Bloque 4 El Cuerpo Humano En La Imagen

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Bloque 4 El Cuerpo Humano En La Imagen

  1. 1. Las imágenes incluidas en este material tienen un propósito estrictamente didáctico. Esta presentación contiene animaciones configuradas en el programa Power Point versión Office 2003. Se recomienda visualizarlo con dicha versión.
  2. 2. cuerpo identidad emoción vida muerte deseo memoria bloque 4 el cuerpo humano imagen en la
  3. 3. La representación El cuerpo ha sido una fuente de inspiración muy importante para los artistas -y su imagen- una especie de espejo en donde se ven a sí mismos y a su entorno. Casi todas las culturas lo han representado en algún momento, por ello en este bloque abordaremos distintas maneras de imaginar la corporeidad y de entender al ser humano . del cuerpo humano Pinturas de Cogul . Mesolítico. Pintura rupestre. Lleida, España
  4. 4. Retrato La representación del cuerpo El cuerpo como motivo Desnudo
  5. 5. El retrato Una de las funciones más importantes del retrato es la de guardar, a través de la imagen, la memoria de una persona. Un retrato puede transmitir información que es difícil expresar en palabras, ya que caracteriza al modelo como un individuo concreto, a través de la representación de su parecido físico o de los objetos que le rodean. A veces, también nos muestra su personalidad o estado de ánimo, y otras, su posición social. Pero existen retratos en donde el modelo es sólo un pretexto, pues su imagen puede servir para registrar un hecho o simbolizar algo más. Mary Ellen Mark. La familia Damm , 1987, plata sobre gelatina.
  6. 6. Los retratos de Fayum fueron realizados en Egipto durante el periodo romano. El estilo de representación realista nos permite sentir gran cercanía con los modelos. La intensidad de la mirada del hombre de la derecha delata su estado de ánimo, su seriedad e incluso su tristeza. Estas tablas adornaban las casas de sus dueños, pero a su muerte, se colocaban encima del sarcófago en el que eran sepultados, a manera de máscara. El retrato nos permite interrogarnos acerca de la psicología de una persona, aunque ésta haya desaparecido hace cientos de años Retrato de hombre, ca. 100 d.C. Cera sobre tabla. 33 x 17.2 cm. Museo Británico, Londres. Retrato de Mujer. Egipto s. I-II Cera sobre tabla. Museo Arqueológico de Florencia.
  7. 7. El Este es el retrato del actor japonés Otani Oniji II interpretando uno de sus papeles de teatro kabuki. Fue realizado por Toshusai Sharaku , quien captó los gestos empleados por el actor para transmitir un carácter malvado. Observa la mirada penetrante, el cuerpo inclinado, como al acecho, el pelo erizado y las manos extendidas, como si fuera a capturar algo. En sus obras, Sharaku se alejaba de la idealización y también de la representación realista; en cambio exageraba los rasgos faciales para enfatizar la personalidad de sus modelos.. Los rasgos faciales en un retrato suelen servir para sintetizar la personalidad. Toshusai Sharaku, Japón. Otani Oniji II , 1794. Grabado en madera impreso sobre papel, 38.1 x 22.9 cm. Museo Metropolitano de Arte Nueva York.
  8. 8. Leonardo da Vinci. La Dama del armiño (Cecilia Gallerani), Italia, 1490. Óleo sobre madera, 54.8 x 40.3 cm. Museo Czartorsyski, Cracovia Leonardo Da Vinci representó en esta obra a Cecilia Gallerani, la joven amante de su patrón Ludovico Sforza, duque de Milán. La pose elegida por el artista vuelve a la imagen dinámica y nos produce la sensación de ver a alguien vivo. La expresión del rostro y la actitud de la mano, ilustran la personalidad de la joven. El armiño que acaricia esta hermosa mujer probablemente tiene un significado simbólico, que se ha interpretado como una alusión a la pureza y la modestia. Asimismo, aparecía en el escudo de armas de Ludovico; mientras que la palabra griega “gale” (armiño), recuerda el apellido de la joven. Este retrato es alegórico, es decir, tiene elementos que simbolizan algo distinto a lo que vemos.
  9. 9. Diego Velázquez , el mejor representante del realismo español, pintó estos retratos en Roma hacia 1650. Uno de ellos es de su ayudante morisco Juan de Pareja; mientras que el otro es del Papa Inocencio X. Ambos sorprendieron en su tiempo por la veracidad de sus gestos, en ellos las miradas concentran gran expresividad y en ninguno se idealiza al modelo, por el contrario los rasgos son tratados con crudeza. La imagen del papa refleja la severidad, arrogancia, fealdad y sumo poder de este individuo. Muchos retratos son hechos para complacer al modelo, pero algunos representan con crudeza los rasgos de su personalidad. Diego Velázquez, Retrato de Inocencio X, c. 1650 Oleo sobre tela 141 x 119 cm Galería Doria-Pamphilj, Roma Diego Velázquez, Retrato de Juan de Pereja , c. 1650 Oleo sobre tela 81,3 x 69,9 cm Museo Metropolitano de Arte, Nueva York
  10. 10. En el retrato de Silvya von Harden, Otto Dix enfatizó la elocuencia de la periodista a través del gesto. El movimiento de las manos juega un papel muy importante para enfatizar el carácter del personaje. Además, vemos cómo fue captada en plena conversación, con la boca abierta, la mirada dirigida fuera del cuadro e incluso con la media un tanto descuidada, lo que le da un rasgo de espontaneidad a la obra. Por su parte, la fotografía de una secretaria que realizó August Sander unos años antes que Dix, nos presenta una sensibilidad similar hacia el retrato, sólo que en este caso la pose no tiene ese misma naturalidad, pues la modelo mira hacia el espectador. Se espera que un retrato muestre el aspecto externo de alguien pero también que hable de sí. Para ello además de los rasgos físicos individuales hay que atender a la pose. ¿Has visto que sus manos hablan tanto como su boca? Otto Dix, Retrato de la periodista Silvya von Harden, 1926. Óleo y temple sobre madera, 121 x 89 cm. Museo Nacional de Arte Moderno, París August Sander,, Retrato de una secretaria , 1931. Plata sobre gelatina.
  11. 11. Retratos para vender El retrato aparece en la publicidad prácticamente desde sus inicios. Henri de Toulouse Lautrec le dio un papel muy importante, utilizando para sus carteles las imágenes de bailarinas y cantantes populares del París decimonónico. El retrato publicitario se aleja de la individualidad y se compromete con ideas como la apariencia y la uniformidad. Recurre a lo genérico en su desinterés por la personalidad, de tal manera que los retratados no interesan por quienes son, sino por lo que pueden vender. Henri de Toulouse-Lautrec, Divan Japonais , 1893. Litografía a tiza, pincel y salpicaduras con la trama visible, en cuatro colores. 78,8 x 59,5 cm. Museo de Arte Moderno, Nueva York.
  12. 12. Las imágenes publicitarias que utilizan el cuerpo humano, se han dedicado a difundir ciertos estereotipos de belleza, empeñándose en construir un modelo de belleza único y artificial. Las figuras de atletas, como las pintadas por Ernesto García Cabral para el semanario Revista de Revistas , aparecen con frecuencia en todo tipo de publicidad, convirtiéndose en ejemplos del ideal de belleza y salud. Así, la publicidad fomenta la búsqueda de cuerpos perfectos, que sean el complemento adecuado de una vida supuestamente satisfecha. La publicidad nos ha vendido la idea del cuerpo atlético como perfecto y deseable. Ernesto García Cabral, Figuras del ring en pleno combate , portada de Revista de Revistas, 15 abril 1923 . Impreso, Hemeroteca Nacional, México. Fotografía: Alberto Verjovsky y Horacio Muñoz Ernesto García Cabral, Portada de Revista de Revistas 25 nov 1923 , Impreso. Hemeroteca Nacional, México. Fotografía, Alberto Verjovsky y Horacio Muñoz
  13. 13. Dorothea Lange, Recolector de algodón migrante, 1940. Plata sobre gelatina Museo de Oakland, California. El retrato documental puede servir para hacer una denuncia y crear conciencia social. Uno de los propósitos del retrato documental es crear conciencia social, así como denunciar y generar empatía con el espectador. Asimismo, nos puede permitir alcanzar un mejor conocimiento de la condición humana. Dorothea Lange fue una fotógrafa que registró con su lente la vida rural norteamericana durante la Gran Depresión de los años 30. Su objetivo estuvo atento a los desempleados, gente sin hogar, emigrantes y desplazados; documentando la pobreza, el hambre y el abuso que sufrían algunos grupos marginales. Dorothea Lange, Madre migrante, 193. Plata sobre gelatina. Museo de Oakland, California.
  14. 14. ¿Puede el retrato mostrar las condiciones de vida del sujeto? Al retrato documental puede llamarse también documentalismo social. Se trata de un género fotográfico interesado por las condiciones del medio en que se desarrollan los individuos. No trata de representar los hechos pasajeros, sino constituye una reflexión, un intento de comprender y mostrar al hombre en sus circunstancias. Se caracteriza por no manipular las situaciones, a pesar de que muchas veces los personajes posan para la cámara. La fotógrafa Mary Ellen Mark realiza su trabajo entre el fotoperiodismo, el documentalismo social y el arte fotográfico. Ha documentado la vida en los circos, en los rodeos, de las prostitutas y de los niños de la calle. Tiene un interés humanitario, a través de sus fotografías pretende relatar las historias de sus retratados, llamando la atención sobre sus condiciones de vida. Mary Ellen Mark, Circo Hermanos Vázquez, México , 1997. Plata sobre gelatina. Mary Ellen Mark, Jyotsana montando sobre el elefante Vahini ,Circo Amar Delhi , 1989. Plata sobre gelatina .
  15. 15. Existen diversas razones por las cuales se puede realizar un autorretrato. Ya sea que el pintor lo tome como un ejercicio para demostrar su talento y capacidad técnica; o bien como un medio de autoconocimiento personal. Por largo tiempo, también sirvieron como un vehículo para lograr el reconocimiento social, pues al representarse a sí mismo, el artista reafirmaba el valor de su trabajo, como una actividad intelectual y no sólo manual. Así, utilizaba el autorretrato para mostrarse como quería ser visto frente a los demás. En la historia del arte europeo, Alberto Durero fue el primero en autorretratarse de manera habitual. Su autorretrato como adolescente puede considerarse un ejercicio en la formación del artista, mientras que el realizado cuando contaba con 28 años puede ser visto como un gesto de orgullo, ya que de manera deliberada estableció una analogía entre su imagen y la que comúnmente se pintaba de Cristo. También buscaba permanecer en la memoria de sus contemporáneos al escribir junto a su imagen la siguiente frase: “Así yo Alberto Durero de Nuremberg me pinté a mi mismo con colores indelebles a los 28 años.” ¿Por qué retratarse a sí mismo? Alberto Durero, Autorretrato a los 13, 1484. Punta seca sobre papel, 27.5 x19.6 cm. Colección Gráfica Albertina, Viena Alberto Durero, Autorretrato a los 22 , 1493. Óleo sobre tela, 57 x 45 cm Museo de Louvre, Paris Alberto Durero, Autorretrato a los 26, 1498. Óleo sobre tabla, 52 x 41 cm. Museo del Prado, Madrid Alberto Durero, Autorretrato a los 28 , 1500. Óleo sobre tabla, 67.1 x 48.7 cm. Pinacoteca Antigua, Munich
  16. 16. El autorretrato puede ser usado como una exploración personal en la individualidad, durante el siglo XX varios autores lo han visto de esta forma y han hecho de él tema fundamental de su producción. Chuck Close , es un pintor del nuevo realismo norteamericano cuya producción se concentra en los retratos, entre ellos destacan los que ha realizado de si mismo. A diferencia de Durero, Close no busca tanto la permanencia y reconocimiento social, sino una indagación psicológica en la propia personalidad. Al realizar sus obras este artista parte de fotografías, que después transforma en pinturas sobre lienzo o grabados. ¿Y tú cómo te describirías? ¿Mostrarías sólo tu aspecto exterior o también tu personalidad? El autorretrato permite explorar en nosotros mismos. Chuck Close, Estudio para autorretrato , 1968. Plata sobre gelatina, lápiz, tinta y cinta sobre tabla, 47.2 x 33.9 cm. Museo de Arte Moderno, Nueva York Chuck Close, Autorretrato , 1997. Óleo sobre tela, 259.1 x 213.4, Museo de Arte Moderno, Nueva York Chuck Close, Autorretrato , 1997. Polaroid motada sobre espuma con cinta, tinta, grafito y óleo sobre tabla. 91.2 x 61 cm. Museo de Arte Moderno, Nueva York Chuck Close, Autorretrato , 2000. Impreso, pulpa de papel y pochoir , composición y hoja. 64 x 49 cm. Museo de Arte Moderno, Nueva York
  17. 17. Imágenes del cuerpo REALISMO NO REALISMO Volver
  18. 18. ¿qué es el realismo? ¿y el no realismo? Definir el realismo no es cosa fácil. Hay quienes piensan que existen muchos tipos de realismo y que éstos poco tienen que ver entre sí. En la cultura occidental, el realismo ha estado relacionado por mucho tiempo con la capacidad de representar la apariencia de las cosas, tal y como las aprecian nuestros sentidos. Así, las representaciones realistas del cuerpo humano suelen mostrarlo de manera directa y con gran cantidad de detalles. Por otro lado, las imágenes no realistas del cuerpo, comprenden las más diversas modalidades de la representación que se aleja de las formas naturales; entre ellas las que suelen deformar, idealizar o sintetizar sus formas y rasgos. Muchas veces nos es difícil disfrutar de estas imágenes, pues no podemos reconocernos fácilmente en ellas. En cambio preferimos aquellas que podemos captar fácilmente y engañan a nuestra percepción, pero es importante entender que los autores no realistas suelen recurrir a la transformación del cuerpo en una búsqueda de potenciar la expresión. Tumba de un funcionario de la dinastía XVIII (detalle), Egipto. Fresco, Museo Británico Londres Petrus Christus, Retrato de un monje cartujo , s. XV, óleo sobre tabla, Museo Metropolitano de Arte, Nueva York
  19. 19. A pesar de mostrar una cierta uniformidad de las figuras humanas, los murales mayas de Bonampak pueden considerarse dentro del realismo, pues abundan en la descripción de detalles de la vestimenta y guardan cercanía con las proporciones reales de los cuerpos, en un esfuerzo por no suprimir nada de la realidad. En cambio, las pinturas murales teotihuacanas nos presentan figuras humanas desproporcionadas; que aunque también muestran numerosos detalles, suelen ser abstractas y geométricas, con menos similitud al mundo real. En el arte de Mesoamérica encontramos representaciones realistas y no realistas. Pintura mural Bonampak, ca.790. Estuco pintado Palacio de Tetitla, Teotihuacan ca. S. V d.C, Estuco Fragmento Códice Nutall , México s. XIV. Museo Británico, Londres. En el códice mixteco, la representación del cuerpo humano se muestra de manera simplificada y en fragmentos. El torso suele aparecer de frente o de tres cuartos, mientras que la cabeza y las extremidades de perfil. El rostro se caracteriza por tener una nariz saliente, ojo de frente y sin ceja. Los brazos y las piernas no se representan con grandes diferencias de extensión ni grosor. En cuanto a la proporciones del cuerpo, son más notorias la cabeza, las manos y los pies, de modo que la figura humana se ve como una reunión de partes, antes que como una unidad.
  20. 20. Estas dos imágenes nos muestran las diferencias ocurridas en el arte chino a lo largo del tiempo. Arriba observamos la figura del poeta Li Po pintada sobre un rollo de papel hace unos 900 años. De líneas esenciales y sin detalles superfluos fue realizada por un artista de la escuela chan. La rapidez de la ejecución y la espontaneidad eran admiradas por esta escuela, considerándose como un equivalente de la súbita iluminación budista. A la izquierda, vemos un retrato de la corte imperial realizado 600 años después, cuando la pintura local había sido influida por el arte occidental. Así, observamos la gran cantidad de detalles con la que ha sido dibujada la emperatriz: su vestimenta cargada de simbolismos, el colorido y la perspectiva lineal son algunos de los elementos plásticos incorporados. . A través de los siglos la estética china ha explorado diversos caminos de representación. A veces abunda en la descripción pormenorizada, y otras, en la pincelada sintética. Anónimo , Retrato de la emperatriz Xiaosheng , China 1751. Pintura sobre seda. 230.5 x141.3 cm. Museo del Palacio,Beijing Liang Kai, El poeta Li Po , China, s.XII. Tinta sobre papel, 30.9 cm altura. Comisión para la Protección de Bienes Culturales, Tokyo
  21. 21. Las imágenes del cuerpo humano no sólo las encontramos en dibujos y pinturas, pueden también aparecer en otros objetos utilitarios como los textiles. Los que aquí te presentamos son de épocas y culturas distintas, pero en ambos el cuerpo humano es protagonista del diseño. A pesar de sus distancias culturales, en ambos se nota un tratamiento esquemático del cuerpo, para el cual las proporciones reales, los detalles anatómicos, el volumen y el movimiento natural no son aspectos importantes. Mira cómo nadan o vuelan, y cómo mueven sus manos estas figuras humanas. Tapiz de Bayeux (detalle) , Inglaterra ca. 1080 d. C. Textil. 50 cm altura. Museo de Tapices, Bayeux Manto Nasca, Perú s. i-II d.C. Algodón y Lana de alpaca,. 104.8 cm Museo Metropolitano, Nueva York
  22. 22. En Europa después del Renacimiento tuvieron lugar dos tendencias pictóricas. La primera se inclinaba por mostrar la belleza idealizada de las formas naturales, mientras que la segunda prefería plasmar la realidad con mayor crudeza. “ El Caravaggio” fue el primer representante de la tendencia realista. Para él, la pintura debía ser verdadera, es decir, debía representar la realidad tal y como es percibida, sin idealizarla. Por ello recurrió a personas comunes para que fueran modelos de sus obras. Si los apóstoles habían sido hombres pobres y rústicos, así debían ser representados en la pintura, sin ningún rasgo de nobleza. Plasmar el mundo tal como lo perciben nuestros sentidos fue el propósito de los pintores europeos de tendencia realista en el siglo XVII. Michelangelo Merisi da Caravaggio, La incredulidad de Santo Tomás , Italia, ca. 1602. Óleo sobre tela. 107 x 146 cm. Palacio Institucional y Jardines de Sanssouci, Potsdam.
  23. 23. La obra de Rembrandt es un buen ejemplo del realismo en la pintura del norte de Europa del siglo XVII. En este retrato colectivo representa el tema mismo de la exploración de la realidad, al mostrarnos a un grupo de médicos recibiendo una lección de anatomía. No sólo los pintores se interesaban en la realidad, también los científicos compartían este interés, que los llevaba a explorarla. Harmennsz van Rijn Rembrandt, La lección de anatomía del doctor Tulp. Holanda, 1632. Óleo sobre tela. 169,5 x 216,5 cm. Mauritshuis, La Haya
  24. 24. En el siglo XIX, la enseñanza de la pintura en México estuvo apegada a los cánones académicos. Una de las prácticas más comunes fue el dibujo copiado del natural, ya fuera de yesos o modelos vivos, que frecuentemente semejaban estatuas griegas. Sin embargo, los artistas autodidactas solían escapar a esta norma, mostrando una visión menos idealizada de las cosas. En este magnífico retrato del guanajuatense Hermenegildo Bustos observamos un afán verista, a través del cual nos muestra la severidad del carácter de su modelo. Este pintor también se interesó por dejar un registro pormenorizado de algunos sucesos de su tiempo, como por ejemplo la fugaz aparición de un cometa. Observa la mirada y la boca apretada, el libro de oración y las joyas que adornan a esta mujer. ¿Será una imagen verídica o una idealización? Hermenegildo Bustos ,Señora con mantón , México,1861. Óleo sobre tela, 65.5 x 49.5 cm. Museo Regional de Guanajuato, INAH.
  25. 25. La síntesis de las formas es un recurso empleado por los creadores de imágenes desde la más remota antigüedad. Así, en las pinturas del Paleolítico observamos ya representaciones abstractas del cuerpo humano, en las que se han conservado sólo los rasgos esenciales. Los artistas modernos también han explorado de infinitas maneras este tipo de representación, a fin de otorgar un carácter simbólico y expresivo a su obra. La síntesis del cuerpo Pintura rupestre de Tassili , Neolítico Argelia. Francisco Toledo, Hombre con cabra (detalle) , 1976. Gouache sobre papel. 56 x 75 cm Col. Andrés Blainstein
  26. 26. Deformación Otro de los recursos de la representación no realista es la deformación, que ha sido ampliamente utilizada por pintores como Picasso, Matisse y Bacon, entre muchos otros. Francis Bacon solía representar la figura humana de modo singular, como si ésta hubiera sido producto de las más rigurosas deformaciones. Su propósito no era narrativo, sino más bien constituía un testimonio personal del diagnóstico que el artista hacía de la realidad. En el otro extremo, las imágenes del colombiano Fernando Botero están pobladas de figuras rechonchas e inexpresivas, que parecen sacadas de una historia. Fernando Botero, Melancolía, 1989. Óleo sobre tela. 193 x 130 cm. Colección del artista. Francis Bacon, Autorretrato , 1971. Óleo sobre tela. 35,5 x 30,5 cm. Museo Nacional de Arte Moderno, Centro Georges Pompidou, París
  27. 27. Ernst Ludwig Kirchner fue miembro del grupo El Puente (Die Brücke), precursor del expresionismo alemán. Su lenguaje plástico se basa en el uso de matices intensos y contratados, que aplicaba en grandes manchas uniformes. En esta inquietante obra observamos cómo el artista ha simplificado las formas del cuerpo desnudo, que aparece rígido y estático, como si se tratara de una figurilla. La pintura de Francis Picabia pertenece al movimiento dadaísta de inicios del siglo XX, que se proponía acabar con las nociones que hasta entonces existían del arte y la cultura. La obra es de su etapa conocida como “época de los monstruos” en la cual las figuras aparecen con rasgos extraños o deformes. Para los dadaístas el gesto y la provocación de sus acciones eran más importantes que el objeto en si mismo. Finalmente, observamos a uno de los “cefalópodos” de Horst Antes , extrañas figuras imaginarias con cabeza y extremidades, que portan como vestigios de una posible humanidad. En esta página te mostramos tres ejemplos de los variados caminos en que se ha adentrado el no realismo durante el siglo XX. Horst Antes, Figura azul, san Francisco de Asís , 1961-1964. Óleo sobre tela, 100 x 80 cm. Col. Privada Ernst Ludwig Kirchner, Chica del gato, Fränzi , Alemania 1910-1920. Óleo sobre tela. 88.5 x 119 cm. Col. Ahlers Francis Picabia, Retrato dada de Germaine Everling , 1920. Collage, 61 x 43 cm. Museo Nacional de Arte, Centro Georges Pompidou.
  28. 28. Aquí presentamos dos visiones radicales del cuerpo. Por un lado, la pintora modernista Tarsila do Amaral hace su propia interpretación, deformando la anatomía de modo que las extremidades adquieren proporciones gigantescas y la cabeza queda reducida a una mínima expresión. El título de la obra hace alusión a un movimiento de la cultura brasileña de inicios del siglo XX que pretendía “devorar” la influencia artística europea para fundirla con temas locales. Por otro lado, el norteamericano Willem de Kooning intentaba disolver las fronteras entre la abstracción y la figuración en su obra. En la serie de pinturas de mujeres nos presenta una imagen monstruosa y poco común del cuerpo femenino. Willem de Kooning, Mujer I Estados Unidos, 1950-1952. Óleo sobre tela. 192.7 x 147.3 cm. Museo de Arte Moderno. Nueva York Tarsila do Amaral, Antropofagia, Brasil, 1929. Óleo sobre tela. 126 X 142cm Colección privada.
  29. 29. Desnudo Volver Jean August Dominique Ingres, La bañista de Valpin ç on, Francia , 1808. Óleo sobre tela. 146 x 97.5 cm. Museo de Louvre, Paris
  30. 30. El tema del desnudo en la pintura surgió en la Grecia clásica como una manifestación de la idea de unión del cuerpo con el alma. Para los griegos la representación del cuerpo desnudo constituía una manifestación de la belleza y comunión de los dos componentes del ser humano. Posteriormente, el mundo cristiano trajo consigo una visión del cuerpo que se oponía a la del alma. Así, la desnudez se relacionó con la idea de pecado, adquiriendo una connotación vergonzosa. Con el humanismo renacentista resurgió el interés por el desnudo, mismo que se ha mantenido con mayor o menor intensidad hasta el presente. La representación del cuerpo humano desnudo aparece en casi todas las culturas, algunas le dan relevancia y otras prefieren evitarlo. Friso de los misterios dionisíacos (detalle), s. I a.C. Fresco. Pompeya, Italia. Pintura mural Fuerte Sigiriya, s. V. Fresco. Sri Lanka
  31. 31. En el Renacimiento el desnudo femenino tenía un sentido principalmente alegórico, ya que su representación pictórica se situaba en el marco de escenas mitológicas, especialmente en las que aparecía Venus diosa del amor. No fue hasta el siglo XVIII que los pintores comenzaron a representar desnudos al margen de cualquier asociación con la mitología. No obstante que en la Antigüedad predominaban las representaciones del desnudo masculino, una nueva conciencia hizo que la imagen de la mujer desnuda adquiriera mayor importancia. Gran parte de las imágenes con este tema fueron creadas para una clientela conformada por hombres, adquiriendo una fuerte connotación erótica. Así, la mujer desnuda suele aparecer en un estado pasivo, ya sea dormida o despierta, pero siempre dispuesta a la contemplación. De igual modo, la mirada esquiva, sensual o desafiante es un factor clave para entender su sentido. Tal vez por ello el desnudo recostado ha sido preferido ampliamente por autores y público. Las venus realizadas por el artistas italiano Tiziano Vecellio forjaron un estereotipo de la mujer sensual. Aunque algunos críticos han interpretado la colocación de la mano sobre el sexo de la Venus de Urbino como un acto de timidez, parece que en su época era visto como un gesto provocador. La mujer desnuda se pintaba para ser mirada por hombres. Tiziano Vecellio, Venus de Urbino , 1538. Óleo sobre tela, 119 x165 cm. Galeria Uffizi, Florencia Édouard Manet, Olympia , 1863. Óleo sobre tela, 103.5 x 190 cm. Museo d’Orsay, París Amedeo Modigliani, Desnudo reclinado , 1919. Óleo sobre tela. 72.4 x 116.5 cm. Museo de Arte Moderno, Nueva York Henri Matisse, Desnudo rosa, 1935. Óleo sobre tela. 66 x 92.7 cm. Museo de Arte de Baltimore Francesco Clemente, Piel , 1996. Óleo sobre tela. 121.9 x 152.4 cm. Colección particular La mayor parte de los desnudos femeninos mostraban cierta idealización de la modelo, pero en el siglo XIX Eduard Manet revolucionó el género al colocar una mujer de rostro plenamente individualizado y mirada desafiante, situándola en un escenario de la vida real. Los desnudos de Modigliani son herederos de la tradición del desnudo recostado iniciada en el Renacimiento, pero también de las transformaciones introducidas por Manet. Sus desnudos parecen presentar un ocultamiento intencional de la identidad de la modelo, convirtiéndose así en símbolos universales de fecundidad y seducción. En los inicios del siglo XX Henri Matisse inventó nuevas formas de representar el desnudo femenino. La libertad en el uso del color así como de las líneas que caracterizan sus figuras, rompieron con la tradición académica naturalista que se seguía hasta entonces y le dieron un carácter mas bien abstracto y decorativo. A su vez, los artistas contemporáneos han generado sus propias interpretaciones del desnudo. En esta obra, Francesco Clemente retoma algunos elementos de la tradición, pero les da un tratamiento distinto. Para el artista, las diferencias entre los seres humanos y los animales no son tan claras como podría pensarse. Al representar a una mujer en cuatro patas con la piel moteada de leopardo y a otra mujer recostada con la piel de animal a rayas, parece cuestionar la relación entre cuerpo e identidad, y subraya la importancia de la piel como símbolo y marca .
  32. 32. A principios del siglo XX, Pablo Picasso revolucionó la representación del cuerpo femenino con su obra, Las Señoritas de Avignon . El tratamiento violento de las figuras, que muestran ya los planteamientos del cubismo, puso en entredicho la creencia generalizada de que el desnudo debía proporcionar placer al espectador. En época más reciente Lucian Freud ha destacado por su manera extremadamente táctil de plasmar la carne. A sus desnudos les llama “retratos desnudos” pues se ocupan tanto de la carne como de la psicología del modelo. Pablo Picasso, Las señoritas de Avignon , 1907. Óleo sobre tela.243.9 x 223.7 cm. Museo de Arte Moderno, Nueva York Lucian Freud, Muchacha embarazada , 1960-61. Óleo sobre tela. 91,5 x 71 cm. Col. Jacqueline and Gilbert de Botton, Suiza
  33. 33. El desnudo masculino se realizó con frecuencia a partir de la copia del natural, aunque no por ello los artistas dejaban de perfeccionar sus modelos en función del ideal de belleza vigente. A diferencia de la imagen femenina, el desnudo masculino no implicaba una connotación sexual. Por lo general se le representaba realizando una acción y asociado a figuras enérgicas, más bien heroicas, como son las realizadas por Miguel Ángel . A fines del siglo XIX Cézanne empieza a cuestionar este prototipo, mostrándonos en su obras a hombres lánguidos que están muy lejos de mostrar fuerza o valentía. Sin embargo, sólo hasta pleno siglo XX algunos autores se atrevieron a representar imágenes de hombres indefensos. Al hombre desnudo tradicionalmente se le representó como a un héroe. Miguel Ángel Buonarroti, Desnudo,1509.Fresco Capilla Sixtina, Vaticano Paul Cézanne, El bañista , ca. 1885. Óleo sobre tela. 127 x 96.8. Museo de Arte Moderno, Nueva York
  34. 34. Las infinitas posibilidades de representación del cuerpo humano como materia expresiva también han sido exploradas por los fotógrafos, casi desde la invención de este medio. Edward Weston, Desnudo, 1936. Plata sobre gelatina. Manuel Álvarez Bravo, La buena fama durmiendo , 1939. Plata sobre gelatina
  35. 35. El cuerpo como motivo Volver
  36. 36. El amor, ya sea filial, amistoso o de pareja ha sido un motivo, importante en la representación de distintas culturas y épocas. En estas tres imágenes el amor se muestra a través de los gestos. El japonés Suzuki Harunobu estampó una pareja paseando tranquilamente bajo una sombrilla. En la obra no representó figuras individuales sino una imagen idílica. El retrato de Rubens con su primera esposa celebra la felicidad doméstica, como lo muestra el cariñoso gesto de las manos. Su vestimenta hace ostentación de las pretensiones del artista, cuya carrera comenzaba a ser exitosa. Marc Chagall pintó con frecuencia la imagen de su esposa y la cariñosa relación entre ambos, el beso de la pareja y el ramo de flores van relacionados con el tema de la obra, un cumpleaños. Amor Peter Paul Rubens, El artista y su primera esposa, Isabela Brandt, 1609-1610, Óleo sobre tela. 178 x 136.5 cm Antigua Pinacoteca, Münich Marc Chagall, El Cumpleaños , 1915, Óleo sobre cartón. 80.6 x 99.7 cm. Museo de Arte Moderno, Nueva York Suzuki Harunobu, Dos amantes caminando juntos bajo una sombrilla en una tormenta de nieve , Japón, ca. 1769 Grabado en madera impreso sobre papel. 28.6 x 20.6 cm. Museo Metropolitano, Nueva York
  37. 37. La representación de la sexualidad en la pintura fue poco frecuente en el arte occidental hasta antes del siglo XVIII. Por el contrario, el arte persa e hindú clásicos otorgaron un papel importante a la sexualidad, pues ésta era parte de la religión. Las escenas sexuales como las de Krishna y su amada Rhada eran comunes, aunque no tienen el propósito de provocar al espectador, sino de evocar un acto de amor divino. Esta imagen de dos amantes persas reproduce una escena cortesana. Fue hecha por un artista cuya línea caligráfica sintetiza magistralmente el vínculo entre las figuras. El abrazo de Egon Schiele reproducido aquí, explora como muchas de sus obras, la polaridad entre el amor y la soledad. Erotismo Egon Schiele, El Abrazo, 1917 . Óleo sobre tela. 100 x 170.2 cm. Galería Austriaca, Viena Krishna y Radha en una enramada, India ca. 1775-1780. Acuarela y oro sobre papel. 17.5 x 27.2 cm. Museo de Arte de la Universidad de Harvard, Cambridge Safavid Riza Abbasi, Dos Amantes , Iran, 1630. Temple y pintura dorada sobre papel. 18.1 x 11.9 cm. Museo Metropolitano, Nueva York
  38. 38. Otro de los temas que se relacionan con la imagen del cuerpo humano es la identidad, explorada ya sea a través del autorretrato, de la recreación de escenas biográficas o del cuestionamiento de los paradigmas sociales entorno al sentido de pertenencia. Estas y otras estrategias que han utilizado los artistas visuales adquieren no sólo una dimensión estética sino también política, pues examinan las ideas que se han construido en torno a los conceptos de individuo y comunidad. Frida Kahlo desarrolló ampliamente la exploración de la autobiografía, tomando como eje la experiencia del dolor. Cindy Sherman recurre al disfraz y a la fabricación de situaciones artificiales mediante las cuales realiza una investigación en torno a los estereotipos, motor principal de sus fotografías. Nan Goldin ha desarrollado su obra en el ámbito de la fotografía documental. Su preocupación se centra en grupos que utilizan el disfraz como medio de búsqueda de la identidad. Mónica Castillo tiene en el autorretrato su tema principal . Ella explora la identidad física a través del uso de pinturas y fotografías, cuestionando, a su vez, el estatus de la imagen verista. Yasumasa Morimura deconstruye el concepto de personalidad al retratarse en el contexto de las grandes obras del arte y usurpar la identidad de iconos de la cultura pop. Con una intención lúdica, construye escenografías engañosas, al interior de las cuales se fotografía a sí mismo disfrazado. Identidad Yasumasa Morimura, Retrato (Futago) , 1988-1990. Cibacrome, 266 x 366 cm. Galería Luhring Augustine, Nueva York Nan Goldin, Nan un mes después ser golpeada , 1984. Fotografía sobre papel, 69.5 x 101.5 cm. Galería Tate, Londres Frida Kahlo, Las Dos Fridas , 1939. Óleo sobre tela. 173.5 x 173 cm. Museo de Arte Moderno, Ciudad México Mónica Castillo, Autorretrato y Foto , 1995. Fotografía y Óleo sobre tela. 15 x 30 cm. Col. particular Cindy Sherman, Sin título #92 ,1981. Fotografía
  39. 39. Las fotografías y videos de la holandesa Rineke Dijskra cuestionan y exponen los gestos de identidad en seres en circunstancias de transformación. En gran parte de su obra retrata a personas que se hallan en proceso de cambio, como los adolescentes, y a quienes se encuentran sujetos a distintas convenciones sociales. Aquí se presenta l a serie Olivier que muestra la metamorfosis progresiva de un joven, desde el momento en que se alista al ejército . En su retrato más antiguo tiene 17 años, en el más reciente 20. En éste ya ostenta los gestos externos de l a profesión elegida. El personaje ha adoptado voluntariamente una identidad colectiva que le proporciona una autoridad que va apareciendo poco a poco en su rostro. Rineke Dijkstra muestra en este caso la tensión entre los valores individuales y los de la comunidad, entre la identidad y la uniformidad. Identidad
  40. 40. En la historia de las imágenes del cuerpo las edades del hombre han sido un aspecto fundamental desarrollado en todos los tiempos y culturas. Estas imágenes frecuentemente se relacionan con la preocupación por la fugacidad de la vida, pero también sirven de pretexto para mostrar acciones cotidianas, como el arrullo de la madre o el juego de las burbujas de jabón. Pero la burbuja de jabón simboliza también lo efímero de la existencia. El retrato fotográfico de la madre de David Hockney , tomado en un cementerio ruinoso, parece insinuar lo mismo. Por su parte la obra de Ghirlandaio presenta los extremos de la vida. Edad Edad l David Hockney, Mi Madre, Bolton Abbey, Yorkshire nov. 82#4 , 1982. Collage fotográfico. 120.7 x 69.9 cm. Col. David Hockney Kitagawa Utamaro, Madre con niño durmiendo, Japón ca 1790, Grabado en madera impreso. 36.5 x 24.4 cm. Museo Metropolitano, Nueva York Édouard Manet, Las burbujas de jabón , 1867. Óleo sobre tela. 100.5 x 81.4 cm. Museo Calouste Gulbenkian, Lisboa. Domenico Ghirlandaio, Un hombre viejo y su nieto , c.1490, Temple sobre tabla. 62 x 46 cm. Museo del Louvre, París
  41. 41. El fin de la existencia corporal es un tema inquietante que no ha pasado desapercibido entre las elaboraciones de imágenes del cuerpo. A veces ha sido tratado de manera directa, como en la pintura de Martha Pacheco de una mujer en la morgue, y otras se ha hecho de manera simbólica. A partir de las guerras mundiales el tema ha sido abordado con una intensidad inusitada. Algunos artistas como Zoran Music reflejan en sus pinturas la experiencia devastadora de los campos de concentración. Muerte Martha Pacheco, Sin título , 1996. Óleo sobre tela. 70 x 100 cm. Col particular Zoran Music, No so,os los últimos, 1970. Óleo sobre tela 65 x 81 cm, Tate Gallery, Londres.
  42. 42. El Body Art es una forma de arte en la que el cuerpo es el elemento principal. En el Body Art no se trata simplemente de la representar el cuerpo, sino de convertirlo en una herramienta de producción artística. Uno de sus precursores fue Yves Klein , quien en los años 60 del siglo XX realizaba performance con modelos pintadas que dejaban las huellas de su cuerpo sobre superficies que posteriormente se convertían en obras plásticas. Yves Klein, ANT 63 (Antropometría) , 1961. Pigmento y resina sintética sobre papel sobre tela. 153 x 209 cm. Col. Privada Yves Klein, ANT 82 (Antropometría de la época azul), Pigmento y resina sintética sobre papel y tela. 156.5 x282.5 cm. Museo de Arte Moderno, Centro Georges Pompidou, París
  43. 43. Secretaría de Educación Pública Programa de Artes Visuales para secundaria. Material didáctico para el profesor. Segundo grado, bloque 4 : “ El Cuerpo humano en la imagen”. Coordinación del proyecto: José Antonio Espinosa. Realización: Davayane Amaro Ortega .

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