá ser tolerante si antes no vence los prejuicios.
  7. 7. Otras cualidades de un educador progresista son la decisión, la seguridad, la tensión entre la paciencia y la impaciencia y la alegría. Debemos ser capases de decidir para enseñar la virtud de la decisión aunque sea difícil ya que significa optar por uno de los posibles polos, personas o posiciones. Por ningún motivo se debe caer en la indecisión ya que es interpretada como debilidad moral por los alumnos, no puede ser arbitraria en las decisiones sino democrática y debe asumir su deber como autoridad para la toma de decisiones. Puedo orientar a las decisiones en conjunto como un buen ejemplo pedagógico. La indecisión delata la falta de seguridad, la seguridad requiere competencia científica, caridad política e integridad ética. La sabiduría: con que entregarse a la experiencia de vivir la tensión entre la paciencia y la impaciencia, ninguna de estas dos por si solas llevan a la educadora a posiciones de acomodación. La impaciencia puede llevar a la maestra a un activismo ciego, ano respetar las relaciónes entre la táctica y la estrategia. La impaciencia aislada amenaza el éxito de la práctica que se pierde en la arrogancia de quien se juzga dueño de la historia. Parsimonia verbal: asumir la tensión entre paciencia-impaciencia. La alegría de vivir, dándote por completa la vida y no la muerte, sin esconder la existencia de razones para la tristeza me prepara para estimular y luchar por la alegría en la escuela. En todas las virtudes mencionadas anteriormente son las que contribuyen a formar una escuela feliz que dice si a la vida. Quinta carta: “primer día de clases” Quien se expone por primera a los alumnos, difícilmente estará libre de inseguridades. Habrá muchos que en su primer día de clases estén tímidos y desconfiados, pero debe asumir el miedo y enfrentarlo, no huir ni ocultarlo, solo así se podrá enfrentar. Lo mejor es decirle a los alumnos lo que estamos sintiendo, demostrándole que somos humanos y al igual que ellas tenemos derecho de sentir miedo y que no somos invulnerables a este. Decir a los educandos nuestros miedos ayuda a generar confianza entre ellos y nosotros. Asumir el miedo es el principio para transformarlo en valentía.
  8. 8. Otro aspecto a observar es la lectura de clase de los alumnos, estar atentos a todos los movimientos de los alumnos, a sus miradas y reacciones, los valores, el lenguaje, todos los elementos de su identidad cultural. Este estudio de caso debe ser hecho por cada educador al iniciar el año escolar, para conocer a sus alumnos, observando comparando e imaginando muy bien lo que ellos son. Esto ayuda para hacer crecer la imaginación de los niños de la manera en que ellos aprendan, desde su forma de comprensión, para lograr esto es necesario querer, pero no solo esto sino también saber querer, saber luchar políticamente. De ninguna manera se debe hacer nada en medio de esta gran diferencia que nos marca. No se puede enseñar contenidos sin incentivar a los alumnos a que dejen volar su imaginación en una forma disciplinaria. Esto, desde el primer día de clases, para demostrar la importancia de la imaginación a los alumnos. La escuela progresista, democrática y alegre, tiene que rever la comprensión del mundo, producidas en el mundo mismo, y producida también de la interacción de los cuerpos consientes con el mundo. Sexta carta: De las relaciones entre la educadora y los educandos. Los maestros deben ser coherentes con su discurso, deben actuar como aconsejan y no actuar contrariamente a lo que dicen. Un maestro no debe actuar de manera demasiado autoritaria, ni demasiado inseguro frente a sus alumnos. Los educadores deben tener respeto hacia los alumnos, también deben tener el conocimiento de las condiciones concretas de su contexto. Los maestros tienen mucho que enseñar a los educandos, como el combate contra el autoritarismo y en favor de la democracia. La educadora debe demostrarse humana, ella también se puede equivocar, pero es auténtica, y debe demostrarlo a través de los desafíos que los alumnos les hacen pasar. Séptima carta: De hablarle al educando a hablarle a él y con él; de oír al educando a ser oído por él El educador habla a veces al educando como autoridad, para indicarle lo que debe hacer, y estos momentos se alternan con otros en donde la educadora habla con él educando. Distingue los momentos en que la maestra con autoridad habla al educando, señalando lo que debe ser hecho, estableciendo límites y los momentos en que ella habla con el educando. Estos se alternan según la opción política adoptada por la educadora. Los maestros oscilan entre el
  9. 9. autoritarismo y la licenciosidad o espontaneísmo, lo correcto sería abrazar la opción más democrática teniendo presente que el maestro forma ciudadanos y ciudadanas responsables y críticos. Escuchar al educando y ser escuchado por él. Mi derecho a voz no puede ser ni ilimitado ni mentiroso, sino una práctica democrática, así también el tolerar, el de acatar las decisiones de la mayoría, incluyendo el derecho del divergente a manifestar su contrariedad. Octava carta: Identidad cultural y Educación Como hombres y mujeres somos una relación dinámica de lo que heredamos y de lo que adquirimos. La educación es una expresión cultural donde la identidad juega un papel fundamental. La escuela democrática es aquella es aquella abierta notan sólo a la realidad contextual de sus estudiantes ya sea para comprenderlos mejor, o ejercitar de mejor forma su actividad docente, sino aquella que también ésta dispuesta a aprender de sus relaciones con el contexto concreto. Novena carta: Contexto concreto-contexto teórico. Trata de la importancia de la relación en sí, como fundamental de la propia vida y de la vida de nuestro contrario. En la experiencia existencial, en las relaciones con otros somos sujetos y objetos y con la historia que hacemos y que nos hace y rehace. Es imprescindible enseñar contenidos teniendo presente como piensan los alumnos en su contexto real, en su vida cotidiana, teniendo presente lo que ellos saben independientemente de la escuela, para ayudarlos a saber mejor lo que ya saben y para enseñarles , teniendo presente lo ya mencionado, lo que no saben aún. Décima carta: Una vez más la cuestión de la disciplina. No sólo se refiere a la disciplina intelectual que los estudiantes deben construir en si mismos, y me refiero a al trabajo intelectual, la lectura seria, escritura cuidada, observación y análisis de los hechos y las relaciones entre ellos; sino también de la libertad. Es necesario que el educando se transforme en un sujeto productor del significado o del conocimiento del objeto, donde va conociendo y reconociendo lo sabido. Nuestros alumnos merecen respeto independiente de su color, sexo, y clase social, debemos como maestros respetar a nuestros estudiantes y nuestro entorno en la escuela, así estaremos desarrollando la ciudadanía, forjando nuestra disciplina intelectual pero también la disciplina política. Saber y crecer – Todo que ver El saber tiene que ver con el todo crecer, en el fondo es la discusión entre la práctica y la teoría comprendidas en la medida que son percibidas en sus relaciones contradictorias.

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