Producciones  Π Click para avanzar “ La Espera”
Karl Brulloff
 
 
Vasili Andrevich
Czachorski
 
Jean Radoux De la lejanía en donde el olor de la tierra es otro y lo vespertino llega llorando en forma de oscuras amapola...
Eugene de Blaas
“ ¿Sufre más aquél que espera siempre que aquél que nunca esperó a nadie?” Neruda Richard S. Johnson
 
Berthe Morisot
¡Oh! lino, madura, que quiero tejer sábanas del lecho donde dormirá mi amante, que pronto tornará (con la primavera tiene ...
Frederick Childe Hassam
 
 
Tú me quieres alba, Me quieres de espumas, Me quieres de nácar. Que sea azucena Sobre todas, casta. De perfume tenue. Coro...
 
(…) Quizás sea sólo una idea flotando en el vacío de esta hora que anuncie el final de la ausencia y el retorno de mis ver...
 
Si me quieres, quiéreme entera, no por zonas de luz o sombra... Si me quieres, quiéreme negra y blanca. Y gris, y verde, y...
Wilfred de Glehn
 
(…) ¡Pobrecita princesa de los ojos azules!  Está presa en sus oros, está presa en sus tules,  en la jaula de mármol del p...
 
El mar es un azar. ¡Qué tentación echar una botella al mar! Benedetti A. Stevens
 
Y volvía la luna, sus líneas plateadas y cada vez se rompía la sombra con un soplo de olas y cada día en el balcón del mar...
Rodefer de Camp
Lewis Reid
Las golondrinas que parece que vuelven no son las mismas Benedetti Eugene de Blaas
Caspar David Friedrich
El sueño que se repite nos da ganas de soñar para saber cómo sigue.   Benedetti
 
Dientes de flores, cofia de rocío, manos de hierbas, tú, nodriza fina, tenme prestas las sábanas terrosas y el edredón de ...
 
Cada vez que te vayas de vos misma No destruyas la vía de regreso Volver es una forma de encontrarse Y así verás que allí ...
 
Paso que pasas rostro que pasabas ay no me tientes que si nos tentamos no nos podremos olvidar.   Benedetti Vettriano
 
 
 
En un universo de ambigüedades ésta certeza viene una sola vez, y nunca más, no importa cuantas vidas le toque a uno vivir...
 
En el fondo del mar  hay una casa de cristal.  A una avenida  de madréporas  da.  Un gran pez de oro,  a las cinco,  me vi...
Francine Van Hove Los ojos cambian, nunca la mirada. Benedetti
Francine Van Hove
“ Dicen que todo lo que nosotros estamos buscando, también nos busca a nosotros y que, si nos quedamos quietos nos encontr...
Es una lástima que no estés conmigo cuando miro el reloj y son las seis. Podrías acercarte de sorpresa y decirme “¿Qué tal...
Si ya no vienes, ¿para qué te aguardo? Y si te aguardo, di por qué no vienes, verde y lozana zarza que mantienes sin consu...
Todo se hunde en la niebla del olvido… pero cuando la niebla se despeja el olvido está lleno de memoria. Benedetti
Cuando tú llegues y llegarás llorando De tan largo esperar  ¿qué te diré?  Y en mi angustia de  amor siempre  aguardando  ...
Dalí
Glyn Philpot
 
 
No somos más que una gota de luz, una estrella fugaz, una chispa, tan sólo, en la edad del cielo. No somos lo que quisiéra...
 
Ojitos de las estrellas  abiertos en un oscuro  terciopelo: de lo alto,  ¿me veis puro?  Ojitos de las estrellas,  prendid...
E. López Díez
Italiano O mio babbino caro Mi piace è bello, bello Vo' andare in Porta Rossa a comperar l'anello! Sì, sì, ci voglio andar...
O mio babbino caro  ( Oh, mi querido papaíto ) es un aria de la ópera  Gianni Schicchi  (1918) de Giacomo Puccini (música)...
Π Imágenes y música procedentes de Internet [email_address]
Próxima SlideShare
Cargando en…5
×

La espera. María Callas

1.447 visualizaciones

Publicado el

Este video reúne música, poesía y pintura para disfrutar del arte.

0 comentarios
2 recomendaciones
Estadísticas
Notas
  • Sé el primero en comentar

Sin descargas
Visualizaciones
Visualizaciones totales
1.447
En SlideShare
0
De insertados
0
Número de insertados
73
Acciones
Compartido
0
Descargas
0
Comentarios
0
Recomendaciones
2
Insertados 0
No insertados

No hay notas en la diapositiva.

La espera. María Callas

  1. 1. Producciones Π Click para avanzar “ La Espera”
  2. 2. Karl Brulloff
  3. 5. Vasili Andrevich
  4. 6. Czachorski
  5. 8. Jean Radoux De la lejanía en donde el olor de la tierra es otro y lo vespertino llega llorando en forma de oscuras amapolas. Neruda
  6. 9. Eugene de Blaas
  7. 10. “ ¿Sufre más aquél que espera siempre que aquél que nunca esperó a nadie?” Neruda Richard S. Johnson
  8. 12. Berthe Morisot
  9. 13. ¡Oh! lino, madura, que quiero tejer sábanas del lecho donde dormirá mi amante, que pronto tornará (con la primavera tiene que volver). (…) Juana de Ibarbouru
  10. 14. Frederick Childe Hassam
  11. 17. Tú me quieres alba, Me quieres de espumas, Me quieres de nácar. Que sea azucena Sobre todas, casta. De perfume tenue. Corola cerrada (…) Alfonsina Storni
  12. 19. (…) Quizás sea sólo una idea flotando en el vacío de esta hora que anuncie el final de la ausencia y el retorno de mis versos y de tu poesía. (…)
  13. 21. Si me quieres, quiéreme entera, no por zonas de luz o sombra... Si me quieres, quiéreme negra y blanca. Y gris, y verde, y rubia, y morena... Quiéreme día, quiéreme noche... ¡Y madrugada en la ventana abierta! Si me quieres, no me recortes: ¡Quiéreme toda... O no me quieras! Dulce María Loinaz
  14. 22. Wilfred de Glehn
  15. 24. (…) ¡Pobrecita princesa de los ojos azules! Está presa en sus oros, está presa en sus tules, en la jaula de mármol del palacio real; el palacio soberbio que vigilan los guardas, que custodian cien negros con sus cien alabardas, un lebrel que no duerme y un dragón colosal. (…) Rubén Darío John Simmons
  16. 26. El mar es un azar. ¡Qué tentación echar una botella al mar! Benedetti A. Stevens
  17. 28. Y volvía la luna, sus líneas plateadas y cada vez se rompía la sombra con un soplo de olas y cada día en el balcón del mar abre las alas, nace el fuego y todo sigue azul como mañana. Neruda
  18. 29. Rodefer de Camp
  19. 30. Lewis Reid
  20. 31. Las golondrinas que parece que vuelven no son las mismas Benedetti Eugene de Blaas
  21. 32. Caspar David Friedrich
  22. 33. El sueño que se repite nos da ganas de soñar para saber cómo sigue. Benedetti
  23. 35. Dientes de flores, cofia de rocío, manos de hierbas, tú, nodriza fina, tenme prestas las sábanas terrosas y el edredón de musgos escardados. Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame. Ponme una lámpara en la cabecera; una constelación, la que te guste; todas son buenas, bájala un poquito. Déjame sola; oyes romper los brotes... te acuna un pie celeste desde arriba y un pájaro te traza unos compases para que olvides... Gracias... Ah, un encargo: si él llama nuevamente por teléfono le dices que no insista, que he salido. Alfonsina Storni (Su último poema)
  24. 37. Cada vez que te vayas de vos misma No destruyas la vía de regreso Volver es una forma de encontrarse Y así verás que allí también te espero. Benedetti
  25. 39. Paso que pasas rostro que pasabas ay no me tientes que si nos tentamos no nos podremos olvidar. Benedetti Vettriano
  26. 43. En un universo de ambigüedades ésta certeza viene una sola vez, y nunca más, no importa cuantas vidas le toque a uno vivir”. “Ahora sé que estuve yendo hacia ti, y tú hacia mí desde hace largo tiempo. Aunque ninguno de los dos percibía al otro antes de que nos conociéramos; había una especie de inconsciente certeza que cantaba alegremente bajo nuestra ignorancia, asegurando que nos reuniríamos”. “ Los Puentes de Madison”
  27. 45. En el fondo del mar  hay una casa de cristal.  A una avenida  de madréporas  da.  Un gran pez de oro,  a las cinco,  me viene a saludar.  Me trae  un rojo ramo  de flores de coral.  Duermo en una cama  un poco más azul  que el mar.  Un pulpo  me hace guiños  a través del cristal.  En el bosque verde  que me circunda  —din don... din dan—  se balancean y cantan  las sirenas  de nácar verdemar.  Y sobre mi cabeza  arden, en el crepúsculo,  las erizadas puntas del mar. Alfonsina Storni
  28. 46. Francine Van Hove Los ojos cambian, nunca la mirada. Benedetti
  29. 47. Francine Van Hove
  30. 48. “ Dicen que todo lo que nosotros estamos buscando, también nos busca a nosotros y que, si nos quedamos quietos nos encontrará. Es algo que lleva mucho tiempo esperándonos. En cuanto llegue, no te muevas, descansa. Ya verás lo que ocurre a continuación”. Clarissa Pinkola “ Mujeres que corren con lobos.”
  31. 49. Es una lástima que no estés conmigo cuando miro el reloj y son las seis. Podrías acercarte de sorpresa y decirme “¿Qué tal?”, y quedaríamos Benedetti
  32. 50. Si ya no vienes, ¿para qué te aguardo? Y si te aguardo, di por qué no vienes, verde y lozana zarza que mantienes sin consumirte el fuego donde ardo. Antonio Gala Thierry Doukhan
  33. 51. Todo se hunde en la niebla del olvido… pero cuando la niebla se despeja el olvido está lleno de memoria. Benedetti
  34. 52. Cuando tú llegues y llegarás llorando De tan largo esperar ¿qué te diré? Y en mi angustia de amor siempre aguardando reencontrada ¿cómo te amaré? Vinicius de Morais
  35. 53. Dalí
  36. 54. Glyn Philpot
  37. 57. No somos más que una gota de luz, una estrella fugaz, una chispa, tan sólo, en la edad del cielo. No somos lo que quisiéramos ser, sólo un breve latir en un silencio antiguo con la edad del cielo. Calma, todo está en calma, deja que el beso dure, deja que el tiempo cure, deja que el alma tenga la misma edad que la edad del cielo… No somos más que un puñado de mar, una broma de Dios, un capricho del sol del jardín del cielo. No damos pie entre tanto tic tac, entre tanto Big Bang, sólo un grano de sal en el mar del cielo. Calma, todo está en calma, deja que el beso dure, deja que el tiempo cure, deja que el alma tenga la misma edad que la edad del cielo… Jorge Drexler
  38. 59. Ojitos de las estrellas abiertos en un oscuro terciopelo: de lo alto, ¿me veis puro? Ojitos de las estrellas, prendidos en el sereno cielo, decid: desde arriba, ¿me veis bueno? Ojitos de las estrellas, de pestañitas inquietas, ¿por qué sois azules, rojos y violetas? Ojitos de la pupila curiosa y trasnochadora, ¿por qué os borra con sus rosas la aurora? Ojitos, salpicaduras de lágrimas o rocío, cuando tembláis allá arriba, ¿es de frío? Ojitos de las estrellas, fijo en una y otra os juro que me habéis de mirar siempre, siempre puro. Gabriela Mistral
  39. 60. E. López Díez
  40. 61. Italiano O mio babbino caro Mi piace è bello, bello Vo' andare in Porta Rossa a comperar l'anello! Sì, sì, ci voglio andare! e se l'amassi indarno, andrei sul Ponte Vecchio, ma per buttarmi in Arno! Mi struggo e mi tormento! O Dio, vorrei morir! Babbo, pietà, pietà! Babbo, pietà, pietà! Traducción al español Oh mi papaíto querido Me gusta, es bello, bello ¡Iré a Porta Rossa a comprar el anillo! ¡Sí, sí, allí quiero ir! ¡Y si le amase en vano, andaría sobre el Ponte Vecchio mas por tirarme al Arno! ¡Me consumo y me atormento! ¡Oh Dios, querría morir! ¡Papá, piedad, piedad! ¡Papá, piedad, piedad! Canta María Callas
  41. 62. O mio babbino caro ( Oh, mi querido papaíto ) es un aria de la ópera Gianni Schicchi (1918) de Giacomo Puccini (música) y Giovacchino Forzano (Libreto). La canta el personaje "Lauretta" después de que las tensiones entre Schicchi y sus futuros suegros llegan a un punto de ruptura que amenaza con separarla de Rinuccio, el joven que ella ama. En la ópera representa un contraste entre la expresión de la simplicidad lírica y la fusión de los amantes en un solo corazón en medio de una atmósfera de hipocresía, celos, doble negociación y feudalismo en la Florencia medieval, en la única comedia de Puccini, aportando la única pieza de situación en una obra de estilo responsivo y conversacional.
  42. 63. Π Imágenes y música procedentes de Internet [email_address]

×