Silvia Giménez Rodríguez - 158 -
Fuente: Giraldo, R. (2002). SIDA y agentes estresantes inmunológicos. Medellín: Yuluca. p...
Silvia Giménez Rodríguez - 159 -
a) Químicos. Se han descrito propiedades inmunotóxicas en los medicamentos del tipo:
anti...
Silvia Giménez Rodríguez - 160 -
Luc Montagnier considera que las futuras epidemias serán consecuencia de la
creciente con...
Silvia Giménez Rodríguez - 161 -
altera la posibilidad de reparación del ADN llevada a cabo por los linfocitos. Es
destaca...
Próxima SlideShare
Cargando en…5
×

41

125 visualizaciones

Publicado el

0 comentarios
0 recomendaciones
Estadísticas
Notas
  • Sé el primero en comentar

  • Sé el primero en recomendar esto

Sin descargas
Visualizaciones
Visualizaciones totales
125
En SlideShare
0
De insertados
0
Número de insertados
2
Acciones
Compartido
0
Descargas
1
Comentarios
0
Recomendaciones
0
Insertados 0
No insertados

No hay notas en la diapositiva.

41

  1. 1. Silvia Giménez Rodríguez - 158 - Fuente: Giraldo, R. (2002). SIDA y agentes estresantes inmunológicos. Medellín: Yuluca. p. 8. Siguiendo a Giraldo9, 4 son los tipos de agentes estresantes que generan inmunodeficiencia: 9 A partir de este momento desarrollamos la hipótesis de Roberto Giraldo siguiendo su libreo SIDA y Agentes estresantes. Todas las aportaciones que hace están documentadas con más de 600 referencias científicas.
  2. 2. Silvia Giménez Rodríguez - 159 - a) Químicos. Se han descrito propiedades inmunotóxicas en los medicamentos del tipo: antibióticos, antivirales, antimicóticos, antiparasitarios, tranquilizantes, antipsicóticos, antiepilécticos, antiparkisonianos y anestésiscos, antihiertensivos, antiaginosos y antiarrítmicos, gastrointestinales, antitiroideos, hormonas sexuales, anticonceptivos orales, antialérgicos, broncodilatadores, anticoagulantes, expansores del plasma, factores de coagulación e inhibidores de la agregación plaquetarias, antinflamatorios no esteroideos, corticosteroides, antiartríticos y medicinas para la gota, antitumorales. Se ha documentado la inmunotoxicidad del AZT y de otras drogas antirretrovirales. Se han encontrado propiedades inmunotóxicas, prácticamente en todas las sustancias químicas testadas de los siguientes grupos: metales pesados, pesticidas, hidrocarburos, alifáticos y aromáticos, alcoholes, fenoles y derivados, contaminantes del aire, gases producidos por diferentes motores, dióxido de nitrógeno, ozono, ácido sulfúrico y conservantes de alimentos. Drogas como el alcohol, tabaco, marihuana, cocaína, heroína, nitritos de amilo y de butilo, anfetaminas, e incluso la metadona utilizada como tratamiento de las drogodependencias son potentes inmunosupresores. Está demostrado que los estresantes químicos actúan como radicales libres por sí mismos, o bien son capaces de estimular la producción de aquellos; este sería el mecanismo molecular del daño que causan en las funciones inmunológicas. b) Físicos. Se han estudiado las radiaciones ionizantes, viendo que hay una relación directamente proporcional entre las alteraciones de las células inmunocompetentes y la cantidad de radiación que reciben. Los linfocitos son mucho más radiosensibles que los macrófagos y las células plasmáticas. La exposición a la radiación ultravioleta produce una disminución de linfocitos CD4 e inversión de la relación CD4/CD8, reduce los niveles de enzimas antioxidantes en la piel, a través de los radicales libres, reduce los niveles de caroteno en plasma que son antioxidantes. Asimismo, la exposición a campos electromagnéticos, la luz visible, las radiofrecuencias, microondas, láseres, radiaciones de frecuencia baja, incrementan el riesgo de enfermedades degenerativas.
  3. 3. Silvia Giménez Rodríguez - 160 - Luc Montagnier considera que las futuras epidemias serán consecuencia de la creciente contaminación atmosférica, que debilitará de tal modo el sistema inmunológico de los seres humanos que cada vez serán más proclives a padecer infecciones. Esta contaminación atmosférica se diseñará en la búsqueda de la inagotable rentabilidad económica de todo, que la ambición desmedida del hombre le lleva hasta modificar tanto el medio ambiente como el orden natural, momento en el que los virus y las bacterias se empoderarán. (Apezteguía, 2006:93) c) Biológicos. El semen humano posee propiedades inmunogénicas que pueden inducir a un estímulo crónico del sistema inmunológico y degenerar en inmunosupresión, tal y como se ha demostrado también en experimentación animal. Las relaciones de sexo anal pasivo son una práctica de riesgo comprobada en la literatura médica especializada. La sangre en general y algunos de sus componentes aislados, a su vez, tiene reconocidas propiedades inmunosupresoras. Cabe destacar cómo la literatura científica viene advirtiendo que la anormalidad inmunológica se observa en personas hemofílicas, receptoras de sangre o Factor VIII comercial, no en caso del Factor VIII purificado. Siendo estas alteraciones inmunológicas directamente proporcionales a la cantidad de terapia recibida en sus vidas. Es relevante destacar que estas alteraciones inmunológicas se han observado tanto en presencia como en ausencia del VIH. Estos datos sirven para avalar la hipótesis de la importancia de las proteínas extrañas en el desarrollo del SIDA (Duesberg, 1995a; Papadopulos-Eleopulos et. al. 1995b; Giraldo 1995b,c). Las enfermedades infecciosas, especialmente las intracelulares como gonorrea, listeriosis, legionelosis, salmonelosis entre otras y aquellas con organismos poliinmunogénicos como sífilis, tuberculosis, lepra, candidisis, toxoplasmosis, malaria, leishmaniasis, pneumocistosis, entre otras, así como todas las enfermedades virales, también generan inmunosupresión (Ware y Kline, 1996). d) Estresantes mentales. Se ha encontrado inmunodepresión en personas expuestas a estrés psicosocial: la ansiedad y la depresión disminuye el recuento y funciones de los linfocitos. El estrés académico disminuye la producción de interferón y el estrés mental
  4. 4. Silvia Giménez Rodríguez - 161 - altera la posibilidad de reparación del ADN llevada a cabo por los linfocitos. Es destacable como se ha apuntado que el estrés mental es un agente inmunosupresor en el comienzo, curso y pronóstico del SIDA. e) Estresantes nutricionales. Desde mediados del siglo XIX ya se constató como la desnutrición provocaba efectos nocivos sobre los órganos linfoides. Las células inmunocompetentes necesitan una división celular que se produce mediante procesos metabólicos en los que se requieren varios nutrientes como cofactores de esa división. La desnutrición por falta de proteínas y calorías suficientes, así como la carencia de determinadas vitaminas y minerales alteran el proceso de inmunidad. Entre otros están fundamentados los casos de carencia de vitamina A, zinc y cobre. Asimismo, la desnutrición intrauterina causa inmunosupresión prolongada o permanente. Cabe destacar que la desnutrición y la infección están estrechamente relacionadas y que la una agrava a la otra y que las deficiencias nutricionales y las que provoca el SIDA presentan muchas similitudes. f) Radicales libres e Inmunodeficiencia. Los radicales reactivos libres son las moléculas o fragmentos de ellas que contienen un electrón no pareado y alta actividad química. Si bien algunos radicales libres tienen su función, otros pueden llegar a alterar el comportamiento y las interacciones celulares, causando diversas enfermedades y degeneración. Entre estos últimos se encuentra el hidroxilo, anión superóxido, anión dióxido de carbono, alcoxil, nitroxil, el carbón centrado y el tilo. Para causar daño tienen que encontrarse en cantidades que sobrepasen los mecanismos protectores normales. La mayoría de los radicales libres causantes del daño celular pertenecen a la familia de los oxidantes, siendo la causa del denominado estrés de oxidación (Slater, 1993). Desde hace muchos años se está proponiendo que los radicales libres, en especial los oxidantes, desempeñan un papel importante en la patogénesis del SIDA, razón por la cual se insiste en el tratamiento antioxidante como tratamiento y prevención del SIDA.10 10 Son muchos los autores que sostienen la oxidación como relevante en la patogénesis del SIDA, así como la oportunidad del tratamiento antioxidante. Más de 40 referencias al respecto, recogidas en Giraldo, R. SIDA y Agentes estresantes, Edición en inglés 1997; Edición en Castellano 2002. Medellín. Universidad de Antioquía. P. 36 Anterior Inicio Siguiente

×