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Defender la enseñanza científica

  1. 1. DEFENDER LA ENSEÑANZA CIENTÍFICA<br />LA PATRAÑA DE LA CALIDAD <br />VS. <br />LA FORMACION TECNOLÓGICA EN LAS ESCUELAS POLITÉCNICAS<br />A MANERA DE INTRODUCCIÓN <br />Después de la aprobación de la Ley de educación Superior del gobierno, al movimiento estudiantil le llama la tarea histórica de levantar la resistencia contra la aplicación de ésta, y de la política antipopular que encierra.<br />La resistencia estudiantil no puede nacer de otra parte que de la ciencia misma, del análisis concreto de la realidad concreta, es decir, del estudio científico de la doctrina que atraviesa toda la ley, y las consecuencias de su aplicación para los estudiantes y nuestro pueblo. <br />Bajo esta línea, la Unidad de Izquierda Politécnica hace esta primera publicación basada en un interesante análisis de Sergio Estévez Pérez en su obra “Destrucción de la enseñanza científica”, donde se desenmascara el discurso de “educación de calidad” y “rendición de cuentas” que se ampara en las teorías administrativas de calidad total, muy en boga en nuestros días gracias a su difusión ideológica desde la burguesía mundial. De igual forma, se hacen algunos aportes de nuestra parte para tratar de entender las razones económicas para la separación de la formación de tecnólogos de las Escuelas Politécnicas.<br />Esperamos que este aporte sirva de base para la discusión de los estudiantes politécnicos. Los días más difíciles para la Enseñanza Científica están por venir conforme la Ley se vaya aplicando, y ante esto nuestra tarea es responder con ciencia, discusión y movilización.<br />¡A defender la educación laica, científica y gratuita!<br />¡A defender las escuelas de formación de tecnólogos en las politécnicas a nivel nacional!<br />¡Los traidores y vendidos no merecen la confianza del movimiento estudiantil!<br />UNIDAD DE IZQUIERDA POLITÉCNICA<br />SEPTIEMBRE 2011<br />EL MITO DE LA CALIDAD <br />Desde los años de Sixto Durán Ballén, la palabra “calidad” está en todo. No existe un solo espacio en la sociedad donde la noción de “calidad” no haya hecho su entrada triunfal, desde las grandes empresas transnacionales hasta el pequeño taller artesanal, desde la cámara de comercio hasta los partidos de izquierda marxista, todos han recibido cursos de “calidad”, todos han debatido sobre la “calidad”. Incluso a nivel cotidiano, se notan los efectos de esta campaña de adoctrinamiento social en administración de empresas.<br />Ciertamente la invocación de la palabra “calidad” no deja de tener un efecto seductor en toda persona bien intencionada. Nadie en sus cabales se opondría a la “calidad”; a que la industria trabaje en función de la “calidad” y en los centros de instrucción se dé una educación de “calidad”. Sin embargo, toda la palabrería sobre la “calidad” resulta ser igual de engañosa como las “buenas obras” de que tanto hablan los sacerdotes. Existe una diferencia muy marcada entre lo que una persona común entiende por calidad y lo que esta es en realidad de acuerdo a la teoría administrativa.<br />Los teóricos de la calidad NO eran representantes del proletariado, sino ideólogos de la burguesía, e ideólogos de la contrarrevolución capitalista durante la Guerra Fría. En consecuencia, el concepto de “calidad” formulado por estos no atiende las necesidades de las capas trabajadoras, ni de la mayoría abrumadora de la sociedad; solo refleja en modo íntegro la posición de los capitalistas como dueños de los medios de producción y de las mercancías. Desde el punto de vista del capitalista, toda mercancía (incluso se podría decir que todo objeto o persona) es en primer lugar un valor (valor de cambio), por eso su criterio sobre la “calidad” aborda exclusivamente la potencialidad que esta tiene de intercambiarse por dinero.<br />Kaoru Ishikawa en su libro “¿Qué es el control total de calidad?” escribe: “El producto no ha de tener fallas ni defectos, pero esto solo no basta. Es necesario asegurar la calidad de diseño, viendo que el producto sea realmente funcional como el cliente espera.” Además la calidad de diseño vendría a ser: “definir los parámetros para crear un producto que vaya a satisfacer las necesidades del usuario y contemple el uso que se le va a dar. A su vez el uso (adecuación del uso) debe comprenderse como el conjunto de características que el usuario reconoce lo van a beneficiar. <br />De modo más pragmático el ingeniero japonés Taguchi propone el “diseño robusto” cuyo principio es poner mayor énfasis en las necesidades que le interesan al consumidor y se ahorre dinero en las que no interesan maximizando la posibilidad de éxito en el mercado. El corolario de lo anterior lo hallamos en el principio básico de la teoría del kanban o “justo a tiempo”: La búsqueda de la excelencia mediante la eliminación de todo lo que no agrega valor al producto.<br />La teoría de la “calidad” no quedó confinada a las oficinas de los burócratas administrativos de las corporaciones capitalistas. La escencia de la doctrina administrativa solo mostró su verdadera faz cuando, proyectada mas allá de las fábricas automotrices de Japón donde surgió y apadrinada por una multitud de sus partidarios, fue aplicada como pócima para los problemas de la humanidad y nueva fe para el mundo tras la contrarrevolución en Europa del Este.<br />Ishikawa nos dice nuevamente: “Un conjunto de estos factores causales recibe el nombre de proceso. El término proceso no se limita al proceso fabril. El trabajo relacionado con diseño, compras, ventas, personal y administración también constituye procesos. La política, el gobierno y la educación son procesos. Todos pueden ser procesos… Pensamos que el control de procesos puede ser benéfico en todos estos procesos.”<br />La cita anterior es un salto cualitativo. Lo dicho por Ishikawa no es solamente una simple sugerencia, la concepción misma de “calidad” postula como requisito para su éxito en las unidades de producción, la adopción de ésta como ideología oficial de la sociedad en su conjunto.<br />En la actualidad el “kanban” o sea la eliminación de todo lo que no agrega valor al producto, es la mejor muestra de un régimen de trabajo en base a “calidad” y hoy en día adopta el nombre de Sistema Gerencial Japonés (SGJ).<br />RENDICIÓN DE CUENTAS: LA CALIDAD APLICADA A LA EDUCACIÓN.<br />En la educación, la aplicación de la sabiduría de los gurús, es decir, orientar la actividad pedagógica a la creación de una mercancía acorde a los requerimientos del cliente creando un “diseño robusto” en una fase inicial implica definir a los clientes de los servicios educativos: el discurso administrativo en primera instancia parece dirigido únicamente a las necesidades del estudiante, poniendo énfasis en aspectos que preocupan constantemente a los alumnos de la educación de nivel superior, como por ejemplo, la necesidad de estudiar una profesión útil para acceder a un empleo bien remunerado, la validez de los conocimientos adquiridos en los años de estudios con miras a realizar una carrera laboral.<br />Sin embargo, la doctrina de “calidad total” se caracteriza por enmascararse con gran número de verdades de Perogullo, siempre apoyándose en aquellos aspectos superficiales que aparecen ante el sentido común como verdades absolutas. Al poner énfasis en la cuestión de la facilidad de conseguir empleo, el discurso administrativo en el campo educativo, arbitrariamente reduce la función social de la educación, ideándola de modo tácito como una actividad dirigida únicamente a satisfacer necesidades del mercado laboral, es decir la formación de mano de obra calificada, todo lo que rebasa esta noción estrecha es dejado de lado.<br />Partiendo de aquí, las características de la educación de “calidad” necesariamente deben ir en función de lo que requieren aquellas “organizaciones” que demandan mano de obra calificada. Recordemos, el “diseño robusto” según el principio del kanban “es la búsqueda de la excelencia mediante la eliminación de todo aquello que no agrega valor al producto”; aplicado al plano educativo esto significa: diseñar un currículo de estudio con énfasis en aquello que incrementa el atractivo del futuro profesional como empleado; mientras se elimina lo que no aumenta su capacidad de venderse en el mercado de trabajo.<br />En resumen, se limita la utilidad de la educación a la de ser una fábrica de trabajadores para la industria, encumbrando como ideal educativo los intereses de los grandes capitalistas.<br />Esta línea política seguida por la administración Reagan en E.E.U.U, continuada en los años de Bill Clinton, es llevada al extremo en el libro blanco de la educación del gobierno de George W. Bush titulado “No Child Left Behind”; en el cual se convierte a las pruebas estandarizadas en instrumento de medición básico para definir el desempeño de las instituciones educativas y criterio para decidir si los estudiantes eran o no promovidos a un nivel superior. Implementaron la política de “castigo y recompensa” basada en las pruebas estandarizadas, consistente en recortar el presupuesto y salarios en las escuelas de bajos puntajes y otorgar bonos a las escuelas con mejores puntajes. A esto se denominó política educativa de rendición de cuentas.<br />Cuando se habla de “rendición de cuentas”, a la mayoría de las personas les parece algo razonable que los centros educativos “rindan cuentas” de su labor, sin embargo, la rendición de cuentas en el entendimiento de la teoría de la calidad, se refiere única y exclusivamente a la aplicación de un modelo administrativo específico, a saber, la subordinación del presupuesto, el permiso de funcionamiento (acreditación) y currículos de escuelas, colegios y universidades a los requerimientos de las pruebas estandarizadas.<br />La reforma educativa basada en los criterios de la teoría administrativa de la “calidad”, requiere la introducción en los centros de estudios de las nociones de “mejora continua” y “competencias laborales”. Ambas fundamentales para romper la resistencia de los estudiantes, personal docente, trabajadores y preparar el ambiente de modo que esta reforma sea vista como un avance ante el cual toda oposición es inútil.<br />Julio César Gómez Blanco en su obra “Calidad Educativa y Mejora Continua” dice: “Al hablar de mejora continua nos referimos a la práctica administrativa que incorpora unos principios de gestión que suponen un cambio en los comportamientos de todas las personas que integran la institución para reducir la resistencia al cambio adoptando un compromiso personal con los principios de calidad”. La introducción de los principios de la mejora continua implica obligar a todos los miembros de la institución académica a aceptar la doctrina de “calidad” como método de trabajo, y en la medida de lo posible como filosofía personal de vida.<br />Por su parte, la “competencias laborales” se resumen en la búsqueda de un conocimiento y aptitudes orientados a producir los resultados deseados por el empleador. En el campo educativo, vienen a ser teorizadas como las características del producto entregado por el centro educativo al mercado laboral.<br />Tanto “mejora continua” como “competencias laborales” forman parte de un círculo cerrado. Estas son impuestas en el sistema educativo a través del método de la “rendición de cuentas”.<br />De lo anterior se deduce lo siguiente: la “rendición de cuentas” como método administrativo es el modo de modelar a la enseñanza para que sirva a los dos requerimientos de la clase capitalista, (1) formación de mano de obra calificada con los conocimientos estrictamente necesarios, (2) control político de los centros educativos, de futuros profesionales y trabajadores.<br />UN ANÁLISIS PARTICULAR, LA TEORÍA DE LA CALIDAD APLICADA A LA FORMACIÓN TECNOLÓGICA.<br />Del interesante análisis de Sergio Estévez Pérez delineado arriba se puede comprender fácilmente el camino que espera recorrer a las Escuelas Politécnicas si no se opone resistencia. La Ley de educación Superior establece líneas claras: (1) Las universidades y escuelas politécnicas pierden autonomía mediante el condicionamiento de sus rentas, deben alinearse al Plan Nacional so pena de quedar estranguladas sin financiamiento (política de rendición de cuentas); (2) Como consecuencia de la pérdida de autonomía se restringe la participación de docentes, estudiantes y trabajadores (se reduce el cogobierno y las atribuciones de los organismos de gobierno y la comunidad académica en general) en las políticas académicas, debiendo someterse al Plan Nacional (mejora continua); (3) Se establece una nueva distribución administrativa de la formación en distintos niveles (control de procesos) de forma que sea más fácil controlar los contenidos y alcances de la enseñanza (educación por competencias).<br />Hablando en los términos de los tecnócratas de la revolución ciudadana y buscando aplicar en toda la extensión la teoría de la calidad, la Ley de Educación Superior busca omitir todo “desperdicio”, para educar solo en lo que el “mercado laboral requiere”, para tener rápidamente y a menor costo mano de obra calificada que “satisfaga las expectativas de los clientes”; se reorganiza completamente el sistema de forma que el control del “proceso educativo” sea más “eficiente”.<br />¿Cómo ponen esto en práctica? Uno de los pasos es reorganizar el tipo de educación que cada institución puede brindar. La orden para que la Escuela de Formación de Tecnólogos de la EPN desaparezca obedece a esa necesidad de los técnicos de la “calidad”. Para controlar de forma “eficaz” los contenidos de la educación, eliminar el “desperdicio” en cada nivel de formación y operativizar la estandarización basada en competencias, requieren que cada nivel de formación se agrupe en una institución específica, el caso de los tecnólogos a los Institutos Superiores, no en las universidades o escuelas politécnicas donde sus currículos académicos pueden “embarrarse” de la engorrosa ciencia que se debate en los departamentos y facultades.<br />Bajo la comprensión de nuestros “técnicos de la calidad” un tecnólogo solo debe obtener destrezas que le permitan el manejo de tal o cual software, de tal o cual equipo, de tal o cual operación dentro de los “procesos” de producción. Para ello, es necesario alejarlos de la ciencia básica, de la física, la química o la matemática, de las leyes de la naturaleza que se estudia en las politécnicas.<br />Un estudiante de Ingeniería de la Politécnica dirá, “bueno eso a mí no me afecta”. Lamentamos comunicarle que está en un grave error puesto que lo afecta directamente también. La intención de desarticular las instituciones y obligarlas a otorgar solo cierto tipo de formación es precisamente aplicar la política del “kanban”, eliminar todo “lo que no tiene valor” en su formación. Este proceso ha empezado ya hace algunos años con las famosas reformas curriculares que desde hace 20 años han retirado materias “innecesarias” de los currículos para enviarlas a costosos post grados, pero ahora se va a acentuar bajo el “control de procesos” que se aplicará de forma centralizada desde la Secretaría de Educación Superior.<br />Bajo las teorías de la calidad total educativa se destroza la enseñanza científica y se pasa a una formación completamente utilitaria, los tecnólogos solo serán capaces de manejar determinados equipos o software, los ingenieros solo serán capaces de organizar mecánicamente ciertos “procesos” productivos, pero ningún nivel de formación permitirá poner la “ciencia al servicio del hombre”; por el contrario, el lema de la EPN deberá cambiar a “las competencias al servicio del capital”.<br />Nace aquí la urgente necesidad de luchar contra la intención desaparecer la Escuela de Tecnólogos de la Politécnica, no solo porque en ella se da oportunidad de formación a muchos compañeros que de otra forma no podrían estudiar, no sólo por el hecho de que los títulos que obtienen tengan un respaldo académico después de graduados, sino sobretodo porque es una cuestión crucial para el desarrollo de nuestra Patria, si los estudiantes dejamos que la política de “calidad” se aplique en nuestras Politécnicas, referentes nacionales de la ciencia, entonces la esperanza del desarrollo nacional autónomo está perdida, y nos convertiremos únicamente en “fuerza de trabajo competente” buscando una oportunidad para trabajar en alguna transnacional.<br />¡A defender la educación científica, laica y gratuita!<br />¡A defender la autonomía universitaria!<br />¡Los traidores y vendidos no merecen la confianza del movimiento estudiantil!<br />UNIDAD DE IZQUIERDA POLITÉCNICA<br />SEPTIEMBRE DE 2011 <br />

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