Tema 10
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La fidelidad conyugal:
una mirada integral
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¿Qué es la fidelidad?
El vocablo castellano fidelidad proviene del latín fidelitas-atis y viene a significar «lealtad»,
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9 El mismo noviazgo es liberador en la medida que se sitúe en un proyecto cuyo fin
es la estabilidad e irrevocabilidad de ...
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Æ Cuando se vive en estado de represión, exacerbado por el pensamiento, se está
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¿Cómo prevenimos una infidelidad carnal?
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  1. 1. Tema 10 Dinámica de los anillos rotos La fidelidad conyugal: una mirada integral Nos conocemos Indicaciones De manera individual, cada uno observará la imagen mostrada. Luego de unos minutos escribirán alrededor las posibles causas que destruyen una unión matrimonial y, en paralelo, sus reconstituyentes. Compara tus respuestas con la de tu novio (a) y observa las similitudes. Dialoguen sobre las razones que los llevó a colocar ello y sobre el por qué creen haber coincidido. Señor, Padre santo, Dios omnipotente y eterno, te damos gracias y bendecimos tu santo Nombre. Tú has creado al hombre y a la mujer para que el uno sea para el otro ayuda y apoyo. Acuérdate hoy de nosotros. Protégenos y concédenos que nuestro amor sea entrega y don, a imagen de Cristo y de la Iglesia. Ilumínanos y fortalécenos en la tarea de la formación futura de nuestros hijos, para que sean auténticos cristianos y constructores de la ciudad terrena. Haz que vivamos juntos por largo tiempo, en alegría y paz, para que nuestros corazones se puedan elevar siempre hacia Ti, por medio de tu Hijo en el Espíritu Santo. Amén Æ ¿Creen que una de las principales causas para el rompimiento de un matrimonio sea la falta de fidelidad?, ¿por qué? 112 Encuentro IV: Iglesia doméstica y sacramento de amor La fidelidad conyugal: una mirada integral 113
  2. 2. ¿Qué es la fidelidad? El vocablo castellano fidelidad proviene del latín fidelitas-atis y viene a significar «lealtad», «cumplida adhesión», «observancia de la fe que uno debe a otro», «verdad», «sinceridad», «constancia en los afectos y en el cumplimiento de sus obligaciones»; en definitiva, denota a aquel que cumple sus promesas y por ello se muestra digno de confianza. Æ La fidelidad humana tiene que aspirar a ser divina, pues somos creados a imagen y semejanza de la Trinidad. Dada esta constitución real, podemos deducir que la fidelidad no es una imposición externa, sino un llamado desde lo profundo de nuestro ser, es decir, una vocación. La fidelidad conyugal Æ El amor humano, firmado en el matrimonio, es confirmado por Dios para toda la vida. No puede ya dar marcha atrás, como no lo puede el tiempo. Debe vivir en esta certeza y saber que la indisolubilidad en que se envolvió representa para él el más extraordinario de los privilegios, no una obligación penosa. ¿Por qué razón el amor exige la fidelidad? ¿Qué es la fidelidad? ¿Es posible mantenerla? Æ La convivencia, las uniones de hecho, «el matrimonio a prueba» o la cohabitación más impersonal, no poseen en sí, ni la intención de exclusividad e irrevocabilidad, ni la gracia de unión. Los mantiene el bienestar, el aprovechamiento, el goce pasajero –acaso intenso–, o la conveniencia. Sea lo que fuere, las puertas permanecerán siempre abiertas. Si apareciese una incomodidad intolerable, por alguna de las dos partes, la separación será la salida más fácil. Æ Dios es el paradigma de fidelidad porque su alianza con la humanidad permanece para siempre, no en abstracto y de forma genérica; sino más bien como un compromiso con cada uno de los hombres y mujeres, sean santos o pecadores, asumido en toda la magnitud desde su libérrima voluntad y naturaleza, ser y amor. Æ La gracia del matrimonio consiste exactamente en conceder a los esposos la fuerza deseada para poder seguir siempre adelante y para amarse cada vez más. Les permitirá volver a encontrarse –después de las inevitables diferencias, después de los conflictos pequeños y grandes, que componen el «combo» de toda vida en común–, más sólidamente unidos que nunca. ¿Cuáles son las características de un cónyuge fiel? ¿Por qué razón la fidelidad involucra a todas las dimensiones de nuestra naturaleza humana? Æ El matrimonio tiene un carácter único y por ello admirable. Es una elección irrevocable que se dirige hacia alguien que se admira por la verdad que representa, la verdad de ser mujer o la verdad de ser varón. Æ Luego acontece el enamoramiento como camino de comunión. Será comunión plena cuando encuentre su coronación en el matrimonio y su finalidad en la procreación y educación de los hijos que nazcan de esa relación. Æ Todo lo existente y amable nos invita a la fidelidad porque nos compromete en su desarrollo. Se entiende entonces el sustrato común a las diversas fidelidades: fidelidad al enamorado, al novio o al cónyuge. Æ En la gracia, los esposos encontrarán la fuerza, la estabilidad, la madurez de su amor. A través de ella, un amor tan frágil como su propia libertad podrá hacerse suficientemente estable para mantenerlos juntos durante toda la vida, «en la salud y en la enfermedad». ¿Qué características debe tener un matrimonio cristiano que tenga la fidelidad como su horizonte? ¿Qué ideas distorsionadas se tienen de esta virtud? 114 Encuentro IV: Iglesia doméstica y sacramento de amor La fidelidad conyugal: una mirada integral 115
  3. 3. 9 El mismo noviazgo es liberador en la medida que se sitúe en un proyecto cuyo fin es la estabilidad e irrevocabilidad de la relación. La decisión de «elegir a uno entre tantos» es el inicio de un mayor compromiso y exige exclusividad. Obviamente falta el sacramento. Pero este actuar maduro dispone mejor la naturaleza de los novios y de la comunión que han construido, para acoger más vívidamente la gracia y la bendición. 9 Todo matrimonio que quiera sobrevivir como tal debe velar por su hogar, mantener la ley de la convergencia que dicta que todo lo que se realiza individualmente, debe buscar, en cuanto proyectivo, una mayor comunión con el otro. Y se deben arrancar desde el inicio las semillas de la discordia y la desconfianza. 9 Los matrimonios que se aman no dejan que nada ni nadie se interfiera entre ellos por temor a que el amor se disuelva en infidelidad. Esta disolución es la muerte de la felicidad, de la paz del corazón, de la alegría profunda de la ilusión inherente a un proyecto común que comporta una altísima intimidad. 9 Ser fiel al cónyuge quiere decir, antes que nada, reservar el corazón para él. En suma, hay que ser fiel al propio amor. Se trata de velar atenta y constantemente. Es infiel, de hecho, todo el que se olvida de amar como debería y quien deja que su corazón sea invadido por cualquier preocupación, por noble que sea, menos la de renovar su amor. « «La verdadera fidelidad consiste en hacer renacer a cada instante lo que nació una vez: estas pobres semillas de eternidad depositadas por Dios en el tiempo, que la infidelidad rechaza y la falsa fidelidad momifica». Gustave Thibon » ¿Qué opinión les merece esta frase de Gustave Thibon? ¿De qué forma la fidelidad no se reduce solamente a “no cometer una infidelidad”? Fidelidad mental Æ Esta fidelidad cordial engendra la fidelidad mental. Donde está su corazón, debería decirse, ahí se encuentran sus pensamientos, memoria e imaginación. El Evangelio no podría formular más exactamente las exigencias de la verdadera fidelidad, cuando nos advierte que aquel que mira a una mujer con el mal deseo ya es adúltero en su corazón. Æ La fidelidad exigida por el amor no debe, por lo tanto, ser meramente exterior. Debe radicar en el poder creador y conservador del espíritu. Todo el ser bio-psico- espiritual de la persona humana debe fijar su atención y su deseo, también el sexual evidentemente, en el cónyuge, único y exclusivo destinatario del eros y el ágape. Esto es tanto más importante cuanto que la infidelidad mental, practicada al mismo tiempo que la fidelidad exterior, pone al sujeto en un estado de tensión y disociación tal que, a largo plazo, producirá una neurosis. Los propios psicoterapeutas serios dan razón de ello. Fidelidad del corazón Æ Esta fidelidad no debe concebirse exclusivamente en el orden de lo sexual. ¡Cuántas personas se imaginan que son fieles sólo porque no entregan su cuerpo! Pero entregan su corazón, y viven en la más grave de las infidelidades: la del corazón. Æ El mismo Señor Jesús enseña a sus discípulos que la Ley definitiva del amor –la que Él vino a instaurar como plenitud de la antigua– comporta un obrar casto y puro. Asimismo, le da un altísimo valor, nunca antes conocido, a las intenciones del corazón: «No desearás a la mujer de tu prójimo». ¿Qué es la fidelidad del corazón? ¿Qué es la fidelidad mental? 116 Encuentro IV: Iglesia doméstica y sacramento de amor La fidelidad conyugal: una mirada integral
  4. 4. 117
  5. 5. Æ Cuando se vive en estado de represión, exacerbado por el pensamiento, se está condenado al desequilibrio. En la perspectiva propia del matrimonio, esto conducirá a la multiplicación de los conflictos, a su envenenamiento, al resquebrajamiento de la unidad. La fidelidad auténtica, además de cordial, debe ser, por tanto, mental. Las leyes de la fidelidad Æ Hay que obrar el bien para hacer crecer el amor. Este esfuerzo queda condensado en estas leyes que todo matrimonio debe seguir con sentido de urgencia: 9 Ley de la lucha: el amor es una conquista, hay que hacerlo realidad con esfuerzo cotidiano. 9 Ley del dinamismo: es necesario vivir en permanente referencia al otro, proyectados hacia él, convirtiendo al cónyuge en nuestro proyecto vital. 9 Ley de la vigilancia: hay que estar atentos a los signos de división que se puedan presentar en la relación. Detectarlos a tiempo, y separarlos como la maleza, debe ser nuestra prioridad. 9 Ley del desprendimiento: habrá que esforzarse por suprimir todo aquello que posea una naturaleza capaz de apartar, por poco que sea, al marido y a la mujer. 9 Ley de la esperanza: certeza de que todo amor, bien vivido, tiene como resultado la felicidad. 9 Ley de la estima: el amor exige que cada uno se convierta en objeto fascinante para el otro. 9 Ley del sacrificio: para amarse siempre, renunciar siempre. 9 Ley de la alegría: compartir la alegría de amarse. 9 Ley de la paz: vivir desarmados. 9 Ley del progreso hacia Dios: vivir en marcha, tendiendo hacia el infinito. Æ Como se trata de leyes, terminaremos con esta frase que es muy esencial: «La fidelidad se construye día a día, o un día descubres que no la tienes más». Fidelidad sexual Æ Quien ama guarda su cuerpo, lo mismo que su corazón, para el amado. Además, en razón de la unidad de los componentes de la naturaleza humana, no se da nunca algo de la carne, sin dejar también en ella algo del alma. Æ A la fidelidad interior debe, por tanto, agregarse la fidelidad exterior, para que se defienda plenamente el amor y la unidad conyugal. Los que se nieguen a la fidelidad integral están condenados al «desamor». Están resquebrajando su hogar, su amor, su vida y su felicidad. ¿Qué les queda? El recuerdo vacío de un placer pasado, la conciencia de que han sido y son indignos, el amargo gesto de la traición, el dolor de haber dejado una certeza por una quimera. Æ El adulterio lleva consigo su propio castigo, pues termina siempre por destruir a aquellos o a aquellas que crean encontrar su bien en él. Una vez revelado, se transforma en una catástrofe, si queda en secreto es un veneno para la psiqué y para la conciencia. Los que se entregan a él pierden toda la verdadera libertad del amor. ¿Cómo volverán a su cónyuge, después de haberles engañado, y de haber dilapidado su amor, profanando su corazón y la dignidad de su cuerpo? ¿Qué es la fidelidad carnal? ¿Cómo proteger y alimentar la fidelidad conyugal? Hacia una fidelidad existencial Æ Ser fiel es ser persona humana. Una vida fiel es la única vida auténtica. Tal cualidad es propicia para encumbrarnos hacia la cima de los ideales más hermosamente humanos. Y los proyectos personales siempre se formulan en positivo; razón por la cual aumenta la expectativa por una mayor perfección, la confianza en lograrlo finalmente, y como corolario una gran felicidad e ilusión. ¿Qué es la fidelidad existencial? 118 Encuentro IV: Iglesia doméstica y sacramento de amor La fidelidad conyugal: una mirada integral 119
  6. 6. ¿Cómo prevenimos una infidelidad carnal? Dialoguemos en pareja ¿Somos conscientes de la importancia de la fidelidad integral?, ¿qué frutos de ella valoramos más? ¿Qué medios vamos a poner para hacer de la fidelidad un estilo de vida personal y relacional? ¿Bajo qué leyes hemos estado realizando nuestro amor?, ¿qué leyes debemos seguir para complementar las anteriores? ¿Qué ideas distorsionadas hemos tenido sobre este tema? ¿Somos conscientes que la fidelidad (o infidelidad) se construye día a día? ¿Somos conscientes que nuestra fidelidad tiene como referente la de Dios con nosotros?, ¿cómo alimentamos esta perspectiva? ¿Qué podemos hacer para crecer en la fidelidad del corazón? ¿Qué hemos aprendido en esta sesión?, ¿a qué nos compromete todo ello? Individual ¿Cómo podemos purificar nuestra mente y prepararnos así para la fidelidad conyugal? Pareja 120 Encuentro IV: Iglesia doméstica y sacramento de amor La fidelidad conyugal: una mirada integral 121
  7. 7. ¿Cómo prevenimos una infidelidad carnal? Dialoguemos en pareja ¿Somos conscientes de la importancia de la fidelidad integral?, ¿qué frutos de ella valoramos más? ¿Qué medios vamos a poner para hacer de la fidelidad un estilo de vida personal y relacional? ¿Bajo qué leyes hemos estado realizando nuestro amor?, ¿qué leyes debemos seguir para complementar las anteriores? ¿Qué ideas distorsionadas hemos tenido sobre este tema? ¿Somos conscientes que la fidelidad (o infidelidad) se construye día a día? ¿Somos conscientes que nuestra fidelidad tiene como referente la de Dios con nosotros?, ¿cómo alimentamos esta perspectiva? ¿Qué podemos hacer para crecer en la fidelidad del corazón? ¿Qué hemos aprendido en esta sesión?, ¿a qué nos compromete todo ello? Individual ¿Cómo podemos purificar nuestra mente y prepararnos así para la fidelidad conyugal? Pareja 120 Encuentro IV: Iglesia doméstica y sacramento de amor La fidelidad conyugal: una mirada integral 121

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