Unidad 1 y 2

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Unidad 1 y 2

  1. 1. Unidad 1 Afinemos nuestras habilidades⃰ ¿Qué está haciendo el niño? ¿Quiénes son sus compañeros? ¿Crees quese está comunicando? Y en el otro cuadro ¿qué hacen los niños? ¿Quéhabilidades demuestran? ¿Qué edad crees que tienen? ¿Cuál es el estado deánimo de cada niño? ¿Te parece interesante compartir el trabajo? ¿Crees quees mejor estar solo que acompañado? ¿Por qué? ¿Cómo te sientes tú cuandoestás solo? ¿Qué ventajas tiene compartir un trabajo? ¿Qué es lo que más tegusta hacer? ¿Sabes que son las habilidades? Enumera todas las que tegustaría aprender
  2. 2. Lectura y contexto Los tres astronautas El desarrollo de la Física y la tecnología permiten que la conquista del espacio sea la principal aventura del hombre en el siglo XX. El 4 de octubre de 1957 los soviéticos lanzan el Sputnik, el primer satélite artificial que gira alrededor de la Tierra. Luego, el ruso Gagarin es el primer hombre que en 1961 viaja al espacio. Los norteamericanos, el 21 de julio de 1969, logran su objetivo de colocar a un hombre sobre la Luna. Veamos cómo un escritor de actualidad concibe imaginariamente el tema de la llegada a Marte. Era una vez la Tierra. Era una vez Marte. Estaban muy lejos el uno de la otra, en medio del cielo, y alrededor habíamillones de planetas y de galaxias. Los hombres que estaban sobre la tierra, querían llegar a Marte y a otrosplanetas; ¡pero estaban muy lejos! Sin embargo trataron deconseguirlo. Primero lanzaronsatélites que giraban alrededor de laTierra durante dos días y luegoregresaban. Después lanzaron cohetes quedaban algunas vueltas alrededor dela Tierra pero, en vez de volver abajar, al final escapaban de laatracción terrestre y partían hacia elespacio infinito. Al principio pusieron perros enlos cohetes; pero los perros nosabían hablar y por la radio delcohete transmitían sólo “guau, guau”.Y los hombres no entendían quéhabían visto y a dónde habían llegado. Por fin encontraron hombres valientes que quisieron trabajar deastronautas. El astronauta se llama así porque parte a explorar los astros queestán en el espacio infinito, con los planetas, las galaxias y todo lo que hayalrededor. Los astronautas partían sin saber si podían regresar. Queríanconquistar las estrellas de modo que un día pudieran viajar de un planeta a otro,
  3. 3. porque la Tierra se había vuelto demasiado chica y los hombres eran cada díamás. Una linda mañana partieron de la Tierra, de tres lugares distintos, trescohetes. En el primero iba un norteamericano que silbaba contento una melodíade jazz. En el segundo iba un ruso que cantaba con voz profunda: “Volga,Volga”. En el tercero iba un negro que sonreía feliz con dientes muy blancossobre la cara negra. En esa época, los habitantes de África, libres por fin,habían probado que como los blancos podían construir casas, máquinas y,naturalmente, astronaves. Cada uno de los tres deseaba ser el primero en llegar a Marte. Elnorteamericano en realidad no quería al ruso y el ruso no quería alnorteamericano porque el norteamericano para decir “buenos días” decía “Howdo you do”, y el ruso decía “zdravctvuite”. Además, ninguno de los dos quería alnegro porque tenía un color distinto. Por eso no se entendían. Como los tres eran muy valientes, llegaron a Marte casi al mismo tiempo.Descendieron de sus astronaves con el casco y el traje especial y encontraronun paisaje maravilloso y extraño: El terreno estaba surcado por largos canalesllenos de agua de color verde esmeralda. Había árboles azules y pajaritosnunca vistos, con plumas de rarísimo color. En el horizonte se veían montañas rojas que despedían misteriososfulgores. Los astronautas miraban el paisaje, se miraban entre sí y semantenían separados, desconfiando el uno del otro. Cuando llegó la noche, se hizo un extraño silencio alrededor. La Tierrabrillaba en el cielo como si fuera una estrella lejana. Los cosmonautas se sentían tristes y perdidos, y el norteamericano enmedio de la oscuridad, llamó a su mamá. Dijo “Mamie”. Y el ruso dijo “Mamá”. Yel negro Mbamba”. Pero, en seguida comprendieron que estaban diciendo lo mismo y quetenían los mismos sentimientos. Entonces se sonrieron, se acercaron,encendieron juntos una linda fogatita, y cada uno cantó las canciones de supaís. Con esto recordaron el coraje y, esperando la mañana, aprendieron aconocerse. Por fin llegó la mañana y hacía mucho frío. De repente, de un bosquecito,salió un marciano. ¡Era realmente horrible verlo! Todo verde, tenía dos antenasen lugar de orejas, una trompa y seis brazos. Los miró y dijo “Grrrr”. En suidioma quería decir: ¡Madre mía!, ¿quiénes son estos seres tan horribles? Pero los terráqueos no lo entendieron y creyeron que ese era un grito deguerra. Era tan distinto a ellos, no podían entenderlo y amarlo. En seguida sesintieron de acuerdo y se declararon en contra de él. Frente a ese monstruo sus pequeñas diferencias desaparecían. ¿Quéimportaban que hablaran un idioma distinto? ¿Qué importaba que uno tuviera lapiel negra y los otros la tuvieran blanca? Se dieron cuenta que eran sereshumanos. El otro no. Era demasiado feo y los terráqueos pensaban que el que es tanfeo debe ser malo. Por eso decidieron matarlo con sus desintegradoresatómicos.
  4. 4. Pero, de repente, en el gran hielo de la mañana, un pajarito marciano, queevidentemente se había escapado del nido, cayó al suelo temblando de frío yde miedo. Piaba desesperado, más o menos como un pajarito terráqueo. Dabamucha pena. El norteamericano, el ruso y el negro lo miraron y no pudieroncontener una lágrima de compasión. Y en ese momento ocurrió un hecho que no esperaban. También elmarciano se acercó al pajarito, lo miró, y dejó escapar dos columnas de humode su trompa. Y los terráqueos, entonces, comprendieron que el marcianoestaba llorando. A su modo, como lo hacen los marcianos. Luego vieron que seinclinaba sobre el pajarito y lo levantaba entre sus seis brazos tratando de darlecalor. El negro, que en sus tiempos había sido perseguido por su piel negra,sabía como eran las cosas. Se volvió hacia sus dos amigos terráqueos: -¿Entendieron? –dijo- ¡Creíamos que este monstruo era diferente anosotros y en cambio él ama a los animales, sabe conmoverse, tiene corazón y,sin duda, cerebro también! ¿Todavía creen que tenemos que matarlo? Se sintieron avergonzados ante esa pregunta. Los terráqueos ya habíanentendido la lección: no es suficiente que dos criaturas sean diferentes para quedeban ser enemigas. Por eso se aproximaron al marciano y le tendieron la mano. Y él, que teníaseis manos, estrechó de una sola vez las de los tres, mientras que con las quetenía libres hacia gestos de saludo. Y señalando con el dedo la Tierra, allí abajoen el cielo, hizo entender que quería hacer un viaje para conocer a los demáshabitantes y estudiar con ellos la forma de fundar una gran república espacialen la que todos estuvieran de acuerdo y se quisieran. Los terráqueos dijeronque sí muy contentos. Y para festejar el acontecimiento le ofrecieron un cigarrillo. El marciano,muy feliz, se lo metió en la nariz y empezó a fumar. Pero ya los terráqueos nose escandalizaban más. Habían entendido que en la Tierra, como en los otros planetas, cada unotiene sus propias costumbres y que sólo es cuestión de comprenderse entretodos. Umberto Eco.- Escritor italiano (1932). Destacado estudioso de la época medieval y uno de los padres de la Semiótica (ciencia que estudia en sus diferentes aspectos los sistemas y códigos de signos). Escribió valiosos ensayos: Desarrollo de la estética medieval, Obra abierta, El signo, Tratado de semiótica y otros. Son muy conocidos, por ejemplo, sus análisis de la publicidad y de la moda como fenómenos semióticos. Su interés por el mundo de las comunicaciones y por la literatura lo llevaron a escribir la novela El nombre de la rosa, que se convirtió en un éxito editorial sin precedentes. Otras novelas: El péndulo de Foucault y La isla del día de antes.
  5. 5. Comprension lectora Análisis y comentario1. Análisis del personaje: a. Inicialmente, ¿a través de qué hechos se manifestó el deseo de los hombres de querer llegar a otros planetas? ¿Por qué los perros no funcionaron como astronautas? b. ¿Cómo defines a los astronautas? ¿Qué condiciones deben poseer? c. ¿Por qué razón no se llevaban bien los tres astronautas del cuento? ¿Cómo surgió en ellos el sentimiento de solidaridad? d. ¿En que aspectos se fijaron los humanos y el marciano para sentirse enemigos? e. ¿En qué momento los humanos se percataron de la semejanza que tenían con el extraterrestre? ¿Cuál de ellos fue el primero en darse cuenta de este hecho? ¿Por qué? f. ¿Cuál es el mensaje que desea transmitir el narrador? Marca la respuesta correcta:  La existencia de seres extraterrestres en el universo. ( )  La necesidad de que todos los seres se comprendan. ( )  La compasión que se debe sentir por los animales. ( ) g. ¿Consideras el relato como realista o fantástico? ¿Por qué?2. Opinión sobre la comunicación y la solidaridad a. ¿Qué importancia tiene la comunicación en la comprensión entre los seres humanos? b. ¿Se puede amar lo que no se conoce? c. ¿Qué es la solidaridad? d. ¿Cómo se conseguirá la paz?
  6. 6. Uso del diccionario Un diccionario es un libro en el que encontramos ordenadasalfabéticamente las palabras de una lengua con sus respectivos significados.Su propósito fundamental no es sólo proporcionar, a quienes lo consulten, elsignificado de los vocablos, sino también averiguar la ortografía de ellos.Igualmente, el diccionario aporta informaciones gramaticales que sonimportantes para su apropiado manejo. Comunicar (Del lat. communicāre). 1. tr. Hacer a otro partícipe de lo que uno tiene. ǁ 2. tr. Descubrir, manifestar o hacer saber a alguien algo. ǁ 3. tr. Conversar, tratar con alguien de palabra o por escrito. U. t. c. prnl. ǁ 4. tr. Transmitir señales mediante un código común al emisor y al receptor. ǁ 5. tr. Establecer medios de acceso entre poblaciones o lugares. El puente comunica los dos lados de la bahía. U. t. c. prnl. ǁ 6. tr. Consultar con otros un asunto, tomando su parecer. ǁ 7. tr. ant. comulgar. ǁ 8. intr. Dicho de un teléfono: Dar, al marcar un número, la señal indicadora de que la línea está ocupada por otra comunicación. ǁ 9. prnl. Dicho de cosas inanimadas: Tener correspondencia o paso con otras. ǁ 10. prnl. Extenderse, propagarse. El incendio se comunicó a las casas vecinas.Significados de algunas abreviaciones o siglas:<tr> acepciones transitivas.<U. t. c.> usado también como.<prnl> pronominal.<ant> anticuado o anticuada.Para poder consultar eficazmente un diccionario es importante tener en cuentalo siguiente:1. El uso de distintos tipos de letra: la negrita, la normal y la cursiva, pues cada una de ellas cumple una función específica.2. La aparición de numerosas abreviaturas, las cuales señalan la función gramatical de las palabras.3. La práctica en el ordenamiento alfabético de las palabras a fin de ubicarlas con rapidez.4. La necesidad de recurrir al diccionario cuando tengamos alguna duda ortográfica.
  7. 7. Ordenar y buscar el significado de las palabras siguientes:economía entretener ejemplo enojar erogacióneficiente egoísta ebanista ebrio enarbolarembutido escarbar elegante escombro egreso El diccionario es un instrumento muy valioso para alcanzar un verdadero enriquecimiento lingüístico –cultural. En él está resumida toda la historia de nuestra lengua, y, por lo tanto, del desarrollo del pensamiento humano y de su actividad transformadora del mundo
  8. 8. Unidad 2 Aprendamos a comunicarnos⃰¿Qué observas en las imágenes? ¿Cuántas personas hay? ¿Qué expresan losrostros de las personas de las imágenes? ¿Qué materiales están utilizando?¿En qué lugar se encuentran? ¿Quiénes están en primer plano? ¿Crees que esimportante comunicarse? ¿Por qué? ¿Qué pasaría si de pronto nadie pudieracomunicarse?
  9. 9. Lectura y contexto El final de un idilio Aquella mañana, a la hora del recreo, el “prefecto de los chicos” se acercóa mí y me dijo con voz seca, en la cual presentí no sé qué catástrofespavorosas: –Suárez: el Director del otro colegio lo llama a usted. Póngase suchaqueta y vamos. Mientras buscaba la consabida prenda, hacía, con temor deadivinar la verdad, mi examen de conciencia: cuando el Director me llamaba noera, sin duda, para hacerme alguna caricia; eso me lo tenía bien sabido. Setrataba de una reprimenda y de un castigo; pero, ¿por qué? Aún me faltabancinco días sin dulce para cumplir mi condena de quince, que me fue aplicadagracias a aquella suela de zapato viejo que encontré en el campo y que, hechafragmentos, distribuí concienzudamente en todos los platos de carne que, a lahora del refectorio, pasaron de mis manos a las de mis compañeros; noconcluía aún tres de los diez dictados que me fueron impuestos por haberpicado con el índice uno de los carrillos de González, en el momento crítico enque éste hacía un buche de agua, obligándole a arrojar, en un cristalino chorrohorizontal, todo el líquido sobre la sotana del prefecto. ¿Qué nuevo delito podíahaberme atraído las iras del padre superior? De pronto en mis cavilaciones sehizo la luz: ¡Luisa! ¡Se trataba de Luisa! Y me puse lívido. Han de saber ustedes que el “otro colegio”, designado así por todosnosotros, era un internado de niñas, frontero a nuestro plantel, fundado por elpropio fundador de éste, y al cual íbamos frecuentemente los muchachos, ya endemanda de los auxilios de sor Pascuala, enfermera habilísima, cuandoestábamos ligeramente enfermos; ya invitados para asistir a algunarepresentación teatral organizada para festejar a las superioras; ya a fin depresenciar los exámenes y la distribución de premios. La frecuencia con que unos y otras nos veíamos había enredado tales ycuales idilios fugitivos e ingenuos, alimentados por carticas pésimamenteortografiadas, que se cambiaban con zozobras indecibles en la primeraoportunidad, y cuyo inocente poema de anhelos en flor, indefinidos eimprecisos, era para muchos el solaz de lentas horas de tedio, distribuidas entreel aula, el recreo y las prácticas religiosas… Yo no había querido ser menos que los demás. Pues que ellos teníannovia y con ella se carteaban a maravilla, ¿por qué había de resignarme aseguir poniendo pedacitos de suela vieja en los platos de mis compañeros y apicarles los carrillos cuando hacían buches de agua, condenándome así a noprobar más dulce en toda la vida y a escribir dictados durante toda la eternidad?Y resuelto a variar el curso de mi existencia, garrapateé una carta para Luisa,una colegiala más rubia que las mañanitas de mayo, y en cuyos ojos verdes
  10. 10. había ya todo lo insondable del mar. ¿Qué le dije? No lo recuerdo, algo comoun gorjeo de pajarillo travieso que empieza a tender el ala al sol, traducido conla peor letra del mundo en la hoja no muy pulcra de un cuaderno de escritura,hecha luego veinte mil dobleces. Aproveché la primer coyuntura para hacerllegar a sus manos la misiva, y la muchacha me premió a poco, en la capilla delpueblo, donde oíamos internos e internas la misa de precepto, con una mirada entre medrosa y sonriente, la mirada de una rapaza de diez años queinterroga a un hombrecillo de doce acerca de todo lo que hay de lejano,inmenso y vago en la atracción de los sexos... Satisfecho de mi hazaña,aguardé la respuesta y, a decir verdad, pocos días bastaron para amortiguarmis impresiones… A la zaga del prefecto, cabizbajo y tímido, atravesé la herbosa plazuelaque separaba del nuestro el otro colegio, en la cual, al buen sol de la mañana,relampagueaban vidrios rotos y chinitas blancas entre los céspedes lacios, ymomentos después, con la cachucha entre las manos, entraba al locutorio,donde el Director leía a través de sus gruesos anteojos, cabalgantes sobre suenorme nariz aguileña. A una señal, el prefecto nos dejó solos, y volvió a pocos instantestrayendo de la mano a mi novia, para salir en seguida de la pieza, comoobedeciendo en todo a una previa y tremenda consigna. Mis ojos desolados se encontraron con los cristalinos de la muchacha,próximos a licuarse en llano, y en ellos leyeron algo irreparable, algo peor mil ymil veces que todos los ayunos de dulce y los dictados de todos los dómines dela tierra. Estábamos perdidos, irremisiblemente perdidos. El verdugo no se había dignado mirarme; continuaba, en medio de unsilencio de muerte, escarbando, con sus ojos de miope y su nariz apericada, enlas páginas del libro. Al fin levantó la cabeza, y nosotros la inclinamosapercibidos a la detonación... –Con que usted, señor Suárez, y usted, señora Iriarte, son novios. Silencio mortal. –¡Con que usted, señor Suárez, se permite dirigir a la señorita cartas deamor! Nuevo silencio. –Debo advertirle, en primer lugar, que querer se escribe con “qu” y no“cerer” como usted ha puesto, y que no se anhela con hache antes de la “a”sino después de la “ene”; y, en segundo lugar, que, puesto que ustedes sequieren, he resuelto casarlos, ¿estamos?, ¡y que los casaré hoy mismo! ¡Así, pues, la catástrofe era más espantosa aún de lo que yo me habíaimaginado! ¡Casarme! ¡Casarnos! ¿Y qué iba a decir mi madre cuando losupiera? ¡Casarme! Toda la lógica elemental de mi vida se me venía abajo, y ala apurada muchacha debía de pasarle otro tanto, porque entre hipo e hipo y lágrima y lágrima, se atrevió por fin a exclamar: –No, señor; no, señor; ya no lo vuelvo a hacer! Y yo a coro: –¡Ya no lo vuelvo a hacer!
  11. 11. Empero la cara enjuta del tenebroso justiciero no se conmovía; sus ojos, através de sus lentes, iban de una a la otra víctima, estoqueándonos sin piedad,y su voz avinagrada y sin inflexiones repetía: –No tiene remedio: esto no puede arreglarse de otra manera: los casoahora mismo. –Señor –supliqué yo en el colmo de la angustia–, le aseguro que ya no lovuelvo a hacer. ¿Qué va a decir mimamá? ¿Qué van a pensar en mi casa? Y la muchacha, a grito herido: –¡Yo no quiero casarme; yo noquiero casarme! Por fin el Director parecióablandarse. –Está bien –dijo–: no los casaré;pero con una condición... Ambos reos callamos, con el almaen un hilo. –Que recibirá cada uno de ustedesseis palmetazos. ¿Estarán ustedesconformes? No, no estábamos conformes; perola perspectiva del matrimonio era tanaterradora, que los dos asentimos conun movimiento de cabeza. El Director tocó una campanilla deplata que estaba sobre la mesa. –¡A ver!, sor Inés: la palmeta. Sor Inés volvió a poco trayendo el terrible instrumento de expiación: unaenorme palmeta taladrada por cien pequeños agujeros, que eran como otrastantas ventosas supliciatorias. Luego, dirigiéndose imperativamente a “mi novia”, que seguía llorando ensilencio: –Extienda usted la mano; a usted primero. La niña iba a hacer lo que le ordenaba; pero yo me adelanté: el Quijoteque dormitaba en mi sangre, el viejo y resplandeciente Quijote de la raza,habíase alzado, poderoso, en su Rocinante blanco, con su pica deshacedora deentuertos y su santo grito de galantería en los labios. –Director –dije con voz suplicante, pero firme–: ¡deme usted a mí los doce! El Director me miró algunos segundos, y yo, desafiando bravamente sumirada, repetí: –Deme usted a mí los doce. –No me opongo –repitió con voz glacial–; extienda la mano... En el silencio de la pieza resonaban secamente los palmetazos; la niña nolloraba ya: me miraba, me miraba con sus inmensos ojos verdes, en que habíatodo lo insondable del océano, y su mirada era un premio superior a mi castigo.
  12. 12. ...Cuando salí a la plazuela, seguido del prefecto, en la rama ondulante deun arbolillo dos pájaros se besaban ante la dulce alegría de la mañana, y yo,indicándoselos a mi acompañante con mi diestra atormentada, murmuré condespecho: –¡Cómo a esos no les pegan! (Adaptación) Amado Nervo.- Escritor mexicano (1870 - 1919). Poeta y prosista, el valor de su prosa desmerece, sin embargo, si se la compara con sus producciones en verso. Nervo es, efectivamente, un auténtico poeta modernista, verdadero hijo literario de Rubén Darío, plenamente mexicano; las intuiciones religiosas de su juventud le inspiraron las páginas de sus Perlas Negras y sus Místicas (1898), en las que puede encontrarse su célebre A Kempis, cuyo encendido lirismo no podría ya superar el poeta. Tuvo una vida agitada debido a su fama que se extiende por Europa y América. Obras publicadas: En voz baja, Elevación, Plenitud, La amada inmóvil, entre otras. Escribió también crónicas, crítica y novelas cortas.
  13. 13. Comprension lectora Temas para la reflexión1. Vocabulario y Significados Si escribes las palabras en orden alfabético podrás leer sus significados. Irremisible – lívido – idilio – zozobra – solaz Dómine – expiación – catástrofe  …………………. Desenlace funesto y doloroso.  …………………. Maestro de gramática latina.  …………………. Supresión de culpas por medio de un sacrificio.  …………………. Coloquio amoroso.  …………………. Que no se puede permitir o perdonar.  …………………. Pálido.  …………………. Recreo, esparcimiento.  …………………. Inquietud, aflicción y desasosiego.2. Para responder y comentar a. ¿Dónde se sitúa el relato y quiénes son los personajes de la historia? b. ¿Por qué fue llamado Suárez al otro colegio? c. ¿Qué castigos le fueron impuestos a Suárez? Explica los motivos. d. ¿Para qué iban los alumnos al otro colegio? e. ¿Cómo nacían aquellos ingenuos idilios entre los alumnos de los dos colegios? f. ¿Por qué motivo decidió el Director casar a los niños? g. ¿Cómo reaccionaron Luisa y Suárez ante la decisión del Director de casarlos? h. ¿En qué consistía el castigo que les iban a imponer en remplazo del matrimonio?
  14. 14. i. ¿Qué decidió Suárez de pronto para que la niña no sufriera el castigo? ¿Con qué personaje se identifica? ¿Por qué? j. ¿Cuál es el desenlace de esta narración? k. ¿Qué opinas de la actitud del Director? l. ¿Cómo habrías actuado tú si te hubiera pasado lo mismo que a Suárez?3. La carta y la ortografía En su carta, Suárez escribe “cerer” en vez de querer y “hanelo” en lugar de anhelo, porque él, irreflexivamente, no se da cuenta que el dominio de la ortografía permite una adecuada comunicación escrita.  ¿Cuáles son tus dificultades ortográficas más usuales?  ¿Qué estás haciendo para superarlas?  ¿Lees con frecuencia? ¿Por qué?⃰ Ambas Unidades fueron copiadas a modo de práctica del libro Comunicación y vida de Sergio Rodríguez – Ediciones Librotext.

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