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  1. 1. Silvia Giménez Rodríguez - 22 - etnocentrismo no es compatible con el universalismo. Particularmente, en tiempos de conflicto internacional, cuando la definición dominante de la situación exalta las lealtades nacionales, el hombre de ciencia se ve sometido a los imperativos en conflicto del universalismo científico y del particularismo etnocéntrico. (Merton, 1977:359-362) El Comunismo, en el sentido no técnico y extendido de propiedad común de bienes, es un segundo elemento integrante del ethos científico. Los hallazgos de la ciencia son un producto de la colaboración social y son asignados a la comunidad y constituyen una herencia común en la cual el derecho individual es limitado. Una ley o teoría que lleva el nombre de un científico no entra en la posesión exclusiva del descubridor y sus herederos, ni las normas les otorgan derechos especiales de uso y disposición. (Merton, 1977: 362-365) El Desinterés se incluye como elemento institucional básico en la ciencia. No ha de ser identificado con el altruismo, ni la acción interesada con el egoísmo. La traducción de la norma del desinterés a la práctica se halla efectivamente sostenida por la necesidad de los científicos de rendir cuentas ante sus iguales. Los dictados del sentimiento socializado y de la convivencia coinciden en gran medida, situación que lleva a la estabilidad institucional. La exigencia del desinterés tiene su base en el carácter público y contrastable de la ciencia, lo que ha contribuido a la integridad de los científicos (Merton, 1977: 365-368) El escepticismo organizado es un mandato metodológico e institucional contra la llamada intrusión de la ciencia en otras esferas. Tal resistencia por parte de la religión organizada se ha hecho menos significativa en comparación con la de los grupos económicos y políticos. El conflicto se acentúa cuando la ciencia extiende su investigación a nuevas zonas hacia las que hay actitudes institucionalizadas, o cuando otras instituciones extienden su control sobre la ciencia. En la sociedad totalitaria moderna, el anti-intelectualismo y la centralización del control institucional sirven para limitar el alcance de la actividad científica. (Merton, 1977: 368) 1.1.2. Sistema de recompensas de la ciencia Las disputas sobre prioridades parecen ser una consecuencia de descubrimientos simultáneos, hecho recurrente en la historia de la ciencia. Han coexistido en la historia de la ciencia ejemplos de generosidad con luchas repetidas por la prioridad, con toda su intensidad emocional. Las causas
  2. 2. Silvia Giménez Rodríguez - 23 - generales de tales disputas, bien por el egotismo, bien por el carácter disputador de los científicos, no terminan de ser definidas. De hecho, en ocasiones son los adeptos y no los descubridores e inventores los que participan en la discusión sobre la prioridad. Este hecho es particularmente significativo, porque la expresión de una indignación moral desinteresada es una señal de la violación de una norma social. El hecho mismo de que entraran en una refriega, muestra que la ciencia es una institución social con un conjunto distintivo de normas que tienen autoridad moral, por tanto estas actitudes muestran respuestas a lo que se considera como violaciones de las normas institucionales sobre la propiedad intelectual. Es decir, de las normas que presionan a los científicos a afirmar sus pretensiones, lo que explica la paradoja de que hombres mansos y sin agresividad, comúnmente lentos en afirmar sus derechos en otras esferas de la vida, a menudo lo hagan en su labor científica. (Merton, 1977: 377-388) Asimismo, con el crecimiento y la profesionalización de la ciencia, el sistema de recompensas honoríficas ha proliferado en los últimos tiempos. Ya sea a través de la eponimia o la costumbre de aplicar el nombre del científico a todo o parte de lo que ha descubierto. Ya sea a través de la concesión del Premio Nobel, la pertenencia a academias honorarias de ciencias y a sociedades nacionales y locales. Ya sea a través de la consecución de inmortalidad por parte de los historiadores de la ciencia. 1.1.2.1. La originalidad genera recompensa La institución de la ciencia incorpora valores potencialmente incompatibles, entre ellos el valor de la originalidad, que conduce a los científicos a desear que se reconozca su prioridad, y el valor de la humildad, que les lleva a destacar la pequeñez de sus realizaciones. Ello da origen a una clara ambivalencia hacia el reclamo de prioridades, ya que insistir en la propia originalidad reclamando la prioridad no es precisamente una actitud humilde, y renunciar a la prioridad ignorándola no es afirmar el valor de la originalidad. Por otro lado, la originalidad al ser observable por otros es más fácilmente recompensada que la humildad, que es algo privado. Es por ello, a menudo hay una desigual lucha entre los valores de la originalidad y la modestia. Esta última puede inspirar respeto, pero anterior promete fama eterna. Es por ello que en el camino a conseguir la gloria, algunos científicos utilicen estrategias poco ortodoxas y desviadas para conseguir su objetivo: en primer lugar es el caso de los fraudes, por ejemplo para acreditarse un descubrimiento original, a través de falsificaciones y la confección de datos falsos. La
  3. 3. Silvia Giménez Rodríguez - 24 - presión dirigida para que se demuestre la verdad de una teoría o se realice un descubrimiento sensacional ha llevado ocasionalmente a la falsificación de pruebas; En segundo lugar, el plagio por hecho y calumnia. El hecho muy frecuente es el de acusar a otros de robar ideas científicas. El esfuerzo dirigido a salvaguardar la prioridad y a probar la propia integridad ha llevado a una variedad de ordenamientos institucionales designados a hacer frente a esta tensión en el sistema de recompensas y sanciones. Merton sugirió que se establezca en la ciencia un equivalente a una oficina de patentes, como en la actualidad ya funciona. Sin embargo, otros científicos optan por estrategias pasivas y no desviadas en respuesta a la presión de las prioridades. Es el caso de la retirada, el científico abandona la investigación. (Merton, 1977: 390- 428) Merton en su obra “Estructura social y anomia” estudia los modos en que una cultura da importancia a las aspiraciones máximas, que incluso muchos no podrán realizar, ejerciendo una presión que fomenta la conducta desviada y por lo tanto el rechazo de las normas morales reinantes y de las reglas del juego. Sin embargo, señala que no todos los científicos actúan así y considera que la ciencia comprende unos valores particulares que frenan la tendencia culturalmente inducida a la desviación , como la búsqueda desinteresada de la verdad. Por último y siguiendo a Lamo de Espinosa y colaboradores (1994:457) destacar ocho problemas que Merton propone para guiar el futuro de la sociología del conocimiento: 1. Determinar de los focos de interés intelectual relacionados con la estructura social. 2. Análizar de la mentalidad de estrato social y de los factores que determinan la aceptación o rechazo de ideas particulares por parte de determinados grupos. 3. Estudiar la valoración social de los distintos tipos de conocimiento y la proporción de recursos sociales dedicados a cada uno. 4. Estudiar las condiciones bajo las que surgen nuevos problemas y disciplinas. 5. Examinar la organización social de la vida intelectual, incluyendo sus normas, apoyos,, dirección y focos de interés involucrados 6. Estudiar las instituciones que facilitan, obstaculizan u orientan la transmisión y difusión de ideas y conocimientos. 7. Estudiar al intelectual: su origen social, medios de selección social, grado de cambio de las lealtades de clase, incentivo para actividades particulares, intereses asociados. 8. Analizar las consecuencias sociales del conocimiento científico y del tecnológico.
  4. 4. Silvia Giménez Rodríguez - 25 - 1.2. Las revoluciones científicas. Thomas Kuhn La publicación en 1962 de su obra “La estructura de las Revoluciones científicas” produjo un giro histórico en el planteamiento de los estudios sobre la ciencia. Aunque la obra es de corte filosófico y en un principio pasó desapercibida entre los sociólogos, no tardó mucho en convertirse en un referente crítico de la tradición positivista de la sociología de la ciencia. La obra de Kuhn (1971;1989) fue el impulso que la sociología de la ciencia necesitaba para abrir una nueva línea de investigación, el aspecto cognitivo de la ciencia. Así este giro se definió como la revolución cognitiva en la sociología de la ciencia. El contenido de su obra supuso el declive del verificacionismo, del Empirismo lógico y del falsacionismo, del Racionalismo crítico de Karl Popper. Kuhn propone una ciencia dotada de carácter histórico inmersa en un medio social, cuya actividad está sometida a cambios históricos. Insiste en que la actividad científica se desarrolla a través de comunidades de investigadores, pues la ciencia se articula en grupos constituidos por comunidades científicas. El papel de estos grupos es relevante, dejando patente que no actúan aislados. (González, 2004:16-17) El giro histórico que promovió Kuhn fue la diferenciación entre ciencia normal y ciencia revolucionaria. La ciencia normal la define como: “la investigación basada firmemente en una o más realizaciones científicas pasadas, realizaciones que alguna comunidad científica particular reconoce, durante cierto tiempo como fundamento para su práctica posterior (…) esas realizaciones son relatadas por los libros de texto científicos, tanto elementales como avanzados. Estos libros exponen el cuerpo de la teoría aceptada” (Kuhn, 1971:.33). La ciencia revolucionaria, será la superación de la anterior al reemplazar el paradigma antiguo por uno nuevo incompatible con el anterior, en una ruptura descrita como una revolución científica. 1.2.1. El ciclo de las revoluciones científicas El cambio científico empieza cuando se es consciente de que un problema establecido no se puede resolver según los procedimientos marcados por la ciencia normal. En un primer momento, las anomalías se consideran como un fracaso de los científicos que están abordando el problema. Sin embargo, más adelante cuando se considera que el fracaso engloba al conjunto de la profesión, las anomalías pasan a conformar un estado de crisis en el paradigma vigente, dando lugar al inicio de Anterior Inicio Siguiente

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