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Al
Mirarte.
Edgar P. Miller

Todos los derechos son propiedad de los autores.

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Índice.
Página

Introducción………………………………………………………..4
Doble personalidad…………………………………………………5
Ya no………………………………………………………………....
Página.

Aquí estoy……………………………………………………………45
Ven…………………………………………………………………….46
Ahora…………………………………………………………………47
Dijiste…………...
Introducción.
La llegada del Internet nos ha permitido tener acceso a una gran cantidad de
expresiones artísticas, entre l...
Doble personalidad.

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Para mirarme, solo te pintas,
mi presencia es pretexto
de tú libido,
los pinceles se mueven con tu deseo;
ahora, no se, ¿q...
Ya no.

Tenía que partir,
al salir te vi,
no se por qué lo hice;
pero te vi.
¡Ya no partí!
Edgar P. Miller
Enero del 2013
...
No sabía que estabas aquí.

No sabía que estabas aquí.
Pensé que solo me encontraba.
Trabajando hasta tarde me quedé,
Sin ...
en un instante que el audífono cayó,
Estupefacto me pregunté: ¿Qué?
¿Habiendo cama y mujer en este lado,
qué diablos hago ...
Hoy te vi.

Hoy te vi como nunca te había mirado.
Vestías una mini falda negra,
que te permitía lucir tus lindos muslos.
E...
Para mí fue suficiente hechizo
no soporté más; me enamoré de ti.
Edgar P. Miller
Febrero del 2013
Pintura: reading; by Pau...
Aroma

Siento el aroma de esas flores blancas
¿qué cómo dices se llaman?
¡alcatraces!, ya lo recuerdo.
Pues su perfume emo...
Uno de piel.

Vi esa tierna piel, y quedé prendido.
Por unos minutos no quise mirar nada más.
Después continué admirando l...
Edgar P. Miller
Mayo del 2013
Pintura: Un eccezionale nudo de Alexander Sheversky.

- 14 -
Soledad.

Miré a mí alrededor y noté que nadie estaba,
no conforme de mi soledad volví a dar otra mirada:
nada, solamente ...
Mayo del 2013
Edgar P. Miller
Pintura de Sanatçı Andrew Protsjuk

- 16 -
La lluvia.

El sol brilla en todo esplendor
mientras su luz atraviesa la atmósfera.
El agua del mar, lo mira sin rubor,
az...
Ahora cansados, de tanto bailar,
sudando a chorros,
desprenden la lluvia que escurre intensa.
La lluvia es artista que lab...
Falto de ti.

Como estoy falto de ti, me perdí;
ahora vivo de tu recuerdo,
aquel,
aquel recuerdo lejano,
lejano, pero que ...
besar tus labios tiernos
que endulzaban mis pensamientos,
sentir como entras en mí
y como tu existencia me llena;
dándome ...
Una tarde.

Solamente fue una tarde, ¡pero que tarde!
Tú y yo, en ese inmenso espacio campirano,
de inmensos horizontes pl...
Tú, al mirarme decidido, lo obsequiaste.
La conexión encendió el ambiente que nos envolvía;
tú lo deseabas y yo también.
D...
Qué curvas

Estoy embelesado al mirarlo.
Aún no pudo creer que esté frente a mí;
tantos días de arduo trabajo,
de gran esf...
haciendo que los espejos reflejen con
mayor intensidad tu imagen.
Quien podría haber dicho que
cumplirían esa doble funció...
Mirarte.

Desde el primer día en que te vi
no he querido dejar de hacerlo;
bella, es lo menos que puedo expresar de ti,
ma...
no he querido dejar de hacerlo;
y ahora que te observo así
solamente a ti contemplar, es lo que más anhelo.
Noviembre del ...
De Bronce.

Apareciste ante mí,
al verte no me quedó más remedio que seguir atento,
después, observé con detenimiento tu i...
no pudo ser mejor sustancia
que ésta con la que estás hecha;
o quizás solamente podría sustituirse
por la que tienes en vi...
Tú me amaste.

.

Estaba en lo más alto del cerro,
desde donde miraba extasiado el paisaje.
Prados mojados con agua
que du...
Cuando esa mirada que me dirigiste,
fue cuando al partir no quise dejarte.
Aún recuerdo como tus ojos le ganaron
la atenci...
Mi sangre es tutú.

Ahí estabas tú: bella, flexible y toda.
Llevando tu cuerpo por aire y suelo,
las hojas de un sauce sem...
te miro acercarte, me muero al tocarte
exploto al olerte; ¡mi sangre es tutú!
Isadora Duncan te envidia al ver tu escenari...
Flores te traigo.

La vida tiene sus modos,
Modos que luego no imaginamos.
Se puede vivir muchos años
O se puede morir al ...
Edgar P. Miller.
Julio 2013.
Foto de:
http://www.adme.ru/illustration-and-photography/stariki-vy-moi-stariki-563505/563505...
La olla vieja.

Eres solamente una olla vieja,
ni siquiera eres una grande,
ni pudiste engordar para verte rolliza;
¡como ...
El Gato.
Se oye que ya llegaste, el silencio se rompió,
un maullido se oye acá y después otro por allá.
Ya sé que por ser ...
Mate.
Desperté mirando la luz que alumbraba a tu cuerpo.
Ese cuerpo dorado y bello que ante la luz veía.
Se miraba trasluc...
Edgar P. Miller.
(Jun. del 2013)
Pintura de Raymond Poulet.

- 38 -
El cuadro.

Claro que eres hermosa
por eso quise pintarte,
No entiendo porque te arde
el genio al verte en el lienzo,
tus ...
Edgar P. Miller
Junio del 2013
Pintura de Cayetano De Arguer Buigas

- 40 -
El baile.

Con tu sombreo de paja y los tirantes rojos
que detienen esos pantalones flojos,
bailas el baile aquel
del día ...
exhibiendo tu bello talle,
saltaron tus broncos senos
dando al ambiente un detalle,
que con movimiento plenos
también disf...
En crisis.
En tiempos de crisis,
no hay nada tan esperanzador
como mirar a una pareja
de jóvenes enamorados.
Esas miradas ...
Tu mirada.
Tu mirada me dice mucho.
Me preocupa porque se que no es bueno.
Tal vez me equivoque;
además, eso quisiera.
Par...
Aquí estoy.
Aquí estoy frente a ti.
Aquí me encuentro
para escuchar tu silencio.
Aquí estoy, que más da,
te veo hermosa,
e...
Ven.
Ven, te abrazo, ya no sufras.
Deja que tu cuerpo se escurra
sobre el mío, que espera.
Siente mi calor que es tuyo,
po...
Ahora.
Ahora que decides hablar;
desnudando tus intenciones,
es justo el momento en que yo callo.
Me dejas mudo con tu atr...
Dijiste.
Dijiste con muchos ánimos
que ganas tenías de salir,
¡al campo!, pronto, te sugerí.
Preparados, salimos ambos;
y ...
Te Miré.

Te miré, ya habías llegado,
sentadas ahí te encontrabas
en donde habíamos acordado.
Los moños que tu portabas
de...
2013
Edgar P. Miller.

- 50 -
Mujer dormida.

El reflejo oscuro de la calmada agua,
fluido que refresca el ambiente florido,
embellecido en grande por t...
Edgar P. Miller
Marzo del 2013
Pintura de Aydemir Saidov.

- 52 -
La mujer.

Un jour, je ne trouve rien,
Peut-être une semaine,
mais une semaine serait suffisant,
couronner le tout l'année...
Edgar P. Mille.
Febrero del 2013.
The light pilar by Omar Ortiz
Un día, no es nada,
Tal vez una semana
pero una semana no ...
Con sombrero.

En la sombra de tu sombrero
Se oculta la hermosura de tus ojos claros…
No importa.
Tus labios gruesos me pi...
Bum, bum.

Salí de la espesura del bosque;
frente a mí, tú,
me viste fijamente,
mi corazón latió,
la catarata calló,
con e...
En cueros.

Creo que no fue suficiente mi deseo,
Ni tampoco bastante mi insistencia,
Te lo pedí, te negaste,
¿Por qué me d...
Pues bien, si no lo haces tú,
Aquí estoy en cueros, para que veas
que yo me muestro ante ti;
como tú no eres capaz de expr...
Amapola.

Tu naturaleza engañosa te ha maldecido a veces;
Más tu condición de amante te ha vuelto muy codiciada.
De colore...
por lo mismos has tenido enemigos.
Que puedo decir de tu belleza pura, que con unos cuantos sépalos
eres hermosa, como muj...
Arbol.
¿Cuánto tiempo estuviste creciendo?
sin apuros humanos,
libre de compromisos de horario,
milímetro a milímetro por ...
Es latente la existencia de la vida continua,
con solamente mirar tu estampa.
¡Así de simple!,
pero que el necio no entien...
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  1. 1. -1-
  2. 2. Al Mirarte. Edgar P. Miller Todos los derechos son propiedad de los autores. -1-
  3. 3. Índice. Página Introducción………………………………………………………..4 Doble personalidad…………………………………………………5 Ya no………………………………………………………………..6 No sabía que estabas aquí…………………………………………..8 Hoy te vi……………………………………………………………10 Aroma………………………………………………………………12 Uno de piel………………………………………………………….13 Soledad……………………………………………………………..15 La lluvia…………………………………………………………….16 Falto de ti…………………………………………………………...17 Una tarde……………………………………………………………20 Qué curvas……..................................................................................21 De Bronce………………………………………………………….. 26 Tú me amaste………………………………………………………..28 Mi sangre es tutú……………………………………………………30 Flores te traigo………………………………………………………32 La olla vieja…………………………………………………………34 El Gato………………………………………………………………36 Mate…………………………………………………………………37 El cuadro……………………………………………………………39 El baile………………………………………………………………41 En crisis……………………………………………………………..43 Tu mirada……………………………………………………………44 -2-
  4. 4. Página. Aquí estoy……………………………………………………………45 Ven…………………………………………………………………….46 Ahora…………………………………………………………………47 Dijiste…………………………………………………………………48 Te Miré………………………………………………………………..49 Mujer dormida………………………………………………………..51 La mujer………………………………………………………………53 Con sombrero…………………………………………………………55 Bum, bum……………………………………………………………..56 En cueros……………………………………………………………..57 Amapola……………............................................................................59 Arbol…………………………………………………………………..61 -3-
  5. 5. Introducción. La llegada del Internet nos ha permitido tener acceso a una gran cantidad de expresiones artísticas, entre las que encontramos fotografías de pinturas famosas. Otras que no lo son pero que no dejan de ser interesante por su plasticidad y belleza. De artistas reconocidos y también de otros que no lo son. La cantidad de obras es inmensa y existe en ellas una belleza inusitada que nos inspira sentimientos especiales; así me ocurre a mi cuando aprecio esas hermosas realizaciones de virtuosos lejanos. Durante el año del 2013 estuve escribiendo un poema a pinturas o fotos que marcaba algo en mi sentir, como si fuera la musa, así lo liberaba y lo plasmaba en el procesador de palabra para después leerlo y recordarlo, ahora los compilé para ofrecerlos a mis amigos que por sus razones o por que algún día no entraron al facebook o no están interactuando ahí y no lograron verlos o quizás le gustaron y prefiere volver a leer o conservarlos. Se los entrego, si alguno no le gustan los poemas, al menos podrá disfrutar las pinturas y fotos o también las esculturas. Así pues los dejo con el material espero les devuelva algo del sentimiento agradable que algunos pierden por circunstancias ajenas a la voluntad o posiblemente sientan el gusto que yo sentí al mirar estas agradables obras de arte. Felices fiestas a todos. Edgar P. Miller. -4-
  6. 6. Doble personalidad. -5-
  7. 7. Para mirarme, solo te pintas, mi presencia es pretexto de tú libido, los pinceles se mueven con tu deseo; ahora, no se, ¿quien es el que pinta?, tu mirada me cautiva, ¿acaso soy tu autorretrato?, o ves a la mujer que tienes dentro. Edgar P. Miller Enero 2013 Pintura de Gianluca Mantovani -6-
  8. 8. Ya no. Tenía que partir, al salir te vi, no se por qué lo hice; pero te vi. ¡Ya no partí! Edgar P. Miller Enero del 2013 Pintura de thomas saliot -7-
  9. 9. No sabía que estabas aquí. No sabía que estabas aquí. Pensé que solo me encontraba. Trabajando hasta tarde me quedé, Sin darme cuenta que en el cuarto me esperabas. La luz de la luna, que por la ventana entraba, hermosa imagen de ti dibujaba. A tu ropa delgada la luz la penetraba Trasluciendo tu belleza majestuosa. Y yo, entupidamente, ante la pantalla me postraba. Entonces: La música del radio llegué ha escuchar -8-
  10. 10. en un instante que el audífono cayó, Estupefacto me pregunté: ¿Qué? ¿Habiendo cama y mujer en este lado, qué diablos hago aquí virtualmente acompañado?; Subamos a la alcoba; y fue lo que hice; Y suavemente entre tus muslos me deshice. Edgar P. Miller Febrero del 2013 Pintura de Steve Hanks. -9-
  11. 11. Hoy te vi. Hoy te vi como nunca te había mirado. Vestías una mini falda negra, que te permitía lucir tus lindos muslos. Estaban cubiertos sensualmente por unas medias obscuras; sin zapatos, los que discretamente pusiste a un lado; dejabas mirar tus delicados pies. Una blusa carmesí resaltaba tu hermosa cabellera rubia; que escurría hasta el tapete persa, donde tendido descansaba tu bien formado cuerpo. Tu cabeza tranquilamente reposaba sobre un bolso de piel, que como almohada te permitía leer el libro, que tus suaves y estrechas manos soportaban firme y decididamente. Te miré suprema; y quise besar tu boca, pero tus ojos atentos no me pertenecían; eran de él, quien sin tocarte te seducía. - 10 -
  12. 12. Para mí fue suficiente hechizo no soporté más; me enamoré de ti. Edgar P. Miller Febrero del 2013 Pintura: reading; by Paul Kelley - 11 -
  13. 13. Aroma Siento el aroma de esas flores blancas ¿qué cómo dices se llaman? ¡alcatraces!, ya lo recuerdo. Pues su perfume emociona mis sentidos, me seduce; siento que el aroma de la flor multiplica el de tu lacio pelo, el de tu cuello y de tus hombros desnudos. Me invita a estar junto a ti. Ven relájate sobre mi pecho deja olerte por un momento más, quizás después del éxtasis, le entremos a esa pera. Edgar P. Miller Marzo del 2013; Pintura de Sandra Bierman. - 12 -
  14. 14. Uno de piel. Vi esa tierna piel, y quedé prendido. Por unos minutos no quise mirar nada más. Después continué admirando las curvas y la distribución armónica del cuerpo con esa excelente estructura. Ya era suficiente tentación lo visto por lo que me acerqué a tentar la textura, esa suavidad, esa belleza. Después, extasiado, me recosté a un lado; sintiendo inmediatamente el aroma inconfundible de la piel joven. Lo tibio pero a la ves fresco de su naturaleza sentí al pasar mi mano sobre toda ella, hasta que decidí subirme... Fue entonces, que noté que no estábamos solos que aún lado, recostada sobre la cortina roja, la patrona atentamente me miraba acariciar ese hermoso sillón de cuero, que durante años soñé tener, para recostado en él, leer un buen libro. - 13 -
  15. 15. Edgar P. Miller Mayo del 2013 Pintura: Un eccezionale nudo de Alexander Sheversky. - 14 -
  16. 16. Soledad. Miré a mí alrededor y noté que nadie estaba, no conforme de mi soledad volví a dar otra mirada: nada, solamente yo; sin ti, ¿qué será de mí? Estático, dándome cuenta que era real mi soledad, volví a girar mis ojos confundido, buscándote, me di cuenta que sin ti, no tenía razón vivir. Reaccionando, salí de la habitación y te hallé. ¡Existías!, fue sólo un momento en el que te perdí. Luego te abrace y bese, tu compañía lo llenó todo. Después el pasado quedó enterrado; y tú, a mi lado. - 15 -
  17. 17. Mayo del 2013 Edgar P. Miller Pintura de Sanatçı Andrew Protsjuk - 16 -
  18. 18. La lluvia. El sol brilla en todo esplendor mientras su luz atraviesa la atmósfera. El agua del mar, lo mira sin rubor, azul como cielo, espera el calor. El gran astro lo da con rayos intensos, golpea con ritmo infinito y al agua calienta, se evapora formando las nubes, la radiación que no absorbe regresa al espacio; pero ahora, se queda y regresa y golpea, y calienta, y nubla. Las nubes se junta y crecen el cielo se cubre de agua en vapor. La atmósfera fría la convierte en hielo, moviéndose el aire transforma las nubes acariciadas ellas por la tibia brisa del mar, las nubes y el aire se ponen jariosos, truenan y escupen fuego en reunión infernal; y ¡bailan! y ¡bailan!, un vals al inicio un tango después, siguen zapateando y después rock and roll. - 17 -
  19. 19. Ahora cansados, de tanto bailar, sudando a chorros, desprenden la lluvia que escurre intensa. La lluvia es artista que labra la tierra, la masa maleable sobre del planeta; también la penetra y por dentro disuelve, corre en arroyos por su interior, en esa materia, ella esculpe. Materia viva o muerta, inerte o móvil no le importa a la lluvia el dolor, duro golpea, con borrasca intensa, formando en el suelo arroyos, calando cañadas, rompiendo la roca, arrastrando la tierra; matando, matando y dejando simiente que aguanta el embate. Simiente de vida que deja el ataque. Los ríos se juntan formando los lagos, los lagos inundan donde alguien vivía, los ríos, labrando en torrente, arriban al mar. El orvallo artista no sabe quien sufre, la lluvia insensible labró una obra inconclusa; la deja pendiente, diciendo que hay más; incluso labrando debajo del mar. Septiembre del 2013 Edgar P. Miller. Pintura de Homer Winslow - 18 -
  20. 20. Falto de ti. Como estoy falto de ti, me perdí; ahora vivo de tu recuerdo, aquel, aquel recuerdo lejano, lejano, pero que está pegado a mí; tan pegado a mí que te veo aquí, aquí a mi lado como entonces; aún así, estoy falto de ti. Me falta sentir, sentir junto a mí, tu calor tocar tu piel con la yema de mis dedos y sentir con ellos la suave textura de sus vellos, - 19 -
  21. 21. besar tus labios tiernos que endulzaban mis pensamientos, sentir como entras en mí y como tu existencia me llena; dándome vida plena con esperanza eterna. pero... Como estoy falto de ti, me perdí, mísero me vi; nada tengo material de ti ahora vivo aquí y muero así sin tí, pero tú dentro de mí. y digo que muero así; porque: conformarse es morir. Edgar P. Miller. Noviembre del 2013. Pintura (The Kiss) por Andre Kohn. - 20 -
  22. 22. Una tarde. Solamente fue una tarde, ¡pero que tarde! Tú y yo, en ese inmenso espacio campirano, de inmensos horizontes plantados de árboles, sembrado de vida, que da más vida. Ya era tarde pero aún se miraba claro. La luz del sol era como un candil, que parpadeaba ilusiones con la luz que irradiaba; invitaba a disfrutar el momento. Tus blancos y firmes senos vibraban, tiernos, al compás de tu respiración apacible. Mi corazón, en cambio, retumbaba en mi costado de pasión. Tú, al parecer indiferente, mirabas tu reflejo en el charco de agua cristalina; junto a donde yacías increíblemente seductora, cubierta por ese hermoso ajuar blanco. Yo, también miraba el reflejo, pero de diferente modo; miraba tu vestido blanco, translúcido como el agua. Me acerqué; y no pude contener el deseo de darte un beso, cuando el tirante escurrió por tu suave hombro, descubriendo, aún más, tu seno. - 21 -
  23. 23. Tú, al mirarme decidido, lo obsequiaste. La conexión encendió el ambiente que nos envolvía; tú lo deseabas y yo también. Después todo fue una tarde ardiente durante el crepúsculos de nuestras vidas. Ahora el sol, cubierto por las nubes, sonrojado por nuestra pasión, hace llorar el cielo; para recordarnos, con lágrimas dulces, que aún existe el amor. Edgar P. Miller. Octubre del 2013. Pintura: Nostalgia del pasado de José Manuel Ruiz Blanco. - 22 -
  24. 24. Qué curvas Estoy embelesado al mirarlo. Aún no pudo creer que esté frente a mí; tantos días de arduo trabajo, de gran esfuerzo mental y físico, aplicado con precisión, para lograr ese ajuste perfecto entre ambos. Pero mírame, ahora tengo el gusto de verlo, el placer de estar a su lado, tocar esa textura suave; de plasticidad sensual casi erótica, con el color preciso y precioso; que le imprime un aspecto cálido, - 23 -
  25. 25. haciendo que los espejos reflejen con mayor intensidad tu imagen. Quien podría haber dicho que cumplirían esa doble función: de verte reflejada y a la vez juntos en la intimidad. Tú lo sugeriste, me insististe tanto, yo me di cuenta, convencido, que tú estuviste deseando esto tantos días; yo me negaba, con la idea de que quizás no era lo adecuado; pero ahora lo veo perfecto; y no lo creo, aquí, frente a mi, con esas curvas perfectas que tantas noches me quitaron el sueño, sobre todo: ese banco que me costó tantos días y noches de pensamiento creativo para lograr la proporción áurea; después, pulir y darle el acabado que hace que luzca fantástico. Ese biombo que querías y tú frente a él ahora increíblemente bella y doblemente desnuda. No me queda otra que liberar mi pasión frente a él, antes de que la disipes cubriendo tu suave piel con ese camisón de algodón. Edgar P. Miller. Octubre del 2013 Pintura de Belichenko&Boohtiyarova. - 24 -
  26. 26. Mirarte. Desde el primer día en que te vi no he querido dejar de hacerlo; bella, es lo menos que puedo expresar de ti, mas, seguir mirando tu imagen, es mi deseo. La lluvia me mojará, eso lo entiendo; pero ¿qué son unas cuantas gotas de agua si a cambio puedo admirar tu ágil cuerpo, bailando bajo este apacible orvallo que delinea toda la hermosura de lo envuelto? Que mejor que el fresco del chubasco sobre tu rojo vestido ya completamente mojado y del rubor de mi piel por verte; enamorado de la candidez al moverte frente a mi, entregada. El frío que la humedad ocasiona; el gélido aire que destruye tu paraguas, apenas entibia el calor del fulgor de tu mirada. Desde el primer día que te vi - 25 -
  27. 27. no he querido dejar de hacerlo; y ahora que te observo así solamente a ti contemplar, es lo que más anhelo. Noviembre del 2013. Edgar P. Miller Pintura dancing in the rain; oil canvas; de R. Janibey - 26 -
  28. 28. De Bronce. Apareciste ante mí, al verte no me quedó más remedio que seguir atento, después, observé con detenimiento tu imagen: la perfección de tus líneas, la belleza de tu figura en pose, la apariencia real de tu mantilla, la naturalidad que emanas, el color perfecto de tu piel, tu textura suave y tersa que invita a ser tocada. Me dije por dentro: - 27 -
  29. 29. no pudo ser mejor sustancia que ésta con la que estás hecha; o quizás solamente podría sustituirse por la que tienes en vida. La rigidez pero a la vez maleabilidad del bronce, que con su pátina da el tono perfecto para esa piel morena; que al mirarla, invita y excita. Color de la mujer de la sierra de Guerrero, que en el entorno montañoso en que vive, se ignora esa singular belleza. La desnudez con la que el artista osó mostrarte permite ver el balance perfecto en la plasticidad del diseño. Te sigo viendo y ya no sé si eres esculpida o una mujer en vida, pero se que bella eres y hermoso tu material frió que te hace eterna. ¡No vengas a México! porque aquí te ponen ácido nítrico, lija, esmeril y fibra; para quitar la pátina y sacarte brillo. Edgar P. Miller Octubre del 2013 Escultura de Alain Choisnet. - 28 -
  30. 30. Tú me amaste. . Estaba en lo más alto del cerro, desde donde miraba extasiado el paisaje. Prados mojados con agua que durante la noche había la lluvia rociado. Tus ojos verdes surgían del campo. Tus labios rojos recordé al momento, listos para el beso sentí al tomar mi aliento, dulces al probarlos saboree en ese momento. Mariposas revoloteaban en mi pensamiento; igual que anoche lo hacían en mi pecho, pero muy dentro. - 29 -
  31. 31. Cuando esa mirada que me dirigiste, fue cuando al partir no quise dejarte. Aún recuerdo como tus ojos le ganaron la atención, aquellos otros grandes de las plumas de pavo, que en tu pelo ataste. Lo que me obligó a quedar, entonces, ¡tú me amaste! Allá en la loma el viento me hizo sentir tu piel chinita, la de tu cuerpo junto al mío, como cuando quitaste esos lienzos donde surgió el hechizo que te liberó tranquilamente para hacerte mía, cuando me abrazaste con libido; y tibia. En esos trapos después, bella, quedaste en cuclillas, con la tela de color rojo, semi cubierta; mostrándote idealista y excitante, apretando, en tu mano izquierda, la brocha aquella con la que me pintaste. Edgar P. Miller Agosto del 2013 Pintura: Golden Child de Lauri Blank. - 30 -
  32. 32. Mi sangre es tutú. Ahí estabas tú: bella, flexible y toda. Llevando tu cuerpo por aire y suelo, las hojas de un sauce semejas tú ser. Te mueves al viento con gracia sin fin; tus brazos, las ramas flexibles, que las acompañan, tus piernas dos troncos; que suaves, muy firmes las mueven así. Mis ojos, dos faros sin luz; que solos te miran y admiran; siguiendo los trazos que al mover haces tú. La sangre me fluye, con ansia de estar a tu lado; ahora allá, después por aquí, al ritmo que canta su llanto el oboe la música sale de ti, también suave y tierna, embelleciéndote ahí. Mi pecho palpita con ritmo de bombo, con fuerza de mar despierta mi asombro; - 31 -
  33. 33. te miro acercarte, me muero al tocarte exploto al olerte; ¡mi sangre es tutú! Isadora Duncan te envidia al ver tu escenario, revive de gusto al ver tu vestuario; y yo, emocionado, respiro aún. Edgar P. Miller Agosto 2013. - 32 -
  34. 34. Flores te traigo. La vida tiene sus modos, Modos que luego no imaginamos. Se puede vivir muchos años O se puede morir al nacer. Pero morir y vivir no importa Cuando amando se está. Tú puedes estar a mi lado O puedes tu ya no estar. Porque te quiero, flores te traigo, Porque moriste muerto estás. Ahora tu recuerdo queda Como cuando sonriendo me amaste, Cuando feliz me miraste, Cuando con amor me abrazaste. Un beso no puedes darme; Pero el que me diste aún siento. Por eso flores te traigo Porque amor tú me diste; Tanto, que dentro de mí aún existe. - 33 -
  35. 35. Edgar P. Miller. Julio 2013. Foto de: http://www.adme.ru/illustration-and-photography/stariki-vy-moi-stariki-563505/5635051542005/ - 34 -
  36. 36. La olla vieja. Eres solamente una olla vieja, ni siquiera eres una grande, ni pudiste engordar para verte rolliza; ¡como las gordas de Goya! Sí, sólo eres una vieja con pátina que te da ese toque interesante, que invita a seguir mirándote. Quizás ese remate en tu tapa ayude y te haga ver mejor; O tal vez, sea tu asa curveada que armónicamente da la proporción áurea, Sí, eres vieja, pero viejo también yo soy; por eso somos pareja. ¡Te amo hermosa olla de cobre! Edgar P. Miller Febrero del 2013 Copper pot by Zoey Frank. - 35 -
  37. 37. El Gato. Se oye que ya llegaste, el silencio se rompió, un maullido se oye acá y después otro por allá. Ya sé que por ser animal no te interesa mi enojo. Ya sé lo libre que eres, pero tu amo no está acá. Se oye que ya estás cerca, el ruido que haces me despertó. Tu llanto como de niño, lamento como de hambre, a mis hijos recordó. Espera, ahorita te atiendo, nomás me cubro un poco el hombro, la reuma del brazo cala, con este frió de lluvia ni duermo yo. Espera que pronto llegue, hasta donde tu llanto llama. Tan sola me encuentro ahora que no me daba yo cuenta, que este canijo gato, de mi ya hasta se enamoró. Deja de ensuciar la casa gato, déjame dormir un rato. Aquí tienes la leche bicho, procura tomarla toda; aunque te la doy de gorra no deja de tener valor. Te pongo ahí tu charola que usas de escusado. Procura tirar muy poca, que para limpiarla, vieja ya estoy. Edgar P. Miller Julio del 2013 Pintura de Sandra Bierman. - 36 -
  38. 38. Mate. Desperté mirando la luz que alumbraba a tu cuerpo. Ese cuerpo dorado y bello que ante la luz veía. Se miraba traslucido como de agua, sin entender por qué. Extasiado permanecí perplejo ante él, Un cuadro incuestionablemente sensual. Con el parpadeó de mis ojos, irisaban los azules verdes y amarillos a tu alrededor; como si fueras un diamante pulido. Pist, pist, mis labios pedían adormilados atención. Tú, concentrada en el tablero de ajedrez, no respondes. Pist, pist, insistieron varias veces, nada, la misma respuesta sorda de tu estampa insuperable. Caramba ¿por qué no me contestas? ¡No entiendo como fue que el Sancho me dio mate! Esa fue tu única respuesta. Más tarde desperté y ya no estabas. - 37 -
  39. 39. Edgar P. Miller. (Jun. del 2013) Pintura de Raymond Poulet. - 38 -
  40. 40. El cuadro. Claro que eres hermosa por eso quise pintarte, No entiendo porque te arde el genio al verte en el lienzo, tus senos quedaron al aire, tus piernas lucen en grande, tus grandes ojos me miran con ese mirar que arde. No entiendo cual es tu enojo; desnuda te dije, porque así quise pintarte. ¿Qué no te gusto el detalle? ¿De que detalle me hablas? El cuadro es de puro arte el estilo no es un detalle que pueda ponerse en duda, mejor posa otra vez desnuda y en lugar de pintar un Picasso que de tu cuerpo la duda cabe te pintaré ahora con los trazos que hace Loopy de Dave. - 39 -
  41. 41. Edgar P. Miller Junio del 2013 Pintura de Cayetano De Arguer Buigas - 40 -
  42. 42. El baile. Con tu sombreo de paja y los tirantes rojos que detienen esos pantalones flojos, bailas el baile aquel del día en que de ti me enamoré. No puedo dejar de verte, ni un momento cierro los ojos. Que placer con la música es tenerte, ver tus brazos; hojas de árbol frondoso. Movidas por la brisa suave, que suave de un lado a otro acomete. Mientras el tap de tus pies arde, con ritmo de música, que arremete. Oyendo la melodía, espero; parado allí veo; mirándote con alegría hasta el final atento, porque para mi es esto, un sueño lleno de fantasía. El saco se abrió de pronto - 41 -
  43. 43. exhibiendo tu bello talle, saltaron tus broncos senos dando al ambiente un detalle, que con movimiento plenos también disfrutaban el baile. Edgar P. Miller ( Pintura virtual a partir de una foto editada de MATTHEW GAYNOR) - 42 -
  44. 44. En crisis. En tiempos de crisis, no hay nada tan esperanzador como mirar a una pareja de jóvenes enamorados. Esas miradas dormilonas, esas sonrisas inquietas guardando secretos mutuos. La mano que apenas toca el codo, el enchinar de la piel por el primer contacto, el brillo de esos ojos abiertos que explayan amor, vivos, que piden ser queridos, esas palabras cortas pidiendo y dando, el beso suave y el abrazo tierno, tibio y prolongado. que bueno que al menos esto, aún no se corrompe. Edgar P. Miller. Abril del 2013 Pintura de Elena Montull. - 43 -
  45. 45. Tu mirada. Tu mirada me dice mucho. Me preocupa porque se que no es bueno. Tal vez me equivoque; además, eso quisiera. Para poder de una vez besar tus lindos labios. Así, con tu boquita apretada. Ya se, ¿no te quedó el sombrero? ¿O acaso fue el peinado? ¿Qué? ¿lo hicieron con mucho crepé? Habla, dime, que te sucede. Las medias te lucen bien. ¿Acaso se les corrió un hilo? Con esas piernas hermosas: Nadie lo notará. Ya sé, ¿acaso no llegaron los músicos? Que importa, ¡baila conmigo! Si quieres chiflo. Mejor en silencio y juntos. Te haré dar vueltas para que luzcas Ese tutú negro, Y luego si el coraje sede Juntitos seguimos el baile. Edgar P. Miller (Marzo 2013) Pintura de Irene Sheri - 44 -
  46. 46. Aquí estoy. Aquí estoy frente a ti. Aquí me encuentro para escuchar tu silencio. Aquí estoy, que más da, te veo hermosa, exclusiva y recatada. Veo los toques en tu indumentaria. Es claro, que sabes portar tus atuendos, que disimulas mi presencia, en la sombra de la malla de tu sombrero; sin embargo estoy contigo, admiro tu estilo clásico; pero más, tu belleza. Tu cuello fino y largo, con el delicado moño negro. Alcanzo a oler tu perfume, mezclado con ese tabaco del cigarrillo, que muestras elegante. Aprovechando que ya es la hora también tomaré té. Y después, porque no, tal vez nos amemos. Edgar P. Miller (marzo 2013) Pintura de Constantin Razoumov - 45 -
  47. 47. Ven. Ven, te abrazo, ya no sufras. Deja que tu cuerpo se escurra sobre el mío, que espera. Siente mi calor que es tuyo, porque tu desnudes lo envía. No digas nada, calla y relájate. Disfruta este momento de amor. Después que el mundo expire. Ya nada importará entonces, seremos sólo amantes extintos; que vivieron gozando una vida llena de afecto, de amor intenso. Una vida de cariño, que sólo vio quién nos plasmó en el lienzo. Edgar P. Miller (marzo 2013) Pintura de Alfredo Araújo Santoyo. - 46 -
  48. 48. Ahora. Ahora que decides hablar; desnudando tus intenciones, es justo el momento en que yo callo. Me dejas mudo con tu atrevida decisión; sólo puedo admirar tu transparencia; tu simple y hermosa nitidez. Que puedo decir: nada; mejor callado me dirijo estupefacto ante ti. Verte es lo único que deseo en este momento del dialogo. Por eso espero; para ver si el verde manto, que aún cubre el paisaje más interesante de tu intelecto, se desliza, permitiendo con ello conocer todas tus intenciones. Después podremos enredarnos en una interesante y candente discusión; la cual terminará, quiero creerlo, en una amistad eterna. Edgar P. Miller (Marzo 2013) Seated figure by Quang Ho - 47 -
  49. 49. Dijiste. Dijiste con muchos ánimos que ganas tenías de salir, ¡al campo!, pronto, te sugerí. Preparados, salimos ambos; y al lago nos dirigimos; caminamos sin remilgos en un día airoso y tibio, junto a unas aguas calmas rodeadas de hierba fresca mostrando un gran paisaje; sólo faltabas tú: ¡esplendida! para mejorar el cuadro. Con las montañas al fondo: dentro de tu lindo ajuar blanco, mostrabas tu talle hermoso y tu pelo oscuro espeso; tus ojos entrecerrados, tus labios pidiendo un beso, tus senos pidiendo el fresco; y yo, babeando por darlo. (Marzo del 2013) Edgar P. Miller Pintura de Xie Chuyu. - 48 -
  50. 50. Te Miré. Te miré, ya habías llegado, sentadas ahí te encontrabas en donde habíamos acordado. Los moños que tu portabas detenían tu hermoso pelo, Tu cuerpo cubierto estaba con un vestido estrecho, del color de las palomas que a tu alrededor rondaban. Hermosa estampa mostrabas; entre las flores más bella, tú eras la que me gustaba; Tus lindas piernas forradas de lisas medias de seda se miraban estupendas con tus zapatos rozados. No quería que me miraras para seguirte yo viendo fue cuando tú me viste; entonces: tus labios torciste. - 49 -
  51. 51. 2013 Edgar P. Miller. - 50 -
  52. 52. Mujer dormida. El reflejo oscuro de la calmada agua, fluido que refresca el ambiente florido, embellecido en grande por tu grato arribo, nos muestra la belleza de tu carne magra, de un cuerpo excelso que la mente embriaga. Tu presencia es de mujer dormida, cubierta apenas, con un manto púrpura; es un púrpura, como sangre obscura que se extiende hacia lo que se admira. Acoplado el manto a tu clara piel, se miran tus piernas desde él al pie, que junto al empedrado de lajas se ve, que está tu sueño, acompañado bien. Con flores muy lindas y de olor a miel, de esa miel del néctar con aroma a flor Bajo tu cabeza, una seda verde acaríciale, quien mira intuye: sueñas con recibir amor. Presto estoy aquí, más no se si ahora es, ese amor que sueñas y es a mi a quien ves. Me quedo muy quieto, me callo también seguiré esperando a que digas con quién. - 51 -
  53. 53. Edgar P. Miller Marzo del 2013 Pintura de Aydemir Saidov. - 52 -
  54. 54. La mujer. Un jour, je ne trouve rien, Peut-être une semaine, mais une semaine serait suffisant, couronner le tout l'année, Si elles sont belles ... wow! sont impressionnants. Quand ils veulent, même les mères sont. Pourquoi ne pas leur donner tout? Ils le méritent. indépendamment de voler comme les oiseaux. quand vous le souhaitez.1 1 En el día de la mujer: - 53 -
  55. 55. Edgar P. Mille. Febrero del 2013. The light pilar by Omar Ortiz Un día, no es nada, Tal vez una semana pero una semana no sería suficiente, mejor todo el año, Si ellas son hermosas... wow! son impresionantes. Cuando quieren, incluso son madres. ¿Por qué no darles todo? Se lo merecen. independientemente de volar como pájaros. siempre que lo deseen. - 54 -
  56. 56. Con sombrero. En la sombra de tu sombrero Se oculta la hermosura de tus ojos claros… No importa. Tus labios gruesos me piden besarte. Eso haré. Edgar P. Miller. Marzo del 2013. - 55 -
  57. 57. Bum, bum. Salí de la espesura del bosque; frente a mí, tú, me viste fijamente, mi corazón latió, la catarata calló, con el bum, bum te amé. y tú me amaste también. Edgar P. Miller Enero del 2013 Pintura "Nymph of the Waterfall" de M&I Garmash - 56 -
  58. 58. En cueros. Creo que no fue suficiente mi deseo, Ni tampoco bastante mi insistencia, Te lo pedí, te negaste, ¿Por qué me dejas, con esta aspiración que hiere? Si lo que más he ansiado Es desnudarte. - 57 -
  59. 59. Pues bien, si no lo haces tú, Aquí estoy en cueros, para que veas que yo me muestro ante ti; como tú no eres capaz de expresarte. Edgar P. Miller. Febrero del 2013. Pintura de Jacob Collins - 58 -
  60. 60. Amapola. Tu naturaleza engañosa te ha maldecido a veces; Más tu condición de amante te ha vuelto muy codiciada. De colores diferentes eres, pero en rojo amapola te prefieren, aquellos a quienes tu belleza ha conquistado. Tu hermana blanca te compite Con su esencia que adormece; y hace adictos aquellos que de tus jugos son excesivos. De fotógrafos y pintores eres modelo; de mujeres y hombres eres amante. Por ti delinquen artos y artos se corrompen, por siglos has tenido pretendientes, - 59 -
  61. 61. por lo mismos has tenido enemigos. Que puedo decir de tu belleza pura, que con unos cuantos sépalos eres hermosa, como mujer vestida en poca ropa, engañan como si fueran pétalos de rosas. Bien puesta está tu vestimenta: dejando a la vista el sexo de tu planta, con belleza tal que no ofende, pero sin embargo encanta al madurar con su néctar que en un descuido mata. Pero utilizado con cuidado, al adolorido y desahuciado calman. Edgar P. Miller Julio del 2013 Pintura de Carolina Lande. - 60 -
  62. 62. Arbol. ¿Cuánto tiempo estuviste creciendo? sin apuros humanos, libre de compromisos de horario, milímetro a milímetro por décadas. ¿Cuántas tormentas azotaron tu cuerpo? amenazando tu existencia; y aún así, aquí estás sobreviviendo; protagonista de todas las vilezas del hombre, además de la acción del tiempo, que te somete a sus meteoros de tortura, con los que a la vez te da vida. Has soportado rayos y con los rayos fuego, ventarrones repletos de lluvia, que producen deslaves destructivos, que en ocasiones te pudieron haber arrastrado; ataque de plagas voraces y hambrientas. Pero tú sigues ahí, como vigilando que nada suceda. Presente y resistente; con esa majestuosidad de tu porte sólido y bello, que nos da esperanza de vida. Te miro luego veo a tu alrededor que estás acompañado por semejantes, todos mostrando una vida que desea seguir aquí. Ofreciéndonos otra, por el solo hecho de permitir la tuya. - 61 -
  63. 63. Es latente la existencia de la vida continua, con solamente mirar tu estampa. ¡Así de simple!, pero que el necio no entiende, ni quiere comprender; ¡cegado por su avaricia!, por la ignorancia que le impone su deseo del poder materialista, vano y destructivo. Ambición de tener todo, pero que con sus actos dejará sin nada a los demás; y él entrará a una tumba pudriéndose; para alimentar, quizás, a un sobreviviente de tu especie. Sucumbir es la meta de estos locos, dementes e inconscientes que arrasan sin escrúpulos ni medida. Pero tú ahí soportando sin recompensa alguna; dándonos sin recibir. Tu presencia puede ser la advertencia de que quizás tu destino sea sobrevivir y el nuestro morir antes de extinguir al último de tu especie. Holocausto merecido por nuestra acción insana de avaricia y destrucción. Edgar P. Miller. Diciembre del 2013. Foto de Svetoslav Georgiev. - 62 -

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