Fe y celebración, dos realidadesllamadas a entenderse                                                                     ...
- La comunidad eclesial que hace la liturgia, se verifica en cuanto tal en la misión y en elservicio a los hombres.2.- La ...
catequesis, como ya lo fueron al comienzo de la Iglesia, deben de ser de nuevo hoy el caminoque introduzca a la vida litúr...
- La catequesis tiene que tener en cuenta que la misma liturgia está impregnada de una fuerzapedagógica propia. Quien cele...
plantean la respuesta es, más o menos esta: ¿A quién tengo que ser fiel, al grupo que estácelebrando o al carácter propio ...
Próxima SlideShare
Cargando en…5
×

FE-CELEBRACION

2.079 visualizaciones

Publicado el

Publicado en: Meditación
0 comentarios
0 recomendaciones
Estadísticas
Notas
  • Sé el primero en comentar

  • Sé el primero en recomendar esto

Sin descargas
Visualizaciones
Visualizaciones totales
2.079
En SlideShare
0
De insertados
0
Número de insertados
1.357
Acciones
Compartido
0
Descargas
7
Comentarios
0
Recomendaciones
0
Insertados 0
No insertados

No hay notas en la diapositiva.

FE-CELEBRACION

  1. 1. Fe y celebración, dos realidadesllamadas a entenderse (Juan Jauregui) Antes de entrar en tema, voy a intentar señalar el marco o las coordenadas en las que seencuentra situada de modo natural esta realidad que llamamos liturgia. Porque si sacamos laliturgia de su contexto original, nunca la entenderemos y su sentido se nos escapará.1.- La liturgia en la vida de la comunidad cristiana La importancia de tener un concepto exacto de las cosas ayuda a corregir comportamientoslitúrgicos, pastoralmente equivocados, errores cuya causa suele ser una formación litúrgicainsuficiente o incompleta.Pensemos, por ejemplo, en la concepción clericalista de la liturgia, propia de la teologíaantiprotestante del s. XVI; esta concepción trajo como consecuencia directa la reducción delpapel de los seglares en la celebración litúrgica al de simples espectadores mudos y extraños.Pues bien, mucho más importante que un concepto exacto de la liturgia es saber dónde sesitúa: el marco en el que se coloca la liturgia es la VIDA DE LA COMUNIDAD CRISTIANA. Laliturgia procede de la comunidad y se origina en la comunidad; es su expresión yautomanifestación…Por eso puede decirse: - La liturgia es como el escaparate de una comunidad: en ella aparece todo lo que hay dentro.- En realidad, la liturgia no existe: existen comunidades celebrantes.- Cada comunidad tiene la liturgia que se merece.- Dime cómo celebráis y os diré qué tipo de comunidad sois.- Si no hay vida de comunidad, difícilmente se podrá celebrar algo vivo.- Cada comunidad hace su liturgia, pero ésta construye a su vez a la comunidad. Situada en este contexto nos resultará mucho más fácil entender la relación entre liturgia ycatequesis.Una comunidad cristiana viva se caracteriza y define por cuatro actividades principales:a) La evangelización o anuncio del único Dios verdadero y de su enviado Jesús a los nocreyentes.b) La catequesis, cuyo cometido es ir profundizando en esa fe hasta hacerla viva explícita yactiva.c) La liturgia, que ayuda a expresar y celebrar la fe y es manifestación pública de la naturalezade la Iglesia.d) La caridad y el compromiso que transforman la realidad según el plan de Dios.Esto responde al espíritu de la Constitución de Liturgia (SC) del Vaticano II, (ver nº 9 y 10). Ypara la caridad y el compromiso: “La liturgia… al mismo tiempo, la fuente de donde mana todasu fuerza. Por eso, al edificar día a día a los que están dentro para ser templo en el Señor ymorada de Dios en el Espíritu… la liturgia robustece y enciende y arrastra a los fieles a laapremiante caridad de Cristo” (SC-10).Resumiendo lo visto hasta ahora, sobre el lugar que ocupa la liturgia en la vida de lacomunidad cristiana, podemos decir:- La liturgia no agota, ciertamente, toda la actividad de la Iglesia.- La liturgia es esencial para que una comunidad se mantenga viva.- La liturgia requiere y exige una acción evangelizadora y catequética previas, que, no sepueden reducir exclusivamente a ser preparación de la liturgia. 1
  2. 2. - La comunidad eclesial que hace la liturgia, se verifica en cuanto tal en la misión y en elservicio a los hombres.2.- La celebración en el proceso de la catequesis Ya sabemos que la catequesis tiene como fin la educación de la fe hasta su maduración másplena. Y que la liturgia es una forma de expresión de la fe. Esto supuesto, es lógico deducir quela liturgia o la celebración litúrgica no podrá estar nunca al principio del proceso catequético,puesto que presupone la fe, de la que es expresión y celebración.La fe es previa a la celebración. Pero la celebración interviene decisivamente en la maduracióne integración de la fe misma.La fe no sobrevive sin ser expresada y celebrada.Por ello hay que decir que la celebración litúrgica ocupa un lugar importante en el proceso dela catequesis. Y se puede afirmar que la celebración forma parte de la catequesis, si bien no seconfunde con ella.Sois muchos los catequistas que tenéis que responsabilizaros, a lo largo del año, de lascelebraciones del grupo al que impartís catequesis. De esta forma el catequista tiene quehacer la función de animador litúrgico. Este hecho es normal. No hay vida plenamente cristianasin participación en los actos litúrgicos. La catequesis precede a la celebración y lleva a ella.De ahí que surja la pregunta que muchos se plantean: ¿Qué relación hay entre catequesis yliturgia?La interrogación nace porque muchas veces los catequistas tienen la impresión de que se tratade dos mundos diferentes: algo así como si lo que se anuncia en la catequesis es distinto de loque se celebra en la liturgia. ¿Por qué dos mundos? - La catequesis parece más viva, más informal, más creativa. La liturgia tiene una estructura yun lenguaje más hecho. Da la sensación que siempre se dice lo mismo y, de esta impresión lellega a la conclusión de aburrimiento y de falta de creatividad.- La catequesis es más personal y da la oportunidad de un diálogo abierto entre todos. Laliturgia se reduce más a escuchar lecturas, oraciones y palabras de uno que preside. Tanto laslecturas, oraciones y, con frecuencia, las homilías aparecen como algo lejano.- La catequesis tiene unos protagonistas: el catequista y los miembros del grupo entre los quese establece una corriente de conocimiento, de simpatía y de familiaridad. La liturgia tieneotros actores que, de ordinario, sintonizan menos con los grupos: el presidente de lacelebración y los demás participantes.- La catequesis habla y trata problemas más cercanos a la vida de los participantes. La liturgiatrata otras cosas que están lejos de los problemas que vive el niño, el joven o el adulto denuestros días. Todas estas razones, y otras más que cada catequista puede añadir, hacen que se viva lacatequesis y la celebración como dos mundos diferentes. Muchos vienen con gusto a lacatequesis, pero no quieren saber nada de las celebraciones y, menos aún, de la celebraciónde la Eucaristía.3.- ¿Qué relación hay entre catequesis y liturgia? Catequesis y liturgia son dos realidades distintas, cada una de las cuales hace presente a sumanera el misterio de salvación. Precisamente por eso, no puede pensarse la una sin la otra.Existe entre ellas una estrechísima relación que es necesario delimitar con claridad:La catequesis prepara a la plena participación en la liturgia, “para que los hombres puedanllegar a la liturgia, es necesario que antes sean llamados a la fe y a la conversión” (SC 9). Las 2
  3. 3. catequesis, como ya lo fueron al comienzo de la Iglesia, deben de ser de nuevo hoy el caminoque introduzca a la vida litúrgica. Un camino que hay que realizar en tres direcciones: - Catequesis ritual: o iniciación al comportamiento simbólico-ritual propio de la liturgia.- Catequesis sacramental: o iniciación a la sacramentalidad propia de la liturgia cristiana.- Catequesis mistagógica: o iniciación a la experiencia del misterio cristiano celebrado en laliturgia, que transforma la existencia y se ha de traducir en comportamientos y actitudes devida. La celebración litúrgica, además, es ella misma una catequesis en acto, sobre todo si se miranlas moniciones, lecturas, homilía, el lenguaje de los signos y de los símbolos, el año litúrgico, laexperiencia misma celebrativa… En consecuencia, entre catequesis y liturgia se dan las relaciones de sinergia (colaboración),en cuanto que, actuando ambas conjuntamente, potencian sus efectos sobre la maduración dela fe del creyente.En teoría, la catequesis y la liturgia son dos cosas diferentes, pero complementarias. Es decir,la liturgia presupone la catequesis y ésta debería hacer que la liturgia fuera comprensiva paralos que participan en ella; pero las cosas a veces no caminan de esta manera. Por ello, esbueno que los catequistas tengan una idea clara de lo que es la catequesis y de lo que es laliturgia. A veces se toma parte en determinadas celebraciones que son, en realidad verdaderascatequesis. Este error es bastante común y perjudica particularmente al carácter festivo ylúdico propio de la liturgia.Algunas pistas de diferenciación: - La catequesis es, sobre todo, iniciación, instrucción. La liturgia es sobre todo, celebración,acción, fiesta.- En la catequesis se explica, se ilumina y se ilustra la fe. En la liturgia se expresa y celebra esafe.- En la catequesis se presenta y se penetra el misterio de Cristo. En la liturgia se hace memorialy actualización del mismo.- La catequesis es principalmente, evangelización. La liturgia es, principalmente,sacramentalización.- En la catequesis se anuncia la Palabra de Dios. En la liturgia se realiza de modo privilegiadoesa misma Palabra.La lista podría continuar…Pero no conviene olvidar que a pesar de estas diferencias reales, la liturgia tiene siempre unadimensión catequética, que es preciso no olvidar, y la catequesis tiene siempre una dimensiónlitúrgica, que es preciso no omitir.4.- Tareas de la catequesisLo que aquí es importante, es señalar a los catequistas: cuáles son sus principales tareas eneste campo de la relación catequesis-liturgia:- La catequesis tiene que tomar en serio aclarar el significado de los ritos, enseñar a orar en lasdiversas formas, iniciar en el significado de los símbolos utilizados en la liturgia…- No se puede pretender que toda la liturgia sea comprendida; pero hay que evitar que una yotra vez los participantes en la liturgia realicen cosas que apenas entienden.- Los planes de formación catequética tienen que tener en cuenta la formación litúrgica y eltipo de celebraciones que se hacen en las que participan los miembros de la comunidad decatequesis.- Los responsables de la catequesis en esta materia deben conocer lo que los documentospermiten y señalan –generalmente mucho más de lo que nos pensamos-. 3
  4. 4. - La catequesis tiene que tener en cuenta que la misma liturgia está impregnada de una fuerzapedagógica propia. Quien celebra se capacita para celebrar mejor, si la celebración tiene unmínimo de condiciones para ser comprendida.La liturgia y la catequesis son dos actividades esenciales de la comunidad cristiana que nopueden vivir separadas. Es preciso que los catequistas descubran el cordón umbilical que une aambas. De lo contrario, los más perjudicados, serán los creyentes, puesto que a la maduraciónde la fe de ellos, contribuyen tanto la catequesis como la liturgia.Estas dos esferas de acción, debieran de actuar de un modo más coordinado y convergente. Ladificultad viene:- sea del desconocimiento mutuo entre los agentes pastorales de estos dos sectores;- sea de la falta de formación catequética de los candidatos al sacerdocio- sea de la falta de formación litúrgica de los catequistas…Se reconocen dificultades: las mejores catequesis dadas a veces son anuladas por la pobrezade las celebraciones parroquiales.Se nota una falta de catequesis sistemática de la Misa, de la Plegaria Eucarística, de lossacramentos y de los signos litúrgicos…Pero lejos de ignorarse, estos dos sectores indispensables de la actividad pastoral, debenbuscar los lugares, los momentos y los medios mejores para enriquecerse y sostenersemutuamente. La formación litúrgica de los catequistas, así como la formación catequética delos sacerdotes son indispensables.La catequesis debe desembocar en liturgias vivas donde la fe se alimente de la Palabra de Diosbien proclamada y bien comentada, de la oración de la Iglesia, de cantos, en un conjunto deritos y gestos hechos con verdad y belleza…5.- Para la reflexión en grupo: a) Comentar el cuadro - La liturgia es como el escaparate de una comunidad: en ella aparece todo lo que hay dentro.- En realidad, la liturgia no existe: existen comunidades celebrantes.- Cada comunidad tiene la liturgia que se merece.- Dime cómo celebráis y os diré qué tipo de comunidad sois.- Si no hay vida de comunidad, difícilmente se podrá celebrar algo vivo.- Cada comunidad hace su liturgia, pero ésta construye a su vez a la comunidad. b) Dialogar sobre los problemas y dificultades que ha experimentado cada uno, al relacionarliturgia y catequesis.c) Complementar el concepto de liturgia con la lectura de los 7 primeros números de laConstitución de Liturgia del Concilio Vaticano II.d) Comentar: “Una dificultad hoy en la celebración es que los participantes no están preparados, no estáncatequizados. Para abordar el problema algunos han decidido hacer de la celebración unacatequesis, es decir, un lugar donde se explica todo lo que se hace. El riesgo está en que al finaluno no sabe si está en una catequesis o en una celebración. Es cierto que el problema pastorales de difícil solución y hay razones para todos los gustos. La pregunta desde la que muchos se 4
  5. 5. plantean la respuesta es, más o menos esta: ¿A quién tengo que ser fiel, al grupo que estácelebrando o al carácter propio de la celebración? Pero también es posible otra: ¿Por quéordinariamente tiene que estar celebrando quien no está preparado para celebrar siendo asíque el concilio dice que la catequesis precede a la celebración de la liturgia? ¿Cuál es la fuentede nuestras dudas y miedos?e) Comentar:La alfabetización litúrgica:Hay que reconocer que en las últimas décadas se han realizado enormes avances en el ámbitode la Liturgia. Pero, a renglón seguido, habrá que añadir que aún queda mucho por hacer.Entre las tareas pendientes quisiera señalar una previa y fundamental: la alfabetizaciónlitúrgica. Es decir, la necesidad de una catequesis básica de lo elemental litúrgico. Puede existirun falso espejismo en muchos pastores: dar por supuestos unos niveles de iniciación cristiana yun conocimiento de los gestos y símbolos litúrgicos en el pueblo cristiano que éste, enrealidad, jamás ha tenido la oportunidad de recibir.La incultura galopante en las jóvenes generaciones acerca del tema religioso es unaconstatación que preocupa en nuestro entorno europeo, y no sólo a la Iglesia Católica. En estesentido, se comprueba un impresionante “agujero de ozono”, en las familias cristianas y suincapacidad manifiesta, en muchos casos, de transmitir herencia cristiana y hasta sus gestosmás elementales. Alguien decía, con humor agridulce, que los chavales de hoy aprenden ahacer la señal de la cruz no en el regazo materno sino en la pequeña pantalla, viendo a losfutbolistas cómo se santiguan al salir al terreno de juego o al lanzar un penalti.Este problema de ignorancia básica lo palpamos singularmente en el ámbito litúrgico, y afectalo mismo a las generaciones jóvenes como a las adultas. La experiencia pastoral nos dicta querealidades básicas en el ámbito litúrgico (como la configuración general de la misa, de laliturgia de la palabra y la significación de cada uno de los elementos integrantes, la estructurade la plegaria eucarística, el sentido del padre nuestro y hasta la señal trinitaria al comienzo yfin de la celebración) son terrenos vírgenes; son datos que con demasiada frecuencia quedanfuera de la comprensión de los fieles sencillos, e incluso... de muchos catequistas. Todo elloestá clamando por una urgente alfabetización litúrgica.Nos queda el recuerdo interpelador de otros tiempos. Hoy nos debe dar que pensar cómopastores (obispos) de la talla de un Ambrosio, de un Agustín o de un Juan Crisóstomodescienden una y otra vez en su predicación ordinaria a esto que llamamos elemental litúrgico,a explicar el sentido de la respuesta “Amén”, o de la aclamación “aleluya”; o el significado deorar de pie en Pascua, o de cantar juntos en la liturgia... La verdad es que si no se posibilita enel pueblo cristiano una iniciación a la liturgia, difícilmente podrá verificarse (como es dedesear) una educación de la fe por la liturgia. 5

×