Crecimiento y desigualdad             urbana Implicancias ambientales y territoriales.         Campana, 1950-2000Cristina ...
Cristina Teresa Carballo es profesora en Geografía (1987) y Magíster en PolíticasAmbientales y Territoriales (2003) por la...
CRISTINA TERESA CARBALLOCRECIMIENTO Y DESIGUALDAD URBANA         IMPLICANCIAS AMBIENTALES     Y TERRITORIALES. CAMPANA, 19...
Carballo, Cristina Teresa   Crecimiento y desigualdad urbana   1° ed. Buenos Aires, Dunken, 2004   168 p. 23x16 cm.   ISBN...
PRESENTACIÓN Y AGRADECIMIENTOS     La presente tesis, CRECIMIENTO Y DESIGUALDAD URBANA. IMPLICANCIAS AMBIENTALESY TERRITOR...
INTRODUCCIÓN      Nuestras ciudades han estado sujetas al proceso de expansión horizontal como forma urbanapredominante, c...
La investigación se organizó de la siguiente forma: en el capítulo 1, se precisan conceptos centralespresentes en la inves...
Capítulo 1                                      LA DESIGUALDAD URBANA:                                   APROXIMACIONES CO...
El suelo urbano es valorado por el mercado de tierras como una mercancía más, particular, cuyosprecios dependen de la rent...
Esta misma autora señala que la configuración espacial es el resultado de los agentes insertos en la estructurasocial sobr...
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significado creativo como sus dimensiones meramente físicas. (...) El punto básico que estoy tratando deestablecer es que,...
El nuevo orden económico del capital y su espacialidad 23 abre horizontes y precisa la existencia decaminos de exploración...
1.4. Hipótesis sobre la fragmentación urbana     De lo expuesto en los ejes conceptuales se proponen para el estudio de Ca...
estadísticas y entrevistas a informantes clave. Para las principales industrias se consultaron documentosinstitucionales y...
características de los censos. Estos no permiten discriminar los datos en población rural del delta o del sectorde tierra ...
Por otro lado, un factor histórico del poder portuario de Campana ha sido la presencia de un nodoferroviario para la expor...
Capítulo 2                                    TERRITORIO Y EXPRESIÓN URBANA     La ciudad de Campana que hoy conocemos tuv...
núcleos urbanos. Economía regional que obtenía básicamente carne, cuero, grasa y pezuñas 3 . Esta economíase irá expandien...
pampeana fue conquistada pero socialmente quedó al margen de la Nación; fue un área explotada pero noposeída; sus agricult...
poseedores de cuarenta años y autoriza la expropiación de tierras alrededor de los pueblos. Establecía que elterreno de lo...
2.1.2. Un siglo de compra y venta      El proceso de ocupación del territorio de la actual provincia de Buenos Aires –a pe...
lógicas internacionales estuvieron presentes en la transición hacia la economía primaria exportadora,reestructuraron el tr...
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Crecimientoydesigualdad

  1. 1. Crecimiento y desigualdad urbana Implicancias ambientales y territoriales. Campana, 1950-2000Cristina Teresa Carballo Editorial Dunken Buenos Aires, 2004 ISBN 987-02-0717-0 1
  2. 2. Cristina Teresa Carballo es profesora en Geografía (1987) y Magíster en PolíticasAmbientales y Territoriales (2003) por la UBA, Master en Economía y Administraciónde Empresas (1992) por ESEADE. Becaria para el postgrado en Geografía de laOrdenación del Territorio (1995) por el CEPEIGE y OEA, Ecuador. Investigadora ydocente en la Universidad Nacional de Luján, Universidad Virtual de Quilmes, y enotras instituciones. Desde el 2001 participa en el Département de Geographie del’Université Du Maine, en la actualidad, bajo el programa PAST del MinistèreÉducation et Recherche, Francia. Dirige proyectos de investigación, extensión, tesis ypasantías académicas. Publicó hasta la fecha en co-autoría cinco obras vinculadas a lacuestión urbana, educación y comunicación ambiental; y es autora de varios artículos enrevistas especializadas. 2
  3. 3. CRISTINA TERESA CARBALLOCRECIMIENTO Y DESIGUALDAD URBANA IMPLICANCIAS AMBIENTALES Y TERRITORIALES. CAMPANA, 1950-2000 EDITORIAL DUNKEN Buenos Aires 2004 3
  4. 4. Carballo, Cristina Teresa Crecimiento y desigualdad urbana 1° ed. Buenos Aires, Dunken, 2004 168 p. 23x16 cm. ISBN 987-02-0717-0 1. Población Urbana I. Título CDD 304.6Ilustración de tapa: Ciudad de Campana, imagen LandsatColaboración técnica de Alain Trebonet, Gregum, Université Du MaineImpreso por Editorial DunkenAyacucho 357 (C1025AAG) - Capital FederalTel/fax: 4954-7700 / 4954-7300E-mail: info@dunken.com.arPagina web: www.dunken.com.arHecho el depósito que prevé la ley 11.723Impreso en la Argentina© 2004 Cristina Teresa CarballoISBN 987-02-0717-0 4
  5. 5. PRESENTACIÓN Y AGRADECIMIENTOS La presente tesis, CRECIMIENTO Y DESIGUALDAD URBANA. IMPLICANCIAS AMBIENTALESY TERRITORIALES. CAMPANA, 1950-2000, se elaboró y defendió en el marco de la maestría de EstudiosAmbientales y Territoriales de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Cabeaclarar al lector que la problemática urbana y ambiental de las ciudades ha sido un tema de interés y estudiodesde hace tiempo. Sin embargo, esta investigación permitió la revisión de viejas preguntas y la formulaciónde nuevos interrogantes. Algunas de las principales razones que motivaron la investigación fueron detectar la necesidad deconstruir una mirada compleja sobre el singular crecimiento urbano de Campana, no perder de vista elporqué de las desigualdades ambientales y no caer en la tentación de descripciones superficiales. Al respecto, se destaca entre los principales enfoques críticos la idea de que las transformaciones en laestructura intraurbana –aun dentro de una apariencia espontánea o anárquica– obedecen a una acumulaciónurbana, a una singular división interna del trabajo, análoga a la industrial. En esta dirección, el análisis de losprocesos en la producción del suelo urbano tomó un papel protagónico, y para ello, se recurrió a unareconstrucción espacial y temporal del fenómeno local. Para finalizar, los resultados que se comparten en este libro tienen como propósito contribuir a lagestión ambiental urbana, así como también aportar elementos para la discusión colectiva sobre la intensidadde la fragmentación social de nuestras ciudades. ******** Quisiera destacar que esta tesis se desarrolló gracias a los estímulos institucionales, para formación deIV nivel, de la Secretaría de Investigación del Departamento de Ciencias Sociales de la UniversidadNacional de Luján, la que otorgó un financiamiento parcial. Al término de este esfuerzo quiero agradecer expresamente a la arquitecta Nora Clichevsky no sólo lacalidad académica de su dirección sino también su infinita paciencia al compartir generosamente su tiempo yexperiencia, aportando agudas observaciones y comentarios al presente trabajo. También hago extensivo el agradecimiento a la doctora Elena Chiozza por sus palabras de aliento yapoyo científico durante la etapa de la investigación. Un especial reconocimiento al doctor Rogelio Paredes por sus valiosos aportes en la etapa dereconstrucción histórica. Asimismo, mi agradecimiento al licenciado Oscar Trujillo y al arquitecto ClaudioRodríguez, como también a la Secretaría de Cultura y Educación, a la Dirección General de Medio Ambientee Inspección General y a las autoridades del Municipio de Campana por haber apoyado la investigación ydeclararla de interés para la comunidad. También vaya un especial agradecimiento al señor Alidez Cruz porcompartir su archivo personal de fotografías y cartografía de Campana. Por último, quiero hacerles llegar mi agradecimiento a todas aquellas personas, técnicos municipales,colegas, alumnos e informantes clave que colaboraron activamente en la obtención de la información queestá en la base de esta investigación. CRISTINA TERESA CARBALLO, junio de 2004 5
  6. 6. INTRODUCCIÓN Nuestras ciudades han estado sujetas al proceso de expansión horizontal como forma urbanapredominante, con escasa o insuficiente planificación y sin contemplar las condiciones sociales ni físicas delmedio, como resultado del protagonismo de los especuladores de la tierra en la producción de suelo urbano.Las ciudades han crecido demográficamente por las migraciones, campo-ciudad y/o ciudad-ciudad,expulsadas por las crisis regionales y atraídas por el empleo y la concentración de la actividad productiva, enespecial por la industria. A la vez, estos procesos están acompañados por un crecimiento natural de lapoblación, aumentando las filas de los que demandarán puestos de trabajo, vivienda y servicios sociales. En los últimos años, la práctica neoliberal predominó en las decisiones del mercado en materia devivienda, servicios básicos y empleo, entre otros. El discurso del “libre juego” o del “equilibrio natural entreoferta y demanda”, y la política de privatizaciones asumidas por el Estado nacional, provincial y municipal,agravaron, sin lugar a dudas, las históricas desigualdades sociales y urbanas. Las expresiones materiales delos recientes procesos sociales reflejan, en la actual configuración de la ciudad, renovadas formas de lafragmentación urbana. En palabras de D. Harvey (1992:31), se puede mantener la siguiente tesis en lo querespecta a estos procesos sociales: “La comprensión del proceso social en toda su complejidad depende de laforma de enfocar la forma espacial”. Campana no es una excepción al cuadro espacial de las ciudades latinoamericanas. Crecimiento ydesigualdad urbana. Implicancias ambientales y territoriales. Campana (1950-2000) es una investigación queaborda los procesos que tuvieron y tienen lugar en la actual configuración de la ciudad. El crecimiento urbano de Campana se expresó con mayor intensidad en los años del auge industrial através de improvisadas subdivisiones de tierra con escasa regulación o prevención de impactos negativos.Del total fraccionado entre 1950-2000, la mayor proporción estuvo destinada a los loteos periféricos (62%)y, en menor escala, a la residencia de fines de semana y uso recreativo (38%). De esta manera, avanzado elsiglo XX se materializó una transformación en su forma, desbordando sus límites tradicionales y tomandonuevas direcciones, pasando del tejido ordenado de su traza histórica a consolidar una mancha urbanaperiférica, dilatada, heterogénea, de baja densidad y con una visible segregación social. Campana, “La Manchester argentina”, llamada así en la década de los setenta, es en la actualidad unaciudad compleja y escindida socialmente; esto queda en evidencia con la observación de las condiciones delhábitat y los contrastes sociales de la periferia urbana, caracterizada por el insuficiente abastecimiento deservicios básicos, la distancia al núcleo urbano, la falta de accesibilidad y los diversos conflictosambientales, entre otros. Las imágenes urbanas y su diversidad contrastan, en general, con la pobreza de lainformación sobre el espacio urbano, y por otro lado, las representaciones directas del espacio einterpretaciones teóricas están, por lo general, impregnadas de nociones o conceptos recibidos socialmente yde modelos simples que dificultan un análisis profundo del porqué de la estructura urbana contemporánea, desu segregación territorial y deterioro ambiental. Esta investigación define el presente espacio urbano de Campana como producto de una construcciónhistórica, colectiva, que incluye las modalidades de producción, tanto de la economía internacional comonacional, las decisiones de los actores privados y las políticas del Estado. En cuanto al uso de la noción de segregación, definida para establecer una distancia espacial y socialentre una parte y el resto –siguiendo la idea de Schteingart (2001:17)–, cada vez más la sociedad adopta unaposición activa como rechazo a algún tipo de exclusión, siendo la segregación activa un producto de laelección, tanto para los grupos más pobres como la autosegregación de las clases más favorecidas. Sinembargo, para nuestras ciudades queda abierta una pregunta: la autosegregación, ¿hasta dónde es elegida? El propósito del presente trabajo ha sido indagar sobre los procesos y relaciones que han dado lugar auna dinámica y heterogénea trama urbana, donde la ausencia o anacronismo de las políticas de regulación einstrumentos de gestión de la ciudad por parte del Estado se equilibran con el protagonismo del mercado detierras que orientaron y orientan la expansión del tejido urbano. ¿Qué lógicas sociales prevalecieron en laproducción del suelo urbano de Campana entre 1950-2000? ¿Cuáles son las implicancias territoriales yambientales producidas por ese crecimiento urbano? El contexto espacial e histórico adquiere un papel central en la metodología de la investigación, ya quela lógica de la producción del suelo urbano no se reproduce en forma fragmentada o estática. Es así que laselección y reconstrucción de estos procesos explicativos van más allá de la descripción de la evoluciónindustrial o del mundo rural per se. 6
  7. 7. La investigación se organizó de la siguiente forma: en el capítulo 1, se precisan conceptos centralespresentes en la investigación y las cuestiones metodológicas aplicadas. En el capítulo 2, se reconstruyen losantecedentes históricos, políticos, de regulación de la propiedad y económicos que estructuraron las bases dela diferenciación territorial de Campana, para ser retomados en el capítulo 3, con la síntesis de la producciónde suelo inicial en la ciudad, diseño urbano que tendrá vigencia social hasta avanzada la década de loscuarenta. El capítulo 4 nos ofrece un análisis sobre las mutaciones productivas y su singular práctica de laspolíticas industriales en la escala local. En este capítulo, se profundizó y analizó el impacto de la industria enla estructura y forma urbana, que perduran hasta nuestros días. En el capítulo 5, se presenta la síntesis de laproducción de suelo urbano entre 1950-2000 y una interpretación espacial de las implicancias ambientales-territoriales del crecimiento. Y por último, en las conclusiones se presentan los resultados finales de lainvestigación. 7
  8. 8. Capítulo 1 LA DESIGUALDAD URBANA: APROXIMACIONES CONCEPTUALES El tema de esta investigación, relativa al crecimiento y desigualdad urbana de la ciudad de Campanadurante el período 1950-2000, se limita a examinar, desde la perspectiva espacial, las relaciones entresectores sociales y producción de suelo urbano –que surge de la aplicación de políticas en el marco de losdiferentes contextos históricos, sociales y económicos– y sus implicancias territoriales y ambientales 1 . Sobre las implicancias ambientales y el deterioro de nuestras ciudades se abordan a diario explicacionessimplistas o reduccionistas y de allí que las decisiones públicas o privadas sean parciales, socialmenteasimétricas, escasas o nulas. Castells (1999), al respecto nos aporta: “El aspecto más sobresaliente de laideología del medio ambiente es esta naturalización de las contradicciones sociales, esta reducción de lahistoria humana a una relación directa entre el hombre, en tanto que realidad eterna e indiferenciada, y lanaturaleza, en tanto que conjunto de recursos preexistentes a él (...). El mecanismo ideológico consistemanifiestamente en la referencia a fenómenos reales, vividos como problemáticos por los sujetos, pero queno son explicativos mediante una relación directa entre entidades ideales fuera de toda producción social y,en particular, de toda contracción” 2 . Generalmente, la temática ambiental urbana es tratada de forma aislada;el análisis se centra en algunos factores, sin un esquema de interpretación adecuado a la problemática urbanaregional, sin tener una imagen dinámica de la realidad social y, a la vez, sintética. No obstante, la recientehistoria de las ciudades latinoamericanas, estudiadas desde la década de los setenta, ha mostrado cómo laexclusión social tiene su expresión más concreta en la segregación espacial o ambiental. “La exclusión socialcomprende un universo en el que la segregación ambiental es apenas una de sus expresiones” 3 . Lasegregación social y ambiental se agravó en nuestras ciudades debido a la aplicación de ambiguos marcoslegales y a la práctica social de políticas públicas cortoplacistas sobre la propiedad de la tierra, que seestablecieron o modificaron según la conveniencia de una sociedad clientelista o según los intereses delmercado inmobiliario formal. Las políticas de regulación del mercado de suelo urbano aplicadas por los Estados desde los añoscuarenta hasta la actualidad han provocado desigualdades e inequidad en la posibilidad del acceso a lavivienda y a la ciudad, fundamentalmente porque el mercado dio respuestas, únicamente, al consumidoreconómicamente solvente. La escasa o nula intervención para equilibrar socialmente las lógicas del mercadode tierra ha dado como resultado una particular configuración de la ciudad, dilatada, con ocupación en áreasde riesgo, con la problemática de la ocupación informal, etcétera. Según los cálculos de CEPAL, de persistirlas bajas densidades que caracterizan el crecimiento de los asentamientos latinoamericanos, será precisoincorporar en promedio unas 160.000 hectáreas anuales a las ciudades existentes, sólo para el fin de albergara los nuevos habitantes urbanos que tendrá la región en los próximos cinco años 4 . Entender la configuración espacial de la ciudad latinoamericana nos lleva a profundizar,necesariamente, sobre el papel de la tierra urbana y sus lógicas de producción. De esta forma, para lainvestigación, el suelo urbano se constituye en la categoría central, explicativa, de las transformacionesurbanas, de la desigualdad social y de la segregación urbana-ambiental.1 Los términos ambiente y territorio son conceptos que generan innumerables reflexiones sobre sus alcances teóricos.“En el lenguaje cotidiano los términos ambiente, medio ambiente y ecología se usan en forma intercambiable parareferirse de manera algo vaga a los elementos que, como hemos visto, pertenecen a una concepción estricta de “lonatural” (...) El ambiente, podríamos decir, es la concreción de la naturaleza con respecto a un individuo o un espacioespecífico. Por lo tanto, cuando utilizamos el término ambiente siempre deberíamos hacerlo respecto de algo o dealguien (…) nos interesa no todo el ambiente sino una parte de él, la que corresponde al ambiente donde vive elhombre” (Reboratti, 2001). En cuanto al término territorio, este puede ser abordado como soporte material o como medio de producción poralguna característica física, o comercializado como mercancía. Será el territorio el que sufrirá las transformacionessegún cambien sus funciones. Estas funciones se expresarán en una particular organización del territorio.2 Castells, M., La cuestión urbana., Siglo XXI, México, decimoquinta edición, 1999, p. 223.3 Maricato, E., “Exclusión social y reforma urbana”, en Vivienda Popular, N° 36, julio de 1995, pp. 7-12.4 Dato referido a las principales aglomeraciones de América Latina y el Caribe, tomado de Joan Mac Donald et al.Desarrollo sustentable de los asentamientos humanos: logros y desafíos de las políticas habitacionales y urbanas deAmérica Latina y el Caribe, Serie Ambiente y Desarrollo, N° 7, N. U., CEPAL/ECLAC, Santiago, Chile, 1998, p. 23. 8
  9. 9. El suelo urbano es valorado por el mercado de tierras como una mercancía más, particular, cuyosprecios dependen de la renta. La apropiación de la renta –plusvalía– generada en el mercado se efectúa segúnla esfera de acumulación del capital de los agentes actuantes y varía según el momento histórico 5 . N. Clichevsky (2000) plantea, en función del mercado de tierras, que tanto el mercado formal como elinformal en Latinoamérica no son independientes sino complementarios, con límites escasamente definidos 6 .Los mismos son cambiantes y dinámicos según los procesos urbanos de que se trate, los que varían según laciudad y el momento analizado. La dinámica del mercado de tierras y sus potenciales consumidores generanasimismo submercados según niveles socioeconómicos, según usos y actividades, según la preferencia yposibilidad del acceso a determinadas condiciones del medio, tipo y superficie de lotes, etcétera. Los sectoresde más bajos recursos que no pueden entrar al mercado formal son expulsados hacia el mercado informal oilegal. Los agentes que intervienen son diversos, y van desde el Estado, con sus diferentes escalas decompetencias –y políticas sectoriales–, al propietario de la tierra, la empresa inmobiliaria, el promotor, laempresa constructora, hasta el sector financiero y bancario. En relación a éstos, el Estado tiene un papeldestacado. El Estado, en diferentes momentos, se ha comportado, también, como comercializador y promotorurbano, ya sea para poner en venta tierras fiscales con el objeto de disminuir el déficit fiscal o cediendotierras a sectores de escasos recursos. Cabe destacar que su reciente intervención en los sectores popularesmás significativos fueron los planes de regularización dominial –que surgieron en los noventa en laArgentina–, que, paradójicamente, consolidaron, en muchos casos, la segregación urbana y ambiental. La presente tesis seleccionó tres ejes que guiarán conceptualmente la investigación: • producción de suelo urbano y el mercado de tierras, • segregación urbana y • transformaciones productivas y espacio.1.1. La producción del suelo urbano y el mercado de tierras Diferentes interpretaciones sobre la ciudad y su reproducción han señalado el papel central del análisisespacial. Al respecto, Castells nos dice: “El considerar a la ciudad como la proyección de la sociedad en elespacio es, al mismo tiempo, un punto de partida indispensable y una afirmación demasiado elemental. Puessi bien es cierto que hay que superar el empirismo de la mera descripción geográfica, se corre el gravepeligro de figurarse el espacio como una página en blanco sobre la que se inscribe la acción de los grupos yde las instituciones, sin encontrar otro obstáculo que la huella de las generaciones pasadas” 7 . Por lo tanto, seconsidera a las diferenciaciones espaciales de las sociedades como un contexto indispensable en el análisisde la producción y el mercado de tierras. En esto, Lefebvre 8 señala que, en general, la aplicación de modelosexplicativos teóricos urbanos no plantean la diferenciación espacial de las sociedades y esto generaconfusión debido a que se hace abstracción –o se ignoran– de las relaciones sociales (relaciones deproducción) que se hallan ligadas en cada modelo urbano. Se comparan entre sí “sociedades urbanas” en lasque no cabe comparación. Sobre interpretaciones del fenómeno urbano que involucra la diferenciación espacial, una perspectivadesde la escala latinoamericana, N. Clichevsky 9 comenta que la mayoría de los trabajos presentan modelosteóricos entre usos urbanos y valores de la tierra construidos sobre supuestos simplificadores, donde engeneral se presenta a los agentes individuales desvinculados de la estructura social a la cual pertenecen.Además, estos modelos explicativos presentan situaciones de equilibrio a largo plazo y no hacen referencia alas imperfecciones del mercado ni a las complejas relaciones establecidas entre los distintos agentes queintervienen en el mercado. En la práctica social de estos supuestos, lo cierto es que la estructura de preciosasignada por la oferta determina que algunos sectores de ingresos menores queden fuera del mercado y que,por lo tanto, los sectores sociales vulnerables accedan a las peores tierras, sin posibilidades de elección 10 .5 Clichevsky, N., El mercado de tierras en el área de expansión de Buenos Aires y su incidencia sobre los sectorespopulares. Periodo 1943-1973, Centro de Estudios Urbanos y Regionales, Instituto Torcuato Di Tella, Mimeo, BuenosAires. 1975, p. 31.6 Clichevsky, N., Informalidad y segregación urbana en América Latina. Una aproximación., Serie Ambiente yDesarrollo, N° 28, N. U., CEPAL/ECLAC, Santiago, Chile, 2000, p. 23.7 Castells, M., op. cit., 1999, p. 141.8 Lefebvre, H., La revolución urbana, Alianza Editorial, Madrid, 1999.9 Clichevsky, N., op.cit., 1975.10 En este marco, la ecología urbana es un claro exponente que analizó la distribución y función urbana; Castells (1974),al respecto, realiza una profunda crítica. 9
  10. 10. Esta misma autora señala que la configuración espacial es el resultado de los agentes insertos en la estructurasocial sobre un medio físico e histórico determinado, la que a su vez, tiene efectos sobre las clases sociales 11 .En este sentido, la expresión material del paisaje 12 urbano asume significado para el análisis espacial. Se puede observar que en los noventa se intensifica, en Latinoamérica, una corriente que a diferencia delos análisis críticos de la desigualdad social urbana, bajo un discurso centrado en la participación ciudadana yen mecanismos de planificación local, define a la ciudad como mercancía. La ciudad es entendida como unamercancía más: fortalezas y debilidades, ventajas y oportunidades son definidas para competir con otrasciudades en el contexto económico de reconversión industrial y tecnológica 13 . Es decir, un ejemplo en que seexpresa el capitalismo global, diferenciando el territorio entre sociedades ganadoras o perdedoras. No obstante, se pueden destacar experiencias locales e intentos de los municipios por proporcionarmecanismos de participación ciudadana y/o modernización en la gestión del poder local, pero en un contextodesfavorable de apertura económica y resignificación del Estado que ha llevado, entre otros impactos, aldesempleo estructural y a la exclusión social. Esta realidad social nos exige revisar críticamente elincremento de la desigualdad urbana y los conflictos ambientales en la ciudad. Harvey 14 nos aporta a este esquema conceptual: “El espacio social, por consiguiente, está compuestopor un conjunto de sentimientos, imágenes y reacciones con respecto al simbolismo espacial que rodea alindividuo. Entonces, el problema que surge es el del modo en que los cambios en la forma espacial de unaciudad y los cambios en la forma que operan dentro de la ciudad producen modificaciones en los ingresos deun individuo. El desequilibrio entre empleos y oportunidades de alojamiento ha significado un aumento enlos costos de accesibilidad de ciertos grupos de la población en relación con otros grupos” (1992:51). Por lotanto, siguiendo con las ideas de este autor, el modo en que cambie la forma espacial de un sistema urbanodependerá, en parte, del modo en que los grupos que se forman negocien entre sí y emprendan una accióncolectiva en lo que respecta al emplazamiento de los varios campos de efectos exteriores que afectan suingreso real. Nora Clichevsky (1975, 1997, 2000, 2002) desarrolla analíticamente en sus trabajos las vinculacionesmercado/submercados, grupos sociales, renta, distribución del ingreso y dinámica social con la produccióndel suelo urbano y su expansión sobre el espacio rural. Al respecto sostiene que la competencia de usosgenerada por el propio sistema del mercado determina que en la periferia de las áreas metropolitanas de laArgentina se encuentren desplazándose mutuamente, o coexistiendo, el uso residencial de los sectores debajos ingresos y el uso residencial temporario de las clases medias y altas, las áreas de recreación de esasmismas clases, las actividades industriales y la actividad agropecuaria. Se establece una oferta diferenciada anivel ecológico que corresponde a una diferenciación por clases sociales y por usos: lote urbano, para usoindustrial, quinta para uso rural o recreativo, chacra o campos de mayor extensión15 . Se puede afirmar que enáreas de expansión urbana funciona simultáneamente el mercado de tierras rural y el urbano; empresas11 Clichevsky, N., op.cit., 1975, pp. 8-9.12 En relación al uso del concepto de paisaje, se aclara que su utilización adquiere sentido no como sinónimo de espacio,sino como la expresión material del espacio. De aquí en más cada vez que se mencione el concepto se tomarán lossiguientes alcances del término: * Milton Santos al respecto comenta: Paisaje y espacio no son sinónimos. El paisaje es el conjunto de formas que, enun momento dado, expresa las herencias que representan las sucesivas relaciones localizadas entre hombre ynaturaleza. El espacio es la reunión de esas formas más la vida que las anima. La palabra paisaje se utilizafrecuentemente en lugar de la expresión configuración territorial. Ésta es el conjunto de elementos naturales yartificiales que físicamente caracterizan un área. En rigor, el paisaje es sólo la porción de la configuración territorialque es posible abarcar con la visión. Así, cuando se habla de paisaje también se hace referencia a la configuraciónterritorial. En: Santos, M., La naturaleza del espacio, Primera edición en español, Editorial Ariel, Barcelona, 2000. ** En relación a la segregación urbana y el paisaje, Manuel Castells aporta: “la distribución de las residencias en elespacio produce su diferenciación social y especifica en el paisaje urbano, ya que las características de las viviendas yde su población fundamentan el tipo y el nivel de los equipamientos y de las consiguientes funciones”, op. cit., 1999, p.203.13 Simultáneamente, los procesos de reestructuración, globalización y desregulación de la economía están produciendocambios en los patrones localizacionales de ciertas actividades productivas y de servicios, lo cual se ve facilitado porinnovaciones tecnológicas que reducen la fricción de la distancia en el movimiento de información, insumos yproductos. En una economía desregulada y ante la ausencia de políticas estatales que promueven el equilibriointerregional, el escenario local cobra relevancia como arena en la que se dirimen intereses y valores de diferentesactores. En este contexto, anteriores criterios de “equidad socioterritorial” se consideran superados, sustituyéndose porlos de “competitividad local” (Tecco, 1997: 121).14 Harvey, D., Urbanismo y desigualdad social, Siglo XXI de España Editores, S.A., Madrid, 1992.15 Clichevsky, N., op. cit., 1975, pp. 29-30. 10
  11. 11. comercializadoras en la mayoría de los casos se vinculan a ambos. En las décadas de los 50 y 60, lasempresas necesitaban disponer de mayor capital financiero que las que actúan en áreas urbanas centrales porlas ventas en mensualidades que se realizan en la periferia. Formas que influirán a posteriori en los modos deconcentración que adopta el mercado de las áreas de expansión. A partir de los setenta las restricciones en laproducción de suelo urbano repercutirán en el precio de la tierra urbana con servicios, excluyendo delmercado al sector social desfavorecido. Además, estas políticas hicieron más atractivos los bajos precios enlas zonas rurales pero destinados a los sectores sociales opuestos; esto, sumado a la estabilidad financiera yal apoyo a los sectores del capital inmobiliario nacional e internacional dio como resultado expresionesdiferentes de expansión urbana como son las urbanizaciones privadas, cerradas, dentro del AMBA, en elborde e incluso en las zonas rurales aledañas a la mancha urbana.1.2. Segregación urbana Sobre la cuestión de la segregación urbana, los trabajos y aportes teóricos son innumerables 16 . En estepunto nos centraremos en alguno de ellos; para comenzar es oportuno precisar el presente concepto, para locual se valora la propuesta de Castells 17 : “Porque si bien es cierto que la lógica del capital conduce a unaestructura urbana en crisis, no lo es menos que dicha lógica no es un proceso mecánico unidimensional, sinoque se enfrenta a los intereses sociales y a los proyectos colectivos, y se mediatiza finalmente en ese granproceso de conflicto y negociación que es el sistema político. La crisis es el resultado conjunto de formasestructurales socialmente agotadas y de la presión de nuevas formas culturales y políticas que pugnan porexpresarse” (1981: 3). El tema de la vivienda y la producción de suelo urbano se consideran centrales en la visualización de lasegregación urbana. Los mecanismos diferenciales de producción de suelo conducen a una segregaciónurbana cada vez más acentuada por las pésimas condiciones del hábitat. En las ciudades latinoamericanas, enefecto, se da el proceso, por un lado, de la ilegalidad o precariedad de los asentamientos de una gran mayoríade la población, mientras que por otro lado, se consolidan las residencias de los sectores socialesprivilegiados. El deterioro ambiental y la ausencia o insuficiente disponibilidad de los servicios básicos enlos sectores populares no son más que un producto de la segregación urbana, y ella misma se determina porla diferenciación social y espacial. La estratificación urbana se corresponde a “un sistema de estratificación social (sistema de distribuciónde los productos entre los individuos y los grupos), y en el caso en que la distancia social tenga una fuerteexpresión espacial, hablaremos de segregación urbana. En un primer sentido se entenderá por segregaciónurbana la tendencia a la organización del espacio en zonas de fuerte homogeneidad social interna y de fuertedisparidad social entre ellas, entendiéndose esta disparidad no sólo en términos de diferencia, sino dejerarquía” 18 . David Harvey 19 señala que “la ciudad es un símbolo de nuestra cultura, un símbolo del orden socialexistente, un símbolo de nuestras aspiraciones, nuestras necesidades y nuestros temores. Así pues, siqueremos evaluar la forma espacial de las ciudades, debemos, de un modo o de otro, comprender tanto su16 La segregación territorial y la expoliación urbana fueron claramente definidas por Kowaric (1976). Para el caso de laRMBA, se valora la producción y síntesis urbana de Prevot-Shapira (1996, 2000). Este material relevante secomplementará con otros aportes, en lo que concierne a los cambios en el uso del suelo periurbanos a intraurbanos, yconflictos espaciales: cabe destacar la producción de Bozzano (1991, 1995, 2000). Las escalas de análisis van desde launidad municipal a la de región metropolitana que incorporan los diferentes grupos sociales y regulación en laproducción del espacio urbano; encontramos, por ejemplo, a Suárez (1994) y Torres (1993, 1998, 2001). Ha sido de suma utilidad haber consultado trabajos para el análisis de los patrones de crecimiento urbano y susproblemáticas socioterritoriales. Esta temática reúne información variada que va desde aspectos productivos, sociales yterritoriales hasta los ambientales, como son las publicaciones de Hardoy, 1995, Vapñarsky et al; 1989, 2001 y Garay,1995, entre otros. Para el concepto de la renta de la tierra, se consultó Topalov 1979 y Clichevsky 1975, 1989, 1996, entre otros.Otros aspectos de estudio e indagación fueron los marcos normativos y la reforma del Estado, ambos facilitadores de lastransformaciones socioterritoriales. Vinculados con esta última perspectiva, los investigadores considerados fueronCoraggio 1997, Ciccolella, 1998a., 1998b y Montabani 1997, 2001. Por último, se consultó por el tema de la crisisurbana de reciente resignificaci6n en el plano político del poder local, entre otros a Pirez 1991, 1993, 1994, Coraggio1997 y Herzer 1996, Borja y Castells, 1998.17 Castells, M., Crisis urbana y cambio social, Siglo XXI, Madrid, 1981.18 Castells, M., La sociedad red, Alianza editorial, Madrid, 2000, p. 204.19 Harvey, op. cit, 1992, pp. 25-26. 11
  12. 12. significado creativo como sus dimensiones meramente físicas. (...) El punto básico que estoy tratando deestablecer es que, si queremos llegar a un entendimiento de la forma espacial, debemos preguntarnos enprimer lugar por los caracteres simbólicos de dicha forma” (1992:25-26). Castells 20 , al respecto, comenta que un territorio no es sólo un espacio geográficamente determinado,sino que es una delimitación específica de la sociedad. Expresa unas relaciones de producción, una forma deaplicar la tecnología a la naturaleza, una tradición cultural, una red de relaciones de poder. “Pero el conjuntode esas expresiones no es la reproducción ‘en pequeño’ de lo que es la sociedad global ‘en grande’. Es unaexpresión específica, según el desarrollo histórico del conjunto de esos procesos en el ámbito territorialdeterminado” (1981, 199). Estas ideas de Castells nos hacen reflexionar sobre el rol explicativo de la escala local. Ese concretoespacial, materializado, en nuestro caso, en la localidad de Campana, puede ser entendido a partir de lacombinación de una serie de factores que configuran el conjunto de las sociedades locales. El autor señalaque un primer conjunto de factores lo constituyen las relaciones de producción, en ese territorio: quién pagaa quién, cuánto y cómo, de qué depende y con qué se produce; de dónde viene el capital y de dónde viene eltrabajo; adónde van los excedentes. “Cuáles son los instrumentos de gestión de esa producción, cuáles loscanales de distribución y cuáles servicios subsidiarios necesarios. Y todo ello en función de las fuerzasproductivas especificas del territorio: qué tipo de espacio físico es, qué recursos naturales hay, qué tecnologíase aplica y cómo se aplica” (1981, 298). Sobre el alcance teórico y empírico del concepto “segregación”, N. Clichevsky (2000) plantea dos tiposbásicos, relacionados entre sí: segregación socioeconómica y sociocultural. Cada una de ellas con diferentesvariables: nivel de ingreso, instrucción, tipo de empleo; para las segundas: nacionalidad, religión. De este análisis, propone como categoría la segregación socioeconómica localizada o socioespacial. Deallí que define dos determinantes en el proceso de segregación: la dinámica demográfica de los diferentesgrupos socioeconómicos y los patrones de movilidad residencial dentro de la ciudad. Y agrega otrasvariables referidas a las condiciones de habitabilidad, vulnerabilidad ambiental, entre otras, aunque aclaraque en los estudios urbanos, su inclusión no es frecuente 21 . Es justamente en estas variables que hacen a las condiciones del hábitat, como el acceso a los serviciosbásicos urbanos, la accesibilidad y los niveles socioeconómicos de la población, donde el presente trabajoprofundizará para la definición y análisis de la segregación urbana y ambiental en la localidad de Campana.1.3. Transformaciones productivas y espacio La complejidad social y la pauperización de las ciudades no son fenómenos nuevos o recientes enAmérica Latina. No obstante, en los últimos treinta años se ha consolidado una segregación socialabrumadora. En cifras relativas significa que el 36,9% de la población pobre era urbana para 1970, mientrasque para 1997, alcanzaba el 61,7%, lo cual indica una clara urbanización de la pobreza; en númerosabsolutos se traduce en 125,8 millones de habitantes urbanos pobres para 1997 22 . Desde el aspecto físico-material la ciudad da cuenta de este proceso donde se observa la pérdida deespacios públicos, el deterioro de los centros históricos, el papel central de las urbanizaciones privadasdentro y fuera de la ciudad metropolitana; también, aparecen asociadas a estas últimas algunas funcionesselectivas en el espacio para alto consumo o recreación, que se expresan desde lo simbólico con los estilosarquitectónicos diferenciadores de la trama urbana, entre las principales manifestaciones de la concentracióndel ingreso. ¿A qué se deben estos cambios? Un aspecto a tener en cuenta es la transformación productiva enla escala internacional-nacional y su impacto en la ciudad, aspecto que desarrollaremos en este ejeconceptual. Este eje, al igual que el anterior, tiene una vinculación directa con la modalidad en la producción desuelo urbano, esta vez desde la espacialidad de los procesos productivos. De los muchos trabajos producidos desde la perspectiva del espacio económico, destacamos aquellosque han contribuido a desarrollar cuatro conceptos básicos: la naturaleza del espacio social, el interjuego deescalas en el análisis socioespacial, la ciudad y el territorio como ámbitos de producción y reproducción de lafuerza de trabajo. Es decir, la relación entre capital-trabajo-sociedad y espacio.20 Castells, op. cit., (1981), p. 299.21 Véase Clichevsky, N., op. cit., 2000, pp. 9-10.22 Arriaga, C., Pobreza en América Latina. Nuevos escenarios y desafíos de políticas para el hábitat, Serie Ambiente yDesarrollo N° 27, N. U., CEPAL/ECLAC, Santiago, Chile, octubre de 2000. 12
  13. 13. El nuevo orden económico del capital y su espacialidad 23 abre horizontes y precisa la existencia decaminos de exploración de las relaciones entre industrialización y urbanización 24 . Las economías deaglomeración y los efectos externos se sitúan en el corazón de esta reflexión desde los años 90, pues son lasmetrópolis las responsables principales de la existencia de economías de escala crecientes. De esta forma, esposible entender mejor las interacciones existentes entre industria y ciudad, no sólo en la escala nacional sinoen la internacional, dentro de la cual es necesario comprenderlas. No obstante, la ciudad, más allá de su dimensión o tamaño, ya no es simplemente una canasta de bienesy servicios, sino también, y fundamentalmente, un paquete de economías externas (mercado, servicios,conectividad, recursos, entre otros). La industria contribuirá a la concentración urbana en la medida en queaporte a la producción o consolidación de estas economías externas de aglomeración; por su parte, la ciudadatraerá o promoverá el desarrollo de las industrias en la medida en que ofrezca un adecuado paquete deexternalidades, valorizaciones que varían según el orden económico vigente. Se establece así una relación dinámica entre ciudad e industria. Sin embargo, la manera como searticulan la ciudad, como producto colectivo, y la actividad económica individual en la producción de estetejido socioeconómico no es completamente clara ni fácilmente discernible. Los mercados de la ciudad y susuperposición operarán como uno de los mecanismos de articulación de estos dos niveles, individual ysocial; no obstante, las relaciones económicas que se dan por fuera de las sanciones del mercado debenacudir a nuevos conceptos para ofrecer explicaciones a este proceso, como el de la producción del suelourbano y la renta para interpretar los efectos en la segregación urbana y la producción de la ciudad. En este marco, el rol de las ciudades varía, y encontramos numerosos casos en América Latina, en laactual lógica del capital internacional, donde se manifiestan intensas transformaciones territoriales yeconómicas, más allá del tamaño o jerarquía urbana. Entre los principales aportes de Alain Lipietz 25 sedestaca el Capital y su espacio; en esta obra plantea varias preguntas clave que nos ayudan a enmarcarnuestra temática central de la producción y reproducción urbana y la dinámica industrial en la regiónvinculadas con el carácter heterogéneo, desigualmente desarrollado, del espacio concreto y la dolarizaciónentre regiones y naciones, y sobre el papel del valor en el espacio como regulador de las actividadescapitalistas 26 . En esas preguntas se explicitan las características elementales de las transformaciones espacialescontemporáneas: la heterogeneidad, la desigualdad, la polarización. De allí que analiza críticamente losparadigmas de la economía neoclásica, donde no se encuentran “naturalmente” ni el equilibrio, ni lahomogeneidad, ni la convergencia. “La heterogeneidad pone de manifiesto la existencia de diferenciassocioeconómicas estructurales entre los espacios. La desigualdad destaca las distintas velocidades y ritmosde movimiento en los componentes del espacio social y, finalmente, la polarización señala la tendencia a laconcentración espacial del poder económico. De esta manera se define una dimensión macroeconómicaespacial del poder económico que interactúa localmente. Esta dimensión del capital global es asumida comoel resultado de la combinación de lógicas de naturaleza diferentes, tanto por su contenido y su dinámicacomo por la asimetría de sus relaciones” (Cuervo y González, 1997, 24). Desde el punto de vista del capitalismo global, la distribución y concentración de la riqueza ha sido elprincipal exponente desde la década de los 70. El discurso de la globalización económica y sus beneficios“naturales” fueron los argumentos que se esgrimieron para la “modernización” del Estado, la privatizaciónde las empresas nacionales y la apertura económica indiscriminada, entre otros rasgos principales. Laeconomía argentina presenta signos claramente contradictorios al finalizar la década de los noventa, y esto seevidencia en la expresión local –y regional–, periodo donde adquirieron una importancia sin precedentes lasinversiones directas externas y las empresas multinacionales. La dinámica de las inversiones, el capitalinternacional y el poder local tendrán un papel protagónico en la presente investigación.23 Véase sobre el tema de globalización del capital y espacialidad y su impacto en las ciudades a José Marcos Pinto daCunha, “Urbanización en América Latina en tiempos de globalización: elementos para el debate”, en: Urbanización,redistribución espacial de la población y transformaciones socioeconómicas en América Latina. Serie Población yDesarrollo N° 30, N. U., CEPAL/ECLAC, Santiago, Chile, setiembre de 2002, pp. 9-18.24 Una obra que sintetiza geográficamente el rol del capitalismo a escala planetaria de verdadera importancia, dados losniveles de profundidad y el análisis de las repercusiones territoriales, es Geografía económica. Lógica espacial delcapitalismo global, de Ricardo Méndez, Ariel Geografía, Barcelona, 1997.25 Lipietz, Alain, Le capital et son espace, Ediciones La Découverte/Maspéro, París, 1983.26 Véase en especial Joan-Eugeni Sánchez, “Apropiación del espacio y excedente”, en Espacio, economía y sociedad,Siglo XXI de España Editores, S.A., Madrid, 1999 pp. 104-115. 13
  14. 14. 1.4. Hipótesis sobre la fragmentación urbana De lo expuesto en los ejes conceptuales se proponen para el estudio de Campana las siguienteshipótesis: El histórico auge industrial de Campana de mediados del s. XX fue el principal factor del crecimiento demográfico y urbano, impacto en la expansión física descontrolada de la ciudad y en la producción local del suelo urbano. Fue un proceso insuficientemente regulado, lo que generó las bases espaciales de la actual fragmentación urbana. En Campana tuvieron lugar diferentes formas de producción de suelo urbano, según el momento histórico. En el s. XX se destacan dos situaciones bien definidas: el loteo para el sector popular, con el auge del crecimiento industrial en la ciudad, y el loteo para sectores económicamente favorecidos, sobre todo en los noventa, con el auge de modelos urbanos de autosegregación residencial. Ambas situaciones son partes del mismo proceso de acumulación social del capital. Los cambios recientes a nivel nacional e internacional en la estructura productiva y en la organización espacial del trabajo han impactado en la escala local y se reflejan en la actual segregación urbana de la ciudad. La segregación urbana y ambiental de la ciudad no es el resultado de un proceso “natural” o “espontáneo”, sino por el contrario, es la expresión de las decisiones de los diferentes agentes, en especial del mercado de tierras, la industria, el marco de regulación en la producción del suelo urbano, y de las políticas urbanas, según corresponda el momento histórico de análisis.1.5. Metodología de la investigación La investigación propone reconstruir el mapa social de la producción de suelo urbano para la ciudad deCampana, tratando de analizar los cambios de usos de suelo y de identificar los principales conflictosambientales que estos cambios generaron/generan en el territorio. Sin duda, los interrogantes expresadossobre la temática demandaron de la investigación explicar las valorizaciones sociales del territorio con losactuales contextos sociales, pero también, con los de su pasado reciente. En esta búsqueda de respuestas senecesito establecer articulaciones entre sociedad-mercado y formas urbanas –regulación–, renta del suelo yambiente. En los últimos diez años han acontecido reestructuraciones productivas, políticas y urbanas muysignificativas. Todas ellas se concretan dentro del discurso vigente neoliberal y la globalización apareceinstalada como la principal responsable de los ajustes y cambios. Este fenómeno se expresa en el territoriolocal con diferentes intensidades, ya que se comporta a la vez como receptor y protagonista de los cambiossociales. Se puede observar en otras escalas y casos una acabada tendencia que lleva a la fragmentación ysegregación espacial de las sociedades. En relación con estos cambios territoriales, el mercado de tierras se impone como uno de los principalesreguladores del uso del suelo, propiciando las brechas sociales y económicas de la población, tanto en elpasado como en el presente. El análisis del uso del suelo facilitó interpretar la situación socioeconómica ehistórica en la que los cambios fueron gestados, el régimen político vigente (local y provincial) y los sectoressociales involucrados, la organización administrativa del Estado y el marco regulador de la tierra urbana. En este marco, se profundizaron los siguientes aspectos: Proceso histórico, en donde se confrontan las ideologías con las estructuras locales, y surgimiento del espacio urbano. Interacciones económicas y sociales. El auge industrial y los efectos territoriales. Ciudad y tecnología, el papel de las empresas transnacionales y el empleo. Procesos de urbanización, articulación económica y exclusión social. La producción del suelo urbano, mercado y Estado. Valoraciones sociales del medio y deterioro ambiental. El paso inicial de la investigación estuvo centrado en la revisión bibliográfica vinculada a laconstrucción del marco teórico y la interpretación conceptual del crecimiento y segregación urbana deCampana. En esta etapa, también fue importante la indagación sobre trabajos realizados sobre la ciudad. En cuanto a la reconstrucción de los procesos económicos e históricos para el marco explicativo generalse tomaron fuentes indirectas, pero para el análisis empírico se utilizaron básicamente fuentes primarias, 14
  15. 15. estadísticas y entrevistas a informantes clave. Para las principales industrias se consultaron documentosinstitucionales y balances, entre otros instrumentos de análisis. En la etapa de la construcción del proceso de la producción de suelo urbano, se realizó un intensorelevamiento del proceso de subdivisión de la tierra en la Dirección de Catastro de la Municipalidad deCampana, tarea compleja, ya que no se contaba con ninguna sistematización anterior. Como resultado de esterelevamiento, se elaboró un banco de datos donde se desarrolla, barrio por barrio, el proceso defraccionamiento, agentes que intervienen, dimensiones, cantidad de parcelas y superficie de tierra que seincorpora al mercado urbano por décadas. De allí se estimó el tamaño de la superficie total fraccionada poraño –a partir de los registros catastrales reconstruidos– para todos los barrios del partido. Para esterelevamiento, se tomó en cuenta la estructura física de la ciudad definida por el municipio a diciembre de2002. En todos los capítulos se realizó un esfuerzo técnico para presentar mediante diferentes instrumentos losdatos e información geográfica construida. En esta etapa se aclara que fue necesario realizar un relevamientode los institutos que ofrecían algún tipo de información. Entre estos se valora la recopilación de fotografíasaéreas y archivos fotográficos, los que apoyaron la investigación. En cuanto a la cartografía existente sobre el área de estudio, se destaca la falta de actualización de lasprincipales fuentes y la diversidad de escalas; estos rasgos tuvieron que ser resueltos a partir de lahomogeneización y construcción de un mapa base. El lenguaje cartográfico pudo expresar la diversidad desituaciones históricas del crecimiento físico de la ciudad. El capítulo 5 y las conclusiones presentan unacartografía temática como un instrumento importante a la hora de expresar algunos aspectos de laproducción, crecimiento y segregación urbana. Por otro lado, se puso atención a los discursos dominantes en la comunidad, sobre todo los vinculadoscon el mercado de tierras, la industria y la regulación pública (siempre centrando esta información enrelación a los ejes conceptuales del trabajo); para ello se analizó, como principal publicación gráfica, eldiario local entre 1950-2000. Y a partir de allí, se procedió a la selección de noticias jerarquizadas y a suinterpretación.1.6. Caracterización inicial del partido de Campana El partido de Campana es un buen exponente de las transformaciones sufridas en el agro bonaerense,con un predominio de las actividades productivas orientadas a la exportación, las cuales “giran” alrededor delas decisiones tomadas en el plan del comercio internacional. La instalación del puerto de Campana lepermitió al partido una autonomía y una organización muy particular, que lo diferencia del resto de lospartidos bonaerenses. La aparición del ferrocarril en 1876 convierte al puerto de Campana en el eslabón deunión entre la Capital y la parte céntrica del país. A partir de entonces se iniciará una historia de cambios, deadaptaciones y construcciones nuevas para insertarse en el dinámico contexto productivo regional y nacional. El puerto, el ferrocarril y la organización íntegra del territorio de Campana en sus inicios (a fines delsiglo XIX) se desarrollaron en torno de su producción agropecuaria, e inclusive las primeras industriasgiraron alrededor de esta actividad, como fue por ejemplo la instalación del primer frigorífico 27 . Para 1895 elsector contaba con fuertes inversiones, en primer lugar en Zárate, en segundo término en Campana. Elproceso industrial seguirá su propio curso con la industria frigorífica hasta 1926, y en 1905 se instalará laCompañía Nacional de Aceites (Instituto Agrario Argentino, 1944). Estas industrias, asociadas al mundorural y a su modelo productivo, sufrirán un quiebre en 1930, como sucederá en la escala nacional einternacional. La industria tomará otros rumbos hasta llegar a su máxima expresión con el desarrolloindustrial 28 petroquímico, y la industria siderúrgica bajo el modelo desarrollista con Siderca, en los añoscincuenta. En términos generales, el partido de Campana se caracteriza por el crecimiento sostenido y continuo desu población. Los datos censales reflejan que la población urbana 29 del partido es la que más ha crecido,superando la media nacional. Una limitación a tener en cuenta para el análisis de la población son las27 Es en la ciudad de Campana donde la firma Drable Hnos. instala el primer frigorífico del país. (Suma de Geografía,1958).28 Puede vincularse con la efectivización de una serie de localizaciones industriales de consideración, básicamenteDálmine y Siderca hacia 1950 (Kullock, 1987).29 Adoptando el umbral oficial hoy vigente de “localidad urbana”, según los datos de los ocho censos nacionales depoblación efectuados hasta ahora el porcentaje de población urbana en la Argentina era 28% en 1869, 37% en 1895,53% en 1914, 72% en 1960, 79% en 1970, 83% en 1980 y 86% en 1991 (Vapñarsky y Gorojovsky, 1990). 15
  16. 16. características de los censos. Estos no permiten discriminar los datos en población rural del delta o del sectorde tierra firme. La urbanizacion 30 se relaciona directamente con el desarrollo industrial del partido, que forma parte dellitoral industrial. Los últimos datos del censo (1991) confirman la tendencia, mostrando la desigualdad en ladistribución de la población urbana: el 64% se concentra en la localidad cabecera, el 22% en barriosadyacentes y el 14% está asociado a las rutas nacionales 9 y 12 (Kullock, 1995). La crisis del campo y el auge industrial llevarán a una reducción continua de la llamada población ruraly, con ella, nuevas transformaciones territoriales. Estos comportamientos y movilidad de la población seasocian directa o indirectamente con los procesos macros nacionales, que en especial dieron origen al GranBuenos Aires y que orientaron la expansión urbana e industrial, rasgos aún presentes en la organizaciónespacial de la región pampeana (Ferrer, 1995; Rofman y Romero, 1990; Gaignard, 1989). Dado el objetivo del trabajo, el universo se limitará a la población urbana del territorio, en “tierra firme”del partido de Campana. No se contemplará a la población isleña, por su particular dinámica. El partido de Campana se puede clasificar en dos grandes ambientes naturales y sociales: la denominadatierra firme, que se desarrolla en una llanura interfluvial, y el ambiente de delta. El primer ambiente presentaun paisaje sumamente intervenido donde se asienta la ciudad de Campana, su área periurbana y en el que serealizan actividades agrícola-ganaderas sobre pasturas implantadas. Cada vez que se cite al partido de Campana y su territorio se hará exclusiva referencia a este sectorterritorial de llanura, que se encuentra atravesada por cursos de agua: arroyo de la Cruz, arroyo del Pescado,entre los más destacados, y rodeada por el río Luján y el Paraná de las Palmas. Campana limita al norte con el río Paraná Guazú, que sirve de límite interprovincial con Entre Ríos, alsur con el partido de Exaltación de la Cruz, al este con los partidos de Pilar, Escobar y San Fernando y aloeste con el partido de Zárate. El partido se ubica en los 34° de latitud sur y los 58° de longitud oeste, conuna superficie de 954,54 km2. Más de la mitad de la extensión comprende actualmente al sector de islas delDelta del Paraná (60,5%); el resto del territorio, tierra firme, se extiende enteramente en la pampa ondulada,ocupando el 39,5%, que constituyó para el análisis histórico del período colonial el corredor fluvial de laprovincia, tempranamente ocupado dada su posición, lazo vital para la comunicación e integración de losterritorios con el Alto Perú. Recién hacia 1885, estas tierras son declaradas “partido”. Se escinden del partidode Exaltación de la Cruz y alcanzan su autonomía política-administrativa. Desde entonces, como veremos enlos capítulos siguientes, Campana ciudad-puerto ha “interpretado” a lo largo del tiempo cambios queredefinieron su posición en el contexto local, regional, nacional e internacional. En la actualidad, Campana presenta varios aspectos que merecen considerarse en relación con suposición. El primero es la integración a la AMBA 31 , gracias a las mejoras en la infraestructura, y eltransporte. El segundo, es que Campana está dentro del cinturón fluvial industrial, que se extiende desde lasciudades de La Plata hasta Rosario. En el presente se conforma un eje de mayor interacción material y deflujos en el territorio de la AMBA a través del llamado Corredor Norte de la provincia de Buenos Aires quetiene como eje la RN 9, que lo conecta con el centro de Buenos Aires y la ciudad de Rosario. El área haconcentrado en los últimos años importantes inversiones, que remarcan su favorable posición relativa entreBuenos Aires y Rosario. Entre los aspectos positivos se puede subrayar su excelente accesibilidad vial yfluvial, que además se supera de manera permanente. Por otro lado, Zárate y Campana componen un microconglomerado industrial y portuario que seconsolida cada vez más. Este binomio de ciudades adquiere una dimensión estratégica en el corredor hacia elMercosur, por el complejo Zárate-Brazo Largo, fortalecido por fuertes inversiones en infraestructuraportuaria a orillas del Paraná de las Palmas en ambas ciudades, con el predominio de capitales privados einternacionales. En los últimos años, los flujos de bienes y servicios portuarios han sido más que relevantespara el dinamismo de diversos sectores económicos locales. La excelente accesibilidad vial interurbana y regional la ubica en una posición relativa privilegiada. Sereconoce como eje principal a la ruta nacional 9 que, como hemos señalado, conecta a Campana con lasciudades de Rosario, Córdoba y con el norte del país. La ruta provincial 6 permite conexiones con otros ejescomo las RN 5, 7 y 8. Por último, la RN 12 la vincula con la ciudad de Zárate y, por medio del ComplejoZárate Brazo Largo, con Entre Ríos, el Litoral, Uruguay y Brasil.30 La urbanización es el aumento relativo de la población concentrada con respecto a la población total de un área(Vapñarsky y Gorojovsky, 1990).31 Esta afirmación se sustenta por ejemplo en el trabajo de Gorelick (2001), H. Bozzano (2000), como en otrosantecedentes, y en la planificación Estratégica de Campana (1999). 16
  17. 17. Por otro lado, un factor histórico del poder portuario de Campana ha sido la presencia de un nodoferroviario para la exportación regional de la producción agropecuaria. En la actualidad la red ferroviariacuenta con el ex ramal Mitre, en el que hoy opera Nuevo Central Argentino (NCA), que la vincula con elresto del país por medio de otras vías y operadores ferroviarios para el transporte de carga. Para el transportede pasajeros está operando TBA, que conecta a esta ciudad diariamente –pero con una frecuencia limitada–con Buenos Aires. En definitiva, Campana se ha ido constituyendo como ciudad privilegiada por sus condiciones fluviales,que le permiten posicionarse ventajosamente, con una actividad portuaria que suplementa y compite con lasaturación de los puertos de Buenos Aires y/o con los costos y/o la ineficiencia de otros puertos. Tomando elactual contexto de la lógica del transporte multimodal, esta ciudad se encuentra favorecida. Esta ventaja desu posición relativa se resignifica en función de las recientes inversiones de empresas de cargas y transportes,como de otras multinacionales, en las mejoras de la infraestructura portuaria. Paralelamente, otrasinversiones privadas se producirán en el sector vial; son claros ejemplos las que actualmente se realizan en laRNT 9, RN 12 y la RP 6 32 . Hacia el interior del territorio estos ejes y corredores responderán localmente, desde el lugar, a lasintencionalidades económicas. De esta forma, la ciudad y sus conectores territoriales integrarán ofragmentarán, pero tendrán una indiscutida impronta en la configuración del espacio del partido y, enespecial, con la producción del suelo urbano e industrial.32 Los puertos están asociados directamente con la producción industrial o con un grupo de empresas, o como servicio.Entre 1998-2000 Tagsa ha invertido en el puerto alrededor de $ 35.000.000, según la Secretaría de Producción,Municipio de Campana. 17
  18. 18. Capítulo 2 TERRITORIO Y EXPRESIÓN URBANA La ciudad de Campana que hoy conocemos tuvo su origen en el s. XIX con la creación del puerto y elpueblo. Algunos empresarios reconocieron tempranamente al Rincón de Campana como posible nodo detransferencia de bienes entre Rosario-Buenos Aires, y como boca de salida del excedente agropecuario de laregión. Esta valorización social del lugar 1 reunió dos dimensiones: una, relacionada con su condición depuerto fluvial en función del circuito comercial en el corredor Buenos Aires-interior del país, y la otra,relacionada con la función de centro de servicios para el mundo rural de la región. Ambas valorizacionestuvieron una influencia central en su singular configuración espacial y en el proceso de producción de suelourbano que se materializó con la traza del pueblo y el puerto, estructuras materiales que aún están presentes. En este capítulo, se propone analizar los procesos que influyeron en la producción del suelo urbano ensu contexto histórico y productivo 2 . Es por ello que se abordan cuatro etapas en la presente reconstrucciónsocial del espacio urbano: 1) Hacienda, estancia y territorio; 2) De las primeras explotaciones a la moderna estancia; 3)Ferrocarril, puerto y pueblo. Estas tres primeras etapas abarcan un extenso período que va desde losprimeros antecedentes de ocupación hasta entrada la crisis del 30, identificando los principales elementosexplicativos que actuaron a nivel regional-nacional y local, y que influyeron en el modelo de reproducciónurbana. Por último, en el punto 4) La impronta espacial del frigorífico, caracteriza el rol de la industria comomodelo de producción urbana que asume la ciudad, fenómeno fabril que encontramos, inclusive, antes de lasustitución de importaciones.2.1. Hacienda, estancia y territorio En todo el período de la América colonial el rasgo distintivo de la organización económica fue elrégimen del monopolio impuesto por las metrópolis europeas. En pleno capitalismo mercantil, el usufructode posiciones económicas y comerciales implicaba la exclusión de toda competencia de terceros países. Lapuja por el poder económico y político fue constante entre las potencias de España, Portugal, Holanda eInglaterra, esta última, con pleno poder para el s. XVIII. Durante el siguiente siglo, los movimientos deindependencia en América Latina se desarrollaron bajo la estrecha vigilancia y acuerdos con los capitalesbritánicos. La estructura territorial y del sector productivo de América colonial dieron lugar a un singular procesode urbanización con la fundación de las ciudades, las que organizaban extensos territorios bajo lasubordinación administrativa de virreinatos o capitanías. En la Argentina, territorios subordinados al AltoPerú, las economías regionales –por ejemplo en Tucumán– tuvieron cierto desarrollo, dado que sevinculaban con los centros productivos, como el caso de Potosí, modelo que se extiende hasta la primeramitad del s. XVIII. Durante la etapa colonial, la región del Litoral (Buenos Aires, Entre Ríos, Corrientes y Santa Fe) fue lamás atrasada y menos poblada del actual territorio argentino. La hacienda cimarrona, a lo largo de esteperíodo, constituyó una actividad para la subsistencia y la satisfacción de las necesidades de los pequeños1 En este sentido, es interesante rescatar el significado de lugar de M. Santos, quien realiza una analogía en relación a lapropuesta de Whitehead sobre la “diversificación de la naturaleza”. La tesis de este último autor supone que existe unareunión indisoluble entre los objetos y los acontecimientos en el mundo natural; para el autor, “los objetos solamenteestán en el espacio y en el tiempo debido a sus relaciones con los acontecimientos”. Sobre esta tesis, M. Santospropone: “El papel que, en el mundo natural, representa la diversificación de la naturaleza, proponemos compararlo conel papel que, en el mundo histórico, representa la división del trabajo. Ésta, impulsada por la producción, atribuye, encada movimiento, un nuevo contenido y una nueva función a los lugares (...) La diversificación de la naturaleza esproceso y resultado. La división internacional del trabajo es proceso cuyo resultado es la división territorial del trabajo.Sin duda, las dos situaciones están emparentadas, aunque cambie la energía que las mueve. Por otro lado, la naturalezaes un proceso repetitivo, en tanto que la división del trabajo es un proceso progresivo” (Santos, 2000, pp. 110-111). Apartir de este momento se delimita el alcance del término “lugar”.2 Milton Santos, en varias de sus obras, señala el papel central de la técnica y del trabajo en la producción yreproducción del espacio, en el marco del movimiento continuo de las dinámicas sociales y desde los diferentes ritmosde integración a los circuitos productivos de la economía regional o mundial, según se trate. 18
  19. 19. núcleos urbanos. Economía regional que obtenía básicamente carne, cuero, grasa y pezuñas 3 . Esta economíase irá expandiendo y planteará la necesidad de aumentar la extensión de las tierras disponibles y la formaciónde unidades de producción para criar ganado: las estancias. Esto llevó a la necesidad de ejercer el derecho depropiedad sobre los rebaños, y una profunda transformación, la apropiación del territorio. A fines del s. XVIII, la apertura del Río de la Plata al comercio colonial dio al puerto de Buenos Aires elpapel de intermediario comercial; este hecho habría de influir decididamente en la etapa de transición a laeconomía primaria exportadora. La Revolución de la Independencia, a comienzos del s. XIX, consolidó ellibre cambio y las ideas liberales, constituyendo el proyecto político y económico de la sociedad porteña.2.1.1. Antecedentes del régimen de la tierra y representaciones del territorio Como primer antecedente sobre el régimen de la tierra 4 a escala nacional y provincial, haremosreferencia a las leyes españolas, las que disponían de numerosas disposiciones que regían para el medioamericano. Estas leyes estimulaban y afianzaban la conquista de extensos territorios. Abundantes en detalle,en manifestaciones doctrinarias y preocupadas en retener para el Fisco las mayores ventajas y atribuciones,llegaban al Río de la Plata sin energía y eficacia para imprimir ciertas características, y permitían que en laColonia el régimen de la tierra siguiera el movimiento regular, la trayectoria necesaria que surgía desde ellugar. Fundada la ciudad y nombradas las autoridades, se abrían los asientos y comenzaba la entrega del suelo,en presencia del procurador y con parecer del Cabildo o, simplemente, el dueño de la capitulación.Encabezaba la lista el poblador principal, que siendo capitulante recibía una tercera parte del total de la tierrafuera de pueblos y ejidos. Se distribuían los solares, peonías, caballerías, chacras teniendo en cuenta losméritos y calidades de cada persona, sin perjuicio de indios y tierras ya ocupadas 5 . La tierra se hallaba en manos de los grandes propietarios: del rey y de los favoritos. La complicación enlos trámites y monto de los impuestos para la compra del suelo aseguraba su inmovilidad. Generalmente losmilitares, funcionarios públicos y comerciantes enriquecidos fueron los únicos propietarios. Como segunda etapa podemos referirnos a la Revolución de Mayo, con un orden político y jurídico quemantenían las viejas tradiciones, sobre todo en relación al régimen de la propiedad y la concentración de latierra. Ésta continuaba distribuyéndose como en la época colonial, por el remate, la compensación y lasmercedes, aunque cabe destacar que el suelo ya no fue patrimonio exclusivo de españoles. Caídas lasautoridades españolas, apaciguadas las primeras luchas, comenzó un nuevo régimen: la distribución de latierra. Una vez declarada la Independencia, la propiedad fue de la república. Sin embargo, el régimenimplantado por España dejó una estructura que permitía a un grupo de ricos comerciantes, funcionarios ymilitares tener el monopolio de la tierra. En síntesis, la legislación española subsistió íntegra desde la fundación, trazado y distribución del suelo,y se mantuvo viva con su sistema de población, la mensura incierta y en las formas de transmisión de lapropiedad. El estancamiento de la población y el latifundio fueron hechos salientes. El negocio de la tierrallegó a ser el “negocio clásico”, como decía Rosas en sus mensajes. Todos tenían el “sentido de la tierra” yconfiaban en ella la seguridad de su fortuna (Cárcano, 1972, p. 73). La historia de la colonización ydistribución de la tierra en la provincia de Buenos Aires ha sido accidentada y sin demasiado éxito, a pesarde diversos esfuerzos. Si bien la inmigración y la modernización agropecuaria irrumpirán con violencia afines del siglo XIX, muy peculiares fueron las vías y los efectos de ese desarrollo. La ocupación de la llanurapampeana no ligó a sus habitantes entre sí; el aislamiento, la precariedad y el difícil acceso a la propiedadcontinuaron siendo las características de la vida rural. James R. Scobie 6 (1968) afirma que “la región3 Ferrer, A., La Economía Argentina, F.C.E., Buenos Aires, primera reimpresión, 1974.4 Sobre el régimen de la tierra para mayor profundidad se recomienda consultar, de Miguel Ángel Cárcano, Evoluciónhistórica del régimen de la tierra pública. 1810-1916, Eudeba, Buenos Aires, 1972. Tercera edición con la legislaciónde Tierras Públicas Nacionales y el régimen vigente en las nuevas provincias, 1950-1970, por la Dra. María SusanaTaborda Caro.5 Las Leyes de Indias, las ordenanzas de intendentes y numerosas capitulaciones, cédulas y decretos formaban el cuerpolegal que regía la distribución de los campos fiscales, que fueron adquiriendo características propias derivadas de lacostumbre. Comenzaba la ocupación del suelo por el indio, donde no llegaba la posesión del español, con estaincongruencia: que debían respetarlo y al mismo tiempo conquistarlo para extender sus propiedades. Carlos V declaróque el rey de España había sucedido en el dominio de todas las tierras poseídas por los naturales. Cárcano, 1972, pp.4-5.6 Scobie, J., Revolución en Las Pampas. Historia social del trigo argentino 1860-1910, Ediciones Solar, segundareimpresión, Buenos Aires, 1982. 19
  20. 20. pampeana fue conquistada pero socialmente quedó al margen de la Nación; fue un área explotada pero noposeída; sus agricultores engrandecieron al país pero pocos participaron de ese progreso”. En la representación cartográfica 7 del territorio de la campaña de Buenos Aires de fines del siglo XVIIIse puede observar un área definida al interior del río Salado. Para ese momento, aparecen representados seispagos, dispuestos de norte a sur, y son los siguientes: Arroyos, Arrecifes, Areco, Luján, Matanza yMagdalena 8 . Los pagos fueron extensiones de territorio cuyos únicos elementos conocidos y fijos fueron elnúcleo de población y la aguada que le daba nombre. Los pagos comienzan a mencionarse desde lafundación de Buenos Aires, pero con límites inciertos y difusos. En la Historia de la Provincia de BuenosAires, Ricardo Levene (1941) los define como “las primeras secciones en que se dividió la campaña, queoriginariamente no constituyeron un distrito de administración, sino simplemente grandes extensiones delímites imprecisos, correspondientes cada una a una zona de población rural más o menos compacta. Estaszonas se habrían formado junto a las aguadas, que eran los ejes económicos de la campaña en aquellostiempos primitivos de la ganadería” 9 . A partir de 1784 se definen los primeros partidos o jurisdicciones parroquiales que van a quedar a cargode una autoridad civil, que se conoció como alcalde de Hermandad. Hasta 1810 fueron diecinueve lospartidos: San Nicolás, San Pedro, Baradero, Areco, Arrecifes, Pergamino, Las Conchas, San Isidro, Morón,Matanza, Lobos, San Vicente, Magdalena, Quilmes, Chascomús, Areco Arriba, Pilar, Cañada de la Cruz yNavarro. A éstos debe agregarse Luján, con jurisdicción precisa desde 1755. En esta primera divisiónadministrativa del territorio bonaerense, Campana no ofrece aún elementos que lo diferencien del resto de lacampaña, como sucedió en los primigenios pueblos, ya sea la planificación en la época de la conquista ypoblamiento español (como San Nicolás y Pergamino), o por aparición de núcleos espontáneos de poblaciónrural en el corredor que articulaba Buenos Aires con el Alto Perú 10 , ya sea por la instalación de fuertes ofortines (Mercedes, por ejemplo) o por la necesidad de postas, parroquias o reducciones indígenas, comofueron los casos de Quilmes y Baradero; o si no como asentamientos que resultaron de verdaderas empresasfundadoras llevadas a cabo por particulares que valorizaron sus tierras por medio de la instalación de uncentro de actividades terciarias relacionadas con la explotación pecuaria, el comercio y la exportación, comofueron los casos de San Andrés de Giles (1826) y Zárate (1827). Según las fuentes consultadas, la ocupación de territorio en Campana data bastante después de laSegunda Fundación de Buenos Aires (1580) con el legado de estas tierras a don Luis Águila (1680). En 1854 se dictó la primera Ley de Municipalidades y en 1857, por ley del 15 de setiembre, el gobiernode Valentín Alsina dispuso dividir el territorio de la provincia en departamentos, partidos, cuarteles ysecciones 11 . Los límites de partido de la campaña al interior del Salado fueron establecidos formalmente por primeravez para esta región por la ley del 24 de octubre de 1864, reglamentada por decreto del 24 de febrero de1865. Con posterioridad, en 1886, se dictó la Ley Orgánica de Municipalidades. En lo relacionado con los pueblos bonaerenses y el régimen de tierra, tendremos que esperar hasta 1867para que Avellaneda establezca un criterio más liberal para la venta de los terrenos y a precios moderados enlos ejidos, superando los laberintos de las legislaciones españolas y criollas que hacían imposible ladistribución de la tierra. Su articulado aclara y define cuestiones tradicionales, reconoce la propiedad a los7 Randle, P. H. y Gurevitz N., Geografía Histórica de la Pampa Anterior. EUDEBA, Buenos Aires, 1971, tomos 1 y 2.8 Randle aclara al respecto: “A los seis pagos principales podrían haberse agregado el de Cañada de la Cruz (Campana),Monte Grande (San Isidro), Las Conchas y otros, pero no se los ha graficado por su dispar escala territorial y porque deltérmino pago usaban la acepción de paraje más que la de jurisdicción. Con la creación de sucesivos curatos o parroquiashacia fin de siglo, se produce un desglose gradual de los pagos tradicionales. Así la parroquia de Arrecifes dio lugar a lade Baradero, Pergamino, y la de Areco a la de Capilla del Señor, y a la de Areco Arriba (Carmen de Areco).9 Levene, R; Historia de la Provincia de Buenos Aires y de la formación de sus pueblos, La Plata, 1941.Este historiador clasifica a los partidos y municipios de la provincia de Buenos Aires según el contexto de la fundacióndel pueblo y propone la siguiente categorización cronológica: 1854-1862, período tradicional; 1862-1872, períodomodernizador; 1872-1880, período democratizador; 1880-1887, período progresista (es el caso de Campana), y porúltimo, 1888-1910, período oligárquico.10 En el siglo XVII, los caminos principales del norte estaban (a diferencia de los caminos del sur de Buenos Aries) biendefinidos y eran: el camino del Alto Perú que iba en pos de Córdoba, bifurcándose al sur de aquella provincia en el deMendoza. Entre los caminos de segunda importancia puede mencionarse la derivación del camino del Alto Perú, quepartiendo de San Antonio de Areco iba en busca del de la Costa, al que encontraba en San Pedro pasando por los sitiosconocidos entonces como Cañada Honda y Arroyo Arrecife. Este recorrido se justificaba por su mayor posibilidad detránsito permanente, ya que se desarrollaba sobre tierras más altas y mejor drenadas. A la vez el camino de la Costa,fácilmente anegable, tenía grandes ventajas en tiempos de sequía.11 Randle, P., op. cit. 20
  21. 21. poseedores de cuarenta años y autoriza la expropiación de tierras alrededor de los pueblos. Establecía que elterreno de los ejidos se consideraría de pan llevar, y la Municipalidad era la encargada de señalar las reservaspara edificios públicos y calles. Ordenaba su mensura y división para venderlos o donarlos, tratándose de lossolares, y para vender simplemente, previa tasación, las quintas y chacras. “El parcelamiento del suelo eraresistido por los estancieros, que se sentían atacados en su situación privilegiada y veían hacerse propietariosa sus arrendatarios laboriosos que pagaban altos precios para conseguir la tierra. Efectivamente, las grandesextensiones en una mano predominaban en la provincia, y, fuera de las parcelas de los ejidos, el agricultor yel inmigrante no tenían dónde ubicarse” (Cárcano, 1982, p.250). El otro instrumento jurídico importante en este período que vincula al régimen de la tierra, a losinmigrantes, a los agricultores y a los ejidos será la ley de los centros agrícolas de 1887. Esta ley se gesta,entre otros objetivos, para aplacar la crisis de la tierra pública y el acceso a la propiedad de pequeños ymedianos propietarios. Este instrumento tendrá un impacto en la traza final del pueblo de Campana, comoveremos en el próximo capítulo. En este período, Campana, tanto desde la organización administrativa del interior de la provincia deBuenos Aires como desde la valoración económica y social, no presentaba aún elementos territoriales que ladiferenciaran y distinguieran de una vasta región hasta fines del siglo XIX. R. Paredes plantea 12 una visióncrítica sobre las lógicas internas y externas que influyeron en la sociedad pampeana y en la reconstruccióndel partido de Campana. Para el siglo XVIII, este autor distingue como unidad funcional el Corredor Litoral,del que Campana fue parte integrante. El Corredor se conformaba por los actuales partidos de San Nicolás,Ramallo, San Pedro, Baradero, Zárate, Campana, Exaltación de la Cruz, Pilar, San Antonio de Areco, SanAndrés de Giles, Arrecifes, Carmen de Areco y Pergamino. Entre los aspectos de integración del Corredorfue central su característica espacial, y darle cierta unidad territorial por ser el principal corredor hacia elAlto Perú; no obstante, luego observaremos que la secesión territorial de Campana fue sincrónica con laruptura de la estructura espacial tradicional, con la apertura económica y la modernización productiva deBuenos Aires. En los primeros tiempos, y con la llegada del español, estas tierras que hoy conocemos como el partidode Campana tuvieron valor económico gracias a la presencia del ganado cimarrón, y no por el valorproductivo de las tierras en sí. Como veremos, entre la hacienda colonial y la estancia moderna transcurriráun extenso período. Este contexto productivo le proporcionará a la zona una valorización marginalsubordinada al hinterland de Buenos Aires. El período que va desde la época de los primeros pobladoresespañoles hasta la organización política del territorio llevaría varios siglos. La formalización del partidosurgió tardíamente en comparación con el resto de la campaña bonaerense y, en particular, con el CorredorLitoral 13 . La primigenia ocupación y organización del territorio de Campana no cambiará con la simple llegadadel español. Fumière plantea que la ocupación fue esporádica y temporaria –cuando la hay– o casiinexistente, hasta que finalmente se produzca el corrimiento del indígena 14 , y luego la desaparición de laamenaza de los realistas 15 .12 Paredes, Rogelio., Modernidad y crisis. Estudio local del cambio social y político en la Argentina de los siglos XIX yXX. Tesis doctoral en Historia, Facultad de Filosofía y Letras, UBA, Mimeo, 1999. El autor emplea en su investigacióncategorías que involucran al proceso económico y social para explicar la construcción histórica de Campana.13 Según fuentes consultadas, el Rincón de Campana aparece nombrado en diversas fuentes históricas como parte de unterritorio mayor. Lo encontramos citado como perteneciente al “partido de la Villa de Luján”, “partido de la Cañada dela Cruz sobre el Río Paraná”, y finalmente, “en el partido de Capilla del Señor” (hoy Exaltación de la Cruz), del cual sedesprenderá con el auge del ferrocarril y el crecimiento del pueblo.14 Sobre estos primeros pobladores se tiene muy poca información, al respecto Fumière sólo describe el hallazgoarqueológico guaraní en las cercanías de la actual ciudad. Con lo cual sólo se infiere que en las épocas que precedieronal Descubrimiento de América, este territorio estaba ocupado por este pueblo. Las poblaciones de estos primitivoshabitantes de la comarca se hallaban a unas veinte cuadras aproximadamente del límite de lo que hoy conocemos comola localidad de Campana, al Este, en terrenos que pertenecieron últimamente al ingeniero Rómulo Otamendi, y al pie delas barrancas comprendidas entre las puntas conocidas por de Chevez y Urien. Zona de bañados y próximas al ríoParaná de las Palmas e islas del Delta.15 Para ese período aparecen crónicas relatando las frecuentes devastaciones producidas no sólo por los indígenas, sinopor la presencia de los realistas con base en la ciudad de Montevideo. Don Gervasio Posadas, director supremo, expidióun decreto (1814) por el que crea el cargo de guardacosta de Campana. 21
  22. 22. 2.1.2. Un siglo de compra y venta El proceso de ocupación del territorio de la actual provincia de Buenos Aires –a pesar de la falta deobstáculos naturales que brinda su extensa llanura, salvo la frontera de los ríos, y en particular del Salado– seha desenvuelto con suma lentitud durante cerca de cuatro siglos. Causa primera de tal fenómeno fue lapresencia del indígena. Fueron los cuidadores de ganado los que, audaces, penetran en el desierto aprincipios del siglo XVIII y llegan a las márgenes del río Salado, límite del dominio de los blancos por másde un siglo. En este contexto espacial, se encuadran las sucesivas ventas y compras de los propietarioscasuales hasta mediados del s. XIX. El 20 de octubre de 1731, la viuda de Luis del Águila, Teodora Martínez de Saravia, vende al capitánEsteban Lomez la parte de la estancia. El nuevo comprador sigue el tipo de explotación pecuaria hasta el 19de marzo de 1759, cuando junto a su hijo, el presbítero Miguel Jerónimo Lomez, extienden un documentoante testigos por el cual dan en venta a don Francisco Álvarez Campana. A partir de ese momento, las tierrastomaron el nombre del Rincón de Campana. Personalidad influyente, y por momentos cuestionado, adquiereestas tierras para sostener a un colegio de hermanas de Buenos Aires 16 . En 1805, la estancia fue adquirida en pública subasta por el presbítero doctor Cayetano Escola, quienconstruyó su vivienda cercana al pueblo Capilla del Señor. Adquiere para la explotación de su predio acuarenta esclavos negros y todos los implementos para las tareas agropecuarias. Sin embargo, esta zona noestuvo exenta del peligro de las tropas realistas; tras sus numerosos reclamos, logró que en 1814 se creara elcargo de guardacostas de Campana. Para 1824, se vende Campana una vez más, y pasa a poder de don José Julián Arriola y don MarianoEscalada. Nueva venta de las tierras en pública subasta, en 1829, a favor de Pedro Villanueva. Luego, pasa ala propiedad de Ladislao Martínez Castro, quien fue uno de los miembros más prestigiosos de la sociedadporteña de ese momento. Fallecido don Ladislao Martínez Castro el 23 de mayo de 1855, su hijo Ladislao Federico, en presenciade su hermana Clementina y como curador de sus dos hermanas menores, Elena y Agustina, firma uncontrato en virtud del cual arrendaba por el término de seis años la estancia de Campana a los hermanosEduardo, Luis y Alberto Costa, quienes a los pocos años adquirirán en propiedad todas las haciendas y elderecho a la marca. Cabe señalar que todos los ex propietarios de la estancia fueron personajes influyentes dela política porteña, tanto en la época colonial como durante la independencia y en las luchas por laorganización del Estado. Los vaivenes de compra y venta de la estancia se detendrán recién con la ocupación permanente de loshermanos Costa, en una coyuntura favorable del capitalismo internacional por la valorización económica delas tierras de la pampa húmeda, en el marco de una economía primaria exportadora y en el contexto políticode la organización del Estado.2.2. De las primeras explotaciones a la moderna estancia Campana, parte integrante del Corredor Litoral, acompañó los ritmos productivos que se fueronsucediendo desde mediados del s. XIX. El Corredor Litoral –extendiéndose al oeste hasta lo que hoyconocemos como Pergamino– concentró los principales establecimientos pecuarios que conformaban unaestructura espacial acorde al modelo de acumulación del momento. El área, luego, asumió un rolsignificativo en la economía primaria exportadora, pero sus ciudades corrieron diferente suerte, ya que lainfluencia externa de nuevos flujos comerciales impactó en las industrias locales, antes necesarias para lareproducción básica de las sociedades del mundo rural. Esto llevó a la decadencia o estancamiento de lospueblos, y al surgimiento de otros, como Campana. Hilda Sábato 17 analiza el período y plantea que las16 Fumière J. (1975a.).17 Apoyándose en esta tradición cuestionadora del modelo de crecimiento inaugurado en la segunda mitad del s. XIX,desarrollan una explicación que permite dar cuenta de la extraordinaria expansión de la etapa de auge, a la vez queestancamiento posterior, y encuentran que los mismos factores que habían asegurado el crecimiento en aquella épocafueron también la causa de su limitación. Así, Laclau halla una clave para entender las características del “capitalismodependiente” argentino en la existencia de la renta diferencial a escala internacional a favor de la producciónagropecuaria argentina, consecuencia de la gran fertilidad de la llanura pampeana. Esta situación implicaba latransferencia de excedentes desde los países consumidores a la región productora, en este caso la Argentina, pero a suvez significaba una dependencia estrecha de las condiciones de mercado comprador, ya que el volumen de esos 22
  23. 23. lógicas internacionales estuvieron presentes en la transición hacia la economía primaria exportadora,reestructuraron el trabajo, el territorio y la producción rural. Se producirá en Campana, desde la etapa de transición: introducción y auge del ciclo del ovino 18 (1850-1890), la agricultura periurbana, la instalación de los primeros frigoríficos, la expansión de la agricultura(1890-1914) y el auge de la ganadería bovina. Las estadísticas económicas de 1881, 1888 y 1895 muestran en Campana un mayor desarrollo del maíz,cultivo que estaba asociado a la industria de alcoholes, que tuvo un peso muy significativo en la ciudad y elárea rural campanense. Este es otro ejemplo de la integración productiva que diferenció al pueblo deCampana del resto de la región, la agroindustria articulada hasta su comercialización a través del puerto 19 . En cuanto a la propiedad de la tierra, estaba en manos de una clase social que se conocerá comohacendados, algunos de éstos descendientes de los primeros vecinos españoles, de una elite aristócrata o demilitares premiados, u otros que arriban a mediados del siglo XIX, como en el caso de don Braulio Costa, deuna clase de comerciantes con fortuna, descendientes de extranjeros y convertidos en porteños notables en eltérmino de dos generaciones. Primero formarán una fortuna proveniente de negocios comerciales einfluencia política, que luego, invertirán en tierras, estancias 20 y prestigio social. Pero también en nuevosproyectos productivos: la modernización de la explotación tradicional ganadera, la introducción deinnovación tecnológica en la agricultura y la inmigración. Desde el análisis del territorio y su representación cartográfica conviene señalar que avanzado el sigloXVIII, y a pesar de las transformaciones que tuvieron lugar en la pampa con la introducción y auge delganado ovino, Campana siguió sin diferenciar su territorio. Esto lo confirma la cartografía histórica, porejemplo, el mapa de parcelamiento de 1864 de la Pampa Anterior 21 . En esta representación, lo que seevidencia es una progresiva división de la tierra según la distancia a Buenos Aires. Hasta un radio de 60kilómetros se identifica una mancha homogénea con subdivisiones inferiores a 1.000 hectáreas, hasta los 100kilómetros se distingue un área de transición, para saltar luego a un parcelamiento de mayor extensión, queva de las 1.000 a 5.000 hectáreas. Los núcleos urbanos de la campaña aparecen como puntos distantes ydifusos entre sí. Campana aparecerá en el mapa de parcelamiento de 1890 con un núcleo urbano y con tierrasdestinadas a las chacras y quintas del ejido, gracias a la aplicación de la Ley de Centros Agrícolas de 1887. El 4 de diciembre de 1858, se firma entre las partes un nuevo documento de acuerdo con el cual loshermanos Costa se convierten en propietarios de estas tierras. Radicados ya con carácter definitivo, losseñores Costa resuelven dedicarse en forma intensiva a la explotación del ganado ovino 22 adquiriendo, paratal efecto, apreciable cantidad de ejemplares puros de las razas negrete y rambouillet, cuyas lanas eran lasque tenían entonces mayor aceptación en los mercados europeos 23 . Explotación que se transformólentamente tras la dura crisis de la hacienda lanar en 1866. En 1880, la Argentina aún no exportaba carne decordero, pero 7 años más tarde fueron enviadas 1 millón de cabezas a Francia e Inglaterra por cuatro firmasdiferentes que operaban en Buenos Aires, una de ellas radicada en Campana, The River Plate Fresh MeatCo. Ltda. de Alfredo Drabble, exportando 120.000 reses ovinas para 1884.excedentes estaba directamente vinculado con los precios del mercado y, por otro lado, con la demanda” Sábato, H.,Capitalismo y ganadería en Buenos Aires: la fiebre del lanar, 1850-1890. Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1989.18 Respecto de los cambios que producirá el boom del ovino, Hilda Sábato comenta: “Hacia 1840 muy pocos argentinospodían imaginar los cambios de que serían testigos y protagonistas a lo largo de su vida, en ese país al queprobablemente muchos de ellos ni siquiera reconocieran como propio. Economías regionales de orientación centrífuga,sociedades con aspiración a la autonomía, identidades de fuerte arraigo local: tal era la situación a mediados del s. XIX”(...), op.cit.19 Excepto San Nicolás y Zárate.20 Jorge Sábato realiza una revisión a las propuestas tradicionales de la constitución de la clase dominante. Al respecto,postula que los sectores para captar los excedentes habrían sido aquellos que tenían el control sobre las actividadescomerciales y financieras. La característica inicial de la clase dominante fue el resultado de su posición en el mundo delcomercio y las finanzas, más que la concentración de la propiedad de la tierra. Ver Sábato, J., La clase dominante en laArgentina moderna. Formación y características, CISEA, Grupo Editor Latinoamericano, Bs. As, 1988.21 Randle op.cit.22 “La etapa 1850-1890 fue decisiva, y en lo interno se tradujo en la aceleración del proceso de consolidación delcapitalismo en la región. El período muestra un imbricamiento muy estrecho entre los intereses urbanos y rurales de lasclases propietarias locales, y resulta claro, al observar a quienes ocupaban sus peldaños más altos, que el éxito estabaasociado a la habilidad para combinar una inserción fuerte en el mundo del comercio y las finanzas, con un compromisocreciente con la producción rural “(...) Paredes R., op.cit.23 Los Costa intensifican la producción con la creación de treinta puestos distribuidos en toda la estancia, que seentregan a la “mediaría” a igual número de familias cuyos apellidos sean de origen inglés e irlandés. 23

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