“Mirad a
nuestro
salvador,
que llega”

Ciclo A
El Adviento es
preparación para la
Navidad y
preparación para que
Cristo venga más
profunda y
amablemente a
nuestra alma.
...
Ven, ven,
Señor,
no tardes.

Automático
Ven, ven,
que te
esperamos
Ven, ven,
Señor, no
tardes.
Ven
pronto,
Señor.

Hacer CLICK
Todos necesitamos algún mesías o salvador. El problema
está en que hay mucha desorientación de cómo debe ser
el verdadero ...
San Juan Bautista, que es nuestro modelo y orientador
en los domingos 2º y 3º de Adviento, parece que estaba
también un po...
En aquel tiempo, Juan, que había oído en la
cárcel las obras del Mesías, le mandó a
preguntar por medio de sus discípulos:...
Es muy difícil
saber si la duda
la tenía el mismo
san Juan o era
una manera de
ayudar a sus
discípulos,
quienes tendrían
l...
San Juan Bautista parece
haber reconocido la
grandeza de Jesús, al
menos en el momento del
bautismo; y que así lo
demostró...
Sin embargo parece que
san Juan tenía una
crisis, quizá estaba en la
noche del espíritu. Quizá
la crisis le vino por el
mo...
Juan había predicado
que el Mesías vendría
con el hacha en la mano
para cortar todo árbol
podrido, y que vendría
con el bi...
Esto era como un
escándalo. Por eso el
profeta decía sobre
el Mesías: “Dichoso
quien no se
escandalice de mi”.
Esto era po...
Quizá san Juan estaba en
una duda, quizá en una
noche del espíritu. El hecho
es que mandó a dos
discípulos a preguntar a
J...
Lo malo de estas
liberaciones, fuera de
Jesús, es que se
quedan en lo
estrictamente material,
diferente de la que
Dios qui...
Si Jesús les hubiera dicho a los discípulos de Juan que
pronto el templo será purificado y castigados los
pecadores, que p...
A veces el Dios que viene
no es exactamente el Dios
que esperamos. Dios
siempre es sorprendente,
no actúa según nuestros
c...
Pero también son signos
de alegría. En este tercer
domingo de Adviento se
habla especialmente de
la alegría. Es la que Dio...
El desierto y el yermo se regocijarán, se alegrarán el
páramo y la estepa, florecerá como flor de narciso, se
alegrará con...
Mirad a
vuestro
Dios que
viene en
persona:
Automático
Fortaleced las manos débiles, robusteced
las rodillas vacilantes.
decid a los
cobardes
de
corazón:
no temáis,
sed
fuertes.
Recobrará
la vista el
ciego
y romperá
a cantar el
silenciado.
Los pies
del
impedido
saltarán
como el
ciervo.
Traerá
la
paz,
traerá la
paz, traerá
la
bendición.
Hacer CLICK
En la vida de
Jesús se vio
de manera
clara el
encuentro de
la
misericordia
con la miseria.

Dios, que es fuerza y plenitud...
El mundo necesita profetas de la esperanza, profetas de
la alegría. Porque existe mucha alegría barata o pasajera.
Necesit...
Para ello es necesaria
la fortaleza. El profeta
nos dice hoy: “Sed
fuertes, no temáis”. En
un ambiente duro,
como era el d...
Automático
Vivid alegres,
el Señor está cerca.
Vivid alegres, el Señor está cerca.
Vivid
alegres,
el Señor
viene ya.
Valor.
No
temáis:
El Señor
viene
ya.
Y nos
salvará.

Hacer CLICK
Aquellas personas o comunidades que viven en la
presencia de Dios, experimentan una alegría indecible,
que no conocen aque...
Unas de las palabras más repetidas de Jesucristo son:
“Bienaventurados, dichosos”. Jesús viene con
medicinas para las heri...
Hay otra virtud que
hoy nos enseñan
las lecturas y que
Dios emplea
mucho con
nosotros: la
paciencia. Es una
virtud muy
nec...
Esta demasiada prisa en la vida suele ser hija de la
cultura tecnológica. Las máquinas siempre tienen prisa.
En nosotros l...
Dios
escucha.
Dios
espera.
Dios tiene
paciencia
con todos.
La paciencia es necesaria para todos: da serenidad y
profundida...
Hay que
saber tener
paciencia
también en la
espera del
Salvador,
fomentando
siempre el
amor.

La falta de paciencia en la ...
Tened paciencia, hermanos, hasta la venida
del Señor. El labrador aguarda paciente el
fruto valioso de la tierra, mientras...
Nos es difícil aprender la pedagogía divina. Todas las
esperas se hacen largas, pero son necesarias. La espera
paciente en...
Si lo que esperamos es la
visita de Dios, podemos
comprender cuánto
necesitamos de paciencia
amorosa para ensanchar
el cor...
Automático
Como el labrador espera llegue el grano,
debes mantener abiertas tu las manos.
Procura que el tiempo no te haga
olvidar que a cada día bástele su afán.
Ten paciencia, hermano.
Hacer CLICK
Esperando crece el deseo; con el deseo crece el amor;
con el amor vuelve a crecer el deseo; y luego más amor.
Este deseo, ...
La espera para la venida del
Señor no es pasiva, sino
activa. Es como la madre
que está esperando a su
hijo: está actuando...
Terminamos
hoy con la 2ª
parte del
evangelio. Es
un elogio que
hace Jesús de
Juan Bautista,
cuando se
han marchado
los dis...
Dice así el evangelio: Mt 11, 7-11
Al irse ellos, Jesús se puso a hablar a la gente sobre
Juan: "¿Qué salisteis a contempl...
Está claro que
Jesús estima
grandemente a
Juan Bautista
porque había
recibido de
parte de Dios
una gran
misión: la de
prep...
Termina Jesús
diciendo que
nosotros, personas
de la Nueva Alianza,
unidos a Jesús por el
bautismo, nos
podemos llamar tan
...
Recordando y
poniendo en práctica
estas virtudes
convenientes y
necesarias para una
fiel y amorosa espera
a la venida de J...
Entre los
nacidos
de mujer

Automático
Entre
los
nacidos
de
mujer
no hay nadie mayor que
Juan el Bautista.
AMÉN
Dom adv 3 a
Dom adv 3 a
Dom adv 3 a
Dom adv 3 a
Dom adv 3 a
Dom adv 3 a
Dom adv 3 a
Dom adv 3 a
Dom adv 3 a
Próxima SlideShare
Cargando en…5
×

Dom adv 3 a

446 visualizaciones

Publicado el

0 comentarios
0 recomendaciones
Estadísticas
Notas
  • Sé el primero en comentar

  • Sé el primero en recomendar esto

Sin descargas
Visualizaciones
Visualizaciones totales
446
En SlideShare
0
De insertados
0
Número de insertados
3
Acciones
Compartido
0
Descargas
1
Comentarios
0
Recomendaciones
0
Insertados 0
No insertados

No hay notas en la diapositiva.

Dom adv 3 a

  1. 1. “Mirad a nuestro salvador, que llega” Ciclo A
  2. 2. El Adviento es preparación para la Navidad y preparación para que Cristo venga más profunda y amablemente a nuestra alma. Queremos que venga a iluminarnos, a calentar a este mundo que se muere de frío. Se lo pedimos de verdad.
  3. 3. Ven, ven, Señor, no tardes. Automático
  4. 4. Ven, ven, que te esperamos
  5. 5. Ven, ven, Señor, no tardes.
  6. 6. Ven pronto, Señor. Hacer CLICK
  7. 7. Todos necesitamos algún mesías o salvador. El problema está en que hay mucha desorientación de cómo debe ser el verdadero Mesías de Dios. Algunos están completamente desorientados. y ¡Qué difícil es que entren en la verdadera órbita que nos enseñó Jesús! A los apóstoles les costó bastante hasta que vino el Espíritu Santo.
  8. 8. San Juan Bautista, que es nuestro modelo y orientador en los domingos 2º y 3º de Adviento, parece que estaba también un poco desorientado sobre el sentido mesiánico de Jesús. Seguramente por eso envió aquella embajada. Veamos lo que nos dice la primera parte del evangelio de este día. Mt 11, 2-6
  9. 9. En aquel tiempo, Juan, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, le mandó a preguntar por medio de sus discípulos: "¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?" Jesús les respondió: "Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo: los ciegos ven, y los inválidos andan; los leprosos quedan limpios, y los sordos oyen; los muertos resucitan, y a los pobres se les anuncia el Evangelio. ¡Y dichoso el que no se escandalice de mí!"
  10. 10. Es muy difícil saber si la duda la tenía el mismo san Juan o era una manera de ayudar a sus discípulos, quienes tendrían la gran duda. Sabemos por los Hechos de los Apóstoles que bastantes años después había discípulos del Bautista que seguían teniendo a su maestro como un profeta superior a Jesús.
  11. 11. San Juan Bautista parece haber reconocido la grandeza de Jesús, al menos en el momento del bautismo; y que así lo demostró cuando al día siguiente le señaló diciendo: “He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”. Sabemos que Juan declaraba ser su bautismo sólo de agua, mientras el de Jesús sería con el fuego y el Espíritu.
  12. 12. Sin embargo parece que san Juan tenía una crisis, quizá estaba en la noche del espíritu. Quizá la crisis le vino por el modelo de Mesías que había forjado en su interior, debido a su formación. Juan habría aprendido de los profetas y del ambiente una imagen de mesías imponente y avasallador; pero Jesús era humilde y acogedor.
  13. 13. Juan había predicado que el Mesías vendría con el hacha en la mano para cortar todo árbol podrido, y que vendría con el bieldo para separar la paja del trigo y luego quemarla; y Jesús se presenta con las manos abiertas llenas de misericordia y de paciencia, alegrándose en poder perdonar; y disfruta con los niños y sencillos de corazón.
  14. 14. Esto era como un escándalo. Por eso el profeta decía sobre el Mesías: “Dichoso quien no se escandalice de mi”. Esto era porque muchos del pueblo, especialmente los jefes, que se tenían por devotos y perfectos, se veían defraudados ante la imagen que difundía la vida de Jesús.
  15. 15. Quizá san Juan estaba en una duda, quizá en una noche del espíritu. El hecho es que mandó a dos discípulos a preguntar a Jesús: “¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?”. Hoy desgraciadamente muchos ni se lo preguntan, porque se sienten liberados por los adelantos modernos. Una liberación provisional y para nada completa.
  16. 16. Lo malo de estas liberaciones, fuera de Jesús, es que se quedan en lo estrictamente material, diferente de la que Dios quiere darnos valedora para toda nuestra existencia, la que nos dará la paz total. Dios, al que esperamos, es Dios de bondad y misericordia.
  17. 17. Si Jesús les hubiera dicho a los discípulos de Juan que pronto el templo será purificado y castigados los pecadores, que pronto romperemos el yugo romano, o que Juan saldría pronto de la cárcel y los enemigos serían destruidos, o que Jerusalén brillará como la aurora, etc. quizá se hubieran ido contentos. Pero Dios no es así. Es el Dios de la misericordia; pero es también de la paciencia que conlleva el amor.
  18. 18. A veces el Dios que viene no es exactamente el Dios que esperamos. Dios siempre es sorprendente, no actúa según nuestros criterios. Los signos de Dios que proclama el profeta son: “Los ciegos ven, los sordos oyen, y sobre todo, “a los pobres se les anuncia la buena nueva”. Son signos de misericordia.
  19. 19. Pero también son signos de alegría. En este tercer domingo de Adviento se habla especialmente de la alegría. Es la que Dios da a aquellos que le buscan sinceramente. Lo acentuará la 1ª lectura en que el profeta Isaías (el 2º, discípulo del 1º), estando en el destierro, anuncia de parte de Dios el consuelo y la paz. Y a los israelitas les invita a una gran esperanza. Dice así: Isaías 35,1-6a.10
  20. 20. El desierto y el yermo se regocijarán, se alegrarán el páramo y la estepa, florecerá como flor de narciso, se alegrará con gozo y alegría. Tiene la gloria del Líbano, la belleza del Carmelo y del Sarión. Ellos verán la gloria del Señor, la belleza de nuestro Dios. Fortaleced las manos débiles, robusteced las rodillas vacilantes; decid a los cobardes de corazón: "Sed fuertes, no temáis. Mirad a vuestro Dios, que trae el desquite; viene en persona, resarcirá y os salvará." Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán, saltará como un ciervo el cojo, la lengua del mudo cantará. Volverán los rescatados del Señor, vendrán a Sión con cánticos: en cabeza, alegría perpetua; siguiéndolos, gozo y alegría. Pena y aflicción se alejarán.
  21. 21. Mirad a vuestro Dios que viene en persona: Automático
  22. 22. Fortaleced las manos débiles, robusteced las rodillas vacilantes.
  23. 23. decid a los cobardes de corazón: no temáis, sed fuertes.
  24. 24. Recobrará la vista el ciego
  25. 25. y romperá a cantar el silenciado.
  26. 26. Los pies del impedido saltarán como el ciervo.
  27. 27. Traerá la paz,
  28. 28. traerá la paz, traerá la bendición.
  29. 29. Hacer CLICK
  30. 30. En la vida de Jesús se vio de manera clara el encuentro de la misericordia con la miseria. Dios, que es fuerza y plenitud, se acerca a la debilidad y tristeza humana. Por eso se acerca Dios con alegría, pues en la humanidad pecadora abunda la tristeza.
  31. 31. El mundo necesita profetas de la esperanza, profetas de la alegría. Porque existe mucha alegría barata o pasajera. Necesitamos la alegría que se instale en el fondo del alma, una alegría que esté unida al amor de Dios y que es un fruto del Espíritu Santo.
  32. 32. Para ello es necesaria la fortaleza. El profeta nos dice hoy: “Sed fuertes, no temáis”. En un ambiente duro, como era el destierro para los israelitas, como es hoy en muchos lugares, se necesita la fortaleza para vivir en la alegría. Es la alegría que vemos en los mártires y santos. En este domingo se nos dice: vivid alegres, porque el Señor está cerca.
  33. 33. Automático
  34. 34. Vivid alegres, el Señor está cerca.
  35. 35. Vivid alegres, el Señor está cerca.
  36. 36. Vivid alegres, el Señor viene ya.
  37. 37. Valor. No temáis: El Señor viene ya.
  38. 38. Y nos salvará. Hacer CLICK
  39. 39. Aquellas personas o comunidades que viven en la presencia de Dios, experimentan una alegría indecible, que no conocen aquellos que sólo están metidos en lo material. Porque lo material pasa; el don de la alegría perdura. Es la alegría que vemos en Jesucristo a través de su paz. Y la de aquellos que saben que Dios está siempre presente.
  40. 40. Unas de las palabras más repetidas de Jesucristo son: “Bienaventurados, dichosos”. Jesús viene con medicinas para las heridas del cuerpo y del alma. Jesús muchas veces consolaba; y decía: “no llores” o “no temáis”. Sus palabras siempre se cumplían y siguen cumpliéndose. Jesús sólo necesita el corazón abierto para derramar sus misericordias, dando su paz y alegría.
  41. 41. Hay otra virtud que hoy nos enseñan las lecturas y que Dios emplea mucho con nosotros: la paciencia. Es una virtud muy necesaria para el cristiano en la espera del Señor. El salmo responsorial de este día es el 146 en que decimos: El Señor está del lado de los oprimidos. Dios escucha siempre nuestras plegarias; pero nosotros solemos tener demasiada prisa.
  42. 42. Esta demasiada prisa en la vida suele ser hija de la cultura tecnológica. Las máquinas siempre tienen prisa. En nosotros la prisa es signo del egoísmo, de estar demasiado enraizados en lo material. El caso es que no sabemos esperar y nos ponemos enseguida nerviosos.
  43. 43. Dios escucha. Dios espera. Dios tiene paciencia con todos. La paciencia es necesaria para todos: da serenidad y profundidad a las personas. Es necesaria para las relaciones de convivencia y de amistad. Hay que saber esperar, pues la paciencia es hija del amor y la esperanza. “La paciencia todo lo alcanza”, como decía Santa Teresa.
  44. 44. Hay que saber tener paciencia también en la espera del Salvador, fomentando siempre el amor. La falta de paciencia en la espera del Señor solía ser un defecto de la primitiva cristiandad, que especialmente el apóstol san Pablo pretendía corregir. Hoy en la 2ª lectura es el apóstol Santiago quien nos habla (5,7-10):
  45. 45. Tened paciencia, hermanos, hasta la venida del Señor. El labrador aguarda paciente el fruto valioso de la tierra, mientras recibe la lluvia temprana y tardía. Tened paciencia también vosotros, manteneos firmes, porque la venida del Señor está cerca. No os quejéis, hermanos, unos de otros, para no ser condenados. Mirad que el juez está ya a la puerta. Tomad, hermanos, como ejemplo de sufrimiento y de paciencia a los profetas, que hablaron en nombre del Señor.
  46. 46. Nos es difícil aprender la pedagogía divina. Todas las esperas se hacen largas, pero son necesarias. La espera paciente enraíza la fe, fortalece la esperanza y agranda el amor. La espera paciente hace valorar más lo que se espera y a la vez capacita para mejor recibirlo. La espera paciente agranda la misma capacidad.
  47. 47. Si lo que esperamos es la visita de Dios, podemos comprender cuánto necesitamos de paciencia amorosa para ensanchar el corazón, de modo que quepa Dios. Y cuánta paciencia amorosa necesitamos para poder comprender a Aquel que viene a visitarnos. Si consiguiéramos los dones enseguida, terminaríamos por despreciarlos. Por eso, amigo:
  48. 48. Automático
  49. 49. Como el labrador espera llegue el grano, debes mantener abiertas tu las manos.
  50. 50. Procura que el tiempo no te haga olvidar que a cada día bástele su afán.
  51. 51. Ten paciencia, hermano.
  52. 52. Hacer CLICK
  53. 53. Esperando crece el deseo; con el deseo crece el amor; con el amor vuelve a crecer el deseo; y luego más amor. Este deseo, cuando es verdadero, está adornado con súplicas, con arrepentimiento y hasta con lágrimas. Así hasta que el deseo se haga realidad y la espera paciente se corone con sus frutos.
  54. 54. La espera para la venida del Señor no es pasiva, sino activa. Es como la madre que está esperando a su hijo: está actuando para que el hijo venga lo mejor posible a este mundo. Así se van fraguando las cosas de Dios, con paciencia pero actuando. Esa actuación consistirá sobre todo en aumentar la fe, la esperanza y sobre todo el amor. Todo ello amasado con la alegría que da la paz del Señor.
  55. 55. Terminamos hoy con la 2ª parte del evangelio. Es un elogio que hace Jesús de Juan Bautista, cuando se han marchado los discípulos de éste. Un elogio que desconcierta un poco, ya que en nuestra mentalidad queremos traducir y comprender al pie de la letra. Debemos entender que el arameo no tiene comparativos y que al hablar usan imágenes que intentan impresionar para que se entienda mejor.
  56. 56. Dice así el evangelio: Mt 11, 7-11 Al irse ellos, Jesús se puso a hablar a la gente sobre Juan: "¿Qué salisteis a contemplar en el desierto, una caña sacudida por el viento? ¿O qué fuisteis a ver, un hombre vestido con lujo? Los que visten con lujo habitan en los palacios. Entonces, ¿a qué salisteis?, ¿a ver a un profeta? Sí, os digo, y más que profeta; él es de quien está escrito: "Yo envío mi mensajero delante de ti, para que prepare el camino ante ti." Os aseguro que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan, el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él."
  57. 57. Está claro que Jesús estima grandemente a Juan Bautista porque había recibido de parte de Dios una gran misión: la de preparar el camino del Redentor. Pero lo que verdaderamente hace grande a Juan el Bautista es que es fiel a su misión y la cumple con toda prontitud y firmeza, quedando como ejemplo de los que recibimos diferentes misiones de parte de Dios.
  58. 58. Termina Jesús diciendo que nosotros, personas de la Nueva Alianza, unidos a Jesús por el bautismo, nos podemos llamar tan bienaventurados o más que san Juan, si sabemos ser plenamente fieles a la misión de ser hijos de Dios y misioneros para que otros muchos puedan comprender y llamar Padre a Dios.
  59. 59. Recordando y poniendo en práctica estas virtudes convenientes y necesarias para una fiel y amorosa espera a la venida de Jesús en Navidad y sobre todo en nuestros corazones, recordamos el elogio de Jesús a san Juan Bautista:
  60. 60. Entre los nacidos de mujer Automático
  61. 61. Entre los nacidos de mujer
  62. 62. no hay nadie mayor que Juan el Bautista.
  63. 63. AMÉN

×