“Cuentos y fabulas”
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Augusto Monterroso
Guatemalteco: 1921-2003
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CUENTOS DE AUGUSTO MONTERROSO
El eclipse
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  1. 1. “Cuentos y fabulas” “Agusto Monterroso” Página 1 CUENTOS Un cuento es una narración breve creada por uno o varios autores, basada en hechos reales o imaginarios, inspirada o no en anteriores escritos o leyendas, cuya trama es protagonizada por un grupo reducido de personajes y con un argumento relativamente sencillo y, por tanto, fácil de entender AUGUSTO MONTERROSO Augusto Monterroso nació el 21 de diciembre de 1921 en Tegucigalpa, capital de Honduras, hijo del guatemalteco Vicente Monterroso y de la hondureña Amelia Bonilla.1 Pasó su infancia y adolescencia en Guatemala, país qué consideró clave en su formación, y que asimismo hizo su patria Al estallar en 1944 las revueltas contra el dictador Jorge Ubico, Monterroso desempeñó un activo papel, lo que le llevó a la cárcel al tomar el poder el generalFederico Ponce Vaides, pero en septiembre logró escapar de prisión y pidió asilo en la embajada de México.3 Tras la revolución de octubre en Guatemala, encabezada por Jacobo Arbenz, Monterroso fue designado para un cargo en el consulado de Guatemala en México, donde permaneció hasta 1953. Tras la caída de Arbenz se exilió en Chile, donde trabajó como secretario de Pablo Neruda, para retornar a México en 1956, país en el que iba a establecerse definitivamente.4 Narrador y ensayista, empezó a publicar sus textos a partir de 1959, año en que se publicó la primera edición de Obras completas (y otros cuentos), conjunto de incisivas narraciones donde comienzan a notarse los rasgos fundamentales de su narrativa: una prosa concisa, breve, aparentemente sencilla que sin embargo está llena de referencias cultas, así como un magistral manejo de la parodia, la caricatura, y el humor negro. Los escritos de Augusto llegaron a los más diversos lugares del mundo, como Japón, país donde varias de sus obras se convirtieron en series de televisión, haciendo referencia a dibujos animados, cómics y series como Pieza Única (One Piece)[cita requerida], que fue compuesta por el director de mangas Eiichirō Oda.
  2. 2. “Cuentos y fabulas” “Agusto Monterroso” Página 2 Ilustración 1 Augusto Monterroso Guatemalteco: 1921-2003 Cuentos Textos electrónicos completos Aforismos Caballo imaginando a Dios Cómo acercarse a las fábulas Dejar de ser mono El burro y la flauta El Camaleón que finalmente no sabía... El centenario El Conejo y el León El dinosaurio El eclipse El espejo que no podía dormir El fabulista y sus críticos El grillo maestro El mono que quiso ser escritor satírico El mundo El paraíso imperfecto El perro que deseaba ser un ser humano El Rayo que cayó dos veces... El salto cualitativo Epitafio encontrado en el cementerio... Fecundidad Heraclitana Historia fantástica Homenaje a Masoch Humorismo Imaginación y destino La fe y las montañas La honda de David La mosca que soñaba que era un águila La oveja negra La rana que quería ser una rana auténtica La sirena inconforme La tela de Penélope o quién engaña a quién La tortuga y Aquiles Míster Taylor "Nulla dies sine linea" Nube Obras completas Pigmalión Sinfonía concluida Te conozco mascarita Teoría literaria - Teoría literaria
  3. 3. “Cuentos y fabulas” “Agusto Monterroso” Página 3 CUENTOS DE AUGUSTO MONTERROSO El eclipse Augusto Monterroso Cuando fray Bartolomé Arrazola se sintió perdido aceptó que ya nada podría salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo había apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topográfica se sentó con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir allí, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo en la España distante, particularmente en el convento de los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora. Al despertar se encontró rodeado por un grupo de indígenas de rostro impasible que se disponían a sacrificarlo ante un altar, un altar que a Bartolomé le pareció como el lecho en que descansaría, al fin, de sus temores, de su destino, de sí mismo. Tres años en el país le habían conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intentó algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas. Entonces floreció en él una idea que tuvo por digna de su talento y de su cultura universal y de su arduo conocimiento de Aristóteles. Recordó que para ese día se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo más íntimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida. -Si me matáis -les dijo- puedo hacer que el sol se oscurezca en su altura. Los indígenas lo miraron fijamente y Bartolomé sorprendió la incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y esperó confiado, no sin cierto desdén. Dos horas después el corazón de fray Bartolomé Arrazola chorreaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la opaca luz de un sol eclipsado), mientras uno de los indígenas recitaba sin ninguna inflexión de voz, sin prisa, una por una, las infinitas fechas en que se producirían eclipses solares y lunares, que los astrónomos de la comunidad maya habían previsto y anotado en sus códices sin la valiosa ayuda de Aristóteles. FIN
  4. 4. “Cuentos y fabulas” “Agusto Monterroso” Página 4 La fe y las montañas [Augusto Monterroso Al principio la Fe movía montañas sólo cuando era absolutamente necesario, con lo que el paisaje permanecía igual a sí mismo durante milenios. Pero cuando la Fe comenzó a propagarse y a la gente le pareció divertida la idea de mover montañas, éstas no hacían sino cambiar de sitio, y cada vez era más difícil encontrarlas en el lugar en que uno las había dejado la noche anterior; cosa que por supuesto creaba más dificultades que las que resolvía. La buena gente prefirió entonces abandonar la Fe y ahora las montañas permanecen por lo general en su sitio. Cuando en la carretera se produce un derrumbe bajo el cual mueren varios viajeros, es que alguien, muy lejano o inmediato, tuvo un ligerísimo atisbo de fe. FIN Nube [Minicuento. Texto completo] Augusto Monterroso La nube de verano es pasajera, así como las grandes pasiones son nubes de verano, o de invierno, según el caso. FIN
  5. 5. “Cuentos y fabulas” “Agusto Monterroso” Página 5 El Conejo y el León Augusto Monterroso Un celebre Psicoanalista se encontró cierto día en medio de la Selva, semiperdido. Con la fuerza que dan el instinto y el afán de investigación logró fácilmente subirse a un altísimo árbol, desde el cual pudo observar a su antojo no sólo la lenta puesta del sol sino además la vida y costumbres de algunos animales, que comparó una y otra vez con las de los humanos. Al caer la tarde vio aparecer, por un lado, al Conejo; por otro, al León. En un principio no sucedió nada digno de mencionarse, pero poco después ambos animales sintieron sus respectivas presencias y, cuando toparon el uno con el otro, cada cual reaccionó como lo había venido haciendo desde que el hombre era hombre. El León estremeció la Selva con sus rugidos, sacudió la melena majestuosamente como era su costumbre y hendió el aire con sus garras enormes; por su parte, el Conejo respiró con mayor celeridad, vio un instante a los ojos del León, dio media vuelta y se alejó corriendo. De regreso a la ciudad el celebre Psicoanalista publicó cum laude su famoso tratado en que demuestra que el León es el animal más infantil y cobarde de la Selva, y el Conejo el más valiente y maduro: el León ruge y hace gestos y amenaza al universo movido por el miedo; el Conejo advierte esto, conoce su propia fuerza, y se retira antes de perder la paciencia y acabar con aquel ser extravagante y fuera de sí, al que comprende y que después de todo no le ha hecho nada.
  6. 6. “Cuentos y fabulas” “Agusto Monterroso” Página 6 Heraclitana [Minicuento. Texto completo.] Augusto Monterroso Cuando el río es lento y se cuenta con una buena bicicleta o caballo sí es posible bañarse dos (y hasta tres, de acuerdo con las necesidades higiénicas de cada quién) veces en el mismo río. FIN FABULAS La fábula es una composición literaria breve en la que los personajes son animales o cosas que casi siempre presentan características humanas como el hablar. Estas historias concluyen con una enseñanza o moraleja de carácter instructivo, que suele figurar al final del texto EJEMPLO DE FABULA La margarita y el egoismo Ilustración 2 "Soy una margarita en un campo de margaritas" -pensaba la flor-. "Entre tantas otras, es imposible notar mi belleza".Un ángel oyó lo que pensaba y le dijo:- ¡Pero si tú eres muy hermosa!- ¡Pero yo quiero ser única!Para no oír más quejas, el ángel la llevó hasta la plaza de una ciudad.Unos días después, el alcalde fue allí con un jardinero para reformar el lugar.- Aquí no hay nada de interés. Cambiaremos la tierra y plantaremos geranios.- ¡Un momento! -gritó la margarita-. ¡Así que piensan matarme!- Si hubiese más como tú, podríamos hacer una bella decoración -respondió el alcalde-. Pero es imposible encontrar margaritas en los alrededores, y tú, sola, no haces un jardín.Y acto seguido arrancó la flor.
  7. 7. “Cuentos y fabulas” “Agusto Monterroso” Página 7 Contenido La margarita y el egoismo.............................................................................................................6 Ilustración 1..........................................................................................................................................2 Ilustración 2..........................................................................................................................................6

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