BENEMÉRITO INSTITUTO DEL ESTADO               “GENERAL JUAN CRISÓSTOMO BONILLA”               ESCUELA NORMAL DE EDUCACIÓN ...
2ÍNDICEIntroducción……………………………………………………………………………. 3¿Es éste mi camino?.......................................................
3INTRODUCCIÓNNo me canso de decir que la etapa más maravillosa de mis veinte años, fue la niñez. Larecuerdo por las increí...
4¿ES ÉSTE MI CAMINO?Cuando se publicó la convocatoria para ingresar al Benemérito Instituto Normal del Estado(BINE) muy ne...
5    MUCHO MÁS QUE PRÁCTICAS DE OBSERVACIÓN DOCENTEUn componente fundamental en la formación de profesores de educación fí...
6asignadas. Mi equipo consta de 13 integrantes y los votos mayoría fueron de los hombres, ycomo la razón de hombres en mi ...
7relataban las lecturas de las antologías de las diversas asignaturas; deducir mi propio criteriocon base a lo que presenc...
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9bidocente y unitaria, algunas con más prestigio que otras y con más años de antigüedad,percibí las relaciones de los maes...
10jugaban y se divertían conmigo. No hay mejor premio para mí que las risas espontáneas yafecto por parte de ellos.En las ...
11En estas experiencias me aventuré en un entorno educativo configurado por unos espacios,materiales, interacciones, relac...
12se presenten en mi trayectoria, obteniendo resultados favorables y eficaces en respuesta aesa profesionalidad con la que...
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14BIBLIOGRAFÍALleixà, T., & Flecha, R. (2002). Multiculturalismo y educación física. Barcelona: PaidotriboEditorial.Han...
15Díaz, L. J. (1995). El currículo de la educación física en la reforma educativa. Colección Laeducación física en....
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Ensayo final

  1. 1. BENEMÉRITO INSTITUTO DEL ESTADO “GENERAL JUAN CRISÓSTOMO BONILLA” ESCUELA NORMAL DE EDUCACIÓN FÍSICA“LO QUE APRENDÍ EN MIS VISITAS A LAS ESCUELAS DE EDUCACIÓN BÁSICA” LEF. GLORIA JANETT HERNÁNDEZ BLANCAS ESCUELA Y CONTEXTO SOCIAL ANDREA CABRERA LARA 1° B 10-01-2011
  2. 2. 2ÍNDICEIntroducción……………………………………………………………………………. 3¿Es éste mi camino?............................................................................................ 4Más que prácticas docentes………………………………………………………….. 5-10Conclusión………………………………………………………………………………11Anexos……………………………………………………………………………….….12Bibliografía………………………………………………………………………………13
  3. 3. 3INTRODUCCIÓNNo me canso de decir que la etapa más maravillosa de mis veinte años, fue la niñez. Larecuerdo por las increíbles y agradables enseñanzas que me proporcionó, por lo queaprendí, por lo que viví y experimenté. Que al pensar en los momentos inolvidables, enaquellos instantes donde por primera vez, soñé, jugué, sonreí, sentí, conviví …; en las másprofundas memorias que van de la infancia a el día en que vivo al presente. En esosinstantes que por más pequeños o asombrosos que fueron, pero tan significantes, simbólicosy característicos; que al traerlos de vuelta una y otra vez a mis sueños, deseo que jamás seborren con el pasado porque son las piezas y fragmentos esenciales que día a día le dansentido e impulso a mi vida. Naturalmente, uno no puede escoger el tiempo o la forma enque sucedan, no podemos preceder lo que aún no existe, pero, sí podemos elegir un lugarque queramos, el que más nos guste y nos simpatice para que ahí encontremos nuestrasmejores experiencias en compañía de nuestros amigos o familia. Ese lugar sin duda algunapodría ser la Escuela.Cuando a menudo me preguntaban qué era lo que iba a ser en la vida, respondía que megustaría ser una persona significativa para los demás. Giraba en torno de esa réplica, tantarisa y cuestión de todos, no comprendían la magnitud de mis palabras. Simplemente, desdeniña tuve la impresión de que quería ser esa persona de la que todo mundo hable, no solopor lo bien que hace su trabajo, sino por aquellas vidas que cambió, aquella que cuando laencuentren caminando por la calle se le acerquen y la saluden afectivamente, esa personatan especial que es para ellos que con júbilo siempre recordarán.De niña siempre ansiaba por ir a la escuela, ver a mis maestros, jugar con mis amiguitos enel recreo, por sentarme junto de un compañero al lado mío en el salón de clases, sacar milibreta y lápiz nuevo a la espera que la maestra comenzara a dictar o poner cualquieractividad, me emocionaban las clases de educación física porque ahí aprendía, corría,saltaba, reía y me divertía. Por esta maravillosa vida escolar que tuve y muy afortunada,más que una decisión difícil, fue sublime elegir ser Docente. Porque ser maestro es algo máscomplejo e importante, cada quien le da un significado, pero para mí no es solo dictar horasde clases sino entregar alma y corazón. Quiero crear emociones, sensaciones, algo quemucho más que aprendizajes.
  4. 4. 4¿ES ÉSTE MI CAMINO?Cuando se publicó la convocatoria para ingresar al Benemérito Instituto Normal del Estado(BINE) muy nerviosa y entusiasmada estaba, pero mi actitud radicalmente decayó cuando alleer que la solicitud estrictamente requería que fuera egresada del bachiller en los años2008-2009 y 2009-2010, yo pertenecía de 2007-2008. No imaginé que tanto era mi anhelo deestudiar Licenciatura en Educación Física, que decidida estaba por hacer lo que fuera porconseguir entrar. Y heme aquí orgullosa y feliz, cursando el primer semestre en el primero“B”.El primer día de clases me regresé a casa muy decepcionada al igual que la mayoría de miscompañeros, por la cruda verdad de que para ser maestro de educación física no tratabaúnicamente de practicar deportes o saber de ellos. Una semana nos dieron un curso deinducción para que entendiéramos y conociéramos los planes y programas que conforman lalicenciatura. Mi interés por convertirme en docente se iba acentuando cada vez al descubrircuáles son las corrientes actuales de la educación física, y que a lo largo de varios años haido transformando sus tendencias por lo importante que se le ha considerado para eldesarrollo y formación del individuo. Cuanto más admiraba sus contenidos, fines y objetivos,justificaba en cierto modo del porqué quiero enseñar.Cuando regularmente las clases tomaron inicio de 7am a 3pm –de lunes a viernes-; estabamuy desconcertada, tenía algunas dudas de estar aquí. Me decía que materias comodesarrollo infantil I, propósitos y contenidos de la educación básica, bases filosóficas, legalesy organizativas del sistema, problemas y políticas de la educación básica, ejerciciospremilitares y escoltas, y por último escuela y contexto social; no eran relativas para miformación. Simplemente no era lo que esperaba que fuera. Dichosamente, mi tenacidadvenció esas ofuscaciones esclareciéndome la razón de las asignaturas, señalándome quedebo vivir sin expectativas. Bien señala Manolo González Muñoz (1993), “detrás de cadapráctica pedagógica existe una filosofía de la educación que lo fundamenta y que la orienta; yque es por ello que la concepción teórica que se tenga de la Educación Física marcará unsistema de valores en que la acción pedagógica se encontrará sumergida y tomara susignificado”. Tal vez sea una aspiración abstracta, pero no dejo de creer en lo que puedollegar a hacer y cambiar como educadora física.
  5. 5. 5 MUCHO MÁS QUE PRÁCTICAS DE OBSERVACIÓN DOCENTEUn componente fundamental en la formación de profesores de educación física, es quealcancemos conocimientos sobre las características del trabajo docente en la escuela, asícomo de las necesidades y exigencias del trabajo con los niños y los adolescentes. En lamateria de Escuela y Contexto Social, la formación de estas competencias se van lograndoa través del Área Actividades de Acercamiento a la Práctica Escolar, donde en la medida enque asistíamos a las escuelas de educación básica, observamos en los diferentes contextosen que éstas se encontraban, vivíamos la experiencia buena o mala, y enfrentábamos losdesafíos cotidianos de la actividad docente en situaciones reales. Con la finalidad de quefuéramos adquiriendo las competencias profesionales, la confianza necesaria para trabajarcon los alumnos, para establecer relaciones con los maestros y con las madres y los padresde familia. Por eso es importante considerar que el desarrollo de la práctica docente es partedel proceso formativo que brinda la educación, por lo que debe ser asumida conresponsabilidad y compromiso. Es un período fundamental que me permitirá enfrentar elfuturo con mejores condiciones.El día en que la profesora Janett nos dio a conocer las actividades a realizar en el semestre,inmediatamente me llegó la impresión de que no se trataba de cualquier materia, porque nosólo era teoría, sino íbamos a llevar esa teoría a la práctica. Literalmente entendía lo quedebía hacer en las prácticas, pero no tenía la menor idea de cómo actuar en ellas. Como elnúmero de alumnos que hay en el salón es grande, se tuvieron que hacer tres equipos de 12y 13 personas, el cual llamamos “equipo de jornada”. Los equipos debían formarse comonosotros quisiéramos, por convicción; pero como esto pasó a principio de clases, la mayoríano teníamos la confianza para hablarnos unos a otros -al menos que no fuera para otra cosaque “hola y adiós”-, fue así que el compañero que estuviera alrededor de tu banca o el queestuviera más cerca de ti, llegaba para pertenecer a tu equipo; corriendo el riesgo de quefuera competente o lo opuesto. La suerte estuvo de mi lado, mi equipo es el mejor. Pero otraelección se tenía que hacer para designar a un coordinador, el cual debía de mantener elorden, la organización y manejo de los asuntos relacionados con las prácticas deobservación, que en representación y al mando del equipo se presentara en las escuelas
  6. 6. 6asignadas. Mi equipo consta de 13 integrantes y los votos mayoría fueron de los hombres, ycomo la razón de hombres en mi equipo con respecto hacia mujeres es 6:1; no tuve salida.Las cinco prácticas con una duración de un día cada una, estaban programadas para lospróximos meses, comenzando por septiembre. Muy poco era el tiempo que restaba, y setenían que hacer preparativos previos: ¿Cómo nos íbamos a trasladar?, ¿Qué transportetomar?, ¿Cómo se elabora un guía de observación?, ¿Qué se tiene que llevar?, ¿es normalestar nerviosa?...; en fin, incontables eran las interrogativas que tenía. Gracias a la excelenteintervención de la profesora Gloria, que nos orientó y supervisó para la elaboración de todo elmaterial didáctico para el proceso de la jornada.El primer nivel que le tocó a mi equipo de jornada a observar fue en primaria, llamada Esc.Primaria Rafaela Padilla de Zaragoza encontrada en un contexto urbano. Estaba muycontenta por mi aparición allí, porque simpatizo con los niños de esas edades (6-12 años) yporque es donde me gustaría dar clases en un futuro. Varios maestros me dicen que nopuedo estar tan segura cuando aún no he experimentado en ningún nivel, pero es inefable miinclinación; la razón que podría explicarlo es porque es el período donde mis recuerdosfueron muy significativos. Una noche antes a la visita, los nervios no me dejaban dormir, micabeza daba vueltas pensando en cómo me recibirían los maestros, si les causaría buenaimpresión pero, me preocupaba más la actitud de los pequeños hacia mí, como si un examenpresentaría. Como estudiante en práctica, debía que poner en juego todas mis capacidades ycompetencias que había absorbido con las diferentes materias, con el fin de desarrollarnuevos conocimientos y destrezas. Que lo nuevo que iba aprender en las escuelas fuerasignificativo. Similar como lo describe Ausbel (1983), que en el aprendizaje significativo hayuna interacción entre el nuevo conocimiento y el ya existente, en el cual ambos se modifican.Y en la medida en que mis conocimientos sirven de base para la atribución de significados ala nueva información, él también se modifica, o sea, los conceptos van adquiriendo nuevossignificados, tornándose más específicos, más estables y claros. Mi punto es, que con lo“poco o mucho” que sabía –relativamente con las pocas clases antes de mi primera jornada-,uno de tantos propósitos era el analizar, reflexionar y comparar las situaciones reales queexperimentara dentro de los planteles escolares, con las descripciones de historias que
  7. 7. 7relataban las lecturas de las antologías de las diversas asignaturas; deducir mi propio criteriocon base a lo que presenciara y percibiera.Concuerdo cuando dicen que el primer o el primero -en lo que sea que te haya pasado-,jamás lo olvidas. En ésta primera práctica, tuve la primera emoción de sentir lo que escuando te llamen “Maestra”, sin importar que los niños te conozcan; me sentí parte delincreíble ambiente escolar. Cuando junto con mis compañeros llegamos a la Institución, quepor cierto quince minutos antes de la entrada del horario regular (8am), puesto que uno delos aspectos fundamentales a observar era la entrada de los alumnos y recorrer lacomunidad identificando el contexto urbano. Yo esperaba, como en mis tiempos, ver muchotráfico en las calles con el abominable ruido de los cláxones, padres de familia amontonadosen la entrada a la espera que sus hijos ingresaran salvo a su salón de clases o niñoscorriendo para no ser sorprendidos por la guardia; pero todo lo contrario, todo estaba muytranquilo, los papas y mamas sin prisa alguna y muy pacientes, el portón de la escueladespejado. Una vez dentro del plantel conversando con maestros y el director, meatemorizaba el que se dirigieran despectivamente sobre la educación física, o que hablaranmal al respecto de nosotros como estudiantes. Pero hablaban bien sobre la justificación dela educación física en la escuela: decía el director que la educación física es necesaria parael desarrollo de los niños y que es en la escuela donde bebe facilitarse. Era claro que estabaactualizado el maestro Agustín Malpica, tenía una buena concepción. Ya que hoyactualmente la necesidad de la educación física escolar primeramente se fundamenta por lainmadurez del ser humano al nacer y otra por las exigencias de la sociedad en la que vive.Todos sabemos que al nacer no tenemos el repertorio de respuestas motrices necesariaspara atender nuestras exigencias o necesidades del medio; ésta inmadurez inicial hace quenuestra naturaleza sea indeterminada y por lo tanto sin una dirección fija en el ser y en elactuar. El ser humano debe aprender las respuestas necesarias para sobrevivir, y esteaprendizaje lo recibirá por la estimulación que la E.F. le proporcionará.Con los maestros de educación física que trabajan en las escuelas, conversando yentrevistándolos, coincidían particularmente en que tuvieron que enfrentar muchos desafíosen su trayectoria, desde discriminaciones por el sexo y por los demás profesores que lossubestiman por ser “maestros del juego”, han tenido que sufrir adaptaciones severas por las
  8. 8. 8condiciones de las escuelas y por el contexto social, me platicaban por ejemplo que enocasiones el material didáctico era escaso y que tenían que modificar sus clases, o con losmismos niños y adolescentes por las diferentes culturas existentes, y problemas con lospadres de familia por accidentes ocasionados durante las sesiones.Es obvio que con diferentes culturas en las escuelas, se compliquen las interrelaciones entrealumnos y maestros. La cultura que traen los estudiantes consigo viene de casa y es la basepara su aprendizaje. Por lo que es preciso valorar los conocimientos de cada grupo cultural;porque es nuestro papel como educadores proponer técnicas que utilicemos para aprendersobre las culturas de los estudiantes, y su vez, utilizar esos nuevos conocimientos paratransmitir y compartirlas con los demás alumnos para organizar la enseñanza de losestudiantes en la escuela. Un problema de ésta índole, lo percibí en la cuarta jornada en laEscuela primaria federal ubicada en San Isidro Buena Vista Azumiatla, en contexto indígena.Era evidente los bajos recursos de la comunidad, se veía a los niños sin uniforme completo,sus características notables que eran muy tímidos y retraídos, asistían enfermos, el clima eramuy frío y no estaban abrigados; los padres de familia muy cerrados para platicar ydesconfiados, la infraestructura de la escuela en condiciones desfavorables. En los maestrosse notaba el disgusto por trabajar ahí, parecía no importarles dar clase a los alumnos, nodaban ni su máximo esfuerzo, por lo que los niños hacían todo a su parecer. No me pareciólos comentarios que hizo el profesor de educación física al preguntarle cómo actuaba con elproblema del uniforme porque la mayoría no lo presentaba completo, dado que algunosllevaban zapatos en lugar de tenis y podría ser peligroso por los espacios deteriorados; élcontestó que en su clase exigía el uniforme a los pequeños –aún sabiendo que no tenían losrecursos económicos para comprarlo- sino repercutiría en su calificación.Las actividades que debía realizar en las diferentes escuelas eran: reconocer lascaracterísticas del plantel, permanecer dentro de un aula, observar el comportamiento de losniños y adolescentes en las sesiones de educación física y patio, hacer entrevistas a padresde familia, directivos, docentes y alumnos, observar la organización de la institución, registrarlos aspectos observados de acuerdo a nuestra guía de trabajo. Estas características diferíanpor los diversos contextos urbano, rural, urbano marginado e indígena. Me encontré coninstalaciones en buen estado y dañadas, escuelas con diferente organización: completa,
  9. 9. 9bidocente y unitaria, algunas con más prestigio que otras y con más años de antigüedad,percibí las relaciones de los maestros con buena comunicación y otras que no funcionabanmuy bien. Pero las apariencias me engañaron al imaginar que el Jardín de niños Hnos.Grimm en San Martín Texmelucan se encontraría en las peores condiciones por el contextorural en que se localizaba. Pero todo lo contario, estaba en el mejor estado posible: salones yfachadas bien pintados, patios muy limpios y amplios, los juegos infantiles mejor no podíanestar. Era un plantel con suficientes recursos y apoyos económicos como para que la clasede educación física tuviera un cuarto lleno de material didáctico. Tanto las maestras como losalumnos aprovechaban al máximo su escuela y la respetaban. Los niños y niñas a pesar desu corta edad entre 3 y 5 años, su lenguaje y expresiones corporales reflejaban más edad.Sin pena respondían a todas mis preguntas, me entonaban sus favoritas canciones y noparaban de preguntarme tantas cosas. En esta visita, fue donde por primera vez elsignificado de la palabra Escuela me quedaba claro, de cómo debe funcionar y cuáles sonlas funciones de los actores de la misma.Como en primaria, preescolar y secundaria, me percate que los alumnos conciben demanera distinta a su escuela dependiendo lo que significa para ellos: un niño de primero desecundaria me decía que le gustaba su escuela porque ahí podía plantar árboles, le gustabala biología. Como para un alumno de kínder su respuesta era que le gustaba porque leenseñaba cantos y juegos; y el niño de primaria decía que los recreos y las clases deeducación física. Con esto me doy cuenta que son tan diferentes los alumnos con los quevoy a trabajar, que cada uno tiene características especificas y capacidades cognitivasparticularidades para aprender. Howard Gardner (1983) menciona que en nuestro cerebro seencuentran ocho inteligencias diferentes que trabajan en conjunto de forma semi-autónoma yque cada persona desarrolla de forma diferente, o mejor dicho, que cada uno de nosotrosdesarrolla más unos tipos u otros de inteligencia.Como disfrute en primaria, lo hice también en los demás niveles. Pero después de haberconvivido con “mis alumnos” de la primaria que atentos estaban de mi, en la secundaria tuveque interactuar con adolescentes en un medio donde las clases eran rígida y tradicionales,con jóvenes inquietos y no me sentí muy bien; pero después todo cambio de nuevo con lospequeños del preescolar que ansiosos aceptaban mis propuestas y hacían lo que les pedía,
  10. 10. 10jugaban y se divertían conmigo. No hay mejor premio para mí que las risas espontáneas yafecto por parte de ellos.En las clases de educación física los niños como adolescentes entregaban todas susenergías, aunque no faltaban los inquietos o los que no quería cooperar para trabajar. Peroobservaba que los juegos y educación integral son dos componentes asociados. Mediantelos diversos juegos que los profesores les planteaban a sus alumnos, se facilitaban losaspectos de carácter, las habilidades sociales, dominios motores y el desarrollo de lascualidades físicas. Ellos se sometían a estímulos que aceleraba su proceso de aprendizajepor voluntad propia, a toda actividad que les resultaba placentera y divertida. Los juegos sonpor eso doblemente valiosos, ya no solo porque contengan experiencias diversificadas, sinotambién porque en su propio diseño incluyen la incertidumbre que conduce a una adaptaciónemocional, social y motriz. Decroly (1914) vio en el juego una pedagogía ideal basada en lainiciativa, la libertad y la motivación, y por eso destacó el “juego educativo” como una formade iniciación a la actividad intelectual y motriz.Pero el papel que desempeñaban los educadores físicos no era el más adecuado, noprofundizaban en los contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales; y eldesarrollo de sus técnicas de enseñanza no eran tan claras. Cada uno con estilosparticulares, flexibles, motivadores, dialogantes, etc., pero que también son herramientaspoderosas y tan valiosas par el proceso y sus resultados. Durante mucho tiempo, lapedagogía ha insistido en el aspecto técnico de la enseñanza, muy influida por controlar ydominar todos y cada uno de los apartados de los programas que permitirá centrar nuestralabor en la calidad humana de nuestras intervenciones.CONCLUSIÓN
  11. 11. 11En estas experiencias me aventuré en un entorno educativo configurado por unos espacios,materiales, interacciones, relaciones, que creaban un ambiente que identificaba y distinguíade carácter propio a una escuela primaria, preescolar y secundaria. Donde mis vivencias enlos contextos sociales se desarrollaban en gran parte con la vida de los niños y adolescentes.Que antes de entrar a un edificio escolar, desde afuera, todo parecía tan clamado y tranquilo,imaginándome a los maestros dentro del salón de clases metidos en su trabajo, escribiendoen el pizarrón o sentados revisando la tarea. Pero cuando una vez que te introduces en eseespacio llamado “escuela”, estas antiguas visiones se quiebran. Descubres las verdaderasactuaciones de los maestros, el tiempo que les dedica a sus alumnos, su participación en lasactividades y de qué manera las realiza, su comportamiento y relaciones con sus alumnos.Así como también de las actuaciones de los padres de familia y el de los alumnos.Estas prácticas de observación me resultaron más que una “simple visita”. En ellas presenciébuenos y malos sucesos, que me ayudaron a ser perspicaz y sensata en mis decisiones yen mí actuar. Las jornadas escolares me permitían aclarar que no es sencillo ser docente,que tiene responsabilidades y obligaciones a su cargo por lo que debe intervenir con lascapacidades y habilidades adecuadas y seguras.Siempre fui objetiva, subjetiva y muy sensible durante este transcurso para construir mipropio significado del docente que quiero ser, porque para mí la enseñanza de la educaciónfísica es un medio educativo de gran importancia para que las nuevas generacionesalcancen su ideal de vida y participen en la formación de una sociedad más sana y plena;"Mientras que el animal se agota en su ser corporal, el hombre excede o lo supera... porqueél no es solamente cuerpo, no sólo vive como cuerpo, sino que también se experimenta a símismo como cuerpo y vive su cuerpo como suyo; conoce su cuerpo, toma posturas frente aél, puede distanciarse de él: puede disponer de su corporeidad" (O.Gruppe).Se me presentaron retos y desafíos en esta trayectoria, la realidad en la que vive día a día eleducador físico, las diversas situaciones y condiciones en que puedo trabajar. Y gracias aello, encontré seguridad y confianza, adquirí conocimientos y herramientas necesarias paraque intervenga y me desenvuelva adecuadamente en mis próximas prácticas. Así comotambién, me ayudaron a definir el carácter y la personalidad correcta que como docentedebo poseer para manejar apropiadamente cada uno de los problemas o circunstancias que
  12. 12. 12se presenten en mi trayectoria, obteniendo resultados favorables y eficaces en respuesta aesa profesionalidad con la que se actuó.ANEXOS
  13. 13. 13
  14. 14. 14BIBLIOGRAFÍALleixà, T., & Flecha, R. (2002). Multiculturalismo y educación física. Barcelona: PaidotriboEditorial.Hanesian N. A. (1983). Psicología Educativa: Un punto de vista cognoscitivo. 2° Edición,Suazo, D. S. N. (2006). Inteligencias múltiples: Manual práctico para el nivel elemental. RíoPiedras, P.R: Editorial de la Universidad de Puerto Rico.Gimeno, S. J. (2002). El curriculum: Una reflexión sobre la práctica. Colección pedagogía.Madrid: Morata.Díaz, R. L.T y Weed K. Z. (1995). Manifestaciones de la cultura: aprender sobre losestudiantes. Boston Massachusetts, Allyn y Bacon.Vázquez G. B. (1998). La necesidad de la educación física escolar, en La educación física enla educación básica. Madrid, GYMNOSNavarro A. V. (1993). Aprender a jugar y aprender jugando, en Fundamentos de educaciónfísica para enseñanza primaria, vol. II. Barcelona, INDEGonzález M. M. (1993). La educaion fisic: fundamentación teorica y pedagógica, enfundamentos de educación física para enseñanza primaria, vol. I. Barcelona, INDEBlázquez, S. D. (2001). La educación física. Biblioteca temática del deporte. Barcelona: INDE
  15. 15. 15Díaz, L. J. (1995). El currículo de la educación física en la reforma educativa. Colección Laeducación física en... reforma. Barcelona: INDE publicaciones.

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