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Prevenir los Trastorno de la Conducta Alimentaria como la AnorexiaInformarte lo más posible sobre la anorexia. La poca inf...
“movidos” a los que los médicos llamamos hiperkinéticos tienden a comer poco. En unos y en otrosporque el hecho mismo de l...
Como decía antes, venimos de fábrica con una apetencia innata para los sabores dulces.Generalmente los platos que más apre...
mientras se festeja con una danza, en otras será utilizando unos palillos y reclinados en el suelo.Para nosotros es lograr...
Martha Suescún, directora de la Fundación Libérate, máster en prevención y tratamiento deconductas adictivas de la Univers...
Fracasos escolares.      Accidentes.      Sucesos traumáticos.Síntomas de AnorexiaEsta patología se caracteriza por una pé...
Disminución de la motilidad intestinal.      Anemia.      Aparece un vello fino y largo, llamado lanudo, en la espalda, lo...
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  1. 1. Anorexia en niños y niñasLa anorexia es un grave trastorno de la Conducta AlimentariaLa anorexia es un trastorno de la alimentación que se caracteriza porque el niño, aunque tengaapetito, se niega a comer. Los niños y niñas con anorexia tienen inapetencia, sin una razón aparente.Las personas con anorexia están obsesionadas por ser delgadas. No quieren comer y tienen miedode aumentar de peso. Tienen una imagen completamente diferente y disconforme de si misma.Pueden estar continuamente preocupadas por cuántas calorías ingieren y por cuánta grasa tiene loque comen. Pueden tomar tabletas para dieta, laxantes o diuréticos para bajar de peso. Puedenhacer demasiado ejercicio. Los anoréxicos usualmente piensan que están gordos a pesar de queestán muy delgados. Las personas con anorexia pueden llegar a estar tan delgadas que puedenparecer como que están enfermas.Causas de la anorexia en los niñosEste grave trastorno de la conducta alimentaria tiene tres tipos de causas:1- Psicológicas- sobre todo cuando hay una relación conflictiva con la madre o cuando la madre oalgúna otra persona de la familia también es anoréxica. Los niños suelen imitar estas conductas.2- Orgánica- debido a una enfermedad subyacente que provoca inapetencia. En este caso, hay queidentificar y curar esta enfermedad.3- Funcional- una alteración en el desarrollo del hábito alimentario. Los malos hábitos dealimentación pueden llevar a los niños a la anorexia.Tratamiento de la anorexiaReeducación de los hábitos alimentarios del niño. Y en los demás casos, consulta a un médicoespecialista. Los Trastornos de la Conducta Alimentaria de grado clínico o cerca de convertirse encomportamientos extremos requieren ser atendidos por un agrupo do profesionalos preferiblementecon experiencia.El tratamiento más duradero y efectivo para los Trastornos de la Conducta Alimentaria es algunaforma de psicoterapia con atención médica maneto nutricional. Idealmente este tratamiento debe serindividualizado y variar de acuerdo a la severidad del desorden y de los problemas particulares,necesidades y capacidades del paciente y su familia.El tratamiento típico se basa en el paciente pero también incluyen terapias individuales, de grupo yde familia. Medicamentos psiquiátricos, grupos de apoyo, o terapias informativas sobre nutrición sontratamientos adjuntos que pueden ser beneficiosos para algunos pacientes.La hospitalización se recomienda cuando el Trastorno de la Conducta Alimentaria ha causadoproblemas físicos que pueden poner en peligro la vida de la persona o cuando Trastorno de laConducta Alimentaria está asociado con severas disfunciones psicológicas o de la conducta.En algunos casos el tratamiento puede convertirse en una larga y costosa batalla. A veces, a pesarde los mejores esfuerzos, el tratamiento podría resultar no exitoso. En estos casos los individuos semantienen crónicamente sintomáticos o aún más trágico la muerte puede ocurrir como resultado deldaño físico o psicológico. Por esta razón el mejor tratamiento implica la prevención de estascomplicaciones.
  2. 2. Prevenir los Trastorno de la Conducta Alimentaria como la AnorexiaInformarte lo más posible sobre la anorexia. La poca información puede llevar a evaluaciones ocomportamientos erróneos relacionados al comer, la figura y los Trastorno de la ConductaAlimentaria.Hay que desalentar la idea errónea de que una dieta en particular o llegar a tener un peso y tallaparticular lleva automaticamente a la felicidad y a la plenitud.Si crees que su hijo o hija padece de Trastorno de la Conducta Alimentaria expresa tu preocupaciónde una manera franca y cuidadosa. Sutilmente pero con firmeza busque ayuda profesional.http://www.guiainfantil.com/salud/enfermedades/anorexia.htmCUANDO LOS NIÑOS NO COMEN: GUÍA PARA PADRESDr. Julián Lirio Casero(Autor del Libro: Niños...¡A comer!) La anorexia infantil es un motivo muy frecuente de consulta al pediatra, fuente de gravesconflictos familiares y causa de hondas preocupaciones. Para muchos padres, el término anorexiales parecerá de extrema gravedad, probablemente por asociación con la anorexia nerviosa deladolescente, un cuadro clínico radicalmente distinto que aparece en otro momento de la vida(cercano a la pubertad) y con importantes implicaciones psiquiátricas y somáticas. En realidadanorexia, es la palabra con la que designamos técnicamente la falta de apetito. Simple y llanamente. En la infancia la inapetencia puede responder a enfermedades orgánicas, ya sean agudas(como el caso de un catarro o unas anginas), o crónicas (como la que acompaña a las enfermedadesdigestivas); pero también puede haber anorexias de causa psicógena, con formas simples ytransitorias como las que aparecen tras el destete, el nacimiento de un nuevo hermanito, la entradaen la guardería o la interrupción del contacto con la madre, y formas más complejas como ladenominada anorexia esencial de la infancia que puede llegar a afectar a uno de cada 3 niñosmenores de 8 años. De hecho, una circunstancia puntual como la interrupción de la lactanciamaterna puede ser el percutor o precipitante que desencadene una anorexia infantil crónica. Podemos decir que un niño sufre este tipo de anorexia esencial cuando existe dificultadpersistente para comer adecuadamente (esto es, con incapacidad significativa para aumentar depeso). Consideramos que el trastorno es persistente cuando nos lo encontramos sistemáticamentetodos los días durante, al menos, un mes y siempre que no exista una enfermedad orgánica, untrastorno mental importante o una falta de disponibilidad de alimento que lo justifiquen. El problemasuele aparecer antes de los 6 años, aunque puede prolongarse durante más tiempo.Cuando analizamos las causas del estancamiento de peso vinculadas a falta de apetito, nosencontramos que sólo el 20 al 35 % de los niños que no consiguen ganar peso tienen un problemaorgánico tangible y más del 50 % tienen dificultades en el entorno familiar, social o psicológico. Elresto, son casos en los que no se llega a averiguar la causa nunca, aunque habitualmente mejorande una forma espontánea e impredecible tras un período más o menos prolongado de tiempo. ¿Por qué no comen los niños? Pues puede ocurrir por motivos diversos que pueden serdistintos para cada pequeño. Junto con los condicionantes psicológicos (celos del hermanito...) y lasenfermedades orgánicas que ya he mencionado (erupción dental...), se pueden identificar otrosfactores que influyen sobremanera en la conducta alimentaria de muchos inapetentes, como porejemplo la personalidad. Así podemos observar cómo los niños más inteligentes o aquellos
  3. 3. “movidos” a los que los médicos llamamos hiperkinéticos tienden a comer poco. En unos y en otrosporque el hecho mismo de la comida representa una pérdida de tiempo, un período durante el cualno pueden disfrutar de su insaciable actividad exploradora del medio; bien por su afán deaprendizaje en el primero de los casos; bien por su incapacidad manifiesta para concentrarse en unatarea, siquiera unos minutos, en el segundo supuesto. En ocasiones no hay ningún problema, simplemente su incapacidad para comer todo lo queles ofrecemos tiene que ver con el ritmo de su desarrollo psicomotor, porque del mismo modo que notodos los niños comienzan a caminar o a controlar la orina al mismo tiempo, ciertos muchachostardan en apreciar la riqueza de matices de una alimentación variada. Algunos niños inclusoexperimentan, a lo largo de su maduración, un período regresivo en el que disfrutan volviendo a unmomento más antiguo de su niñez. De repente hablan como bebés o utilizan nuevamente el chupetey, por supuesto, desean volver al biberón aún después de haber superado la cuchara. Es como siquisieran quedarse enquistados en una fase anterior y profundamente infantil para disfrutar de todossus privilegios. A esta situación, los psicólogos la llaman “síndrome de Peter Pan” en clara alusión aese personaje de los cuentos que vivió permanentemente como un niño, sin madurar, sin crecer.También puede ocurrir que un niño rechace algunos alimentos concretos o el mismo hecho de comerpor situaciones desagradables vividas con anterioridad. Tal ocurre cuando les hacemos comer bajopresiones o amenazas, convirtiendo un hecho fisiológico (comer) en una lamentable obligación.Desde luego, si castigamos sistemáticamente a un niño para conseguir que se termine un vaso deleche, es harto probable que la acabe aborreciendo para el resto de sus días. En cambio nosmaravillamos viendo cómo los niños disfrutan con algunas comidas (casi siempre las mismas paratoda la chiquillería), que ya de por sí tienen sabores agradables, y que además ofrecemos enatmósferas gratificantes como bodas, cumpleaños, pizzerías, hamburgueserías o en relación condistintas celebraciones o salidas del ámbito doméstico.Por cierto, debo aclarar que el gusto por los sabores dulces y las sustancias grasas es innato en laespecie humana. Si nosotros colocamos una sonda y hacemos llegar hasta el líquido amniótico unasustancia dulce, podemos comprobar por medio de ecografías cómo el feto comenzará a chuparvigorosamente. Justo ocurrirá lo contrario si instilamos una solución salina. Y algo parecido ocurrirási mojamos nuestro dedo alternativamente con azúcar o sal y lo damos a chupar a un recién nacido.Es decir, venimos “programados” para apreciar las golosinas, probablemente porque el primeralimento que tomamos, la leche materna, es ligeramente dulzón.La introducción del problema de los sabores me permite hablar ahora del dilema de los omnívoros: laneofobia. Los humanos, como seres omnívoros, debemos hacer una dieta basada en todos loscomponentes de nuestro entorno: frutas, verduras, tubérculos, carne, pescado, vísceras, leche,huevos, legumbres, etc. Sin embargo, nuestra especie se ha tenido que enfrentar en sucesivasocasiones a un mismo dilema: por una parte estamos llamados por la naturaleza a probar todos loselementos potencialmente nutritivos que nos ofrece, pero por otra parte sabemos que algunos deesos productos pueden ser tóxicos o letales. Ese es el gran dilema. ¿Cómo lo han resuelto loshombres de las cavernas? Tomando pequeñas cantidades de esos alimentos nuevos, porque aveces ocurre que una pequeña cantidad de un tóxico puede ser bien aceptada o, al menos, noresultar mortal. Si la experiencia no resultaba contraproducente iban ingiriendo en mayor cantidad ycon mayor confianza. Esa pauta que nos ha protegido como especie ha quedado sellada ennuestros genes, por eso los bebés de nuestros días recelan de todos los alimentos que lespresentamos tras el destete y se aproximan a ellos con gran precaución o con un rechazo franco(neofobia). Entendiendo ese principio descifraremos porqué la primera vez que les damos un puré lotocan, juegan con él y finalmente prueban una mínima cantidad (probablemente con el dedo), nuncaun plato repleto. Con el tiempo, tras 8-10 contactos, dejará de mostrarse suspicaz y determinará queese plato pase al cajón subconsciente de las preferencias o de las aversiones.
  4. 4. Como decía antes, venimos de fábrica con una apetencia innata para los sabores dulces.Generalmente los platos que más apreciamos son alimentos grasos, y eso viene motivado porquelas sustancias que dan sabor y olor a las comidas son solubles en grasas. Al nacer sóloreconocemos los sabores dulces y salados, con el paso del tiempo nos acostumbraremos a losácidos mientras que detectaremos y, en general, evitaremos por siempre los gustos amargos, quizátambién porque los venenos de la naturaleza vienen marcados con esa cualidad.Por último quiero puntualizar un aspecto muy relevante para el apetito que muchos pasan por alto yes el hecho mismo del crecimiento. No tenemos más que observar una gráfica o curva de peso ytalla infantil para comprobar la alta velocidad de desarrollo de los niños en los primeros meses devida. Cualquiera de nuestros hijos duplica el peso del nacimiento a los 5 meses, lo triplica al año,pero ya no lo cuadriplica hasta los 2 años. Eso significa que los padres van a ser testigos de unallamativa conducta por la que el niño deja de comer aquellos platos rebosantes a los que les teníaacostumbrados a partir de los 12-18 meses, y la explicación resulta simple y evidente: su ritmo decrecimiento se ha ralentizado y no precisa las mismas calorías de antes. Así se mantendrá, másinapetente, hasta que llegue el tirón de crecimiento propio de la pubertad.Y entre tanto ¿qué ocurre con estos padres? Los padres, especialmente las madres, se manifiestanfracasados y frustrados. Sienten que los niños representan un gran enigma sin soluciones y echande menos ese manual de instrucciones que acompaña hasta al electrodoméstico más pequeño.Temen que sus hijos vayan a morir de inanición y, sobre todo, se sienten culpables. Sí, los padresnos sentimos responsables incluso de tener un hijo con Síndrome de Down cuando ciertamente nojugamos ningún papel. Sin embargo, el mayor capital es nuestro deseo de alcanzar el éxito aunqueello comporte algunos sonoros fracasos. La solución está en cada padre y en cada madre, y laorienta cada hijo.Primero tenemos que trazar nuestros objetivos. El principal de todos ellos, en materia dealimentación, es que nuestros hijos crezcan adecuadamente. La meta secundaria es hacerloevitando enfermedades carenciales con una sabia distribución de las comidas por grupos dealimentos, y sólo en tercer lugar perseguiremos que nuestros hijos alcancen una dieta variada, casisin limitaciones, incluso dentro de cada grupo. Este último punto puede demorarse más años de losque estemos dispuestos a esperar, pero depende del ritmo de cada niño y debemos ser respetuososcon él. Ser condescendientes con determinadas situaciones no implica mantener una relacióntiránica dominada por los niños.¿Cómo solucionaremos la inapetencia de nuestros retoños? Debemos luchar en dos frentes:fomentando el apetito (platos vistosos, vajillas atractivas, comidas encubiertas...) pero sobre todorecuperando el circuito normal de hambre-saciedad en el niño estimulando el ejercicio, imponiendotiempos cortos a las comidas y dejando parte del control de la alimentación al niño, esto es,permitiéndole que regule la cantidad de comida ya que nosotros gobernamos los otros dos: elintervalo entre las tomas y el tipo de alimento.Como hemos visto hay una viva diferencia entre hambre y apetito. El hambre es un impulso mientrasque el apetito es un hábito que vamos modificando. Hambre es lo que sentimos cuando llevamosmuchas horas sin alimentarnos, apetito es esa fuerza que nos convida a pedir un suculento postredespués de una opulenta comida en nuestro restaurante favorito pese a estar llenos. Muchos denuestros hijos tienen mal apetito porque no les hemos dejado que sientan nunca hambre. Además elapetito tiene mucho que ver con algunos elementos externos que se han ido repitiendo durante elaprendizaje normal de las costumbres: el babero, la mesa, la servilleta, el rincón de la cocina dondesiempre se desayuna. Esos hábitos cotidianos son muy distintos en diferentes lugares. Así enalgunas regiones del planeta comer bien es hacerlo de pie en la órbita del fuego del campamento
  5. 5. mientras se festeja con una danza, en otras será utilizando unos palillos y reclinados en el suelo.Para nosotros es lograrlo manejando los cubiertos y sentados alrededor de una mesa.¿Existe alguna fórmula mejor que las demás? Yo pienso que no existe una manera universal, todasson igual de válidas siempre que estén aceptadas por el resto de nuestro entorno. La forma en laque alimentáis a vuestros hijos, aunque sea persiguiéndole por toda la casa, puede ser buena, perodebemos preguntarnos si será bien asumida por la sociedad en la que vivimos y, lo que es másimportante, si en algún momento no nos cansaremos de mantener esos malos hábitos adquiridos.http://www.educar.org/articulos/cuandolosninosnocomen.aspNiños están sufriendo de anorexia desde los siete añosPor: TATIANA QUINCHANEGUA - REDACTORA DE ABC DEL BEBÉ | 6:50 p.m. | 03 de Enero del2012Una de las posibles causas de la anorexia prepuberal es la presencia de conflictos familiares.Algunos síntomas son bajo peso, agresividad, irritabilidad y dificultad para relacionarse.Para muchos, pensar que un niño de 7 años desarrolle anorexia sería algo descabellado. Sinembargo, para las doctoras Juanita Gempeler y Maritza Rodríguez, directoras de Equilibrio,programa especializado en el diagnóstico y tratamiento integral de los trastornos de la conductaalimentaria, no lo es tanto, ya que anualmente atienden un promedio de cinco a seis niños de cortaedad que acuden a consulta por anorexia."Hasta hace algunos años se presentaba a partir de los 12, pero ahora a los 7 años", dice Gempeler.Esta anorexia se conoce como prepuberal, es decir, antes de la pubertad, y se caracteriza porel rechazo voluntario a alcanzar o a mantener un peso normal acorde a su edad, talla y peso.Un estudio realizado entre 1997 y el 2007 demostró que de 102 pacientes adultos con anorexianerviosa, siete reportaron la enfermedad, cinco mujeres y dos hombres, desde los 7 a los 12 años.Rafael Vásquez, psiquiatra de niños y adolescentes de la Universidad Nacional, asegura que, porejemplo, en el Hospital de la Misericordia se atiende aproximadamente un niño al mes (no siempre)por esta causa."La anorexia no es una epidemia como la obesidad o el sedentarismo. Sin embargo, en caso depresentarse, los padres pueden denotarlo en su hijo cuando baja de peso excesivamente, lasuñas y la piel pierden calidad y su hijo no come o esconde la comida".También pueden percibirlo cuando sus hijos restringen alimentos de manera progresiva y disminuyenlas raciones. En algunos casos, el menor se autoinduce el vómito o hace ejercicio de maneraexcesiva, incluso estando por debajo del peso normal."El problema es que en las pacientes prepuberales se retrasa la aparición de la menarquia (primeramenstruación). En ambos sexos se afecta severamente el proceso de crecimiento y desarrollonormal. Además, la malnutrición afecta todos los tejidos y órganos, lo que desencadena alteracionescardiovasculares, deshidratación e hipotermia y se compromete el buen funcionamiento delorganismo, entre otros", afirma Gempeler.
  6. 6. Martha Suescún, directora de la Fundación Libérate, máster en prevención y tratamiento deconductas adictivas de la Universidad de Valencia, afirma que la anorexia infantil suele detectarse enun estado avanzado, cuando el niño ya ha perdido bastante peso.Los padres llevan a sus hijos a consulta pediátrica y de allí los remiten al psicólogo. Al bajo peso esimportante asociar cambios en el comportamiento del niño: se aísla, se vuelve agresivo ytiene dificultad para relacionarse.TATIANA QUINCHANEGUAREDACTORA DE ABC DEL BEBÉhttp://www.eltiempo.com/vida-de-hoy/salud/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-10934102.htmlEnfermedades:Anorexia¿Qué es?La anorexia consiste en un trastorno de la conducta alimentaria que supone una pérdida de pesoprovocada por el propio enfermo y lleva a un estado de inanición. La anorexia se caracteriza por eltemor a aumentar de peso, y por una percepción distorsionada y delirante del propio cuerpo quehace que el enfermo se vea gordo aun cuando su peso se encuentra por debajo de lo recomendado.Por ello inicia una disminución progresiva del peso mediante ayunos y la reducción de la ingesta dealimentos.Normalmente comienza con la eliminación de los hidratos de carbono, ya que existe la falsa creenciade que engordan. A continuación rechaza las grasas, las proteínas e incluso los líquidos, llevando acasos de deshidratación extrema. A estas medidas drásticas se le pueden sumar otras conductasasociadas como la utilización de diuréticos, laxantes, purgas, vómitos provocados o exceso deejercicio físico. Las personas afectadas pueden perder desde un 15 a un 50 por ciento, en los casosmás críticos, de su peso corporal. Esta enfermedad suele asociarse con alteraciones psicológicasgraves que provocan cambios de comportamiento, de la conducta emocional y una estigmatizacióndel cuerpo.CausasSu causa es desconocida, pero los factores sociales parecen importantes. Aunque hay muchosfactores socioculturales que pueden desencadenar la anorexia, es probable que una parte de lapoblación tenga una mayor predisposición física a sufrir este trastorno, independientemente de lapresión que pueda ejercer el entorno. Por ello existen de factores generales que se asocian a unfactor desencadenante o cierta vulnerabilidad biológica, que es lo que precipita el desarrollo de laenfermedad. La propia obesidad del enfermo. Obesidad materna. Muerte o enfermedad de un ser querido. Separación de los padres. Alejamiento del hogar.
  7. 7. Fracasos escolares. Accidentes. Sucesos traumáticos.Síntomas de AnorexiaEsta patología se caracteriza por una pérdida significativa de peso provocada por el enfermo y poruna percepción errónea del propio cuerpo. En consecuencia, los problemas endocrinos se hacenevidentes en un espacio de tiempo relativamente corto. Los principales síntomas que determinan laaparición de la enfermedad son los siguientes: Rechazo a mantener el peso corporal por encima del mínimo adecuado para la edad y talla del enfermo. Miedo al aumento de peso o a la obesidad incluso cuando el peso se encuentra por debajo de lo recomendable. Percepción distorsionada del cuerpo, su peso y proporciones. Ausencia de tres ciclos menstruales consecutivos en las mujeres (amenorrea). Los anoréxicos pueden experimentar una serie de síntomas muy variados: estreñimiento, amenorrea, dolor abdominal, vómitos, etc.Pero es la familia la que detecta los síntomas que dan la voz de alarma: Preocupación excesiva por la composición calórica de los alimentos y por la preparación de los alimentos Constante sensación de frío Reducción progresiva de los alimentos Obsesión por la imagen, la báscula, los estudios y el deporte Utilización de trampas para evitar la comida HiperactividadA estos síntomas se le suman otros rasgos típicos como la irritabilidad, la depresión y los trastornosemocionales o de la personalidad. Asimismo, se manifiesta una alteración de la sensación desaciedad y plenitud antes de las comidas, náuseas, hinchazón, o incluso ausencia de sensaciones.En esta patología también se observan numerosos trastornos cognitivos que se centran en losalimentos, el peso corporal y el aspecto físico: Abstracciones selectivas Uso selectivo de la información. Generalizaciones Supersticiones. Se magnifica el lado negativo de cualquier situación. Pensamiento dicotómico. Ideas autorreferenciales. Inferencia arbitrariaEn cuanto a las consecuencias clínicas, los síntomas son los siguientes: Las pulsaciones cardiacas se reducen. Se producen arritmias que pueden derivar en un paro cardiaco. Baja la presión arterial. Desaparece la menstruación en las mujeres (amenorrea). Disminuye la masa ósea y, en los casos muy tempranos, se frena la velocidad de crecimiento.
  8. 8. Disminución de la motilidad intestinal. Anemia. Aparece un vello fino y largo, llamado lanudo, en la espalda, los antebrazos, los muslos, el cuello y las mejillas. Estreñimiento crónico. La disminución del gasto energético produce una sensación constante de frío. La piel se deshidrata, se seca y se agrieta. Coloración amarillenta en las palmas de las manos y las plantas de los pies por la acumulación de carótenos en las glándulas sebáceas. Las uñas se quiebran. Pérdida de cabello. Problemas con los dientes y edemas periféricos. Hinchazones y dolores abdominales.DiagnósticosLa anorexia nerviosa se diagnostica, generalmente, basándose en una intensa pérdida de peso y lossíntomas psicológicos característicos. La anoréxica típica es una adolescente que ha perdido almenos un 15 por ciento de su peso corporal, teme la obesidad, ha dejado de menstruar, niega estarenferma y parece sana.TratamientosLos objetivos globales del tratamiento son la corrección de la malnutrición y los trastornos psíquicosdel paciente. En primer lugar se intenta conseguir un rápido aumento de peso y la recuperación delos hábitos alimenticios, ya que pueden implicar un mayor riesgo de muerte. Pero una recuperacióntotal del peso corporal no es sinónimo de curación. La anorexia es una enfermedad psiquiátrica ydebe tratarse como tal. El tratamiento debe basarse en tres aspectos: Detección precoz de la enfermedad: conocimiento de los síntomas por parte de los médicos de atención primaria y de los protocolos que fijan los criterios que el médico debe observar. Coordinación entre los servicios sanitarios implicados: psiquiatría, endocrinología y pediatría. Seguimiento ambulatorio una vez que el paciente ha sido dado de alta, con visitas regulares. Las hospitalizaciones suelen ser prolongadas, lo que supone una desconexión del entorno que puede perjudicar el desarrollo normal del adolescente. Por ello son aconsejables, siempre que se pueda, los tratamientos ambulatorios.El ingreso en un centro médico es necesario cuando: La desnutrición es muy grave y hay alteraciones en los signos vitales Cuando las relaciones familiares son insostenibles y es mejor aislar al paciente Cuando se agravan los desórdenes psíquicos.El tratamiento ambulatorio es eficaz cuando: Se detecta de manera precoz No hay episodios de bulimia ni vómitos y existe un compromiso familiar de cooperación.De esta manera se inicia el tratamiento con la realimentación, que en ocasiones puede provocarmolestias digestivas, ya que el cuerpo no está acostumbrado a ingerir alimentos. Con el tiempo serestablece la situación biológica y vuelve la menstruación. Después comienza el tratamiento
  9. 9. psicológico, que intenta reestructurar las ideas racionales, eliminar la percepción errónea del cuerpo,mejorar la autoestima, y desarrollar las habilidades sociales y comunicativas entre el enfermo y suentorno. La familia debe tomar parte de manera activa en el tratamiento porque en ocasiones elfactor desencadenante de la enfermedad se encuentra en su seno y, además, la recuperación seprolonga inevitablemente en el hogar.Otros datosCerca del 95 por ciento de las personas que sufren este trastorno son mujeres. Generalmentecomienza en la adolescencia, a veces antes y menos frecuentemente en la etapa adulta. La anorexianerviosa afecta primordialmente a las personas de clase socioeconómica media y alta. En lasociedad occidental el número de personas con este trastorno parece aumentar. La anorexianerviosa puede ser leve y transitoria o grave y duradera. Se han comunicado tasas letales tan altascomo del 10 al 20 por ciento. Sin embargo, como los casos leves pueden no ser diagnosticados,nadie sabe exactamente cuántas personas tienen anorexia nerviosa o qué porcentaje muere de ella.La edad de inicio de la anorexia se sitúa en la primera adolescencia, en torno a los 12 años, si bienla población más afectada se encuentra entre los 14 y 18. Es más frecuente en las clases socialesmedia y media-alta. En un 95 por ciento de los casos la anorexia afecta a mujeres jóvenes, aunqueen los últimos años se ha producido un aumento en hombres, en mujeres adultas y en niños. Existencolectivos más propensos a sufrir estos trastornos, es el caso de las gimnastas, las bailarinas o lasmodelos. En la anorexia nerviosa se pueden distinguir dos subtipos: Subtipo restrictivo: la reducción de peso se consigue mediante dietas o ejercicio físico intenso y el enfermo no recurre a sobreingestas, atracones o purgas. Subtipo bulímico: El enfermo recurre a las purgas aunque haya ingerido una pequeña cantidad de alimento.http://www.dmedicina.com/enfermedades/psiquiatricas/anorexiaAnorexia en BEBESExisten conductas alteradas en la alimentación del lactante.En cuanto a la Anorexia mental se le puede definir como una conducta de rechazo al alimento peroque no se tiene, de acuerdo a estudios realizados, un trastorno orgánico causante.Anorexia de oposición: Este tipo de anorexia generalmente inicia en el segundo semestre o en eltranscurso del segundo año de vida y se encuentra frecuentemente en niñas. Esta conducta de laniña provoca una actitud negativa de los padres, los cuales tratan de intentar todo lo posible paraque ella coma (persuadirla, chantajearla, obligarla, etc) terminando en ceder la familia o ella en unvómito.La evolución de este problema es inestable ya que la niña puede aceptar el alimento con algunaspersonas y con otras no. Comúnmente los líquidos si son aceptados.El inicio de esta conducta se asocia a factores desencadenantes tales como: enfermedades, estésde vacunación, etc. Otras ocasiones sólo siguen a episodios normales de inapetencia que la madredebió haber respetado. Y en algunas otras se liga a cambios en la alimentación tales como cambiara la cuchara, cambiar a una taza entrenadora. Es así que la niña se resiste a aceptar el alimento y la
  10. 10. madre obliga a hacerlo. Y estos momentos, que son privilegiados para el intercambio entre la madrey la niña, se ven estropeados. Uno de los motivos que provocan este rechazo son los conflictosinconscientes de la madre que aún no ha resuelto y que se actualizan y expresan en su interrelacióncon el lactante. Y por ciertas circunstancias traumáticas en la niña, la anorexia es el mecanismorelacional del cual ella puede disponer. Se ha observado que esta anorexia no se liga, en cuanto acontinuidad evolutiva con la anorexia de la adolescencia, pero sí con la anorexia que se puedepadecer en la segunda infancia. Como en muchos casos, existen también, ganancias secundariasobtenidas por la niña y el motivo de consulta es generalmente por otras causas tales como doloresabdominales, vómitos etc.Anorexia en NIÑASEn la práctica clínica diaria se valoran a muchas niñas que presentan sintomatología de un trastornode conducta alimentaria pero que no cumplen todos los criterios diagnósticos y esto debido amuchas posibles causas. Una de ellas es que el padecimiento no es nuevo, lleva ya meses o añosde evolución y es muy difícil aplicar los criterios de peso establecidos para la AN, ya que calcular elpeso teórico implica considerar una talla ya influida por la desnutrición. Por otro lado, en la mayoríade las jóvenes, el diagnóstico de AN se hace antes de que presenten un cuadro completo tal vezdebido a la vigilancia de los padres, lo que permite un diagnóstico más precoz. La diferencia básicaentre las pacientes adolescentes y adultas que padecen AN se centra mayormente en el estado dedesarrollo y en el hecho de que la AN puede inhibir o interrumpir la aceleración del crecimiento de laadolescente.Los hallazgos clásicos en estas niñas, a diferencia de las adolescentes o adultas que padecenanorexia, suelen ser menos evidentes, por ejemplo, puede haber menor pérdida de peso, ya queprimero la restricción calórica disminuye o detiene el crecimiento del peso y la estatura. Además, amenor edad no puede establecerse si una adolescente temprana es todavía premenárquica (antesde menstruar) o si ha desarrollado una amenorrea primaria. Las niñas suelen deshidratarse conmayor facilidad que las adolescentes, debido a que simplemente restringen toda ingesta, inclusoevitando el agua. La mayoría de las adolescentes, en cambio, se encuentran bien hidratadas almomento del diagnóstico, ya que ingieren agua y otras bebidas sin calorías, con el conocimiento deque esto no les traerá una ganancia de peso. Las adolescentes tienden a estar más emaciadas8extremadamente delgadas) y bradicárdicas. Estos pequeños detalles son muy importantes, ya que,de no ser así, algunas niñas claramente afectadas se clasificarían como trastorno alimentario noespecificado, una afección mucho menos peligrosa, con el riesgo de no recibir el tratamientorequerido.El diagnóstico de AN debe basarse en algo más que la presencia de desnutrición y amenorrea;requiere la presencia de otro datos tales la como distorsión de la imagen corporal y una búsquedaobsesiva de la delgadez; lo cual nos lleva a interrogar sobre los patrones alimenticios, atracones,purga, ejercicio, grado de satisfacción con la imagen corporal, influencia excesiva de la forma y pesocorporal en la autoevaluación, temor a volverse obeso (en una persona delgada), rechazo a alcanzaro mantener el peso corporal recomendado por el médico y negación de la gravedad de laenfermedad. Las medidas antropométricas deben incluir una cuidadosa evaluación de la altura,peso e índice de masa corporal ya que un índice de 16 o menor es un hallazgo frecuente en lasadolescentes con AN. http://www.anorexiabulimiapue.com/Anorexiabebes.htm

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