LAS CORRIENTES DE LA PSICOLOGÍA
CONTEMPORANEA
Revisión CRÍTICA DESDE SUS ORÍGENES HASTA
LA ACTUALIDAD
ORLANDO VALERA ALFON...
Autor: Dr. Orlando Valera Alfonso.
Es una verdadera rareza encontrar una obra que abarque casi toda la historia de la psic...
Es investigador científico en el Instituto Central de Ciencias Pedagógicas del Ministerio de
Educación de la República de ...
2.1. Funcionalismo 13
2.2. Conductismo o behaviorismo 16
2.3. Reflexología y teoría del reflejo condicionado 21
2.4. Psico...
complejidad que introducen las múltiples posturas y criterios que pueden existir, lo que impone al autor,
para ser veraz, ...
Además porque sólo podremos reconocer los aportes de nuestra psicología, que entre paréntisis sea dicho
cada vez toma más ...
Introducción
El siglo XX ha tenido como rasgo característico el impetuoso desarrollo de la ciencia y la técnica. Han
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Comprender cualquier contenido psicológico desde la tendencia que se enfoca, es un primer e
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sus obras Animal Int...
Skinner por su parte inicia la segunda y medular etapa del neoconductismo con su condicionamiento
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funcionalismo norteamericano, dio un paso decisivo para el establecimiento de la Psicología como ciencia
objetiva y experi...
de nuevas ramas como la neuropsicología. Es necesario destacar, sin embargo, que no pocas veces se ha
realizado una inadec...
asociación libre, a la génesis sexual de la neurosis, los mecanismos de defensa psíquico, la transferencia,
la resistencia...
Entre el largo listado de psicólogos neopsicoanalistas podemos situar en primer término a A. Adler
(1870-1937) y a C. G. J...
descompuestos en sus elementos sensoriales. No aceptaban que la experiencia perceptiva fuera un
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alto nivel de elaboración que es la conciencia y una organización típica y particular que caracteriza a cada
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el fenómeno psíquico no es un calco de la realidad. De ahí la complejidad de sus trabajos que se tornan
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"Para Piaget, lo vital, lo biológico, posee una invariante funcional, la adaptación: asimilación y
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instrumentos refinados de análisis y coordinación, sería imposible para el sujeto conocer lo que le
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El otro aporte extraordinario de Piaget al desarrollo de la ciencia psicológica fue haber fundado su
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afrontar los desafíos de nuestras sociedades con objetividad y eficiencia, en especial en el campo de
la educación.
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Comprende de esta manera a la psiquis como una entidad dinámica transmutable, producto del
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que al nivel de desarrollo actual en lo que a diagnóstico de este desarrollo y enseñabilidad del niño
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Es una verdadera rareza encontrar una obra que abarque casi toda la historia de la psicología en apretada síntesis, y más aun que lo haga a su vez develando la dialéctica del desarrollo de la teoría Psicológica y sus estructuraciones sistemáticas. Este es precisamente el mérito excepcional de esta monografía, que sin dudas llena un espacio vacio en la literatura científica en el campo de la Psicología y de la Filosofía de la Ciencia.

El autor en una laboriosa crítica despliega, y simultáneamente integra, todo el pensamiento y la obra psicológica del siglo XIX, para precisarnos el surgimiento de esta ciencia y los puntos neurálgicos que dieron origen a sus grandes realizaciones del siglo XX y sus actuales y contradictorios derroteros.

En toda esta panorámica se detiene en un agudo análisis de la llamada crisis contemporánea de las ciencias sociales, en especial las que asumen un enfoque marxista y nos propone una original solución para la psicología en el enunciado de siete principios y una veintena de corolarios.

En fin, en esta breve obra, el lector encontrará en un lenguaje rigurozo pero ameno, las ideas básicas acerca del origen y desarrollo de las principales corrientes, escuelas y teorías de la psicología científica.

Dr. Orlando Valera Alfonso.

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  1. 1. LAS CORRIENTES DE LA PSICOLOGÍA CONTEMPORANEA Revisión CRÍTICA DESDE SUS ORÍGENES HASTA LA ACTUALIDAD ORLANDO VALERA ALFONSO Resumen para la caratula del libro o contraportada
  2. 2. Autor: Dr. Orlando Valera Alfonso. Es una verdadera rareza encontrar una obra que abarque casi toda la historia de la psicología en apretada síntesis, y más aun que lo haga a su vez develando la dialéctica del desarrollo de la teoría Psicológica y sus estructuraciones sistemáticas. Este es precisamente el mérito excepcional de esta monografía, que sin dudas llena un espacio vacio en la literatura científica en el campo de la Psicología y de la Filosofía de la Ciencia. El autor en una laboriosa crítica despliega, y simultáneamente integra, todo el pensamiento y la obra psicológica del siglo XIX, para precisarnos el surgimiento de esta ciencia y los puntos neurálgicos que dieron origen a sus grandes realizaciones del siglo XX y sus actuales y contradictorios derroteros. En toda esta panorámica se detiene en un agudo análisis de la llamada crisis contemporánea de las ciencias sociales, en especial las que asumen un enfoque marxista y nos propone una original solución para la psicología en el enunciado de siete principios y una veintena de corolarios. En fin, en esta breve obra, el lector encontrará en un lenguaje rigurozo pero ameno, las ideas básicas acerca del origen y desarrollo de las principales corrientes, escuelas y teorías de la psicología científica. ORLANDO VALERA ALFONSO. Nació en La Habana en 1952, en cuya Universidad concluyó estudios de licenciatura en psicología en la especialidad educativa en 1974. En la misma ciudad realizó estudios de postgrado en filosofía y pedagogía y obtuvo en 1995 el grado científico de Doctor en Ciencias Pedagógicas.
  3. 3. Es investigador científico en el Instituto Central de Ciencias Pedagógicas del Ministerio de Educación de la República de Cuba donde ha desarrollado diferentes investigaciones recono- cidas nacional e internacionalmente como la "Caracterización psicológica del adolescente cubano", "Formación de habilidades para la planificación y la conducta propositiva en los estu- diantes", "Bases metodológicas para el estudio de las habilidades pedagógicas y de la personalidad del maestro". En la actualidad investiga acerca de los fundamentos filosóficos, sociológicos y psicológicos de las corrientes pedagógicas contemporáneas como base para la estructuración de los modelos educativos. Ha impartido diferentes cursos de postgrado, maestrías y diplomados en Cuba, Colombia y México. Es catedrático a nivel de postgrado de los cursos de verano de la Escuela Normal Superior de Nayarit, México. Ha publicado artículos científicos en varias revistas cubanas e internacionales y es autor de los libros “Estudio crítico de las principales corrientes de la psicología contemporánea” (México, 1994) y “Problemas actuales de la pedogogía y la psicología pedagógica (México y Colombia, 1998) y coautor de "Psicología Pedagógica para Maestros", "Una aproximación al estudio de la personalidad del adolescente cubano" y “Fundamentos de la educación en Cuba”; así como de programas de estudios de psicopedagogía para la formación y superación de maestros y dirigentes de la educación de Cuba. Su activa labor académica e investigativa en el campo de la psicopedagogía en Cuba le ha hecho acreedor de la Orden al Mérito "Por la Educación cubana", haciendo extensivo su activismo y experiencia profesional a otros países de Latinoamérica, en particular México y Colombia, como muestra de su historial de participaciones en eventos científicos y educativos en nuestro continente. I N D I C E - Prólogo a la edición colombiana - Prólogo a la edición cubana Introducción 1 1. El surgimiento de la psicología científica 6 2. El proceso de amplificación de la psicología científica 11
  4. 4. 2.1. Funcionalismo 13 2.2. Conductismo o behaviorismo 16 2.3. Reflexología y teoría del reflejo condicionado 21 2.4. Psicoanálisis 24 2.5. Gestalt o psicología de la forma 30 2.6. Psicología materialista dialéctica 32 2.6.1. Psicología genética de Henri Wallon 35 2.6.2. La psicología genética de Jean Piaget 39 2.6.3. Enfoque histórico cultural de Lev S. Vygotsky 47 2.6.4. Teoría de la unidad de la conciencia y la actividad de S. L. Rubinstein y A.N. Leontiev 61 2.6.5. Teoría de la formación planificada de la acción mental de P. Ya. Galperin 64 2.6.6. Teoría de la acción humana de A. V. Zaporozhets 66 2.6.7. La teoría psicológica y neuropsicológica de A. R. Luria 67 2.6.8. Consideraciones para la comprensión actual de la psicología materialista dialéctica de base marxista 69 2.6.9. Principios para la comprensión dialéctico materialista del psiquismo 78 3. Estructuraciones recientes de la psicología contemporánea 86 3.1. Psicología cognitiva 87 3.2. Psicología humanista y personológica 97 Conclusiones 108 Referencias 113 Bibliografía 117 Anexo I. Estructura de la psicología 126 Anexo II. Esquema de las principales corrientes de la psicología científica 127 PROLOGO A LA EDICION CUBANA Hacer un libro que trate de historiar y captar el estado de una ciencia en un momento dado, resulta una empresa en manera alguna sencilla, por diversas razones. Entre ellas podría citar el hecho de la
  5. 5. complejidad que introducen las múltiples posturas y criterios que pueden existir, lo que impone al autor, para ser veraz, cierta independencia de los mismos y, a la vez, tenerlos en consideración. Por otro lado se requiere de un amplio conocimiento de la historia de la ciencia, así como de la ciencia misma. Valgan estas dos razones para considerar el aprecio en que debe tenerse el libro que ahora tiene el lector en sus manos. En el contexto cubano son contados los materiales aparecidos, que traten de aproximarnos al estado actual de la Psicología. Tal vez el de Valera sea el primero. En Latinoamérica la situación es similar. Con una visión bastante peculiar y con meticulosidad envidiable, el autor nos revela, el desarrollo de la Psicología, desde una posición o enfoque materialista dialéctico y marxista. Es de destacar el rigor y la elegancia con que aborda los diversos temas, y el logro de haber condensado, en relativamente pocas páginas, aquello que a la Psicología, los psicólogos y otros estudiosos les ha llevado más de un siglo realizar. Las soluciones que Valera ofrece a algunos de los más espinosos de los problemas tratados me parecen sumamente inteligentes, incluso cuando uno podría no compartirlas. Sea ejemplo la cuestión de si es Piaget materialista dialéctico o no. Es de destacar que él aborda convenientemente lo necesario, para que el lector, tanto el más conocedor, como el que lo es menos, se sienta complacidos por el volumen de información que aporta y por la actualidad que nos transmite, en el propio contenido y la manera en que lo aborda. La forma sencilla y directa de los tratamientos, hace del libro un material accesible, nada denso - o no más allá de lo pertinente -, para poder ser leído y comprendido por los más diversos lectores (psicológos, maestros, entre otros.) No quiero dejar de recalcar la importancia de que este libro aparezca entre nosotros y producido por nosotros. Entre nosotros, porque a la psicología cubana le van haciendo falta marcos referenciales trazados desde nuestras perspectivas y horizonte, en un momento en que como han señalado muchos estamos plantados ante encrucijadas que crean deslumbramientos, confusiones y abandonos de posturas.
  6. 6. Además porque sólo podremos reconocer los aportes de nuestra psicología, que entre paréntisis sea dicho cada vez toma más estatura, que debe ser tenida muy en cuenta, cuando comprendamos cómo nos insertamos en el tronco común de esta ciencia y, entonces, el sentido que deben llevar estos para hacerla crecer a la vez que vamos resolviendo nuestros problemas dentro y fuera de ella. Por nosotros, porque aparte el orgullo justificado que apareja una buena obra, debemos sentirnos en la obligación de rescatar o mantener una posición de análisis desde el marxismo que menos comparten en la actualidad, pero que es la única vía que consecuentemente aplicada, nos puede ayudar a entender dónde están los pies y dónde la cabeza. La posición marxista implica no ser dogmáticos, reconocer y dar cabida a la diversidad, partir de una posición que considera la posibilidad de que en todo hay lago de verdad que merece ser rescatado, es decir dialécticamente negado sea el caso. Y el autor da muestra de comprender bien esto, cuando hace análisis y propone respuestas nada parciales, que ofrecen cabida para posiciones que a veces rechazamos de plano, sin tomar lo verdadero que hay en ellas. El hecho de que muchas de las teorías y enfoques que trata el autor, hayan estado o estén en boga en Latinoamérica, hace que la obra cobre relevancia para quienes,en el continente, se preocupan por la Psicología. Si algo pudiera señalarse al libro, o al autor, es que en próximas ediciones, sería conveniente incluir el tratamiento de la psicología cultural norteamericana. Digo lo anterior por la importancia de esta corriente y por el parentezco, también a su manera, con el enfoque histórico cultural. Tiene el lector en sus manos, pues, un libro que no se arrepentirá de haber leído. Dr. Alberto F. Labarrere Sarduy Investigador titular Profesor auxiliar Vice-rectoria de Investigaciones, Universidad de La Habana
  7. 7. Introducción El siglo XX ha tenido como rasgo característico el impetuoso desarrollo de la ciencia y la técnica. Han surgido, particularmente en las últimas décadas, infinidad de nuevas disciplinas científicas como consecuencia de un lógico proceso de integración y diferenciación simultánea y paulatina de los objetos de estudio de las diversas ciencias. El tiempo que transcurre entre los descubrimientos científicos y su aplicación en la práctica social se ha acortado extraordinariamente; al extremo que, en ocasiones el proceso se invierte y son las propias necesidades tecnológicas de la sociedad, las que exigen los resultados investigativos a las ciencias. Por supuesto que todas las ciencias no se han visto comprometidas en el mismo grado con esta compleja dinámica de la contemporaneidad. Algunas sin embargo, se han convertido en rectoras de la época, entre las que se encuentran al cibernética, la informática y la psicología. Por ello, el presente siglo ha sido denominado por algunos autores como el de la computación, por otros, el de la información científico técnica, y por algunos otros como el de la psicología. No obstante, al menos existe consenso en que la psicología se ha convertido en una ciencia de "referencia", es decir, que está en la base de los diversos enfoques científicos de la contemporaneidad, que tienden a la multidisciplinaridad. También se reconoce su amplia penetración en las diversas tecnologías de avanzada que surgen y se desarrollan. El interés por los contenidos psicológicos ha trascendido del clásico en ciencias y profesiones como la pedagogía y la educación; la biología, la medicina y la salud; la industria, el comercio y las ciencias militares en la selección y clasificación de personal, hasta los problemas más profundos de la lingüística; la cibernética y la automatización; la cosmonáutica; las ciencias, las tecnologías y el arte de la comunicación social y la informática; la politología y la educación ambiental, por solo citar algunos ejemplos. Esto puede comprobarse específicamente en la inclusión creciente de programas de psicología en los diseños curriculares de las diferentes carreras universitarias, en los bachilleratos y en las especialidades técnicas de nivel medio y medio superior. Es más aun, la complejidad de la vida moderna, los problemas políticos - económicos, demográficos, etnológicos y migratorios de la humanidad que someten al hombre y a su familia en su entorno social o ecológico a profundas contradicciones y tensiones, hacen casi un recurso obligado, recurrir a los conocimientos psicológicos como una vía para su solución. Así proliferan, obras psicológicas de divulgación popular con el objetivo de preparar y orientar a las personas para vivir en este maremagnun de interacciones, adquiriendo de esta manera la psicología la categoría de una ciencia de amplia aplicación social y cotidiana, que en ocasiones, le hacen correr por los caminos de la vulgarización, la falta de rigor y hasta la superchería. Estas razones ubican a la psicología en un lugar especial en el cuadro científico del mundo actual y le otorgan un amplio sistema de interacciones con otras disciplinas que ha desarrollado y diversificado notablemente su estructura como ciencia, lo que puede apreciarse de manera resumida en el esquema que aparece al final en el anexo I. Sin embargo, este esquema resulta realmente simplista si nos ubicamos en la complejidad teórica de la psicología, dada en la diversidad de campos de acción que abarca y el amplio espectro de enfoques y teorizaciones existentes para su estudio; problemática que le ha caracterizado como ciencia desde su surgimiento y que ha devenido en infinidad de tendencias, dadas en las diferentes corrientes, escuelas y teorías psicológicas como se verá más adelante.
  8. 8. Comprender cualquier contenido psicológico desde la tendencia que se enfoca, es un primer e imprescindible requisito de la ciencia psicológica. Esta es la leimotiv de esta obra, cuyo objetivo esencial es sistematizar con un sentido crítico, histórico y dialéctico esta diversidad de conceptualizaciones del fenómeno psíquico dada en estas tendencias; por lo que en ella se analiza el problema desde un punto de vista cienciológico o quizás desde la filosofía de la ciencia como suele denominársele en Europa Occidental y Norteamérica, así como desde el ángulo de la filosofía y la epistemología, en particular desde las posiciones de la dialéctica materialista y la teoría del conocimiento o gnoseología marxistas y la epistemología genética y crítica, sin dejar por supuesto de historiar el problema como requisito indispensable para develar su lógica interna, actual y perspectiva; y que nos lleva a comprender el proceso gradual de surgimiento alternativo y de desarrollo diversificado de la ciencia psicológica que se concretiza en sus dinámicas y hay veces contrapuestas realizaciones más recientes, como es la pugna entre el cognitivismo y el humanismo. De esta manera vamos a entender por corriente aquella tendencia de carácter general y filosófico que desde una interpretación de la relación del hombre con el mundo, determina la naturaleza de lo psicológico, produciendo una orientación global en la práctica investigativa y las elaboraciones teóricas de la psicología. Las escuelas, por su parte, son agrupaciones científicas que desde las posiciones generales de las corrientes definen su propio objeto y contenido de estudio y su metodología de abordaje, muchas veces agrupadas, al menos en sus inicios, en una institución científica o universidad de determinado país y nu- cleadas por científicos de avanzada que se instalan como principales representantes. También se puede decir que la escuela es todo un cuerpo de doctrina o sistema creado por un científico o más, aceptado, seguido y aún reelaborado por otros. La teoría la consideraremos en su acepción de un sistema de saber generalizado, una explicación científica de la realidad. Es, por tanto, una elaboración mental que, aún contraponiéndose a la hipótesis y a la práctica, es gobernada por esta última, dándole así su carácter orgánico. Por la complejidad de su estructura, toda teoría requiere de una simbología para ser representada, así como de categorías, principios y leyes para interpretar su esencia, tal como sucede en las teorías físicas. Toda teoría emana de la investigación científica (actividad cognoscitiva) y se encuentra en la práctica su criterio de verdad y aplicabilidad en el proceso de transformación de la realidad. Advertiremos que la estructura y forma metodológica para examinar la parte "sustancial" de la teoría está íntimamente relacionada con la concepción filosófica del científico que la elabora y las condiciones sociohistóricas, espaciales y el campo de la ciencia en que se produce. Por último, se comprenderá que el diapasón de intereses que puede despertar un estudio de la naturaleza que se presenta en esta obra puede ser muy amplio: psicólogos, pedagogos, psiquiatras, médicos, comunicadores y trabajadores sociales, juristas y humanistas en general, pero me parece resultará de espe- cial importancia para maestros y profesores, quienes universalmente, pero especialmente en Latinoamérica, se ven obligados a impartir programas escolares estructurados en diseños curriculares asentados en enfoques constructivistas, conductistas, personológicos, humanistas, cognitivistas y psicoanalíticos, entre otros, en ocasiones elaborados eclécticamente; y de los cuales se desconocen sus fundamentos psicológicos. Aquí podrán encontrar elementos para la explicación de la histórica e indisoluble relación de la pedagogía y la psicología que como sabemos propicia el surgimiento de la Psicología de la Educación, Psicología Pedagógica o Psicopedagogía, como una de las ciencias de la educación de mayor relevancia en el análisis de los hechos y fenómenos pedagógicos. En fin, en este trabajo se presenta un balance histórico-cronológico y una valoración crítico-conceptual del proceso de surgimiento y amplificación de la Psicología, que ofrece una panorámica caracterizadora del
  9. 9. cuadro científico de esa ciencia dada en sus corrientes, principales escuelas y teorías que se intenta sistematizar, como puede verse en el esquema que aparece anexo al final de este trabajo. 1. El surgimiento de la psicología científica Una particularidad histórica del surgimiento de la psicología como ciencia es la que se refiere a su largo proceso de inclusión en el campo del saber filosófico y por tanto, su carácter relativamente joven; ya que se sitúa su inicio con la fundación del primer laboratorio de psicología experimental en 1879, en Leipzig, Alemania, por Wilhelm Wundt. La preocupación por su propia vida psíquica existió en el hombre desde la antigüedad, ligada por supuesto a las más disímiles especulaciones filosóficas que partieron de concepciones de tipo idealista como las nociones de Platón acerca del alma, o las materialistas ingenuas de Demócrito al concebir la psiquis como "átomos finos producidos por el cerebro". Este desarrollo tardío de la psicología como ciencia es explicada por la cienciciología y la historia de la ciencia actual como algo propio del progreso escalonado de ésta, que se inicia desde las más ajenas al hombre (física, astronomía, etc.), hacia las más próximas a sus problemas intrínsecos donde se incluye la psicología. Particularmente A. Caparrós señala dos razones: "El carácter espiritual, sagrado y trascendente que la mayoría de las instituciones humanas han atribuido y atribuyen al ser humano". "La complejidad del ser humano y de su comportamiento, sea cual fuere la concepción que se tenga de él". (1) La realidad histórica para la psicología ha sido tener una larga prehistoria científica que produjo un amplio arsenal de conocimientos especulativos asentados en las más diversas filosofías acerca de su objeto de estudio, el psiquismo, en especial el humano; y una extraordinaria dificultad en encontrar métodos de probada efectividad para su investigación, lo cual sólo era posible por medio del experimento dado el desarrollo de las ciencias más avanzadas de la época. Con el surgimiento del empirismo inglés del siglo XVIII encabezado por John Locke y su variante del asociacionismo mental (D. Hartley, Th. Brown, James Mill, Stuart Mill, A. Bain), así como los múltiples resultados experimentales de la psicofisiología, se crean las bases para que en la segunda mitad del siglo XIX aparezca la Psicología como ciencia en Alemania, al tiempo que dos científicos con una sólida formación experimentalista y psicofísica, Fechner y Wundt, realizan las primeras investigaciones propiamente científicas de la psiquis. Particularmente este último crea por primera vez, un método específico de la investigación psicológica: la introspección. No obstante, los inicios de la psicología científica estuvo cargado de una intensa actividad de búsqueda conceptual-metodológica donde debería asentarse la nueva ciencia. Debe subrayarse que la definición operativa de su objeto de estudio, que permitiera su investigación rigurosa, fue un campo de especial atención, lo que condujo al cuestionamiento de cuál es la estructura de la mente, cómo es su funcionamiento y sobre qué sustrato existe; así como cuáles son los métodos específicos que permiten dar respuestas a estas interrogantes, fundamentalmente a nivel experimental. G.T. Fechner desarrolló previamente a W. Wundt la psicofísica, ya que tomando los patrones de la física, ciencia especialmente avanzada a la sazón, traslada en gran medida su modelo al estudio de los fenómenos psíquicos, aportando rigurosos métodos para el estudio cuantitativo y cualitativo de los procesos senso-perceptuales, de los cuales se elabora por primera vez, una teoría con sus propias leyes y conceptos;
  10. 10. así como el andamiaje metodológico. Por supuesto, estas serias y bien fundamentadas investigaciones ofrecieron solamente una imagen atomizada y parcializada del psíquismo, que no permitían comprenderlo en toda su extensión como propiedad esencial de la naturaleza humana. Otros estudios previos y paralelos a los de Wundt sé desarrollan por la psicofisiología en materia de fisiología sensorial (J. Müller, E.H. Weber y H. von Helmholtz) y de neurofisiología y fisiología cerebral (Fluorens, Fritsch, Hitzig, Bell y Hall). Estos permitieron esclarecer las bases materiales y funcionales del fenómeno psíquico e introducir el rigor metodológico experimental que da salida al control cuantitativo de los hechos estudiados y producir las correspondientes generalizaciones teóricas. En los albores de la psicología también hay que considerar a la Psicología naturalista rusa, asentada sobre la base de la tradición de este país en los estudios neurofisiológicos y en su enfoque materialista del psiquismo, pero esencialmente espontáneo y mecanicista. Estos esfuerzos científicos se llevan a cabo en la Rusia Zarista por I, M. Sechenov y V. M. Bechterev entre otros, quienes en una síntesis creativa de lo mejor de la tradición neurofisiológica de aquella olvidada parte de Europa Oriental, establecían los mecanismos neurales por los que el hombre se adaptaba al mundo, en primera instancia, para posteriormente representárselo como producto de su conciencia. Aparecía entonces, una nueva teoría denominada con propiedad reflexología y la propuesta de Bechterev conocida por psicología objetiva. Con posterioridad, a principios de este siglo, K. V. Kornilov reelabora con un enfoque materialista-mecanicista las concepciones de Sechenov y Bechterev, y produce la tendencia identificada por reactología. Otra corriente que sentó pautas para el surgimiento de la psicología científica bajo el criterio de la medición del fenómeno psíquico como una de sus condiciones fundamentales, fue la psicobiología que, asimilando los avances de la teoría evolucionista de Darwin e importantes estudios del psiquismo animal, pudo establecer sus propios métodos e instrumentos para el estudio del psiquismo, en particular los tests mentales. Entre sus más insignes representantes se encuentran Francis Galton y Lloyd Morgan, así como los sistematizadores de los cuestionarios o tests James M. Cattel, Alfred Binet y Lewis Terman. Por último, el inglés E. B. Titchener, que pasó a Alemania a trabajar con W. Wundt, muy pronto disintió en parte de éste y se trasladó a E.E.U.U. con la convicción de que lo que se trata para la psicología es estudiar la estructura del psiquismo, para lo cual la introspección y la asociación libre resultaban insuficientes, por lo que se dio a la búsqueda de nuevos métodos que sobre bases experimentales permitieron caracterizar el comportamiento animal o humano. Señala Titchener en 1909 en su "Libro de texto de Psicología" que como cualquier otra ciencia la psicología se hace estas tres preguntas: “qué?, cómo? y por qué?". La respuesta a la primera pregunta es la solución del problema de orden analítico: se necesita determinar de qué elementos está formado el objeto que se investiga. Al analizar cómo se combinan estos elementos, la ciencia resuelve la tarea de la síntesis. Y, por último, es necesario explicar por qué surge precisamente tal combinación de elementos y no otra. De acuerdo con la psicología esto significa la búsqueda de los elementos más sencillos de la conciencia y el descubrimiento de la regularidad en la combinación de éstos (por ejemplo, desde el principio neural de la percepción de los colores hasta las leyes mentales de su contraste). Decía entonces Titchener que a la pregunta por qué?, el psicólogo responde, explicando los procesos psíquicos en los términos de los procesos paralelos a ellos que tienen lugar en el sistema nervioso. A finales del siglo XIX se desarrolla también en los E.E.U.U. la corriente conexionista en las concepciones y trabajos experimentales de Edward L. Thorndike, cuya esencia era que el organismo realizaba acciones activas para la resolución de problemas que le permitían adaptarse al medio. Estas
  11. 11. acciones activas se producían por relaciones, por conexión entre los movimientos y las situaciones externas. A partir de ella define la Ley del efecto* como una cuarta ley del aprendizaje, ampliando la concepción que al respecto daba el asociacionismo. Por otra parte, su definición de conexión como la relación entre la reacción y la situación, establecía los fundamentos del esquema básico del conductismo, por lo que se puede considerar al conexionismo de Thorndike como su antecedente inmediato. Amplió de esta manera el campo de acción de la psicología a la interacción entre el organismo y el medio, por lo que sus aportes conceptuales y experimentales fueron de gran importancia en la consolidación de la psicología pedagógica como rama de la ciencia. * Principio según el cual, una respuesta satisfactoria dada a un estímulo tiende a reforzar la asociación entre ambos, mientras que una respuesta no satisfactoria tiende a debilitarla. El cuadro de las corrientes que puede apreciarse en la sección I del esquema de las principales corrientes de la psicología contemporánea que se anexa al final, nos da la idea de que es convencional la aceptación del surgimiento de la psicología como ciencia con el asociacionismo estructural contenido en el modelo investigativo experimental que W. Wundt llevó a su laboratorio de psicología de Leipzing, Alemnia, en 1879, puesto que las propias concepciones de Wundt se fueron construyendo sobre la base de las múltiples realizaciones de la psicofisiología y de los aportes de la psicofísica de Fechner en cuanto a la problemática de la medición objetiva del psiquismo, así como las nociones del asociacionismo mental inglés, heredero de las mejores tradiciones del empirismo filosófico. Las otras corrientes como las psicobiología, la psicología naturalista rusa y el conexionismo, aportaron otros enfoques que sirvieron para la aparición de nuevas corrientes en la siguiente etapa de amplificación de la psicología científica ocurrida a partir de los inicios del siglo XX. Podemos concluir, por tanto, que las grandes y diversas elaboraciones sistémicas de la psicología del siglo XX tuvieron sus antecedentes y condicionamiento en el alternativo cuadro de tendencias en la que se instaura la psicología como ciencia en el siglo XIX en un proceso lógico de continuidad histórica y meto- dológica. 2. El proceso de amplificación de la psicología científica ¡Error! No se encuentra el origen de la referencia. La consolidación del capitalismo con el desarrollo de su fase superior, el imperialismo, creó condiciones socio-económicas propicias para el desarrollo de la ciencia psicológica, ya que conocer el funcionamiento psíquico del hombre para lograr su adaptación a los nuevos productos de la revolución científico-técnica y someterlo a los designios del nuevo y poderoso sistema político constituía una necesidad impostergable. Conjuntamente se produce una ampliación de las corrientes filosóficas, que en su mayoría inciden en una nueva orientación en el análisis de los problemas humanos y de las ciencias que constituyen ahora el centro de su preocupación. Así es como surge el positivismo, el pragmatismo, el marxismo, el existencialismo y hasta una nueva óptica filosófica religiosa, dada en el neotomismo. Otros hechos científicos como son importantes descubrimientos y teorías en el campo de las ciencias biológicas que replantean el problema del origen y desarrollo del hombre como fue la teoría de la evolución de Charles Darwin y los descubrimientos de la genética, en particular las leyes de la herencia, formulan de manera
  12. 12. nueva la esencia humana dada la condición de ser bio-psico-social del hombre. Aparecen entonces, planteamientos como el siguiente de James Angell en 1904: "Adoptaremos el punto de vista biológico... consideraremos todas las operaciones de la conciencia -todas nuestras sensaciones, todas nuestras emociones y todas nuestras voliciones- como expresiones de adaptaciones orgánicas a nuestro ambiente, un ambiente que, debemos recordarlo, es tanto social como físico" (2)". Si a ello sumamos el enfoque mecanicista y reduccionista del psiquismo que presentan las investigaciones de la psicología experimental, se comprende entonces, cómo los finales del siglo pasado e inicios del presente se caracterizaron por una explosión de corrientes, escuelas y teorías psicológicas. Veamos entonces, las principales tendencias de la psicología desarrolladas fundamentalmente a partir de los inicios del presente siglo. 2.1 Funcionalismo Surge como la primera resistencia organizada y sistematizada contra Wundt y Titchener en su posición del estudio de la conciencia por medio de la introspección y de hecho se convierte en la primera corriente psicológica típicamente americana. Su origen está en el artículo "El concepto de arco reflejo en psicología" publicado en 1896 por quien es considerado su fundador, el psicólogo y pedagogo norteamericano John Dewey (1859-1952). El funcionalismo tiene su basamento filosófico en el pragmatismo por lo que tiene como predecesor al filósofo y psicólogo norteamericano William James (1842-1910). Su esencia está en el análisis, en un sistema dado de relaciones, de la manifestación externa de las propiedades de un objeto cualesquiera que sean. Esta posición reduce la ciencia a la descripción de funciones de objetos, negando no sólo la posibilidad de que se conozcan la esencia y las leyes de las cosas, sino incluso, la posibilidad de conocer su existencia, por lo que en la propia Norteamérica se desarrolló muy intervinculado con el behaviorismo o conductismo. No obstante su fundamento filosófico poco aquilatado, su trascendencia científica fue muy grande, pues respondía a la lógica del desarrollo de la ciencia, en consonancia con la práctica social. Fue la respuesta de la psicología norteamericana en la preparación del hombre a la industrialización, tecnocratización y competencia capitalista. De ahí que su esencia eminentemente práctica consistía en estudiar la forma en que el individuo se adaptaba al medio cambiante con la ayuda de las funciones psíquicas, y proporcionar los mecanismos de adaptación más eficientes. De esta manera, era obvio que superara al estructuralismo en su análisis estático de la conciencia que le llevó al fracaso ante las nuevas y exigentes tareas que la sociedad norteamericana planteaba a la psicología. Por ello, con el funcionalismo surgieron nuevas orientaciones y ramas de la psicología, algunas iniciadas en Europa pero manufacturadas ahora con la etiqueta "Made in USA", con un nuevo aire y ascendencia. Así se desarrolla la testología, la psicología matemática y diferencial, invadiendo los tests y los análisis estadísticos poblacionales todas las actividades: la educación, la industria, el comercio, la administración pública, la política, la práctica clínica y militar por sólo citar algunas. La patopsicología, la zoopsicología y la psicología infantil y educativa toman un extraordinario auge, franqueándose las barreras que otras concepciones psicológicas no habían podido como el análisis de la relación entre lo interno y lo externo, lo subjetivo y lo objetivo.
  13. 13. John Dewey, principal representante del funcionalismo, fue un hombre de dimensión universal, filósofo que junto a Charles Pierce y William James funda la corriente filosófica que pudiéramos considerar la clásica o auténticamente norteamericana, el pragmatismo; pedagogo, iniciador de la pedagogía de la acción, junto a otros eminentes maestros, rebasando la propia dinámica de la práctica escolar para fundar la filosofía de la educación y la sociología de la educación junto al francés Emile Durkheim como nuevas disciplinas científicas en el campo educativo. Es por tanto, precursor de la teoría educativa macroestructural base de la creación de las políticas educativas de los modernos sistemas educativos de la actualidad. Bajo la influencia de Dewey, en su visita en 1894 a la Universidad de Chicago, se inicia la formación del grupo más compacto de psicólogos funcionalistas norteamericanos encabezados por James Angell (1869-1949) y Harvey Carr (1873-1954), quienes precisan que el objeto de estudio de la nueva psicología es la actividad psíquica entendida como la percepción, la memoria, la imaginación, el pensamiento, el sentimiento y la voluntad. Carr finalmente expresa que la actividad psíquica consiste en adquirir, reproducir, almacenar, organizar y valorar la experiencia, y en utilizarla posteriormente para dirigir la conducta. La corriente funcionalista tuvo también un importante representante en Robert Woodworth (1869-1962) en la Universidad de Columbia, pero bajo la influencia inglesa, ya que laboró con Sherrington a principios del siglo. Pudo introducir importantes nociones psicológicas que contribuyeron a superar el esquema clásico conductista (E-R) y producir un funcionalismo que aceleró el tránsito hacia una psicología dinámica como él mismo denominó, neoconductual y de visos subjetivistas, que a la postre pusieron fin al funcionalismo psicológico. Así es como introduce el elemento preparatorio (disposición) en la explicación de la conducta, y con ello el concepto de motivación que unido al de acción como función de la conciencia da una nueva determinación a lo psíquico. 2.2 Conductismo o behaviorismo Se ha constituido en la escuela más fuerte de los E. U. y la más influyente sin duda en el resto del mundo. Respecto a su naturaleza y trascendencia A. Caparrós nos dice ..."es importante subrayar que el conductismo constituye uno de los productos y manifestaciones más típicos de la cultura americana, la verdadera encarnación del espíritu americano en la Psicología (entiéndase por norteamericano). Por esto, hablar del conductismo es inevitable hablar de los Estados Unidos" (3). El basamento filosófico-teórico del conductismo está en el pragmatismo y sus principios relativamente simples pueden reducirse a dos fundamentalmente: El carácter objetivo de la psicología, que puede concretarse en el estudio de las respuestas de los sujetos manipuladas bajo ciertas condiciones experimentales, las que generalmente se obtienen con animales en laboratorios y después se extrapolan al hombre; de ahí que desde el punto de vista psicológico sus fuentes están además de en el funcionalismo, en la psicología animal y el condiciona- miento. Rechazo a cualquier concepto o tipo de explicación mentalista de los fenómenos psíquicos que de hecho se convierten en manifestaciones conductuales. Por esta razón se reacciona ante la psicología experimental y el método introspectivo de W. Wundt y a cualquier otra escuela psicológica que pretenda estudiar la conciencia o la esencia psicológica o moral del hombre. Como precursores del conductismo podemos situar al ruso Iván P. Pavlov con su teoría del reflejo condicionado y al conexionista norteamericano Edward L. Thorndike con sus estudios experimentales
  14. 14. realizados con animales de laboratorio acerca del aprendizaje y la conducta y que quedan plasmados en sus obras Animal Intelligence (1898) y Educational Psychology (1903), previas ambas a las primeras producciones de Watson. Precisamente John B. Watson (1878-1958) es considerado el padre del conductismo. Fue capaz de combinar en un solo sistema el espíritu pragmático del funcionalismo, el método experimental propio de la Psicología animal y el condicionamiento de Pavlov y Bechterev. En su artículo "La psicología tal como la ve un conductista" publicado en 1913 se puede decir que Watson deja inaugurada oficialmente su escuela; en el mismo escribía la siguiente síntesis de la nueva propuesta científica: "La psicología... es una rama puramente objetiva y experimental de la ciencia natural. Su meta teórica es la predicción y el control de la conducta... En sus esfuerzos por obtener un esquema unitario de la respuesta animal, el conductista no reconoce ninguna línea divisoria entre el hombre y el bruto... Parece haber llegado el momento de que la Psicología descarte toda referencia a la conciencia; de que no necesite ya engañarse al creer que su objeto de observación son los estados mentales" (4). Con posterioridad, en su obra "El conductismo" escrita en 1925, Watson hace hincapié en la importancia del ambiente y propone dar un sentido utilitario a la Psicología que conduzca a un programa positivo de mejoramiento humano: "Si lo que importa es el ambiente, si la conducta depende del ambiente, reformemos favorablemente el ambiente y mejoraremos los seres humanos" (5). Como se comprenderá, las concepciones watsonianas tienen una especial salida para el accionar educativo en Norteamérica, muy particularmente su teoría del aprendizaje. A partir de los años 30 surge en los E. U. un grupo de psicólogos que influidos por la fuerza que toma en la época el positivismo asumen el modelo conductista de Watson con una óptica lógica, epistemológica y tecnocrática. Conservan la concepción metodológica, la visión mecanicista de la conducta, el ambienta- lismo y el aprendizaje, pero se introducen en la interpretación del esquema E-R (estímulo-respuesta) nociones que explican el impulso a actuar, la cognoscibilidad durante el aprendizaje, nuevas formas del condicionamiento de la respuesta que expresan su carácter operante y por supuesto los métodos matemáticos como modelo teórico y como forma por excelencia para demostrar la viabilidad y cientificidad de sus trabajos experimentales. A esta nueva versión ampliada y corregida se le denominó neoconductismo y tuvo sus pilares en Edwin R. Guthrie (1886-1959), Clark L. Hull (1884-1952), Edward C. Tolman (1886-1859) y quizás el más conocido y brillante Frederik B. Skinner (1904-1989). Los tres primeros fundan la primera etapa del neoconductismo que podemos denominar como cognitivista, ya que se introducen variables intermedias en el esquema E-R que constituyen factores cognoscitivos y motivacionales como aspectos básicos en la explicación de la interacción de adaptación del organismo con el medio. Llaman la atención de que en los resultados del aprendizaje experimental con animales más que relaciones, o conexiones explicables por las leyes clásicas como la del ejercicio o la del efecto, lo que se forman son estructuras cognoscitivas. En el caso de Tolman hace hincapié en el aprendizaje de signos mediadores, deductores de la conducta, por lo que su conductismo también es conocido como intencional. Hull por su parte trató de trasladar la lógica del lenguaje físico-matemático (no debemos olvidar que al igual que Tolman era ingeniero) a la explicación del aprendizaje, produciendo un behaviorismo hipotético-deductivo. Ambos, sin embargo, aunque superaron y revolucionaron el inflexible esquema conductual watsoniano, no pudieron sacudirse del mecanicismo y el reduccionismo al trasladar sus resultados en animales a la explicación de la conducta humana. Tolman vio al hombre, sin dudas, como una "gran rata blanca" y Hull como un "pequeño robot" como ha apuntado acertadamente el ruso M. G. Yaroschevski.
  15. 15. Skinner por su parte inicia la segunda y medular etapa del neoconductismo con su condicionamiento operante. Constituyó una revolución en la ciencia psicológica que llega hasta nuestros días, penetrando en las más diversas áreas de la actividad humana. Su significación está en la capacidad lograda para modelar la conducta humana o modificarla en el sentido deseado. De aquí su éxito en la práctica social y en especial en la educación, ya que ofrece a la pedagogía un "modelo casi infalible" para la formación del hombre, (modificación del comportamiento) y para el aprendizaje escolar en particular lo que se ha dado en llamar como enseñanza programada. Sobre el enfoque Skinneriano se ha desarrollado una de las más activa y productiva corriente de la psicología contemporánea denominada por “análisis experimental y modificación del comportamiento”, de amplia difusión y utilización como modelo científico en la psicología latinoamericana. Entre los autores destacados en esta dirección podemos citar al colombiano Ruben Ardila y al mexicano Emilio Ribes. Por supuesto, que ambas etapas del neoconductismo fueron influidas por los avances de otras concepciones psicológicas dadas en corrientes y teorías tales como la gestalt y la teoría del reflejo condicionado de Pavlov. Luego la vuelta al humanismo exigida a partir de la década del 60 bajo las nuevas ideas del neopsicoanálisis y el develamiento para el occidente y norteamérica del enfoque histórico-cultural vigotskiano, hizo que apareciera una tercera etapa dada en el conductismo social donde se destaca la teoría del aprendizaje social de A. Bandura (1925) que destaca la importancia de la asimilación de los modelos procedentes de otras personas, en particular de la madre, encuadrado en determinadas condiciones sociales. Estas últimas se han llevado al centro de la actividad humana socializada, dada en ambientes locales y están produciendo una cuarta etapa: una psicología neoconductual comunitaria. Hoy en día también hay autores que suelen hablar de un conductismo personológico al estilo de la obra de Bleger o de Pichón Riveriere, por lo que se puede pensar en una quinta etapa. Como se podrá apreciar el neoconductismo ha evolucionado a la par de las exigencias de la época, manteniendo en la actualidad su fuerza y pujanza científica. Tuvo y aún mantiene una importancia trascendental para la educación y su ciencia rectora, la pedagogía. Sin su comprensión es imposible penetrar en las teorías pedagógicas avanzadas y del aprendizaje de la contemporaneidad, muy especialmente en la enseñanza programada, la autoeducación y la computación. También resulta fundamental para la psicología clínica, en particular para la psicoterapia de modificación de conducta y programación neurolinguística; así como para la psicología social en la explicación y orientación de la conducta de grupos sociales, raciales, comunidades, etc. Las transformaciones conceptuales del neoconductismo le han introducido con vigencia y actualidad en los paradigmas cognitivistas, humanistas y personológicos de la ciencia psicológica contemporánea. 2.3 Reflexología y Teoría del reflejo condicionado¡Error! No se encuentra el origen de la referencia. Es una importante corriente psicológica que tuvo por cuna la antigua Rusia zarista, asentada sobre la base de la tradición fisiológica y filosófica materialista de esta región, pero de determinación esencialmente mecanicista. El fundador de la reflexología o más propiamente teoría del reflejo condicionado fue Iván P. Pavlov (1849-1936), quien posteriormente a Wundt y a Darwin, así como a los primeros representantes del
  16. 16. funcionalismo norteamericano, dio un paso decisivo para el establecimiento de la Psicología como ciencia objetiva y experimental. La escuela fisiológica y la orientación científico-natural en la psicología rusa tiene su iniciación en los trabajos de Iván M. Sechenov (1829-1905) sobre la anatomía y fisiología del sistema nervioso y tuvo una gran repercusión en la época y para el surgimiento de la teoría pavloviana. “Su teoría sobre la actividad psíquica cuyos mecanismos de realización son los reflejos (entendidos como coordinación del movimiento con la sensación) significó estudiar los fenómenos psíquicos por medio de conceptos y métodos científico-naturales y ejerció una enorme influencia en la lucha contra las teorías irracionalistas e idealistas no sólo en su época, sino también posteriormente gracias a los trabajos de I. P. Pavlov y V. M. Bejterev" (6). "El paradigma científico-natural de la fisiología extendida a la comprensión y estudio de los fenómenos psíquicos fue considerado por muchos investigadores y por mucho tiempo la base necesaria y suficiente para construir una psicología materialista" (7). Por ello en esta corriente se sientan por primera vez, las bases para modelar el carácter científico, objetivo y experimental de la psicología en un enfoque materialista y determinista del psiquismo. V. M. Bechterev (1857-1927) realizó importantes descubrimientos en materia de anatomía y fisiología del sistema nervioso entre los que podemos enumerar las vías de conducción del cerebro y de la médula, las bases del equilibrio y de la orientación en el espacio, las funciones del tálamo óptico, del centro del movimiento; así como identificó una serie de reflejos, síntomas y síndromes importantes para el diagnóstico de enfermedades nerviosas con sus variadas dolencias y propuso sus correspondientes métodos de curación. "En la obra de Bejterev es necesario distinguir, por una parte, sus aportes a la fisiología, sus intentos de fundar la psicología en datos objetivos referidos al trabajo del sistema nervioso y, por otra, sus concepciones estrictamente psicológicas, que dieron lugar a la formulación de la psicorreflexiología, teoría que extendió posteriormente a la explicación de los fenómenos sociales" (8) Refiriéndose al objeto de estudio de la Psicología, planteó que "investiga las manifestaciones externas de la psiquis, a saber, los reflejos y lo hace por métodos objetivos que permiten no sólo registrar las reacciones, sino correlacionarlas con los estímulos externos que son los orígenes de las reacciones" (9) Sin embargo, a pesar de los aportes de Sechenov y de Bechterev al establecimiento de una psicología objetiva, no fue hasta la aparición de los trabajos de Pavlov y el desarrollo de su teoría del reflejo condicionado que surge un enfoque del comportamiento sobre bases fisiológicas. Es paradójico que un fisiólogo se haya constituido prácticamente en uno de los padres de la psicología, pero ahí está el mérito de este investigador que fue capaz de discernir que el estudio de los reflejos condicionados (aspecto psicológico) resultaba ser un excelente medio de acceder al funcionamiento de los hemisferios cerebrales, en particular su corteza. "Pavlov estudió el funcionamiento de la corteza pero indirectamente, encontraba las leyes que rigen la formación de los reflejos, su extinción, su generalización, su discriminación, su recuperación espontánea, etc., lo cual es algo directamente comportamental y por consiguiente, no observa directamente el modo como funcionaban los hemisferios cerebrales". (10) El concepto de reflejo elaborado y estudiado experimentalmente por Pavlov constituyó una novedad decisiva para la psicología, que dio una nueva dimensión a la categoría conducta o comportamiento que a pesar, incluso de la incomunicación existente con Europa Occidental y Norteamérica, tuvo una gran influencia en otras escuelas como el conductismo, la psicología dinámica y fue base para el surgimiento
  17. 17. de nuevas ramas como la neuropsicología. Es necesario destacar, sin embargo, que no pocas veces se ha realizado una inadecuada interpretación de la teoría del reflejo condicionado, desde identificarla automáticamente con la reflexología de Bechterev o reducirla a la psicofisiología tradicional, o lo que ha sido peor aún, presentarla como la psicología oficial del estado soviético; todo lo cual ha creado confusiones e infinidad de nociones infundadas sobre una escuela que creó las bases de una verdadera psicología materialista objetiva, dialéctica, y aportó una visión de los problemas del aprendizaje de extraordinario valor para el desarrollo de la Pedagogía. Otro error frecuente es incluir a la teoría del reflejo condicionado de Pavlov como una variante del conductismo, cuando realmente aportó importantes datos para el desarrollo de este. 2.4 Psicoanálisis La escuela psicoanalítica fue la ruptura histórica más espectacular con la forma en que se venía realizando la psicología científica. Así es como por primera vez se elabora una teoría estrictamente psicológica y se abandonan los modelos experimentalistas clásicos. Ningún sistema, escuela o descubrimiento ha revolucionado tan radicalmente la Psicología como el psicoanálisis freudiano, ni ha tenido tanta repercusión en la cultura, vida social y población en general. Tampoco ninguno ha sido tan polémico, ni ha tenido tantos detractores, particularmente del resto de los psicólogos, en especial los conductistas y experimentalistas que lo acusaban de falta de cientificidad, de no ofrecer pruebas empíricas concluyentes de sus teorías y de haber construido una teoría especulativa en términos vagos, imprecisos y en ocasiones fantasiosos. Sigmund Freud (1856-1939) fue una personalidad aplastante y cerrada a la crítica exterior, aunque extraordinariamente laborioso, paradójicamente autocrítico y con una amplísima cultura que le permitió sistematizar la realización más importante y extensa de la historia de la joven ciencia psicológica. Con estas cualidades de su creador, el psicoanálisis se impuso a sus críticos y alcanzó el auge científico y popularidad jamás conocido por otra escuela o realización científica, al extremo que hay autores que hablan de la revolución psicoanalítica y la comparan con lo que significó para la ciencia el darswinismo o la mecánica newtoniana. La imposición en la práctica del psicoanálisis como teoría científica se debió además a que estaba basado en una síntesis de elementos objetivos. En primer término, aunque parezca contradictorio recibió una significativa influencia del empirismo de las ciencias naturales, en particular del darwinismo, la escuela fisiológica alemana, y del inglés John Stuart Mill. Decimos aunque parezca contradictorio porque una de las críticas infundadas al freudismo es la falta de un enfoque rigurosamente empírico, lo cual es comprensible si se parte del concepto estrictamente positivista o empirista de "empiria"; pero no así de la ampliación cultural y metodológica que toma con Freud al utilizar una exquisita observación, disección y experimentación de los fenómenos que estudia intensivamente en cada caso por el método clínico psicoanalítico. También contempló los grandes problemas filosóficos y socio-culturales de su época, aproximándose a la filosofía idealista especulativa alemana con todo su arsenal de valores desde la dialéctica hegeliana y las concepciones del hombre y su alienación de Fichte y de la filosofía de la natura- leza y trascendental de Shelling. Lo que unido a su cultura literaria y tradición religiosa judía de su familia que le llevó al conocimiento de las religiones orientales, le permitió hacer una interpretación de la vida psíquica del hombre en una nueva e insospechada dimensión. Finalmente su formación en la escuela francesa de la psicología clínica, primero con Charcot en Salpetriere y luego con Bernheim en Nancy, dieron en su condición de médico neurólogo el toque distintivo a su formación en psicopatología y psicoterapia, y que le permite transitar hacia sus métodos de
  18. 18. asociación libre, a la génesis sexual de la neurosis, los mecanismos de defensa psíquico, la transferencia, la resistencia y la cura de los síntomas inconscientes como producto de los traumas de la infancia por la concientización de los mismos. Sería imposible en apretada síntesis presentar las realizaciones de Freud en lo que respecta, por ejemplo, a su teoría del inconsciente, de la personalidad, de la interpretación de los sueños, etc., pero sí es necesario destacar que fue el primero en señalar la importancia de los primeros años de vida del niño para el posterior desarrollo de su personalidad, sentando las bases psicológicas para una educación centrada en el niño, ideal pedagógico fundamental de la contemporaneidad. Por otra parte, no se puede comprender, atender o corregir los defectos psíquicos o las desviaciones de la personalidad humana obviando el rico arsenal metodológico del psicoanálisis. En la actualidad el psicoanálisis ortodoxo ha derivado hacia el neopsicoanálisis, producido en ocasiones por muchos de los más eminentes discípulos de Freud; algunos de los cuales han centrado su atención en los problemas del presente o de la educación humana. Las contradicciones de Freud con algunos de sus discípulos fueron el primer indicio histórico para el surgimiento del neopsicoanálisis, aunque se reconozca el inicio de esta tendencia en Karin Horney con la publicación de su obra "The New-Analysis" en 1939, coincidentemente con el año en que muere Freud. Con posterioridad se desarrolla un fuerte movimiento neopsicoanalítico que llega hasta nuestros días en múltiples escuelas y teorías que realizan sus propias elaboraciones a partir de nociones freudianas acerca de la psiquis tales como el inconsciente, los instintos, la sexualidad, la experiencia individual y las vivencias traumáticas (en particular en los primeros años de la infancia), la dinámica de la personalidad, lo normal y lo patológico, el método psicoanalítico, etc. Aunque por su variabilidad de enfoques y concepciones y su intensa evolución histórica durante más de medio siglo resulta difícil establecer generalizaciones acerca de los rasgos característicos del neopsicoanálisis, de manera resumida se puede distinguir: Su contemplación de los procesos sociales y culturales, incluyendo a la educación como elementos formadores de la personalidad y/o desencadenantes de los conflictos intrapersonales y/o interpersonales. Profundización en los problemas de la existencia humana (cómo debe vivir el hombre y qué debe hacer), transitándose de esta manera, de lo estrictamente psicológico en su manifestación clínica a lo filosófico en sus aspectos axiológicos, éticos, etc. Actitud crítica ante la sociedad moderna que deshumaniza al hombre y enajena su personalidad, produciendo a un sujeto reprimido, patológico, lleno de conflictos y traumas. Es por tanto, función del neopsicoanálisis reformarlo para en muchos casos considerar a su vez esta vía como la idónea para modificar a esta sociedad misma, enfermiza y pervertida. Búsqueda de determinados valores vitales que deben ser objeto de atención psicológica como vía de armonización de los intereses personales con los de la sociedad. Apología de la individualidad y de la acción volitiva del hombre en la superación de sus conflictos y traumas, y para el desarrollo de su personalidad; de ahí que en su cuerpo categorial predominen términos tales como el autodesarrollo, autodeterminación, autorrealización, autorreflexión, personalidad madura, personalidad desarrollada, etc. Un rasgo significativo del neopsicoanálisis de las últimas décadas es su fusión con las nuevas búsquedas del humanismo contemporáneo, dando como resultado la denominada psicología humanista y con el propio marxismo donde se originan algunas manifestaciones del freudomarxismo, todo lo cual será analizado más adelante.
  19. 19. Entre el largo listado de psicólogos neopsicoanalistas podemos situar en primer término a A. Adler (1870-1937) y a C. G. Jung (1875-1961), eminentes discípulos de Freud que disintieron de éste en algunos aspectos de su teoría, en particular en el tratamiento del problema de los instintos y el pansexualismo. H. Sullivan y O. Rank también realizan sus propias elaboraciones al igual que Erich Fromm quien se compromete con algunas elaboraciones de la concepción social del hombre del marxismo, dando paso a los inicios de una nueva tendencia, el freudomarxismo. Margaret Mead, Rut Benedict y R. Linton pueden considerarse los representantes de la etnopsicología o psicología cultural, otra línea del neopsicoanálisis, pero de bases antropológicas que le alejan de sus formas habituales por lo que hay autores que le clasifican como una corriente particular de la psicología. Entre las reelaboraciones del psicoanálisis más seguidas en la actualidad se encuentra la de Jacques Lacan ( 1901-1981) quien fundamenta su teoría en la lingüística estructuralista al afirmar que el inconsciente está construido como un lenguaje. Con Lacan se tiende un nuevo puente entre psicoanálisis y lingüística que revoluciona la teoría y práctica psicológica, en especial la psicoterapia; razón por la que algunos teóricos lo consideran como el psicoanalista más importante después de Freud. Mención especial también requiere Wilhelm Reich (1897-1957) por producir la elaboración más exótica del psicoanálisis de la contemporaneidad, que ha movilizado a muchos seguidores en la actualidad, después de un período de rechazo y contraposiciones estando aún en vida y de olvido posterior. Entre sus aportes a una nueva visión psicoanalítica de la psiquis se encuentran: su interpretación de la neurosis como derivada de una reactivación de la libido en su teoría de la energía vital del orgón o de los biones y la utilización de experimentos psicofísicos y la creación de equipos para demostrar sus teorías y transformar los estados mentales de los sujetos en sustitución de las tradicionales terapias verbales psicoanalíticas, así como por ejemplo, su denominada “vegetoterapía”. Por último, es necesario mencionar por su importancia para una interpretación psicoanalítica del desarrollo psíquico infantil, la obra de Ana Freud (1895-1982) quien puede ser considerada como la fundadora del psicoanálisis infantil y de Malanie Klein (1882-1960) quien subrayó la importancia del juego para el conocimiento del inconsciente infantil y el papel determinante de la madre en los derroteros del psiquismo de los menores. Estas autoras, junto a Hans Zulliger (1893-1965) y Oskar Pfister (1873- 1956) y Agust Aichhorn (1878-1949), podemos considerarlos como los fundadores de una psicología pedagógica psicoanalítica. Especialmente a Aichhorn se le ha considerado por Werner F. Bonin como el creador de la “pedagogía psicoanalítica” de corte antiautoritorio, así también expresó el criterio de que la agresividad de la juventud desamparada y en último término la criminalidad son consecuencias de una educación errada. Bonin enfatiza que las principales reivendicaciones psicopedagógicas de Aichhorn son el autoanálisis de los educadores, la renuncia al castigo y al ejercicio del poder en contra del niño, así como la orientación de todos los niños y jóvenes procedentes de un medio social deteriorado hacia una nueva “capacidad de relacionarse”. 2.5 Gestalt o psicologia de la forma Fue un movimiento surgido en Alemania paralelalmente al conductismo norteamericano y que iba dirigido también contra la Psicología introspeccionista de la conciencia. Se oponían al enfoque analítico asociacionista de la psicología de Wundt que era la dominante en esa época en Alemania. "No se oponían a la nueva Psicología científica porque fuera de la conciencia, sino porque los datos psicológicos tal como se dan inmediatamente en ella quedaban tergiversados y desvirtuados al ser
  20. 20. descompuestos en sus elementos sensoriales. No aceptaban que la experiencia perceptiva fuera un compuesto de sensaciones combinadas, asociadas, mezcladas o fundidas" (11). No obstante el enfrentamiento común de la gestalt y el conductismo a la psicología de la conciencia, lejos de hermanarlos los opuso drásticamente, ya que metodológicamente partían de concepciones opuestas: "el conductismo estudia la conducta con un enfoque analítico que trata de descomponerla en los reflejos que la componen, mientras que la gestalt insiste en las totalidades, en la organización de los elementos en todos, en las leyes de estas totalidades y organizaciones" (12). Los antecedentes históricos de la gestalt se encuentran desde el punto de vista filosófico en la fenomenología de Husserl y el machismo del cual se sirvió para la elaboración realizada por Christian Von Ehrenfols en la escuela de Graz (Austria) bajo la denominación de "Gestaltqualitat" (cualidad de la forma). Por otra parte la psicología del acto de Brentano y la escuela de Würzburg con sus rigurosos experimentos sobre los procesos del pensamiento, aportaron importantes ideas retomadas y reelaboradas por los representantes principales de la Gestalt: Max Wertheimer (1880-1943), Kurt Koffka (1886-1941), Wolfag Kohler (1887-1967) y Kurt Lewin (1890-1947). Un rasgo característico de la gestalt fue su oposición a la cuantificación matemática y al uso de la Estadística lo cual queda concretado en los siguientes planteamientos de Kohler: "Hoy por hoy, y en la perspectiva histórica próxima, la observación cualitativa será mucho más fructífera que las medidas prematuras"... (13) Los gestaltistas realizaron dos grandes aportes generales a la psicología: la elaboración de una teoría de la organización perceptual y una teoría del aprendizaje, o más bien acerca de la solución de problemas sobre la base de la dinámica interventiva de los procesos del pensamiento, por lo que por primera vez se sientan las bases verdaderamente científicas para el estudio de la creatividad humana. A todo lo anterior podemos agregar la teoría del campo desarrollada por Lewin que fue un esfuerzo muy especial, sistemático, integrador y erudito por explicar la conducta individual a partir de la totalidad de los factores psicológicos que actúan efectivamente sobre una persona en un momento determinado y concreto. Totalidad que Lewin llama espacio vital y persona con su propia personalidad, sobre la que influyen factores que emergen de otras personas con sus respectivas personalidades, lo que permite desarrollar a este autor su operativa teoría sobre la dinámica de grupo, de tan amplia y variada utilidad para la psicología aplicada de la contemporaneidad. Los estudios de percepción, solución de problemas, pensamiento y creatividad, así como dinámica de grupos, son aspectos de especial significación para la Psicología Pedagógica, por lo que el manejo de las investigaciones y teorías gestaltistas tienen no sólo una importancia histórica como generalmente se acepta, sino incluso vigencia, que potencia los nuevos estudios realizados por sus continuadores. 2.6 Psicología materialista dialéctica¡Error! No se encuentra el origen de la referencia. Bajo esta rúbrica agruparemos a varias corrientes o teorías psicológicas que buscan bajo múltiples influencias filosóficas, en particular de orientación marxista, una explicación realista, verdaderamente objetiva y científica del fenómeno psíquico, donde no sólo se obtenga una descripción estática o de corte transversal de tipo estructuro-funcional, sino una caracterización dinámica de su génesis, desarrollo y transmutación, basada siempre en una interpretación de la relación sujeto-objeto, donde la cognoscibilidad del universo es un acto real y posible, dada la propiedad del sistema nervioso como basamento del psiquismo, de reflejar subjetivamente el mundo. Este reflejo adquiere en el hombre su más
  21. 21. alto nivel de elaboración que es la conciencia y una organización típica y particular que caracteriza a cada persona, que es su personalidad, como un producto interactivo de los factores biológicos y los sociales. Todos los esfuerzos científicos realizados en el campo de la psicología hasta ahora analizados, adolecían de extrapolar algún factor y diluir al hombre en una maquinaria de respuestas inducidas, aprendidas donde se disuelve o se pierde la conciencia, o más propiamente, la innegable individualidad psicológica del hombre o personalidad. Este es el caso del conductismo que ni siquiera se cuestionó la variabilidad evolutiva de este proceso desde la infancia. Otros enfoques, como los del psicoanálisis, si bien situaron al hombre como individualidad, como ser biológico en condiciones de la adaptabilidad social, en proceso de formación dinámica de su psiquis y su personalidad esencialmente patológica, considerando a la vez su génesis y las etapas cualitativas desde su nacimiento, lo hicieron sin embargo sobre bases especulativas y de dudosa identidad con el resto del mundo viviente. Por su parte, los gestaltistas buscaron el "todo hombre", pero dejaron algunas de sus partes fuera, o hicieron demasiado hincapié en algunos componentes de su psiquismo como son la percepción, el pensamiento y el aprendizaje, o se construyó muy simbólicamente la personalidad como es el caso de la teoría de campo de Lewin. En fin, había que buscar un enfoque que posibilitara un estudio en verdad objetivo, no sólo de la conciencia o de la conducta, sino de la totalidad del comportamiento humano situando justamente al hombre en lo que es. Ese enfoque únicamente podría buscarse en una orientación filosófica que permitiera unir en forma creativa y conveniente los añejos problemas de la vieja filosofía en la nueva ciencia del hombre que pretendía ser la psicología. Estos problemas son el ontológico y el gnoseológico por una parte, y el lógico-metodológico del quehacer científico por el otro. Este análisis sugería una nueva combinación de enfoque materialista y dialéctico. Por otra parte, las ciencias biológicas habían avanzado lo suficiente a partir del darwinismo y la teoría de la evolución y la genética como para presentar mejor al hombre en su condición de ser individual, biológico, en proceso de adaptación social. Marx y Engels a su vez presentaron una revolucionaria teoría que por primera vez puso en orden el caos que se creía reinaba en la sociedad, al explicar cómo está regida por leyes, tendencias y regularidades como cualquier otro fenómeno u organismo vivo; aparecía, así, una teoría sociológica coherente, una nueva ciencia de la sociedad. Todo ello hizo posible que en Francia y Suiza, a la sazón plazas más sintéticas de la cultura y la ciencia universal y menos comprometidas con el pragmatismo, abreviador de detalles que a la postre pueden ser decisivos para el desarrollo de la ciencia como era el caso de la pujante psicología de Norteamérica, surgieran hombres con esa formación científica erudita, con el ojo más agudo para observar sobre todo el niño "que es el padre del hombre", en su “medio natural que es social” y, si las circunstancias lo requerían, con el “rigor de la consecutividad” para develar sobre todo causas, génesis. Casi simultáneamente, pero en un medio muy diferente creado por el primer Estado de obreros y campesinos fundado por Lenin, y en una flamante revolución de base marxista, se comenzaba a buscar una nueva psicología, verdaderamente científica, asentada sobre un enfoque materialista dialéctico de la psiquis. Ambos esfuerzos separados geográficamente, por los motivos que lo originaron y por la incomunicación, lamentablemente ni siquiera pudieron confrontarse como era debido para extraer las experiencias necesarias y enriquecedoras como se muestra en la polémica diferida Vygotsky - Piaget; pero fundaron un nuevo camino en el deambular de la psicología científica que con propiedad podemos llamar psicología materialista-dialéctica. Por ello, polemizar para tratar de demostrar si fue primero Piaget, Wallon, Kornilov, o sólo posteriormente con Vygotsky cuando surgió la psicología materialista dialéctica, no tiene sentido; ni siquiera de justicia histórica, porque la justicia está en el prestigio científico de estos
  22. 22. investigadores y otros que los han seguido, a pesar del relativo desconocimiento de los soviéticos en el mundo occidental, de las tergiversaciones y místicas en que se han envuelto otros como Piaget y del olvido quizás deliberado de otros como Wallon. Por ello comenzaremos no por un orden cronológico a presentar la esencia de estos trabajos. 2.6.1 Psicología genética de Henri Wallon Henri Wallon (1879-1962) abrazó temprana y conscientemente la línea marxista no sólo como trabajador científico sino como activista social en su Francia natal. Ya a finales de la década del 20 con la creación en 1925 del laboratorio de Psicología del niño y la publicación en 1930 de "Príncipes de Psychologie Appliquie" deja establecido el valor del materialismo dialéctico para la ciencia psicológica. Plantea que el enfoque marxista resuelve dos problemas o dificultades fundamentales de la psicología: el paso de lo biológico a lo psíquico y de lo individual a lo social, o sea, los viejos dilemas filosóficos de la relación individuo-sociedad y cuerpo-alma, por lo que ve quizás por primera vez, no sólo la relación filosofía-psicología, sino psicología-filosofía, es decir, la interrelación dialéctica entre ambas ciencias y en especial lo que la psicología puede aportar como ciencia particular a los problemas globales de las ciencias dados en los problemas filosóficos generales. Se propuso y de hecho lo logró, superar las tesis del materialismo mecanicista y del positivismo. Planteó con claridad que "Ser materialista es, desde el punto de vista de la teoría del conocimiento, situar la existencia de lo real antes de la representación que de ello se hace en la mente, situar la materia antes de la conciencia" (14). En su obra titulada "A la luz del marxismo" publicada en 1935 definió explícitamente su posición filosófica marxista y la derivación a partir de ésta de su método científico, la dialéctica materialista; y caracteriza despojado de todo dogmatismo la esencia y los valores de esta nueva concepción: "Lo que se llama marxismo es de hecho el surgimiento, a mediados del último siglo, de una nueva edad del pensamiento. La súbita aceleración de las transformaciones de la sociedad, la revelación de los conflictos sociales como motor de la historia, la revolución darwiniana que sustituye la eternidad del hombre por la idea de su génesis, los fulgurantes progresos de la ciencia y de la técnica, el desarrollo paralelo de la filosofía crítica..., todo converge hacia una toma de conciencia de las leyes que rigen la sociedad, el hombre, la naturaleza. El materialismo es la afirmación de que la naturaleza, ya sea física o mental, es una realidad objetiva que existe fuera e independiente de la conciencia. La dialéctica es el método que consiste en considerar que la naturaleza no es una acumulación accidental de objetos, que ningún fenómeno puede ser comprendido si se le contempla aisladamente, que los fenómenos deben ser considerados no solamente desde el punto de vista de sus relaciones y de sus condicionamientos recíprocos, sino también desde el punto de vista de su movimiento, de su cambio, que comportan contradicciones internas, conflictos, y que estas contradicciones dan cuenta de procesos de desarrollo"(15) y concluye que "la ciencia no se deduce del marxismo, es el marxismo el que deduce sus principios de acción a partir de la ciencia en su proceso de hacerse, a partir de las acciones en las que está empeñado el hombre" (16). Toda su obra científica es consecuente con estas ideas por lo que tiene como objetivo alcanzar la realidad tal como es (complejidad, contradicción, irracionalidad), evitando de una parte la asimilación empobrecedora, deformante, de la razón clásica; y por otra, fundando su método en la convicción de que
  23. 23. el fenómeno psíquico no es un calco de la realidad. De ahí la complejidad de sus trabajos que se tornan difíciles al entendimiento científico cotidiano. Con este proceder abordó de una manera diferente el problema del desarrollo psíquico de la infancia. Basado en el método genético explicó cómo a partir de los recursos que la especie humana trae en materia de motricidad, se pueden construir el intelecto y la conciencia humana, descubriendo al mismo tiempo las leyes y regularidades de este proceso psicogenético, lo que hizo sin proponerse elaborar un sistema como habían pretendido otros científicos, sobre todo influídos por el positivismo y por las propias posibilidades integradoras del marxismo. En este sentido René Zazzó nos dice: "Wallon no es un autor de sistema como Piaget, ni un coleccionista de hechos como lo fue Gesell, de un modo por otra parte magistral. Wallon es un observador, un clínico, un hombre de intuición tanto o más que un experimentador, pero también un filósofo en el sentido más profundo y más valioso del término -es decir, un hombre que sabe reflexionar ante las posturas de la mente, ante la realidad- y que sabe criticar estas posturas para desprenderse de las ideologías y entender lo real con creciente veracidad y eficacia" (17). De esta manera penetró como nadie lo había hecho hasta entonces, en los misterios del psiquismo infantil superando las dos teorías en pugna en aquel momento: la del homúnculo o el niño como reducción del adulto y la de las mentalidades distintas. Su psicología genética fue una nueva manera de hacer psicología infantil, legándonos su teoría de las emociones y del origen y desarrollo del pensamiento y la inteligencia, de la formación de la conciencia y la personalidad, así como una óptica más realista para interpretar la relación niño - adulto. Todos estos trabajos son de un incuestionable valor para la pedagogía aunque raramente se hable de ello y mucho menos aún de que este psicólogo de la infancia, de filiación comunista, llegó a ser Ministro de Educación de Francia en 1944 y presidente de la comisión de reforma de la enseñanza (1946) que propuso una de las más avanzadas posiciones en la época, anticipándose en muchos años al movimiento transformador de la educación que sacudió al universo a partir de la década del 60. 2.6.2 La Psicología Genética de Jean Piaget Jean Piaget (1896-1980) junto a Wallon es el fundador de la psicología genética, pero muy particularmente de una corriente de extraordinaria transcendencia en el presente siglo conocida por "constructivismo". Piaget no se propuso hacer psicología sino evolucionó de los estudios biológicos de la adaptación de las especies, a la filosofía hasta encontrar sus verdaderos motivos: la epistemología genética o sea, las causas, la génesis y desarrollo del conocimiento, cómo el hombre construye el conocimiento. Lo que sucedió fue que para dar cumplimiento a sus objetivos tuvo que necesariamente hacer psicología porque desde su óptica el conocimiento es, ante todo, una representación de la realidad asimilada a una estructura psíquica que tiene su origen, que se transforma en el proceso de adaptación del individuo al medio, o sea, que se construye. Precisamente este proceso fue explicado biológicamente por Piaget, quien no podía sustraerse, por supuesto, de su formación científica inicial, ni de las profundas huellas dejadas por el darwinismo; de aquí que el profesor mexicano Eliseo Guajardo dijera:
  24. 24. "Para Piaget, lo vital, lo biológico, posee una invariante funcional, la adaptación: asimilación y acomodación, la estructura cambia de una especie a otra, pero la invariante es la misma. La inteligencia es un proceso de adaptación vital en todas las especies. En el hombre posee las invariantes, la adaptación: la asimilación y la acomodación; la estructura varía. Pero la estructura posee una génesis, la estructura cursó por un proceso de construcción, no está dada de antemano. El conocimiento es un proceso constructivo en el individuo, es un proceso de adaptación. Esta forma de explicar el conocimiento, es una forma biológica de explicarlo". (18) No obstante, Piaget reconoció al hombre como un ser biológico pero inmerso en una sociedad a la que tiene que adaptarse y consideró la importancia de la educación como un factor externo para el desarrollo psíquico humano. Sin embargo, la construcción de la teoría piagetana sobre bases biológicas fue un factor decisivo para la comprensión materialista del fenómeno psíquico, lo que queda establecido en su concepción de la relación sujeto-objeto donde ante todo reconoce al hombre como un ser con las estructuras nerviosas que le permiten reflejar sujetivamente la realidad y conocerla. De esta manera acepta el conocimiento del mundo como una verdad que supera cualquier noción agnóstica o cualquier forma simplista de aprehensión de esta realidad de corte sensualista y empirista. Acepta, así, la objetividad del conocimiento y del acto de conocer, la existencia de la psiquis como un producto de la organización de la materia y la del desarrollo psíquico como un proceso que, como todos sabemos, fue capaz de hacer una magistral periodización por etapas del mismo, en particular del desarrollo intelectual. Supera y critica al empirismo como corriente filosófica de la época de amplia penetración en la ciencia, aunque fue capaz de evaluar y utilizar los resultados empíricos en la elaboración de su teoría científica. Concretamente afirma: "En realidad, la objetividad no es de ninguna manera una propiedad inicial, como los empiristas lo propondrían, y su conquista involucra una serie de constructos sucesivos que se aproximan cada vez más" (19). Continúa criticando al empirismo y al funcionalismo al plantear: "Esta interpretación pasiva del acto de conocimiento se contradice en todos los niveles del desarrollo, particularmente en los niveles sensoriomotor y prelingüístico, de adaptación cognoscitiva e intelectual. En realidad para conocer los objetos, el sujeto debe actuar sobre ellos y por lo tanto transformarles: los debe desplazar, conectar, combinar, separar y volver a unir. Desde las acciones sensoriomotoras más elementales hasta las operaciones intelectuales más sofisticadas, que son acciones interiorizadas que se llevan a cabo mentalmente, el conocimiento está constantemente unido a las acciones u operaciones, esto es, a las transformaciones" (20). Finalmente queda plasmada su concepción dialéctica de la interpretación de la relación sujeto-objeto y del carácter activo del hombre en la siguiente afirmación: "De ahí, que el límite entre el sujeto y los objetos no esté determinado de ninguna manera de antemano, lo que es más importante, no es estable. En verdad, en toda acción el sujeto y los objetos están fusionados. El sujeto desde luego, necesita información objetiva para estar consciente de sus acciones pero también necesita varios componentes subjetivos. Sin una práctica prolongada o sin la construcción de
  25. 25. instrumentos refinados de análisis y coordinación, sería imposible para el sujeto conocer lo que le pertenece al objeto, lo que pertenece a él mismo como un sujeto activo y lo que le pertenece a la acción misma tomada como la transformación de un estadio inicial y uno final. De este modo, el conocimiento, en sus orígenes, no surge de los objetos ni del sujeto sino de las interacciones en un principio inescrutable entre el sujeto y esos objetos" (21). De esta manera Piaget asume una posición materialista dialéctica en la interpretación de la relación sujeto-objeto que como sabemos es la concreción del problema global más importante de la filosofía, o sea, el de la relación del hombre con el mundo, con la realidad. Aquí filosóficamente da una respuesta positiva al problema ontológico y gnoseológico que le aproximan sin proponérselo intencionalmente al Marxismo-Leninismo. No obstante, consideramos que Piaget no es un marxista; sin embargo, es de hecho un filósofo por los objetivos y naturaleza de su obra, pero de una filosofía muy sui géneris: racional, pero antirracionalista; empírica, pero antiempirista; positiva, pero antipositivista; fenoménica, pero antifenomenológica; es, sencillamente, filosofía piagetana. Quizás las siguientes palabras de Lucien Goldman en su libro "Jean Piaget y las ciencias sociales" sirvan para apuntalar la idea anterior: "De hecho en el ámbito cultural de Europa occidental donde se desarrolla la discusión, un gran número de sociólogos adoptan, en nombre de la ciencia, una actitud pasiva, mientras que problemas tan importantes, y que ocupan en la obra misma de Piaget un lugar tan preponderante, tales como los de la unidad del sujeto y el objeto, la génesis, las relaciones entre estructura y función, la definición, etc., forman parte de la filosofía. Esta es la razón por la que, dejando de lado todo problema de terminología, nos parece ciertamente que la obra de Jean Piaget representa, por su carácter a la vez positivo, antiespeculativo y antipositivista una de las más importantes realizaciones del pensamiento filosófico contemporáneo" (22). Esta obra misma de Goldman es una demostración, aunque con algunos desaciertos, de la coincidencia de las principales concepciones piagetanas con las tesis del marxismo. Por supuesto, no es objetivo nuestro tampoco realizar una valoración filosófica de Piaget, sólo exponer con algunos elementos ilustrativos, el carácter materialista dialéctico de su teoría psicológica y cómo la misma constituye una de las elaboraciones sistemáticas más importantes de la ciencia contemporánea por su multilateralidad, que garantiza su intención de elaborar una epistemología genética que explique la génesis del conocimiento humano y su proceso constructivo desde la primera infancia hasta la adultez, así como la complejidad del saber universal y su construcción dinámica dada en el cuadro clasificatorio de las ciencias. Todo este empeño dejó un extraordinario dividendo para la psicología: una teoría del desarrollo psíquico, en particular del desarrollo intelectual; un método para el estudio causal, relacional, lógico e histórico del psiquismo, el método psicogenético y con ello funda junto a Wallon, una nueva y superior forma de hacer psicología infantil, que permitió a los pedagogos organizar y dirigir el proceso de enseñanza sobre bases realmente objetivas y científicas, aunque él nunca se propuso hacer pedagogía, por lo que refiriéndose a la posición activa del docente deja claro los inconvenientes de una extrapolación de los resultados de sus investigaciones científicas a la práctica pedagógica: "Este docente debe conocer muy bien la naturaleza de los procesos de aprendizaje del sujeto, así como su evolución y en consecuencia, debe remitirse continuamente a los hechos y a las interpretaciones que la psicología genética le provee. Pero es preciso tener en cuenta que esto no quiere decir que se puedan tomar esos datos tal cual, para hacer una aplicación pedagógica directa. lo que queda por hacer es, precisamente, una investigación pedagógica, pero no soy yo la persona más indicada para decir cómo habría que concebirla; son los pedagogos quienes deben hacerlo" (23).
  26. 26. El otro aporte extraordinario de Piaget al desarrollo de la ciencia psicológica fue haber fundado su movimiento más amplio, activo y contradictorio de la contemporaneidad: el constructivismo. Decimos amplio por la infinidad de sectores de la ciencia y problemáticas que abarca, que desborda los límites mismos de la psicología para constituirse en la actualidad en una filosofía, una epistemología, un nuevo paradigma pedagógico o alternativa didáctica, un enfoque metodológico investigativo en el campo de las ciencias sociales y hasta propiamente una teoría del aprendizaje. Precisamente esta amplitud es causa de confusiones y extrapolaciones que llevan a considerar como constructivista a casi cualquier teoría que explique el proceso de aprehensión de la realidad por el hombre, tanto en el sentido filosófico-ontológico objetivo de considerar su existencia como objeto independiente- mente del sujeto cognoscente, como en el sentido subjetivo de que es el hombre mismo quien construye a la realidad y a sí mismo en la interacción con el objeto. Así es como muchas de las teorías clásicas cognitivas surgidas en la década del 50 y que veremos más adelante, se clasifican en la actualidad de constructivistas, o los propios enfoques cognitivos del aprendizaje producidos por el neoconductismo, hasta increiblemente, hay autores que catalogan a Vygotsky y su enfoque histórico cultural como constructivista.¡Error! No se encuentra el origen de la referencia. La realidad es que Piaget nunca se autodenominó constructivista, aunque sí dejó claro que en su desarrollo intelectual y en el proceso de aprendizaje, el hombre construye estructuras mentales como adaptación del organismo al medio. Precisamente aquí están algunas de las críticas que pudieran hacer dudar de la naturaleza realmente dialéctica de su teoría, al hacer primar la naturaleza biológica en este proceso, al definir a la adaptación como el mecanismo fundamental por el que se produce el desarrollo psíquico, soslayando o poniendo en un segundo plano a lo social y a la educación. Considero sin embargo, que este segundo plano, ocupa el segundo lugar no por restarle importancia, sino por la lógica de análisis del problema que parte por considerar al hombre, en este caso al niño, como un ser natural con un conjunto de mecanismos y disposiciones sobre el que actúa el medio social para echarlos a andar y elaborar cada individuo sus propias estructuras mentales. Los recursos de la lógica formal a la que acude Piaget para desarrollar su teoría no lo pueden llevar por otro camino, pero su validez en la explicación de la génesis del psiquismo, el proceso de su desarrollo orgánico, sistemático y cronológico y su concreción en estructuras periodizadas, es expresión sintética de sus fuerzas motrices, concatenación y tránsito hacia la aparición de nuevas cualidades lo que le da un viso inevitablemente dialéctico a su enfoque. Destierra de esta manera, sin proponérselo, las tésis dogmáticas de algunos marxistas que consideran que sólo desde esta posición puede construirse una dialéctica materialista, negando otros caminos o alternativas válidas como patentiza el filósofo ruso G. Kursanov al plantear que "la concepción materialista consecuente de la naturaleza, la sociedad y el pensamiento, lleva inevitablemente a la dialéctica materialista científica". (Ver referencia 43) Sólo apuntaré que Piaget desencadena una verdadera revolución psicológica que con justicia podemos denominar constructivismo postpiagetano y que el listado de autores, teorizaciones y tecnologías es en la actualidad casi interminable y que por el momento no he considerado en la presente edición. Se inscriben en este listado los nombres de J. Derval, J. Palacios, P. del Río, J.L. Hidalgo, C. Coll, E. Ferreiro, C. Kamii, Y. Novak, R. DeVries, L. Kohlberg, R. Shaffev, M. Carretero, R. Gallego-Badillo, entre otros conocidos en nuestro medio latinoamericano, donde el constructivismo es una inmensa realidad científica, pero puede ser también un mito, manipulado en función de intereses, hay veces muy alejados del espíritu de la ciencia y de las necesidades para
  27. 27. afrontar los desafíos de nuestras sociedades con objetividad y eficiencia, en especial en el campo de la educación. 2.6.3 Enfoque histórico cultural de Lev S. Vygotsky La concepción más integrada, sistemática y acabada de un enfoque materialista dialéctico del desarrollo psíquico se encuentra, sin dudas, en los trabajos de Lev S. Vygotsky (1896-1934) en lo que se ha denominado enfoque histórico-cultural de la psiquis humana, a partir de la cual se desarrolla toda una nueva dimensión de la psicología como ciencia, tanto en lo que respecta a su objeto como sus métodos, basado en el Marxismo-Leninismo, y en la que se asientan fundamentalmente las mejores realizaciones de la psicología soviética, así como la de otros países del antiguo campo socialista, incluyendo a Cuba. Desde el punto de vista filosófico a Vygotsky le cabe el mérito de haber podido estructurar el estudio e interpretación del fenómeno psíquico sobre una metodología dialéctico-materialista, donde incorpora por primera vez al materialismo histórico como fundamento para la verdadera evaluación en su tiempo y condiciones del problema del hombre en su mundo. Todo ello es una síntesis creativa de las tesis del marxismo considerando las aportaciones realizadas por Lenin en las nuevas condiciones socio-políticas del primer estado de obreros y campesinos de la humanidad. Esta posición vigotskiana tuvo un valor extraordinario para la psicología, principalmente para la superación de los esquemas o limitaciones de otros intentos de aproximación dialéctico-materialista al estudio del psiquismo como por ejemplo J. Piaget, incluso de los que conscientemente abrazaban para ese fin al marxismo (G. Politzer, L. Sevé, H. Wallon, R. Zazzó, K. N. Kornilov, V. M. Bechterev, I. P. Pavlov). En este sentido alerta: "La aplicación directa de la teoría del materialismo dialéctico a los problemas de la ciencia natural y, en particular, al grupo de ciencias biológicas o a la psicología es imposible, como es imposible aplicarla directamente a la historia y a la sociología. Entre nosotros hay quienes piensan que el problema de la psicología y el marxismo se reduce a crear una psicología que responda al marxismo; pero en realidad, ese problema es mucho más complejo".(24) y luego precisa: "Hay que saber qué se puede y qué se debe buscar en el marxismo... hay que encontrar una teoría que ayude a conocer la psiquis y no la solución del problema de la psiquis, no las fórmulas que resumen y suman al resultado de la verdad científica... no se puede buscar en los maestros del marxismo la solución del problema, incluso ni siquiera una hipótesis del trabajo porque ellas se crean en el terreno de la ciencia dada, sino el método de su construcción" (25). Y se anticipa premonitoriamente al modismo dogmático de muchos marxistas incluyendo a psicólogos, de considerar sus trabajos con este enfoque y por supuesto con cientificidad y partidismo ideológico, al hacer referencia constante a planteamientos y tesis textuales de los clásicos del marxismo: "Yo no quiero saber gratuitamente, habiendo recordado un par de éstas qué es la psiquis, quiero aprender en todo el método de Marx, cómo construir la ciencia, cómo enfocar la investigación de la psiquis"(26). De esta manera, el problema de la relación marxismo-psicología queda planteado y resuelto de una nueva forma y se sientan las bases para un enfoque materialista dialéctico del fenómeno psíquico cualitativamente superior, a partir de un enfoque metodológico y no factológico como hasta ese momento se había realizado. Esta actitud de Vygotsky le permite elaborar su teoría histórico-cultural de la psiquis.
  28. 28. Comprende de esta manera a la psiquis como una entidad dinámica transmutable, producto del desarrollo histórico de la sociedad, con un curso de desarrollo individual, donde se producen transformaciones, tanto estructurales como funcionales. Las funciones psíquicas superiores que constituyen los rasgos distintivos del psiquismo humano del animal, son un producto de la apropiación de la experiencia histórico-social acumulada por la humanidad y que se encuentran en los objetos y fenómenos que son a su vez una síntesis del decursar histórico de la humanidad... "Todas las funciones superiores no se formaron en la biología, en la historia de la filogénesis pura, sino que el mecanismo mismo que se encuentra en la base de las funciones psíquicas superiores es un calco de lo social. Modificando la conocida tesis de Marx * , podríamos decir que la naturaleza psíquica del hombre representa el conjunto de las relaciones sociales, trasladadas al interior y convertidas en funciones de la personalidad y formas de su estructura. No queremos decir que tal es el significado de la tesis de Marx; pero nosotros vemos en esta tesis la expresión más completa de aquello a que nos conduce la historia del desarrollo cultural" (27). De esta manera, la apropiación constituye el mecanismo fundamental por el que se produce el desarrollo psíquico humano y de hecho se convierte en una nueva categoría psicológica que supera a paradigmas que daban una interpretación menos dialécti- camente completa de este proceso como es la categoría piagetana de “adaptación” de base biologista. Por otra parte, introduce en el esquema de la relación hombre-mundo, concretado en la relación sujeto-objeto, un elemento mediador: el instrumento, que con su naturaleza cultural y con la expresión de la esencia social humana, dan una nueva dimensión a la solución de este problema fundamental de naturaleza filosófica para la ciencia psicológica; y que permite, por primera vez, dar una adecuada respuesta al carácter activo y transformador de la psiquis humana, como actividad psíquica, valga la redundancia. En este sentido, M. Shuare nos plantea sintéticamente: "El rasgo fundamental de la actividad humana es su carácter mediatizado por el instrumento, que se interpone entre el sujeto y el objeto de la actividad. En el proceso de desarrollo * Se refiere a la sexta tesis sobre L. Feuerbach. histórico de la humanidad, entre las personas y la naturaleza "natural" se interponen, creados por el trabajo, objetos que constituyen la segunda (no en importancia) naturaleza, la naturaleza social del hombre. Dichos objetos constituyen la cultura. En el hombre, la naturaleza sociocultural no coexiste ni se superpone a la naturaleza natural, sino que transforma a ésta, sometiéndola a leyes de orden superior" (28). Vygotsky resaltó la naturaleza social del proceso de “interiorización” dado como mecanismo psicológico de la “apropiación”, al puntualizar el papel decisivo del adulto como mediador de la relación sujeto-objeto y portador de las formas más generales y concretas de la experiencia histórico-social y la cultura contenidos en los objetos de la realidad circundante al sujeto. De esta concepción surgió su noción de "zona de desarrollo próximo" de un inestimable valor para la comprensión del desarrollo psíquico infantil, la psicología diferencial y la pedagogía. La zona de desarrollo próximo se determina por lo que el niño puede realizar en colaboración, bajo la dirección y con la ayuda del adulto o incluso sus propios coetáneos; y nos ofrece una medida de las potencialidades del desarrollo psíquico infantil, por lo que tiene sin dudas mayor importancia
  29. 29. que al nivel de desarrollo actual en lo que a diagnóstico de este desarrollo y enseñabilidad del niño tocan. Esta noción vigotskiana supera un poco el estatismo y espontaneidad de la relación sujeto-objeto planteada por Piaget, así como su subvaloración relativa del factor social. Llevada incluso al esquema conductista tradicional (E-R) o neoconductista (E-O-R), introduce en pleno auge de esta gran corriente norteamericana el eslabón mediador necesario para modificar este modelo hacia uno verdaderamente dinámico y objetivo, compatible con la esencia social humana, erigida sobre su naturaleza biológica dada en especial en la particularidad de su sistema nervioso de poder reflejar superiormente la realidad. En este sentido, en su prólogo a la primera edición castellana en 1964 de "Pensamiento y lenguaje" el profesor argentino José Itzigsohn nos dice: "Vigotski no perdió en ningún momento de vista el que la psiquis es una función propia del hombre como ser material dotado de un órgano específico, el cerebro, cuyas leyes adquieren nueva forma y son modeladas por la historia de la sociedad". Y nos nomina su teoría con acertada precisión para los hispanoparlantes que por primera vez nos asomábamos a la obra vigostkiana como "teoría del desarrollo cultural de las funciones psíquicas" (29). La relación cerebro-psiquis, complejo problema multicientífico, pero decisivo en el establecimiento de una sólida psicología materialista-dialéctica, es resuelto por Vygotsky de una nueva manera, que le permite superar el determinismo quasimecanicista de la teoría pavloviana y sentar las bases para el surgimiento de la neuropsicología, una nueva ciencia de extraordinaria importancia en la actualidad no sólo en el campo de la psicología y la medicina clínica, sino para otras ciencias como la cibernética y la propia pedagogía, en particular para la defectología. Todo ello puede verse reflejado en las tres ideas vigotskianas fundamentales acerca de la localización de las funciones psíquicas: • El carácter cambiante de las vinculaciones interfuncionales durante el desarrollo infantil. • La formación de sistemas dinámicos complejos que integran a las funciones elementales. • La existencia de relaciones extracorticales en la actividad de los centros cerebrales que se integran al funcionamiento de las formas psíquicas superiores. Sobre estas ideas, Vygotsky elabora su concepto de "sistema psicológico" que define como el conjunto de relaciones móviles que surgen en determinada etapa del desarrollo, donde llega a descubrir la ley de la organización jerárquica de las funciones psíquicas superiores a partir del estudio de sus afectaciones, que enuncia de la siguiente manera: el desarrollo transcurre en dirección ascendente y la destrucción, al contrario, en sentido descendente. De esta manera, las funciones psíquicas superiores encuentran su explicación en la neurodinámica cerebral en un nuevo esquema localizativo que amplía las nociones pavlovianas contenidas en su teoría del reflejo condicionado, llegando incluso a dar una fundamentación genética y evolutiva de las mismas de extraordinaria importancia para la psicología infantil, que contaría ya con una teoría neural del desarrollo psíquico. Estos estudios neuropsicológicos de Vygotsky junto a su concepción del historicismo social en la determinación del desarrollo psíquico, le permitieron caracterizar sus fuerzas motrices de una manera mejor fundamentada que la de otros intentos en la psicología materialista dialéctica, como fue el caso de H. Wallon. Con Vygotsky queda precisado que las fuerzas motrices del desarrollo

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