“A Edimia Urbino le interesaban los gatos: todaslas mañanas desde que cumplió quince años lesllevaba carne cruda y restos ...
“… vio que eran cueros de gato. Golpeó a la puerta de la casa.El hombre con amabilidad, la invitó a entrar…Esos cueros son...
-Diga, ¿no come usted la carne de vaca? Diga, diga.-El gato es diferente. No se me ocurriría comer un perro por ejemplo, n...
-¿Horrible? Éste es el gato Maestro, el que enseña a todos los otros a conducirse como la gente. -¡Pobre inocente! –exclam...
En los diarios, entre las noticias policiales del día siguiente, no salió lanoticia del envenenamiento de Torcuato Angora…...
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  1. 1. “A Edimia Urbino le interesaban los gatos: todaslas mañanas desde que cumplió quince años lesllevaba carne cruda y restos de comida… los gatosla seguían; un maullido de ella bastaba para queacudieran y entraran en el automóvil, saltando conexaltada familiaridad…”
  2. 2. “… vio que eran cueros de gato. Golpeó a la puerta de la casa.El hombre con amabilidad, la invitó a entrar…Esos cueros son la prueba de que gozan todos de buena salud, Señorita.¿Acaso los comería yo si estuvieran rabiosos?.-Se va a ir al infierno –Musitó Edimia.-Mientras la encuentre a usted allí, me sentiréhonrado, señorita.”
  3. 3. -Diga, ¿no come usted la carne de vaca? Diga, diga.-El gato es diferente. No se me ocurriría comer un perro por ejemplo, ni aun cristiano. ¿Cómo se llama usted?-Torcuato Angora, ¿y usted?-Amelia Cicuta. Lo denunciaré a la Sociedad Protectora de AnimalesPequeños.-Será inútil. Observe… Losalimento, por eso vienen, ydespués, con los propios cuerosles hago mantitas para cubrirloscuando hace frío: mientras,engordan. ¿Qué hace en cambio laSociedad Protectora de Animales?-Es horrible –musitó Edimia.
  4. 4. -¿Horrible? Éste es el gato Maestro, el que enseña a todos los otros a conducirse como la gente. -¡Pobre inocente! –exclamó Edimia- ¿Por qué no me lo presta? Lo traeré listo para comer. - Se lo regalo, señorita. Soy comilón pero no egoísta.Después de cebarlo durante dos meses,lo llevó a la casa de Torcuato Angora.había previsto todo. Llevaba en unpaquetito la carne con estricnina…“Señor Torcuato: el gato Maestro está a puntopara comer. Lo engordé para usted. Que leaproveche. Amelia Cicuta.”
  5. 5. En los diarios, entre las noticias policiales del día siguiente, no salió lanoticia del envenenamiento de Torcuato Angora… Pensó queTorcuato Angora le había dado un falso nombre como ella.…sabía que en el infierno Torcuato Angora y el gato Maestroestarían esperándola y que de nada le valdría llamarseEdimia Urbino… su nombre valedero era Amelia Cicuta.

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