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La negación equivocada       Es un día hermoso y soleado. Antes de salir de tu casa, probablemente agarras de formaautomát...
ARENA) e izquierda (legitimada como partido en el Frente Farabundo Martí para la LiberaciónNacional FMLN), únicos partidos...
de izquierda se pasan toda la vida hablando de lo mal que gobernaron los otros, en vez de decir,contar, educar, comunicar ...
De paseo por “Jurassic Park”               “Partido Comunista Cubano y delegados del FMLN se reúnen en La Habana: El      ...
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Bibliografía    BOSETTI, Giancarlo. Izquierda punto cero. Barcelona: PAIDÓS, 1996. 142 p. ISBN 84-493-0238-2    BUKELE, ...
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Una revolución en la que puedes creer

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"A los valientes y a los disidentes de la realidad que, en lugar de quejarse por la situación de su país, quieren explorar su potencial para transformarlo.

“... las ideas que se expresan aquí tan laboriosamente son en extremo simples y deberían ser obvias. La dificultad estriba, no en las nuevas ideas, sino en escaparse de las viejas, que se ramifican en cada rincón de las mentes de aquellos que han sido educados como la mayoría de nosotros”.
-John Maynard Keynes

Ensayo para la materia de Comunicación Política y Opinión Pública, en la carrera de Comunicación Social, Universidad Centroamericana José Simeón Cañas.

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Una revolución en la que puedes creer

  1. 1. Ensayo para la materia de Comunicación Política y Opinión Pública Licenciatura en Comunicación Social “Una revolución en la que puedes creer” por Nelson Mauricio Rauda Zablah Carnet: 00284709 Catedrático: Marlon Hernández Anzora En la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas presentado el 13 de noviembre de 2012
  2. 2. A los valientes y a los disidentes de la realidad que, en lugar de quejarse por la situación de supaís, quieren explorar su potencial para transformarlo. “... las ideas que se expresan aquí tan laboriosamente son en extremo simples y deberían serobvias. La dificultad estriba, no en las nuevas ideas, sino en escaparse de las viejas, que se ramificanen cada rincón de las mentes de aquellos que han sido educados como la mayoría de nosotros”.-John Maynard Keynes (Wilhelm, 1981: 7)Introducción Este ensayo intentará ampliar sobre el marco establecido desde la izquierda, un marco quelucha contra sí mismo porque sus principales propulsores se han ocupado de debilitarlo en su intentode atacar el marco contrario. Sartori afirma (Sartori, 1993: 65-66) que nuestro tiempo es el tiempo de la negación. Y coincidocon él. “El ideologismo- prosigue- se ha visto agravado por la crítica sin pensamiento por un ataquedesordenado y a ciegas que desemboca, en su forma extrema, en un delirio de autodestrucción”.Dicho de otra manera, vivimos en tiempos muy peligrosos, en las que el pueblo, facultado por lasredes sociales, se convierte en un determinante, jurado, juez y muchas veces parte de las decisionespolíticas. Eso no es lo peligroso, eso es bueno. El peligro real yace en ser tan rápido de la mente allabio que nos convertimos en críticos irreflexivos. Simple: el que puede hace y el que no, critica. El espectro político tiene suficientes voces críticas. La innovación sería proponer algo. Eso es loque intento desde mi perspectiva. Empezaré con una definición de los marcos de referencia actualesde la izquierda salvadoreña y una pregunta sencilla: ¿para qué sirve este marco? ¿es válido todavía? Me involucro después en lo que puede ser una camisa de once varas, pero la vida es riesgo yde riesgo se nutren las revoluciones. Me pregunto si existe una alternativa, una contrapropuesta a lamanera de ser de izquierda: ¿podemos hacer algo mejor de lo que ya hemos hecho? ¿Cómo sería estaotredad en la otredad, esta reforma adentro de la reforma? Y más importante, ¿qué valores existen defondo en la mentalidad de izquierda que pueden volver a ilusionar a la gente -y a recompensar esailusión- con un cambio menos utópico que verdadero?
  3. 3. La negación equivocada Es un día hermoso y soleado. Antes de salir de tu casa, probablemente agarras de formaautomática el estuche con tus lentes de sol. Sin embargo, este acto normal, cotidiano encierra en símismo toda la complejidad tecnológica que conllevan unos lentes de sol. Hay cuatro funciones básicasque un buen par de lentes de sol tiene que cumplir, según Jeff Tyson (Tyson, 2012):  Proteger de los rayos ultravioleta  Proveer protección de la luz intensa  Proveer protección del brillo  Eliminar ciertas frecuencias específicas de luz El cumplimiento de estos requisitos está determinado por la calidad de los lentes. En unamanera, el usar uno u otro tipo de lentes condiciona la manera en la que percibimos el mundo. Aligual que Sir Winston Churchill, yo soy optimista porque no me parece muy útil ser otra cosa.Supongamos que la vida es ese día soleado del que hablábamos al principio. Los lentes a través de losque vemos la realidad, los que nos “protegen” de ciertas luces -que bien pueden ser hechos onoticias-, y que “eliminan” ciertas frecuencias específicas de luz -como pueden ser opiniones o vocesalternativas a las oficiales del status quo- se conocen como marcos. George Lakoff, en su libro “Nopienses en un elefante”, nos dice que un marco es una estructura mental que conforma nuestro modode ver el mundo: nuestras metas, los planes que hacemos, nuestra manera de actuar y lo queentendemos como bueno o malo. “Los marcos de referencia no pueden verse ni oírse pero los conocemos a través de susconsecuencias: nuestro modo de razonar y lo que se entiende por sentido común. Tambiénconocemos los marcos a través del lenguaje” (Lakoff, 2004: 17) Durante el siglo XX y hasta 1989, la política mundial pudo interpretarse como unaconfrontación entre dos marcos: derecha e izquierda. Con la caída de la URSS, esta diferenciación fuediluyéndose de forma paulatina. En El Salvador, este fenómeno también es observable en elmonopolio bipartidista de la política: derecha (representada por la Alianza Republicana Nacionalista
  4. 4. ARENA) e izquierda (legitimada como partido en el Frente Farabundo Martí para la LiberaciónNacional FMLN), únicos partidos que han ostentado el poder ejecutivo desde el advenimiento de lademocracia electoral, post guerra civil en el país centroamericano. Cada bando es, más o menos, unexpositor de los marcos liberal y conservador que con tanta maestría define Lakoff en su libro, claro,con algunos matices propios de su salvadoreñidad. Cada lado cuenta con su propio set de ideas biendiferenciadas y que los hace, en esencia, distintos. O al menos eso creíamos. Pero el mandato del presidente Mauricio Funes, un popularperiodista devenido outsider del FMLN en la más pura línea de los telepresidentes que mencionaOmar Rincón (Rincón, 2008), se ha encargado de borrar, re- trazar, y volver a delinear los límites de loque pensábamos era la izquierda en confrontación con la derecha, hasta hacerlos prácticamenteirreconocibles. De la pregunta ¿tenemos realmente un gobierno de izquierda en El Salvador? causadapor las prácticas sociales, económicas y políticas de Funes, pasamos a una pregunta de igualimportancia: ¿qué es la izquierda en El Salvador? Yo creo que, dentro de las múltiples causas a que se puede atribuir esta zozobra del modelo deizquierdas a nivel global, el lenguaje utilizado es una de las columnas principales de la construcción dela incertidumbre. Me explayo: Lakoff va a explicarnos que “negar un marco es evocar un marco”. Si yoles digo no piensen en un dinosaurio, provoco que piensen en él. Por esto, considero que la izquierda,en específico la salvadoreña se ha equivocado de negación. Si estamos de continuo escuchando al másgrande referente de la izquierda salvadoreña -como supondríamos es el primer presidente “deizquierda” en la historia del país- hablar de que tal o cual cosa “es culpa de los 20 años de gobierno deARENA”, cómo lo hace Mauricio Funes de forma estratégica y constante, solo podemos pensar enARENA. Más allá de las ventajas políticas y de tipo comunicativo que le ha supuesto este hecho derefugiarse en los fracasos de gobiernos anteriores, este camino discursivo le ha permitido encontrarun enemigo en el relato, pero le ha impedido forjar su propio cuento. Funes se ha equivocado en lanegación: niega a ARENA, cuando debería negarse a sí mismo y a su partido. “La izquierda está a la defensiva porque carece de una concepción propia. Lo que necesitamosson ideas y concepciones de una vida futura diversa”. Rainer Wagner. Dice también René Peréz, elResidente del grupo musical Calle 13, que “el que lee poco, dispara mucho”. Es cierto, el problema esque ni Funes, ni los pensadores de izquierda en El Salvador “leen poco”. Ellos leen mucho y, por lotanto, ¡saben mucho! Pero cómo podríamos darnos cuenta de esto si nuestros dichosos intelectuales
  5. 5. de izquierda se pasan toda la vida hablando de lo mal que gobernaron los otros, en vez de decir,contar, educar, comunicar e instruir acerca de la forma alternativa de gobernar que están ejecutando.¿Habrá alguien en El Salvador que pueda establecer las diferencias sustanciales entre la forma degobernar de ARENA y la del Frente? No, simple y llanamente porque el Frente no se ha preocupadopor establecerlo. Pecan de miopía. Si la política es como un juego de billar, en el que cada tiro debecalcularse no solo en función de meter una bola en la buchaca, sino también de posicionar la bolablanca para el siguiente movimiento, parece que el Frente se olvidó de trabajar en el posicionamientoestratégico una vez que le prestaron el taco. Todo ha sido tirar, tirar y tirar. Mal, por cierto. “Deberíamos inventar un nuevo vocabulario. ¿Qué cambiaría en realidad si cambiasen nuestraspalabras?... Nuestros problemas serían sustancialmente los mismos, la carga de este siglo continuaríapesando sobre nuestras espaldas. Seguiremos teniendo que considerar injusta la sociedad capitalista eintolerables sus desigualdades, debería seguir repugnándonos su ética de la avidez, deberíamos seguirtratando de imaginarnos una sociedad mejor”. Quién escribe lo anterior es Irving Howe (Bosetti,1996: 57). Howe coincide con Lakoff en este punto, sobre la necesidad del cambio de marco, deformulaciones en positivo (nosotros proponemos un sistema de salud más socialmente justo...) enlugar de en negativo (durante 20 años, ARENA quiso privatizar el seguro social...). Cambiar el marco escambiar el lenguaje: hablar diferente para pensar diferente. Es necesario aclarar en este punto que yo no creo que la izquierda salvadoreña sufra dehipocognición , es decir, que le haga falta un marco. El FMLN cuenta con un marco nutrido de ideasmarxistas, leninistas, estalinistas, abuelistas... ¿quién sabe? El problema, me parece, es elestancamiento tan propio de las que una vez fueron (o se creyeron) estructuras comunistas. Elproblema es el enquistamiento de lo viejo adónde se necesita lo nuevo, la prolongación agónica deformas de ser partido, símbolos y personas. El miedo a la eutanasia. El terror al cambio en el partidodel cambio. La ironía en carne viva. La paradójica inmovilidad en el disque partido de la revolución. ¿En dónde está ahora mismo el FMLN? Pasemos a un análisis rápido antes de continuar con lapropuesta del cambio en el Cambio.
  6. 6. De paseo por “Jurassic Park” “Partido Comunista Cubano y delegados del FMLN se reúnen en La Habana: El vicepresidente de Cuba, José Ramón Machado, y el secretario general del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) de El Salvador, Medardo González, analizaron en La Habana cómo profundizar los nexos entre sus partidos, informó este domingo la prensa local. Durante el "amistoso" y "fructífero" intercambio, realizado el sábado, "se abordaron temas de interés bilateral, dadas las estrechas e históricas relaciones entre ambos partidos", y otros de la actualidad internacional, reseñó el diario Juventud Rebelde. Destacó que la delegación del ex guerrillero FMLN cumple una "invitación del Comité Central" del gobernante Partido Comunista cubano (PCC, único), del cual Machado es segundo secretario. La parte salvadoreña se refirió a los empeños del FMLN por contribuir, desde el gobierno, con las añoradas transformaciones sociales de su población, añadió el periódico”. La noticia parece sacada de cualquier periódico de los 80s. Pero no: el periódico digital El Farola fecha con 8 de abril del 2012. Espeluznante. ¿Es que el FMLN no ha aprendido nada tras fracasar 20años en acceder al poder? ¿Es que no se dieron cuenta que llegaron al poder gracias a un candidatoque no es partidario, ni comunista, ni marxista, ni histórico ni nacido en mil novecientos ayer? ¿Es queno leen las encuestas del IUDOP (IUDOP, 2008) en las que la gente responde que en una escala deluno al diez, donde 1 es la posición más a la izquierda y 10 la posición más a la derecha, la medianacional es 5.19, y que en ningún grupo demográfico esa misma media baja de 4 excepto por supropio voto duro? ¿Por qué, en el nombre de Engels, Marx o quién quieran nombrar, siguen usandopalabras como “proyecto revolucionario”, “comunismo”, “cuadros”, “militancia”, “clases”? ¿Nadie lesdijo que la Guerra Fría se acabó y que ha menester actualizar sus marcos? No es solo mi opinión. “La izquierda no es ya o, en todo caso, no puede continuar siendo cosascomo éstas: la planificación centralizada, la abolición de la propiedad privada, el colectivismo, lasupresión de las libertades individuales, la pretensión de enderezar el leño retorcido kantiano, deplasmar al hombre y la sociedad de acuerdo con el proyecto elaborado por una vanguardiaintelectual”. (Bosetti, 1996: 16)
  7. 7. Si hasta la mismísima Martha Harnecker escribe en 1991 acerca de la necesidad de renovarse.“A la izquierda le cabe una responsabilidad particular porque posee la mayor acumulación deexperiencias y argumentos para impulsar- desde una perspectiva popular revolucionaria- el análisis dela realidad actual, la búsqueda de soluciones y la elaboración de una estrategia para efectivizar lastransformaciones (…) Esto replantea y amplía el mapa social y político del proyecto revolucionario,haciendo necesario profundizar en la estructura de clases existente en la sociedad latinoamericanasumiéndola en toda su diversidad y complejidad. No causa extrañeza que tanto el sujeto socialdefinido como tal en los sesenta y setenta, como el esquema clasista aplicado entonces, resulteinaplicable hoy en un proyecto que forzosamente involucra a diversos sectores sociales”. (Harnecker yRauber, 1991: 57) ¿Alguien tiene el teléfono de Medardo? Como Jurassic Park, el marco “actual” de la izquierda salvadoreña implica tratar de reproducirel pasado en el presente. Constituye una anacronía. No solo eso, constituye una mala idea. Si estasideas no se impusieron en una época de ebullición social, como la América Latina de hace 50 años,con una mayor movilización de masas, ¿por qué habrían de imponerse ahora? ¿No se han parado apreguntarse por qué no funcionó en primer lugar? ¿Qué han hecho en estos 50 años para prepararculturalmente a la población para un cambio de este tipo? Más bien, se han ido desconectando de lasnuevas generaciones. Pregunto yo: ¿dónde está la Juventud Comunista para la Liberación Nacional?Porque yo tengo un montón de amigos de la Juventud Republicana Nacionalista (JRN) del partidoARENA, así como conozco jóvenes involucrados en los tanques de pensamiento de derecha (leáseCREO, Medio Lleno, Alianza por la Democracia, FUSADES, etc). Más aún, ¿de qué sirve tener dostanques de pensamiento de izquierda y de formación de “cuadros” -si quieren usar esa palabra-tirados, como la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) y la Universidad de ElSalvador, si la estructura del partido no se abre? La Escuela Superior de Economía y Negocios,propiedad de la acaudalada familia Poma, forma ahí a sus cuadros, inculcándoles lógicas capitalistasque perpetrarán en el futuro su dominio y hegemonía en los negocios. ¡Qué envidia! Mientras tanto,el Frente sigue de paseo por Cuba. ¿Por qué no van a Brasil, a Chile, a Venezuela, aunque sea! Maldita sea “la inercia ideológica que los empuja a aferrarse a los viejos criterios ordenadores,como salvavidas en un naufragio- como dice Bosetti-, la nostalgia comunista, el hechizo del pasado. Elrefuigarse en un abrigo ideológico que no les garantiza un futuro mayoritario, pero sí una estrategia de
  8. 8. nicho que, con ayuda de sistemas electorales proporcionalistas y benévolos hacia las formacionesmenores, puede durar mucho tiempo en la vida política”. (Bosetti, 1996: 21-22). Daniel y Gabriel Cohn- Bendit, citados en Wilhelm (Wilhelm, 1981: 61), me acompañan en unadiatriba que nace de mi propia frustración con lo que identifico como la falta de alternativas ante lavoracidad del sistema capitalista. El FMLN, como el Partido Comunista Francés, “representó una vez laconciencia revolucionario del proletariado, pero desde ese entonces se ha convertido en un meroapéndice de la burocracia soviética”. Ser de izquierda sigue siendo vigente, pero ya no es una cuestiónexclusiva de la clase obrera. Los tiempos han cambiado: ahora hay empresarios de izquierda. Habemosestudiantes, progresistas socioeconómicos, mujeres, progresistas de politica identitaria, ecologistas,mujeres, progresistas de las libertades civiles, religiosos, miembros de la clase media, hastaantiautoritarios. El problema es que, en su enclaustramiento, “los partidos de izquierda no parecenfuncionar ya ni siquiera como válvula de escape del descontento. Los votos de la izquierda se van,pues, reduciendo, sin que necesariamente aumenten las adhesiones a los partidos conservadores”.(Bosetti, 1996: 25) Los Cohn- Bendit nos unen a todos enarbolando el estamento: “cada uno de nosotros tienederecho a presentar su propio punto de vista y queda enteramente libre para actuar en cualquierforma que crea que es la mejor en su propia fábrica. Creemos en la resistencia espontánea a todas lasformas de dominación, no en la representación a través de los sindicatos y de los partidos políticos”.(Wilhelm, 1981: 62) Esta resistencia tan latinoamericana es una fuerza latente que bien podría ser aglutinada bajola bandera de un partido más abierto, renovado y con un liderazgo conectado. Fallar en hacer esopuede significar que, como Jurassic Park, el marco creado se destruya a sí mismo, ayudándole, otravez, a la lógica de derecha que tanta animadversión nos despierta, a imponerse. Greg Calvert, unestadounidense que estudió en la Universidad de París, aporta lo siguiente: “Si no se llena el vacíopolítico de la sociedad capitalista avanzada con una política de Nueva Izquierda que sea sinceramentenueva, entonces no podemos esperar más que una continua frustración y confusión en el cuerpopolítico. En el peor de los casos, podemos esperar que la nueva derecha que se cierne en las alasllenará el vacío con un resurgimiento fascista” (Wilhelm, 1981: 63-64). Insisto, ¿alguien tiene elteléfono de Medardo?
  9. 9. Una especie en peligro de extinción “Para hablar de nuevo de la izquierda de manera comprensible y útil, ésta tiene quedesembarazarse de los escombros que han sepultado a la vieja izquierda, dejando lisiados a lossupervivientes, y qué son un obstáculo para la aparición de una nueva época, caracterizada pornuevos personajes y tal vez con alguna idea nueva”. (Bosetti, 1996: 12-13) Lo primero que hay que aceptar en la persecución de la nueva izquierda es el fin de la era delas ideologías. Giovani Sartori explica: “El fin de las ideologías fue una profecía prematura decomienzos de los años sesenta. Pero ahora la profecía está madura. El fin del comunismo es el fin desu ideología (…) Aunque el fin de la ideología marxista no sea el fin de la ideología como categoría (ocomo pseudocategoría) del espíritu, incluso así el homo ideologicus es hoy un animal extraviado, unánima perdida” (Sartori, 1993: 28-29). Lakoff nos explica de manera magistral que, por encima de las ideologías, la gente va a votar,va a creer, va a movilizarse por los valores y estereotipos culturales en que cree y no necesariamentepor lo que le convenga. Solo así se explica que, según la encuesta del IUDOP (IUDOP, 2008) en elestrato marginal y en el estrato rural la gente se describa como más alineada a la derecha en unaescala del 1 al 10 donde 10 es la posición más de derecha: 5.21 en el primer caso y 5.71 en el postrer.Sabemos que muchas de las políticas económicas y sociales de los gobiernos de derecha no beneficiana estos sectores excluidos. ¿Entonces, por qué no votan por la izquierda? Dice George Lakoff: “Elcerebro humano sencillamente no funciona así. Uno de los descubrimientos fundamentales de laciencia cognitiva es aquel según el cual la gente piensa en términos de marcos y de metáforas-estructuras conceptuales como las que se han descrito. Los marcos están en las sinapsis de nuestrocerebro, presentes físicamente bajo la forma de circuitos neuronales. Cuando los hechos no encajanen los marcos, los marcos se mantienen y los hechos se ignoran” (Lakoff, 2004: 110).¿Quieres que la gente se movilice y crea en ti? Deja de darles hechos, propuestas, planes de gobiernoy candidatos. Mejor dales algo en qué creer, porque ellos ya no creen más en ti.
  10. 10. Revoluciona la revolución En este punto, espero haber explicado lo suficientemente bien por qué la revolución necesitauna revolución. Me apoyaré ahora en el pensamiento de uno de los políticos que, a mi modo de verlas cosas, está haciendo precisamente esto: infiltrando el sistema y explotando desde adentro. Escribeel flamante alcalde de Nuevo Cuscatlán, Nayib Bukele: “Con la caída del muro de Berlín, y la disolución de la URSS, las izquierdas y las derechasvolvieron en el mundo a ocupar el lugar que les corresponde. El de 2 visiones diferentes de cómo debede funcionar una sociedad. Entre los que creen que la empresa privada, como única vía de generaciónde riqueza, hará ricos a sus dueños y después este excedente de dinero rebalsará de sus manoscayendo sobre los desposeídos (teoría del rebalse). O los que creemos que el Estado (comorepresentante de toda una nación) debe evitar abusos, prácticas monopólicas, regular la explotaciónde los recursos naturales y tomar una parte (hago hincapié en “una parte”) de este excedente dedinero para invertirlo en salud, educación, infraestructura, etc. (que no se confunda “etc.” concorrupción o fiestas con caviar). Soy de izquierda porque me considero del segundo grupo. Los que creemos que el Estado debede velar por todos, y con más énfasis aun en los desprotegidos. Y no como ha funcionado hasta ahoraen nuestro país, como un garante de que las cosas sigan como están, o peor. Que el que tiene másutilice su influencia para crear leyes a su favor, que se repartan los pocos bienes que nos quedan entreel mismo grupo de siempre y que se paguen estas prestaciones con el sudor de un pueblo que ya noaguanta más. Que ha sido explotado durante demasiado tiempo. Soy de izquierda por que no considero que invertir en sacar de la pobreza a nuestra gente sea"asistencialismo" o "despilfarro". Porque no creo que ese excedente debe de estar en manos deprivados quienes no necesitamos más, pero si debe de estar en las aulas de nuestras escuelas y lasmanos de nuestros médicos. Soy de izquierda porque creo que hasta que no dejemos de aplicarrecetas fracasadas del tercer mundo sino las de los países desarrollados o al menos en vías dedesarrollo, vamos a poder progresar un poco” (Bukele, 2012).
  11. 11. Puesta así, la izquierda enamora. Estamos hablando ya de una propuesta alternativa a la formade gobernar y hacer Estado. Llevado a la práctica, el cambio significa: “el apoyo de la acción públicapara corregir los resultados del mercado en defensa de los más débiles, la extensión y profundizaciónde la democracia, de las libertades, de los derechos, de la atenuación del peso de la jerarquía en laorganización económica, la actitud en favor del cambio frente a los defensores del statu quo en laeconomía, en el ordenamiento de las instituciones, en la vida de la sociedad”. (Bosetti, 1996: 16-17).Es el propósito de la nueva izquierda, siempre según Bosetti: a) Consolidar la democracia b) Ampliar la participación política c) Presionar en favor de la puesta en práctica de los derechos políticos d) Y extender los derechos sociales Lo que hay de fondo de estas propuestas concretas que bien pueden convertirse en políticaspúblicas donde haya voluntad reformista (la Santa Tecla de Oscar Ortiz, otro representante del alarenovadora o el Nuevo Cuscatlán de Bukele, por ejemplo) son valores. Cosas en las que la gente sípuede creer. Más aún, cosas en las que yo creo. “El socialismo posee valores y principios propios: un compromiso con la reciprocidad y con losmodos de vida solidarios, y en particular con la idea de que las energías, los talentos, las capacidadesde los privilegiados deben ponerse al servicio de los pobres, los i ndefensos, los incapaces ydesorganizados, pero también los incapaces y los excluidos”. (Bosetti, 1996: 54) “Ser de izquierda significa sentirse ligados a todos aquellos que luchan por la propia liberación,que no aceptan sin más la determinación desde arriba de metas y objetivos y luchan, juntos o solos,por la eliminación de todas las formas de dominio y por el derrocamiento de todo aparato de poder”.André Gorz. (Bosetti, 1996: 109) Nayib Bukele habla de “estar del lado correcto de la historia”:En el pasado, cuando habíaesclavitud, hablar de abolirla era ser “de izquierda” (imagino lo incomodo que era para los dueños de
  12. 12. gran cantidad de esclavos hablar de eso). Cuando se propuso el voto de la mujer, apoyarlo era ser “deizquierda”. En los 60’s, abogar por los derechos civiles era ser “de izquierda”. Ahora el mundo debate nuevos temas, económicos y sociales. Nuestra generación, queramos ono, será la gestora del mundo nuevo que vendrá. Y los cambios “hacia la izquierda” se volverán a dar,al igual que la abolición de la esclavitud y el voto de la mujer. En lo personal, cuando esté viejo, sialgún día llego ahí, quiero mirar para atrás y saber que estuve del lado correcto de la historia” (Bukele,2012).No basta con rezar... pero tampoco caería mal Quiero terminar dando un ejemplo de cómo esta nueva izquierda puede convertirse en un grancontenedor aglutinante de las diversas fuerzas de resistencia que ya hemos enumerado. En particularlo daré con una causa a la que estoy afiliado: el cristianismo. Hablar de revolución en Latinoamérica es impensable sin pensar en la Iglesia Católica. El aportede la Teología de la Liberación, las comunidades eclesiales de base, el pensamiento de la cruz y el fusily el surgimiento de figuras tan importantes como Rutilio Grande, Ignacio Ellacuría y el mismo ÓscarArnulfo Romero fue incalculable para el levantamiento insurgente de los 80s en El Salvador. Ahora, sindesmerecer el devenir histórico de estos actores, yo coincido con el pastor Ulises Oyarzún en que laIglesia sí debe meterse en la resolución de conflictos de carácter vinculante, pero no para politizar laFe -como paso en aquel entonces- sino para evangelizar la política. Esta es la misión primordial de laIglesia después de todo. Hijo de Dios es la etiqueta más definitiva de mi vida. Como tal, siempre me he sentidoidentificado con las políticas económicas y sociales de izquierda más que de derecha. “Izquierda eshacer el bien a los demás, derecha el bien para sí”, afirma Giovani Sartori, lo cual está en completaconsonancia con mis creencias bíblicas. Pero como cristiano evangélico, siempre me he sentidoexcluido de los partidos de izquierda en mi país por su marxismo- leninismo ateo. Estoy de acuerdocon muchas de sus posturas, pero su insensibilidad con un tema tan esencial de mi self y valorespersonales como es mi creencia en Dios me imposibilita darles un apoyo que me siento tentado adarles. Lo que necesitan hacer es una apertura del espectro político que aglutine a diversos grupos
  13. 13. que se identifican con la resistencia y el espíritu revolucionario, pero son detenidos por los apestososcadáveres de los mastodontes ideológicos que mantienen. Por otro lado, siempre me ha molestado el pensamiento de derecha que afirma que comocristiano debo apoyar las políticas capitalistas. Esto está vinculado al pensamiento de Calvino y deWeber sobre la ética profesional y el llamado “espíritu del capitalismo”. Pero, como afirma AugustoHortal (Hortal, 2002), nada hay más lejos de Lutero. Según mi forma de entender el cristianismo, ésteencierra en sí mismo un componente muy fundamental de revolución. Desde el “no se conformen aeste siglo” del apóstol Pablo, pasando por el Jesús histórico que volcó las mesas y sillas del templo,que se peleó con todas las autoridades religiosas de su tiempo -por una causa más profunda que lapolítica, valga aclarar- pero que aprobó la legitimidad de las civitas con aquel dicho archifamoso de“Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”, hasta llegar a otros grandesrevolucionarios como Martín Lutero en tiempos de la Reforma Protestante desde Alemania, o MartinLuther King en la época de la segregación racial estadounidense, inspirados estos dos últimos en losescritos de San Agustín. Todos estos personajes son profundamente cristianos, pero tambiénprofundamente subversivos, tildados de herejes y próscritos. ¿Eso no es revolución? El pensador cristiano contemporáneo Lucas Leys (Leys, 2012) escribe lo siguiente: “ JuniorZapata escribía el otro día en su twitter que la mitad de la población humana en condición de sumapobreza está conformada por jóvenes, adolescentes y niños. ¿Puede la iglesia hacer algo al respecto?En muchos países de América Latina como por ejemplo mi Argentina va creciendo la tasa deanalfabetismo y la tasa de desempleo de los jóvenes en sus 20 años es más alta que nunca en lahistoria. ¿Puede la iglesia hacer algo? En Chile hoy hay una crisis educativa como nunca antes en lahistoria, y en México el narcotráfico emplea a más adolescentes que ninguna multinacional. ¿Puede laiglesia hacer algo? ” ¿No son todas estas propuestas: planes sociales de reducción de la pobreza,mejoramiento en la educación pública, creación de oportunidades de empleos con asocios público-privados, colaboraciones con la empresa privada, inversión en la seguridad, desarrollo de programasde valores, políticas públicas netamente asociadas a una mentalidad izquierdista? De la nuevaizquierda, sí.“Luchar por justicia social es el resultado de abrazar el evangelio de Cristo como un estilo de vida”,afirma el pastor argentino Lucas Leys. Ahora, vayan a decirle eso a un conjunto de jóvenes cristianos,
  14. 14. preséntenles una alternativa coherente con ese pensamiento, junto con un candidato representativo yun plan de gobierno estructurado de manera medianamente lógica y me cuentan los resultados.¿Funcionaría? ¡No sé! Porque nunca se ha hecho, pero podría apostar a que sí. Lo que la izquierda necesita es organizar una nueva correlación de fuerzas. Yo no pido queacordemos en todo. Pero pido que pensemos. Organicemos un debate en la campaña entre gruposfeministas y grupos de representación cristiana y discutamos el aborto con el candidato. ¿Cuál es elmiedo a pensar? Hablemos de ecología, de derechos humanos fundamentales, de quitarle el IVA a lasmedicinas. Sentémonos con grandes empresarios y cuestionemos su responsabilidad socialempresarial más allá de liberar tortugas o regalarle pelotas a un equipo de fútbol rural. Saquemos alruedo las palabritas mágicas: “redistribución de la riqueza”, pero no con una mentalidad robin-hoodesca, anticuada, ingenua y francamente, tonta. Hablemos de que el rico subsidie al pobre, y queya deje de ser al revés. Yo lo que pido es que pensemos con apertura, con conciencia social, convalentía, con resolución y, sí, con revolución. Una revolución en la que puedas creer. Ya en serio,¿alguien tiene el teléfono de Medardo?Conclusiones 1. El tiempo de las ideologías ha fenecido. La gente ya no vota por banderas, partidos ni proyectos políticos, porque el cerebro humano no está diseñado para poder mantener esa estructura de decisión. Vota por valores y metáforas, ergo, las propuestas deben ir elaboradas en ese lenguaje. 2. La izquierda erra en formular un discurso considerándose “el otro”. Debe establecerse en sí misma y dispone de un marco suficientemente vasto de intelectuales y pensadores a los que debe apoyar con sentido estratégico para fortalecer sus valores en la sociedad. 3. La izquierda necesita organizar una nueva correlación de fuerzas que aglomeren a todas las fuerzas que se resisten al status quo. Esto le puede aportar una nueva vitalidad a sus proyectos políticos, además de encontrar votos que por lo demás están perdidos, y a encontrar apoyos que otorguen legitimidad a sus propuestas gubernamentales y públicas. Estos apoyos son un conjunto abigarrado que puede unirse, aunque ya no bajo una bandera, si bajo una causa lo suficientemente amplia y extensiva para continuar captando adeptos, seduciendo indecisos y enamorando a los revolucionarios, no solo a los ideologistas de voto duro, sino a un nuevo movimiento social que sea ejemplo del poder del enmarcado.
  15. 15. Bibliografía  BOSETTI, Giancarlo. Izquierda punto cero. Barcelona: PAIDÓS, 1996. 142 p. ISBN 84-493-0238-2  BUKELE, Nayib. ¿Por qué soy de izquierda? (25 de junio de 2012) Recuperado el 25 de octubre de 2012 de https://www.facebook.com/notes/nayib-bukele/por-qu%C3%A9-soy-de- izquierda/320992134653651  FARO, El. Partido Comunista Cubano y delegados del FMLN se reúnen en La Habana (8 de abril de 2012) Recuperado el 12 de noviembre de 2012 de http://www.elfaro.net/es/201204/noticias/8234/  HARNECKER, Marta y RAUBER, Isabel. Hacia el siglo XXI la izquierda se renueva. Ecuador: Colección Biblioteca Popular, 1991.  HORTAL, Augusto. Ética general de las profesiones. Bilbao, 2002.  IUDOP. Encuesta de preferencias políticas para las elecciones legislativas, municipales y presidenciales 2009. San Salvador, 2008.  LAKOFF, George. No pienses en un elefante: lenguaje y debate político. Editorial Complutense, 2004.  LEYS, Lucas. Un romance con el cambio (10 de julio de 2012) Recuperado el 12 de noviembre de 2012 de http://buenavidagt.com/blog/tag/lucas-leys/  RINCÓN, Omar. Los telepresidente: cerca del pueblo, lejos de la democracia (2008). Recuperado el 12 de noviembre de 2012 de www.library.fes.de:http://library.fes.de/pdf-files/bueros/c3- comunicacion/07332.pdf  SARTORI, Giovani. La democracia después del comunismo. España, Alianza Editorial, 1993.149 p. ISBN: 84-206-9667-6.  TYSON, Jeff. How Sunglasses Work (s.f.) recuperado el 12 de noviembre de 2012 de http://science.howstuffworks.com/innovation/everyday-innovations/sunglass1.htm  WILHELM, Donald. Alternativas creativas frente al comunismo: pautas para el mundo del mañana. Buenos Aires: EUDEBA, 1981. 229 p.

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