La construcción en israel no es un obstáculo para la paz (3)

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La construcción en israel no es un obstáculo para la paz (3)

  1. 1. La construcción en Israel no es un obstáculo para la paz Por Jonathan S. Tobin www.commentarymagazine.comEl viernes pasado, la reacción al anuncio de Israel, que aprobó los planes de construcción enJerusalén y sus suburbios fue, prácticamente, unánime. Incluso aquellos que desaprobaron elvoto, por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas para ascender a la AutoridadPalestina a un pseudo-estado ante el organismo mundial, condenaron el tema de las viviendascomo si fuera un berrinche infantil ( por parte del Gobierno israelí) para demostrar su enojo ouna amenaza genuina a la paz. El argumento es que, al autorizar la construcción en el área dedesarrollo E1, que conecta el suburbio de Maale Adumim con la ciudad, Israel impediría laposibilidad de una solución de dos estados ya que, de hecho, eso cortaría la Margen Occidentalpor la mitad e impediría su viabilidad como Estado palestino independiente.Eso suena lógico pero no tiene, en absoluto, ningún sentido. Si los palestinos quisieran unasolución de dos estados, el nuevo proyecto, así como el anunciado ayer sobre más viviendasque serán construidas en Jerusalén, en vecindarios judíos de 40 años de antigüedad, no lodetendría. Eso es verdad para aquellos que dicen que las fronteras definitivas de Israel y unsupuesto Estado de Palestina deben basarse en las líneas de armisticio de 1949, con acuerdosobre el intercambio de tierras. Esoscambios no equivaldrían a más de pocos puntos deporcentaje del área total de tierras de la Margen Occidental y, tal vez, impediría que Israelconserve muchos asentamientos alejados en el territorio. Pero todos saben que losintercambios tendrían que dar cuenta de los suburbios judíos de Jerusalén, incluyendo MaaleAdumim y las otras ciudades en las proximidades que ya se encuentran dentro de la valla deseguridad, que no protege a la mayoría de los asentamientos.Pero, la frase clave aquí es “si” los palestinos quisieran esa solución. Ellos rechazaron todas lasofertas de un Estado que tuvieron e, incluso, se rehusaron a negociar durante cuatro años, sinmencionar que emplearon la táctica de Naciones Unidas, específicamente con el fin de evitarlas conversaciones. La idea que la construcción israelí en áreas que, todos saben que seconservarían en caso que hubiera un acuerdo en el lugar es impedir que se declare la paz,resulta absurda.Tampoco debería considerarse irascible el gesto de Israel. Todo lo contrario, es exactamente loque se necesita para comenzar a cambiar la naturaleza unilateral del argumento en forosinternacionales sobre la disputa sobre el territorio.Aunque no podrían saberlo si escucharan un debate de Naciones Unidas o incluso a la mayoríade los voceros del Estado judío durante los últimos cuarenta años, el argumento acerca de laMargen Occidental no es sólo enfrentar los derechos de los palestinos contra las necesidades de
  2. 2. seguridad de Israel. La Margen Occidental es, después de todo, parte del área designada por laLiga de las Naciones para el asentamiento judío bajo el Mandato de Palestina. También es elcorazón de la antigua patria judía con la que los judíos mantienen lazos históricos, religiosos ylegales, que no pueden ser borrados por un siglo de odio árabe.Algunos de los amigos de Israel - y todos sus enemigos- afirman que si Israel habla de susderechos a la Margen Occidental es equivalente a decir que no quiere la paz. No es así. El hechoque tenga derechos allí no significa que debe reivindicarlos bajo todas las circunstancias, o quedebería renunciar, si estuviera convencido que la paz tuviera lugar, a alguna parte o todo elterritorio en intercambio por el fin del conflicto. De hecho, a lo largo de los últimos 20 años,Israel estuvo involucrado en conversaciones de paz o intentos de reactivarlas, tiempo en el cualrealizó numerosas concesiones acerca del territorio para los palestinos.Por sus esfuerzos, Israel fue sujeto incluso a un mayor vituperio y deslegitimación durante esteperíodo que antes. En la medida en que no hable de sus derechos, siempre será tratado comoun ladrón que debe devolver propiedad robada, en lugar de considerarlo parte de un conflictocon sus propios reclamos justificados.Incluso si el área E1 es desarrollada, no habrá ningún obstáculo para las conversaciones de pazque pudieran generar un Estado palestino en casi toda la Margen Occidental, excepto para losprincipales bloques de asentamientos que nadie espera que Israel renuncie a ellos. Tampoco elEstado palestino se malograría con este proyecto ya que las autopistas y los túneles podríanconstruirse, con facilidad, para permitir el acceso entre áreas árabes hacia el norte y el sur deJerusalén. De hecho, las viviendas judías en las áreas en disputa no representan un obstáculomayor a la paz que el gran auge de viviendas árabes en otras partes de Jerusalén.Si los palestinos quisieran, de verdad, vivir en paz en su propio estado independiente cerca deIsrael, podrían retornar a la mesa de negociaciones y conseguirlo. Si, incluso, ofrecieran un fin alconflicto en el cual reconocieran la legitimidad y la seguridad de un Estado judío sin importardónde fueron trazadas sus fronteras, encontrarían al pueblo israelí que acepta su ofrecimiento yque ningún gobierno israelí rechazaría. En cambio, los llamados moderados (entre ellos –Mahmoud Abbas y su Autoridad Palestina gobernada por Fatah) –eluden las conversaciones y sedirigen a las Naciones Unidas donde buscan un decreto internacional en lugar de un acuerdo.Mientras tanto, los extremistas y Hamas gobiernan, con mano de hierro, un Estado palestinoindependiente en Gaza y lo utilizan como plataforma de lanzamiento terrorista en lugar deayudar a su pueblo.Unas pocas viviendas judías no son el obstáculo para el Estado palestino. Su existencia nomarcaría ninguna diferencia para un acuerdo de paz que hable de las fronteras de 1967 conintercambio de tierras, si eso fuera realmente el objetivo palestino. El problema es que para lospalestinos y sus líderes terroristas, el área E1 no es ni más, ni menos, que un asentamientocomo el resto de Israel. Hasta que puedan librarse a sí mismos del espíritu de rechazo de 1947,
  3. 3. en el cual rechazaron el primer voto de Naciones Unidas para otorgarles un Estado, laconversación de paz es vana retórica.

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