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  1. 1. Silvia Giménez Rodríguez - 18 - PRIMERA PARTE MARCO DE REFERENCIA E IDENTIFICACIÓN DE LA CONTROVERSIA, SIDA “La duda crece con el conocimiento” J.E. Goethe “La duda es el principio de la sabiduría” Aristóteles “La base de la ciencia es no dejar nunca de cuestionar” A. Einstein
  2. 2. Silvia Giménez Rodríguez - 19 - CAPÍTULO 1 MARCO TEÓRICO La dialéctica de Hegel descubre que la contradicción es el fundamento del ser, de la vida y del pensamiento, Edgar Morin lo asume a lo largo de su obra al vincular lo diverso, su sentido de las verdades contrarias y su rechazo de las verdades aisladas, principios que le llevaron a elaborar su pensamiento complejo. El conocimiento del conocimiento nos enseña que sólo conocemos una parte de la realidad misma y sería necesario indagar en todas las posibilidades. (Morin, 1977;1983;1988;1994) La sociología de las controversias científicas pretende acercarse al estudio de los aspectos que circundan las mismas en el plano descriptivo y explicativo, de causación y efecto. Se entiende por controversia científica, aquel debate generado entre dos opiniones contrapuestas en relación a la génesis o desarrollo de un hecho científico. Estas existen cuando ante los opositores de la ortodoxia, esta se defiende con argumentos, si no lo hace no existe controversia, a no ser que sean otras fuerzas sociales las que soliciten a la ciencia una respuesta. (McMullin, 1987:53). Las controversias pueden ser privadas y oficiales o públicas y oficiosas. Las primeras se reducen al ámbito del laboratorio, o en su caso se integran en el funcionamiento oficial de la comunidad científica, como publicaciones especializadas, congresos, centros de investigación en el desarrollo de una ciencia normal, que es la que hace referencia a las actividades usuales que se desarrollan en los laboratorios y centros de investigación. Las controversias científicas públicas transcienden a foros oficiosos paralelos, como medios de comunicación, tribunales e instituciones, entre otros, en el marco de ejecución de una ciencia regulativa, la que se aplica a las actuaciones científicas que tienen lugar en el marco de las controversias científicas públicas. Las controversias privadas oficiales se pueden convertir en públicas oficiosas y viceversa, en la mayoría de las ocasiones consecuencia de la generación de intereses. En las controversias privadas oficiales, el funcionamiento interno de la ciencia es protagonista de su desarrollo. La sociología de la ciencia de Robert Merton estudió el funcionamiento de las instituciones de la ciencia y la producción científica, basada en un consenso interno incuestionable, que negaba toda causación social. Merton aceptaba la influencia social en su difusión pero nunca en la producción científica, todo ello bajo el principio de racionalidad. La revolución en la sociología de la ciencia hacia la nueva sociología del conocimiento científico es pergeñada por Thomas Kuhn desde la filosofía de la ciencia, al considerar que los acontecimientos sociales pueden estructurar los conocimientos científicos. Ello va a inspirar el avance del análisis sociológico del conocimiento científico desplazando el análisis de
  3. 3. Silvia Giménez Rodríguez - 20 - la ciencia como creencia correcta, hacia la consideración del conocimiento científico como una creencia aceptada. La ciencia es entonces considerada como un hecho social, no natural, y a partir de esta premisa se va a estudiar cómo los científicos elaboran, justifican y aceptan unas creencias como verdaderas y otras como falsas basadas en criterios de racionalidad. Estos primeros enfoques divergentes a la sociología de la ciencia mertoniana, aparecen en los años setenta, en la llamada Escuela de Edimburgo, compuesta por Barry Barmes, David Bloor, Steve Shapin, Andrew Pickering y Donald Mackenzie, pretendiendo contextualizar el proceso de generación, validación y difusión del conocimiento científico. La materialización de esta perspectiva se aúna en el llamado Programa Fuerte de la sociología del conocimiento (PF), que consideraba la causa social de todo conocimiento, impulsado por intereses políticos económicos y sociales. Basado en el PF y como un segundo brazo de este programa existe un modelo específico de análisis de las controversias que utiliza la estrategia EPOR (Empirical Programme of Relativism), cuyo máximo exponente es Harry Collins. A continuación se exponen los puntos principales de cada perspectiva, para terminar el capítulo aproximando nuestro enfoque teórico particular al tema que se presenta a estudio, la controversia científica del SIDA. 1.1. Sociología del Conocimiento y de la Ciencia en R. Merton Las principales aportaciones de Merton (1964;1976;1981) a la sociología del conocimiento se realizan entre finales de los años 30 y la década de los cuarenta, dando pie a distintas líneas de trabajo. Una de ellas relacionada con la síntesis de los logros de la sociología del conocimiento hasta entonces y otra, relacionada con su aportación original en la sociología de la comunicación de masas, centrada en la opinión pública y los efectos de los Medios de Comunicación sobre las conductas y opiniones. Los fundamentos de la sociología del conocimiento mertoniana se apoyan en tres argumentos: las circunstancias sociales, entre las que se encuentra la disponibilidad de recursos cognitivos, condicionan la elección de problemas a investigar; distintos autores dan diferentes respuestas a los mismos problemas; la ciencia es objetiva, las circunstancias no afectan a su contenido técnico, por ello progresa en un mundo social inestable que no le afecta. Merton centra su investigación empírica en describir como la estructura social de la comunidad científica evita la contaminación del conocimiento mediante un sistema de selección racional. Se
  4. 4. Silvia Giménez Rodríguez - 21 - desechan conjeturas, intuiciones, experimentos y teorías hasta la presentación de un producto final presentado a un grupo de científicos que lo evalúan y se lo pasan a representantes de los medios especializados, quienes tras una revisión experta autorizan la publicación o no del trabajo. Este proceso de difusión cultural valdría para todas las disciplinas pero es la ciencia la única que presenta una racionalidad de criterios de validación para solventar las controversias. (Blanco,1994:18-19). Con ello explicita el carácter puro de la ciencia que se valida por principio de racionalidad. Establece tres líneas de investigación diferenciadas: la primera trata del surgimiento de la ciencia moderna, la segunda estudia la estructura normativa de la comunidad científica y la tercera trata la distribución de recompensas que sancionan la conducta de sus miembros. Nos centramos en las dos últimas. 1.1.1. Estructura normativa de la comunidad científica Siglos atrás la actividad científica no era un valor en sí mismo, pero con la interminable serie de éxitos, lo instrumental se transformó en lo final, el medio en objetivo. El científico y la ciencia llegaron a considerarse independientes de la sociedad, por lo que fue necesario un ataque frontal a la autonomía de la ciencia para convertir este aislamiento en una participación realista en el conflicto revolucionario de las culturas. Se postuló la clarificación y reafirmación del ethos de la ciencia moderna. Se entiende por El ethos de la ciencia, las resonancias afectivas, valores y normas que se expresan en forma de prescripciones, proscripciones, preferencias y permisos y se consideran obligatorios para los hombres de ciencia. Estas normas son legitimadas por valores institucionales y reforzadas por las sanciones, lo que provoca en el científico un modelado de su conciencia científica. El ethos de la ciencia se infiere del consenso moral de los científicos. Merton considera cuatro imperativos institucionales como componentes del ethos de la ciencia moderna: el universalismo (empirismo), el comunismo (testabilidad), el desinterés (objetividad) y el escepticismo organizado (reproducibilidad). (Merton, 1977:357-358) En relación al universalismo, las pretensiones de verdad deben ser sometidas criterios impersonales preestablecidos: la consonancia con la observación y con el conocimiento anteriormente confirmado genera una objetividad que excluye el particularismo. Sin embargo, la institución de la ciencia forma parte de una estructura social mayor con la que no siempre está integrada. Cuando la cultura mayor se opone al universalismo, el ethos de la ciencia se ve sometido a una seria tensión, ya que el Anterior Inicio Siguiente

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