LUNES 5 DE NOVIEMBRE                                                           Semana 31 del tiempo ordinario             ...
Dios por cada hombre: Dios nos ama, a pesar de que no queramos o no estemos encondiciones de responderle a la altura de su...
Jesús profundiza en esta realidad con la ayuda de una parábola.Se trata de un gran banquete. El texto dice “gran cena” y “...
Semana 31 del tiempo ordinario                             El discipulado tiene un costo                                  ...
Para el nuevo discípulo Jesús enseña el camino inverso: amarlos a ellos con el amor deJesús, que es un amor total, purific...
Según la manera de pensar de los animadores de la experiencia religiosa de Israel de esaépoca, el comportamiento de Jesús ...
El Templo Vivo de Dios: su realidad, sus signos y su misión                                    Juan 2,13-22               ...
comunidad parroquial y diocesana es una gran familia, donde cada uno tiene su puesto, sumisión y su responsabilidad.Este e...
Dios se revela en todo su esplendor en la persona de Jesús. Si es verdad que sus opositoreslo rechazan pidiéndole pruebas ...
Aún así la frase suena extraña, pero la comprendemos mejor si miramos el pasaje siguienteen el cual se cuenta que el rico ...
relativo, y –con relación a los demás- lo pone al servicio de la generación de comunión y node brechas, es la actitud corr...
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Lectio divina semana xxxi to b

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  1. 1. LUNES 5 DE NOVIEMBRE Semana 31 del tiempo ordinario Las lecciones de la mesa (I) Lucas 14,12-14 “No invites a tus amigos, sino a pobres y lisiados”Como lo hemos venido notando en nuestra lectura del evangelio de Lucas, Jesús sabíahacer de toda circunstancia una ocasión para transmitir una enseñanza. Estando Jesús enuna cena en casa de uno de los líderes de los fariseos, consigue sacar de este mundo de losbanquetes, cuatro lecciones importantes para la vida de sus discípulos.La primera lección la encontramos en Lc 14,1-6, allí a través de la curación de uno de loscomensales, un enfermo de hidropesía que Jesús tiene justo al frente suyo, Jesús enseña quela salvación es inaplazable, no importa que sea un sábado.La segunda lección, que se encuentra en el pasaje siguiente, en 14,7-11, a propósito delcumplimiento de las reglas de etiqueta sobre los puestos separados para las personas de altadignidad, Jesús se dirige a los invitados para enseñarles que hay que evitar laautopromoción y más bien actuar desde la humildad, es decir, que sean los otros los que tepromuevan. La enseñanza tiene que ver, naturalmente, con la relación con Dios: elverdadero lugar del hombre es el que ocupa ante Dios y no el que se puede ganaresforzándose en su propia promoción.Hoy nos detenemos en la tercera lección (14,12-14) que también parte de un detalle que nose puede olvidar en las comidas importantes: hacer la lista de los invitados. Jesús ahora sedirige al anfitrión de la comida, que como se ha dicho, es un fariseo.Jesús hace un paralelo entre dos maneras de seleccionar a los invitados, para señalar allícuál debe ser el comportamiento distintivo de un seguidor suyo. Observemos con atenciónel texto:- La primera columna indica lo que “no” se debe hacer (“cuando des una comida o unacena, no tomes la iniciativa de invitar a...”, v.12), la segunda indica el comportamientodeseable (“cuando des un banquete, toma la iniciativa de invitar a...”, vv.13).- En la primera situación la lista comprende: los amigos, los hermanos, los parientes y losvecinos ricos. Son aquellos que, muy probablemente, también te ofrecerán un banquete.En la segunda lista, la que propone Jesús, los invitados son todas personas que no tienencomo corresponder con otra invitación: pobres y lisiados, cojos y ciegos.- En este paralelo se destaca el hecho de la recompensa o contraprestación del favor. En elprimer caso, la recompensa es inmediata (en la tierra), y en el segundo, ésta aguarda eltiempo de la resurrección (v.14).Al enfatizar el comportamiento novedoso, el de no traer a la mesa únicamente a quienesestán en condiciones de devolver la invitación, Jesús refleja una nueva manera de entenderlas relaciones humanas. Según ésta, las relaciones humanas, habitualmente fundamentadasen la reciprocidad, se basan más bien en un amor unilateral, así como es el amor de
  2. 2. Dios por cada hombre: Dios nos ama, a pesar de que no queramos o no estemos encondiciones de responderle a la altura de su amor.Así se entiende por qué invitar a un pobre. Pero Jesús colocó en la lista también unapequeña lista de enfermos: “lisiados, cojos y ciegos”. Cuando uno lee 2ª Samuel 5,8, unonota que los ciegos y los enfermos no eran huéspedes agradables para David.En Qumrán (ver la “Regla de la Comunidad”), los esenios excluían también a los enfermos,los cojos y los ciegos. ¿Cómo sería la reacción del anfitrión cuando Jesús le dijo a quiénesera que debían invitar a su mesa?Hay que vencer el exclusivismo derribando los muros y los círculos cerrados en lasrelaciones humanas. El corazón debe ensancharse para darle espacio a todos,especialmente a los desfavorecidos, los abandonados, los que sufren, y acogerlos con amor,haciéndolos parte de nuestra propia vida. Para ello hay que vencer la repugnancia y losprejuicios, como lo hizo Jesús.Para cultivar la semilla de la Palabra en la vida cotidiana:1. ¿Cuándo fue la última vez que organicé una fiesta o invité a alguien a comer? ¿Con quécriterio seleccioné mis invitados?2. ¿Por qué la Iglesia (y yo junto con ella) opta preferencial y proféticamente por lospobres?3. Los fariseos basaban su espiritualidad en la lógica de la recompensa. ¿Esto es correcto?¿Qué es lo que hay que buscar en la relación con Dios y con los demás?4. ¿Qué relación tiene la enseñanza de Jesús en este día con la lección de la Cruz?..................Salto de página..................MARTES 6 DE NOVIEMBRE Semana 31 del tiempo ordinario Las lecciones de la mesa (II) Lucas 14,15-24 “Sal por los caminos y senderos e insísteles hasta que entren y se me llene la casa”Así como “en la mesa se conoce al caballero”, igualmente en la mesa se conoce a unverdadero discípulo de Jesús. Esto es lo que venimos notando en los últimos pasajes delevangelio de Lucas que hemos leído.Hoy aprendemos una cuarta lección de Jesús relacionada con el mundo de los banquetes(14,15-24). El asunto no está solamente en hacer la lista sino también en que los invitadosrespondan.El texto comienza así: uno de los comensales que escuchó la lección que vimos ayer, colocasu mirada en el banquete definitivo del cielo y exclama: “¡Dichoso el que pueda comer enel Reino de Dios!” (v.15). Y él tiene razón, es una dicha, pero esta dicha es una ocasiónque muchos dejan perder.
  3. 3. Jesús profundiza en esta realidad con la ayuda de una parábola.Se trata de un gran banquete. El texto dice “gran cena” y “muchos invitados” (v.16).Además, la preparación se toma un considerable período de tiempo.El drama está en que el anfitrión debe hacer tres intentos para conseguir llenar su casa, paraque todos aprovechen la cena que ya está lista:- Por el primer intento, nos enteramos que los invitados le dan preferencia a sus propiasocupaciones: cuestiones de negocios (campo y bueyes) o de la vida privada (unmatrimonio). Se trata de personas pudientes que tienen satisfechas sus propias necesidades.- En el segundo intento, son llamados los “pobres y lisiados, ciegos y cojos” (ver elevangelio de ayer). Pero todavía queda espacio.- Entonces son mandados a llamar personas que están en “los caminos y cercas”.Los tres momentos del llamado de los comensales nos describen tres círculos concéntricosque van del centro hasta la periferia. En cada llamado -entendemos que se trata delllamado a aceptar el camino del Evangelio- el círculo se va abriendo más, de manera que lamesa se va extendiendo hasta abarcar a los más pobres (miserables) y los gentiles. De estaforma se ilustra el radio de acción del ministerio de Jesús y de la evangelización querealizarán los apóstoles mediante acciones continuas que los llevarán a llegar cada vez másdentro de la realidad de los abandonados de la sociedad y de los alejados.Valga anotar que en el texto no se dice propiamente “llamar” para el segundo y tercermomento, sino “hacer entrar”. Esto es significativo porque probablemente se trata depersonas que son bien conscientes de su indignidad (a una cena se llega limpio y bienvestido). Hay que observar bien el texto, para que no justifiquemos con él conversiones“forzadas” (como sucedió en algún momento de la historia).La dicha de la salvación se puede perder al hacer caso omiso del llamado de Dios por bocade sus servidores. Y es tal la pérdida, que en la parábola, Jesús alude a una bella costumbreque se tenía con los que no podían ir a una fiesta, esto es, se les mandaba a la casa algo decomida (ver Nehemías 8,10-12); pues bien, de ellos ahora se dice: “ninguno de aquellosinvitados probará mi cena” (14,24).Para cultivar la semilla de la Palabra en la vida cotidiana:1. ¿Cuándo descubro que el Señor me está haciendo “llamadas”, qué excusas saco para noresponderle?2. ¿Hasta qué ámbito de nuestra sociedad actual debemos llegar con nuestra acciónevangelizadora?3. La salvación está representada en la parábola como un banquete, ¿por qué estacomparación? ¿Por qué el evangelio de Lucas la ha estado enfatizando tanto?..................Salto de página..................MIÉRCOLES 7 DE NOVIEMBRE
  4. 4. Semana 31 del tiempo ordinario El discipulado tiene un costo Lucas 14,25-33 “El que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío”Nuestra lectura del evangelio de Lucas, al ritmo de la liturgia de la Iglesia, nos va llevandocada vez más hondo en este camino de configuración con Jesús de Nazareth, a sabiendas deque “todo el que esté bien formado, será como su maestro”(6,40) y de que la “madurez” deloyente de la Palabra se constata en su capacidad de “dar fruto con perseverancia” (8,15).El itinerario lucano nos lleva hoy a dar un nuevo paso en la formación del discípulo,mediante la asimilación de un conjunto de enseñanzas bien exigentes que encontramosentre el capítulo 14 versículo 25 y el capítulo 17 versículo 10 (comprende seis lecciones entotal, pero por razones del orden litúrgico sólo veremos cinco). El hilo conductor de todasestas enseñanzas es la conversión del discípulo que se realiza según el modelo del corazónmisericordioso del Padre.El primer paso en el discipulado es la respuesta al llamado. En esto vemos la conexión conel texto de ayer. La lección es que darle el “sí” a Jesús implica estar de acuerdo con susexigencias.Notemos en el texto las dos enseñanzas fundamentales en boca de Jesús:1. La vocación tiene exigencias concretas (Lc 14,25-27).2. Si tales son las exigencias, entonces hay que adoptar una actitud que corresponda a ellas(14,28-33).Profundicemos. Jesús nos dice que para “poder ser discípulos” suyos las exigencias sondos: (1) La primera exigencia nos plantea que cuando una persona tiene un encuentro vivocon Jesús, los grandes amores de la vida se replantean: el del papá, la mamá, la esposa, loshijos, los hermanos y las hermanas, la propia vida (v.26); luego se agrega que también laactitud vale para los bienes (v.33). (2) La segunda exigencia, nos señala que la nuevamanera de amar se aprende en una gran identificación con el crucificado (v.27).¿Cómo entender esto?Debemos poner cuidado de no malinterpretar las palabras del Señor como si se tratara de undescuido o un olvido de la familia. Lo que Jesús propone es una inversión en el punto devista en el abordaje de las relaciones.Esto quiere decir, que no se trata de amar a Jesús con el amor con que se quieren losgrandes amores que están en nuestro corazón (los inolvidables papá y mamá, la bellaesposa, los adorados hijos, etc.). Es como cuando, para educar a un niño en el amor a Dios,le preguntamos primero quién es la persona que más quiere en el mundo, y el respondenaturalmente que su mamá y su papá, para luego decirle que así de grande debe ser el amora Dios.
  5. 5. Para el nuevo discípulo Jesús enseña el camino inverso: amarlos a ellos con el amor deJesús, que es un amor total, purificado, mejor dicho: amarlos desde la cruz, donde laentrega no tiene límites y salva al ser amado. No es entregarse a Jesús con la pasión conque se quiere a la persona más amada de este planeta sino entregarse a la persona amadacon la pasión de Jesús.Por eso es necesaria una toma de distancia: aquél que comienza en serio una vida dediscipulado redefine sus relaciones colocando en el centro de todo a Jesús. Luego, desde elSeñor, teje una relación de mayor entrega, fidelidad, responsabilidad con las personas queamamos. En otras palabras, las relaciones se cristifican y por lo tanto se sanan y sepotencializan. Jesús no es un amor al lado de los otros, es el centro de todos ellos.Este camino no es fácil, de hecho es una verdadera conversión (giro en la vida). Por eso, enel camino del discipulado hay que pensar, reflexionar, discernir antes de comprometerse.Esta es la lección de las dos parábolas del constructor de la torre y del rey que va a la guerra(Lc 14,28-33).Para cultivar la semilla de la Palabra en la vida cotidiana:1. En cuanto a las exigencias para ser discípulo de Jesús: ¿Qué se deja y qué se toma?¿Cómo se relacionan estas dos?2. La comunidad de Lucas parece estar preocupada ante algunas deserciones en lacomunidad: ¿Cómo ilustran las dos parábolas la causa? ¿Qué hay que hacer entonces?..................Salto de página..................JUEVES 8 DE NOVIEMBRE Semana 31 del tiempo ordinario Compartir la misericordia y la alegría de Jesús Lucas 15,1-10 “Habrá más alegría por un solo pecador que se convierta”Los fariseos y los rabinos no entienden por qué Jesús se reúne con tanta frecuencia, encenas festivas, con gente que tiene conducta digna de reprobación.Jesús responde con las tres hermosas parábolas de la misericordia que leemos en Lc 15: (1)de la oveja perdida (vv.4.7); (2) de la moneda perdida (vv.8-10) y (3) del hijo perdido(vv.11-32). Las tres parábolas tienen un esquema similar: (1) algo o alguien se pierde; (2)el propietario o el padre hacen gestos insólitos en la recuperación de lo perdido; (3) seinvita a los demás a compartir la alegría, a entrar en la fiesta y, por supuesto a imitar elcomportamiento misericordioso. Tenemos, entonces, una profunda lección que explana lodicho por Jesús en 6,36: “Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso”.La liturgia de hoy nos propone que nos detengamos en las dos primeras parábolas, la de laoveja y la de la moneda perdida.
  6. 6. Según la manera de pensar de los animadores de la experiencia religiosa de Israel de esaépoca, el comportamiento de Jesús no encaja en sus esquemas, puesto que es el pecador elque tiene que arrepentirse y volver a Dios, no que Dios tenga que ir a buscarlo. Igualmenteles suena extraño que Jesús le haga la fiestas a los que se convierten, en lugar dereprenderlos y someterlos disciplinariamente.El comportamiento del pastor que busca a la oveja tiene mucho de insólito: deja las 99ovejas en el desierto, es decir, que las deja en situación de riesgo, con tal de rescatar unasola. Es decir, él se la juega toda por la recuperación de la oveja perdida. La lógica comúnsería: “no importa que se pierda una, al fin y al cabo es una, me quedan 99”. Pero la lógicadel pastor es otra: el se devuelve en el camino buscando a la oveja que, probablemente porsu debilidad, no fue capaz de caminar al ritmo de las otras.El comportamiento de la mujer no es menos extraño. Las casas normalmente tienen unasola sala, de manera que cuando se van todos a dormir, toda la casa es cama. ¿A quién se leocurre, por una sola moneda, levantarse para prender la luz, levantar toda la familia ysacudir todas las sábanas a esa hora? ¿Por una sola moneda? Si todavía le quedan 9 lonormal sería decir: “Que se pierda una sola o me espero hasta mañana, al fin y al cabo,tengo la mayor parte segura”. Pero la lógica de esta ama de casa es otra.Pues así es Jesús, con esa lógica y con ese celo vive su ministerio: traer de nuevo a casa alos hermanos que se han perdido y necesitan apoyo y asistencia. Jesús se la juega toda porellos, porque para él cada persona tiene un valor incalculable, mucho más si forma parte detoda esta humanidad caída. Santa María Eufrasia resumía esta actitud de Jesús con la frase:“una vida vale más que el mundo entero”.Y en la conclusión de las parábolas se termina con una gran fiesta: el pastor reúne a suscompañeros pastores y la mujer reúne a sus amigas y vecinas (¡a esa hora de la noche!) paracelebrar. Así es la “alegría del cielo”, que es la alegría de Dios que goza intensamente conla vida de sus hijos que, de la mano de Jesús, dándole un giro a su vida van redescubriendoel camino que conduce a la plenitud. También en esto un discípulo está llamado a ser comosu Maestro. Por eso Jesús y su Padre hoy nos dicen: “Alegraos conmigo”.Para cultivar la semilla de la Palabra en la vida cotidiana:1. ¿Hay alguna persona de mi familia o de mi comunidad que está requiriendo de esabúsqueda de que habla el evangelio?2. ¿Valoro cada persona, una por una, como Dios lo hace?3. ¿Me gozo continuamente en el Señor, celebrando los pequeños pasos que las personasque me rodean van dando en su caminar?..................Salto de página..................VIERNES 9 DE NOVIEMBRE Fiesta de la Dedicación de la Basílica de Letrán
  7. 7. El Templo Vivo de Dios: su realidad, sus signos y su misión Juan 2,13-22 “Él hablaba del Santuario de su cuerpo”Nuestra aproximación al Evangelio está marcada por la celebración del aniversario de ladedicación de la Basílica de Letrán (o del Divino Salvador), en Roma. Se trata de un temploque, por razones históricas, ha sido llamado “madre y cabeza de todas las iglesias de laUrbe y del Orbe”, y como tal, es una expresión visible de la unidad de la Iglesia.Permitámonos hoy, antes de entrar en el texto, una primera y brevísima aproximación a larealidad simbólica y espiritual del Templo en la Sagrada Escritura.(1) El universo simbólico del TemploEn la Sagrada Escritura, el Templo es un signo visible de la presencia de Dios en medio desu pueblo. La mentalidad bíblica sabe diferenciar bien: es un signo que no agota latrascendencia de Dios, porque Dios es inabarcable e inaferrable. Desde el caminar delpueblo por el desierto, cuando la presencia de Dios se significaba en la “Tienda delEncuentro”, hasta la construcción del templo de Jerusalén, por manos de Salomón y susposteriores reconstructores, Dios quiso dejar este lenguaje vivo de su fidelidad y de suamor.Para el mundo cristiano, habla fuerte la palabra de Jesús a la samaritana, a propósito de losedificios: “los adoradores verdaderos adorarán al Padre en espíritu y en verdad”(Jn 4,23). El nuevo Templo de la Nueva Alianza, no es de piedra y cemento sino unapersona: Jesús. Dice el evangelio de hoy: “El hablaba del Santuario de su cuerpo”(2,21). En el cuerpo de Cristo resucitado se manifiesta la presencia de Dios, en él, en sunombre se realiza la verdadera adoración.Cuando hoy se realiza el rito de consagración (o dedicación) de una catedral o de un temploparroquial, siempre se tiene presente esta doble realidad: por un lado la convicción de queel Templo Vivo es Cristo mismo, y por otro lado, que necesitamos de signos visibles de supresencia. Por eso en un Templo todo es lenguaje sacramental: el altar que representa almismo Jesús, las especies eucarísticas reservadas en el sagrario, la comunidad que es el“Cuerpo del Resucitado” (como nos enseña Pablo en 1 Corintios 12,12), y así también elambón, el bautisterio, etc., todo nos remite al misterio de Jesucristo.Por otra parte, un templo es memoria histórica de una comunidad: nos coloca en sintoníacon las diversas generaciones de creyentes que han pasado por ellos, de quienes somosdeudores y con los cuales experimentamos una vivísima comunión. Un templo es símbolode nuestra comunión con Jesús y con todos aquellos con los cuales compartimos nuestrocaminar como discípulos del Señor.Subrayémoslo, un templo es signo de una multitud de personas acompañadas y amadas porDios, que asumen su proyecto de amor y viven en la santidad de su gracia. Así, la
  8. 8. comunidad parroquial y diocesana es una gran familia, donde cada uno tiene su puesto, sumisión y su responsabilidad.Este es el verdadero templo de Dios, significado en el esplendor de piedra y su arquitectura,edificado en la realidad viva del Resucitado, cuyo cuerpo se reconoce en el rostro de todoslos bautizados que ofrecen su vida junto con Él al Padre.Este es el templo que Ezequiel vio en su visión (Ez 47,1-12). No un templo para encerrarsesino para darse. De él brotan los brazos de un río que cubre los puntos cardinales, es decir,todas las dimensiones de la tierra. Un río del cual no se puede medir su caudal. Un río quees capaz de fecundar el desierto y sanar las aguas hediondas del mar muerto. Un río quegenera vida en abundancia.(2) El signo de Jesús-Templo en el evangelio de hoyEl texto de Juan 2,13-22, tiene tres partes:(a) Jesús llega como peregrino desconocido a Jerusalén, para la fiesta de Pascua –celebración de la liberación-, entra en la explanada del Templo y se encuentra ante unmercado: comercio de animales para los sacrificios y cambio de monedas para pagar eltributo del Templo. Jesús ve los abusos y reacciona interviniendo. Lo que ve allí no va deacuerdo con el Dios a quien proclama como su “Padre”. La “Casa de mi Padre” (v.16) no esun mercado; la presencia del Padre debe ocupar los pensamientos y las acciones de todos,todo lo demás debe ser quitado de en medio (leer 2,13-17).(b) Los judíos le piden a Jesús que explique su atrevida reacción. Él ya se había remitido ala dignidad de la casa de “su” Padre, pero esto no satisface a sus adversarios, éstos loconsideran presuntuoso y le piden que les de pruebas. Entonces Jesús, anuncia el signo detodos los signos, la última y la definitiva confirmación de su obra en el mundo: su propiamuerte violenta y su resurrección (ver 2,19). Los judíos malinterpretan sus palabraspensando en el templo de piedra, pero Jesús está refiriéndose a lo que será la meta de sucamino: la resurrección a la cual llega por medio del camino violento de la cruz (leer 2,18-21).(c) En tercer lugar aparecen los discípulos, los que a la luz del hecho de la resurrección deJesús, “recuerdan” (dos veces se dice “recordar”: vv.17 y 22) de sus palabras y comprendenel sentido de la Cruz. Con esto queda claro que la convivencia con Jesús no es suficientepara entenderlo. Aunque ya es toda una gracia el poder acompañarlo constantemente en sumisión, lo importante es que solamente permaneciendo paciente y fielmente hasta el finalpodrán comprender plenamente toda la grandeza de la persona de Jesús. Sólo la meta delcamino, la resurrección, hará posible la captación del sentido del itinerario completo de susacciones, palabras y opciones. Ésta, sumada a la guía de la Palabra de Dios (ver que hayuna cita bíblica en el v.17 y una referencia a la “Escritura” en el v.22), puede dar la luz queilumina toda oscuridad (leer 2,22).Así, Jesús es el lugar definitivo de la presencia de Dios en su medio de su pueblo y el lugarpor excelencia de la adoración de Dios, Él es la perfecta “casa” del Padre. El misterio de
  9. 9. Dios se revela en todo su esplendor en la persona de Jesús. Si es verdad que sus opositoreslo rechazan pidiéndole pruebas que de todas maneras no van a aceptar, el que se hace sudiscípulo, da el paso de la fe, se deja guiar por su Palabra y, por ese camino se sumerge enel océano infinito de amor, de luz y de gozo de Dios, cuya fuente es el “Padre” de Jesús.Para cultivar la semilla de la Palabra en lo profundo del corazón: ¿Qué significado tiene en la Sagrada Escritura el “Templo”? ¿Qué hacer para que 1. nuestros templos expresen mejor el rico sentido que tienen? 2.¿Cómo se relacionan nuestros templos de piedra con Cristo “Templo vivo” de Dios? ¿Qué sentido tiene ahora para mí el “templo” donde nos reunimos los domingos para celebración de la pascua dominical? 3.¿Qué enseña Jesús con la expulsión de los vendedores del Templo? ¿Qué consecuencias tiene la para vida del discípulo?..................Salto de página..................SÁBADO 10 DE NOVIEMBRE Semana 31 del tiempo ordinario Poner el dinero a favor del prójimo Lucas 16,9-15 “Ningún criado puede servir a dos señores... No podéis servir a Dios y al dinero”En el evangelio de hoy Jesús hace la aplicación de la parábola del “administrador astuto”que leímos ayer (Lc 16,1-8; el que desde la lógica del patrón era un “administradorincompetente”).Jesús saca las consecuencias prácticas tanto para sus discípulos (“Yo os digo”; 16,9ª) comopara los fariseos (“Y les dijo”; 16,15ª). A los primeros les regala tres enseñanzas positivas ya los segundos les hace una denuncia profética. El núcleo de la enseñanza es el cómoalcanzar la comunión con Dios (“las moradas eternas”, “lo mucho”, “lo verdadero”, “lovuestro”), y el de la denuncia es el hecho de “dárselas de justos”.(1) La enseñanza para los discípulos: “hacer amigos” (16,9-11)Jesús dice: “Haceos amigos con el Dinero injusto” (16,9ª). El calificativo de “injusto”para el dinero no quiere decir que de por sí el dinero sea malo, sino que con él se cometenmuchas injusticias; valga agregar que Jesús deja entender que el dinero, en última instancia,no es de uno (“ajeno” dice el v.12).
  10. 10. Aún así la frase suena extraña, pero la comprendemos mejor si miramos el pasaje siguienteen el cual se cuenta que el rico epulón no hizo –en vida- amistad con el mendigo Lázaro ydespués no fue recibido en el cielo (ver 16,19-31). Jesús, precisamente había enunciado enla segunda parte de la frase: “para que cuando os llegue a faltar, os reciban en lasmoradas eternas” (16,19b).De esta manera Jesús invita a hacer uso correcto del dinero. Un discípulo de Jesús se va adistinguir por el ejercicio de la “Fidelidad” (16,10-12; note la repetición tres veces deltérmino) que nos hace dignos que nos hace dignos de recibir el bien mayor, que sí nospertenece y que permanece definitivamente, que es la comunión con todos nuestroshermanos en la eternidad de Dios. Allí donde ya no hay ambigüedades ni brechas, dondecrecemos: no en nuestras fortunas sino en desarrollo de todas las potencialidades de nuestroser.(2) La advertencia para los fariseos “amigos del dinero” (16,14-15)Por su parte los fariseos, que creen haberse ganado el cielo y así se presentan ante el pueblo(“se las dan de justos”), ridiculizan las palabras de Jesús.Pero la Palabra de Jesús los hace aparecer desnudos ante Dios: “Dios conoce vuestroscorazones”. Ante Dios no pueden acomodarse pensando que ya recibieron el premio deDios y que prueba de ello es la “bendición” de la riqueza; no, ellos deben compartir (es elesfuerzo de que habla el v.16 de este capítulo). Además, el apego al dinero se convierte enuna forma de idolatría que desdice de su confesión de fe en el único Señor.Es Dios el que declara quién es justo y por qué camino se alcanza esta justicia (por eso elv.17 y los vv.29-31).(3) El valor mayor es el servicio a Dios y su proyecto (16,13)A lo largo de todo el pasaje –por medio de alusiones- se habla de la relación con Dios, en elv.13 es explícita y es el eje de todo este pasaje: “No podéis servir a Dios y al dinero”.El corazón debe pertenecerle a Dios, Él debe ser el Señor al cual amamos y hacia el cualorientamos nuestra vida. Sólo a partir de nuestra entrega completa a Él, es posibleestablecer una relación con los bienes terrenos “justo” y capaz de asegurar el futuro.Quien reconoce a Dios como Señor, lo reconoce también como Señor de los bienesmateriales y sabe que no es el patrón absoluto de ellos sino apenas un administrador y queesta administración la debe ejercer con fidelidad y confiabilidad. En cambio, quien “sirve”al dinero, lo hace su dios, se apega a él, espera de él la realización de la vida, de ahí que nolo puede emplear libremente en función de otras personas, y al final se lleva una tremendafrustración.Entendemos mejor ahora por qué el ser “amigo del dinero” pone en riesgo el señorío deDios en la propia vida. Por lo tanto no puede haber términos medios: sólo la actitud delverdadero discípulo, para quien el dinero –con relación a sí mismo- es lo mínimo, ajeno,
  11. 11. relativo, y –con relación a los demás- lo pone al servicio de la generación de comunión y node brechas, es la actitud correcta porque somete todo al señorío y al proyecto de Dios.Para cultivar la semilla de la Palabra en lo hondo del corazón:1. ¿Me siento apegado al dinero? ¿Qué lugar ocupa el dinero dentro de mi escala devalores? ¿Qué hago con él?2. ¿Qué actitudes me pide el evangelio de hoy que tome con relación a mis posesiones?¿Qué debe caracterizar mi relación con el dinero?3. ¿Qué es “lo verdadero”, según Jesús? ¿Qué importancia tienen para mí Dios, mi prójimoy mi futuro? P Fidel Oñoro C cjm Centro Bíblico del CELAM

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