SER MAESTRO. Preparación. Según Pablo RomeroAnteriormente se abordó el tema del Amor, ahora hagamos una reflexión que prop...
estaríamos mostrando nuestra ignorancia sobre el contenido, aportes, reflexiones y laresponsabilidad que posee la pedagogí...
pedagogía y docencia universitaria en la que laboro, que un maestro con solo motivar,excitar a sus estudiantes hacia el co...
generaciones adultas sobre las generaciones que no se encontraban aún preparadaspara la vida social.El saber pedagógicoCon...
enseñanza-aprendizaje y como instrumento capaz de producir, no sólo un aumento delsaber, sino una mayor cualificación de l...
Jamás olvidaré la vez que encontré a uno de mis hijos a las dos de la madrugadaemocionado con una obra literaria. Le pedí ...
Cuando me estaba despidiendo, no me dejaron salir del salón de clase y meexpresaron esto: profe que pena, aún no se vaya, ...
Al respecto, Morin, Ciurana y Motta (2003:112) afirman que justamente la creación deuna civilización planetaria es inviabl...
Próxima SlideShare
Cargando en…5
×

2.2 ser maestro la preparacion

345 visualizaciones

Publicado el

0 comentarios
0 recomendaciones
Estadísticas
Notas
  • Sé el primero en comentar

  • Sé el primero en recomendar esto

Sin descargas
Visualizaciones
Visualizaciones totales
345
En SlideShare
0
De insertados
0
Número de insertados
1
Acciones
Compartido
0
Descargas
4
Comentarios
0
Recomendaciones
0
Insertados 0
No insertados

No hay notas en la diapositiva.

2.2 ser maestro la preparacion

  1. 1. SER MAESTRO. Preparación. Según Pablo RomeroAnteriormente se abordó el tema del Amor, ahora hagamos una reflexión que propongosobre el segundo componente clave que todo maestro, profesional de la educación,necesita poseer, y con más razón, si desea generar procesos de aprendizajesignificativos en sus estudiantes; me estoy refiriendo al concepto de laPREPARACIÓN:Quien afirme: que ser un profesional de la educación es sencillo y por tanto, cualquierprofesional que esté sin trabajo, llámese médico, ingeniero, arquitecto o artista, puedeejercer esta profesión, no solo ofende a los que somos maestros de profesión, sino queademás, muestra su ignorancia sobre las exigencias, competencias, cualidades yvalores del ser maestro.En una ocasión en un encuentro nacional de Educación artística, un ponente, se leocurrió afirmar – en medio de su excitación- que el artista, por el solo hecho de ser unartista, ya es sensible, expresivo, creativo y humano, por tanto, podía –sin necesidadde poseer una preparación pedagógica- ser un excelente pedagogo en la interaccióncon sus estudiantes.En esta obra, podría contarles cientos y cientos de casos de artistas que están en lasaulas de clases sin preparación pedagógica alguna , algunos –de los que no poseenpreparación pedagógica- son la excepción y se convierten en grandes motivadores delas artes, pero otros, y por cierto, un gran porcentaje, producen un efecto contrario enlos estudiantes, hasta el punto de lograr que niños y niñas terminen odiando la música,el baile, la danza, la expresión dramática y hasta plástica. Y ¿Cómo lo logran? Conmaltrato, sin paciencia, sin motivación; en definitiva, sin preparación.Lo que estoy afirmando es que ser un maestro humanizador exige una doblepreparación: 1. Disciplinar y 2. Pedagógica. En el caso que estoy exponiendo de losartistas, si no poseen una preparación pedagógica, que les permita comprender yaplicar teorías sobre la enseñabilidad y la educabilidad de las artes, el manejo deactividades académicas, artísticas, emocionales y sociales, la aplicación de estrategiasdidácticas, la interacción con modelos, enfoques y metodologías de la pedagogía de lasartes, y la preparación en el diseño, gestión y evaluación de un curriculum enEducación artística; habrá mayor posibilidad de equivocarse en los procesos deenseñanza aprendizaje con los niños y niñas con los que se esté interactuando.Recuérdese: no solo se maltrata con intención, también se maltrata por ignorancia.Y hay más, si yo les contara todo lo que escucho en los congresos, encuentros,debates, foros y coloquios de educación, tendría que cambiar el objetivo de esta obraque persigue comprender la esencia del ser de un maestro significativo. Así que pidopermiso, para socializar un pequeño conjunto de afirmaciones arbitrarias y además,planteadas como tesis: las siguientes expresiones las escuché de varios “académicos”en un encuentro nacional de Educación artística en el año 2008: hoy sigue abundandouna pedagogía dogmática del arte, en la escuela hay que superar la pedagogía delatontamiento, ya no más pedagogía de la alienación, no más pedagogía delembrutecimiento. Me imagino -porque soy conferencista, los entiendo- cuando sehicieron estas afirmaciones, era un momento de emoción, de excitación; pero sin duda,estas afirmaciones le hacen mucho daño a la pedagogía.A la pedagogía no le podemos atribuir este tipo de afirmaciones peyorativas,caricaturescas, arbitrarias y sin ningún fundamento epistemológico, pues no solo
  2. 2. estaríamos mostrando nuestra ignorancia sobre el contenido, aportes, reflexiones y laresponsabilidad que posee la pedagogía, sino que además le hacemos daño aldispositivo pedagógico, y entonces el mensaje que estaríamos enviando es quecualquiera puede inventarse los adjetivos que le venga en gana sobre la pedagogía.En alguna ocasión me enojé con un correo en la red que me llegó a mi dirección, dondeme hablaban de los milagros de una estampa de la virgen María. El mensaje me diomás miedo que fe, ya que me decían que iba a obtener numerosos beneficios si loenviaba a siete personas y si no lo hacía, entonces me vendría toda clase demaldiciones y calamidades. Lo triste de estos correos, no tanto es su contenidoignorante, es quienes lo envían y patrocinan, me di a la tarea de averiguar quiénes eranlos remitentes y quiénes lo replicaban y Oh, cuál sorpresa: son profesionales dediferentes disciplinas; entonces mucho más enojado, diseñé otro correo, donde en unacarta, les demostraba que de Dios jamás puede venir una maldición o algo dañino,pues Dios es solo amor.A la pedagogía le pasa lo mismo, a ella, no se le puede atribuir los errores que secometen en la escuela, en la familia y en la sociedad. Casualmente los múltiplesmaltratos que se acometen contra niños y niñas, se producen por falta de conocimientopedagógico. Comprendo que hay mucho que mejorar en nuestros contextoseducativos, así que si no estamos de acuerdo con el funcionamiento de una escueladeterminada, es mejor, plantear el asunto en forma objetiva y con evidencias deresultados diagnósticos o de investigación educativa; por ejemplo una forma cualitativade hacerlo es esta: según el estudio realizado en tres mil centros educativos de laciudad…. Y de la localidad… se pudo determinar qué: en un alto porcentaje de centroseducativos, aún siguen existiendo docentes que alienan, atontan y maltratan a los niñosy niñas, y así; de esta forma, no prostituiríamos el concepto: pedagogía.Justamente, gracias al saber pedagógico, se evita caer en procesos educativosalienantes, enajenadores y de atontamiento de las mentes de niños y niñas.Un docente que maltrata a sus estudiantes no es malo, es ignorante, y un docente queeduca en el buen trato a sus estudiantes no es bueno, es un maestro significativo y dehecho genera procesos de aprendizaje significativo. En esencia, no hay docentesmalos y buenos, lo que hay son docentes que están leyendo y docentes que no estánleyendo. Un docente que no lee, es altamente peligroso.En este compromiso de construir un tejido social de maestros significativos,necesitamos que la preparación se dé en dos vías: por un lado, el dominio de un saberdisciplinar o específico y por otro, la apropiación de un saber pedagógico, que implicala comprensión de una pedagogía y didáctica general que adquiere aplicación en elmanejo de una pedagogía y didáctica específica del área o campo de estudio con elque se interactúa con los estudiantes.Pero ¿Qué significa estar preparado? No es solo poseer un saber necesario para elejercicio de una profesión, sino además, permanecer en permanente estado deactualización que implica un compromiso con la investigación y la innovación cotidiana.El saber específicoSegún la población objeto o área del conocimiento en la que trabaja el docente, esnecesario poseer un dominio básico relacionado con un conjunto de conocimientos quepermiten acceder a una competencia enciclopédica mínima.Esto permite no solo asegurar una autoridad cognitiva, sino que además, losestudiantes son los primeros beneficiados.En alguna ocasión les contaba a mis estudiantes de pedagogía en la especialización de
  3. 3. pedagogía y docencia universitaria en la que laboro, que un maestro con solo motivar,excitar a sus estudiantes hacia el conocimiento y aportándoles una bibliografíaactualizada o de punta, ya podía ir a cobrar su cheque. Naturalmente es una caricaturapara referirme a la importancia que tiene, el interactuar con un maestro que esté al díaen los últimos resultados de investigación, las últimas tendencias o perspectivas delconocimiento y además, está en capacidad de interactuar con una gestión delconocimiento apropiada.Un docente que no esté leyendo, sigo insistiendo, es altamente peligroso ysospechoso, puesto que podría hacerle creer a sus estudiantes que los pajaritos vuelanporque tienen un motorcito atrás. Por estos días andan en Colombia miles de personasalteradas y decepcionadas porque les robaron su dinero por entregarlo a unassupuestas pirámides que luego de recaudar miles de millones de pesos, se van y hastales dejan notas ofensivas donde les dicen que se fueron felices con los dineros de losahorradores ilusos. Algunos estudios de sociología, indican que hay un imaginariocolectivo de ingenuidad, ambición y naturalmente de falta de información y formación.Pero este tipo de situaciones que parecen sacadas de una novela de Gabriel GarcíaMárquez, no solo pasa en países como Colombia, esto sucede en toda América latinaporque sigue faltando programas y proyectos de formación y actualización en nuestrosdocentes que son los primeros invitados y comprometidos en tener una mejorformación de la que se tiene en la actualidad. La superchería, el mito, el mundo mitico-mágico, la confusión entre el mundo real e imaginario, el mal de ojo, el curanderismo, elentorno esotérico y cientos de expresiones populares alienantes, en vez de activarnuestra creatividad, ha aumentado nuestra estupidez.No cualquiera debería estar en el aula de clase, pero así es, en América latina,cualquiera con ganas, a veces disque con vocación o con alguna palanca, está en elaula de clase. Luego vienen las denuncias por maltrato, negligencia, abuso sexual ytodo tipo de atropellos.En alguna ocasión, en una conferencia que compartía con educadores universitarios,me dijo un docente esto: “es que la pedagogía es innata, la única forma de ser unpedagogo es naciendo con ese don, con ese talento”. A mí se me bajó y se me subió lapresión, me senté y pedí agua: al reponerme le dije, vamos a un hospital. El mepreguntó, aja ¿Y para qué?, de inmediato lo tomé del brazo y le dije: para que memuestres una mamá pariendo un pedagogo. En verdad, confieso mi enojo,posiblemente soy muy sensible y me he tomado muy en serio el oficio de ser maestroque defiendo como profesional de la educación, que necesita prepararse si no deseahacer daño.No nos han parido o traído a este mundo sabiendo, nos toca aprender lo que hoycreemos que hacemos bien. Al respecto, recomiendo leer el mito de Prometeo; hay unaversión que recomiendo en la historia de la pedagogía de Abagnano y Visalberghi(2007) o consúltese la fuente directa en el Protágoras de Platón.(http://www.slideshare.net/marcelak/historia-de-la-pedagogia-abbagnano-visalberghi)La responsabilidad esencial del maestro, es la de transformar al sujeto, en mejor serhumano de lo que ya es. En este sentido, Gadotti Moacir (2005) nos recuerda estatesis: la teoría educacional de Durkheim se opone diametralmente a la de Rousseau.Mientras éste afirmaba que el hombre nace bueno y la sociedad lo pervierte, Durkheimdeclaraba que el hombre nace egoísta y sólo la sociedad, a través de la educación,puede hacerlo solidario. Considero que esta afirmación se constituye en un gran elogiopara el maestro. Para Durkheim, la educación se definía como acción ejercida por las
  4. 4. generaciones adultas sobre las generaciones que no se encontraban aún preparadaspara la vida social.El saber pedagógicoConozco experiencias de docentes exitosos en la básica secundaria y al intentarexperimentar en la educación básica primaria, los resultados han sido desastrosos . Noolvido un lamentable caso, que ojalas no le volviera a pasar a ningún colega: en BogotáD.C. un docente de secundaria del área de matemática, era considerado el mejordocente de toda la institución, además, era el más querido por parte de susestudiantes. En alguna ocasión, en una semana cultural del colegio, las porristas lehicieron un gran homenaje, en el que diseñaron una espectacular coreografía donde laniña que lanzaban a la cima de la pirámide, dejaba ver en lo alto, un cartel que decía:Eres lo mejor, te queremos, nunca nos dejes.Las directivas le pidieron que ya que era tan excelente maestro, por favor lescolaborara como docente de toda la primaria, pues allí, en este contexto, las cosas noandaban muy bien. Para la educación básica secundaria contratarían a un nuevodocente.Posiblemente confiado de sus cualidades o de su competencia o “preparación”, accedióhacer el cambio. Al año entrante, este docente empezó a tener problemas con los niñosy las niñas de grado 1º, 2º, 3º y 4º; que se quejaban de la intensidad y la fiebre porenseñar de este docente. Niños y niñas le pedían que explicara con más calma, que nocorriera, que no gritara, ah y que por favor jugara con ellos de vez en cuando.Además, el problema se extendió a las pésimas relaciones con los papás de estosniños y niñas que le pedían mayor paciencia con sus hijos, que no explicara corriendo,que no les diera tanto contenido, que sus hijos no le entendían el bombardeo deinformación que él les lanzaba en cada clase. Algunas veces, se defendía ante lasacusaciones de los padres así: “yo sé lo que hago, además ustedes saben muy bienque soy el mejor docente de este colegio” lo que él no sabía, era que hace rato yahabía dejado de serlo.Este docente, pasó de ser considerado el mejor docente que el colegio había tenido, aser el peor “educador” de todo el colegio ¿Qué pasó? Aquí, sin duda, no hay unproblema de manejo específico del área de matemática, el problema está relacionadocon el saber pedagógico específico según la población objeto que ahora tenía. Ya noeran estudiantes de secundaria, adolescentes, ahora se enfrentaba a niños y niñas de6 a 10 años de edad con ritmos y estilos de aprendizaje muy diferentes a la poblaciónque él estaba acostumbrado.Esta historia, la conté para hacer una invitación que está relacionada con el respeto, lavaloración y el dominio que necesitamos tener en el campo de la pedagogía general,específica y especial, si queremos en verdad, comprender e interactuar con el ritmo yestilo de aprendizaje de cada uno de nuestros estudiantes.Si los docentes tomaran con mayor dedicación el estudio de la pedagogía y lasdidácticas específicas y especiales de su área, sin duda, obtendrían mejores resultadosen los procesos de enseñanza aprendizaje.Por ejemplo, solo en el estudio de las taxonomías y divisiones de la didáctica, existennumerosas propuestas. Por ejemplo, se le ha denominado como Didáctica General enla medida en que es considerada como eje vertebrador del estudio del proceso de
  5. 5. enseñanza-aprendizaje y como instrumento capaz de producir, no sólo un aumento delsaber, sino una mayor cualificación de la actividad educativa: Sevillano García (2004)citado por Castillo Santiago y Cabrerizo Jesús (2006).Dado que el desarrollo del proceso de enseñanza-aprendizaje puede presentardistintas modalidades para lograr obtener un conocimiento científico de la realidad, seplantea desde un doble enfoque: 1. en el marco general de la didáctica y 2. En unmarco específico que reclama la propia estructura específica del conocimiento y de lapoblación objeto que se intenta educar.Algunos sistemas educativos en América latina permiten que profesionales de otroscampos como la ingeniería, la arquitectura y la medicina, puedan ser docentes en lasescuelas, ofendiendo y restándole importancia así, al que desde un principio optó porser licenciado, por ser un profesional de la educación. Sin intentar resignarme a estasituación, por lo menos, a estos profesionales de otros campos, se les debería exigircomo requisito mínimo, una formación sólida en pedagogía, antes de aceptar suingreso al aula de clase, y más si va a trabajar con menores de edad.El panorama no es tan lamentable, pues ya en América latina, existen numerosasentidades universitarias que le exigen a todos sus docentes como requisito mínimo -además de su título profesional en la disciplina que va a educar- una certificación deespecialista o magister en pedagogía y docencia universitaria.Hace más de nueve años soy catedrático con el módulo de pedagogía en unaespecialización en pedagogía y docencia universitaria y siempre el primer día, ademásde una valoración diagnóstica, les pregunto esto: ¿Por qué decidió estudiar pedagogía?La gran mayoría son honestos y me responden que: la universidad donde laboran lesestá pidiendo este requisito para poder seguir siendo docentes de la misma. Otrosdicen que para capacitarse como mejores docentes.La cuestión es que la pedagogía no solo es para ser docentes, es en esencia, para sermejores seres humanos (esto, naturalmente no lo saben los que afirman que hay unapedagogía del atontamiento), para ser mejor en cualquier oficio profesional, parainteractuar mejor, para acceder a la madurez mental.En la especialización en pedagogía y docencia universitaria, he tenido comoestudiantes a cirujanos, arquitectos, ingenieros, médicos, odontólogos, diseñadores,artistas, administradores de empresa, abogados y otras profesiones, que al terminar elmódulo de pedagogía dejan por escrito un agradecimiento que se podría sintetizar así:jamás pensé que podría aprender a ser mejor persona estudiando pedagogía, ahorapuedo educar a mis estudiantes en el buen trato, sin agredirlos. Otros enfatizan suagradecimiento en lo didáctico así: con las estrategias, metodologías, herramientas yrecursos que ahora tengo, seguramente van a aprender con más gusto en mis clases.Un médico general, no consiguió trabajo como docente, ahora tiene un consultorio y esun excelente médico en su interacción social con sus pacientes, hasta el punto quepara apartar una cita con él, hay que hacerlo con cinco meses de anticipación. Elatribuye su éxito como médico a la pedagogía.La actitud como requisito fundamental en la preparación de un maestroLa actitud está relacionada con la disposición, el ánimo y la motivación que poseemoshacia algo o hacia alguien. Cuando hay actitud, llegan las ganas de prepararse,actualizarse, mejorar, crecer y evolucionar con ganas, sin la necesidad del beneficiomaterial de un premio.
  6. 6. Jamás olvidaré la vez que encontré a uno de mis hijos a las dos de la madrugadaemocionado con una obra literaria. Le pedí que se fuese a dormir, a lo que me dijo: venpapi, siéntate a mi lado y gózate esta metáfora, esta obra está muy buena, el profe, yanos había contado algunos apartes y nos habló de cuánto nos íbamos a gozar estanovela. Cuando se vive una experiencia como esta, provoca correr al otro día a darleun abrazo al maestro por haber logrado despertar actitud hacia la literatura en unmenor de edad.Pero encontrarse a un niño o niña hasta las dos de la madrugada estudiando por elmiedo a sacar una nota negativa, es decir, por el terror de la nota, es una de lastristezas de la escuela. Aquí no hay educación en la actitud, sino fiebre por lograr laaptitud en un menor de edad. Necesitamos construir una escuela que se centre en laactitud, que genera en los seres humanos, amor propio, amor al otro, al mundo y alconocimiento. Para trabajar en la actitud, necesitamos una escuela de maestros quetoman la pedagogía muy en serio.La actitud en un docente, mejora con la preparación. En una ocasión, recibí unallamada a las once de la noche y cuando pregunté: ¿Quién es? Un docente muy, peromuy emocionado, me dijo: perdone que lo llame tan tarde, yo se que usted de prontono se acuerda de mi, así que le haré memoria, soy aquel contador que se inscribió a uncurso de pedagogía y docencia universitaria con usted hace dos años; siempreconsideré que esa joda de la pedagogía no sirve para nada, que eso era puro cuento,pura teoría vacía, pero hoy, me salió el tiro por la culata; imagínese que me estabayendo muy mal en las clases de contabilidad que dicto, así que todo desanimado me diun día de estos a repasar los escritos que usted nos dio y una serie de libros depedagogía en los que me encontré la teoría de la metacognición, se acuerda que ustednos dijo, que esa teoría posee por lo menos tres variables que son: persona, tarea yestrategia. Pues me dije, ah, en fin, ¿Qué puedo perder aplicando esta teoría? si elcaos ya lo tengo encima con estos estudiantes.Así que llegué y empecé aplicando la variable persona: que está relacionado con losconocimientos o creencias que una persona tiene sobre sus propios conocimientos,sobre sus capacidades y limitaciones como aprendiz de un tema determinado ¿Quéhice? Como tenían la costumbre de salirse del salón cerca de la mitad de losestudiantes, les dije –mientras me coloqué abriendo los brazos a la entrada del salón-antes de que alguien salga, escúchenme dos minutos y después puede irse el quedesee: la clase de hoy es muy importante, porque ustedes como futuros contadores, deno saber lo que hoy van a aprender, mínimo van a terminar en la cárcel o les va tocarpagar una multa y como consecuencias serán expulsados y hasta pueden quemarsecomo profesionales contables.Un estudiante asombrado preguntó ¿profe y qué vamos a aprender hoy? Les dije: hoyaprenderemos a resolver con eficiencia los procesos y formatos del pago de impuesto yobligaciones ante el estado. Les entregué formatos originales y desarrollé la claseaplicando las tres variables de la metacognición: 1. Persona, 2. Tarea y 3. Estrategia.Con la variable tarea, generé una dinámica que me permitió respetar y valorar elconocimiento que poseían sobre el asunto. Permanentemente estuve recordándoles ydándoles pista sobre cómo sería la tarea o compromiso que les quedaba al final de laclase. Con la variable estrategia, ateniéndome a los aportes de Flavell (1987), y a losdiversos planteamientos sobre la importancia del manejo de estrategias, les di unmétodo sencillo y práctico que les permitiría aprender a administrar estos procesos deobligaciones con el estado.
  7. 7. Cuando me estaba despidiendo, no me dejaron salir del salón de clase y meexpresaron esto: profe que pena, aún no se vaya, queríamos pedirle que si es posiblenos repitiera la clase para grabarla. Estoy emocionado, jamás me había pasado esto,¡profe! –Me dijo- la pedagogía existe, es real se puede oler, se experimenta, se puedetocar, qué viva la pedagogía.Este docente universitario, antes de despedirse de mí, me dio un sentidoagradecimiento, a lo que le dije: no es necesario que me lo agradezcas, más bien, terecomiendo que nunca dejes de darle las gracias a la pedagogía.Para profundizar un poco más en las tres variables de la metacognición que dieronorigen a esta experiencia, sugiero revisar la obra: Estrategias docentes para unaprendizaje significativo de Díaz Frida, Arceo Barriga y Hernández Gerardo (2002) y lapropuesta pedagógica publicada en: Pensamiento hábil y creativo: Romero Pablo,Rodríguez Gabriel y Ramírez Jorge (2003).Mentalidad planetariaTradicionalmente se le ha pedido a los docentes que inculquen en sus estudiantes elpatriotismo, el respeto a los símbolos patrios; me pregunto ¿Qué clase de patriotismo?¿Un patriotismo que nos da motivos y nos llena de supuestos argumentos para agredira nuestros vecinos? ¿Patriotismo para que nos juzguen por pensar diferentes en unanación? ¿Patriotismo para que nos encarcelen por denunciar internacionalmente losatropellos y las violaciones de los derechos humanos? ¿Patriotismo para llevar diez milsoldados a la frontera por cualquier diferencia que se presente con los vecinos? ¿Noserá que la supuesta educación en el patriotismo nos ha vuelto más egoísta yprevenido con el otro? ¿No será que la supuesta educación en el patriotismo nos havuelto más inmaduros mentales? ¿Qué sentido, valoración y significado hemosaprendido de nuestros símbolos patrios? ¿No será que nos hemos centrado más en elrecipiente que en el contenido, comprensión y vivencia de los símbolos de una nación?Sin duda, seguimos equivocándonos en la forma en que intentamos educar a nuestrainfancia. Aún permanecemos en el tejido de una sociedad egoísta, envidiosa, ingenua,resentida, ambiciosa, facilista, homofóbica, racista e inmadura en su estructura mentalde comprensión de la convivencia.Así que, ya es hora de interactuar en las aulas de clase con maestros con mentalidadplanetaria, con un pie en lo local y el otro en lo global; es decir, un maestro queconduce a sus estudiantes a verdaderos procesos de comprensión del amor que hayque tener por su única habitación: el planeta tierra. Necesitamos con urgencia en lasescuelas del mundo, un maestro que genere procesos de aprendizaje significativos ensus estudiantes sobre la importancia y papel que cumple su región específica en la quese nace o se habita en íntima relación e interdependencia con el planeta tierra.Todo mal que le hagamos al medio ambiente, a cualquiera de sus habitantes, es unúnico mal para el planeta tierra. Nacemos en un pueblo específico, pero por madurezmental, si es que la adquirimos, comprendemos que somos habitantes de un solo lugarque le hemos llamado planeta tierra.Comprender e interactuar en la cotidianidad con mentalidad planetaria no es sencillo,porque implica un radical re-aprendizaje de parte del maestro que tradicionalmente fueformado en el tiempo y el espacio con otra concepción que se centra más en lo localque en la concepción Tierra-Patria.
  8. 8. Al respecto, Morin, Ciurana y Motta (2003:112) afirman que justamente la creación deuna civilización planetaria es inviable sin la noción encarnada planetariamente de unaTierra-Patria que significa la matriz fundamental para la conciencia y el sentido depertenencia que ligue a la humanidad con la Tierra considerada como primera y últimapatria. La patria es el término masculino/femenino que unifica en él lo maternal ypaternal.Hoy no dudamos que el conjunto de maestros en el planeta Tierra, marcan una fuerteinfluencia en la infancia, los adolescentes y jóvenes; de ahí, la importancia de crear yconsolidar un imaginario colectivo de maestros con mentalidad planetaria, conresponsabilidad social, libres de xenofobias, homofobias, racismo, egoísmo, fanatismoy todas aquellas limitaciones humanas que alimentan odio, violencia, discriminación yguerra.

×