Economia y salud volumen 2

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Economia y salud volumen 2

  1. 1. ECONOMÍA Y SALUD Volumen II
  2. 2. ECONOMÍA Y SALUD Volumen II Directores Norberto A. Lembo Jorge E. Califano EDITORIAL DUNKEN Buenos Aires 2003
  3. 3. Hecho el depósito que prevé la ley 11. 723 Impreso en la Argentina © 2003 Norberto A. Lembo - Jorge E. Califano ISBN 987-02-0421-X Editorial Dunken - Ayacucho 357 (C1025AAG) - Capital Federal Tel/fax: 4954-7700 / 4954-7300 E-mail: info@dunken.com.ar Página web: www.dunken.com.ar
  4. 4. A NUESTROS LECTORES Cuando se presentó el Volumen I de Economía y Salud en septiembre de 2001 la situación en la Argentina era diferente. A principios del año 2002 nuestro país cayó en default y a continuación se produjeron una brusca caída de la cotización del peso frente a las divisas extranjeras, una caída importante del producto bruto interno y de las inversiones, un incremento de la desocupación y un alarmante aumento de los niveles de pobreza e indigencia. Como correlato de esta situación el gasto anual en salud cayó de un promedio aproximado de U$S 800 en el quinquenio 1995-2000 al valor estimado de no más de U$S 200 en el año 2002. Al margen de las probables discusiones sobre estas rela- ciones porcentuales y de los diferentes tipos de paridad de nuestra moneda, es indudable que el país está mucho más pobre y obviamente la salud mas resentida. La situación comentada ha reafirmado nuestro compromiso de contribuir a efectuar un análisis simplificado, comprensible y con argumentos exclusivamente técnicos, que nos permita visualizar la situación en el sector social de la Argentina y más específicamente en el área de la salud, con el propósito de ayudar a remediar una situación que compromete el presente y el futuro de nuestra población. En el capítulo primero analizamos el gasto y la eficiencia del sistema de salud en la Argentina y su comparación con otros países En el capítulo segundo comentamos las características y resultados del Índice de Desarrollo Humano y Calidad de Vida elaborado por las Naciones Unidas.
  5. 5. 8 En el capítulo tercero describimos las características actua- les del mercado de trabajo y los niveles alcanzados por la pobreza y la indigencia, con la colaboración de la Lic. Virginia Azcoitia. En el capítulo cuarto analizamos las características particu- lares de la tasa de mortalidad infantil en la Ciudad de Buenos Aires, como testigo de las desigualdades existentes en la es- tructura social argentina. En el capítulo quinto presentamos los resultados del trabajo comparativo realizado entre los datos correspondientes a los años 1997 y 2001 por la Lic. Silvia Lepore sobre la cobertura de salud en los grupos vulnerables: niños hasta 5 años de edad, mujeres embarazadas y población de la tercera edad. En el capítulo sexto presentamos una aproximación al cál- culo del costo prestacional en la Argentina, como punto de partida para una reformulación de nuestro sistema de atención de la salud. En el capítulo séptimo realizamos un análisis de los resulta- dos a diez años del régimen de traspasos para los beneficiarios de la seguridad social. En el capítulo octavo se presenta un informe, realizado por el Dr. Víctor Rosenthal, sobre uno de los problemas mas críti- cos de la atención médica: los alcances y costos de las infec- ciones intrahospitalarias. Somos concientes que existen muchos mas problemas y pro- puestas de soluciones en el ámbito de la salud. Esperamos poder desarrollarlos en los próximos volúmenes de Economía y Salud. Agradecemos a nuestros nuevos colaboradores la capaci- dad y dedicación puestas en la tarea. Agradecemos a nuestros lectores por seguir confiando en nosotros. Norberto A. Lembo Jorge E. Califano
  6. 6. Con reconocimiento y cariño a: Dory, Fernando y Alejandro Lembo Cristina, Virginia, Lucila e Ignacio Califano
  7. 7. Producto Interno Bruto a precios de mercado, serie trimestral y anual, desde 1993 en adelante 200,0 220,0 240,0 260,0 280,0 300,0 320,0 I-98 II-98 III-98 IV-98 I-99 II-99 III-99IV-99 I-00 II-00 III00 IV-00 I-01 II-01 III-01IV-01 I-02 II-02 III-02 A precios constantes de 1993 Serie desestacionalizada EL GASTO Y LA EFICIENCIA DE LOS SISTEMAS DE SALUD EN LA ARGENTINA Y EN EL MUNDO El Gasto en Salud en la Argentina PBI y Deuda Pública La situación tanto económica como social argentina se ha deteriorado. Por un lado, a fines del año 2001, el peso argentino se devaluó en relación al dólar, afectando directa e indirectamente el salario real de todos los argentinos, que además se vio disminuido por el aumento en los productos básicos y en el costo de vida en general. Por otro lado, la tasa de desempleo siguió en aumento, como así también los índices de pobreza e indigencia. Comenzaremos analizando al producto bruto interno, es de- cir el valor monetario de los bienes y servicios finales produci- dos por una economía en un período de tiempo determinado. CUADRO Nº 1 Fuente: INDEC, Dirección Nacional de Cuentas Nacionales
  8. 8. 12 El PBI en la Argentina, en el segundo trimestre de 1998, era de 301.2 mil millones de pesos. Actualmente, este valor se ha reducido a 236.6 mil millones de pesos lo que significa una disminución del 21.45%. Pero se ha llegado a valores aún más bajos todavía: el del segundo trimestre de 2002 fue de 216.8 mil millones de pesos, lo que representa una reducción del 28.02% en sólo cuatro años. También podemos observar la evolución del PBI en dólares a precios corrientes. Este valor mantuvo niveles más o menos estables entre 1996 y 2000. Para el 2001 presentó una diferen- cia negativa del 5.46% pero para el 2002, la diferencia fue aun mayor: 63.53%. El PBI se redujo de U$S 268,697 millones en el 2001 a U$S 97,988 millones en el 2002 como consecuencia de la caída del mismo, como también de la devaluación de nuestra moneda. La caída del PBI fue acompañada por una disminución del consumo total (–12.9%) como así también por un deterioro de los indicadores sociales. En cuanto a la deuda pública, como podemos ver en el Cuadro Nº 2, fue aumentando a medida que pasaban los años. En 1996 alcanzaba un valor de U$S 97.105 millones y fue creciendo progresivamente hasta llegar a U$S 137.320 millo- nes en el 2002, y a un estimativo de U$S 165.000 millones para el 2003. Esta deuda, en menos de una década, aumentó casi un 70%. Esto significa que en moneda dura no solamente tene- mos mucho menos, sino que además debemos mucho más. Mientras que el Estado fue vendiendo o dando en conce- sión las empresas que eran de su propiedad, la deuda siguió creciendo. Millones de dólares ingresaron a favor del Estado, pero sin embargo no sólo no se logró reducir el monto de la misma sino que aumentó. EL GASTO Y LA EFICIENCIA DE LOS SISTEMAS DE SALUD EN LA ARGENTINA Y EN EL MUNDO
  9. 9. ECONOMÍA Y SALUD 13 CUADRO Nº 2 Fuente: Dirección Nacional de Cuentas Nacionales. Secretaría de Finanzas. Año 2003 El Mercado de Trabajo Otro indicador que también muestra como la situación so- cial empeoró a lo largo de estos últimos años es la tasa de desempleo. En 1993 era de 9.3% y en el 2002 de 17.8%, por lo que en menos de diez años aumentó más del 90%. Este es un factor determinante en relación al deterioro so- cial y al nivel de la salud de nuestro país. Desde 1990 en adelante, no sólo fue creciendo la tasa de desempleo sino que también, y como su consecuencia, se de- terioraron enormemente las características del mercado de tra- bajo. Se sancionó la ley de flexibilización laboral que trajo como consecuencia una gran precarización del mercado de trabajo, al legitimizar una serie de contratos que significan un deterioro en las condiciones de empleo en detrimento del trabajador. PBI (U$S) y Deuda Pública 268.697 115.000 97.988 284.204283.523 298.948 292.859272.150 165.000 137.320144.453 128.018 121.877 112.357 101.10197.105 0 50.000 100.000 150.000 200.000 250.000 300.000 350.000 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 PBI a Precios Corrientes Deuda Pública
  10. 10. 14 La situación del mercado de trabajo es muy preocupante. En la medida que los niveles de desempleo no disminuyan seguiremos teniendo una gran oferta de mano de obra y, por tanto, un mercado de trabajo en donde predominen los em- pleos de tipo precario (trabajo no registrado, contrato por tiem- po determinado, por tiempo parcial, entre otros). CUADRO Nº 3 Fuente: INDEC, Encuesta Permanente de Hogares. Año 2003 Otros indicadores del sector económico El deterioro económico también se puede observar por me- dio del indicador sintético de la actividad de la construcción. Como sabemos este sector es uno de los más variables en función de la economía de un país y el que más movimiento de mano de obra puede generar. Siendo el índice base igual a 100 para el año 1997, la variaciones interanuales sufridas en este sector son desde el cuarto trimestre de 1998 negativas. El punto máximo negativo fue en el primer trimestre de 2002, el -41.8% en tanto vemos Evolución de la Tasa de desocupación para el total de aglomerados 12,2 17,4 16,4 21,5 15,6 15,4 14,5 13,7 16,6 9,3 9,9 0,0 5,0 10,0 15,0 20,0 25,0 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 2003 EL GASTO Y LA EFICIENCIA DE LOS SISTEMAS DE SALUD EN LA ARGENTINA Y EN EL MUNDO
  11. 11. ECONOMÍA Y SALUD 15 que para el cuarto trimestre del mismo año hay una recupera- ción ya que el valor presentó una variación de -5.7% y se estima que puede continuar así. CUADRO Nº 4 Fuente: INDEC, Dirección de Estadísticas de Actividades Secunda- rias y de Servicios. Año 2002 Por último, mencionaremos la fuerte reducción que experi- mentó el sector de importaciones. La misma fue de -44.2% en el año 2002 con respecto al año anterior y de -64.4% en rela- ción al 2000. Mientras que en el 2001 la suma de los productos importados llegó a un valor de 20,311 millones de dólares, en el 2002 descendió a 8,988 millones de dólares. Por supuesto, no debemos olvidar que el peso argentino sufrió una devaluación por lo que importar distintos productos comienza a resultar más caro. Esto se refleja en las grandes diferencias porcentuales que observamos. Todos estos indicadores confirman lo afirmado anteriormente. La economía argentina ha sufrido duros golpes en estos últi- Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción. Variaciones Interanuales. -5,7 -27,4 -34,7 -41,8 -24,0 -10,0 0,6 -7,0 -10,9 -9,3 -19,0 -1,2 -4,0 -10,4 0,3 -9,4 -2,3 4,6 6,8 20,6 23,5 25,6 19,6 15,7 -50,0 -40,0 -30,0 -20,0 -10,0 0,0 10,0 20,0 30,0 1º 97 2º 97 3º 97 4º 97 1º 98 2º 98 3º 98 4º 98 1º 99 2º 99 3º 99 4º 99 1º 00 2º 00 3º 00 4º 00 1º 01 2º 01 3º 01 4º 01 1º 02 2º 02 3º 02 4º 02
  12. 12. 16 mos tiempos, llegando a un deterioro que ha afectado en mu- chos aspectos la vida de sus habitantes. El Gasto en el Sector Salud Nos centraremos ahora en el sector salud. Durante el perío- do 1996-2001, el año en que menos dinero se invirtió en este sector fue en este último, siendo el gasto de U$S 612 per cápita. Ahora bien, por ser éste el año en que menos se gastó, la diferencia con el 2002, post devaluación, ha de ser menor. Sin embargo, como vemos en el Cuadro Nº 5, la misma no deja de ser abismal, alcanzando el 69.9%. Para dicho año el gasto total anual en salud fue de U$S 184 per cápita. CUADRO Nº 5 (1) Valor Post devaluación. Fuente: Ministerio de Salud de la Nación. Año 2002 La Argentina había sido en la década del 90 el país con mayor gasto per cápita en salud de la región. Esta situación se 630 653 677 679 653 612 184 0 100 200 300 400 500 600 700 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 (1) Gasto en Salud en dólares per cápita Dólarespercapita EL GASTO Y LA EFICIENCIA DE LOS SISTEMAS DE SALUD EN LA ARGENTINA Y EN EL MUNDO
  13. 13. ECONOMÍA Y SALUD 17 ha modificado para ubicarse, actualmente, casi en el último lugar. Si bien entendemos que el brusco cambio de posiciona- miento se debe a la devaluación de la moneda, no es concebi- ble que la Argentina ocupe uno de los últimos lugares en dicho ranking. Los problemas de salud de la Argentina, algunos en mayor medida que otros, son propios de los países en vías de desa- rrollo por lo que entendemos que es importante que el Estado asuma un papel activo en este sector. No podemos justificar la reducción del gasto en salud con la pérdida de poder adquisiti- vo y la devaluación ya que, si bien está relacionado no es excusa suficiente como para permanecer en estos números. La salud es sólo un sector de los servicios sociales. Los mismos comprenden: educación, cultura y ciencia y técnica; agua potable y alcantarillado; vivienda y urbanismo; promoción y asis- tencia social; trabajo y, por último, otros servicios públicos. CUADRO Nº 6 Fuente: Dirección de Gastos Sociales Consolidados - Secretaría Polí- tica Económica. Año 2002 Gasto en Servicios Sociales como porcentaje del PBI 1,50 7,02 1,20 0,240,09 4,384,37 0,00 1,00 2,00 3,00 4,00 5,00 6,00 7,00 8,00 Educación, cultura y ciencia y técnica Salud Agua potable y alcantarillado Vivienda y urbanismo Promoción y asistencia social Previsión Social Trabajo
  14. 14. 18 El sector que más dinero recibe actualmente es el de previ- sión social, destinado a pagar las jubilaciones y pensiones a sus beneficiarios: el gasto es igual al 7.02% del PBI mientras que el que menos recibe es agua potable y alcantarillado con un monto correspondiente al 0.09% del PBI. El sector salud es el segundo que más dinero recibe, ya que el monto destinado al mismo es igual al 4.38% del PBI. Este dinero es destinado a la atención pública de la salud, es decir, hospitales públicos, centros de atención primaria, Obras Sociales (atención de la salud) y al Instituto Nacional de Servi- cios Sociales para Jubilados y Pensionados (I.N.S.S.J.y.P./ P.A.M.I.). CUADRO Nº 7 Fuente: Ministerio de Salud. Año 2000 Con respecto al gasto sanitario total, se estima que es de 20.550 millones por año. Se compone de 4.000 millones de pesos para el sector público, lo que es igual a un 19% del gasto. A las Obras Sociales corresponde un 23% del gasto Gasto Sanitario Total Sector Público 19% Obras Sociales 23% I.N.S.S.J.P./P.A.M.I. 12% Medicina Privada 13% Gasto de Bolsillo 33% EL GASTO Y LA EFICIENCIA DE LOS SISTEMAS DE SALUD EN LA ARGENTINA Y EN EL MUNDO
  15. 15. ECONOMÍA Y SALUD 19 total, con una suma de 4.750 millones de pesos. Para los jubi- lados y pensionados (I.N.S.S.J.P./P.A.M.I.) se destina un mon- to de 2.400 millones, es decir, el 12% del gasto sanitario total. La medicina privada significa el 13% del gasto, lo que es igual a 2.600 millones. Por último, el gasto de bolsillo, que incluye el porcentaje del 60% en el pago de los medicamentos y gastos varios de atención médica, significa un 33% del gasto sanitario total o lo que es lo mismo, 6.800 millones. Resulta llamativo ver que al sector del P.A.M.I., donde se encuentran agrupados los jubilados y pensionados, es decir las personas mayores con más riesgos a tener problemas de sa- lud, se destine la menor cantidad de dinero en relación al resto de los sectores, en tanto el sector que menos debería gastar, la atención médica particular y el pago de medicamentos, es de- cir, el gasto de bolsillo es el que más lo hace. Para entender mejor el posicionamiento de la Argentina en el sector salud creemos conveniente comparar su situación con la de otros países, tanto desarrollados como no desarrollados, de esta manera podremos ver que pasos seguir para mejorar el panorama actual. El gasto de salud en el mundo Gasto sanitario global como porcentaje del PBI Analizaremos a continuación el gasto que algunos países que hemos seleccionado destinan al sector salud. Lo realizare- mos según el porcentaje del PBI que otorga cada uno de éstos al sector. No podemos dejar de mencionar que los porcentajes de los que hablaremos a continuación son sobre valores abso- lutos distintos. Cuando hablamos de porcentajes debemos te- ner en claro que no es lo mismo el PBI de EE.UU., Argentina o Cuba. La Argentina gasta en salud según la O.M.S. (año 2000) el 8,6% de su PBI, lo que significa que gasta, como porcentaje, menos que Estados Unidos que tiene un gasto en salud del
  16. 16. 20 13% de su PBI, menos que Suiza que gasta el 10.7% del PBI, que Alemania que destina al sector salud el 10.6%, que Fran- cia cuyo gasto es del 9.5%, que Canadá que asigna un 9.1%. Por otro lado, gastan menos que Argentina, Brasil que des- tina al sector el 8.3% de su PBI, Italia con un 8.1%, Austria el 8.0%, Japón el 7.8%, España el 7.7%, Reino Unido el 7.3%, Cuba el 6.8% y, por último México el 5.4% de su PBI. Si Argentina destinó, en el año 2000, el 8.6% de su PBI al sector salud y éste fue de $284.204 millones, significa que se en ese mismo año $24.441 millones en el sector salud y que, siendo en ese momento un dólar igual a un peso, el gasto era de U$S 24.441 millones. CUADRO Nº 8 Fuente: Organización Mundial de la Salud. Año 2000. Si suponemos que en valores porcentuales el gasto en Ar- gentina continua siendo el mismo, entonces actualmente sería de $26.882 millones. EL GASTO Y LA EFICIENCIA DE LOS SISTEMAS DE SALUD EN LA ARGENTINA Y EN EL MUNDO 5,40 6,80 7,30 7,70 7,80 8,00 8,10 8,30 8,60 9,10 9,50 10,60 10,70 13,00 0 2 4 6 8 10 12 14 México Cuba Reino Unido España Japón Austria Italia Brasil Argentina Canadá Francia Alemania Suiza Estados Unidos Gasto sanitario total como porcentaje del PBIGasto sanitario total como porcentaje del PBI
  17. 17. ECONOMÍA Y SALUD 21 Vemos que en pesos corrientes el gasto en salud no des- cendió sino que aumentó. Sin embargo, para hacer una com- paración demostrativa con otros países debemos realizarla en la misma moneda, por lo que si trasladamos este gasto en salud de pesos a dólares la cifra cambia. La misma se convier- te en U$S 8960.63 millones. Podemos inferir, por lo tanto, que el gasto en dólares para este sector se redujo en dos años un 63.34%. Composición Público-Privada del Gasto en Salud En cuanto a la composición público-privada del gasto en salud, hemos seleccionado algunos países para analizar su situación, como podemos observarlo en el Cuadro Nº 9. Con respecto a este último, cabe señalar que dichos valo- res están referidos al año 2000. Es importante tener en cuenta que en la República Argentina la modificación de la paridad cambiaria ha motivado que al año 2002 el gasto nacional en salud per cápita haya caída a U$S 184 con casi similar dismi- nución del PBI per cápita. Antes de comenzar con el análisis nos interesa referir la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre este tema: “El gasto público en salud (GPuS) es la suma de los desembolsos en salud sufragados mediante impuestos, cotiza- ciones a la seguridad social y recursos externos...”. El país que más participación pública tiene en este cuadro es Cuba, lo que es de esperar por su tipo de gobierno. La Argentina tiene un gasto público del 55%, lo que significa que el privado es del 45%. Continuaremos utilizando las definiciones de la OMS para interpretar mejor, en este caso, al gasto privado. La misma afirma: “El gasto privado en salud (GPrS) comprende los des- embolsos de las aseguradoras y terceros pagadores distintos de la seguridad social, los servicios de salud que según lo
  18. 18. 22 estipulado deben ofrecer los empleadores y otros servicios de salud proporcionados por las empresas, la atención sanitaria financiada por instituciones no lucrativas y organizaciones no gubernamentales, las inversiones privadas en servicios médi- cos y los pagos directos realizados por los hogares”. Del análisis realizado surge que los países europeos tienen en general, mayor gasto público que los países de América. Reino Unido y España, por ejemplo, tienen un gasto público del 81% y 69.9%, respectivamente y, por lo tanto, el gasto privado es igual a 19.0% en Reino Unido y a 30.1% en España. En contraposición tenemos a China, país asiático, que tiene un gasto público del 36.6%, siendo el menor del cuadro, y su gasto privado es del 63.4%. El país que más gasto público tiene en América, según el Cuadro Nº 9 realizado en base a los datos de la Organización Mundial de la Salud, es Chile que alcanza al 72%, mientras que su gasto privado es del 28%. Estados Unidos tiene un gasto público menor que el de nuestro país, del 44.3%, y Brasil aún menor que, 40.8%. Los gastos privados de estos países son del 55.7% y del 59.2%, respectivamente. CUADRO Nº 9 *Expresado en U$S del año 2000. Fuente: Organización Mundial de la Salud. Año 2000 Argentina 8,6 55 45 658 (1) 12,8 Brasil 8,3 40,8 59,2 267 7,5 Chile 7,2 72 28 336 9,6 Cuba 6,8 89,2 10,8 169 2,7 Estados Unidos 13 44,3 55,7 4499 34,6 España 7,7 69,9 30,1 750 20,1 Reino Unido 7,3 81 19 1747 24,5 China 5,3 36,6 63,4 45 3,9 Comoposición (%) País GNS (% del PBI) Público Privado GNS per cápita* PBI per cápita* EL GASTO Y LA EFICIENCIA DE LOS SISTEMAS DE SALUD EN LA ARGENTINA Y EN EL MUNDO
  19. 19. ECONOMÍA Y SALUD 23 También podemos comparar a estos mismos países en tér- minos del gasto nacional en salud per cápita. La OMS define a la misma de la siguiente manera: “El gasto total per cápita en salud equivale a la parte per cápita de la suma del gasto públi- co en salud (GPuS) y el gasto privado en salud (GPrS). El dólar internacional es una unidad monetaria común que tiene en cuen- ta el diferente poder adquisitivo relativo de las distintas mone- das. Las cifras expresadas en dólares internacionales se calcu- lan a partir de las paridades del poder adquisitivo (PPA), que son factores de conversión de las monedas que reflejan las diferencias de precios entre países”. Es por esto último que Reino Unido y Estados Unidos son los países con menor gasto total per cápita de nuestro cuadro, mientras que España estaría en el primer lugar y la Argentina, antes de la devaluación del peso, en el segundo. Por supuesto, hoy en día, el posicionamiento de nuestro país sería más bajo ya que después de la mencionada devaluación el poder adqui- sitivo del pueblo argentino ha descendido notablemente. Gasto Público en Salud como porcentaje de los Gastos Generales del Estado De los gastos generales del Estado ¿cuánto destinan los países al sector salud? Podemos hacer un ranking sobre este aspecto tomando los mismos países que antes nombramos. El mismo da el siguiente resultado según la base de datos de la Organización Mundial de la Salud (año 2000): Argentina ocupa el primer puesto con el 21.3%, el segundo lo tiene Alemania con el 17.3%; el tercer lugar lo ocupa Esta- dos Unidos con el 16.7%. Luego están México con el 15.6%, Canadá con el 15.5%, Japón con el 15.4%, Reino Unido con el 14.9%. Siguen Francia, España y Cuba con el 13.5%, Italia y Suiza con el 12.7%. Los últimos dos lugares son ocupados por Austria y Brasil con un porcentaje del 10.6 y 8.4, respectiva- mente.
  20. 20. 24 CUADRO Nº 10 Fuente: Organización Mundial de la Salud. Año 2000. La definición de la O.M.S. para “gastos generales del Esta- do” permite clarificar el concepto antes desarrollado. La misma dice: “El gasto general del Estado equivale a los gastos conso- lidados a todos los niveles gubernamentales: autoridades terri- toriales (gobierno central / federal, autoridades provinciales / regionales / estatales / distritales, administraciones municipales / locales), instituciones de la seguridad social y fondos extrapresupuestarios, incluidos los desembolsos de capital”. La eficiencia de los Sistemas de Salud en Argentina y el Mundo Indicadores Básicos Para poder comparar la situación sanitaria de los distintos países podemos utilizar ciertos indicadores básicos. Con los País Gasto público en salud como % de los gastos generales del Estado Alemania 17.3 Argentina 21.3 Austria 10.6 Brasil 8.4 Canadá 15.5 Cuba 13.5 España 13.5 Estados Unidos 16.7 Francia 13.5 Italia 12.7 Japón 15.4 México 15.6 Reino Unido 14.9 Suiza 12.7 EL GASTO Y LA EFICIENCIA DE LOS SISTEMAS DE SALUD EN LA ARGENTINA Y EN EL MUNDO
  21. 21. ECONOMÍA Y SALUD 25 mismos se puede realizar un análisis confiable y seguro, ya que son datos que tienen como fuente las bases de datos de la Organización Mundial de la Salud. Como podemos observar en el Cuadro Nº 11 con informa- ción correspondiente al año 2000/2001, se comparan ocho paí- ses con respecto a cantidad de habitantes, tasa de mortalidad infantil para varones y mujeres, esperanza de vida en años para ambos sexos y gasto en salud como porcentaje del P.B.I. CUADRO Nº 11 Fuente: Organización Mundial de la Salud. Año 2000/2001 La tasa de mortalidad infantil para un año determinado es el cociente entre el número de decesos de individuos hasta un año de edad ocurridos en ese año y el número de nacidos vivos en dicho año, multiplicado por mil. Esta tasa refleja las condiciones de vida de una población dada y está condiciona- da por el ambiente sanitario, el nivel educativo de la madre, la nutrición de la madre y del niño, los programas de vacunación, el control de enfermedades, etc. Está íntimamente relacionada con el significado e importancia que le otorga un gobierno al concepto de bienestar social y con las políticas gubernamenta- les que lleva a cabo con ese fin. Esperanza de vida en años (hombres) Esperanza de vida en años (mujeres) Gasto en salud total como % del PBI (priv. y pública) 11 8 79,2 Cont./ País Habitantes (millones) Tasa de mortalidad infantil hombres (cada 1000) Tasa de mortalidad infantil mujeres (cada 1000) 7,3 China 1,292,378 34 40 69,8 72,7 3,852 Reino Unido 59,541 7 6 75,3 82,65 4 75,1 79,9 7,7 Estados Unidos 285,925 9 7 74,3 79,5 13 España 39,92 73,2 79,5 7,2 Brasil 172,558 65,5 72 Chile 59,541 10 8 Cuba Argentina 37,487 22 17 70,1 77,7 74,7 8,6 11,236 47 40 8,3 6,8 15,401
  22. 22. 26 En el Cuadro Nº 11 se observan las tasas de mortalidad infantil masculina y femenina. En todos los países, como una constante biológica, la masculina es mayor. La excepción es China, que tiene una tasa de mortalidad infantil más alta en las mujeres (lo que se debería a una discriminación socio-cultural). Las tasas de mortalidad infantil en los países de pobres condiciones de salud son mayores a 100 por mil y en los paí- ses altamente desarrollados oscilan entre el 4 y 7 por mil. Esto nos puede ayudar a entender mejor el significado de los valo- res que arroja dicho cuadro. El país con la menor tasa de mortalidad infantil del es Es- paña, para el sexo masculino la tasa es de 5 por mil y para el femenino es de 4 por mil. Le sigue Reino Unido con un 7 y 6 por mil, respectivamente. Los valores de Estados Unidos son similares, aunque un poco más altos. Para los varones la tasa de mortalidad es de 9 por mil y para las mujeres de 7 por mil. De los países elegidos de América Latina el que tiene la mayor tasa de mortalidad infantil es Brasil: la tasa masculina es 47 por mil y la femenina 40 por mil. La diferencia entre este país y los países desarrollados descriptos es realmente preocu- pante, oscilando entre el 85% y el 90%. Los valores para la Argentina son: cada 1000 niños la tasa de mortalidad es de 22 por mil y para las niñas de 17 por mil. Si comparamos estos números con los de nuestro país limítrofe, Chile, existe una diferencia alarmante. Este país tiene una tasa de mortalidad infantil 50% menor que la de Argentina. Cabe señalar que, sin figurar en el cuadro, tanto Colombia como Paraguay tienen una tasa de mortalidad infantil de 26 por mil para los hombres y 21 por mil para las mujeres. La esperanza de vida, según la Organización Mundial de la Salud, representa los años de vida que cabe prever que vivirá un recién nacido en función de las tasas de mortalidad del momento. En todo el mundo las mujeres tienen una esperanza de vida mayor que los hombres. EL GASTO Y LA EFICIENCIA DE LOS SISTEMAS DE SALUD EN LA ARGENTINA Y EN EL MUNDO
  23. 23. ECONOMÍA Y SALUD 27 De acuerdo al Cuadro Nº 11, España es el país donde se proyecta que vivirán más sus habitantes. La esperanza de vida es para los hombres de 75.3 años y para las mujeres de 82.6 años. El segundo país de nuestro cuadro que más esperanza de vida le da a su población es el Reino Unido, con 75.1 años para los hombres y 79.9 años para las mujeres. Otra vez los dos países elegidos de Europa, España y Rei- no Unido, son los ocupan los primeros puestos en beneficio de su población. El tercer lugar para los hombres lo ocupa Cuba con una esperanza de vida de 74.7 años. Sin embargo, para las muje- res este puesto les corresponde a Estados Unidos y Chile con una esperanza de vida de 79.5 años. Estos dos países arrojan distintos valores en relación a los hombres. Estados Unidos tiene una esperanza de vida masculina de 74.3 años y Chile de 73.2 años. El país con la esperanza de vida más baja del Cuadro Nº 11 es Brasil, siendo para los hombres de 65.5 años y para las mujeres de 72.0 años. La Argentina ocupa en el mundo un puesto alto, ya que la esperanza de vida para los hombres es de 70.1 años y para las mujeres de 77.7 años. Por último mencionaremos al país asiático que hemos ele- gido. China proyecta para sus habitantes una vida de 69.8 años para los hombres y 72.7 años para las mujeres. Alejándonos del Cuadro Nº 11, podemos mencionar a Haití y a Bolivia como los dos países de América en donde la espe- ranza de vida es mas baja. El primero tiene una proyección para su población masculina de 45.6 años y para la femenina de 54.7 años. Bolivia tiene una esperanza de vida de 61.1 años para los hombres y 64.3 años para las mujeres. De todo lo dicho podemos concluir que los países más desarrollados brindan a su población mejores condiciones sani-
  24. 24. 28 tarias. Esto se refleja claramente a través de los indicadores que hemos señalado. A mayor pobreza peores son las condiciones de vida y esto afecta directamente a toda la población, principalmente a la de menores recursos. Médicos por habitantes Otro indicador que podemos tener en cuenta cuando habla- mos de eficiencia de los sistemas de salud es la cantidad de médicos por habitante que existen en un país. CUADRO Nº 12 Al respecto la Argentina tiene valores similares a los países desarrollados y hasta mas elevados que algunos de ellos. En el país hay un promedio de 3.1 médicos cada mil habitantes. La cifra es mayor que Estados Unidos que tiene 2.7, que Francia que tiene 3, que Canadá que tiene 2.2 y hasta que el Reino Unido que tiene 1.6. 3,1 3,0 2,8 2,3 1,6 1,3 1,1 0,0 0,5 1,0 1,5 2,0 2,5 3,0 3,5 Argentina Francia Estados Unidos Canadá Reino Unido Brasil Chile Médicos por cada 1000 habitantes EL GASTO Y LA EFICIENCIA DE LOS SISTEMAS DE SALUD EN LA ARGENTINA Y EN EL MUNDO
  25. 25. ECONOMÍA Y SALUD 29 Sin embargo, en general el sistema de salud de la Argenti- na no es mejor que el de los países nombrados en el párrafo anterior. Muchas son las cuestiones que influyen en este senti- do, tales como: el modelo de atención médica, la accesibilidad de la población a los servicios sanitarios, la cantidad de enfer- meras, las condiciones socio-económico-culturales, etc. En el volumen I del libro Economía y Salud mencionamos que uno de los problemas de nuestro país es la cantidad de enfermeros. Existen solamente 4.5 cada mil habitantes, mien- tras que en Canadá por ejemplo, país desarrollado en este sector, hay 98 enfermeros cada mil habitantes.
  26. 26. EL ÍNDICE DE DESARROLLO HUMANO EN LA ARGENTINA Y EL MUNDO Existen en el mundo muchos países. Algunos mas desarro- llados y otros menos. Algunos mas ricos y otros mas pobres. Algunos con mayor gasto público y otros con menos. Las dife- rencias que podemos encontrar son muchas y, en base a distin- tos indicadores, las Naciones Unidas ha elaborado un ranking mundial que integra su Informe de Desarrollo Humano, cuya primera edición data de 1990 y la última del año 2002. El conjun- to de los indicadores mencionados conforma el llamado Índice de Desarrollo Humano. El documento de las Naciones Unidas explica que el desa- rrollo humano es un proceso que permite aumentar las opcio- nes de la gente. Este aumento de posibilidades es alcanzado ampliando las capacidades humanas y sus funciones. En todos los niveles del desarrollo, las tres dimensiones esenciales para el desarrollo humano son que la población tenga una vida larga y sana, esté bien informada y tenga un estándar de vida decen- te. Cabe señalar que este no es un índice de riqueza por cuan- to, como veremos, no necesariamente la riqueza es “calidad de vida”. Si estas capacidades básicas no se alcanzan, muchas op- ciones no están simplemente disponibles y muchas oportunida- des siguen siendo inaccesibles. Pero la esencia del desarrollo humano va más lejos: significa acceder a una gama de oportu- nidades políticas, económicas y sociales para ser creativo y productivo y tener, de esta manera, respeto por uno mismo y un sentido de pertenencia a la comunidad. El concepto del desarrollo humano pone a la gente en el centro de todos los aspectos del proceso del desarrollo.
  27. 27. 32 El Índice de Desarrollo Humano toma en cuenta las tres dimensiones básicas con las que se identifica la noción de Desarrollo Humano: la longevidad, los conocimientos y un nivel de vida decente, los que se miden mediante los indicadores de esperanza de vida, alfabetización de adultos y matriculación combinada de los niveles primario, secundario y terciario y el ingreso per cápita. La esperanza de vida indica el número de años que un recién nacido viviría, teniendo en cuenta los patrones de morta- lidad prevalecientes al momento del nacimiento, siempre que se mantengan iguales a lo largo de su vida. El indicador de alfabetismo adulto se refiere a la instrucción que tienen las personas de 15 años o más, que les permite leer y escribir con entendimiento un párrafo corto referido a su vida diaria. Ello no implica solamente los años cursados, sino el aprendizaje y comprensión obtenidos en el proceso educativo. El porcentaje de población que posea la combinación de la inscripción a la escuela primaria, secundaria y terciaria es otro indicador que se tiene en cuenta. Se considera como educación primaria aquella cuya fun- ción principal es proporcionar los elementos básicos de la edu- cación. Como educación secundaria la que está basada en, por lo menos, cuatro años de instrucción posterior a la primaria y que provee instrucción general o especializada (escuela media, escuela secundaria, escuela vocacional o técnica). Por último se considera terciaria-universitaria aquella que tiene como con- dición mínima de admisión la conclusión del segundo nivel o la evidencia de tener un nivel equivalente de conocimiento. El ingreso per cápita se calcula a partir del producto bruto interno. Esto es la suma total de bienes y de servicios para uso final, producto de una economía, sin importar la asignación a las demandas domésticas y extranjeras. No incluye las deduc- ciones por la depreciación del capital físico o por el agotamien- to o la degradación de los recursos naturales. EL ÍNDICE DE DESARROLLO HUMANO EN LA ARGENTINA Y EL MUNDO
  28. 28. ECONOMÍA Y SALUD 33 Estos cuatro indicadores son los utilizados para determinar el Índice de Desarrollo Humano en 161 países y Hong Kong, como se observa en el Cuadro Nº 1. Para realizar un análisis más exhaustivo de un país pode- mos utilizar muchos otros indicadores. Las Naciones Unidas consideran más de setenta. Algunos de ellos son: Emisiones de dióxido de carbono (CO2): se relaciona con las emisiones de dióxido de carbono (originadas por el hombre) que provienen de la combustión de combustibles sólidos, líqui- dos y gaseosos. Consumo de cigarrillos por adulto: se obtiene dividiendo la suma de la producción y de las importaciones de cigarrillos menos las exportaciones por la población mayor a 15 años. Uso comercial de la energía: se relaciona con la fuente de energía comercial doméstica. Se calcula como la producción total más las importaciones y los cambios de stock, menos las exportaciones y los arcones de la marina internacional. Uso de métodos anticonceptivos: mide el porcentaje de mu- jeres casadas que a la edad de la maternidad (15-49 años) utilizan por sí o por sus maridos cualquier forma de anticoncepción, ya sea moderna o tradicional. Balance de la cuenta corriente: mide la diferencia entre (a) las exportaciones de bienes y servicios, así como la afluencia de transferencias no recompensadas pero exclusivas de la ayuda exterior y (b) las importaciones de bienes y servicios así como todas las transferencias recompensadas al resto del mundo. Deforestación: mide la tala permanente de árboles para uso agrícola y elaboración industrial. Relación de dependencia demográfica: es el cociente entre la población definida como dependiente –los menores de 15 años y los mayores de 65– y la población económicamente activa, es decir aquellas personas que tienen entre 15 y 65 años.
  29. 29. 34 Trabajadores desalentados: es el porcentaje de personas que quisieran trabajar y están disponibles para el trabajo, pero no lo están buscando activamente debido a la creencia de que no hay trabajo conveniente disponible, que no saben donde conseguirlo o que están desalentados ante el fracaso de sus anteriores gestiones. Profesionales de la salud: se refiere al número de médicos y otros graduados de cualquier facultad o escuela de la medici- na que actúan en cualquier campo de la salud (incluyendo práctica, enseñanza, administración e investigación). Crímenes relacionados con drogas: es el porcentaje de crí- menes relacionados con el cultivo, la extracción, la elaboración, la distribución, la importación o exportación y el uso de drogas narcóticas. Gasto en educación: es el porcentaje del gasto público total destinado al mantenimiento de las escuelas pre primarias, pri- marias, secundarias y universitarias; instituciones vocacionales y técnicas y a la administración general y servicios subsidiarios. Consumo de electricidad: se relaciona con la producción de calor y de las centrales eléctricas menos las pérdidas propias del uso y de la distribución. Inflación: mide la caída del poder adquisitivo reflejada en un aumento persistente en el nivel general de precios calculado, generalmente, por el índice de precios al por menor. Gasto militar: se refiere a todo el gasto relacionado con el reclutamiento y entrenamiento del personal militar así como también el destinado a la fabricación y compra de equipo mili- tar. La ayuda militar se incluye en los gastos del país donatario. Trabajadores profesionales y técnicos: es el porcentaje de científicos; arquitectos e ingenieros; oficiales aéreos y maríti- mos; médicos, dentistas, veterinarios; estadísticos, matemáti- cos y analistas de sistemas; economistas; contables; juristas; profesores; trabajadores de la religión; autores y periodistas; escultores, pintores, fotógrafos y artistas y creativos relaciona- EL ÍNDICE DE DESARROLLO HUMANO EN LA ARGENTINA Y EL MUNDO
  30. 30. ECONOMÍA Y SALUD 35 dos; compositores y artistas músicos; atletas y deportistas; y trabajadores profesionales, técnicos y relacionados no clasifi- cados, según la Clasificación Internacional Estándar de las Ocu- paciones (ISCO-1968). Áreas protegidas: está relacionado con las áreas, total o parcialmente protegidas, de por lo menos 1.000 hectáreas que se diseñan como parques nacionales, monumentos naturales, reservas de la naturaleza o santuarios de la fauna, protección de paisajes y paisajes marinos, o reservas científicas con acce- so público limitado. Turistas: mide la cantidad de personas que ingresan a un país, con excepción de quienes tienen allí su residencia, por un período que no exceda los 12 meses y siempre que el propósi- to principal de la visita sea distinto a ejercer una actividad re- munerada dentro del país visitado. Trabajadores familiares no remunerados: se refiere a los miembros de un hogar que realizan actividades domésticas o que no están dentro de las actividades del mercado, tales como las actividades agrícolas para consumo propio o las actividades empresarias, en las cuales los miembros del hogar trabajan sin recibir una contraprestación. Reciclaje de basura: se refiere a la reutilización de la basu- ra, con excepción del reciclaje realizado dentro de las plantas industriales y de la reutilización del material como combustible. La tasa de reciclaje es el cociente entre la cantidad reciclada y el total recogido. CUADRO Nº 1 170 173 187 190 $270 46 años 37% 147‰ 120 52 110 95 $930 73 años 85% 24‰ 11 13 1 9 $25.620 78 años 99% 5‰ 100 96 146 115 $1.550 69 años 68% 34‰ Albania 100Algeria 17Alemania Mort. infantil cada mil nacidos Índice de desarrollo humano País PBI Esperanza de vida Alfabetismo adulto Afganistán - 85
  31. 31. 36 26 1 1 3 $15.600 83 años 99% 4‰ 170 177 182 186 $270 45 años 40% 127‰ 38 40 69 65 $8.990 75 años 95% 16‰ 45 72 131 78 $6.900 71 años 77% 19‰ 43 52 58 75 $7.550 73 años 97% 18‰ 142 52 44 56 $490 73 años 98% 14‰ 21 5 1 9 $20.950 79 años 99% 5‰ 12 13 1 3 $25.430 78 años 99% 4‰ 145 72 61 65 $460 71 años 96% 16‰ 28 96 64 75 $13.990 69 años 96% 18‰ 42 52 101 36 $7.640 73 años 88% 8‰ 154 140 178 140 $370 59 años 41% 61‰ 39 25 49 56 $8.600 77 años 98% 14‰ 15 13 1 9 $24.650 78 años 99% 5‰ 75 47 80 105 $2.730 74 años 93% 28‰ 153 149 181 160 $380 54 años 40% 87‰ 140 134 169 137 $510 62 años 47% 59‰ 78 96 1 49 $2.620 69 años 99% 11‰ 117 134 106 137 $990 62 años 86% 59‰ 110 52 81 54 $1.210 73 años 93% 13‰ 71 186 130 133 $3.240 42 años 77% 58‰ Bolivia Bosnia y Herzegovina Botswana Bielorrusia Belgica Belice Benin Bhután Bahamas Bahrein Bangladesh Barbados Antartida Argentina Armenia Australia Arabia Saudita Austria Azerbayán 104 - 114 132 31 53 5 54 147 130 16 79 42 40 - 34 72 2 68 - 146 Andorra Angola Mort. infantil cada mil nacidos Índice de desarrollo humano País PBI Esperanza de vida Alfabetismo adulto 10 31 81 43 $26.286 76 años 92% 9‰ 103 72 44 56 $1.410 71 años 98% 14‰ 178 173 191 176 $240 46 años 24% 105‰ 101 145 110 153 $1.500 56 años 85% 77‰ 188 187 168 176 $120 41 años 48% 105‰ Burundi Brunei Bulgaria Burkina Burma 160 32 57 159 118 EL ÍNDICE DE DESARROLLO HUMANO EN LA ARGENTINA Y EL MUNDO
  32. 32. ECONOMÍA Y SALUD 37 108 96 139 121 $1.330 69 años 74% 39‰ 173 145 185 171 $260 56 años 37% 100‰ 135 166 133 153 $600 50 años 76% 77‰ 23 5 1 9 $20.140 79 años 99% 6‰ El Papa y el personal del Vaticano tienen uno de los más altos estándares de vida en el mundo. 83 72 89 92 $2.170 71 años 92% 23‰ 158 140 157 140 $350 59 años 60% 61‰ 137 159 124 163 $550 51 años 81% 89‰ 104 130 69 133 $1.390 63 años 95% 58‰ 40 40 52 36 $8.490 75 años 98% 8‰ 132 167 170 179 $670 48 años 47% 111‰ 64 31 66 52 $3.570 76 años 96% 12‰ 56 47 47 36 $4.530 74 años 98% 8‰ 97 31 59 32 $1.650 76 años 97% 7‰ 182 173 175 172 $210 46 años 43% 101‰ 55 40 64 47 $4.630 75 años 96% 10‰ 127 83 113 110 $780 70 años 84% 30‰ 32 13 56 32 $11.950 78 años 97% 7‰ 5 31 1 9 $32.050 75 años 99% 5‰ 126 181 150 178 $790 44 años 65% 109‰ 70 31 73 56 $3.260 76 años 94% 14‰ 106 83 92 105 $1.360 70 años 91% 28‰ Ciudad del Vaticano Costa de Marfil - 27 144 Corea del Norte Corea del Sur Croacia Cuba Chad Chile China Colombia Comoros Congo Costa Rica Chipre Dinamarca Camboya Camerum Canadá Cabo Verde Djibouti Dominica Ecuador 62 124 126 41 46 - 25 15 155 39 87 137 - 84 121 125 3 91 105 113 163 127 $1.380 67 años 55% 47‰ 88 83 128 110 $1.920 70 años 79% 30‰ 24 40 135 36 $17.870 75 años 76% 8‰ 183 154 162 139 $200 52 años 56% 60‰ 148 Emiratos Árabes Unidos 45 Eritrea El Salvador Egipto 105 95 Mort. infantil cada mil nacidos Índice de desarrollo humano País PBI Esperanza de vida Alfabetismo adulto
  33. 33. 38 61 52 1 36 $3.770 73 años 99% 8‰ 36 40 1 9 $10.000 75 años 99% 5‰ 27 9 54 13 $14.800 78 años 98% 5‰ 7 25 1 32 $31.910 77 años 99% 7‰ 67 83 1 47 $3.400 70 años 99% 10‰ 190 181 184 174 $100 44 años 38% 104‰ 81 96 82 75 $2.310 69 años 93% 18‰ 116 96 68 112 $1.050 69 años 95% 31‰ 14 25 1 3 $24.730 77 99% 4‰ 16 13 1 9 $24.170 78 años 99% 5‰ 69 151 143 158 $3.300 53 años 71% 84‰ 159 173 188 150 $330 46 años 37% 75‰ 134 52 1 62 $620 73 años 99% 15‰ 150 144 141 131 $400 57 años 72% 57‰ 66 64 61 54 $3.440 72 años 96% 13‰ 31 13 55 25 $12.110 78 años 97% 6‰ 94 126 144 124 $1.680 65 años 69% 40‰ 142 170 180 169 $490 47 años 41% 96‰ 186 177 183 186 $160 45 años 39% 127‰ 114 159 117 174 $1.170 51 años 83% 104‰ 128 130 42 131 $760 63 años 98% 57‰ 145 154 165 147 $460 52 años 50% 70‰ 13 13 1 9 $25.140 78 años 99% 5‰ 110 156 76 108 150 93 134 Estados Unidos Holanda Filipinas Guinea Guinea Bissau Guyana Haití 6 8 70 119 35 29 21 Eslovaquia Guinea Ecuatorial Estonia Etiopía Fiji Finlandia Gambia Georgia Guatemala Ghana Eslovenia Grecia Granada Francia Gabón España 67 23 - 13 109 149 10 44 158 Mort. infantil cada mil nacidos Índice de desarrollo humano País PBI Esperanza de vida Alfabetismo adulto 128 119 137 115 $760 66 años 75% 34‰ 54 72 1 36 $4.640 71 años 99% 8‰ 147 130 160 149 $440 63 años 57% 71‰ 135 119 103 126 107 36 Honduras Hungría India 115 EL ÍNDICE DE DESARROLLO HUMANO EN LA ARGENTINA Y EL MUNDO
  34. 34. ECONOMÍA Y SALUD 39 135 119 103 126 $600 66 años 87% 42‰ 92 96 132 98 $1.810 69 años 77% 26‰ 119 140 161 172 $950 59 años 56% 101‰ 20 31 1 25 $21.470 76 años 99% 6‰ 8 5 1 1 $29.540 79 años 99% 3‰ 51 96 87 72 $5.000 69 años 92% 17‰ 130 72 154 87 $750 71 años 62% 21‰ 25 5 61 5 $16.310 79 años 96% 6‰ 22 13 44 9 $20.170 78 años 98% 5‰ 79 40 104 80 $2.430 75 años 87% 20‰ 6 2 1 3 $32.030 81 años 99% 4‰ 98 83 97 98 $1.630 70 años 90% 26‰ 109 129 1 89 $1.250 64 99% 22‰ 156 159 119 152 $360 51 años 82% 76‰ 166 113 57 98 $300 67 años 97% 26‰ 121 136 49 130 $910 61 años 98% 56‰ 19 31 118 49 $22.110 76 años 83% 11‰ 167 151 167 167 $290 53 años 49% 93‰ 137 167 116 166 $550 48 años 83% 92‰ 79 83 7 56 $2.430 70 99% 14‰ 62 52 105 98 $3.700 73 años 86% 26‰ 159 170 164 180 $330 47 años 54% 113‰ 49 83 126 89 $5.220 70 años 80% 22‰ 2 5 1 9 $40.000 79 años 99% 5‰ Islas Palau Islas Solomon Liechtenstein Líbano Lesotho Liberia Libia Kuwait Kirguizstán Laos Letonia Jordán Kasakistán Kenia Kiribati Italia Jamaica Japón Irán Iraq Irlanda Israel Islandia Indonesia - - - 65 120 - 59 43 92 131 50 123 - 78 9 88 75 - 20 7 102 90 18 22 76 64 1 43 $2.640 72 99% 9‰ 1 25 1 9 $42.930 77 años 99% 5‰ Lituania Luxemburgo 47 12 Mort. infantil cada mil nacidos Índice de desarrollo humano País PBI Esperanza de vida Alfabetismo adulto
  35. 35. 40 95 52 73 65 $1.660 73 94% 16‰ 176 154 149 164 $250 52 años 67% 90‰ 68 64 102 36 $3.390 72 años 88% 8‰ 185 189 156 189 $180 40 años 60% 132‰ 111 119 60 108 $1.200 66 años 96% 29‰ 178 159 178 183 $240 51 años 41% 120‰ 37 13 86 9 $9.210 78 años 92% 5‰ 87 119 94 125 $1.950 66 años 91% 41‰ 112 113 166 129 $1.190 67 años 49% 48‰ 151 159 176 161 $390 51 años 42% 88‰ 65 72 112 78 $3.540 71 años 85% 19‰ 57 64 92 108 $4.440 72 años 91% 29‰ 91 108 98 103 $1.830 68 años 89% 27‰ 148 113 1 72 $410 67 99% 17‰ 35 5 1 25 $11.000 79 años 99% 6‰ 151 130 1 133 $390 63 años 99% 58‰ 180 189 174 188 $220 40 años 44% 131‰ 90 177 120 143 $1.890 45 años 82% 63‰ 44 136 1 49 $7.270 61 años 99% 11‰ 180 143 177 150 $220 58 años 42% 75‰ 148 108 145 116 $410 68 años 69% 34‰ 184 177 192 182 $190 45 años 16% 116‰ 173 154 152 157 $260 52 64% 83‰ 4 13 1 3 $33.470 78 años 99% 4‰ 28 25 1 9 $13.990 77 años 99% 5‰ Nueva Zelanda Nicaragua Niger Nigeria Noruega Namibia Nauru Nepal Mónaco Mongolia Marruecos Mozambique Mauritius México Micronesia Moldova Mali Malta Mariscal Islandia Mauritania Madagascar Malawi Malasia Maldives Macedonia 19 106 161 136 1 111 - 129 - 116 112 157 63 51 - 98 153 30 - 139 135 151 56 77 60 Mort. infantil cada mil nacidos Índice de desarrollo humano País PBI Esperanza de vida Alfabetismo adulto EL ÍNDICE DE DESARROLLO HUMANO EN LA ARGENTINA Y EL MUNDO
  36. 36. ECONOMÍA Y SALUD 41 144 138 173 164 $470 60 años 46% 90‰ 73 47 88 80 $3.080 75 años 92% 20‰ 125 145 152 133 $810 56 años 64% 58‰ 99 83 78 95 $1.560 70 años 93% 24‰ 84 96 96 121 $2.130 69 años 90% 39‰ 59 52 1 43 $4.070 73 años 99% 9‰ 34 31 85 25 $11.030 76 años 92% 6‰ 33 96 123 65 $11.570 69 años 81% 16‰ 18 13 1 25 $23.590 78 años 99% 6‰ 167 181 171 169 $290 44 años 47% 96‰ 50 40 1 9 $5.020 76 años 99% 5‰ 189 159 155 159 $110 51 años 61% 85‰ 88 113 115 121 $1.920 67 años 84% 39‰ 102 83 48 80 $1.470 70 años 98% 20‰ 82 119 1 65 $2.250 66 años 99% 16‰ 176 189 148 185 $250 40 años 67% 123‰ 115 96 125 92 $1.070 69 años 80% 23‰ 41 2 1 25 $7.830 81 años 99% 6‰ 76 52 120 80 $2.640 73 años 82% 20‰ 170 126 136 127 $270 65 75% 47‰ 141 151 185 145 $500 53 años 37% 67‰ 46 64 114 43 $6.500 72 años 84% 9‰ 187 192 189 191 $130 38 años 36% 168‰ 17 25 84 1 $24.150 77 años 92% 3‰ 118 72 138 98 $970 71 años 13800% 26‰ 124 64 90 62 $820 72 92% 15‰ 47 72 95 80 $6.330 71 años 90% 20‰ 28 48 86 154 PBI Esperanza de vida Alfabetism o adulto Mort. infantil cada m il nacidos Reino Unido Rusia Rw anda St. Kitts & Nevis Siria Sam oa San Marino San Vicente y Las Granadinas Sri Lanka Singapur Santo Tom é y Príncipe Senegal Seychelles Sierra Leone Portugal Qatar Rum ania Republica Dom inicana República Centroafricana República Dem ocrática del Congo República Checa Pappua Nueva Guinea Paraguay Perú Polonia País Pakistán Panam á 14 81 26 - 145 - 162 - 97 58 96 - - 55 152 122 80 73 38 Índice de desarrollo hum ano 127 52 142 33
  37. 37. 42 60 64 120 65 $3.820 72 años 82% 16‰ 72 149 107 142 $3.170 54 85% 62‰ 159 145 158 145 $330 56 años 58% 37‰ 9 4 1 3 $26.750 80 años 99% 4‰ 3 5 1 9 $38.380 79 años 99% 5‰ 95 83 72 103 $1.660 70 años 94% 27‰ 107 170 127 144 $1.350 47 años 80% 64‰ 86 83 67 105 $2.010 70 años 96% 28‰ 30 31 73 32 $13.450 76 años 94% 7‰ 169 113 1 80 $280 67 años 99% 20‰ 173 159 134 168 $260 51 años 76% 95‰ 165 154 159 153 $310 52 años 57% 77‰ 93 72 42 87 $1.730 71 años 98% 21‰ 53 47 76 65 $4.750 74 años 94% 16‰ 85 83 142 95 $2.090 70 años 71% 27‰ 132 119 49 114 $670 65 años 98% 33‰ 74 83 109 118 $2.900 70 años 85% 36‰ 159 119 69 92 $330 66 años 95% 23‰ 123 108 1 56 $840 68 años 99% 14‰ 164 184 147 161 $320 43 años 67% 88‰ 48 47 52 62 $6.220 74 años 98% 15‰ 131 96 99 89 $720 69 años 8900% 22‰ 113 126 151 18 $1.180 65 años 64% 36‰ 63 52 83 80 $3.680 73 años 93% 20‰ 154 108 77 120 $370 68 93% 37‰ 156 138 172 156 $360 60 años 46% 79‰ 122 64 78 52 $900 72 años 93% 12‰ PBI Esperanza de vida Alfabetism o adulto Mort. infantil cada m il nacidos Índice de desarrollo hum ano Venezuela Vietnam Togo Yem en Yugoslavia (Serbia y Montenegro) Uruguay Uzbekistán Vanuatu Tanzania Uganda Ucrania Túnez Tuvalu Tailandia Turquía Turkm enistán Sudán Surinam e Sw azilandia Suecia Tonga Trinidad y Tobago Taiw an Tajikistán St. Lucía País Sudáfrica 133 - 61 101 37 99 - 141 128 - - - 103 74 49 89 82 83 140 66 138 64 113 4 11 94 - Suiza EL ÍNDICE DE DESARROLLO HUMANO EN LA ARGENTINA Y EL MUNDO
  38. 38. ECONOMÍA Y SALUD 43 Según el análisis realizado por las Naciones Unidas la es- tructura del desarrollo humano en el mundo ha cambiado en el curso de los últimos 30 años. Si dividimos al desarrollo humano en tres estratos –alto, medio y bajo–, en 1975 predominaban los útimos dos con un número de personas, en cada estrato, de 650 millones, 1.600 millones y 1.100 millones, respectivamente. En 1999 la situación se había modificado. Las estructuras que predominaban eran la alta y la media. Estas incluían 900 millones y 3.500 millones de personas respectivamente. En el estrato con desarrollo humano más bajo había 500 millones de personas. La Argentina también ha participado de estos cambios cam- bios. Pero si bien es el primer país latinoamericano que apare- ce en dicho ranking, si lo comparamos con la situación de 1975 se ha producido un retroceso relativo. Pero esta tendencia ne- gativa se proyecta desde mucho tiempo atrás, si consideramos que la Argentina era a principios del siglo XX uno de los diez países mas desarrollados del mundo. Distribución de la riqueza Existen muchas diferencias en el mundo y una de las mas irritantes es la forma en que estan distribuidas las riquezas. Según las Naciones Unidas en 1993 el 1% de la gente más rica en el mundo recibía tantos ingresos como el 57% más pobre. Los países escandinavos son los más equitativos en cuanto a la distribución de sus ingresos y simultaneamente, junto a Canadá, son de los mejores en calidad de vida. 159 187 129 181 $330 41 años 78% 114‰ 139 184 100 147 $530 43 años 89% 70‰ País PBI Esperanza de vida Alfabetismo adulto Mort. infantil cada mil nacidos Índice de desarrollo humano Zambia Zimbabwe 143 117
  39. 39. 44 En Latinoamérica la situación dista bastante de asemejarse a estos países. Brasil, por ejemplo, es uno de los peores países en cuanto a la distribución de la riqueza: el 10% de la población más rica posee el 50% de los ingresos y, a su vez, el 50% más pobre sólo el 10%. Por otro lado, el 80% de las tierras agrícolas son posesión de sólo el 10% de los hacendados. Otro ejemplo que podemos tomar es el de México. Aquí también la riqueza está mal distribuida y casi no hay movilidad social. Hay unos pocos billonarios y un 13% de la población vive en situación de extrema pobreza. Los aborígenes rurales son, probablemente, los que más desventajas tienen en este sentido. En la útima década la pobreza forzó a esta gente a mudarse a las ciudades para trabajar en fábricas donde las condiciones de trabajo son muy deficientes. En la Argentina la situación es diferente a la de los países escandinavos, pero no lo es tanto al compararla con los otros países sudamericanos. Para analizar la situación vamos a categorizar a la pobla- ción en deciles, considerando para la distribución del ingreso por hogares que el decil 1 es el de menores ingresos y el decil 10 el de mayores. Según la Encuesta Permanente de Hogares de mayo de 2003 los hogares incluídos en el decil 1 reciben el 1.6% de los ingresos, en el decil 2 el 2.6%, en el decil 3 el 3.7% , en el 4 el 4.8% y en el 5 el 6%. El 7.3% de los ingresos se encuentra en el decil 6 y el 9.3% en el decil 7. El 12.2% de los ingresos corresponde al decil 8, el 17% está en el decil 9 y el 35.6% se encuentra en el decil 10. Esto significa que el 10% de las personas más ricas gana, en promedio, 24 veces más que el 10% más pobre. Según el INDEC un hogar para no ser considerado pobre debe percibir, por lo menos, un ingreso mensual de $701.80 si está integrado por un matrimonio y dos hijos o $763.16 si los hijos son tres. EL ÍNDICE DE DESARROLLO HUMANO EN LA ARGENTINA Y EL MUNDO
  40. 40. ECONOMÍA Y SALUD 45 CUADRO Nº 2 Fuente: Elaboración propia en base a la Encuesta Permanente de Hogares, INDEC. Mayo de 2003 En la Argentina el 40% de los hogares tiene un ingreso de hasta $500. En el 20% de hogares ingresan mensualmente entre $501 y $750. Otro 20% tiene un ingreso entre $751 y $1250. Otro 10% de los hogares posee un ingreso de $1251 a $1900 y el último 10% tiene un ingreso entre $1901 y $23.900. Este es uno de los motivos por los cuales la Argentina se encuentra en la posición número 34 del ranking mundial. Los sistemas de salud Si analizamos el sector salud, Noruega le destina el 7.4% del PBI, mientras que la Argentina gasta el 4.9%. Australia y Canadá destinan a este mismo sector el 5.9% y 6.3% del PBI, respectivamente. Según el World Desk Reference del Financial Times, los hospitales públicos argentinos son considerados como institu- Distribución del Ingreso Decil 5 6% Decil 9 17% Decil 4 4,8% Decil 3 3,7% Decil 2 2,6% Decil 1 1,6% Decil 6 7,3% Decil 7 9,3% Decil 8 12,2% Decil 10 35,6%
  41. 41. 46 ciones que sufren de bajo financiamiento, los médicos y enfer- meros tienen sueldos bajos y hay largas filas de espera para los pacientes. Con respecto a Noruega se afirma que es el tercero en brindar la mejor calidad en salud en el mundo. La mortalidad infantil es una de las más bajas y la expectativa de vida es una de las más altas. A pesar de las falencias del sistema de salud argentino, se encuentra en mejor situación que los de Brasil y México. El sistema de salud brasilero tiene ciertas deficiencias importan- tes. Una de ellas es la falta de financiamiento. Alrededor del 20% de los hospitales son gestionados por el Estado, pero necesitan modernizarse. En Brasil, sólo el 15% de los recursos se destinan a la salud de los niños y a programas de vacuna- ción. A pesar de todo en las últimas décadas hubo ciertas mejoras. La mortalidad infantil decreció y la población con ac- ceso al agua potable ascendió del 74% en 1992 al 79% en 1998. En cuanto a México su sistema de salud es básico y tiene pocos recursos financieros, en tanto que la población de mayor poder adquisitivo viaja a atenderse a Estados Unidos. El ranking latinoamericano es encabezado por el sistema de salud chileno. Los hospitales públicos chilenos atienden al 80% de la población, encontrándose principalmente en las áreas urbanas. Desde 1980 a la fecha la tasa de mortalidad infantil se ha reducido a un tercio de lo que era. Chile es el país que ha tenido el mejor desempeño económico en la región en los últi- mos 20 años. No es una sorpresa que tenga los mejores indicadores de salud de su población. Sistema educativo Mientras en Noruega el gasto en educación es el 7.4% del PBI, en la Argentina a este sector se le destina el 3.5% del PBI. En Noruega el 97% de la población ha terminado los estudios secundarios, mientras que el 62% tiene título terciario. EL ÍNDICE DE DESARROLLO HUMANO EN LA ARGENTINA Y EL MUNDO
  42. 42. ECONOMÍA Y SALUD 47 En el segundo lugar del ranking se encuentra Australia. En este país el 89% de la población tiene educación secundaria y el 80% terciaria. También en este sector tenemos grandes diferencias con respecto a los países desarrollados. Podríamos intentar justifi- car la situación por el número de habitantes que hay en dichos países. Noruega tiene una población de 4.5 millones de habi- tantes y Australia 18.9 millones, mientras que en la Argentina viven 37 millones de personas. Ahora bien, si comparamos a nuestro país con otro que tenga una población relativamente parecida podríamos tomar como referencia a Canadá, cuya cantidad de habitantes es de 31.1 millones. En Canadá, el 91% de la población cuenta con estudios secundarios y el 88% con terciarios. La diferencia con nuestro país es abismal. Creemos que uno de los motivos por los que nuestro país tiene pocos profesionales en comparación con dichos países es porque está dentro de un círculo vicioso. En la Argentina, a lo largo de los últimos años, el índice de desocupación ha llegado a tasas impensables. Muchas perso- nas perdieron su empleo, muchos de ellos jefes de familia, lo que produce el denominado trabajador adicional –es aquel miembro de la familia del desocupado que pretende ingresar al mercado de trabajo para compensar la disminución de los ingresos familiares– haciendo que la tasa de desempleo sea aun mayor. El desempleo trae como consecuencia la pérdida de ingre- sos, llevando a las familias a una situación de pobreza y esta última, a que todos los miembros (o la mayoría de ellos) nece- siten del máximo tiempo posible para buscar alguna changa, algún empleo o limosna para poder tener algo de dinero y así, poder alimentarse. Todo esto lleva a que los que los chicos que
  43. 43. 48 estaban en la escuela la abandonen, ya sea por que no tienen el dinero suficiente para comprar los útiles escolares o por que necesitan ayudar a su familia. El circulo vicioso no termina aquí. Las personas que por necesidad abandonan el colegio tendrán un nivel educativo bajo, po lo que les costará más insertarse en el mercado laboral. Si llegaran a lograrlo, probablemente realicen tareas poco califica- das que no son bien remuneradas, volviendo a reiniciar el cír- culo vicioso. Ahora bien, al comparar a la Argentina con los países se- leccionados de América Latina encontramos algo que resulta un poco paradójico. Tanto Brasil como México y Chile tienen un gasto en edu- cación más alto que la Argentina. El de Brasil es del 5.1% del PBI, el de México del 4.9% del PBI y el de Chile del 3.6% Lo que llama la atención es que, si bien nuestro país gasta menos en educación que los nombrados, ninguno de ellos lo supera en porcentaje de población que ha realizado estudios secundarios y terciarios. En conclusión, si bien la Argentina destina menos dinero a este sector en comparación con estos países, los resultados a nivel educativo son mejores y por lo tanto nuestro país estaría mejor posicionado que los mismos. Desempleo El desempleo también es uno de los indicadores que influ- ye en la posición de nuestro país en el ranking. Según el Informe, los países que encabezan la lista tienen en su mayoría un desempleo de tipo friccional. Se llama de esta manera al desempleo de corto plazo, que se produce durante el período de tiempo en que una persona deja o pierde su empleo y espera encontrar otro nuevo. No todos los oferentes EL ÍNDICE DE DESARROLLO HUMANO EN LA ARGENTINA Y EL MUNDO
  44. 44. ECONOMÍA Y SALUD 49 han encontrado un empleo; ni todos los empresarios han cu- bierto sus vacantes. Noruega tiene una tasa de desempleo del 3%, mientras que Australia alcanza el 8%. Canadá y Suecia tienen la misma tasa, el 6%. El 12% de la población de Bélgica está desocupa- da, mientras que es sólo del 4% en Estados Unidos. Islandia y Holanda tienen una tasa de desocupación del 3%, mientras que en Japón la misma es del 5%. Por último mencio- naremos a Finlandia, cuyo índice de desempleo es del 10%. Como ya dijimos, la Argentina, tiene una tasa de desem- pleo del 15.6%. La diferencia más pequeña la encontramos comparando a nuestro país con Bélgica, la misma es 3.6 pun- tos. Como este país tiene una población casi cuatro veces más pequeña que la Argentina, la gente afectada por el desempleo es mucho menor. Con respecto a los países con menor desocupación, la dife- rencia entre éstos y nuestro país es mucho mayor, llegando a mas de 12 puntos. La tasa de desocupación es un indicador muy importante dentro del índice de desarrollo. El desempleo es un problema que afecta, profundamente, tanto a las personas directamente involucradas como a su círculo familiar. Turismo Otro de los indicadores que, en comparación con los países líderes del ranking, no nos favorece es la cantidad de turistas que entran al país por año. Como sabemos, el turismo implica un importante ingreso de dinero, por lo que es muy conveniente un flujo turístico elevado. La Argentina tiene muchísimas atracciones turísticas tanto a nivel natural como histórico, pero no son aprovechadas ni adecuadamente organizadas como ocurre en los países desa- rrollados.
  45. 45. 50 La cantidad de turistas que ingresan a estos países es muy alta. Por ejemplo, en Noruega por cada habitante hay un turista por año. En Australia hay un turista cada 3.9 habitantes. Cana- dá y Suecia reciben un turista por cada 1.5 y 3.4 habitantes, respectivamente. Bélgica tiene un visitante por cada 1.6 habitanes y Estados Unidos por cada 5.5. Islandia tiene más turistas por año que habitantes. Por cada uno de éstos hay 1.1 visitantes. Por últi- mo, Holanda y Finlandia reciben a un turista por cada 1.5 y 1.9 habitantes, respectivamente. La Argentina recibe a tres millones de turistas por año, lo que significa que hay un turista por cada 12 habitantes. Otra vez la diferencia con respecto a los países desarrolla- dos es muy grande. Consideramos que si bien, en los últimos años, el turismo ha sido una parte importante en las agendas gubernamentales, debería incentivarse aún más. Los vuelos de cabotaje son muy caros y, a su vez, las conexiones entre las provincias son inadecuadas tanto para el turismo como para los viajes de negocios. Por otro lado, los lugares turísticos más atractivos son inalcanzables para muchos argentinos y, después de la deva- luación del peso, comenzaron a practicarse políticas discriminativas con los turistas extranjeros. Es decir, las tarifas en muchos lugares son en pesos para los argentinos y en dólares para el resto de los turistas. Creemos que esto no sólo es poco ético sino que también ahuyenta, de cierto modo, al turismo extranjero. En comparación con los países latinoamercanos con los que estuvimos confrontando a nuestro país, sólo Brasil tiene menos turismo en relación a sus habitantes: recibe por año un visitante por cada 32 brasileros. Consideramos que en este caso, se debe tener en cuenta la gran extensión y población del país, por lo que es difícil alcanzar los porcentajes turísticos que encontramos en los otros países. EL ÍNDICE DE DESARROLLO HUMANO EN LA ARGENTINA Y EL MUNDO
  46. 46. ECONOMÍA Y SALUD 51 Con respecto a Chile y a México reciben un mayor flujo turístico que nuestro país. El primero tiene un turista por cada 9.4 habitantes y el segundo por cada 4.8. En conclusión, a nuestro país le hace falta mejorar muchos aspectos para convertirse en un país desarrollado. Evidente- mente, en la Argentina, la gente no es el centro de todos los aspectos del proceso de desarrollo, como el concepto de desa- rrollo humano lo requiere y si esto no se cambia, jamás podre- mos acercarnos al tope del ranking mundial.
  47. 47. EL MERCADO DE TRABAJO. POBREZA E INDIGENCIA LIC. VIRGINIA AZCOITIA “Si el trabajo es salud, hoy hay epidemia” graffiti de la Ciudad de Buenos Aires. En los últimos años, la población argentina ha padecido un importante aumento de la tasa de desocupación. En octubre de 1980, la Argentina tenía una tasa de desocupación del 2.5%. En mayo de 2002, la misma alcanzaba los 21.5 puntos. O sea que en poco más de dos décadas la tasa de desocupación creció casi nueve veces, pasando a ser record en dicho período. En la última Encuesta Permanente de Hogares (EPH), reali- zada en mayo de 2003, se verifica un descenso de esta tasa. Actualmente, el índice de desocupación es del 15.6%, siendo la registrada en octubre de 2002 del 17.9% CUADRO Nº 1 Fuente: Encuesta Permanente de Hogares, INDEC Evolución del Índice de Desocupación 2,5 4,2 6,0 5,5 5,2 10,7 12,2 18,4 7,0 6,9 15,6 17,8 21,5 18,3 16,4 14,7 15,4 13,8 14,5 12,4 13,213,7 16,1 17,3 17,1 2,6 5,3 4,6 3,9 4,7 4,4 6,3 5,9 5,9 6,0 5,7 6,5 6,1 8,1 7,1 8,6 6,3 6,9 6,0 9,9 9,3 16,6 0,0 5,0 10,0 15,0 20,0 25,0 May.80 Oct.80 May.81 Oct.81 May.82 Oct.82 May.83 Oct.83 May.84 Oct.84 May.85 Oct.85 May.86 Oct.86 May.87 Oct.87 May.88 Oct.88 May.89 Oct.89 May.90 Oct.90 May.91 Oct.91 May.92 Oct.92 May.93 Oct.93 May.94 Oct.94 May.95 Oct.95 May.96 Oct.96 May.97 Oct.97 May.98 Oct.98 May.99 Oct.99 May.00 Oct.00 May.01 Oct.01 May.02 Oct.02 May.03
  48. 48. 54 En la última EPH se observa que la tasa de actividad es del 42.8%, lo que significa que, de toda la población argentina, sólo este porcentaje pertenece a la Población Económicamente Activa. Ésta última está integrada por “...las personas que tienen una ocupación o que sin tenerla la están buscando activamen- te. Está compuesta por la población ocupada más la población desocupada”1 . El INDEC define como población ocupada al “...conjunto de personas que tiene por lo menos una ocupación, es decir que en la semana de referencia ha trabajado como mínimo una hora en forma remunerada, o 15 horas sin remuneración (en una actividad económica). El criterio de una hora trabajada, además de preservar la comparabilidad con otros países, per- mite captar las múltiples ocupaciones informales y/o de baja intensidad que realiza la población. Para poder discriminar den- tro del nivel de empleo qué parte corresponde al empleo de baja intensidad, pueden restarse del empleo total aquellos que trabajan menos de cierta cantidad de horas (por ejemplo los subocupados). La información recogida permite realizar distin- tos recortes según la necesidad de información de que se trate, así como caracterizar ese tipo de empleos”2 . Como dijimos anteriormente la tasa de desocupación es del 15.6%. Ésta se calcula obteniendo el cociente entre la pobla- ción desocupada y la población económicamente activa. La Encuesta Permanente de Hogares define como pobla- ción desocupada a las personas que “...no teniendo ocupación, están buscando activamente trabajo. Corresponde a desocupa- ción abierta. Este concepto no incluye otras formas de precarie- dad laboral tales como personas que realizan trabajos transito- rios mientras buscan activamente una ocupación, aquellas que trabajan jornadas involuntariamente por debajo de lo normal, 1 Definiciones Básicas, INDEC-EPH. Mayo de 2003. 2 Idem anterior. EL MERCADO DE TRABAJO. POBREZA E INDIGENCIA
  49. 49. ECONOMÍA Y SALUD 55 los desocupados que han suspendido la búsqueda por falta de oportunidades visibles de empleo, los ocupados en puestos por debajo de la remuneración mínima o en puestos por debajo de su calificación, etc. Estas modalidades son también relevadas por la EPH, como indicadores separados”3 . Dentro de la clasificación de ocupados debemos diferenciar a los subocupados visibles. Éstos, según la propia definición del INDEC, son “los ocupados que trabajan menos de 35 horas semanales por causas involuntarias y están dispuestos a traba- jar más horas. Comprende a todos los ocupados en empleos de tiempo reducido (incluye, entre otros, a agentes de la Admi- nistración Pública Provincial o Municipal cuyo horario de trabajo ha sido disminuido) y están dispuestos a trabajar más horas”4 . A su vez, podemos dividir a los subocupados en deman- dantes y no demandantes. Los primeros son aquellos que es- tán subocupados “...(por causas involuntarias y dispuestos a trabajar más horas) que además buscan activamente otra ocu- pación”. Por otro lado, los subocupados no demantes pertenecen a aquella “...población subocupada (por causas involuntarias y dispuestos a trabajar más horas) que no está en la búsqueda activa de otra ocupación”5 . De los 31 aglomerados donde se realiza la EPH el que tiene la tasa de desocupación más alta es Mar del Plata. La misma es de 21.9%. Por otro lado, el aglomerado con menos desocupación es Río Gallegos con una tasa de 2.7%. La diferencia que encontramos entre estos dos aglomera- dos es muy alta: 19.2 puntos. Aquí se repite algo que sucede frecuentemente en la Argentina: la existencia de grandes dife- rencias entre las distintas regiones o jurisdicciones. 3 Idem anterior. 4 Idem anterior. 5 Idem anterior.
  50. 50. 56 CUADRO N° 2 Buenos Aires Bahia Blanca - Cerri 40,2 34,4 14,6 8,7 4 Gran La Plata 42,9 37,4 12,9 9,9 7,1 Mar del Plara - Batán 46,2 36 21,9 13,2 5,3 Catamarca Gran Catamarca 41,6 34,9 16,2 20,2 7,5 Córdoba Gran Córdoba 40,8 34,1 16,5 10,2 5,6 Río Cuarto 40,8 36,2 11,2 11,8 4,6 Corrientes Corrientes 37,2 32,1 13,7 14,5 3,1 Chaco Gran Resistencia 34 31 8,6 10,9 9,5 Chubut Comodoro Rivadavia - Rada Tilly 41,2 36,6 11,2 7,6 2,5 Entre Rios Concordia 36,7 31,2 14,9 14,5 9,2 Gran Paraná 39 33,7 13,6 7,2 10,3 Formosa Formosa 32,8 30,2 8 6,4 6,5 Jujuy Jujuy - Palpalá 40,6 32,3 20,5 16,5 4,1 La Pampa Santa Rosa - Toay 43,9 38,4 12,7 7,9 2,7 La Rioja La Rioja 40,2 34,6 13,9 11 8,1 Mendoza Gran Mendoza 38,1 34,5 9,3 12,3 7,1 Misiones Posadas 33,4 30,9 7,6 17,7 5,3 Neuquén Neuquén - Plottier 42,4 36,9 13,1 9,8 3,3 Salta Salta 38,6 32,4 16,1 12,7 9,3 San Juan Gran San Juan 39,1 33,8 13,6 18,3 3,9 San Luis San Luis - El Chorrillo 38,4 32,4 15,6 12,7 6 Santa Cruz Río Gallegos 38,5 37,5 2,7 3 1,6 Santa Fe Gran Rosario 43,3 35,6 17,9 9,1 6,5 Gran Santa Fe - - - - - Sgo. Del Estero Sgo. Del Estero 36,7 32 12,9 7 2,9 Tierra del Fuego Ushuaia - Río Grande 40,8 35,5 13,1 12,4 6,3 Tucumán Gran Tucumán - Tafí Viejo 35 30,8 12,1 16,1 4,9 39,8 34 14,5 11,6 5,9 Gran Buenos Aires 45,5 38,1 16,4 14,8 5 Ciudad de Buenos Aires 51,2 45,3 11,4 9,9 3,3 Paridos del Conurbano 43,5 35,5 18,4 16,9 5,7 42,9 36,2 15,6 13,5 5,4 Bs. As. - Santa Fe San Nicolás - Villa Constitución 39 31,8 18,6 10,3 6,5 Chubut Rawson - Trelew 44,1 36,8 16,6 13,1 4,4 Río Negro - Bs. As. Viedma - Carmen de Patagones 44,1 37,7 14,5 10,5 6,6 39,9 34,1 14,6 11,6 5,9 42,8 36,2 15,6 13,4 5,4 Río Negro Alto Valle de Río Negro 38,9 36 7,4 /// /// Subocupación no demandante Provincia Aglomerado urbano Acti- vidad Em- pleo Dominio urbano - rural Tasas de actividad, empleo, desocupación y subocupación demandante y no demandante. Mayo de 2003. Total 27 aglomerados urbanos (sin GBA) Total 28 aglomerados urbanos Total 30 aglomerados urbanos (sin GBA) Total 31 aglomerados urbanos Desocu- pación Subocupación demandante En la Ciudad de Buenos Aires la tasa de desocupación asciende a 11.4 puntos. Cabe señalar que la misma tuvo en un año un descenso de 4.9 puntos. EL MERCADO DE TRABAJO. POBREZA E INDIGENCIA
  51. 51. ECONOMÍA Y SALUD 57 Buenos Aires Bahia Blanca - Cerri 14,6 22,3 Gran La Plata 12,9 22,1 Mar del Plara - Batán 21,9 24,6 Catamarca Gran Catamarca 16,2 25,5 Córdoba Gran Córdoba 16,5 25,3 Río Cuarto 11,2 12,5 Corrientes Corrientes 13,7 23,1 Chaco Gran Resistencia 8,6 14,9 Chubut Comodoro Rivadavia - Rada Tilly 11,2 18 Entre Rios Concordia 14,9 20,4 Gran Paraná 13,6 20,4 Formosa Formosa 8 14,3 Jujuy Jujuy - Palpalá 20,5 21,1 La Pampa Santa Rosa - Toay 12,7 21,4 La Rioja La Rioja 13,9 17,9 Mendoza Gran Mendoza 9,3 12,7 Misiones Posadas 7,6 13,8 Neuquén Neuquén - Plottier 13,1 20,9 Salta Salta 16,1 20,9 San Juan Gran San Juan 13,6 17 San Luis San Luis - El Chorrillo 15,6 15,9 Santa Cruz Río Gallegos 2,7 3,5 Santa Fe Gran Rosario 17,9 24,3 Gran Santa Fe - 23,4 Sgo. Del Estero Sgo. Del Estero 12,9 16,5 Tierra del Fuego Ushuaia - Río Grande 13,1 16,5 Tucumán Gran Tucumán - Tafí Viejo 12,1 23 14,5 20,9 Gran Buenos Aires 16,4 22 Ciudad de Buenos Aires 11,4 16,3 Paridos del Conurbano 18,4 24,2 15,6 21,5 Bs. As. - Santa Fe San Nicolás - Villa Constitución 18,6 - Chubut Rawson - Trelew 16,6 - Río Negro - Bs. As. Viedma - Carmen de Patagones 14,5 - Total 28 aglomerados urbanos Total 27 aglomerados urbanos (sin GBA) Desocupación Aglomerado urbanoProvincia Estimaciones de la tasa de desocupación abierta. Mayo de 2003 Mayo de 2002 CUADRO Nº 3
  52. 52. 58 Si comparamos la tasa de desocupación del año 2002 con la del 2003 vemos que todos los aglomerados han experimen- tado una reducción en la misma. Analicemos a continuación qué ocurre con las personas beneficiarias del Plan Jefas y Jefes de Hogar, cuyo objetivo principal es otorgar subsidios en dinero a todas aquellas perso- nas que acrediten pobreza y cumplan con ciertos requisitos. Cuando se calcula la tasa general de desempleo, estas personas son consideradas ocupadas. Es por esto que la En- cuesta Permanente de Hogares realiza dos hipótesis ubicándo- las en el grupo de los desocupados, según estén buscando o no empleo. Obtenemos así nuevos porcentajes. Por supuesto que es- tos son más elevados que la tasa general de desempleo. Entonces... ¿Por qué la tasa de desocupación es del 15.6% y no del 19.7%, que incluye como desocupados a los ocupa- dos, cuya “ocupación” proviene de un Plan Jefas/Jefes y que además buscan activamente trabajo o del 21.4%, que incluye como desocupados a todos los ocupados cuya “ocupación” prin- cipal proviene de un Plan Jefas/Jefes? Las personas que reciben el subsidio mencionado con an- terioridad son considerados ocupados, por lo que la tasa de desempleo publicada es bastante menor a la que tendríamos si definimos al desocupado como todas aquellas personas que no tienen empleo y buscan uno activamente, más allá de los sub- sidios que puedan recibir o no. Consideramos que el ser bene- ficiario de uno de estos planes no es razón suficiente para dejar de ser considerado desocupado. 14,6 - 15,6 - Dominio urbano - rural Río Negro Alto Valle de Río Negro 7,4 12,6 Total 31 aglomerados urbanos Total 30 aglomerados urbanos (sin GBA) EL MERCADO DE TRABAJO. POBREZA E INDIGENCIA
  53. 53. ECONOMÍA Y SALUD 59 Como conclusión podemos afirmar que, si excluimos a los beneficiarios del Plan Jefas/Jefes, la tasa de desocupación de mayo 2002 (21.5%) es similar a la de mayo 2003 (21.4%). Por otra parte, si comparamos las Hipótesis A y B del Cua- dro Nº 4 podemos deducir que existe un 1.7% de personas que o bien se conforman con el magro ingreso del Plan Jefas/Jefes para su subsistencia por debajo de la línea de indigencia o bien, son beneficiarios del Plan cuando en realidad se encuen- tran en situación de pleno empleo y el subsidio obedece a otras razones (clientelismo político). Por último no queremos dejar de mencionar que en el últi- mo año la tasa de desempleo ha sufrido una contracción que vale la pena destacar. Sin embargo, que las personas tengan un empleo no es lo único importante en el mercado de trabajo de un país sino que hay otras cosas que son casi o tan impor- tantes como ésta. Si bien en el último año la tasa de desempleo ha descendi- do, también hay otro aspecto importante que debemos tener en cuenta. Es la calidad de los empleos que existen en nuestro mercado de trabajo. Sabemos que un alto porcentaje de los trabajadores no están registrados, es decir, están “en negro”. Esto significa, básicamente, que no se les realizan las contribuciones y los aportes al Sistema Único de Seguridad Social. Según la última Encuesta Permanente de Hogares, en el último año, el empleo asalariado no registrado aumentó del 38.2% al 44.4% en el área metropolitana. Esto significa que de 3.347.000 asalariados 1.486.000 no están registrados. Son 325.000 más que en el año 2002. Dentro del mercado de trabajo hay ciertas actividades que padecen más este problema. Los trabajadores más perjudica- dos son los de la construcción, la actividad rural y el servicio doméstico, seguidos por los empleados de comercio y de esta- blecimientos hoteleros y gastronómicos.
  54. 54. 60 Actualmente en el área metropolitana (ciudad de Buenos Aires y conurbano) la informalidad alcanza al 85.9% de los trabajadores dependientes de la construcción y al 95% emplea- do en el servicio doméstico. Asimismo el 92.4% de los trabaja- dores rurales no están registrados. CUADRO Nº 4 Fuente: Encuesta Permanente de Hogares, INDEC. Mayo de 2003 El sector de la industria, cuya participación en el mercado de trabajo es del 14.3%, tiene al 41.4% de sus trabajadores no registrados. La situación en la actividad del comercio es tam- bién mala. El 56.3% de los trabajadores de este sector trabaja “en negro”. Por último, al 53.6% de los empleados de hoteles y restaurantes no se les realizan los aportes y contribuciones correspondientes a la Seguridad Social. Como vemos la práctica patronal del trabajo en negro afec- ta a la mayoría de los sectores. Es importante que la tasa de desempleo descienda, pero también que los nuevos puestos de trabajo estén registrados. Es una situación que es importan- te frenar si queremos salir del círculo vicioso en el que estamos Tasa de Tasas generales Hipótesis A (2 ) Hipótesis B ( 3 ) Tasas generales Hipótesis A (2 ) Hipótesis B ( 3 ) Actividad 42,8 41,8 42,8 42,9 41,7 42,9 Empleo 36,2 33,6 33,6 35,3 32,7 32,7 Desocupación 15,6 19,7 21,4 17,8 21,8 23,6 Población Económicamente Activa 10153 9934 10153 10311 10064 10311 Ocupados 8570 7985 7985 8470 7875 7875 Desocupados 1583 1949 2168 1841 2189 2436 3) Recálculo de tasas básicas considerando como desocupados a todos los ocupados cuya ocupación principal proviene de un Plan Jefas/Jefes. Total 31 aglomerados urbanos. Mayo de 2003. Incidencia del Plan Jefas y Jefes de Hogar sobre las tasas de actividad, empleo y desocupación. 1) Los resultados de Mayo 2003 no incluyen el aglomerado Gran Santa Fe, cuyo relevamiento se postergó debido a las inundaciones. 2) Recálculo de tasas básicas considerando como desocupados a los ocupados cuya ocupación principal proviene de un Plan Jefas/Jefes y que además buscan activamente trabajo. Mayo de2003 ( 1 ) Mayo de2003 ( 1 ) Total de Aglomerados EPH Miles de Personas Miles de Personas EL MERCADO DE TRABAJO. POBREZA E INDIGENCIA
  55. 55. ECONOMÍA Y SALUD 61 inmersos. Además existe una estrecha relación entre los secto- res donde hay más trabajadores no registrados y el nivel de sus ingresos. Según los datos de la última EPH (mayo de 2003) la activi- dad que tiene los ingresos más bajos de todo el mercado labo- ral es la de la construcción: el 43.5% de los trabajadores de esta actividad percibe un salario menor a los $300 mensuales y el 36.4% entre ese monto y los $700 por mes. Sólo el 8% tiene un ingreso superior a esta última cifra. Estos datos correspon- den sólo a los trabajadores asalariados y no así a los cuentapropistas. En el sector industrial el 19.1% de los trabajadores cobra hasta $300 mensuales y el 46.7% tiene un ingreso entre los $300 y $700. En la actividad del comercio el 28.6% de los trabajadores estaría ubicado en la primer franja salarial nom- brada y el 50.2 en la segunda. Mientras tanto en la industria el 21% de los trabajadores asalariados tiene un ingreso superior a $700 mensuales, mientras que en el comercio sólo el 9% está en este estrato. En conclusión, si lo único que se quiere demostrar es que los niveles de desempleo descendieron, la creación de este tipo de trabajos no registrados podría ser una manera para lograrlo. Pero si lo que se busca es una población que crezca y se desarrolle, este tipo de empleos no nos sirven. Los mismos no protegen a los trabajadores de la relación hiposuficiente de la que son parte, ni los resguarda del futuro en el que podrían llegar a necesitar de una obra social, una jubilación, un seguro de desempleo, una asignación familiar o cualquier otro benefi- cio que la ley le otorga a todos los trabajadores dependientes registrados del país. Pobreza en la Argentina En el apartado anterior analizamos la cantidad de argenti- nos que hoy en día no tienen empleo. Esto trae como conse-
  56. 56. 62 cuencia que los ingresos monetarios se reduzcan creando más hogares pobres e indigentes. Según la EPH de mayo de 2003, el 54.7% del total urbano está bajo la línea de pobreza, lo que significa que el ingreso monetario de estos hogares no supera el valor de la Canasta Básica Total. La misma está compuesta por la Canasta Básica de Ali- mentos y por el valor de los bienes y servicios no alimentarios (vestimenta, transporte, educación, salud, servicios públicos). Bajo la línea de indigencia se encuentra el 26.3% del total urbano. Se entiende que estas personas pertenecen a hoga- res cuyo ingreso no alcanza el valor de la Canasta Básica de Alimentos. Tanto la Canasta Básica Total como la Canasta Básica de Alimentos tienen un valor en dinero, que es actualizado periódi- camente en función de la variación de los precios. Para calcular su valor se tiene en cuenta que alimentos necesita un adulto para satisfacer un umbral mínimo de necesi- dades energéticas y proteicas. “El procedimiento parte de utilizar una Canasta Básica de Alimentos de costo mínimo (CBA) determinada en función de los hábitos de consumo de la población definida como pobla- ción de referencia en base a los resultados de la Encuesta de Gastos e Ingresos de los Hogares de 1985/86. La nueva meto- dología utilizará como base los resultados de la Encuesta Na- cional de Gastos de los Hogares de 1996/97”6 . “Asimismo, el procedimiento en uso toma en cuenta los requerimientos normativos kilocalóricos y proteicos imprescindi- bles para esa población (según “Canasta básica de alimentos del adulto equivalente” presentada al final del anexo”)7 . 6 Anexo Metodológico, INDEC-EPH. Mayo de 2003. 7 Idem anterior. EL MERCADO DE TRABAJO. POBREZA E INDIGENCIA
  57. 57. ECONOMÍA Y SALUD 63 “Una vez establecidos los componentes de la Canasta Bá- sica de Alimentos se los valoriza con los precios relevados por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) para cada período de medición”8 . “Dado que los requerimientos nutricionales son diferentes según la edad, el sexo y la actividad de las personas, es necesa- rio hacer una adecuación que refleje las características de cada individuo en relación a esas variables, para lo cual se toma como unidad de referencia al varón adulto, de 30 a 59 años, con actividad moderada. A esta unidad de referencia se la denomina “adulto equivalente” y se le asigna un valor igual a uno”9 . El valor de estas canastas varía según la región. En el Cuadro Nº 5 podemos observar el valor según la zona, para un adulto equivalente. Para calcular el valor de la Canasta Básica de Alimentos o la Canasta Básica Total para el hogar hay que tener en cuenta quienes habitan la casa y en base al valor de la Canasta para el adulto equivalente se podrá calcular el total para el hogar. CUADRO Nº 5 Fuente: EPH, INDEC. Mayo de 2003 8 Idem anterior. 9 Idem anterior. Región Canasta Básica de Alimentos: Línea de Indigencia Inversa del Coeficiente de Engel Canasta Básica Total: Línea de Pobreza $ $ Cuyo 95,15 2,13 202,67 Gran Buenos Aires 106,55 2,18 232,28 Noreste 95,68 2,15 205,71 Noroeste 93,76 2,14 200,65 Pampeana 100,58 2,09 210,21 Patagonia 110,28 2,00 220,56 Valores de la Canasta Básica de Alimentos (CBA) Inversa del Coeficiente de Engel y de la Canasta Básica Total (CBT) para el Adulto Equivalente en Abril de 2003,
  58. 58. 64 Como podemos observar en el cuadro Nº 5 la región menos costosa para vivir es el Noroeste argentino. En esta región la Canasta Básica de Alimentos tiene un valor de $93.76 y la Canasta Básica Total de $200.65 por cada adulto equivalente. Es llamativo que el lugar donde tanto, la Canasta Básica de Alimentos como la Canasta Básica Total son las más baratas del país, en comparación con el resto de las regiones, sea a su vez, la segunda región del país con más pobres e indigentes. Por otro lado, la región patagónica es una de las regiones con menos pobres e indigentes y, a su vez, tiene los valores de CBA y CBT más caros. Los mismos alcanzan respectivamente a $110.28 y $220.56. Como podemos observar en el Cuadro Nº 6, la región con índices más altos de pobreza e indigencia es el noreste argenti- no. El 70.2% de las personas está bajo la línea de pobreza y el 37.3% bajo la de indigencia. La región que le sigue en pobreza es la del noroeste, cuyo índice es de 66.9% y el de indigencia de 31.2%. Cuyo es la región que ocupa el tercer lugar en este ranking. El índice de pobreza es de 58.4%, mientras que el de indigen- cia de 28.2%. CUADRO Nº 6 Fuente: EPH, INDEC. Mayo de 2003 Hogares Personas Hogares Personas Total Urbano EPH 17,9 26,3 42,6 54,7 Cuyo 20,10 28,20 47,20 58,40 Gran Buenos Aires 16,30 25,20 39,40 51,70 Noreste 28,50 37,30 59,70 70,20 Noroeste 23,40 31,20 56,20 66,90 Pampeana 17,10 24,40 41,30 52,80 Patagonia 14,30 18,50 32,90 40,70 Incidencia de la Pobreza y de la Indigencia. Total Urbano EPH y por región estadística. Mayo de 2003. Región Línea de Indigencia Línea de Pobreza EL MERCADO DE TRABAJO. POBREZA E INDIGENCIA
  59. 59. ECONOMÍA Y SALUD 65 La región pampeana ocupa el cuarto lugar y el Gran Bue- nos Aires el quinto. La primera tiene un índice de pobreza del 52.8% y de indigencia del 24.4%; el Gran Buenos Aires, tiene 51.7% como índice de pobreza y el 25.2% como índice de indigencia. Por último tenemos a la región patagónica que tiene índices de pobreza e indigencia del 40.7% y 18.5%, respectivamente. Resumiendo los datos antes mencionados para mayo de 2003 existían en el país 2.960.000 hogares bajo la línea de pobreza, lo que es igual a 13.002.000 personas. “Dentro de este conjunto, 1.244.000 hogares se encuen- tran, a su vez, bajo la línea de indigencia lo que supone 6.251.000 personas indigentes”10 . La pobreza e indigencia implica, en la mayoría de los casos, falta de higiene y mala alimentación, lo que sumado a la dificul- tad de acceso a una atención y a un tratamiento médico adecua- dos han de ser seguramente responsables, en el presente y en el futuro, de un incremento de la tasa de mortalidad, especial- mente, en la población más frágil (primera y tercera edad). Es necesario generar una estrategia de crecimiento que permita la creación de nuevos puestos de trabajo, para termi- nar de esta manera con este círculo vicioso. Virginia Azcoitia se graduó de Licenciada en Relaciones del Trabajo en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires en el año 2003. Ha realizado diferentes investigaciones relacionadas con distintos aspectos de la persona como trabajador. Algunas de ellas son: “La Precarización Laboral en la Argentina”, “La Robotización y el Mercado de Trabajo”, “El Empleo y Desempleo en la Argentina”. También llevó a cabo distintos análisis referidos al comportamiento organizacional, a la comunicación interna de las organizaciones, a las condi- ciones y medio ambiente de trabajo, entre otros. 10 Idem anterior.
  60. 60. LA MORTALIDAD INFANTIL EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES “Debemos pensar en los aspectos biológi- cos, ambientales, económicos, políticos y cul- turales del sistema de atención de la salud. Si soslayamos cualquiera de ellos no entendere- mos como funciona y, en consecuencia, sere- mos incapaces de mejorarlo”. MARIO BUNGE La tasa de mortalidad infantil y la esperanza de vida son los indicadores mas representativos de la realidad sanitaria de un país. La tasa de mortalidad infantil no indica solamente la calidad y eficiencia de la estructura y funcionamiento de un sistema sanitario, sino que refleja las condiciones socio-económicas en que vive una determinada población. Tasa de Mortalidad Infantil La tasa de mortalidad infantil, para un año calendario deter- minado, se calcula como el cociente entre el número de decesos de individuos de hasta un año de edad ocurridos en ese año y el número de nacidos vivos en ese período. La tasa se expresa como un tanto por mil. Número de muertes de menores de un año en un área geográfica en un año x 1000 Número de nacidos vivos en la misma área geográfica durante el mismo año Obsérvese que no todos los niños que mueren en un año calendario (incluidos en el numerador) nacieron en ese perío- do, por lo que no se hallan incluidos en el denominador de la tasa. Para superar esta dificultad se toma el supuesto de que el
  61. 61. 68 número de niños muertos nacidos en el año anterior se balan- cea con el número de niños nacidos vivos en el año calendario bajo consideración, que fallecerán durante el año siguiente. Para interpretar adecuadamente los valores de la tasa de mor- talidad infantil se deben evitar los errores que provienen de una incorrecta aplicación de la definición del hecho y de la inscrip- ción del mismo. Existe una tendencia a inscribir como defuncio- nes fetales a los niños que, aún habiendo nacido vivos, mueren inmediatamente; de esta manera se provoca una subinscripción de nacidos vivos y de defunciones infantiles. Otro factor a con- siderar es la omisión del registro del nacimiento y la defunción. Las tasas de mortalidad infantil son más elevadas en los países subdesarrollados (promedio del 100 por mil) que en los países en vías de desarrollo (promedio del 55 por mil) o que en los países desarrollados (promedio del 7 por mil). La tasa de mortalidad infantil tiene un piso infranqueable (por el momento) del 4-5 por mil, debido fundamentalmente a enfermedades degenerativas y malformaciones congénitas del desarrollo. Existen otros dos indicadores de importancia social que desagregan la tasa de mortalidad infantil según la edad de la madre y según el nivel de instrucción materna. Tasa de mortalidad infantil según edad de la madre: Corresponde a las tasas de mortalidad infantil de acuerdo a la edad de la madre en el momento del alumbramiento. Se categoriza en menores de 15 años y luego por períodos progre- sivos de 5 años. En la enorme mayoría de las series los naci- mientos de madres más jóvenes y de las mayores presentan un riesgo mas alto de mortalidad infantil, cuando se lo compara con los de madres de edad intermedia, entre los 20 y 40 años. Tasa de mortalidad infantil según nivel de instrucción materna: Corresponde a las tasas de mortalidad infantil de acuerdo al nivel educativo de la madre en el momento del alumbramiento. En todas las series la tasa es mayor cuanto menor es el nivel educativo. Si tenemos en cuenta que los niveles de instrucción materna reflejan niveles socio-económico LA MORTALIDAD INFANTIL EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES
  62. 62. ECONOMÍA Y SALUD 69 distintos, se postula que las diferencias existentes están rela- cionadas con dicha variable. A los efectos del presente análisis se mostrarán las tasas de mortalidad infantil para el total de nuestro país, las 23 juris- dicciones provinciales y la Ciudad de Buenos Aires correspon- dientes a los años 1958, 1998 y 2001. Asimismo se presenta- rán las tasas de mortalidad infantil para cada una de las 28 circunscripciones electorales de la Ciudad de Buenos Aires co- rrespondientes a los años 1998 y 2001. Por último se analiza- rán las tasas de mortalidad infantil según edad de la madre y según nivel de instrucción materna para el total del país y la Ciudad de Buenos Aires correspondientes al año 2000. Tasas de Mortalidad Infantil comparativas del total país, Ciudad de Buenos Aires y 23 jurisdicciones provinciales En la Tabla Nº 1 se muestran las tasas de mortalidad infan- til para el total del país, la Ciudad de Buenos Aires y las 23 jurisdicciones provinciales correspondientes a los años 1958, 1998 y 2001. Los datos observados ratifican el concepto de que los fenó- menos demográficos pueden sufrir grandes variaciones en lar- gos períodos de tiempo (1958-1998) cuando median acciones específicas sobre los mismos, en tanto que en cortos períodos (1998-2001) se manifiesta una relativa inercia. Así la tasa de mortalidad infantil se redujo en la Ciudad de Buenos Aires del 32.0 por mil en 1958, al 12.2 en 1998 y al 9.5 en 2001, en tanto que en el total del país se redujo del 60.0 por mil en 1958, al 18.8 en 1998 y al 16.2 en 2001. Al analizar las jurisdicciones provinciales es interesante destacar el amplio rango de dismi- nución de la tasa de mortalidad infantil entre los años 1958 y 1988, cuyos puntos extremos son la Provincia de Jujuy con el 605% y las Provincias de Entre Ríos y Buenos Aires con el 244%. Si bien lógicamente se entiende que los mayores por- centajes de disminución deberían corresponder a aquellas pro-
  63. 63. 70 vincias con las tasas mas altas en el año 1958, también cabe suponer que las diferencias tienen su origen en modificaciones relativas de la situación socio-económica y como impacto de políticas sanitarias específicas (planes de atención materno- infantil) en las distintas jurisdicciones. TABLA Nº 1 - Tasas de mortalidad infantil según lugar de residencia (Años 1958-1998-2001) LUGAR DE RESIDENCIA TMI AÑO 1958 TMI AÑO 1998 TMI AÑO 2001 República Argentina 60.0 18.8 16.2 Ciudad de Buenos Aires 32.0 12.2 9.5 Prov. de Buenos Aires 46.0 18.8 15.0 Partidos del Gran Bs. As. 54.0 20.2 16.0 Prov. de Catamarca 94.0 25.6 15.5 Prov. de Córdoba 58.0 16.3 16.2 Prov. de Corrientes 84.0 22.8 23.5 Prov. del Chaco 80.0 28.2 24.0 Prov. de Chubut 82.0 19.1 13.1 Prov. de Entre Ríos 48.0 19.6 14.9 Prov. de Formosa 83.0 29.2 28.9 Prov. de Jujuy 146.0 24.1 18.4 Prov. de La Pampa 75.0 12.1 12.3 Prov. de La Rioja 98.0 19.3 23.5 Prov. de Mendoza 64.0 16.7 12.1 Prov. de Misiones 64.0 21.3 19.6 Prov. de Neuquén 108.0 13.0 12.9 Prov. de Río Negro 94.0 16.3 14.7 Prov. de Salta 107.0 20.5 19.1 Prov. de San Juan 78.0 21.5 18.7 Prov. de San Luis 120.0 19.9 17.7 Prov. de Santa Cruz 50.0 16.1 14.5 Prov. de Santa Fe 42.0 16.3 14.3 Prov. de Santiago del Estero 76.0 16.6 14.8 Prov. de Tucumán 90.0 19.6 24.4 Prov. de Tierra del Fuego 36.0 12.1 10.1 LA MORTALIDAD INFANTIL EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES
  64. 64. ECONOMÍA Y SALUD 71 Si bien la tasa de mortalidad infantil ha ido disminuyendo progresivamente en nuestro país, todavía es elevada si la com- paramos con la de otros países latinoamericanos (Uruguay 14.5 por mil; Chile 13.2; Costa Rica 10.5; Cuba 7.8). La situación es preocupante en algunas jurisdicciones provinciales que superan actualmente el 20 por mil (Corrientes, Chaco, La Rioja y Tucumán) y alarmante en Formosa que alcanza casi el 30 por mil. Tasas de Mortalidad Infantil en las 28 circunscripciones de la Ciudad de Buenos Aires El análisis pormenorizado de la mortalidad infantil en la Ciudad de Buenos Aires, desagregada en sus 28 circunscrip- ciones electorales, ofrece resultados sorprendentes, dado que las dispersión de las tasas entre las mismas es muy superior a la observada entre los distintos departamentos o municipalida- des de las otras jurisdicciones del país, mas aún teniendo en cuenta que en estos últimos casos conviven zonas urbanas con zonas rurales (en las que habitualmente la mortalidad infantil es mayor), zonas de mayor desarrollo socio-económico con otras de menor desarrollo (en las que también es mayor) y zonas con mayor o menor infraestructura sanitaria. Como se observa en la Tabla Nº 2, de acuerdo a los datos correspondientes al año 1998, la mortalidad infantil global en la Ciudad de Buenos Aires fue del 12.6 por mil. Si analizamos la misma por circunscripciones electorales, surge que en las cir- cunscripciones 16 (Belgrano) y 27 (Nuestra Señora del Car- men-Villa Pueyrredón) fue de sólo 7.4 por mil (cercana a la de los países mas desarrollados) en tanto que en la circunscrip- ción 13 (Monserrat) alcanzó a 23.0 por mil, un 300% mayor que en las anteriores y sólo superada a nivel nacional en dicho momento por la Provincia de Corrientes. La comparación se hace aún mas dramática si analizamos los porcentajes de muer- tes reducibles (aquellas que pueden evitarse con la aplicación de políticas pro activas) y de muertes no reducibles (aquellas
  65. 65. 72 que por el momento no pueden ser evitadas). En la circunscrip- ción 13 (Monserrat) el porcentaje de muertes reducibles fue del 76.5% y el de no reducibles del 9.2%, en tanto que en la circunscripción 27 (Villa Pueyrredón) el porcentaje de muertes reducibles fue del 56.8% y el de no reducibles del 62.8%. En la tercera columna de la Tabla Nº 2 se muestra el ranking de las 28 circunscripciones de menor a mayor. LA MORTALIDAD INFANTIL EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES Circunscripción TMI Año 1998 TMI Año 2001 Nº de orden en 1998 Nº de orden en 2001 1ª 10.8 8.1 10ª 9ª 2ª 17.0 8.7 26ª 13ª 3ª 14.1 11.7 18ª 22ª 4ª 16.0 13.0 21ª 24ª 5ª 16.3 8.6 22ª 11ª 6ª 8.2 5.3 4ª 3ª 7ª 11.5 8.4 13ª 10ª 8ª 16.9 6.4 25ª 6ª 9ª 14.5 10.3 20ª 18ª 10ª 12.1 10.9 14ª 19ª 11ª 10.5 7.5 9ª 8ª 12ª 14.2 9.2 19ª 15ª 13ª 23.0 14.6 28ª 27ª 14ª 16.6 14.2 24ª 26ª 15ª 12.1 12.0 15ª 23ª 16ª 7.4 3.6 1ª 1ª 17ª 9.5 10.2 7ª 17ª 18ª 12.6 8.6 17ª 12ª 19ª 8.7 5.7 6ª 5ª 20ª 11.4 13.4 12ª 25ª 21ª 12.3 9.6 16ª 16ª 22ª 18.7 10.9 27ª 21ª 23ª 16.5 19.5 23ª 28ª 24ª 7.9 11.2 3ª 20ª 25ª 11.2 5.4 11ª 4ª 26ª 9.8 4.6 8ª 2ª 27ª 7.4 8.9 2ª 14ª 28ª 8.3 7.2 5ª 7ª TOTAL 12.6 9.6 TABLA Nº 2 - Tasas de Mortalidad Infantil en la Ciudad de Buenos Aires según Circunscripciones Electorales Total 12,6 9,6

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