Me encanta ver películas sin saber de qué van antes de pasar por caja, lo extraño es que acaben y siga sin enterarme. En e...
pruebas
pruebas
pruebas
pruebas
pruebas
pruebas
pruebas
pruebas
pruebas
pruebas
pruebas
pruebas
pruebas
Próxima SlideShare
Cargando en…5
×

pruebas

2.021 visualizaciones

Publicado el

trabajo elaborado para la el manjeno del cuerpo y los nervios en una expocion

Publicado en: Economía y finanzas
0 comentarios
0 recomendaciones
Estadísticas
Notas
  • Sé el primero en comentar

  • Sé el primero en recomendar esto

Sin descargas
Visualizaciones
Visualizaciones totales
2.021
En SlideShare
0
De insertados
0
Número de insertados
3
Acciones
Compartido
0
Descargas
2
Comentarios
0
Recomendaciones
0
Insertados 0
No insertados

No hay notas en la diapositiva.

pruebas

  1. 1. Me encanta ver películas sin saber de qué van antes de pasar por caja, lo extraño es que acaben y siga sin enterarme. En el caso de esta película, seguía esperando que pasara algo cuando ya llevaba 65 minutos viéndola.<br />TITULO ORIGINAL Bee SeasonAÑO 2005 DURACIÓN 104 min.PAÍS Estados UnidosDIRECTOR Scott McGehee, David SiegelGUIÓN Naomi Foner Gyllenhaal (Novela: Myla Goldberg)MUSICA Peter NashelFOTOGRAFÍA Giles NuttgensREPARTO Richard Gere, Juliette Binoche, Flora Cross, Max Minghella, Kate BosworthPRODUCTORA Fox Searchlight PicturesWEB OFICIAL http://www.foxsearchlight.com/beeseason/GÉNERO Y CRÍTICA DramaSINOPSIS: Mientras Eliza Naumann se entrena para poner a prueba de forma definitiva su capacidad para deletrear en el exigente Concurso Nacional de Ortografía de Washington D.C., su familia empieza a desmoronarse de forma simultánea. Efectivamente, cuanto más difíciles son las palabras que Eliza aprende a deletrear, más parece deteriorarse la comunicación a su alrededor. Su padre Saúl, un profesor de estudios religiosos, ve algo trascendente en el mágico don de Eliza y empieza a enseñarle los secretos de la Cábala. Se empieza a obsesionar con sus victorias, viendo a través de ella el camino que conduce hacia Dios. Su madre Miriam ve en esa dedicación conjunta de Eliza y Saúl un doloroso recordatorio de la conexión que tuvo en tiempos con su marido y sus propios padres, los cuales fallecieron siendo ella una niña. Mientras tanto, Aaron, el hermano mayor de Eliza, que antes era el favorito de su padre, se revela contra esa falta de cariño, abriéndose a otras religiosas y buscando a la postre una conexión con una hermosa seguidora de los Hare Krishna. Con su familia desintegrándose delante de sus ojos, depende de Eliza, en un desesperado acto de generosidad y de amor, volver a juntar todos los fragmentos de ese mundo que se ha hecho añicos. (FICHA TÉCNICA EXTRAÍDA DE FILMAFFINITY.COM) <br />Ni siquiera el título me sirve para encontrar el sentido a lo que he visto, pues su título en inglés es "Bee Season" (Temporada de abejas), en España se le llamó "La huella del silencio" y en Brasil, donde la ví... "Palavras de amor". Esta vez tengo que reconocer que los brasileños nos han superado en cuanto a creatividad. <br />El origen del título en inglés se debe a que los campeonatos de ortografía se llaman "Spelling Bees", y bee significa abeja, pero también tiene un sentido que no sé cómo traducir al castellano en una sola palabra: las agrupaciones de personas en una labor comun. En EEUU el spelling (que realmente consiste en deletrear correctamente las palabras en voz alta) es una parte del programa escolar, porque no es fácil en una lengua donde la pronunciación no es literal saber cómo se escriben palabras complejas. Se aprende, en principio, por instinto, ya que cuando ves repetidas veces que la "e" en determinadas situaciones, se pronuncia "i", vas asimilando la norma. La dificultad estriba en que a veces el sonido "i" se escribe "e", otras "i", otras "ee"... y no siempre la pronunciación sirve de pista. <br />El título elegido en castellano me sorprende, pues no entiendo qué tiene que ver el silencio con el tema, ni en un nivel superficial ni en el psicológico, porque el problema se esa familia no es la falta de comunicación. <br />Sin embargo, lo de "Palavras de amor" merece premio porque ese título vale... ¡casi para cualquier drama! ¿Qué peli no podría llamarse así? Bueno, las de tiritos, pero para eso ya tenemos las casi infinitas combinaciones de arma/acción (y similares) + mortal/letal/final (y similares). <br />Tras haber adjuntado la sinopsis de filmaffinity (supongo que es la distribuidora la que se la facilita), creo que debo decir que toda la acción que se supone que la película entraña se centra en la media hora final. Te pasas una horita contemplando la plácida existencia de una familia y esperando que llegue el acontecimiento que genera "el viaje". Digo "viaje" porque a menudo se dice que la literatura (ya sea en forma escrita o fílmica) consiste en relatar el cambio de unos personajes, desencadenado por un acontecimiento, que puede ser un viaje físico (road movies) o un viaje interior, y en éste último hay un acontecimiento que transforma a los personajes.<br />"Bee Season" cumple con acabar con los personajes transformados, pero le falta el desencadenante, pues resulta incomprensible qué hace que la familia sufra un terremoto en su interior. No es la participación de la niña en el concurso (o al menos no se ve), ni es el problema de la madre (que tanto tarda en ser revelado). Se supone, y porque le pongo bastante interés a desentrañar la trama, que el padre pasa a centrarse en la hermana pequeña y entonces el mayor, destronado, busca respuestas en distintas religiones. El problema de la madre se arrastra desde siempre, así que no va a más porque su hija deletree bien. <br />Sin embargo, aunque la peli no tiene una excusa sólida para desarrollarse, está muy bien realizada, y podemos disfrutar de convincentes interpretaciones (Binoche resulta repetitiva respecto a totros papeles anteriores, pero eso no quiere decir que esté mal, sólo que eso ya se lo he visto hacer varias veces), una fotografía buenísima, un ritmo pausado pero acorde a lo que se quiere narrar, y un sonido espectacular, por lo sencillo.<br />Gere tiene sus detractores, pero a mí es un actor que, sin grandes alardes, me convence. No tiene grandes recursos, pero transmite cierta nobleza o autenticidad que contagia a sus personajes. A mí me parece muy creíble en su papel, tanto como profesor como en su faceta de padre. No me convence como judío ni harta de cazalla, pero a lo mejor eso sólo me pasa a mí. ¿Cuántos años hace que no vemos un protagonista con gafas? (y no valen los cerebritos ni los intelectualoides). <br />La niña... es una auténtica preciosidad, que brilla aún más al vestirla con esa sencillez, de forma tan poco pretenciosa. Podrían haberla embellecido con un corte de pelo bonito o con una ropa favorecedora, pero el resultado de la tremenda sencillez de su aspecto hace que apreciemos más su belleza interna. Es su peinado y su ropa una muestra de la sencillez de la familia, que no pretende destacar en sus miembros la belleza externa, sino disfrutar y ampliar la cultura, la dulzura y la inteligencia de sus miembros. <br />Binoche tiene un acento estadounidense de lo más convincente (ella es bilingüe), que apenas deja traslucir su acento francés ni siquiera el británico que ella tiene en su habla normal. Combina dulzura, introspección y proximidad, tal vez por eso me gusta tanto. <br />La primera opción para interpretar ese papel fue Dakota Fanning, pero se decidieron por Flora Cross (que muy mal lo tiene que hacer para no destacar como futuro bellezón en las pantallas) por su supuesto parecido con Binoche. Yo no veo ese parecido real, sino creado por la iluminación y los encuadres, y sobre todo por la excesiva seriedad de la niña.<br />Es esa seriedad extrema de la niña, su gravedad, la que no se dosifica bien, a mi modo de ver. No es que la niña interprete mal, sino que da la impresión de que esa niña lleva un gran peso sobre los hombros, como si siempre estuviera triste o preocupada por las consecuencias de sus actos, algo que no concuerda con el buen rollo que destila la familia. <br />Son preciosos los efectos ideados para cuando la niña deletrea, aunque en la escena final dilatan demasiado el deletreo.<br />La peli, aunque no tiene una trama que la sustente (puedo aceptar que hay trama, pero no está bien construída), se ve con gusto porque es bonita. Sí, ya sé que no es un argumento convincente, pero me refiero a que a mí, como espectadora, me gusta lo que estoy viendo, por eso le doy tanto tiempo para que me cuente el director su historia. <br />Conseguir que te interese algo no interesante tiene su mérito, y creo que gran parte de él está en la dirección de actores, en la bueba química entre todos ellos y en lo armonioso de todo lo que se nos muestra. Es como un cuadro de preciosos colores que no entiendes, pero te gusta mirar. No tuve sensación de aburrimiento, pero sí de que no pasaba nada.<br />Tal vez sea que da gusto ver a esa familia, a ese padre que se implica de forma natural en el crecimiento como personas de sus hijos, esa forma de hablar tan suave de todos, esa forma de escucharse... ¿cómo no dejarles que nos cuenten su historia, si da gusto escucharles, aunque no cuenten nada? <br />Tiene la película algunos detalles que hacen pensar, como las ganas que le pueden dar al padre de tirar la toalla cuando todo se le vuelve en contra (escena del chico en la escalera, cuando él le cuenta la verdad sobre la madre).<br />Lo que no tiene piés ni cabeza es que del deletreo de la niña dependa la reconstrucción familiar. Es completamente absurdo. <br />Imagino que la novela, que recibió muy buenas críticas y se vendió de maravilla, tiene algo que no se llega a transmitir en la película, de ahí que esta resulte incompleta.<br />De todas formas, aunque puede resultar aburrida para muchos, pienso que puede merecer la pena aunque sólo sea como ejemplo de lo que debe ser un padre. Por eso chirría un poco que se le tuerza la vida sin un detonante concreto. <br />Mi gran duda es cómo habrán traducido al castellano esta película, en la que hay escenas larguísimas de deletreo ¿? <br />El color proporciona mayor adecuación a la realidad, ya que el mundo es en colores, y una más amplia libertad para el juego de carácter creativo. Los cineastas del cine en blanco y negro, no obstante, llegaron a adquirir unas cotas altísimas de perfección fotográfica, de contrastes entre luz y sombras y una sorprendente profesionalidad en el uso de la iluminación.<br />La luz es un elemento imprescindible para el lenguaje cinematográfico. Sin luz no hay cine. La iluminación crea sombras, arrugas, rejuvenece o envejece, crea efectos psicológicos del personaje, en función de donde se coloque cambia la atmósfera de una película. En claroscuro está filmada, por ejemplo, El sur, de Victor Érice.<br />En el cine en blanco y negro lograron algunos cineastas como Eisenstein o Fritz Lang dominar el mundo de luces y sombras, dando a la sombra carácter protagonista, utilizando con maestría el contraluz, el humo de hogueras y cigarros. La niebla y otros efectos se realizaban con fines estéticos, para enfatizar la luz y las sombras y no solamente con el fin de crear atmósferas y ambientes. <br />La luz se convierte en protagonista en la película Lady Halcón (Lady Hawke, 1984) de R. Donner, llegando al máximo en la secuencia final, en el eclipse, cuando al cambiar la luz por las sombras Lady Halcón se convierte, de halcón, en persona. La utilización del color en cineastas de las últimas generaciones, como Spielberg, que filma en blanco y negro, o revira al blanco y negro tras filmar en color, mezclando algunos toques de color como el vestido rojo de una niña y las llamas de una vela en La lista de Schindler o determina el porcentaje de color al diez por ciento en Salvar al soldado Ryan, (Saving Private Ryan, 1998) para crear la atmósfera de horror hacia la guerra. Actualmente, en muchos casos, el cambio de color, o su saturación e intensidad, se realiza por métodos digitales. Los operadores y técnicos de fotografía saben dar a cada escena el tono, intensidad, o saturación adecuada a la secuencia que se está filmando.<br />Usos del color en el cine:<br />El color pictórico. Intenta evocar el colorido de los cuadros e incluso su composición.<br />El color histórico. Intenta recrear la atmósfera cromática de una época.<br />El color simbólico. Se usan los colores en determinados planos para sugerir y subrayar efectos determinados.<br />El color psicológico. Cada color produce un efecto anímico diferente. Los colores fríos (verde, azul, violeta) deprimen y los cálidos (rojo, naranja, amarillo) exaltan.<br />El color y la perspectiva<br />Los colores cálidos dan impresión de proximidad, y los fríos de lejanía. También influye el valor de la intensidad tonal de cada color: los valores altos, iluminados, sugieren grandiosidad, lejanía, vacío... Los valores bajos, poco iluminados, sugieren aproximación. <br />Los fondos iluminados y claros intensifican los colores, dan ambiente de alegría y los objetos tienen más importancia en su conjunto. Los fondos oscuros debilitan los colores, entristecen los objetos que se difuminan y pierden importancia en el conjunto. <br />El color sirve para centrar la atención, favorecer el ritmo en la narración y en el montaje, y expresar con más fuerza ciertos momentos. <br />En un principio, las imágenes se coloreaban, a mano, fotograma a fotograma, con lo que esto supone para una película de tan sólo una hora de duración (más de 90.000 fotogramas). Dado el trabajo interminable que hubiese supuesto colorear así todos los films, pronto se terminó coloreando secciones de fotogramas para crear distintos ambientes. Grises oscuros o azules para secciones en oscuridad o nocturnas, rojas para incendios, verdes para el campo, amarillo o naranja para días soleados...etc. Finalmente, ante la avalancha de producciones, se abandonó este método.<br />Dirección: Scott McGehee y David Siegel.Intérpretes: Richard Gere, Flora Cross, Juliette Binoche, Max Minghella.Eliza Naumann (Flora Cross) es una niña especialista en deletrear que va a participar en el Concurso Nacional de Ortografía.Mientras prepara el certamen su contexto familiar se encuentra en crisis, con su padre Saúl (Richard Gere), un profesor de estudios religiosos introduciéndole en los secretos de la Cábala, su madre Miriam (Juliette Binoche) atrapada por el pasado, y su hermano mayor Aarón (Max Minghella) celoso del acercamiento de Saúl a su hermana.<br />Adaptación de una conocida novela de Myla Goldberg, en la cual la participación de la pequeña de la casa en un concurso de deletreo será el detonante de un conflicto familiar con acotaciones psicológicas y espirituales conducido por la pareja de directores con tanta reflexión y tono pesaroso como con desbarajuste y ausencia de intensidad en la multiplicidad emociones que se dibuja en su trama y subtramas.<br />Rara vez tanta chicha (y pretensión) en las premisas ha ofertado tan flojo resultado, en una historia fragmentada que se sirve de los momentos climáticos del libro para conjuntar un batiburrillo de temas ocosos de cimiento pseudointelectual desplegados a través de la desmoronación de la relación familiar.En los mismos cabe tanto el relato de iniciación o la autonomía espiritual como la búsqueda mística de contacto cabalístico con Dios o la doble vida con desórdenes mentales a causa de situaciones presentes y pasadas.<br />Las interpretaciones, más o menos creíbles, junto a cierto acierto visual de tipo metafórico no pueden esconder torpezas narrativas y un guión con demasiados asuntos dejados en al aire.<br />En los concursos de deletreo, -estos americanos no dejan de sorprendernos nunca- Eliza Naumann es la mejor.A medida de que su capacidad con las palabras se va incrementando notablemente, su familia se va alejando del icono de perfección que antaño tuviera; con problemas entre sus padres, y un hermano que quiere innovar en cuanto a sus creencias.<br />Tercera película de Scoot McGehee y David Siegel, tras "En lo más profundo" y "Suture"; esta vez llevando a cabo la adaptación cinematográfica de la novela homónima de Myla Goldberg.<br />Richard Gere, padre modelo y comprensivo amante es un profesor de teología judía que se vale de la Cábala (forma de misticismo gracias a la cual y a base de meditación y control se puede llegar al contacto con Dios) para dar sentido a todo lo que le rodea, incluyendo el aprendizaje de su hija en los concursos de deletreo.<br />Al tiempo que grandilocuentes expresiones salen de la boca del instruido Gere, en pantalla tenemos a una meliflua Juliette Binoche que contribuye con tan poca credibilidad como nula interpretación al conjunto global de la cinta.<br />Las actuaciones de los pequeños (Max Minguella y Flora Cross), hijos del matrimonio Naumann, no aportan mas que falta de convencimiento en el caso del primero y agónica inexpresividad por parte de la segunda. "La huella del silencio" es una película que tras los primeros veinte minutos de visionado peca de pretenciosa, poco atractiva para el espectador y frustrante al tener un guión que en exceso se pierde en elucubraciones varias que poco contribuyen a la trama central - sin que tengamos muy claro cual es ésta- . <br />El tono pseudo-místico que han querido dar a una película eminente y pretendidamente sumista; no hace sino recluir en el olvido y llevar hasta el hastío los panfletos moralizadores esgrimidos que no son, si no la columna vertebral de todo este entramado fonético; en un intento por destapar la progresiva deshumanización de principios a la que asistimos en la sociedad actual.<br />Una maraña mística tan poco inteligentemente urdida, que cuando se aproxima el gran colofón final -además de hacerse extremamente lento- deja al espectador con la idea de tanta trascendencia espiritual no ha sido si no un burdo juego para no limitar ciento cuatro minutos a un infantil deletreo en un concurso local. <br />Su nombre en Argentina fue "Palabras Mágicas"; la película con Richard Gere sobre una familia que en procura de armonía termina generando caos. <br />Cuando en 2005 se estrenó la película Bee Season, que en Argentina fue titulada como Palabras Mágicas, algunos temimos que la misma pudiera ser no más que una propaganda del budismo, a sabiendas que su protagonista, Richard Gere, es devoto de esa religión.<br />Sin embargo esto no es así en absoluto. La película plantea con gran refinamiento y sutileza la problemática de una familia practicante de la filosofía oriental, en la competitiva y consumista sociedad occidental, sin falsos positivismos, y propone una multiplicidad de lecturas respecto de los significados de una forma de vida en particular, que enriquece la obra, e invita a verla varias veces.<br />La historia de “Bee Season”<br />Trata de una familia económicamente acomodada, compuesta por un profesor de estudios religiosos (Richard Gere), su esposa (Juliette Binoche), y sus dos hijos, una púber (Flora Cross) y un adolescente (Max Minghella).<br />Es gente educada que se promueve a un desarrollo espiritual y armónico. El muchacho estudia violoncelo, la nena está participando de un concurso de deletreo, ya a instancia a nivel nacional.<br />Juego de deletreo de palabras<br />Precisamente, el título de la película juega con algún doble sentido que en inglés la palabra “bee” ha de tener, en relación con su traducción al español, literal, “abeja”, y el hecho de deletrear palabras. El sentido de “abeja” no está omitido en la película; cuando la niña visualiza las palabras en el certamen, para poder deletrearlas, imagina a estos insectos volando de letra en letra, por cada uno de los términos.<br />Para los hablantes ingleses consiste en un verdadero esfuerzo mental, un desafío, el deletreo de palabras, toda vez que, a diferencia del español, la fonética se diferencia notablemente respecto de la expresión escrita. En español prácticamente pronunciamos oralmente cada una de las letras de una palabra; en inglés, en cambio, se omiten buena parte de ellas, quizás fundiendo dos o tres letras en un solo sonido.<br />El conflicto en la trama de “Bee Season”<br />Los primeros veinte minutos de película se vuelven realmente tediosos, crispantes, en la exhibición de una forma de vida donde todo es armonía, ausencia de conflictos, lo que acertadamente genera una sensación de tensión en el espectador, que espera “a ver cuándo empieza la película”.<br />Es antológica la fotografía cuando la cámara toma en posición cenital la imagen de una bandeja circular, con pocillos de café ubicados dentro y alrededor del perímetro, sugiriendo una especie de mandala básico.<br />En esta situación, el hogar representa un Paraíso bíblico anterior al Pecado Original, donde todo es belleza y equilibrio, y humanamente inquietante.<br />La generación del caos, la pérdida de equilibrio<br />De pronto sin embargo empieza a notarse cierta actitud progresivamente obsesiva, por parte del padre hacia su hija, en relación con el concurso y con cierta iniciación que el hombre emprende para la pequeña, en la Cábala Hebrea.<br />El muchacho empieza a sentirse desplazado por esta actitud del padre hacia su hermanita, y la imagen de la madre comienza a difuminarse cada vez más, hasta volverse ausente.<br />En determinado momento llaman a la puerta, atiende el hombre, y se encuentra con la policía, que trae a la esposa, a quien se la ve perturbada. La hallaron en una casa ajena, robando adornos sin valor alguno. No se la acusa de delito, sí de sufrir un severo trastorno psicológico.<br />La mujer entra en crisis y lleva al marido a un cobertizo olvidado que tienen en su terreno, y le muestra la gran colección de adornos que ha estado robando desde hace meses, con lo que está armando una especie de “perfomance” artística, hermosa, una especie de símbolo del equilibrio perdido.<br />Internan a la mujer en un psiquiátrico. El adolescente le dice a su padre que se ha puesto de novio con una practicante Hare Krishna, y que se va de la casa.<br />El hombre se sorprende, de pronto comprende lo incomunicado que ha estado de su hijo, y toma conciencia del caos en que ha caído toda su familia.<br />Resolución del conflicto<br />Llegada la instancia final del concurso de deletreo, a nivel nacional, cuando la niña está por ganar el premio mayor, incurre en un error y pierde. A su padre le entristece visiblemente el hecho, dadas las enormes expectativas que había puesto en el evento, pero entonces la niña le explica que había fallado a propósito. Sorprendido, el hombre le pregunta por qué hizo eso.<br />Entonces la hija le recuerda un texto que él mismo le dio alguna vez a leer, donde se decía que los sabios orientales, en cada cosa que hacen, procuran llegar a la perfección, pero que cuando están a punto de consumarla, entonces introducen un deliberado y ligero error en la obra, y hacen esto por “no ofender a los dioses”.<br />Dicho lo cual, ambos van a visitar a la mujer al psiquiátrico, donde la hallan súbitamente recuperada, por lo que los médicos estiman será prontamente dada de alta.<br />Exégesis final<br />Son muchos los mensajes implicados en esta película, muchas las lecturas que de su trama pueden hacerse. Principalmente, acerca de que la perfección no es asunto de humanos, que el principio del Karma existe como un factor compensador, que opera sobre todas las cosas y en todos los niveles, y que en la ciclicidad de la vida humana, de la armonía no puede surgir más que caos, para que de este pueda retornar el equilibrio, por supuesto.<br />Transcurrir la vida no es muy diferente a navegar un velero, con la mayor destreza posible, por un océano siempre cambiante.<br />Ficha técnica<br />Leer más en Suite101: "Bee Season", una película sobre budismo http://www.suite101.net/content/bee-season-una-pelicula-sobre-budismo-a31250#ixzz1Dyg7AB25<br />Bee season ( La Huella del silencio) "Words may define us, but it's love that connect us" A Través de esta película se puede reflexionar acerca del amor mientras se usa las palabras y como éste y el lenguaje pueden afectar la vida de una persona o familia. En esta película las palabras confunden a una familia, y todo empieza con el don que posee Eliza Nuamman, el cual es poder deletrear palabras, aún cuando son difíciles; y no solo en un idioma (inglés) sino en hebreo también. Ella es seleccionada para un concurso Spelling bee que cuando su padre se entera (Saul Naumann) se obsesiona. Saul es profesor de religión y estudioso de la Cábala, una práctica mística que se trata de encontrar a Dios a través de las palabras y la meditación. Todo esto, la obsesión y el concurso, va a desencadenar una serie de cambios y problemas en la familia de los Nuamann. El hermano mayor de Eliza, Aaron se va asentir desplazado a causa del exceso de atención que se la brinda a Eliza, va a pasar una crisis existencial y va a cambiarse de religión, mientras que la madre, Miriam, una mujer llena de traumas, va a recordar diversos momentos duros de su vida como la pérdida de sus padres. En el transcurso del film, Miriam va a desarrollar una serie de problemas que provocarán que elle se aleje de su familia. Una reflexión sobre la vida, el amor, el uso del lenguaje, el poder de las palabras, la obsesión, entre otros se dan al ver la película.<br />Desde que los hermanos Lumière iniciaron allá por 1895 la proyección pública de películas, miles de producciones certifican la incapacidad congénita del cine comercial norteamericano para recrear convincentemente la cotidianeidad. Si se desea soñar con estrellas lejanas, portentos y milagros, policías y ladrones, Estados Unidos es la tierra de promisión cinematográfica. Si se quiere, en cambio, compartir los pensamientos de un señor que el sábado por la mañana sale a comprar el pan, será mejor que volvamos nuestros ojos a la vieja Europa; y más concretamente, para qué vamos a engañarnos, a Francia.Lo que entienden en Hollywood por drama suele ser un engrudo de situaciones lacrimógenas y un tanto forzadas –a mi hijo le abdujo un ovni, mi mujer bebe y yo sufro de escolioparamquesitosis-, de recetas salidas de libros de autoayuda –“la vida es como una caja de bombones…”- y de finales que rinden enormes beneficios a las empresas de kleenex y anulan por su carácter inevitablemente catártico los últimos restos de parecido con la realidad que pudieran haber escapado al molde y a eso tan terrible que algunos denominan buenos sentimientos.Por supuesto, hay excepciones. Pero La Huella del Silencio no es una de ellas. Basada en una novela de Myla Goldberg, y dirigida curiosamente por dos personas –David Siegel y Scott McGehee, que ya compartieron la misma labor en Suture (1993) y En lo más profundo (2001)-, la película parece contar la impostura de un profesor universitario judío (interpretado por Richard Gere), que ha hecho de la palabra no ya su profesión, sino un estilo de vida y en cierto modo un arma de manipulación ajena, y su fracaso como padre de una familia de la que irán escapando su mujer (Juliette Binoche) y sus dos hijos (Flora Cross y Max Minghella).Y escribimos parece porque el revoltijo de conflictos que va vomitando la guionista Naomi Foner en el alma de los personajes jamás llega a armonizar, a confluir en una dirección ni a desvelar su sentido. En lugar de analizar las causas y los efectos de los problemas que van sucediéndose, se opta por crear un suspense absurdo en torno a ellos y por llevarlos a extremos ridículos, asistiéndose en un estrecho círculo de cuatro personas y en un corto periodo de tiempo a concursos escolares, conversiones religiosas, internamientos psiquiátricos y momentos místico-clarividentes; acumulación que provoca en el espectador más de un resoplido, y finalmente una indiferencia absoluta.Entre las tupidas ramas del sopor uno llega a distinguir algunas ideas apreciables sobre la palabra y su relación con el mundo físico y las relaciones humanas; ideas que seguramente en el escrito original habrán tenido mejor oportunidad de ligar coherentemente entre ellas y con la ficción. En pantalla, desgraciadamente, no hay más que intenciones fallidas. Por rescatar algo del visionado, citemos la escena que incluye los títulos de crédito, el aplomo de Richard Gere en un registro maduro que empezó a perfilar en Infiel (2002), la interpretación de la pequeña Flora Cross, y la presencia un tanto desaprovechada de Juliette Binoche, una vez más como eterna sufridora.<br />Es la impresión que los rayos de luz reflejados por un cuerpo producen en nuestros sentidos por medio de la retina del ojo. Además de los colores primarios: rojo, amarillo y azul, y de los secundarios: naranja, verde y violeta, distinguimos 18 colores complementarios o intermedios. Las cualidades del color son el cromatismo, el matiz o transición de un color a otro, la entonación, la combinación armoniosa de colores de la misma familia, la luminosidad, la cantidad de gris o negro que contiene, y el carácter, la influencia sobre el estado anímico que el color produce. Los colores se dividen en calientes y fríos, según que se asocien al fuego, rojo, o a la nieve, blanco o azul. Sumando los colores primarios se obtiene el blanco; sustrayéndolos (filtrando la luz blanca) se obtiene el negro. <br />El color y la luz como elementos de lenguaje.<br />El color proporciona mayor adecuación a la realidad, ya que el mundo es en colores, y una más amplia libertad para el juego de carácter creativo. Los cineastas del cine en blanco y negro, no obstante, llegaron a adquirir unas cotas altísimas de perfección fotográfica, de contrastes entre luz y sombras y una sorprendente profesionalidad en el uso de la iluminación. La luz es un elemento imprescindible para el lenguaje cinematográfico. Sin luz no hay cine. La iluminación crea sombras, arrugas, rejuvenece o envejece, crea efectos psicológicos del personaje, en función de donde se coloque cambia la atmósfera de una película. En claroscuro está filmada, por ejemplo, El sur, de Victor Érice. En el cine en blanco y negro lograron algunos cineastas como Eisenstein o Fritz Lang dominar el mundo de luces y sombras, dando a la sombra carácter protagonista, utilizando con maestría el contraluz, el humo de hogueras y cigarros. La niebla y otros efectos se realizaban con fines estéticos, para enfatizar la luz y las sombras y no solamente con el fin de crear atmósferas y ambientes. La luz se convierte en protagonista en la película Lady Halcón (Lady Hawke, 1984) de R. Donner, llegando al máximo en la secuencia final, en el eclipse, cuando al cambiar la luz por las sombras Lady Halcón se convierte, de halcón, en persona. La utilización del color en cineastas de las últimas generaciones, como Spielberg, que filma en blanco y negro, o revira al blanco y negro tras filmar en color, mezclando algunos toques de color como el vestido rojo de una niña y las llamas de una vela en La lista de Schindler o determina el porcentaje de color al diez por ciento en Salvar al soldado Ryan, (Saving Private Ryan, 1998) para crear la atmósfera de horror hacia la guerra. Actualmente, en muchos casos, el cambio de color, o su saturación e intensidad, se realiza por métodos digitales. Los operadores y técnicos de fotografía saben dar a cada escena el tono, intensidad, o saturación adecuada a la secuencia que se está filmando. <br />Usos del color en el cine<br />El color pictórico. Intenta evocar el colorido de los cuadros e incluso su composición. El color histórico. Intenta recrear la atmósfera cromática de una época. El color simbólico. Se usan los colores en determinados planos para sugerir y subrayar efectos determinados. El color psicológico. Cada color produce un efecto anímico diferente. Los colores fríos (verde, azul, violeta) deprimen y los cálidos (rojo, naranja, amarillo) exaltan. <br />El color y la perspectiva<br />Los colores cálidos dan impresión de proximidad, y los fríos de lejanía. También influye el valor de la intensidad tonal de cada color: los valores altos, iluminados, sugieren grandiosidad, lejanía, vacío... Los valores bajos, poco iluminados, sugieren aproximación. Los fondos iluminados y claros intensifican los colores, dan ambiente de alegría y los objetos tienen más importancia en su conjunto. Los fondos oscuros debilitan los colores, entristecen los objetos que se difuminan y pierden importancia en el conjunto. El color sirve para centrar la atención, favorecer el ritmo en la narración y en el montaje, y expresar con más fuerza ciertos momentos. El valor simbólico del color<br />El color no es solamente un adorno. Se logra mediante el buen uso del color aumentar o reducir la expresividad del film. El color puede crear la atmósfera adecuada para la recepción de nuestro mensaje. Los colores tienen significado; por lo tanto, es conveniente usar el color apropiado para cada tema. Los significados típicos de los colores son: Negro: formal, nítido, rico, fuerte, elegante. Azul: frío, melancolía, deprimido, tranquilidad, serenidad. Oro: amor, realeza, rico, imperial. Rojo: amor pasional, ira, odio. Rosado: ternura Anaranjado: festivo, alegre, energía, salud. Sanguina: libertad, creatividad Amarillo: tibieza, luz, madurez. Verde: fresco, en crecimiento, joven. Blanco: pureza, limpio nítido. Adición y sustracción en el color cinematográfico<br />La expresión cinematográfica de los colores se obtiene sumando o restando los colores primarios. Ha habido, por lo tanto, además de muchos intentos llenos de artesana creatividad, dos métodos fundamentales para conseguir el color. El aditivo y el sustractivo. Método aditivo: sumar colores. Puede generarse luz blanca sumando los tres colores primarios. Si se proyectan luces rojas, verdes y azules en una pantalla aparecerá el blanco donde se solapen. Amarillo donde falte el azul, cian (el más parecido al azul) donde falte rojo y magenta (el más parecido al rojo), donde falte verde. El método aditivo es el que produce imágenes en color por mezcla de luz de los tres colores primarios de la luz: azul, verde y rojo. En proporciones iguales dan blanco y en proporciones variables los diversos colores del espectro. Las primeras fotografías en color seguían este principio. La mezcla de luces azul y verde produce cian. El complementario de un primario es una mezcla de los otros dos primarios. Método sustractivo: restar colores. Utilizando filtros se sustraen colores. El filtro amarillo deja pasar solamente rojo y verde. El cian sustrae el rojo y el magenta sustrae el verde. Donde se solapen dos colores aparece un primario, y si se solapan los tres aparecen los grises y los negros según la intensidad. Método sustractivo es el que produce imágenes en color utilizando filtros, cian, amarillo y magenta, con el fin de que pase un determinado color. La ventaja en el cine es que cada emulsión responde a uno de los filtros, lo que agiliza, abarata el revelado y da una calidad óptima a las imágenes. historia, adaptada de una novela de gran éxito en los Estados Unidos, recorre la existencia de esos cuatro seres dispuestos a convivir entre la envidia y el caos. Si bien el relato apunta a mostrar los secretos de cada uno de estos personajes, poco es el interés que despiertan estas situaciones que, por momentos, caen en lo poco creíble y en una monotonía que reitera escenas y diálogos. La trama procura hallar su punto de apoyo en la búsqueda de la perfección basada en las palabras que Eliza deletrea con sabiduría, pero el relato apenas registra un algo enredado anecdotario de elementos en los que la unión familiar cae en la abulia y en la ambición de ser mejor en un ambiente por momentos sórdido y agresivo. <br />Los directores Scott McGehee y David Siegel poco pudieron hacer para que el guión recalara en la ternura, y así "Palabras mágicas" se asienta en ese género que hace equilibrio entre lo fantástico y lo cotidiano sin llegar a lograr una sólida estructura argumental. Richard Gere, como el padre dispuesto a volcar todo su cariño hacia su hija pródiga, y Juliette Binoche, como esa madre torturada, intentaron aportar credibilidad a sus personajes, en tanto que la pequeña Flora Cross supo salir indemne de un papel que la obligó a transitar situaciones por momentos dotadas de poca credibilidad. En tanto, el resto del elenco trata de imponer verosimilitud a una serie de reiterados elementos que cuesta bastante digerir. <br />Con el propósito de volver a colocar en su lugar las piezas rotas de un mundo en ruinas, el film transita con muy poca emoción una problemática que procura aunar obsesiones y religión, y apenas demuestra que un género ambiguo como el que recorre la anécdota puede caer, como en este caso, en un entramado bastante difícil de asimilar a la realidad. Los rubros técnicos, por su parte, no mostraron fallas, pero tampoco hicieron mérito para que el film interesara por su temática y por su idea de enfocar un problema familiar nada fácil de creer. <br />Eliza Naumann deletrea las palabras. Muchas palabras. Palabras difíciles. Palabras largas. Y con una facilidad y comprensión que sorprende a todos a su alrededor. Ella le enseña a sus compañeros estudiantes; pero de manera especial, a aquellos que están cerca de ella; su padre, su madre y su hermano. Las gentes cuyas vidas serán irrevocablemente cambiadas por el genio de Eliza. Palabras Mágicas es un retrato caleidoscópico de una familia Americana moderna, cuya superficie, aparentemente perfecta, esconde un mundo subyacente de conflictos secretos. Mientras la protagonista Eliza Nauman (FLORA CROSS), entrena para la prueba final de sus habilidades para deletrear -- en el muy estresante Concurso Nacional de Deletreo en la ciudad de Washington D.C. -- su familia empieza a desmoronarse. De hecho, mientras mas sorprendentes resultan las palabras que Eliza aprende a deletrear, mas parece que la comunicación empieza a fallar a su alrededor. Su padre Saúl (RICHARD GERE) un profesor de estudios religiosos, ve algo trascendente en el regalo mágico de Eliza, y empieza a enseñarle los secretos del Cábala. Se obsesiona con sus victorias, viviendo a través de ella, el camino hacia Dios. Su madre Miriam (La ganadora del Oscar® JULIETTE BINOCHE) encuentra que el enfoque compartido de Eliza y Saúl le resulta un doloroso recuerdo de la conexión que alguna vez tuvo con su marido y sus propios padres, quienes murieron de manera trágica cuando ella era una joven muchacha. Mientras tanto el hermano mayor de Eliza, Aarón (MAX MINGHELLA), alguna vez el favorito de su padre, se rebela contra del afecto que le está siendo negado, y empieza a experimentar con otras religiones, para eventualmente, buscar una conexión con una bella discípula del Hare Krishna (KATE BOSWORTH). Con su familia desintegrándose ante sus propios ojos, depende de Eliza -- y un acto inesperado de generosidad y amor -- el volver a colocar en su lugar las piezas rotas de su mundo.La cinta es el tercer largo metraje de los directores Scott McGehee y David Siegel, quienes de manera previa habían ganado la aclamación de la crítica con la intensas cintas de suspenso psicológico THE DEEP END y SUTURE. El guión cinematográfico, basado en la novela bestseller de Myla Goldberg, es de Naomi Foner Gyllenhaal (LOSING ISAIAH, RUNNING ON EMPTY). Una producción Bona Fide para Fox Searchlight Pictures y Regency Enterprise, Palabras Mágicas es producida por Albert Berger y Ron Yerxa. Los Productores Ejecutivos son Arnon Milchan, Peggy Rajski y Mark Romanek. Palabras Mágicas estelariza a Richard Gere, Juliette Binoche, Kate Bosworth y presenta a dos prometedores actores en su debut interpretando papeles en largo metrajes, Max Minghella y Flora Cross como Aarón y Eliza Naumann. --------<br />EL COMIENZO DE PALABRAS MAGICAS: SE DESMORONA LA FAMILIA PERFECTA“Podemos restaurar lo que ha sido hecho añicos”-- —Eliza Naumann, PALABRAS MÁGICASAl centro de Palabras Mágicas se encuentra la poderosa narrativa de la vida familiar Americana, la búsqueda de la perfección. Al exterior, la familia Naumann parece ser ideal -- de clase media alta, con muchos logros, profundamente espiritual y aparentemente muy unida. Pero la cinta de manera gradual va revelando lo que en realidad es esta familia prístina; de hecho, compuesta por individuos en caminos dispares (y a menudo desesperados) hacia sus propias nociones de búsqueda trascendental que los llevan a perseguir experiencias espirituales intensas y a menudo peligrosas. El surgimiento poco esperado de Eliza como “la estrella de la familia” tiene como efecto el desgarrar a la frágil tela que hasta el momento los había mantenido juntos. A través del brillo de aprobación que su inusual genio para el deletreo le ha acarreado, Eliza sin embargo logra discernir que depende de ella el restaurar lo que ha sido roto -- una empresa que logra a través de un acto que puede ser interpretando ya como una recuperación de su propia persona (y un tácito rechazo de la voz de Dios) ó de manera alterna, como un generoso encauzamiento del amor profundo de Dios. La cinta es una adaptación para la pantalla de la reciente novela de Myla Goldberg, aclamada por la crítica, del mismo nombre; la cual le ganó a la autora un nutrido grupo de seguidores por la mezcla poco esperada que hace de diversos temas -- desde el poder del idioma hasta lo elusivo que resulta la comunicación; de las sutilezas de la relación padre-hijo, hasta el terrorífico espectro de la desintegración familiar; desde los incipientes y consumantes deseos que plagan a los adultos, hasta la habilidad que tienen los niños para ver los actos de desesperación de sus padres con toda claridad. Estos mismos temas tan ricos fueron los que cautivaron a los productores Albert Berger y Ron Yerxa cuya amplia gama de trabajos incluyen; la zaga romántica de la Guerra Civil COLD MOUNTAIN y la sátira contemporánea de Alexander Payne ELECTION, ambas basadas en novelas aclamadas. “Nos atrajo la maravillosa novela de Myla Goldberg, porque seguía una ruta muy fresca para explorar las cosas que conforman a una familia,” dice Yerxa. Añade Berger: “Ciertamente muchas cintas se han enfocado sobre el desmoronamiento familiar, pero esta historia al parecer se mete por nuevos terrenos. Es raro encontrar una historia que indaga sobre la dinámica interna de una familia de manera tan profunda, de forma tan accesible é impactante, y con personajes tan inolvidables.” La novela de Goldberg, la cual fue inspirada en un artículo que leyó la autora sobre el intenso y hiper-competitivo mundo de los Concursos de Deletreo para niños, acoplado con su propia fascinación por la dinámica familiar… fue todo un éxito -- pero también es una experiencia interna muy intensa, pues gran parte del relato y la acción se desarrolla en los corazones y las mentes de los personajes. Los productores se dieron cuenta desde el principio que se iba a requerir una mano muy diestra para escribir el guión cinematográfico que llevara a los temas de tal complejidad psicológica a una nueva y vibrante vida visual. Así es que llevaron la historia a la guionista Naomi Foner Gyllenhaal, quien de manera previa ya había mostrado su aguda sensibilidad para indagar en dinámicas familiares de alta tensión en cintas tales como el drama de River Phoenix RUNNING ON EMPTY y la historia de adopción LOSING ISAIAH con Jessica Lange y Halle Berry. Tal y como se lo esperaban, Gyllenhaal logró sacarle todo un enfoque nuevo a la historia. “Realmente vi la cinta como algo que trataba sobre lo peligrosas que pueden llegar a ser las familias. Yo creo que Palabras Mágicas es de muchas maneras una historia de terror, acerca de cómo los padres, aún con las mejores intenciones, pueden llegar a estar muy prendidos de los éxitos de sus hijos y los sueños que ellos tuvieron cuando eran pequeños. Realmente estaba fascinada con Eliza como una heroína única, porque ella es una pequeña niña a quien se le ha colocado hasta en peligro de muerte y quien al final, decide salvarse ella misma -- y por extensión termina salvando a su propia familia. -- Esta fue la clave de la historia. Yo creo que al final, la familia Naumann se empieza a dar cuentea que cada uno de ellos está intentando llegar al mismo sitio; cada uno de ellos está en un viaje completamente diferente, pero lo que logra Eliza, es permitirles ver que todos están buscando con ahínco las mismas cosas. Mientras se sumergía en la investigación del intenso mundo de los Concursos de Deletreo, así como las prácticas cabalísticas del siglo 13 a las cuales Saúl introduce a Eliza, Gyllenhaal se involucra mas y mas en las vidas de los personajes creados por Goldberg. Eventualmente ella y los cineastas hicieron algunos ajustes menores -- cambiando por ejemplo la profesión del padre de “cantor de un templo judío” a “profesor universitario”, así como mudar la locación de la historia de un suburbio en el estado de Pennsylvania a una idílica ciudad universitaria en el norte de California -- pero Gyllenhaal estaba determinada a mantenerse fiel a la complejidad emocional que fue lo que la atrajo inicialmente a Palabras Mágicas Ella espera que la cinta provoque una amplia gama de pensamientos y sentimientos sobre temas que son vitales para la vida moderna -- desde los temas acerca de la paternidad, los anhelos espirituales, la competencia entre hermanos, hasta la enfermedad mental -- tal y como lo hizo la novela. Así lo resume Gyllenhaal: “Quería que esta fuera una cinta de la que sales con muchas ganas de comentar acerca de todo lo que pasó, de hacer preguntas a los demás acerca de la cinta, de debatir las ideas que en ella se presentan y realmente meterte en una gran discusión. Espero que mucho de esto salga provocado por el final de la película, el cual es muy fuerte y definitivo pero que queda ambiguo de manera deliberada. La idea es, que no es realmente el fin de algo… sino el principio. La actuación de Eliza quizá trae consigo la semilla de una nueva esperanza.” Mientras Gyllenhaal escribía, Yerxa y Berger buscaban un director quien pudiera llevar una óptica fresca a un material poco convencional. Y resultó que encontraron a dos: el equipo de cineastas conformado por McGehee y David Siegal. Siegel and McGehee, cuyas dos cintas previas – THE DEEP END y SUTURE – también exploraban los temas de la identidad, la comunicación y el sacrificio familiar con un entusiasmo estilístico que literalmente jalaba a su audiencia hacia el remolino emocional de sus personajes. Dice Ron Yerxa “Desde hace tiempo queríamos trabajar con ellos pues son maravillosos cineastas visuales cuyo estilo siempre es muy bello y distintivo. Afortunadamente respondieron de manera muy positiva al material,” Scott McGehee explica la atracción que experimentó el dúo hacia el guión: “Siempre hemos estado interesados en historias que se centran alrededor de la identidad y las vidas interiores de los personajes, y sentimos que Palabras Mágicas tomó un camino poco usual al adentrase en estos temas. Se trata de cuatro gentes en una familia, quienes están buscando a Dios pero que terminan finalmente por hallarse el uno con el otro. Encontramos que esto era muy atrayente.<br />Armastuse sõnad (Estonia - TV)<br />Bee Season (Finlandia - Finnish)<br />Die Buchstabenprinzessin (Alemania - German - DVD)<br />La huella del silencio (España - Spanish - seriesyonkis)<br />La huella del silencio (Estados Unidos - Castilian)<br />La mémoire des mots (Canada - French)<br />Les mots retrouvés (Francia - French)<br />Palabras mágicas (Argentina - Spanish)<br />Palavras de Amor (Brasil - Portuguese)<br />Palavras Mágicas (Portugal - Portuguese)<br />Parole d'amore (Italia - Italian)<br />Sezon na slówka (Polonia - Polish - imdb display)<br />Syllavizontas tin eftyhia (Grecia - Greek - transliterated ISO-LATIN-1)<br />Szavak és érzések (Hungria - Hungarian - cable TV)<br />Umut mevsimi (Turquia - Turkish)<br />Reparto: Richard Gere, Juliette Binoche, Flora Cross, Max Minghella, Kate Bosworth, Corey Fischer, Sam Zuckerman, Joan Mankin, Piers Mackenzie, Lorri Holt, Brian Leonard, Jamal Thornes, Kathy McGraw, John Evans, Alisha Mullally, John R. Searle, Seamus Genovese, Andrew Murray, Dick Martin, Olivia Charles, Sujata Balu, Steven Anthony Jones, David Ryan Smith, Velina Brown, Robyn Blair, Justin Alioto, Alex Keel, Justin Ping Yuan, Anthony Ybarra, Ben Johnson, Taylor Kane, Derek Wong, Sophie Oda, Anand Zala, Samuel Richman, Shawn Smith, Mickey Boxell, Maya Ramchandran, Neil Chalaka, Gaayatri Kaundinya, Charlotte Musengwa, Nikil Balakrishnan, Isaiah Aglibot Bryant, Alison Doyle, Emily Trumble, Nathan Calixto, Simon M. Ehrlich, Nick Taber, Gautam Krishnamurthi, Corey Rateau, Patricia R. Floyd, Timothy Gulan, Betsy Hogg, Jennifer Perito, Kristin Reeves, Rose Stockton, Marlon Suson, Michael Tommer, Arden Winant, Bruce Winant, Vanessa Lemonides, Dann Fink<br />Guión: Naomi Foner Gyllenhaal<br />Productora: Regency Enterprises, Epsilon Motion Pictures, Fox Searchlight Pictures, Bona Fide Productions, Bee Season Productions Inc., i5 Films, Fox Searchlab, Merkel Verwaltungsgesellschaft Filmproduktions<br />Presupuesto: 14.000.000,00 $<br />Agradecimientos: Anthony Minghella, Jae Song<br />Casting: Aisha Coley, Bruce Winant, Cathy Weiner, Colleen Kenneavy Mindy Marin, Robin Gurland<br />Departamento artístico: Annie Mueller, Aric Cheng, Bill McGirr, Dale Haugo, Doni McMillan, Doug E. Williams, Dwane Platt, Gretchen Scharfenberg, John Lister, John Oster, Kana Takahashi, Kate Bernier, Ken Sly, Mark Warren, Nancy Wenz, Nate Belove, Patrick Ludden, Sean House, Susan Alegria, Tom Richardson<br />Departamento de transportes: David Joseph, Derek Raser, Frank Rocha, John Bromstead, John R. Lopez, Lonnie Craig, Robert aaron Brown<br />Departamento editorial: Abbi Jutkowitz, Andrew Brotzman, Kiersten Harter, Martin Walsh, Mato, Shelly Westerman, Tanya Smith<br />Departamento musical: Adam Stern, Annette Kudrak, Christine Bergren, David Sabee, Joel Iwataki, Kory Kruckenberg, Nancy Allen, Peter Clarke<br />Dirección: David Siegel, Scott McGehee<br />Dirección artística: Michael E. Goldman<br />Diseño de producción: Kelly McGehee<br />Efectos especiales: Sean House<br />Efectos visuales: Deborah Ross, Ivan DeWolf, John Furniotis, Karin Levinson, Kent Demaine, Max Harris, Miguel A. Salek, Tom Nixon, Will Cunningham, Will Robbins<br />Fotografía: Giles Nuttgens<br />Guión: Naomi Foner Gyllenhaal<br />Maquillaje: Catherine Childers, Gretchen Davis, LuAnn Claps, Lyndell Quiyou, Mindy Hall, Peggy Forcellini, Yvette Rivas<br />Montaje: Lauren Zuckerman<br />Música: Peter Nashel<br />Novela original: Myla Goldberg<br />Producción asociada: Mike Topoozian, Rachel Hudgins<br />Producción ejecutiva: Arnon Milchan, Mark Romanek, Peggy Rajski<br />Sonido: Ben Barker, Brendan Nicholson, Brian Copenhagen, Brian Deming, Eric Strausser, Jac Rubenstein, Jacob Ribicoff, Jason Stasium, Jay Peck, Lee Herrick, Michael Barry, Mike Patrick, Nelson Stoll, Ryan Collison, Stephen Balliet, Tony Martinez, Warren Shaw<br />Vestuario: Jessa Santens Mary Malin Mickey Carleton, Tabitha Johnson, Valerie White <br />

×