Gabriela MistralINDICE: (esquema de organización y exposición)    1)   Biografía    2)   Contexto y obras    3)   Pensamie...
Nos parece necesario mencionar aquí que en 1922 zarpa hacia México invitada por el entoncesministro de Educación José Vasc...
1978;”Agrarismo en Chile” 1990; “Pasión Agraria” 1990. Debido a la dificultad de hallar estostextos completos, nosotras he...
La visión de mundo que Gabriela concretó fue particular y universal a la vez. Particularporque produjo un modelo de pensam...
latinoamericana concebida como lo indígena, esto pasa a representar lo más propio y profundode nuestra realidad; suplantan...
yo para convencer a nuestros capitanes políticos de que la colonia era latifundio y que nohemos salido de la colonia? »Cas...
Desde un principio se identificó profundamente con el mundo rural, que paradojalmente es elmás desprovisto de tierra propi...
Por esto debemos entender su pensamiento agrario no sólo en el contexto enfrentado alcrecimiento desmesurado de lo urbano,...
Próxima SlideShare
Cargando en…5
×

Gabriela mistral

1.971 visualizaciones

Publicado el

Publicado en: Educación
0 comentarios
1 recomendación
Estadísticas
Notas
  • Sé el primero en comentar

Sin descargas
Visualizaciones
Visualizaciones totales
1.971
En SlideShare
0
De insertados
0
Número de insertados
6
Acciones
Compartido
0
Descargas
17
Comentarios
0
Recomendaciones
1
Insertados 0
No insertados

No hay notas en la diapositiva.

Gabriela mistral

  1. 1. Gabriela MistralINDICE: (esquema de organización y exposición) 1) Biografía 2) Contexto y obras 3) Pensamiento: Temas: • Antiimperialismo (A) • Indigenismo (B) • Agrarismo (C) • educación 4) Conclusión1) Biografía:Conocida por su seudónimo Gabriela Mistral, Lucila de María del Perpetuo Socorro GodoyAlcayaga, nació el 7 de abril de 1889 en Chile y se consagró como una destacada poetisa,diplomática y pedagoga. Fue una de las principales figuras de la literatura chilena ylatinoamericana, siendo la primera persona latinoamericana y primera mujer americana enganar el Premio Nobel de Literatura, el cual recibió en 1945.Ya en su adolescencia cuestionaba la pobreza y la injusticia de los desposeídos, de los cualestambién formaba parte. En 1904 comienza a trabajar como profesora ayudante en la Escuelade la Compañía y a escribir en varios diarios. No estudió para maestra, ya que no teníadinero para ello, pero convalidó sus conocimientos y obtuvo el título oficial de Profesora deEstado, con lo que pudo ejercer la docencia en el nivel secundario. Posteriormente su valíaprofesional quedó demostrada al ser contratada por el gobierno de México para asentar lasbases de su nuevo sistema educacional, modelo que actualmente se mantiene vigente casi ensu esencia, pues solo se le han hecho reformas para actualizarlo.El 12 de diciembre de 1914 obtiene el primer premio en el concurso de literatura de los JuegosFlorales en Santiago, por sus Sonetos de la Muerte. Desde entonces utilizó el seudónimoliterario Gabriela Mistral en casi todos sus escritos, en homenaje a dos de sus poetas favoritos,el italiano Gabriele DAnnunzio y el francés Frédéric Mistral. Desempeñó también el cargo deinspectora visitando varios pauses como México, Estados Unidos y Europa estudiando lasescuelas y métodos educativos de estos países. Fue profesora invitada en las universidades deBarnard, Middlebury y Puerto Rico.
  2. 2. Nos parece necesario mencionar aquí que en 1922 zarpa hacia México invitada por el entoncesministro de Educación José Vasconcelos. Allí permaneció casi dos años, trabajando con losintelectuales más destacados del mundo hispanoparlante en aquel entonces. México fue tambiénla puerta de entrada al mundo indígena. En ese país se hará más fuerte su lazo con la causaindigenista En este periodo se destacan varios de los trabajos que analizaremos más adelante.Después de México, su labor diplomática le permitió viajar, conocer y vivenciar otrasrealidades, tanto del continente americano como de Europa. En sus recorridos, pudocomprobar que el nuevo continente estaba en considerable desventaja con respecto areivindicaciones y derechos sociales. «[...] la capacidad productiva y exportadora de América Latina enriqueció a sus oligarquías yal capital inglés y después norteamericano asociado con ellos y consolidó y reafirmó el dominiodel latifundio sobre el espacio agrícola latinoamericano. [...] Pero todo significó al mismotiempo un crecimiento económico empobrecedor para las mayorías rurales»Tras una gira por Estados Unidos y Europa, volvió a Chile, donde la situación política era tantensa que se vio obligada a partir de nuevo, esta vez para servir en Europa como secretaria deuna de las secciones de la Liga de Naciones en 1926; el mismo año ocupa la secretaría delInstituto de Cooperación Internacional, de la Sociedad de las Naciones, en Ginebra.Su vida es, en adelante, una continuación de la errantía incansable que conoció en Chile, sin unpuesto fijo en que utilizar su talento. Preferirá, entonces, vivir entre América y Europa.A partir de 1933, y durante un periodo de veinte años, trabajó como cónsul de su país enciudades de Europa y América. Su poesía ha sido traducida al inglés, francés, italiano, alemán ysueco, resultando muy influyente en la obra creativa de muchos escritores latinoamericanosposteriores, como Pablo Neruda y Octavio Paz. Sus diversos poemas escritos para los niños serecitan y cantan en muy diversos países en la actualidad. Muchos de sus poemas y libros hansido leídos por niños y adultos en diversos países. Gabriela falleció en Nueva York a los 67 años de edad. Sus restos fueron repatriados a Santiagoel 19 de enero de 19572) Contexto y obras:Entre sus trabajos se destacan principalmente obras literarias dirigidas en su mayoría a mujeres,adolecentes, niños o a docentes, como por ejemplo: • Sonetos de la Muerte (1914) • Desolación (1922) • Lecturas para mujeres (1923) • Ternura (1924) • Nubes blancas y breve descripción de Chile (1934) • Tala (1938) • Todas íbamos a ser reinas (1938) • Antología (1941) • Lagar (1954) • Recados, contando a Chile (1957) • Poema de Chile (1967, edición póstuma) • Almácigo (2008, edición póstuma de poemas inéditos) • Niña errante (2009, epistolario con Doris Dana)Pero, por otro lado, escribió también una serie de textos de temática social y política, entre loscuales podemos citar varias cartas con Vasconcelos y Virgubua Wolf, como así también algunosensayos y textos breves:, por ejemplo; Escritos Políticos, 1995;”Repertorio Americano”
  3. 3. 1978;”Agrarismo en Chile” 1990; “Pasión Agraria” 1990. Debido a la dificultad de hallar estostextos completos, nosotras hemos trabajado con fragmentos, cartas y trabajos de otros autoressobre la obra de Mistral, a traces de los cuales hemos podido seguir los lineamientos de supensamiento. recados», publicados en diarios y revistas de Chile y del mundo, donde se destacapor su numerosa colaboración El Mercurio de Santiago de Chile y Repertorio Americano deCosta Rica.Gabriela Mistral formó parte del circuito o red intelectual que surge en América Latina en losaños 20, conformada por varios pensadores e intelectuales preocupados principalmente porconcepciones de tipo identitario relacionado con lo social: el indio, el campesino, la ruralidad, elinterior: todo un movimiento que exalta lo no blanco.Según Deves Valdés “estas redes no funcionan siempre del mismo modo, en ocasiones searticulan en torno a un líder o maestro (Rodo, Prebisch), en otras ocasiones tienden a ser masigualitarias (indigenismo, dependentismo), pudiéndose obviamente formar combinaciones.”Por ejemplo; Vasconcelos, se constituyó, sin habérselo necesariamente propuesto, en uno de lospolos claves del circuito mestizófilo-indigenista que funciono durante 10s años 20 encolaboración con el podemos mencionar también a Palacios, Pedro Henriquez Ureña, Junto a Vasconcelos «reivindicaban lo precolombino, el pasado maya y azteca, la poesíazapoteca; pero también exaltaban al indio actual, los valores de su silencio, el sentido profundode su recogimiento. Debía traducirse en redescubrimiento de su sensibilidad creadoraexpresada en la artesanía, el sentido teatral, la música y las danzas»Probablemente no es imprescindible que 10s autores se conozcan en persona o porcorrespondencia pero si es fundamental que conozcan sus producciones respectivas y que lasciten. Es por esta reciproca citación que se acentúa ese clima. El arielismo, el indigenismo, elcepalismo, el dependentismo o la teologia de la liberación configuran redes o circuitosintelectuales. el mestizaje, la posibilidad de una creaci6n intelectual propia, elantiintervencionismo, el indigenismo son algunos en torno a las cuales se opina y se polemiza3) Pensamiento social de Gabriela Mistral; TEMAS Entre los temas de sus textos llamaba con frecuencia a la recuperación de lo propio, de nuestracultura, de nuestra identidad (antiimperialista) a valorar la belleza autóctona, a reconocer elvalor de la mujer y de la educación. Pero principalmente se refirió a la cuestión indígena y alagrarismo. Ella representa y simboliza para la América hispana: «El amor a la libertad, el idealde una América organizada a la luz de sus propias necesidades, la salvación de los errores demomento a través de la educación y el intento de conformar el espíritu del continente...»Según Figueroa; “Gabriela modela una concepción de América en la cual, tierra, indio y mujer,resultan ser los ejes que interpretan el pensamiento político-social de la poetisa. En laparticularidad de estos tres ámbitos queda reflejada su conciencia sobre la inte gración de lospueblos y la unicidad del territorio americano”Desde un plano valórico, evaluó la situación y propuso un estado ideal para América. Estosjuicios se encuentran sin un orden sistemático, desorganizados, difusos y mezclados junto asus propias creencias y costumbres.
  4. 4. La visión de mundo que Gabriela concretó fue particular y universal a la vez. Particularporque produjo un modelo de pensamiento concreto para América, rescatando los valoresfundamentales de nuestra cultura y conduciéndolos a una propuesta respetuosa del origen. Yuniversal, porque englobó todos los ámbitos de la realidad pública y política. Su interés por latierra abarcó un juicio político y económico; por el indio, una preocupación política y social ypor la mujer, una inquietud política y cultural. Es importante resaltar su labor intelectual para que otros conozcan el interés que existió enella por el destino de América. Este interés lo canalizó a través de expresiones escritas enlenguaje sencillo para comunicarse con su gente, modesta, trabajadora, marginada de lospoderes centrales. Fiel a un espíritu integracionista americano, Gabriela revitalizó el sueño de Bolívar, acorde almomento histórico en que estaba viviendo. Compartió también, con José Martí, un ideal deautonomía y libertad para el pueblo de América. Esta postura la llevó a denunciar laintervención norteamericana en Nicaragua y defender la causa de Sandino, entre otras. Ante audiencias extranjeras pedirá por América y por la población indígena. En reunión conel Presidente Truman olvidará los protocolos y dará libre cauce a sus inquietudes, tal comorelata el traductor de esa sesión: «[...] Truman siguió. La felicito por el Premio Nobel. Gabriela contestó: Muchas gracias,señor Presidente. Truman continuó: ¿Le gusta Washington?. Ella le dijo: Sí, mucho. Yocomencé a darme cuenta que mi labor se estaba poniendo no fácil sino trivial, hasta queGabriela, como ella acostumbra, quiso trascender lo convencional con un gran estallido. YGabriela dijo: Señor Presidente, ¿no le parece una vergüenza que siga gobernando en laRepública Dominicana un dictador tan cruel y sanguinario como Trujillo?. Truman, porsupuesto, no contestó, limitándose a una [13] ancha sonrisa. Pero Gabriela siguió. Yo queríapedirle algo, señor Presidente; un país tan rico como el que usted dirige, debería ayudar a misindiecitos de América Latina que son tan pobres, que tienen hambre, que no tienen escuela.Truman volvió a sonreírse sin decir nada, el embajador se puso nervioso y también el jefe deprotocolo.»(7) Ese interés por el continente, por sus ideales, por su integridad cultural, y portodos sus componentes son los valores que rescatamos de Gabriela Mistral.A continuación nos explayaremos un poco más en sus ideas indigenistas y agraristas: 1) INDIGENISMO:En este período es que llega a formularse en América latina un conjunto de proposicionesrelativas al carácter mestizo (o no blanco, más en general) del continente. Los diversos textosconfiguran un conjunto de proposiciones que diagnostican la situación del indígena, a la vez queproponen una serie de medidas para mejorarla.Probablemente aquello que contribuye en primer lugar a caracterizar este movimiento es laligazón entre el indígena y el tema de la tierra. El indígena es visto como productor agrícola másque como raza o etnia, más que como objeto de salvación moral o pedagógica, más que comopreocupación de la medicina o la psicologíaSe va estableciendo, de esta forma, la polaridad indígena versus no indígena, como expresión dela polaridad latinoamericano versus no-latinoamericano. En otras palabras, al ser la realidad
  5. 5. latinoamericana concebida como lo indígena, esto pasa a representar lo más propio y profundode nuestra realidad; suplantando por esta vía al arielismo latinista que había marcado los añosanteriores, suplantando por ello la polaridad arielista: latino-sajón, y suplantando asimismo loculturalista por lo social En síntesis, durante el período 1915-1930 en estos años son muchosquienes conciben América Latina, como indígena. Lo autóctono, lo propio no alude ahora tantoa ser latino, como a ser heredero de la raza y/o la cultura aborigen; es decir, América seidentifica con la sierra, con lo interior; de este modo, la oposición latino-sajón se vatransformando en indígena (o mestizo) versus no indígena (o blanco)El sentido del indigenismo es defensa de lo propio, reivindicación de los valores y la culturaindígenas, acentuación de la presencia indígena al interior de la cultura nacional, reivindicaciónde derechos económicos y otros. Por cierto, se trata de un énfasis y no de una cuestión absolutay, por cierto también, nos estamos refiriendo a las ideas, no a las prácticas. Gabriela Mistral se interesó por el tema indígena a partir de su acuciosa lectura de la realidadtanto de Chile como de la América española. Su autodefinición como indo-mestiza acentuó aúnmás su amor por el origen de la raza y del continente.Considera que la llegada del blanco a la América morena selló con sangre y muerte el destino delos aborígenes; los sentenció a la marginación y los desterró de su suelo sagrado; marcando eldestierro del indio, el despojo de su identidad cultural El conquistador no entiende de lacomunión entre hombre y naturaleza, desconoce el significado de «pachamama» (madre tierra)y de las bondades que emanan de ellaPara sobrevivir en una sociedad que busca blanquearse a costa del olvido y la exclusión delindígena, veremos con los ojos de Gabriela, las limitaciones del indio para sobrevivir comoextranjero en su propia tierra.El problema de la propiedad de la tierra ha sido una constante en el inicio de conflictos armadosentre comunidades organizadas. América que vio los primeros esfuerzos por una reforma agrariarecién en 1910 durante la revolución mexicana. Al campesino «[...] lo definían como el que está en otro lugar en lo que se refiere al espacioy, como el que no se encuentra sí no es que ocasionalmente, al margen, en esta sociedad. Elcampesino no es de fuera, pero tampoco es de dentro. Es, en cierto sentido, un excluido. Es asícomo, excluido, los militantes, los partidos y los grupos [15] políticos van a encontrarlo comosí fuera un extraño que llega con retraso al debate político»(12). Hacia 1930 se aprecia en Chile la crisis del viejo orden rural, y se observan los primerosmovimientos proletarios en el campo. Los partidos comunista y socialista presionaban por unapolitización del agro, pero Pedro Aguirre Cerda, Presidente de la República, no cedió frente alsindicalismo campesino ni ante cualquier tipo de organización que hiciera perder el controlpolítico y electoral sobre el campo.Una serie de sucesivas revoluciones en toda América, condujo al auge de reformas agrarias en1960 Las demandas que Gabriela realizó en este sentido fueron canalizadas de una manera no oficial.En 1929, su amigo Pedro Aguirre Cerda le dedica su libro sobre la reforma agraria «El problemaagrícolaEl tema del mestizaje, del indigenismo y, en menor medida de la herencia africana no puededesligarse del tema agrario y de las reivindicaciones agraristas. El mestizaje étnico y laconsolidación de una cultura mestiza (como arte o como técnica) se asocia mucho más a laruralidad que a la urbe.Gabriela Mistral hace referencia a que, en la actualidad (1928), el obrero industrial acaparatoda la atención de los partidos democráticos, pero «la clase campesina comprende de un50%, un 70%, 80% formidables en aquellas poblaciones. No se puede olvidar eso, vivir almargen de semejante hecho» .Exalta la obra del agrarista mexicano Soto y Gama y la de CésarArroyo. Identificándose con este último —«yo agradezco a César Arroyo la pasión agraria,como si ella me defendiera a los míos y me acariciara el corazón» y protesta «¿Qué somos él y
  6. 6. yo para convencer a nuestros capitanes políticos de que la colonia era latifundio y que nohemos salido de la colonia? »Caso distinto es el de Francia, puesto que el campesino de ese país «cuando dice "mi patria noaúpa metáfora. Posee un pedazo de colina, de llanura y de quebrada; llama patria el conjuntode predios verdes en que hay uno donde él poda el olivo propio y riega la hortaliza de quecomen sus niños»Constata en otro escrito del mismo año, sin embargo, que «comienza a hablarse en Chile de lasubdivisión de la propiedad agrícola» que es «una de las cosas esenciales para que unademocracia exista» (32) y ello la alegra porque «mucho necesitaba ya la democracia mancaque es la nuestra volver la cara hacia el campesino, darse cuenta de él y agrarizarse un poco»(33). Mucho se alegra de esto Gabriela pues recuerda que «hace seis años mandé a Chile miprimer artículo sobre la reforma agraria en México. Desde entonces he dicho miaborrecimiento de nuestro feudalismo rural»En 1928 César Arroyo decía que era urgente «dar acceso a la vida a los millones y millones deindígenas que aún se hallan entre nosotros en situación de siervos». Para este agraristaecuatoriano, que está escribiendo en el momento más álgido de la guerra de Sandino, «despuésde la defensa de las autonomías, el problema más urgente para las repúblicas del sur, es el de latierra» (35). Ese mismo año otro agrarista, el peruano Abelardo Solís, sostiene que el latifundioes la clave de todo el sistema agrario de su país, al interior del cual se encuentra el problemaindígena. El enemigo principal de la comunidad indígena es el latifundio, afirma refutando a losindigenistas que querían defender la comunidad sin hacer referencia a la estructura agrariaglobal. Piensa que únicamente suprimiendo el latifundio será posible el mejoramiento moral yeconómico de las comunidades indígenasEl amor que Gabriela le profesa a la tierra no es simple locuacidad de poeta, al contrario, paraella: «No hay vigor sin el contacto con la tierra». Los hombres de la tierra son cálidos yactivos porque lograron sentir su pulso y vibrar al ritmo de la naturaleza. Entraron en contactocon el suelo y se conectaron con el alma propia y llenándola de regocijo natural: «No se tratasolamente de campesinos. El peón mueve y remueve el suelo; los demás que cruzan el ingenio oel viñedo pueden no haber cortado nunca un sarmiento, pero participan de ese paisaje tantocomo el hombre doblado encima de la cepa [...]»La tierra no es algo ajeno a las personas, está allí y su cuidado es responsabilidad de todos.Podría parecer que Gabriela anticipa los movimientos ambientalistas de nuestra época, pero ensu discurso no busca confrontarse a nada ni nadie. Sólo pretende remecer la pereza de loshombres y mostrarles el sentido perdido de la vida. «Hay que saber, para aceptar esta afirmación, lo que significa la tierra para el hombreindio; hay que entender que la que para nosotros es una parte de nuestros bienes, una lonja denuestros numerosos disfrutes, es para el indio su alfa y su omega, el asiento de los hombres y elde los dioses, la madre aprendida como tal desde el gateo del niño, algo como una esposa porel amor sensual con que se regodea en ella y la hija suya por siembras y riesgos» Según esta concepción el hombre blanco no ha sabido comprehender el carácter sabio,fecundo e intenso que la tierra exhala con cada latido de la naturaleza. «Nosotros, gentesperturbadas y corrompidas por la industria; nosotros, descendientes de españoles apáticospara el cultivo, insensibles de toda insensibilidad para el paisaje, y cristianos espectadores envez de paganos convividores con ella, no llegaremos nunca al fondo del amor indígena por elsuelo, que hay que estudiar especialmente en el indio quechua, maestro agrario en cualquiertiempo»
  7. 7. Desde un principio se identificó profundamente con el mundo rural, que paradojalmente es elmás desprovisto de tierra propia. El campo le entregó vida, salud y felicidad; y ella sintió que en él podía encontrar lacompañía ideal, consagrándose materialmente a formar y preservar el alma de lo campesino. Gabriela Mistral recoge del suelo chileno, especialmente de la tierra del valle de Elqui, todaslas bienaventuranzas para el hombre, enseñándoles la lealtad al campo y la virtud de la tierrapara que aquella masa ultra rural no sea avasallada por el odio de las ciudades. Porque la ciudad perdió el vínculo sagrado con la tierra, y se dejó caer en la barbarie,olvidando el cultivo, desprestigiando al agro frente a las industrias y marginando social yeconómicamente al campesino. La intención de Gabriela es reencontrar al hombre americano con la Tierra, devolviéndole asíel alma al suelo, como era en el principio.2) AGRARISMO: En el pensamiento mistraliano, la vida de campo no es la representación pueril de la coloniachilena y su posterior proceso de urbanización condicionado a la voluntad del dueño de fundo;tampoco es la visualización típica del roto chileno o del huaso encopetado. El campesino al queGabriela se refiere es el hombre que cultiva la tierra, el labrador quechua, mapuche, mestizo,americano, hombres o mujeres que trabajan el campo y rescatan sus frutos para el bien de todala humanidad. La vida de campo es aquella que no se ha rebajado de la libertad a la servidumbre (62). Lapropia Gabriela escribe: «la clase campesina comprende de un 50%, un 70%, 80% formidablesen aquellas poblaciones [americanas]. No se puede olvidar eso, vivir al margen de semejantehecho, por ignorancia, si no por malicia, bizca y perversa»(63). Su origen humilde en Elqui lo lleva impregnado en su vida y espíritu: «En cierta manera yohablo por esa masa a la que pertenezco en cuanto a persona sin tierra, pero que forma parte deuna tierra, en nombre de esa masa a la cual le ocurre la desgracia de que se despierta un díasabiendo que su provincia dejó de ser cubana, chilena o venezolana, sin que ella supiese elcómo ni el cuándo de su desgracia»(64). La gente del campo es la gente de la tierra, «[...] la zona rural, la zona verde, donde lasestaciones son reales, donde las lecciones objetivas no se vuelven fraude» (65). Aquella que estáen comunidad con el suelo, [...] la infancia en el campo, el coloquio de pecho a pecho con latierra, la amistad con las bestiecillas y la convivencia con la vegetación[...]»(66), son quienes«tuvieron el amamantamiento con la leche gruesa y vigorosa del campo»(67). La «Pasión Agraria» de Gabriela no despierta de repente: «yo soy campesina por la sangre yel ojo con viña y espiga»(68), y se declara: «campesina de [31] origen, campesina de costumbresy campesina voluntaria o deliberada, para que el problema le golpee el corazón después dequemarle los ojos con los que ha mirado la venta paulatina de la América nuestra»(69). «¿Qué somos, para convencer a nuestros capitanes políticos de que la colonia era latifundioy que no hemos salido de la colonia?»(70), así demanda la concreción de una reforma agraria,treinta años antes de cualquier indicio de repartición de tierras en Chile. Y no pierde la ocasiónpara proclamar durante su último viaje a Santiago en 1954, en La Moneda y frente al PresidenteIbáñez, que: «Por fin, hay interés vivo en que el hombre de campo puede llegar a tener dóndeapoyar su cabeza. Se trataban muchas cosas, algunas bastante necesarias, pero ninguna detanta trascendencia como la de ayudar al campesino a realizar sus sueños. Esto es de unajusticia de un tamaño que no se puede medir»(71). Quizás Gabriela pudo adelantarse a los hechos, tal vez por alguna mala información quellegara a sus oídos, o por alguna picardía de su buen humor; pero lo que es cierto es que ya en1928 exigía los mismos derechos para el campesinado: «La noticia me llega de Chile sobre unaacción agraria decorosa y salvadora, me endereza de un gozo que no sé qué decir. Escribirmecontándome que mi madre se ha puesto joven y fuerte no me llenaría de mayor complacencia[...] una ley agraria nace cuando en un pueblo madura la conciencia, se permea deequidad»(72).
  8. 8. Por esto debemos entender su pensamiento agrario no sólo en el contexto enfrentado alcrecimiento desmesurado de lo urbano, sino también respecto a su propio sentir rural reforzadopor la posibilidad única de viajar, observar y conocer toda la América. «Mientras la tierra es nuestra, existen todas las posibilidades, porque la creación tienedónde asentar los pies. [...] Pero venga la pérdida del suelo; cambie de dueño la mina quealimenta a una ciudad; pasen definitivamente el cafetal y los cafetales a manos lejanas;váyasenos el depósito de salitre de nuestro poder; en una palabra córrasenos debajo de lasplantas el territorio como una bandeja, y se han acabado con la realidad de la tierradefectuosa, pero susceptible de orden, todas las posibilidades de hacerla perfecta»(73). [32] De esta forma el retrato del abandono del campo, no es una posición pesimista frente aldesarrollo de las sociedades, sino un recordatorio del propio olvido humano de las virtudes de laTierra, una manera de reencontrar al campesino «hombre primero, en cualquier país agrícola;primero por su número, por su salud moral, por la noble calidad de su faena civil, sustentadorade poblaciones y el primero principalmente, porque ha donado el suelo, y lo maneja después decien años con una como dulzura dichosa»(74) con la modernidad, la cultura industrial, lasociedad de masas, la paz después de la guerra y por sobre todo con la propiedad perdida hacemás de cuatro siglos.La tarea del Estado y de la comunidad debe ser coordinar sus esfuerzos por conseguir unareforma que haga justicia al campesino, le reconozca sus derechos y dignifique su labor, paraque el cultivo no sea un sacrificio, sino una satisfacción. «Ellas sí no han pecado, las buenas gentes, del pecado americano por excelencia que es labotaratería del suelo, la lujuria de la ocupación y la necedad del badiísmo. Si hay gentes quemerecen en Chile un reparto agrario del cual corrija la ignominia de cuatro siglos de despojodel campo al peón, ésas son las primeras a las que habría de desagraviar por la vieja ofensa yque recompensar por las largas lealtades»(88). Gabriela siente la necesidad de recuperar para el campesino: «[...] la dignidad de poseer elsuelo, tan natural como el gozo de la respiración o de la marcha»(89). [36] Para lograrlo, sinembargo, debe comenzar primero por convencer a los propios trabajadores del campo queforman parte de «[...] una familia humana que cada país ama como a su tuétano vital» (90).Como diría la joven Gabriela: «El silencio y la quietud si existen en los pueblos que cobija latiranía, son viles y envilecen; sólo cuando existen bajo el estandarte flamígero de la Libertadson admirables y enaltecen»(91).

×