DERECHO COMERCIAL
OPERACIONES MERCANTILES MODERNAS. LEASING, FACTORING,
FRANCHISING, UNDERWRITING, ENGINEERING
CONTRATOS D...
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RICARDO SANDOVAL LOPEZ
Doctor en Derecho Privado, Universidad de Grenoble, Francia, 1974
Doctor de Estado en Derecho Priva...
INTRODUCCIÓN
1. El Derecho Comercial de nuestros días.
Está destinado a regir fenómenos económicos, por lo que tiene que e...
La expresión know-how, que significa: “saber cómo”, se emplea para describir fórmulas, diseños,
invenciones, procesos no p...
Capítulo I
LA TARJETA DE CRÉDITO BANCARIA
2. Idea preliminar.
En la actualidad se advierte un notable cambio en lo relativ...
American Express, empresa norteamericana de viajes con sucursales en diversos países, que emite su
propia tarjeta de crédi...
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con el nombre de Normas para los Bancos y Sociedades Financieras y Empresas que Emita...
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7. Diferentes clases de tarjetas.
Conviene distinguir los principales tipos de tarjetas que se empl...
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Sección IISección II
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Por otra parte, en virtud de la apertura de crédito, el banco está obligado respecto ...
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los cuales éstos se comprometen a recibir los comprobantes de venta o consumo suscritos por los
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15. Relación jurídica entre el titular de la tarjeta de crédito y el establecimiento ...
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Sección IIISección III
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determinado. Para estos efectos, se entiende por asunción de deuda la convención en v...
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usuario, dejándose estipulado esto expresamente en el contrato de apertura de crédito. En el reglam...
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26. Pago mensual.
Cada mes se establece un estado de cuenta que corresponde a la adqu...
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ANEXO 1ANEXO 1
NORMAS PARA LOS BANCOS, SOCIEDADES FINANCIERAS Y EMPRESAS QUENORMAS PARA LOS BANCOS,...
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La autorización para emitir tarjetas de crédito supone que la persona autorizada podr...
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vencimiento que se indique en el último estado o con cargo al crédito que hubieren convenido;
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6. El Emisor u Operador, en su caso, no podrá eximirse de la obligación de pago al es...
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X. SUSPENSION Y REVOCACION DE LA AUTORIZACION PARA EMITIR U OPERAR
TARJETAS
1. En las situaciones q...
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ANEXO 2ANEXO 2
REGLAMENTO DE USO DE LA TARJETA DE CRÉDITO VISAREGLAMENTO DE USO DE LA...
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a nombre del Banco que le otorga la Tarjeta de Crédito. La fecha considerada para el pago será la d...
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Cesará toda responsabilidad del asociado a partir del día subsiguiente de recibirse e...
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  1. 1. DERECHO COMERCIAL OPERACIONES MERCANTILES MODERNAS. LEASING, FACTORING, FRANCHISING, UNDERWRITING, ENGINEERING CONTRATOS DE COLABORACIÓN: AGENCIA COMERCIAL, CONCESIÓN MTIL, CONTRATO DE LICENCIA TOMO III, VOLUMEN 2 MANUALES JURÍDICOS Nº 85 - 2
  2. 2. Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de la cubierta, puede ser reproducida, almacenada o transmitida en manera alguna ni por ningún medio, ya sea eléctrico, químico, mecánico, óptico, de grabación o de fotocopia, sin permiso previo del editor. Primera edición, 1983 Segunda edición, 1986 Tercera edición, 1990 Cuarta edición, 1994 Reimpresión cuarta edición, 1999 Quinta edición, 2001 © RICARDO SANDOVAL LOPEZ © EDITORIAL JURIDICA DE CHILE Av. Ricardo Lyon 946, Santiago www.juridicadechile.com www.editorialjuridica.cl Registro de propiedad intelectual Inscripción Nº 119.970, año 2001 Santiago - Chile Se terminó de imprimir esta quinta edición de 1.000 ejemplares en el mes de mayo de 2001 IMPRESORES: Productora Gráfica Andros Ltda. IMPRESO EN CHILE/PRINTED IN CHILE ISBN 956-10-1351-7
  3. 3. RICARDO SANDOVAL LOPEZ Doctor en Derecho Privado, Universidad de Grenoble, Francia, 1974 Doctor de Estado en Derecho Privado, República de Francia, 1979 Profesor de Derecho Comercial, Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, Universidad de Concepción Profesor de Derecho Comercial, Escuela de Derecho, Universidad Diego Portales, Santiago Profesor Catedrático Visitante, Universidad Carlos III, Madrid, España Miembro de “International Academy of Commercial and Consumer Law” (USA) DERECHO COMERCIAL OPERACIONES MERCANTILES MODERNAS. LEASING, FACTORING, FRANCHISING, UNDERWRITING, ENGINEERING CONTRATOS DE COLABORACIÓN: AGENCIA COMERCIAL, CONCESIÓN MTIL, CONTRATO DE LICENCIA TOMO III, Volumen 2 5a edición actualizada
  4. 4. INTRODUCCIÓN 1. El Derecho Comercial de nuestros días. Está destinado a regir fenómenos económicos, por lo que tiene que establecer las normas que contemplen las estructuras y los mecanismos que permitan encauzar dichos fenómenos dentro del dominio jurídico. Como la actividad económica está en permanente evolución, la tarea del legislador resulta cada vez más compleja, porque debe proporcionar las normas adecuadas para regular una realidad siempre cambiante y no entorpecer la dinámica de las transformaciones y mutaciones. En la mayor parte de los países la normativa jurídica va detrás de los cambios, aunque en los últimos tiempos debe reconocerse un significativo esfuerzo de avanzar para aminorar la enorme distancia existente entre el derecho y la realidad que regula. El intenso intercambio internacional posibilita el empleo de ciertas formas de comerciar, que son conocidas o están reguladas en ciertos países, pero que no se conocen ni se regulan en otros. En nuestro país se emplean nuevas formas de contratación, que implican la concertación de varios actos o negocios jurídicos que se vinculan entre sí para el logro de una determinada finalidad económica mercantil, constituyendo una sola operación. El concepto de operación siempre ha sido propio de la economía, pero su penetración en el ámbito jurídico es tan importante, que no parece lógico seguir desconociéndolo o negarse a utilizarlo, forzando la noción de contrato, que fue ideada bajo otra realidad y que, por lo mismo, no cubre adecuadamente las nuevas formas de negociación. La tarjeta de crédito bancaria representa una nueva modalidad de otorgamiento de crédito en la que intervienen un banco emisor de la misma, un sujeto titular que conviene una apertura de crédito con dicho banco, para emplearlo en las compras o servicios que efectúe en los establecimientos afiliados al sistema, los que asimismo están ligados con el banco mediante el contrato de afiliación. Constituye una operación comercial moderna de carácter bancario, en cuanto a que el emisor siempre debe ser un banco o entidad financiera autorizada para operar en este sistema. El franchising es una operación consistente en el traspaso de ciertos derechos para distribuir o comercializar determinados productos o prestar algunos servicios, usando un nombre comercial, una marca de fábrica, know-how o saber cómo, beneficiando de asistencia técnica continua a cambio del pago de una retribución. Este mecanismo se empieza a utilizar en nuestro país, no obstante que sólo está regulado por la costumbre mercantil. La operación de leasing implica la celebración de varios actos jurídicos unidos entre sí con el fin de lograr la colocación de ciertos bienes o el financiamiento para la adquisición de los mismos. Se aplica en Chile desde hace varios años, sin estar sistemáticamente regulada en el ordenamiento jurídico nacional. Gracias al factoring se obtiene financiamiento mediante el descuento de facturas confirmadas y un método de colaboración empresarial comienza asimismo a ser empleado en la actividad comercial chilena, como lo ha sido en otros países. Se conoce con el nombre de engineering un conjunto de actos previos o vinculados a la realización de una obra y que, no obstante, pueden perfectamente separarse de la ejecución misma del proyecto. Mediante ella se trata de proporcionar estudios técnicos altamente especializados en relación con una determinada obra, que en algunos casos implica además la instalación industrial de que se trata. 55
  5. 5. La expresión know-how, que significa: “saber cómo”, se emplea para describir fórmulas, diseños, invenciones, procesos no patentados o no patentables, dentro de los cuales se incluye la experiencia acumulada por una persona, que pueden ser traspasados como un todo a otro sujeto, a cambio de una retribución económica. Ciertas operaciones comerciales señaladas precedentemente tienen el carácter de bancarias, porque en ellas interviene un banco o entidad financiera autorizada por la Ley General de Bancos, como ocurre en el caso de la Tarjeta de Crédito Bancaria. En otras operaciones intervienen sociedades creadas por los bancos comerciales con tal finalidad, como sucede con el leasing y como ocurrirá en el futuro con el factoring. Las otras operaciones se realizan entre particulares, sin que intervenga un banco o entidad financiera como parte, aunque suelen hacerlo indirectamente concediendo algún crédito a uno o más de los interesados en ellas. Además de las operaciones mencionadas, que por lo general la doctrina de los autores las incluye dentro del estudio de los contratos, porque jurídicamente asumen esta forma, en este volumen trataremos también de ciertos contratos comerciales que se sitúan en el ámbito de la colaboración hacia la empresa o el empresario de comercio. La complejidad, la amplitud geográfica y la masificación que caracterizan a la actividad comercial en los comienzos del tercer milenio, obligan a la empresa a requerir el concurso de ciertos colaboradores. Pero no se trata de la colaboración entre las empresas mercantiles para ganar el mercado globalizado, que se realiza mediante alianzas estratégicas y joint-ventures, ya tratadas en el volumen I de este mismo tomo, sino de la colaboración hacia el empresario mercantil, que asume la forma de contratos de agencia, de comisión, de mediación o correduría, de concesión mercantil y de licencia. De esta suerte queremos presentar un análisis más completo de la inmensa variedad de contratos comerciales, sin pretender, en manera alguna, agotar este aspecto del Derecho Mercantil. 66
  6. 6. Capítulo I LA TARJETA DE CRÉDITO BANCARIA 2. Idea preliminar. En la actualidad se advierte un notable cambio en lo relativo a los mecanismos de crédito y de pago utilizados en la actividad mercantil. Durante la época primitiva, cuando el hombre no contaba con un determinado bien para satisfacer sus necesidades, recurría al trueque, cambio de un valor real por otro de la misma naturaleza. Dicha situación se mantuvo hasta que se inventó una medida común de valores (la moneda), que posibilitó el cambio de un valor real por uno representativo, dando origen de esta suerte a la compraventa. Fue en una etapa más avanzada del desarrollo de la actividad económica mercantil cuando se empezó a emplear documentos representativos de dinero o títulos, cuya prestación esencial consiste en pagar una cantidad de dinero, permitiéndose así el cambio en sentido estricto de valores representativos por otros del mismo carácter. Desde comienzos del siglo XX se generalizó en el mundo occidental el uso del cheque en lugar del dinero para solucionar obligaciones pecuniarias. La letra de cambio precede la aparición de los demás títulos de crédito, al incorporarse en ella una prestación consistente en pagar una suma de dinero, generalmente, en una época fijada en el documento, facilitando la concesión del crédito y el descuento que convierte la prestación futura en presente. A pesar de que en nuestros días el empleo del cheque, de la letra de cambio y del pagaré sigue siendo una práctica frecuente en el comercio para satisfacer necesidades de pago y de crédito, respectivamente, ha surgido, desde hace unas tres décadas a esta parte, una forma de crédito diferente: la tarjeta de crédito bancaria, cuya utilización resulta cada vez más masiva, lo que justifica nuestra preocupación por describir su estructura jurídica para facilitar el conocimiento de la misma. 3. Síntesis histórica de la tarjeta de crédito. El origen se encuentra en los Estados Unidos de Norteamérica, aun cuando se sostiene que las primeras tarjetas de crédito se emitieron en Europa a los clientes fijos de prestigiosos hoteles. La primera tarjeta de crédito habría sido emitida en 1914, por la empresa norteamericana Western Union, con el propósito de asegurar a los usuarios una atención preferencial en todas las sucursales de la empresa y además proporcionarles la posibilidad de un pago diferido. Al éxito obtenido por las tarjetas de Western Union se suman posteriormente numerosas empresas estadounidenses, como la General Petroleum Corporation de California y algunas cadenas de establecimientos de turismo, ferrocarriles y tiendas. La concepción original de estas tarjetas era similar a la que emplean en la actualidad los establecimientos comerciales, sin la intervención de los bancos. En efecto, el único objeto de la tarjeta era permitir al usuario una atención preferente en los establecimientos de la empresa emisora, con pago diferido de las compras o servicios. El empleo de la tarjeta de crédito prácticamente se detuvo con la depresión mundial del año 1930 y durante el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial, épocas en las cuales se restringe el uso del crédito. En 1950, Frank McNamara crea la primera tarjeta para viajes y entretenimientos del Diners Club, que permitía a sus socios pagar mensualmente el consumo en hoteles, moteles, restaurantes, etc., enviándoles posteriormente la cuenta por sus compras o servicios del mes. El mismo sistema lo emplea 77
  7. 7. American Express, empresa norteamericana de viajes con sucursales en diversos países, que emite su propia tarjeta de crédito. La modalidad de tarjeta de crédito bancaria nace en 1951 por iniciativa del Franklin National Bank, de Long Island, Nueva York. Ella identificaba el número de cuenta corriente del cliente y su línea de crédito. Los establecimientos comerciales que recibían la tarjeta del banco copiaban los datos del usuario en formulario especial. Existía un monto máximo de venta. Posteriormente el comerciante depositaba dichos formularios en su cuenta corriente del mismo banco y se le abonaban los valores correspondientes, previa deducción de la comisión acordada. En los años venideros varios otros bancos norteamericanos implantaron el sistema creado por el Franklin National Bank. En 1958, el Bank of America realizó un programa de tarjetas de crédito que se extendió a todo el estado de California y al año siguiente se crearon los programas de computación para el empleo de tarjetas de crédito bancarias. Con posterioridad, gracias a la aplicación de programas de computación, el empleo de las tarjetas de crédito bancarias crece vertiginosamente, formándose una organización de intercambio denominada Interbank. En la década del setenta nace un sistema multinacional denominado Ibanco Ltda., dedicado a administrar tarjetas de crédito, al que más tarde se le dará el nombre de VISA. En Chile, el sistema fue introducido por BANCARD, logrando la autorización del Ministerio de Economía en 1979, y en ese mismo año la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras permite a los bancos operar con tarjetas de crédito. Sección ISección I ASPECTOS GENERALES DE LA TARJETA DE CRÉDITOASPECTOS GENERALES DE LA TARJETA DE CRÉDITO 4. Descripción de la operación tarjeta de crédito. Se trata de una operación bancaria que implica la celebración de varios contratos que están vinculados entre sí tras una finalidad económica común. Mediante ella se pretende lograr, por una parte, que el cliente pague la adquisición de bienes o la prestación de servicios sin utilizar el dinero ni documentos representativos de dinero, difiriendo además el pago a una época determinada, gracias a un crédito que le concede el banco emisor de la tarjeta; y, por otra parte, que un establecimiento comercial pueda vender sus mercaderías o servicios mediante comprobantes suscritos por el titular de la misma, los que posteriormente serán cobrados al banco. Como puede advertirse, en la operación intervienen un banco que emite la tarjeta y concede el crédito, un titular o usuario de la misma, un establecimiento comercial que admite el pago de bienes o servicios mediante la presentación de la tarjeta y una sociedad administradora que establece los estados de cuenta y envía informaciones útiles. Para lograr la finalidad perseguida es preciso que se establezcan una serie de relaciones entre los sujetos que intervienen en la operación. En primer término, entre el banco emisor y el titular de la tarjeta se requiere el otorgamiento de un crédito, debiendo celebrarse el contrato que permita cumplir este objetivo. En segundo lugar, entre el banco y el establecimiento comercial que acepta la tarjeta en pago de sus bienes o servicios, es preciso convenir un contrato de afiliación al sistema de tarjeta de crédito bancaria. En tercer lugar, entre el usuario y el establecimiento comercial afiliado se requiere que se celebre un contrato en el cual el cliente en vez de pagar en dinero, pague mediante la tarjeta de crédito. Por último, existen vínculos contractuales entre el usuario y una sociedad administradora del sistema de tarjetas de crédito bancarias y entre ésta y el banco emisor de las mismas. 5. Reglamentación legal de la tarjeta de crédito bancaria en Chile. No existe hasta ahora una reglamentación sistemática de la tarjeta de crédito bancaria. La regulación se limita a la Circular Nº 3.013-521 del Banco Central de Chile, Acuerdo Nº 1.936-16-890524, conocida 88
  8. 8. DERECHO COMERCIAL TOMO III VOLUMEN 2 con el nombre de Normas para los Bancos y Sociedades Financieras y Empresas que Emitan Tarjetas de Crédito u Operen Sistemas de Tarjetas de Crédito. Sin embargo, los derechos y las obligaciones que se generan con la operación de tarjeta de crédito bancaria se regulan en los diversos contratos que la integran, a saber: a) el contrato de apertura de crédito celebrado entre el banco o la institución emisora y el usuario de la tarjeta; b) el contrato de afiliación que une a los establecimientos comerciales con el banco emisor; c) el contrato de mandato entre el titular de la tarjeta y la sociedad administradora, y d) el reglamento de uso de la tarjeta, que es parte integrante del contrato de apertura de crédito. La Ley Nº 18.576, de 27 de noviembre de 1986, que introdujo modificaciones a la legislación bancaria y financiera tampoco ha llenado el vacío existente de una legislación orgánica sobre la materia, porque se limitó a conceder facultades fiscalizadoras a la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras y extendió las facultades normativas del Banco Central a toda empresa cuyo giro consista en la emisión de tarjetas de crédito. Estas normas y esta fiscalización no se aplican a los establecimientos mercantiles que emitan tarjetas de crédito para el uso de sus clientes. En nuestro país establecimientos tales como Falabella, Ripley, Almacenes París, etc., otorgan tarjetas de crédito a sus clientes, pero ellas no son tarjetas de crédito bancarias. Según el texto del art. 18 Nº 9 del D.L. Nº 1.078, Ley Orgánica del Banco Central, fijado por la Ley Nº 18.576, son atribuciones normativas del Banco Central dictar las normas a que deberán sujetarse las empresas cuyo giro consiste en la emisión de tarjetas de crédito o en la operación de cualquier otro sistema similar y que se encuentren bajo la fiscalización de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras. 6. Concepto de tarjeta de crédito bancaria. Diversos autores han definido esta noción; así, por ejemplo, Alfonso E. Vitale señala que es “el instrumento emitido en virtud de un convenio según el cual el emitente otorga al titular de la cuenta la facultad de obtener crédito del mismo emitente o de otra forma en las compras o arrendamiento de bienes o servicios, obtención de avances en efectivo o en cualquier otra operación acorde con su naturaleza, realizadas por su portador legítimo con el emitente, instituto corresponsal o en un establecimiento afiliado y mediante la transmisión de la información contenida en ella oralmente, por escrito, por medios mecánicos o electrónicos o de cualquier otra forma”. Hernando Sarmiento Ricaurte la define de la siguiente forma: “Contrato mediante el cual una entidad crediticia (Banco o Institución Financiera), persona jurídica, concede un crédito rotatorio, de cuantía y plazos determinados, prorrogable indefinidamente, a una persona natural, con el fin de que ésta lo utilice en los establecimientos afiliados”. De conformidad con el Acuerdo Nº 1936-16-890524 del Banco Central de Chile, que contiene las normas sobre la materia, se entiende por tarjeta de crédito “cualquier tarjeta u otro documento destinado a ser utilizado por su titular en la adquisición de bienes o servicios suministrados por establecimientos afiliados al correspondiente sistema y pagados mediante crédito otorgado por el emisor de la tarjeta al titular de la misma”. Para nosotros, la tarjeta de crédito es una operación mediante la cual el emisor, banco o institución financiera, concede al titular de la misma un crédito rotatorio de cuantía determinada, gracias a un contrato de apertura de crédito celebrado entre ambos, con el objeto de que el usuario lo emplee en la adquisición de bienes o en el pago de servicios proporcionados por establecimientos comerciales afiliados al sistema, vinculados al emisor por el respectivo contrato de afiliación, que obliga a dichos establecimientos comerciales a aceptar el pago mediante el uso de la tarjeta y al banco a pagar dentro de cierto lapso dichas adquisiciones o servicios. 99
  9. 9. RICARDO SANDOVAL LÓPEZ 7. Diferentes clases de tarjetas. Conviene distinguir los principales tipos de tarjetas que se emplean en la actividad mercantil, ellas son: a) Tarjetas de crédito bancarias. Son aquellas en las que un banco o institución financiera asume el rol de emisor y concede el crédito al usuario. Entre el banco y el usuario existe una línea de crédito; se trata de un crédito rotatorio en cuanto a que, utilizado dicho crédito, el abono parcial o total que se efectúe origina una nueva disponibilidad en favor del titular de la tarjeta. El banco se encarga de pagar al establecimiento mercantil afiliado al sistema las cantidades que resulten de cargo del usuario por el empleo de la tarjeta en pagos de compras o servicios. Estas tarjetas pueden ser de uso nacional o internacional; b) Tarjetas de crédito no bancarias. Son aquellas emitidas por entidades de crédito diversas de los bancos e instituciones financieras. Se caracterizan porque no otorgan al tenedor un determinado cupo de crédito, sino que sólo facultan a éste para que adquiera créditos en establecimientos afiliados, los cuales a su vez hacen cesión de dichos créditos a la entidad emisora, que se subroga frente al usuario. En nuestro país estas tarjetas no están autorizadas; c) Tarjetas de crédito comerciales. Son las emitidas por establecimientos mercantiles, que las utilizan como credencial que distingue e identifica a determinados clientes y constituye un símbolo que exterioriza el crédito concedido. La característica principal de este tipo de tarjetas es que sólo pueden utilizarse en el establecimiento que las emitió. Además existe un solo contrato entre el usuario y el establecimiento. d) Tarjeta no crediticia. Es aquella que tiene otros usos variados, pero que no comportan otorgamiento de crédito. Físicamente son similares a las tarjetas de crédito, sin embargo su finalidad es diferente. Entre ellas se puede citar la tarjeta para operar los cajeros automáticos, que permiten en cualquier hora del día o de la noche retirar dinero en efectivo del banco, hacer depósitos, transferencias de fondos, etc.; y e) Tarjeta de descuento. Mediante ella su titular sólo puede obtener rebajas de precio por compras efectuadas o prestaciones de servicios requeridos. Los establecimientos comerciales las emiten como forma de publicidad. 8. Utilidad de la tarjeta de crédito bancaria. Su utilidad fundamental consiste en servir de medio de crédito. En efecto, el titular de la tarjeta no paga en efectivo ni de contado sus compras y servicios, sino que difiere dicho pago firmando el comprobante que se le entrega por el uso de su tarjeta y posteriormente el banco paga al establecimiento afiliado. Al usuario se le cargan sus compras por el banco en la época convenida. En países desarrollados la tarjeta de crédito bancaria ha llegado a ser un artículo de primera necesidad, por la forma masiva en que se emplea. En ellos han disminuido notoriamente las ventas a crédito que implican aplicación de recargos por intereses y que requieren de garantías, siendo reemplazadas por el uso de la tarjeta. Para el banco resulta de utilidad, porque concede al cliente una apertura de crédito que, naturalmente, implica el cobro de intereses por el uso del crédito con el empleo de la tarjeta. Para el comerciante la tarjeta de crédito bancaria representa también ventaja evidente, porque constituye una forma segura de obtener el pago diferido, en poco tiempo, de los bienes que vende o de los servicios que presta al consumidor. 1010
  10. 10. DERECHO COMERCIAL TOMO III VOLUMEN 2 Sección IISección II EFECTOS DE LA TARJETA DE CRÉDITOEFECTOS DE LA TARJETA DE CRÉDITO 9. Relaciones jurídicas que integran la operación tarjeta de crédito bancaria. Quienes han estudiado esta materia, no están de acuerdo en cuanto a la cantidad ni a la naturaleza de los diferentes contratos que posibilitan la emisión y el empleo de la tarjeta de crédito bancaria. En el contexto de este trabajo no nos corresponde dilucidar estos problemas, por lo que nos limitaremos a describir, en primer lugar, los sujetos que intervienen en la operación, y en segundo término, los vínculos jurídicos que entre ellos se generan para el logro de la finalidad económica que se persigue. Los sujetos que intervienen son los siguientes: a) El banco emisor, al que se dirige el interesado en contar con tarjeta de crédito bancaria; b) La sociedad administradora de tarjetas de crédito que se preocupa de tramitar la solicitud ante el banco emisor, que centraliza la información sobre los estados de pago, los límites de crédito autorizado y que edita un boletín de seguridad sobre las tarjetas que están fuera del sistema; c) La empresa o establecimiento afiliado, persona natural o jurídica que se compromete a aceptar el pago de sus ventas o servicios con el uso de la tarjeta y la firma del comprobante respectivo; y d) El usuario titular de la tarjeta, o, como también se ha denominado, tarjetahabiente, es la persona natural o jurídica beneficiaria del crédito otorgado por el banco emisor, quien en uso de la tarjeta paga sus compras y servicios con ella ante los establecimientos afiliados. En la tarjeta de crédito bancaria interesa la relación en la que intervienen esencialmente tres sujetos diferentes: banco o entidad financiera, establecimiento afiliado y usuario, quienes se vinculan entre sí mediante diversos actos y contratos. 10. Relación banco emisor y titular de la tarjeta. Esta vinculación adopta la forma jurídica de un contrato de apertura de crédito. Las normas sobre tarjeta de crédito bancaria exigen que este contrato se celebre entre el banco emisor y un sujeto que posea “reconocida solvencia moral y suficiente capacidad económica”. El denominado contrato de apertura de crédito es a su vez una operación bancaria que, por lo general, el banco celebra con clientes titulares de cuentas corrientes o que normalmente operan con él aun cuando no tengan cuenta corriente. La operación obliga al banco a poner a disposición del cliente un crédito, por un plazo y monto determinados, para ser utilizado en las compras o servicios con los establecimientos afiliados. El artículo 3º de las normas sobre la materia, contenidas en la Circular Nº 1936-16-890524, del Banco Central de Chile, dispone que la expedición de la tarjeta de crédito tiene como requisito la celebración previa con el titular de la tarjeta de un contrato de apertura de crédito en moneda nacional o en moneda extranjera y en todo caso por un monto predeterminado. La apertura de crédito puede convenirse a plazo fijo, o a plazo fijo, pero renovable. Tratándose de la tarjeta de crédito bancaria, la apertura de crédito está limitada al tiempo de duración de la tarjeta, generalmente dos años. Pero como se trata de un crédito rotatorio, los pagos parciales que se efectúen dan derecho, en el plazo señalado, a nuevas disponibilidades hasta el límite del monto acordado al acreditado, sin perjuicio del derecho del banco de poner fin anticipadamente, en forma unilateral y sin expresión de causa, a la línea de crédito. Además, llegado el día del vencimiento de la tarjeta y no renovada o caducada su vigencia por parte del banco, automáticamente se entenderá vencida la concesión de la apertura de crédito y la entidad bancaria queda facultada para cobrar el total de lo adeudado en la forma que lo estime conveniente. 11. Contenido del contrato de apertura de crédito. El contrato que permite a la institución financiera conceder crédito al usuario de la tarjeta debe contener, a lo menos, las siguientes estipulaciones: 1111
  11. 11. RICARDO SANDOVAL LÓPEZ a) Plazo en que el cliente habrá de pagar las facturas que presenten los establecimientos comerciales al banco o sociedad financiera, por las compras efectuadas o los servicios prestados; b) Fecha de inicio y fecha de término de la vigencia de la tarjeta; c) Monto máximo que el titular de la tarjeta puede adeudar, por este concepto, al banco o sociedad financiera; d) Responsabilidad del cliente por extravío de la tarjeta y específicamente las diligencias que deberá efectuar en este caso; e) Intereses que deberá pagar el titular de la tarjeta por la utilización del crédito concedido por el banco; f) Cobros que se cargarán al cliente por la apertura de crédito y por el manejo de la tarjeta; g) Intereses que se cobrarán en caso de mora en el pago del crédito utilizado; h) Causales que justifican la revocación de la tarjeta y la manera en que la institución financiera lo comunicará al titular de ella; e i) Garantías que podrá otorgar el cliente a la institución de crédito. 12. Derechos y obligaciones entre el banco y el titular de la tarjeta de crédito. Es preciso distinguir los efectos jurídicos provenientes del otorgamiento del crédito de aquellas consecuencias que emanan de la entrega y del uso de la tarjeta de crédito bancaria. Los derechos y obligaciones entre el banco y el denominado tarjetahabiente provienen de los actos jurídicos que permiten la ejecución de la apertura de crédito. Así, el banco tiene derecho para aumentar o disminuir el monto del crédito convenido en el documento que contiene la apertura de crédito, en forma unilateral y sin expresión de causa. Puede también poner término al crédito convenido y exigir el pago de lo adeudado hasta esa fecha. Cuando la apertura de crédito contiene la cláusula que permite al usuario solicitar avances en efectivo, el banco se reserva el derecho de fijar a su arbitrio el máximo del avance requerido, tiene derecho a cobrar intereses por el avance que otorgue hasta el pago del respectivo estado de cuenta y una comisión fija independientemente del monto solicitado, pagadera junto con las demás obligaciones que pesan sobre el titular. En virtud de la apertura de crédito, el banco queda autorizado para debitar en la cuenta corriente o con cargo a los depósitos a plazo que mantenga o de la cuenta de ahorro a la vista del usuario, los valores adeudados tanto por concepto de capital prestado, intereses, comisiones, impuestos o cualquier otro gasto que origine la operación. Tratándose de derechos originados por la entrega y uso de la tarjeta, ellos tienen también su fuente en el documento donde se consigna la apertura de crédito, el llamado contrato de afiliación al sistema y uso de tarjetas de crédito, que importa un verdadero reglamento del uso de la tarjeta de crédito. De aquí surge para la entidad bancaria el derecho de otorgar tarjeta de crédito a quienes la soliciten, reservándose la facultad de rechazar su otorgamiento sin expresión de causa. En este mismo orden de ideas, el banco tiene la prerrogativa de renovar o no la tarjeta vencida, revocar su vigencia anticipadamente o suspender el derecho a utilizarla. En caso de no pago del crédito utilizado, la entidad emisora queda habilitada para suspender el uso de la tarjeta de crédito y/o cancelarla exigiendo su inmediata devolución al usuario y el pago de las sumas adeudadas. Todos estos derechos que venimos señalando son efectos de uno esencial y básico: el banco es el dueño de la tarjeta de crédito que emite para su cliente. Cuando la cancelación de la tarjeta se origina en la muerte de su titular, se establece en el reglamento que el banco podrá exigir el pago de la cantidad adeudada por el titular a cualquiera de sus herederos. Tal estipulación es contraria a derecho, porque es preciso que se acepte o repudie la herencia del causante, y en la última situación, si se aceptó pura y simplemente o con beneficio de inventario y según el caso, se determinará si el heredero responde o no de la deuda y, en la afirmativa, hasta la concurrencia de qué monto. 1212
  12. 12. DERECHO COMERCIAL TOMO III VOLUMEN 2 Por otra parte, en virtud de la apertura de crédito, el banco está obligado respecto del titular de la tarjeta a conceder el crédito en el tiempo y por el monto acordados. En ejecución de esta obligación, el banco paga las compras efectuadas por el tarjetahabiente en los establecimientos afiliados, compras o servicios requeridos que implican usar de crédito puesto a su disposición por la entidad bancaria. Asimismo, el banco está obligado a otorgar los avances en efectivo solicitados por el titular de la tarjeta. Derivado de la emisión, entrega y uso de la tarjeta de crédito, debe establecerse un estado de cuenta relativo a las cantidades que adeuda el titular de la tarjeta. Esta obligación la cumple la sociedad administradora de tarjetas de crédito (Bancard S.A.) por cuenta del banco emisor. En el reglamento de uso de la tarjeta se consigna una autorización expresa del usuario al banco, para que este último pague las compras efectuadas o los servicios requeridos de los establecimientos afiliados, mediante créditos cursados por el banco en favor del tarjeta habiente, los que deberán ser pagados en la forma descrita en dicho reglamento. Se trata de reiterar una obligación que pesa sobre el banco y que tiene su origen en la apertura de crédito. El cliente tiene los derechos correlativos de las obligaciones que se originan para el banco de la ejecución de la apertura de crédito. Además, tiene algunas facultades derivadas de la entrega de la tarjeta de crédito bancaria. Puede, en consecuencia, adquirir los bienes y requerir los servicios de los establecimientos afiliados, renunciar al uso de la tarjeta, debiendo comunicarlo por escrito al banco, y finalmente está facultado para solicitar tarjetas de crédito adicionales a nombre de las personas que indique. Las tarjetas adicionales se consideran como una sola con la otorgada al propio usuario y las compras que en uso de ellas se efectúen se pagan con la misma línea de crédito, sin que la emisión de las mismas aumente en modo alguno el crédito rotativo concedido. Finalmente, en lo concerniente a las obligaciones del titular de la tarjeta, tienen su fuente en los actos jurídicos a través de los cuales hace uso del crédito puesto a su disposición por el banco en la apertura de crédito. En el documento donde se conviene la apertura de crédito se establece que el usuario estará obligado a pagar al banco, en un plazo no superior a un año, las sumas utilizadas, de acuerdo con las condiciones que éste fije. En consecuencia, se practican liquidaciones mensuales que tienen que ser solucionadas en la fecha fijada y el total de lo adeudado debe pagarse dentro del plazo máximo de un año. En relación con la entrega y uso de la tarjeta misma, el titular está obligado a no excederse del monto del crédito autorizado, en las adquisiciones de bienes o en el pago de los servicios. Al hacer uso de la tarjeta en los establecimientos afiliados, tiene el deber de identificarse con su cédula nacional y entregarla para confrontar sus datos con los de la tarjeta de crédito y firmar el comprobante de venta respectivo. Las sumas adeudadas por el usuario de la tarjeta deben ser pagadas mensualmente como figuran en el estado de cuenta, sin necesidad de requerimiento, concurriendo al banco, autorizando a éste para debitarla de su cuenta corriente o en cualquiera otra forma sancionada por la costumbre bancaria. Por ser la emisión de la tarjeta de crédito un vínculo personalísimo entre el banco y el titular de la misma, este último no puede ceder su uso ni hacerse sustituir por terceros en el ejercicio de sus derechos o en el cumplimiento de sus obligaciones derivadas de la operación. En el evento de pérdida, hurto o robo de la tarjeta, el usuario está obligado a hacer la correspondiente denuncia al tribunal del crimen y dar aviso inmediato por escrito a la sociedad administradora; en caso contrario, queda responsable de las compras o servicios pagados empleando la tarjeta perdida, hurtada o robada. 13. Relación jurídica entre el banco y el establecimiento afiliado. La operación de tarjeta de crédito bancaria supone asimismo un contrato entre el banco emisor y los establecimientos de comercio o de servicios que deseen vender sus mercaderías o prestar servicios de esta manera. Según lo previsto en el art. 8º de la Circular Nº 1936-16-890524, del Banco Central de Chile, los bancos o sociedades financieras pueden celebrar contratos con los establecimientos afiliados, mediante 1313
  13. 13. RICARDO SANDOVAL LÓPEZ los cuales éstos se comprometen a recibir los comprobantes de venta o consumo suscritos por los titulares de las tarjetas por el importe de los bienes y servicios suministrados. A su vez, los bancos o sociedades financieras se obligan a pagar en los plazos convenidos un monto igual al importe de los comprobantes de venta o consumos mencionados menos las comisiones pactadas sobre las ventas realizadas. El llamado contrato de afiliación que liga al banco con el establecimiento comercial adscrito al sistema origina derechos y obligaciones recíprocos. Así el banco resulta obligado a pagar, en los plazos convenidos, un monto igual al importe de los comprobantes de venta o consumo presentados por el establecimiento mercantil afiliado al programa. El pago, generalmente, se efectúa mediante abono del importe de los comprobantes de ventas, deducida la comisión, en la cuenta corriente que el establecimiento comercial mantiene con el banco. También la entidad crediticia queda obligada a comunicar a los comerciantes adscritos al régimen las tarjetas de crédito que se han dejado sin efecto antes de la fecha indicada en ellas para su vencimiento. De conformidad con el artículo 10 de la Circular Nº 1936-16-890524, del Banco Central, que regula la materia, las tarjetas de crédito no pueden ser usadas para obtener dinero en efectivo por sus titulares, de parte de los establecimientos de comercio o de servicios afiliados al sistema. Queda de manifiesto, según la norma citada, que la obligación del afiliado concierne sólo a la prestación del servicio o la realización de la venta respectiva, de acuerdo con su giro. La obligación esencial del establecimiento afiliado consiste en admitir que se pague el importe de los bienes o servicios suministrados, mediante la presentación de la tarjeta de crédito y la firma del comprobante respectivo por el usuario. En la ejecución de esta obligación, los establecimientos mercantiles deben comprobar la identidad del usuario con la cédula nacional respectiva, comprobar que la tarjeta de crédito esté vigente, verificar que la firma puesta en el comprobante corresponda a la que figura en la tarjeta de crédito o en la cédula de identidad. Incumbe también al afiliado sujetarse en cada venta o consumo al monto máximo autorizado para el titular de la tarjeta o para cada compra o consumo efectuados en dicho establecimiento y vender a los precios establecidos para sus operaciones al contado. 14. Contenido del contrato de afiliación. Estos contratos deberán contener, a lo menos, las siguientes estipulaciones: a) Aspectos de forma del comprobante de venta que se utilizará en el sistema y los datos que en él tendrá que estampar el comerciante; b) Plazo en el cual el banco o sociedad financiera pagará al establecimiento afiliado el importe de los comprobantes de venta suscritos por los titulares de las tarjetas; c) Plazo de que dispondrá el comerciante para enviar los comprobantes de venta al banco; d) Cobros y descuentos que se harán efectivos al comerciante; e) Responsabilidad del comerciante en la identificación del titular de la tarjeta y en la comprobación de la vigencia de la misma; f) Normas de seguridad y control que deberá observar el comerciante del establecimiento afiliado y la responsabilidad por el incumplimiento de tales normas; g) Obligación del comerciante de sujetarse, en cada venta o consumo, al monto máximo autorizado para el titular de la tarjeta o para cada venta o consumo; h) Obligación del establecimiento mercantil afiliado al sistema de vender a los precios establecidos para sus operaciones al contado, y, por último, i) Sistema que empleará la institución de crédito para comunicar a los establecimientos comerciales las tarjetas de crédito que ella deje sin efecto antes de su vencimiento original. 1414
  14. 14. DERECHO COMERCIAL TOMO III VOLUMEN 2 15. Relación jurídica entre el titular de la tarjeta de crédito y el establecimiento afiliado. Este vínculo jurídico es tan importante que justifica la existencia de todos los otros actos y contratos que forman parte de la operación en estudio. Es el nexo que une los demás contratos para el logro de la finalidad perseguida con la tarjeta de crédito bancaria. La relación jurídica se traduce en diversos contratos celebrados entre el tarjetahabiente y el establecimiento afiliado, tales como: compraventa, transporte, seguro, arrendamiento, hospedaje, etc. La única modalidad especial en ellos es que el precio, el porte, la prima y la renta, en su caso, en vez de pagarse en dinero efectivo o en documentos representativos de dinero a la vista, se paga con la tarjeta de crédito bancaria. 16. Otros actos jurídicos y documentos integrantes de la operación tarjeta de crédito bancaria. Para facilitar el cobro de las sumas adeudadas por el titular de la tarjeta al banco, éste otorga un mandato especial a la sociedad administradora de la tarjeta, en virtud del cual ésta queda facultada, actuando en representación del titular de la tarjeta, para aceptar letras de cambio, suscribir pagarés y reconocer deudas en beneficio del banco respectivo, por los montos de capital, intereses, costos y demás gastos que se originen con motivo del crédito concedido por la institución bancaria para la operación que nos ocupa. Frente a la situación de incumplimiento por parte del titular de la tarjeta, la sociedad administradora, en ejercicio del mandato ya señalado, procede a documentar las obligaciones en mora, empleando los títulos de crédito ya mencionados. Se trata de un mandato comercial para el mandante (usuario), en cuanto a que el objeto del mismo es la realización de operaciones sobre letras de cambio y pagarés, que son actos mercantiles formales, en conformidad con el art. 3º Nº 10 del Código de Comercio. Mientras el usuario de la tarjeta cumpla con efectuar los pagos al banco, el mandato no tiene aplicación, si bien es cierto se mantiene vigente. Generalmente el documento que se suscribe por la sociedad administradora de la tarjeta, en representación del titular de la misma, es un pagaré, porque atendidas sus características, es éste el que más se presta para los fines que se trata de alcanzar en la operación de tarjeta de crédito bancaria. Para conferirle mérito ejecutivo al título, la firma del suscriptor se autoriza ante notario. La suscripción del pagaré no causa novación respecto de las obligaciones emanadas de los actos o contratos mediante los cuales el titular de la tarjeta empleó el crédito puesto a su disposición por el banco, según lo previsto en el art. 12, en relación con el art. 107, ambos de la Ley Nº 18.092, sobre Letra de Cambio y Pagaré. Tampoco se acostumbra convenir expresamente que la suscripción del pagaré origine la novación señalada. Fuera de las enunciaciones esenciales de todo pagaré, el documento que la sociedad administradora suscribe por el tarjetahabiente en favor del banco, contiene algunas cláusulas accidentales, como aquella que permite al deudor anticipar el pago de la obligación, siempre que pague íntegramente el capital más los intereses convenidos, calculados hasta el vencimiento del plazo pactado. Esta enunciación, que ni esencial ni naturalmente pertenece al pagaré, tal como se acostumbra establecerla, no incentiva al deudor al pago anticipado, a menos que el banco renuncie total o parcialmente al plazo pactado. Asimismo, el pagaré contiene otra enunciación accidental, que faculta al acreedor para cobrar el interés máximo permitido estipular para operaciones no reajustables, en caso de mora o simple retardo, intereses que se calculan sobre todo el saldo insoluto y hasta la fecha del pago total. Mención aparte merece otra cláusula que se agrega al pagaré en estudio, según la cual el banco beneficiario del documento puede hacer exigible el monto total de lo adeudado, caducando los plazos pendientes, por el solo hecho de habérsele protestado al deudor, por falta de pago o de fondos, cualquier documento, letra de cambio, pagaré o cheque, aceptado o suscrito por él. Esta cláusula evidencia el propósito del banco de ponerse a cubierto de una eventual insolvencia del deudor, pero en la práctica sólo tiene aplicación cuando ya el deudor ha dejado de cumplir con las obligaciones emanadas de la operación, circunstancia que ha determinado la suscripción del pagaré. 1515
  15. 15. RICARDO SANDOVAL LÓPEZ Sección IIISección III NATURALEZA JURÍDICA DE LA TARJETA DE CRÉDITO BANCARIANATURALEZA JURÍDICA DE LA TARJETA DE CRÉDITO BANCARIA 17. Diversas teorías. Los autores han dado diversas explicaciones acerca de la naturaleza de las relaciones jurídicas que origina la tarjeta de crédito bancaria. Al respecto existen la teoría de la apertura de crédito, de la asignación, de la asunción de deuda, y de la interrelación múltiple. 18. Teoría de la apertura de crédito. Se trata de una noción que se ha impuesto en los diversos países donde se emplea la tarjeta de crédito bancaria y particularmente en nuestro país. Ella explica las relaciones jurídicas entre el banco emisor y el titular de la tarjeta de crédito. En efecto, en virtud de la operación bancaria apertura de crédito, el banco pone a disposición del cliente un crédito determinado por un lapso también preestablecido. El cliente acreditado tiene muchas posibilidades de hacer uso del crédito, ya sea mediante sobregiro en su cuenta corriente, descuento de documentos, girar letras contra el banco, obtener crédito para boletas bancarias de garantía y préstamos de diversa índole. Ahora bien, el titular de la tarjeta puede emplear el crédito precisamente en el uso de su tarjeta porque el banco paga al establecimiento afiliado las compras o servicios del tarjetahabiente y más tarde este último paga a la institución bancaria periódicamente y mediante estados de cuenta, dichas compras o servicios. Mediante la apertura de crédito se evitan las múltiples dificultades que se originaban anteriormente cuando se operaba con un reconocimiento de deuda, firmado por el titular de la tarjeta al establecimiento afiliado, por el monto de las compras o servicios, y el banco emisor pactaba con dicho establecimiento una cesión de deuda, lo que impedía el ejercicio de acciones personales por parte del banco en contra del usuario. En nuestro país el Compendio de Normas Financieras del Banco Central, Capítulo III I-1, art. 3º, exige que la expedición de tarjetas de crédito tenga como resultado la celebración previa con el titular de la tarjeta de un contrato de apertura de crédito. No obstante explicar adecuadamente las relaciones entre el banco y el tarjetahabiente, la doctrina de la apertura de crédito no comprende el nexo existente entre el banco y el establecimiento afiliado. 19. Teoría de la asignación. Según esta teoría, la tarjeta de crédito es un acto por el cual una persona (titular de ella) da orden a otra (banco) de hacer un pago a un tercero (establecimiento afiliado). Esta noción tiene su origen en el derecho norteamericano, donde se emplea una forma contractual llamada asignación, en virtud de la cual el asignante da orden al asignado para hacer un pago a un tercero. Sin duda que se trata de una de las tantas aplicaciones que tiene en el derecho norteamericano la figura del trust. La idea resulta un tanto compleja, porque no se sabe en qué momento debe darse la orden, si al celebrar el contrato previo o en el instante de hacerse uso del crédito. Se aparta asimismo de la realidad, porque no es el titular de la tarjeta quien pone en relación al banco con el establecimiento afiliado, sino que, en el hecho, es la institución bancaria la que establece los diversos vínculos entre los sujetos de la operación. Admitir la teoría de la asignación implicaría que el banco siempre estaría obligado a pagar al establecimiento las compras del tarjetahabiente, lo que tampoco es cierto, porque su responsabilidad es mínima o muy limitada. 20. Teoría de la asunción de deuda. En virtud de ella, la tarjeta de crédito puede explicarse como una asunción de deuda, utilizando como medio indirecto la concesión de crédito, en cuanto el titular de la tarjeta compra en un momento y paga después. Ello es así porque un tercero, la entidad emisora, se obliga al pago de lo adquirido ante ese establecimiento afiliado, desvinculando al adquiriente, quien reembolsará la suma en un plazo 1616
  16. 16. DERECHO COMERCIAL TOMO III VOLUMEN 2 determinado. Para estos efectos, se entiende por asunción de deuda la convención en virtud de la cual un nuevo deudor asume las obligaciones derivadas de una deuda ya existente, reemplazando a quien era deudor. La asunción de deuda requiere que tanto el acreedor como el deudor original y el que va a asumir la deuda estén de acuerdo en realizarla. Además, se necesita que la obligación quede a cargo del cesionario con todas las garantías necesarias al convenirse la operación, y por último, supone que la obligación asumida extingue el vínculo primitivo y exonera al deudor primario respecto del acreedor. La explicación tampoco es satisfactoria, porque se limita a resolver el problema del vínculo entre el banco y el negocio afiliado, y no considera en nada la relación entre el titular de la tarjeta y la institución emisora. 21. Teoría de la interrelación múltiple. Esta concepción distingue las diversas vinculaciones que se producen en la tarjeta de crédito bancaria. Existe un primer vínculo jurídico entre el banco emisor y el titular de la tarjeta, que es sin duda una apertura de crédito. En esta apertura de crédito puede distinguirse una etapa de perfeccionamiento jurídico, en la cual se conviene el monto del crédito puesto a disposición del acreditado, el plazo estipulado y otras condiciones, y una etapa de ejecución en la cual el cliente hace uso del crédito a su favor. Tiene además la particularidad que el banco pone a disposición del usuario todos los establecimientos afiliados, donde puede efectuar compras o recibir servicios por el límite del crédito concedido. Cuando el titular de la tarjeta hace uso del crédito otorgado, debe presentarla al establecimiento comercial afiliado, no como un simple elemento de identificación, sino como un instrumento esencial para realizar la operación. Una segunda relación se origina entre el banco y el establecimiento mercantil adscrito al sistema, la que adopta la forma de una promesa de asunción de deuda seguida, en el momento en que el titular de la tarjeta realiza la compra o requiere el servicio, de una verdadera asunción de deuda. En esta asunción de deuda, el deudor primitivo no se libera de su obligación con el comerciante, quien es su acreedor, sino cuando el banco haya cubierto las cantidades adeudadas por el empleo de la tarjeta. Esta asunción se caracteriza porque el titular de la tarjeta da su consentimiento en acto previo para que la institución bancaria emisora asuma futuras obligaciones. Existe, según esta doctrina, una tercera y última relación que tiene por objeto establecer un nexo entre las dos relaciones jurídicas anteriormente mencionadas, a fin de lograr el propósito que se persigue con la tarjeta de crédito bancaria. Esta relación jurídica, vinculante de las otras, está constituida por los diversos actos o contratos que ejecuta o celebra el titular de la tarjeta en uso de la misma, como compraventa, arrendamiento, pasajes, hospedajes, servicios, etc. En general, se trata de contratos nominados, que se encuentran reglamentados por el legislador, por lo que no corresponde en el contexto de este trabajo referirse en especial a ellos. Sin duda, es ésta la teoría que propone la explicación científica sobre la tarjeta de crédito bancaria que más se aviene con el carácter de operación bancaria que ella tiene. Sección IVSección IV ASPECTOS PRÁCTICOS DE LA TARJETA DE CRÉDITOASPECTOS PRÁCTICOS DE LA TARJETA DE CRÉDITO 22. Tipos de tarjeta de crédito bancaria. Existen tres tipos diferentes de tarjeta de crédito bancaria, a saber: a) tarjeta titular, es la que se otorga al solicitante que celebra la operación con el banco emisor; b) tarjeta adicional, es la emitida a petición del usuario, a nombre de otra persona, pero con idéntico número y estados de cuenta del titular. La existencia de una o más tarjetas adicionales no aumenta el crédito concedido al titular, porque ellas son emitidas bajo su responsabilidad, y él asume las obligaciones derivadas de su uso. Las tarjetas adicionales se consideran como una sola con la del 1717
  17. 17. RICARDO SANDOVAL LÓPEZ usuario, dejándose estipulado esto expresamente en el contrato de apertura de crédito. En el reglamento de uso de la tarjeta, que se entiende forma parte del contrato de apertura de crédito celebrado entre el usuario y el banco emisor, se establece además que “los asociados adicionales se constituyen en todo caso en codeudores solidarios por las deudas que se contraigan por el uso de las tarjetas adicionales…”; y c) tarjeta empresa, es la que se otorga a sociedades, corporaciones y en general a entidades dotadas de personalidad jurídica, para el uso de sus miembros o representantes. Ellas se emiten con el nombre o la razón social, según corresponda, de la entidad titular y además se agrega el nombre del funcionario facultado para usarla. La persona jurídica se obliga a pagar todas las deudas a que dé origen el uso de la tarjeta de crédito bancaria emitida en su nombre. 23. Menciones de la tarjeta de crédito bancaria. Las tarjetas de crédito deben emitirse con las enunciaciones establecidas por las normas y cualesquiera otras que la entidad emisora juzgue convenientes para la seguridad y eficacia del sistema. Según el art. 2º de las normas, la tarjeta de crédito bancaria deberá contener las siguientes menciones: a) Denominación del banco o sociedad financiera que la emite y que otorga el crédito respectivo; b) La numeración codificada de la tarjeta. Es un elemento indispensable de identificación de la tarjeta, que permite efectuar el control, especialmente por parte del establecimiento comercial afiliado, para comprobar si la tarjeta está o no incluida en el boletín de seguridad emitido por la sociedad administradora; c) El nombre y la firma del titular de la tarjeta. Se trata de la identificación del usuario. Algunas personas dudan poner la firma en el dorso de la tarjeta, por temor de que ella pueda ser imitada en caso de pérdida, hurto o robo de ella, no obstante que la tarjeta debe contenerla. Pero si la tarjeta no lleva la firma del titular, en el caso indicado, se corre el riesgo de que la persona que la encontró o robó haga una firma que pueda fácilmente repetir para el uso malicioso de ella; d) Fecha de término de la vigencia de la tarjeta. Se emite por un plazo determinado, que es de dos años; e) La indicación de que la tarjeta sólo puede ser utilizada en Chile o bien la circunstancia de tratarse de una de uso internacional; y f) Cualquiera otra especificación que sea autorizada por la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras. 24. Revocación o anulación de la tarjeta. De conformidad con lo previsto por el art. 6º, de las normas, los bancos o sociedades financieras dejarán sin efecto las tarjetas de crédito de sus titulares que no cumplan con las obligaciones establecidas en dichas normas y en sus disposiciones conexas, o en el respectivo contrato. El titular tiene asimismo derecho a comunicar al banco emisor su intención de renunciar a la tarjeta de crédito, de acuerdo a lo convenido en el contrato. 25. El cupo. Se trata del monto del crédito autorizado en virtud del contrato de apertura de crédito celebrado entre la entidad emisora y el usuario. El cupo puede ser utilizado tanto por el titular de la tarjeta como por el beneficiario de tarjeta adicional. Se denomina cupo disponible el margen que queda del cupo total autorizado al deducirle los compromisos adquiridos mediante el empleo de la tarjeta. Es esencial que el usuario esté en conocimiento de su cupo disponible, a fin de que no exceda el cupo autorizado. En caso de excederlo, da origen a la cancelación anticipada de la tarjeta, lo que autoriza al banco además para cobrar de inmediato las cantidades que se adeuden, sin perjuicio de las acciones legales pertinentes. 1818
  18. 18. DERECHO COMERCIAL TOMO III VOLUMEN 2 26. Pago mensual. Cada mes se establece un estado de cuenta que corresponde a la adquisición de bienes o al pago de servicios efectuados por el titular de la tarjeta durante dicho período, incluyendo además intereses y otros cargos como gastos de administración. Los estados de cuenta deben pagarse en la fecha que en ellos se indica, pudiendo el usuario optar por el pago total o por el pago mínimo. A falta de pago oportuno, se devengarán intereses moratorios. 27. Avances en efectivo. Además del pago de bienes y servicios, el usuario puede asimismo obtener avances en dinero efectivo con cargo al crédito autorizado. En cuanto al monto del avance, éste varía según los bancos emisores, lo que constituye un elemento para atraer clientes. En el contrato de apertura de crédito se deja constancia del monto de los avances en efectivo que se convienen en favor del titular de la tarjeta y ellos aparecen en los estados de cuenta. También se establece que cada avance da derecho al banco para el cobro de una comisión fija, independiente de su monto, que se incluirá en el respectivo estado de cuenta. 28. Extravío, hurto o robo de la tarjeta de crédito. Producido uno cualquiera de estos sucesos, el titular de la tarjeta debe dar aviso inmediato a la institución emisora y formular la denuncia penal, en su caso. El aviso puede darse personalmente o mediante comunicación telefónica, pero debe complementarse con un documento escrito que lo contenga. El aviso telefónico permite otorgar al titular un código especial, que incorporado al sistema computacional impide el uso malicioso que puede hacerse de la tarjeta, al menos en lo referente a retiros en efectivo, pues resulta imposible evitar que el que la encontró, hurtó o robó pueda engañar a otras personas. El aviso escrito hace cesar la responsabilidad del usuario de la tarjeta, a partir del día subsiguiente de haberse recibido tal comunicación. La notificación de alguno de estos sucesos posibilita a la sociedad administradora obstruir o bloquear el uso de la tarjeta mediante la inserción del código de la misma en el boletín de seguridad que ella edita y que distribuye entre los comerciantes afiliados al sistema. Como el comerciante tiene la obligación de verificar las tarjetas en el boletín de seguridad, antes de aceptar el pago de bienes o servicios, establecido el hecho que la tarjeta está bloqueada, se negará a efectuar la operación. Si no efectúa dicha comprobación, el banco se negará justificadamente a pagarle el comprobante de una operación, realizada mediante el uso de una tarjeta que figura obstruida en el boletín de seguridad. Hasta el día subsiguiente a la notificación escrita a la sociedad administradora del extravío, hurto o robo de la tarjeta de crédito, el titular permanece responsable ilimitadamente por las operaciones efectuadas con ella. Después de ese día cesa la responsabilidad del usuario. Sin embargo, los bancos otorgan a los titulares de tarjeta de crédito un seguro que los protege de las compras efectuadas por el uso malicioso de la tarjeta extraviada o robada y que se verifiquen desde el instante en que se dé el aviso escrito de haberse perdido, hurtado o robado. La cláusula pertinente en el contrato señala: “Cesará la responsabilidad del titular por el uso de la tarjeta que le fue entregada, a partir de la 00.00 hora del día subsiguiente de recibirse por el banco el aviso escrito, debiendo aquél, en todo caso, pagar al banco las compras fraudulentas que se efectuaren durante dicho lapso hasta por un monto máximo de UF 3,8. Por su parte, el banco responderá por las compras fraudulentas efectuadas con la tarjeta extraviada, robada o hurtada que excedan de UF 3,8, que se ha fijado como de responsabilidad del titular, monto que podrá ser modificado por el banco unilateralmente previo aviso al titular con 30 días de anticipación a través del estado de cuenta. El banco responderá, a partir del vencimiento del plazo antedicho, por la totalidad de las compras efectuadas sin perjuicio de los seguros que el banco pudiera contratar para cubrir los riesgos mencionados”. 1919
  19. 19. RICARDO SANDOVAL LÓPEZ ANEXO 1ANEXO 1 NORMAS PARA LOS BANCOS, SOCIEDADES FINANCIERAS Y EMPRESAS QUENORMAS PARA LOS BANCOS, SOCIEDADES FINANCIERAS Y EMPRESAS QUE EMITAN TARJETAS DE CRÉDITO U OPEREN SISTEMAS DE TARJETAS DEEMITAN TARJETAS DE CRÉDITO U OPEREN SISTEMAS DE TARJETAS DE CRÉDITOCRÉDITO I. GENERALIDADESI. GENERALIDADES 1. Para los efectos de estas normas se entiende por Tarjeta de Crédito (en adelante Tarjeta(s)), cualquier tarjeta u otro documento destinado a ser utilizado por su Titular o Usuario en la adquisición de bienes o en el pago de servicios vendidos o prestados por establecimientos afiliados al correspondiente sistema, sin perjuicio de las prestaciones adicionales que podrán otorgar al Titular de la Tarjeta. 2. Empresa Emisora de Tarjetas (en lo sucesivo Empresa(s) Emisora(s), Emisor(es)) es aquella persona jurídica que emite y pone en circulación una determinada tarjeta. 3. Empresa Operadora de Tarjetas (en adelante Empresa(s) Operadora(s), Operador(es)) es aquella persona jurídica que en virtud de un contrato con el Emisor que así lo determine, proporciona a éste los servicios administrativos que se requieran. 4. La afiliación de los establecimientos, como asimismo la responsabilidad de pago por las adquisiciones que en éstos hagan los Titulares de las Tarjetas, corresponden a las Empresas Emisoras. Sin perjuicio de lo anterior, los Operadores podrán afiliar establecimientos y responsabilizarse del pago a los mismos, de conformidad con lo que se establece en el Nº 1 del Título VI. 5. No obstante cualquier estipulación en contrario, los establecimientos podrán estar afiliados a las Empresas Emisoras u Operadores que deseen. 6. Los emisores podrán operar por sí mismos las Tarjetas de su propia emisión o bien contratar la operación total o parcial de las mismas con una o más Empresas Operadoras. 7. Las entidades que tengan la propiedad de una Tarjeta y que no deseen hacer ellas mismas la emisión, podrán encargarla a uno o más Emisores. 8. Quedan exceptuadas de las presentes normas las Tarjetas que fueren emitidas por casas comerciales para las compras que en ellas efectúen sus clientes; como, asimismo, las que emita otra empresa para el solo fin de ser utilizadas en las compras que se efectúen en una determinada casa comercial. II. ENTIDADES AUTORIZADAS PARA EMITIR U OPERAR SISTEMAS DEII. ENTIDADES AUTORIZADAS PARA EMITIR U OPERAR SISTEMAS DE TARJETAS DE CRÉDITOTARJETAS DE CRÉDITO Sólo podrán emitir u operar sistemas de Tarjetas las entidades que se indicarán, una vez que hubieren sido autorizadas al efecto por el Banco Central de Chile (en adelante el Banco Central), el cual podrá aprobar o denegar la correspondiente solicitud, sin expresión de causa: 1. Las empresas bancarias y sociedades financieras establecidas en Chile, y 2. Las sociedades anónimas o de responsabilidad limitada constituidas en el país, cuyo giro consista en la emisión u operación de Tarjetas. Las empresas bancarias y sociedades financieras no podrán actuar como Operadores de Tarjetas que no fueren emitidas por ellas. Para los efectos de estas normas, se entenderá que no tienen la calidad de Operadores en los actos que realicen para dar aplicación a lo establecido en el Nº 2 del Título VI y en el Nº 1 del Título IX, cuando hubieren convenido con el establecimiento que éste recibirá Tarjetas de distintos emisores, con la misma marca. Tampoco la tendrán en la situación prevista por la letra b) del Nº 2 del Título IX. Las autorizaciones del Banco Central se otorgarán para cada marca de Tarjeta a ser emitida u operada por las respectivas entidades. 2020
  20. 20. DERECHO COMERCIAL TOMO III VOLUMEN 2 La autorización para emitir tarjetas de crédito supone que la persona autorizada podrá realizar, por sí misma, todas las actividades propias de la administración u operación de la Tarjeta que emita. Las entidades autorizadas para emitir u operar Tarjetas sólo podrán iniciar sus actividades como tales una vez que se publique en el Diario Oficial el correspondiente acuerdo de autorización, que adoptará el Comité Ejecutivo del Banco Central. III. REQUISITOS PARA LAS EMPRESAS EMISORAS DE TARJETASIII. REQUISITOS PARA LAS EMPRESAS EMISORAS DE TARJETAS A. Empresas bancarias y sociedades financieras.A. Empresas bancarias y sociedades financieras. Las empresas bancarias y sociedades financieras establecidas en Chile, por el solo hecho de tener la calidad de tales, están facultadas para emitir Tarjetas. No obstante lo anterior, para que puedan iniciar las actividades propias de una Empresa Emisora es menester que en forma previa envíen una comunicación al Banco Central, para los efectos de que éste adopte el acuerdo a que se refiere el inciso final del Título II. B. Sociedades anónimas y de responsabilidad limitada.B. Sociedades anónimas y de responsabilidad limitada. 1. Contar con la autorización del Banco Central. Sólo podrán optar a dicha autorización las entidades que acrediten un capital pagado y reservas no inferior a 200.000 Unidades de Fomento. 2. Mantener el capital pagado y reservas mencionado en el número precedente; 3. El total de las obligaciones no podrá exceder de 15 veces el capital pagado y reservas; 4. Las operaciones activas, en términos de plazo o reajustabilidad, no podrán exceder ni ser inferiores a las correspondientes operaciones pasivas, en más de una vez el capital pagado y reservas; y 5. Mantener una reserva técnica por un monto no inferior al 3% de su pasivo exigible, en instrumentos emitidos por el Banco Central de Chile o la Tesorería General de la República, para cuyo vencimiento no falten más de 90 días. Dicha obligación se cumplirá manteniendo diariamente inversiones en los instrumentos señalados, por un monto mínimo equivalente al 3% del pasivo exigible, determinado el último día hábil bancario del mes anteprecedente al de que se trate. IV. REQUISITOS PARA LAS EMPRESAS OPERADORAS DE TARJETASIV. REQUISITOS PARA LAS EMPRESAS OPERADORAS DE TARJETAS 1. Contar con la autorización del Banco Central. Sólo podrán optar a dicha autorización las entidades que acrediten un capital pagado y reservas no inferiores a 25.000 Unidades de Fomento. 2. Mantener el capital pagado y reservas mencionado en el número precedente. 3. Los Operadores que contrajeren directamente la responsabilidad de pago con los establecimientos afiliados deberán cumplir los requisitos señalados en la letra B del Título III. V. DE LOS CONTRATOS DE LOS EMISORES CON LOS TITULARES DE TARJETASV. DE LOS CONTRATOS DE LOS EMISORES CON LOS TITULARES DE TARJETAS 1. Los Emisores celebrarán con cada Titular de Tarjeta un Contrato de Afiliación al Sistema y Uso de la Tarjeta (en adelante el Contrato), en el cual se establecerá el monto máximo de las adquisiciones que podrán realizar con cargo a la Tarjeta, sea en moneda nacional o extranjera. Dicho monto podrá ser limitado cuando el Emisor califique que el Titular de la Tarjeta posee reconocida solvencia y suficiente capacidad económica. 2. En el evento que el Titular de una Tarjeta sea una persona jurídica, el Contrato y la Tarjeta deberán indicar la persona natural autorizada para su uso. En estos casos, la responsabilidad pecuniaria por las compras o gastos que se realicen a través de la Tarjeta corresponderá a la respectiva persona jurídica. 3. El Contrato sólo se entenderá perfeccionado una vez que se haya entregado la respectiva Tarjeta a su Titular, correspondiendo al Emisor la prueba de su entrega. 4. El Emisor y el Titular de la Tarjeta pueden convenir que el pago por las adquisiciones efectuadas con la Tarjeta, entre fechas de emisión de estados de cuenta, se efectúe al contado a la fecha de 2121
  21. 21. RICARDO SANDOVAL LÓPEZ vencimiento que se indique en el último estado o con cargo al crédito que hubieren convenido; estableciéndose, en este último caso, el porcentaje mínimo que debe pagarse al contado. Si el Titular se acoge a la modalidad de cargo al crédito, podrá estipularse el pago de intereses por el saldo insoluto de la deuda, los que se devengarán entre las fechas de vencimiento de estados de cuenta o entre las fechas de facturación de los mismos. Sin perjuicio de lo anterior, podrá convenirse que el Titular pueda efectuar abonos al crédito entre fechas de emisión de estados de cuenta o de la facturación de los mismos, en cuyo caso los intereses se devengarán sobre el saldo deudor diario. Podrá también estipularse la compra de bienes y pago de servicios de cargo inmediato, los cuales se podrán cargar al crédito a la fecha de pago de los mismos a los establecimientos afiliados. 5. Los Emisores podrán autorizar que los Titulares de Tarjetas giren en dinero efectivo, con cargo al crédito que hayan convenido. El monto de los giros no podrá exceder del máximo previamente determinado para estos efectos y los intereses sólo podrán cobrarse desde la fecha del giro. 6. El Contrato deberá establecer: a) El plazo de vigencia del mismo, que podrá ser indefinido; b) El plazo en que se hará exigible la obligación de pago del Titular de la Tarjeta por las adquisiciones que se realicen con cargo a la misma; c) El costo que represente para el Titular la mantención de la Tarjeta y la oportunidad de su cobro; d) Determinación del recargo por mora que se aplicará y en qué situaciones; e) La modalidad de tasa de interés aplicable al crédito o avance en efectivo que pueda otorgarse y períodos de pago; y f) Procedimiento y responsabilidades en caso de robo, hurto o pérdida de la Tarjeta. 7. Los cobros en moneda extranjera que se hagan al Titular por la utilización de la Tarjeta de Crédito en el extranjero, como, asimismo, la remesa de la correspondiente moneda extranjera estarán sujetos, en lo que corresponda, a las disposiciones establecidas en el Compendio de Normas de Cambios Internacionales del Banco Central de Chile. VI. DE LOS CONTRATOS CON LOS ESTABLECIMIENTOS AFILIADOS POR LASVI. DE LOS CONTRATOS CON LOS ESTABLECIMIENTOS AFILIADOS POR LAS TARJETAS QUE SE UTILICEN EN EL TERRITORIO NACIONALTARJETAS QUE SE UTILICEN EN EL TERRITORIO NACIONAL 1. Los contratos con los establecimientos afiliados pueden ser celebrados por los Emisores o por los Operadores con quienes aquéllos hubieran convenido la administración de la Tarjeta. Los Operadores podrán celebrar los mencionados contratos ya sea en representación del Emisor o actuando a nombre propio, en cuyo caso asumirán directamente la obligación de pago con el establecimiento afiliado. Para que el Operador pueda actuar a su propio nombre deberá cumplir los requisitos señalados en la letra B del Título III. 2. Los establecimientos se obligarán a aceptar la Tarjeta emitida por un determinado Emisor, como, asimismo, si así se conviniera expresamente, otra u otras que, aunque no fueren emitidas por éste, pertenezcan a la misma marca. 3. La responsabilidad de pago a los establecimientos afiliados en los plazos convenidos por el monto de las ventas o servicios recaerá sobre el Emisor. Sin perjuicio de lo anterior, dicha responsabilidad recaerá sobre el Operador cuando éste, actuando a su propio nombre, celebre el contrato con el establecimiento afiliado. 4. En el evento que las partes no hubieran precisado cuál es el título o documento que autoriza al establecimiento afiliado para exigir los respectivos pagos, se entenderá que tiene tal carácter el comprobante de ventas y servicios emitido por el establecimiento y suscrito por el Titular de la Tarjeta. 5. El Contrato deberá contener las normas que las partes determinen, tendientes a precaver el uso indebido de la Tarjeta, ya sea porque no se encuentra vigente o por otras causas. 2222
  22. 22. DERECHO COMERCIAL TOMO III VOLUMEN 2 6. El Emisor u Operador, en su caso, no podrá eximirse de la obligación de pago al establecimiento por las ventas que éste realice sin cumplir con los requisitos convenidos, cuando se haya recibido el reembolso de la respectiva transacción. VII. DE LOS CONTRATOS DEL OPERADOR CON EL EMISOR 1. El Operador podrá otorgar los servicios de administración de las Tarjetas a uno o varios Emisores, celebrándose, al efecto, un contrato que deberá establecer: a) Las obligaciones que contraiga el Operador y que emanen de la administración de la Tarjeta, dejándose claramente establecido qué actos constituyen dicha administración, y b) Las obligaciones que contraiga el Emisor y que emanen de la administración de la Tarjeta por el Operador. VIII. DE LA OPERACIÓN DEL SISTEMAVIII. DE LA OPERACIÓN DEL SISTEMA 1. Las Tarjetas se emitirán a nombre de su Titular, serán intransferibles y deberán contener, a lo menos, la siguiente información: a) Identificación del emisor; b) Numeración codificada de la Tarjeta; c) Identificación de la persona autorizada para su uso. En el caso de que el Titular sea una persona jurídica, deberá llevar el nombre o razón social de ésta y la individualización de la persona natural autorizada para su uso; 2. A lo menos una vez al mes, el Emisor deberá remitir al Titular de la Tarjeta un estado de cuenta en que se señale el monto de cada compra de bienes o pago de servicios efectuado en el período con cargo a la Tarjeta; 3. El Emisor u Operador deberá contar con medios adecuados para informar a los establecimientos afiliados acerca de las Tarjetas que se dejen sin efecto antes de su vencimiento y de aquellas que, por cualquier causa, no se puedan utilizar. IX. TARJETAS DE CRÉDITO EMITIDAS EN EL EXTRANJERO PARA SU USO ENIX. TARJETAS DE CRÉDITO EMITIDAS EN EL EXTRANJERO PARA SU USO EN TERRITORIO NACIONALTERRITORIO NACIONAL 1. Las Tarjetas emitidas en el extranjero podrán ser aceptadas por los establecimientos comerciales que, en el país, estuvieren obligados a aceptar Tarjetas emitidas en Chile de la misma marca, siempre que así se hubiere convenido en el respectivo contrato a que se refiere el Título VI. En tal caso, la responsabilidad de pago al establecimiento recaerá sobre el Emisor u Operador con quien se celebró dicho contrato, sin perjuicio del derecho a obtener el reembolso o restitución del Emisor externo. 2. Las Tarjetas emitidas en el extranjero y que no se encontraren en la situación prevista en el número precedente sólo podrán ser utilizadas en Chile cumpliéndose con alguno de los siguientes requisitos: a) Que el Emisor extranjero contrate la administración de la Tarjeta en Chile con un Operador nacional, debidamente autorizado, en cuyo caso la responsabilidad por el pago al establecimiento afiliado recaerá sobre el Operador. Los Operadores, en esta situación, deberán cumplir con todos los requisitos señalados en la letra B del Título III. b) Que el Emisor extranjero actúe en Chile a través de alguna empresa bancaria debidamente autorizada por el Banco Central para estos efectos. En este evento corresponderá a la empresa bancaria, actuando como mandataria del Emisor extranjero, efectuar los pagos a los establecimientos afiliados. En todo caso, la responsabilidad por el pago recaerá sobre el mandante. 3. Las operaciones de cambios internacionales a que dé origen la utilización de estas Tarjetas en el país deberán sujetarse a las disposiciones contenidas en el Compendio de Normas de Cambios Internacionales del Banco Central de Chile. 2323
  23. 23. RICARDO SANDOVAL LÓPEZ X. SUSPENSION Y REVOCACION DE LA AUTORIZACION PARA EMITIR U OPERAR TARJETAS 1. En las situaciones que se indican en este número, la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras podrá adoptar las medidas correctivas que considere adecuadas, incluyendo, previo informe favorable del Comité Ejecutivo del Banco Central, la suspensión o revocación de la autorización para emitir u operar Tarjetas de Crédito: a) Cuando el Emisor u Operador no cumpla lo dispuesto en las normas que rigen el sistema de Tarjetas de Crédito; b) Cuando considere que el sistema o la administración de él no se conduce dentro de sanas prácticas financieras; y c) Cuando el capital pagado y reservas se redujeren a una cantidad inferior al mínimo establecido en estas normas. En este caso, puede dejar sin efecto la medida proponiendo un plan de capitalización al Banco Central de Chile, el cual podrá aprobarlo o denegarlo sin expresión de causa. 2. En caso que se suspenda o revoque la autorización para emitir u operar Tarjetas de Crédito, la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras deberá dictar las instrucciones necesarias para adecuar el funcionamiento o el finiquito de las operaciones pendientes. En estos casos podrá solicitar que se pongan a su disposición los sistemas de información y administración correspondientes y solicitar cualquier antecedente que estime conveniente. 3. Los Emisores o, en su caso, los Operadores a los cuales se suspenda o revoque la autorización, no podrán entregar nuevas Tarjetas ni afiliar nuevos establecimientos, y deberán ajustar sus demás operaciones a las normas que, al efecto, imparta la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras. XI. OTRAS DISPOSICIONESXI. OTRAS DISPOSICIONES 1. Se faculta a la Dirección de Política Financiera del Banco Central de Chile para dictar las disposiciones que se estimen necesarias para la adecuada operación de las normas contenidas en este Capítulo. 2. La Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras, en uso de sus atribuciones, dictará las normas contables y de control que sean pertinentes y fiscalizará a las Empresas Emisoras u Operadores de Tarjetas, incluidas aquellas a que se refiere el Título IX de este Capítulo, sin perjuicio de establecer, además, aquellas disposiciones que le competen en conformidad a estas normas y a la ley. 3. Para los efectos establecidos en estas normas y otras que les sean aplicables, los Emisores u Operadores se obligarán a proporcionar al Banco Central de Chile y a la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras, cualquier antecedente o registro que éstos requieran para asegurar el adecuado cumplimiento de las mismas. XII. NORMAS TRANSITORIASXII. NORMAS TRANSITORIAS Las presentes normas regirán a contar desde el 1º de julio de 1989. En consecuencia, hasta el 30 de junio de 1989 permanecieron en vigencia las normas establecidas en el Acuerdo de Comité Ejecutivo Nº 1528-31-830818 y sus modificaciones, como asimismo aquellos acuerdos que habían autorizado la emisión u operación de Tarjetas de Crédito. Los contratos que se hubieren celebrado hasta el 30 de junio de 1989, de conformidad con la normativa vigente, podrán continuar rigiéndose por las disposiciones que hubieren convenido las partes, por un plazo que no excederá de doce meses a contar desde dicha fecha. Vencido este plazo, tales contratos deberán adecuarse a las normas establecidas en el presente Capítulo. 2424
  24. 24. DERECHO COMERCIAL TOMO III VOLUMEN 2 ANEXO 2ANEXO 2 REGLAMENTO DE USO DE LA TARJETA DE CRÉDITO VISAREGLAMENTO DE USO DE LA TARJETA DE CRÉDITO VISA El presente Reglamento regirá el uso de la tarjeta de crédito bancaria VISA administrada por la Sociedad Administradora de Tarjetas de Crédito Bancard S.A., en adelante BANCARD, cuyos términos declara conocer y aceptar en todas sus partes el firmante de la presente solicitud. Primero: La Sociedad Administradora de Tarjetas de Crédito Bancard S.A. es la encargada de administrar la Tarjeta de Crédito VISA emitida por los Bancos afiliados a BANCARD que operan en el país. Segundo: El Banco otorgará tarjetas de crédito a las personas que lo soliciten, previa calificación de las mismas, pudiendo rechazar su concesión sin expresión de causa. Tercero: La Tarjeta tiene un plazo de validez de dos años y no puede ser utilizada con posterioridad a la fecha de caducidad establecida, la cual figura impresa en la propia Tarjeta. Es facultativo del Banco emisor renovar la Tarjeta vencida. Cuarto: Las Tarjetas de Crédito administradas por BANCARD son personales e intransferibles y constituyen una credencial que habilita al asociado para adquirir bienes y requerir servicios en cualquiera de los Establecimientos Afiliados al programa BANCARD que opera en el país. Quinto: La adquisición de bienes y servicios en los Establecimientos Afiliados por parte del asociado mediante el uso de su Tarjeta de Crédito da origen a un crédito, el que se otorga sin costo para el asociado por el período comprendido entre la fecha de compra y el vencimiento del próximo estado de cuenta. El asociado no podrá por ningún motivo excederse del monto de crédito autorizado, y en caso de que lo haga dará lugar a la cancelación de la Tarjeta y a exigir el pago inmediato de las sumas pendientes, sin perjuicio de las acciones legales que fueren procedentes. Sexto: Al solicitar la adquisición de bienes y requerir servicios en alguno de los Establecimientos Comerciales afiliados, el asociado deberá identificarse con su respectiva cédula de identidad y entregar su Tarjeta de Crédito para su examen y confrontación de datos, siéndole devuelta luego de procederse a la firma que deberá estampar en el correspondiente comprobante de venta. Séptimo: Mensualmente BANCARD, por cuenta del Banco, liquidará mediante un Estado de Cuenta de acuerdo a las condiciones del programa las sumas que adeude el asociado, las cuales incluyen el valor de las adquisiciones de bienes y servicios requeridos por el asociado mediante la Tarjeta de Crédito y los intereses y/o cargos que correspondan, los que desde ya declara aceptar. Octavo: Las sumas adeudadas por el asociado que figuren en el Estado de Cuenta deberán ser canceladas mensualmente por éste, sin lugar a requerimiento, dentro de los plazos y condiciones fijados en el Estado de Cuenta, los que desde ya declara aceptar. Noveno: Cuando el asociado reciba el Estado de Cuenta deberá cancelar, dentro del plazo estipulado, una cantidad que en ningún caso sea inferior al mínimo en él establecida. De lo contrario se devengarán intereses de mora por la diferencia entre el pago mínimo establecido en el Estado de Cuenta y el monto de los intereses corrientes que correspondan a aquella parte de la deuda que no se encuentre en mora. Para los efectos del pago el asociado podrá: 1) Concurrir a cualquiera de las oficinas del Banco que le otorga la tarjeta de crédito y efectuar directamente el pago; 2) Enviar un cheque por correo a la Casilla de BANCARD (que figura en el Estado de Cuenta), adjuntando el cupón de pago anexo al Estado de Cuenta. El cheque deberá ser nominativo y extenderse 2525
  25. 25. RICARDO SANDOVAL LÓPEZ a nombre del Banco que le otorga la Tarjeta de Crédito. La fecha considerada para el pago será la de recepción del envío. Décimo: En caso de que el asociado no reciba su Estado de Cuenta oportunamente, éste deberá optar por una de las siguientes alternativas: 1) Consultar telefónicamente a la Central de Autorizaciones de BANCARD el monto del pago mínimo y proceder a efectuar un pago no inferior a ese monto por cualquiera de los mecanismos explicitados en el punto anterior. En caso que el pago se efectúe por correo, deberá indicar su nombre y el número de su Tarjeta en el reverso del cheque. 2) Concurrir al Banco que le otorga la Tarjeta de Crédito, el cual le informará el monto de su saldo deudor, y proceder de todas formas a efectuar un pago no inferior al monto mínimo señalado mediante una boleta de pago especial que estará disponible para este efecto. En ningún caso podrá el asociado invocar el no recibo del Estado de Cuenta como causa de incumplimiento en el pago. Undécimo: En lo referente a intereses corrientes y de mora y/o cargos, el asociado acepta las tasas y montos que para estos efectos establezca el Banco. Duodécimo: El pago de los intereses de mora no impide las demás acciones a que hubiere lugar, quedando el Banco facultado por intermedio de BANCARD para suspender el uso y/o cancelar la Tarjeta de Crédito, exigir su inmediata devolución y la cancelación inmediata de todas las sumas adeudadas por el asociado. Decimotercero: El asociado adquiere la obligación de registrar su domicilio y dirección, notificar por escrito a la oficina correspondiente al Banco y/o BANCARD todo cambio al respecto y cuando se ausente, temporal o definitivamente, indicar con la debida anticipación la persona y dirección a quien deba presentársele los Estados de Cuenta para su pago. Decimocuarto: La entrega de la Tarjeta de Crédito se hace en consideración a las condiciones personales del asociado y, en consecuencia, éste no la podrá ceder por ningún motivo ni hacerse sustituir por terceros en el ejercicio de sus derechos o en el cumplimiento de las obligaciones que tanto la Tarjeta como este Reglamento le imponen. Decimoquinto: La Tarjeta de Crédito es de propiedad del Banco, el cual podrá en forma unilateral revocarla anticipadamente o no renovarla, pudiendo expresar o no los motivos; para estos efectos, el Banco comunicará tal decisión a través de BANCARD. Decimosexto: Decretada la caducidad o cancelación de la Tarjeta de Crédito, por intermedio de BANCARD se exigirá el pago inmediato de la totalidad de la deuda de cargo del asociado, el cual queda obligado a devolver de inmediato la Tarjeta de Crédito y pierde, en forma automática, el derecho a seguir disfrutando de las distintas prerrogativas y servicios ofrecidos a través de la misma. En caso de que la cancelación de la tarjeta se origine por muerte del asociado, el Banco podrá exigir el pago de la totalidad de la deuda pendiente a cualquiera de sus herederos. Decimoséptimo: El asociado podrá renunciar al uso de la Tarjeta de Crédito expedida a su nombre, comunicando tal decisión por escrito al Banco. En este caso regirán las mismas disposiciones establecidas en el punto decimosexto. Decimoctavo: En caso de extravío, hurto o robo de la misma, el asociado queda obligado a formular denuncia penal y dar aviso inmediato por escrito a las oficinas de BANCARD. Lo anterior no obsta a que el asociado avise previamente por teléfono a BANCARD, en cuyo caso se le comunicará un código comprobatorio del aviso. En caso de no hacerlo, responderá de todas las utilizaciones o compras que se hagan con la Tarjeta extraviada, hurtada o robada. Si posteriormente el asociado recuperara la Tarjeta, deberá comunicarlo por escrito a BANCARD. 2626
  26. 26. DERECHO COMERCIAL TOMO III VOLUMEN 2 Cesará toda responsabilidad del asociado a partir del día subsiguiente de recibirse el aviso por escrito. Decimonoveno: El Banco y BANCARD no asumen responsabilidad en caso de que cualquier Establecimiento Afiliado a BANCARD rehúse admitir el uso de las Tarjetas administradas por esta última, como tampoco de la calidad, cantidad, marca o cualesquiera otros aspectos de las mercaderías o servicios que adquiera u obtenga con la Tarjeta, asuntos todos que deberán ser resueltos directamente con el Establecimiento Afiliado. Vigésimo: El asociado acepta desde ya que los Establecimientos Comerciales retengan la tarjeta al momento de su presentación en el evento de que el Banco y/o BANCARD así lo hayan dispuesto; en tal caso el Establecimiento Comercial deberá otorgar al asociado el recibo correspondiente. Además, el asociado autoriza en forma irrevocable a BANCARD para que, si fuese el caso, publique el código que lo identifica como deudor moroso en el boletín de seguridad que se distribuye a los Establecimientos Afiliados. Vigésimo primero: En todo caso el suscrito autoriza desde ya al Banco para que cancele las compras efectuadas y/o servicios requeridos mediante la Tarjeta de Crédito a través de créditos cursados por el banco a su favor que deberán ser cancelados de acuerdo a las formas y procedimientos descritos en este Reglamento. Vigésimo segundo: El asociado podrá solicitar al Banco o a BANCARD Tarjetas de Crédito adicionales a nombre y para ser usadas por la o las personas que él indique, reservándose el Banco la facultad de otorgarlas o no. En caso de ser aprobadas, el asociado principal se obliga a cancelar todas las deudas a que dé origen la utilización de la(s) Tarjeta(s) de Crédito adicional(es), de acuerdo a las disposiciones generales del sistema, que a su solicitud sea(n) otorgada(s). Los asociados adicionales se constituyen en todo caso y desde ya en codeudores solidarios por las deudas que se contraigan por el uso de la(s) Tarjeta(s) de Crédito adicional(es) y el pago de esta deuda se efectuará en idénticas condiciones que las de la Tarjeta principal. Vigésimo tercero: Cuando el solicitante sea una persona jurídica podrá requerir Tarjetas de Crédito para ser usadas por la o las personas que ella indique, reservándose en cada caso el Banco la facultad de otorgarlas. En caso de ser aceptadas, la persona jurídica se obliga a cancelar todas las deudas a que dé origen la utilización de la(s) Tarjeta(s) de Crédito por ella solicitada(s), de acuerdo a las disposiciones generales del sistema. Vigésimo cuarto: El presente Reglamento y sus posteriores complementaciones y/o los contratos que deban suscribirse con el Banco regirán las relaciones del asociado con BANCARD y el Banco durante todo el tiempo que tenga emitida a su nombre una Tarjeta de Crédito válida y vigente, así como sus obligaciones derivadas de su revocación o caducidad. Vigésimo quinto: BANCARD, de acuerdo con el Banco, podrá cancelar, discontinuar, limitar, modificar, suprimir o adicionar los términos y condiciones de este Reglamento, así como los privilegios y condiciones de uso de la Tarjeta de Crédito. ANEXO 3ANEXO 3 CONTRATO DE APERTURA DE CRÉDITO TARJETA DE CRÉDITO Nº .............CONTRATO DE APERTURA DE CRÉDITO TARJETA DE CRÉDITO Nº ............. Entre el Banco………………, Sociedad Anónima Bancaria, por una parte, representado por don…………….……, en adelante el BANCO, ambos domiciliados en……………, de la ciudad de Santiago, y don……………………, en adelante USUARIO, se ha acordado celebrar el siguiente contrato de apertura de crédito en moneda nacional, de acuerdo a las estipulaciones que se indican. Primero: Por el presente contrato el BANCO otorga al USUARIO de la Tarjeta de Crédito Nº…… un crédito rotatorio hasta por la suma de $……… con el fin exclusivo de ser utilizado por éste, o las 2727
  27. 27. RICARDO SANDOVAL LÓPEZ personas para las cuales ha solicitado una Tarjeta Adicional, en la adquisición de bienes y servicios en los establecimientos comerciales afiliados al sistema de Tarjeta de Crédito Visa mediante el uso de la(s) Tarjeta(s) de Crédito Visa, emitida(s) por el BANCO. El citado crédito cubre, asimismo, las eventuales renovaciones de la tarjeta cuya identificación se determina por el instrumento que al momento de la renovación el USUARIO debe suscribir. El referido instrumento se entenderá parte integrante del presente contrato, para todos los efectos legales. Asimismo, el USUARIO podrá obtener Avances en Efectivo con cargo a la mencionada línea de crédito, en las condiciones que el BANCO señala a continuación. –Los usuarios de Tarjeta de Crédito Visa del Banco……… podrán solicitar Avances en Efectivo con cargo a la línea de crédito otorgada hasta un…….% de su monto. Dichos Avances serán sumados a la deuda que eventualmente pudiese mantener el USUARIO por la utilización de su tarjeta y se incorporarán al Estado de Cuenta conjuntamente con los intereses correspondientes. El BANCO se reserva el derecho de fijar a su entero arbitrio un máximo por cada Avance solicitado, el que desde ya el titular de la Línea de Crédito declara aceptar. –Cada Avance generará intereses en favor del Banco........... desde el día en que éste se otorgue, hasta la fecha de pago del respectivo Estado de Cuenta. La tasa de interés será la vigente para las operaciones con Tarjetas de Crédito Visa del BANCO que rija al momento de otorgarse el Avance. –Por cada Avance otorgado el BANCO cobrará una comisión fija independientemente de su monto, la que se cobrará en el respectivo Estado de Cuenta y cancelará junto con las demás utilizaciones de la Tarjeta de Crédito. –Cada vez que el titular y/o adicional de la Tarjeta solicite y reciba un Avance, deberá documentarlo mediante su firma en el formulario Comprobante de Avance Efectivo que para estos efectos le proporcionará el BANCO. En todo caso, el BANCO se reserva el derecho de aumentar o disminuir el monto del crédito en cualquier época en forma unilateral y sin expresión de causa. Asimismo, el BANCO podrá poner término a este crédito en cualquier momento exigiendo el pago de todo lo adeudado a esa fecha. Segundo: El USUARIO dispondrá del crédito señalado en partidas sucesivas o en su totalidad si fuere necesario, entendiendo que por la rotatoria del crédito los pagos parciales que efectúe le confieren derecho a nuevas disponibilidades hasta el límite del crédito abierto a su favor. Tercero: Para disponer del crédito, el USUARIO, cada vez que adquiera bienes y/o servicios en los establecimientos afiliados, deberá cumplir con todas y cada una de las normas consignadas en el Reglamento de Uso de Tarjeta de Crédito Visa, que se entienden forman parte integrante de este contrato. Cuarto: El USUARIO deberá pagar al BANCO en un plazo no superior a un año las sumas utilizadas de acuerdo a las condiciones que éste le fije. La tasa de interés que el BANCO cobrará por la utilización del todo o parte del crédito rotatorio será la equivalente a la de colocación vencida determinada por el BANCO para las operaciones corrientes en moneda nacional de 30 días más un punto. No obstante lo anterior, el BANCO podrá, en forma unilateral, fijar la tasa por debajo de ese valor. Para estos efectos, el BANCO por sí o a través de BANCARD, remitirá al USUARIO mensualmente un estado de cuenta que indicará la tasa de interés, las sumas adeudadas y las cantidades a pagar por concepto de Capital, Intereses y Gastos. En consecuencia cada liquidación mensual remitida en la forma antedicha deberá quedar cancelada en su totalidad en el plazo máximo de un año. Quinto: El simple retardo en el pago de una cualquiera de las cuotas de amortización de capital o de interés faculta al BANCO para decretar vencido el plazo acordado y solicitar el pago íntegro de toda la deuda, quedando facultado el BANCO para cobrar por concepto de intereses el máximo que la ley permita cobrar para operaciones de corto plazo. Sexto: El USUARIO autoriza al BANCO para que, si lo estima conveniente, debite en su cuenta corriente o con cargo a depósitos a plazo que mantenga o cuenta de ahorro a la vista, los valores 2828
  28. 28. DERECHO COMERCIAL TOMO III VOLUMEN 2 adeudados tanto en capital, intereses y comisiones; y en general, cualquier gasto o impuesto devengado. Lo anterior es una facultad exclusiva del BANCO, quien se reserva el derecho de hacerla efectiva. Séptimo: La línea de crédito indicada en las cláusulas anteriores se mantendrá vigente en tanto lo esté la Tarjeta de Crédito emitida a nombre del USUARIO, sin perjuicio del derecho del BANCO de poner término a ésta, según lo dispuesto en la cláusula primera. Llegado el día de vencimiento de la misma y no renovada o caducada su vigencia por parte del BANCO, automáticamente se entenderá vencida y terminada la concesión de la línea de crédito, pudiendo el BANCO cobrar el total de lo adeudado en la forma que estime conveniente. Octavo: Por el presente instrumento, solicito el otorgamiento de una Tarjeta Adicional para………, tarjeta que se considerará como una sola con la del USUARIO, para los efectos de la línea de crédito acordada precedentemente, sin que ello signifique de modo alguno que se aumenta el monto de crédito rotatorio aprobado. El USUARIO tendrá, con respecto a las Tarjetas Adicionales, las mismas responsabilidades y obligaciones que ha adquirido para obtener su Tarjeta de Crédito y, en especial, la obligación de pago, la cual cumplirá como si se tratare de una obligación propia. Noveno: La Tarjeta de Crédito tiene una duración y vigencia de dos años. Vencida su vigencia, el USUARIO deberá proceder de inmediato a su inutilización, partiendo la tarjeta en dos partes. El uso de ésta con posterioridad a la fecha de su vencimiento será de exclusiva responsabilidad del USUARIO y sin perjuicio de las sanciones civiles y penales que procedan, se deja expresamente establecido que el referido uso no está cubierto por las estipulaciones del presente contrato. Décimo: El BANCO se reserva el derecho de efectuar cobros, ya sea en forma mensual, semestral o anual, por la apertura y manejo de la Tarjeta de Crédito emitida a nombre del USUARIO y/o Tarjetas Adicionales. En…………………, a…………… de…………… de 200… …………………………………………………………… Banco Usuario RUT.:………………………………… AUTORIZACION NOTARIAL: Firmó ante mí don ……………………..……………………. En………………, a………… de ……………. de 200… FIANZA SOLIDARIA:FIANZA SOLIDARIA: Por el presente documento, yo …………………………… me constituyo en fiador y codeudor solidario de todas las obligaciones que don ………………………………… pueda tener en favor del Banco ……………………… como consecuencia del Contrato de Apertura de Crédito que antecede, el cual declaro conocer y aceptarlo en todas sus partes. Asimismo, acepto desde luego las prórrogas o esperas que el Banco acordare sobre las citadas obligaciones, quedando subsistente la obligación solidaria. ………………………………………………… Nombre o razón social Firma AUTORIZACION NOTARIAL:AUTORIZACION NOTARIAL: Firmó ante mí don …………………………………………… En………………, a………………… de…………… de 200… 2929

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