11   lover at last  de j.r.  ward ( la hermandad de la daga negra)
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11   lover at last  de j.r.  ward ( la hermandad de la daga negra) 11 lover at last de j.r. ward ( la hermandad de la daga negra) Document Transcript

  • Lover At Last DEDICADO A: VOSOTROS DOS... A RIESGO DE INAPROPIADA LEVEDAD. YA ERA HORA... Y NADIE SE LO MERECE MÁS QUE VOSOTROS. 1
  • Lover At Last PRELUDIO Qhuinn, hijo de Lohstrong, entró en casa de su familia a través de la puerta principal. En el instante en que cruzó el umbral, el olor del lugar se acurrucó en su nariz. Encerado de Limón. Velas de cera de abeja. Flores frescas del jardín que los doggen traen diariamente. El Perfume de su madre. La Colonia de su padre y su hermano. Chicle de canela de su hermana. Si la compañía de Glade hiciera un ambientador de este tipo, se llamaría algo así como la Pradera de Dinero Viejo. O Salida de sol sobre una Gorda Cuenta 2 Bancaria. O tal vez el siempre popular Sólo Somos Mejores que los Demás. Voces distantes flotaban desde el comedor, las vocales alrededor como diamantes tallados y brillantes, las consonantes arrastrando las palabras hacia fuera tan suaves y largas como cintas de satén. ―Oh, Lillie, esto es precioso, gracias, ― su madre dijo al sirviente. ―Pero esto es demasiado para mí. Y no te daré a Solange por todo esto. Ella Se está poniendo pesada. ―
  • Lover At Last Ah, sí, su madre en una dieta permanente infligida a la siguiente generación: las hembras de la Glymera debían desaparecer de la vista cuando se volvieron hacia los lados, sobresaliendo cada clavícula, las mejillas hundidas, y el antebrazo huesudo como algún tipo de jodida medalla de honor. Como si Parecerse a un atizador de fuego le hiciera una mejor persona. Y la Virgen Escriba la salvara si su hija Parecía como si estuviera sana. ―Ah, sí, gracias, Lilith―, dijo su padre de manera uniforme. ―Más para mí, por favor.― 3 Qhuinn cerró los ojos y trató de convencer a su cuerpo para dar un paso al frente. Un pie tras otro. Lo cual no era tan difícil. Su nuevo brandy Ed Hardy pateaba el centro de sus dedos con la mera sugerencia. Por otra parte, en muchos sentidos, entrar en esa habitación del comedor era como el tiempo en el vientre de la bestia. Dejó que su petate cayera al suelo. El par de días en casa de su mejor amigo Blay le había hecho bien, un descanso de la falta total de aire en esta casa. Desafortunadamente, la quemadura en la reentrada era tan mala, el costo benéfico de irse era casi igual. View slide
  • Lover At Last Bueno, esto era ridículo. No podía seguir de pie aquí como un objeto inanimado. Pasando la pared lateral, se inclinó hacia el espejo antiguo de cuerpo entero que fue colocado al lado de la puerta. Por lo tanto muy bien pensado. Así que en consonancia con las necesidades de la aristocracia para lucir bien. De esta manera, los visitantes podían comprobar su pelo y su ropa mientras el mayordomo aceptaba sus abrigos y sombreros. El joven rostro pretrans que lo miraba tenía incluso todas sus funciones, buena línea de mandíbula, y una boca que, tenía que admitirlo, parecía que podría hacer mucho daño a la piel desnuda cuando él se hiciera mayor. O tal vez era sólo una ilusión. Su Cabello tenía un estilo de Vlad el Empalador, picos parados y erguidos desde la cabeza. El Cuello iba encadenado con una cadena de bicicleta, y no una comprada en Urban Outfitters, pero lo había motivado sus previamente doce velocidades. En igualdad de condiciones, se parecía a un ladrón que había entrado y estaba dispuesto a destrozar el lugar en la búsqueda de la plata esterlina, joyería y electrónicos portátiles. La ironía es que la mierda gótico no era en realidad la parte más ofensiva de su apariencia para su familia. De hecho, podría haberse desnudado, colgado una lámpara en su culo y correr alrededor del primer piso jugando José Canseco con el 4 View slide
  • Lover At Last arte y las antigüedades y no se acercaría a lo mucho que el problema real cabreaba a sus padres. Era sus ojos. Uno azul. Uno verde. Uppps. Su fallo. A la Glymera no le gustaban los defectos. Ni en su porcelana ni en sus jardines de rosas. Ni en su papel pintado, sus alfombras o sus encimeras. Ni en la seda de su ropa interior, la lana de sus blazers o la gasa de sus vestidos. E indudablemente, nunca jamás en sus hijos. Su hermana tenía el visto bueno... bien, excepto por su ―pequeño problema de peso― que realmente no existía y un ceceo que su transición no había curado... oh, y el hecho de que tenía la personalidad de su madre. Y no había quien arreglase esa mierda. Su hermano, por otra parte, era la verdadera jodida estrella, un primogénito físicamente perfecto, preparado para llevar adelante la línea de sangre de la familia, reproduciéndose de manera muy elegante, en una situación sin gemidos y sin sudor, con una hembra elegida para él por la familia. 5
  • Lover At Last Diablos, la destinataria de su esperma ya había sido preparada. Él iba a emparejarse con ella tan pronto atravesase la transición... — ¿Cómo te sientes, hijo mío? —preguntó su padre con indecisión. —Cansado, sir —respondió una voz profunda—. Pero esto va a ayudar. Un escalofrío se arrastró a la fuerza por la columna de Qhuinn. Eso no sonaba como su hermano. Demasiado bajo. Demasiado masculino. Demasiad... Santa mierda, el tipo había pasado por la transición. 6 Ahora las Ed Hardys de Qhuinn se hacían con el programa, llevándole hacia delante hasta que pudo ver el interior del comedor. Su padre estaba en su asiento a la cabecera de la mesa. Comprobado. Su madre estaba a los pies de la mesa frente a la puerta corredera de la cocina. Comprobado. Su hermana estaba mirando hacia fuera de la habitación, casi lamiendo con hambre el borde dorado de su plato. Comprobado. El macho que le daba la espalda a Qhuinn no era parte del POE. Luchas era dos veces el tamaño que era cuando Qhuinn había sido abordado por un doggen y le dijo que cogiese sus cosas y fuese a casa de Blay.
  • Lover At Last Bien, eso explicaba las vacaciones. Había asumido que su padre finalmente se había ablandado y cedido a la petición que Qhuinn había presentado semanas antes. Pero no, el tipo solo había querido a Qhuinn fuera de la casa porque el cambio había llegado para el niño de oro de la reserva genética. ¿Su hermano se había follado a la tía? A quien hubiesen utilizado por la sangre... Su padre, nunca del tipo demostrativo, estiró la mano y le dio a Luchas una torpe palmadita en el antebrazo. —Estamos tan orgullosos de ti. Te ves... perfecto. 7 —Lo eres —abrió la boca la madre de Qhuinn—. Simplemente perfecto. ¿No se ve perfecto tu hermano, Solange? —Sí, lo hace. Perfecto. —Y tengo algo para ti —dijo Lohstrong. El macho buscó dentro del bolsillo de su chaqueta sport y sacó una caja de terciopelo negro del tamaño de una pelota de béisbol.
  • Lover At Last La madre de Qhuinn empezó a llorar y darse toquecitos bajo los ojos. —Esto es para ti, mi amado hijo. La caja se deslizó por el blanco mantel de damasco y las ahora enormes manos de su hermano temblaron cuando la cogió y saltó la tapa. Qhuinn captó el destello de oro todo el camino de vuelta al vestíbulo. Mientras todo el mundo en la mesa estaba en silencio, su hermano miraba fijamente el anillo de sello, claramente abrumado, mientras su madre seguía con los toquecitos e incluso su padre se puso sensiblero. Y su hermana birlaba un panecillo de la cesta del pan. —Gracias, sir —dijo Luchas mientras se ponía el pesado anillo de oro en el dedo índice. —Te queda bien, ¿no? —preguntó Lohstrong. —Sí, sir. Perfecto. —Llevamos la misma talla, entonces. 8
  • Lover At Last Por supuesto que lo hacían. En ese momento, su padre apartó la vista, como si esperase que el movimiento de sus globos oculares pudiera encargarse del brillo de las lágrimas que habían aparecido en su visión. Pilló a Qhuinn espiando fuera del comedor. Hubo un breve destello de reconocimiento. No del tipo hey-cómo-estás ni oh-bien-mi-otro-hijo-está-en-casa. Más bien como cuando estás caminando por el césped y notas un montón de mierda de perro demasiado tarde para evitar que el pie aterrice en ella. El macho volvió a mirar a su familia, dejando fuera a Qhuinn. Claramente, lo último que quería Lohstrong era que un momento histórico como aquel fuese arruinado... y probablemente ese era el motivo por el que no hizo las señales con la mano que los protegían de aquellos ojos malvados. Normalmente, todos en la casa ejecutaban el ritual cuando veían a Qhuinn. Esta noche no. Papaíto no quería que los otros lo supieran Qhuinn fue hacia su bolsa de lona. Lanzando el peso sobre su hombro, tomó las escaleras centrales hacía su dormitorio. Normalmente su madre prefería que 9
  • Lover At Last utilizase las de los sirvientes, pero eso significaría atravesar todo el amor que había allí. Su habitación estaba tan lejos de las otras como podrías conseguir, todo el camino a la derecha. A menudo se había preguntado por qué no habían dado el salto y lo habían puesto con los doggen... pero entonces el personal probablemente les habría abandonado. Encerrándose dentro, lanzó sus ropas al suelo desnudo y se sentó en la cama. Mirando su única pieza de equipaje, imaginó que lo mejor era llevar eso a la lavandería pronto, mientras había un traje de baño húmedo allí. Las sirvientas rechazaban tocar sus ropas... como si el demonio en él remolonease en las fibras de sus vaqueros o de sus camisetas. La ventaja era que nunca era bienvenido en eventos formales, así que su guardarropa era un lavar-yponer, chico... Descubrió que estaba llorando cuando miró hacia abajo a sus Ed Hardys y se dio cuenta de que había un par de gotas de agua en medio de sus cordones. Qhuinn nunca había conseguido un anillo. Ah, diablos... eso dolía. 10
  • Lover At Last Estaba restregándose la cara con las palmas de las manos cuando su teléfono sonó. Sacándolo de su chaqueta de motorista, tuvo que parpadear un par de veces para enfocar. Presionó enviar para aceptar la llamada, pero no respondió. —Acabo de escuchar —dijo Blay a través de la conexión—. ¿Cómo te va? Qhuinn abrió la boca para responder, su cerebro escupiendo todo tipo de respuestas: ―Jodida y magníficamente genial―. ―Al menos no estoy tan 'gordo' como mi hermana―. ―No, no sé si mi hermano ha conseguido follar―. 11 En vez de eso, dijo: —Me sacaron de la casa. No me querían aquí para maldecir la transición. Me imagino que funcionó, porque el tipo se ve como si la hubiese atravesado bien. Blay juró suavemente. —Oh, y consiguió su anillo justo ahora. Mi padre le dio... su anillo.
  • Lover At Last El sello con el blasón familiar en él. El símbolo que todos los machos de buen linaje llevaban para atestiguar la importancia de su línea de sangre. —Vi a Luchas poniéndoselo en el dedo —dijo Qhuinn, sintiendo como si llevase un cuchillo afilado y lo aproximase al interior de sus brazos—. Encaja perfectamente. Se veía grande. Aunque tú sabes... como, si no pudiese... Empezó a llorar en este punto. Tan malditamente perdido. La terrible verdad estaba bajo la jodida rebeldía, él quería que su familia le amase. Tan remilgada como era su hermana, tan friki-sabihondo como era su hermano, tan reservados como eran sus padres, vio el amor entre los cuatro. Sintió el amor entre ellos. Era el lazo que ataba a esos individuos juntos, la cadena invisible de un corazón al otro, el compromiso de cuidar de todo, desde la mierda mundana al verdadero drama mortal. Y lo único más poderoso que aquella conexión... era ser expulsado fuera Cada jodido día de tu vida. La voz de Blay cortó a través de las náuseas. de allí. 12
  • Lover At Last —Estoy aquí para ti. Y estoy tan malditamente apenado... Estoy aquí para ti... Simplemente no hagas nada estúpido, ¿vale? Déjame ir... Dejar que Blay supiese que estaba pensando en cosas que involucraban ropas y alcachofas de ducha. De hecho, su mano libre ya había bajado al improvisado cinturón que había creado con un agradable y fuerte tejido de nylon... porque sus padres no le daban demasiado dinero para ropas, y el que se había conseguido él mismo se había roto hacía años. Desatando la extensión, miró al otro lado, hacia la puerta cerrada de su baño. Todo lo que tenía que hacer era un nudo en el accesorio de la ducha... Dios sabía que esa cañerías habían funcionado en los buenos viejos días, cuando las cosas eran lo suficientemente fuertes para sostener algún peso. Incluso tenía una silla que podía ponerla allí y luego echarla a patadas de debajo de él. —Me tengo que ir... — ¿Qhuinn? No me cuelgues... —Escucha tío, me tengo que ir... no te atrevas a colgarme... 13
  • Lover At Last —Voy para allá ahora mismo. —Mucha agitación de fondo, como si Blay se estuviese poniendo algunas ropas—. ¡Qhuinn! No cuelgues el teléfono... ¡Qhuinn...! 14 Capítulo 1 Presente —Ahora, eso es un rito de limpieza hijodeputa, hurra. Jonsey miró sobre el idiota que estaba en cuclillas cerca de él en la parada del autobús. Ambos habían sido aparcados en la jaula de plexiglás para jerbos durante tres horas. Al menos. Aunque comentarios como ese hacían que pareciese un asunto de días. E iban a hacer justificable la mierda del homicidio.
  • Lover At Last —Eres un chico blanco, ¿sabes eso? —puntualizó Jonsey. — ¿Quéeeeeeeeee has dicho? Está bien, hacía tres años de espera. —Caucásico, petimetre. Como si necesitases un jodido protector solar en verano. No como yo... —Lo que sea tío, echa un vistazo a esa máquina... 15 — ¿Y por qué tienes que hablar como los de tu barrio? ¡Oye! Actúas como un idiota. En este punto, solo quería que la noche mejorase. Hacía frío, estaba nevando y se había preguntado a quien le habría tocado las narices para conseguir quedarse atrapado aquí con Helado de Vainilla. De hecho, estaba pensando en retirarse de esta mierda totalmente. Había hecho un buen papel traficando en Caldwell; llevaba dos meses fuera de prisión por esos asesinatos que había cometido en un reformatorio; lo último en lo que estaba interesado era en colgarse de alguna puta blanca determinada a obtener reputación en las calles a través de palabrería.
  • Lover At Last Oh, y luego estaba el barrio Richie Rich donde estaban. Por todo lo que sabía, había una ordenanza fuera de aquí de que no eras admitido en las calles a partir de las 10 p.m. ¿Por qué infiernos había estado de acuerdo con eso? —Haz.El.Favor.De.Mirar.Ese.Fino.Automóvil. Solo para callar al tipo, Jonsey giró la cabeza y se asomó fuera del refugio. Como la ventisca de nieve se le metía en los ojos, maldijo. Jodido norte de Nueva York en invierno. Frío suficiente para convertir tus pelotas en un cubito de hielo... Bueno... hola, allí. Al otro lado de un parking a nivel de calle, erguido enfrente de un 24 horas, brillantemente limpio y sin grafitis, había, de hecho, un jodido pedazo de coche genial. El Hummer estaba totalmente oscurecido, sin cromo en ninguna parte... ni en las ruedas, ni alrededor de las ventanas, ni siquiera en el enrejado. Y estaba el gran-caja... y, pasando por todos esos ajustes, no había duda de que tenía una gran ingeniería. La máquina era el tipo de cosa que veías en las calles de donde él venía, el vehículo de un gran distribuidor. Excepto que estaban lejos del interior de la 16
  • Lover At Last ciudad, por lo que era solo algún muerto de hambre intentando hacer ver que tenía una polla. El hombre-Vainilla levantó su robusta mochila. —Voy a echar un vistazo. —El bus vendrá pronto. —Jonsey comprobó su reloj y se hizo ilusiones—. Cinco, quizá diez minutos. 17 —Vamos... —Adiós, gilipollas. — ¿Estás asustado o alguna mierda? —El HDP levantó las manos y empezó Paranormal Activity—. Oh, coooooorre... Jonsey sacó su pistola y golpeó la boca del arma justo en la cara del tonto del culo.
  • Lover At Last —No tengo problema para matarte justo aquí. Lo he hecho antes. Lo haré otra vez. Ahora, recoge tu mierda y hazte un favor. Cierra la jodida boca. Cuando Jonsey encontró los ojos del tipo, no lo importó particularmente qué resultado fuese. Disparar a la puta. No disparar a la puta. Cualquiera. —Está bien, está bien, está bien. —El Mr. Chatty se alejó y dejó la parada del autobús. Gracias. Joder. Jonsey guardó su pistola, cruzó los brazos y miró en la dirección en la que iba a venir el autobús... como si eso pudiese ayudar. Estúpido jodido idiota. Miró su reloj otra vez. Tío, suficiente de esta mierda. Si un autobús volviendo del centro llega aquí primero, simplemente subiría y que le jodan a todo. Moviendo la mochila que se le había dicho que consiguiera, sintió el duro contorno del tarro que había dentro. El paquete que él agarró. Si iba a transportar producto desde el quinto pino hasta el vecindario, entonces seh. ¿Pero el tarro? ¿Para qué diablos lo necesitaba? 18
  • Lover At Last ¿A menos que hubiese perdido polvos? El hecho era que haber sido elegido por C-Rider, el hombre mismo, para esto, había sido jodidamente genial. Hasta que había encontrado al Chico Blanco... y luego la idea de que había perdido un poco de energía. Las instrucciones del jefe habían sido claras: Enganchar al petimetre en la parada de la Calle Cuatro. Tomar el último autobús hacia los suburbios y esperar. Cambiar a la línea rural cuando el servicio se reanudase cerca del amanecer. Apearse en la parada de Warren County. Caminar kilómetro y medio hasta una granja. C-Rider quería encontrarlos a ellos y a un grupo de otros petimetres fuera de allí para el negocio. ¿Y después de eso? Jonsey sería parte de un nuevo equipo que dominaría la escena en Caldie. Le gustaba esa mierda. Y respetaba totalmente a C-Rider... ese hijo de puta era estricto: en lo alto del barrio; inquieto. Pero si el resto de ellos eran como Vainilla... El ruido de un motor le hizo suponer algo, cualquier cosa de que la Autoridad de Tráfico de Caldwell había aparecido finalmente y tendría que ponerse de pie... —De ninguna jodida forma —respiró. 19
  • Lover At Last El Hummer tintado había frenado justo delante de la parada del autobús y mientras la ventanilla era bajada, Chico Blanco estaba detrás del volante totalmente ido-de-la-olla... y, a decir verdad, no porque estuviese sonando Cypress Hill. —¡Entra! ¡Vamos! ¡Entra! — ¡Oye! ¿Qué coño haces? —tartamudeó Jonsey, incluso mientras salía disparado por detrás del SUV y saltaba dentro del asiento del pasajero. Santa jodida mierda... el gilipollas no era un completo idiota, no arrancando algo como esto. El tipo pisó el acelerador, el motor rugió y los dientes de los neumáticos se agarraron a la capa de nieve y los dispararon hacia delante a ochenta kilómetros/hora. Jonsey se agarró a cualquier cosa que encontró mientras iban disparados a través de un cruce con luz roja y luego tomaban la curva y cruzaban el estacionamiento de un supermercado Hannaford. Cuando salieron disparados hacia el extremo más lejano, la música enterró el pitido que estaba sonando porque ninguno de ellos se había puesto el cinturón de seguridad. 20
  • Lover At Last Jonsey empezó a sonreír. — ¡Jodidamente sí, hijo de puta! ¡Tú, puto loco, jodido copo de nieve zumbado...! ****** —Creo que eso es Justin Bieber. —Parado en frente al lineal de patatas fritas Lay’s, Qhuinn miró por encima de la cabeza al altavoz insertado en los azulejos del techo—. Sip, estoy en lo cierto y odio saber eso. 21 Cerca de él, John Matthew dijo por señas, ¿Cómo lo sabes? —La pequeña mierda está en todas partes. —Para probar la cuestión se movió hasta una tarjeta de felicitación que se caracterizaba por Corto, Chulo y con Quince-Minutos-De-Fama—. Te lo juro, ese chico es la prueba de que el Anticristo está llegando. Tal vez ya está aquí. —Eso explicaría a Miley Cyrus.
  • Lover At Last Buen punto. Mientras John volvía a pensar que comida para llevar elegir, Qhuinn volvió a revisar la tienda. Eran las cuatro de la madrugada y el 24horas estaba totalmente abastecido y completamente vacío... excepto por ellos dos y el tipo frente al mostrador, quien estaba leyendo el National Enquirer y comiendo una barra de Snickers. Ni lessers. Ni Banda de Bastardos. Nada a lo que disparar. 22 A menos que fuese contra el despliegue de Bieber. ¿Qué vas a tomar? dijo John por señas. Qhuinn se encogió de hombros y siguió mirando a su alrededor. Como el ahstrux nohtrum de John, era responsable de asegurarse de que el tipo volvía a la mansión de la Hermandad todas las noches en una sola pieza, y después de más de un año, hasta ahora, todo bien... Dios, echaba de menos a Blay.
  • Lover At Last Sacudiendo la cabeza, alargó la mano al azar. Cuando el brazo volvió a él, había enganchado algo de nata y cebolla. Mirando el logotipo de Lay's, y el primer plano de una patata frita, lo único en lo que podía pensar era en la forma en que él y John y Blay solían pasar el rato en la casa de los padres Blay, jugando a la Xbox, bebiendo cervezas, soñando con vidas de posttrans más grandes y mejores. Lamentablemente, más grande y mejor había resultado ser sólo el tamaño y la fuerza de sus cuerpos. Aunque tal vez eso era sólo su PDV. John estaba, después de todo, felizmente emparejado. Y Blay estaba con... 23 Mierda, ni siquiera podía pronunciar el nombre de su primo en su cabeza. — ¿Estás bien, J-man? —preguntó con brusquedad. John Matthew enganchó unos Doritos original de la vieja escuela y asintió. Vamos a coger las bebidas. Mientras se adentraban más en la tienda, Qhuinn deseó que estuvieran en el centro de la cuidad, peleando en los callejones, ir contra cualquiera de sus dos
  • Lover At Last enemigos. Demasiado tiempo de inactividad en esos detalles suburbanos, y eso significaba demasiado para pensar obsesivamente en... Se frenó a sí mismo otra vez. Lo que sea. Además, odiaba tener cualquier contacto con la Glymera... y esa mierda era mutua. Por desgracia, los miembros de la aristocracia estaban regresando poco a poco a Caldwell y eso significaba que Wrath había quedado inundado con llamadas acerca de los llamados avistamientos de asesinos. Como si los no muertos del Omega no tuvieran mejores cosas que hacer que acechar alrededor de árboles frutales estériles y piscinas congeladas. Sin embargo, el Rey no estaba en posición de decir a los dandies que fueran a J ellos mismos. No desde que Xcor y su Banda de Bastardos habían puesto una bala en la garganta real. Traidores. Hijoputas. Con un poco de suerte, Vishous iba a demostrar sin una sombra de duda de dónde había venido ese disparo de rifle, y luego todos ellos podrían destripar a esos soldados, poner sus cabezas en estacas y hacer una fogata con los cadáveres. Así como averiguar exactamente quién en el Consejo estaba confabulado con el nuevo enemigo. 24
  • Lover At Last Sí, fácil de utilizar era el nombre del juego ahora... así que una noche a la semana, cada uno de los equipos terminaba aquí en el barrio en el que él había crecido, llamando a las puertas y mirando debajo de las camas. En casas parecidas a un museo que le ponían los pelos de punta más que cualquier oscuro paso subterráneo del centro de la cuidad. Un golpecito en su antebrazo le sacó de sus pensamientos. — ¿Sí? 25 Iba a preguntarte lo mismo. — ¿Eh? Te has parado aquí. Y has estado mirando... bueno, ya sabes. Qhuinn frunció el ceño y miró el expositor de productos. Entonces perdió toda línea de pensamiento, así como la mayor parte de la sangre de su cabeza. —Oh, sí... ah... —Mierda, ¿alguien había subido la calefacción?—. Um.
  • Lover At Last Biberones para bebés. Leche en polvo para bebés. Baberos y toallitas húmedas y bastoncillos Q-tips para bebés. Chupetes. Envases. Una especie de artilugio... Oh, Dios, un extractor de leche. Qhuinn dio un giro de ciento ochenta grados tan rápido, que se encontró de frente con una pila de un metro ochenta de alto de pañales Pampers, volvió de un salto a la tierra de NUKs y finalmente salió despedido fuera del espacio aéreo infantil gracias a un rebote A+D. Todo lo que demonios fuera esa mierda. 26 Bebé. Bebé. Bebé... Oh, bien. Ya había llegado a la caja. Metiendo la mano en su chaqueta de motero, Qhuinn sacó su cartera y alargó la mano detrás hacia la comida en los dedos de John. —Dame tus cosas.
  • Lover At Last Cuando el tío empezó a discutir, articulando las palabras porque sus manos estaban llenas, Qhuinn cogió el Mountain Dew y los Doritos que entorpecían la comunicación. —Ahí tienes. Mientras nos registra, puedes gritarme adecuadamente. Y sabes qué, las manos de John volaron a través de las posiciones de LS en varias combinaciones de Yo-cogí-esto. — ¿Está sordo? —le preguntó en un susurro el tío detrás de la caja registradora. Como si alguien que usa el lenguaje de signos americano fuera una especie de monstruo. —No. Ciego. —Oh. Cuando el hombre siguió mirando fijamente, Qhuinn quiso reventarle. — ¿Nos vas a ayudar con esto o qué? 27
  • Lover At Last —Oh... sí. Oye, tienes un tatuaje en la cara. —El señor Observador se movía lentamente, como si los códigos de barras en las bolsas estuvieran creando algún tipo de resistencia aerodinámica bajo su lector láser—. ¿Lo sabías? No me digas. —No lo sabía. — ¿Tú también eres ciego? Este tío no tenía filtro. Ninguno. 28 —Sí, lo soy. —Oh, entonces por eso tus ojos son raros. —Sí. Así es. Qhuinn sacó un billete de veinte y no esperó el cambio... el asesinato era más que un poquíiiiiito demasiado tentador. Asintiendo con la cabeza a John, que también estaba midiendo al querido muchacho para un sudario, Qhuinn fue a marcharse.
  • Lover At Last — ¿Qué pasa con el cambio? —gritó el hombre. —Soy sordo, también. No puedo oírte. —Me lo guardaré entonces, ¿sí? —gritó más fuerte el chico. 29 CAPITULO 2 Traducido por Regin Rlhdn De vuelta en la mansión de la Hermandad, Blaylock se sentó en el borde de su cama, su cuerpo desnudo estaba rojo, un brillo de sudor atravesaba su pecho y sus hombros. Entre sus piernas su polla estaba gastada, y sus caderas estaban flojas de toda clase de golpes y molidas. Al otro lado del mapa, su aliento estaba
  • Lover At Last exprimido, su carne necesitando solo un poco más de oxigeno del que sus pulmones podían proveer. Así que, naturalmente el alcanzó el paquete de Dunhill Reds que había dejado en la mesita de su lado. Los sonidos de su amante duchándose en el baño atravesaron la distancia, con el olor picante del jabón hecho a mano, fueron dolorosamente familiares. ¿Había sido casi hace un año? Sacando uno de los cigarrillos, cogió el mechero vintage Van Cleef & Arpels que Saxton le había dado por su cumpleaños. La cosa estaba hecha de oro y señalada con los rubíes marca registrada de la firma Mystery Set, un encantador de los años 1940 que nunca fracasó en complacer a la vista, o en hacer su trabajo. Al mismo tiempo que la llama saltó la ducha se apagó. Blay tomó como apoyo la lengua de fuego, inhaló y bajó la tapa del mechero. Como siempre, el indicio más leve del combustible tardó, la dulzura mezclándose con el humo que él exhaló Qhuinn odiaba que fumara, nunca lo había aprobado. Lo cual, considerando el número de cosas vergonzosas que el tío hacía habitualmente, se veía francamente ofensivo. ¿Sexo con incontables extraños en baños de clubes? ¿Tríos con hombres 30
  • Lover At Last y mujeres? ¿Piercings? ¿Tatuajes en varios sitios? Y este tío, no aprobaba fumar. Como si fuera un vil hábito que nadie en su sano juicio debiera tener. En el cuarto de baño, el secador de pelo que él y Saxton compartían se encendió, y Blay podía imaginar ese pelo rubio que el acababa de agarrar y echar hacia atrás al corriente de la brisa artificial, capturando la luz y brillando con reflejos que eran naturales. Saxton era hermoso, todo piel suave y cuerpo musculoso con tacto perfecto. Dios, la ropa de ese armario, increíble. Como si el Great Gasby hubiera saltado de las páginas de su novela, bajado a la Quinta Avenida y comprado toda la alta costura que hubiera encontrado. A Qhuinn nunca le gustó eso, el llevaba camisetas Hanes y cuero, y siempre llevaba la misma chaqueta de motorista que consiguió justo después de la transición. Ni Ferragamos ni Ballys para él, New Rocks con suelas del tamaño del neumático de un camión ¿el pelo? Se lo cepillaba con suerte. ¿Colonia? Pólvora y orgasmos. Demonios, en todos esos años que Blay conocía al tipo― y había sido desde que nacieron prácticamente― nunca había visto a Qhuinn en traje. 31
  • Lover At Last Uno llegaba a pensar en si el tío sabía que los esmóquines podían ser comprados, no solo alquilados. Si Saxton era el retrato perfecto de un aristócrata, Qhuinn lo era de un perfecto gamberro. ―Aquí, tira las cenizas en esto. Blay levantó la cabeza, Saxton estaba desnudo, perfectamente peinado y oliendo a Cool Water – y sosteniendo el pesado cenicero de Baccarat que el mismo le había comprado como regalo por el solsticio de verano. Era también algo de los años cuarenta y pesaba como una bola de bolera. Blay consintió, cogiendo el cenicero y balanceándolo en la palma de su mano. ― ¿Estás de descanso esta noche? ¿Cómo si no fuera obvio? ―En efecto. 32
  • Lover At Last Saxton se giró y dejó ver un espectacular trasero cuando fue hacia el armario. Técnicamente, se supone que él estaba viviendo en la habitación de invitados que había al lado, pero hace tiempo su ropa se mudó aquí. A él no le importaba que fumara. Incluso habían compartido uno después de un particularmente energético… En cambio, había sido. ― ¿Cómo va? ― dijo Blay en una exhalación ―Me refiero a tu asignación secreta. ―Mejor. Casi he terminado. 33 ― ¿Eso significa que finalmente me vas a decir de que se trataba? ―Lo averiguarás bastante pronto. Como el aleteo de una camiseta emanada del paseo, Blay giró su cigarrillo y miró fijamente la punta encendida. Saxton había estado trabajando en algo ultra secreto para el Rey desde la caída, y no había habido ninguna conversación de alcoba acerca de eso―que era probablemente una de las muchas razones por las cuales Wrath había hecho de él su abogado privado. Saxton tenía toda la discreción de una bóveda bancaria.
  • Lover At Last Qhuinn, por otro lado, nunca había sido capaz de guardar un secreto. Desde fiestas sorpresas a cotilleos y detalles personales embarazosos como si se habían acostado con una puta barata. ― ¿Blay? ―Lo siento, ¿qué? Saxton salió, totalmente vestido, con un conjunto de tres piezas de Ralph Lauren. ―Dije que te veré en la Última Comida. ―Oh, ¿ya es tan tarde? ―Sí, lo es. Se supone que ellos deberían haber follado por primera vez en el día. Así era como ellos habían funcionado siempre… Dios, él ni siquiera podía pensar sobre lo que había sucedido hacía una semana. Aún no podía poner en palabras como se sentía sobre la única cosa que él nunca se hubiera preocupado de que pasara― justo enfrente de sus ojos. ¿Y el 34
  • Lover At Last había pensado que ser rechazado por Qhuinn era malo?― viendo al tío tener un niño con una mujer. Dispara, el necesitaba responder a su amante, y no lo hacía. ―Sí, por supuesto. Te veré entonces. Hubo un instante de indecisión y entonces Saxton vino y presionó sus labios sobre los de Blay. ― ¿Estás fuera de la rotación esta noche? 35 Blay cabeceó, manteniendo su cigarrillo lejos, así las bonitas ropas del macho no se quemarían. ―Voy a leer el New Yorker, y tal vez a empezar From the Terrace. Saxton sonrió, claramente apreciando la atracción de ambos. ―Como te envidio. Después de que haya terminado, voy a tomarme unas noches libres y a relajarme merecidamente.
  • Lover At Last ―Quizás podríamos ir a algún lugar. ―Quizás podríamos. La expresión tensa en esa encantadora cara fue rápida y triste porque Saxton sabía que ellos no irían a ningún sitio. Y no solo porque un Sandalias―todo incluido no estaba en su futuro. ―Sé bueno― Dijo Saxton rozando su nudillo en la mejilla de Blay. Blay acarició con sus labios esa mano.― Tú también. 36 Un momento después la puerta se abrió y se cerró… y el estaba solo. Sentado en la desordenada cama, en el silencio que parecía aplastarlo por todos lados, el apuró su cigarrillo hasta el filtro, lo apretó contra el cenicero y se encendió otro. Cerró los ojos y trató de recordar el sonido de los gemidos de Saxton o la visión de la espalda del macho arqueada o la sensación de su piel sobre la suya. No pudo. Y esa era la raíz del problema, no podía.
  • Lover At Last ************************************************************** ―Déjame que aclare esto.― V arrastró las palabras al otro lado de la conversación telefónica. ― Has perdido tu Hummer. Qhuinn quería chocar su cabeza contra la ventana de vidrio cilindrado. ―Sí, lo hice. Así que ¿podrías por favor… ―¿Cómo has perdido tres mil seiscientos kilos de vehículo? 37 ―Eso no es importante. ―Bueno, en realidad lo es si quieres que yo acceda al GPS y te diga dónde encontrar la maldita cosa― que es por lo que estás llamando ¿cierto? O solo piensas que la confesión sin detalles es buena para el alma o alguna mierda por el estilo. Qhuinn apretó con fuerza su teléfono.― Dejélasllavesdentro ―Perdona, no he captado eso.
  • Lover At Last Chorradas. –Dejé las llaves dentro. ―Eso fue algo estúpido, hijo. No. Jodida broma.― Así que ¿puedes ayudarme… ―Acabo de mandarte por e―mail el enlace. Una cosa ¿Cuándo recuperes el vehículo? ― ¿Si? 38 ―Comprueba si el ladrón se tomó un momento para poner el asiento hacia delante― tu sabes, para estar cómodo y esa mierda. Porque probablemente ellos no tuvieron prisa, ya que tenían las llaves.― El sonido de la risa de Vishous era como ser golpeado en las pelotas con el guardabarros de un coche. ― Escucha, me tengo que ir y necesito ambas manos para sostener mi tripa de lo que me estoy riendo, mi asno. Más tarde. Cuando la llamada murió, Qhuinn, se tomó un momento para refrenar el deseo de lanzar su teléfono. Seh, porque perdiéndolo, también, iba a arreglar realmente la situación.
  • Lover At Last Yendo a su cuenta de Hotmail y preguntándose cuanto tiempo esto iba a tomar para conseguir que se olvide, tuvo una vista de su jodido coche. ―Está yendo al Oeste.― Inclinó el teléfono para que John pudiera verlo.―Hagámoslo. Desmaterializándose, Qhuinn era levemente consciente que el nivel de su furia era desproporcionado al problema. Mientras sus moléculas de dispersaban, se sentía como un fusible encendido a la espera de unirse con algo de dinamita. Y eso no era solo por ser un burro, o el coche perdido, o el hecho de parecerle un idiota a uno de los machos que más respetaba en la Hermandad. Había mucho más de otra mierda. 39 Tomando forma en una carretera rural, comprobó su teléfono de nuevo y esperó a que John apareciera. Cuando el guerrero lo hizo, calibraron de nuevo y fueron más lejos al oeste, acercándose, remitiéndose a la dirección, hasta que Qhuinn dio con la pista de la tira exacta de asfalto cubierto por hielo sobre la que estaba su jodido Hummer. A unas cien yardas del vehículo. Quien fuera el hijo de puta que estaba al volante, iba a unas sesenta millas por hora en la nieve, dirigiéndose a una curva. Qué…
  • Lover At Last Bueno, llamarles estúpidos había sido exactamente el tipo de mira quién habla que la noche le había devuelto. Déjame dispararle a las ruedas. Gesticuló John, sabiendo que una pistola en manos de Qhuinn no era la mejor de las ideas. Antes de que el tío pudiera sacar su cuarenta milímetros, sin embargo, Qhuinn se desmaterializó… justo sobre el capó del todoterreno. Aterrizó de boca en el parabrisas, su culo siendo golpeado con la clase de brisa que lo convirtió en un insecto sobre todo aquel cristal. Y entonces fue un caso de heeyyy―tio―heyyyy: Gracias a las luces del salpicadero, el pudo ver el ¡Oh Dios Mío! En las caras del par de tipos que iban en los asientos delanteros.. Y entonces su brillante idea se convirtió en su esto―no―es―lo―que―esperaba número dos de la noche. En vez de pisar el freno, el conductor giró con fuerza las ruedas, como si así pudiera evitar lo que tenía sobre el parabrisas del Hummer. El giro lanzó a Qhuinn libre, su cuerpo moviéndose ingrávido mientras giraba en el espacio para mantener sus ojos en el paseo. Como resultado, él fue afortunado. Como los Hummers fueron diseñados para otras cosas que la dinámica y la facilidad de freno, las leyes de la física echaron mano a todo ese metal descompensado e hicieron girar la mierda. En el proceso, y a pesar de la cubierta de nieve, el metal encontró el asfalto y un grito agudo de soprano resonó en la noche. 40
  • Lover At Last El impacto ensordecedor del todoterreno clavando una especie de objeto sólido del tamaño de una casa aisló todo aquellos chillidos. Sin embargo, Qhuinn no prestó mucha atención al choque, porque él aterrizó bien, el pavimento le golpeó en el hombro y la cadera, su cuerpo haciendo su propia versión de cerdo engrasado bajo el pavimento cubierto de nieve. ¡Crack! Su impulso se paró en seco también, algo duro le alcanzó en la cabeza, dando pie a un espectacular show de luces, como si alguien hubiese encendido un petardo enfrente de su cara. Entonces llegó el turno del pájaro Piolín, con estrellitas dando vueltas en su visión así como el dolor comenzaba a manifestarse. Empujando lejos lo que fuera que estaba más cerca de él, no estaba seguro de si estaba en el suelo, en un árbol, o si aquel gordito de rojo, Santa Claus, lo estaba llevando en su espalda. Cuando cayó sobre llano, el viento alcanzó su cabeza y ayudó a desembotar las cosas. El tuvo la intención de levantarse, comprobar cómo estaba el Hummer. Golpearle la mierda afuera a quien fuera que se hubiese aprovechado de su momento de rubia. Pero ahí estaba de nuevo su cerebro jugando con él. Su cuerpo 41
  • Lover At Last había tomado el control de las ruedas y del acelerador y no tenía intención alguna de ir a ninguna jodida parte. Tendido tanto como podía, y exhalando desiguales nubes de escarcha, el tiempo pasó muy lento y luego empezó a adaptarse. Durante un segundo, el estuvo confuso en relación a lo que él había puesto de su parte para esta condición de tirado―en―la―cuneta. ¿El habría causado un accidente? O… esa guardia de Honor antes de las incursiones? ¿Era esa bandera negra en el asfalto algo que recordar de su pasado o era algo que estaba pasando realmente? 42 La buena noticia era que organizar la realidad le daba a su cerebro algo más que hacer que continuar machacando con ahínco la mierda de ser movido. La mala noticia era que los recuerdos de la noche en la que su familia había renegado de él eran más dolorosos que nada que él hubiera sentido últimamente en su cuerpo. Dios, era todo tan claro. El doggen trayendo los papeles oficiales y pidiéndole algo de sangre para el ritual de limpieza. Él echando esa bolsa de lona sobre sus hombros y saliendo de aquella casa por última vez. La carretera se extendía frente a él, vacía y oscura. Esta carretera, cayó en la cuenta. Esta carretera era por la que él había bajado. O bajaba… como sea.
  • Lover At Last Cuando salió de casa de sus padres, él había intentado dirigirse al Oeste, donde había oído que había un clan de culos solitarios justo como lo era él. En cambio, cuatro machos habían aparecido encapuchados y lo habían golpeado hasta la muerte –literalmente. El había llegado a la puerta del Fade, y en ella había visto un futuro que no había podido creer… antes de que ocurriera. Estaba pasando… justo ahora – Con Layla. Ohh, mira, John estaba hablándole. Justo enfrente de sus ojos las manos del tío iban cambiando de movimientos, como para hablar, y Qhuinn intentó responderle con alguna clase de actualización. ―¿Esto es real?. –Masculló John se vio momentáneamente confundido. Esto tenía que ser real, pensó Qhuinn. Porque la Guardia de Honor había venido por él en verano, y el aire que estaba inhalando era frío. ¿Estás bien? John vocalizó y gesticuló. 43
  • Lover At Last Metiendo su mano en el suelo nevado, Qhuinn empujó tan fuerte como podía, pero no pudo moverse más de una o dos pulgadas. Él dejó que eso hablara por sí mismo y dejó de intentarlo. 44 Capitulo 3 Traducido por Vampi Mayb El sonido de coca siendo Inhalada por un tabique desviado hizo que el hombre afuera de la puerta reforzara el agarre en su cuchillo. Bastardo. ¡Hijo de puta!.
  • Lover At Last La primera regla de cualquier comerciante exitoso era que no la usara. Los Adictos que financiaban su negocio las usaban. Los Asociados que necesitabas apalancamiento la usaban. Las Perras que necesitaban salir a las calles las usaban. La gerencia no la usaba. Nunca. La lógica era tan sólida, tan fundamental, y nada diferente que, por ejemplo, ir a un casino que tenía una instalación de seis millones de metros cuadrados, suficiente comida para atender a un país pequeño, y panes de maldito oro en todas partes, y te sorprendieras que has perdido todo tu dinero. Si el consumo de drogas era tan malditamente mala idea, ¿por qué la gente regularmente muere a causa de esta mierda, destruyen vidas por ella, son arrojados en prisión gracias a ella? Tontos del culo. El hombre giró el picaporte y empujó. Por supuesto, la puerta estaba abierta, y cuando entró en la sórdida habitación, el hedor a polvo de bebé lo habría abrumado, si él no se hubiera acostumbrado al olor en sí mismo. Esa desagradable molestia en la nariz era lo único que no le había gustado del cambio. Todo lo demás, la fuerza, la longevidad, la libertad y él estaba dentro. Pero, maldita sea, el olor. 45
  • Lover At Last No importaba la cantidad de colonia que usaba, no podía deshacerse de él. Y sí, perdió la posibilidad de tener relaciones sexuales. Aparte de eso, la Sociedad Lessening era su boleto a la dominación. La inhalación se detuvo y el Fore-lesser levantó la vista de la revista People con la que había hecho las líneas. Debajo de los residuos, un tío llamado Channing Tatum estaba mirando a la cámara, todo caliente como la mierda. ―Hey. ¿Qué estás haciendo aquí? ― 46 Como los pequeños y brillantes, ojos luchaban por enfocar, el ―Boss― se veía como si le hubiera dado una mamada a un donut en polvo. ―Tengo algo para ti.― ―¿Más? Oh, Dios mío, ¿cómo lo sabes? Sólo he dejado dos onzas y yo…― Connors, también conocido como C-Rider, se movió rápido, dando tres pasos hacia adelante, arrojando su brazo a lo ancho, y moviendo el cuchillo en un círculo que termino en el lado de la cabeza del Fore-lesser. La hoja de acero entró
  • Lover At Last profundamente, cortando el hueso más blando del templo, perforación la materia gris en la marcha. El Fore-lesser entró en una crisis, tal vez a causa de la lesión... lo más probable es que sus glándulas suprarrenales bombearan un millón de cc de santamierda en su torrente sanguíneo y esas cosas no se mezclan bien con la cocaína. A medida que el mierdecilla se dejó caer de su silla y emprendió su camino hacia el suelo, el cuchillo se quedó con Connors, desenganchándolo de esa parte del cráneo, la hoja marcada con sangre negra. Connors reunió la mirada sorprendida de su ahora ex superior, y se sentía bien acerca de esta promoción que él había paso. El propio Omega había venido a él y le ofreció el puesto de trabajo, sin duda, reconociéndo, como todos ellos lo hicieron, que un patinador punk no era quien quería a cargo de una organización más grande que un juego de póquer. Sí, claro, el chico había sido útil en el crecimiento de las filas. Pero la cantidad no era calidad, y no necesitaba ser del Ejército, Armada, Fuerza Aérea o la Marina para ver que la Sociedad Lessening estaba siendo invadida por jóvenes con Trastornos de Déficit de Atención/Hiperactividad fuera de la ley. Es difícil promover cualquier tipo de programa con ese tipo de tropa, a menos que tuvieran una verdadera mierda profesional a cargo. Razón por la cual el Omega había puesto todo esto en movimiento. 47
  • Lover At Last ―¿Qu-qu-qu-― ―Usted fue despedido, hijo de puta.― La parte final del retiro forzado vino con otro movimiento punzante, él tomó esa hoja y la condujo a la derecha y al centro del pecho. Con un pop! y un espectáculo de humo, el cambio de régimen se había completado. Y Connors era el jefe de todo. La Supremacía le hizo sonreír por un momento, hasta que sus ojos se abrieron por la habitación. Por alguna razón, pensó en ese comercial Febreze, aquel en el que había mierda en algún lugar, spray como locos y arrastre de ―personas reales, no actores― en la escena para olfatear alrededor. Hombre a excepción de los remanentes de la comida― lo cual era una ironia porque sus asesinos no comían ― todo estaba en forma: el moho en el techo, los molestos muebles, el goteo encima en el lavabo... y sobre todo la mierda que se fue junto a una adicción a múltiples sustancias químicas, como jeringas, cucharas, incluso el de dos litros de botellas de Sprite laboratorio de metanfetamina en el rincón. Esto no era un centro de poder. Esta era una casa de crack común. 48
  • Lover At Last Connors se acercó y cogió el teléfono celular del mierdecilla. La pantalla estaba rota y había una especie de parche adhesivo en la parte posterior. La cosa no estaba protegida por contraseña, y cuando entró en la sección de mensajes, todo tipo de lame-culos habían dinamitado el teléfono, los textos, bla-bla-blah felicidades sobre la ceremonia de inducción que estaba pasando esta noche. Pero el Fore-lesser no lo había sabido. No era su acto. Connors no iba a tomar represalias, sin embargo. Esas duchas vaginales pardas husmeando sólo estaban tratando de mantenerse con vida y le chuparían la polla a cualquiera para seguir respirando: Él tenía la plena confianza de que esto sucedería y él estaba esperando. Los espías tenían su propósito en el gran esquema de las cosas. Y, hombre, había trabajo por hacer. Por lo que había descubierto durante su propio corto período de besa-culo, la Sociedad Lessening tenía unos pocos activos que quedaban en términos de armas o municiones o materiales. Sin dinero, porque lo que vino de robos insignificantes había subido por la nariz de la mierdecilla, o en el brazo. Ninguna lista maestra del Salón de la Fama, ninguna organización de tropas, sin entrenamiento. La Gran cantidad de reconstrucción tenía que suceder rápido. 49
  • Lover At Last Una corriente de aire frío se disparó en la habitación, y Connors se dio la vuelta. El Omega había llegado de la nada, las malvadas ropas blancas brillando intensamente, la sombra debajo negra que parecía una ilusión óptica. La repulsión que pasó por Connors era algo que él sabía que también iba a tener que acostumbrarse. El Omega siempre disfrutó de una relación especial con su Fore-lesser y tal vez Por ese motivo las palabras rara vez habían durado mucho. Por otra parte, dado lo que él tomó... ―Me hice cargo de él―, dijo Connors, asintiendo hacia la marca de quemadura en el suelo. ―Lo sé, ― respondió el Omega, la deformación de voz a través del aire fétido y frío. En el exterior, una ráfaga de viento sopló nieve contra las ventanas, la brecha sobre un umbral dejaba algunos cm de copos de nieve. Al entrar en el espacio, cayeron al suelo en un resplandor, la temperatura fría suficiente para sostenerlos, gracias a la presencia del maestro. ―Él está de vuelta a casa.― El Omega se adelantó en un borrón, sin evidencia alguna de que las piernas se le movieran. ―Y estoy muy contento.― 50
  • Lover At Last Connors obligo a sus pies a no moverse. No había ningún lugar para correr, nada para escapar, sólo tenía que pasar por lo que iba a ocurrir a continuación. Al menos se había preparado para esto. ―Tengo algunos nuevos reclutas para ti.― El Omega se detuvo. ― ¿De veras?― ―Un homenaje, por así decirlo.― O más bien un punto final definitivo para esta mierda: Tenía que salir pronto, y él había planeado cuidadosamente estos dos eventos juntos. El Omega, después de todo, le gustaban sus juguetes, pero aún más le gustaban su sociedad y su propósito de eliminar vampiros. ―Tu complacencia no tiene fin― susurró el Omega mientras acortaba cm. ―Yo sí creo que nos vamos a llevar bien... Sr. C. ― 51
  • Lover At Last 52 Capítulo 4 Traducido por Blay Rlhdn La Elegida Layla había existido en su propio cuerpo sin ningún compromiso físico por la integridad de su existencia. Nacida en el Santuario de La Virgen Escriba y entrenada en la enrarecida tranquilidad y la paz sobrenatural de allí, ella nunca había conocido el hambre, o la fiebre, o dolor alguno. Ni calor ni frio, ni
  • Lover At Last contusiones, ni conmoción cerebral, ni contracturas. Su cuerpo había sido, como todas las cosas de la madre de la especie, lo más sagrado de la raza. Siempre pacifico, un modelo de perfecto funcionamiento al más alto nivel. ― Oh Dios― Trago saliva mientras salió disparada de la cama y se lanzo hacia el baño. Sus pies descalzos resbalaron sobre el mármol cuando se tiro de rodillas, agarro la taza del retrete y inclinándose metió la cara en el agujero del inodoro. ―Solo hazlo― Ella jadeo cuando las nauseas recorrieron su cuerpo hasta los dedos de los pies y se agarro al suelo. ―por favor… Por el amor de la Virgen Escriba…― Si tan sólo pudiera vaciar el contenido de su estómago, sin duda, la tortura cedería. Tomando la Iniciativa, con sus dedos medios en la garganta, ella empujo con tanta fuerza que se ahogo. Pero ese era el punto de esto. No había cooperación de su diafragma, no salía la podrida carne grasienta de su estomago… no es que ella realmente hubiera comido eso, o cualquier cosa por…. ―¿Cuánto tiempo había pasado? Días. Tal vez ese era el problema. Envolviendo su brazo alrededor de sus caderas ella apoyo su frente contra el filo del frio inodoro e intento respirar 53
  • Lover At Last superficialmente, porque el aire pasando arriba y abajo por su garganta empeoraba las ganas de vomitar. Pocos días antes, cuando ella había estado en su necesidad, su cuerpo había tomado el control, el impulso de aparearse era suficientemente fuerte para acabar con todos los pensamientos y las emociones. Aquella supremacía, sin embargo, había pasado rápidamente y de la misma manera tenía los dolores del emparejamiento, en resumen su piel y sus huesos los sentía como la parte trasera de su cerebro. La balanza se inclinaba hacia atrás una vez más. Renunciando, se incorporo de nuevo con cuidado colocando sus hombros contra los fríos azulejos de mármol de la pared. Considerando como se sentía de enferma, su única conjetura era que estaba perdiendo el embarazo. Ella nunca había visto a nadie en El Otro Lado pasar por esto. -― ¿era normal esta enfermedad en este lado?― 54
  • Lover At Last Cerró los ojos y deseó poder hablar con alguien acerca de todo esto. Sin embargo, muy pocos sabían de su condición y por el momento tenía que mantener las cosas de esa manera. La mayoría desconocían por completo que había pasado por su necesidad o que había sido cubierta. El período fértil del Autum había llegado primero, y en respuesta, la hermandad se había dispersado por todas partes para que no hubiera ninguna posibilidad de estar expuestos a las hormonas. Por una buena razón, como había aprendido de primera mano. Cuando habían regresados todos en la mansión a sus habitaciones? El suyo propio había pasado, y ningún residuo hormonal había sido detectado en el aire por los demás porque justo acababa de pasar el de Autum. La intimidad de la habitación no iba a durar todo el embarazo si es que seguía pese a todo. Por un lado su estado se podría detectar por otros, especialmente machos, que estas adaptados especialmente para ese tipo de cosas. Por otro lado a ella después de un tiempo se le empezaría a notar. Excepto si se sentía tan mal, ¿cómo es que podría sobrevivir el pequeño? 55
  • Lover At Last Como una vaga sensación de tirantez se acomodó en su vientre, al igual que su pelvis que se estaba retorciendo como un tornillo invisible. Ella trató de despejar a su mente en algo, cualquier cosa que no fueran sus sensaciones físicas. Unos ojos del color del cielo nocturno vinieron a ella. Ojos penetrantes, ojos que miraban desde un rostro que estaba ensangrentado y distorsionada... e incluso así bello en su fealdad. Bien, esto no la hacía mejorar. Xcor, líder de la banda de bastardos. Un traidor en contra del rey, un hombre perseguido por la ley que era enemigo de la Hermandad y de los Vampiros en todos sitios. El guerrero feroz que había nacido de una madre noble que no lo quería por su rostro, y un padre desconocido, que nunca había reclamado su paternidad. Una carga no deseada arrastrando los pies por orfanatos hasta que había entrado en el campamento de entrenamiento del Bloodletter en el Viejo Mundo. Un luchador despiadado entrenado en ella con eficiencia, y luego, en su madurez, un maestro en matar que recorría el país con una banda de luchadores de élite encabezados por el propio Bloodletter y después Xcor y nadie más. El rastro de información en la biblioteca del Otro Lado terminó allí, porque ninguna de las Elegidas actualizó nada más. El resto, sin embargo, podría llenarlo por sí misma: La Hermandad creía que el atentado contra la vida de Wrath había sido hecho por Xcor , y ella después había oído que había infiltrados dentro del glymera que trabajan con el guerrero Xcor. Un hombre traicionero, brutal, sin 56
  • Lover At Last conciencia, sin lealtad, no había salvación para él, sin embargo, cuando ella lo había mirado a los ojos, cuando ella había estado en su presencia, cuando ella había, sin saberlo, alimentado a este nuevo enemigo ... ella se había sentido como una mujer completa por primera vez en su vida. Porque él había mirado a ella, no agrediéndola, pero ―detén eso―, dijo ella en voz alta. ―Deja de hacer eso ahora mismo―. Como si la joven saliera de un armario o algo así, se obligó a ponerse en pie, cogió la bata de su lado y decidió salir de su habitación y salir hasta llegar a la cocina. Un cambio de escenario es lo que necesitaba, y coger algo de comida aunque solo fuera para dar a su estomago algo que expulsar. 57 Al salir, ella no comprobó su pelo o su cara en el espejo. No se quejó sobre la forma en que su túnica cayó. No perdió ni un momento en preocuparse que de sus sandalias estuvieran idénticas. Tanto tiempo que había perdido en el pasado en los más mínimos detalles de su apariencia. Hubiera servido mucho mas estudiar o formarse a sí misma en una vocación. Pero no lo había hecho. No estaba permitida esa actividad en una Elegida. Cuando salió al pasillo, ella tomó una respiración profunda, se estabilizó y comenzó a caminar en dirección al estudio del rey.
  • Lover At Last Más adelante, Blaylock, hijo de Rocke, estalló en el pasillo de las estatuas, las cejas hacia abajo apretado, con el cuerpo vestido de cuero desde la parte superior de los hombros a las suelas de sus enormes botas. Se estaba adelantando revisando sus armas una por una, sacándolas de la funda y abrochándolas. Layla se detuvo en seco. Y cuando el hombre finalmente la miró, fue abriendo los ojos cada vez más. Su pelo rojo intenso y con los hermosos ojos azul zafiro, el aristócrata era completamente un luchador de la hermandad, pero él no era un bruto. No importaba que pasara la noche patrullando, el se mantenía como un completo caballero educado e inteligente de comportamiento fino y cortes. 58 Así que no fue una sorpresa que incluso en su prisa, se inclinó ligeramente por la cintura a modo de saludo formal antes de retomar su carrera por la escalera de honor. En su descenso del vestíbulo, la voz de Qhuinn llego hasta ella. Yo estoy enamorada de alguien.... Layla hizo uso de su nuevo hábito de maldecir en voz baja. Este triste estado entre los guerreros y el embarazo no era de ayuda.
  • Lover At Last Pero la suerte estaba echada. Y todos iban a vivir con las consecuencias. ********************************** Cuando Blay golpeó la escalera, sintió que estaba siendo perseguido, y que estaba loco. Nadie que era una amenaza, estaba detrás de él. No había ningún destripador con una máscara de Jason, o algún bastardo enfermo en un feo suéter de Navidad con cuchillas en los dedos, o payaso asesino... Sólo una-probablemente embarazada Elegida que casualmente se ha pasado unas buenas doce horas tirándose a su ex mejor amigo. 59 No había problema. Al menos, no debería haber habido ningún problema. El problema era que cada vez que veía a esa mujer, él sentía que recibía un puñetazo en el estómago. Lo que era otro caso de locura. Ella no había hecho nada malo. Ni tampoco Qhuinn. Si bien, Dios, si ella estaba embarazada... Blay paso todos esos pensamientos felices a un segundo plano mientras cruzaba a través del vestíbulo corriendo. No había tiempo de psico-analizarse,
  • Lover At Last incluso si era sólo para sí mismo. Cuando Vishous le pidió su noche libre y le dijo que estuviera equipado en cinco minutos, no era porque las cosas fueran bien. No le había dado detalles durante la llamada telefónica, no se las había pedido. Blay había tomado sólo un momento en mandar un SMS a Saxton y luego se había cargado de acero y cuero dispuesto a todo. En cierto modo, esto era bueno. Pasar la noche leyendo en su habitación había resultado ser una tortura, y aunque él no quería que nadie estuviera en problemas, al menos eso le entretenía con alguna actividad. Un estruendo a través de el vestíbulo, el se encontró cara a cara con el camión de la Hermandad. La cosa estaba equipado para verse auténticamente humano, deliberadamente pintado con un logo rojo AAA imitando al nombre del Remolque de Murphy. Número de teléfono falso. Falso lema de: ―Estamos dispuestas siempre para ti― Mierda. A menos que, por supuesto, el ―tú―, fuera uno de la Hermandad. Blay saltó al asiento del copiloto y se encontró Tohr , V, detrás del volante. ―Viene Vishous?― 60
  • Lover At Last ―Solos tu y yo, los chicos están todavía trabajando en las pruebas de balística de la bala―. El hermano apretó el acelerador, el motor diesel rugió como una bestia, las luces oscilaban en círculo alrededor de la fuente del patio y miro entre la línea de vehículos alineados un espacio entre los ejes de las ruedas. Blay comprobó así los vehículos e hizo los cálculos sobre el que faltaba, Tohr dijo: ―Son Qhuinn y Jhon. ― Tapas Blay se quedó con los parpados cerrados por una fracción de segundo. 61 ― ¿qué pasó?―. ―Yo no sé mucho. John llamó a V para que le ayudara en una emergencia.― El Hermano miró. ―Y tú y yo son los únicos libres―. Blay tomó el tirador de la puerta, listo para hacer reventarla y desmaterializar la mierda de ahí. ―¿Dónde están ellos?―
  • Lover At Last ―Cálmate, hijo. Ya conoces las reglas. Ninguno de nosotros puede estar solo, así que pon el culo en el asiento o yo voy a joder mi maldito protocolo. ― Blay dio un puñetazo en la puerta, golpeando con tanta fuerza que la punzada de dolor en la mano le aclaro la cabeza un poco. Jodida banda de hijos de puta, calambres en todos ellos y el hecho de que la norma tenía sentido sólo le molestaba aun más. Xcor y sus muchachos habían demostrado ser astutos, agresivos y totalmente sin moral. No es exactamente el tipo de enemigo con el que querías encontrarte si estabas solo. Pero vamos. Blay agarró el teléfono, con la intención de escribir un SMS a John, pero se detuvo porque no quería distraer a los chicos para tener más detalles. ―¿Hay alguien que pueda llegar a ellos rápidamente?― ―V reunió a los otros en el centro de entrenamiento y nadie puede salir de allí. ― ―Maldita sea―. 62
  • Lover At Last ―Voy a conducir tan rápido como puedo, hijo.― Blay asintió con la cabeza, con tal de no parecer tan grosero. ― ¿Dónde y a qué distancia están?― ―De quince a veinte minutos. Y lejos, más allá de los suburbios―. Mierda. Mirando por la ventana y viendo caer la nieve, se dijo que si John estaba enviando mensajes de texto, era porque estaban vivos, y gracias a Dios, el había pedido un camión de remolque, no una ambulancia. Por lo que sabía, que tenía una rueda pinchada o un parabrisas roto y poniéndose histérica no iba a llegar antes ni a mejorar las desgracias, si había otro resultado distinto. ―Lo siento si soy un lastre―, murmuró Blay, cuando el hermano se dirigió a la carretera. ―no tienes que disculparte por estar preocupados por ellos hijo― Hombre, Thor estaba en lo cierto con eso. Como era tarde, ya entrada la noche, En Northway no había coches, sólo uno o dos los conductores de alambre que iban como murciélagos del infierno. La grúa 63
  • Lover At Last no se quedaría en el sitio por mucho tiempo. A unos ocho por kilómetros más adelante, se desviaron por una salida muy al norte de la ciudad de Caldwell, en una zona suburbana que se sabía que era de mansiones, ni ranchos, ni Mercedes, ni Mazdas. ―¿Qué demonios están haciendo aquí?―, Preguntó Blay. ―La investigación de esos informes.― ―¿Acerca de lessers?― ―Sí―. Blay negó con la cabeza a su paso por muros de piedra tan altos y gruesos como líneas de defensa y las puertas con muchas filigranas de hierro forjado que estaban cerradas a los extraños. De repente, él tomó una respiración profunda y relajada. Los aristócratas que se movían de nuevo en la ciudad estaban asustados y Vivian evidentemente con una menor actividad en todo lo que les rodeaba, lo cual no quiera decir que los asesinos estuvieran en realidad saltando desde detrás de estatuas del jardín o escondiéndose en sus sótanos. Esto no era un acontecimiento vital, era mecánico. 64
  • Lover At Last Blay se frotó la cara y apago su interruptor de pánico de su interior. Al menos hasta que llegaron al otro distrito y encontraron el accidente. Al doblar una curva del camino, había un par de luces traseras de color rojo brillante fueras del camino y bocabajo. Mierda esto era sólo un problema mecánico. Blay saltó antes de que Tohr incluso hubiera comenzado a detenerse, desmaterializándose directamente al Hummer. ―Oh, Dios, no,― él gimió al ver a dos agujeros en el parabrisas delantero, la clase de cosas que sólo podría ser hecha por un par de cabezas al atravesar la luna delantera. 65 Salió disparado a través de la nieve, se dirigió hacia la puerta del lado del conductor, el dulce picor del gas aguijoneaba en su nariz, el humo del motor haciéndolo parpadear y un silbido agudo cortó a través de la noche por la izquierda. Mirando alrededor, Blay buscaba en el nevado paisaje... y encontró dos cuerpos descomunales a unos veinte metros de distancia, agrupados en la base de un árbol casi del tamaño del que el Hummer se había quedado colgado. Luchando a través de los obstáculos, Blay corrió y cayó de rodillas. Qhuinn estaba tirado en el suelo, con las piernas largas y pesadas extendidas, su parte superior del cuerpo en el regazo de John. El macho se limitó a mirarlo con sus ojos dispares, sin moverse, sin hablar.
  • Lover At Last ―¿Está paralizado?― Exigió Blay, mirando a John. ―No que yo sepa―, respondió secamente Qhuinn. Creo que él tiene una conmoción cerebral, Afirmó John. ―Yo no― Voló por el capó de su coche y salió disparado a este árbol. 66 ―He pasado por la mayor parte de árboles― Y he tenido que sujetarlo desde entonces. ―¿Qué me está ocultando?― ―¿Cómo vamos, muchachos?―, Dijo Tohr mientras iba hacia ellos crujiendo sus botas al aplastar las laminas de hielo. ―¿Accidentados?―
  • Lover At Last Qhuinn se empujo liberándose de John y saltó poniéndose en pie. ―No ninguno lo estamos― En ese momento, el equilibrio del chico estaba tan flojo que se balanceo con tanta fuerza que Tohr tuvo que cogerlo. ―Vas a esperar a que traiga la camioneta―, dijo el hermano torvamente. ―Al diablo con eso― Tohr sacudió al tipo enfrente quedando cara a cara. ―Disculpe, hijo. ¿Qué dijiste? Porque sé que no quieres boicotearme, ¿o sí? Ok, De acuerdo. Blay sabía de primera mano que había pocas cosas de las vida Qhuinn se retractara. Dicho esto, el hermano, un hombre respetado, que estaba más que dispuesto a terminar el trabajo que había comenzado el pino, se puso a ello. Qhuinn miró a su arruinado SUV. ―Lo siento. Mala noche. Tuve un mareo durante una fracción de segundo. Estoy bien―. 67
  • Lover At Last Como era típico en Qhuinn, el muy cabrón se soltó y se alejó en dirección a la pila humeante de metal que antes manejaba como si se hubiera desprendido de sus heridas por voluntad. Dejando a todos los demás atrás. Blay se puso de pie y se obligó a concentrarse en John. ―¿Qué pasó?― Gracias a Dios por el lenguaje de signos, sino que le dio algo a lo que mirar, y por suerte, John tomó su tiempo completando los detalles. Cuando la narración había terminado, Blay sólo podía mirar a su amigo. Pero vamos, no era como si alguien pudiera hacer esa mierda. No es cuando es alguien que les gustaba, en todo caso. 68 Tohrment se echó a reír. ―Sacó un Hyslop, es lo que estaba diciendo―. ― No estoy seguro de saber qué es eso― cortó Blay Tohr se encogió de hombros y siguió el camino de Qhuinn a través de la nieve, haciendo un gesto con el brazo hacia el accidente. ―Justo aquí. Esta es la definición de un Hyslop-precipitado por tu chico dejando las llaves en el arranque.― No es mi chico, se dijo Blay a sí mismo. Nunca lo ha sido. Nunca lo será.
  • Lover At Last Y el hecho de que le dolía más que cualquier otro tipo de conmoción cerebral era algo que, como tantas otras cosas, se mantenía en silencio al respecto. A un lado y fuera del resplandor de los faros, Blay se quedó atrás y vio como Qhuinn se agachó por la puerta del conductor y maldijo en voz baja. ―Sucio. Muy sucio―. Tohr reviso en el asiento del pasajero. ―Oh, mira, una pareja.― ―Creo que están muertos.― ―En serio. ¿Qué le dio esas idas, el hecho de que no se mueven o que este tipo de aquí no tiene la parte izquierda de la cara? ― Qhuinn se enderezó y miró a través del eje. ―Tenemos que enderezarlo y remolcarlo.― ―Y yo que pensaba que íbamos a quemar masmelows―, dijo Tohr. ―¿John? ¿Blay? Vengan aquí―. Los cuatro se alinearon hombro con hombro entre las parejas de neumáticos y marcaron sus posiciones con sus botas en la nieve. Cuatro pares de manos 69
  • Lover At Last palmearon los paneles; cuatro cuerpos se apoyaron listos; cuatro pares de hombros se pusieron rectos. Una sola voz, la de Tohr, se escucho. ―A la de tres. Una. Dos. Tres― El Hummer ya había tenido una mala noche, y esto lo hizo gemir en voz tan alta que un búho se espanto a través de la carretera y un par de ciervos huyeron saltando sobre los cascos a través de los árboles. Por otra parte, la camioneta no era la única maldición. Todo el mundo estaba como George Carlin bajo el peso muerto mientras trabajaban para levantar a peso todo ese acero. Las leyes de la física son impasibles sin embargo, y como el cuerpo de Blay estaba tenso, todos sus músculos apretaban contra sus huesos, volvió la cabeza y cambió su posición. Estaba de pie al lado de Qhuinn. Justo al lado del hombre. Los Ojos de Qhuinn estaban enfocados hacia el frente, sus labios retraídos de sus colmillos, con una expresión feroz, resultado del esfuerzo sobrehumano... Estaba cerca de cómo era cuando llegó. Santo inadecuado, Batman. Y tan malo como era este hecho no hizo nada para cambiar su línea de pensamiento. 70
  • Lover At Last El problema era que Blay sabía por experiencia propia lo que un orgasmo hacía a ese hombre, aunque no porque él hubiera sido uno de los moldes que pasaron por su recipiente. Oh, no. Nunca le había ofrecido follar. El macho que metía su polla en todo lo que tenía vida y tal vez algunos objetos inanimados también pero nunca a Blay. Sí, porque ese gusto sexual exquisito que había llevado a Qhuinn a follarse a todos en Cadwell entre los 20 y los 28 años había excluido a Blay mandándolo al fondo de la piscina de mierda. ―se está…empezando a mover...― Tohr apunto. ― ¡Métanse debajo!― 71 Blay y Qhuinn bruscamente pasaron a la acción, liberándose de sus agarres, agachándose, empujando sus hombros bajo el filo de la cubierta. Uno frente al otro, sus ojos se encontraron cuando su aliento explotó fuera de su boca, su muslo entrando en acción, sus cuerpos enfrentándose en una guerra contra todo el peso que el frío y duro gracias a la resbaladiza nieve. Su poder añadido estaba en el punto de inflexión para darle la vuelta. Formando un eje con los neumáticos opuestos y cuatro toneladas de carga del Hummer comenzó a moverse entre, haciéndose más y más ligero. ¿Por qué demonios Qhuinn estaba mirándole de esa manera?
  • Lover At Last Esos ojos, ese par de azul y verde, estaban fijos en los de Blay y no se movían. Tal vez fue sólo como punto de concentración, quizás estaba concentrado en realidad sólo en las dos pulgadas de frente en la cara de Blay acababa de pasar a estar en el lado más alejado de eso. Tenía que ser... ― ¡parad, muchachos!― Llamo Tohr. ― ¿O vamos a darle la vuelta a esta maldita cosa de nuevo?― 72 Blay soltó el eje, y hubo un momento de suspensión, una fracción de segundo en que lo imposible pasó, dónde un SUV de ocho mil libras perfectamente equilibrado en el filo de dos ruedas, donde lo que había sido insoportable... se convirtió estimulante. Y todavía Qhuinn lo miraba fijamente. A medida que el Hummer aterrizó con un rebote de las cuatro ruedas, Blay frunció el ceño y se alejó. Cuando miró de nuevo... Los ojos de Qhuinn estaban exactamente donde habían estado.
  • Lover At Last Blay se inclinó y susurró, ―¿Qué?― Antes de que hubiera algún tipo de respuesta, Tohr se acercó y abrió la puerta de la camioneta del lado. El olor de la sangre fresca flotaba sobre la brisa. ―El hombre, incluso estando muerto, no estoy seguro de que vayas a quererlo aquí. La limpieza de esta va a ser una putada. ― Qhuinn no respondió, parecía haberse olvidado de todo el comercial de Mayhem Allstate. Él se quedó allí, mirando a Blay. ¿Tal vez el hijo de puta había terminado el levantamiento? 73 ―¿Cuál es tu problema?― Repitió Blay. ―Voy a traer el plano―, dijo Tohr cuando comenzó a ir al otro vehículo. ―Vamos a dejar los cuerpos justo donde se encuentran, podemos deshacernos de ellos en el camino a casa. ― Mientras tanto Blay sintió como John hizo una pausa mirándolos a ambos, algo que a Qhuinn naturalmente pareció no importarle.
  • Lover At Last Con una maldición, Blay resolvió el problema corriendo hacia el camión y caminando junto a Tohr sosteniendo el extremo del hummer. El fue a la rueda del cable y lo agarro para poder liberar el cable. Tenía la sensación de que sabía lo que estaba en la mente de Qhuinn, y si estaba en lo cierto, el chico debería mejor callar y dejar pasar la mierda de nuevo. No quería oírlo 74
  • Lover At Last Capitulo 5 Traducido Por Vampi Mayb A medida que Qhuinn estaba en el fuerte viento contemplando a Blay conectar el Hummer, nieve suelta voló por encima de sus botas, silenciosamente, el peso suave oscureciendo poco a poco la parte superior con puntas de acero. Al mirar hacia abajo, tenía la vaga idea de que si se quedaba donde estaba el tiempo suficiente, sería completamente cubierto por la misma, de la cabeza a los pies. Lo malditamente raro era que él pensara en eso. El rugido de la plataforma del motor trajo su cabeza de vuelta a la realidad, sus ojos desplazándose en el entorno, comenzó a arrastrarse y en su recorrido iba arruinado la capa de nieve. Blay era el que hacia el trabajo de extracción, el macho de pie al lado, vigilando y controlando la velocidad del drenaje de modo que no hubiera presión indebida puesta sobre los diversos componentes mecánicos de este automóvil siendo un buen Samaritano. Con Cuidado. Controlado. 75
  • Lover At Last Con el fin de parecer casual, Qhuinn se acercó a Tohr y fingió que él, como el Hermano, estaba controlando el progreso de la elevación. No. Se trataba de Blay, por supuesto. Siempre había sido sobre Blay. Tratando de añadir toda la indiferencia posible, cruzó los brazos sobre el pecho-, pero tuvo que bajarlos de nuevo ya que el hombro magullado gritó. ―Lección aprendida―, dijo para hacer conversación. Tohr murmuró algo, pero que lo condenen si lo oyó. Y maldición si podía ver algo más que a Blay. Ni por un instante. Ni Por un aliento. Ni Por un latido de corazón. Mirando a través de los remolinos de nieve, se maravilló de cómo alguien que lo sabía todo sobre él, que vivía al final del pasillo, que comía y trabajaba contigo y dormía en el momento mismo que tú... podría llegar a ser un extraño. Por otra parte, y como siempre que era la distancia emocional, no importaba tener el mismo trabajo, o vivir bajo-el-mismo-techo de mierda. La cuestión era que Qhuinn se sentía como que quería explicar las cosas. Por desgracia, y a diferencia de la puta de su primo, Saxton el Chupapollas, no tenía el 76
  • Lover At Last don de la palabra y las cosas complicadas del centro de su pecho estaban haciendo esa tendencia a mudo peor. Después de una última rutina, el Hummer estaba arriba en la tierra, y Blay comenzó a correr la cadena dentro y fuera del tren de aterrizaje. ―Está bien, ustedes tres tomen este pedazo de chatarra de nuevo―, dijo Tohr cuando ráfagas de nieve comenzaron a caer de nuevo. Blay se congeló y miró al hermano. ―Vamos a pares. Así que necesito irme contigo ―. 77 Como si él estuviera listo para replicar. ―¿Has visto lo que tenemos aquí? Un trozo de chatarra incapacitada con dos personas muertas. ¿Crees que es una situación de juego-sobre-quien-pierde? ― ―Ellos pueden manejar―, dijo Blay en voz baja. ―Los dos estarán ajustados.― ―Y contigo son aún más fuertes. Yo me voy a desmaterializar a casa. ―
  • Lover At Last En el tramo de silencio que siguió, la línea recta que iba del culo de Blay hasta la base de su cráneo era el equivalente a un dedo medio. No al hermano, sin embargo. Qhuinn sabía exactamente para quién era. Las cosas se trasladaron rápidamente a partir de entonces, el SUV consiguiendo ser asegurado, Tohr partiendo, y John saltando detrás del volante de la plataforma. Mientras tanto, Qhuinn dio la vuelta a la puerta del lado del pasajero del camión, abriendo la manivela, y se quedó a un lado, esperando. Al igual que un posible caballero, supuso. 78 Blay se acercó, al acecho a través de la nieve. Su rostro era como el paisaje: frío, cerrado, inhóspito. ―Después de ti―, murmuró el tío, sacando un paquete de cigarrillos y un encendedor de oro elegante. Qhuinn inclinó la cabeza brevemente en un movimiento de cabeza, y luego arrastró los pies dentro, deslizándose sobre la banqueta hasta que rozó el hombro de John.
  • Lover At Last Blay se metió en último cerró la puerta y bajo la ventanilla, colocando el extremo encendido de su ataúd clavo justo en la abertura para mantener el olor hacia afuera. La plataforma llevo todo el peso de la conversación de unos buenos cinco kilómetros o así. Sentado en medio de lo que solían ser sus dos mejores amigos, Qhuinn miró por el parabrisas y contó los segundos entre los golpes intermitentes de los limpiaparabrisas... tres, dos... uno... arriba y hacia abajo. Y... tres, dos... uno... hacia arriba y abajo. 79 Había nieve apenas lo suficiente en el aire para exigir el esfuerzo. ―Lo siento―, le espetó. Silencio. Excepto por el rugido del motor en delante de ellos y el estruendo ocasional de una cadena en la parte posterior cuando golpeaban un bache. Qhuinn lo miró, como haciéndolo entender, Blay parecía como si estuviera masticando metal. ―¿Estás hablando conmigo?―, Dijo el tipo con brusquedad.
  • Lover At Last ―Sí. Yo lo estoy ―. ―No tienes nada de qué disculparte.― Blay apuñalo el cigarrillo en el cenicero del salpicadero. Y encendió otro. ―Por favor, deja de mirarme.― ―Yo sólo...―Qhuinn se llevó una mano por el pelo y le dio un tirón a la mierda. ―Yo no... Yo... no sé qué decir acerca de Layla…― La cabeza de Blay giró bruscamente. ―Lo que hagas con tu vida no tiene nada que ver conmigo…― 80 ―Eso no es cierto―, dijo Qhuinn en voz baja. ―Yo…― ―¿No es cierto?― ―Blay, escucha, Layla y yo...― ―¿Qué te hace pensar que quiero oír una sola palabra acerca de ti y ella?― ―Sólo pensé que tú podrías necesitar algo de... no sé, el contexto o algo así.―
  • Lover At Last Blay simplemente lo miró fijamente durante un momento. ―¿Y por qué es exactamente qué Crees que yo deseo saber el ―contexto――. ―Porque... yo pensé que podrías encontrarte... como, molesto. O algo así. ― ― ¿Y eso por qué sería?― Qhuinn no podía creer que el tipo quería que lo dijera en voz alta. Mucho menos en frente de otra persona, incluso si era John. ―Bueno, porque, tu sabes.― Blay se inclinó, su labio superior descubriendo sus colmillos. ―Sólo para que quede claro, tu primo me da lo que necesito. Todo el día. Todos los días. ¿Tú y yo? ― Él hizo un gesto de ida y vuelta entre ellos con el cigarrillo. ―Trabajamos juntos. Eso es todo. Así que quiero que nos hagas un favor antes de que pienses que yo ―necesito― saber algo. Pregúntate a ti mismo: ―Si yo estuviera cocinando hamburguesas en McDonald’s, ¿le estaría diciendo al maldito tipo de la freidora esto? Si la respuesta es no, entonces cierra la boca―. Qhuinn volvió a centrarse en el parabrisas. Y considerando poner su rostro por sobre él. ―John, detente.― El guerrero miró al otro lado. Entonces comenzó a sacudir la cabeza. ―John, tira del freno. O lo haré por ti. ― 81
  • Lover At Last Qhuinn era vagamente consciente de que su pecho latía hacia arriba y hacia abajo y que sus manos se habían convertido en puños. ― ¡tira del freno!― Rugió mientras golpeaba el tablero de instrumentos suficientemente fuerte como para enviar a uno de los orificios de ventilación volando. El golpe contra la superficie plana al lado de la carretera y los frenos chirriando sonaron cuando su velocidad descendía. Pero Qhuinn ya estaba fuera de allí. Desmaterializándose, se escapó a través de esa rendija de la ventana, junto con una exhalación frustrada de Blay. 82 Casi de inmediato, volvió a formarse en el lado de la calle, incapaz de mantenerse en su estado molecular debido a que sus emociones estaban corriendo demasiado rápido a través de él. Poniendo una Shitkicker delante de la otra, caminó por la nieve, su necesidad para caminar ahogaba todo, incluyendo el dolor zumbante en ambos conjuntos de nudillos. En la parte posterior de su cabeza, algo sobre el tramo de la carretera era registrado, pero había demasiado ruido en su cráneo para que la específica se abriera paso. Ni idea de a dónde iba. Hombre esto estaba frío. información
  • Lover At Last ******************************************** Sentado en el módulo de carga, Blay se centró en el extremo encendido del cigarrillo, el pequeño resplandor naranja yendo y viniendo como una cuerda de guitarra. Supongo que le temblaba la mano. El silbido que se escucho a su lado era la manera en que John trataba de conseguir su atención, pero él lo ignoró. Por lo cual consiguió que le diera una palmada en el brazo. 83 Este es un camino realmente malo para él, John señalo. ―Me estás tomando el pelo, ¿verdad?― Murmuró Blay. ―Estás absolutamente bromeando. Él Siempre había querido un acoplamiento convencional, y va y embaraza a una Elegida… digo que es genial…― No, aquí, aquí mismo. John señaló al asfalto. Aquí. Blay movió los ojos en el parabrisas sólo porque estaba demasiado cansado para discutir. Al frente de la plataforma, los faros iluminando todo, el paisaje cubierto de nieve de un blanco cegador, la figura caminando al lado de la carretera proyectado una sombra.
  • Lover At Last Gotas rojas de sangre marcando el camino de las huellas. Las Manos de Qhuinn estaban sangrando desde el momento en que había golpeado el tablero. De repente, Blay frunció el ceño. Se incorporó un poco más alto. Como piezas de un rompecabezas que se hunden en sus ranuras apropiadas, los detalles al azar sobre dónde se encontraban, desde la curva de la carretera, a los árboles, a la pared de piedra al lado de ellos, se reunieron y completaron una foto. 84 ―Oh, mierda―. El conocimiento golpeo la cabeza de Blay. Cerró los ojos un momento, quería encontrar otra solución a esto, cualquier cosa con excepción de ir con él por allí. Se le ocurrió una gran y gorda NADA. En cuanto abrió la puerta, el frío se precipitó en el interior caliente de la cabina del camión. No le dijo nada a John. No había por qué. Cosas como salir a una nevada siguiendo a alguien era auto-explicativo.
  • Lover At Last Tomando una profunda calada, se abrió paso a través de la acumulación. El camino había sido arado antes, pero esto había sido muy temprano. Lo que significaba que probablemente tenía que actuar rápido. Aquí, en esta parte rica de la ciudad, donde la base fiscal era tan amplio como el césped laminado, era mejor creer que otra de esas maquinas de arados amarillas iban a venir justo antes del amanecer. No había necesidad de jugar esto en frente de los seres humanos. Especialmente con el par de ladrones, muertos-e-idos en el Hummer. ―Qhuinn, ― dijo ásperamente-. ―Qhuinn, para.― No le iba a gritar. No tenía la energía. Esta cosa..., sea lo que sea que hubo entre ellos, lo había dejado agotado hace mucho tiempo, y este enfrentamientocorriente-al-lado-de-la-carretera era sólo un episodio más para él que él no tenía fuerza. ―Qhuinn. En serio. ― 85
  • Lover At Last Por lo menos el tipo había frenado un poco. Y con un poco de suerte él estaba tan enojado, que él no pondría a todas las pistas de su ubicación juntas. Jesucristo, ¿cuáles eran las probabilidades?, Blay pensó mientras miraba a su alrededor. Era justo cerca de aquí aproximadamente kilómetro y medio dónde la Guardia de Honor había hecho su negocio y Qhuinn casi había muerto por los golpes. Dios, Blay recordó equiparse con lo necesario esa noche, un conjunto diferente de faros recogiendo una figura oscura esa vez sangrando en el suelo. Sacudiendo a sí mismo, le dio la oportunidad a este juego una vez más. ―Qhuinn―. El hombre se detuvo, sus Shitkickers plantadas en la nieve sin ir más lejos. Él no se dio la vuelta, sin embargo. Blay hizo señas a John para apagar los faros, y un segundo más tarde todo lo que tenía que enfrentar era el resplandor naranja sutil de las luces de estacionamiento del camión. Qhuinn puso las manos en las caderas y miró hacia el cielo, con la espalda inclinando la cabeza, el aliento escapando hacia arriba en una nube de condensación. 86
  • Lover At Last ―Regresa y entra al camión―. Blay dio otra calada y soltó el humo. ―Hay que seguir moviéndose…― ―Sé lo mucho que significa para ti Saxton―, dijo Qhuinn bruscamente. ―Lo entiendo. De verdad. ― Blay se forzó a decir: ―Bien―. ―Supongo... que oírlo en voz alta es aún un shock― Blay frunció el ceño en la penumbra. ―No lo entiendo―. 87 ―Sé que no lo haces. Y eso es culpa mía. Todo esto... es mi culpa―. Qhuinn miró por encima del hombro, su rostro fuerte y duro apretado con gravedad. ―Yo simplemente no quiero que pienses que estoy enamorado de ella. Eso es todo. ― Blay se aspiro de un golpe su Dunhill, pero no tenía suficiente aire para extraer de sus pulmones. ―Yo... lo siento…No entiendo... ¿por qué ...― Bueno, eso fue una réplica increíble.
  • Lover At Last ―Yo no estoy enamorado de ella. Ella no está enamorada de mí. No estamos durmiendo juntos. ― Blay se rió ásperamente. ―Una mierda―. ―Realmente es la verdad. Yo la atendí a ella en su necesidad porque quiero un hijo, y ella también y empezó y terminó ahí―. Blay cerró los ojos mientras la herida en su pecho estaba siendo abierta de nuevo. ―Qhuinn, vamos. Has estado con ella todo este último año. Te he visto, todo el mundo los ha visto juntos ― 88 ―Yo tomé su virginidad hace cuatro noches. Nadie había estado con ella antes de eso, incluyéndome a mí. ― Oh, había una imagen que necesitaba en su cabeza. ―Yo no estoy enamorado de ella. Ella no está enamorada de mí. No estamos durmiendo juntos. ― Blay no podía quedarse quieto por más tiempo, por lo que se paseaba alrededor de la nieve bajo sus botas embalaje. Y luego, de la nada, la voz de la Señora Iglesia de SNL le vino a la cabeza: Bueno, no es espeeeeeeeeeecial.
  • Lover At Last ―No estoy con nadie―, dijo Qhuinn. Blay volvió a reír con un borde de acero. ― ¿Como en una relación? Por supuesto que no. Pero no te voy a creer que te estás gastando tu tiempo sacando tapetes de ganchillo y ordenando alfabéticamente un estante de especias con la hembra―. ―No he tenido sexo en casi un año.― Eso lo detuvo en seco. Dios, ¿dónde diablos se fue todo el aire de esta parte del universo? 89 ―Mentira―, respondió Blay con una voz cascada. ―Tú estabas con Layla cuatro noches atrás. Como dijiste. ― En el silencio que siguió, la horrible verdad levantaba su fea cabeza de nuevo de su culo, el dolor haciendo imposible para él ocultar lo que había sido enterrado con tanta diligencia por los últimos días. ―Estabas realmente con ella―, dijo. ―Yo vi la araña de la biblioteca yendo y viniendo bajo tu cuarto.―
  • Lover At Last Ahora era el turno de Qhuinn de cerrar los ojos como si quisiera olvidar. ―Fue con un propósito.― ―Escucha...― Blay sacudió la cabeza. ―No estoy muy claro en qué me estás contando con todo esto. Quise decir lo que dije, yo no necesito ninguna explicación sobre lo que haces con tu vida. Tú y yo... crecimos juntos, y eso es todo. Sí, compartimos un montón de cosas en ese entonces, y estuvimos ahí uno para el otro cuando realmente importaba. Pero ninguno de los dos pueden encajar en la ropa que solía usar, y esta relación hay entre nosotros es lo mismo. No encaja en nuestra vida por más tiempo. Nosotros no... Encajamos más. Y escucha, yo no tenía la intención de obtener esta conversación en el camión, pero creo que necesitas estar claro en esto. ¿Tú y yo? Tenemos un pasado. Eso es todo. Eso es... todo lo que tendrás. ― Qhuinn desvió la mirada, con el rostro de nuevo en las sombras. Blay se obligó a seguir hablando. ―Sé que esta... cosa... con Layla es bueno para ti. O yo solo estoy conjeturando –pero cómo no iba a serlo, si está embarazada. ¿Para mí? Honestamente le deseo lo mejor a ambos también. Pero tu no me debes ninguna explicación, y lo que es más, yo no las quiero. He pasado de enamoramientos infantiles… y eso es lo que sentía por ti. En aquel entonces, era sólo un capricho, Qhuinn. Así que por favor cuidar de tu hembra, y no te preocupes porque me corte las venas porque has encontrado a alguien para amar. Como yo lo he hecho.― 90
  • Lover At Last ―Te lo dije. Yo no estoy enamorado de ella. ― Solo quedaba esperar, Blay pensó para sí mismo. Porque se acercaba. Esto era clásico en Qhuinn, aquí mismo. El varón era increíble en el campo. Y fiel al punto de la psicosis. Y listo. Y sexual hasta la locura. Y cientos de miles de otras cosas que Blay tuvo que reconocer que nadie más se le acercaba. Pero tenía un defecto grave, y que no era su color de ojos. No podía manejar las emociones. En absoluto. Qhuinn había corrido siempre de todo lo profundo, incluso si él no se movia. Podía sentarse justo en frente de ti y asentir con la cabeza y hablar, pero cuando las emociones más fuertes que él tenía, él se saldría fuera de su piel. Sólo tenias que verlo. ¿Y si tratabas de obligarlo a enfrentarlos? Bueno, eso no era posible. Nadie obligaba a Qhuinn a hacer nada. 91
  • Lover At Last Y sí, claro, había un montón de buenas razones para la manera que estaba. Su familia lo había tratado como una maldición. La Glymera mirando hacia abajo sobre él. Él no había tenido raíces en toda su vida. Pero sean cuales sean los factores de estrés, al final del día, el hombre quería correr de algo que era demasiado complicado, o cuando se requiera algo de él. Probablemente la única cosa que podría cambiar eso era un hijo. Así que sin importar lo que decía ahora, no había duda de que estaba enamorado de Layla, pero después de haber pasado por la necesidad de ella, y ahora a la espera de los resultados, estaba perdiendo la razón de la preocupación y alejándose de ella. 92 Y por lo tanto estaba de pie aquí a un lado de la carretera, parloteando acerca de cosas que no tenían un condenado sentido. ―Les deseo a ambos lo mejor―, dijo Blay, su corazón martilleando en su pecho. ―Honestamente lo hago. Realmente espero que esto funcione bien para los dos. ― En el tenso silencio, Blay se sacó del agujero en el que una vez más había caído, arañando su camino de regreso a la superficie, lejos de la agonía dolorosa, ardiente en el centro de su alma.
  • Lover At Last ―Ahora, ¿podemos entrar en el camión y terminar nuestro trabajo?―, Dijo de manera uniforme. Las manos de Qhuinn se levantaron brevemente a su cara. Luego agachó la cabeza, metió los nudillos sangrando en los bolsillos de su mono, y echó a andar por la superficie. ―Sí. Vamos a hacer eso. ― 93
  • Lover At Last Capitulo 6 Traducido por Manuel Manello BlackDaggerr ―Ohh mi dios, voy a correrme… ¡¡¡Voy a correrme !!!― Más allá del sur, en el centro de Caldwell, dentro del estacionamiento detrás del Iron Mask, Trez Latimer estaba feliz de escuchar la noticia de última hora –y no sorprendido. Pero nadie más en tricountry necesitaba la noticia. Al tiempo que se trabajaba a sí mismo dentro y fuera de la muy deseosa participante debajo de su cuerpo, la silencio besándola con fuerza, su lengua entrando a esa boca caliente, cortando ese innecesario comentario. 94
  • Lover At Last El auto en el que estaban, pequeño y oliendo al perfume de la mujer: dulce, picante y barato… Mierda, la próxima vez tenía que elegir a una voluntaria con un SUV o, mejor aún, un Mercedes S550 con espacio adecuado en la parte de atrás. Claramente, este producto Nissan no había sido construido para albergar a ciento veintitrés kilos follando hasta dejar sin sentido a una -medio desnudaasistente dental. O era una asistente legal? No podía recordar. Y tenía asuntos más importantes de que preocuparse. Abruptamente se movió rompiendo el beso, entre más se acercaba a su liberación, más se extendían sus colmillos desde la mandíbula superior – y no quería cortarla por error. El sabor de la sangre fresca podía llevarlo directo a una liberación distinta, una liberación más peligrosa y no estaba seguro de que alimentarse de ella fuera una buena idea – Un punto en eso-. Era una mala idea. Y no porque ella fuera una humada, alguien los observaba. Levantando la cabeza, miró por la ventana del asiento trasero. Como una sombra, sus ojos eran tres o cuatro veces más perspicaces que los de un vampiro normal, el fácilmente podía penetrar en la oscuridad. 95
  • Lover At Last Si, alguien estaba definitivamente comiendo palomitas y mirándolos desde la izquierda cerca de la entrada del personal. Hora de terminar con esto. Inmediatamente tomó el control, alcanzando entre sus cuerpos, encontrando el sexo de la chica y burlándola mientras seguía penetrándola, haciendo que se corriera muy fuerte, dejando caer la cabeza hacia atrás golpeándose contra la puerta. Ningún orgasmo para él. 96 Lo que sea, alguien merodeando alrededor había llevado su juego-y-diversión rápidamente a un territorio distinto lo que significaba que tenía que cortar la mierda. Incluso sin haberse corrido. Tenía un gran número de enemigos gracias a sus diversas asociaciones. Y luego estaban esas…complicaciones…que eran solo suyas. ―Oh mi jodido dios― A juzgar por esa enérgica exhalación, toda esa presión y los espasmos que se apoderaron de la gruesa polla de Trez, la asistente dental –la asistente legal-
  • Lover At Last técnica veterinaria, estaba teniendo un momento demoledor. Él, sin embargo, se había retirado mentalmente ya de esas tonterías y bien podría estar acechando fuera del auto, disparando al observador-. Era una mujer. Si, quienquiera que fuese era definitivamente de sexo femenino – Trez frunció el ceño en cuanto se dio cuenta de quién era. Mierda. Pero entonces, al menos no era un lesser. Un symphath. Algún traficante de drogas del que tuviera que hacerse cargo. Un rival proxeneta con opiniones. Un vampiro fuera de lugar. iAm, su hermano. Pero nah, solo una inofensiva mujer, y demasiado malo era ya que no fuera a volver a su trozo de felicidad. Su humor estaba arruinado, La asistente dental/asistente legal/técnico veterinario/estilista, jadeaba como si hubiera tratado de poner a un bombero a sostener un piano. ―Eso…fue asombroso…eso…fue…― Trez salió de ella y metió su polla detrás de su bragueta. Las probabilidades de que tuviera un caso de bolas de neón en una media hora eran muy altas, pero tenía un problema con el que tratar. 97
  • Lover At Last ―Eres increíble, eres el más increíble…― Trez dejó que el bombardeo de palabras tontas pasara por él. ―Tú también nena― La besó para hacerle parecer que le importaba –y lo hacía, en cierta forma. Estas mujeres humanas que el usaba le importaban en el sentido de que eran seres vivientes, merecedores de respeto y amabilidad en simple virtud de que tenían un corazón latiendo. Por el corto tiempo que lo dejaban usar sus cuerpos, y algunas veces sus venas, y el apreciaba esos regalos, que eran dados siempre a voluntad, y algunas más de una vez. 98 El último era el problema, que ahora estaba de pie allí. Subiéndose la cremallera, Trez maniobró cuidadosamente su gran cuerpo en torno a ella de forma que no aplastara a su compañera por diez minutos y darse a sí mismo una craneotomía con el techo del auto. De cualquier forma, ese bebé no parecía querer moverse. Solo estaba ahí como un almohadón arrojado contra los asientos, sus piernas seguían abiertas, su sexo aún preparado, sus pechos permanecían fuera y cerca de desafiar a la gravedad como dos melones pegados a su caja torácica. Debían de estar debajo del músculo, pensó.
  • Lover At Last ―Vamos a vestirte―, sugirió tirando de las copas del sostén de encaje para abrocharlas. ―Estuviste fantástico…― Era como jalea -Bien, excepto por las tetas falsas duras-como-rocas – toda maleable y agradable, pero absolutamente inútil mientras él la ponía presentable, la sentaba, y acomodaba sus extremidades. ―Esto fue divertido nena― Murmuró, y lo decía en serio. ―¿Puedo verte otra vez?― ―Quizá― Le sonrió tenso de modo que sus colmillos no se mostraran. ―Estoy cerca― Ella ronroneo como un gato a eso, y procedió a recitar su número, el cual él no se molestó en memorizar. La triste verdad acerca de las mujeres como ella era que eran un centavo de una docena: En una ciudad de varios millones, tenía que haber un par de cientos miles mujeres de veintitantos con culos apretados y piernas sueltas que estaba 99
  • Lover At Last buscando un buen rato. De hecho, eran todas variaciones de la misma persona, lo cual era por lo que tenía que tener nuevas. Con tanto en común, una puerta giratoria de nuevas opciones era necesaria para mantener su interés. Minuto y medio después, Trez estaba fuera del auto sin molestarse en borrar sus recuerdos. Como una sombra, tenía muchos trucos mentales que podía poner en práctica, pero había dejado de preocuparse hace años. No valía el esfuerzo –además ocasionalmente le gustaba repetir-. Compró su reloj. 100 Maldita sea, estaba cerca de ir tarde con iAm –aunque claramente tenía que lidiar con el problema en la puerta trasera antes de cerrar el negocio. A medida que se acercó y detuvo frente a la mujer, ella levantó la barbilla poniendo una mano en su cadera. Esta particular versión de cosa lista-y-dispuesta tenía extensiones de cabello rubio y le gustaban los pantalones calientes tan opuestos a faldas –así que lucía ridícula en el frío, con su parka rosada y esponjosa, desnudas piernas en la brisa. con el culo y sus
  • Lover At Last Algo así como un bocado en dos mondadientes. ― ¿Ocupado?― Exigió, ella estaba obviamente tratando de mantener la calma, pero dado que su tacón golpeaba el suelo, ella estaba caliente y molesta—y no en la buena manera-. ―Bien esto está muy mal, escucha, nos vemos luego…― La mujer cometió el tremendo error de sujetar su brazo cuando pasaba a su lado, sus uñas hundiéndose en su camisa de seda y clavándose en su piel. Trez giró la cabeza bruscamente, sus ojos quemando. Pero al menos logró controlarse antes de desnudar los colmillos. 101 ―¿Que demonios crees que estás haciendo?― Soltó ella apoyándose en él. ―¡Trez!― Gritó alguien. De pronto, la voz de su jefa de seguridad entro en su cerebro. Una buena cosa, las sombras eran una especie pacifica por naturaleza –siempre que no fueran agredidos. En tanto Xhex se precipitaba hacia ellos, como si supiera que el asesinato no estaba cien por ciento fuera de su esfera de posibilidades, liberó su brazo de la sujeción sintiendo cinco llamas de dolor por las uñas de la mujer.
  • Lover At Last Bloqueando su furia miró fijo a la cara de la mujer ―Vete a casa ahora― ―Me debes una explicación…― Negó con la cabeza ―No soy tu novio nena― ―Maldita sea, ¡él sabe cómo tratar a una mujer!― ―Pues ve a casa con él― dijo Trez con gravedad. 102 ―¿Que es lo que haces? ¿Follas a una chica diferente cada noche de la semana? ―Sí, algunas veces a dos los domingos― Mierda, debía haberse ahorrado eso, ¿cuando había estado con ella? ¿Hace dos noches? ¿Tres? Demasiado tarde ahora ―Ve a casa con tu hombre― ― ¡Me das asco! Tú maldito hijo de puta gilipollas― En cuanto Xhex se colocó entre los dos y empezó a hablar en voz baja a la histérica, Trez se sintió más que feliz de tener apoyo… porque quien era él para
  • Lover At Last saber que la chica del Nissan eligió ese momento exacto para dar una vuelta en K en el estacionamiento y conducir hacia ellos. Bajando la ventanilla le sonrió como si ella fuera a ser la otra. ―Te veré pronto amor― Señal de llanto: La nena con la parka rosa, el novio y el trastorno de vinculación estalló en un llanto cortante digno de un cementerio. YYYYYY naturalmente ahí fue cuando iAm apareció. En tanto registraba la presencia de su hermano, Trez cerró los ojos. Genial, jodidamente maravilloso. 103
  • Lover At Last 104 Capitulo 7 Traducido por Manuel Manello BlackDaggerr A cerca de diez cuadras de la noche de-mal-en-peor de Trez, Xcor limpiaba la hoja de su guadaña con un paño de gamuza suave como la oreja de un cordero.
  • Lover At Last Al otro lado del callejón, Throe estaba al teléfono hablando en voz baja. Estaba ahí desde que el tercero del trío de lessers que habían encontrado, fue enviado de vuelta al Omega. Xcor no estaba interesado en retardos, de llamadas o ningún tipo. El resto de su banda de bastardos estaban en algún lugar en el centro, en busca de uno o ambos enemigos – y él lo prefería de esa manera. Sin embargo las necesidades biológicas eran apremiantes. Maldita sea. Throe terminó su llamada y miro hacia él, su hermoso rostro dibujaba líneas graves. ―Ella está dispuesta― ―Que amable de su parte― Xcor envainó su guadaña y su paño de limpieza. ―Sin embargo, estoy menos interesado en su disposición que en su capacidad de hacerlo― ―Es capaz― ― ¿Y cómo es que sabemos eso?― Throe aclaro su garganta y miro a lo lejos. ―Yo fui con ella anoche para servirme― 105
  • Lover At Last Xcor sonrió con frialdad. Así que eso explicaba la ausencia de su soldado-y la razón había sido aliviarse. El había temido que el macho hubiera… ― ¿Y cómo estuvo ella?― ―Viable― ― ¿Probaste todos sus encantos?― El caballero que alguna vez había pertenecido a la Glymera, pero ahora era inútil, aclaró su garganta ―Yo... ah… si― ―Y como estaba― Al no obtener ninguna respuesta, Xcor cruzo el espacio cubierto de nueve manchada de negro hasta alcanzar a su segundo en mando. ― ¿Cómo estaba ella Throe?, ¿Mojada y dispuesta?― 106
  • Lover At Last El rubor del macho aumentó en su perfecto y apuesto rostro. ―Ella era adecuada― ― ¿Cuántas veces la tomaste?― ―Varias― ―Y en varias posiciones espero― Cuando solo obtuvo un gesto rígido, Xcor cedió ―Bien has cumplido entonces y dejado el deber a tus compañeros. Estoy bastante seguro que los demás desean tomarla y su vena también― En el incómodo latido de silencio que siguió a su comentario, Xcor nunca lo hubiera admitido ante nadie, pero había presionado por detalles no para incomodar deliberadamente a su compañero… sino porque estaba complacido de que Throe hubiera tenido a la hembra. Él quería distancia entre el macho y lo que había pasado en el otoño. Quería calendarios llenos de años, e incontables mujeres, ríos de sangre de otras mujeres… ―Sin embargo hay una estipulación― 107
  • Lover At Last Dijo Troe. Xcor apretó los labios. Ya que la hembra no lo había visto aún, no podía ser más dinero –además, no necesitaba alimentarse por ahora. Gracias a… ― ¿Y es?― ―Debe ser hecho en su domicilio. A inicio de la noche, mañana― ―Ah― Xcor sonrío fríamente. ―Es una trampa entonces― ―La hermandad no sabe quién hizo la petición― 108 ―Tu mencionase seis machos, ¿no es así?― ―No use nuestros nombres― ―No importa.― Xcor miró a su alrededor en el callejón, sus sentidos expandiéndose, buscando a lessers o hermanos. ―Yo no subestimo el alcance del rey, no deberías hacerlo tú― De hecho, sus propias ambiciones los habían llevado a enfrentarse con un enemigo de valor. El intento de asesinato contra Wrath allá en el otoño había hizo
  • Lover At Last su declaración abierta de guerra, y tal como había esperado, habían existido fallas predecibles: La hermandad había encontrado la guarida de su banda de bastardos, infiltrándose, y saliendo con el rifle que habían usado para poner una bala en la garganta del rey ciego. Sin duda, iban por una prueba. La pregunta era, ¿qué hacer ahora? No sabía hasta el momento si el rey había muerto o estaba con vida, y tampoco lo sabía el consejo, hasta donde tenía entendido. De hecho la Glymera no sabía siquiera que el altercado había ocurrido. ¿Había Wrath sobrevivido? ¿O habían logrado asesinarlo y la hermandad estaba intentando llenar la vacante? La antigua ley era muy clara acerca de las reglas de sucesión –dado que el rey tuviera descendiente, lo cual no era el caso. Así que debía ser su pariente más cercano- asumiendo que tuviera alguno. Xcor deseaba saber, pero no indagaba. Todo lo que podía hacer era esperar hasta que la noticia se presentara- mientras tanto, él y sus soldados continuarían matando lessers, y él podría mostrar su poder a la Glymera. Por lo menos dos de esos fines iban bien. Cada noche enviaban asesinos de vuelta con el Omega. Y su contacto forzado del consejo, el no particularmente venerable Elan hijo de Larex, estaba probando ser bastante maleable e ingenuo, dos características muy útiles en una herramienta desechable. Xcor, sin embargo, estaba cada vez más cansado de la falta de información. Y realmente, los negocios con esta mujer que Throe había encontrado, eran necesarios pero peligrosos. Una hembra capaz de vender su vena y su sexo a múltiples usuarios ciertamente estaba dispuesta a intercambiar información por dinero- Y aunque Throe había mantenido sus identidades en secreto, el número de 109
  • Lover At Last ellos había sido revelado. La hermandad debía haber adivinado ya que nadie en la banda de bastardos estaba emparejado, y que tarde o temprano, en esta nueva tierra, ellos requerirían lo que allá en el viejo continente les había sido dado con facilidad. Quizá esta hembra había sido puesta en escena por el rey y su guardia privada, bien, lo averiguarían mañana. Las emboscadas eran fáciles de establecer, y de lejos había algo más vulnerable que un macho sediento en el cuello de una hembra y entre sus piernas. Si, era tiempo. Sus soldados estaban deseando pelear, pero sus rostros estaban decaídos, los ojos hundidos, su piel demasiado tensa en las mejillas. La sangre humana, que era un sustituto débil, no les proveía de suficiente fuerza, y sus bastardos habían estado viviendo de ella por un largo tiempo. En el viejo país habían tenido bastantes hembras para servir sus necesidades. Pero en este nuevo continente, tenían que buscar. Si esto era una trampa él esperaba pelear con los hermanos. Por otra parte- ya había sido bien servido – Querida virgen Escriba, no podía permitirse pensar en eso. Xcor aclaró su garganta en cuanto el dolor en su pecho fue demasiado hasta para tragar. ―Dile a la hembra, que a primera hora de la noche es demasiado pronto, nos encontraremos con ella a media noche. Y has arreglos para fuentes humanas tan pronto como la noche caiga. Si los hermanos están ahí, debemos encontrarlos con algo de fuerza― 110
  • Lover At Last Las cejas de Throe se alzaron, como si estuviera verdaderamente impresionado por el razonamiento de Xcor. ―Aye. Haré justamente eso― Xcor asintió y miró a otro lado, en ese silencio, los eventos que habían ocurrido en el otoño surgieron entre ellos, enfriando aún más el aire gélido de diciembre. Esa elegida sagrada estaba siempre entre ellos. ―La luz del sol se acerca deprisa sobre nosotros― Dijo Throe con su perfecto acento. ―Es hora de partir.― 111 Xcor miró al este. El resplandor del alba aún no llegaba, pero su segundo al mando estaba en lo correcto. Pronto…muy pronto…la mortal luz del sol llovería sobre ellos, sin importar si en su alcance más débil, con el solsticio de invierno tan reciente. ―Llama a los soldados, que se retiren del campo― Dijo Xcor―Encuéntralos en la base― Throe escribió alguna clase de combinación de letras en un mensaje que Xcor no podría leer. Y después el soldado alejo su teléfono con el ceño fruncido.
  • Lover At Last ― ¿No vas a volver?― Preguntó Throe. ―Vete― Hubo una pausa larga. Y luego el soldado habló suavemente. ― ¿Tú no estás agotado?― En ese momento Xcor pensó en cada uno de sus soldados. Zypher, el conquistador sexual, Balthazar el ladrón, Syphon el asesino, y el otro, aquel que no tenía nombre y demasiados pecados para contar así que se referían a él como Syn. Entonces él consideraba a Throe su segundo en mando el perfectamente criado, de linaje impecable, Throe, apuesto, atractivo Throe. ―Vete ahora― ― ¿Y qué hay de ti?― ―Vete― Throe dudo, y en esa pausa, aquella noche en la que Xcor casi había muerto, volvió a ellos. ¿Cómo no iba a volver? ―Cómo desees.― 112
  • Lover At Last Su soldado se desmaterializo dejando a Xcor de pie solo contra el viento. Cuando estuvo seguro de que se había ido, envió sus moléculas en las frías ráfagas de viento, aventurándose hacia el norte, a un prado cubierto de nieve. Tomando forma, se quedó de pie en la base de la suave colina, mirando el hermoso árbol de pie orgulloso y hermoso en el ápice. Pensó en la suave curva del pecho de una hembra, de sus elegantes clavículas, en lo sublime que era la columna pálida de un cuello- A medida que el viento golpeaba su espalda, cerró los ojos y dio un paso al frente, de vuelta en el sitio donde conoció a su Pyrocant. ¿En dónde estaba su elegida? ¿Seguía con vida?¿ Había la hermandad tomado su vida por el generoso, y desinteresado regalo que había hecho al enemigo de su rey? Xcor sabía que habría muerto de no ser por su sangre. Gravemente herido durante el atentado contra la vida de Wrath, había estado en el borde de la muerte cuando Throe lo había traído a este prado, y llamado a la elegida y así el intercambió se había hecho. Throe había dirigido todo, y en el proceso, incrustó una maldición en el oscuro corazón de Xcor. Sus ambiciones seguían siendo las mismas: Pretendía quitarle el trono al Rey ciego y reinar a los vampiros. Había sin en cambio una debilidad crítica que lo perseguía. Esa hembra. Había sido injustamente involucrada en medio del conflicto de hombres armados, e inconscientemente sido manipulada y usada. Él se preocupaba por su bienestar. De hecho no tenía ninguna cosa de que arrepentirse en su vida excepto 113
  • Lover At Last por una, Si él no hubiera enviado a Throe a los brazos de la hermandad, su segundo al mando no habría cruzado caminos y alimentado de ella. Y sin eso Throe no la habría llamado para que lo alimentara, ella no habría aparecido en ese prado…y Xcor nunca habría mirado esos ojos compasivos. Y perdido una parte de sí mismo. Él no era más que un sucio, malformado, sin caballerosidad, un traidor del orden de protección bajo el que ella vivía. Él no había merecido ese regalo, y tampoco Throe – y no porque hubiera caído de su posición privilegiada en la Glymera. Ningún macho mortal la merecía. Colocándose debajo del árbol, Xcor miro fijamente el sitio en el que había estado tumbado antes que ella…donde ella se había arrodillado a su lado y desnudado su muñeca, él había separado los labios para recibir el poder que solo ella podía darle. 114 Había existido un momento en el que sus ojos se encontraron y el tiempo se había detenido…luego ella había colocado su muñeca suavemente sobre su boca. Oh ese momento demasiado corto. Él estaba convencido de que ella era una aparición de su mente errante, pero en cuanto Throe lo llevó a su guarida, llegó a su consciencia que ella era real. Muy real. Las semanas pasaron y una noche, en la ciudad, la había percibido y seguido el eco de su sangre en las venas para verla. Durante esos minutos transcurridos como horas, ella se había dado cuenta de la verdad sobre el: Mirando a través de la oscuridad, directamente a él, y su decepción fue tan evidente. A partir de ahí su guarida había sido infiltrada, probablemente bajo su guía. Con una ráfaga de viento, la nieve comenzó a caer de nuevo, los copos de nieve llenando el aire, metiéndose en sus ojos.
  • Lover At Last ¿Dónde estaba ella ahora? ¿Qué es lo que habían hecho con ella?, Hacia el este el resplandor del sol alzándose brilló aun a través de la niebla y sus ojos se quemaron- así que fue cuidadoso de mantenerlos en el color melocotón de la luz de día sólo por el dolor. Toda su vida había sido arduamente entrenado para la supervivencia-primero a través de los años en el campo de batalla, después durante sus eones bajo el mando de Bloodletter, y ahora en esta era como líder de su banda de guerreros. Pero ella lo había roto, creado una fisura vital. Seguro tanto como ella le había dado su vida, se había llevado parte de la suya y no sabía qué hacer. Tal vez podría solo quedarse ahí de pie y dejarse incinerar. Lucia como una situación más fácil que lo que estaba viviendo ahora… ¿Qué destino había caído sobre ella? Tenía que saber. Era tan importante como su búsqueda del trono. 115
  • Lover At Last 116 Capitulo 8 Traducido por Regin Rlhdn ―Así que ¿Dónde arrojasteis los cuerpos?― V exigió mientras salía a grandes zancadas por la puerta de atrás del centro de entrenamiento.
  • Lover At Last Mientras Qhuinn esperaba a John y a Blay para salir de la parte de atrás del camión, él dejó que uno de ellos contestara la respuesta de V. El había hecho demasiado para molestar, de hecho, al tiempo que echaba un vistazo por el parabrisas y daba un vistazo a la parte subterránea del aparcamiento de la instalación, pensaba solo en estirarse a lo largo del asiento delantero del camión e irse a dormir. Demasiado jodidamente cansado para fastidiar con algo más. Al final, pensó, había seguido el ejemplo de John y movido su arrepentido culo fuera de la puerta del lado del conductor. El tuvo que ir a vigilar a Layla, y para eso no necesitaba salir de aquí. 117 El borde de la carretera hizo frente no obstante, al menos él y John y Blay, habían trabajado bien juntos en el camino a casa. Alrededor de diez millas antes del atajo al complejo de la Hermandad. Ellos habían salido a una explotación forestal, desvestido a los dos muertos y lanzado sus cuerpos a un socavón cuyo fondo no se veía. Después fue cosa de volver atrás, dar la vuelta en la carretera y desaparecer de allí, permitiendo a la nieve, que había empezado a caer enserio nuevamente, cubrir su rastro, así como el sendero de gotas de sangre de un vivo color rojo que habían dejado. En torno al mediodía, asumiendo que la suma de estimaciones fuera correcta, sería como si nada en absoluto hubiera pasado allí.
  • Lover At Last Un perfecto trabajo de nieve, har―har (es como un mantra para atraer la prosperidad) Él supuso que debería sentirse mal por las familias de los tipos muertos. Nadie iba nunca a encontrar aquellos restos, pero las pruebas anecdóticas sugerían que los dos tipos habían vivido al margen, y no precisamente por tratarse de Hippies: pistolas, cuchillos, un estilete, marihuana y un poco de cocaína habían encontrado en sus bolsillos. Y solo Dios sabía que había en aquellas mochilas. Las vidas violentas suelen acabar de forma violenta. ―Hijo de puta.― Iba diciendo V mientras caminaba alrededor del Hummer en su pedestal plano.― ¿En qué coño se metieron? ¿En una barricada de cemento? John gesticuló algo y V miró bruscamente a Qhuinn. ― ¿En qué demonios estabas pensando? Podrían haberte matado. Qhuinn golpeó su pecho. ―Sigue latiendo. ―Tonto del culo.― Pero el Hermano rió, dejando ver sus afilados colmillos. ― Meh, yo habría hecho lo mismo. 118
  • Lover At Last Por el rabillo del ojo Qhuinn vio como Blay iba silenciosa y discretamente hacia la puerta del complejo, que abrió con facilidad. Iba a desaparecer en otro segundo y medio poniendo fin al drama que de nuevo había dejado caer a sus pies. Qhuinn sintió una repentina e hiriente urgencia de seguir al guerrero por el pasillo lejos de ojos curiosos. Pero como si el necesitara más de Tu primo me da lo que necesito. Todo el día. Todos los días. Oh, Jesús, iba a vomitar. ― ¿Algún efecto personal más? Qhuinn se dejó de gilipolleces y se puso en modo útil.― Las conseguiré. 119 Saltando encima de la plataforma, abrió la arrugada puerta de atrás del Hummer y se metió por un hueco de doce pulgadas al asiento de atrás. Se sintió bien al atrapar su cuerpo en sitios a los que no pertenecía y en los que no cabía― dio a su mente algo que hacer y los pequeños auch de sus heridas eran otra fantástica distracción. Las dos mochilas habían rebotado jodidamente bien. Encontró la que habían visto primero en la rueda bastante detrás del asiento del pasajero y la otra había ido a parar justo encima del freno y del acelerador. Extraño equipaje para esos dos, por lo que a él respectaba. El look de peatón no iba con todas esas otras cosas
  • Lover At Last de chico de ciudad con cartuchera que se había estado divirtiendo. Más tirando a chico de instituto que a intermediario de la droga. A no ser que ellos necesitaran un lugar para poner sus credenciales de mérito de laboratorio de metanfetaminas o alguna mierda por el estilo. Mientras Qhuinn volvía apretado al asiento trasero, tomó la abrupta decisión de no salir de la misma forma en la que había entrado. Retorciéndose como pudo, se estiró sobre el cuero arruinado y llevó sus rodillas hasta su pecho. Con una brusca inhalación, estampó sus Shitkickers contra la otra puerta lateral y la hizo volar, haciendo chirriar los goznes metálicos. 120 Satisfactorio. Mientras los sonidos reverberaban por el aparcamiento V encendió uno de sus cigarros liados a mano y se inclinó hacia el agujero que Qhuinn acababa de hacer. ― ¿sabes que tienen picaportes para eso, verdad? Qhuinn se sentó y cayó en la cuenta de que había pateado el único sitio del Hummer que no había sido arruinado. Bien, si eso no era una metáfora para tu completa jodida vida en este punto.
  • Lover At Last Tirando el par de mochilas, se lanzó fuera, aterrizando al mismo tiempo que John cogía la carga y empezaba a abrirla. Mierda. Blay se había marchado. La puerta del centro de entrenamiento se acababa de cerrar. Maldiciendo entre dientes refunfuñó – Todavía tiene que haber algún teléfono móvil en algún lugar ahí dentro. A pesar de que las ventanas están destrozadas, el cristal sigue intacto, por lo que nada debería haber salido fuera. ―Bueno, bueno, bueno….― Dijo el Hermano con una exhalación. Qhuinn frunció el ceño y miró lo que John había encontrado. ― ¿qué demonios…. ¿te estás quedando conmigo? Su mejor amigo acababa de sacar un tarro de cerámica, uno de los baratos. Como los que hay en el departamento de hogar en Target. Y sabes que, el otro tio llevaba uno también. ―¿Cuáles eran las posibilidades… ―Necesitamos encontrar esos teléfonos. Refunfuñó Qhuinn saltando a la plataforma de nuevo. ―¿Alguien tiene una linterna? 121
  • Lover At Last Vishous se quitó el guante de cuero forrado de plomo y levantó su brillante mano. – Aquí, querido. Cuando el Hermano saltó sobre el fino borde de la plataforma, Qhuinn entró en acción y se metió al departamento de atrás del Hummer. ―No me des con esa cosa, ¿Quieres, V? ―Sería una paliza que nunca olvidarías, te lo prometo. Hombre, aquella mano era práctica. Cuando V la metió dentro, todo el interior quedó iluminado como si fuese de día. Todo el amasijo de dentro arrojaba sombras nítidas y oscuras. Arrastrándose, Qhuinn logró llegar debajo de los asientos, palpando con sus manos, buscando en los rincones. El olor era espantoso, una mezcla desagradable de gas, plástico quemado y sangre fresca, y mientras movía sus manos estaba levantando residuos de polvo del airbag. Pero todas las posturas de pseudo yoga merecieron la pena, salió de allí con un par de iPhones en sus manos. ―Odio estas cosas. – Vishous se puso el guante de nuevo y cogió el par. Volviendo al aire relativamente fresco Qhuinn respiró hondo, crujió su cuello y saltó hacia el suelo. Había una especie de conversación en aquel momento y él asintió con la cabeza un par de veces como si supiera qué carajo se estaba diciendo. 122
  • Lover At Last ―Oye, ¿te importa si tomo un descanso y lo compruebo en un segundo?― Interrumpió él. Los ojos de diamante de V se estrecharon. ― ¿Con quién? Justo en ese momento John saltó, preguntando por el Hummer y su plan de rehabilitación― como alguien que agita una antorcha enfrente de un T―Rex para redireccionarlo. Cuando V empezó a hablar del futuro del Hummer como escultura de jardín, Qhuinn casi le lanza un beso a su amigo. Nadie sabía lo de Layla excepto John y Blay, y las cosas necesitaban seguir así durante este periodo temprano. Como Qhuinn era el Ahstrux Nohtrum de John no podía ir muy lejos, y no lo hizo. Se relajó sobre la puerta que Blay había puesto a buen recaudo y sacó su teléfono. Mientras marcaba una de las extensiones de la casa y esperaba a través de los rings, se quedó mirando su coche arruinado. Podía recordar la noche en la que consiguió la maldita cosa. Aunque sus padres habían tenido dinero, no habían sentido la gran necesidad de preverlo como habían hecho con su hermana y su hermano. 123
  • Lover At Last Antes de su transición, el lo había conseguido con la venta de humo rojo, pero no había traficado demasiado, lo suficiente para mantenerse e ir de tiendas con Blay. Sus problemas de liquidez terminaron tan pronto como fue ascendido a guardia personal de John. Su nuevo trabajo venía con un considerable salario de setenta y cinco mil dólares al año. Y teniendo en cuenta que no pagaba impuestos a la mierda del gobierno humano y su alojamiento y comida también estaban pagados, tenía un montón de pasta. El Hummer había sido su primera compra a lo grande. Había investigado por internet y eso, pero la verdad es que él ya sabía lo que quería. Fritz se había encargado de la negociación y la compra oficial... y la primera vez que Qhuinn se puso tras el volante, arrancó el motor y oyó su ruido bajo el capó, casi llora como una nenaza. Ahora estaba totalmente destrozado. Él no era mecánico, pero el daño de la estructura era bastante fuerte. No tenía sentido salvarlo. ― ¿Hola? El sonido de la voz de Layla captó su atención de golpe. ― Heyy, ya estoy de vuelta. ¿Cómo te sientes? 124
  • Lover At Last La pronunciación exacta que le respondió le hizo acordarse de sus padres, cada palabra perfectamente pronunciada y elegida con cuidado. ― Estoy bien, muchas gracias. He descansado y veía la televisión como me sugeriste. Había un maratón de Venta del millón de dólares. ― ¿Qué demonios es eso? ―Un espectáculo en el que se venden casas en Los Ángeles. Al principio pensé que era ficción pero resulta que es un... ¿reality show? Pensé que lo inventaban todo. Madison tiene un pelo muy bonito y me gusta Josh Flagg. Es bastante sagaz y muy amable con su abuela. 125 Él le preguntó un par de cosas más, como lo que había comido y que debió echarse una siesta, solo para hacer que siguiera hablando, porque mientras lo hacía el buscaba en su voz indicios de preocupación o incomodidad. ―Así que estás bien.― dijo él. ― Sí, y antes de que preguntes, ya le he pedido a Fritz que me traiga la Última Comida y sí, voy a comérmelo todo. Él frunció el ceño, no quería que ella se sintiera enjaulada. ― Escúchame, esto no es solo por el bien del bebé, es también por el tuyo. Yo quiero que estés bien ¿sabes?
  • Lover At Last La tono de ella se suavizó.― Tú siempre has sido así. Incluso antes de que nosotros... sí, siempre has querido lo mejor para mí. Centrándose en la puerta del coche que había roto, pensó en lo bien que se había sentido al patearla. ― Bueno, voy a ir al gimnasio un rato. Pasaré a verte antes de dormir, ¿vale? ―De acuerdo. Que estés bien. ―Tú también. 126 Al colgar, se dio cuenta de que V había dejado de hablar y lo estaba mirando como si viera algo fuera de lugar, como si lo estuviera viendo con el pelo ardiendo, los pantalones por los tobillos y las cejas afeitadas. ― ¿Tienes a una hembra por ahí?― dijo el Hermano arrastrando las palabras. Qhuinn miró a su alrededor buscando una tabla de salvación pero no encontró ninguna.― Ah....
  • Lover At Last V exhaló por encima del hombro.― Como sea, voy a trabajar en estos teléfonos. Y tú necesitas comprarte otro coche, cualquier cosa que no sea un Prius. Nos vemos más tarde. Cuando él y John se quedaron solos, estaba clarísimo que el tío se estaba preparando para decir algo sobre el enfrentamiento en el lado de la carretera. ―No quiero oírlo John. No tengo fuerzas ahora para eso. Mierda. Gesticuló John. ―Esto va de cubrirte hombre. ¿Vas a la casa? Debido a su trabajo de Ashtrux Nohtrum de John, Qhuinn necesitaba estar a su lado las veinticuatro horas del día. Pero el rey les había dado una dispensa si estaban dentro de los límites del recinto. De lo contrario Qhuinn habría estado aprendiendo demasiado de su amigo y Xhex. Y John habría tenido que presenciar cuando él y Layla habían... ummm, eso. Cuando John asintió, Qhuinn abrió la puerta para su amigo. ― Después de ti. Se negó a mirar a su amigo a la cara cuando el guerrero pasó. Simplemente no podía hacerlo. Porque él sabía exactamente lo que había en la mente del tío, y no 127
  • Lover At Last tenía ningún interés en hablar con él sobre lo que había sucedido en la carretera. No de la mierda de esta noche. No de la mierda de... todas estas noches desde la Guardia de Honor. El había acabado con esa conversación. Toda esa mierda nunca ayudaba a nadie para nada. ************************************************************* Saxton, hijo de Tyhm, cerró el libro final de la Historia Oral, y se quedó mirando el cuero de grano fino, cubierto con todos esos detalles de oro en relieve. El último. No lo podía creer. ¿Cuánto tiempo había tomado esta investigación? ¿Tres meses? ¿Cuatro? ¿Cómo podía haberlo acabado? Un estudio visual rápido a la biblioteca de la Hermandad, con sus cientos y cientos volúmenes de ley, discursos y decretos reales.... y pensó que si, realmente había tomado meses y meses examinarlos todos. Y ahora, con la investigación completada, las anotaciones hechas y el camino legal para lo que el Rey quería labrado, debería haberse sentido satisfecho. En cambio, sintió miedo. En su formación y práctica como abogado, el había abordado temas pegajosos antes; especialmente después de haber venido a esta casa enorme y empezado a funcionar como abogado personal del Rey Ciego. 128
  • Lover At Last Las Leyes Antiguas eran complicadas, arcaicas, no solo en su expresión, sino en sus contenidos y en la soberanía de la raza de los vampiros. El pensamiento de Wrath era tanto sencillo como revolucionario, y cuando se trataba de su gobierno, el pasado y el futuro no solían coexistir sin una buena dosis de reformulación de Leyes Antiguas, así era. Esto, sin embargo, estaba en un nivel totalmente diferente. Wrath, como soberano, podía hacer justamente lo que quisiera, previendo que los precedentes pertinentes estuvieran identificados, rehechos y registrados. Después de todo el Rey era la ley vivita y coleando. Una manifestación física del orden necesario para una sociedad civilizada. El problema era que la tradición no surgió por accidente, sino que fue el resultado de generaciones y generaciones viviendo y tomando decisiones basadas en un cierto conjunto de normas que fueron aceptadas por el público. Los pensadores progresistas que tratan de conducir sociedades firmemente enraizadas y conservadoras en nuevas direcciones, tienden a tener problemas. Y esto… ¿alteraba adicionalmente la forma en la que se habían hecho las cosas? En el ambiente político actual, donde el liderazgo de Wrath ya estaba siendo cuestionado… 129
  • Lover At Last ―Estás sumido en tus pensamientos.― Con el sonido de la voz de Blay, Saxton dio un salto y casi lanza su Montblanc sobre su hombro. Inmediatamente Blay se inclinó hacia delante para tranquilizarle. – Oh, lo siento. ―No, está bien, yo… ― Saxton frunció el ceño mientras miraba la ropa mojada y ensangrentada del soldado. ―Querida Virgen Escriba… ¿Qué ha pasado esta noche? Evidentemente, en lugar de contestar, Blay se dirigió a la barra de la antigua cómoda bombé de la esquina. 130 Como se tomó su tiempo para elegir entre el Jerez y un Dubonnet, quedaba bastante claro que estaba preparando mentalmente lo que iba a decir. Lo que significaba que tenía que ver con Qhuinn. De hecho, Blay no puso atención ni al Jerez ni al Dubonnet. Aunque por supuesto, se ayudó con un trago. Saxton se echó hacia atrás en su silla y miró a la araña que colgaba del techo. El adorno era un espécimen impresionante de Baccarat, hecha a mediados del siglo diecinueve con cristales de vidrio emplomado y la cuidadosa fabricación que uno esperaría.
  • Lover At Last Él la recordó balanceándose de un lado a otro sutilmente, las refracciones de la luz del arcoíris brillando por todas partes en la habitación. ¿Cuántas noches atrás había sido eso? ¿Cuánto hacía que Qhuinn había estado sirviendo a la Elegida justo encima de esa habitación? Nada había sido lo mismo desde entonces. ―Un coche averiado.― Blay tomó un largo trago.―Sólo problemas mecánicos. ¿Es por eso que tu ropa está mojada y hay sangre en la parte delantera de tu camiseta? Saxton se preguntó. Sin embargo mantuvo la pregunta para sí mismo. Se había acostumbrado en mantener las cosas para sí. Silencio. Blay terminó su trago y se sirvió otro con el tipo de presteza normalmente reservada para los borrachos. Cosa que él no era. ―¿Y tú?.― dijo el macho.― ¿Cómo fue tu trabajo? ―He acabado. Bueno, casi. 131
  • Lover At Last Los ojos azules de Blay se alzaron de nuevo.― ¿Enserio? Pensé que ibas a estar en esto para siempre. Saxton trazó esa cara que él conocía tan bien. Esa mirada que había estudiado en lo que parecía toda una vida. Esos labios en los que se había pasado horas perdido. La aplastante sensación de tristeza que sintió era tan innegable como la atracción que le había traído a esta casa, a su trabajo, a su nueva vida. ―Yo también. ― dijo después de un momento.― Yo también... pensé que iba a durar mucho más de lo que lo ha hecho. Blay miró su vaso, ― ¿Cuánto tiempo hace que empezaste? ―Yo no... No me acuerdo. ― Saxton se frotó el puente de la nariz. ― No importa. Más silencio. En el cual, Saxton estaba dispuesto a apostar el mismísimo aire que aspiraban sus pulmones a que la mente del macho había vuelto al otro tío, al que amaba como nadie, su otra mitad. 132
  • Lover At Last ― Entonces, ¿Qué era?― Preguntó Blay. ― ¿Disculpa? ― Tu proyecto. Todo este trabajo. ― Blay hizo un elegante movimiento con su vaso abarcando su alrededor. ― Estos libros que has estado estudiando minuciosamente. Si has terminado, puedes decirme de que se trataba, ¿no? Saxton consideró brevemente decir la verdad... que había otras cosas, igualmente urgentes e importantes sobre las que se había callado. Cosas que él había pensado que podía vivir con ellas, pero que con el tiempo había descubierto que eran una carga demasiado pesada para llevar. ― Lo averiguarás muy pronto. Blay asintió con la cabeza, pero lo hizo de esa forma distraía que había tenido desde el principio. Excepto que entonces dijo.― Me alegra que estés aquí. Las cejas de Saxton se alzaron. ― ¿De verdad? ―Wrath debe tener un abogado realmente bueno a su lado. Ah. 133
  • Lover At Last Saxton empujó su silla hacia atrás y se puso de pie. ― Sí, es cierto. Se sentía extrañamente frágil mientras reunía sus montones de papeles. Ciertamente parecía en este momento tenso, triste, como si cada una de estas páginas representara todo lo que había sufrido. No sabía que haría sin ellas en una noche como esta. Se aclaró la garganta. ―¿Qué planes tienes para lo que queda de la noche? Mientras esperaba la respuesta, su corazón latía con fuerza, porque él, y solo él, parecían darse cuenta de que la cesión de parte del Rey no era lo único que llegaba a su fin esta noche. De hecho, el optimismo infundado que había sentido en las etapas iníciales de esta historia de amor se había deteriorado convirtiéndose en una especie de desesperación que lo había tenido agarrándose a un clavo ardiendo de una manera poco habitual... pero ahora, incluso eso se había ido. Era irónico en realidad. El sexo no era más que una conexión física transitoria, y hubo muchas veces en su vida que había sido todo lo que buscaba. Incluso con Blay al principio, así había sido. Con el tiempo, sin embargo, el corazón había acabado involucrándose, y lo había dejado donde se encontraba esta noche. Al final de la carretera. ―... trabajar. 134
  • Lover At Last Saxton se sacudió. ― ¿Disculpa? ―Voy a trabajar un rato. ¿Después de haber bebido una botella? Pensó Saxton. Por un momento tuvo la tentación de presionarle para obtener los detalles de la noche. El quién, el qué y el cuándo, como si así fueran a tener algún tipo de alivio. Pero él sabía que no. Blay era un alma compasiva, amable, y la tortura era algo que hacía sólo como parte de su trabajo cuando era necesario. No obtendrían ningún alivio de ninguna combinación de sexo, conversación o silencio. Sintiendo como si se estuviera preparando, Saxton se abotonó la chaqueta cruzada y comprobó que su corbata estuviera en su lugar. Una rápida pasada por su pectoral reveló que su bolsillo cuadrado estaba perfectamente. Solo las mangas de su camisa francesa necesitaban un tirón, así que se encargó de ello con rapidez. ― Necesito tomar un descanso antes de prepararme para hablar con el Rey. Mis hombros me están matando de haber estado en ese escritorio toda la noche. ― Toma un baño. Eso podría relajarte. 135
  • Lover At Last ―Sí, un baño. ― Nos vemos más tarde entonces.― Blay se sirvió otro y se acercó. Sus bocas se unieron en un breve beso, después del cual Blay se giró y salió al vestíbulo, desapareciendo encima de la escalera para ir a cambiarse. Saxton le vio partir. Incluso avanzó un par de pasos para ver sus Shitkickers, como las llamaban los Hermanos, subiendo por la escalera paso a paso. Una parte de él le gritaba que siguiera al macho hasta su habitación y le ayudara a desvestirse. Emociones aparte, el chispazo físico entre ellos siempre había sido fuerte, y sintió que quería explotar eso ahora. Excepto que incluso la tirita se estaba deshilachando. 136 Fue y se sirvió una copa de Jerez, se lo bebió y fue a sentarse junto al fuego. Fritz había renovado la madera hacía poco y las llamas eran brillantes y activas sobre los troncos. Esto iba a doler, pensó Saxton. Pero esto no iba a romperlo, finalmente lo superaría. Sanar, seguir adelante. Los corazones se rompen todo el tiempo.... ¿No había una canción sobre eso? La pregunta era, por supuesto, cuando hablar con Blaylock al respecto.
  • Lover At Last 137 Capitulo 9
  • Lover At Last Traducido por Blay Rlhdn El sonido de los esquís de fondo que se deslizaban a través de la nieve era un sonido constante, repitiéndose a un ritmo rápido. La tormenta que se había desplazado hacia el norte, había desaparecido después del alba y el sol del amanecer cubrió las nubes a través del bosque dejando el suelo resplandeciente. Para Sola Morte, los rayos dorados le parecían cuchillas. En frente, su objetivo se presentaba como un huevo Fabergé puesto en un expositor: La casa del Rio Hudson era una obra maestra arquitectónica, una jaula de vigas aparentemente frágiles que sostenían los pilares y paredes de incontables vidrieras. Por todas partes se reflejaban el agua y los rayos de sol que parecían fotografías captadas por un verdadero artista, congeladas en la propia construcción de la casa. No podría permitirme vivir así, pensaba Sola. A menos que todo fuera a prueba de balas? Pero, ¿quién tenía el dinero para eso? 138
  • Lover At Last De acuerdo con el departamento de registros públicos de Caldwell, el terreno había sido comprado por un tal Vincent DiPietro hace dos años, y construido por una compañía estatal. No habían reparado en gastos de construcción, por lo menos, teniendo en cuenta la valoración de las listas de contribuyentes, que se encontraba alrededor de ocho millones de dólares. Justo después de que la construcción fuera terminada, la propiedad cambió de manos, pero no a una persona sino a una inmobiliaria, con sólo un abogado en Londres que aparecía como beneficiario. Ella, sin embargo, sabía quien vivía aquí. Él era el motivo por el que había venido. 139 También era la razón por la que se había armado a conciencia. Sola tenía un montón de armas en lugares de fácil acceso: un cuchillo enfundad en la parte baja de la espalda, una pistola en la cadera derecha, un interruptor oculto en el cuello su parka de camuflaje. El hombre que tenía como objetivo no apreciaba que le espiara aunque solo fuera en busca de información y no para matarlo. Ella no tenía ninguna duda de que si la encontraba en la propiedad la cosa se pondría tensa rápidamente. Ella cogió sus prismáticos de un bolsillo interior, se mantuvo quieta y escuchó con atención. No había ningún sonido que viniera por sus espaldas o por los
  • Lover At Last lados y en el frente ella tenía la visión perfecta de la parte trasera de la casa. Por lo general, cuando era contratada para una de esta clase de tareas, ella lo hacía por la noche y no con este fin. Los Narcotraficantes llevaban a cabo sus negocios de nueve a cinco pero de la noche a la madrugada no al revés. Durante el día era cuando dormían y jadían, así era como hacían las cosas, aprendía de sus hábitos, obtenía datos sobre su personal y cómo se protegían durante su tiempo de inactividad. Enfocándose en la casa ella hizo su evaluación. Puerta de garaje. Puerta trasera. La ventana de en medio que ella supuso como la de la cocina. Y luego el resto de ventanas desde el suelo al tejado comenzando por las de arriba y recorriendo toda la parte de atrás y cogiendo la esquina que estaba al lado del rio. Tres pisos de altura. Nada que ella pudiera ver se movía dentro. El hombre, que tenía un montón de cristaleras y dependiendo del ángulo de la luz, se podía ver dentro de algunas de las habitaciones, sobre todo en el gran espacio abierto que parecía ocupar al menos la mitad de la primera planta. Los muebles eran escasos y modernos, como si el propietario no quisiera dar la bienvenida a visitas pesadas. Apostaría a que las vistas eran increíbles, sobre todo ahora con las nubes cubriendo parcialmente al sol. 140
  • Lover At Last Reviso con sus prismáticos la línea de debajo del tejado en busca de cámaras de seguridad, encontrando una cada veinte pies. Yup. Bueno, eso tenía sentido. Por lo que le habían dicho, el propietario era astuto como el infierno, y ese tipo de desconfianza implacable tendían a estar acompañado con una buena dosis de conciencia sobre seguridad en sí mismo incluida, pero no solo limitado a guardaespaldas personal también coches blindados, y con toda seguridad, la supervisión constante de cualquier entorno en el que el individuo estuviera cuando salía fuera. El hombre que la había contratado tenía todo eso y más, por ejemplo. 141 ―Lo que él...― susurró, reenfocando los prismáticos. Ella dejó de respirar para asegurarse de que no había cambios. Había algo ... que estaba mal. Había un patrón que se repetía dentro de la casa. ¿Porque ella podía ver ondularse los muebles? Se quito los prismáticos y miró a su alrededor preguntándose si tal vez sus ojos eran del problema. No, todos los pinos del bosque permanecían adecuadamente, de pie todavía, con sus ramas inmóviles al aire frío. Y cuando ella puso los prismáticos de nuevo, revisó el tejado de la casa y los contornos de las chimeneas de piedra. Todo estaba totalmente inanimado.
  • Lover At Last Volvió a la ventana. Inhaló profundamente llenando los pulmones de oxigeno y se apoyo en el tronco más cercano para recuperar el equilibrio. Algo seguía estando fuera de lugar. Los marcos de las puertas correderas de cristal y las líneas de los porches y todo lo relacionado con la casa? Estático y sólido. El interior, sin embargo, parecía... pixelado de alguna manera, como si una imagen compuesta se hubiera creado para hacer aparecer las cosas como si no hubiera muebles... y la imagen estaba puesta como una cortina de aire. Esta misión iba a ser más interesante de lo que había supuesto. La investigación sobre las actividades de este ―amigo― de su socio no había prendido chipas en su culo. Ella prefería desafíos mayores. Pero tal vez lo estaba apareciendo algo más por primera vez. Después de todo, ese camuflaje significaba que se estaba escondiendo algo, y ella se había hecho experta en descubrir las cosas que la gente quería esconder, secretos, artículos valiosos, información, Documentos. Los métodos utilizados para conseguir su fin eran irrelevantes para ella. El allanar una casa cerrada o un coche o el seguro de un maletín y extrae lo que ella buscaba era lo que importaba. Era un cazador. 142
  • Lover At Last Y el hombre de la casa, quienquiera que fuese, era su presa. 143
  • Lover At Last Capitulo 10 Traducido por Blay Rlhdn 144 Blay sabía que no tenía nada que hacer para conseguir coger peso con la mano y mucho menos el tipo de pesas que había abajo en el centro de entrenamiento. Meterse de nuevo esa cosa con el estomago vacio le había dejado difuso y sin coordinación. Pero tenía que tener algún tipo de objetivo... un plan, una dirección para arrastrar su lamentable culo. Cualquier cosa que no fuera ir a su habitación, sentarse en la cama de nuevo, y empezar el día de la misma manera que había empezado la noche fumando y mirando al vacío. Probablemente con mucho equipaje más añadido.
  • Lover At Last Al salir del túnel subterráneo, caminó a través de la oficina y empujo la puerta de cristal que estaba abierta. Al mismo tiempo, todavía bebiendo del vaso medio vacío, su mente estaba dando vueltas, preguntándose cuándo iba a terminar todas estas sandeces entre él y Qhuinn. ¿En su lecho de muerte? Dios, él pensaba que no podría durar tanto tiempo, suponiendo que tendría una vida por delante Tal vez necesitaba salir de la mansión. Antes de Wellsie hubiera muerto, ella y Tohr había sido capaz de vivir en una casa propia. Diablos, si lo hacía, no tendría que ver Qhuinn excepto durante reuniones, y con tanta gente de la Hermandad alrededor, era fácil perderlo de vista. Él había estado haciendo eso desde hace un tiempo, en realidad. De hecho, en esta nueva estructura, ellos dos no tendrían que cruzarse en absoluto. John estaba siempre con el tipo por todo lo del ahstrux nohtrum, y con el programa de rotación y la forma en la que se repartían las zonas él y Qhuinn nunca luchaban juntos, excepto en caso de emergencia. Saxton podía ir y venir a trabajar. Blay se detuvo a la entrada de la sala de pesas. A través de la ventana de cristal vio a un conjunto de pesas subir y bajar de la máquina reclinable, y sabía por las Nikes quién era. Maldita sea, no podía tener un descanso. Inclinándose, se golpeó la cabeza una vez, dos veces, tres… 145
  • Lover At Last ―Se supone que tienes que hacer repeticiones en las máquinas, no en la puerta.― La voz de Manny Manello fue tan bien recibida como una patada en el culo. Blay se enderezó, y ohhhh el mundo se movió un poco, hasta el punto que tuvo que apoyar su mano libre disimuladamente en el marco solo para que no se le notara el mareo. El casi tiró su bebida también. El médico probablemente pensaría que no era buena idea hacer ejercicio mientras se está bajo la influencia del alcohol. ― ¿Cómo estás?―, Preguntó Blay, a pesar de que no le importaba, y no es que tuviera nada en contra del Hellren de Payne. Él no daba una mierda sobre eso en este momento. La boca de Manello comenzó a moverse y Blay se paso todo el tiempo mirando la forma de los labios del hombre y como salían las sílabas. Un momento después, dijo un adiós de algún tipo y se largo a continuación y entonces Blay estaba solo de nuevo con la puerta. Esto parecía un sistema de palanca para mantenerlo allí. Le había dicho al buen doctor que iba a entrar y además había… ¿veinticinco maquinas en la habitación? Mas barras y pesas libres, cintas de correr. Escaleras eléctricas, elípticas…. Más que suficiente para todos. 146
  • Lover At Last Yo no estoy enamorado de Layla. Con una maldición, Blay se abrió paso y se preparó para un torpe ¡oh!-¡hey! ¡Estas tu aquí! Excepto que Qhuinn ni se dio cuenta de que entro. En vez de ir con la música en alto, el chico llevaba auriculares que fueron alrededor de sus oídos, y él se acercó a la barra pesas para pectorales por lo que estaba de espaldas mirando a la pared de hormigón. Blay se colocó tan atrás como le era posible, saltando de forma aleatoria a una máquina de pectorales o lo que fuera. Después de poner el vaso a un lado y ajustar el perno en la fila de pesas, se colocó en el asiento acolchado, agarró las asas dobles, y comenzó a empujar hacia fuera de su pecho. Todo lo que podía mirar era a Qhuinn. O tal vez era más bien porque sus ojos se negaban a ir a otro lugar. El macho llevaba un camiseta de tirantas negra que dejaban una panorámica completa de esos enormes hombros... y los músculos a lo largo de ellos cuando flexionaba al llegar con fuerza arriba del, los ángulos y el contorno de un luchador... no era el de un abogado. Blay se detuvo ahí. 147
  • Lover At Last Era injusto, hasta vomitar, hacer de esa manera ese tipo de comparación., nunca. Después de el último año más o menos, conocía el cuerpo de Saxton casi tan bien como el suyo, y el macho estaba construido maravillosamente, tan delgado y elegante. Qhuinn hizo otro levantamiento hacia afuera, las pesas forzaban la parte inferior haciendo que se tensaran sus brazos y su torso. Y, gracias a sus esfuerzos, el sudor se había extendido por toda su piel, haciendo que brillara bajo las luces. El tatuaje en la parte posterior de su cuello cambiaba cuando el subía y bajaba para colgar la pesa y luego volvía a ponerse normal cuando volvía a bajar. 148 Blay pensó en la manera en que el macho se había visto cuando habían estado moviendo el Hummer: potente, masculino... erótico. Esto no estaba pasando. Él no estaba, de hecho, aquí sentado mirando como estaba Qhuinn Imágenes de los últimos años se filtraban, convirtiendo su cerebro en una pantalla de televisión. Veía a Qhuinn inclinando el culo de más de una mujer humana contra en el borde de la mesa, moviendo sus caderas en círculos bloqueando las de
  • Lover At Last ellas con sus manos para mantenerla en su lugar. No había llevado ninguna camisa en ese momento, y sus hombros se habían apretado como lo estaban haciendo ahora. Sabía utilizar bien su duro cuerpo. Había tantas imágenes como esas, con Qhuinn en diferentes posturas con diferentes personas, machos y hembras. En un principio, justo después de su transición, se había producido un sentimiento de emoción cuando los dos habían salido a ligar juntos, o mejor dicho, Qhuinn lo había ido arrastrando y Blay había cogido lo que le ofrecía. Tanto sexo con tantas personas. Aunque Blay solo lo había hecho con hembras en ese momento. 149 Tal vez porque había sabido que estaban a salvo, que no ―contaban― en muchos sentidos. Tan sencillo al principio. Pero en algún momento a lo largo del camino, las cosas habían comenzado a cambiar, y él había empezado a darse cuenta de que al ver a Qhuinn con sus ligues, el se imaginaba intercambiándose por ese cuerpo, recibiendo lo que el tipo era tan bueno dando. Después de un tiempo, no había sido la boca de un extraño en la Polla de Qhuinn, sino la suya. Y cuando llegaba al orgasmo, y el siempre lo hacía, era él quien lo tomaba. Eran sus manos sobre el cuerpo de Qhuinn, y sus labios cerrados con fuerza, y sus piernas las que se extendían.
  • Lover At Last Y eso lo había jodido todo. Mierda, el podía recordar haberse mantenido despierto durante el día y mirando a su techo, diciéndose que cuando estuvieran de nuevo en el club, en los baños, o donde fuera, él no lo volvería a hacer más. Pero cada vez que salían, era como el adicto al que le ofrecen justo el tipo de pastilla que necesita. Luego estaban los dos besos, el primero de ellos en el pasillo de aquí al lado, en la clínica en la sala de fisioterapia. Y él había tenido que mendigar para ello. Y luego había llegado el segundo en su dormitorio, justo antes de que él saliera con Saxton por primera vez. Había tenido que pedir eso también. 150 De repente, Blay dejo de fingir que en realidad estaba haciendo pesas y puso sus manos sobre sus muslos. Se dijo a si mismo que debería irse. Apenas consiguiera levantarse del asiento y salir antes de que Qhuinn se trasladara a la siguiente rutina y su posición fuera revelada. En su lugar, se encontró de nuevo con los ojos en aquellos hombros y aquella columna, sobre la apretada cintura y su aun más apretado culo, en aquellas piernas musculosas. Tal vez fuera el alcohol. La postcombustión de ese pensamiento expuesto. Toda esa cosa del sexo con Layla... Pero en ese mismo momento estaba excitado. Duro como una piedra. Listo para la acción.
  • Lover At Last Blay miró hacia abajo a la su pecho y la parte delantera de sus amplios pantalones cortos y quería pegarse un tiro en la cabeza. Oh, Jesús, que tenía que salir de aquí ahora mismo. Qhuinn continuó después de la serie de levantamientos, sus manos estaban entumecidas, y sintió como sus si sus bíceps estuvieran siendo separados de los huesos con un cuchillo afilado, y eso fue sólo una tontería en comparación con sus hombros. Ellos eran el verdadero problema. Alguien claramente lo había agarrado por detrás, había tirado de ellos separándolos y los había pulido con una lijadora industrial. 151 No tenía ni idea de cuantas repeticiones había hecho. Ni tenía idea de cuántos kilómetros había corrido. Ni del numero de abdominales, sentadillas o flexiones. No sabía cómo iba a seguir adelante. Su objetivo era agotarse totalmente. Quería que llegara el momento de subir las escaleras y caer horizontalmente en su cama. Soltando la Barra, se puso las manos en las caderas, bajó la cabeza y respiró profundamente. Su hombro derecho se agarrotó en ese mismo instante, pero ese
  • Lover At Last era el lado que mas usaba, por lo que se lo esperaba. Para relajar la contractura muscular, movió su brazo en un gran círculo mientras se volvía. Qhuinn se congeló. En el otro lado de las colchonetas azules, estaba Blay una máquina cerca de la puerta, sentado tan inmóvil como las pesas que no levantaba. La expresión de su rostro era volcánica. Pero él no estaba loco. No, no lo estaba. Él tenía una erección tan grande como para verse a través de la sala. Tal vez a través de todo el estado. Qhuinn abrió la boca. La cerró. La abrió de nuevo. 152 Al final, él decidió que era un buen ejemplo de cómo la vida nunca dejaba de sorprenderte. ¿De todos las situaciones que pensaba que nunca pasarían? Esto no era todo. No después de... bueno, de todo. Se quito los auriculares y dejo que colgaran de su cuello el ritmo palpitaba descendiendo desde un concierto de rugidos a imponentes y pequeños siseos. ¿Es por mi? quería preguntarle. Por un segundo, pensó que podría ser, pero entonces, ¿Cómo de arrogante seria eso? El hombre acababa de terminar de darle una charla sobre cómo los ellos dos no eran más que dos compañeros que trabajaban juntos uno al lado del otro en la freidora. A continuación, Blay apareció con una erección del tamaño de una barra
  • Lover At Last de hierro, y lo primero que podía pasar por su mente, posiblemente, más o menos, algo así…. ¿Sería por él? Que estúpido que era. Y PD, ¿qué diablos iba a hacer si de repente se encontraba en un universo paralelo, en esa sala, con Blay soltando un ―Hey! ¿Qué tal?― Por supuesto que quería a este tío. Por el amor de Dios, siempre lo había querido a él, hasta el punto en que se preguntaba cuánto de esa cosa de mantenerse lejos de él lo había hecho ―para beneficio de Blay― y no realmente para el suyo propio. 153 Reflexionando sobre aquello, se dio cuenta de la copa al lado del pie del tipo. Ah, el alcohol estaba involucrado. Él sinceramente dudaba de que el líquido oscuro dentro de ese vaso fuera Coca-Cola. Mierda, por lo que sabía, Saxton le podría haber mandado un mensaje de texto directo a su entrepierna, y esa sería la causa de toda aquella erección y no un compresor. Tu primo me da lo que necesito todo el día, todos los días. ― ¿Tienes algo más que decirme?―, Preguntó Qhuinn con dureza.
  • Lover At Last Blay negó con la cabeza hacia delante y hacia atrás. Qhuinn frunció el ceño. Blay no era impulsivo, nunca lo había sido, y que era parte de la razón por la que, durante tanto tiempo habían estado tan unidos. El equilibrio y toda esa mierda. En este momento, sin embargo, el chico parecía que estaba a una pulgada de perder el control. ¿Problemas en el paraíso de la pareja feliz? Nah, estaban demasiado bien juntos. ―Está bien.― Hombre, la idea de dar vueltas por aquí mientras Blay se preparaba para otra sesión con Saxton el Magnífico era insoportable. ―Te veré más tarde.― Mientras caminaba por allí, sintió los ojos de Blay sobre él, pero no estaban al nivel de su cara. Por lo menos, no lo parecía. ¿Qué demonios estaba pasando? Saliendo hacia el pasillo, se detuvo un momento para verificar que las paredes de complejo no se estaban derritiendo y que él no tenia de repente pescado en las manos o algo así. Tampoco era cierto, pero tenía una sensación de alucinación irreal mientras iba hacia los vestuarios. La ducha era obligatoria, estaba cubierto de sudor, y tanto como los doggen amaban una labor, él no estaba 154
  • Lover At Last dispuesto a darles más trabajo sólo porque había tratado de matarse en la sala de musculación. Despierto. Listo para el sexo. A medida que la imagen de Blay jodia en el interior de su cabeza, cerró los ojos, y luego golpeó con la puerta los azulejos que adornaban la entrada de las duchas. Tenía la intención de ir a las duchas directamente a ducharse, pero terminó parándose en medio de la parte delantera, donde estaban apilados en filas ordenadas las taquillas y los bancos colocados por el medio de los pasillos. Aparcando allí, él desató su Nikes, pateándolas para retirarlas y liberándose de los calcetines. Jodida y totalmente excitado. Blay había estado fuera de su mente por eso. Por alguna razón, a Qhuinn le vino a la cabeza los últimos dos encuentros sexuales. Estaba aquel chico pelirrojo del Iron Mask , que había seducido y follado en el baño. Lo había elegido al azar de entre la multitud por sus características físicas, y, naturalmente, el hecho no había sido nada extraordinario para él. Por otra parte, había sido como querer Herradura, y poner ginger ale en la garganta. Y luego había sido la cosa con Layla, que había sido más como un trabajo físicamente duro, como cavar una zanja o la construcción de un muro.... Dios, se sentía como un piojo por pensar así, y él no pretendía faltar al respeto a la elegida, pero por lo menos estaba bastante claro que ella pensaba parecido. Eso fue todo para él en este último año. Sólo esos dos. Casi doce meses sin nada, y en los que no había estado masturbándose tampoco. Sólo que no estaba interesado en nada, al igual que sus bolas que habían entrado en hibernación. 155
  • Lover At Last Es curioso, como recordaba que justo después de su transición había jodido a algo con dos piernas y un corazón que latía, y como tenía dificultades para recordar algunos de los muchos rostros. Dios sabía que no se había molestado en obtener los nombres de ninguno de muchos de aquellos encuentros. Y esa sensación incómoda le apretaba el estómago. Todo lo de follar anónimamente, sin nombres, sin rostro... delante de Blay. Siempre con el chico ahora que lo pensaba. En ese momento, se había sentido como una especie amigo / compañero de situaciones, pero ahora se preguntaba si esto no había jodido esto. El sabía que así había sido. El era como un gatito, ¿no es cierto? Poniéndose de pie, se desnudó y dejó su camiseta sin mangas y sus pantalones cortos de deportes en el banco en una montaña mojada. Caminando hacia el cuarto de baño, eligió una de las duchas al azar, abrió la llave, y dio un paso bajo el chorro. El agua estaba tan fría que le hacía retorcerse pero no le importaba. Se enfrentó al chorro, cerrando los párpados y abrió la boca. ¿Ese pelirrojo en el club hace casi un año? Cuando había estado seduciendo al hombre en el baño, había sido Blay en su mente todo el tiempo. 156
  • Lover At Last Era a Blay a quien había empujado hacia atrás contra el lavabo y a quien beso duro. Era la polla de Blay la que había chupado y el cuerpo de Blay el que había tomado desde atrás. ―Por Amor...― gimió. De la nada, la imagen de su viejo amigo sentado en la máquina hace un momento, sus rodillas anchas, su polla apretando tejido tan fino de los pantalones cortos entró en su mente y le recorrió la espalda, directo a su entrepierna. Con una maldición, él se inclino y tuvo que poner la mano en el azulejo pulido. ―Oh... mierda...― Inclinándose, apoyó la frente sobre el brazo y trató de concentrarse en la sensación del agua que golpea la nuca de su cuello. Ni por asomo. Lo único en lo que podía pensar era en las palpitaciones de su polla. Bueno, en eso y en una fantasía del sonido de él cayendo de rodillas entre las piernas de Blay lamiendo todo el camino con su boca… mientras metía la mano bajo la cinturilla de los pantalones cortos y el comenzaba a dar al macho un trabajo manual que no olvidaría nunca, entre muchas otras cosas. 157
  • Lover At Last Girando su cara lejos del chorro, Qhuinn metió las manos en su pelo, echándolo hacia atrás y arqueando su columna vertebral. Podía sentir su polla golpeando su cadera, pidiendo atención. Pero él no iba a hacer nada al respecto. Blay se merecía de alguna manera algo mejor, sí, no tenía sentido, pero se sentía sucio si se masturbaba en la ducha a costa de la erección del chico por otro. Diablos, el compañero de tipo. El propio primo de Qhuinn, por Dios. Pero como su erección se negaba a razonar con esa lógica él sabía que iba a ser un largo día. 158
  • Lover At Last Capitulo 11 Traducido por Elizabeth Pasion Blay dejó caer su cabeza con una maldición, con la puerta de la habitación cerrada el peso se aligero. Y, por supuesto, desde ese punto de vista, lo único que podía ver era su polla. 159 Lo cual no era de gran ayuda. Miro hacia arriba y hacia su polla y supo que tenía que hacer algo. Sentado ahí, medio borracho y con una fiesta privada dentro de sus pantalones, la que apenas quería estar atrapada en esa incómoda posición. ¿Si un hermano como Rhage entrara, que diría? Blay tendría noticias de él por el resto de su jodida vida. Además, con la ropa deportiva y rodeado por el equipo debía ponerse a trabajar, un poco de pesas y esperaría que el señor feliz se hundiera dentro de sus pantalones por falta de atención. Buen plan.
  • Lover At Last Realmente. Yupi. Cuando miro el reloj un tiempo después, se dio cuenta de que quince minutos habían transcurrido y que no estaba cerca de ningún de avance, a menos que respirar contara como uno. Su erección era la sugerencia más clara para aquel objetivo. Su palma estaba inmediatamente ahí, pasándose por sus piernas, encontrando esa parte dura. ―Blay salto hacia arriba y camino hacia la puerta. Basta de aquella mierda― Se iba a golpear con el retrete del baño, iría hacer un poco de bicicleta con la esperanza de que el alcohol saliera de su sistema. Luego a por la caminadora y así sudar el resto de la bebida. Después de que fuera hora de dirigirse a la cama, donde, si necesitaba una escapada del tipo erótico, su palma se encontraría con el lugar indicado. La primera señal de que su nuevo plan podría haber llegado más lejos fue cuando el maldito dolor de cabeza llego mientras se abría camino en Tequi―landia: el sonido del agua corriendo significaba que alguien estaba haciendo lo de enjabonar y enjuagar. Estaba tan concentrado en sí mismo dándose patadas en el trasero que no se molestó con las consecuencias. 160
  • Lover At Last ¿Qué le habría hecho ponerse en pie, dar la vuelta y buscar otro baño lo antes posible? En lugar de eso, fue más allá de los lockers y se puso a hacer su trabajo. No fue hasta que estando lo bastante cerca del baño, sus cálculos comenzaron a tener sentido. Con voluntad propia y la cabeza funcionándole fue en dirección a las duchas. ―¡Tienes que salir de aquí! Se dijo.― 161 Cuando la llave se cerró, el chirrido tan poco sutil pareció un fuerte grito, negándose a girarse hacia el espejo se dio cuenta que no deseaba ver su propia mirada. ―Regresa a la puerta. Sólo tienes que ir de nuevo a la puerta. Solo...― El hecho de que su cuerpo para seguir ese imperativo simple, no era más que un ejercicio de rebeldía física. Era, por desgracia, su patrón. Y él lo lamentaría más tarde.
  • Lover At Last Dejando ese pensamiento, tomó la decisión de caminar, y apartar el pensamiento de la pared de azulejos del cuarto de baños, manteniéndose oculto en su mayoría, espiando un hombre que no debía... El impacto de la emoción fue tan dolorosamente familiar, que le parecía un traje a medida adaptado a su locura. Qhuinn estaba de pie bajo la ducha, con una mano apoyada contra la pared resbaladiza, inclinó su oscura cabeza bajo el chorro. El agua pasó por encima de sus hombros y por las hectáreas de piel flexible que le cubría la poderosa espalda... y luego fluyó sobre su magnífico culo... y se fue cada vez más lejos, más allá de esas piernas largas y fuertes. En el último año, el macho había embarnecido un poco. Qhuinn había sido grande después de su transición, y se había vuelto aún más grande durante los primeros meses de tener una intensa alimentación. Pero había habido un tiempo en el que Blay había visto al hombre sin ropa... las rutinas de gimnasio con las que se había estado castigando a sí mismo a través de los meses, pero lo que ahora se veía era puro duro musculo. Y maldita sea, estaba excitado― Un orgasmo inmediatamente amenazó a la cabeza de la polla Blay, sus pelotas se tensaron como puños. 162
  • Lover At Last Girando a su alrededor, salió del vestuario como si saliera disparado de un cañón, perforando la puerta hasta saltar por el pasillo. ―Oh, mierda... mierda... maldito... joder...― Camino tan rápido como pudo, trató de captar esa imagen de la cabeza, recordándose a sí mismo que tenía un amante, que había pasado de todo esto, que podría autodestruirse más con lo mismo, como tantas veces. ―¿Dónde diablos estaba la oficina? Se detuvo en un movimiento mirando a su alrededor. ―Oh, fantástico. Se había ido en la dirección opuesta a lo que había previsto, y ahora estaba abajo más allá de la clínica y en la parte de aula del centro de formación. Kilómetros de la entrada al túnel. ―... Que laceración profunda. Pero él no lo haría. ― La voz profunda de Manny Manello precedió al hombre caminando por el pasillo de la sala de exploración principal. Un segundo después, Doc. Jane hizo su aparición justo detrás de él, un cuadro abierto en la mano, el dedo trazando una página. 163
  • Lover At Last Blay se metió por la primera puerta que vio a y corrió a la derecha en un muro de negrura. Dando palmaditas alrededor en busca de un interruptor de luz, ya que su mente estaba demasiado dispersas para encender las bombillas de esa forma, se encontró con uno, le dio la vuelta, y se cegó a sí mismo. ―¡Ay!― El dolor que disparó desde la espinilla a su cerebro le decía que había chocado con algo grande. ―Ah, un escritorio.― 164 Estaba en una de las oficinas de mini―satélite de los salones de clase, y eso era una buena noticia. Con el programa de formación suspendido a causa de las redadas, no había nadie aquí, y no era probable que alguien se preguntara las razones del porque estaba para en esta pequeña habitación vacía. Podría tener un poco de intimidad por un tiempo, y eso era una bendición. Dios sabía que no iba a intentar volver a la mansión ahora. Con la suerte que había tenido al ver a Qhuinn, lo último que necesitaba era estar en cualquier lugar cerca de la gim.
  • Lover At Last Fue detrás de la mesa, se sentó en la silla de oficina cómodamente y dejo que sus piernas se extendieran al otro lado en la parte superior, en la que debía haber estado un ordenador, una planta, y un soporte completo de plumas en él. En cambio, estaba vacío, aunque no cubierto de polvo. Fritz nunca lo permitiría, incluso aunque fuera un espacio no utilizado. Froto el golpe en la parte frontal de la pantorrilla, estaba claro que iba a tener un infierno de dolor y una marca negra―azulada. Pero al menos el dolor lo distraía de lo que lo había llevado hasta ahí. Eso no duró mucho, sin embargo. 165 Al inclinar la silla hacia atrás, cerró los ojos, su cerebro volvió a los vestuarios. ―Nunca va a terminar esta tortura―, pensó. Y, Dios, su polla latía con fuerza. Con las decisiones que había tomado lo que menos deseaba era la jodida luz, cerró los ojos, y le ordenó a su cerebro que se callara y durmiera. Si pudiera permanecer un poco por aquí durante una hora o dos, él despertaba flácido, sobrio y listo para enfrentar a la gente de nuevo.
  • Lover At Last Ahora bien, eso era un buen plan, y también era el ambiente perfecto. Oscuro, un poco fría, súper tranquilo, y siendo las únicas instalaciones subterráneas. Acomodo su cuerpo aún más en la silla, cruzó los brazos sobre el pecho y se preparó para el dejar partir al duro tren que tenía. Cuando eso no funcionó, comenzó a imaginar todo tipo de situaciones ―fuera de lugar―, como aspiradoras desenchufado de la pared, y los fuegos extinguidos con agua, y las pantallas de televisión en negro ... Qhuinn había parecido tan jodidamente follable así, su cuerpo mojado y suave tallado en músculo, su sexo, de manera gruesa y orgullosa. Toda esa agua le habría hecho tan resbaladizo y caliente... y, queridísima Virgen Escriba, Blay le habría dado casi cualquier cosa para caminar sobre la baldosa, ―Ponerse de rodillas y tomar ese sexo duro en la boca, sintiendo que la cabeza roma con su piercing sobre su lengua mientras subía y bajaba.―Hizo un ruido de disgusto que hizo eco alrededor, sonando más fuerte de lo que probablemente había sido. Al abrir los ojos, trató de despejar cualquier fantasía de chupar fuera de su mente. Pero la oscuridad no ayudo, sino que sólo formó la pantalla perfecta para mantenerse proyectado. 166
  • Lover At Last Maldiciendo, se dio un tiro mental, en el que se relajó la tensión en cada parte del cuerpo, empezando por la tensión entre las cejas, luego las cuerdas rígidas que iban desde los hombros hasta la base del cráneo. Tenía el pecho apretado, también, sus pectorales contraídos por ninguna buena razón, sus bíceps taladraban en sus brazos. A continuación, se suponía que debía centrarse en su abdomen y luego su trasero y sus muslos, las rodillas y las pantorrillas... su duro amigo―sobresaliendo―de―casa. No llego tan lejos. 167 Entonces otra vez, tratando de hablarle a su erección en cualquier tipo de maleabilidad como si tuviera poderes de persuasión necesarios, que en estado borracho su cerebro no poseía. Por desgracia, sólo había una forma más segura de deshacerse de Mr. Happy. Y en la oscuridad, solo, con el amparo de nadie―lo―sabrá―nunca, proteger el momento, ¿por qué no habría de funcionar, solo debía drenar la maldita cosa esperando que el calor se disipara y se desmayara? No era diferente como cuando despertaba en la caída de la noche con una erección, porque Dios sabía que no había nada emocional involucrado. Y él estaba bajo la influencia, ¿no? Así que ese fue otro paso.
  • Lover At Last ―Él no estaba engañando a Saxton, se dijo. Él no estaba con Qhuinn y Saxton era el que lo buscaba...― Durante un tiempo, él continuó discutiendo los pros y los contras, pero al final su mano tomó la decisión por él. Antes de darse cuenta, su mano estaba excavando debajo de la cinturilla del pantalón.―El silbido que dejó escapar cuando se apoderó de él mismo era como un disparo en el silencio, y así fue el gemido de la silla al alzar sus caderas y empujó sus hombros en el acolchado de cuero. Caliente y duro, grueso y largo, su polla estaba pidiendo atención, pero el ángulo era malo, y no había lugar para acariciar el maldito tallo. Por alguna razón, la idea de despojarse de la cintura para abajo le hacía sentirse sucio, pero su sentido del decoro se fue a la mierda bastante rápido cuando lo único que podía hacer era apretar. Levantando su culo, barriendo a los pantalones cortos de... y entonces se dio cuenta de que iba a necesitar algo para limpiar el lío que había montado. Lo siguiente en desprenderse fue la camiseta. Desnudo en la oscuridad, tirado lejos de la silla y el escritorio, se entregó, extendiendo sus muslos, bombeando hacia arriba y hacia abajo. La fricción hizo que sus ojos rodaran atrás, haciendo que se mordiera el labio inferior. ―Dios, las sensaciones eran tan fuertes, fluyendo a través de su cuerpo. ―Mierda. Qhuinn estaba en su mente, Qhuinn estaba en su boca... Qhuinn estaba dentro de él, los dos se moviéndose juntos.―Eso estaba mal. 168
  • Lover At Last Se quedó helado. Deteniéndose en seco. ―Mierda―. Blay liberó su miembro, a pesar de que el mero proceso de dejar ir la longitud le hizo apretar los molares. Abrió los ojos y miró hacia la oscuridad. El sonido de su respiración dando martillazos en el pecho le hizo maldecir de nuevo. Lo mismo hizo su necesidad palpitante para un orgasmo.―Al que se negó a ceder. No iba a llegar más lejos. ―De la nada, esa imagen de Qhuinn arqueándose bajo el chorro de agua se estrelló contra su cabeza, haciéndose cargo de todo. En contra de su razonamiento superior, y su lealtad, y su sentido de la justicia... Su cuerpo entró en sobrecarga instantánea, el orgasmo disparo fuera de su polla antes de que pudiera detenerlo, antes de que pudiera decirle que no, que no estaba bien... antes de que pudiera decir: No de nuevo. Nunca más. Oh, Dios. La sensación dulce y punzante se repitió una y otra vez hasta que se preguntó si alguna vez iba a terminar.―A pesar de que no ayudó a las cosas. Esta reacción física podría estar fuera de su control. Su respuesta no fue así. 169
  • Lover At Last Cuando por fin se calmó, su respiración era áspera y el frescor sobre la piel desnuda de su pecho le sugirió que había roto a sudar... y mientras su cuerpo se recuperaba de la fiebre, regresó y la conciencia de su erección fue desinflándose como un barómetro de su estado de ánimo. Estirándose hacia delante, dio unas palmaditas sobre el escritorio hasta que encontró la camiseta, luego la arrugó y la presionó en la unión de sus muslos. El resto del lío en el que estaba no iba a ser tan fácil de limpiar. * * * 170 En la ciudad, en el piso dieciocho del Commodore, Trez se sentó en una silla elegante de acero y cuero que daba a una pared de ventanas con vistas al río Hudson. El sol del mediodía brillaba debajo de un cristal transparente, cromo―como el cielo, todo diez veces más brillante a causa de la nieve fresca que había caído durante la noche en las orillas. ―Sé que estás ahí―, dijo secamente, tomando un sorbo de su taza de café. Cuando no hubo respuesta, giró su silla en su base swival. Efectivamente, IAM habían llegado a su habitación y estaba sentado en el sofá, el iPad en su regazo, el índice rayando la pantalla. Estaba leyendo el New York Times, edición matutina, por supuesto, como lo hacía cada mañana cuando llegaban.
  • Lover At Last ―Bueno―, Trez dijo por lo bajo. ―Adelante.― La única respuesta que obtuvo fue un levantamiento de cejas de IAm en la siguiente fracción de segundo. El bastardo presumido ni siquiera lo miro por encima del periódico. ――Debe ser un artículo fascinante. ¿De qué se trata? ¿Hermanos obstinados?―― Trez pasó algún tiempo cuidando su café caliente. ―IAm. En serio. Esto es una mierda―. Después de un momento, la mirada oscura de su hermano se levantó. Los ojos que se encontraron con los suyos eran, como siempre, totalmente despejados de la emoción y de la duda y todo lo sucio con los que los simples mortales luchaban. IAm era sobrenatural, sensible... más bien en la forma de una cobra: vigilante, inteligente, listo para atacar, pero no solía perder los estribos hasta que fuera necesario. ―¿Qué?,― dijo Trez. ―Es estúpido decirte lo que ya sabes.― 171
  • Lover At Last ―Tu humor.― Tomó otro trago del borde de la taza, y se preguntó por qué demonios estaba haciendo voluntariamente esto. ―Adelante.― Los labios fruncidos de IAm le dijeron que estaba considerando su respuesta como el mismo lo hacía. Luego dejó caer hacia abajo la tapa roja del iPad, cada una de las cuatro secciones aterrizo como pasos a través de la pantalla. A continuación, puso el periódico a lado, sin cruzar la pierna, y se inclinó hacia delante para equilibrar los codos en las rodillas. El chico tenía bíceps tan gruesas, que las mangas de su camisa parecía que iban a dar el ancho rompiéndose. 172 ―Tu vida sexual está fuera de control.― Como Trez hizo rodar sus ojos, su hermano siguió hablando. ―Estás jodiendo con tres o cuatro mujeres por noche, a veces más. No se trata de la alimentación, por lo que no pierdas ninguno de nuestro tiempo justificándote de ese modo. Estas comprometiendo en un nivel profesional de―...― ―Correr licor y prostitutas. ¿No crees que es un poco intelectual?―― IAm recogió el iPad y la agitó hacia atrás y adelante. ―¿Si vuelvo a leer?― ―Sólo estoy diciendo―...―
  • Lover At Last ―Me pediste que hablara. Si esto es un problema, la solución no consiste en ponerse a la defensiva porque no te gusta lo que escuchas. La respuesta es no me pidas hablar. ― Trez apretó los dientes. Este era el tema con su maldito hermano. Demasiado malditamente razonable. Estallando, él atravesó abiertamente la sala de estar. La cocina era como todo lo demás en el commodore: espacioso, moderno, y sin complicaciones. Lo que significaba que mientras se servía un poco más de cafeína, podía ver a su hermano en su visión periférica. 173 El hombre, a veces odiaba este lugar: A menos que se encontrara en su habitación con la puerta cerrada, no podía conseguir un descanso de los malditos ojos. ―¿Estoy leyendo o hablando?―, Dijo IAm con calma, como si no le importa de cualquier manera. Hombre, Trez desesperadamente quería decirle al chico que podía meter su maldita nariz nuevamente en el Times, pero eso era admitir una derrota. ―Muérete―. Trez volvió a su silla y se acomodó a patadas en el culo.
  • Lover At Last ―No estás comportando de una manera profesional.― ―Comete tú propia comida en el Sals―. ―Mi linguini con salsa de almejas no requiere una orden de alejamiento cuando decido la siguiente noche quiero que el Diavolo Fra.― Buen punto. Y de alguna manera, no entendía que le hacía sentirse casi violento. ―Sé lo que estás haciendo―, dijo IAm y siguiente. ―¿Y por qué?―. ―Tú no eres virgen, por supuesto que sí―― ―Sé lo que te ha enviado.― Trez se congeló. ―¿Cómo?―. ―Cuando no respondías, recibí una llamada telefónica―. 174
  • Lover At Last Trez empujó la alfombra con el pie y se volvió para mirar a él río. Mierda. Pensó que había que limpiar esto con aire, ya sabía, dar a su hermano una sesión de perros para que los dos volvieran a ser normal, por lo general estaban más cerca que la piel y los huesos, y la relación era tan fundamental como para IAm. Podía manejar casi cualquier cosa excepto fricción con su hermano. Desafortunadamente, los problemas que se habían quedado allí aludidos eran su único ―cualquier cosa―. ―Ignorarlo no hará que desaparezca, Trez―. 175 Esto fue dicho con un tono tan suave dejándole claro lo triste que se encontraba su hermano por él. Trez miró hacia el río, se imaginó que estaba en su club, con los seres humanos de todos los días y las manos llenas de efectivo de negociaciones, las mujeres que trabajaban allí haciendo lo suyo en la parte posterior. Niza. Normal. En el control y lo cómodo. ―Tú tienes responsabilidades―.
  • Lover At Last Trez aumentó la presión sobre su taza. ―Yo no me ofrecí voluntariamente para ellos―. ―No importa―. Se dio la vuelta tan rápido, que el café caliente salió volando y aterrizó en su muslo. Hizo caso omiso del ardor. ―Lo que debería... ―Jodete con tu debería. No soy un objeto inanimado que se puede dar a alguien. Todo eso es una mierda―. ―Algunos lo encontraría un honor―. ―Bueno, yo no. Yo no estoy acoplado a esa mujer. No me importa quién es o quién la creó o lo ―importante― que es el S'Hisbe―. Trez se preparó para un sermón de oh―sí―que―lo―vas―a―hacer. En cambio, su hermano parecía triste, como si él no hubiera querido la maldición, tampoco. ―Voy a decirlo una vez más, Trez. Esto no va a desaparecer por arte de magia. Y no puedes tratar de coger una salida de ella. Eso no es sólo inútil, es potencialmente peligroso―. 176
  • Lover At Last Trez se frotó la cara. ―Las mujeres son seres humanos. Ellos no importan―. Se volvió hacia el río. ―Y, francamente, si no hago algo, voy a enloquecer. Tener un par de orgasmos tiene que ser mejor que eso, ¿verdad? ― Mientras el silencio se reanudaba, sabía que su hermano no estaba de acuerdo con él. Sin embargo, una prueba positiva de que su vida se estaba yendo a la mierda fue el hecho de que la conversación se secó en ese punto. IAM al parecer no estaba en dar patadas a un hombre cuando estaba en el suelo. 177 Lo que sea. No le importaba lo que se esperaba de él, él no iba a volver y ser condenado a una vida de servicio. No le importaba si se trataba de la hija de la reina.
  • Lover At Last Capitulo 12 Traducido por Elizabeth Pasion Era tarde cuando la Wrath soltó un golpe contra la pared. Estaba en su escritorio, el culo en el trono de su padre, los dedos corriendo sobre un informe escrito en braille, cuando de repente no pudo seguir con una palabra más del maldito texto. Empujo a un lado los papeles, maldijo y se arrancó sus gafas oscuras de la cara. Justo cuando estaba a punto de lanzarlas contra la pared, un Hocico le pego en el codo. Poniendo un brazo alrededor de su golden retriever, apretó su mano sobre la suave piel que creció a lo largo de los flancos del perro. ―Siempre sabes, ¿verdad?―. George respiro profundo presionando su pecho en la pierna de Wrath, esa era la señal de que alguien quería estar en su regazo, otra vez. Wrath se agachó y recogió las noventa libras en sus brazos. Coloco las cuatro patas, la melena de león y la cola suelta, de modo que todo se acomodara, 178
  • Lover At Last supuso que era una buena cosa que él fuera tan jodidamente alto. Muslos grandes ofrecían un espacio más grande. Y el acto de acariciar toda la piel fue lo que lo tranquilizó, aunque no logro aliviar su mente. Su padre había sido un gran rey, capaz de soportar muchas horas de ceremonia, noches interminables llenas de la redacción de proclamas y citaciones, meses y años enteros de protocolo y tradición. Y eso fue antes de que las malditas cosas cambiaran y las quejas llegaran hasta ti desde todos los rincones: cartas, llamadas telefónicas, e-mails, aunque, por supuesto, de estos últimos no había ninguno en su época. 179 Wrath había sido un luchador una vez. Uno malditamente bueno. Puso la mano en su cuello, recorriendo uno de sus lados hasta el lugar donde la bala había entrado en él. El golpe en la puerta fue fuerte y al punto, una demanda más que una solicitud respetuosa para el ingreso. ―Entra, V, ― gritó.
  • Lover At Last El olor astringente y el aroma a avellana precedieron al hermano, como si fuera una bruja, era una indicación clara que alguien sentía cabreado. Y bastante seguro, cuando aquella voz profunda sonó con un tono de repugnancia. ―Finalmente termine la prueba de balística. Siempre tardan una jodida eternidad, encontré algunos fragmentos―. ― ¿Y?― Demando Wrath. ―Es cien por ciento de ellos― Cuando Vishous se sentó en la silla frente al escritorio, esta crujió bajo el peso. ―Los tenemos.― 180 Wrath exhalo, liberando un poco del zumbido que dejaba impotente su cerebro... ―Bien.― pasó la palma por la parte superior de la cabeza cuadrada de George hasta sus costillas. ―Esta es nuestra arma, entonces.― ―Así es. Lo que iba a suceder de todos modos ahora es bonito y legal ―. La Hermandad había sabido todo el tiempo, quien tenía el dedo sobre el gatillo del tiro que casi lo había matado hacia tiempo atrás. - Y el deber de atrapar
  • Lover At Last al grupo de bastardos uno por uno era algo que ellos veían más que como un deber, era sagrado para la raza. ―Escucha, tengo que ser honesto, ¿verdad?― ― ¿Cuando no lo eres?― Wrath arrastró las palabras. ― ¿Por qué demonios estás atando nuestras manos?― ―No sabía que era yo quien lo hacía.― 181 ―Con Tohr.― Wrath acomodo a George para que el suministro de sangre de su pierna izquierda no fuera cortado completamente por el peso del perro. ―Él pidió la proclamación―. ―Todos tenemos derecho a matar a Xcor. Ese cabrón es el premio que todos queremos. No debe limitarse a sólo él. ― ―Él preguntó―.
  • Lover At Last ―Esto hace que sea más difícil de matar al hijo de puta. ¿Qué pasa si uno de nosotros lo encuentra por ahí y Tohr no está con nosotros? ― ―Entonces tu lo traes ― Hubo un silencio largo y tenso. ― ¿Me oyes, V? Trae ese pedazo de mierda, y que Tohr cumpla con su deber―. ―El objetivo es eliminar a esa banda de hijos de puta―. ― ¿Y cómo es eso, que le impide el trabajo?― Cuando no hubo respuesta, Wrath negó con la cabeza. ―Tohr estaba en la camioneta conmigo, mi hermano. Él salvó mi vida. Sin él... ― 182 A medida que la frase quedaba a la deriva, V maldijo en voz baja-como si estuviera corriendo la matemática en su memoria, y llegando a la conclusión de que el hermano que había tenido que cortar un tubo de plástico sin su CamelBak y realizar una traqueotomía a su rey en un vehículo en movimiento a kilómetros de distancia de cualquier ayuda médica, era el que podría tener más derecho de matar al asesino. Wrath sonrió un poco. ―Te diré algo, sólo porque soy buena persona, les prometo a todos una oportunidad con él antes de que Tohr mate al hijo de puta con sus propias manos. ¿Trato? ― V se rió. ―Eso realmente me quita la puta comezón sobre el asunto.―
  • Lover At Last El golpe que los interrumpió era tranquilo y respetuoso, un par de toques suaves que parecían sugerir que quienquiera que fuese estaría feliz de ser arrancado del lugar, contento de esperar y esperar una audiencia inmediata, todo al mismo tiempo. ―Sí―, llamo Wrath. La cara colonia anunció la llegada de su abogado: Saxton siempre olía bien, y eso se ajustaba a su personalidad. Por lo que recordaba Wrath, además de la gran educación del tipo y la calidad de su pensamiento, se vestía a la manera de un hijo bien educado de la Glymera. Es decir, perfectamente. 183 No es que Wrath lo hubiera visto recientemente. Se puso las gafas oscuras en un rápido movimiento. Una cosa era estar expuesto delante de V, lo que no iba a pasar delante del joven macho, y eficiente que entraba por la puerta, no importaba cuánto Sax fuera de confianza. ― ¿Qué tienes para mí?―, dijo Wrath mientras la cola de George iba hacia atrás y hacia adelante en señal de saludo. Hubo una larga pausa. ― ¿Tal vez debería volver más tarde?―
  • Lover At Last ―Se puede decir todo delante de mi hermano.― Otra larga pausa, durante la cual V probablemente estaría mirando al abogado como si quisiera tomar un pedazo de su cara, su culo de niño bonito por sugerir que había una brecha de información que tenia y por la que debía ser respetado. ― ¿Incluso si se trata de la Hermandad?―, Dijo Saxton desapasionadamente. Wrath casi podía sentir los ojos helados de V pivotar a su alrededor. Y, por supuesto, la pregunta del hermano: ― ¿Qué hay sobre nosotros?― Cuando Saxton permaneció en silencio, Wrath supo de qué se trataba. ― ¿Puedes darnos un minuto, V?― ― ¿Me estás jodiendo?― Wrath cogió a George y lo puso en el suelo. ―Sólo necesito cinco minutos.― ―Está bien. Que se divierta, mi Señor―, escupió V mientras se ponía de pie. ―Joder.― 184
  • Lover At Last Un momento después, la puerta se cerró de golpe. Saxton se aclaró la garganta. ―Podría haber regresado.― ―Si hubiera querido eso, lo hubiera dicho. Dirígete a mi.― Una respiración profunda se tomó y se dejó escapar, como si el civil estuviera mirando hacia la puerta y preguntaba si V estaría cabreado y si su salida podría causar que se despertara muerto más tarde. ―Ah... la auditoría de las viejas leyes se ha completado, y puedo ofrecerle una lista completa de todos los sectores que requieren enmienda, junto con la nueva propuesta, y una línea de tiempo en el que los cambios podrían hacerse, si...― ―Sí o no. Eso es todo lo que me importa. ― A juzgar por el suave susurro de los mocasines Aubusson pisando, Wrath supo que su abogado estaba caminando un poco. De memoria, se imaginó el estudio, con sus paredes de color azul pálido y sus molduras de floritura, junto con todos los muebles frágiles, de un francés antiguo. Saxton tenía más sentido en esta sala que lo que Wrath tenía con sus pantalones de cuero y su camisa. Pero la ley prescribió quien iba a ser el Rey. 185
  • Lover At Last ―Tienes que comenzar a usar tus armas, Saxton. Te garantizo que no serás despedido si me dices cómo son las cosas en realidad, pero si intentas omitir algún detalle sobre la verdad, pateare tu culo. Sin importar con quien estés durmiendo. ― Hubo otro carraspeo. Y luego esa voz culta le llego a la cabeza en otro lado del escritorio. ―Sí, puede hacer lo que quiera Majestad. Sin embargo, me preocupa el tiempo.― ― ¿Por qué? ¿Qué va a tomar dos malditos años para hacer las modificaciones? ― 186 ―Está haciendo un cambio fundamental en un sector de la sociedad que protege a la especie-y podría desestabilizar aún más la regla. Yo no estoy al tanto de las presiones que hay por debajo, pero sería negligente de mi parte no señalar lo obvio. Si se altera la prescripción de quienes pueden entrar en la Hermandad de la Daga Negra, bien podría darse una mayor apertura a la disidencia, esto es diferente a todo lo que ha intentado durante su reinado, y viene en una época de malestar social extremo.― Wrath inhalo largo y lento por la nariz y cogió un montón aire: no había evidencia para sugerir que el tipo estaba siendo hipócrita o que no quisiera hacer el trabajo.
  • Lover At Last Y él tenía razón. ―Aprecio la idea―, dijo Wrath. ―Pero yo no voy a ceder ante el pasado. Me niego a ello. Y si tuviera dudas sobre el macho en cuestión, yo no estaría haciendo esto ―. ― ¿Cómo se sienten los demás hermanos?― ―Eso no es de tu incumbencia.― De hecho, no había abordado la idea con ellos todavía. Después de todo, ¿por qué preocuparse si no hay posibilidad de avanzar?. Tohr y Beth eran los únicos que sabían exactamente hasta dónde estaba dispuesto a aceptarlo. ― ¿Cuánto tiempo te tomara para que sea legal?― ―Puedo tener todo preparado para el amanecer de mañana-noche a más tardar.― ―Hecho.― Wrath cerró el puño y golpeó en el brazo del trono. ―Hazlo ahora―. ―Como desees, mi señor.― Hubo un susurro de ropa fina, como si el hombre se inclinara, a continuación, más sonidos de pies de lleno hacia la salida, la doble puerta se abrió y se cerró. 187
  • Lover At Last Wrath tenía la mirada perdida la cual era proporcionada por sus ojos ciegos. La situación era peligrosa. Y, francamente, lo más inteligente que podía hacer era sumar más Hermanos, no pensar en las razones para no hacerlo-aunque el argumento en contra de esos tres muchachos era que estaban dispuestos a luchar junto a ellos sin ser admitidos, ¿Entonces por qué molestarse? Pero que jodidos. Era de la escuela antigua querer honrar a alguien que había puesto su vida en juego por la de todos. ¿La verdadera situación?, aún aparte de las leyes, era..., ¿qué pensarían los demás? Eso tenía el mayor peso sin importar que la ley fuera aprobada... * * * Al caer la noche horas después, Qhuinn estaba desnudo bajo las sábanas revueltas, ni su cuerpo ni su mente estaba en reposo, incluso mientras dormía. En su sueño, él estaba de vuelta en la orilla de la carretera, alejándose de la casa de su familia. Tenía la bolsa de lona sobre un hombro, una proclamación de 188
  • Lover At Last desheredación metida en la cintura, y una billetera que tenía once dólares, lo que era una poca distancia de estar vacía. Todo estaba claro como el cristal, nada era artificial debido a la reproducción defectuosa de su memoria: la noche húmeda de verano con el sonido de sus nuevas botas sobre las piedras, la bolsa colgándole en el hombro... el hecho de que él era consciente de que no tenía nada en su futuro. No tenía a dónde ir. Ningún hogar al que volver. No había perspectivas. Ni siquiera un pasado ya. 189 Cuando el coche se detuvo detrás de él, sabía que era John y Blay. Excepto que, no. No eran sus amigos. Era la muerte en la forma de cuatro hombres en trajes negros que salían de las cuatro puertas y se arremolinaban a su alrededor. Una guardia de honor. Enviado por su padre para golpearlo por deshonrar el nombre de la familia.
  • Lover At Last Qué irónico. Se podría decir que apuñalar a un sociópata que había estado tratando a la violación de su amigo sería considerado una buena cosa. Pero no cuando el agresor era su propio y perfecto primo. En cámara lenta, Qhuinn se dejó caer en su posición de combate, dispuesto a enfrentar el ataque. No había ojos para mirar directamente al rostro, ni teniendo en cuenta-que no había razón para ello: el hecho de que las túnicas ocultaran su identidad suponía que la persona que había transgredido debía sentir como si toda la sociedad desaprobará las acciones que había tomado. Dando vueltas, dando vueltas, acercándose... con el tiempo iban a derribarlo, pero él iba a hacerles daño en el proceso. 190 Y así fue. Pero él también tenía razón: Después de lo que parecieron horas de defensa, terminó sobre su espalda, y fue entonces cuando realmente la paliza sucedió. Tirado en el asfalto, se cubrió la cabeza y se enrollo lo mejor que pudo, los golpes que llovían sobre él, túnicas negras que volaban como las alas de los cuervos fue lo que le llamó la atención una y otra vez. Después de un rato, ya no sentía el dolor. Iba a morir ahí, tirado a un lado de la carretera.
  • Lover At Last ―¡Alto! No se supone que debamos matarlo! ― La voz de su hermano cortó en medio de todo, hundiéndolo de una manera en que la paliza no lo hizo― Qhuinn se despertó con un grito, lanzando sus brazos sobre su rostro, empujando sus muslos hasta que protegieran su ingle― No había puños o pies que vinieran hacia él. Y él no estaba en el lado de la carretera. Se dispuso a encender algunas luces, miró alrededor de la habitación en la que había estado viviendo desde que había sido expulsado de la casa de su familia. Esto no le satisfago en lo más mínimo, el papel de seda pintado y las antigüedades era algo que su madre habría elegido - y aún en este momento, la vista de toda la vieja mierda que alguien más había escogido, había comprado, colgado, se mantuvo aun después de haberse calmado. Incluso cuando el recuerdo persistía. Dios, el sonido de la voz de su hermano. 191
  • Lover At Last Su propio hermano había sido parte de la Guardia de Honor que había sido enviado por él. Por otra parte, dándole un mensaje más poderoso de la Glymera, acerca de la seriedad con que la familia estaba tomando las cosas-y no era como si el tipo no hubiera sido entrenado. Le habían enseñado las artes marciales, aunque, naturalmente, que había podido luchar. Diablos, apenas le había sido permitido largarse. Demasiado valioso para la línea de sangre. ¿Si se lesionaba? El que iba a seguir en los pasos de su papito y, eventualmente, convertirse en un Leahdyre del Consejo podría verse comprometido. Pequeño riesgo de una lesión catastrófica para la familia. Qhuinn, ¿por otro lado? Antes de que él fuera repudiado, había sido puesto en el programa de formación, tal vez con la esperanza de que podía sufrir una lesión mortal en el campo y tener la buena gracia de morir con honor para todos. -¡Alto! No se supone que debamos matarlo!- Esa había sido la última vez que había oído la voz de su hermano. Poco después de que Qhuinn fuera expulsado de la casa, la Sociedad Lessening había ido en una redada y los había matado a todos ellos, padre, madre, hermana y Luchas. 192
  • Lover At Last Todos se habían ido. Y aunque una parte de él los había odiado por todo lo que le habían hecho, él no desearía ese tipo de muerte a nadie. Qhuinn se frotó la cara. Tiempo de una ducha. Eso era todo lo que necesitaba. Se levantó sobre sus pies, se estiro sobre su trasero rajado y comprobó su teléfono. Un mensaje de texto de grupo a todo el mundo anunció que se realizaría una reunión en el estudio de Wrath y un rápido vistazo al reloj le dijo que estaba fuera de tiempo. 193 Lo cual no era una mala cosa. Se volcó a toda marcha y entro a empujones en el baño, que era un alivio para centrarse en cosas reales en lugar del pasado de mierda. Nada de lo que pudiera hacer al respecto, salvo la última, maldita sea. Y mierda sabía que había hecho lo suficiente para que duraran unas doce vidas. Wakey - wakey, pensó. Era hora de ir a trabajar.
  • Lover At Last 194 Capitulo 13 Traducido Por Vampi Mayb Casi al mismo tiempo en el que Qhuinn se estaba limpiando en la casa principal, Blay se despertó en la pequeña silla en esa oficina subterránea. El dolor de cabeza que le servía de reloj de alarma no era por la puerta, era el hecho de que se había saltado la última comida. Hombre, deseaba que el alcohol fuera el culpable de los golpes en su cabeza. Podría decir que eso era lo que lo había
  • Lover At Last puesto como un total descuidado, con pérdida de su mente y estaba hecho un lio cuando había bajado aquí. Maldiciendo, él retiró sus piernas desde el escritorio y se sentó. Su cuerpo estaba rígido como una tabla, los dolores florecían en todo tipo de sitios en el que uno no quería que le diera la luz del techo. Mierda. Todavía estaba desnudo. Pero vamos, ¿como los elfos de la modestia se habrían colado y le habrían vestido en su sueño? ¿Sólo para que no se acordara de lo que había hecho? 195 Poniéndose sus pantalones cortos, empujó sus pies en sus zapatillas y luego cogió su camisa antes de recordar en lo que él la había utilizado. Mientras miraba a los pliegues arrugados de algodón y sentía las lugares duros en el paño, se dio cuenta que ninguna cantidad de racionalización iba a cambiar el hecho de que él había engañado a Saxton. El contacto físico con otra persona era solo una manera de medir la infidelidad, y sí, eso era la más grande línea divisoria. Pero lo que él había hecho la noche anterior había sido una violación de la relación, a pesar de que el orgasmo había sido causado por su cerebro y no por su mano.
  • Lover At Last Poniéndose de pie, estaba medio muerto mientras se dirigía a la puerta y la entreabría. Si había alguien más, él se iba a agachar y volvería dentro y esperaría un tiro limpio dentro del pasillo: Él no quería quedar completamente atrapado saliendo de esta oficina vacía, medio vestido y luciendo como el infierno. El lado positivo de vivir en el complejo era que estaban rodeados de gente que se preocupaba por ti, la desventaja era que todo el mundo tenía ojos y oídos, y no que se daban cuenta que algunas cosas no eran su asunto. Al no oír voces o pasos, explotó en el pasillo y comenzó a caminar a paso rápido, como si hubiera estado en algún lugar por una buena razón y se dirigía a su habitación para un propósito igualmente importante. Tenía la sensación de que se había salido con la suya cuando él golpeó el túnel. Claro, él no solía ir sin camisa, pero muchos de los hermanos o los machos lo hacían cuando venían del gimnasio... no era nada inusual. Y realmente se sentía como si hubiera ganado la lotería cuando salió de debajo de la escalera de la mansión y le dieron otra buena dosis de vacío callejón de bolos. El único problema era que, a juzgar por los sonidos de la porcelana china siendo limpiada en el comedor, tenía que ser más tarde de lo que había pensado. Era evidente que había perdido la Primero comida - mala noticia para su cabeza, pero al menos tenía algunas barras de proteínas en su habitación. Su suerte se acabó cuando tomó las escaleras hasta el segundo piso. De pie frente a las puertas cerradas del estudio de Wrath, Qhuinn y John estaban vestidos para la lucha, las armas atado con correa, con el cuerpo cubierto de cuero negro. 196
  • Lover At Last No había manera en el infierno que él mirara a Qhuinn. El solo hecho de que el tipo estaba en su visión periférica era bastante malo. ―¿Qué está pasando?―, Preguntó Blay. Tenemos una reunión ahora, John señalizo. O al menos, eso se supone ¿No has recibido el mensaje de texto? Mierda, no tenía ni idea de dónde estaba su teléfono. ¿Su habitación? Ojalá. ―Voy a golpear la ducha y vuelvo.― Puede ser que no tenga que correr. Los hermanos han sido secuestrados por la última media hora. No tengo ni idea de lo que está pasando. Al lado del chico, Qhuinn estaba meciéndose hacia adelante y hacia atrás en sus shitkickers, el cambiaba de peso como si estuviera en un paseo incluso mientras no llegaba a ninguna parte. ―Cinco minutos―, murmuró Blay. ―Eso es todo lo que necesito.― Esperaba que la Hermandad abrirían las puertas para entonces-lo último que quería era quedarse atorado pasando el tiempo en cualquier lugar cerca de Qhuinn. 197
  • Lover At Last Maldiciendo a su paso, Blay corrió a su habitación. Por lo general, se tomaba su tiempo preparándose, sobre todo si Sax estaba de ánimo, pero esto iba a ser un zas-bam, gracias, ma- Cuando abrió la puerta, se congeló. ¿Qué... demonios? Bolsos de Viaje. En la cama. Tantos de ellos no podía ver más que una pulgada y media de la extra grande edredón, y él sabía de quién eran. Coincidencia de Gucci, en color blanco con el logotipo de color azul marino y con el azul marino y el paño rojo flejes, porque de acuerdo a Saxton, el tradicional marrón sobre marrón con el rojo y el verde era ―demasiado obvio―. Blay cerró la puerta sin hacer ruido. Su primer pensamiento fue: ¡Mierda, Saxton lo sabía!. De alguna manera, el tipo sabía lo que había pasado en el centro de formación. El hombre en cuestión salió del baño con un montón de champú, acondicionador y productos. Se paró en seco. ―Hola―, dijo Blay. ― ¿Tomando unas vacaciones?― 198
  • Lover At Last Después de un momento de tensión, Saxton tranquilamente se acercó, puso su carga en una bolsa de viaje, y se dio la vuelta. Como siempre, su hermoso cabello rubio fue barrido de la frente en ondas gruesas. Y estaba vestido perfectamente, en otro traje de mezclilla con chaleco a juego, una corbata roja y pañuelo cuadrado rojo añadiendo sólo el acento adecuado del color. ―Creo que sabes lo que voy a decir―. Saxton sonrió con tristeza. ―Debido a que estás lejos de ser estúpido tal como lo estoy yo―. Blay se fue a sentar en la cama, pero tuvo que volver a calibrar porque no había dónde ponerse. Terminó en el diván, y, con una inclinación discreta hacia un lado, metió la camisa arrugada bajo el rodapié. Fuera de la vista. Era lo menos que podía hacer. Dios, ¿esto estaba realmente sucediendo? ―Yo no quiero que te vayas―, Blay se menos. ―Creo eso―. escuchó a sí mismo decir más o 199
  • Lover At Last Blay miró a través de todos esos bolsos de viaje. ―¿Por qué ahora?― Pensó en el par de ellos sólo el día anterior, bajo las sábanas, teniendo sexo duro. Habían estado tan cerca, aunque si fuera brutalmente honesto, tal vez eso había sido sólo físicamente. Retire él tal vez. ―Me He estado engañando a mí mismo.― Saxton negó con la cabeza. ―Pensé que podía seguir adelante contigo como esto, pero no puedo. Me está matando―. 200 Blay cerró los ojos. ―Sé que he estado fuera mucho en el campo― ―Eso no es lo que estoy hablando.― A medida que Qhuinn ocupaba todo el espacio entre ellos, Blay quería gritar. Pero ¿de qué serviría eso?: parecía que él y Saxton había llegado a la misma esquina difícil en el mismo momento doloroso. Su amante lo miró por encima del equipaje. ―Acabo de terminar esa tarea para Wrath. Es un buen momento para tomar un descanso, mudarme y buscar otro trabajo―
  • Lover At Last ―Un momento, ¿así que estás dejando el rey también?― Blay Frunció el ceño. ―A pesar de las cosas entre nosotros, tú necesitas continuar trabajando para él. Eso es más grande que nuestra relación―. Ojos de Saxton se hundía. ―Sospecho que es mucho más fácil para ti decirlo.― ―No es cierto―, respondió sombríamente Blay. ―Dios, soy tan... lo siento.― ―No has hecho nada malo- Tu necesitas saber que no estoy enojado contigo, o amargado. Siempre has sido honesto, y siempre he sabido que las cosas iban a terminar así. Simplemente no sabía la línea de tiempo... hasta que llegué al final. Lo que es ahora. ― Oh, mierda. Aunque sabía que Saxton tenía razón, Blay sintió una necesidad compulsiva de luchar por ellos. ―Escucha, he estado muy distraído durante la semana pasada, y lo siento. Pero las cosas se arreglaran, y tú y yo seguiremos como normalmente― ―Estoy enamorado de ti.― Blay cerró la boca con un estampido. 201
  • Lover At Last ―Así que ya ves,― Saxton continuó con voz ronca: ―No es que tu hayas cambiado. Es que yo lo he hecho, y me temo que mis tontas emociones nos han puesto a bastante distancia uno del otro ― Blay se puso de pie y se dirigió a través de la fina alfombra perchado al otro macho. Cuando llegó a su destino, se sintió aliviado hasta el punto de romperse cuando Saxton aceptó su abrazo. Y mientras sostenía a su verdadero primer amante contra él, sintiendo esa diferencia familiares en sus alturas y oliendo ese maravilloso perfume, una parte de él quería discutir esta ruptura hasta que ambos se rindieran y lo siguieran intentando. 202 Pero eso no era justo. Al igual que Saxton, había tenido la vaga noción de que las cosas iban a terminar en algún momento. Y al igual que su amante, también fue sorprendido que fuera ahora. Eso no cambia el resultado, sin embargo. Saxton dio un paso atrás. ―Nunca quise involucrarme emocionalmente―.
  • Lover At Last ―Lo siento mucho, yo... lo siento mucho....― Mierda, eso era todo lo que salía de su boca. ―Daría cualquier cosa por ser diferente. Quisiera poder ser diferente... ―. ―Lo sé.― Alcanzó Saxton y se pasó una mano por el costado de la cara. ―Yo te perdono y tú necesitas perdonarte a ti mismo.― Lo que sea, él no estaba seguro de poder hacer eso, sobre todo porque, en este momento, y como una costumbre de mierda, un vínculo emocional que no quería y no podía cambiar una vez más le estaba robando algo que él quería. Qhuinn era una maldición de mierda para él, el hombre era su realidad. * * * * Unos quince kilómetros al sur del compuesto de la Hermandad en la cima de la montaña, Assail despertó en su cama circular en la suite principal general de su mansión en el Hudson. Por encima de él, en los paneles de espejos montados en el techo, su cuerpo desnudo brillaba en el suave resplandor de las luces instaladas alrededor de la base del colchón. La sala octogonal más allá estaba oscuro, las contraventanas interiores todavía abajo, la caída noche oculta. 203
  • Lover At Last Al considerar todos los cristales de la casa, sabía que muchos vampiros habrían encontrado estos alojamientos inaceptables. La mayoría habría evitado la mansión del todo. Demasiado riesgo durante las horas del día. Assail, sin embargo, nunca había sido unido a lo tradicional, y los peligros inherentes a vivir en un edificio con acceso tanto a la luz eran algo para ser felicitado, y no criticado. Se levantó, se acercó a la mesa, firmó dentro su computadora, y acceso al sistema de seguridad que no sólo controlaban la casa, sino también los jardines. Alertas había sonado varias veces durante las primeras horas del día, las notificaciones no habían sido de un ataque inminente, pero sí de algún tipo de actividad que había sido marcado por el programa de filtrado del sistema de seguridad. En verdad, no tenía la energía para preocuparse demasiado, un signo inoportuno que él necesitaba alimentarse… Assail frunció el ceño mientras revisaba el informe. Bueno, no era este instructivo. 204
  • Lover At Last Y de hecho, esta era la razón que había instalado todos sus controles y equilibrios. En las imágenes alimentadas de las cámaras traseras, vio como una figura vestida de camuflaje con los esquís viajando a través campo nevado por el bosque, acercándose a su casa desde el norte. Quienquiera que sea se quedó escondido en y entre los pinos en su mayor parte, e inspeccionó la propiedad desde varios puntos de vista por aproximadamente diecinueve minutos... antes de atravesar la frontera occidental de árboles, cruzando hacia la propiedad del vecino, y descendiendo sobre el hielo. Doscientos metros después, el hombre se detuvo, se bajó los prismáticos y miró la casa de Assail. Luego rodeó alrededor de la península que se adentraba en el río, volvió a entrar en el bosque, y desapareció. Inclinándose más cerca de la pantalla, Assail reprodujo el enfoque, acercándolo para identificar los rasgos faciales, si fuera posible, y no lo fue. La cabeza estaba cubierta con una máscara unida, con los recortes sólo para los ojos, la nariz y la boca. Con los pantalones parka de esquí y también, el hombre estaba cubierto su totalidad. Sentado, Assail sonrió para sí, sus colmillos hormigueando en respuesta territorial. No había sino dos partes que podrían estar interesados en su negocio, y pasando por la luz del día que había reinado durante este reconocimiento, estaba 205
  • Lover At Last claro que la curiosidad no ha sido generada por la Hermandad: Wrath nunca usaría a los seres humanos como algo más que fuente de alimento de último recurso, y un vampiro no podía soportar esa cantidad de luz del sol sin convertirse en una antorcha. Lo que dejaba alguien del mundo humano, y sólo había un solo hombre con el interés y los recursos para intentar rastrearlo a él y su paradero. ―Entre―, dijo, justo antes de que alguien llamara a su puerta. A medida que el par de machos entraban, él no se molestó en mirar hacia otro lado de la pantalla del ordenador. ―¿Cómo has dormido?― Una voz familiar, en el fondo respondió: ―Al igual que los muertos.― ―Qué suerte para ti. El jet lag puede ser un aburrimiento, o eso he oído. Hemos tenido una visita esta mañana, por cierto. ― Assail se inclinó hacia un lado para que sus dos socios pudieran revisar las imágenes. Era extraño tener compañeros de casa, pero iba a tener que acostumbrarse a su presencia. Cuando llegó al Nuevo Mundo, había sido un viaje en solitario, y él tenía la intención de mantener las cosas de esa manera por numerosas razones. El 206
  • Lover At Last éxito en su campo elegido, sin embargo, había dispuesto que él tuviera un poco seguridad y las únicas personas que uno podrían incluso parcialmente confiar eran su familia. Y un par de ellos ofrecían una ventaja única. Sus dos primos eran una rareza en las especies de vampiros: un par de gemelos idénticos. Cuando estaban completamente vestidos, la única manera de cualquiera podía distinguirlos era un solo lunar detrás de la oreja, aparte de eso, desde sus voces, ojos oscuros y suspicaces hasta sus cuerpos musculosos, eran un reflejo uno del otro. 207 ―voy a salir―, Assail les anunció. ―Si nuestro visitante viene de nuevo, sean hospitalarios, ¿quieren?― Ehric, el más antiguo por una cuestión de minutos, lo miró, su rostro destacaba por el resplandor en torno a la base de la cama. Dicha maldad en esa combinación de características lo hacía guapo, hasta el punto de que uno casi sentía lástima por el intruso. ―Sera un placer, te lo aseguro.― ―Manténganlo con vida.―
  • Lover At Last ―Por supuesto.― ―Esa es una línea muy fina que ustedes dos tenéis en ocasiones despreciar.― ―Confía en mí―. ―No eres tú quien me preocupa.― Assail miró al otro. ―¿Me entiendes?― el gemelo de Ehric Permaneció en silencio, aunque el macho asintió una vez. Esa reacción a regañadientes era precisamente la razón por la que Assail hubiera preferido mantener simple su nueva vida. Pero era imposible estar en más de un lugar al mismo tiempo y esta violación de la privacidad era una prueba de que él no podía hacerlo todo por sí mismo. ―Ustedes saben cómo localizarme―, dijo, antes de despedirlos de su habitación. Veinte minutos más tarde, salió de la casa duchado, se vistió y al volante de su Range Rover blindado. 208
  • Lover At Last El Centro de la ciudad Caldwell por la noche era hermoso a distancia, especialmente en lo que se acercó al puente de entrada. No fue hasta que penetró en el sistema de red de calles que el lodo de la ciudad se hizo evidente: los callejones con sus montones de nieve sucia y sus Dumpsters que supuran sus desechados, medio congelados seres humanos sin hogar, dijo la verdadera historia de la parte más vulnerable del municipio. Su lugar de trabajo, por así decirlo. Cuando llegó a la Galería de Arte Benloise, aparcó en la parte posterior, en uno de los dos espacios que eran paralelas al edificio por detrás la instalación. Mientras caminaba fuera de la camioneta, el viento frío barrió dentro su abrigo de pelo de camello y tuvo que mantener las dos mitades juntas mientras cruzaba la acera, se acerco a una puerta de tamaño industrial. Él no tenía que tocar. Ricardo Benloise tenía un montón de gente que trabajaba para él, y no todos ellos eran del tipo de asociado distribuidor de arte: Un varón humano del tamaño de un parque de diversiones abría el camino y permaneció a un lado. ―¿Él está esperándolo?― ―No, no lo está.― 209
  • Lover At Last Disneylandia asintió. ―¿Quieres esperar en la galería?― ―Eso estaría bien.― ―¿necesita un trago?― ―No, gracias―. Mientras caminaban por la zona de oficinas y dentro el espacio expositivo, la deferencia que se le concedió a Assail ahora era una nueva cosa ganada a través de los dos grandes pedidos de los productos de que había estado ofreciendo, así como la sangre derramada de los seres humanos eran innumerables: Gracias a él , los suicidios entre los machos de edad desde dieciocho hasta veintinueve años sin derechos con los registros criminales de droga había dado un récord histórico en la ciudad, incluso en las noticias nacionales. Imagina eso. A medida que los presentadores de noticias y reporteros trataban de dar sentido a la tragedia, se limitó a continuar levantando su negocio por cualquier medio necesario. Las mentes humanas son muy sugestionables, no se requiere en absoluto casi ningún esfuerzo para conseguir distribuidores intermediarios de drogas para entrenar y poseer armas de fuego en sus templos y tirar de los 210
  • Lover At Last factores desencadenantes. Y la misma naturaleza que aborrecía el vacío, lo mismo ocurrió con las exigencias de la administración de suplementos químicos. Assail tenía las drogas. Los adictos tenían el dinero en efectivo. El sistema económico más que sobrevivió a la reorganización forzada. ―Voy a encabezar―, dijo el hombre en una puerta oculta. ―Voy a avisarle que usted esta aquí― ―Tómese su tiempo―. 211 De izquierda a sus propios dispositivos, Assail paseaba por el techo alto, el espacio abierto, uniendo las manos colocándolas en la parte baja de su espalda. De vez en cuando, se detuvo a mirar el ―arte― que estaba colgado en las paredes y tabiques-y estaba recordando por qué los seres humanos deben ser erradicados, preferiblemente por vía lenta y dolorosa. ¿Usaban platos de papel clavada en partículas baratas y cubiertas con citas manuscritas de los anuncios de televisión? ¿Un autorretrato hecho en dentífrico? E igualmente ofensiva eran las placas engrandecidos montadas al lado de los líos que declaran estas tonterías de ser la nueva ola del expresionismo americano.
  • Lover At Last Tal comentario sobre la cultura en muchos aspectos. ―Está listo ahora―. Assail sonrió para sus adentros y se volvió. ―Que servicial.― Cuando entró por esa puerta disimulada y ascendió al tercer nivel, Assail no culpaba a su proveedor por ser suspicaz y con ganas de más información sobre su cliente más importante. Después de todo, en el más corto tiempo, el tráfico de drogas en la ciudad había sido desviado, redefinido, y capturado por un completo desconocido. 212 Se podía respetar la posición del hombre. Sin embargo, la excavación se iba a terminar aquí. En la parte superior del conjunto de escaleras industriales, otros dos hombres grandes se pararon frente a otra puerta, seguros y sólidso como muros de carga. Al igual que la guardia en el primer piso, abrieron las cosas rápido, y asintieron con la cabeza a él con respeto. En el otro extremo, Benloise estaba sentado en una habitación larga y estrecha que tenía ventanas a un lado, y sólo tres piezas de mobiliario: su escritorio elevada, que no era más que una gruesa capa de madera de teca con una
  • Lover At Last lámpara modernista y un cenicero en él, la silla, de alguna derivación moderna, y un segundo asiento frente a él para un solo usuario. El hombre mismo era como su entorno: oficioso limpio, y ordenado en su pensamiento. Este hecho, sin embargo, demostró que el comercio ilícito de drogas era, en los principios de gestión y los conjuntos de habilidades interpersonales de un director general recorrieron un largo camino si quería hacer millones en ello y guardar su dinero. ―Assail. ¿Cómo estás? ― El caballero diminuto se levantó y tendió la mano. ―Es un placer inesperado―. 213 Assail fue al otro lado, negó lo que se extendía y no espero una invitación a sentarse. ―¿Qué puedo hacer por usted?―, Dijo Benloise mientras se reubicaba en su silla. Assail sacó un cigarro cubano desde su bolsillo interior. Cortando el final, se inclinó hacia adelante y puso la pieza rechazada derecha sobre el escritorio. A medida que Benloise fruncía el ceño como si alguien hubiera defecado en su cama, Assail sonrió justo antes de destellar sus colmillos. ―Es lo que yo puedo hacer por ti―.
  • Lover At Last ―Oh―. ―Siempre he sido un hombre privado, viviendo una vida privada por elección.― El puso lejos su cortadora y sacó su encendedor de oro. Haciendo estallar la llama, él se inclinó y sopló para conseguir el puro en una quema sostenible. ―Pero más allá de eso, yo soy un atractivo hombre de negocios de una forma peligrosa de comercio. En consecuencia, me tomo alguna falta de mi propiedad o intrusión en mi anonimato como un acto directo de agresión―. Benloise sonrió suavemente y se echó hacia atrás en su silla que parecía un trono. ―Yo puedo respetar eso, por supuesto, y todavía estoy confundido en cuanto a por qué se siente la necesidad de señalarme esto―. ―Tú y yo hemos entrado en una relación de beneficio mutuo, y es mucho mi deseo de continuar con esta asociación―. Assail una calada al cigarro, liberando una nube de humo azul francesa. ―Por lo tanto, quiero que usted ponga el respeto que se le debe, y también quiero dejar en claro antes de tomar medidas que si descubro alguna persona en mi propiedad a la que no he invitado acto seguido, no sólo voy a erradicarlos, sino también voy a encontrar la fuente de indagación ―, él resopló de nuevo, ― y hacer lo que debo para defender mi privacidad. ¿Soy lo suficientemente claro? ― 214
  • Lover At Last Las Cejas de Benloise se quedaron muy abajo, sus ojos oscuros creciendo en astucia. ―¿lo soy?― Assail murmuró. Hubo, por supuesto, sólo una respuesta. Suponiendo que el humano quería vivir mucho más allá del fin de semana siguiente. ―Sabes, me recuerdas a su predecesor―, dijo Benloise en su acento Inglés. ―¿Se reunió con el reverendo?― ―Nos encontramos en algunos de los mismos círculos, sí.― ―Fue asesinado más bien violenta. Hace aproximadamente un año ahora? Su club explotó―. ―Los accidentes ocurren―. ―Por lo general dentro de casa, por lo que he oído.― ―Algo que usted podría tener en cuenta.― 215
  • Lover At Last A medida que Assail mantenía su mirada al frente, Benloise bajó su mirada primero. Se aclaró la garganta, el importador y mayorista de drogas más grande de la costa este barrió la palma de su mano sobre su escritorio brillante, como si estuviera sintiendo los granos que corrían a través de la teca. ―Nuestro negocio―, Benloise dijo, ―tiene un delicado ecosistema que, pese a su solidez financiera, debe ser cuidadosamente mantenida. La estabilidad es rara y altamente deseable para los hombres como usted y yo. ― ―De acuerdo. Y, para ello, tengo la intención de volver al final de la tarde con mi pago provisional según lo programado. Como siempre, vengo a usted de buena fe, y le dan ninguna razón para dudar de mí o de mis intenciones. ― 216 Benloise ofreció otra sonrisa suave. ―Lo haces sonar como si estoy detrás―, él movió su mano alrededor, agitando su desdén por el aire, ―de lo que te ha molestado.― Inclinándose, Assail bajó la barbilla y lo miró. ―No estoy molesto. Sin embargo…―. Una de las manos de Benloise subrepticiamente cayó fuera de la vista. Una fracción de segundo más tarde, Assail oyó que la puerta abajo en el otro extremo de la habitación siendo abierta.
  • Lover At Last Manteniendo su voz baja, Assail dijo: ―Esto era una cortesía a usted. La próxima vez que encontré cualquier persona en mi propiedad, ya sea que los envió o no, no voy a ser ni la mitad de amable. ― Con eso, se puso de pie y molió el cigarro encendido sobre la mesa. ―Le deseo una afectuosa buena noche ―, dijo, antes de marcharse 217 Capitulo 14 Traducido Por Blay Rlhdn
  • Lover At Last Hablar de un inicio tardío. Cuando Qhuinn se desmaterializó lejos de la mansión, no podía creer que aun fueran las diez de la noche y justo estaba comenzando. La Hermandad estaba encerrada de nuevo en el estudio de Wrath y para cuando a él y a John les habían dejado finalmente entrar, V anunció que la prueba de balística en contra de la banda de Bastardos era condenatoria, lo que dio lugar a una buena media hora de críticas hacia Xcor y sus amigos. Una gran cantidad de usos creativos de la palabra joder, así como algunas sugerencias para colocar bombas en algunos objetos inanimados. Nunca había pensado en hacer eso con un rastrillo de jardín, por ejemplo. Diversión. Diversión. 218 Y Blay se lo había perdido todo. Tomo de nuevo su forma en el bosque en la zona sur, al oeste de la mansión, Qhuinn se armó de valor en contra de hacer cualquier cosa para no interferir en cualquiera que fuera el asunto que había detenido al macho, aunque la cuestión era que el guerrero había ido a su habitación y no había vuelto. Y aunque la mayoría de los accidentes ocurrían en el hogar era bueno suponer que no había tenido un resbalón o una caída. A menos que Saxton hubiera estado jugando a ser una alfombra sobre el mármol del baño. Sentía que quería abofetearse a si mismo, contempló el paisaje cubierto de nieve, mientras que John, Rhage, y Z aparecían a su lado. Las coordenadas de la
  • Lover At Last ubicación las habían encontrado en los teléfonos de los ladrones de coche de la noche anterior, la propiedad aparentemente abandonada estaba a cerca de diez o quince millas más allá de donde se había encontrado su Hummer robado. ―¿Qué demonios es eso?― Dijo alguien, él lo miró por encima de su hombro. Estaba en lo cierto, detrás de ellos se asomaba un edificio cuadrado alto como un campanario de la iglesia y con menos adornos que una caja de reciclaje ―Un Hangar―, anunció Zsadist mientras comenzaba a caminar en esa dirección. ―Tiene que ser eso.― Qhuinn lo siguió, cerrando la marcha en caso de que alguien se decidiera lanzar un ― ¡Hey! ¿Cómo están?― De la nada, hizo su aparición Blay, el hombre iba vestido de cuero y armado por completo como el resto de ellos. En respuesta, los pies de Qhuinn frenaron y se detuvieron sobre la nieve, sobre todo porque no quería perder el equilibrio y verse como un imbécil. Dios, eso era un hijo de puta triste, pensó mientras Blay empezó a caminar hacia adelante. ¿Había algún problema en el paraíso? A pesar de que no había contacto visual entre ellos, Qhuinn se sintió obligado a decir algo. 219
  • Lover At Last ―¿Qué estas ...― No terminó el ―haciendo― parte de la frase. ¿Por qué molestarse? El hombre acechaba delante suyo como si no estuviera allí. ―Estoy muy bien―, murmuró Qhuinn mientras volvía a caminar trabajosamente sobre la nieve. ―estoy genial, gracias por preguntar…. Oh, ¿estás teniendo problemas con Saxton? ¿En serio? ¿Te gustaría tomar una copa y hablar de ello? ¿Sí? Perfecto. Seré tu increíble segundo plato ― El cortó el fantasioso monólogo cuando la brisa cambió y llego a su nariz un aroma dulce y desagradable. Todo el mundo tenía sus armas fuera y se centraban en el hangar. ―estamos en contra del viento―, dijo Rhage en voz baja. ―Así que se puede armar un gran follón allí― Los cinco se acercaron a la instalación con cautela, en abanico, buscando el resplandor azul de la luz ambiental que reflejaba la luna en cualquier cosa que se movía. 220
  • Lover At Last El hangar tenía dos entradas, una que se bifurcaba y lo suficientemente grande para meter cosas de gran envergadura y la otra, que se suponía que es para la gente, y se veía del tamaño de una Barbie en comparación. Y Rhage estaba en lo correcto, a pesar de que las ráfagas heladas de invierno les golpeaban en la espalda, el olor era suficientemente fuerte para hacerle cosquillas dentro de la nariz, y no en el buen sentido. Hombre, por lo general el frío atenuaba también el mal olor. Comunicándose a través de señales con las manos, se dividieron en dos grupos, él y John en una parte de las gigantescas puertas dobles, y Rhage, Blay y Z bloquearon la entrada más pequeña. 221 Rhage agarro el picaporte de la puerta mientras todos se preparaban para el ataque. Si había un equipo de fútbol completo de lessers allí, tenía sentido enviar al Hermano en primer lugar, porque él tenía el tipo de respaldo de seguridad que nadie más tenia. Su bestia amaba a los asesinos y no en un sentido de relación. Hablando sobre aperitivos. Hollywood puso la mano sobre su cabeza. Tres... dos... uno... El hermano entro en silencio total, empujando la puerta abierta para deslizarse dentro. Z era el próximo y Blay entró con ellos.
  • Lover At Last Qhuinn sintió acelerar su corazón de puro terror cuando el macho se adentro hacia lo desconocido con nada más que un par de 40 mm para protegerse. Dios, la idea de que Blay podría morir esta noche, justo en frente de él, en esta común y corriente misión, le daban ganas de dejar todo esto de la mierda de defensa de la raza y empezar una vida de bibliotecario, modelo de manos o peluquero. El agudo silbido que vino sesenta segundos más tarde fue un regalo del cielo. Era la clara señal de Z para que él y John cambiaran de posición, arrastraron los pies lateralmente hacia la puerta, ahora abierta, y entraron a través de ella. Ok. Wow. Hablando sobre las manchas de aceite y su puto santo hedor. Los tres que habían entrado primero encendieron sus linternas y los haces de luz pasaban alrededor del refugio, atravesando la oscuridad, iluminando lo que al principio parecía nada más que una capa de hielo negro. Excepto que no era negro y esa mierda no estaba congelada. Unos trescientos galones1... Mezclado con una gran cantidad del Omega. 1 (1 Galón= 3.7 L aprox) 222
  • Lover At Last El hangar había sido el sitio de una inducción masiva, la magnitud de esto hacia que la anterior en la casa de campo pareciera un juego. ―Supongo que los chicos que hicieron este batido se dirigieron a un infierno de fiesta― dijo Rhage. ―amen―, murmuró Z. Al pasar los rayos de las linternas descubrieron un avión viejo, con la parte de atrás decrépita y nada más. Z negó con la cabeza.―Vamos a buscar en los alrededores. No hay nada aquí―. 223 * * * * * Considerando que la cabaña no era gran cosa desde el exterior, sólo la típica cabaña de caza en el bosque, el Señor C estaba tentado a saltarse las malditas normas. El terreno tenía, sin embargo, sus virtudes y la posición de la cabaña, en una milla o dos de terreno, sugería que podría utilizarla como sede durante un tiempo. A fin de cuentas hubiera sido más inteligente revisar la propiedad antes de que él hubiera utilizado el hangar para la mayor inducción en la historia de la Sociedad de Lessers. Pero las prioridades eran las siguientes: En primer lugar,
  • Lover At Last tenía que ponerse al mando, en segundo lugar tenía que justificar la promoción y el tercero tenía que lidiar con todos esos lessers nuevos. Y eso significaba que necesitaba fondos y rápido. Después de la sucia gran ceremonia del Omega y el largo período nauseabundo que había durado varias horas después, el Señor C había montado a los nuevos reclutas en un autobús escolar que había robado de un concesionario hace una semana. Entre el cansancio y los dolores físicos que tenían, habían sido tan buenos niños, ordenados y sentados de dos en dos como si estuvieran en una especie de jodida Arca de Noé. Desde allí el mismo los había conducido, porque no se fiaba de nadie más para esa labor, hasta la escuela femenina de Brownswick. La abandonada escuela de secundaria estaba a las afueras con treinta y cinco hectáreas de tierra, jardines descuidados y ruinas, los rumores sobre persecuciones mantenían a la gente normal fuera de allí. Por el momento, la Sociedad Lessening eran ocupantes ilegales, pero el cartel de venta de la esquina significaba que él podía arreglar eso. Tan pronto como él pudiera reunir algo de dinero. Mientras sus muchachos terminaran de recuperarse en la escuela y los actuales asesinos en el centro de la ciudad siendo arrasados por la Hermandad, el estaba solo catalogando el resto de propiedades de la Sociedad, incluyendo este tramo, casi vacío, al norte del bosque. Aunque estaba empezando a creer que estaba perdiendo el tiempo. 224
  • Lover At Last Paseando por el porche delantero giro la luz de la linterna a través de la ventana más cercana. Una cocina ancha con una mesa de madera rustica y dos sillas. Tres literas que no tenían colchones o sábanas sobre ellas y una despensa. Avanzando por detrás, se encontró con un generador eléctrico que estaba descargado y un bidón oxidado de aceite, lo que sugería que el lugar había tenido algún tipo de calefacción en algún momento. Volviendo a la parte delantera, giro el pestillo de la puerta y la encontró cerrada. Lo que fuera. No había mucho allí. 225 Tomando el mapa de la parte interior de su chaqueta militar, desdobló la cosa y ubico donde estaba. Enmarcando el recuadro, sacó su brújula ajustando su posición y comenzó a caminar en dirección noroeste. De acuerdo con este mapa, él se encontraba en la antigua casa del antiguo Fore-lesser este tramo de tierras hacían un total de 500 acres y tenia cabañas de estas esparcidas alrededor aleatoriamente. Él dedujo que el lugar había sido en otro tiempo una zona de acampada propiedad de varias personas, una especie de coto de caza que se había perdido a causas de cargas fiscales del estado de Nueva York y adquirido por la Sociedad en los años ochenta.
  • Lover At Last Al menos, eso era lo que decían las anotaciones escritas en la esquina, aunque sólo Dios sabía si La Sociedad era todavía el titular del registro. Teniendo en cuenta la situación financiera de la organización, el buen Estado de Nueva York podría tenerlo multado por impuestos tan grandes como el tamaño de esta superficie, o incluso lo había embargado ya. El hizo una pausa y miró la brújula otra vez. Hombre, el era un chico de ciudad, que odiaba rebuscar en el bosque en la noche, andar por la nieve, y llenarse de mierda como una especie de guarda forestal. Pero tenía que ver con sus propios ojos en lo que estaba trabajando y lo que estaba ocurriendo y esto le dejaba solo un camino. Al menos tenía una fuente de ingresos en la mira. En otras veinticuatro horas, cuando los chicos finalmente caminaran de nuevo por sus propios pies iba a empezar a rellenar las arcas. Ese era el primer paso hacia la recuperación. ¿Paso dos? Dominar el mundo. 226
  • Lover At Last Capitulo 15 Traducido Por Regin Rlhdn Ella estaba sangrando. 227 Layla, al mirar el papel higiénico en su mano, vio aquella mancha roja que era el equivalente visual a un grito. Alargando la mano a su espalda tiró de la cisterna y tuvo que usar la pared para mantener el equilibrio mientras se ponía de pie. Puso una mano sobre su vientre y con la otra se agarró al mostrador del lavabo y luego a la jamba de la puerta. Tropezó en el dormitorio y fue derecha al teléfono. Su primer impulso fue llamar a la Doc Jane, pero decidió que no era una buena idea. Asumiendo que ella estaba en proceso de abortar, existía la posibilidad de salvar a Qhuinn de la ira del Primale al haber guardado esto en secreto. Y el uso del personal médico de la Hermandad no era la mejor forma de asegurar la privacidad. Después de todo, solo había una razón para que una hembra sangrara, e
  • Lover At Last inevitablemente seguirían preguntas acerca de su Necesidad y de cómo la había pasado. En la mesita de noche, abrió un cajón y sacó un pequeño libro negro. Localizó el número de la clínica de la raza y marcó con manos temblorosas. Cuando colgó un poco más tarde, tenía cita en treinta minutos. Excepto que, ¿Cómo iba a salir de allí? No podía desmaterializarse, estaba demasiado nerviosa, y de todas maneras estaba desaconsejado para las hembras embarazadas. Tampoco es que ella supiera conducir sola. Las lecciones de Qhuinn habían sido amplias, pero ella no podía imaginarse, en su estado, entrando en la autopista y manteniéndose al día con el flujo del tráfico. 228 Fritz era la única respuesta. Yendo al armario sacó una camisa suave y la aseguró entre sus piernas con varios pares de ropa interior. La solución a su problema de sangrado era increíblemente voluminosa y hacía difícil el caminar, pero era el menor de sus problemas. Una llamada telefónica a la cocina aseguró que el mayordomo la llevara. Ahora solo tenía que bajar por la escalera, cruzar el vestíbulo y llegar al coche de una sola pieza. Y sin que la vieran ninguno de los machos de la familia.
  • Lover At Last Justo cuando estaba a punto de salir de la habitación, captó su reflejo en el espejo de la pared. Su túnica blanca y su peinado formal clamaban a gritos que era una Elegida. Nadie excepto ellas en toda la especie vestía así. Aunque ella apareciera bajo el nombre falso que le había dado a la recepcionista, todo el mundo sabría de su pertenencia al Otro Lado. Quitándose la túnica, intentó ponerse un par de pantalones de yoga, el remedio que se había puesto entre las piernas lo hacía imposible. Y los pantalones vaqueros que Qhuinn y ella habían comprado juntos tampoco quedarían bien. Retirando la camisa, utilizó toallas de papel del baño para su problema y consiguió ponerse los vaqueros. Un suéter le proporcionó calor y un rápido cepillado a su cabello le dio un look… casi normal. Al salir de su habitación agarró con fuerza el móvil que Qhuinn le había dado. Pensó brevemente en llamarlo, pero en realidad, ¿Qué iba a decirle? Él no tenía más control sobre esto de lo que ella lo hacía. Oh, querida Virgen Escriba, estaba perdiendo a su bebé. La idea se le ocurrió justo cuando estaba en la cima de la escalera de honor. Estaba perdiendo a su bebe en este mismo momento, aquí, fuera del estudio del Rey. De repente, el techo se desplomó sobre su cabeza y las paredes del gran vestíbulo, un espacio tan estrecho que apenas podía respirar. 229
  • Lover At Last ―¿Su gracia? Sacudiéndose, ella miró hacia abajo al ceremonioso vestíbulo. Fritz estaba parado al pie de la escalera vestido con su librea característica, su encantador viejo rostro vestido de preocupación. ―Su gracia, ¿Vamos a ir ahora?.― dijo él. Mientras ella asentía y comenzaba a bajar la escalera, no podía creer que todo esto hubiera sido en vano, todas esas horas de esfuerzo con Qhuinn, las secuelas en las que no se había atrevido a mover, las dudas y la preocupación y luego la tranquilidad, traicionera esperanza. El hecho era que ella había dado el regalo de su virginidad en vano. Qhuinn iba a sufrir el dolor y la incapacidad que traía consigo, añadido al enorme sufrimiento de ella. Él había sacrificado su propio cuerpo en el curso de la necesidad. El deseo de un hijo lo impulsó a hacer algo de de otra manera no habría elegido. Que la naturaleza tenía su propia agenda no la aliviaba. La pérdida… aun la sentía como culpa suya. 230
  • Lover At Last * * * * Pelo del perro que le mordió. Saxton creía que era un refrán y sin embargo, bastante apropiado. De pie desnudo frente al espejo de su baño, dejó el secador y se peinó con los dedos. Las ondas rubias encontraron un modo para acomodarse perfectamente. La imagen que veía era exactamente la que había aparecido la noche antes, y la anterior, y sin embargo, aún tan familiar, se sentía como si fuera una persona diferente. Su interior había cambiado tanto que parecía razonable suponer que su transformación se reflejara en su apariencia. Por desgracia, no fue así. Dando la vuelta y caminando hacia su armario, supuso que no debería estar sorprendido, ni por su malestar interior ni por su falsa compostura exterior. Después de que él y Blay hablaran, había tardado una hora en mover todas sus cosas desde la habitación que había compartido con su ex amante, de nuevo a esta habitación al final del pasillo. Le habían dado este alojamiento cuando en un principio había venido a quedarse en la casa, pero como las cosas habían progresado con Blay, poco a poco se había mudado a su cuarto. 231
  • Lover At Last La mudanza había sido gradual, al igual que su amor lo había sido: un caso de una camisa aquí, un par de zapatos por allí, el cepillo del pelo una noche, y la siguiente calcetines… una conversación de valores compartidos seguidos de un maratón sexual de siete horas seguido por un bote de helado de café y Breyers con una sola cuchara. No se había dado cuenta de la distancia que había recorrido su corazón, como el excursionista que se pierde en el desierto. Media milla fuera y aún podía ver donde había comenzado, podría encontrar fácilmente el camino de vuelta a casa. Pero con diez millas y una serie de desvíos ya no había vuelta atrás. En aquel punto, no tenías más remedio que organizar los recursos para construir tu propio refugio y echar raíces frescas. Él había asumido que sería la construcción de este nuevo lugar personal con Blay. Sí, lo había hecho. Después de todo, ¿Cuánto tiempo puede sobrevivir realmente el amor no correspondido?. Así como el fuego necesita oxígeno para encenderse, también lo necesitaba la emoción. No cuando se trataba de Qhuinn al parecer, al menos no para Blay. Sin embargo Saxton resolvió no dejar la casa real. Blay estaba en lo cierto sobre lo de que el Rey lo necesitaba, y por otra parte, disfrutaba de su trabajo 232
  • Lover At Last aquí. Era rápido, desafiante, y el egoísta en él quería ser el abogado que reformó la ley de manera adecuada. Asumiendo que el trono no cayera y él perdiera la cabeza bajo un nuevo régimen. Pero no podía vivir preocupado por cosas como esas. Sacó un traje del armario, cogió una camisa y un chaleco a juego y lo dejó todo sobre la cama. Era un cliché triste, y bastante poco atractivo ir a buscar algo núbil y neumático para auto medicar su dolor emocional, pero él prefería tener un orgasmo a volverse un borracho descuidado. Asimismo, el dicho fingir―hasta―que―tenga―un―nuevo―propósito, era lógico. Y fue especialmente cierto cuando se miró a sí mismo vestido en el espejo de cuerpo entero del baño. Desde luego, parecía que estaban juntos, y eso ayudaba. Antes de salir, comprobó dos veces su teléfono. Las Leyes Antiguas habían sido refundidas por órdenes de Wrath y ahora estaba en estado de alerta, esperando su próxima misión. Él imaginaba que sabría muy pronto de que se trataba. Wrath era notoriamente exigente, pero nunca excesivo. 233
  • Lover At Last Mientras tanto se iba a ahogar sus penas con lo único que le llamaba la atención en este momento. Un veinteañero, alto, deportista… Y preferiblemente moreno. O rubio. 234 Capitulo 16 Traducido Por Regin Rlhdn ―Alguien ya ha estado aquí. Mientras Rhage hablaba, Qhuinn sacó su linterna y alumbró hacia el suelo. Efectivamente, las huellas en la nieve eran frescas, no estaban cubiertas por nuevos copos... e iban directamente al claro en el bosque. Apagando la luz, se centró en la cabaña de caza que tenían enfrente y que parecía abandonada: no salía humo de la chimenea, no había luz en su interior, y lo más importante, no detectaban ningún olor allí.
  • Lover At Last Cinco de ellos se acercaron, rodeando sigilosamente el claro con un gran ángulo de enfoque. Cuando no hubo ningún tipo de reacción defensiva, todos ellos subieron al porche y observaron el interior a través de las ventanas de una sola hoja. ―Nada. ― Masculló Rhage mientras se dirigía a la puerta. Una rápida comprobación del pomo reveló que estaba cerrada. Con un empujón, el Hermano echó la puerta abajo con su hombro, convirtiéndola en un montón de astillas. ―Cariño, estoy en casa.― Gritaba Rhage mientras entraba dentro. Qhuinn y John siguieron el protocolo y se quedaron en el porche vigilando, al igual que Blay y Z hacían dentro. El bosque estaba tranquilo a su alrededor, pero sus penetrantes ojos rastrearon de nuevo las huellas... que después de una estancia en la cabaña, se dirigían al noroeste. Lo que maldición, sugería que alguien más había estado aquí con ellos, buscando la propiedad también. 235
  • Lover At Last ¿Humanos? ¿Lessers? Pensaba más bien en lo último, dada toda la mierda en ese hangar, y el hecho de que esta propiedad era remota, y relativamente seguro, debido a eso. Aunque estaban a punto de querer traer a Stanley Steemer para que limpiara la cabaña. Blay habló desde la puerta. ― Tengo algo. Qhuinn necesitó de todo su entrenamiento para no romper el protocolo y girarse para mirar dentro, y no porque le preocupara lo que habían encontrado. A lo largo de la búsqueda había estado controlando a Blay, intentando saber si su estado de ánimo había cambiado. En todo caso, había conseguido solo empeorar. Se escuchaban voces suaves en la cabaña, y entonces los tres salieron. ― Hemos encontrado una caja de seguridad.― Anunció Rhage mientras se desabrochaba la chaqueta y metía la caja de metal alargada en el pecho. ― La abriremos luego. Vamos a encontrar al dueño de esas pisadas, muchachos. Desmaterializándose a unos cincuenta pies de distancia, se dispersaron a través de los árboles, siguiendo las huellas en la nieve, en completo silencio. 236
  • Lover At Last Encontraron al lesser una media milla más tarde. El solitario asesino marchaba a través del bosque cubierto de nieve a un ritmo que solamente un humano con entrenamiento olímpico podría resistir por más de doscientos metros. Su ropa era oscura, llevaba una mochila a su espalda, y el hecho de que se estaba guiando a simple vista era otro indicio de que era el enemigo. La mayoría de los Homo Sapiens no habrían sido capaces de moverse tan rápido con tan poca luz y sin linternas. Rhage usó señales manuales para orientar al grupo en una formación triangular inversa que rodeara al lesser. Siguiendo su jugada, observaron la distancia que era aproximadamente la de un campo de fútbol, se acercaron, rodearon al asesino y lo bloquearon desde todas las direcciones a punta de pistola. El Lesser dejó de moverse. Era un recluta nuevo, con el pelo oscuro, por el color de su piel, quizás de origen mexicano o italiano, y ganaba puntos al no mostrar miedo. A pesar de que estaba acorralado, simplemente miraba sobre su hombro, como para confirmar el hecho de que había sido emboscado. ― ¿Cómo estás?― Rhage arrastró las palabras. 237
  • Lover At Last El lesser no se molestó en contestar, lo que estaba en contra de lo que habían estado encontrando últimamente. A diferencia de los otros no era un joven punk que hablara a golpes y fardara de gatillo. En calma, calculador, controlado... era el tipo de enemigo que mejoraba tu desempeño en el trabajo. Y por supuesto, la mano desapareció en su abrigo. ―No seas tonto, hombre. ― Ladró Qhuinn dispuesto a soltarle una bala al hijo de puta en cualquier momento. El lesser no dejaba de moverse. Bien. 238 Él apretó su jodido gatillo y dejó salir a la maldita. * * * * * Al instante en el que el lesser golpeó el suelo, Blay mantuvo sus armas listas. Los otros hicieron lo mismo. En los silenciosos segundos que pasaron, mantuvieron la vista fija en el asesino caído. No se movía y no hubo respuesta alguna de los alrededores. Qhuinn lo había incapacitado y parecía haber estado trabajando solo.
  • Lover At Last Gracioso. Aunque Blay no hubiera oído el disparo en su oreja izquierda habría sabido que Qhuinn fue quien disparó. Todos los demás le hubieran dado al enemigo otra oportunidad para pensar las cosas. Cuando Rhage dio un silbido corto, que era la señal para acercarse, los cinco se movieron como una manada de lobos sobre una presa caída; rápidos y seguros, atravesando la nieve con las armas en alto. El asesino permanecía totalmente quieto, pero aún no se había producido una baja en la familia por así decirlo. Para eso se necesitaba una daga de acero en el pecho. Pero este era el estado deseable si querías que fueran capaces de hablar, o que se encontraran en condiciones de ser forzados a ello. Más tarde, cuando la jugada se repitió después, cuando su mente se agitó y se quemó obsesivamente en los hechos... cuando estuvo días tratando de reconstruir como todo esto se había dado, con la esperanza de adivinar un cambio en el procedimiento que pudiera garantizar que algo así no volviera a pasar bajo ningún concepto... Blay viviría de los nervios. Ese pequeño tirón en el brazo. Solo un estúpido tirón autonómico sin aparente relación con ningún pensamiento consciente o voluntad. Nada peligroso. Ninguna señal de lo que estaba por venir. 239
  • Lover At Last Solo un tic. Excepto que luego, con un movimiento que duró un rápido parpadeo, el asesino sacó un arma de algún sitio. Fue algo sin precedentes, un segundo estaba muerto en el suelo y al siguiente estaba rodando en un movimiento totalmente controlado. E incluso antes de que los sonidos se desvanecieran, Blay tuvo la horrible imagen de ver como disparaban a Z justo en el corazón, el impacto lo suficientemente fuerte como para detener el impulso hacia delante del Hermano, su torso saliendo disparado hacia atrás, sus brazos a los lados mientras caía a sus pies. 240 Al instante, la dinámica cambió. Nadie más iba a interrogar al hijo de puta. Cuatro dagas brillando, cuatro cuerpos saltando, cuatro brazos clavando hojas frías y afiladas en el bastardo. Era demasiado tarde, sin embargo. El asesino desapareció justo debajo de ellos, con las armas clavadas en la nieve teñida de negro debajo de donde había estado el cuerpo. Como fuera, ya habría tiempo para cuestionar la desaparición sin precedentes después. En este momento tenían a un guerrero caído.
  • Lover At Last Rhage casi se abalanzó sobre él, poniendo su cuerpo entre algo y todo.― ¿Z? ¿Z? Oh, madre de la raza. Blay sacó su teléfono y marcó. Cuando Manny Manello contestó, no había tiempo que perder. ―Tenemos un Hermano caído. Bala en el pecho. ―Espera. La voz de Zsadist fue una sorpresa. Como lo fue su mano empujando a Rhage para sacárselo de encima. ― ¿Vas a quitarte de encima de mi? ― Pero iba a darte respiración cardiopulmonar.... ―Moriré antes de besarte, Hollywood.― Z trató de incorporarse, tenía la respiración pesada.― Ni se te ocurra. ― ¿Hola?.― dijo la voz de Manello a través del teléfono. ― ¿Blay? 241
  • Lover At Last ― Un momento. Qhuinn se dejó caer de rodillas junto a Zsadist y a pesar del hecho de que al Hermano no le gustaba ser tocado, lo tomó de una axila y lo ayudó a levantar su torso de la nieve. ― Tengo a la clínica en línea. ― dijo Blay. ― ¿Cuál es tu estado? En respuesta Z alcanzó la funda de su daga. Bajó la cremallera de su chaqueta de cuero y rasgó su camiseta blanca por la mitad, mostrando el chaleco a prueba de balas más bonito que Blay hubiera visto nunca. Rhage se hundió de alivio, al punto que Qhuinn también tuvo que sostener al macho para mantenerle lejos de la nieve también. ― Kevlar.― Murmuró Blay a Manello.― Oh, gracias Dios, lleva un Kevlar. ― Eso está muy bien, pero escucha, necesito que cojas el chaleco y compruebes si tiene la bala, ¿vale? ―Entendido.― Echó un vistazo por encima a John y se alegró de encontrarlo sobre sus pies, con dos armas más que listas en sus manos y sus ojos puestos en los alrededores vigilando mientras el resto evaluaban la situación.― Yo me encargo de él. 242
  • Lover At Last Blay arrastró los pies y se puso en cuclillas delante del Hermano. Puede que Qhuinn hubiera tenido las pelotas para tocar a Zsadist, pero él no iba a hacer eso sin consentimiento expreso. ― El Doctor Manello quiere saber si se puedes quitar el chaleco para que podamos ver si hay alguna lesión. Z sacudió sus brazos y luego frunció el ceño. Lo intentó de nuevo. Después del tercer intento las manos del Hermano consiguieron llegar hasta el velcro, pero parecía que no podía hacer mucho. 243 Blay tragó saliva. ― ¿Puedo encargarme de ello? Prometo no tocarte tanto como sea posible. Z levantó los ojos hacia él.― Haz lo que tengas que hacer, hijo. Me mantendré quieto. El hermano miró hacia un lado, su rostro tenso en una mueca, la cicatriz que se curvaba en una S desde el puente de su nariz a la comisura de la boca, destacaba ásperamente. Con un severo sermón, Blay ordenó a sus manos que fueran estables y seguras, y el mensaje llegó de algún modo: desgarró las tiras de sujeción de los
  • Lover At Last hombros. Los rasgones sonaron como gritos en su cabeza. Y luego le quitó el chaleco, aterrado de lo que iba a encontrar. Había una gran mancha redonda en el centro del pecho de Z, justo donde estaba el corazón. Pero era un moretón, no un agujero. Era solo un moretón. ―Herida solo superficial.― Blay metió el dedo en el chaleco y encontró la bala.― Puedo sentir la bala en el chaleco. ―Entonces, ¿porqué no puedo mover mi... El olor de la sangre fresca del Hermano pareció golpearles la nariz a todos al mismo tiempo. Alguien maldijo y Blay se inclinó. ― Has sido alcanzado bajo el brazo también. ― ¿Grave?.― Preguntó Z. Por el teléfono Manello dijo.― Entra ahí y mira, si es que puedes. 244
  • Lover At Last Blay levantó ese miembro pesado y enfocó su linterna el interior del brazo. Al parecer una bala había entrado en el torso por el bolsillo pequeño sin protección del chaleco bajo el hueco de la axila. Una oportunidad entre un millón. Joder. .― No veo orificio de salida. Está justo al lado de las costillas, ahí arriba... ― ¿Está respirando de manera constante?.― preguntó Manello. ― Con trabajo, pero constante. ― ¿Se le dio respiración cardiopulmonar? ―Amenazó con castrar a Hollywood si había algún tipo de morreo. ― Mirad, dejad que me desmaterialice.― Z tosió un poco.― Dadme más espacio Todos ofrecieron una serie de opiniones al respecto, pero Zsadist no quiso saber nada de ninguno. Empujándolos lejos, el Hermano cerró los ojos y... Blay sabía que tenían un problema cuando no pasó nada. Si, Zsadist no había muerto, y estaba infernalmente mejor de lo que habría estado de no haber llevado 245
  • Lover At Last chaleco. Pero no era capaz de moverse y estaban en el medio de la nada, tan profundo en el bosque que aunque pidieran ayuda, nadie iba a ser capaz de conseguir un todoterreno cerca de ellos. ¿Y lo peor? Blay tenía la sensación de que el asesino caído había sido algo más que un lesser normal y corriente. No sabían cuando podían llegar refuerzos. El móvil de alguien sonó con un mensaje de texto, y Rhage miró hacia abajo. ―Mierda. Los otros están ocupados en el centro. Tenemos que arreglar esto por nosotros mismos. ― Maldita sea. ― Murmuró en voz baja Zsadist. Seh, eso lo resumía bien. 246
  • Lover At Last 247 Capitulo 17 Traducido por Elizabeth Pasion Xcor no esperaba esto. Mientras él y sus bastardos se materializaban para la alimentación en el lugar acordado se encontró con que estaba en decadencia total o quizá al borde de la condenación, un lugar en aquel estado financiero podría pertenecer a una hembra que se viera forzada a vender su cuerpo y sus venas para mantenerse a flote.
  • Lover At Last Cosa que era así. Los alrededores de la finca fueron designados por los miembros de la Glymera, la extensa casa solariega brillaba cálidamente con la luz que atravesaba la colina, los jardines bien cuidados y la casa más pequeña que se encontraba justo dentro de las puertas seguía en perfecto estado a pesar de su evidente edad. ¿Tal vez ella era pariente menor de algún macho de gran linaje? "¿Quién es esta mujer?", le cuestiono a Throe. 248 Su segundo al mando se encogió de hombros. "Yo no conozco a su familia personalmente. Pero sí verifique su afiliación con una línea de sangre de valía." A su alrededor, sus bastardos estaban inquietos, sus botas de combate estancadas en la nieve bajo sus pies mientras caminaban en su lugar, su aliento salía a través de sus fosas nasales, como si fueran caballos de carreras. "Uno vaya y pregunte a ella si sabe para que se ofreció como voluntaria" murmuró Xcor, no especialmente cuidando si la hembra lo hizo o no lo hizo. "¿Lo hago yo?", Preguntó Throe.
  • Lover At Last "Sí, antes de que el resto haga explotar esta mierda y nos quedemos jodidos". Throe se desmaterializo hacia la puerta delantera de la casa, arqueo una ceja y espero encontrar todo un equipamiento para casa de muñecas. Su masculina mano derecha no fue persuadida por el encanto. La iluminación que tenia sobre la cabeza fue cortada abruptamente, seguramente porque Throe así lo quiso, el golpe del soldado fue duro y rápido, una demanda no una invitación. Momentos después, la puerta se abrió. La luz del fuego se derramó en la noche, las luces amarillas de oro eran tan intensas que parecían capaz de derretir la capa de nieve, y justo en en medio de esa preciosa iluminación, la silueta oscura de una corta mujer llena de curvas apareció. Estaba desnuda. Y el olor que flotaba sobre la brisa helada indicó que se encontraba jodidamente lista. Zypher gruñó en voz baja. "Mantenga su inteligencia para usted," ordenó Xcor. "El hambre se utiliza como un arma contra nosotros". 249
  • Lover At Last Throe habló con ella y luego metió la mano en el bolsillo interior tomando el dinero en efectivo. La mujer aceptó lo que se le dio y luego estiró un brazo en alto, sobre la jamba, pesco su cuerpo de modo que un delicioso pecho voluptuoso quedo bañado en una suave luz. Throe miró por encima del hombro y asintió. Los demás no esperaron otra invitación. Los bastardos de Xcor atravesaron la puerta, sus cuerpos masculinos tan grandes, y en tal número, que la mujer se hizo invisible al instante. Con una maldición, él se acerco también. Zypher naturalmente entró primero, llegando a sus labios y ahuecando sus pechos, pero no estaba solo. Los tres primos lucharon por la posición, uno fue atrás y arqueando sus caderas, como si estuviera frotando su polla contra su culo, los otros dos para llegar a sus pezones y su sexo, fue rodeada con manos desesperadas. Throe habló por encima de los gemidos iban en aumento. "Voy a estar fuera de guardia." 250
  • Lover At Last Xcor abrió la boca para ordenar a otra cosa, y entonces se dio cuenta de que le haría parecer como si estuviera evitando la escena, y eso era apenas una cosa masculina que hacer. "Sí, hazlo," murmuró. "Yo vigilo dentro." Sus hombres cogieron a la mujer, sus manos como dagas la sostuvieron por los brazos, los muslos, la cintura, y en masa la llevaron hacia atrás en los acogedores confines. Xcor fue el que cerró la puerta y se aseguró de que no había dispositivo de bloqueo para encerrarlos dentro. Él era el que estaba a mayor alcance por si alguien intentaba acceder al interior de la cabaña. A medida que sus bastardos llevaron su comida hacia el fuego, donde había una gran alfombra de piel tendida en el suelo, se apoyó en la ventana más cercana, levantó las cortinas, y se encargo de verificar las hojas de vidrio. Viejas y de plomo, con puntales de madera, no de acero. Sin seguridad. Bien. "Que alguien se meta dentro de mí", gimió la hembra con una voz profunda. Xcor no se molestó en averiguar si estaba acomodada o no, aunque su profundo gemido sugirió que lo estaba. En cambio, miró a su alrededor para vigilar las otras puertas o lugares desde donde una emboscada podría organizarse. No parecía haber ninguna. La casa no tenía un segundo piso, el esqueleto de su techo se 251
  • Lover At Last arqueaba por encima de su cabeza, y sólo había un baño poco profundo, cuya puerta estaba abierta, una luz que revela a la izquierda una bañera de patas de garra y un fregadero viejo y pasado de moda. La cocina era más que un tramo de la encimera con unos pocos y modestos electrodomésticos. Xcor echó un vistazo al espectáculo. La mujer estaba tendida boca arriba, con los brazos fuera de su torso, el cuello expuesto, con las piernas abiertas. Zypher la había montado y estaba empujando rítmicamente dentro de ella, moviendo la cabeza adelante y atrás sobre la piel blanca como la de ella absorbiendo los golpes. Dos de los primos habían aferrado a sus muñecas, y el otro había sacado su polla y estaba follando su boca con ella. De hecho, había muy poco de ella que no estaba cubierta de vampiro masculino, y su éxtasis por haber sido utilizada era evidente no sólo a la vista, sino con el oído: alrededor de la erección que estaba entrando y saliendo de sus labios regordetes su pesada respiración y eróticos gemidos eran un bálsamo con el aroma del sexo. Xcor se acercó al fregadero de la cocina. No había nada en el profundo vientre del mismo, no quedaban restos persistentes de una comida, nada a medio llenar, vasos abandonados. Sin embargo había platos en los armarios, y cuando abrió la nevera de tamaño europeo, botellas de vino blanco habían sido alineadas horizontalmente en los estantes. Una maldición masculina llevó sus ojos hacia la diversión y los juegos. Zypher estaba teniendo un orgasmo, su cuerpo inclinándose hacia adelante su cabeza hacia atrás mientras su libertad lo recorría, uno de los primos le estaba empujando a un lado, tomando su lugar, levantando las caderas de la mujer y excavando con su 252
  • Lover At Last erección en su sexo húmedo, de color rosa. Al menos Zypher parecía contento de negociar los sitios con sus compañeros, después expuso sus colmillos, agachó la cabeza esquivando el pecho ahora palpitante de su compañero, y mordió el pecho de la mujer para que pudiera alimentase cerca de su pezón. El que estaba en su boca tuvo también su orgasmo, esta se tragó su liberación, chupando la cabeza de la polla del guerrero en un desesperado tirón, luego dejándola ir y lamiendo su boca manchada como si aún estuviera hambrienta. Pronto alguien más obligo otra erección a sumergirse entre sus labios, el ritmo contrario de lo que estaba pasando en su cabeza, así como entre sus piernas le provocaba rebotar adelante y atrás de un modo que parecía salir disparada. 253 Xcor se acercó y verificó el baño, pero su primera evaluación había sido correcta: No había ningún lugar para esconderse en los estrechos confines. Una vez asegurado el interior, no había nada que hacer solo inclinarse hacia atrás contra la esquina que ofrecía el mayor acceso visual y ser testigo de la alimentación. Como las cosas se intensificaron, sus bastardos perdieron la aparente civilidad que tenían, dándose de golpes el uno al otro como leones sobre una presa fresca, sus colmillos destellando, sus ojos llenos de agresión, ya que competían por el acceso. Ellos no perdían completamente la cabeza, sin embargo tendria que hacerse cargo de la hembra.
  • Lover At Last Muy pronto, alguien encontró su vena y se la puso en los labios. Xcor bajó la vista a sus botas y dejó que su visión periférica controlara los alrededores. Hubo un tiempo en que le habría excitado ver, no porque él estuviera particularmente interesado en el sexo, pero más de la misma manera que cuando veía la comida, su estómago gruñía. Y en consecuencia, en el pasado, cuando había tenido la necesidad de tener una mujer, acababa de hacer eso. Por lo general, en la oscuridad, por supuesto, para que la querida niña no se sintiera ofendida o se asustara. Bien podría imaginar las expresiones tensas que los hombres lucían cuando estaban en sus eróticos jadeos luchando un poco para mejorar su aspecto. Sin embargo ¿Ahora? Se sentía extrañamente desconectado de todo, como si estuviera viendo a un equipo de hombres mover algunos muebles pesados o tal vez una cortadora de césped. Por supuesto, era por su Elegida. 254
  • Lover At Last Después de haber tenido sus labios contra su piel pura, después de haber mirado a los luminosos ojos verdes, después de haber olido su delicado perfume, él estaba desinteresado completamente en los encantos muy usados de la hembra frente al fuego. Oh, su Elegida... él nunca había imaginado que existiera tanta gracia, y por otra parte, no podía creer que alguien lo tocara de alguna manera, ella estaba conmovida por completo pese a lo que él era. Ella era su opuesto, amable y caritativa, cuando él era brutal e implacable, hermosa para su fealdad, etérea a su inmundicia. Y ella lo había marcado. Tan seguro como si ella lo hubiera golpeado y dejado una profunda cicatriz en su cuerpo, fue herido y debilitado por ella. No había nada que hacer. Aun tenía en la memoria los momento que había compartido con ella, cuando había estado totalmente vestida y el había sido perjudicado gravemente, lo suficiente para mover sus caderas, su sexo se puso lamentablemente rígido para una inútil acción y una buena razón: incluso si no hubieran estado en lados diferentes de la guerra por el trono, ella nunca habría sido cautivada por él, por el claro hecho de que fuera una hembra de valía. Esa noche ventosa de otoño cuando se habían encontrado debajo de ese árbol, se había estado llevando a cabo un servicio válido en su propia mente. Que no tenía nada que ver con él en particular. Pero, sin embargo... oh, la deseaba. 255
  • Lover At Last Abruptamente, la hembra que estaba delante del fuego se arqueo bajo su peso cambiando de posición ante la llegada de un orgasmo, observo a los machos que se cambiaban de posición y volvió a centrarse en ella. Como si sintiera su desesperación sexual, ella se levanto encantada, con la mirada borrosa fue en su dirección, y la breve sorpresa cruzó su rostro-o lo poco que podía ver de ella a través del grueso antebrazo al que se ofrecía de alimento. Abrió mucho los ojos. Evidentemente, ella había dejado de advertir su presencia, pero ahora que no tenía temor, la pasión claramente se encendió en su interior. No queriendo interrumpir la acción, él negó con la cabeza y dirigió su mano en un movimiento deteniéndola para asegurarle que no iba a tener que soportar su mordedura, o algo peor, su sexo. El mensaje al parecer funcionó, porque el temor salió de su expresión, y como uno de sus soldados presentó su polla por atención, ella se acercó y comenzó a acariciarlo por encima de su cabeza. Xcor sonrió de manera repugnante. Esta puta no lo tendría, y sin embargo su cuerpo, en toda su estupidez biológica, insistió en responder a la Elegida, como si la sagrada hembra fuera a dirigirle nuevamente la mirada. Tan estúpido. 256
  • Lover At Last Comprobó su reloj, se sorprendió al encontrar que la alimentación había estado sucediendo durante una hora. Que así sea. Siempre que sus bastardos cumplieran con sus dos reglas básicas, se contentaba con dejar que eso continuara: Tenían que permanecer sustancialmente vestidos, y sus armas tenían que seguir enfundadas con los dispositivos de seguridad libres. De esta forma, si las cosas cambiaban, podrían defenderse con rapidez. Él estaba más que dispuesto a darles el tiempo. 257 ¿Después de este interludio? Gran parte de ellos iba a estar a su plena potencia-y con la forma en que las cosas iban en la Hermandad... tenía que ser así.
  • Lover At Last 258 Capitulo 18 Traducido Por Blay Rlhdn ―No. Debe haber otro jodido camino―. Qhuinn tenía que estar de acuerdo con Z sobre la brillante idea de Rhage. Todo el grupo de ellos habían estado luchando por el bosque, con Rhage que llevaba la mayor parte del peso de Z mientras todos los demás los rodeaban a ellos dos, listos para encargarse de cualquier cosa o persona que amenazara desde los alrededores. Ellos ahora estaban de vuelta en el hangar para aviones y la solución
  • Lover At Last de Hollywood a su problema de movilidad implicaba consecuencias mortales lo que no era algo que realmente fuera a ayudar. ― ¿Cómo de difícil puede ser pilotar un avión?― cuando todo el mundo, incluyendo Z, se limitó a mirarlo, Rhage se encogió de hombros.― ¿Qué? Los humanos lo hacen todo el tiempo. ― Z se frotó el pecho y lentamente cayó al suelo. Después de inhalar una respiración corta, él negó con la cabeza. ―En primer lugar, no sé si... la maldita cosa... puede siquiera levantar el vuelo. Probablemente no tiene combustible... y tú nunca has volado antes. ― 259 ― ¿Quieres decirme que otra opción tenemos? Todavía estamos millas de cualquier lugar en el que puedan recogernos, tú no estás mejorando, y podrían hacernos una emboscada. Déjame por lo menos llegar allí y ver si puedo conseguir arrancar el motor. ― ―Esta es una mala decisión―. En el silencio que siguió, Qhuinn hizo los cálculos por sí mismo, y miró hacia el hangar. Después de un momento, él dijo: ―Yo te cubro. Vamos a hacerlo. ―
  • Lover At Last En pocas palabras, Rhage estaba en lo cierto. Este intento de evacuación les estaba llevando demasiado tiempo y ese lesser había desaparecido antes de que ellos lo hubieran apuñalado, quedaba otro camino. ¿Y si el Omega le había dado a sus muchachos algunos poderes especiales? Cualquier guerrero que fuera inteligente nunca subestimaría al enemigo, sobre todo cuando uno de los suyos estaba de baja. Tenían que conseguir poner a Z a salvo y si eso significaba pilotar un avión a la mierda que lo haría. Él y Rhage barrieron el hangar encendiendo su linterna. El avión estaba en el mismo sitio que lo habían dejado, en la esquina trasera y se veía como el hijastro feo de algún otro medio de transporte mucho más bonito que hacía tiempo que había huido de la escena. Acercándose, Qhuinn se dio cuenta de que la hélice que parecía estar sonando y aunque las alas estaban llenas de polvo, podría colgar su peso sobre ellas. El hecho de que la escotilla de la puerta chirriara como una perra cuando Rhage la abrió no anunciaba buenas noticias. ―Menos mal―, murmuró Rhage mientras retrocedía. ―Aquí huele a algo muerto―. 260
  • Lover At Last Hombre, debía ser un apestoso infierno si el Hermano podía diferenciarlo del resto del olores de el interior del hangar. Tal vez esto no fuera una buena idea. Antes de Qhuinn pudiera ofrecer una segunda opinión sobre el hedor, Rhage doblo y giro el mando central. ―Santa mierda llaves, hay llaves ¿puedes creerlo?― ― ¿Qué hay del combustible?― Murmuró Qhuinn mientras recorría su rayo de luz girando en un amplio círculo. Nada más que aquel asqueroso suelo. ―Es posible que desees dar un paso atrás, hijo―, le gritó Rhage fuera de la cabina. ―voy a tratar de arrancar a esta vieja señora. ― Qhuinn se apartó, pero vamos, si esta cosa salía ardiendo cinco metros mas no iban a hacer una gran diferencia. La explosión fue fuerte y el humo era espeso, el motor sonaba como si estuviera sufriendo una versión mecánica de la tos ferina. Pero esa mierda se allano. Cuanto más tiempo lo dejaban encendido más ritmo cogía. 261
  • Lover At Last ―Tenemos que salir de aquí antes de que nos asfixiemos―, gritó Qhuinn hacia el avión. Justo a tiempo, Rhage debió de poner esa cosa en funcionamiento o algo así, porque el avión empezó a adelantarse con un gemido en cada tuerca y tornillo de su cuerpo herido. ¿Y esto iba a levantarse en vuelo? Qhuinn corrió hacia el frente y golpeo el gran portón. Agarrando un lado, empujo con todas sus fuerzas tirando y destrozo la cosa, varios pestillos y cerraduras reventaban y salían volando. Esperaba que el avión no se apagara en esos segundos. A la luz de la luna, las expresiones en las caras de John y Blay no tenían precio ya que ellos tenían una buena vista del plan de escape y él sabía dónde venían ellos. Rhage pisó el freno y acelero de nuevo. ―Vamos a cargarle―. Silencio. Bueno, excepto por ruidoso avión detrás de ellos. ―tú no iras montado―, dijo Qhuinn, casi para sí mismo. 262
  • Lover At Last Rhage frunció el ceño en su dirección. ― ¿Disculpa?―. ―Eres demasiado valioso. Si esta cosa se cae, no podemos perder a dos Hermanos. Eso no va a pasar. Yo soy prescindible y tú no lo eres. ― Rhage abrió la boca como si fuera a discutir. Pero luego la cerró, una extraña expresión apareció en su hermoso rostro. ―Tiene razón―, dijo Z con gravedad. ―No te puedes poner en peligro Hollywood.― 263 ―Al diablo con eso, puedo desmaterializarme fuera de la cabina― ― ¿Y crees que vas a ser capaz de hacer eso cuando estamos en plena caída? Mentira― Un puñado de disparos vino de la línea de árboles, retumbando sobre la nieve y zumbando en sus orejas. Todo el mundo se movió rápidamente. Qhuinn se zambulló en el avión, se arrastró hasta el asiento del piloto y trató de dar sentido a todo aquel infierno... mierda, había un montón de diales. Lo único ayuda que tenía era un ..
  • Lover At Last ¡Rat-tat-tat-tat! ..Había Visto suficientes películas para saber que palanca era la del combustible y la el arco en forma de lazo era lo que hacía bajar si lo bajabas y subir si lo subías. ―joder―, murmuró mientras él se quedaba en una posición tan encogida como podía. Dados los sonidos de chasquidos que siguieron John y Blay estaban disparando de nuevo, por lo que Qhuinn se incorporó un poco hacia arriba y echó un vistazo a panel de mando. Pensaba que tenía poco combustible en el tanque pero justo para lo que necesitaba. Un cuarto de los depósitos en el de la izquierda. Y la mierda de allí estaba probablemente medio condensado. Esta era una muy mala idea. ―Métanlo aquí―, gritó Qhuinn, midiendo el tamaño del hueco de la izquierda. Rhage estaba ya en ello, lanzando a Zsadist en el avión con toda la ternura de un estibador. El Hermano aterrizó hecho un lio, pero al menos maldecía, lo que significaba que estaba lo suficientemente bien como para sentir dolor. Qhuinn no esperó a escuchar ningún ruido de la puerta al cerrarse. Soltó el freno de mano, 264
  • Lover At Last pisó el acelerador y rogó para que no patinara en la nieve. La mitad de la luna delantera, que estaba frente a él, estaba rota y la bala reboto el por toda la cabina, ¡¡¡que olor!!! Desde el asiento de al lado noto moverse el reposacabezas lo que indicaba que había recibido el golpe. Lo que era mejor que recibirlo en su brazo o su cabeza. La única buena noticia era que el avión parecía a punto de salir de allí, también, que su oxidado motor trasero hacia girar la hélice rápido y mirando positivamente podía levantarse del suelo y era el único modo de salir de allí a salvo. Fuera de las ventanas laterales, el paisaje comenzó a destaparse y se orientó hacia el medio de la ―Pista de aterrizaje― manteniendo la misma distancia entre las dos hileras de arboles. 265 ―Agárrate― gritó por encima del ruido. El viento golpeaba en la cabina como si un ventilador industrial estuviera colocado en el hueco de la ventana rota, pero no era como si estuviera pensando en ir lo suficientemente alto como para requerir la presurización. En este momento, sólo quería talar el bosque de delante. ―Vamos, nena, tú puedes hacerlo... vamos....―
  • Lover At Last Tenía el acelerador pisado al máximo y él tuvo que obligar a su brazo a moderarse, no podía hacer nada más, pero si se rompía la maldita cosa pondría esta mierda más difícil. El ruido se hizo más y más fuerte. Los árboles se movían más y más rápido. Los golpes se hicieron más y más violentos, hasta que sus dientes estaban castañeando y él estaba convencido de que las alas de desprenderían y caerían a medio camino. Entendiendo que no había más tiempo que perder, Qhuinn se agarro tan fuerte como podía al volante, agarrándolo con tanta fuerza como si de alguna manera pudiera trasmitirla al avión y mantenerlo de una sola pieza. Algo cayó del techo y se movió de nuevo en dirección a Z. ¿Mapa? ¿Manual de aviación? ¿Quién diablos sabía? Hombre, esos árboles de enfrente de estaban acercando. Qhuinn tiró aún más fuerte, a pesar del hecho de que la rueda estaba tan lejos de él, como para poder ir hacia él. Lo cual era una verdadera lástima, porque estaban fuera de la pista y todavía no habían despegado del suelo. Se escuchaban sonidos de arañazos en la barriga del avión, como si maleza intentara trepar y agarrarse a las placas de acero. Y aquellos árboles estaban incluso más cerca. 266
  • Lover At Last Lo primero que pensó al mirar la muerte de frente era que él nunca iba a conocer a su hija. Al menos no en este lado. Y lo segunda y último era que no podía creer que él nunca le hubiera dicho a Blay que lo amaba. En todos los minutos, las horas y las noches de su vida, en todas las palabras que había hablado con el macho a lo largo de los años que se conocían, el solo lo había rechazado. Y ahora era demasiado tarde. Cretino. ¡Qué maldito cretino que era! Estaba seguro como el infierno de que esta noche su tomo de la biblioteca iba a ser sellado. Se Enderezó por lo que la fuerza la ráfaga de viento le golpeó en plena cara, Qhuinn miró hacia delante, imaginándose los pinos que tenía delante ya que no podía ver porque el viento azotaba sus ojos. Abriendo su boca, él le grito a los sangrientos asesinos, añadiendo su voz a el bullicio Maldita sea, él no iba a acabar como un gatito. No iba a refugiarse, ni iba a soltar ningún patético ―oh-por favor-Dios-no- salvameeee― Al diablo con eso. Iba a encontrarse de cara con la muerte, con sus colmillos extendidos, su cuerpo preparado y su el corazón desbocado pero no de miedo, sino de todo un lote lleno de... ―¡chúpamela muerte!― * * * * * 267
  • Lover At Last Cuando Qhuinn estaba tratando de levantar el vuelo, Blay tenía la punta de la pistola apuntando en la línea de los árboles y era un bombardeo continuo como si tuviera un suministro interminable de balas, que él no tenía. Esto era una jodida cabronada. Él y John y Rhage estaban sin munición, no tenían manera de saber cuántos asesinos había en el bosque y por el amor de Dios, todo lo que el antiguo avión hacía dejaba una nube tóxica de humo a su paso como esto recitó a toda prisa que se movía como si estuviera en un paseo de domingo. Ah y este punto estaba más lejos de las jodidas balas, pero evidentemente tenía combustible en su tanque. Qhuinn y Z no lo iban a lograr. Iban a estrellarse de golpe en ese bosque al final del campo, suponiendo que no explotaran en primer lugar. 268 En ese momento, cuando él sabía que de un modo u otro que la explosión era inminente, él estaba partido en dos. La parte física de él permaneció conectada allí defendiéndose del ataque, sus brazos despegados hacia fuera, sus dedos índices apretando el gatillo, los ojos y los oídos siguiendo los sonidos y viendo los fogonazos y los movimientos del enemigo. La otra parte de él estaba en ese avión. Era como si estuviera mirando su propia muerte. Podía imaginarse tan claramente la violenta vibración del avión, y los golpes fuera del control sobre el terreno, y la visión de la línea continua de árboles que venían en sentido contrario, como si estuviera mirando a través de los ojos de Qhuinn y no por los suyos. Ese hijo de puta temerario. Había habido muchas veces en las que Blay había pensado, que iba a matarse. Tantas veces fuera y dentro del campo. Pero ahora esta era la de verdad. La bala le atravesó el muslo y el dolor en su pierna y su
  • Lover At Last corazón le recordaron que debía volver a prestar atención a la lucha. Si quería vivir, tenía que concentrarse por completo. Sin embargo, aunque la conciencia le golpeó, hubo una fracción de segundo en la que pensó en terminar todo esto justo ahora. Así acabaría con toda la mierda esta y su condenada vida, con los ―y si― o los ―y si solo...― con el implacable dolor crónico que había tenido siempre... Estaba tan cansado de todo esto. No tenía la menor idea de lo que le hizo golpear la nieve. En un momento estaba mirando hacia el avión esperando q estallara en llamas y al siguiente dio con el pecho en el suelo con los codos enterrados en la tierra helada, como su intratable y lesionada pierna. Pum! Pum! Pum! El rugido que interrumpió el sonido de las balas era tan fuerte que él agachó la cabeza, como si le fuera a ayudar a evitar la bola de fuego del avión en llamas. Excepto que no había luz ni calor. Y el sonido estaba en lo alto.... planeando. Esa caja de tornillos en realidad estaba en el aire. Por encima de ellos. Blay se tomo un segundo para mirar hacia arriba, por si acaso le habían dado un disparo en la cabeza y su percepción de la realidad estaba jodida. Pero no, ese pedazo de mierda de fumigador estaba arriba en el cielo, haciendo un cambio de 269
  • Lover At Last sentido y despegando, si pudiera permanecer en el aire el suficiente tiempo daría lugar a Qhuinn y a Z para llegar al complejo de la Hermandad. Si tenían suerte. Hombre, la trayectoria de vuelo no era perfecta, no era un águila que iba recto a través del cielo nocturno. Más como una golondrina recién nacida fuera del nido con un ala rota. De adelante a atrás y de atrás a adelante, moviéndose de un lado a otro. Hasta el punto de que parecía más como si hubieran logrado lo imposible alzando el vuelo... sólo para no quemarse rápidamente y quemar el bosque ... De la nada, algo que lo sorprendió en el lado de la cara, golpeándole con tanta fuerza que cayó de espaldas y casi perdió el dominio de una de las 40 milímetros. Una mano había sido quien lo había golpeado como a una pelota de baloncesto. Y luego un peso enorme saltó sobre su pecho, aplastándolo sobre nieve que lo hizo exhalar. Se preguntaba si no necesitaba mirar a su alrededor para encontrar su hígado. ―¿mantén tu maldita cabeza abajo?― Siseó Rhage en su oído. ―Vas a recibir un disparo de nuevo.― La calma del tiroteo que empezó con unos segundos hasta un minuto, los lesser empezaron a salir de la línea de arboles hacia delante, cuatro asesinos caminando por la nieve con sus armas desenfundadas y apuntando. ―No te muevas―, le susurró Rhage. ―Dos pueden jugar este juego.― 270
  • Lover At Last Blay hizo lo posible por no respirar tan fuertemente como le decían sus pulmones que necesitaba. También trató de no estornudar cuando la picazón le llegaba a la nariz con cada inhalación. Espera. Espera. Espera. John estaba a unos tres metros de distancia y acostado en una contorsionada postura que hizo que el corazón de Blay palpitara. El hombre levanto un sutil pulgar hacia arriba, como si estuviera leyendo la mente de Blay. Gracias. Vete a la mierda. Blay cambió la mirada sin cambiar el ángulo incómodo de su cabeza, y luego discretamente intercambiaron una pistola para una de sus dagas. Un zumbido agudo empezó a vibrar en su cabeza, los lessers calibraban sus movimientos y las trayectorias de sus armas. Estaba casi sin balas, y no había tiempo para recargar su munición del cinturón y sabía que John y Rhage se encontraban en una situación similar. 271
  • Lover At Last Los cuchillos que V había hechos a mano para todos ellos eran su único recurso. Más cerca... más cerca... Cuando los cuatro asesinos estaban finalmente a su alcance, su posición era perfecta. Y también lo eran la de los demás―. Con un cambio coordinado se levantó de un salto y empezó a apuñalar a los dos más cercanos a él. John y Rhage y atacaron a los otros. 272 Casi de inmediato, más asesinos aparecieron del bosques pero por alguna razón, probablemente porque la Disminución de la Sociedad, no armaban a los nuevos reclutas o bien no tenían balas. La segunda ronda atravesó rápidamente la nieve con el tipo de armas que se esperaría encontrar en una pelea callejera, bates de baseball, palancas, gatos de hierro, cadenas. Muy bien. El estaba así, juguetón y cabreado, estarían mano a mano.
  • Lover At Last 273 Capitulo 19 Traducido Por Regin Rlhdn Sentada en la camilla, cubierta con una frágil bata de papel, y sus pies descalzos colgando, Layla se sentía como si estuviese rodeada de instrumentos de tortura. Y supuso que lo estaba. Toda clase de instrumentos de acero inoxidable se disponían sobre la encimera junto al fregadero. Sus envoltorios de plástico transparente indicaban que eran estériles y que estaban preparados para su uso. Llevaba una eternidad en la clínica de Havers, o al menos eso parecía.
  • Lover At Last En contraste con el viaje en coche a través del río donde el mayordomo había conducido como si supiera en todo momento que el tiempo era esencial, desde que había llegado aquí solo había habido demora tras demora. Desde registrarse en administración, a esperar por una habitación, esperar a la enfermera, y esperar a Havers para que le dé los resultados del análisis de sangre. Era suficiente para enloquecer a alguien. En frente de donde estaba sentada había un grabado enmarcado en cristal colgado de la pared, y ya se había aprendido de memoria las largas pinceladas de la imagen y los colores del ramo de flores representado en vibrantes azules y amarillos. El nombre del autor se leía debajo: Van Gogh. En este punto, no quería volver a ver lirios nunca. Cambiando de postura, hizo una mueca. La enfermera le había dado una almohadilla adecuada para su hemorragia y ella se horrorizó al darse cuenta de que necesitaría otra pronto. La puerta se abrió de golpe y su primer instinto fue correr, lo cual era ridículo. Allí era donde tenía que estar. Excepto que no era más que la enfermera que la había traído hasta aquí y examinado. ― Lo siento mucho, ha habido otra emergencia. Solo quería asegurarle que es la siguiente en la lista. 274
  • Lover At Last ―Gracias. ― se oyó Layla decir. La hembra se acercó y puso su mano sobre el hombro de Layla. ― ¿Cómo se siente? La amabilidad la hizo parpadear varias veces. ― Me temo que voy a necesitar otra... ―señaló sus caderas. La enfermera asintió y apretó su hombro levemente antes de ir hacia el armario y sacar otra compresa.― Tengo más aquí. ¿Quiere que le lleve de nuevo al baño? 275 ― Sí, por favor. ― Espere, no se ponga en pie todavía. Déjeme traer algo más para cubrirle. Layla se miró las manos, enredadas en un nudo que no podía dejar de moverse. ― Gracias. ―Aquí tiene, ― Le puso algo suave alrededor. ― Está bien, vamos a levantarnos.
  • Lover At Last Deslizándose desde la camilla se tambaleó un poco pero la enfermera estaba allí sujetándola y estabilizándola.― Vamos a ir poco a poco. Y así lo hicieron. Afuera en el pasillo había gente corriendo de un lado para otro, enfermeras atendiendo pacientes y pacientes acudiendo a sus citas. Layla no podía creer que había sido tan rápida como ellos en algún momento. Para evitar el caos, ella y su escolta se mantuvieron todo el camino pegadas a la pared. ― Voy a entrar con usted.― dijo la enfermera al llegar al baño. ― Tiene la tensión baja y me preocupa que sufra una caída. ¿De acuerdo? Cuando Layla asintió, la enfermera abrió la puerta y entraron. La enfermera le quitó la manta y ella, torpemente retiró la compresa de su camino y se sentó. ― Oh, querida Virgen Escriba. ―Shh. Está bien. Todo va a estar bien. ― La enfermera se inclinó y le dio la compresa limpia. ― Vamos a controlar esto. Va a estar bien... aquí, no, tiene que darme eso, tenemos que enviarlo al laboratorio. Existe la posibilidad de que esto se pueda utilizar para saber porqué está sucediendo esto, y usted va a querer saber eso si vuelve a intentarlo. Volver a intentarlo. Como si la pérdida fuera un hecho. 276
  • Lover At Last La enfermera se puso unos guantes y saco una bolsa de plástico de una consola. Trató las cosas con discreción y presteza y Layla vio como ponía el nombre que había dado en recepción sobre la bolsa con rotulador negro. ―Oh, cariño, está bien. ― La enfermera se quitó los guantes, sacó una toalla de papel del soporte que había en la pared y se arrodilló para secar las lágrimas que inundaban las mejillas de Layla. ― Se por lo que está pasando. Perdí uno también. ― La cara de la enfermera se volvió hermosa con la compasión. ― ¿Está segura que no podemos llamar a su hellren?. ― Layla se limitó a sacudir la cabeza. 277 ― Bueno, déjeme saber si cambia de opinión. Sé que es difícil verlos molestos y preocupados pero, ¿no cree que él querrá estar con usted? Oh, no obstante, ¿Qué le iba a decir a Qhuinn? Parecía tan seguro de todo. Como si ya hubiera visto el futuro y mirado a los ojos a su hijo. Esto iba a ser un shock. ― ¿Sabré si estaba embarazada?.― Murmuró Layla. La enfermera vaciló. ― La prueba de sangre puede decirlo, pero eso depende de cuán avanzado esté lo que está pasando.
  • Lover At Last Layla se miró las manos nuevamente. Sus nudillos estaban blancos.― Necesito saber si estoy perdiendo un hijo o si esto es el sangrado normal cuando una no concibe. Es importante. ― Me temo que yo no puedo decírselo. ― Sin embargo lo sabe, ¿No es así? ― Layla miro a los ojos a la hembra. ― ¿No es así? ― De nuevo le digo, esta no es mi especialidad, pero... ¿Con tanta sangre? ― Estaba embarazada. La enfermera hizo un gesto evasivo con las manos. ― No le digas a Havers que dije esto... pero es probable. Y debes saber que no hay nada que puedas hacer para detener el proceso. No es tu culpa y no has hecho nada mal. Es solo que, a veces, estas cosas simplemente suceden. Layla dejó caer su cabeza. ― Gracias por ser honesta conmigo. Y... en realidad, creo que es lo que está pasando. ―Una hembra sabe. Ahora vamos a llevarte de vuelta. 278
  • Lover At Last ― Sí, muchas gracias. Layla luchó por volver a subir sus bragas mientras se levantaba. Cuando se hizo evidente que no conseguía coordinar sus manos la enfermera la ayudó con una facilidad envidiable, y todo era muy vergonzoso y alarmante. Estar tan débil y a merced de otro para algo tan simple. ― Usted tiene el acento más hermoso. ― dijo la enfermera mientras iban de nuevo por el pasillo.― Es tan del Viejo País. Mi gran mahmen lo aprobaría. Odia como el inglés se ha convertido en nuestro lenguaje dominante aquí. Piensa que va a ser la ruina de la especie. 279 La conversación sobre nada en particular ayudó, dándole a Layla algo en lo que pensar aparte del tiempo que pasaría hasta que necesitara hacer ese viaje al baño de nuevo... y si las cosas estaban empeorando con el aborto involuntario... y lo que iba a pasar cuando se viera obligada a mirar a Qhuinn a los ojos y decirle que había fracasado... De alguna forma habían vuelto a la sala de examen. ― No tardará mucho, se lo prometo. ― Gracias.
  • Lover At Last La enfermera se detuvo junto a la puerta y mientras se quedó inmóvil, una oscura sombra cruzó su mirada, como si estuviera reviviendo partes de su propio pasado. Y en el silencio entre ellas, un momento de comunión le llamó la atención. Era tan raro tener algo en común con una hembra terrenal... aunque era un alivio. Se había sentido tan sola en esto. ― Tenemos gente con la que puede hablar. ― dijo la hembra. ― A veces, hablar puede ayudar realmente. ― Gracias. ― Use ese teléfono si necesita ayuda o se siente mareada. Estaré cerca. ― Sí, lo haré. Cuando la puerta se cerró, sus ojos quedaron anegados de lágrimas, y sin embargo, aun cuando le dolía el pecho, la aplastante sensación de pérdida parecía desproporcionada en relación con la realidad. El embarazo era solo el comienzo de una etapa, lógicamente, no había mucho que perder. Y sin embargo para ella eso era su hijo. Esta era la muerte de su hijo. Se oyó un golpe suave en la puerta y luego una voz masculina. ― ¿Puedo pasar? 280
  • Lover At Last Layla cerró los ojos y tragó saliva. ― Por favor. El médico de la raza era alto y distinguido, con gafas de carey y una corbata de lazo en el cuello. Con un estetoscopio alrededor del cuello y su bata larga y blanca parecía el sanador perfecto, tranquilo y competente. Cerró la puerta y le sonrió brevemente.― ¿Cómo se encuentra? ― Bien. Gracias. Él la miró desde el otro lado de la habitación, como evaluándola como paciente, a pesar de que no la tocaba ni usaba instrumento alguno. ― ¿Puedo hablarle con franqueza? ― Sí, por favor. Él asintió con la cabeza y sacó un taburete con ruedas. Se sentó, apoyó el archivo en su regazo y la miró a los ojos. ― Veo que no ha apuntado el nombre de su hellren ni el de su padre. ― ¿Debo hacerlo? El médico dudó. ― ¿Usted no tiene familia querida?― Cuando ella negó sus ojos mostraron verdadera tristeza.― Lo siento mucho por sus pérdidas. Así que no tiene a nadie ¿no? 281
  • Lover At Last Cuando ella se quedó ahí sin decir nada, respiró hondo. ―Está bien. ―Pero puedo pagar. ― dijo abruptamente con apuro. No estaba segura de donde conseguiría el dinero, pero.. ― Oh querida, no se preocupe por eso. No necesito ser remunerado si usted no puede.― Abrió el archivo y pasó una página.― Tengo entendido que ha pasado su necesidad. Layla se limitó a asentir ya que era lo único que podía hacer para evitar gritar. ― ¿Cuál era el resultado de la prueba? ― Bueno, he mirado los resultados de su sangre y han mostrado algunas... cosas que no esperaba. Si está de acuerdo, me gustaría tomar otra muestra y enviarla al laboratorio para unas cuantas pruebas más. Con suerte, voy a ser capaz de dar sentido a todo esto. Y me gustaría hacerle una ecografía también, si no le importa. Es un examen estándar que me va a dar una idea de cómo van las cosas. ― ¿Cuánto tiempo tengo antes de que la pérdida sea completa? ― dijo con gravedad. El médico de la raza se acercó y la tomó de la mano. ― Vamos a ver cómo está, ¿de acuerdo? 282
  • Lover At Last Layla respiró hondo y volvió a asentir. ― Sí. Havers fue hacia la puerta y llamó a la enfermera. Cuando la hembra entró en la habitación, hicieron rodar lo que parecía un ordenador de sobremesa montado en un carro: tenía un teclado, un monitor, y algunas varitas montadas a los lados del artilugio. ― Voy a dejar que mi enfermera le haga las extracciones. Sus manos son mucho más competentes que las mías en ese sentido. ― sonrió suavemente. ― Mientras tanto voy a revisar a otro paciente. Volveré enseguida. El segundo pinchazo de la aguja fue mucho mejor que el primero, ya que sabía qué esperar, y se quedó brevemente sola cuando la enfermera fue a entregar las muestras al laboratorio, dondequiera que estuviera. Ambos regresaron enseguida. ― ¿Estamos listos?. ― preguntó Havers. Cuando Layla asintió con la cabeza él y su enfermera conversaron y dispusieron el equipo al lado de donde ella se encontraba. Entonces el médico echó atrás su taburete y sacó dos extensiones parecidas a un brazo de los lados de la camilla. Tirando de lo que parecían un par de estribos, asintió con la cabeza a la 283
  • Lover At Last enfermera, que apagó las luces y se dio la vuelta para poner su mano sobre el hombro de Layla. ― ¿Quiere descansar?. ― dijo Havers.― Y muévase hacia abajo hasta quedar en el extremo de la mesa. Ponga los pies ahí después de quitarse la ropa interior. Cuando él señaló los reposapiés, los ojos de Layla se abrieron de par en par. Ella no tenía ni idea de cómo iba a ser el examen. ― ¿Nunca le han hecho un examen interno antes? ― Preguntó el doctor con vacilación. Cuando ella negó con la cabeza él asintió. ― Bueno, eso no es raro, sobre todo si se trata de su primera necesidad. ― Pero no puedo quitarme la ropa interior. Estoy sangrando. ― Nosotros nos encargaremos de eso. ― El médico parecía totalmente seguro. ― ¿Empezamos? Layla cerró los ojos y se echó hacia atrás. Con una elevación de caderas y rápido tirón, acabó con lo que la cubría. ― Yo me encargaré de esto. ― dijo la enfermera en voz baja. 284
  • Lover At Last Layla mantuvo las rodillas cerradas mientras acariciaba con sus pies los estribos. ― Eso es. ― El taburete del doctor chirriaba mientras él se acercaba. ― Pero abra más. Durante un segundo pensó, yo no puedo hacer esto. Rodeó su vientre con sus brazos y los apretó ahí, como si de alguna manera pudiera mantener al bebé dentro de ella al mismo tiempo que se impedía salir corriendo. Pero no podía hacer nada. No podía mantener una conversación con su cuerpo para pedirle que se calmara y mantuviera lo que se había implantado, no había palabras amorosas de ánimo a su hijo para que siguiera tratando de sobrevivir, no había tensión de palabras para calmar su pánico total. Por un segundo, ella añoró la vida enclaustrada que siempre había encontrado tan sofocante. Arriba, en el Santuario de la Virgen Escriba, el carácter apacible de su existencia había sido algo que ella había dado por sentado. De hecho, desde que había bajado a la tierra y había tratado de encontrar un propósito aquí había ido de trauma en trauma. 285
  • Lover At Last La hacía respetar a los machos y a las hembras que le habían dicho que estaban por debajo de ella. Aquí abajo, todo el mundo parecía estar a merced de fuerzas que escapaban a su control. ―¿Está lista? ― dijo el Doctor. Mientras las lágrimas rodaban por sus ojos, se concentró en el techo encima de su cabeza y se agarró al borde de la mesa. ― Sí, hágalo ahora. 286
  • Lover At Last Capitulo 20 Traducido Por Blay Rlhdn Santa mierda, Qhuinn estaba completamente fuera de control. Casi no había visibilidad. El avión tambaleándose hacia atrás y adelante como si estuviera el motor cortando la entrada y la salida. Y ni siquiera podía comprobar cómo estaba Z. Demasiado viento para gritar otra vez y él no podía apartar los ojos de donde se dirigían, o más bien donde pensaba que iban a estrellarse pesar de que no podía ver nada, maldita sea… ¿Que en un millón de años había hecho que viera esto como una buena idea? Lo único que parecía funcionar era la brújula, así que al menos podía orientarse hacia el punto base. La Mansión de la Hermandad debía estar al norte y un poco al este, en la parte superior de una montaña rodeada por una capa invisible, 287
  • Lover At Last el mhis de defensa de V. Así que tomando esa dirección llegarían, suponiendo que las marcas de N S E W 2 funcionaran mejor que todo lo demás en esta mierda de caja de lata. Al mirar a su derecha, el viento implacable que entraba a través del parabrisas medio destrozado, estrelló contra su oído. Por la ventana lateral, podía ver... un montón de oscuridad. Lo que él llego a la conclusión de que había pasado por encima de los suburbios y estaban pasando a lo largo de las tierras de cultivo. Tal vez hasta habría atravesado ya las colinas que con el tiempo se habían convertido en montañas. Un sonido como de un coche que petardea llamo su atención en un sentido malo, ¿pero qué era lo peor? El repentino silencio que siguió. Sin ruido del motor. Sólo el silbido del viento en la cabina. Bien, ahora estaban realmente en problemas. Por un segundo, pensó en desmaterializarse en el acto. Él estaba lo suficientemente fuerte y lo suficientemente conscientes, pero él no iba a dejar a Z. 2 (Norte, Sur, Este y Oeste) 288
  • Lover At Last Una mano fuerte se posó en su hombro, asustándolo hasta que se le pusieron las bolas en la garganta. Z se arrastró hacia adelante, y por la expresión de su rostro sabía que estaba teniendo problemas para mantenerse de pie y no sólo por el cuero y la tela. El hermano habló, su voz profunda cortando a través del estruendo. ―Es hora de que te vayas.― ―Al diablo con eso―, gritó Qhuinn a su espalda. Echándose hacia delante fue a comprobar el arranque. No se había podido romper, ¿no? ―No me obligues a tirarte.― ―inténtalo― ―Qhuinn― El motor pataleo de nuevo y reiterando su estruendo. Buenas noticias. El problema era que si el bastardo se había parado una vez podría hacerlo de nuevo. 289
  • Lover At Last Qhuinn metió la mano en su chaqueta. Cuando él agarro su teléfono móvil, pensó en todos los que ambos iban a dejar tras de sí y se lo paso al Hermano. Si había una jerarquía en el orden de ―levanten las manos por turno ― Z estaba en lo alto de la lista. Él tenía una shellan y una hija y si alguien iba a hacer una llamada, era él. ― ¿Qué es esto?―, Dijo Zsadist oscuramente. ―te lo puedes imaginar.― ―Y tú puedes marcharte…― 290 ―No tengo que irme, no hay peligro en volar en esto hasta que nos estrellemos contra algo― Podría seguir discutiendo en ese momento, pero él no se movería del asiento del conductor y así como el hermano era más fuerte en circunstancias normales, Z tenía los músculos en las mismas condiciones de una rebanada de pan. Y la discusión no duró mucho. Después de la charla Z se giro desapareciendo de su vista, sin duda, agachándose de nuevo en la parte trasera para poder hacer el último contacto con sus seres queridos. Decisión inteligente.
  • Lover At Last Alejando sus propios pensamientos, Qhuinn cerró los ojos e hizo una oración a cualquiera que pudiera escucharla. Y entonces se imaginó la cara Blay. ―Aquí― Abrió los párpados. Su teléfono estaba justo en frente de su cara, manteniéndose en su lugar por la robusta mano de Z y el mapa GPS estaba configurado y funcionando, la pequeña flecha que parpadeaba, mostrándole exactamente donde estaban. ―Otras tres millas―, gritó el Hermano por encima del ruido crepitante. ―Eso es todo lo que necesitamos― Hubo un estruendo y un silbido, 291 y luego otra ronda de ese espantoso silencio. Maldiciendo, Qhuinn se centro a conciencia en la pequeña pantalla todo el tiempo esperando que las cosas se reiniciaran por sí mismas. Más al norte, obviamente, pero también más al este. Mucho más lejos. Su cálculo aproximado había sido bueno, pero era difícil dar en el clavo. ¿Sin el teléfono? Estarían jodidos. Bueno, eso y más sin motor.
  • Lover At Last Comprobando la ubicación precisa, hizo algunos cálculos en su cabeza, y la condujo a la derecha tratando de conseguir que la flecha que indicaba el mapa fuera exactamente hacia su montaña. Luego llegó el momento para tratar de poner en marcha el motor. Estaban perdiendo altitud. No de esa forma en espiral de las películas, donde había un primer plano en el altímetro y lo hacía girar más rápido desando que funcionara el propulsor. Pero poco a poco, inexorablemente estaban descendiendo... y si ellos perdían suficiente impulso hacia delante, que era lo que se supone que proporcionan las máquina de coser poco fiables, se iban a caer del cielo como una piedra. Trabajando de nuevo en el arranque murmuro: ― ¡Vamos, vamos, vamos, vamos....― Era difícil mantener el morro hacia arriba con una sola mano, y justo cuando iba a tener que dedicar todo su atención a la lucha con el volante, el brazo Z se atravesó hacia adelante, aparto su mano fuera del camino y se hizo cargo de volver a arrancar el motor. Por una fracción de segundo, Qhuinn tenía una instantánea absurdamente clara de la banda de esclavos que asomaba de la manga de la chaqueta de cuero del Hermano y luego todo era trabajo. 292
  • Lover At Last Dios, sus hombros estaban ardiendo mientras tiraba hacia atrás del eje de la rueda. Y pensar que él se moriría por escuchar de nuevo ese traqueteo. De repente, el motor volvió de nuevo a la vida y el cambio en la altitud no se hizo esperar. Al instante las bujías y los pistones empezaron a rugir de nuevo y los números comenzaron a subir. Mantuvo el acelerador completamente pulsado y comprobó el indicador de combustible. En Reserva, ¿tal vez no era más que la gasolina y no un problema mecánico? Hablando sobre buscarle tres pies al gato. ―Sólo un poco más lejos, nena, sólo un poco más, vamos, nena, tú puedes hacerlo....― Una corriente interminable de murmullos de ánimos salieron de sus labios, las palabras fueron ahogadas impotentes pero no le importaba, pero vamos, como es que ¿el Cessna hablaba Inglés...? 293
  • Lover At Last Hombre, parecía que tardaría siglos, la esperanza y la oración, su cerebro rebotando entre lo bueno y lo malo de los escenarios y las millas pasaban a un ritmo lento como un muerto. ―Dime que llamaste a tus hembras―, gritó Qhuinn. ―Dime que puedes mantenernos por encima de la tierra.― ―No sin mentir―. ―déjanos más al este.― 294 ―¿Qué?― ―¡Este! ¡Ve hacia el este! ― Z amplio el mapa y empezó a correr la yema del dedo de derecha a izquierda. ―necesitas el terreno de esta manera, ¡detrás de la mansión!―
  • Lover At Last Qhuinn suponía que debía tomárselo como una señal positiva de que el macho estaba haciendo planes de aterrizaje que no involucraban bolas de fuego. Y la sugerencia era buena. Si pudieran orientarse a lo largo del gran lateral trasero, en el lado opuesto de la piscina, podría acabar con una línea de árboles frutales... pero allí tenía más o menos la misma cantidad de terreno que había usado para despegar. Mejor que se estrellara contra el muro de contención que enorme recorría alrededor de la propiedad. El motor no reventó esta vez. Simplemente se apagó, como si estuviera cansado de rogar y parecía que era permanente. 295 Al menos estaban dentro la zona de aterrizaje. Un cartucho. Eso era todo lo que tenían. Un solo intento para aterrizar en el suelo que, suponiendo que pudieran llegar a las inmediaciones de la propiedad, traspasar el mhis de V y tratar de no chocar contra la casa, el Pit, los coches, las puertas, o cualquier cosa de la propiedad real o otra propiedad... daría lo que fuera por entregarles al orgulloso y amoroso padre y luchador extraordinario hellren... de nuevo en los brazos de su familia. Pero Z no era en lo único que pensaba.
  • Lover At Last El Primale se encargaría de supervisar la salud y la seguridad de Layla. Blay tenía a sus amorosos padres y a Sax. John tenía a su Xhex. Todos iban a estar bien. Qhuinn miro alrededor. ― ¡coge un asiento! ¡Vuelve allí! Ponte en uno de los sillones y la correa de seguridad― El Hermano abrió su boca y Qhuinn hizo lo impensable. Le dio una bofetada con la mano abierta en la boca del macho. ―¡Siéntate de una puta vez y ponte la correa! Hemos llegado tan lejos que no pienso ser la razón de que esto se joda! ― 296 Cogió el teléfono. ― ¡vamos! ¡Estamos llegando! ― Los negros ojos de Z se clavaron en los suyos, y por una fracción de segundo, Qhuinn se preguntó si no iba a salir lanzado de la cabina. Pero entonces sucedió el milagro, una conexión instantánea surgió entre ellos, una cadena con eslabones gruesos como muslos que se cerraron uno sobre otro. Z levantó su dedo índice apuntando directamente a la cara de Qhuinn y después de que él asintiera con la cabeza, desapareció por la parte de atrás. Qhuinn se reoriento.
  • Lover At Last La inercia los mantenía en alto, y daba las gracias a la indicación de Z de tirar un poco más a la derecha que los puso derechos. De acuerdo con los GPS, se estaban acercando a la intersección de las carreteras que dividen todo la base de la montaña, centímetro a centímetro. Pulgada a pulgada... ... Estaba bastante seguro de que estaban sobre la mansión ahora. Cuando el avión descendió más, se preparó, sin dejar de tirar fuerte de los mandos hasta que sus hombros dieron en el asiento de detrás de él. No había tren de aterrizaje para acabar como la mierda, había estado bloqueado en su sitio todo el tiempo. 297 Un repentino silbido penetró en la cabina que, junto con un cambio brusco en ángulo, anunció que la gravedad había empezado a ganar la lucha, reclamando la fibra de vidrio y la estructura de metal que lo cubría como su premio, así como su par de vidas y respiraciones. Ellos no iban a hacerlo, era demasiado pronto. Una vibración salvaje siguió, y por un momento, se preguntó si no habían dado en el suelo y no lo habían notado por las copas de los árboles, ¿podía ser? No. Nada de eso...
  • Lover At Last ¿el mhis? La cabina repentinamente parecía empinarse hacia arriba, y sabía que el avión reaccionaria de manera diferente, se nivelo el morro sin ningún esfuerzo de Qhuinn o la ayuda del peso muerto de ese motor. Incluso el vaivén de lado a lado y tambaleo se detuvieron. Al parecer, la defensa invisible de V no sólo mantenía fuera a los seres humanos y lessers, podía mantener a un Cessna en el aire. Excepto que tenía otro problema después, Ese elevador no parecía que fuera a dejarlos llegar. Como mierda iba a hacerlo, estaba como si fuera a flotar aquí por una maldita vez, traspasando hacia la única pista de aterrizaje que tenían. De repente, el ruido se reanudó y comprobó el altímetro. Habían descendido cerca de veinticinco pies y se preguntaba si ya habían traspasado la barrera. Luces. Oh, dulce Niño Jesús, luces. 298
  • Lover At Last Por la ventana lateral, abajo, podía ver el resplandor de la mansión, y el patio. Estaba demasiado lejos para distinguir los detalles, pero tenía que ser, si, y el pequeño retoño tenía que ser el Pit. Al instante, su cerebro se redimensionó y se reoriento. Joder. Su ángulo era incorrecto. Si él seguía este trayecto aterrizaría delante de la propiedad y no en la explanada de detrás. Y la putada era que no tenía suficiente combustible para ejecutar un bonito giro para lograr que apuntara en la dirección correcta. Como no había más opciones, no tenía más remedio que hacer que funcionara. Su mayor problema seguía siendo llegar al jardín trasero. Sólo tenían un claro en la montaña. ¿Todo lo demás? Los árboles que iban a comerse. Tenía que bajar justo ahora. ―¡Prepárate!― 299
  • Lover At Last A pesar de estar en contra de su intuición, empujó el eje delantero, y apunto hacia el suelo. Hubo un descenso instantáneo en la velocidad, y rezó para que él pudiera recuperarse de eso cuando entrara en la zona de frenado. Y una mierda, el temblor empeoró, aún más intenso, hasta el punto de que se mareaba como el infierno, y los antebrazos engarrotados aferrados al volante. Más rápido. Más cerca. Más rápido. Más alto. Más cerca. Y entonces llegó el momento. La casa y los jardines estaban más adelante, y venían hacia ellos como una jodida carrera a muerte. Tiró con fuerza, y la nueva velocidad les dio un ascenso breve. Más cerca de la casa... ―¡Prepárate!―, Gritó con la parte superior de sus pulmones. Todo paso como a cámara lenta, todo se intensificó: los sonidos, los segundos, el pinchazo en sus ojos cuando él miraba fijamente hacia delante, la sensación de su cuerpo empujando de nuevo en el asiento. Joder. Él no llevaba ningún tipo de cinturón de seguridad. 300
  • Lover At Last No se había molestado en ponérselo. Tenía muchas cosas en las que pensar. Tonto del culo En ese mismo instante, ellos entraron en contacto duramente con algo. El avión rebotó hacia arriba, golpeando contra otra cosa, rebotó descentrado y rebotó de nuevo. Todo el tiempo, su cabeza chocaba contra los paneles de encima de él y el culo contra el asiento multicolor. La siguiente fase del infernal aterrizaje fue un fuerte traqueteo y un giro que casi lo echó de la cabina del piloto. Esto era el suelo tenía que ser y maldita sea, iban rápido. Las luces entraban por las ventanas laterales, todo sucedía como en Studio 54, hasta que estaba prácticamente ciego. Y teniendo en cuenta que parte de la luz era estroboscopia, él supuso que estaban en el jardín, pero ellos se estaban quedando sin espacio. Tirando del volante, los envió en picado, con la esperanza de que las mismas leyes de la física que se aplicaba al control de coches sirvieran aquí, que eran: sin frenos, campo limitado, y la única manera de frenar era arrastrando el coche. La fuerza centrífuga lo golpeó contra el costado de la cabina, y la nieve golpeaba su cara, y luego algo fuerte. 301
  • Lover At Last Mierda, no frenaban en absoluto. Y eso de seis metros de altura, dieciocho pulgadas de ancho muro de seguridad se acerca rápidamente. Hablando de paradas definitivas.... 302
  • Lover At Last Capítulo 21 Traducido Por Elizabeth Pasión Blay se desmaterializo en la mansión en el instante en el que el último asesino fue regresado al Omega. Con Qhuinn y Z en el aire, no había ninguna razón para perder el tiempo esperando a que otro escuadrón hiciera acto de presencia. Aunque en realidad, como si hubiera algo que pudiera hacer para ayudar a ese par. Reformando el jardín trasero, justo encima de él, sin hacer ningun sonido en lo absoluto, el aeroplano habia sido olvidado de la mano de Dios bloqueando la luz de la luna. Mierda santa, ellos lo habían hecho - y maldito fuera, estaba tan cerca, que parecia que podria alcanzarlo por encima y tocar el tren de aterrizaje del Cessna. Sim embargo... El silencio de piedra no era una buena señal. 303
  • Lover At Last El primer impacto vino de las copas de los árboles que limitaban el jardín. El avión rebotó en las puntas puntiagudas, cogiendo un poco de aire y luego perdiendose de vista. Blay se desmaterializo justo a tiempo en torno a la terraza para ver el golpe del Cessna en la nieve, el choque fue como el de un hombre gordo haciendo un planchazo en una piscina, grandes olas de blanco volaron por todas partes. Y entonces el avión se convirtió en el mayor accidente conocido por el hombre, la combinación de su cuerpo de acero y la velocidad demasiado rápida con la que atravesaba los arboles frutales rasgandolos, junto con las camas de flores que habían sido aseguradas por el invierno, y mierda, incluso la formación de fuentes de aves se fue abajo. Pero esa no fue toda la mierda. No le importaba si el lugar tenia una remodelacion, siempre y cuando el avión se detuviera antes de chocar contra el muro de contención. Por una fracción de segundo, estaba decidido a materializarse frente a la cosa, y pararlo con sus propias manos, pero eso era una locura. Si el Cessna no parecía aún molesto por las estatuas de mármol que estaban echadas por el piso, no le iba a dar una mierda mas para no salir con vida, respiro profundo-Sin ninguna razón evidente, tomando el control comenzo a girar, el ala frontal que daba hacia Blay se balanceo alrededor como si Qhuinn tratara de dirigirla. El ultimo movimiento fue perfecto- esto sin mencionar que no habia frenos y la sumision de las ruedas estaba apretada, lo que les daría áas espacio para impedir el impulso de salir disparados. Mierda, estaban acercandose demasiado al muro de contención-Chispas 304
  • Lover At Last iluminarón la noche, junto con un grito de metal sobre piedra que anunció que "muy cerca del muro" habia sido sustituido por "justo en contra", pero gracias a Qhuinn, el sonido desgarrador se habia desvanecido, habia comenzado a patinar en posicion paralela en lugar de ir de frente. Blay empezó a correr en dirección al espectáculo de luz, y mientras lo hacía, otros se unieron a él, todo un elenco de personas que comenzo a caer en línea. No había ninguna posibilidad de que pararan aquella mierda, pero pordía ir muy bien echar una mano...Crunch. Y todo acabo. El avión finalmente se encontró con un objeto inanimado del que no podía obtener lo mejor: el cobertizo había sido utilizado para guardar el equipo y los suministros con los que cultivaban el huerto en la parte trasera del mismo jardín. Una parada muerta. Estaba demasiado tranquilo, demasiado silencioso. Todo lo que Blay escuchó fue el impacto de sus shitkickers que viajaron a través de la nieve, su aliento taladraba el aire frio junto con la subida de los demas atras de él. Él fue el primero en llegar a la aeronave, fue hacia la puerta que milagrosamente estaba colgando con direccion hacia afuera y no hacia la pared de hormigón.Tiro de ella abriendola y saco su linterna, no sabía que esperar de tomo el humo que salia de dentro. ¿Más humo? ¿Sangre y partes del cuerpo? 305
  • Lover At Last Zsadist estaba sentado rígidamente en un asiento, su gran cuerpo atado con las correas, bloqueandole ambas manos en los apoyabrazos. El hermano estaba mirando al frente y no parpadeaba. ―¿Hemos dejado de movernos? ― Dijo con voz ronca. Bueno, al parecer, incluso un hermano podía estar shock. ―Sí.Asi es. ― Blay no quería sonar grosero, pero ahora que estaba seguro de que uno de ellos lo había logrado, tenía que asegurarse de si Qhuinn...306 El macho salió de la cabina. Ante la mirada de Blay, parecía que había estado en un paseo de diversión en la montaña rusa, con el pelo peinado hacia atrás, desde la frente quemada por el viento, los ojos azules y verdes abiertos ampliamente y el rostro rayado con sangre fresca, cada miembro de su cuerpo temblaba. ―¿Estás bien? ― Gritó, como si sus oidos hubieran dejado de funcionar despues de tanto ruido. ―Z, dime algo― —Estoy aquí—, respondió el Hermano, haciendo una mueca cuando arrancó una de sus manos como garras de los apoyabrazos y la sostuvo en alto. —Estoy bien, hijo,Estoy bien.—
  • Lover At Last Qhuinn se agarró de lo que pudo, y fue entonces cuando sus rodillas bajo el sedieron. Sus manos arrugadas, juntas, eran lo que apenas lo sostenían mientras temblaba, con la voz tan rota que apenas podía hablar. —Yo sólo ... quería que estuvieras bien .... Yo sólo ... quería ... estar bien-oh, Dios ... para tu hija ... Yo sólo quería que estuvieras bien ....— Zsadist, el hermano que nunca tocaba a nadie, se acercó y puso su mano libre sobre la cabeza inclinada de Qhuinn. Alzó la vista y dijo en voz baja: —No dejes que nadie entre aquí. Danos un minuto, ¿vale? — 307 Blay asintió y se dio la vuelta, bloqueando la puerta con su cuerpo. —Están bien-están bien....— Mientras balbuceaba a la multitud, el número de caras mirando hacia él era una buena docena, pero Bella no estaba entre ellos. ¿Dónde estaba ella...- —¡Zsadist! Zsaaaaaaaaaaaaadist! — El grito que se escucho llego a todos a traves del camino de cesped iluminado por el azul brillante de la luna hasta la terraza, una figura solitaria se disparó sobre la nieve en una carrera de muerte.
  • Lover At Last Habia mucha gente gritandole a Bella, pero dudaba que ella estuviera escuchando algo. —¡Zsaaaaaaaaaadist!— A medida que se patinaba por la nieve, Blay inmediatamente le dio alcance atrapandola, preocupado por el buen golpe que iba a darse en el lado derecho del avión. Y, oh, Dios, que nunca iba a olvidar la expresión de su cara, era la más horrible que cualquier atrocidad de guerra que nunca hubiera visto, como si estuviera siendo desollada viva, seguro de que sus brazos y piernas estaban atados hacia abajo y pedazos de su carne eran arrancados de su cuerpo. 308 Qhuinn saltó de la aeronave. —Está bien, está bien, te lo prometo que está muy bien.— Bella se quedó inmóvil, eso era lo último que esperaba que alguien le dijera. —Mi nalla, vamos adentro—, dijo Z en el mismo tono tranquilo que había usado con Qhuinn. —Ven aquí—. La mujer miró a Blay como si en realidad necesitara un asentimiento del chico diciendole que estaba escuchando correctamente. En respuesta, él simplemente la tomó por el codo y la ayudó a pasar a través de la pequeña puerta
  • Lover At Last de la aeronave. Entonces se dio la vuelta y bloqueo nuevamente la puerta. Como los sonidos de la hembra llorando abiertamente salian de detras de él, vio el momento en que Qhuinn paso sus manos sobre sus ojos como si estuviera limpiando las lagrimas de su cara. —Mierda, hijo, yo no sabía que se podías volar un avión—, dijo alguien. Qhuinn levantó la vista y parecía estar echando una mirada a través del paisaje, Blay hizo lo mismo. Hablando acerca de sus escenas post-apocalípticas: Habia un reguero que se extiendia a lo largo de la trayectoria del avion, como si el dedo de Dios hubiera trazado una fina línea derecha por el jardín. —En realidad ... no puedo— murmuró Qhuinn. V puso su mano-rodandola entre sus labios y su menton extendiendó la palma a su vez. —Trajiste a mi hermano a casa de una sola pieza. El resto de la mierda que se joda.— —Palabra— —Sí, gracias a Dios— 309
  • Lover At Last —Sí, claro— —Amen— Uno a uno, los Hermanos avanzaron, presentando en la mano su daga. La procesión tomó su tiempo, pero nadie parecía preocuparse por el frío. Blay ciertamente no podía sentirlo. Hasta el punto de que llegó a ser paranoico ... Metio la mano en el calor de su chaqueta de cuero, se encontró con su caja torácica y pellizcó tan fuerte como pudo. Ow. Cerrando los ojos, elevó una plegaria silenciosa agradeciendo lo que estaba sucediendo... y no el horror de lo que pudo haber sido. * * Toda la atención ponía nervioso a Qhuinn. * 310
  • Lover At Last Y no era como si su pequeño vuelo hubiera tenido un poco de experiencia Zen. La quemadura en la cara por el viento, los dolores en los hombros y la espalda, el tambaleo en sus piernas-se sentía como si estuviera todavía allí, todavía rezando a nada en lo que él creyera que existía y al borde. De morir. Además era tan condenadamente incómodo-rompiendose delante de Z de esa manera. Vamos. ¡Qué jodida mierda!. —¿Te importa si echo un vistazo?— Dijo Doc Jane mientras se acercaba a la multitud. Sí, buena idea. Esto era el propósito ya que Z había sido herido gravemente, lo suficiente como para no ser capaz de desmaterializarse. —¿Qhuinn?—, Dijo la hembra. —Lo siento— Oh, él estaba en el camino de la hembra. —Aquí, déjame salir de la— —No, no Zsadist. Tu. — 311
  • Lover At Last —¿Eh?— —Estás sangrando—. —¿Yo?— La doctora llevo sus manos a él y las giro hacia su rostro. "¿Ves?" Efectivamente, sus palmas estaban teñidas de rojo. "Sólo te he limpiadó la cara. Tienes un corte profundo en la cabeza. " —Oh.Bien.—Tal vez por eso se sentía como si flotara —¿Qué pasa con Z...— 312 —Manny ya está con él.— Huh. Supuso que había perdido con aquella respuesta. —¿Quieres rebisarme aquí?— Ella rió un poco. —¿Qué tal si vuelves a la mansión-si es que puedes caminar—. —Yo me ocuparé de él...— —Yo te ayudo...—
  • Lover At Last —Me quedo con él...— —Lo tenemos...— El coro de voluntarios fue una sorpresa, lo mismo que todas las manos de ayuda que aparecieron desde fuera: literalmente estaba envuelto por las fuertes manos de combate de todos, y casi arrastrado del lugar como si estuviera surfeando por encima de la multitud en un concierto. Miró hacia atrás, esperando ver a Blay, rezando por encontrar los ojos del tío, sólo para conectar, a pesar de que era una locura- Pero Blay estaba allí. La hermosa mirada azul estaba allí, tan firme y real, que él encontro su propio camino sintiendo que se rompía de nuevo. Y él sacó fuerzas de esos ojos, tal como lo había hecho tiempo atras cuando habían gastado tanto tiempo juntos. La verdad era que él lamentaba que Blay no fuera de regreso con él a la mansión, pero nadie decia ni una mierda a la Hermandad cuando daban pasos en masa de esta manera. Y, además, sin duda el macho se sentia como si estuviera demasiado cerca de él. Qhuinn deberia volver a centrarse en el camino a seguir. Santa ... mierda ... 313
  • Lover At Last El jardín estaba completamente destrozado, la mitad de la cobertura de tres metros de alto al lado de la casa se encontraba cortada, todo tipo de árboles derribados, arbustos cercenados a través de la zona del accidente de aterrizaje estaban esparcidos por ahí como restos de una explosión. La estatua que estaba ahi, ahora era un monton de escombros que parecia partes del mismo avión. Oh, mira, un trozo de acero. "Esperen," dijo él, soltandose del agarre de los hermanos. Se inclinó, recogió el fragmento afilado donde se había derretido la nieve. Podría haber jurado que la cosa estaba todavía caliente. —Lo siento mucho—, dijo sin dirigirse a nadie en particular. La voz del rey resonó por delante de él. —¿Por mantener con vida a mi hermano?— Qhuinn levantó la vista. Wrath había salido de la biblioteca con George a un lado de él y su reina en el otro. El macho parecía tan grande como la mansión detrás de él, y tan fuerte: aunque ciego, parecía como un superhéroe en esos tonos 314
  • Lover At Last envolventes. —Joder, he destrozado su jardín—, murmuró Qhuinn mientras se acercaba al macho real. —Quiero decir ... lo he dejado de mala manera.— —Va a dar Fritz algo que hacer en la primavera. Ya sabes lo mucho que le gusta tirar de las malas hierbas. Y ese es el menor de tus problemas ahora. Estoy bastante seguro de que estás en territorio de retroceso.— Wrath se adelantó, encontrandose con él a medio camino a través de la terraza. ―Esta es la segunda vez, hijo. ― ―¿He arruinado algo mecánico en las últimas veinticuatro horas? La siguiente cosa que hare, para que lo sepa, sera explotar algun acorasado―. Las cejas de color negro azabache se hundió. "Eso no es de lo que estoy hablando." Bueno, esto tenía que terminar ahora mismo. Realmente odiaba tener la 315
  • Lover At Last atención sobre él. Ignorando deliberadamente la declaración del Rey, dijo: "Bueno, la buena noticia, mi Señor, es que no estoy buscando un three-peat. Así que creo que estamos a salvo de ahora en adelante. " Hubo una gran cantidad de sonidos de aprobación. ―¿Puedo llevarlo a la clínica ahora? ― Corto Doc Jane. Wrath sonrió, sus colmillos destellando en la luz de la luna. 316 ―Si, hazlo.― Gracias a Dios ... ya era demasiado para esta noche. ―¿Dónde está Layla? ―, preguntó la Doc. Mientras pasaban por la cálida biblioteca. "Creo que la necesitaras para alimentarte." Joder. Como las gallinas madre en cuero negro detrás de él comenzaron a cacarear
  • Lover At Last en apoyo de esta idea, los ojos de Qhuinn comenzar a palpitar en la cabeza. Una crisis por lo de esta noche era más que suficiente. Lo último que le interesaba hacer, era explicar exactamente por qué la Elegida no podría ser utilizada como una fuente de sangre. ―Te ves mareado", dijo alguien. ― ―Creo que él va a desma... ― Yyyyyyy... eso fue lo último que oyó durante un tiempo. 317
  • Lover At Last Capitulo 22 Traducido Por Blay Rlhdn Al otro lado del río, en la clínica de Havers, Layla finalmente pudo salir de la mesa de examen y pasearse alrededor de la pequeña habitación. Había perdido la noción del tiempo en este punto. De hecho, se sentía como si hubiera estado mirando a las cuatro paredes desde siempre y hubiera estado toda su vida en este lado. 318 La única parte de ella que estaba viva y consciente era su mente. Desafortunadamente estaba más inquieta por lo que la enfermera había dicho... que se trataba de un aborto involuntario. Esto, con toda probabilidad, ya había ocurrido. Aunque ella esperaba ese duro golpe cuando llego fue inesperado y la hizo saltar. —¿Pase?—, Dijo. La enfermera que había sido tan amable entró... pero parecía cambiada. Ella se negó a encontrarse con los ojos de Layla y su rostro se convirtió en una máscara. Envueltos en el brazo tenía un rollo de tela blanca ella empujo la tela hacia delante, mientras miraba hacia otro lado. Y luego hizo una reverencia.
  • Lover At Last —Su gracia—, dijo ella con voz temblorosa. —Yo... nosotros... Havers ... no teníamos ni idea.— Layla frunció el ceño. —¿Qué estás…— La enfermera sacudió la prenda, como si tratara de que Layla lo aceptara. —Por favor. Ponte esto. — —¿Qué es esto?— —Usted ha elegido sangrar.—Tembló la voz de la enfermera. —Havers esta... loco.— Layla se esforzaba por comprender las palabras. Así que esto no era... acerca de su embarazo? —¿Qué, no lo hago entender. ¿Por qué él esta... él está molesto porque yo soy una elegida?— La otra mujer palideció. —Pensábamos que te habías... caído?— Layla se puso las manos sobre los ojos. —Pronto podría, dependiendo de lo que pase.— Ella no tenía la energía para esto. —¿Podría alguien decirme lo que los resultados de la prueba dieron y lo que tengo que hacer para poder cuidar de mí misma?— La enfermera soltó la bola de trapo, todavía tratando de entregarlo. —No puede volver aquí— —¿Qué?— 319
  • Lover At Last —No si eres... no puede estar aquí con nosotros. Y nunca deberías volver— Layla se echo hacia adelante, su temperamento estaba que ardía. —Quiero dejar perfectamente claro que quiero hablar al doctor—. Con la demanda, la enfermera realmente la miró a la cara. —Tengo derecho a saber lo que se sabe sobre mi estado, así que le dices que entre aquí ahora.— No había nada estridente en su voz. Nada de histeria, sólo un tono plano y potente que nunca había escuchado salir de su boca antes. —vaya y tráigalo—, ordenó. 320 La enfermera levantó la bata hacia arriba. —Por favor. Ponte esto. Él esta...— Layla se obligó a no gritar. —Yo sólo soy un paciente— La enfermera frunció el ceño y cuadró los hombros. —Disculpe, pero eso no es exacto. Y él está preocupado por lo que vio cuando te examino el vientre.— —¿Qué?— La enfermera se quedó mirando fijamente. —Él es un hombre bueno. Un hombre de bien que es muy tradicional en sus costumbres—
  • Lover At Last —En el nombre de la Virgen Escriba que tiene eso que ver con esto?— —El Primale puede matarlo por lo que te hizo.— —Durante el examen? Acepté, que era un procedimiento médico que necesitaba! — —No tiene importancia. Él hizo algo ilegal— Layla cerró los ojos. Ella debería haber utilizado la clínica de la Hermandad. 321 —Deben entender de donde viene— dijo la enfermera. —Ustedes son de un estatus con el que no tenemos contacto, además, no debería—. —Tengo un corazón que late y un cuerpo que necesita ayuda. Eso es todo lo que él necesita saber y nada más. El cuerpo es igual.— —La sangre no lo es—. —Debe venir a verme— —No lo hará.—
  • Lover At Last Layla volvió a centrarse en la hembra. Y luego puso su mano sobre su vientre. Durante toda su vida, hasta ahora, ella había vivido haciendo lo correcto, sirviendo fielmente, desempeñando sus funciones que existían dentro de las normas que fueron dictadas por otros. Nunca más. Ella entrecerró los ojos. —Dile a ese médico que o bien viene y me dice en persona lo que está pasando o voy a ir a la Primale y le contare palabra por palabra lo que ha pasado aquí—. Ella deliberadamente cambió su mirada a la máquina que se había utilizado durante su examen interno. A medida que la enfermera palideció, Layla no se sentía feliz por el método que había utilizado, pero no estaba arrepentida tampoco. La enfermera hizo una profunda reverencia y salió de la habitación, dejando que el lio de ropas en el lavabo. Layla nunca había utilizado su condición de Elegida, ya fuera para bien o para mal. Simplemente era todo lo que conocía: sus formas, el destino que le habían dado manifestado a través de la respiración y la conciencia. Sin embargo otras no estaban tan claramente delgadas sobre todo en este lado. Y esto era sólo el comienzo. 322
  • Lover At Last Por otra parte, estaba perdiendo el embarazo, no era ella. Así que este era el final. Extendiendo la mano, tomó la tela blanca y se envolvió a sí misma. No le importaba la delicada sensibilidad del médico, pero si ella se cubrió, ya que lo había pedido a lo mejor se centraría en ella en vez de lo que era. Casi inmediatamente se oyó un golpe en la puerta, y cuando Layla contestó, entró Havers, mirando como si tuviera una pistola en la cabeza. Con los ojos en el suelo cruzo parcialmente sus brazos sobre su estetoscopio. —Si yo hubiera sabido su estado nunca le hubiera tratado—. 323 —He venido por propia voluntad, soy un paciente que lo necesita—. Él negó con la cabeza. —Eres una santidad en este lado. ¿Quién soy yo para intervenir en algo tan sagrado? — —Por favor. Sólo hay que poner fin a mi sufrimiento, dime cuál es mi situación—. Se quitó las gafas y se frotó el puente de la nariz. —No puedo revelarle esa información a usted.— Layla abrió la boca. En guardia —¿Perdón?—
  • Lover At Last —Usted no es mi paciente. Su joven Primale la es, así que voy a hablar con él cuando pueda— —¡No! No lo llame—. La mirada que le dirigió sugirió un desdén que ella imaginó que estaba generalmente reservado para las prostitutas. Y luego hablo en voz baja, vagamente amenazante. —Usted no está en condiciones de exigir nada—. Layla retrocedió. —He venido aquí por mi propia voluntad, como una mujer independiente— —Tú eres una Elegida. No es ilegal que yo te trate, pero puedo ser condenado por lo que te hice antes. Es el cuerpo de una Elegida— —¡el mío propio!— —Es del Primale por ley, como debe ser. Usted no es nada más que un importante receptáculo para lo que él quiera. ¿Cómo te atreves a venir aquí de esta manera y pretende ser una simple mujer? pusiste mi carrera y mi vida en riesgo con toda libertad—. Layla sintió un temblor de rabia atravesarle a lo largo de cada terminación nerviosa de su cuerpo. —¿de quién es el corazón que late en este pecho?—Ella se golpeó a sí misma. —¿De quién es la respiración que sale de aquí?— 324
  • Lover At Last Havers negó con la cabeza. —Voy a hablar con el Primale, y sólo con él— —No puedes estar hablando en serio! Yo solo vivo en este cuerpo. Nadie más lo hace— El rostro del médico se contrajo con disgusto. —Como he dicho, no es más que una vasija para el misterio divino del cuerpo del Primale en su vientre. Eso es más importante y en consecuencia voy a actuar aquí— —En contra de mi voluntad? Yo no lo creo. — —Te quedarás aquí hasta que el Primale venga a buscarte. No seré responsable de la desgracia del mundo. — Los dos se miraron. Con una maldición, Layla se quitó la bata. —Bueno, eso sería un gran plan por su parte, solo que me estoy desnudando en este momento y voy a caminar de esa manera si debo hacerlo. Puedes mirarme si quieres o podrías tratar de tocarme, pero yo creo que sería considerado una violación o otra cosa par usted, ¿no es así? —. El médico se fue tan rápido que tropezó hacia fuera en el pasillo. 325
  • Lover At Last Layla no perdió ni un segundo, agarro sus ropas y corrió por el pasillo. Aunque era poco probable que lo consiguiera ya que sólo había un único camino de entrada y salida a través de la zona de recepción, hecho así en caso de un ataque y por desgracia, no tenía ni idea acerca de la distribución de las instalaciones. Así que su única opción era la puerta delantera. Y tenía que hacerlo a pie, ella estaba demasiado enojada para desmaterializarse. Corriendo, Layla fue en la dirección en la que ella había venido, y casi de inmediato, como si hubieran recibido instrucciones para hacerlo, el personal de enfermería femenino saltó a su encuentro llenando la sala por lo que es imposible que pasase. —Si alguien me toca —, gritó en la Antigua Lengua, —voy a considerarlo como una violación de mi sagrada santidad—. Todos ellos se congelaron. Miro a cada uno de ellos a los ojos, ella se adelantó y obligándolos a apartarse, formando un camino entre el grupo que había y luego se cerraron detrás de ella. Afuera, en la sala de espera, se detuvo delante de la recepción y miró fijamente a la mujer que estaba sentada en la alarma. —Tienes dos opciones.— Layla asintió con la cabeza a la puerta de seguridad de la salida. —o usted abre voluntariamente la puerta para mí o lo hago volar a mi voluntad exponiendo a usted y sus pacientes a la inminente luz del sol que llegara en... — ella miró el gran reloj en la pared de enfrente —…menos de siete horas. No 326
  • Lover At Last estoy seguro de que puedan solucionar ese tipo de daño con tan poco tiempo, ¿y usted?— El clic de la cerradura resonó ruidosamente rompiendo en el silencio —Gracias—, murmuró cortésmente cuando ella salió. —aprecio su colaboración.— Después de todo, ella no podía olvidar sus modales. * * * Sentado detrás de su escritorio en el trono de su padre y vestido de cuero como él había hecho siglos atrás, Wrath, hijo de Wrath, pasaba el dedo índice hacia arriba y abajo de la hoja de plata lisa de un abrecartas en forma de daga. Junto a él, en el suelo, un tenue sonido de ronquidos salía del hocico de George. El perro dormía solo en raros momentos de inactividad. Si alguien llamaba o entraba, o si Wrath se movía de cualquier forma, el elevaba la gran cabeza y su pesado collar tintineaba. La alerta instantánea también venía si alguien caminaba por el pasillo o pasaban limpiado en cualquier lugar o si abrían la puerta de entrada del vestíbulo. O si había una comida en la sala. O un estornudo en la biblioteca. 327
  • Lover At Last De lo anterior, había una escala variable de respuestas (actividad en el comedor, estornudo) se ponía contento (apertura puerta de abajo, pasos) ponía atención (tocaban, entraban). El perro nunca era agresivo, sino que servía como un detector de movimiento, dejando la decisión sobre lo que debía hacer a su propietario. Tan caballeroso que era el perro guía. Y, sin embargo, a pesar de una naturaleza domesticada tenía también una parte del animal, su pelo suave y largo y su gran cuerpo esbelto. Wrath, había visto de vez en cuando destellos en el animal de una actitud encantadora. Cuando tenías alrededor a un montón de agresivos, fuertes y chiflados guerreros como los de la Hermandad, los machos se calentaban de vez en cuando, incluso contra el rey. Y el cabrón no se molestaba con los Hermanos de Wrath, había estado con esos hijos de puta demasiado tiempo para irritarse con un pequeño golpe de pecho o algún encontronazo. A George, sin embargo, no le gustaba eso. Si alguno de esos idiotas arremetía en el territorio de su rey, los pelos de punta a ese manso perro se levantaban y le gruñía en señal de advertencia mientras apretaba su cuerpo cerca de las piernas de Wrath como si estuviera preparado para mostrarle a los Hermanos cuán largos eran realmente sus colmillos en el caso de que la cosa llegara a algo físico. Lo único que Warth amaba más en esta vida era a su reina. Se inclinó, acarició el costado del perro, y luego volvió a centrarse en la sensación de su dedo en el abrecartas. 328
  • Lover At Last Jesucristo. Aviones que caían del cielo... Hermanos lesionados... Qhuinn salvando el día otra vez... Al menos la noche no había sido toda de dramas del tipo de ataques al corazón. De hecho, había empezado con una buena noticia, la prueba para poder ir en contra de la Banda de Bastardos. V había hecho sus pruebas de balística, y jodidos corcholis, la bala que había salido de cuello de Wrath había sido disparada del rifle encontrado en la guarida de Xcor. Wrath sonrió para sí mismo, las puntas de sus colmillos hormigueaban. Los traidores estaban ahora oficialmente en la lista de enemigos, con el pleno respaldo de la ley y era hora de hacer un poco de limpieza. 329 En ese momento, George soltó un ruido de poderosa satisfacción y al instante siguiente el golpe que siguió sugirió a Wrath que no había escuchado el primer golpe en la puerta —Sí—. Sabía quiénes eran antes de que incluso entrara la Hermandad. V y el poli, Rhage, Tohr, Phury y por último Z. ¿Quién, por el sonido al pasar, parecía estar usando un bastón. Cerraron la puerta. Cuando nadie se sentó ni empezó una pequeña charla él sabía exactamente por qué habían venido a él. —¿Cuál es la veredicto, damas?—Dijo arrastrando las palabras mientras se recostaba en el trono.
  • Lover At Last La voz de Tohr le respondió —Hemos estado pensando acerca de Qhuinn.— Apostaba a que lo habían hecho. Después de introducir la idea en la reunión de hace un rato, él no les había presionado por un sí o no. Había un montón de mierda que, como rey, él estaba más que dispuesto a meter por la garganta de las personas. ¿Quién de los hermanos lo iba a acoger en el club no lo sabía. —¿Y?— Zsadist tomó la palabra en el idioma antiguo. —Yo, Zsadist, hijo de Ahgony, nacido en el antiguo país hace 200 años del reinado de Wrath, hijo de Wrath, aquí presente nomino a Qhuinn, un huérfano en el mundo, para pertenecer a la Hermandad de la Daga Negra—. Escuchar las palabras formales de la boca del hermano fue una sorpresa. Z, por encima de todos ellos, pensaba que el pasado era un montón de mierda. Al parecer no cuando se trata de esto. Jesús, Wrath se pensaba que Iba a ocurrir y rápido. Había pensado que llevaría más tiempo esto. Días dándole vueltas. Semanas. Tal vez meses, y tal vez luego unas cuantas de razones para negarse. Pero estaban lanzando la pelota y en consecuencia, también lo hacia Wrath. —¿En qué te basas para hacer esta ofrenda en nombre de tu linaje?— preguntó Wrath. 330
  • Lover At Last Ahora Z dejó las formalidades y hablo en lenguaje actual. —Él me trajo a casa a salvo con mi shellan y mi pequeña esta noche. Aun a riesgo de su propia vida. — —Me parece bien—. Wrath miro a los hombres que estaban de pie alrededor de la mesa, a pesar de que él no podía verlos con sus ojos. La vista no importaba, sin embargo. No necesitaba que funcionaran sus retinas para que le dijeran dónde estaban todos o cómo se sentían acerca de esta mierda, los aromas de sus emociones eran claras. 331 Eran, como grupo, firme, decidido y orgulloso. Pero los formalismos eran necesarios. Wrath comenzó el recorrido por el extremo. —¿V?— —Yo estaba casi acabado cuando el ataco a Xcor por todas partes—. Hubo un gruñido de asentimiento. —¿Butch?—
  • Lover At Last Ese acento de Boston resonó con voz alta y clara. —Yo creo que es un fuerte contrincante de los malos. Y me gusta el tipo. Él está madurando bien, dejando ver con su actitud que va en serio—. —¿Rhage?— —Debiste haberlo visto esta noche. Él no me dejó subirme al avión, dijo que perder dos hermanos eran demasiado—. Más sonidos de aprobación. —¿Tohr?— —¿Esa noche en la que te dispararon? Yo te saqué de allí gracias a él. Él tiene el material adecuado—. —¿Phury?— —Me cae bien, de verdad. Él es el primero en correr en cualquier situación. Literalmente, haría cualquier cosa por cualquier de nosotros, no importa lo peligroso que sea—. Wrath golpeó la mesa con los nudillos. —Está decidido, entonces. Le diré a Saxton para hacer los cambios y lo haremos—. 332
  • Lover At Last Tohr interrumpió. —Con todo el debido respeto, señor, tenemos que resolver la designación nohtrum ahstrux. Él no podrá tener como prioridad cuidar las espaldas de John nunca más—. —De acuerdo. Vamos a decirle a John que lo libere, no puedo creer que la respuesta vaya a ser no. Después de eso, voy a llamar a Saxton para redactar los documentos y más tarde, después de la inducción de Qhuinn, V cambiara el color de la tinta en su cara. Igual que si John hubiera muerto de causas naturales o algo así— Hubo un susurro de ropa, como si algunos de los hermanos estaban haciendo el símbolo de "Querida Virgen” “No lo quiera la Virgen Escriba "sobre sus pechos. —Entendido— dijo V. Wrath cruzó los brazos sobre el pecho. Este era un momento histórico, lo sabía bien. La inducción de Butch había sido legal por el lazo de sangre que el macho tenía con la realeza. Qhuinn era una historia diferente. No tenía sangre real. No tenía sangre de elegida o de Hermano, a pesar de que técnicamente era un aristócrata. No tenía ninguna familia. Pero por otra parte, ese chico había demostrado estar a la altura una y otra vez en el campo y en cuanto a lo que indicaban las leyes antiguas actualmente estaban reservadas sólo para aquellos de linajes específicos y era una mierda. No es que Wrath no apreciara las reglas que tenia la Virgen Escriba. La unión y apareamiento entre los machos más fuertes y las hembras más de hecho había producido resultados extraordinarios cuando se trataba de combatientes. Pero también había dado lugar a defectos como su ceguera. Y restaba méritos a los descendientes. En pocas palabras, esta refundición de las leyes sobre quién podía y no podía estar en la Hermandad no sólo era apropiada en términos de la clase de sociedad 333
  • Lover At Last que quería crear, era una cuestión de supervivencia. Mientras más combatientes, mejor. Además, Qhuinn se había ganado verdaderamente el honor. —Que así sea—, murmuró Wrath. —Ocho es un buen número. Un número de la suerte.— Ese gruñido de acuerdo ondulaba en el aire, una vez más, el sonido de la total y absoluta la solidaridad. Este era el futuro, pensó Wrath mientras sonreía y les enseñaba los colmillos. Y era justo. 334
  • Lover At Last 335 Capítulo 23 Traducido Por Regin Rlhdn Mientras Sola Morte estaba en la oficina de su jefe, su cuerpo estaba listo para una pelea. Por otra parte ese era su Procedimiento Estándar de Operación y no algo específico del ambiente o de la conversación que estaba teniendo. Esto último no mejoraba su estado de ánimo, sin embargo. —Lo siento, ¿Qué?— preguntó ella.
  • Lover At Last Ricardo Benloise sonrió a su típica forma fresca y tranquila. –Su tarea se ha completado. Gracias por su tiempo. —Ni siquiera le he dicho lo que he encontrado por ahí.— El hombre se echó hacia atrás en su silla. –Puede recoger su pago con mi hermano. —No lo entiendo— cuando él la había llamado no hace más de cuarenta y ocho horas, había sido una prioridad. —Usted dijo…— —Sus servicios ya no son necesarios para ese fin específico. Gracias.— ¿Estaba trabajando con alguien más? Pero, ¿Quién en Cadlwell hacía las mismas cosas que ella? —No quiere ni saber lo que descubrí.— —Su tarea ha terminado— el hombre sonrío de nuevo de manera profesional. Habría jurado que era un abogado o un juez, no un transgresor de la ley a escala global. —Espero con impaciencia trabajar con usted nuevamente en el futuro.— 336
  • Lover At Last Uno de los guardaespaldas que había tras él dio un par de pasos adelante, como si estuviera a punto de sacar la basura. —Está pasando algo en esa casa— dijo mientras se alejaba. —Sea quien sea, se esconde.— —No quiero que vuelvas allí — Sola se detuvo y miró por encima del hombro. La voz de Benloise fue tan suave como siempre, pero sus ojos estaban muertos. Bueno. Esto es interesante. Y la única explicación posible que tenía alguna lógica era que el Señor Misterioso de la gran casa de cristal había amenazado a Benloise. ¿Había descubierto su pequeña visita? ¿O era el resultado de algún tipo de táctica brutal habitual del que perdía en el tráfico de drogas? —¿Poniéndose sentimental por mi?— dijo en voz baja. Después de todo ella y Benloise volvían exactamente a su camino. —Eres un producto muy útil— sonrió lentamente. —Y ahora ve y mantente a salvo, niña.— Oh, por el amor de Dios… no había ninguna razón para pelearse con el hombre. Y a ella le iban a pagar así que, ¿Qué demonios le importaba? 337
  • Lover At Last Se despidió con la mano y fue hacia la puerta para luego bajar por las escaleras. Fuera en el espacio de la galería, se dirigió a la parte trasera de la casa donde los empleados legítimos trabajaban durante las horas comerciales legítimas. Pasando los archivadores y escritorios que parecían del tamaño de Barbie debido al techo industrial de cincuenta metros de altura, entró en un estrecho pasillo que estaba marcado solo con cámaras de seguridad. Llamar a la puerta no tenía sentido, pero lo hizo de todos modos. Los fuertes paneles ignífugos absorbieron el sonido de sus nudillos como si tuvieran hambre. Para facilitárselo al hermano de Benloise, aunque en realidad Eduardo no lo necesitara, ella puso su rostro frente a una de las cámaras. Las cerraduras se abrieron poco después. Y tan fuerte como era, incluso ella tuvo que empujar con el hombro para conseguir abrir las puertas. 338 Hablando de otro mundo. La oficina de Ricardo era minimalista hasta el extremo; Eduardo era más Donald Trump con su fetiche por el oro, podrías sentirte hasta agobiado por él. Un poco más de mármol y lamé aquí y estarías en un prostíbulo. Al ver a Eduardo sonreír, sus dientes falsos tenían la forma y el color de las teclas del piano y su bronceado era tan profundo y uniforme que parecía que hubiese sido pintado con rotulador. Como siempre, estaba vestido con un traje de tres piezas: un uniforme, del tipo de Mr. Roarke de Fantasy Island, excepto que era negro en lugar de blanco. —¿Y cómo estás esta noche?— sus ojos su cuerpo —Te ves muy bien.—
  • Lover At Last —Ricardo me dijo que viniera a verte por mi dinero.— Al instante, Eduardo se volvió serio y frío como una piedra y ella recordó el porqué Ricardo lo mantenía a su lado: lazos de sangre y competencia juntos eran una poderosa combinación. —Sí, me dijo que te esperara— sacó un sobre de un cajón del escritorio. Aquí está. Extendió su mano sobre el escritorio y aceptó lo que le ofrecía, abriéndolo de inmediato. —Esta es la mitad— ella levantó la vista. —Son dos mil quinientos.— Eduardo sonrió exactamente igual que lo había hecho su hermano: su sonrisa no llegaba a sus ojos. —La tarea no ha sido terminada.— —Tu hermano la canceló. No yo.— Eduardo puso sus palmas hacia arriba. —Esto es lo que se te va a pagar. O puedes dejar el dinero aquí e irte.— Sola estrechó su mirada. Cerró lentamente la solapa del sobre, lo giró en su mano, se inclinó hacia delante y lo puso boca arriba sobre la mesa. Manteniendo su índice sobre el sobre asintió una sola vez. —Como quieras.— 339
  • Lover At Last Se dio la vuelta, fue hasta la puerta y esperó allí a que la desbloquearan. —Niña, no seas así— dijo Eduardo. Al ver que no respondía, el crujido de la silla le sugirió que se había levantado y que se estaba acercando a ella. Efectivamente. Su colonia inundó su nariz por la derecha y las manos del hombre se posaron sobre sus hombros. —Escúchame, eres muy importante para Ricardo y para mí. No te damos por sentado. Mucho respeto, ¿sí?— Sola miró por encima de su hombro. —Déjame salir.— —Niña.— —Ahora mismo.— —Coge el dinero.— —No.— Eduardo suspiró. —No tienes por qué ser así.— 340
  • Lover At Last Sola disfrutaba de la culpa que notaba a través de la voz del hombre. La reacción fue, he hecho, precisamente la que buscaba. Como muchos de los hombres de su cultura, Eduardo y Ricardo Benloise habían sido criados por una madre tradicional; y eso significaba que sentirse culpable era un reflejo. Más eficaz que gritarles o darles un rodillazo en las pelotas. —Fuera— dijo ella. —Ahora.— Eduardo suspiró de nuevo, más profundo esta vez. El sonido era la confirmación de que la manipulación había sido un éxito de nuevo. Él no le daría el dinero que se le debía sin embargo. Detrás de su oficina excesivamente decorada y retrocediendo a su dinámica de infancia a un lado, era más cerrado que la bóveda de un banco. Dicho esto, estaba segura de que con eficiencia había arruinado su noche, así que se sentía satisfecha por ello... y ella misma se haría cargo de lo que Ricardo le debía. Podía hacerlo todo legal. O como ella había elegido, podría forzar la mano. Lo cual tenía un recargo, por supuesto. Si, hubiera sido mucho más barato para él pagarle lo que acordaron en el contrato. Pero ella no era responsable de las decisiones de otros. —Ricardo estará disgustado— dijo Eduardo. —Él odia estar disgustado. Por favor, simplemente acepta el dinero. Esto no está bien.— La parte lógica de su cerebro le sugirió que aprovechara la oportunidad para señalar la injusticia de ser engañado con lo que se le debía. Pero si ella conociera a estos hermanos, el silencio... oh, el silencio. 341
  • Lover At Last Así como la naturaleza aborrece el vacío, así lo hacía la conciencia de un buen educado suramericano. —Sola...— Ella cruzó los brazos sobre su pecho y miró al frente. Eduardo empezó a hablar en español, como si su angustia le hubiera despojado de todos sus conocimientos de inglés. Finalmente la dejó salir diez minutos más tarde. Habría rosas en su puerta a las nueve. Ella no iba a estar en casa sin embargo. Tenía trabajo que hacer. * * * 342 —¿Qué quieres decir con que ellos no se presentaron?— preguntó Assail en Lengua Antigua. Mientras estaba sentado en el asiento de su Range Rover, mantuvo el móvil pegado a su oído. La luz roja del semáforo le impedía seguir adelante y era imposible no verlo como un paralelismo cósmico. Su primo estaba de hecho como siempre. —Las pastillas no llegaron en el tiempo prescrito.— —¿Cuántas de ellas?— —Cuatro.—
  • Lover At Last —¿Qué?— no había necesidad de que el macho lo repitiera. —¿Y sin ninguna explicación?— —Nada en la calle de los otros siete. Si es lo que quieres decir.— —¿Qué hiciste con el producto extra?— —Lo traigo a casa conmigo justo ahora.— Cuando el semáforo se puso en verde Assail pisó el acelerador.- Estoy haciendo el pago provisional a Benloise y luego te veo. 343 —Como quieras.— Assail giró a la derecha y se alejó del río. Dos manzanas más arriba a la izquierda y estaba en la galería de nuevo, otra vez a la izquierda y estaba justo detrás. Había un coche ya aparcado en la parte trasera, un Audi negro, Y aparcó detrás del sedan. Metió la mano en los pies del asiento del acompañante, cogió el maletín de metal por el mango negro y salió del coche. En ese momento la puerta trasera de la galería se abrió y alguien salió. Una humana, por el olor.
  • Lover At Last Era alta y de piernas largas. Su pelo, oscuro y abundante peinado hacia atrás. La barbilla levantada, como si estuviera lista para una lucha, o acabara de salir de una. Pero nada de eso era significativo para él. Una parka de camuflaje blanco sobre crema. —Buenas noches— le dijo él en voz baja cuando se encontraron en mitad del callejón, él entrando y ella saliendo. Ella se detuvo y frunció el ceño, metiendo la mano en el interior de ese abrigo que llevaba. En un instante él se preguntó cómo serían sus pechos. —¿Nos conocemos?— dijo ella. 344 —Estamos en ello ahora— el extendió su mano y pronunció deliberadamente las palabras. —¿Cómo te va?— Ella miró su mano y volvió a centrarse en su rostro. —¿Nadie te ha dicho que suenas como Drácula con ese acento?— Sonrió firmemente para que no viera sus colmillos. —Algunas comparaciones de vez en cuando, ¿No vas a estrechar mi mano?— —No— ella señaló con la cabeza la puerta trasera de la galería. —¿Eres amigo de los Benloise?— —En efecto. ¿Y tú?—
  • Lover At Last —No los conozco del todo. Bonito maletín, por cierto.— Después de eso, se dio media vuelta y se dirigió al Audi, esperó a que las luces parpadearan y se metió dentro. El viento capturaba su pelo y lo hacía ondear sobre sus hombros mientras desaparecía detrás del volante. Él se quitó de su camino y ella salió a toda velocidad. Assail la vio alejarse y se puso a pensar con desdén en su socio, Benloise. 345
  • Lover At Last Capitulo 24 Traducido Por Vampi Mayb Que Zypher yaciera sobre hormigón duro, en sus muchos años como miembro de la banda de bastardos significaba que estaba bien familiarizado con la falta de un lugar como estaba disfrutando en la actualidad: el culo entumecido por el frío, así como la ausencia de un colchón bajo su pesado cuerpo. Del mismo modo, su cabeza estaba amortiguada sólo por la mochila que había usado para llevar sus pocas pertenencias a su nueva sede en el sótano del almacén. Además, la manta delgada, áspera que lo cubría no era lo suficientemente larga, dejando a sus pies afectados y expuesta al aire frío y húmedo. Pero él estaba en el cielo. El paraíso total. Corriendo por sus venas estaba la sangre de esa mujer, y, ¡oh, el sustento!. Después de haber pasado sin una fuente de alimentación apropiada durante casi un año, se había habituado a la fatiga y a los dolores de los músculos y estar agitado. Pero eso había terminado ahora. 346
  • Lover At Last De hecho, era como si fuera inflado con fuerza, su piel rellenando de nuevo sus dimensiones, su altura regresando una vez más a sus pies y pulgadas, su mente era más lógica y más nítida momento a momento. Ahora, si hubiera tenido una cama, él lo habría disfrutado, por supuesto. Almohadas suaves y perfumadas sábanas, ropa limpia... aire caliente en invierno, aire fresco en verano... comida para el estómago vacío, agua para la garganta seca ... todo esto era bueno si pudiera conseguirlos. No eran necesarios, sin embargo. Una pistola limpia, una hoja afilada, un luchador de igual habilidad a su izquierda y a su derecha. Eso era lo que necesitaba. Y, por supuesto, durante el tiempo de inactividad, era bueno tener una Hembra dispuesta sobre su espalda O su estómago. O a su lado con una rodilla hasta los pechos y el sexo expuesto y listo para él. No era exigente sobre ello. Querida Virgen Escriba, esto era... felicidad. 347
  • Lover At Last No es una palabra que él utilizara muy a menudo, y él no quería dormir durante este despertar. A pesar de que los otros estaban sumidos en el reposo de los muertos, cada uno en la misma recuperación espacial que él mismo, ellos estaban amortiguados, él seguía siendo absolutamente consciente de su brillo interno glorioso. Sólo había una cosa que estaba poniendo de los nervios. La estimulación. Abrió un ojo. 348 Justo en el borde de las luces de velas, Xcor estaba caminando hacia atrás y adelante, su camino limitado por dos de la columna de soporte masivo que sostenía el piso encima de ellos. Su líder nunca se sentía cómodo, pero esta inquietud era diferente. A juzgar por la forma en que sostenía su dispositivo celular, estaba esperando una Llamada y eso explicaba por qué estaba donde estaba El único lugar abajo donde podía conseguir una señal de teléfono, estaba de pie debajo de una de las dos trampas: Los paneles de ellos eran de madera, y la malla de acero que se había clavado debajo había sido el único cambio realizado cuando habían ahuyentado los seres humanos errantes, sellado de los pisos exteriores, y mudándose dentro.
  • Lover At Last De esta manera, los vampiros no podrían materializarse hacia abajo. Y mierda sabía que los humanos no eran lo suficientemente fuertes para forzar la apertura de tablas de madera de seis pulgadas de espesor - El ruido tintineante que emanaba desde el teléfono de su líder era demasiado civilizado para los alrededores, la campana falsa sonando alegremente como un carillón de viento cosquilleado por una brisa de primavera. Xcor se detuvo y miró el teléfono y lo dejó sonar una vez más. Dos veces más. Era evidente que el hombre no quería parecer como si hubiera estado esperando. 349 Cuando finalmente respondió y se colgó el teléfono a la oreja, la barbilla levantada y calmaba su cuerpo. Estaba de nuevo en control. ―Elan―, dijo suavemente. Hubo una pausa. Y luego esas cejas siempre bajas hicieron todo el camino hacia abajo. ― ¿En día y a qué hora?― Zypher se sentó. ―¿El rey llamo?― Silencio. ―No, en absoluto. Únicamente al Consejo se les permitiría, en todo caso. Vamos a permanecer en la periferia, a petición suya. ―
  • Lover At Last La última parte se hablaba con no poca cantidad de ironía, aunque era dudoso que el aristócrata en el otro extremo de la conversación entendiera eso. Por lo poco que Zypher había visto y oído de Elan, hijo de Larex, estaba poco impresionado. Por otra parte, los débiles eran manipulados fácilmente, y Xcor lo sabía bien. ―Hay algo que deberías saber, Elan. Hicimos un atentado contra la vida de Wrath en el otoño y no te sorprendas si hay una implicación contra mí y mis soldados en esta próxima reunión, ¿qué? Se produjo en donde Assail, en realidad, pero cualquier otro detalle no son relevantes. Así que, de hecho, puedes suponer que la Wrath está llamando la reunión con el propósito de exponerme a mí y a los míos - ¿yo te he advertido sobre esto? Sólo recuerda que usted ha sido completamente protegido. Los hermanos y el rey no saben de nuestra relación, es decir, a menos que uno de sus caballeros haya informado de alguna manera con ellos. Nosotros, sin embargo, hemos mantenido la boca cerrada. Por otra parte, sabemos también que tienes miedo de ser tildado de traidor o de convertirte en un objetivo para la Hermandad. Me doy cuenta, sin embargo, que tienes una sensibilidad mucho más culto y refinado, y no sólo yo respeto eso, haré todo lo que tenga en mi poder para aislarte de cualquier brutalidad. ― Uh-huh, bien, Zypher pensó rodando los ojos. ―Debes recordar, Elan, usted está protegido―. 350
  • Lover At Last A medida Xcor sonrió más ampliamente, lo hizo con un espectáculo lleno de colmillos, como si estuviera a punto de prenderse a la garganta del otro hombre y arrancarle la tráquea. Las despedidas fueron dichas poco después, y entonces Xcor puso fin a la llamada. Zypher habló. ―¿Todo está bien?― La cabeza de su líder se volvió en la parte superior de su columna vertebral, y mientras sus ojos se encontraron, Zypher sintió lástima por el idiota en el teléfono ... y por Wrath y la Hermandad. La luz en la mirada de su líder era pura maldad. ―Oh, sí. Todo está muy bien. ― 351
  • Lover At Last 352
  • Lover At Last Capitulo 25 Traducido Por Vampi Mayb Mientras el estruendo del timbre sin respuesta llegaba a través de la línea fija, Blay tenía el auricular al oído y se sentó en el borde de su cama. Esto era extraño. Sus padres deberían haber estado en casa a esta hora de la noche. Estaba tan cerca de la madrugada- ― ¿Hola?―, Dijo su madre, por fin. Blay exhaló largo y lento, y se desplazó hacia atrás contra la cabecera. Plegando la parte inferior de su túnica sobre sus piernas, se aclaró la garganta. ―Hola, soy yo.― La felicidad que cubría la voz en el otro extremo le hizo sentir cálido en su pecho. ― ¡Blay! ¿Cómo estás? Déjame ver si tu padre puede hablar desde la otra extensión ― 353
  • Lover At Last ―No, espera.― Cerró los ojos. ―Vamos a... hablar. Tú y yo―. ―¿Estás bien― Él oyó el sonido de una silla al otro lado rayando el suelo desnudo y sabía exactamente donde estaba: en la mesa de roble en la preciosa cocina. ―Lo que está pasando. No has sido herido, ¿verdad? ― No en el interior. ―Estoy... bien.― ―¿Qué es eso?― Blay se frotó la cara con su mano libre. Él y sus padres siempre habían estado generalmente muy cerca, no había nada que él no hablara con ellos, y esta ruptura con Saxton era exactamente el tipo de cosas que normalmente les hubiera dicho: Él estaba molesto, confundido, decepcionado, un poco deprimido... todo el material emocional de costumbre, y su madre se transformaría en una calle de dos vías de llamadas telefónicas. Mientras permaneció en silencio, sin embargo, recordó que había, de hecho, una cosa que nunca había abordado con ellos. Una cosa muy grande ... ―¿Blay? Estás asustándome. ― 354
  • Lover At Last ―Yo estoy bien.― ―No, tu no lo estas.― Eso era lo suficientemente cierto. Supuso que no había venido a ellos con respecto a su orientación sexual debido a que su vida amorosa no era algo que la mayoría de la gente comparte con sus padres. Y tal vez también había una parte de él, sin embargo ilógico que era, que se preocupaba sobre si ellos lo mirarían o no de otra manera. Retire él tal vez. Después de todo, la política de la Glymera sobre la homosexualidad era bastante clara: con tal que usted nunca fuera a manifestar acerca de ello, y se apareara a alguien del sexo opuesto como se supone que debe hacerse, no serias expulsado por tu perversión. Sí. Tenías que atarte a alguien que no te atrajera o del que no estuvieras enamorado, y debías mentir si eras infiel, eso era mucho más honorable que la verdad. 355
  • Lover At Last Pero que Dios te ayudara si eras un hombre y tenías un novio frente a todos como él lo había tenido durante los últimos doce meses. ―Yo ... ah, rompí con alguien―. Yyyyyyy ahora sonaban grillos del lado de su madre. ―¿En serio?―, Dijo después de un momento, como si estuviera sorprendida, pero tratando de no mostrarlo. ¿Crees que eso es una sorpresa?, adivina lo próximo que se avecina mamá, pensó. Porque, Santa mierda, iba a ... Espera, ¿estaba realmente haciendo esto ahora, a través del teléfono? ¿No debería ser en persona? ¿Cuál es exactamente el protocolo aquí? ―Sí, yo, ah...― Él tragó saliva. ―He estado en una relación durante casi todo el año pasado, en realidad.― ―Oh... mi.― El dolor en su voz le picó. ―Yo… Nosotros…Tu padre y yo nunca lo supimos― 356
  • Lover At Last ―No estaba seguro de cómo decirles― ―¿Acaso la conocemos? ¿O a su familia? ― Cerró sus ojos, el pecho comprimido. ―Ah... tú conoces su familia. Si―. ―Bueno, Lamento mucho que no haya funcionado. ¿Estás bien? ... ¿Cómo terminó? ― ―Solo acabo, para ser honesto.― 357 ―Bueno, las relaciones son tan difíciles. Oh, mi amor, mi querido corazón, puedo oír lo triste que estas. ¿Te gustaría volver a casa y…― ―Era Saxton. El Primo de Qhuinn. ― Hubo una fuerte inhalación sobre la conexión. Mientras su madre estaba absolutamente silenciosa, el brazo de Blay empezó a temblar tanto que apenas podía sostener el teléfono.
  • Lover At Last ―Yo ... yo, ah ...― Su madre tragó saliva. ―Yo no lo sabía. Que... Ah, tú... ― Él terminó lo que ella no podía en su cabeza: yo no sabía que eres una de esas personas. Como si los gays fueran los leprosos sociales. Oh, infierno. No debería haber dicho nada. Ni una sola maldita cosa sobre esto. Maldita sea, ¿por qué tenía que explotar su vida entera al mismo tiempo? ¿Por qué no podía su primer verdadero amante romper con él ... y entonces él esperaba unos años, quizás una década, antes de que saliera 3 con sus padres y ellos lo rechazaran? Pero noooooo, tenía que- ―¿Es por eso que tu nunca nos habías hablado con quién estabas?―, Preguntó. ―Porque...― ―Tal vez. Sí... ― Hubo un Lloriqueo. Y luego una respiración dificultosa. 3 Salir del Closet, decirles que es gay 358
  • Lover At Last Su decepción viniendo sobre la conexión era demasiado difícil de soportar, el peso aplastante Decidiendo quedarse en su pecho y haciendole imposible respirar. ―¿Cómo pudiste…― Se apresuró a interrumpirla, porque él no podía soportar que su dulce voz dijeran las palabras. ―Mahmen, lo siento. Mira, no lo decía en serio, ¿de acuerdo? No sé lo que estoy diciendo. Yo solo… ― ―¿Qué hice yo o que nunca hicimos…― 359 ―Mahmen, Para. Solo detente.― En la pausa que siguió, pensó que ella decía algunas citas de Lady Gaga, y lo respaldaba con un montón de Esto-no-es-tu-culpa, no-has-hecho-nada-malo-son-cosas-de-tus-padres. ―Mahmen, yo sólo…― Él se rompió en ese momento, llorando lo más silenciosamente que pudo. La sensación de que a juicio de su madre, él había defraudado a su familia sólo por ser quien era... era una falta de aceptación que nunca iba a superar. Él sólo quería vivir, con honestidad y de frente, sin ningún tipo de culpa. Como todos los demás. Amar a quien él amaba, ser quién era... pero la sociedad tenía un estándar diferente, y como él siempre había temido, sus padres formaban parte de eso,
  • Lover At Last Vagamente, se dio cuenta de que su madre estaba hablando con él, y él luchaba para recomponerse y finalizar la llamada… ―... Para que creas que no podrías venir a nosotros con esto? ¿Es Esto algo por lo que cambiaríamos nuestra manera de quererte?― Blay parpadeó mientras su cerebro tradujo lo que él acaba de escuchar en algún lenguaje que no tenía ningún tipo de sentido. ―¿Lo siento...? ¿Qué? ― ―¿Por qué tienes... qué hicimos para hacerte sentir que cualquier cosa sobre ti te haría de alguna manera... disminuir a nuestros ojos?― Ella se aclaró la garganta, como si se estuviera recomponiendo. ―Te amo. Tú eres mi corazón que late fuera de mi pecho. No me importa a quién usted está unido, o si tiene el cabello rubio o el cabello negro, ojos azules o verdes, si sus partes son de macho o hembra, siempre y cuando tú seas feliz, eso es todo lo que me preocupa. Yo quiero para ti lo que tú quieres para ti. Te quiero, Blaylock…Te amo. ― ―¿Qué... estás diciendo ...― ―Te amo―. ―Mahmen...― gruñó él, las lágrimas formándose de nuevo. 360
  • Lover At Last ―Me gustaría que no me lo hubieras dicho por teléfono,― murmuró. ―Me gustaría abrazarte ahora mismo.― Se echó a reír de una manera fea, descuidada. ―No fue mi intención. Quiero decir, yo no tenía intención de esto. Esto acaba de salir. ― Divertida elección de las palabras, pensó. ―Y lo lamento,― dijo ella, ―que las cosas no funcionaron con Saxton. Es un caballero muy agradable. ¿Seguro de que ha terminado? ― Blay se frotó la cara cuando la misma realidad recalibraba, el amor que siempre había conocido claramente aún estaba con él. A pesar de la verdad. O tal vez... gracias a eso. En momentos como éste, se sentía como el más afortunado hijo de puta en el mundo. ―¿Blay?― ―Lo siento. Sí, lo siento. Acerca de Saxton...― Pensó en lo que había hecho en esa oficina en el centro de formación cuando había estado solo. ―Sí, Mahmen, se acabó. Estoy muy seguro. ― 361
  • Lover At Last ―Está bien, aquí está lo que tienes que hacer. Te Tomas un poco de tiempo y haces un poco de curación. Sabrás cuando has tenido lo suficiente. Entonces tu tiene que estar abierto a conocer a alguien nuevo. Eres tan bien parecido ya sabes. ― Y allí estaba ella, diciéndole que ir al encuentro de otro tipo. ―Blay? ¿Me has oído? Yo no quiero que pases tu vida solo. ― Se secó la cara otra vez. ―Eres la mejor madre del planeta, ya lo sabes.― 362 ―Así que, ¿cuándo vas a venir a casa a verme? Quiero cocinar para ti. ― Blay se relajó en las almohadas, a pesar del hecho de que su cabeza empezaba a dolerle-probablemente porque a pesar de que estaba solo, todavía había tratado de mantenerse unido mientras las lagrimas caían. Probablemente también porque todavía odiaba cuando estaba con Qhuinn. Y él todavía extrañaba a Saxton en cierto modo… porque era difícil dormir solo. Pero esto era bueno. Esta honestidad... había recorrido un largo camino para él.
  • Lover At Last ―Espera, espera.― Se sentó erguido frente a las almohadas. ―Escucha, no quiero que digas nada a papá.― ―Querida Virgen Escriba, ¿por qué no?― ―No lo sé. Estoy nervioso―. ―Cariño, él no se va a sentir de manera diferente que yo.― Sí, pero como el único hijo nacido y el último del linaje... y con todo la cosa de padre / hijo... ―Por favor. Déjeme decírselo cara a cara.― Oh, como lo hacía querer vomitar. ―Yo debería haber hecho eso con usted. Iré tan pronto como este fuera de rotación… No quiero ponerte en la posición de guardar algo de él…― ―No te preocupes por eso. Esta es tu información, tiene el derecho de compartirlo con la gente cuando y como quieras. Apreciaría que lo hicieras pronto, sin embargo. En circunstancias normales, tu padre y yo nos lo contamos todo―. ―Te lo prometo―. Hubo una pausa en la conversación. ―Cuéntame sobre tu trabajo ¿cómo te va?― 363
  • Lover At Last Él negó con la cabeza. ―Mahmen, tú no quieres oír hablar de eso.― ―Claro que sí―. ― no quiero que pienses que mi trabajo es peligroso.― ―Blaylock, hijo de mi amado hellren, ¿exactamente qué clase de idiota crees que soy yo?― Blay se echó a reír y luego se puso serio. ―Qhuinn voló un avión esta noche.― ―¿En serio? Yo no sabía pudiera volar―. No era eso el tema principal de la noche. ―No puede.― Aliviado Blay se volteo de nuevo y cruzó los pies en los tobillos. ―Zsadist se lesionó y tenía que salir de ese lugar remoto. Qhuinn decidió... quiero decir, ya como es él, a intentar cualquier cosa―. ―Muy aventurero, un poco salvaje. Pero un joven encantador. Una verdadera lástima lo que le hicieron su familia. ― 364
  • Lover At Last Blay jugueteó con el lazo de su bata. ―Siempre te ha gustado él, ¿no?. Es curioso, yo creo que muchos padres no lo aprobarían… en muchos niveles.― ―Eso es porque compran todo eso del exterior tipo duro. Para mí, es lo que hay dentro lo que cuenta.― Ella hizo un sonido chasqueando, y él sólo podía imaginársela sacudiendo la cabeza con tristeza. ―Sabes, yo nunca voy a olvidar la noche que lo trajiste por primera vez. Él era ese trocito de pretrans, con esa imperfección evidente que estoy segura de que le había dado un mal rato a cada paso. Y sin embargo, incluso con eso, él se me acerco, me tendió la mano, y se presentó. Él encontró su mirada directamente con mis ojos, no en cualquier tipo de confrontación, sino como si quisiera que le diera un vistazo y lo echara de allí mismo si fuera necesario.― Su madre exhaló una maldición suave. ―podría habérmelo llevado en esa misma noche, ya sabes. En un santiamén. Al diablo con el Glymera―. ―Realmente, de verdad, por completo eres la mejor madre del mundo―. Ahora ella se echó a reír. ―Y pensar que dices eso incluso sin poner mi comida en frente de ti.― ―Bueno, la lasaña te hace la mejor madre del universo―. ―Voy a empezar a hervir los fideos ahora―. 365
  • Lover At Last Al cerrar los ojos, el retorno de la fácil ida y vuelta de comentarios que ha sido la característica de su relación pareció muy especial. ―Cuéntame más sobre la valentía de Qhuinn. Me encanta oírte hablar de él, te pones tan animado―. Hombre, Blay se negó a pensar en cualquiera de los por qué de eso. Él acababa de entrar en la historia, con algunas juiciosas modificaciones así él no divulgaría nada que los hermanos no deseen que salga a luz pública... no era que su madre le dijera algo a alguien. ―Bueno, estábamos en esta área fuera de alcance, y...― * * * 366 * ―¿Necesita algo más, señor?― Qhuinn sacudió la cabeza y masticó tan rápidamente como él posible para aclarar su boca. ―No, gracias, Fritz.― ―¿Tal vez un poco más asado de carne?―
  • Lover At Last ―No, gracias… oh, está bien.― El parpadeo cuando más de la carne perfectamente cocida golpeaba el plato. ―Pero no necesito…― Más patatas. Más squash. ―Y yo voy a traer otro vaso de leche―, dijo el mayordomo con una sonrisa. A medida que el doggen antiguo se volvía, Qhuinn tomó aire vigorizante y se centro en su segunda ronda. Tenía la sensación de que toda esta comida era la manera de Fritz de decir gracias, y que eso era extraño: cuanto más comía, más se sentía con hambre. 367 Ahora que lo pensaba... ¿cuándo fue la última vez que había tenido una comida? Cuando el mayordomo le entregó más moo, Qhuinn bebió como un niño bueno. Maldita sea, él no había querido perder este tiempo en la cocina. Su intención original, cuando había llegado desde la clínica, había sido ir directamente a la habitación de Layla. Fritz, por su parte, había tenido otras ideas, y el tipo mayor no había tomado un no por respuesta, lo que sugería que había sido una orden de lo alto. Como de Tohr, como jefe de la Hermandad. O del propio rey.
  • Lover At Last Así que Qhuinn había renunciado... y terminó sentado en este mostrador de granito, consiguiendo ser rellenado firmemente como una piñata. Al menos la rendición era deliciosa, pensó un poco más tarde mientras dejaba su tenedor y se limpiaba la boca. ―Aquí, señor, algo para el postre.― ―Oh, gracias, pero…― Bueno, bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí?: un tazón de helado de café con salsa de chocolate caliente por todas partes, sin crema batida o frutos secos. Así como a él le gustaba. ―En realidad no tenía que hacerlo.― ―Es su favorito, ¿no?― ―en efecto, sí.― Y mira, aquí estaba la cuchara de plata. Ya sabes, sería de mala educación dejar que las cosas se derritieran. A medida Qhuinn comenzaba el postre, las puntadas que Doc Jane había puesto encima de su ceja empezó a palpitar bajo su vendaje y el dolor le recordaba lo que había sido una noche de culo alocada.... 368
  • Lover At Last Parecía irreal considerar que una hora antes había estado al borde de la muerte, bailando en el cielo oscuro en un pedazo de destartalado avión de mierda sin idea de cómo volar. ¿Ahora? Se trataba del mejor Breyers . Con chocolate caliente. Y pensar que él efectivamente se sintió aliviado de que no había nueces o crema batida que afeitar para que su paladar se arruine. Porque, sí, eso era un problema de culo grave allí mismo. A medida que sus glándulas de adrenalina eructaban y un tiro de ansiedad temblaba a lo largo de cada nervio de su cuerpo, sabía muy bien que las réplicas iban a ir y venir. Un poco como latigazos a su sistema nervioso. 369 Pero estar tratando con un caso de Heebs post-desastre era mucho mejor que ir en llamas. O hacia abajo, según hubiera sido el caso. Después que la segunda parte de su comida terminó, hizo lo que pudo para ayudar a limpiar antes de que él fuera a ver Layla, pero Fritz entró en un aleteo sobre él incluso tratando de llevar su plato y cuchara a cualquier lugar cerca de la pileta. Cediendo una vez más, se dirigió a través del comedor, y se detuvo para mirar alrededor de habituales. la larga mesa, imaginando todos sentados en sus sillas
  • Lover At Last Lo único que importaba era que Z había vuelto a salvo en los brazos de su shellan… y nadie más había estado lesionado… ―Perdone, señor―, dijo Fritz mientras él lo apartaba. ―La puerta―. Más adelante en el vestíbulo, el doggen fue a comprobar la seguridad en pantalla. Un segundo más tarde, saltó la cerradura en el interior del vestíbulo. Y llegó Saxton. Qhuinn se quedó atrás. Lo último que quería hacer era enredarse con ese macho en este momento. Iba a ver cómo estaba Layla, y salir fuera El olor que flotaba hacia él no estaba bien. Frunció el ceño y se acercó al arco. Más adelante, su primo habló con Fritz por un momento y luego comenzó a caminar hacia la gran escalera. Qhuinn inhalo profundo, sus fosas nasales dilatadas. Sí, de acuerdo, eso era la colonia elegante de Saxton... pero había otro olor que se mezclaba con él. Otra colonia estaba toda sobre el macho. 370
  • Lover At Last No era de Blay. O cualquier cosa que el luchador podría ponerse. Y luego estaba también el aroma inconfundible del sexo.... No había ningún pensamiento consciente pasando por Qhuinn cuando salió a la luz y gritó: ―¿Dónde has estado?―. Su primo se detuvo. Miró por encima del hombro. ―¿Cómo dice?― ―Ya me oíste.― En una maldita inspección más cercana, era malditamente obvio lo que el hombre había estado haciendo. Sus labios estaban rojos y había un rubor en las mejillas que Qhuinn estaba dispuesto a apostar tenían una mierda que ver con el clima frío. ―¿Dónde diablos has estado?―. ―No creo que eso sea asunto tuyo, primo―. Qhuinn acechó por el suelo de mosaico, sin detenerse hasta que sus shitkickers estaban punta-con-punta con los bonitos mocasines del tipo. ―¡Maldita puta!―. Saxton tuvo el descaro de parecer aburrido. ―Sin ofender queridísimo pariente mío, pero yo no tengo tiempo para esto.― El hombre giró en torno a.. 371
  • Lover At Last Qhuinn sacó una mano y le agarró un brazo. Con un tirón, él los llevó nariz a nariz otra vez. Y mierda, lo que apestaba en el tipo lo hizo sentir mal del estómago. ―Blay está fuera arriesgando su vida en la guerra y usted ¿está jodiendo un poco al azar a sus espaldas? Verdaderamente clasico, cabrón…― ―Qhuinn, esto no es asunto tuyo…― Saxton trató de empujarlo. No fue una buena idea. Antes de que Qhuinn supiera lo que estaba haciendo, cerró sus manos alrededor de la garganta del macho. ―¿Cómo te atreves maldito?―, dijo con sus colmillos completamente desnudos. Saxton golpeó con ambas manos en las muñecas de Qhuinn y trató de liberarse, tirando, tirando, consiguiendo absolutamente nada. ―Tú estas... asfixiando... me....― ―Yo debería matarte aquí mismo, ahora mismo,― gruñó Qhuinn. ―¿Cómo diablos pudiste hacerle eso a él? Él está enamorado de ti…― 372
  • Lover At Last ―Qhuinn...― La voz estrangulada aumentó más y más delgada. ―Qh…― El pensamiento de todo lo que su primo tenía, y todo lo que el hombre no estaba cuidando, le dio super-fuerza y él lo canalizo directamente a sus manos. ―¿Qué demonios otra cosa necesitas?, imbécil ¿Crees que algún extraño va a ser mejor que lo que tienes en tu cama?― El poder de su ataque comenzó a empujar a Saxton hacia atrás, los zapatos del tío chirrían sobre el piso liso cuando los shitkickers de Qhuinn impulsaban a ambos sucesivamente. Las cosas se detuvieron cuando los hombros de Saxton se estrellaron contra la barandilla de la enorme escalera. 373 ―¡Maldita Puta…― Alguien gritó. También lo hizo otra persona. Y luego había un grupo de pisadas rápidas provenientes de diferentes direcciones, seguido por un grupo de personas tirando de sus brazos. Lo que sea. Él siguió con sus ojos y sus manos entrelazadas, la furia en sus entrañas convirtiéndolo en un perro que tenía a su presa y…
  • Lover At Last No... La dejaría... Ir... 374
  • Lover At Last Capítulo 26 Traducido Por Blay Rlhdn —Entonces, ¿crees que volveréis alguna vez a Caldwell?— le preguntó Blay a su madre. 375 —No lo sé. Tu padre va y viene del trabajo fácilmente cada noche y a los dos nos gusta la tranquilidad y la privacidad que hay en este país. ¿Crees que se está más seguro en la ciudad ahora?— De la nada, unos gritos atravesaron la puerta cerrada de su habitación. Una gran cantidad de ellos. Blay miró al otro lado y frunció el ceño. —Hey Mahmen, lamento interrumpirte, pero está pasando algo en la casa— Bajó la voz, el miedo mezclaba sus palabras. —No estáis siendo atacados, ¿verdad?—
  • Lover At Last Por un momento, estaba de noche en su casa de Caldwell hace un año y medio, volvió a él una serie rápida de hormigueo en el estómago: su madre huyendo del terror, su padre tomando las armas contra el enemigo y la casa en ruinas. A pesar de los gritos que parecían estar cada vez peor, no podía bajar sin tranquilizarla. —No, no, no, Mahmen, este lugar es fuerte como una roca. Nadie nos puede encontrar e incluso si pudieran, no podrían entrar. Es sólo que a veces los hermanos discuten sus argumentos a golpes—. Al menos, esperaba que así fuera. Las cosas parecían estar aumentando por momento. —Oh, eso es un alivio. No puedo permitir que nada te suceda. Ve a cuidar de tus asuntos y me llamas cuando vayas a venir de visita. Tendré todo listo en tu habitación y te hare lasaña.— Al escucharla, su boca se le hizo agua. Y lo mismo le hizo los ojos, un poco. — Te amo, Mahmen y gracias. Ya sabes, por... — —Gracias por confiar en mí. Ahora ve a saber lo que está pasando y mantente a salvo. Te quiero. — Al colgar, salió de la cama y abrió la puerta. En segundos salió por el pasillo de las estatuas. Estaba claro que la pelea, en la entrada principal de la casa, no llevaba mucho tiempo. Había una gran cantidad de voces masculinas que gritaban, todos los cuales estaban en un tono de "emergencia" escrito por todas partes. 376
  • Lover At Last Rompiendo a correr, él se asomo por el balcón del segundo piso. Cuando consiguió echar un vistazo al vestíbulo no entendió de inmediato lo que estaba viendo allí abajo. Había todo un grupo de personas en la base de la escalera, todos con los brazos extendidos hacia adelante como intentando separar una pelea. Excepto que no era entre dos hermanos. ¿Qué carajo? ¿Estaba realmente tratando de pelar Qhuinn contra Saxton...? Jesús, ese hijo de puta vicioso tenía sus manos alrededor del cuello de su primo y estaba, por la palidez grisácea de la cara del otro hombre, a punto de matarlo. —¿Qué demonios estás haciendo?— grito Blay, mientras bajaba corriendo las escaleras. Cuando llegó a la pelea, había muchos hermanos por medio y no eran de el tipo de hombres que podías apartarlos de un codazo. Desafortunadamente, si alguien iba a conseguir llegar a Qhuinn sería él. Pero ¿cómo diablos iba a conseguir la atención del tonto del culo? Tengo que ir, pensó. Avanzo a través del la entrada, rompió el cristal de la alarma contra incendios con el martillo del manual y luego metió la mano y tiró de la palanca hacia abajo. 377
  • Lover At Last Al instante, el ruido explotó a través de la sala, la acústica la cristalera del techo lo hacía resonar como una alarma de un jet que los haría volver loco. Fue como echar un cubo de agua fría en una guerra. Toda la acción se detuvo y toda la multitud se volvió hacia el mirándole. El único que no prestaba ninguna atención fue Qhuinn que seguía agarrando y apretándolo con fuerza. Blay se aprovechó de todo el —¿bueno que mierda es eso?— y pudo abrirse paso a través de ellos. Centrándose en Qhuinn, empujó su cara a la derecha del tipo hasta quedar cara a cara. —Deja que se vaya, ahora.— 378 En el momento en el que escucho su voz, una expresión de shock reemplazo a la de fría violencia que tenia marcada. Qhuinn puso cara de gatito como si nunca hubiera esperado que Blay lo mirara. Y eso era todo lo que necesitó. Una sencilla orden de él y sus manos liberaron tan rápido que dejaron caer a Saxton como peso muerto. —Doc. Jane! Manny!— Gritó alguien. —Traigan un médico!— Blay quería gritarle a Qhuinn en ese mismo momento, pero estaba demasiado preocupado por el estado de Saxton para perder el tiempo en cualquier —que mierda está mal contigo?—. El abogado no se movía en absoluto.
  • Lover At Last Agarrando el hermoso traje del macho, Blay le dio la vuelta a sin perder tiempo y puso los dedos sobre la carótida, rezando por encontrar el latido de su corazón. Cuando no lo hizo, él inclinó la cabeza de Saxton hacia atrás y se agachó para comenzar administrarle la RCP. Excepto que Saxton luego dejó escapar una tos y tomo una bocanada de aire. —Manny viene—, dijo Blay o al menos eso esperaba, a pesar de que no sabía si era verdad. Pero vamos, alguien tenía que estar en el camino. —Quédate conmigo....— Más tos. Más respiración. Y el color empezó a regresar a ese hermoso rostro refinado. Con la mano temblorosa, Blay apartó el pelo rubio, suave y grueso de la frente que había tocado tantas veces antes. Mientras miraba con los ojos borrosos hacia él, quería sentir algo en el alma y cambiar su vida y... Rezó para que tener algún tipo de reacción. Infiernos, en ese momento, habría cambiado tanto su pasado y el presente para ellos. Pero simplemente no había nada allí. Sentía, la ira por parte del macho, la tristeza, el alivio... que hubiera pasado todo aquello pero sin embargo eso fue todo. —A ver, déjame que le eche un vistazo— dijo Doc. Jane mientras ponía su maletín negro abajo y se arrodillaba en el suelo de mosaico. Blay se aparto de nuevo dándole un poco de espacio a la shellan de V, pero se quedó cerca, a pesar de que no podía hacer nada. Infierno, él siempre había 379
  • Lover At Last querido ir a la escuela de medicina, pero no para poder resucitar Ex amantes porque algunos psicopervertido habían intentado estrangularlo en frente de toda la sala. Miró hacia Qhuinn. El guerrero estaba siendo retenido por Rhage y, al igual que a él hermano, no estaba del todo seguro de que el asunto estaba terminado. —Vamos a ponerlo de pie—, dijo la doctora Jane. Blay le dio la razón en eso, ayudo a Saxton a levantarse, manteniéndolo en equilibrio y lo dirigió a las escaleras. La pareja permaneció en silencio mientras subían y cuando llegaron al segundo piso, Blay lo llevó a su habitación como de costumbre. —Dispara— —No estoy bien— murmuró Saxton. —Deja que me siente aquí un minuto, ¿quieres?— Blay pensó en la cama, pero cuando Sax se puso rígido mientras se dirigían en esa dirección, se dirigió mejor para el chaise longue. Ayudo al macho a sentarse y retrocedió torpemente. En el silencio que siguió, una ira violenta le llego de la nada. Ahora le temblaban las manos por una razón diferente. —Entonces,— dijo con voz ronca Saxton. —¿Cómo estuvo tu noche?— 380
  • Lover At Last —¿Qué diablos pasó ahí abajo?— Saxton se aflojó la corbata. Desabrochándose el cuello tomó otra respiración profunda. —problemas familiares por así decirlo.— —y una mierda—. Saxton enfoco sus agotados ojos en el. —¿Tenemos que hacer esto?— —que ha pasado?— —creo que Qhuinn y tu necesitáis hablar. Y una vez lo hagáis no tendré que preocuparme más de ser asaltado como un criminal de nuevo.— Blay frunció el ceño. Blay frunció el ceño. —Él y yo no tenemos nada que decirnos el uno al otro— —Con todo el debido respeto, las marcas de ligaduras alrededor de mi cuello sugieren todo lo contrario.— ****** —¿Qué estás haciendo chico grande?— Cuando la voz de Rhage retumbo en el oído de Qhuinn, estaba claro que el hermano estaba revisando para ver si la función estaba bien y verdaderamente 381
  • Lover At Last terminada. No era necesario. En el instante en el que Blay le había dicho que cortara la mierda, el cuerpo de Qhuinn reacciono como si el chico hubiera tenido un mando a distancia para la televisión. Otras personas se arremolinaban alrededor de él, mirando por encima, obviamente, también a la espera de ver si aparecía cualquier indicio de seguir a Saxton y acabar con el trabajo de matarlo por asfixia. —¿Estás bien?— pregunto Rhage. —Si. Sí, estoy bien.— Las barras de hierro que atravesaban su pecho se aflojaron y cayeron gradualmente. A continuación, una gran mano le dio una palmada en el hombro y un apretón. —Fritz odia cadáveres en el vestíbulo.— —Pero no hay gran cantidad de sangre con la estrangulación— señaló alguien. —La limpieza habría sido fácil —. —Sólo un pulidor de suelos después— intervino picando otro macho. Hubo una pesada pausa en ese momento. —Voy a subir.— Como las miradas especuladoras comenzaron de nuevo, Qhuinn sacudió la cabeza. —No voy a repetirlo. Lo juro por mi... — 382
  • Lover At Last Bueno, él no tenía una madre, un padre, un hermano, una hermana... o un hijo, aunque esperaba, que él fuera un "todavía" o ese tipo de cosas. —Simplemente no quiero, ¿vale?— Él no esperó a cualquier comentario adicional. Sin ofender, pero un accidente de avión y un intento de homicidio en una de las pocas relaciones familiares que le quedaban era suficiente para una noche. Con una maldición, él se dirigió a la segunda planta, y recordó que todavía tenía que dar un paseo con Layla. Cogiendo a la derecha en la parte superior de las escaleras, bajó al cuarto de invitados en el que la Elegida se había instalado y llamó a la puerta con suavidad. —¿Layla?— A pesar del hecho de que ellos iban a tener un hijo juntos, él no se sentía cómodo irrumpiendo sin invitación. La segunda ronda con los nudillos fue un poco más alta. Así como su voz. — ¿Layla?— Ella debe de estar durmiendo. 383
  • Lover At Last Dio marcha atrás, se fue a su cuarto, caminando por las puertas cerradas de la oficina de Wrath y a continuación, pasando por el pasillo de las estatuas. Al pasar por la puerta de Blay, no podía dejar de detenerse y mirar a la maldita cosa. Jesucristo, casi había matado a Saxton. Todavía se sentía como agarrándolo. Siempre había sabido que su primo era una puta y él odiaba estar en lo cierto. ¿Qué diablos estaba pensando Sax? El tipo tenía lo mejor en su cama cada maldito día y, sin embargo, algún desconocido en un bar o un club o la Biblioteca Municipal de Caldwell era mejor que eso? O incluso necesario? Traidor hijo de puta. 384 Sus manos se cerraron en puño como agarrando el pomo y sintió la tentación de patear la puerta de la habitación y machacar la cara de Saxton hasta hacerla papilla, casi no podía controlar el impulso. Déjalo que se vaya, ahora. De la nada, la voz de Blay resonó en su cabeza una vez más, y por supuesto, la violencia en el se había esfumado. Literalmente, entre un momento y otro, pasó de ser un toro salvaje a uno muerto. Extraño. Sacudiendo la cabeza, se dirigió a su habitación, entró y cerró la puerta. Después de apagar las luces, él se quedó allí, con los pies pegados al suelo, con los
  • Lover At Last brazos colgando como cuerdas flojas, su cabeza colgando en la parte superior de su columna vertebral. Esto no le llevaba a ninguna parte. Sin razón aparente, pensó que era como una de las Dysons (marca de aspiradoras) queridas de Fritz, lo guardaban en un armario esperando a que alguien viniera y lo usara, dejado en la oscuridad hasta que alguien lo cogiera del armario de limpieza. Genial. Había sido reducido al nivel de un aspirador. Finalmente maldijo se y ordenó a sí mismo continuar desvistiéndose y acostarse. La noche había sido un lio desde el momento en que el sol se había puesto y la buena noticia es apenas había terminado este lio. Las persianas estaban en su lugar para protegerlos del sol. La casa estaba tranquila. 385 Era tiempo de un sueño reparador. Con cautela se quitó la camisa de sus maltrechos músculos y gruñó por todos los dolores y molestias, se dio cuenta de que había dejado su chaqueta de cuero y sus armas en la clínica. Lo que fuera. Tenía más aquí si los necesitaba durante el día y él podría recuperar sus cosas antes de la primera comida. Cuando sus pies comenzaron la marcha, la puerta se abrió detrás de él de golpe con tal fuerza que reboto en la pared y chocando a la vuelta contra un hijo de puta cabreado. Blay era mierda desgarrada mientras se paraba en la entrada, su cuerpo temblaba con tanta furia que incluso Qhuinn, que se había enfrentado con un montón de cosas en su vida, estaba como Wow.
  • Lover At Last —¿Qué carajo te pasa—, ladró el hombre. ¿Me estás tomando el pelo?, pensó Qhuinn. ¿Cómo no podría el macho haber reconocido que había un olor extraño en su propio amante? —Creo que deberías preguntar eso a mi primo.— Cuando Blay se movió hacia delante, Qhuinn se movió alrededor del macho. Blay arremetió contra él y le enseñó los colmillos con un siseo. —¿Continúas?— 386 Qhuinn dijo en voz baja, —No, voy a cerrar la maldita puerta para que nadie más oye esto—. —No me importa una mierda!— Qhuinn pensó en Layla abajo en el otro extremo de la sala, tratando de dormir. —Bueno, a mi si me importa.— Qhuinn empujo la puerta y los encerró juntos. A continuación, antes de que pudiera darse la vuelta, tuvo que cerrar sus ojos y respirar lento.
  • Lover At Last —Me das asco—, dijo Blay. Qhuinn dejó caer la cabeza. —tienes que estar jodiendo mi vida— La amargura en esa voz familiar fue directamente a su corazón. —¡aléjate de mis asuntos!— Qhuinn miró por encima del hombro. —Ni siquiera te importa que estuviera con otra persona?— La boca de Blay se abrió y se cerró de nuevo. Entonces sus cejas bajaron. — ¿Qué?— 387 Oh! Grandioso! Con las prisas, Blay no había sabido claramente “los porqués”. —¿Qué has dicho?— Repitió Blay. —Ya me has oído.— Cuando no hubo respuesta, ni maldición, ni nada lanzado u objetos rotos, Qhuinn se giro.
  • Lover At Last Después de un momento, Blay se cruzó de brazos, no alrededor de su pecho, sino por su cintura, como si tuviera náuseas. Qhuinn se frotó la cara y habló con la voz quebrada. —Lo siento. Estoy tan jodido, lo siento.... No quería esto para ti—. Blay se sacudió. —Qué...— Esos ojos azules se enfocaron. —Es por eso que lo atacaste?— Qhuinn dio un paso adelante. —Lo siento... yo... él entró por la puerta y sentí su olor y yo apenas lo busque. Ni siquiera lo estaba pensando—. Blay parpadeó, como si estuviera tratando con una cosa extraña. —Es por eso que... ¿por qué demonios hiciste eso?— Qhuinn dio otro paso hacia adelante, y luego se obligó a detenerse, a pesar de la casi abrumadora necesidad de acercarse al macho. Y cuando Blay sacudió la cabeza como si estuviera teniendo problemas entender todo, Qhuinn no quiso hablar. Pero lo hizo. —¿Te acuerdas en la clínica, hace más de un año?" Señaló el suelo en caso de que el macho hubiera olvidado dónde estaba el centro de formación. "Fue antes de que usted y Saxton tuvieran su primera...— 388
  • Lover At Last Correcto. No iba a terminar eso, no si quería mantener dentro toda esa comida que había comido. —Recuerda lo que te dije?— Como Blay parecía confundido, él ayudó al macho a recordar. —Te dije que si alguna vez alguien te hacía daño, iba a ponerlo bocabajo y lo dejaría puesto al sol?— Incluso él oyó la forma en la que su voz se convirtió en un gruñido amenazador. —Saxton te hirió esta noche, así que hice lo que dije que iba a hacer.— Blay se frotó la cara con la mano. —Jesús...— —Te dije lo que iba a suceder. Y si vuelve a pasar otra vez no puedo prometer que no vaya a terminar el trabajo—. —Mira, Qhuinn, no puedes... no puedes estar haciendo esta mierda. Tú simplemente no puedes.— —¿No te importa? Él está siendo infiel. Eso no está bien—. Blay exhaló largo y lento, como si estuviera cansado de llevar tanto peso. — Sólo... no hagas eso otra vez.— Ahora Qhuinn era el que sacudía la cabeza. No lo entiendo. Si estuviera en una relación con Blay y Blay hiciera eso? Él nunca lo superaría. 389
  • Lover At Last Dios, ¿por qué no se había aprovechado de lo que le habían ofrecido? No debió correr. Él se debería haber quedado. Inesperadamente, sus pies dieron otro paso hacia adelante. —Lo siento....— De repente, él estaba diciendo esas palabras una y otra vez, repitiéndolas con cada pisada que lo llevaban más cerca de Blay. —Lo siento.... lo siento.... Yo... lo siento....— No sabía qué diablos estaba diciendo o haciendo, sólo había una urgencia de arrepentirse de todos sus pecados. Tenía muchos cuando se trata de este hombre honorable que aun estaba muerto delante de él. Por último, sólo había un paso a la izquierda antes de que su pecho desnudo golpeara a Blay. 390 La voz de Qhuinn se redujo a un susurro. —Lo siento.— En el espeso silencio que siguió, la boca de Blay se separo... pero no sorprendido. Más bien era que no podía respirar. Recordar no ser un —el mundo gira alrededor de mi culo— lo trajo de vuelta a lo que estaba sucediendo entre Blay y Saxton. —Yo no quiero eso para ti,— dijo, sus ojos vagando alrededor del rostro. — Tú has sufrido bastante, y sé que lo amas. Lo siento.... lo siento mucho.... —
  • Lover At Last Blay se quedó frente a él, con una expresión congelada, con los ojos como dardos alrededor como si no pudieran centrarse en nada. Pero no se aparto, escapo, ni estallo. Se quedó de pie... justo donde estaba. —Lo siento.— Qhuinn veía a una gran distancia como si su propia mano se estirara y tocara la cara de Blay, sus dedos pasando sobre sus ojeras. —Lo siento.— Oh, Dios, quería tocarlo, para sentir el calor de su piel, para inhalar su aroma limpio y masculino. —Lo siento.— ¿Qué demonios estaba haciendo? Hombre... demasiado tarde para responder a esa pregunta ya que estaba yendo hacia adelante con la otra mano y poniendo su pesada mano contra el hombro. —Lo siento.— Oh, Dios, que estaba tanteando a Blay, tirando de ese cuerpo contra el suyo. —Lo siento.— Movió una de sus manos a la nuca de Blay y la enterró profundamente en el pelo grueso que se rizaba ahí abajo. —Lo siento.— 391
  • Lover At Last Blay estaba rígido, tenía la columna vertebral recta como una flecha, con los brazos alrededor de su vientre apretándolo. Como después de un accidente, casi como si estuviera confundido por su reacción, el hombre comenzó a inclinarse, un cambio sutil de peso primero, y luego más. Con un rápido movimiento, Qhuinn envolvió sus brazos alrededor de la persona más importante en su vida. No era Layla, aunque sintió una punzada ante esa negación. No era John o su rey. No era de los hermanos. Este macho era su razón para todo. Y a pesar de que le mataba que Blay estuviera enamorado de otra persona, el iba a tomar esto, joder. Había pasado mucho tiempo desde que había tocado a ese macho... y nunca como ahora. —Lo siento.— Con las palmas de las manos en la parte posterior de la cabeza de Blay, instó al macho más cerca de él, metiendo esa cara en su cuello. —Lo siento.— Cuando Blay fue hacia él, Qhuinn se estremeció, girando su rostro hacia el interior, respiro profundamente, guardando todas las sensaciones profundamente en su cerebro, así podían recordar esto por siempre. Y mientras con su palma le frotaba hacia arriba y abajo, calmando su musculosa espalda, hizo lo que pudo para reparar lo que había hecho su infiel primo. —Lo siento— Con un cambio rápido, Blay negó con la cabeza y se liberó. Empujándolo hacia atrás. Rechazándolo. 392
  • Lover At Last Los hombros de Qhuinn se hundieron. —Lo siento.— —¿Por qué sigues diciendo eso?— —Porque...— En ese momento, mientras sus ojos se encontraron, Qhuinn sabía que era el momento. Había pasado mucho con Blay, no debería haber habido tantos errores y malentendidos deliberados, tantos años, tantas negaciones por su parte. Lo había lastimado durante tanto tiempo, pero eso se acabó. Cuando abrió la boca para decir las tres palabras en la antigua lengua, los ojos de Blay se endurecieron. —Yo no necesito tu ayuda, ¿de acuerdo? Yo puedo cuidar de mí mismo—. Pum, pum, pum Su corazón latía tan fuerte, se preguntó si iba a explotar. —Vas a seguir con él—, dijo Qhuinn aturdido. —lo harás— —No sigas esa mierda con Saxton nunca más. Júralo.— Aunque lo mataran, Qhuinn era incapaz de negarle nada al chico. —Está bien.— Levantó las palmas. —Mano arriba—. 393
  • Lover At Last Blay asintió con la cabeza, sellando el acuerdo. —Yo sólo quiero ayudar—, dijo Qhuinn. —Eso es todo.— —No puedes—, replicó Blay. Dios, a pesar de estar una vez más en desacuerdo, anhelaba más contacto con él y de repente, vio que el camino era exactamente ese. Una proposición difícil, pero al menos había cierta lógica interna a la misma. Sus brazos se levantaron, sus manos buscando encontrarlo, para agarrarlo. Los hombros de Blay. El cuello de Blay. La excitación lo recorrió, endureciendo su polla, haciéndolo jadear. —Pero yo te puedo ayudar.— —¿Cómo?— Qhuinn se agarro a él finalmente, con su boca pegada a la oreja derecha de Blay. Entonces él deliberadamente puso su pecho desnudo contra el de Blay. — Úsame—. —¿Qué?— 394
  • Lover At Last —Darle una lección—. Qhuinn apretó su abrazo e inclinó la cabeza de Blay hacia atrás. —Pagarle de la misma manera. Conmigo—. Para poner las cosas claras, Qhuinn extendió su lengua y la pasó por el lado de la garganta de Blay. El silbido de respuesta fue alto como una maldición. Blay lo golpeo empujándolo hacia atrás. —¿Ha perdido la jodida cabeza?— Qhuinn agarro su pesado y duro sexo. —Yo te quiero. Y yo te ayudare en todo lo que pueda, incluso si es sólo para vengarte de mi primo—. 395 La expresión de Blay jugó al ping pong entre la incredulidad y la rabia épica. —Maldito idiota! Te negaste durante años y ahora, de repente, pegas un giro de ciento ochenta grados? Qué carajo te pasa! — Con su mano libre, Qhuinn jugó con una de las argollas de su pezón y se concentró en lo que estaba sucediendo a la altura de la cadera de Blay. Debajo de la bata, el macho estaba totalmente erecto, esa tela de algodón no podía esconder bien ese tipo de erección. —¿Estas mal de la cabeza! ¿Qué carajo te pasa? —
  • Lover At Last Por lo general, Blay no maldecía ni levantaba la voz. Era muy excitante verlo perder el control. Fijando sus ojos en los de su amigo, Qhuinn lentamente se dejó caer sobre sus rodillas. —Deja que yo me ocupe de eso— —¿Qué?— Se inclinó hacia delante y tiró de la parte inferior de la bata, tirándola hacia él. —Ven aquí. Déjame mostrar cómo lo hago. — Blay cogió el lazo que mantenía las dos mitades y dio un tirón aun más fuerte. —¿Qué diablos crees que estás haciendo?— Dios, el hecho de que él estaba de rodillas, rogando parecía apropiado. — Quiero estar contigo. Y no me importa una mierda por qué, solo déjame estar contigo— —Después de todo este tiempo? ¿Qué ha cambiado?— —Todo—. —Estás con Layla— 396
  • Lover At Last —No, lo diré sin embargo tantas veces como necesites oírlo, no estoy con ella. — —Ella está embarazada.— —Una vez más. Yo estuve con ella una vez y como te dije, sólo era porque quiero una familia al igual que ella. Una vez, Blay y nunca más—. La cabeza de Blay cayó hacia atrás, cerrando los ojos, como si alguien estuviera metiendo pinchos debajo de las uñas. —No me hagas esto, por el amor de Dios, no puedes hacerme esto— A medida que su voz se agotaba, la angustia estaba haciéndose patente en todos los problemas que Qhuinn había causado. —¿Por qué ahora? Tal vez eres tú quien quiere estar con Saxton— —Vete a la mierda, mi primo no tiene nada que ver conmigo. Si el estuviera, todavía estaría aquí, justo en esta alfombra, de rodillas, con ganas de estar contigo. Si estuvieras unido con una hembra, si estuviera saliendo ocasionalmente con alguien, si estuviera en un millón de diferentes lugares viviendo... aún estaría aquí. Rogándote por algo, cualquier cosa, una sola vez, si eso es todo lo que puedo pedir—. Qhuinn se inclino de nuevo, pasando la mano por debajo de la túnica, acariciando su fuerte, musculosa piernas y cuando Blay retrocedió de nuevo, sabía que estaba perdiendo la batalla. 397
  • Lover At Last Mierda, iba a perder esta oportunidad si no hacia algo. —Mira, Blay, he hecho un montón de cosas de mierda en mi vida, pero siempre me he dicho la verdad. Casi me muero esta noche y eso pone derecho a un macho. Estando ahí, en ese avión, mirando por encima de la oscura noche, yo no creía que lo pudiera lograr. Todo lo que quería estaba claro para mí. Quiero estar contigo por eso.— Antes, él no sabía una mierda, ahora, encontró el camino llevando un Cessna, pero esperaba que la explicación tuviera sentido para Blay. Tal vez lo hizo. En respuesta, el macho tiro la bata a sus pies, como si fuera a darle permiso. No había otra explicación. 398 Qhuinn se apresuró a continuar hablando. —Siento que he perdido tanto tiempo y si no quieres estar conmigo, lo entiendo. Yo te apoyare y aprenderé a vivir con las consecuencias. Pero por el amor de Dios, si hay una oportunidad por cualquier razón de estar a tu lado, la venganza, la curiosidad... el infierno, incluso si me quieres follar simplemente una vez y nunca más, por el solo hecho de clavar una estaca en el corazón? Lo cojo. Tomaré eso de... cualquier cosa que me des—. Se acerco una tercera vez, serpenteando su mano alrededor de la parte posterior de la pierna de Blay. Frotándola ligeramente. Rogando. —Y no me importa lo que me cueste.... —
  • Lover At Last 399 Capítulo 27 Cerniéndose sobre Qhuinn, Blay era inexplicablemente consciente de todo lo que le rodeaba: la sensación de la mano de Qhuinn en la parte posterior de su muslo, la forma en la que el dobladillo de la túnica rozaba su pantorrilla, el olor a sexo espesando el ambiente. En muchos sentidos, había querido esto toda su vida. O al menos desde que había sobrevivido a su transición y tenía impulso sexual. Este momento era la culminación de innumerables sueños e incontables fantasías, su deseo secreto manifestado.
  • Lover At Last Y era de verdad: Los ojos desiguales de Qhuinn estaban libres de sombras o dudas. El macho no solo estaba al cien por cien como él sabía en su corazón, sino que estaba en paz consigo mismo y vulnerable por ello. Blay cerró los párpados brevemente. Esta sumisión era todo lo contrario a lo que definía a Qhuinn como macho. Él nunca se rendía: no sus principios, no sus armas, nunca él mismo. Por otra parte, el cambio tuvo algún tipo de sentido. Estar de cara a la muerte tiende a ser seguido por un trago de ven-a-Jesús. El problema era que tenía la sensación de que esto no iba a durar. Esta "revelación" iba ligada sin duda a aquel viaje en avión. Pero al igual que una víctima de infarto reanuda su dieta de mierda poco después, la "revelación" probablemente no tendría una vida muy larga. Sí, Qhuinn quería decir lo que estaba diciendo en este momento embriagador, no había duda de eso. Sin embargo era difícil creer que fuera permanente. Qhuinn era quien era. Y muy pronto, después que se le pasara el shock quizás a la noche, la semana que viene o el mes próximo- iba a volver a ser cerrado y distante. La decisión estaba tomada. Blay volvió a abrir sus párpados y se inclinó. Mientras sus rostros se acercaban, Qhuinn entreabrió sus labios, el inferior apretando como si ya estuviera probando el sabor de lo que quería y le gustara. 400
  • Lover At Last Joder. El guerrero era tan magnífico, con ese poderoso pecho desnudo brillando a la luz de las lámparas. Su piel brillando de excitación. Sus pezones perforados subían y bajaban al ritmo que bombeaba su sangre caliente. Blay acarició con su mano los poderosos músculos del brazo que tenía sobre él. Desde el grosor del fuerte hombro hasta la protuberancia de su bíceps y el corte rizado de su tríceps. Él quitó la palma de su muslo y se alejó. Qhuinn palideció hasta el punto de ponerse gris. En el silencio Blay no dijo ni una palabra. No podía, su voz se había ido. Con las piernas flojas, el peleó por salir. Sus manos agitándose alrededor del pomo de la puerta hasta que consiguió la suficiente coordinación para abrirla. Cuando salió, no habría sido capaz de decir si había cerrado con un portazo o la había dejado cerrar silenciosamente. Él no fue muy lejos. Apenas tres pasos hacia su cuarto y se desplomó contra la pared fría y lisa del pasillo. Jadeando. Estaba jadeando. Y todo ese esfuerzo no le estaba haciendo ningún bien. El ahogo en su pecho era cada vez peor y de repente su visión fue remplazada por las casillas blancas y negras de un tablero. Suponiendo que estaba a punto de desmayarse, se dejó caer sobre su trasero y puso su cabeza entre las rodillas. En lo más recóndito de su mente rezó para que la sala estuviera vacía. Este no era el tipo de cosas que quería explicarle a 401
  • Lover At Last nadie: fuera de la habitación de Qhuinn y con el cuerpo temblando como si estuviera en el medio de un terremoto personal. —Jesucristo...— Casi me muero esta noche. Lo que pone a un macho recto. Arriba, en ese avión, viendo la oscuridad de la noche, no pensé que lo fuera a conseguir. Todo estuvo claro para mí. —No— dijo Blay en voz alta. —No— Puso la cabeza entre sus manos y trató de respirar con calma, de pensar racionalmente, de actuar razonablemente. No podía darse el lujo de profundizar en esto. Aquellos ojos acalorados, brillantes y dispares habían sido una leyenda. —No— dijo entre dientes. A medida que su voz resonaba en el interior de su cabeza decidió escucharse a sí mismo. No más. Esto no iría más allá. Había perdido su corazón por ese macho. No había razón para perder su alma también. *********************************************************************** Una hora después, quizás dos, o tal vez seis, Qhuinn estaba desnudo entre las sábanas frescas, mirando en la oscuridad a un techo que no podía ver. 402
  • Lover At Last ¿Era este horrible hiriente dolor el que había sentido Blay cuando después de esa pelea en el sótano de sus padres, Qhuinn se había preparado para dejar Caldwell y dejó claro que no iba a haber lazos entre ellos nunca más? ¿O tal vez tiempo después cuando se habían besado en la clínica y Qhuinn se había negado a ir más lejos? ¿O después de aquella colisión final cuando ellos casi estuvieron juntos justo antes de la primera cita de Blay con Saxton? Así que maldito vacío. Al igual que esta habitación, realmente. Sin iluminación y esencialmente vacía. Solo cuatro paredes y un techo. O una bolsa de piel y un esqueleto, por así decirlo. 403 Movió su mano y la puso sobre su corazón, solo para asegurarse de que todavía tenía uno. Tio, el destino tenía la forma de enseñarte las cosas que necesitabas saber, incluso si no eras consciente de lo necesaria que era la lección hasta que te la habían dado. Había pasado demasiado tiempo envuelto en sí mismo y su defecto y su fracaso para su familia y la sociedad. El había sido una mierda de lío tan enredado, y Blay, por haberle cuidado, había sido absorbido por el vórtice. Pero, ¿Cuándo había él apoyado a su mejor amigo? ¿Había hecho alguna vez algo por el chico?
  • Lover At Last Blay había hecho bien en salir de esta habitación. Demasiado poco, demasiado tarde. Y no era como si Qhuinn le estuviera ofreciendo algún tipo de victoria asegurada. Bajo la superficie no era más estable en realidad. No, el se merecía esto. El rayo de luz era amarillo limón y cortaba a través del campo de su visión como si la ceguera fuera tela y el haz de luz un cuchillo afilado. Una figura entró en su habitación en silencio y cerró la puerta. Por el olor él supo quién era. El corazón de Qhuinn comenzó a tronar mientras se incorporaba sobre las almohadas. —¿Blay..?— Se oyó el suave roce de una túnica que caía de los hombros de un hombre alto. Y luego, momentos más tarde, el colchón se hundía bajo un gran y vital peso. Qhuinn llegó a través de la oscuridad con infalible precisión, sus manos buscando los lados del cuello de Blay tan seguros como si hubieran sido guiados por la vista. Sin hablar. Él tenía miedo de que las palabras pudieran engañarle de este milagro. 404
  • Lover At Last Levantando su boca atrajo a Blay hacia él, y cuando esos labios de terciopelo estuvieron cerca, los besó con una desesperación que fue correspondida. De repente, el pasado reprimido salió hecho una furia, y cuando saboreó sangre, no sabía que colmillos se habían anotado el tanto. A quién cojones le importaba. Con un fuerte tirón puso a Blay debajo y entonces rodó encima del otro macho, extendiendo los muslos y empujándose entre ellos hasta que su dura polla se encontró con Blay. Ambos gimieron. 405 Mareado de toda esa piel desnuda, Qhuinn comenzó a bombear sus caderas arriba y abajo, el roce de sus sexos y su carne caliente aumentaban el calor húmedo de sus bocas. Frenesí por todas partes, deprisa, deprisa, deprisa; santa mierda, había demasiada hambre para sentir donde tenía las manos, o contra qué se estaba frotando, o… por el amor de Dios, había demasiada piel para tocar, demasiado pelo del que tirar, demasiado… Qhuinn se corrió con fuerza, sus pelotas apretándose, su erección daba patadas entre ellos, se estaba corriendo por todos lados. No se detuvo en lo más mínimo. Con un rápido movimiento se separó de la boca que podría haber pasado los próximos cien años besando y bajó por el pecho de Blay. Los músculos que se
  • Lover At Last encontró no tenían nada que ver con lo de los chicos humanos que se había follado. Éste era un vampiro, un luchador, un guerrero que había entrenado mucho y que trabajaba su cuerpo en una condición que no solo era útil, sino francamente mortal. Y sagrado infierno si le excitaba. Pero más que eso, sin embargo, era Blay, por fin, después de tantos años… Blay. Qhuinn arañó con sus colmillos los abdominales de Blay que eran roca firme. Y el olor de sí mismo en la piel de Blay era una marca que él había hecho a propósito. Y esas especias oscuras iban a ir a otros lugares también. 406 Gimió cuando sus manos encontraron la polla de Blay, y mientras rodeaba la dura columna, el macho se arqueó bruscamente, con una maldición cortando a través de la habitación, tal y como lo había hecho el rayo de luz momentos antes. Qhuinn se humedeció los labios, se puso el sexo de Blay en la boca y lamió su cabeza antes de metérsela en la boca. Chupando hasta el fondo, lo agarró de la base, abriendo su boca tanto como podía, tragándoselo todo. En respuesta, las caderas de Blay se dispararon hacia arriba y sus manos se agarraron al pelo de Qhuinn, obligando a su cabeza a ir más hacia abajo hasta que ya no conseguía aire para sus pulmones. ¿Quién cojones necesitaba oxigeno de todos modos?
  • Lover At Last Excavando con las manos debajo del culo de Blay, inclinó esa pelvis y empezó a moverla arriba y abajo, forzando el cuello bajo el ritmo castigador, sus hombros juntos mientras seguía ofreciéndole a Blay lo que nunca le había dado. Sin embargo, el no iba a parar con esto. Nop. Esto solo estaba empezando. 407
  • Lover At Last VEINTIOCHO Blay estaba apoyado contra las almohadas en la cama de Qhuinn, con la cabeza casi separandose de su columna vertebral. Todo estaba fuera de control, pero él no habría podido esparar más: Con sus caderas bombeando de arriba hacia abajo, su polla martillaba dentro de la boca de Qhuinn mientras él la chupaba. Gracias a Dios, las luces estaban apagadas. Las sensaciones eran jodidamente difíciles de controlar, ¿Sumandole el contacto visual? Él no sería capaz de...-El orgasmo se disparó fuera de él, capturando su aliento, su cuerpo estaba apretadado por todas partes, su polla sacudiendose duramente. Y con el, vinieron grandes espasmos, mientras aquella boca lo ordeñaba, y el macho, por sino le bastara, mantenía la maldita succión tragandose la liberación que lo atravesaba, las grandes oleadas de placer provocaron un fuerte zumbido en su cerebro y un intenso hormigueo en sus pelotas, su cuerpo estaba siendo golpeado en un plano totalmente diferente de lo que jamas habia experimentado. Sin previo aviso, le dio la vuelta con una mano áspera, su cuerpo estaba siendo manejado como si no pesara malditamente nada. Luego un brazo salió disparado bajo su pelvis y se metió él entre sus rodillas poniendole el culo hacia arriba. Hubo una breve pausa, durante la cual lo único que oía era la respiración pesada detrás de él, jadeando cada vez más rápido, y más difícil. Oyó el orgasmo de Qhuinn y supo exactamente lo que era. A pesar de que todo su cuerpo se debilitara con anticipación, sabía que tenía que ser bueno y se preparó cuando una pesada mano se posó en su hombro y... -La penetración fue como un hierro de marcación, brutal y caliente, y fue directo a su corazón. Maldijo en medio de una explosiva exhalación, no porque le doliera, aunque lo hizo en el mejor sentido posible. Ni siquiera porque se trataba de algo que había querido desde siempre, aunque ahora lo tenía. No. Era porque la extraña sensación de que estaba siendo marcadoY así era. Escucho un silbido en su oído, y luego un par de colmillos se hundieron en su hombro, mientras el agarre de Qhuinn cambiaba a sus caderas, su torso ahora estaba pegado a su cuerpo en diferentes sitios. Después, el implacable movimiento comenzo, sus molares martillearon y sus palmas se cerraron tensandose, mientras sus brazos hacían el esfuerzo bajo 408
  • Lover At Last de él sosteniendolos. Sus piernas separadas mientras el bombeo continuaba. Tenía la sensación de que la cabecera de la cama estaba golpeando contra la pared, y por una fracción de segundo, recordó la araña de la biblioteca y que Layla había sido sujeta a esto...a Qhuinn follandola así. Blay maldijo ante la imagen. No podía permitirse ir allí, sólo no podía. Dios sabía que habría un montón de tiempo para pensar en eso más tarde. ¿Ahora mismo? Esto era demasiado bueno para joderlo .... Como los golpes continuaron, las palmas de sus manos se deslizaron sobre las sábanas de fino algodón , y él, tuvo que cambiar de posición, empujando hacia abajo en el suave colchón para tratar de mantenerse a sí mismo en su lugar. Dios, los sonidos que Qhuinn estaba haciendo, el gruñido que retumbaba entre los colmillos enterrados en su hombro, los golpes, sí, que era la cabecera. Por supuesto. Sintio la presión acumularse nuevamente en sus bolas, tuvo la tentación de llevar la palma sobre si mismo pero estaba jodido, sus brazos ya hacían su trabajo sosteniendolos. Como si Qhuinn leyera su mente, el macho alargo la palma y se apodero de su polla. No bombeo necesariamente. La visión que obtuvo Blay fue tan fuerte, como las putas estrellas, vaciándose poco a poco y en ese mismo instante, Qhuinn comenzó a correrse también, los duros movimientos de su cadera, dentro y fuera se congelaron durante una fracción de segundo antes de retirarse apenas una pulgada y volver con una fuerte y profunda embestida. Y sí, wow, la combinación de ellos dos, era tan jodidamente erótica, que simplemente se preparo de nuevo: No hubo descanso para la recuperación, sin pausa alguna. Qhuinn sólo reanudo el bombeo en todo caso, era como si su liberación hubiera hecho mayor su necesidad. El sexo rabioso comenzo-y a pesar de que teníaa toda la fuerza en la parte superior del cuerpoBlay termino siendo follado limpiamente sobre la cama, su mano alcanzo el buro lateral para no golpearse contra el muro. Crash. "Mierda", dijo ásperamente-. "La lámpara" Al parecer Qhuinn no estaba interesado en los muebles de la mansión. El macho sólo tiró de la cabeza de Blay dandole vuelta y comenzó a besarlo, con su lengua perforada penetrando en su boca, lamiendo y chupando ... como sino pudiera tener suficiente. Todo se puso vertiginoso dejándolo mareado. En todas las fantasías que había tenido, siempre había imaginado a Qhuinn como un amante feroz, pero esto era ... otro nivel. 409
  • Lover At Last Solo se escucho decir con voz distante y gutural, "Muérdeme ... otra vez ..." Un fuerte gruñido envolvio sus oídos desde arriba, y luego otro silbido resono a través de la oscuridad como si Qhuinn hubiera cambiado de posición, sintó el peso enorme a la vez que los colmillos afilados se hundieron en las aguas profundas del costado de su garganta. Blay maldijo y barrio el resto de cosas que estaban sobre la mesa, con su pecho tomando el lugar de los objetos, el sudor que cubría su piel provoco un chirrido en el barniz mientras yacía de medio lado. Tirando de una mano, se apoyo en la superficie plana del suelo y se empujó hacia atrás, manteniendolos a ambos estables mientras Qhuinn se alimentaba y lo follaba jodidamente bien... Demasiadas veces para poder contarse, hasta las almohadas yacían en el suelo, las sábanas estaban rotas, otra lampara estaba en el piso luego de noquearlo, aunque no estaba seguro de ello, pero eso le pareció, mientras tanto sus cuerpos golpeaban el cuadro que se hallaba contra la pared. Cuando la cama finalmente reemplazó todo el esfuerzo, Blay respiraba con dificultad, todavía se sentía como si estuviera bajo el agua. Qhuinn estaba haciendo lo mismo. La mancha humeda que crecia en la garganta de Blay sugirio que las cosas se habían puesto tan fuera de control que no se había sellado la vena que había sido tomada. Lo que fuera. No le importaba, no podía pensar, no iba a preocuparse. Estaba lleno de encanto, flotando, todo era demasiado glorioso para echarlo a perder, su cuerpo a la vez extremadamente sensible e insensible, caliente y templado, con el dolor de garganta y a su vez, saciado. Hombre, la habitacion iba a necesitar una limpieza. Y Fritz, sin duda, iba a tener que encontrar un poco de Super Glue para esas lámparas. ¿Dónde estaba exactamente? Bajo su mano acariciando a su alrededor, se encontró con la alfombra y monton de polvo ... y un torso desnudo. Oh, estába bien-colgando del extremo de la cama. Lo que explicaría la rapidez con la que se mecía. Cuando Qhuinn finalmente aflojo el agarre sobre de él, Blay aun deseaba seguir, pero su cuerpo estaba demasiado interesado en ser un objeto inanimado. O major dicho, un rollo de tela... Unas manos suaves lo levantaron con cuidado, con mucho cuidado, le dieron la vuelta sobre su espalda. Hubo algún otro movimiento en ese momento, y luego se sintió reposicionado contra las almohadas que habían sido devueltos a su legítimo lugar. Por último, una ligera manta fue 410
  • Lover At Last colocada a mitad de su cuerpo, como si Qhuinn supiera que estaba demasiado caliente para tener algo más encima, y sin embargo, ya sentía como el frio sudor que lo cubria comenzaba a secarse. Su cabello estaba peinado hacia atrás desde la frente, después su cabeza fue acomodada hacia un lado. Labios como la seda besarón la columna de su cuello, y luego una larga y lenta caricia de su lengua rodo para sellar las heridas punzantes que había pedido y dado. Cuando terminó, dejó que su cabeza se volviera hacia Qhuinn. A pesar de que estaba oscuro, sabía exactamente que lo que veia en ese rostro, es lo que se veia en el suyo, color en las mejillas, los párpados medio abietos, labios rojos. El beso que se presionó contra su propia boca fue reverente, el contacto no era tan pesado pero si caliente, el aire parecio detenerse en la habitación. Fue el beso del amante consumado, el tipo de cosas que había querido aún más que el sexo caliente que acababa de tenerEl pánico golpeó en el centro de su pecho y hacia el exterior resonando a través de él en un abrir y cerrar de ojos. Sus manos salieron disparadas en contra de su propia voluntad, empujando a Qhuinn para poner distancia. "No me toques...No debía haber hecho esto contigo." Saltó de la cama y cayó sólo Dios sabía en qué parte de la habitación. Fue a tientas, golpeandose con varios muebles, al final fue capaz de orientarse por la delgada linea de luz que brillaba por la ranura bajo de la puerta. Agarrando su camisa del suelo, no volvió a mirar hacia atrás al salir. No podría soportar ver las consecuencias de sus actos a través de cualquier tipo de luz. Eso lo hacía aun más real. * * * Finalmente, Qhuinn encendio a su voluntad las luces de su habitación. No podía soportar la oscuridad por más tiempo. Cuando la iluminación inundó el espacio, él parpadeó con fuerza y tuvo que poner los brazos en su rostro para protegerse los ojos. Después de calibrar las cosas en la retina-tierra, miró a su alrededor. Caos. Caos total. 411
  • Lover At Last Así que todo lo que había sucedido era realidad, uuh. Y lo irónico era que en el interior de su cabeza, la situacion estaba destrozada, a tal grado de una comparacion de mierda militar. "No debía pasar esto contigo." Ah, diablos, pensó mientras se frotaba la cara. No podía culpar al macho. Por un lado, se había mostrado casi tan fino como un jodido animal. Derribandolo, como un buque de guerra. El problema era que todo lo que había esperado, había sido demasiado como para mostrar paciencia: instinto, tan puro como el octano y e igual de inflamable, había arrasado con él, y la sesión había sido un caso jodido. Oh, Dios, había marcado al macho. Mierda. No había sido exactamente la mejor idea, teniendo en cuenta Blay estaba ya enamorado y en una relación ... y volviendo a la cama de su amante. Por otra parte, se trataba del macho con quien él deseaba estar y, sobre todo si era la primera vez, que aquello pasaba. El infierno tenía que desatarse... Esto sin decir que había sido el mejor sexo de su vida, el primero después de una larga historia de no-incluso-aunque-quiera. La cuestión era que, al final, había querido saber que decirle a Blay, había estado buscando las palabras y confiando en que el contacto preparará el camino a la confesión. Pero estaba claro que el macho no quería estar cerca de eso. Lo que le provoco un segundo arrepentimiento, aún más profundo. El sexo por venganza no tenía nada que ver con la atracción, se trataba de utilidad. Y Blay lo había utilizado, al igual que le había pedido que lo utilizará. Esa sensación de vacío lo envolvió diez veces. Un ciento por uno. Incapaz de soportar la emoción, se levanto sobre sus pies, maldiciendo: El notable dolor en la parte baja de su espalda no tenía un carajo que ver con el accidente de avión, y todo que ver con el bombeo que acababa de realizar durante la última hora ... o más ... lanzandose por todo el alrededor de la cama. Mierda. Al entrar en el baño, dejó las luces apagadas, pero no había más que la suficiente para pasar desde el dormitorio, encendió la ducha. Esta vez, espero a que el agua se calentara, su cuerpo no estaba para otra mierda. Era tan patético, pero lo último que quería era lavar el olor de Blay de su piel, sin embargo eso 412
  • Lover At Last los estaba llevando a la maldita locura, el aroma de ambos. Dios, eso debía de ser lo que los hellrens de la casa sentían cuando se ponían todos posesivos: estaba casi decidido a acechar al final del pasillo, irrumpir en la habitación de Blay y empujar a Saxton fuera de su camino. De hecho, le habría gustado mirar la maldita reacción de su primo, sólo para que el macho supiera que ... Para cortar sanamente ese realmente maldito tren de pensamientos, entró en el cuarto de cristal y fue por el jabón. Blay estaba en una relación, se señaló a sí mismo de nuevo. El sexo que acababa de tener no había estado a punto de conectar emocionalmente con él. Así era, sintiendose completamente vacío, obteniendo el pago por su propia conducta. Parecía que se trataba de darle lo que se merecia. Mientras se lavaba, el jabón no era un medio tan suave como la piel de Blay, y no olía asi de bien. El agua no estaba tan caliente como la sangre del macho lo había estado, y el champú no era tan relajante. Nada se le comparaba. Nada lo haría. Cuando Qhuinn giro su rostro a la regadera y abrió la boca, se encontró rezando para que Saxton continuara alejandose, a pesar de que esperar era una verdadera mierda. Y el problema era que tenía la horrible sensación de que otro caso de las infidelidades de Blay era la única manera en que vendría de nuevo a él. Cerró los ojos y volvió a ese momento en que él había besado Blay al final ... realmente, realmente lo besó, su boca suavemente en cumplimiento de la tranquilidad después de la tormenta. A medida que su mente volvió a escribir el guión, no se apartó al otro lado de una frontera que él mismo había creado. No, en su imaginación, las cosas terminaron como debían, con él acariciando el rostro de Blay y las luces encendidas para que pudieran mirarse el uno al otro. En su fantasía, besó a su mejor amigo de nuevo, hacia atrás, y ... "Te amo", dijo en el chorro de la ducha. "Yo ... también te amo." Cerro los ojos ante el dolor, era dificil saber cuánto de lo que corría por sus mejillas era agua y cuánto era otra cosa. 413
  • Lover At Last Capítulo 29. Al siguiente día, al caer la tarde. El visitante de Assail regresó. A medida que el sol se ponía y el último de los rayos rosado oscuro perforaba a través del bosque, vio hacia su monitor como una una figura soltaría en sus esquíes en medio de los árboles, los bastones apoyados en las caderas, y binoculares en la cara. O en su cadera o en la cara. La buena noticia era que sus cámaras de seguridad no solo tenían un zoom fantástico, pero su enfoque y línea de vista eran fácilmente manipulables por la palanca del equipo. Así que se acercó aún más. A medida que la mujer dejó caer los binoculares, miró las pestañas, alrededor de sus oscuros y calculadores ojos, y el tinte rojo de en sus mejillas con poros finos, y el ritmo constante con que la arteria que corría hacia su mandíbula latía. La advertencia que le había dado a Benloise había sido recibida. Y sin embargo ahí estaba ella de nuevo. Claramente estaba conectada con ese vendedor de drogas mayorista, y aparentemente la noche anterior había sido reprendida por Benloise, dado eso se había marchado por la puerta trasera de la galería haciendo parecer que alguien la había insultado. Y sin embargo Assail nunca la había visto antes, y eso era extraño. En el año pasado o así, se había familiarizado con todos y cada cada uno que trabajara con Benloise, desde el incalculable número de guardaespaldas, hasta el irrelevante personal de la galería, a los importadores, a el hermano de su “carne y hueso” que supervisaba las finanzas. Así que solo podía asumir que ella era un contacto independiente, contratado para un propósito en específico. Excepto que, por que estaba ella todavía en su propiedad? Comprobó la lectura digital en la parte inferior derecha de la pantalla. Cuatro treinta y siete. Por lo general, apenas momento de alegrarse, era demasiado temprano para salir. Pero el horario de verano había llegado, y ese invento humano de manipular el sol realmente había funcionado a su favor durante seis meses. Iba a ponerse un poco caliente allí, pero podría manejarlo. Assail se vistió deprisa, colocándose un traje Gucci sobre una camisa de seda blanca, y tomando su abrigo de pelo de camello. Su par de Smith& Wesson de los cuarenta eran los accesorios perfectos desde luego. El metal de un arma era el nuevo negro. Tomando su iPhone, frunció el ceño al tocar la pantalla. Había una llamada de Rhevenge junto con un mensaje. Caminando fuera de su habitación, escuchó el mensaje de voz del leahdyre del consejo en su camino escaleras abajo. La voz del macho era todo nada-de-juegos y había que darle respeto a ese : “Assail tu sabes quién es. Estoy convocando a una reunión del consejo y no quiero solo un quórum, sino perfecta asistencia, el rey va a estar 414
  • Lover At Last allí así como la hermandad. Como el macho de más edad sobreviviente de tu estirpe has estado en la lista del consejo, pero apuntado como inactivo ya que permaneciste en el viejo país. Ahora que estas de vuelta, es hora de empezar a asistir a estos pequeños y felices encuentros. Llámame con tu itinerario para que pueda arreglar el tiempo y lugar para todos.” Legando a un descanso antes de la puerta de metal que bloqueaba el final de las escaleras, metió su móvil en un bolsillo, abrió la cerradura, y se deslizo por la puerta abierta. El primer piso era oscuro debido a los protectores en las ventanas que bloqueaban toda la luz, y el gran espacio abierto de la sala parecía una caverna en la tierra en lugar de una jaula de cristal encaramada a las orillas de un rio. Desde la cocina escucho que chisporroteaba y olía a tocino. Caminando en dirección opuesta, fue a su oficina con paneles de nogal que había dado a sus primos para usarlo, entro a los veinte metros cuadrados. Dentro el aire era templado, que se mantenía a precisos setenta grados, una humedad de exactamente sesenta y nueve por ciento, estaba perfumado con el tabaco de docenas de cajas de cigarrillos. Después de una consideración en su alineación, tomó tres cubanos. Los cubanos eran los mejores después de todo. Y era otra de las cosas que Benloise le había dado-por un buen precio. Sellando de nuevo su preciosa colección, reapareció en la sala de estar. El chasquido se había detenido, los ruidos de fondo de la plata sobre vajilla lo reemplazaban. A medida que se acercó a la cocina, sus dos primos que estaban sentados en taburetes frente al mostrador de granito, el par de ellos comiendo precisamente al mismo ritmo, como si hubiera algún ritmo de tambores, insonoro para otros, que regulaba sus movimientos. Ambos levantaron la vista hacia él con el mismo ángulo de la cabeza. “Saldré toda la noche. Saben cómo encontrarme,” Les dijo, Ehric se limpió la boca. “He rastreado a tres de los comerciantes desaparecidos están de vuelta en acción, listos para moverse: haré una entrega a media noche.” “Bien, bien.” Assail hizo un rápido chequeo a sus armas. “Trata de averiguar en donde estaban, quieres?.” “Como desees.” Ambos inclinaron sus cabezas en una articulación rápida, y luego volvieron a sus desayunos. No habría comida para él. Junto a la cafetera, cogió un frasco de color ámbar y desenrosco la tapa. Esta tenía una cuchara de plata pequeña 415
  • Lover At Last unida, la cosa hizo un ruido tintineante mientras el llenaba su vientre con coca. Un golpe por fosa nasal. Despierto-despierto. Se llevó el resto con él, poniéndolo en el mismo bolsillo que los cigarrillos. Había pasado un tiempo desde que se había alimentado y comenzaba a sentir los efectos, dejando su cuerpo y su mente propensos a una falta de claridad que era desconocida. La desventaja del nuevo mundo? Era más difícil encontrar hembras. Afortunadamente la cocaína pura era un buen sustituto, al menos por el momento. Deslizándose un par de gafas de sol casi opacas, paso por el cuarto de la entrada facilitando el mismo la puerta trasera. Abriendo la puerta de golpe – Assail retrocedió y gimió por la embestida, su peso tambaleándose en sus zapatos, a pesar del hecho de que el noventa por ciento de su piel estaba cubierta por varias capas de ropa, e incluso con las gafas oscuras, la luz que se desvanecía en el cielo era lo suficiente para hacerle vacilar. Pero no había tiempo para ceder a la biología. Se obligó a desmaterializarse en el bosque detrás de su casa, se puso a rastrear a la mujer en la oscuridad cercana. Era bastante fácil localizarla, ella estaba retirándose, moviéndose con velocidad en esos esquíes, haciendo su camino sinuoso a través de las mullidas ramas de los pinos y robles. Extrapolando a partir de su trayectoria, y aplicando un poco de lógica que ella había demostrado en las cintas de la mañana anterior, estaría pronto frente a ella, anticipando justo donde ella… Ah si . El Audi negro de la galería. Estacionado en el lado de la carretera arada a unas dos millas de su propiedad. Assail estaba apoyado en la puerta del lado del conductor y fumando un cubano cuando ella salió de la línea de árboles. Se detuvo en las marcas dobles que había hecho, sus esquíes en ángulo amplio. El sonrío hacia ella al tiempo que xhaló una nube de humo en el crepúsculo. “Una buena tarde para hacer ejercicio. Disfrutando de la vista – de mi casa? “ Su respiración era rápida por el esfuerzo, pero no por algún miedo que él pudiera percibir, lo que era excitante. “No sé de que estas hablando” Él corto la mentira. “Bien, yo puedo decirte que en este momento estoy disfrutando de mi vista.” A medida que sus ojos paseaban deliberadamente hacia debajo de sus largas y atléticas piernas, dentro de sus pantalones de esquí, ella lo fulminó con la mirada. 416
  • Lover At Last “Me resulta difícil creer que se puede ver algo con esos lentes de sol.” “Mis ojos son muy sensibles a la luz.” Ella frunció el ceño mirando alrededor. “Difícilmente queda luz en el cielo.” “Es suficiente para verte.” Tomó otra calada. “Quisieras saber que le dije a Benloise la noche pasada?” “Quien?” Ahora ella estaba molesta con él, y su voz se agudizó. “Un consejo. No juegues conmigo- eso te llevara a estar muerto más rápido que otro tropiezo.” Fría calculación llenaba su mirada. “Yo no era consciente de que una ofensa a la propiedad conlleva un castigo capital.” “En mi caso hay toda una lista de cosas que tienen consecuencias mortales.” Ella levantó su barbilla. “Vaya, sino eres peligrosa.” Como si fuera un gatito pasando por una cadena y maullando. Assail se movió tan rápido, sabiendo que sus ojos no podrían rastrearlo-un momento él estaba a metros de distancia, al siguiente estaba de pie en la punta de sus esquíes, atrapándola en el lugar. La mujer gritó alarmada y trato de saltar hacia atrás, pero, claro, sus pies estaban atrapados en los amarres. Para detenerla de la caída, él sostuvo su brazo con la mano que no sostenía su cigarrillo. Ahora su sangre bombeaba con miedo, y a medida que inhalaba profundamente se endureció. Sacudiéndola hacia adelante, miró su rostro. “Ten cuidado” Dijo en voz baja. “Me ofendo muy fácilmente, y mi temperamento no es fácilmente calmado.” Aunque podía pensar en al menos una cosa que ella podría darle para calmarlo. Inclinándose inhaló profundamente. Dios, amaba su esencia. Pero no había tiempo para distraerse con eso. 417
  • Lover At Last “Le dije a Benloise que enviara gente a mi cada bajo su propio riesgo-y al de ellos. Me sorprende que no te informen de esos, digamos, muy claros límites de propiedad…” Por el rabillo del ojo, vio un borde sutil en su hombro. Iba a intentar sacar un arma con la mano derecha. Assail puso su cigarrillo entre los dientes y capturó esa muñeca delgada. Aplicando presión y deteniéndose solo cuando ella exhalo con dolor, inclinó su cuerpo hacia atrás solo para que ella estuviera completamente consciente del poder que tenía-sobre el mismo, sobre ella. Sobre todo. Y fue entonces cuando ella se excitó. Había pasado tanto tiempo, quizás demasiado, desde que Sola había deseado a un hombre. No era que no los encontrara deseables en general, o que no se habían producido ofertas para encuentros horizontales de miembros del sexo opuesto. Nada había parecido valer la pena. Y quizá, después de esa relación que no había funcionado, había regresado a su estricta educación brasileña. Lo cuál sería irónico considerando lo que hacía para ganarse la vida. Este hombre, sin embargo, le llamaba la atención. En una gran manera. El agarre en su brazo y su muñeca no era amable, y más que eso, no había tregua por que fuera una mujer, sus manos apretaban a tal grado que el dolor se canalizaba en su corazón, acelerándolo. Del mismo modo el ángulo en que había forzado su espalda estaba poniendo a prueba los límites de capacidad de su columna vertebral para doblarse, y sus muslos ardían. Estar excitada era … un incumplimiento grave se autopreservación . De hecho, mirando aquellas gafas negras era muy consciente de que podría matarla allí mismo. Romper su cuello. Quebrar sus brazos justo para verla gritar antes de sofocarla en la nieve. O tal vez noquearla y tirarla en el rio. La voz con acento marcado de su abuela vino a su mente : Porque no puedes conocer a un buen chico? Un chico católico con una familia que conozcamos? Marisol, rompes mi corazón con esto. “Sólo puedo asumir” susurró con esa voz de acento sombrío e imposición que no conocía, “que el mensaje no te fue transmitido, es eso correcto?, Benloise simplemente falló en decírtelo- y es por eso, después de que expresamente indiqué mis intenciones, todavía apareciste vigilando mi casa? Creo que eso es lo que paso- quizá el mensaje de voz aún no se ha recibido. O un mensaje de texto – un e-mail. Sí, creo que la comunicación de Benloise está perdida, es eso cierto?” 418
  • Lover At Last La presión en ella se apretó aún más, sugiriendo que el tenía la fuerza de sobra, lo cual era una perspectiva desalentadora por decir lo menos. “Es eso cierto” Gruñó “Si” Escupió ella. “Si eso es correcto” “Así que puedo dejar de esperar encontrarte por aquí con tus esquíes no es cierto?” Él la sacudió de nuevo, el dolor haciendo que sus ojos rodaran hacia atrás un poco. “SI” Ella se ahogó. El hombre se ablando lo suficiente para que pudiera tomar algunas respiraciones. Luego siguió hablando con esa voz extrañamente seductora. “Ahora, hay algo que necesito antes de dejarte ir. Tú me dices todo lo que sabes de mi Cada cosa.” Sola frunció el ceño pensando que era una tontería. No hay duda, un hombre como este sería muy consiente de cualquier información que un tercero pudiera reunir acerca de él. Así que era una prueba. Dado que ella tenía muchas ganas de ver a su abuela de nuevo, Sola dijo: “No sé tu nombre, pero puedo adivinar lo que haces y también lo que has hecho” “Y eso es?” “Creo que eres uno de los que ha estado disparando a todos los comerciantes de poca monta en la ciudad para asegurar territorio y control” “Los documentos y los informes de noticias han etiquetado las muertes como suicidios” Ella continuo- después de todo, no había razón para discutir. “Sé que vives solo, tanto como puedo decir tu casa está equipada con tratamientos para ventanales muy extraños. Camuflaje diseñado para aparentar el interior de la casa, pero…son otra cosa más allá de eso solo no sé qué es” 419
  • Lover At Last Su cara pareció permanecer impasible. Calmado. En paz. Como si no la estuviera forzando en la posición- o amenazando con daño corporal. El control era…erótico. “Y?” “Eso es todo” Él inhalo del cigarro en la boca, el ancho círculo naranja en el extremo brillando con más intensidad. “Solo diré esto una vez. Entiendes eso?” “Si” Se movió tan rápido que tuvo que mover los brazos para volver a ganar equilibrio por si misma, con sus bastones clavados en la nieve, espera, en donde estaba…El hombre apareció justo detrás de ella con los pies plantados a ambos lados de las pistas que sus esquíes habían hecho, una muestra física del camino que había hecho desde su casa, a medida que sus bíceps izquierdo y la muñeca derecha quemaban con la sangre circulando de nuevo pro ellos en la zona donde el había apretado, una advertencia paso a través de su nuca. ¡Fuera de aquí, Sola, se dijo a ella misma, ahora mismo!, Sin estar dispuesta a correr el riesgo de otra captura se lanzó hacia adelante por el camino arado, la base encerada de sus esquíes luchado por avanzar en el camino compacto cubierto de nieve. Mientras se iba, él la siguió caminando lentamente, inexorablemente, como un gran gato rastreando a su presa que se contentaba solo con jugar por ahora. Sus manos temblaba mientras usaba la punta de los bastones para saltar los obstáculos, y luchaba por poner los esquíes de vuelta en el coche. Todo el tiempo, él estuvo de pie a mitad de la carretera mirándola, ese humo de cigarrillo desvaneciéndose sobre su hombro en las frías corrientes de aire, que se canalizaban hacia el rio. Entrando en su auto, cerró las puertas, encendió el motor y miró el espejo retrovisor. En el resplandor de las luces de sus frenos, el parecía francamente malvado, alto, de cabello negro, un hombre con un rostro apuesto como un príncipe, y tan cruel como una cuchilla. Golpeando el acelerador, se quitó la hombrera alejándose a toda velocidad, el coche con todas las ruedas dándole la tracción que necesitaba. Echó un vistazo al retrovisor de nuevo. Él todavía estaba allí, Los pies de Sola se movieron al freno y casi lo golpeo de golpe. 420
  • Lover At Last Se había ido. Seguro, como si hubiese desaparecido en el aire. Un momento ahí estaba a su vista…al siguiente, invisible. Sacudiéndose a sí misma, golpeo el acelerador de nuevo, e hizo la señal de la cruz sobre su corazón acelerado. Qué mierda era él?, se preguntó con pánico. 421
  • Lover At Last Traducción: Manuel Manello Blackdagger CAPÍTULO 30. Justo cuando las persianas se levantaban por la noche, Layla escuchó que llamaban a su puerta – e incluso antes de la esencia que percibía a través de los paneles, sabía quién había ido a verla. Inconscientemente su mano fue a su cabello y se encontró con que era un desastre, enmarañado por haberle dado vueltas todo el día. Peor aún, no se había molestado en cambiase la ropa de calle que había usado para ir a la clínica. Sin embargo no podía negarle la entrada. “Adelante,” dijo en voz alta, sentándose más arriba en la cama y enderezando las mantas que había tirado hasta su esternón. Qhuinn estaba vestido en ropa de combate, lo que le llevó a pensar que estaba en rotación por la noche- quizás no. Ella no estaba al tanto del itinerario. A medida que sus ojos se encontraron ella frunció el ceño. “No te ves muy bien.” El llevó una mano a la venda sobre su ceja. “Oh esto?, es solo un rasguño.” Excepto que no era la lesión lo que había llamado su atención. Era su mirada en blanco, y lo huecos sombríos bajo sus pómulos. Él se detuvo. Olfateo el aire y palideció. Inmediatamente ella se miró las manos una vez más entrelazadas. “Por favor, cierra la puerta.” “Que está pasando?” Cuando cerró la puerta como le había pedido, ella tomo una respiración profunda. “Fui donde Havers por la noche.” “Que?” “He estado sangrando-“ “Sangrando ¡” Se apresuró hacia adelante, arrastrándose sobre la cama. “Porqué diablos no me lo dijiste?” 422
  • Lover At Last Querida Virgen Escriba, era imposible para ella no acobardarse ante la furia que reflejaba su rostro- en verdad, no tenía fuerzas en ese momento, y era incapaz de mantener autoconservación. Instantáneamente Qhuinn retraso su ira, caminaba en círculos y de regreso. Cuando la encaró de nuevo dijo ásperamente. “Lo siento, no quería gritar- Yo..solo..estoy preocupado por ti “ “Lo siento. Debí habértelo dicho…pero estabas fuera luchando, y no quería molestarte. .No lo sé…honestamente, Probablemente no estaba pensando de forma clara. Estaba desesperada.” Qhuinn se sentó a su laso, sus enormes hombros curvándose cuando entrelazo los dedos y apoyo los codos en las rodillas. “Entonces. Qué está pasando?” Todo lo que ella pudo hacer fue encogerse de hombros. “Bien cómo puedes ver…estoy sangrando.” “Que tanto?” Pensó en lo que la enfermera había dicho. “Bastante.” “Desde cuándo?” “Comencé hace cerca de 24 horas. No quería acudir a la Doctora Jane, porque no estaba segura de cuan privado seria, y también, ella no tiene tanta experiencia en embarazos de nuestra especie.” “Que te dijo Havers?” Ahora ella estaba frunciendo el ceño. “Se negó a decírmelo.” La cabeza de Qhuinn giro rápidamente. “Disculpa?” “Dado mi estatus como elegida, el únicamente hablara con el Primale.” “Me estas jodiendo?” 423
  • Lover At Last Ella negó con la cabeza. “No, no lo podía creer- y me temo que salí de ahí bajo menos que óptimas circunstancias. Me redujo a un objeto, como si no me concerniera en absoluto…nada más que un repuesto-“ “Tú sabes que eso no es cierto” Qhuinn tomo su mano, con sus ojos dispares ardiendo. “No para mi , nunca para mi.” Ella se estiró y alcanzó su hombro. “Lo sé pero gracias por decirlo.” Se estremeció. “Necesito saber ahora mismo. Y en cuanto a lo que está pasando…conmigo…la enfermera dijo que no hay nada que se pueda hacer para detenerlo.” Qhuinn miró hacia la alfombra y se quedó así por un largo tiempo. “No lo entiendo. No se suponía que sucediera de esta forma.” Tragando esa horrible sensación de fracaso, ella se sentó y acarició su espalda. “Se que deseabas esto tanto como yo.” “No puedes estar perdiéndolo. Simplemente no es posible.” “Por lo que entiendo, las estadísticas no son alentadoras. No al inicio…y no al final” “No, esto no está bien. Yo la vi… a ella” Layla aclaró su garganta. “Los sueños no siempre se hacen realidad Qhuinn” Parecía una cosa tan simple de decir. Tan meramente obvio también. Pero dolía hasta la médula. “No era un sueño” Dijo ásperamente. Pero después se miró a sí mismo, y después a ella. “Cómo te sientes? Duele?” Cuando no respondió inmediatamente, ya que no quería mentirle acerca de los calambres, él se puso a sus pies. “Iré a buscar a la Doc. Jane” Ella alcanzó su mano y lo mantuvo en el lugar. “Espera. Piénsalo. Si estoy…perdiendo al bebé…” Hizo una pausa para tomar fuerza que después puso en palabras. “No hay motivo para decírselo a nadie. Nadie necesita saberlo. Solo podemos dejar que la naturaleza-“Su voz se quebró en ese punto, pero se forzó a continuar. “-siga su curso.” “Al diablo con eso. No voy a poner en peligro tu vida solo por evitar una confrontación.” 424
  • Lover At Last “No voy a detener el aborto Qhuinn.” “El aborto no es lo único que me preocupa.” Apretó su mano. “Tú importas. Así que iré por Doc. Jane ahora mismo.” Si, al diablo con mantener el secreto, Qhuinn pensó mientras alcanzaba la puerta. Había escuchado historias sobre hembras con hemorragias durante abortos involuntarios-y aunque no estaba dispuesto a compartir nada de eso con Layla, iba a actuar. “Qhuinn detente.” Gritó Layla, “Piensa en lo que estás haciendo.” “Lo hago, claramente.” No espero para discutirlo más. “Quédate aquí.” “Qhuinn-“ Podía seguir escuchando su voz cuando cerró la puerta y se fue corriendo, yendo por el pasillo corto y bajando por las escaleras. Con suerte la Doctora Jane seguiría en la última cena con su macho –el par de ellos habían estado en la mesa cuando el subía a revisar a Layla. En cuanto piso el vestíbulo, sus Nikes chirriaron en el mosaico cuando paso por el arco que daba al comedor. Viendo a la médico justo donde había estado antes, un golpe de suerte¡ su primer instinto fue gritar su nombre. Excepto que se dio cuenta que había varios Hermanos sentados en la mesa, comiendo postre. Mierda. Era fácil para el decir que podía lidiar con las consecuencias de lo que habían hecho. Pero Layla? Como una Elegida sagrada, tenía mucho más que perder que él. Phury era un tipo bastante razonable, así que había una buena probabilidad que estuviera bien con eso. El resto de la sociedad?. Él había estado allí y pasado por quedar fuera. No quería eso para ella. Qhuinn se apresuró hacia donde V y Jane estaban echados atrás y relajados, el Hermano fumando un liado a mano, la Doc. Fantasmal sonriendo a su compañero cuando él hizo una broma. En el momento que la buena doctora miró hacia él, se inclinó hacia adelante. Qhuinn se dejó caer y susurro en su oído. Ni siquiera un segundo después estaba de pie. “Debo irme, Vishous.” Los ojos diamantinos del Hermano se alzaron. Aparentemente, una mirada a Qhuinn fue todo lo que necesitaba: no hizo ninguna pregunta, solo asintió una vez. Qhuin y la terapeuta corrieron fuera juntos. En favor de la Doctora Jane, ella no perdió tiempo con cómo-es-que-se embarazó? “Hace cuanto que está sangrando?” “Veinticuatro horas.” “Que tanto?” 425
  • Lover At Last “No lo sé.” “Algún otro síntoma? Fiebre? Nauseas? Dolor de cabeza?” “No lo sé” Ella se detuvo en cuanto llegaron a las escaleras. “Ve al Pit. Mi botiquín está en el mostrador junto al cuenco con manzanas.” “Entendido.” Qhuinn nunca había corrido tan rápido en su vida. Fuera del vestíbulo. A través del patio cubierto de nieve. Perforando el código del Pit. Corriendo en el lugar de V y Butch. Por lo general, nunca habría entrado sin tocar- al diablo, sin tiempo para un anuncio apropiado. Que se joda eso esta noche pensó- Bien ¡El botiquín estaba en realidad junto a los Fujis. Tomándolo, salió corriendo, disparado a través del estacionamiento, pateando el suelo mientras esperaba a que Fritz abriera las puertas de la mansión, casi arrolla al doggen. A medida que subía al segundo piso, salió disparado más allá de las puertas del estudio de Wrath e irrumpió en el cuarto de invitados que usaba Layla. Cerrando la puerta, jadeó camino a la cama, donde la buena doctora estaba sentada justo donde él había estado. Bien Layla estaba blanca como una sábana, desde luego, el miedo y la pérdida de sangre le hacían eso a una hembra. Doc. Jane estaba a mitad de una frase cuando tomo sus cosas. “Creo que debería empezar por tomar tus signos vitales-“ Boom¡¡ En cuanto el ruido atronador resonó por toda la sala el primer pensamiento de Qhuinn fue arrojarse sobre las hembras como un escudo. Pero no era una bomba. Era Phury abriendo la puerta a sus anchas. Los ojos amarillentos del Hermano brillaban, y no de una buena manera, mientras pasaban de Layla a Doc Jane a Qhuinn…y de vuelta. “Qué diablos está pasando aquí?” Demandó, con las aletas de la nariz agitándose cuando capto la misma esencia que Qhuinn antes. “Vi a la Doctora subiendo en una carrera de muerte. Luego Qhuinn con el botiquín. Y ahora…alguien mejor comienza a hablar. En este maldito minuto.” Pero el lo sabía. Porque estaba mirando a Qhuinn. Qhuinn encaró al Hermano. “Yo la embaracé-“ 426
  • Lover At Last No hubo oportunidad de terminar la frase. Apenas llegó a la palabra con E de hecho. El Hermano lo levanto y lanzó contra la pares. Mientras su espalda absorbía el impacto, su mandíbula explotó en dolor- lo que sugería que el hermano le había roto una buena. Las manos ásperas lo clavaron en el lugar con los pies colgando cerca de seis centímetros de la linda alfombra Oriental- justo cuando las personas comenzaban a reunirse en la puerta. Genial. Audiencia. Phury acercó su cara a Qhuinn y expuso los colmillos. “Le hiciste que?” Qhuinn tragó una bocanada de sangre. “Ella entró en necesidad. La serví.” “Tú no la mereces-“ “Lo sé.” Phury lo golpeó de nuevo. “Ella es mejor que esto-“ “Estoy de acuerdo-“ Bang¡ .De nuevo contra la pared. “Entonces, porque mierda tú-“ El gruñido que llenó la habitación fue lo suficientemente fuerte para el espejo junto a Qhuinn temblara. Al principio estuvo seguro de que era Phury…excepto que las cejas del hermano se fruncieron y el macho miró sobre su hombro. Layla estaba fuera de la cama y acercándose a ellos, y jodida mierda, la mirada en sus ojos era suficiente para derretir la pintura de un auto, a pesar del hecho de que no se encontraba bien, sus colmillos estaban desnudos, sus dedos curvados en garras…y la helada corriente que venía de ella hizo que la espalda y cuello de Qhuinn cosquillearan en advertencia. Ese gruñido no era más que lo que podría venir de un macho…mucho menos de una delicada hembra de estatus Elegida. Y en todo caso, su desagradable tono de voz era peor: “Déjalo. Ir.” Ella miraba a Phury como si estuviera completamente preparada para quitarle los brazos al Hermano y golpearlo con los muñones si el no hacia exactamente lo que quería. Pronto. Y hey, quien iba a saberlo- de repente Qhuinn podía respirar bien, y sus Nikes estaban de vuelta en el piso. Como magia. Phury puso las palmas frente a él. “Layla, Yo-“ “Tú no lo toques. No por esto…estamos claros?” 427
  • Lover At Last Su peso estaba sobre los talones, como su pudiera lanzarse a la garganta del tipo en cualquier segundo. “Él era el padre de mi hijo, y se le brindaran todos los privilegios de esa posición” “Layla-“ “Nos entendemos?” Phury asintió con su cabeza multicolor. “Si, pero-“ Ella siseo en la antigua lengua, “Si algo le pasa a él, iré por ti, te encontraré en donde duermes. No me importa en donde o con quien duermas, mi venganza caerá sobre ti hasta derrumbarte” La última palabra fue dicha, hasta que la última silaba se convirtió en un gruñido. Silencio de muerte. Hasta que Doc Jane dijo secamente, “Yyyyyyy esto es por lo que dicen que la hembra de cada especie es las peligrosa que el macho” “Palabra” Murmuró alguien desde el pasillo. Phury levanto las manos con frustración. “Yo solo quería lo mejor para ti, y no solo como un amigo preocupado- este es mi jodido trabajo. Tu atravesaste la necesidad sin decírselo a nadie, te acostaste con él “- Como si Qhuinn fuera mierda de perro- “y después sin decirle a nadie sobre tu condición. Y se supone que deba estar feliz con esto? Que mierda?” Hubo una especie de conversación entre el par de ellos en ese punto, pero Qhuinn no la escucho: Toda su parte consciente se había retraído profundamente en su cerebro. Hombre, ese pequeño comentario feliz del Hermano, no debió haber dolido como una perra- no era como si no lo hubiera escuchado antes, o diablos, incluso pensado así acerca de sí mismo. Pero por alguna razón, las palabras desencadenaron una falla que existía en su núcleo. Recordándole que difícilmente era una tragedia apuntar lo obvio, se liberó de la espiral de vergüenza y miró alrededor. Sip, todos habían asistido al pasillo- y de nuevo, cosas que prefería haber recordado en privado pasaron frente a miles de personas. Por lo menos eso no le importaba a Layla. Mierda, ella ni siquiera parecía notarlo. Y era bastante divertido ver a todos esos guerreros profesionales dispuestos a alejarse por lo menos una, milla de la hembra. Por otra parte, si querías sobrevivir haciendo el trabajo que hacían, la precisa evaluación del riesgos era algo que se desarrollaba deprisa – incluso Qhuinn, que era el objeto de ese instinto protector que la elegida mostraba, no se habría atrevido a tocarla. 428
  • Lover At Last “Por la presente renuncio a mi estatus de Elegida, y así mismo a todos los derechos y privilegios. Soy Layla, Caída desde este latido de corazón en adelante-“ Phury intento cortarla. “Escucha, no tienes que hacer esto-“ “...y para siempre. Estoy arruinada a los ojos de la tradición y de la práctica, no soy virgen, he concebido un hijo, a pesar de que lo esté perdiendo.” Qhuinn golpeo la parte posterior de la cabeza contra la pared. Maldita sea. Phury pasó una mano por su cabello. “Joder” Cuando Layla se tambaleo sobre sus pies, todos fueron a alcanzarla, pero ella empujo todas las manos y se alejó bajo su propia cuenta de vuelta a la cama. Descendiendo con cautela, como si todo doliera, ella bajó la cabeza. “Mi suerte esta echada, y estoy lista para enfrentar las consecuencias, sean las que sean. Eso es todo.” Hubo un gran número de cejas levantándose en su despido a la multitud, pero nadie dijo ni boo: Después de un momento, el gallinero se fue, aunque Phury permaneció donde estaba. Así como Qhuinn y Doc. Jane. La puerta se cerró. 429 “ Ok, especialmente después de todo esto, realmente necesito revisar tus signos vitales.” Dijo Doc. Jane ayudando a la hembra contra las almohadas y a poner las mantas en su sitio de donde habían sido arrojadas. Qhuinn no se movió mientras un medidor de presión era deslizado por su brazo y una serie de puff-puff-puffs resonaba. Phury por otra parte, paseaba alrededor, al menos hasta que frunció el ceño y saco su teléfono. “Es por esto que Havers me llamó anoche?” Layla asintió. “Fui allí en busca de ayuda.” “Por qué no viniste a mí?” Murmuro el Hermano para el mismo. “Que dijo Havers?” “No lo sé ya que no escuché el mensaje de voz. No pensé que hubiera porque hacerlo.” “El indicó que solo te lo diría a ti.” En ese momento Phury miró hacia Qhuinn, con esa mirada amarillenta.
  • Lover At Last “Vas a emparejarte con ella?” “No.” La expresión de Phury se volvió helada de nuevo. “Que maldito tipo de macho eres tu-“ “Él no está enamorado de mí.” Lo cortó Layla, “Ni yo de él.” Cuando la cabeza del Primale giro, Layla continuó. “Nosotros queríamos un bebé.” Ella se inclinó hacia adelante mientras Doc Jane escuchaba su corazón desde atrás. “Empezó y terminó ahí.” Ahora el hermano maldijo. “No lo entiendo.” “Ambos somos huérfanos, en tantos sentidos.” Habló la Elegida. “Nosotros buscamos – buscábamos...una familia propia.” Phury exhaló, y se acercó a la mesa en la esquina, tendiendo su peso sobre la delicada silla. “Bien. Ah. Supongo que eso cambia las cosas un poco. Yo creo que-“ “No importa nada.”, intervino Layla, “Esto es lo que es. O …era, en todo caso.” Qhuinn se encontró frotándose los ojos por ninguna razón en particular. No era como si estuvieran húmedos o alguna mierda así. Nah. No, en absoluto. Era…tan malditamente triste. Toda la jodida situación. Desde la condición de Layla, al agotamiento e impotencia de Phury, hasta su propio dolor en el pecho, era tan solo, seriamente un asunto malditamente triste. 430
  • Lover At Last CAPITULO 31 -Esto es justo lo que estaba buscando. Mientras Trez hablaba, se movía alrededor del vasto y vacío espacio de la bodega. Sus botas impactando tan fuerte que hacían eco. Detrás de él, podía sentir con facilidad el alivio que desprendía la agente de bienes raíces que estaba de pie junto a la puerta. ¿Negociar con humanos? Como quitarle un caramelo a un niño. -Usted podría transformar esta parte de la ciudad – dijo la mujer. –Es una verdadera oportunidad. -Cierto – Aunque no era como si la clase de tiendas y restaurantes que le seguían fueran a ser del tipo intelectual. Más bien tiendas de Tatuajes y Piercings, buffets baratos y teatros XXX. Pero él no tenía ningún problema con eso. Incluso los proxenetas podían sentirse orgullosos de su trabajo, y francamente, tendía a confiar en los artistas del tatuaje bastaaaaaante más que en muchos de los llamados “ciudadanos honrados”. Trez giró a su alrededor. El espacio era enorme, casi tan alto como amplio, con filas y filas de ventanas cuadradas, muchas de las cuales estaban rotas y habían sido cubiertas con madera contrachapada. El techo era sólido, o al menos en su mayoría sí. Las cubiertas de hojalata mantenían la nieve, aunque no el frío, afuera. El suelo era de hormigón y era evidente que había un nivel inferior; en algunos lugares había trampillas, aunque ninguna de ellas se abría con facilidad. La electricidad parecía estar bien, sistema de ventilación inexistente, la fontanería era una broma. En su mente, sin embargo, el no veía el lugar como estaba ahora. No, podía imaginárselo transformado en un club de proporciones Limelight ( tipo de luz usada en teatros grandes antiguamente). Naturalmente el proyecto iba a requerir una gran inyección de capital y algunos meses para estar terminado. Sin embargo, al final Caldwell iba a tener un nuevo escenario picante, y él, otro lugar para hacer dinero. Todo el mundo gana. - Así que, ¿Le gustaría hacer una oferta? Trez miró a la mujer. Ella era una Señora Profesional con su abrigo de lana negro y su traje oscuro de falda-por-debajo-de-la-rodilla. El noventa por ciento de su cuerpo cubierto y no solo porque estábamos en Diciembre. 431
  • Lover At Last Y sin embargo, incluso con todos esos botones y ese peinado práctico, ella era atractiva en la forma en la que las mujeres lo eran para Trez: tenía pechos, la piel suave y lisa, y un lugar entre las piernas en el que él pudiera jugar. Y a ella le gustaba él. Lo podía decir por la forma en la que ella bajaba sus ojos ante él y porque parecía no saber qué hacer con sus manos: en el bolsillo del abrigo, jugando con su pelo, metiendo su camisa dentro de su falda… A él se le ocurrían algunas maneras de mantenerla ocupada. Trez sonrió mientras caminaba hacia ella y no se detuvo hasta que estuvo justo dentro de su espacio personal. - Sí, lo quiero. El doble sentido hizo mella. Sus mejillas estaban enrojecidas y no por el frío sino de excitación. - Oh, bien. -¿Dónde quieres hacerlo? – dijo él arrastrando las palabras. -¿Te refieres a hacer la oferta? – ella se aclaró la garganta. – Todo lo que tiene que hacer es decirme que… quiere… y haré… que suceda. Aw, ella no estaba acostumbrada a tener sexo casual. Qué dulce. -Aquí. -¿Cómo dice? –dijo ella mirándole a los ojos por fin. Él sonrió lenta y apretadamente para que no pudiera ver sus colmillos. – La oferta, ¿vamos a hacerla aquí? Sus ojos se abrieron. - ¿Enserio? -Sí, enserio. Dio un paso más cerca, pero no lo suficiente como para que se tocaran. Él estaba dispuesto a seducirla, pero ella tenía que estar cien por ciento segura de lo que estaban haciendo. -¿Estás lista? -Para… hacer… la oferta. -Sí. -Hace, eh…, hace frío aquí –dijo ella - ¿Tal vez en mi oficina? Allí es donde la mayoría… de las ofertas de manejan, también. 432
  • Lover At Last De la nada, la imagen de su hermano sentado en el sofá en casa, mirándolo como si fuera un maldito problema le golpeó duramente, y se dio cuenta que había mantenido relaciones sexuales con todas las mujeres que se había topado en los últimos… mierda. ¿Cuánto tiempo? Bueno, obviamente si no estaban en edad de aparearse no se acostaba con ellas. O si eran fértiles. Lo que sumaba un total de... ¿Una docena o dos? Genial. Qué héroe. ¿Qué demonios estaba haciendo? No quería volver a la oficina de esta mujer por una cosa, no tenía tiempo suficiente ya que quería estar en el Iron Mask a la hora de abrir. Así que la única opción era aquí, de pie, con la falda en la cintura y sus piernas alrededor de sus caderas. Rápido y directo al grano. Y luego volver por caminos separados. Después de que él le hubiera dicho la cantidad de dinero que estaba dispuesto a pagar por ese almacén, por supuesto. Pero entonces ¿Qué? No era como si fuera a tirársela para cerrar el trato. Él rara vez repetía y solo si le atraía realmente o le picaba mucho. Y no era el caso. Por dios, ¿qué sacaba él de todo esto? No es como si fuera a verla desnuda o tener mucho contacto piel con piel. A menos que… ese era el punto. ¿Cuándo fue la última vez que realmente había estado con una mujer? Como de forma correcta. Del tipo de buena cena, un poco de música, algunas caricias que llevaran al dormitorio.. y entonces, esa mierda larga, lenta y paciente que daba lugar a un par de orgasmos. Y sin sensación de pánico al acabar. -¿Iba a decir algo? – preguntó la mujer. iAm tenía razón. No necesitaba hacer esta mierda. Diablos, ni siquiera se sentía atraído por esa agente de bienes raíces. Ella estaba ahí de pie frente a él, disponible, y el anillo de bodas en su dedo significaba que probablemente no iba a causar muchos problemas después de que hubieran terminado, porque tenía algo que perder. Trez dio un paso atrás. –Mira, yo – cuando su teléfono sonó en su abrigo pensó justo a tiempo. Y lo comprobó, era iAm. – Disculpe, tengo que contestar. Hey, ¿qué pasa hermano? La respuesta de iAm fue suave, como si hubiera bajado la voz. –Tenemos compañía. El cuerpo de Trez se tensó. – De qué tipo y dónde. 433
  • Lover At Last -Estoy en casa. Oh mierda. -¿Quién es? -No es tu prometida, relájate. Es AnsLai. El Sumo sacerdote. Fantástico. –Bueno, estoy ocupado. - Él no está aquí para verme a mí. -Entonces será mejor que se regrese por donde vino, porque tengo otro compromiso. Cuando no hubo más que silencio en la línea, lo único que tenía que hacer era entender la patada en el culo. Incapaz de permanecer quieto comenzó a caminar a su alrededor. – Mira, ¿qué quieres que haga? -Dejar de correr y hacer frente a esto. -No hay nada que afrontar. Te veo más tarde ¿de acuerdo? Esperó una respuesta, en cambio, la línea se cortó. Por otra parte, cuando se esperaba que su hermano limpiara su mierda, el tipo no estaba probablemente de humor para un largo adiós. Trez colgó y miró a la agente de bienes raíces. Sonriendo ampliamente se acercó a ella y miró hacia abajo. Su lápiz de labios era demasiado coral para su cutis, pero no le importó. La mierda no iba a estar en su boca por mucho tiempo. -Déjame enseñarte cuán caliente puedo hacer que estemos aquí –dijo con una leve sonrisa. *********************************************************************** De vuelta en la mansión de la Hermandad, en la habitación de Layla, se había llegado a una especie de distensión entre las partes interesadas. Phury estaba tratando de hacer un tapiz con Qhuinn. Layla se estaba evaluando. Y la puerta había sido cerrada para que cualquier cosa que se decidiera no tuviera más de cuatro testigos. Qhuinn estaba esperando que la Doc Jane hablara. Cuando finalmente se quitó el estetoscopio del cuello se echó hacia atrás y la expresión de su cara no le daba esperanza. Él no lo entendía. Había visto a su hija en la puerta del Fade cuando había sido golpeado y dado por muerto en un lado de la carretera por la Guardia de Honor. El había ido a Dios sabe 434
  • Lover At Last dónde, se había acercado a una puerta y había visto en el panel una niña cuyos ojos habían comenzado siendo de un color y terminaron siendo azul y verde como los suyos. Si no hubiera visto eso, probablemente no se habría acostado con Layla en primer lugar. Pero había estado tan seguro de que el destino estaba escrito que nunca se le había ocurrido… Mierda. Quizás esa niña era el resultado de otro emparejamiento en algún lugar de su linaje. Pero, ¿Cómo si él fuera a estar con alguien más alguna vez? Imposible. No ahora que ya había tenido a Blay. No. Aunque el y su antiguo amigo no se habían acostado de nuevo, el no iba a estar con nadie más. ¿quién podría compararse? Y el celibato era la segunda mejor opción que él podía ofrecer al resto del planeta. La Doc Jane se aclaró la garganta y cogió la mano de Layla. –Tienes la tensión arterial un poco baja. Tu pulso es lento. Creo que ambas cosas pueden mejorar con la alimentación. Qhuinn casi saltó de la cama con la muñeca extendida. –Aquí, justo aquí. Doc Jane puso la mano en el brazo de Qhuinn y le sonrió. –Pero no es eso lo que me preocupa. Se quedó quieto y por el rabillo del ojo vio a Phury hacer lo mismo. -Aquí está el problema – la doctora se dirigió a Layla, hablando con suavidad y claridad. –No sé mucho acerca de los embarazos vampíricos. Así que, aunque detesto decir esto, necesitas ir con Havers. – Ella levantó la mano como si previera argumentos en contra desde todos los rincones. – Esto se trata de ella y el bebé. Tenemos que conseguir alguien que pueda tratarla adecuadamente. Incluso si en otras circunstancias ninguno de nosotros querría tocar la puerta del tipo. Y Phury – ella miró al Hermano – Tienes que ir con ella y Qhuinn. Que tú estés allí lo hará todo más fácil. Muchos labios fruncidos después de eso. -Tiene razón –dijo Qhuinn finalmente antes de volverse hacia el Primale. –Y tienes que decir que eres el padre. La respetarán más de esa forma. ¿Conmigo? El tio bien podría negarse a tratarla. ¿Una elegida caída y follada por un defectuoso? Él podría darle la espalda. Phury abrió la boca y la cerró. No era como si hubiera mucho que decir. Cuando Phury cogió su teléfono y llamó a la clínica para informar de que iban a ir, su tono de voz sugería que estaba listo para incendiar el lugar si Havers y su equipo se ponían a joder. 435
  • Lover At Last Con eso siendo ordenado, Qhuinn fue con Layla y le dijo en voz baja. –Va a ser diferente esta vez. Ël va a hacer que las cosas funcionen. No te preocupes, esta vez vas a ser tratada como una reina. Los ojos de Layla estaban muy abiertos pero seguían mirándole. –Sí, está bien. ¿En pocas palabras? El Hermano no era el único dispuesto a echarlo todo abajo. Si Haver volvía a volver su aversión de macho de la Glymera con Layla, Qhuinn iba a romperle el ego a ese macho. Layla no se merecía esa mierda. Ni siquiera por elegir a un rechazado para aparearse. Joder. Tal vez era mejor que perdiera el embarazo. ¿De verdad querían condenar a un niño a su ADN? -¿tu vienes también? –ella le preguntó como si no fuera de cajón. -Así es. Voy para allá. Cuando Phury colgó, miro hacia detrás y hacia delante entre ellos estrechando sus ojos amarillos. – Está bien. Nos van a atender en el instante en que lleguemos. Le diré a Fritz que tenga el Mercedes encendido, pero yo conduzco. -Lo siento. Dijo Layla mientras miraba al gran macho. –Sé que he dejado mal a las Elegidas y a ti. Pero nos dijiste que viniéramos a este lado y… viviéramos. Phury puso sus manos sobre sus caderas y ehxaló. Mientras negaba con la cabeza estaba claro que no habría elegido esto para ella. –Sí dije eso. Eso hice. 436
  • Lover At Last Capítulo 32 Oh, un gran poder se ha desatado, pensó Xcor mientras contemplaba a sus soldados, cada uno de ellos armados y listos para una noche de combates. Después de veinticuatro horas de recuperación y después de que la banda se alimentara, se mordían las uñas por salir y encontrar a sus enemigos y el estaba dispuesto a dejarlos salir del sótano del almacén. Sólo había un problema alguien estaba caminando por el piso de arriba. Como si fuera una señal, escucho pasos atravesando las vigas de madera de encima de su cabeza. 437 Durante la última media hora, habían seguido el progreso de sus visitantes no invitados. Uno de ellos tenía una corpulenta forma masculina. El otro era más ligero, una variedad femenina. No había olores específicos, porque el sótano del almacén estaba cerrado herméticamente. Con toda probabilidad, serian sólo un par de humanos que pasaban por aquí, o quizás serian dos vagabundos perdiendo el tiempo, dando vueltas una estructura tan decrépita en una noche fría. El no podía saber, fueran cuales fuesen la razón por la que habían venido, sin embargo, tal como estaban, él no tendría ningún problema en defender su derecho de ocupantes ilegales. Pero no había nada de malo en esperar. Si pudiera evitar el sacrificio inútil de algunos humanos aquí? Significaba que él y sus soldados podían seguir utilizando el espacio sin ser molestados.
  • Lover At Last Nadie dijo nada de continuar. Las voces se mezclaban, bajaban y subían. A continuación, un teléfono sonó. Xcor escuchó la llamada y la conversación que siguió a continuación, alguien caminaba en silencio hacia la otra escotilla donde el orador decidió parar. Aun yéndose el podía escucharlo claramente y se enteró de la mitad de una muy poco interesante conversación que no le dio ninguna pista sobre la identidad de los visitantes. No mucho después, los sonidos inconfundibles de sexo se escucharon. Cuando Zypher rió suavemente, Xcor miró en la dirección del bastardo para que se callara. A pesar de que cada uno de las compuertas estaban bloqueados desde abajo, nunca sabía qué tipo de problemas podían traer estas ratas sin cola en esta situación. 438 El comprobó su reloj, esperando a que parasen los gemidos Miró su reloj y le hizo señas a sus soldados para que permanecieran en sus puestos hasta entonces. Moviéndose en silencio, se dirigió hacia la trampilla del rincón más alejado del sótano, la que daba a lo que había sido una oficina de supervisión. Abriendo el pestillo el palmeo una de sus armas y se desmaterializo fuera y aspiro el aire. No había humanos, bueno, no había nadie aquí... pero en el otro lado era otra cosa. En la otra esquina, la puerta exterior se cerro de golpe y la cerradura se bloqueó.
  • Lover At Last Pasando a escondidas, Xcor apoyó la espalda contra la pared del almacén de ladrillo y miró por una parte de las ventanas de cristal tintados. Un par de luces se encendieron en frente, en el aparcamiento de arriba. Desmaterializándose a través de un panel roto, se lanzó hacia adelante hasta el techo del almacén hacia la calle. Bueno, no era tan interesante. Una Sombra estaba allí, sentado al volante del BMW con la ventana del lado del conductor bajada y una hembra humana apoyándose en el todoterreno. Era la segunda vez que se topaba con una en Caldwell y eran peligrosos. Cogiendo su teléfono, llamó al número de Throe, encontrándolo por la foto en sus contactos y ordenó a sus soldados que salieran a pelear. Él se ocuparía solo de este problema. Más abajo, la sombra se acerco a la mujer, la agarro por el cuello y la besó. Entonces puso el vehículo marcha atrás y se alejó sin mirar atrás. Xcor cambió su posición para seguir al macho, pasando de tejado en tejado, cuando la Sombra se dirigió hacia el distrito del club en la zona a la ladera del río. En un primer momento, su cuerpo sintió una sensación cuando cambio la dirección del viento, las ráfagas de aire helado parecían venir de detrás de él en lugar de darle de cara. Pero entonces lo pensó... no. Fue puramente interno. Sintió vibraciones bajo su piel. 439
  • Lover At Last Su Elegida estaba cerca. Su Elegida. Inmediatamente abandonó el seguimiento de la Sombra, que se le escapaba y se dirigió cerca del río Hudson. ¿Qué hacía abajo? En un coche. Ella viajaba en un coche. Por lo que sus instintos le decían, iba a una velocidad rápida pero sin embargo rastreable. Así que la única explicación era que ella estaba en el Northway e iba a sesenta o setenta kilómetros por hora. 440 Dirigiéndose de nuevo en la dirección de las filas de almacenes, se centró en las señales para poder seguirla. Como había pasado meses desde que se había alimentado de ella, a él le asustaba saber que la conexión creada por la sangre de sus venas se estaba desvaneciendo, hasta el punto de que era difícil precisar el vehículo. Pero luego se concentró en el lujoso sedán, agradeciendo el hecho de que aminorara la marcha y se bajara en la salida que canaliza el tráfico en los puentes. Desmaterializándose arriba sobre las vigas, plantó sus botas de combate en la cima de uno de los grupos de acero y esperó a que ella pasase por debajo de él.
  • Lover At Last Poco después la encontró y luego continuó hacia adelante, en dirección a la otra mitad de la ciudad en el orilla opuesta. Se quedó cerca de ella, manteniendo una distancia segura, aunque se preguntó a quién estaba engañando. Si el podía sentir a su hembra? Sería lo mismo para ella. Pero él no abandonaría su rastro. *** Mientras Qhuinn se sentaba en el asiento del copiloto del Mercedes, su Heckler & Koch del cuarenta y cinco (marca de armas) estaba escondida discretamente en su muslo y sus ojos se desviaban sin cesar por el espejo retrovisor hacia la ventana lateral para el parabrisas. Junto a él, Phury estaba al volante, las manos del Hermano haciendo un “diez y diez” (se refiere a la posición de las manos en el volante) con tanta fuerza como si estuviera estrangulando a alguien. El macho, estaba intentando digerir toda la mierda en ese momento. Layla y el bebé, todo ese incidente del Cessna, lo qué Qhuinn había hecho a su propio primo la noche antes y esto... bueno, estaba también la cosa con Blay. Oh, querido Dios en el cielo... lo de Blay. Aunque Phury bajó por la salida que los llevaría a los muelles, el cerebro de Qhuinn pasó de la preocupación sobre Layla a la revisión de todo tipo de imágenes, sonidos y sabores... de las horas de luz del día. 441
  • Lover At Last Intelectualmente, sabía que lo que había pasado entre ellos no había sido un sueño y su cuerpo seguro como el infierno que recordaba todo, al igual que en el sexo había dejado una especie de marca en su carne que cambió la forma en que lo había visto siempre. Y todavía, mientras iba a lidiar con el maldito drama más reciente, esa sesión, demasiado corta, parecía prehistórica y no como si solo hubiera pasado una noche. Temía que solo fuera una única vez. No me toques. Gimiendo, se frotó la cabeza. 442 —No se trata de tus ojos— dijo Phury. — ¿Perdona?— Phury miró al asiento trasero. —Hey, ¿Cómo estamos?—, le preguntó a las hembras. Cuando Layla y Doc. Jane contestaron una especie de respuesta positiva, asintió. —Escuchen, voy a cerrar la ventanilla un segundo, ¿Vale? Todos estará bien aquí. — El hermano no les dio la oportunidad de responder de una manera u otra y Qhuinn se puso rígido en su asiento cuando la opaca ventana se levantó, dividiendo el sedán en dos mitades. No iba a huir de ningún tipo de confrontación, pero eso no quería decir que estuviera esperando una segunda ronda con él y si era Phury corto el contacto con la pareja de la parte de atrás es que no iba a ser bonito.
  • Lover At Last —Tus ojos no son el problema—, dijo el hermano. — ¿Perdón?— Phury lo miró. —Que yo este molesto no tiene nada que ver con ningún defecto. Layla está enamorada de ti— —No, no lo está. — —Mira, te estás realmente me meando fuera ahora mismo. — 443 —Pregúntale—. — ¿Aunque ella aborte a su bebé?—, Espetó el Hermano. —Sí, lo hare. — Cuando Qhuinn dio un respingo, Phury continuó. "Mira, esta es la cosa, te gusta vivir al límite y ser salvaje, francamente, creo que le ayuda a aceptar toda esa mierda que tu familia te ha hecho pasar. Si así rompes con todo esto? Nadie debe cortártelo. Y lo creas o no, yo no tengo ningún problema con eso. —Puedes pasar tus noches y tus días de cualquier manera que quieras. Pero si así le rompes el corazón a una inocente, especialmente si ella está bajo mi cuidado? Ahí es cuando tú y yo tenemos un problema —.
  • Lover At Last Qhuinn miró por la ventana. En primer lugar, el apoyo del Gran Padre. La idea de que habían juzgado a Qhuinn basándose en su personalidad en vez de por una mutación genética que no había buscado, era un cambio refrescante. Y bueno, no es que él no estuviera de acuerdo con el tipo, al menos no hasta hace aproximadamente un año. ¿Era así antes? Diablos, sí, había estado fuera de control en muchos niveles. Pero las cosas habían cambiado. Él había cambiado. Evidentemente, que Blay dejara de estar interesado era el tipo de patada en las pelotas que había necesitado finalmente para crecer. —No me gusta eso—, dijo. 444 —Así que, ¿estás preparado para emparejarte?— Cuando él no respondió, Phury se encogió de hombros. —Y ahí lo tienes. — —En pocas palabras, eres responsable de ella, tanto legal como moralmente. No te comportas como el Prímale en algunos aspectos, pero el resto de la descripción del trabajo te lo vas a tomar malditamente en serio. La idea de que ella se metiera en este lío me pone enfermo el estómago y me resulta muy difícil de creer que ella no lo hizo para complacerte. ¿Tú dijiste que ambos querían un hijo? ¿Estás seguro de que no era más que usted, y ella lo hizo porque ella Quería hacerte feliz? Eso es muy de su forma de ser. — Le soltó esto como un discurso. Y no era como si Qhuinn pudiera criticar la lógica, aunque resulto estar errónea. Pero a medida que pasaba una mano por el pelo, el hecho de que Layla era la que había ido a él lo guardaba para sí mismo. Si
  • Lover At Last Phury quería pensar que todo era culpa suya, estaba bien, pensaba llevar esa carga. Cualquier cosa para quitarle problemas y atender a Layla. Phury miró al otro lado de los asientos. "No estuvo bien, Qhuinn. Eso no es lo que un verdadero macho hace. Y ahora viendo la situación. Tú le has hecho esto a ella. La has puesto en el asiento trasero de este coche, y eso está mal”. Qhuinn cerró los ojos. Bueno, no era como si no fuera a estar merodeando por el interior de su cabeza para los próximos cien años. Más o menos. Cuando entraron en el puente y dejó las luces parpadeantes de centro de la ciudad detrás, el dejo su “fuera de la mano de dios” boca cerrada y Phury se calló también. 445 Por otra parte, el Hermano lo había dicho todo, el no lo haría.
  • Lover At Last TREINTA Y TRES Assail terminó con el seguimiento de su presa desde detrás del volante de su Range Rover. Era mucho más comodo de esta manera-y no era como si la posición de la hembra fuera un problema: Mientras esperaba por el Audi que era de su propiedad, había conectado un dispositivo de seguimiento en la parte menos vulnerable de su espejo retrovisor. Su iPhone se encargó del resto. Después de que ella hubiera dejado su recidencia, la siguio a prisa evitando deliberadamente desmaterializarse, manteniendose lo suficientemente lejos para no pederla de vista-ella había cruzado el río y se había dirigido a la parte posterior de la ciudad, donde las casas eran pequeñas, envasadas unas al lado de otras, con un terminado revestido en aluminio. Cuando él se arrastro detras de ella, guardando por lo menos dos bloques de distancia entre sus vehiculos, considero que las luces del vecindario tenian colores muy intensos, los miles de hilos del cablado estaban ensartados entre arbustos, colgando por las esquinas de las azoteas y embaladas hacia fuera, en ventanas y marcos de las puertas. Pero no eran la mitad de los adornos. También habia pequeños pesebres colocados sobre el cesped en la parte delantera de las casas mientras que desde el interior brillaban muñecos gordos de nieve blanca enredados con bufandas blancas y pantalones azules. En contraste con los adornos de temporada, estaba dispuesto a apostar que los estatuas de la Virgen María eran permanentes. Cuando su vehículo se detuvo y se quedó de esa manera, él se acerco aparcando cuatro casas más atras apagando sus luces. Ella no salío inmediatamente del coche y cuando finalmente lo hizo se había dejado la parka dentro, los pantalones de esquí ajustados ya no eran los mismos que había tenido mientras él la espiaba. En su lugar se había puesto un grueso jersey rojo y un par de jeans. Se había dejado el pelo suelto. El peso de los oscuros cabellos le llegaba por debajo del hombro provocando que las puntas se le rizaran. Él gruñó en la oscuridad. Con pasos rápidos y fáciles, ella subió los cuatro escalones de concreto que la condujeron a la entrada de la modesta casa. Apoyandose en la puerta abierta de tela, introdujo una llave, giro la cerradura y la empujo con la cadera, con otro movimiento volvio a cerrar. 446
  • Lover At Last Cuando se encendió una luz en la planta baja, vio su forma caminar a través de la sala, las cortinas finas de privacidad le otorgaban un sentido de su movimiento, no un tipo de visión clara. Pensó en sus propias ventanas. Le había llevado mucho tiempo perfeccionar esa invención, y la casa cercana al río Hudson había sido perfecta para pilotarlos. Las barreras funcionaban incluso mejor de lo que había previsto. Pero ella era lo suficientemente distraida como para haberse dado cuenta de las anomalías, dejando que él se preguntará que tipos de gustos tendria. En el segundo piso, una luz se encendió, como si alguien que la hubiera estado esperando se moviera ante su llegada. Sus colmillos pulsaron. La idea de que un hombre humano la esperará en su habitación le hacía desear mostrarle que ese era su dominio-a pesar de que no tenía sentido. Después de todo, fue siguiendola para su propia protección, y nada más. Absolutamente y nada más. Al igual que su mano buscaba el cerrojo de la puerta, su teléfono sonó. Una buena distracción. Cuando vio quién era, frunció el ceño y se puso el celular a la oreja. "Dos llamadas en tan poco tiempo.¿A qué debo el honor? " A Rehvenge no le hizo gracia. "No has regresado." "¿Se me requiere?" "Ten cuidado, crío." Los ojos de Assail permanecíeron fijos en la pequeña casa. Estaba curiosamente desesperado por saber lo que estaba pasando en su interior. ¿Estaba subiendo las escaleras, desnudandose mientras lo hacía? ¿Exactamente a quién le escondía sus actividades sobre él? Y de hecho, lo hacía, estaba ocultandolo, o de lo contrario, ¿Por qué cambiarse en el coche antes de entrar en la casa? "¿¡¡¡Hola!!!?". "Agradezco la amable invitación", se oyó decir. "No es una invitación. Eres un maldito miembro del Consejo ahora que está en el Nuevo Mundo". "No." 447
  • Lover At Last "¿Disculpa?" Assail recordó la reunión en la casa de Elan en el invierno pasado, Rehvenge no sabía que aquella banda de bastardos hijos de puta se había presentado ahi. También pensó en el atentado contra Wrath, el Rey Ciego, en su propiedad, lo que provocó que sus musculos se tensaran ante el recuerdo. Demasiado drama para su gusto. Con la facilidad practicada, se lanzó en el mismo discurso que había dado al macho Xcor. "Yo soy un hombre de negocios, con prioridades y propósitos a seguir. Aunque respeto tanto la soberanía y la base actual del Consejo, no puedo desviar la energía o mi tiempo lejos de mi empresa. Ni ahora ni en el futuro ". Hubo un largo silencio. Y luego en el fondo, una profunda y malevola voz vino sobre la conexión. "He oído hablar de tu negocio." "Lo tengo ". "Yo estaba en lomismo hace un par años." "Así que lo entiendes." 448 "Me las arreglé para hacer ambas cosas." Assail sonrió en la oscuridad. "Tal vez no soy tan talentoso como tú." "Voy a dejarte algo muy claro. Si no te presenta en esta reunión, voy a asumir que estás jugando en el equipo equivocado ". "Con esa declaración, reconoces que hay dos y uno se opone al Rey." "Tómalo como quieras. Pero si no estás conmigo y el Rey, tú y tú equipo son mis enemigos." Y eso era precisamente lo que había dicho Xcor. Por otra parte, ¿Había alguna otra posición en la guerra que estaba creciendo? "El rey recibió un tiro en tu casa, Assail". "Ah si... me acuerdo", murmuró con sequedad. "Me gustaría pensar que te gustaría dejar de lado cualquier idea de tu participación." "Ya lo hice. Les dije a los hermanos esa misma noche que no tenía nada que ver con eso. Les di el vehículo en el que escapó el rey. ¿Por qué iba a hacer tal cosa si yo fuera un traidor." "Para salvar tu propio culo".
  • Lover At Last "He logrado sentirme bastante satisfecho con esta conversacion, te lo aseguro." "Entonces, ¿A qué hora prefieres la junta?" La luz en el segundo piso se apago, y tuvo que preguntarse lo que la mujer estaba haciendo en la oscuridad, y con quién. Por propia voluntad, sus colmillos se desnudaron. "Assail. En serio, me estas aburriendo con esta mierda de hacerte el dificil. " Assail puso el Range Rover en marcha. No iba a sentarse en el bordillo mientras pasaba lo que pasaba a dentro... y como la mierda que estaba pasando algo. Esa era la clara razón por la que ella permanecería en casa. Además, su teléfono le alertaría en caso de que su automóvil fuera puesto nuevamente en marcha. Mientras avanzaba por la calle aceleró, hablando con claridad. "Estoy dimitiendo a renunciar a mi puesto en el Consejo. Mi neutralidad en esta batalla por la corona no será cuestionada por ambos lados...-" "¿Y sabes quiénes son los otros?" "Voy a decir esto tan claro como sea posible, no tengo ningún bando aquí, Rehvenge. No sé cómo decir esto con mayor honestidad-y no voy a ser empujado a la guerra, ya sea por ti y tu rey, o por cualquier otro. No traten de empujarme, y sabemos que la neutralidad que les presento es justamente la misma que le doy a ellos ". En esa nota, había hecho una promesa a Elan y Xcor de no revelar su identidad, ademas de que iba a seguir, no porque creyerá que el grupo le devolvería el favor, sino por el simple hecho de que , dependiendo de quién ganase esta pelea, macho de confianza a uno y otro lado sería visto, ya sea como un traidor a ser erradicada o un héroe para ser alabado. El problema era que ninguno sabía que hasta el final, él no estaba interesado en un juego de azar. "Así que se han acercado a ti", dijo Rehv. "Si, recibi una copia de la carta que enviarón en la primavera de este año." "¿Es que el único contacto que has tenido?" "Sí". "Estás mintiendo". Assail se detuvo en un semáforo. "No hay nada que puedas decir o hacer para meterme en esto, querido Leahdyre". 449
  • Lover At Last Con la amenaza en en la voz, el macho en el otro extremo gruñó: "No estes tan seguro de eso, Assail". Con eso, Rehvenge colgó. Maldiciendo, Assail tiró el teléfono en el asiento del pasajero. Luego hizo dos puños y golpeó con ellos en el volante. Si había una cosa que no podía soportar, era ser absorbido por el remolino de los argumentos de los demás. No daba ni un penique por quien estaba sentado en el trono, o quien estaba a cargo de la glymera. Él sólo quería que lo dejaran solo para hacer su dinero a costa de las ratas sin cola. ¿Era eso tan jodidamente difícil de entender? Cuando el semáforo se puso en verde, piso fuerte el acelerador, a pesar de que no tenía verdadero destino en mente. Sólo se guió en una dirección aleatoria ... y unos quince minutos más tarde, se encontró pasando sobre el río en uno de los puentes. Ah, así que su Range Rover había decidido llevarlo a casa. Cuando salió a la orilla opuesta, el teléfono soltó un sonido de campanadas, y casi lo ignoró. 450 Sin embargo, los gemelos habían salido a hacer la entrega mas resiente a Benloise, sin embargo quería saber si los pequeños distribuidores habían cumplido a sus cuotas después de todo. No era una llamada de teléfono o un texto. El Audi negro estaba en marcha otra vez. Assail pisó el freno, corto en frente del semaforo hizo girar su Range Rover como un cuerno volviendo sobre la cubierta de nieve. Voló positivamente de regreso sobre el puente. * * * Desde su punto de vista en una periferia bien distante, Xcor necesitaba de unos binoculares para ver correctamente a los guerreros. El gran sedan negro en el que había estado viajando, los había seguido después de atravesar el puente, yendo de unos cinco o seis kilómetros antes de bajar por un camino rural que lo llevo hacia el norte. Después de otro número de kilómetros, y casi sin previo aviso, se había
  • Lover At Last convertido en un camino de tierra en el que se ahogó de ambos lados con una fuerte maleza. Finalmente, se detuvo ante una granja de hormigón de baja altura que no sólo no mostraba ningun tipo de pretensión, sino que al parecer apenas tenía un par de ventanas y una puerta. El foco del frente se ensombresio momentaneamente cuando dos machos salieron desde la parte frontal. Los reconoció al instante-el pelo era un claro indicativo: Phury, hijo de Ahgonyque, según los rumores, se había hecho Primale de las Elegidas. El oscuro corazón de Xcor comenzó a golpear duro. Especialmente cuando reconoció a la segunda figura: el luchador con los ojos desiguales con quien se había enfrentado en la casa de Assail mientras atentaba en contra del Rey. Ambos machos sacaron sus armas inspeccionando el paisaje. Xcor estuvo a favor del suceso, él mismo lo había comprobado y no parecía haber nadie más alrededor, pensó que había una expectativa razonable, salvo la revelación de su posición por su Elegida, por lo que el par de machos seguiría adelante con lo que habían planeado para su hembra. De hecho, parecía como si estuviera siendo entregada a una prisión. Como.Un.Cuerpo.Muerto. Ella era una inocente en esta guerra, que había sido utilizada para propósitos nefastos por causas ajenas a la suya-pero era evidente que iba a ser ejecutada o encerrada en una celda de aquel lugar para el resto de su vida en la tierra. O no. Él palmeó una de sus armas. Era una buena noche para hacerse cargo de este asunto. De hecho, ahora era su oportunidad de tenerla como suya, para salvarla de cualquier castigo que se le hubiera dado, sin darse cuenta de que había estado ayudando al enemigo. Y tal vez las circunstancias alrededor de su injusta condena le darían una favorable predisposición hacia su enemigo y salvador. Sus ojos se cerraron brevemente cuando la imaginó entre las sabanas de su cama. Cuando Xcor una vez más levantó los párpados, Phury estaba abriendo la puerta trasera de la camioneta llegando al interior. Cuando el hermano se enderezó, la Elegida fue sacada del vehículo ... y tomada por los codos, los guerreros se aferraban a cada uno de sus lados mientras era trasladada hacia el rancho. Cuando Xcor se dispuso a acercarse. Después de tanto tiempo, toda una vida, ahora, al fin estaba tan cerca de ella, y él no iba a desperdiciar la oportunidad que el destino le estaba ofreciendo, no ahora, no cuando su vida estaba obviamente en juego. 451
  • Lover At Last Y él prevalecería en esto-la amenaza contra ella fortalecía su cuerpo con un poder inimaginable, su mente se agudizó de tal manera analizando posibilidades de ataque y dejandolo completamente tranquilo. De hecho, no eran más que esos dos machos los que la custodiaban, y con ellos, una hembra que apareció desarmada, pero no considero aun así que ella estuviera en desacuerdo a la situación. Era más poderoso para tomar a los captores de su hembra. Justo cuando se disponía a lanzarse hacía delante, el olor de su Elegida le llegó con la fuerte brisa fría, ese perfume seductor de ella era lo unico posible para dejarlo hundido en sus botas de combateInmediatamente, reconoció un cambio en ella. Sangre. Ella estaba sangrando. Y había algo más ... Sin pensar conscientemente, su cuerpo se movío haciá el fondo para estar cerca de ella, trato de restablecer el peso corporal y poner una distancia de apenas tres metros, detrás de un anexo de las instalaciones principales. Ella no era un prisionero, se dio cuenta, pues no estaba siendo llevada a una celda o ejecución. Su Elegida estaba teniendo dificultades para caminar. Y los guerreros estaban apoyandola con cuidado, incluso con sus armas fuera y los ojos en busca de signos de un ataque, eran tan amables con ella, como si fuera la más frágil de las flores. Ella no había recibido malos tratos. Ella no estaba marcado con moretones y ribetes. Mientras el trío avanzaba, ella miró a uno de los machos y luego el otro hablandóles como si estuviera tratando de tranquilizarlos, pero no parecia que fuera por una agreción que los guerreros le estuvieran dando. De hecho, fue el mismo terror que sintió al oler su sangre. El corazón de Xcor latía aún con más fuerza detrás de su pecho, su mente tratando de dar sentido a todo. Y entonces recordó algo de su propio pasado. Después de que naciera su mahmen lo había rechazado, había caído en un orfanato en el Viejo Mundo dejandolo a cualquier destino que lo aconteciera. En el, se había quedado entre los raros no deseados, la mayoría de los cuales poseían deformidades físicas, como la suya, 452
  • Lover At Last durante casi una una decada tuvo suficiente para formar recuerdos permanentes de lo que ocurriá en aquel lugar triste y solitario. Lo suficiente para que reconstruir lo que significa cuando una solitaria hembra apareciá en las puertas, entrará, y entonces gritará durante horas, a veces días ... antes de dar a luz, en la mayoría de los casos, un crío muerto. O un aborto espontáneo. El olor de la sangre en ese entonces había sido muy específico. Y el olor en el viento frío de la noche era el mismo. El embarazo era lo que tenía en la nariz ahora. Por primera vez en su vida, sintió una total y absoluta agonía... "Querida Virgen del Fade ..." 453