DIOS HABLANDO A LOS PASTORES!!! ¿Verdaderamente desea oír lo que Diosestá diciendo? David Wilkerson. Unas semanas atrás, l...
tanto el profeta como el sacerdote son impíos; aun en mi casa halle sumaldad, dice Jehová.” (verso 11). Jeremías llamo a e...
quiere decir, en otras palabras, ¡tuvieron un intercambio o comunión con elPadre celestial! Una y otra vez en la Biblia, e...
puedo aceptar este tipo de predicación – ¡me irrita! Prefiero una predicaciónsimple de cómo puedo hacer frente a mis probl...
¿quién crees que fue el hombre mas ridiculizado y burlado en la ciudad esanoche? ¡El que profetizó destrucción! Mientras J...
Dios para él. ¡Aunque todos morían y la ciudad quedaba en ruinas, su orgullopermaneció intacto! Sedequías terminó tratando...
os alcanzara allí en la tierra de Egipto…y allí moriréis. (Jeremías 42:10-16) Loslíderes acusaron a Jeremías de hablar fal...
suave: “¡Predícalo, amonesta! ¡Aquellos que desean la verdad la recibirán!Estimado santo, esta amonestación no es para ate...
te librare, dice Jehová, y no serás entregado en manos de aquéllos a quienestú temes. Porque ciertamente te libraré y no c...
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Dios hablando a los pastores

  1. 1. DIOS HABLANDO A LOS PASTORES!!! ¿Verdaderamente desea oír lo que Diosestá diciendo? David Wilkerson. Unas semanas atrás, le pedí a las personasque están en nuestra lista de correspondencia que nos escribieran y nosdijeran sobre su iglesia. En otras palabras, si su iglesia es una iglesia buena,háblenos de ella – o, si su iglesia está pasando por un tiempo difícil, díganospor qué. Solicité que no nombraran la iglesia o el pastor y que lainformaciónfuera dada sin chisme, rencor o raíz de amargura. Simplemente deseabatomar el pulso espiritual de las iglesiasen América. Miles de cartas llegaronde todos los Estados Unidos y Canadá. Mi esposa, Gwen y yo las leímos porvarios días. El escuchar el clamor del corazón de tantos cristianos ha sido deayuda y a la vez deprimente – ¡instructivo y a la vez sorprendente! Gracias aDios por todos los reportes brillantes de iglesias y pastores. Una respuestatípica (reflejada en una de cada seis o siete cartas) dice: “Todo está bien ennuestra iglesia. Nuestro pastor es un verdadero hombre de Dios que no temepredicar la Palabra. Es amoroso y valeroso. Nuestros ingresos han aumentadoy estamos creciendo. La alabanza es edificante. ¡Casi no podemos esperarpor el próximo servicio!” Pero la abrumadora mayoría de las cartas recibidaseran de personas que están heridasespiritualmente. Escribieron cartasdesgarradoras acerca de la mortandad de su iglesia. Casi sin fallar,comenzaban: “Amamos a nuestro pastor, pero…” Continuaban diciendo:“Nuestra iglesia es aburrida. ¡Muchas personas duermen durante lapredicación! El pastor tiene temor de ofender a alguien y casi nunca predicaalgo negativo… “Estamos muriendo espiritualmente y no podemos encontraruna iglesia mejor. ¡Añoramos ver un derramamiento del Espíritu Santo –escuchar a una palabra de convicción, una palabra conmovedora del cielo! Elpastor sigue predicando: “Amor, amor, amor” pero nos estamos “amando”hasta el enfriamiento espiritual! También pastores nos escribieron:“¡Necesitamos aliento!” La carga de trabajo es abrumadora. ¡Nuestra gentedice que desea escuchar la verdad, que desean reprobación y exposición delpecado, pero cuando el Espíritu se mueve en mí y los reprocho, entonces sevan de la congregación!” Un pastor dijo: “Me han despedido de tres iglesiasen los últimos dos años. ¡Las personas me decían que querían que yopredicara sin temor pero cuando lo hacía (y lo hacía en amor) rehusabanescuchar! Me pregunto si hay alguien que todavía desea escuchar la verdad.¡Jeremías fue mordaz en sus reprimendas contra ciertos pastores! Creo queDios tiene un ejército de pastores piadosos hoy, pero el profeta Jeremíasemitió esta reprimenda a los asalariados: “¡Ay de los pastores que destruyeny dispersan las ovejas de mi rebaño! Dice Jehová.” (Jeremías. 23:1) “Porque
  2. 2. tanto el profeta como el sacerdote son impíos; aun en mi casa halle sumaldad, dice Jehová.” (verso 11). Jeremías llamo a estos hombres “profetasde Sodoma” – y enumeró las clases de maldades que vio en ellos: 1. Laprimera en la lista es adulterio – pastores con ojos llenos de lujuria. Ellos sonsensuales, carnales con ojos errantes. 2. Caminan en la mentira – la verdadno está en ellos. 3. Fortalecen a los malhechores en sus caminos de maldad.¡No exponen el pecado de sus miembros prominentes, porque arriesgan susingresos en diezmos! 4. Hablan de visiones que no son de Dios – más bien,hablan de visiones carnales diseñadas para levantar sus propios egos yreputaciones. 5. Apoyan a los comprometedores por miedo a perder suafecto y apoyo. 6. Promueven sueños personales diciendo: ”Dios ha dicho”cuando Dios no ha dicho. 7. Usan ligerezas (bromas) en el púlpito – no humorsano, cuando sea apropiado, sino chistes frívolos. 8. Toman mensajesprestados de otros – no tienen una palabra de Dios de ellos mismos. 9. Y, lopeor de todo, tienen un mensaje que le sirve sólo a ellos. Jeremías dijo deellos: “No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan: osalimentan con vanas esperanzas; hablan visión de su propio corazón, no de laboca de Jehová. Dicen atrevidamente a los que me irritan: Jehová dijo: Paztendréis y a cualquiera que anda tras la obstinación de su corazón dicen: Novendrá mal sobre vosotros.” (Jeremías 23:16-17) Amado, puedes escuchareste mensaje hoy en los púlpitos por toda América. “¡No tengan miedo –América será bendecida otra vez! Vamos a ser prosperados, todo va a estarbien. ¡Estamos muy bien! América siempre va a ser especial para Dios…” Perola triste verdad es que muchos de los que predican este mensaje suave hanperdido la unción. Dios ya no les habla – ¡porque están viviendo en pecado!¡Muchos pastores, evangelistas y maestros no tienen derecho a pararse enun púlpito porque están inmundos! Van a las tiendas de videos a escondidasy luego se sientan en sus estudios mirando suciedad del infierno. (¡Yo sé queesto es cierto porque recibimos cartas dignas de piedad de las esposas deestos pastores!) Sus ojos y mentes están encendidos con la desnudez y todaclase de fornicación. ¡Casi todos estos asalariados impíos deben de sersacados del ministerio – están condenando a multitudes de ovejas que hanconfiado en ellos y enviando a numerosos jóvenes al infierno! Pero Jeremíastambién habló de otro tipo de pastor: ¡“Sus siervos, los profetas! ”Estos eranhombres de oración llenos de la verdad y el Espíritu Santo. Eran verdaderospastores; santos, sin mancha, fervientes siervos que fueron “enviados…levantándose temprano.” (Jeremías 23:4) La Biblia dice que estos hombres deDios “han estado en el secreto de Jehová” (verso 18). La palabra “estado”
  3. 3. quiere decir, en otras palabras, ¡tuvieron un intercambio o comunión con elPadre celestial! Una y otra vez en la Biblia, encontrarás esta característica encada hombre de Dios. Elías estuvo delante de Acab y le dijo: “He venido a ti,rey, porque he estado en la presencia de Jehová Dios de Israel.” (1 Reyes17:1) “¿Quién estuvo atento a su palabra y la oyó?” (Jeremías 23:18) ¡Losprofetas oyeron consejo de Dios y lo entendieron y lo predicaron! Dios diceque este tipo de siervos “causan que mi pueblo oiga mis palabras…(haciéndolos volver) de su mal camino y de lo malo de sus obras.” (23:22)¡Ellos no temen exponer el pecado en la casa de Dios, no importa quien seaconvicto! ¡No se puede culpar solamente a los pastores descarriados por lamuerte espiritual y el compromiso en la iglesia de hoy! Jeremías mismo eratodo lo que una congregación hambrienta podía pedir en un pastor. Él estabaencerrado con Dios; no lo podían comprar a ningún precio; lloraba por de lospecados del pueblo de Dios. ¡Estaba listo para entregar su vida por la iglesia— y ciertamente fue enviado a la cárcel y a un pozo cenagoso por decir laverdad! Una y otra vez, las Escrituras dicen que Jeremías esperaba en lapresencia del Señor hasta que “la palabra del Señor viniera a él.” (¡Esta fraseaparece en más de cincuenta ocasiones en el libro de Jeremías!) En esos díasno había escasez de la verdadera palabra de Dios. Ciertamente, el Señorsiempre había tenido sus profetas y pastores verdaderos, aún en tiempos decompromiso y deterioro. Una y otra vez, lees: “Y la palabra del Señor vino aIsaías… a Jeremías… a Ezequiel.” Vino a Daniel, Óseas, Joel, Amós, Jonás,Miqueas, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías y a Malaquías. Y la palabra deDios era siempre un aviso claro – lleno de juicio contra el pecado pero llenode esperanza para el arrepentido. ¡Era un llamado de separación de laimpiedad y a una vida continua de santidad! Usualmente, había tres clases derespuestas a la palabra de la verdad. Y estas tres clases de respuestas se venhoy en día en los cristianos. 1. ¡Mucha gente simplemente no desea oír loque Dios está diciendo! Los israelitas no tenían intención de dejar suscaminos pecaminosos. En cambio, deseaban una palabra suave y calmante. Elprofeta Isaías decía acerca de ellos: “Porque este pueblo es rebelde, hijosmentirosos, hijos que no quisieron oír la ley de Jehová; que dicen a losvidentes: No veáis; y a los profetas: No nos profeticéis lo recto, decidnoscosas que halaguen, profetizad mentiras” (Isaías 30:9-10). Al principio, tuvedificultad para aceptar este pasaje. Pensé: “¿habrá hijos de Dios en elpresente que demandan de sus pastores un mensaje mentiroso?” ¡Sí, loshay! No los oirás decir estas palabras – pero puedes ver su respuesta cuandoel pastor trae fuerte palabra profética. Se van de la iglesia, pensando, “Yo no
  4. 4. puedo aceptar este tipo de predicación – ¡me irrita! Prefiero una predicaciónsimple de cómo puedo hacer frente a mis problemas.” Amados, esto es casiun paráfrasis de lo que Isaías dijo que Israel quería: “Dejad el camino,apartaos de la senda, haced cesar de nuestra presencia al Santo de Israel.”(Isaías 30:11). ¡Despreciaban tanto cualquier palabra que expusiera el pecadoque exigían que tal mensaje fuera detenido! El Señor advierte a aquéllos queno quieren escuchar la verdadera Palabra de Dios: “Porque dejaron mi ley, lacual di delante de ellos, y no obedecieron a mi voz, ni caminaron conforme aella; Antes se fueron tras la imaginación de su corazón…Por tanto… yo lesdaré a comer ajenjos, y les daré a beber aguas de hiel. (Jeremías 9:13-15).Dios advierte: “Puedes escoger sentarte debajo de esa clase de predicación –afable, confortante, suave y fácil. ¡Pero es veneno! ¡Estás bebiendo muerte!”2. ¡Otros dicen en privado que desean oír lo que Dios está diciendo – pero suorgullo les impide oír! El Rey Sedequías ilustra mejor este tipo de persona. Élera un hombre de gran poder, influencia y autoridad. Su padre, Josías, fue unhombre piadoso – así que sabemos que Sedequías tenia un trasfondo ensantidad y en las cosas de Dios. Aun así, cuando este hombre heredó eltrono, no tuvo tiempo para el Señor – ¡esto es, hasta que le llegó una crisis!Jerusalén fue sitiada de repente – ¡rodeada por el ejército cruel de loscaldeos, fuertes y poderosos! Eventualmente hubo escasez de pan y agua.Sedequías llamó al profeta Jeremías, implorándole a él, “Ruega por nosotrosa Jehová nuestro Dios” (Jeremías 37:3). Así como muchos que enfrentantiempos difíciles, Sedequías pareció desear la verdad. ¡Sonaba tan sincero –llamando la nación a orar! Pero Jeremías profetizó destrucción al rey. Cercade ese tiempo, vino palabra a los caldeos que el Faraón se acercaba por eloeste con su gran ejército. El pánico vino sobre los caldeos y huyeron: “Ycuando el ejército del Faraón había salido de Egipto y llegaron noticias de elloa oídos de los caldeos que tenían sitiada a Jerusalén, se retiraron deJerusalén.” (verso 5). ¡Imagínese el júbilo en Jerusalén cuando los israelitasvieron a su enemigo huir! Se pueden oír a los líderes, jueces y magistrados:“Nuestras paredes no se cayeron – nuestra ciudad no está en llamas.¡Jeremías y sus mensajes de fuego y azufre! ¡Jeremías se equivocó!” Creo queel vino fluyó y había comida abundante esa noche mientras abrían laspuertas anunciando una semana de celebración oficial: “¡La crisis terminó –vamos a celebrar!” Según como es la naturaleza humana, todos pusieron lacrisis fuera de sus mentes y volvieron a su rutina diaria. El Rey Sedequíastiene que haberse avergonzado por su llamado a la oración pensando:“¿Cómo pude sentirme alarmado e intimidado por ese profeta?” Ahora,
  5. 5. ¿quién crees que fue el hombre mas ridiculizado y burlado en la ciudad esanoche? ¡El que profetizó destrucción! Mientras Jeremías observaba desde untecho solitario, él tiene que haber pensado: “Señor, tu me dijiste queprofetizara juicio – pero mira lo que ha pasado. Los caldeos se fueron, la crisiseconómica terminó. Me dijiste que les avisara que nuestras mujeres y niñosserían asesinados y que la ciudad sería quemada. Pero no ha habidoderramamiento de sangre y tampoco una escasez. ¿Me imaginé todo esto?”De repente, la Escritura dice: “La Palabra del Señor vino a Jeremías” – ¡otravez! Fue instruido a ir al rey Sedequías y profetizara que los caldeosregresarían – ¡y que terminarían de hacer el trabajo! Jeremías debe habergemido: “No Señor – ¡otra vez no! ¿Quién ha de creerme ahora? Pero se fueal patio del rey y le gritó: ¡Sedequías! ¡Los caldeos regresarán – y van aquemar a Jerusalén!” Sedequías debe haber movido su cabeza enincredulidad – ¡ya él había escuchado esto antes! Así que sencillamente le diola espalda a Jeremías y siguió festejando con los demás. Pero no muchotiempo después, un informante llegó con las noticias: “¡Los caldeos hanvuelto! El asedio continuó – ¡y esta vez los caldeos no se fueron! Sedequíasenvió por Jeremías otra vez – esta vez en secreto – y le preguntó: “¿Hayalguna palabra de parte del Señor?” (Jeremías 37:17). En otras palabras:“Realmente, deseo saber lo que el Señor está diciendo.” Jeremías lecontestó: “Si, hay palabra. ¡Serás capturado por el rey de Babilonia!”. PeroSedequías todavía no quiso recibirla. ¡Tan solo se endureció – porque no eralo que él deseaba escuchar! Eventualmente, las condiciones en la ciudadcapturada empeoraron. Las madres hambrientas hervían y se comían a susbebés. No quedaba nada – y el fin estaba a la vista. Mientras el rey caminabapor la pared en cilicio, él miraba toda la depravación – y llamó a Jeremías unaúltima vez. Llevó al profeta a su recámara a través de una entrada secreta. “Yle dijo el rey a Jeremías, te pediré una cosa; no me ocultes nada.” (Jeremías38:14) En otras palabras, “Dime la verdad aunque sea dura, sin palabrassuaves. ¡Quiero oír lo que Dios esta diciendo esta vez!” Amados, hay tantosque dicen, “¡Yo quiero oír la Palabra de Dios! Yo quiero la verdad recta,inflexible y pura.” ¡Pero puede estar seguro, estos jamás van a recibir lo queDios dice porque el orgullo les impide que oigan cuando la verdad viene!Jeremías le dijo al rey que se entregara a los caldeos – y que él y su familia ysu pueblo vivirían. Hasta la misma ciudad sería liberada. Pero si él no seentregaba, sería todo destruído – ¡y él moriría! Sedequías le contestó: “Yo nopuedo hacer eso – temo a los judíos que ya se han rendido. Se burlarán demí, me avergonzarán – me harán pedazos.” Así que rechazó la palabra de
  6. 6. Dios para él. ¡Aunque todos morían y la ciudad quedaba en ruinas, su orgullopermaneció intacto! Sedequías terminó tratando de escapar a la medianoche, pero fue capturado. ¡Sus hijos fueron asesinados delante de sus ojos,sus esposas fueron saqueadas y sus ojos fueron quemados – todo por elorgullo!3. ¡Muchos gimen y claman por una palabra pura – pero es todo una farsapara encubrir la idolatría escondida en su corazón! Cuando leí esas cartaslastimosas de los cristianos que dicen: “Necesitamos una palabra fuerte ypura que venga del corazón del Señor,” yo oré: “Oh, Dios, ¿dónde estánnuestros Jeremías modernos? ¿Dónde están los pastores que no tienentemor de predicar santidad? Pero me sorprendí y me chocó cuando el Señorme contestó. Me dijo: “David, muchos dicen que desean oír mi palabra – yhay un remanente santo que gime y lloran por la maldad de la tierra. Ellosanhelan la verdad y me obedecen. ¡Pero hay multitudes que no quieren oír laverdad cuando se trae a la luz! ¡Rechazarán cualquier mensaje que toque suspecados o sus ídolos!” ¡Cuan claro es esto ilustrado en Jeremías 42! Sólo unremanente fue dejado, y Johanán era ahora el líder. Decidieron correr haciaEgipto – así que acamparon en Belén y llamaron a Jeremías para que tratarade conseguir una palabra del Señor. “…y dijeron al profeta Jeremías: Aceptaahora nuestro ruego delante de ti y ruega por nosotros a Jehová tu Dios portodo este resto (pues de muchos hemos quedado unos pocos, como nos ventus ojos) para que Jehová tu Dios nos enseñe el camino por donde vayamos ylo que hemos de hacer. …Jehová sea entre nosotros testigo de la verdad y dela lealtad, si no hiciéremos conforme a todo aquello para lo cual Jehová tuDios te enviare a nosotros. Sea bueno, sea malo, a la voz de Jehová nuestroDios al cual te enviamos, obedeceremos,…” (Jeremías 42:1-6) ¿Has oído degente que sonaba más seria acerca de escuchar la palabra verdadera deDios? Ellos dijeron: “¡Queremos la verdad! ¡Lo que sea que nos digas, loobedeceremos – nos guste o no!” Así que Jeremías se encerró con Dios pordiez días. Debió haber orado: “Señor, tu oíste como ellos lloraron por recibiruna palabra pura. ¡Dame una palabra de tu propio corazón!” Pero el Señor lecontestó: “¡Están mintiendo! Ellos no desean mi palabra. Están llenos deidolatría. ¡Ellos sólo dicen que desean la verdad – pero ya decidieron hacer loque desean!” Jeremías fue a ellos con la palabra de Dios: “Si os quedareisquietos en esta tierra, os edificaré y no os destruiré; no temáis de lapresencia del rey de Babilonia,…porque con vosotros estoy yo para salvarlosy librarlos de su mano…” “Mas si dijereis: No moraremos en esta tierra,…sinoque entraremos en la tierra de Egipto…sucederá que la espada que teméis,
  7. 7. os alcanzara allí en la tierra de Egipto…y allí moriréis. (Jeremías 42:10-16) Loslíderes acusaron a Jeremías de hablar falsamente – y así como Dios le habíadicho a Jeremías, ellos decidieron ir por su propio camino. Ellos dijeron:“Entraremos en la tierra de Egipto en la cual no veremos guerra, ni oiremossonido de trompeta, ni padeceremos hambre.” (Jeremías 42:14) Ellosrechazaron la palabra de Dios porque estaban cansados del sonido de latrompeta – ¡cansados de la guerra espiritual! Los líderes del remanentedecían: “Es muy grande la lucha aquí. Estamos cansados de escuchar todasesas trompetas y los truenos.” Así que se fueron por su propio terco camino –y murieron a espada, tal como Dios había dicho, excepto por un numero bienpequeño. Este es el cuadro de muchos cristianos de estos últimos días. Estáncansados de escuchar trompetas proféticas anunciando juicios que vienen,cansados de guerra espiritual y de las luchas que trae la vida. Ellos dicen:“¡Por favor, déjame ya! No mas reuniones de convicción o sermones que medesconciertan. Deseo sólo un lugar tranquilo y agradable para adorar.” ¿Estáscansado de oírlo todo? Te has cansado tanto que piensas: “Yo sólo deseo paz– no puedo existir bajo este tipo de tensión!” ¿O deseas escuchar la verdaddirectamente? ¿Deseas que un profeta de Dios te señale con el dedo a tucorazón y diga: “Tú no eres diligente en buscar a Dios – tu corazón se estáenfriando? ¡Y no podrás recibir palabra de Él hasta que enfrentes tuidolatría!” He tenido que enfrentar esta pregunta honestamente también:¿Realmente deseo oír lo que Dios está diciendo? Mi respuesta honesta es:“No, Señor, realmente no sé si deseo escuchar todo lo que tengas que decir.Yo no sé si deseo que tu indagues tan profundo como tu deseas – porque nosé si puedo con todo eso. No sé si deseo escuchar mucho más de tus juiciosterribles que están cayendo sobre América. ¡He oído tanto que sólo tu graciame sostiene!” Un joven pastor me preguntó recientemente: “¿Por quétenemos que saber lo que vendrá? ¿No podemos dejarlo en las manos deDios y seguir nuestro camino regocijándonos?” ¡Amados, el Señor nosamonesta para prepararnos! Veras, él viene por una novia preparada – ysabiendo que fuego ha de bajar del cielo, él nos amonesta de antemano enamor: “Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéisvosotros andar en santa y piadosa manera de vivir” (2 Pedro 3:11). Nodebemos llenarnos de pánico cuando el juicio cae – ¡debemos estarpreparados y listos! ¡Una advertencia profética para Nueva York! Ahoramismo, creo que Dios esta hablando una amonestación a la ciudad de NuevaYork. Y luché con su palabra severa mientras preparaba este mensaje. Oré,“Señor, es cierto que esto va a suceder? “ Una y otra vez, escuché la voz
  8. 8. suave: “¡Predícalo, amonesta! ¡Aquellos que desean la verdad la recibirán!Estimado santo, esta amonestación no es para atemorizar a nadie. Es sólopara que lo lleves al Señor y ores. Esto es lo que el Señor me enseñó: Treintadías de disciplina caerán sobre la ciudad de Nueva York como jamás elmundo ha visto. ¡Dios va a tumbar las paredes! Habrá violencia y robosinimaginables– sobre mil fuegos estarán ardiendo al mismo tiempo, a travésde la ciudad y sus condados. Times Square estará en llamas y las llamas queascenderán al cielo se verán por millas. ¡Los bomberos no podrán con ellas!Los trenes y los autobuses estarán fuera de servicio por varias semanas.Billones de dólares se perderán. Los espectáculos de Broadway seráncerrados por semanas a la vez. Esto causará que los negocios se vayan de laciudad en forma de una hemorragia incontenible. La violencia será tan feroz,que causará espanto a todo el mundo. Nuestras calles estarán alineadas notan sólo con la guardia nacional sino con el ejército militar. Los fuegos de LosÁngeles fueron confinados a unas secciones de esa ciudad – pero los deNueva York estarán ardiendo en todos sus condados. Estas cosas se esperanen naciones del Tercer Mundo pero no en una nación civilizada como losEstados Unidos. Sin embargo, en un futuro no muy lejano, la ciudad de NuevaYork se irá a la bancarrota – la “ciudad reina” del mundo será tirada a tierra.¡Será verdaderamente una ciudad del Tercer Mundo – una ciudad depobreza! ¿Cuándo será que esto va a suceder, preguntaras? ¡Todo lo quepuedo decir es que yo estaré aquí cuando suceda! Y cuando suceda noimporta donde estemos – en nuestro apartamento o en nuestro trabajo – ¡nodebemos sentir pánico o temor! Una de las cosas más conmovedoras acercade lo que Jeremías profetizó fue esto: ¡Él estaba allí cuando todo sucedió – Yél estuvo a salvo! ¡Jeremías sobrevivió los horrores que él amonestó quevendrían! “… y allí estaba cuando Jerusalén fue tomada.” (Jeremías 38:28). Éldebió observar con horror desde su prisión a la armada de los caldeoscuando llegaron a la ciudad. ¡Él había amonestado por veintitrés años, peronadie deseaba escuchar – y ahora la sangre estaba corriendo! La casa del reyestaba en llamas. Todos los líderes fueron sacados de sus escondites. Lossonidos y lo que se veía era horrible; ¡cómo habría gemido Jeremías porpiedad y misericordia! “O, Dios, yo lo vi todo – lo profeticé! Señor, ¿noperdonarás? Sin embargo, aquí hay buenas nuevas: Jeremías estuvo presentecuando la ciudad fue quebrantada – ¡pero él estuvo a salvo! ¡Y no sólo élestuvo a salvo, también lo estuvo Ebed-melec, el hombre que le sacó de lacisterna! Cuando todo estaba derrumbándose, Jeremías envió un mensaje aEbed-melec quien se encontraba escondido con miedo. “Pero en aquel día yo
  9. 9. te librare, dice Jehová, y no serás entregado en manos de aquéllos a quienestú temes. Porque ciertamente te libraré y no caerás a espada, sino que tuvida te será por botín, porque tuviste confianza en mí, dice Jehová.”(Jeremías 39:17-18). ¿Puedes imaginarte el consuelo de Ebed-melec cuandooyó esta palabra? Sin embargo, nosotros también tenemos el mismo mensajeque fue dado a Ebed-melec: ¡Aquéllos que aman la palabra de Dios y caminanen fidelidad y obediencia serán milagrosamente guardados por el Señor entiempos difíciles! “¡Yo te libraré! ¡ No temas – tu vida será guardada porquetu confías en mí!” Ahora mismo, Dios está sacudiendo a California contemblores, desde San Francisco a Los Ángeles hasta San Diego. La naciónentera está sintiendo los dolores de parto del juicio. Pero cuando veas estascosas y oigas que la ciudad de Nueva York está en llamas, puedes caer derodillas y regocijarte – no por el juicio, sino por la promesa de Dios: “Señor,yo deseaba oír lo que tú tenías que decir – ¡y tú me amonestaste! ¡Yoobedecí tu palabra – y no necesito temer! ¡Aleluya! Escrito el 7 deSeptiembre del 1992

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