Personajes                                    ELECTRA      PEDAGOGO                 CLITEMNESTRA EGISTOORESTES    CRISÓTEM...
Aquí hemos llegado, puedes decirque ves Micenas, rica en oro, y a estepalacio rico en desgracias de losPelópidas, de donde...
¡Ea, tierra de mi padre y diosesdel lugar, acogedme con bien enestos caminos, y tú, oh, paternamorada, pues vengo como tup...
¡Oh, luz pura y aire que igualciñes la tierra, cuántas veces oísteislos cantos de mis trenos […]  Bien saben mis insomnios...
¡Oh morada de Hades y                    Perséfone,   oh  Hermes                    subterráneo y su augusta              ...
¡Lastimera queja en el regreso,lastimera en el lecho de tu padre,cuando de frente cayó sobre élel golpe de filos de bronce...
¡Oh día aquel para míel más horrible de todos!¡Oh noche, oh pesares atrocesde banquete indecible!Muerte infame vio mi padr...
Después, en mi propia                   casa vivo con los asesinos                   de mi padre […]   ¿qué días crees que...
En esta situación,amigas, no es posible  ser razonable ni    piadoso; queen los males mucha necesidad hay de  practicar el...
Bien sé yo entre mí cómo sufro con lasituación presente; tanto que, si tuvierafuerza, mostraría qué sentimiento lesguardo....
Y ahora, cuando podrías ser llamada     hija del más noble padre, hazte     llamar hija de tu madre: así     resultarás an...
Corre el rumor de que ella havisto al que es tu padre y míovenir de nuevo a la luz ante sí,y clavar luego en el hogar elce...
¿Acaso crees que estos dones llevas le sirvende rescate a la sangre derramada? No esposible. Tíralos, pues; corta, en camb...
ruégale postrada quedel fondo de la tierravenga a nosotros comopropicio defensor contralos enemigos, y que suhijo Orestes,...
Si no soy insensata adivina,ni carezco de juicio prudente,vendrá la que antes fue adivina,la Justicia que justa victoria t...
Yo ofensa no te hago, sinoque mal te hablo porquemal oigo de ti a menudo.Tu padre, y no otra cosa,es siempre tu pretexto,p...
Comprendo que hagocosas impropias de miedad y que no mecorresponden. Pero tumalquerencia y tus actosme obligan a realizarl...
¡Salve, oh señora! Vengotrayendo gratas nuevas para tiy para Egisto de parte de unamigo. […]Ha muerto Orestes.¡Me perdí, d...
¡Oh Zeus! ¿Qué es esto?                  ¿Acaso diré que fortuna o                  desgracia, aunque a la vez            ...
¿Dónde están los rayos de Zeus,dónde el radiante Sol,si viendo estas cosaslas ocultan en calma?
Está Orestes entre nosotros,sábelo oyéndolo de mí […]Cuando me acerqué a la antiguatumba de nuestro padre […] veen la cima...
¿Qué te pasa? ¿No te doy              alegría al decir esto?Ha muerto, oh desgraciada;la salvación de él esperada se teva;...
Nos hemos quedado solas […]¡Ea, querida, hazme caso,ayuda a tu padre, socorre atu hermano, sácame a mí demales, sácate a t...
¿Por qué al ver a las másinteligentes aves del cielocuidarse del alimento dequienes nacieron y dequienes bien reciben, nod...
Venimos trayendo, como ves, los restosexiguos en breve urna […] este vasoguarda su cuerpo.¡Oh, último recuerdo delque en v...
¿Dónde está la tumba deaquel desgraciado?    No hay, porque del que   está vivo no hay tumba.¿Entonces vive él?           ...
¡Ah retoño,retoño de los que más quiero,Llegaste al fin,hallaste, viniste y vistea los que querías! […]Para mí todo el tie...
Pero que nuestra madre no te             descubra por tu cara alegre,             cuando entremos en la casa;             ...
Ved por donde avanzaAres     respirando      inexorablesangre, acaban de entrar bajos lostechos del palacio las vengadoras...
Pues con furtivo pie el defensor delos muertos se introduce en palacio,en el hogar de antigua riqueza desu padre,llevando ...
¡Ay, ay moradas vacías deamigos, pero llenas de quienesme matan! […] ¡Hijo, hijo,perdona a tu madre! […] ¡Ayde mí, me hier...
Se cumplen las maldiciones;viven los que yacen bajo tierra;y toman en pago la sangrede los matadoreslos que antaño murieron.
Tú, llámame a Clitemnestra, si         está en casa.           Delante de ti está, no la              busques en otro siti...
¡Oh, raza de Atreo,cuánto     padecistepara llegar, al fin,a la libertad quelogras    con      elesfuerzo de ahora!
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Electra

  1. 1. Personajes ELECTRA PEDAGOGO CLITEMNESTRA EGISTOORESTES CRISÓTEMIS CORO
  2. 2. Aquí hemos llegado, puedes decirque ves Micenas, rica en oro, y a estepalacio rico en desgracias de losPelópidas, de donde, lejos de quienesfueron muerte de tu padre, yo tesaqué, tomándote de una de tu sangre,de tu hermana, y te guardé y nutríhasta la edad que tienes para quefueras vengador de la muerte de tupadre.
  3. 3. ¡Ea, tierra de mi padre y diosesdel lugar, acogedme con bien enestos caminos, y tú, oh, paternamorada, pues vengo como tupurificador con lajusticia, enviado por los dioses! ¡Nome despidáis deshonrado de estatierra, sino llegue a ser dueño demis riquezas y restaurador de micasa!
  4. 4. ¡Oh, luz pura y aire que igualciñes la tierra, cuántas veces oísteislos cantos de mis trenos […] Bien saben mis insomnios y miodioso lecho de esta triste moradacuánto lloro a mi padre desdichado,al que en la bárbara tierra no acogióel sangriento Ares. ¡Mi propia madrey el adúltero Egisto, como a encinalos leñadores, le hendieron la frentecon cruenta hacha!
  5. 5. ¡Oh morada de Hades y Perséfone, oh Hermes subterráneo y su augusta Maldición, y venerables Erinies, […]venid, ayudadme, vengad la muerte denuestro padre y enviadme a mi hermano, puessola ya no puedo nivelar la carga de dolor queenfrente pesa!
  6. 6. ¡Lastimera queja en el regreso,lastimera en el lecho de tu padre,cuando de frente cayó sobre élel golpe de filos de bronce!El engaño fue quien tramóy el amor quien mató,y engendraron terriblementeuna terrible forma, ya fueraun dios o uno de los mortalesquien tales cosas hizo.
  7. 7. ¡Oh día aquel para míel más horrible de todos!¡Oh noche, oh pesares atrocesde banquete indecible!Muerte infame vio mi padrevenir de las dos manosque apresaron mi vida traicionada,que me perdieron.¡Que el gran dios olímpicodignos daños les dé sufrir;y que jamás del triunfo gocendespués de haber cometido tales acciones!
  8. 8. Después, en mi propia casa vivo con los asesinos de mi padre […] ¿qué días crees que paso yo, cuando veo a Egistosentado en el trono paterno, y le contemplollevando los mismos vestidos que aquel yderramando libaciones en el hogar donde lo mató?¡Y veo la insolencia suprema, al asesino en el lechode mi padre con mi miserable madre, si madre hede llamar a la que con él duerme! ¡Y ella es tanaudaz que vive con ese ser tan impuro, sin temer auna Erinis!
  9. 9. En esta situación,amigas, no es posible ser razonable ni piadoso; queen los males mucha necesidad hay de practicar el mal.
  10. 10. Bien sé yo entre mí cómo sufro con lasituación presente; tanto que, si tuvierafuerza, mostraría qué sentimiento lesguardo. Pero ahora en la desgracia bien meparece navegar amainando, y nopretender hacer algo, cuando en nada sepuede atacar. Otro tanto quisiera quehicieras tú. En verdad, lo justo no es loque yo digo, sino lo que tú piensas: perosi he de vivir libre, hay que obedecer alos que mandan en todo.
  11. 11. Y ahora, cuando podrías ser llamada hija del más noble padre, hazte llamar hija de tu madre: así resultarás ante muchísimos mala, al traicionar a tu difunto padre y a los tuyos. Piensan enviarte, si no pones fin aestas quejas, allí donde jamás verás la luz del sol y donde, viviendo enprofunda morada fuera de esta tierra, podrás cantar tus males.
  12. 12. Corre el rumor de que ella havisto al que es tu padre y míovenir de nuevo a la luz ante sí,y clavar luego en el hogar elcetro que ante llevaba él yEgisto lleva ahora; del cetrobrotaba un brioso vástago conel que en sombras quedabatoda la tierra de los de Micenas.
  13. 13. ¿Acaso crees que estos dones llevas le sirvende rescate a la sangre derramada? No esposible. Tíralos, pues; corta, en cambio, tú delcabello de tu cabeza las puntas de tus trenzasy las de la mía, desdichada –poco es esto,pero es lo que tengo-, […]
  14. 14. ruégale postrada quedel fondo de la tierravenga a nosotros comopropicio defensor contralos enemigos, y que suhijo Orestes, con másfuerte brazo, acuda envida a poner bajo su piea estos enemigos…
  15. 15. Si no soy insensata adivina,ni carezco de juicio prudente,vendrá la que antes fue adivina,la Justicia que justa victoria trae en sus manos;vendrá antes que pase mucho tiempo. Llegará también la de muchos pies y muchas manos, la que acecha con terribles emboscadas, la Erinis de pies de bronce.
  16. 16. Yo ofensa no te hago, sinoque mal te hablo porquemal oigo de ti a menudo.Tu padre, y no otra cosa,es siempre tu pretexto,porque por mano míamurió; por obra mía, bienlo sé, no voy a negarlo,pues la Justicia le mató, noyo sola.
  17. 17. Comprendo que hagocosas impropias de miedad y que no mecorresponden. Pero tumalquerencia y tus actosme obligan a realizarlasa la fuerza, que conhechos vergonzosos cosasvergonzosas se aprende.
  18. 18. ¡Salve, oh señora! Vengotrayendo gratas nuevas para tiy para Egisto de parte de unamigo. […]Ha muerto Orestes.¡Me perdí, desdichada, nada soy ya!
  19. 19. ¡Oh Zeus! ¿Qué es esto? ¿Acaso diré que fortuna o desgracia, aunque a la vez ventaja? Triste es que con mis propios males salve la vida.¿Acaso os parece que se vasufriendo y con dolor a llorar ylamentar terriblemente, ladesdichada, al hijo muerto así,y que no va riéndose?
  20. 20. ¿Dónde están los rayos de Zeus,dónde el radiante Sol,si viendo estas cosaslas ocultan en calma?
  21. 21. Está Orestes entre nosotros,sábelo oyéndolo de mí […]Cuando me acerqué a la antiguatumba de nuestro padre […] veen la cima del túmulo un rizocortado de joven cabello. […] Sébien que esta ofrenda no puedevenir sino de él.
  22. 22. ¿Qué te pasa? ¿No te doy alegría al decir esto?Ha muerto, oh desgraciada;la salvación de él esperada se teva; no vuelvas a él tus ojos.
  23. 23. Nos hemos quedado solas […]¡Ea, querida, hazme caso,ayuda a tu padre, socorre atu hermano, sácame a mí demales, sácate a ti misma,comprende, al fin, que viviren deshonra es deshonrosopara los que bien nacieron!
  24. 24. ¿Por qué al ver a las másinteligentes aves del cielocuidarse del alimento dequienes nacieron y dequienes bien reciben, nodamos el mismo pago?
  25. 25. Venimos trayendo, como ves, los restosexiguos en breve urna […] este vasoguarda su cuerpo.¡Oh, último recuerdo delque en vida fue Orestes, conqué esperanzas te recibo[…]! Pero ahora contigomuerto, se acaba esto en unsolo día, porque todo lo hasarrebatado de golpe, comovendaval, al marcharte…
  26. 26. ¿Dónde está la tumba deaquel desgraciado? No hay, porque del que está vivo no hay tumba.¿Entonces vive él? Si vivo estoy yo.¿Acaso eres tú? Mira este sello de mi padre y comprueba si digo verdad.¡Oh día el más querido!
  27. 27. ¡Ah retoño,retoño de los que más quiero,Llegaste al fin,hallaste, viniste y vistea los que querías! […]Para mí todo el tiempo,todo el tiempo sería el quenecesitaría en justiciapara proclamar tales cosas;pues con trabajo obtuveahora libre boca.
  28. 28. Pero que nuestra madre no te descubra por tu cara alegre, cuando entremos en la casa; laméntate más bien por esta desgracia fingida.Ahora es la ocasión de obrar;ahora Clitemnestra está sola,ahora no hay ningún hombredentro…
  29. 29. Ved por donde avanzaAres respirando inexorablesangre, acaban de entrar bajos lostechos del palacio las vengadorasde malas acciones,perras a las que no se escapa.De modo que no aguardará yapor mucho tiempo en el aireel sueño de mi corazón.
  30. 30. Pues con furtivo pie el defensor delos muertos se introduce en palacio,en el hogar de antigua riqueza desu padre,llevando en sus manos muerterecién afilada;y el hijo de Maya, Hermes,le conduce, ocultando la insidia enla sombra,hasta el propio fin, y ya noaguarda.
  31. 31. ¡Ay, ay moradas vacías deamigos, pero llenas de quienesme matan! […] ¡Hijo, hijo,perdona a tu madre! […] ¡Ayde mí, me hieren! ¡Dale, si puedes, doble herida!
  32. 32. Se cumplen las maldiciones;viven los que yacen bajo tierra;y toman en pago la sangrede los matadoreslos que antaño murieron.
  33. 33. Tú, llámame a Clitemnestra, si está en casa. Delante de ti está, no la busques en otro sitio.¡Ay de mí, qué veo![…] ¡Ay de mí, comprendo elenigma! ¡No puede ser otro queOrestes el que me habla!
  34. 34. ¡Oh, raza de Atreo,cuánto padecistepara llegar, al fin,a la libertad quelogras con elesfuerzo de ahora!

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