El glamour de la periferia: Efectos de un desarrollo desigual-Por Guillermo TellaEl proceso de suburbanización de las élit...
natatorios, canchas de tenis, de golf, de fútbol y, en algunos casos, canchas de rugby ymarinas). Pilar, M. Argentinas y M...
abierta que caracterizó tradicionalmente el desarrollo de la ciudad en sus distintas etapas.La zona de más importante desa...
Próxima SlideShare
Cargando en…5
×

El glamour de la periferia

309 visualizaciones

Publicado el

0 comentarios
0 recomendaciones
Estadísticas
Notas
  • Sé el primero en comentar

  • Sé el primero en recomendar esto

Sin descargas
Visualizaciones
Visualizaciones totales
309
En SlideShare
0
De insertados
0
Número de insertados
113
Acciones
Compartido
0
Descargas
0
Comentarios
0
Recomendaciones
0
Insertados 0
No insertados

No hay notas en la diapositiva.

El glamour de la periferia

  1. 1. El glamour de la periferia: Efectos de un desarrollo desigual-Por Guillermo TellaEl proceso de suburbanización de las élites, un fenómeno que desde la difusión delautomóvil fue característico de las metrópolis de Estados Unidos y del que puedenencontrarse importantes ejemplos en las grandes ciudades latinoamericanas, no se hamanifestado en Buenos Aires hasta mediados de la década de 1980, momento a partir delcual se inició un desarrollo inmobiliario sin precedentes. Actualmente en la extremaperiferia de la aglomeración se encuentra instalado un fuerte proceso de subdivisión detierras con fines residenciales dirigida a los sectores de poder adquisitivo alto y medio-alto. Esta acentuada tendencia marca el agudo contraste con los desarrollos residencialesperiféricos de las décadas anteriores, protagonizados por grupos de bajos recursos en losbordes metropolitanos. Esta “conquista” de la periferia por parte de los fragmentossocioeconómicos más favorecidos, principalmente en torno a la segunda y tercera corona,se manifestó mediante emprendimientos denominados “urbanización cerrada” y tuvodiferentes expresiones: el “barrio privado”, el “country club” y el “club de chacra”.Asimismo, bajo la misma lógica, existió un correlato a nivel urbano, sobre las áreassubcentrales, a través de la tipología de la “torre jardín” como residencia para ciertossectores medios. Los agudos cambios económicos y sociales producidos en el país acomienzos de los años ´90 generó una profundización de los cortes existentes en elinterior del amplio abanico de clases medias de Buenos Aires, y ello se expresa en unaseparación neta entre una “clase media-alta” (ejecutivos, profesionales exitosos, etc.) y elresto de las clases medias (comerciantes, profesionales medios, empleados públicos,etc.). Precisamente, el grueso de esa clase media (“media-media” y “media-baja”), que engeneral sufrió una retracción de sus ingresos —y, en muchos casos, un sensibleempobrecimiento— o bien logró mantener su propiedad o la reemplazó por otra de menorvalor. Los sectores más bajos incrementaron la ocupación de “villas miseria”, “pensiones”o propiedades ajenas no habitadas. Las “urbanizaciones cerradas” son desarrollosparquizados de viviendas amplias y diseño cuidado, separados físicamente del tejidocircundante por medio de dispositivos de seguridad que han alterado el paisaje urbano:muros cerrados de gran altura a la manera de “murallas”, con puestos de vigilancia ysistemas permanentes de custodia a cargo de agencias privadas que ejercen un controlpermanente sobre las entradas y salidas de residentes, visitantes y trabajadores (personalde servicio, jardineros, etc.). En este marco, el country club (conocido también como “clubde campo”) representa la primera versión de esta tendencia, que reprodujo ciertas formasde esparcimiento americanas. Se trata de un conjunto de residencias individualesagrupadas tras un perímetro amurallado y custodiado —originariamente construidos paraofrecer una ocupación transitoria (generalmente vacacional o de fin de semana), pero queen los últimos años ha manifestado un carácter de tipo permanente—. Se localizan sobreáreas suburbanas y están servidos por rápidas carreteras de acceso al centro de laciudad. Cuentan con una fisonomía exuberante y obras de arquitectura de vanguardia.Las reducidas dimensiones de los lotes (de hasta media hectárea) son compensadas conespacios comunes destinados a actividades sociales y prácticas deportivas y recreativas,maximizando las áreas públicas y de esparcimiento (tal como: club-house, restaurante,
  2. 2. natatorios, canchas de tenis, de golf, de fútbol y, en algunos casos, canchas de rugby ymarinas). Pilar, M. Argentinas y Moreno han sido los municipios que mayor cantidad deemprendimientos han recibido. Los barrios privados, en cambio, son un conjunto deresidencias individuales agrupadas tras un perímetro igualmente cercado y custodiado,pero construidos para una ocupación permanente. Se encuentran también ubicados enlas afueras de la ciudad y enlazados con el centro mediante autopistas. Su diferencia conlos countries es la reducción de los espacios sociales, comunitarios y deportivos, en favorde una mayor dimensión de los lotes (de media a una hectárea). La conformación deconjuntos de barrios privados —cuyas áreas predilectas de localización fueron: Pilar,Escobar, Tigre y Moreno— dio origen al surgimiento de equipamiento complementario a laoferta de cada zona, tal como: escuelas de prestigio (“high-school”), centros de saludprivados, paseos de compra o restaurantes de lujo. Una de las variables de máxima deeste proceso la constituyen los clubes de chacra, un conjunto de residencias individuales,cercadas, custodiadas y enlazadas por rápidas autopistas. Están destinados a unaocupación tanto permanente como transitoria y localizados sobre las últimas coronas de laaglomeración —Pilar y Escobar son las zonas predilectas—. Las grandes dimensiones delos lotes (de 1 a 5 hectáreas) permiten recrear la vida de campo, los valores ecológicos, elcontacto activo con la naturaleza así como prácticas de tipo rural (la cría de animales decorral, la siembra de cereales, circuitos hípicos y “huertas orgánicas”) o deportiva(canchas de polo, tenis, fútbol, etc.). Por último, en el otro extremo de las nuevastendencias residenciales, surgen las torres jardín como la expresión más urbana, ysimbolizan la “llegada” del country club al barrio. Se trata de edificios de departamentos,destinados a residencia permanente, localizados sobre áreas residenciales densamenteconsolidadas y servidas. Son torres de gran de altura, de perímetro libre, con volúmenesmuy elaborados, cuyo predio ocupa generalmente la totalidad de la manzana (unahectárea) e incluyen un departamento por planta, de grandes dimensiones (más de 200metros cuadrados), capaz de competir con la residencia individual. Tienen un cerco deprotección con custodia permanente y plantas bajas provistas de servicios einfraestructura de uso exclusivo, tal como: natatorio climatizado, restaurante, áreasaterrazadas, canchas de fútbol, tenis y/o paddle (con iluminación nocturna), salón defiestas, gimnasio, sauna y subsuelos para estacionamiento. Barrios como Belgrano,Palermo, Barrio Norte, Quilmes, San Isidro u Olivos han sido los preferidos para sulocalización. La llegada de esta nueva tipología residencial a muchos barrios tradicionalesconsolidados de la ciudad, generalmente de baja densidad habitacional y ocupados porviviendas de clase media, que contaban con equipamiento comunitario básico, haprovocado un importante impacto de tipo urbano, ambiental y social, que se hamanifestado principalmente en cambios en la vida cotidiana, en las relaciones entre elvecindario, en los modos de aprovisionamiento, en la utilización del espacio público y eltiempo libre, en la morfología urbana. Esto se vio agravado porque no se previó ningúntipo de compensación o mitigación de los perjuicios generados por estosemprendimientos. En términos generales, los nuevos desarrollos se llevan a cabo sobreespacios vacantes de la aglomeración, generalmente clasificados como “no urbanizados”(zonas periféricas) o de “urbanización futura” (zonas centrales), que no contaban conplanes especiales de urbanización, y están regidos por disposiciones con características“maleables”. Su inserción en el tejido urbano marca un claro contraste con la trama
  3. 3. abierta que caracterizó tradicionalmente el desarrollo de la ciudad en sus distintas etapas.La zona de más importante desarrollo es la norte, en el área de influencia de la AutopistaPanamericana, y afectó de manera particular al municipio de Pilar, a 50 km. del centro,donde surgieron recientemente numerosos centros de servicios específicamente dirigidosa la nueva población residente (incluyen un vasto y lujoso complejo de salascinematográficas de estreno, sucursales de bancos, de cadenas de supermercados y decomidas rápidas, auditorios, restaurantes, negocios de artículos para el hogar, etc.). Haciael oeste, la Autopista del Oeste está favoreciendo el desarrollo de zonas similares en lospartidos de Moreno y General Rodríguez. Hacia el sudoeste, la primera de las autopistasconstruidas (“Ricchieri”, que conduce al Aeropuerto Internacional de Ezeiza), otorgaaccesibilidad a urbanizaciones cerradas en esa misma dirección. Finalmente, hacia el sur,se está culminando la construcción de la Autopista “Buenos Aires-La Plata”, que potenciaa importantes proyectos de urbanizaciones cerradas en el municipio de Berazategui. Enconsecuencia, la mayor concentración de las urbanizaciones se produce sobre los ejesnorte y noroeste. La tipología dominante es la de barrios cerrados, ubicados en una franjaentre los kilómetros 10 y 30. Los clubes de chacras se encuentran en zonas con menorgrado de desarrollo y, por lo tanto, con un menor valor de la tierra obtienen una mayorextensión de superficies parcelarias. El área que ocupan las urbanizaciones cerradas enla región metropolitana de Buenos Aires duplica la superficie que ocupa la Ciudad deBuenos Aires, pero con una densidad habitacional de muy baja talla. Existen, además, losgrandes emprendimientos llamados por los promotores inmobiliarios como “ciudad-privada”, “ciudad-verde” o “pueblo-privado”, que se suman a los servicios de los barriosprivados, el asentamiento de universidades, la construcción de estaciones ferroviarias, laelectrificación de ramales ya existentes, los centros comerciales, los supermercados, losmulticines, los ámbitos de entretenimiento y los centros de oficinas. Tal el caso, porejemplo, de los megaproyectos como “Nordelta”, “Estancias del Pilar” o “Pilar del Este”,entre otros, que hoy avanzan hacia los extremos de la tercera corona, vinculadas con lasprincipales rutas de acceso. Como contrapartida, tanto en las cuencas inundables de losríos y arroyos, así como en zonas centrales, surgen a modo de enclaves, desarrollosfuera del mercado, las “villas miseria”. Por otra parte, los estratos socioeconómicos quequedan fuera de este proceso, que representan a la mayor parte de la población, quecarece de recursos para progresar en sus condiciones económicas, se ven forzados amantener sus habituales niveles de hacinamiento, de insalubridad y de congestión. Demodo que, más allá del glamour de los desarrollos residenciales de prestigio, aparecenzonas en la ciudad que se estancan o que manifiestan signos de deterioro creciente,hecho que es presentado como síntoma de un desarrollo desigual del espacio urbano.

×