UNAD VIMMEP
             Volumen 1 No.21

               Junio 2010




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UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y
         A DISTANCIA
               UNAD
  Dr. Jaime Alberto Leal Afanador.
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Estatuto del Hombre
                                 (Acta institucional permanente)
                                     ...
DE INTERÉS GENERAL: EL USO DEL LENGUAJE INCLUSIVO

                            (DISPOSICIONES DE LA RAE*)

GÉNERO 1. Los s...
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Zibynca boletín 21

  1. 1. UNAD VIMMEP Volumen 1 No.21 Junio 2010 El Programa Formación de Formadores quiere en este mes de junio unirse a la celebración del día del padre ZIBYNCA BOLETÍN y envía a todos los papás de la comunidad unadista, un reconocimiento especial FORMADORES por la alegría, el amor y la responsabilidad, con las que conducen de la mano a sus hijas e hijos, por DE el camino de la vida... FORMACIÓN
  2. 2. UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y A DISTANCIA UNAD Dr. Jaime Alberto Leal Afanador. Rector Dr. Roberto Salazar Ramos Vicerrector de Medios y Mediaciones Pedagógicas John Alejandro Figueredo Coordinador PFF Sofía J. Gutiérrez María Catalina Duque Gloria Avellaneda María del Carmen Bernal María del Socorro Gómez E. Formadores ORACIÓN DE UN PADRE (Douglas MacArthur) Dame oh Señor, un hijo que sea lo bastante fuerte para saber cuando es débil, y lo bastante valeroso para enfrentarse a sí mismo cuando sienta miedo. Un hijo que sea orgulloso e inflexible en la derrota honrada, humilde y magnánimo en la victoria. Dame un hijo que nunca doble la espalda cuando deba erguir el pecho, un hijo que sepa conocerte a Ti... y conocerse a sí mismo, que es la piedra fundamental de todo conocimiento. Condúcelo te lo ruego, no por el camino cómodo y fácil, sino por el camino áspero, aguijoneado por las dificultades y los retos, ahí, déjale aprender a sostenerse firme en la tempestad y a sentir compasión por los que fallan. Dame un hijo cuyo corazón sea claro, cuyos ideales sean altos, un hijo que se domine a sí mismo, antes que pretenda dominar a los demás; un hijo que aprenda a reír pero que también sepa llorar, un hijo que avance hacia el futuro pero que nunca olvide del pasado. Y después de que le hayas dado todo eso, agrégale, te suplico, suficiente sentido del buen humor, de modo que pueda ser siempre serio, pero que no se tome a sí mismo demasiado en serio. Dale humildad, para que pueda recordar siempre la sencillez de la verdadera grandeza, la imparcialidad de la verdadera sabiduría, la mansedumbre de la verdadera fuerza. Entonces, yo, su padre, me atreveré a murmurar: ¡No he vivido en vano!
  3. 3. Estatuto del Hombre (Acta institucional permanente) Artículo I Queda decretado que ahora vale la verdad, /que ahora vale la vida /y que con las manos uni- das /trabajaremos todos por la vida verdadera. Artículo II Queda decretado que todos los días de la semana, /incluso los feriados más solemnes, /tienen derecho a convertirse en mañanas de domingo. Artículo III Queda decretado que a partir de este instante /habrá girasoles en todas las ventanas, /que los girasoles tendrán derecho /a abrirse dentro de la sombra /y que las ventanas han de permane- cer, el día entero, /abiertas hacia el verde donde crece la esperanza. Artículo IV Queda decretado que el hombre /no precisará nunca más dudar de los seres humanos, /que cada hombre confiará en su especie /como la palmera en el viento, /como el viento en el ai- re, /como el aire en el campo azul del cielo. Párrafo único Un hombre confiará en los hombres /como un niño pequeño confía en los otros. Artículo V Queda decretado que los hombres /están libres del yugo de la mentira. Nunca más será necesario usar la coraza del silencio, /ni la armadura de las palabras. El hombre se sentará a la mesa /con el corazón limpio, /porque la verdad será servida antes de la sobremesa. Artículo VI Queda establecida, por lo menos durante diez siglos, /la práctica soñada por el profeta Elías, / en la que lobo y cordero pastarán juntos /y su aliento tendrá el gusto mismo de la aurora. Artículo VII Por decreto inderogable queda establecido /el reinado permanente de la justicia y la claridad. Y la alegría será bandera generosa /por siempre resguardada en el alma del pueblo. Artículo VIII Queda decretado que el mayor dolor siempre ha sido y será /no poder darse en amor a quien se ama, / sabiendo precisamente que esa agua /es la que da a las plantas el milagro de la flor. Artículo IX Queda permitido que el pan cotidiano /ofrezca a cada hombre los signos de su esfuerzo. Pero, sobre todo, que tenga siempre /el dulcísimo sabor de la ternura. Artículo X Queda permitido a cualquier persona, /a cualquier hora de su vida, /usar el traje más blanco. Artículo XI Queda decretado, por definición, /que el ser humano es un animal que ama /y que por eso es bello /mucho más aún que la estrella de la mañana. Artículo XII Decrétase que nada será obligado ni prohibido: /Todo será permitido, /incluso brincar como los rinocerontes /y caminar por las tardes /con una inmensa begonia en la solapa. Párrafo único Sólo una cosa queda prohibida: /hacer el amor sin amor. Artículo XIII Queda decretado que el dinero /no podrá comprar jamás el sol de las mañanas venideras. Expulsado del gran baúl del miedo /será sólo una espada fraternal /para defender el derecho a cantar en la fiesta del día que nace. Artículo final Queda decretado el uso de la palabra “libertad”. Será suprimida de los diccionarios /y del pantano engañoso de las bocas. A partir de este instante /la libertad será algo vivo y transparente, /como un juego, como un río, como simiente del trigo, /y su morada será por siempre /el corazón de los hombres. Thiago de Mello (Brasil) / Traducción de Mario Benedetti (Uruguay)
  4. 4. DE INTERÉS GENERAL: EL USO DEL LENGUAJE INCLUSIVO (DISPOSICIONES DE LA RAE*) GÉNERO 1. Los sustantivos en español pueden ser masculinos o femeninos. Cuando el sustantivo designa seres animados, lo más habitual es que exista una forma específica para cada uno de los dos géneros gramaticales, en correspondencia con la distinción biológica de sexos, bien por el uso de desinencias o sufijos distintivos de género añadidos a una misma raíz, como ocurre en gato/gata, profesor/profesora, nene/nena, conde/condesa, zar/zarina; bien por el uso de palabras de distinta raíz según el sexo del referente (heteronimia), como ocurre en hombre/mujer, caballo/yegua, yerno/nuera; no obstante, son muchos los casos en que existe una forma única, válida para referirse a seres de uno u otro sexo: es el caso de los llamados «sustantivos comunes en cuanto al género» (→ a) y de los llamados «sustantivos epicenos» (→ b). Si el referente del sustantivo es inanimado, lo normal es que sea solo masculino (cuadro, césped, día) o solo femenino (mesa, pared, libido), aunque existe un grupo de sustantivos que poseen ambos géneros, los denominados tradicionalmente «sustantivos ambiguos en cuanto al género» (→ c). a) Sustantivos comunes en cuanto al género. Son los que, designando seres animados, tie- nen una sola forma, la misma para los dos géneros gramaticales. En cada enunciado concre- to, el género del sustantivo, que se corresponde con el sexo del referente, lo señalan los de- terminantes y adjetivos con variación genérica: el/la pianista; ese/esa psiquiatra; un buen/una buena profesional. Los sustantivos comunes se comportan, en este sentido, de for- ma análoga a los adjetivos de una sola terminación, como feliz, dócil, confortable, etc., que se aplican, sin cambiar de forma, a sustantivos tanto masculinos como femeninos: un pa- dre/una madre feliz, un perro/una perra dócil, un sillón/una silla confortable. b) Sustantivos epicenos. Son los que, designando seres animados, tienen una forma única, a la que corresponde un solo género gramatical, para referirse, indistintamente, a individuos de uno u otro sexo. En este caso, el género gramatical es independiente del sexo del referen- te. Hay epicenos masculinos (personaje, vástago, tiburón, lince) y epicenos femeninos (persona, víctima, hormiga, perdiz). La concordancia debe establecerse siempre en función del género gramatical del sustantivo epiceno, y no en función del sexo del referente; así, de- be decirse La víctima, un hombre joven, fue trasladada al hospital más cercano, y no La víctima, un hombre joven, fue trasladado al hospital más cercano. En el caso de los epice- nos de animal, se añade la especificación macho o hembra cuando se desea hacer explícito el sexo del referente: «La orca macho permanece cerca de la rompiente [...], zarandeada por las aguas de color verdoso» (Bojorge Aventura [Arg. 1992]). c) Sustantivos ambiguos en cuanto al género. Son los que, designando normalmente seres inanimados, admiten su uso en uno u otro género, sin que ello implique cambios de signifi- cado: el/la armazón, el/la dracma, el/la mar, el/la vodka. Normalmente la elección de uno u otro género va asociada a diferencias de registro o de nivel de lengua, o tiene que ver con preferencias dialectales, sectoriales o personales. No deben confundirse los sustantivos am- biguos en cuanto al género con los casos en que el empleo de una misma palabra en mascu- lino o en femenino implica cambios de significado: el cólera (‘enfermedad’) o la cólera (‘ira’); el editorial (‘artículo de fondo no firmado’) o la editorial (‘casa editora’). De entre los sustantivos ambiguos, tan solo ánade y cobaya designan seres animados.
  5. 5. 2. USO DEL MASCULINO EN REFERENCIA A SERES DE AMBOS SEXOS 2.1. En los sustantivos que designan seres animados, el masculino gramatical no solo se em- plea para referirse a los individuos de sexo masculino, sino también para designar la clase, esto es, a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexos: El hombre es el único animal racional; El gato es un buen animal de compañía. Consecuentemente, los nombres apelativos masculinos, cuando se emplean en plural, pueden incluir en su designación a se- res de uno y otro sexo: Los hombres prehistóricos se vestían con pieles de animales; En mi barrio hay muchos gatos (de la referencia no quedan excluidas ni las mujeres prehistóricas ni las gatas). Así, con la expresión los alumnos podemos referirnos a un colectivo formado exclusivamente por alumnos varones, pero también a un colectivo mixto, formado por chi- cos y chicas. A pesar de ello, en los últimos tiempos, por razones de corrección política, que no de corrección lingüística, se está extendiendo la costumbre de hacer explícita en estos casos la alusión a ambos sexos: «Decidió luchar ella, y ayudar a sus compañeros y compa- ñeras» (Excélsior [Méx.] 5.9.96). Se olvida que en la lengua está prevista la posibilidad de referirse a colectivos mixtos a través del género gramatical masculino, posibilidad en la que no debe verse intención discriminatoria alguna, sino la aplicación de la ley lingüística de la economía expresiva; así pues, en el ejemplo citado pudo —y debió— decirse, simplemente, ayudar a sus compañeros. Solo cuando la oposición de sexos es un factor relevante en el contexto, es necesaria la pre- sencia explícita de ambos géneros: La proporción de alumnos y alumnas en las aulas se ha ido invirtiendo progresivamente; En las actividades deportivas deberán participar por igual alumnos y alumnas. Por otra parte, el afán por evitar esa supuesta discriminación lin- güística, unido al deseo de mitigar la pesadez en la expresión provocada por tales repeticio- nes, ha suscitado la creación de soluciones artificiosas que contravienen las normas de la gramática: las y los ciudadanos. 2.2. Para evitar las engorrosas repeticiones a que da lugar la reciente e innecesaria costum- bre de hacer siempre explícita la alusión a los dos sexos (los niños y las niñas, los ciudada- nos y ciudadanas, etc.; → 2.1), ha comenzado a usarse en carteles y circulares el símbolo de la arroba (@) como recurso gráfico para integrar en una sola palabra las formas masculina y femenina del sustantivo, ya que este signo parece incluir en su trazo las vocales a y o: l@s niñ@s. Debe tenerse en cuenta que la arroba no es un signo lingüístico y, por ello, su uso en estos casos es inadmisible desde el punto de vista normativo; a esto se añade la imposibili- dad de aplicar esta fórmula integradora en muchos casos sin dar lugar a graves inconsisten- cias, como ocurre en Día del niñ@, donde la contracción del solo es válida para el masculi- no niño. *REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. Diccionario prehispánico de dudas. 1a. Edición (2005)

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