La mente y el cerebro
La mente y el cerebroVisión orgánica, funcional y metafísicaAmadeo Muntané Sánchezwww.librosenred.com
Dirección General: Marcelo PerazoloDirección de Contenidos: Ivana BassetDiseño de cubierta: Emil IosipescuDiagramación de ...
5PRÓLOGOUnas breves palabras para presentar el libro La mente y el cere-bro: visión orgánica, funcional y metafísica que h...
6multidisciplinar sobre la organización funcional del sistemanervioso sano y enfermo, y de los aspectos filosóficos relaci...
7Por eso sea muy bienvenida esta iniciativa del Dr. Muntanéy sus colaboradores, que seguro ayudará a pensar más y me-jor s...
9AGRADECIMIENTOSAl Dr. José Masdeu Puche, director del departamento deNeurociencias de la Clínica Universitaria de Navarra...
11DIRECTOR Y COLABORADORESDIRECTOR DE LA OBRADr. Amadeo Muntané SánchezDepartamento de NeurorradiologíaHospital Universita...
12Dra. Mª Luisa Moro Esteban.Medicina de Familia.Centre Atenció Primaria “Les Corts”.Barcelona, EspañaProf. Dr. Enrique Mo...
13Prof. Dra. Jeannette Robles Morejón.Facultad de Filosofía.Universidad Católica de Santiago de Guayaquil.Ecuador
15CAPÍTULO IINTRODUCCIÓNAmadeo Muntané1. PROPÓSITO DE LA OBRAEl cerebro es el órgano menos conocido del cuerpo humano,pero...
Amadeo Muntané Sánchez16ciones y desde ellas poder construir conceptos. Mediante losprocesos mentales podemos formar juici...
La mente y el cerebro17localización cromosómica, la secuencia de los genes y la deter-minación de la función de las proteí...
Amadeo Muntané Sánchez18plazo se necesita la actividad de circuitos que se encargan demantenerlas. Asimismo la conciencia ...
La mente y el cerebro19de los lóbulos frontales5. King describe el caso de una mujerque sufría depresión y que al estimula...
Amadeo Muntané Sánchez20tividad global del sistema cognitivo, sin embargo ¿cuáles sonlas características físicas del pensa...
La mente y el cerebro21recen en los sueños, incluso muchas veces grotescas, no estánconstituidas materialmente.Otro tema a...
Amadeo Muntané Sánchez22Wilder Penfield en pacientes que tenían que ser intervenidosy estaban conscientes, les aplicaba el...
La mente y el cerebro23posiblemente conformada por múltiples mecanismos neuralesque desconocemos, y que no tiene un fundam...
Amadeo Muntané Sánchez24Filosóficamente el término mente es sinónimo de pensa-miento o entendimiento, y entender no se ref...
La mente y el cerebro25no se puede afirmar que se trate de un sujeto de naturalezatotalmente material, ni totalmente inmat...
Amadeo Muntané Sánchez26cia del cerebro no encuentra el alma y, en cambio, encuentraneuronas y procesos neuronales por tod...
La mente y el cerebro27experimental. No cabe duda que es un método muy útil parael desarrollo de las ciencias particulares...
Amadeo Muntané Sánchez28son cristales de silicio, hilos de cobre y demás. Conseguiráesas piezas y hará una réplica del tra...
La mente y el cerebro29cador no sólo en lo que respecta a la función cerebral sino enla concepción de lo que es el ser hum...
9. Pifarré Ll. La imaginación: http://www.arvo.net10. Sanvisens H A. Pero, ¿quién creó a Dios? EUNSA.2003.11. Gudin M. Cer...
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  1. 1. La mente y el cerebro
  2. 2. La mente y el cerebroVisión orgánica, funcional y metafísicaAmadeo Muntané Sánchezwww.librosenred.com
  3. 3. Dirección General: Marcelo PerazoloDirección de Contenidos: Ivana BassetDiseño de cubierta: Emil IosipescuDiagramación de interiores: Juan Pablo VittoriEstá prohibida la reproducción total o parcial de este libro, sutratamiento informático, la transmisión de cualquier forma ode cualquier medio, ya sea electrónico, mecánico, por fotocopia,registro u otros métodos, sin el permiso previo escrito de lostitulares del Copyright.Primera edición en español - Impresión bajo demanda© LibrosEnRed, 2005Una marca registrada de Amertown International S.A.ISBN: 1597540501Para encargar más copias de este libro o conocer otros librosde esta colección visite www.librosenred.com
  4. 4. 5PRÓLOGOUnas breves palabras para presentar el libro La mente y el cere-bro: visión orgánica, funcional y metafísica que ha coordinadoel Dr. Amadeo Muntané Sánchez, neurorradiólogo del Hos-pital Universitario de Bellvitge de la Universidad de Barcelo-na. El libro trata de un modo serio y divulgativo las relacionesentre la mente y el cerebro, tema de gran interés, muy espe-cialmente en los últimos años en los que la Neurociencia haexperimentado un gran desarrollo.Tengo que decir que sin ser un especialista en la materia, meha llamado la atención que en este libro se intente abordar untema tan difícil desde una perspectiva multidisciplinar. El he-cho de que, se planteen realizar un estudio de esta naturalezaentre médicos y filósofos habla por si solo de la búsqueda deuna tarea integradora, de una iniciativa combinada muy po-sitiva para enfrentarse a cuestiones complejas. Y el problemamente-cerebro es, sin lugar a duda, uno de los aspectos cien-tífico-filosóficos más enrevesados y complicados. En un senti-do amplio, trata de las relaciones existentes entre los procesosbiológicos que acontecen y se estructuran en nuestro sistemanervioso, y los psicológicos que observamos en la conductahumana. La pregunta clave en este estudio sería: ¿cómo pue-den los sistemas orgánicos de nuestro cerebro desencadenar laorganización psicológica del ser humano, y viceversa?Para intentar dar respuesta a estas cuestiones Muntané ycolaboradores emprenden de forma sistemática un estudio
  5. 5. 6multidisciplinar sobre la organización funcional del sistemanervioso sano y enfermo, y de los aspectos filosóficos relacio-nados con los procesos mentales. De esta manera, su estudiose incorpora a una de las corrientes de trabajo más importan-tes y originales de la Neurociencia moderna.Es notorio que en los últimos tiempos la Neurociencia hadado un salto muy grande en los medios de comunicación,especialmente cuando en Estados Unidos se declaró a los diezaños finales del siglo pasado como la “década del cerebro”.En general y como antes se indicó, las investigaciones cere-brales han experimentado un avance importantísimo durantelos cuatro últimos decenios. Todo empezó en los años sesentadel siglo XX cuando se fraguó una nueva rama dentro de lasciencias biológicas a la que se denominó de forma sugerentecomo Neurociencia y que tenía por objetivo el estudio multi-disciplinar del sistema nervioso. Este tipo de aproximación haresultado extraordinariamente exitosa y propiciado gran partede su posterior desarrollo.Hay, además, un factor que ha supuesto un gran impulsoa la Neurociencia, especialmente en su vertiente neurop-sicológica, y que ha sido el avance rápido de las técnicasde imagen no invasivas tales como la resonancia magnéticay la tomografía por emisión de positrones, a las que últi-mamente se ha sumado también la magnetoencefalografía.Estas técnicas están proporcionando una gran cantidad dedatos sobre las funciones cerebrales, y tanto es así, que haprovocado en no pocos el convencimiento de que estamosmuy cerca de desentrañar el misterio de la organización delpensamiento humano y, en general, de todas las funcionessuperiores del hombre. La realidad es bien distinta y, sinser pesimista, pienso que todavía queda un gran caminopor recorrer para entender a fondo cómo funciona biennuestro sistema nervioso y las relaciones entre él y nuestramente.
  6. 6. 7Por eso sea muy bienvenida esta iniciativa del Dr. Muntanéy sus colaboradores, que seguro ayudará a pensar más y me-jor sobre algo tan importante para nuestra comprensión delhombre.José Manuel Giménez AmayaCatedrático de Anatomía y EmbriologíaFacultad de MedicinaUniversidad Autónoma de Madrid
  7. 7. 9AGRADECIMIENTOSAl Dr. José Masdeu Puche, director del departamento deNeurociencias de la Clínica Universitaria de Navarra y al Dr.Xavier Sobrevía Vidal, médico y sacerdote, por la revisión delprimer borrador de este trabajo y por los consejos recibidos. AlDr. Vicenç Gavaldà Casat del Departament de Sanitat de laGeneralitat de Catalunya y al Sr. Antonio Carvajal Buendía,Diplomado en Enfermería del Hospital Universitario de Bell-vitge, por el apoyo que han mantenido a lo largo del tiempo enque se ha elaborado el libro. A la Psicóloga Anna BascompteTorrescasana, por su colaboración en la compilación y redac-ción de la tercera parte del capítulo V: Psicofarmacología.Amadeo Muntané Sánchez
  8. 8. 11DIRECTOR Y COLABORADORESDIRECTOR DE LA OBRADr. Amadeo Muntané SánchezDepartamento de NeurorradiologíaHospital Universitario de BellvitgeBarcelona, EspañaCOLABORADORESDr. Carlos Aguilera Grijalvo.Director del Institut de Diagnòstic per la Imatge (IDI). Centro Bellvitge.Hospital Universitario de Bellvitge.Barcelona, EspañaDra. Ana Calderón Valdiviezo.Sección Neuropsicología.Hospital de la Santa Creu i Sant Pau.Barcelona, EspañaSr. Daniel Fontes Caramé.Técnico Especialista en Radiodiagnóstico.Hospital Universitario de Bellvitge.Barcelona, EspañaDr. Santiago Fernández Fernández.MIR de Neurología.Hospital Clínico y Provincial.Barcelona, España
  9. 9. 12Dra. Mª Luisa Moro Esteban.Medicina de Familia.Centre Atenció Primaria “Les Corts”.Barcelona, EspañaProf. Dr. Enrique Moros Claramunt.Facultad Eclesiástica de Filosofía.Instituto Superior de Ciencias Religiosas, Facultad de Teología.Universidad de Navarra.Pamplona.Dr. Oscar Pino López.Neuropsicología clínica. Unidad de Esquizofrenia.Servicio de Psiquiatría.Hospital Universitario de Bellvitge.Barcelona, EspañaProf. Dr. Miquel Sánchez-Turet.Catedrático de Psicobiología.Universitat de Barcelona.Barcelona, EspañaProf. Dr. Daniel Turbón Borrega.Catedrático de Antropología Física.Facultad de Biología.Universitat de Barcelona.Barcelona, EspañaDr. Carlos Valencia Calderón. M.D., Ph.DServicio de Medicina Intensiva, Hospital Universitario de Bellvitge.Sección de Neurología, Centro Internacional de Medicina Avanzada.Barcelona, EspañaProf. Dr. Ricardo Valencia Calderón.Facultad de Filosofía.Universidad Católica de Santiago de Guayaquil.Guayaquil, Ecuador
  10. 10. 13Prof. Dra. Jeannette Robles Morejón.Facultad de Filosofía.Universidad Católica de Santiago de Guayaquil.Ecuador
  11. 11. 15CAPÍTULO IINTRODUCCIÓNAmadeo Muntané1. PROPÓSITO DE LA OBRAEl cerebro es el órgano menos conocido del cuerpo humano,pero cuyo funcionamiento representa uno de los mayores de-safíos actuales. Las neurociencias estudian la organización yfuncionamiento del sistema nervioso, y procuran encontrarformas de prevención y curación de las enfermedades neuroló-gicas y psiquiátricas. Pese a los grandes adelantos tecnológicosno se ha avanzado mucho en el conocimiento de las leyes querigen la relación mente-cerebro. Comprender el funciona-miento del cerebro es una tarea muy complicada, siendo unode los temas más problemáticos el conocimiento de cómo elcerebro participa en la elaboración de los procesos mentales.Desde el punto de vista médico y psicológico la mente es unaentidad funcional compleja que consiste en la interpretación,almacenamiento y recuperación de estímulos externos e inter-nos a través de los procesos de pensar, recordar, sentir, abstraer,entender y querer. La mente hace referencia al pensamiento ya la identificación de “yo” personal e incluye aquellas funcio-nes que se denominan cognitivas como la atención o la me-moria. La actividad mental permite la utilización del lenguajey, por consiguiente la comunicación, retener con la memoriainformación de diferentes fuentes, tener sensaciones de nues-tro propio cuerpo como el dolor u otras sensaciones internasasí como sensaciones externas de otros cuerpos, tener percep-
  12. 12. Amadeo Muntané Sánchez16ciones y desde ellas poder construir conceptos. Mediante losprocesos mentales podemos formar juicios acerca de nosotrosmismos, de otras personas, cosas o ideas. Podemos desarrollaruna información recibida que nos permite obtener nuevos co-nocimientos. Somos capaces de realizar planes para resolverproblemas o hacer propósitos. Y obviamente podemos tenersentimientos, emociones, deseos, imágenes y sueños.La materia organizada neurológicamente es necesaria paranuestra experiencia mental, es decir, existe un sustrato ana-tómico y neuroquímico cerebral relacionado con los procesosintelectivos humanos, con las emociones, con la sensibilidad ycon la percepción sensorial. Sin embargo ¿es la mente sólo elresultado de una función electroquímica? ¿podemos explicarla mente sólo por los impulsos originados por los neurotrans-misores? ¿cómo podemos explicar y relacionar los cambiosiónicos en las células, los neurotransmisores y las sinapsis neu-ronales con la realidad de disfrutar con la música, de enamo-rarse, de escribir un libro o de actividades tales como crearideas, conceptos, razonamientos, de realizar autorreflexión, detener sentido común, pensamiento, imaginación, compren-sión, de la capacidad de abstraer, de tener voluntad, libertad,inteligencia y conocimiento? ¿somos únicamente un conjuntocomplejo de neuronas formadas por proteínas, enzimas, lípi-dos, DNA...? ¿es capaz el sistema neuronal por sí solo de ela-borar todas estas características propias del ser humano? ¿esposible que la materia neurobioquímica sea pensante y cog-noscente por si misma? ¿pueden las neurociencias dar un res-puesta completa a todas estas cuestiones?La mayoría de los neurocientíficos considera que la actividadmental se reduce únicamente a la estructura físico-química ce-rebral. Se ha observado la existencia de correlación entre losfenómenos mentales y los cambios físico-químicos del cerebrotal como ocurre con la patología cerebral y la psicofarmaco-logía. Por otra parte se ha estudiado el programa genético, la
  13. 13. La mente y el cerebro17localización cromosómica, la secuencia de los genes y la deter-minación de la función de las proteínas específicas del sistemanervioso. El genoma humano está compuesto por 2 billonesde nucleótidos de DNA, organizado en los 23 pares de cromo-somas, representando un promedio de 60.000 a 70.000 genescon proteínas codificadas. Se han identificado 2.000 genes es-tructurales, regulatorios activos en el sistema nervioso central.A modo de ejemplo, el gen Xq codifica la proteína rhoGAPque estimula la actividad intrínseca GT Pase de las pequeñasproteínas G tales como Rho, Rac, y Cdc42, las cuales inter-vienen en la formación de las dendritas y laminación cortical.Se sabe que existen alteraciones neurobiológicas que producenanomalías cognitivas. Por ejemplo en pacientes con retardomental no específico se han identificado genes aislados cu-yas mutaciones se manifiestan en los productos bioquímicosque determinan ruptura de las conexiones axonales, deficien-cia en el desarrollo cortical y alteraciones en la liberación deneurotrasmisores sinápticos, todo lo cual, afecta las neuronascomprometidas en los sistemas cognitivos. La mutación anor-mal del gen del cromosoma 21q, determina lesiones sinápticasasociadas al disturbio de la ALFA sinucleína (proteína impor-tante en la plasticidad neuronal)1.Antonio Damasio en su libro El error de Descartes (1994)pone de manifiesto que el cuerpo aparece antes de la mente,por lo tanto lo físico es sustrato obligado de lo pensante y porconsiguiente es indiscutible que la mente viene del cerebro2.Joseph LeDoux en Synaptic self: how our brains become whowe are (2002) explica que el yo ha de entenderse en términossinápticos ya que todo se traduce en sinapsis y somos nuestrassinapsis3. El premio Nóbel Francis Crick ha propuesto quecualquier individuo, sus emociones, recuerdos, su sentido deidentidad personal, su libre albedrío, es de hecho el reflejo dela conducta de un vasto ensamblaje de células y de sus molé-culas asociadas. Para que haya conciencia y memoria a corto
  14. 14. Amadeo Muntané Sánchez18plazo se necesita la actividad de circuitos que se encargan demantenerlas. Asimismo la conciencia requiere la actividad devarias áreas corticales así como del tálamo. El también premioNóbel G. Edelman da una explicación neurobiológica de lainteligencia, planteando su teoría de la Selección del GrupoNeuronal a partir de los modelos de conformación del desarro-llo del sistema nervioso. La propuesta de Edelman se remontaal período embrionario de formación del cerebro, cuando laselección entre células neuronales y sus procesos determinanla forma anatómica y los patrones de conectividad sinápticadel sistema nervioso. Esta selección para la conectividad seelabora mediante mecanismos evolutivos de adhesión y mo-vimiento de células, crecimiento diferencial, división celulary muerte de células. Dada sus propiedades dinámicas, estosmecanismos selectivos introducen variación individual en lasredes neuronales. Más tarde, durante la experiencia postna-tal, la selección entre diversos grupos de células preexistentes,complementada por las modificaciones sinápticas sin cambiosen el patrón de conectividad, da forma al repertorio conduc-tual del organismo. Un enfoque similar y complementario alde Edelman ha sido el de Jean Pierre Changeux, el cual par-tiendo de los estudios de Edelman, añade aspectos antropoge-néticos en el desarrollo del cerebro después del nacimiento delos individuos4.Otros datos que favorecen este hecho son los trabajos deestimulación eléctrica de determinadas zonas del cerebro, lacual produce una serie de respuestas. El efecto más frecuente-mente observado durante la estimulación eléctrica del cerebrohumano es una respuesta motora simple, como la contracciónde una extremidad. En algunos pacientes la estimulación dellóbulo temporal ha inducido automatismos y ha producidopercepción de sonidos musicales. Se han obtenido vocalizacio-nes mediante la estimulación del giro precentral y se puedeninducir manifestaciones amistosas en la estimulación eléctrica
  15. 15. La mente y el cerebro19de los lóbulos frontales5. King describe el caso de una mujerque sufría depresión y que al estimular con 5 miliamperios laamígdala pudo provocar un comportamiento violento6. Friedy sus colaboradores explican como la estimulación eléctricade la división medial de la corteza motora suplementaria delhemisferio cerebral izquierdo de un paciente producía unasensación de hilaridad y risa7. Se ha descrito cómo a un pa-ciente se le estimuló un área cercana a la sustancia negra delmesencéfalo, lo cual le produjo tristeza y llanto8.Por último, experimentos realizados en el cerebro de anima-les han puesto de manifiesto aspectos de la función cerebral.Se sabe que la estimulación eléctrica del cerebro en perrosanestesiados provoca movimientos en el cuerpo y en las ex-tremidades; en gatos sin anestesiar, estimulando una parte delcerebro denominada diencéfalo, produce efectos motores y re-acciones emotivas; en ratas, gatos y monos se puede produciro inhibir los fenómenos de aprendizaje, condicionamiento,miedo y placer; mediante la estimulación de zonas específicasdel cerebro de gatos y monos se ha provocado, modificado einhibido la agresión y la actividad sexual. Por tanto funcionessomáticas, emotivas y de comportamiento pueden provocarse,mantenerse, modificarse o inhibirse en los animales mediantela estimulación eléctrica de estructuras cerebrales determina-das5.Las neurociencias son imprescindibles en el estudio del sis-tema nervioso, sin embargo por sí solas no parece que puedandar una visión global de lo que es el cerebro humano. Haycabos sueltos que quedan sin resolver. Así desde la perspectivapsicológica, el pensamiento es un proceso mental interno ysubjetivo que utiliza todos aquellos elementos suministradospor la percepción y la memoria realizando una combinacióny organización en nuevas pautas y al mismo tiempo nuevascombinaciones. Ciertamente hay fenómenos neurobiológicosy neurofisiológicos en el cerebro mientras pensamos y una ac-
  16. 16. Amadeo Muntané Sánchez20tividad global del sistema cognitivo, sin embargo ¿cuáles sonlas características físicas del pensamiento? ¿tiene peso? ¿ocupavolumen en el cerebro? ¿implica esto que el pensamiento nose puede definir igual que una estructura material? ¿o el pen-samiento es inmaterial?¿cómo podemos pensar en conceptostales como infinito o eterno teniendo un número limitado deneuronas en el cerebro?En el pensamiento utilizamos la ima-ginación, la cual consiste en la representación mental de sen-saciones externas recibidas a través de la percepción, inclusoen ausencia de éstas9. En la imaginación pueden darse unaserie de operaciones que van desde las simples imágenes (ob-jetos, números, figuras...) hasta operaciones superiores comola fantasía, mediante la cual se transforman, combinan y creannuevas imágenes. Con la imaginación podemos reproducirsecuencias o procesos temporales como subir unas escalerascorriendo, escribir u otras actividades más complejas. Puedeocurrir que lo que pensamos pueda ser distinto de lo que ima-ginamos o de la representación mental que lo acompaña, esdecir, la imagen mental es reconocida como inadecuada, almenos después de alguna reflexión.Imaginar un objeto, como puede ser un libro, no supone laincorporación estructural del libro en el cerebro, la imagen dellibro que se ha elaborado en nuestra mente no está formadapor las moléculas que constituyen las páginas de papel y latinta de las letras. Seguro que en el proceso que se realiza en elcerebro para que tenga lugar la imaginación, existe una activi-dad neuroquímica, sin embargo el objeto que imaginamos noestá materialmente en el cerebro.En los sueños la mayoría de las imágenes son visuales y mu-cho más vivas que las de la vida normal en vigilia. De hechoson más parecidas a las percepciones que a los recuerdos. Lasexperiencias que ocurren cuando se sueña parecen inmedia-tas y reales e incluso pueden experimentarse emociones quepueden llegar a ser intensas. Las imágenes y vivencias que apa-
  17. 17. La mente y el cerebro21recen en los sueños, incluso muchas veces grotescas, no estánconstituidas materialmente.Otro tema a considerar es el movimiento voluntario en el serhumano, en el cual intervienen diferentes partes del sistemanervioso central: el lóbulo prefrontal, las áreas motoras cor-ticales, los ganglios basales, circuitos cerebelosos y las vías pi-ramidales. En la motricidad voluntaria existe una acción queconsiste principalmente en una decisión de la voluntad, conuna programación del acto motor y la ejecución del mismo.De todo este entorno cabe subrayar el hecho del acto volitivo.Para que ocurra un movimiento voluntario debe iniciarse laidea de moverse y la decisión volitiva de hacerlo, esto pare-ce estar relacionado con la región prefrontal, posteriormenteexiste una planificación del acto motor en cuanto a la secuen-cia de movimientos en el tiempo y en el espacio a nivel de lasáreas premotoras. Cuando esta actividad cortical se desplaza alárea motora de la corteza cerebral se produce la orden ejecu-tiva para que finalmente a través de la vía piramidal, que pasapor la médula espinal, y de los nervios periféricos se produzcala contracción muscular. La lesión de la corteza cerebral y/o delas fibras nerviosas cerebrales implicadas en los movimientosvoluntarios da lugar a una pérdida de fuerza muscular. Cuan-do esto ocurre, y si el paciente está consciente, aunque quieramover las extremidades paralizadas le será imposible dado quelas neuronas que inician el impulso nervioso están dañadas obien el impulso nervioso no tiene continuidad por afectaciónde los axones de las neuronas.La estimulación eléctrica cerebral puede producir movi-mientos en pacientes despiertos que tienen que ser interveni-dos del cerebro con el objetivo de no dañar zonas normales dela corteza cerebral. Por tanto esta estimulación es capaz de ac-tivar e influir sobre los mecanismos cerebrales que intervienenen el movimiento voluntario. ¿Existe algún núcleo nerviosocerebral que sea el responsable de la voluntad del ser humano?
  18. 18. Amadeo Muntané Sánchez22Wilder Penfield en pacientes que tenían que ser intervenidosy estaban conscientes, les aplicaba electrodos en diversas lo-calizaciones cerebrales. Un paciente movía el brazo cuandose estimulaba el área cortical motora. Al preguntarle si habíatenido voluntad de mover el brazo, respondía que él no habíasido, sino que era el doctor quien se lo había hecho mover.Penfield estimulaba las neuronas responsables del movimien-to, pero estas neuronas no eran las causantes de la voluntaddel movimiento. Penfield buscó algún centro cerebral que alser estimulado creara la voluntad de mover el brazo, jamás lopudo encontrar10.María Gudin escribe: “Al realizar mi tesis doctoral conestimulación magnética transcraneal comprobé lo descritopreviamente por otros autores: que si el individuo al que sele aplicaba el estímulo pretendía mover el miembro que seestimulaba, la cantidad de campo magnético era menor. Esdecir si voluntariamente se pretende el movimiento, hay algo,que podríamos llamar intracerebral, que facilita la respuestamotora. De modo inverso, si se indica a un individuo quemueva un miembro mientras se aplica el estímulo magnéti-co a uno de los lados de la corteza cerebral, el sujeto tenderáa mover el lado donde se descargó el estímulo, porque allíla respuesta es más fácil de ejecutar. Pero todos estos expe-rimentos no implican que el movimiento sea una respuestacondicionada; lo que realmente se deduce es que aunque noconocemos el fundamento último de la función volicional, sísabemos que existen mecanismos intracorticales que favoreceno disminuyen la posibilidad de una determinada respuesta. Larespuesta voluntaria no es una respuesta determinada y fija,sino condicionada por una serie de factores. Afirmar que todala respuesta voluntaria humana se debe a dinamismos interio-res intracerebrales es una aseveración muy arriesgada y carecede fundamentación neurológica. La voluntad existe, y eso esuna experiencia común (yo sólo conozco si quiero conocer)
  19. 19. La mente y el cerebro23posiblemente conformada por múltiples mecanismos neuralesque desconocemos, y que no tiene un fundamento totalmen-te biológico. Al igual que la inteligencia, o los mecanismosde la consciencia, es difícil la localización intracerebral de lavoluntad. Posiblemente, la base neurológica de la voluntad sehalla en diferentes circuitos neuronales que se activan a la vez,originando la respuesta voluntaria. Cuanto mayor sea la di-mensión de globalidad de la respuesta, es decir, cuanto menosautomática sea ésta, puede afirmarse que es más voluntaria ymás propiamente humana”11.Quizá alguien puede pensar que en el futuro el desarrollode las investigaciones en las neurociencias, conseguirá sabertodo acerca del cerebro. Sin embargo el premio Nobel JohnEccles escribió: “Una insidia perniciosa surge de la pretensiónde algunos científicos, incluso eminentes, de que la cienciaproporcionará pronto una explicación completa de todos losfenómenos del mundo natural y de nuestras experiencia sub-jetivas: no sólo de las percepciones y experiencias acerca de labelleza, sino también de nuestros pensamientos, imaginacio-nes, sueños, emociones. Esta extravagante y falsa pretensiónha sido calificada por Popper como “materialismo promiso-rio”. Es importante reconocer que, aunque un científico pue-da formular esta pretensión, no actúa entonces como cientí-fico, sino como un profeta enmascarado de científico. Estoes cientificismo, no ciencia, pero impresiona fuertemente alprofano, convencido de que la ciencia suministra la verdad.Por el contrario, el científico no debe pretender que posee unconocimiento cierto de toda la verdad. Lo más que podemoshacer los científicos es aproximarnos más de cerca de un en-tendimiento verdadero de los fenómenos naturales mediantela eliminación de errores en nuestras hipótesis. Es de la mayorimportancia para los científicos que aparezcan ante el públicocomo lo que realmente son: humildes buscadores de la ver-dad”12.
  20. 20. Amadeo Muntané Sánchez24Filosóficamente el término mente es sinónimo de pensa-miento o entendimiento, y entender no se refiere a almacenardatos en la memoria ni retener imágenes de cualquier tipo.Entender significa captar lo que las cosas son, y saber lo queson, es decir conocer el ser de las cosas. El conocimiento su-pone inmaterialidad: una cosa sólo es cognoscible en razón desu forma, principio distinto de la materia13. Para comprendereste aspecto es necesario remitirnos a la definición de algunosconceptos utilizados en el lenguaje filosófico*.El filósofo Leonardo Polo dice que “en la reflexión, el actode pensar versa sobre el acto de pensar y ninguna cosa mate-rial se vuelve sobre sí misma de manera que siga siendo en esevolverse”. Así, pues, el acto de reflexión es inmaterial y la in-teligencia que lo realiza lo es igualmente. Añade que “en el serhumano hay algo constitutivamente inmaterial que le permiteoperaciones de esta categoría”14.Si estos fenómenos inmateriales proceden de la mente, éstatendrá que ser también inmaterial aunque tenga un sustratomaterial neurobiológico. Por consiguiente si los seres huma-nos tenemos mente, y ésta es inmaterial, ella existe necesaria-mente en un sujeto cuya naturaleza guarda proporción conla naturaleza de sus capacidades. En efecto del ser humano*El enteLo que ordinariamente se llaman cosas, o seres en filosofía reciben elnombre de entes. Ente significa “lo que es”, algo dotado de la propiedadde ser, es decir, algo que existe en la realidad.SustanciaSustancia es lo subsistente, no en otra cosa, sino en sí misma, tiene serpropio como un hombre o un perro. Es un ente que es en sí.ActoCorrientemente llamamos “actos” a las acciones u operaciones (acto de pa-sear, leer). En el lenguaje filosófico “acto” también puede significar cualquierperfección o propiedad de las cosas. El lirio blanco es una flor que tiene lablancura como un acto que le otorga una determinada perfección.
  21. 21. La mente y el cerebro25no se puede afirmar que se trate de un sujeto de naturalezatotalmente material, ni totalmente inmaterial, y sin embar-go asume en una unidad indisoluble esa doble potencialidad.¿Cómo es posible que dos realidades tan distintas estén uni-das? ¿cómo se pueden vertebrar? ¿se puede elaborar un modeloque permita el vínculo de las mismas?Desde la filosofía se han dado respuestas. Aristóteles (384-322 a. de C.) decía que el alma humana dotaba al ser humanode la facultad racional, es decir, la capacidad de adquirir cono-cimiento intelectual y universal. Debe tenerse en cuenta que,cuando Aristóteles habla del alma, no se refiere solamente alprincipio del pensamiento; alude al principio de la vida. Eldefine el alma como la forma del cuerpo, “la entelequia pri-mera del cuerpo organizado que posee la facultad de la vida”.Es un principio consustancial al cuerpo, y ambos están unidospara formar la sustancia compuesta. En cambio, para Descar-tes (1596-1650) el alma era puro pensamiento y era diferentedel cuerpo actuando en este a través de la glándula pineal. Estemodo de pensamiento dio lugar al dualismo cartesiano15.El concepto de alma se ha abandonado por aquellos cien-tíficos que reducen todo a la materia cerebral. En el libro labúsqueda científica del alma, el Dr. Crick afirma que la cien-PotenciaEs lo que puede recibir un acto. La potencia no es igual al acto: La vistase encuentra a veces en acto de ver y otras no. El acto y la potencia sonprincipios que se encuentran en las cosas.Esencia o naturalezaEs aquello que hace que una cosa sea lo que es.Materia y formaLos dos elementos constitutivos de la esencia, materia y forma, se relacio-nan entre sí como potencia y acto. La forma es el primer acto que advienea la materia para constituir la sustancia. De los dos componentes de laesencia de los entes corpóreos, el más importante es la forma, pues la mate-ria es de suyo pura potencia y está en función de la forma sustancial que
  22. 22. Amadeo Muntané Sánchez26cia del cerebro no encuentra el alma y, en cambio, encuentraneuronas y procesos neuronales por todas partes. A lo largodel libro, Crick sostiene que el alma no existe y propone unahipótesis revolucionaria: “La hipótesis revolucionaria es que“Usted”, sus alegrías y sus penas, sus recuerdos y sus ambi-ciones, su propio sentido de la identidad personal y su librevoluntad, no son más que el comportamiento de un vastoconjunto de células nerviosas y de moléculas asociadas. Talcomo lo habría dicho la Alicia de Lewis Carroll: “No eres másque un montón de neuronas”. Esta hipótesis resulta tan ajenaa las ideas de la mayoría de la gente actual que bien puede cali-ficarse de revolucionaria”. Comenta que “un sistema comple-jo puede explicarse por el funcionamiento de sus partes y lasinteracciones entre ellas”. Deduce que todo queda reducido alos átomos químicos. El Dr. Crick afirma que “el reduccionis-mo es el principal método teórico que ha guiado el desarrollode la física, la química y la biología molecular. Es el princi-pal responsable de los desarrollos espectaculares de la cienciamoderna. Es el único modo sensato de proceder hasta quenos veamos obligados a afrontar una evidencia experimentalincontestable que nos exija cambiar de actitud”. Aunque dehecho esta postura es un reduccionismo de carácter filosófico,el cual dice que sólo existe lo que puede someterse al estudioes acto. El elemento determinante de la esencia, lo que la configura comotal esencia y no otra, es la forma, que determina a la materia a ser este tipode materia con unas cualidades específicas. La forma es el principio delser del Ente y la materia participa del ser a través de la forma. Por eso loscompuestos de materia y forma se corrompen cuando pierden la forma.El ser, acto del enteEl ser es un acto, o perfección de las cosas. El ser es el acto constitutivo ymás radical: Aquello por lo que las cosas son. Así como la esencia es lo quehace que una cosa sea de un modo u otro, el ser hace que las cosas sean. Nin-guna propiedad físico-química de las cosas puede hacer que éstas sean, puestodas estas características, para producir sus efectos, antes tienen que ser.
  23. 23. La mente y el cerebro27experimental. No cabe duda que es un método muy útil parael desarrollo de las ciencias particulares, pero sólo es un méto-do que tiene sus límites. Existen muchas cosas que no puedendemostrarse con este método, y no se debe negar la existenciade lo que no es posible estudiar con este procedimiento16.El biólogo Rupert Sheldrake, dice que es indiscutible queel cerebro está constituido por una estructura físico-química,pero todo esto no prueba que su función se reduzca única-mente a un sistema físico-químico perfectamente explicableen términos de física y química. Sheldrake pone una analogíacon un radio transistor. “Imagínese que alguien que no sabenada sobre aparatos de radio ve uno y se queda encantadocon la música que sale de él, y trata de entender el aparato.Puede pensar que la música procede totalmente del interiordel aparato, como resultado de complejas interacciones de suselementos. Si alguien le sugiere que realmente viene de fuera,a través de una transmisión desde algún otro lugar, podría re-chazarlo argumentando que él no ve entrar nada en el aparato.Tampoco podría medir nada, porque la radio pesa lo mismoencendida que apagada. Y aunque por ahora no entienda, po-dría pensar que algún día, después de mucho investigar laspropiedades y funciones de todas las piezas, logrará entendersu secreto. Cuando ese día llegue, no sabrá nada de las ondasde radio, pero pensará que ha entendido el aparato, inclusopodrá ponerse a demostrar que lo ha entendido: Las piezasEl ser constituye el Acto Primero y más íntimo del ente, que desde dentroconfiere al sujeto toda su perfección, el ser actualiza intrínsecamente a cadacosa, haciendo que sea.Ser no es exactamente existir; al afirmar que una cosa existe, queremosdecir que es real, que no es la nada, que “está ahí”, ser, en cambio, significaalgo más interior, no el mero hecho de estar en la realidad, sino la perfec-ción más íntima de una cosa y la raíz de sus restantes perfecciones. Existires el resultado de tener ser. Alvira T, Clavell L, Melendo T, Metafísica. 5ªEd EUNSA. 1993.
  24. 24. Amadeo Muntané Sánchez28son cristales de silicio, hilos de cobre y demás. Conseguiráesas piezas y hará una réplica del transistor por la que salga lamisma música. Entonces afirmará: ya he comprendido perfec-tamente esta cosa; he sintetizado un aparato idéntico a partirde sus mismos elementos. Pero ya se ve que el ingenuo imita-dor no ha comprendido como funciona el transistor. Aunquehubiera sido capaz de construir el aparato, aún no sabría nadasobre ondas de radio, y mucho menos sobre música”12.Martin Gardner comenta: “Es perfectamente posible quehaya sustancias incorpóreas no detectables por los instrumen-tos hechos de materia ordinaria. En la física cuántica las par-tículas elementales están muy lejos de lo que se entiende por“corpóreo” en el sentido ordinario. Son paquetes discretos deenergía sólo si se las mide de determinada manera. Si se lasmide de otra manera, son unas complicadas ondas de probabi-lidad de nada, descritas en unos espacios abstractos y artificia-les de muchas dimensiones ¿Hay algo más fantasmagórico queun neutrino? Pues bien, las otras partículas son igualmentemisteriosas, y si algunas están formadas por quarks, éstos sonmás misteriosos aún. Si la materia está formada por partículassólo conocidas por unas propiedades que se expresan comofórmulas matemáticas, y si nadie sabe qué hay detrás de es-tas fórmulas, quiénes somos nosotros para decir que no pue-de haber otras sustancias, basadas en fórmulas desconocidastodavía, y tan indetectables por los instrumentos hechos pormateria terrena, como indetectable pueda ser el neutrino paranuestras manos”17.El cerebro es una estructura que requiere para su estudioy comprensión distintos puntos de vista. No nos podemosquedar únicamente con la neurobiología, la neuropatología ola neuroimagen es preciso intentar ver todas las caras de este“poliedro” tan complejo y procurar además tener una idea deconjunto. Las neurociencias deben tener una relación necesa-ria con la filosofía para buscar un marco explicativo y unifi-
  25. 25. La mente y el cerebro29cador no sólo en lo que respecta a la función cerebral sino enla concepción de lo que es el ser humano. Es imprescindibleconcretar un pensamiento filosófico que además de ayudar acomprender la mente humana no esté en contradicción conlos conocimientos neurocientíficos, sino que los avale y corro-bore. Curiosamente Tomás de Aquino (1225-1274), el grandesconocido de la mayor parte de los científicos, que prolongóy aplicó aspectos nuevos de la concepción general de Aris-tóteles15, aporta un conocimiento filosófico que permite unarespuesta válida para tener una visión más adecuada de lo quees el cerebro, reafirmando el saber científico y no entrando encontradicción con él.REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS1. Beteta E. Neurogenética de las funciones cognitivas.Revista de Neuro-Psiquiatría 2003; 66: 335-343.2. Damasio A. El error de Descartes, 1ª Ed, Santiago Chi-le: Editorial Andres Bello, 1994.3. LeDoux J. Synaptic self: how our brains become whowe are. New York: Viking, 2002.4. Rodolfo J. Rodríguez. Modelos cognoscitivos en filoso-fía de la mente: http://cariari.ucr.ac.cr/~rodolfor/mode-loscognoscitivos.pdf5. Rodríguez Delgado JM. El control físico de la mente.Espasa-Calpe. 1983.6. King H E. Psychological effects of excitation in the lim-bic system Pp 477-486, in: “Electrical Stimulation of theBrain,” D. E. Sheer. Austin: Univ. Texas Press 1961.7. Itzhak Fried, Charles L. Wilson, Katherine A. MacDo-nald, Eric J. Behnke. Electric current stimulates laug-hter. Nature 1998; 391, 650.8. Bejjani BP, Damier P, Arnulf I, Thivard L, et al. Tran-sient acute depression by high-frequency deep-brain sti-mulation. NEJM. 1999;340:1476-1480.
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