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VIIIPoema típico de la renuntiatio amoris.Estructura del contenido.- 1-2: planteamiento del conflicto; 3-8: sentimientosam...
tiernas médulas un fuego mucho mayor y más vivo”. Cuando dijo esto, Amor,como antes a su izquierda, estornudó su aprobació...
pido que no desprecies mis súplicas, niño de mis ojos, no sea que Némesis 6 sevengue de ti. Es una diosa apasionada: guárd...
hable sinceramente y de corazón, para que a lo largo de toda nuestra vida seaposible mantener este perenne pacto de sagrad...
sombra de una árbol, junto al arroyo que fluye cerca. Y sin embargo, nolamentaría coger a veces la azada, ni aguijar los l...
no resulta vergonzoso y andar de peleas gusta. Aquí soy yo un buen jefe y unbuen soldado.Vosotras, banderas y trompetas, a...
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Poesía elegíaca.

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Poesía elegíaca.

  1. 1. CatuloPoemasVEste es el primero de los poemas de los besos.Estructura.- 1-3: grito de alegría amorosa; 4-6: brevedad de la vida/eternidad dela muerte; 7-9: los besos contados; 10-13: estratagema para evitar el “mal deojo”.¡Vivamos, Lesbia mía, y amemos! Y todos los rumores de los viejos,demasiado severos, valorémoslos en un solo céntimo1! Los soles pueden moriry renacer; nosotros, cuando haya muerto de una vez para siempre la breve luzde la vida, debemos dormir una sola noche eterna. Dame mil besos, luego cien,después otros mil, y por segunda vez ciento, luego hasta otros mil, y otrosciento después. Y cuando sumemos ya muchos miles, los borraremos paraolvidarnos de su número o para que ningún maligno pueda echarnos mal de ojocuando sepa qué grandes fueron nuestros besos.VIIForma pareja con V.Sinopsis.- 1-2: pregunta de Catulo a Lesbia; 3-8: segundo término de lacomparación; 9-12: primer término de la comparación.Me preguntas cuántos besos tuyos, Lesbia, bastarían para saciarme. Puesbien: cuantos granos de arena libia hay en Cirene 2, fértil en lasespicio, entre eloráculo del ardiente Júpiter y el venerable sepulcro del viejo Bato3, o cuantosastros, cuando calla la noche, vigilan los furtivos amores de los seres humanos,tantos son los besos, dados por ti, que le bastan para saciarse al loco deCatulo, de forma que ni los curiosos podrían contarlos, ni hechizarlos unalengua maligna. 1
  2. 2. VIIIPoema típico de la renuntiatio amoris.Estructura del contenido.- 1-2: planteamiento del conflicto; 3-8: sentimientosamorosos del pasado; 9-13: renuncia amorosa del presente; 14-18: futuro de laamada; 19: seguridad del poeta en su renuncia.Desdichado Catulo, deja de cometer locuras y lo que ves perdido, dalo porperdido. Brillaron un día radiantes soles para ti, cuando ibas y venías a dondete llevaba la joven, amada por mí como ninguna será amada. Cuando allísurgían aquellos numerosos juegos amorosos, que tú querías y la joven nodesdeñaba, brillaron, en verdad, radiantes soles para ti. Ahora ella ya no losquiere. Tú no seas débil; no los quieras tampoco. Ni persigas a quien huye, nivivas desdichado; resiste con obstinación, aguanta. Adiós, joven, ya Catuloresiste. No te buscará, ni irá a rogarte en contra de tu voluntad. Pero tú sufrirás,cuando nadie se dirija a ti. Maldita, ¡ay de ti!!Qué vida te aguarda!¿Quién se teva a acercar ahora?¿A quién le parecerás hermosa? ¿A quién vas a amarahora?¿De quién se dirá que eres?¿A quién vas a besar?¿A quién le morderáslos labios? Pero tú, Catulo, aguanta sin ceder.XLVPoema que encierra un juramento de amor con la aceptación de la esclavitudconsiguiente. Tema recurrente en los poetas elegíacos.Contenidos.- 1-9: juramento de Septimio con la aprobación de Cupido; 10-18:juramento de Acme con la aprobación de Cupido; 19-26: mutuo amor de losdos amantes. Reflexión del poeta.Septimio, estrechando contra su pecho a Acme, su amor, le dice: ”Acme mía, sino te amo con locura y no estoy dispuesto a amarte sin cesar toda la vida, tanperdidamente como el que más, que solo en Lesbia y en la tórrida India meencuentre con un león de mirada de acero”. Cuando dijo esto, Amor, comoantes a su izquierda4, estornudó su aprobación a la derecha.Por otra parte, Acme, volviendo lentamente la cabeza y sus ojitos, embriagadosde su dulce joven, le besó con aquellos labios de púrpura y le dijo: ”QueriditoSeptimio, vida mía, sirvamos siempre a este único dueño, tal como arde en mis 2
  3. 3. tiernas médulas un fuego mucho mayor y más vivo”. Cuando dijo esto, Amor,como antes a su izquierda, estornudó su aprobación a la derecha.Ahora, habiéndose marchado con buen augurio, con recíproca pasión aman yson amados. El probrecito Septimio prefiere a Acme antes que Siria y Britaniaenteras. Sólo en Septimio la fiel Acme prodiga sus delicias y sus placeres.¿Quién ha visto a personas más felices? ¿Quién a una Venus de mejoresauspicios?XLVIII“Poema de besos” dentro del ciclo de Juvencio (24, 48, 81 y 99).Estructura.- 1-3: período condicional: prótasis-apódosis; 4-6: períodoconcesivo: apódosis-prótasis. Estructura quiástica.Tus ojitos de miel, Juvencio, si alguien me permitiera besarlos libremente, losbesaría hasta trescientas mil veces. Me parecería que no me iba a sentir hartojamás, no, aunque la mies de nuestros besos fuera más espesa que una deespigas en sazón.LPoema de amistadContenido.- 1-6: apóstrofe a Licinio, que establece la situación en que seencontraban los dos amigos; 7-13: signa amoris; 14-21: regalo poético deCatulo y amenazas.Ayer, Licinio5, desocupados nos divertimos mucho con mis tablillas de escritura,como convenía a unos jóvenes refinados: los dos jugábamos escribiendoversos, ya en un ritmo, ya en otro, con respuestas alternativas en medio de lasbromas del vino. Y de allí me marché excitado por tu gracia, Licinio, y por tusgolpes de ingenio, de forma que, desdichado de mí, ni el alimento meagradaba, ni el sueño cubría con su tranquilidad mis ojos. Al contrario, presa deun loco delirio, me agitaba por toda mi cama, deseoso de ver amanecer parahablar contigo y estar juntos. Una vez que mis miembros agotados por la fatigayacían medio muertos en la cama, te hice, mi dulce amigo, este poema, por elque te puedes dar cuenta de mi dolor. Ahora, guárdate de ser soberbio, y te 3
  4. 4. pido que no desprecies mis súplicas, niño de mis ojos, no sea que Némesis 6 sevengue de ti. Es una diosa apasionada: guárdate de ofenderla.LXXXVEl más conocido de todos los epigramas y el que ha sido objeto de másimitaciones.Contenido.- 1.- Catulo ama y odia; esto le hace sufrir.Odio y amo. ¿Quizá me preguntes por qué actúo así? No lo sé, pero siento quees así y sufro.CVIPoema de reconciliación con Lesbia.Contenido.- 1-2: período condicional que presenta una situación; 3-6: vuelta deLesbia a Catulo; 7-8: felicidad del poeta.Si te ha sucedido algo que deseabas apasionadamente y ya habías perdido laesperanza, esto es sobre todo grato al corazón. Por ello, es grato y ,para mítambién más valioso que el oro, el que te vuelvas, Lesbia, a mí, que te deseo.Vuelves a mí, que te deseo y que no lo esperaba. Eres tú misma la que teentregas a mí. ¡Oh, día señalado con la piedra más blanca! ¿Quién vive másfeliz que yo? O ¿quién podrá decir que hay algo más deseable que esta vidamía?CIXPoema del ciclo de Lesbia. Último de los epigramas dedicados a ella.Contenido.- 1-2: promesa de amor; 3-4: súplica a los dioses; 5-6: foedusamicitae.Me prometes, vida mía, que este feliz amor nuestro ha de ser eterno entrenosotros. Dioses del cielo, lograd que pueda hacer promesas verdaderas y que 4
  5. 5. hable sinceramente y de corazón, para que a lo largo de toda nuestra vida seaposible mantener este perenne pacto de sagrada amistad.TibuloElegíasIPodemos dividirla en las siguiente partes: a) Propuesta: rechazo de lasriquezas y amor por la vida sencilla (1-6); b) elogio de la vida del campo (7-50);c) la vida amorosa: Delia (51-74); de exhortación final (75-78).Riquezas de rubio oro otro para sí acapare y posea muchas yugadas de suelocultivado; ese a quien la proximidad del enemigo asuste con terror incesante ya quien los toques de la trompeta de Marte le impidan conciliar el sueño. Laescasez de medios me procure a mí una vida ociosa, mientras mi hogarresplandezca con su fuego diario.Yo mismo, como un campesino, plantaré en el mes apropiado tiernas vides ycon mano hábil árboles frutales. Esperanza no me traicione, sino que siempreme otorgue mieses abundantes y en mis lagares repletos espeso mosto. Puespresto veneración tanto al tronco6 solitario en los campos como a la antiguapiedra con guirnaldas de flores en la encrucijada de caminos, y cualquier frutoque el nuevo año produce para mí lo deposito como ofrenda ante el dios 7 de loscampos. Rubia Ceres, sea para ti de mis tierras una corona de espigas quecuelgue ante las puertas de tu templo, y un rojo Priapo8 en mis huertos frutaleseríjase en guardián, para que con su terrible hoz asuste a los pájaros. Vosotrostambién, Lares8, patronos de una tierra feraz un día, ahora empobrecida,recibís vuestras ofrendas. Entonces, el sacrificio de una ternera purificabanovillos sin cuento; ahora, una cordera es la modesta víctima del escaso suelo.Una cordera caerá en vuestro honor; en torno a ella los jóvenes campesinosgriten: “Io9, otorgadnos cosechas y buenos vinos”.Ahora, solamente ahora, podría vivir contento con poco y no estar siempreentregado a largos viajes, sino huir del ardiente despertar de la canícula a la 5
  6. 6. sombra de una árbol, junto al arroyo que fluye cerca. Y sin embargo, nolamentaría coger a veces la azada, ni aguijar los lentos bueyes, y no mearrepentiría de llevar a casa en mis brazos una cordera o un cabritillo,abandonado por olvido por su madre. Pero vosotros, ladrones y lobos, respetadmi reducido rebaño: del grande debéis buscar la presa. Del mío suele purificara mi pastor todos los años y rociar de leche una Pales10 complaciente.Asistidme, dioses y no despreciéis, vosotros, ofrendas de una mesa modesta yde vasos de arcilla pura. De arcilla fue la primera copa que fabricó para sí ellabrador antiguo y la moldeó de barro manejable. Yo no busco las riquezas demis padres ni la ganancia que ocasionó a mis antepasados la cosechaalmacenada. Una modesta siembra me basta; me basta dormir en un lecho y,si es posible, descansar mi cuerpo en su cama habitual. ¡Cómo me gusta oíracostado los furiosos vientos y estrechar a mi amada en tierno abrazo o,cuando el austro invernal ha derramado sus aguas heladas, prolongar seguroel sueño con la ayuda del gotear de la lluvia! ¡Esto me toque en suerte!: searico con toda justicia quien pueda soportar el furor del mar y las sombríastormentas.Todo el oro y las esmeraldas piérdanse antes que llore alguna joven por culpade mis viajes. Es a ti, Mesala11, a quien conviene pelear por tierras y marespara que tu casa ostente despojos de enemigos. A mí me sujetan prisionero lascadenas de una hermosa joven y aguardo como un portero ante unas puertasinflexibles. No me cuido de mi gloria, Delia mía: con tal de estar contigo no meimporta que me llamen cobarde y perezoso. Que pueda verte cuando llegue miúltima hora y, al morir, tocarte con mi mano, aunque desfallezca. Me llorarás,Delia, colocado en la pira a punto de arder, y me ofrecerás tus besosmezclados de amargas lágrimas. Llorarás: no están tus entrañas encadenadascon duro hierro, ni en tu corazón tierno hay clavado pedernal. De aquel funeralno habrá joven ni doncella que pueda volver a casa con los ojos secos. Tú noofendas a mis Manes12; y respeta tus cabellos sueltos; respeta, Delia, tustiernas mejillas. Entretanto, mientras el destino lo consiente, amémonos. Yallegará la Muerte con su cabeza cubierta de tinieblas, ya se deslizará la edadde la pereza; no estará bien visto amar, ni decirnos ternezas con la cabezacanosa. Ahora hay que servir a una Venus alocada, ahora que romper puertas 6
  7. 7. no resulta vergonzoso y andar de peleas gusta. Aquí soy yo un buen jefe y unbuen soldado.Vosotras, banderas y trompetas, alejaos, llevad heridas a los hombrescodiciosos, llevadles también riquezas. Yo, despreocupado con mi graneroprovisto, despreciaré a los ricos y despreciaré el hambre. 7

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