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Guia PRACtica
FRENTE A LA VIOLENCIA
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PREVENCIÓN-DETECCIÓN-ACCIÓN
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ÍNDICE
Introducción. nuestro compromiso.
Los derechos de la infancia
La violencia en todas sus
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La protección de la niñez no es
sólo responsabilidad de todos y
cada uno de los y las educadores
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El manual que tienes entre las
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SÍNDROME MUNCHAUSEN POR PODERES
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EL ABUSO SEXUAL
No siempre deja lesiones físicas.
Algunos signos sugerentes son
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ABUSO SEXUAL
INDICADORES FÍSICOS EN EL NIÑO / NIÑA
Dificultad para andar y sentarse.
Ropa interior rasgada, manchada o ...
50
LA ACCIÓN
Si escuchas o te das cuenta de
un abuso de cualquier tipo, de-
bes actuar. No siempre es fácil,
pero recuerda...
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blar sin ser molestados/as. In-
tenta que sea un lugar alejado
de otras personas pero donde
todavía seáis visibles. Es ...
52
CREE LO QUE LA PERSONA TE ESTÁ CONTANDO
Trata de no tener la perspectiva de un adulto/a cuando escuchas.
Escucha atenta...
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¿QUÉ PUEDO HACER?
Cuando los educadores tengan
la duda o la sospecha de que un
niño está siendo objeto de mal-
trato o ...
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que poseas sobre el niño/a, su
familia y los indicadores obser-
vados. Es el momento de hacer
una valoración
• Conjunta...
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INVESTIGACIÓN
ACTUACIÓN
EVALUACIÓN
¿En qué consiste?
¿En qué consiste?
¿En qué consiste?
Consiste en recoger toda la in...
GUÍA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETENCIÓN Y ACCIÓN FRENTE  A LA VIOLENCIA.
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  1. 1. Guia PRACtica FRENTE A LA VIOLENCIAFRENTE A LA VIOLENCIAFRENTE A LA VIOLENCIA parala PREVENCIÓN-DETECCIÓN-ACCIÓN with the financial support of the DAPHNE III programme of the European Union
  2. 2. 2 EDITA: ASDE Scouts de España FINANCIA: PROGRAMA DAPHNE III de la UNIÓN EUROPEA a través del PROYECTO “SAFE FROM HARM” Bajo la coordinación del responsable de Educación Scout: David Navalón Mateos Colaboran: Alejandro Moreno González. ASDE Exploradores de Madrid Ana Solo de Zaldívar Tertre. ASDE Scouts de Aragón Ana Isabel Barriuso Medrano. ASDE Exploradores del Principado de Asturias María Jiménez Ortega. ASDE Scouts de Canarias María San Roman Sanz. ASDE Exploradores de Madrid María del Carmen Perfecto Casorrán. ASDE Scouts de Aragón Sara Díaz de Sarralde Fernández. ASDE Exploradores de Madrid Angela Caballero González. ASDE Scouts de España Sandra Hernández Hernando. ASDE Scouts de España Maquetación e ilustraciones: Oscar Calderón Benito Año: 2014 LICENCIA: Reconocimiento - NoComercial (by-nc): Se permite la generación de obras derivadas siempre que no se haga un uso comercial. Tampoco se puede utilizar la Nota: Este material ha sido elaborado por hombres y mujeres y va destinado a edu- cadores y educadoras. Para redactar los textos hemos utilizado el genérico masculi- no, junto con las fórmulas inclusivas (chicos y chicas, e infancia/juventud), intentado hacer un uso del lenguaje sencillo y accesible que deseamos implique un rechazo del sexismo presente en la información. Es nuestro interés utilizar un lenguaje inclusivo acorde con nuestros valores y compromiso con la igualdad de oportunidades.
  3. 3. 3 Guia PRACtica FRENTE A LA VIOLENCIA parala PREVENCIÓN-DETECCIÓN-ACCIÓN
  4. 4. 4 ÍNDICE Introducción. nuestro compromiso. Los derechos de la infancia La violencia en todas sus maniffestaciones. Prevenir, detectar, actuar Marco legislativo contra la violencia Propuestas educativas para trabajar en los grupos scouts Otros recursos didácticos Recursos y equipos a disposición de la ciudadanía Glosario de términos Bibliografía 6 14 18 36 60 64 94 98 100 103
  5. 5. 5 La protección de la niñez no es sólo responsabilidad de todos y cada uno de los y las educadores de cuidar correctamente a un niño, respetándolo a él o ella. También es la responsabilidad de cada adulto y adulta de ser conscientes de las posibilidades de abuso, ser capaz de reconocerlo y adoptar medidas responsables.
  6. 6. 6 El manual que tienes entre las manos tiene su origen en uno de los objetivos más ambiciosos que se propuso la Región Scout Eu- ropea durante la celebración de su centenario en el 2007: acabar con la violencia contra la infan- cia y la juventud. Durante más de 100 años, uno de los grandes éxitos del Escultismo ha sido su responsabilidad por ofrecer un ambiente sano para los niños, las niñas y los jóvenes. Sin em- bargo, la violencia y diferentes prácticas perjudiciales contra la infancia y la juventud siguen te- niendo lugar tanto dentro como fuera del Escultismo. El rechazo a la violencia no pue- de permitirse concesiones. El po- tencial humano de la infancia y la juventud, su fragilidad, su vul- nerabilidad y su dependencia de las personas adultas para su cre- cimiento y desarrollo hacen que sea imprescindible trabajar para prevenir la violencia y proteger- les contra ella. Desde ASDE creemos que es especialmente importante con- cienciar a nuestros educadores y educadoras sobre esta lacra social. No podemos olvidar que ellos y ellas son el primer vínculo con nuestros niños, niñas y jóve- nes y la educación es un agente de cambio clave capaz de rom- per el ciclo de la violencia. Con este material hemos pre- tendido clarificar y unificar los conceptos más básicos del mal- trato infantil definiendo para ello los diferentes tipos de violencia existentes y sus consecuencias, dando claves para la detección primaria de cualquier tipo de abuso así como poniendo espe- cial énfasis en la prevención. Creemos que es imprescindible abordar la violencia en el mar- co del Tiempo Libre por su papel como contexto facilitador de la no-violencia. La propia metodo- logía de trabajo de la Educación No-formal en general y del Escul- tismo en particular hace que se generen espacios de convivencia y confianza entre el grupo de iguales y establezcan vínculos de familiaridad y confidencialidad INTRODUCCIÓN: NUESTRO COMPROMISO “LA HUMANIDAD NO PUEDE LIBERARSE DE LA VIOLENCIA MÁS QUE POR MEDIO DE LA NO VIOLENCIA”. Mahatma Gandhi GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA OBJETIVO DE ESTE DOCUMENTO
  7. 7. 7 con el educador o la educadora. Los espacios de ocio y tiempo li- bre son utilizados como espacio de socialización e interrelación a través del juego y la actividad compartida. Por ello son un lugar privilegiado en cuanto a posibili- dades de detección e identifica- ción de situaciones de maltrato infantil. No podemos dar la espada a la realidad de la sociedad en la que vivimos. La violencia determina nuestras vidas y las vemos refle- jadas en todas las esferas, la do- méstica, la económica, la social, la política, etc. Como entidad educativa tenemos la responsa- bilidad de abordar la violencia como un problema de gran im- portancia que, por desgracia, al- gunos de nuestros niños, niñas y jóvenes sufren. Este documento está dirigido a todos nuestros educadores y educadoras con el objetivo de facilitarles recursos y ayudarles en el proceso de toma de decisiones, en definitiva, para contribuir a mejorar la calidad de vida de todos los niños y niñas que se encuentren en situación de desprotección infantil. ANTECEDENTES Desde ASDE llevamos trabajan- do años el concepto de violencia abordándolo desde diferentes ámbitos educativos como la sa- lud, la educación para la igual- dad, la educación para la Paz, etc. En los últimos años, nos hemos visto abocados a trabajar este problema de una manera más global y trasversal lo que nos ha llevado a desembocar en el proyecto que actualmente da marco a este trabajo, “A salvo del Peligro (Safe from harm)”. En el año 2006, Lanzamos la pu- blicación “Salud y prevención de violencia entre iguales” donde abordamos por prime- ra vez las consecuencias que la violencia tiene para la salud de aquellos que la sufren. En este caso en concreto nos centramos en la violencia entre iguales por el aumento que se había produ- cido de casos de bullying (acoso) en los últimos años. La violencia entre iguales es un hecho y como educadores y edu- cadoras tenemos la responsa- Portada Libro: “Salud y prevención entre iguales”
  8. 8. 8 GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA bilidad de manejar este tipo de situaciones que indudablemente de alguna u otra manera afecta a los niños, niñas y jóvenes de de la sociedad en general. Uno de los objetivos de esta publi- cación fue concienciar sobre los riesgos psicológicos que las vícti- mas de la violencia entre iguales pueden sufrir si no se reciben el apoyo necesario lo cual amenaza seriamente su salud a todos los niveles. En este manual abordamos la violencia desde el análisis de un acto de violencia: víctima, agresor/a y observador/a. se fa- cilitaban consejos para detectar la violencia, el nivel de inten- sidad de esta así como las ca- racterísticas tanto de agresor/a como de víctima con el objetivo de adecuar nuestro trabajo como mediadores/as. A menudo se dirigen a las perso- nas agresoras todo tipo de inter- venciones y aunque entendemos que las personas agresoras ne- cesitan recursos para aprender a convivir con otras personas de perpetuar su rol, no hemos que- rido dejar de lado a las víctimas. Por ello en esta publicación se presta una atención especial a trabajar los “ conceptos” de auto- concepto y autoestima todo ello facilitando a nuestros educado- res y educadoras las estrategias uno de los casos. El manual está organizado a través de diferen- tes contenidos educativos que incluían casos y herramientas - ciones educativas: Castores: de 6 a 8 años Lobatos: de 8 a 11 años Scouts: de 11 a 14 años Escultas/Pioneros: de 14 a 17 años Rovers/Compañeros: de 17 a 21 años Por último también se abordó la - doles un papel importante y de gran responsabilidad ya que su silencio respalda de alguna ma- nera la agresión que se ha pro- ducido. En 2007 tuvo lugar la Conmemo- ración del Centenario del Escultis- mo a nivel mundial. Con motivo de esta celebración la Organi- zación Mundial del Movimiento Scout (OMMS-WOSM) lanzo la Campaña “Gifts for peace” (Re- galosparalapaz)cuyoobjetivoeraque todas las Organizaciones Scouts Nacionales ofrecieran al nuevo siglo un regalo que contribuyera a la construcción de un mundo mejor. ASDE Scouts de España presentó el Proyecto “Acaba con la Violencia Social” que es una colección de juegos de or- denador interactivos diseñados para adolescentes y jóvenes. Estos juegos tienen como obje-
  9. 9. 9 tivos erradicar la violencia que sufre nuestra sociedad a través de la educación en valores, paz, respeto, solidaridad, tolerancia, justicia e igualdad. Los juegos buscan crear actitu- des de empatía y solidaridad y ofrecer el conocimiento necesa- rio para ser capaces de resolver sus conflictos pacíficamente. Además ofrecen a los jóvenes la oportunidad de reflexionar sobre sus propias acciones así como dan las herramientas pedagógi- cas a los educadores y educado- ras que necesitan para que los jóvenes comprendan porque es importante aunar esfuerzos para acabar con la violencia social. Cada uno de los juegos permite la participación activa ante dife- rentes circunstancias, dando la oportunidad de aprender y de- sarrollar diferentes herramientas necesarias para enfrentarse a si- tuaciones de violencia. Promue- ven actitudes de reflexión tanto individuales como grupales que ayudarán a desarrollar la em- patía y solidaridad y ofrece co- nocimientos básicos sobre este- reotipos y resolución pacífica de conflictos, entre otros. Quiérete Está centrado en la erradicación de la violencia de género y abor- da los siguientes contenidos: los diferentes tipos de violencia, re- flexiones sobre actitudes sexis- tas, desigualdad, valores como el respecto, el sexismo en los anuncios, actitudes patriarcales, feminismos, la importancia del lenguajes, las diferencias de gé- nero, sexo, etc.
  10. 10. 10 GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA Conócete Está centrado en la erradicación de la violencia doméstica y abor- da los siguientes contenidos: relaciones interpersonales en el entorno doméstico, relaciones entre los padres y los hijos, rela- ciones de pareja, nuevos tipos de relaciones familiares, etc. Estos recursos que pueden ser utilizados para el equilibrio necesario entre dar y recibir, el desarrollo del sentido de pertenencia, el desarrollo de la autoestima así como los dere- chos y obligaciones que implica convivir con otras personas. Aventúrate Está centrado en la erradicación de la violencia entre iguales y analiza los siguientes conteni- dos: los diferentes factores que intervienen en la violencia entre - titudes abusivas, amenazantes y peyorativas, los derechos y obli- gaciones que implican las rela- ciones entre iguales, el bullying, el desarrollo de habilidades de comunicación, como ser un buen oyente y el desarrollo de la au- toestima. Libérate Está centrado en la erradica- ción de la homofobia y analiza los siguientes contenidos: fac- tores que promueven la homo- fobia, diferentes orientaciones sexuales, concienciar sobre la importancia del respeto a los de- más, recursos disponibles para prevenir la violencia basada en la orientación sexual, ayudar a construir actitudes de aceptación a uno mismo y a los demás sin tener en cuenta el sexo, la raza o las creencias, ayudar a superar los mitos existentes dentro de nuestras sociedad sobre las per- sonas homosexuales y promover el concepto de amor por encima de todo sin tener en cuenta la orientación sexual. Al año siguiente, en 2008, se sumó a esta colección el juego “englóbate” que está centrado en la erradicación de la violencia xenófoba y que abordaba los conceptos de discriminación, ra- cismo, xenofobia y las causas de ambas, la tolerancia como princi- pal herramienta de trabaja para la erradicación de la xenofobia y el respeto hacia otra culturas, entre otros. Finalmente, de entre otras publi- caciones y materiales didácticos realizados por ASDE en estos úl- timos años queremos destacar
  11. 11. 11 también la “Guía Recopilación de Experiencias de la Campa- ña Jugando Juntos/as” . Este material nació en 2013 como re- sultado de la recopilación de las acciones más interesantes lleva- das a cabo por 34 de los grupos scouts que participaron en el marco de la Campaña “Jugando Junto/as” (Subvencionada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad a través del Programa “Coeducación e Igual- dad de género en el Tiempo Li- bre: conviviendo en igualdad”). Esta campaña implicó a niños, niñas y jóvenes a través de ac- con los estereotipos de género, mitos, discriminación, visibilidad de las mujeres a través del len- guaje, enfoque de género, em- poderamiento, techo de cristal, micro-machismos, etc. El material se organiza en 3 blo- ques educativos con propuestas concretas para cada una de las secciones educativas. El último de los bloques se centra espe- cialmente en la violencia por motivos de género que en los últimos años ha pasado de ser un crimen “invisible” ha ser de interés público su erradicación. Teniendo en cuenta que la vio- lencia es trasmitida de un modo intergeneracional es importan- tísimo terminar con la violencia de género a través de la preven- ción. El cambio debe venir de las poder trasmitírselo a los niños, niñas y jóvenes. En los últimos años, ha habido un incremento en el número de casos de violencia entre las pa- rejas adolescentes. Por este mo- tivo es de especial importancia trabajar la prevención de la vio- lencia de género entre la juven- tud. Algunos de los contenidos que se han abordado en esta pu- blicación han sido: noviazgos tó- xicos, sutiles formar de maltrato y relaciones con parejas positivas. Es muy importante concienciar sobre los abusos sutiles a tra- vés de amistades con comporta- mientos de control y celos, en- tre otros, control y agresividad disfrazados bajo la apariencia de amor y pasión romántica. Portada Libro: “Guía Recopilación de Experiencias”
  12. 12. 12 EL PROYECTO “SAFE FROM HARM!” Gracias al Programa DAPHNE III de la Unión Europea, ASDE ha trabajado en estrecha cola- boración con especialistas de la Región Scout Europea así como con representantes de las Orga- nizaciones Scouts Nacionales de Alemania, Bélgica, Chipre, Eslo- vaquia, Francia, Lituania, Países Bajos y Suiza con el objetivo de crear un entorno seguro para nuestros niños, niñas y jóvenes a través del proyecto “Safe from harm” (A salvo del peligro!). Todas las entidades promotoras de este proyecto hemos traba- jado durante casi dos años para garantizar la protección física y mental de los niños, niñas y adolescentes contra la violen- cia mediante la prevención para evitar nuevas exposiciones a la violencia. Hemos tenido la opor- tunidad de realizar dos Jornadas formativas destinadas a nues- tros educadores y educadoras, de colaborar mano a mano con el Foro Rover de ASDE y con los integrantes de su Comisión Pre- paratoria así como de desarrollar diferentes materiales de sensibi- lización que recogen el Código de Conducta aprobado por nuestra entidad en materia de preven- ción de la violencia. Este material es parte del tra- bajo desarrollado durante todos esos meses y tiene como obje- tivo dotarles de las habilidades, las competencias y el conoci- miento necesarios para prevenir y detectar estas prácticas tanto dentro del Escultismo como en su entorno más cercano. GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA
  13. 13. 13
  14. 14. 14 Para hablar de protección de la infancia es imprescindible cono- cer previamente cuáles son los Derechos de los niños y niñas así como el marco legal que los sal- vaguarda. Pero antes de pasar a conocer estos derechos vamos a hacer un recorrido histórico si- guiendo una trayectoria que nos llevará hasta la actualidad. UN POCO DE HISTORIA En la antigüedad nadie pensaba en proporcionar especial protec- ción a la infancia. Durante al- gún tiempo fueron considerados “adultos pequeños”. Fue en Fran- cia cuando a mediados del siglo XIX surge la idea de ofrecer pro- tección especial a los niños. Esto fue el comienzo para el desarro- llo progresivo de los derechos de los menores. Las primeras leyes relacionadas con la infancia te- nían que ver con su protección en el lugar de trabajo y con el derecho a la educación. A principios del siglo XX, comen- zó a implementarse la protección de los niños, incluso en el área social, jurídica y sanitaria. Este nuevo desarrollo, se extendió más adelante por toda Europa. Desde 1919, tras la creación de la Liga de las Naciones (que lue- go se convertiría en la ONU), la comunidad internacional comen- zó a otorgarle más importancia a este tema, por lo que formó el Comité para la Protección de los Niños. Antes de la Convención de los Derechos del Niño (CDN) que regula los derechos de la infan- cia en la actualidad, en 1924 se aprobó la Declaración de Gine- bra, el primer tratado interna- cional sobre los Derechos de los Niños. La Segunda Guerra Mundial dejó entre sus víctimas a miles de ni- ños y niñas en una situación de atención y necesidad extremas. Como consecuencia, en 1947 se LOS DERECHOS DE LA INFANCIA “EN CADA NIÑO NACE LA HUMANIDAD” Jacinto Benavente GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA “Los niños y niñas no son mini- seres humanos con mini- dere- chos humanos. Pero mientras los adultos continúen considerándo- los como tales, la violencia contra los niños y niñas persistirá.” Maud de Boer-Buquicchio
  15. 15. 15 creó el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (conoci- do como UNICEF) al cual se le concedió el estatus de organiza- ción internacional permanente en 1953. En 1959, Naciones Unidas apro- bó una Declaración de los De- rechos del Niño que incluía 10 principios. Pero no era suficien- te para proteger los derechos de la infancia porque legalmen- te no tenía carácter obligatorio. Por eso en 1978, el Gobierno de Polonia presentó a Naciones Uni- das la versión provisional de una Convención sobre los Derechos de los Niños. Tras diez años de negociaciones con gobiernos de todo el mundo, líderes religiosos, ONG, y otras instituciones, se logró aprobar el texto final de la Convención sobre los Derechos del Niño, el 20 de Noviembre de 1989, cuyo cumplimiento sería obligatorio para todos los países que la ra- tificasen. La Convención se convirtió en Ley en 1990, después de ser fir- mada y aceptada por 20 países, entre ellos España. Hoy, la CDN ya ha sido aceptada por todos los países del mundo, excepto dos: Somalia y Estados Unidos. LA CONVENCIÓN DE LOS DERECHOS DEL NIÑO Y LA NIÑA La Convención sobre los Dere- chos del Niño (CDN) es el pri- mer instrumento internacional que reconoce a los niños y niñas como agentes sociales y como titulares activos de sus propios derechos. El texto fue aproba- do por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de no- viembre de 1989, de ahí la cele- bración todos los años el 20 de noviembre del “Día Universal del niño”, y entró en vigor el 2 de septiembre de 1990.  La CDN es el tratado interna- cional con la más amplia ratifi- cación de la historia aportó una nueva visión de los niños como sujetos de derechos, que antes no existía. Los 193 países que la han ratificado, tienen que rendir cuentas sobre su cumplimiento al Comité de los Derechos del Niño. COMITÉ DE LOS DERECHOS DEL NIÑO Se trata de un comité formado por 18 expertos en el campo de los derechos de la infancia, procedentes de países y ordena- mientos juridicos diferentes.
  16. 16. 16 Las diferencias más destacables entre la Declaración y la Conven- ción, son en primer lugar que la convención reconoce al menor como sujeto de pleno derecho y que amplía los derechos su- mando a las necesidades básicas las necesidades secundarias y la participación en los procesos que les afecten directamente. Los derechos de la infancia se basan en cuatro principios fun- damentales: • La no discriminación: todos los niños tienen los mismos de- rechos. • El interés superior del niño: cualquier decisión, ley, o política que pueda afectar a la infancia tiene que tener en cuenta qué es lo mejor para el niño.  • El derecho a la vida, la su- pervivencia y el desarrollo: todos los niños y niñas tienen derecho a vivir y a tener un de- sarrollo adecuado.  • La participación: los meno- res de edad tienen derecho a ser consultados sobre las situa- ciones que les afecten y a que sus opiniones sean tenidas en cuenta. Sus 54 artículos recogen los de- rechos económicos, sociales, culturales, civiles y políticos de todos los niños. Su aplicación es obligación de los gobiernos, pero también define las obligaciones y responsabilidades de otros agen- tes como los padres, profesores, profesionales de la salud, inves- tigadores y los propios niños y niñas. La Convención tiene dos proto- colos que la complementan. El protocolo relativo a la venta de niños y la prostitución infantil y el protocolo relativo a la partici- pación de los niños en conflictos armados. Podrás encontrar mu- chas más información a través de la página web de UNICEF y del Comité de los Derechos del Niño. Y AHORA... LOS DERECHOS La CDN recoge los Derechos de los Niños en 54 artículos. Pue- des consultar el texto completo en la web de la Oficina del Alto Comisionado de las Nacio- nes Unidas por los Derechos Humanos. Algunas entidades especializadas en la materia, tales como la Plataforma de Organizaciones de infancia- POI8 o Save the Children han elaborado diferentes materiales educativos adaptados por gru- pos edad. GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA
  17. 17. 17 MODELOS DE LA PLATAFORMA DE ORGANIZACIONES DE INFANCIA MODELOS DE SAVE THE CHILDREN De 6 a 8 años: Descargar De 15 a 18 años: Descargar De 9 a 11 años: Descargar De 12 a 14 años: Descargar Descargar Descargar Descargar Descargar
  18. 18. 18 - se como aquellas condiciones o características comunes a todos los seres humanos, que han de cumplirse para potenciar y esti- mular su desarrollo. El enfoque universal de las necesidades vinculadas al desarrollo humano permite plantearse la importan- cia que adquieren éstas durante la infancia. Los niños y niñas a lo largo del proceso de desarrollo van ad- quiriendo capacidades y habili- dades, cada vez más complejas, en función de las condiciones o los modos en que son satisfe- chas sus necesidades. Es decir, el modo en el que se cubren esas necesidades cambia según el momento o etapa evolutiva en que se encuentran. Así, por ejemplo, las condiciones para la protección del niño en la prime- ra infancia implican un contacto casi permanente con los adultos que le cuidan. Por el contrario, los adolescentes rechazan cier- tos niveles de protección y recla- man más autonomía. La adecuada satisfacción de ne- cesidades básicas y universales establece el límite entre el “buen trato” y el “mal trato” y constitu- ye la clave del bienestar infantil. De hecho, la inadecuada aten- ción de los niños es lo que da lugar a las diferentes formas de maltrato y desprotección infantil. Si bien es claro que la carencia de alimentación, de afecto, de redes sociales, etc. puede oca- en los menores, el exceso o so- bre satisfacción de determinadas necesidades tampoco favorece un desarrollo adecuado. Las necesidades también nos - nes de riesgo en los menores y evaluar las condiciones mínimas y elementales a cumplir por los diferentes contextos de crianza (familia, escuela, etc.). El conocimiento de las necesida- des infantiles delimita lo que hay que proteger y permite evaluar las condiciones mínimas que de- LA VIOLENCIA EN TODAS SUS MANIFESTACIONES “EL/LA NIÑO/A DEBERÁ SER PROTEGIDO CONTRA TODA FORMA DE DISCRIMINACIÓN O CASTIGO POR CAUSA DE LA CONDICIÓN, LAS ACTIVIDADES, LAS OPINIONES EXPRESADAS, SUS CREEN- CIAS…” Convención de los Derechos de la Infancia GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA
  19. 19. 19 ben cumplir los adultos. Las po- dríamos agrupar de la siguiente manera en función de la esfera que protegen: NECESIDADES FISICO-BIOLÓGICAS Las necesidades de carácter físi- co-biológico hacen referencia a las condiciones que deben cum- plirse para garantizar la subsis- tencia y un desarrollo físico salu- dable. Este tipo de necesidades incluye la alimentación, la tem- peratura, la higiene, el sueño, la actividad física, la protección de riesgos y la salud. NECESIDADES COGNITIVAS Las necesidades cognitivas se re- fieren a las condiciones que de- ben darse para que las personas puedan conocer y estructurar las experiencias del mundo que les rodea. También son aquellos ele- mentos necesarios para la adqui- sición de mecanismos de comu- nicación que le harán accesible a los demás y, a su vez, entender a los otros. NECESIDADESEMOCIONALESYSOCIALES Las necesidades sociales y emo- cionales hacen referencia a las condiciones que deben cumplirse para que los sujetos presenten un desarrollo afectivo adecua- do y saludable. También hace referencia a aquellos elementos necesarios para la adquisición de estrategias de expresión de sentimientos y conductas de in- teracción con los demás. Dentro de esta categoría se inclu- ye la necesidad de ser querido, protegido, apoyado, aceptado, motivado y valorado. Asimismo se considera la necesidad de es- tablecer relaciones de confianza con los cuidadores principales, de amistad y compañerismo con los iguales, de participar en ac- tividades comunes y juegos, de desarrollar conductas progresi- vamente más autónomas, de ser escuchados y de recibir respues- Alimentación Temperatura Higiene Sueño Actividad Física Protección de riesgos reales Salud NECESIDADES FISICO-BIOLÓGICAS Estimulación sensorial Exploración física y social Comprensión de la realidad física y social NECESIDADES COGNITIVAS
  20. 20. 20 tas. Todos estos elementos son clave en el desarrollo del auto concepto, autoestima y autocon- trol. ¿QUÉ ES LA VIOLENCIA? La Convención de los Derechos del Niño, en su art. 19 hace re- ferencia a la obligación de los Estados de proteger a los niños contra todo forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual.  Como podemos obser- var este artículo recoge diferen- tes tipos de conductas violentas pero ¿en qué se diferencia entre ellas? ¿qué tipo de actos las ca- racterizan?. El término abuso infantil se utili- za para describir una variedad de formas en que las personas per- judican a niños, niñas y jóvenes. El alcance de todas las formas de violencia contra los niños y niñas apenas ahora se están haciendo visibles, así como la evidencia del daño que hacen. ¿Qué en- tendemos entonces por violen- cia? Leamos un poco acerca de los diferentes tipos de violencia. Nos apoyaremos para ello en el estudio oficial sobre la violencia contra los niños, niñas y adoles- centes (2001). La violencia se produce cuando alguien utiliza la fuerza o una si- tuación ventajosa para lastimar a otra persona a propósito. Esto incluye tanto las amenazas y las acciones que podrían dañar a la persona como aquellas que efec- tivamente llegan a dañarla. El daño puede afectar a la mente, al cuerpo o al bienestar en gene- ral. La violencia también incluye el daño que una persona se hace a sí misma, intencionalmente, incluso el suicidio. TIPOS DE VIOLENCIA a) Violencia física: cualquier acto que inflige daño no acci- dental, en el que se utilice al- guna parte del cuerpo, objeto, arma o sustancia para sujetar, inmovilizar o causar daño a la integridad física encaminado a su sometimiento o control y que pueda provocar o no lesiones ya sean internas, externas, o am- bas a la persona receptora de violencia. b) Violencia psicológica: pa- trón de conducta consistente en actos u omisiones, cuyas for- mas de expresión pueden ser: negligencia, abandono físico o moral, insultos, humillaciones, marginación, prohibiciones, Seguridad emocional Expresión emocional Red de relaciones sociales Participación y autonomía progresiva Sexualidad Protección de riesgos imaginarios Interacción lúdica NECESIDADES EMOCIONALES Y SOCIALES GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA
  21. 21. 21 coacciones, condicionamien- tos, intimidaciones o amenazas, que lleven a la persona recep- tora de violencia intrafamiliar a la depresión, aislamiento, a la devaluación de su autoestima e incluso al suicidio. c) Violencia sexual: cualquier acto que degrada o daña al cuerpo y/o la sexualidad de la persona receptora de violencia y que por tanto, atenta contra su libertad, integridad y seguridad sexual.  d) Violencia patrimonial: cualquier acto u omisión que afecta la supervivencia de la persona receptora de violencia intrafamiliar, se manifiesta en la transformación, sustracción, destrucción, retención o dis- tracción de objetos, documen- tos personales, bienes, valores, derechos patrimoniales y puede abarcar los daños a los bienes comunes o propios de la perso- na receptora de violencia. e) Violencia económica: toda acción u omisión de la persona generadora que afecta la super- vivencia económica de la perso- na receptora de violencia y se manifiesta a través de limitacio- nes encaminadas a controlar el ingreso de sus percepciones y recursos económicos destinados a satisfacer sus necesidades. f) Violencia verbal: todo acto de agresión intencional, ejecu- tado a través del lenguaje, con el propósito de ofender, agredir, menospreciar, denigrar o humi- llar a cualquier miembro de la familia.
  22. 22. 22 Aquí puedes encontrar otra cla- sificación de la violencia según la Organización Mundial de la Salud (OMS) en función de si es autoinfligi- da, interpersonal, colectiva. Como vemos, hay muchas formas de violencia contra los niños, niñas y ado- lescentes, y muchas razones por las que permanece oculta. Por ejemplo: • Temor: muchos niños y niñas sien- ten miedo de denunciar la violencia. A veces los miembros de su familia saben lo que está pasando pero no lo denuncian porque el autor es una per- sona poderosa, como por ejemplo el padre o la madre, un oficial de policía o un líder de la comunidad, y podría hacerles daño de nuevo. • Estigma: los niños pueden temer que, si alguien se entera de que han sido o son víctimas de la violencia, se les culpe y se les rechace. En algunos lugares, cuando una niña es violada, la comunidad y hasta su propia fami- lia la culpan por traer vergüenza a la familia. • ‘Es normal’: a veces la violencia se ve como una forma ‘normal’ de resol- ver los problemas. Por ejemplo, cuan- do se utiliza la violencia como una manera de impartir disciplina, o en las relaciones entre compañeros, en la escuela o para acosar sexualmente a una persona. • No se denuncia: a veces los ni- ños y los propios adultos desconfían de las autoridades o simplemente no encuentran autoridades a las cuales recurrir. • No es registrada: aun cuando la violencia se denuncie, muchas veces no hay un sistema de registro para conocer la gravedad del problema. Este ocurre especialmente en insti- tuciones como prisiones, centros de detención y orfanatos. GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA
  23. 23. 23 Ahora que tenemos más claro qué es la violencia podemos pasar a profun- dizar sobre el concepto de maltrato (a veces se utiliza también el termino abuso). El maltrato infantil (MI) según la Organización Mundial de la Salud (OMS) consiste en los abusos y la des- atención que sufren los menores de 18 años, dañando su salud, desarrollo o dignidad, o poniendo en peligro su supervivencia, en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder. De esta manera podríamos decir que la violencia daña, pero el maltrato des- truye. Y se puede destruir por lo que se hace (maltrato por acción), por lo que no se hace (maltrato por omisión) o por lo que se hace inadecuadamen- te (maltrato por negligencia). A lo lar- go de este documento utilizaremos la palabra maltrato como sinónimo de la palabra violencia. A continuación va- mos a pasar a profundizar los diferen- tes tipos de maltrato infantil: Maltrato Físico Cualquier acción no accidental que provoque daño físico severo o enfer- medad en el niño, niña o joven o le coloque en grave riesgo de padecer- lo. Ejemplos: golpear, sacudir, empu- jar, pellizcar, quemar o morder. Otros ejemplos son: dar a un/a niño/a o jo- ven sustancias tóxicas, drogas o alco- hol o intentar ahogarle. Maltrato psicológico/emocional Es una de las formas más sutiles pero también más existentes de maltrato infantil. Son niños o niñas habitual- mente ridiculizados, insultados rega- ñadas o menospreciadas. Se les some- te a presenciar actos de violencia física o verbal hacia otros miembros de la familia. Se les permite o tolera uso de drogas o el abuso de alcohol. Si bien la ley no define el  maltrato psíquico, se entiende como tal acción que produce un daño mental o emocional en el/a niño/a, causándole perturbaciones su- ficiente para afectar la dignidad, alte- rar su bienestar e incluso perjudicar su salud. Actos de privación de la libertad como encerrar a su hijo o atarlo a una cama, no solo pueden generar daño fí- sico, sino seguro afecciones psicológi- cas severas. Lo mismo ocurre cuando se amenaza o intimida permanente al niño, alterando su salud psíquica. Abuso sexual Cualquier clase de contacto sexual entre un adulto y una o un menor de edad, en la que el adulto que, por de- finición posee una posición de poder FÍSICO ABUSO FÍSICO ABUSO SEXUAL MALOSTRATOS ACTIVOS MALOSTRATOS PASIVOS EMOCIONAL ABUSO EMOCIONAL NEGLIGENCIA FÍSICA NEGLIGENCIA EMOCIONAL
  24. 24. 24 o autoridad sobre la niña, niño o joven, usa a ésta /e para su pro- pia estimulación sexual. El abuso sexual también puede ser come- tido por una persona menor de 18 años, cuando ésta es signifi- cativamente mayor que la niña, niño o joven-víctima, o cuando está en una posición de poder o control sobre la niña, niño o jo- ven. Ejemplos: violaciones, pri- vaciones del uso normal de su sexualidad, hostigamiento, etc. Abandono o negligencia La negligencia se identifica como la falta de proveer las necesida- des básicas de un niño por parte de sus padres o personas encar- gadas. Se define como aquella situación donde las necesidades físicas (alimentación, vestido, hi- giene, protección y vigilancia en las situaciones potencialmente peligrosas, educación y/o cuida- dos médicos) y cognitivas bási- cas del menor no son atendidas temporal o permanentemen- te por ningún miembro del grupo que convive con el niño. La negligencia puede ser: • Física: falta de proporcionar comida o resguardo necesario, o ausencia de supervisión ade- cuada. • Médica: falta de proporcionar tratamiento médico o para la sa- lud mental). • Afectivo-emocional: falta de atención a las necesidades emocionales de un niño, falta de proporcionar cuidado psicológi- co o permitiendo que el niño use alcohol o drogas). Hay que advertir que con fre- cuencia los menores maltrata- dos suelen ser víctimas de varios tipos de malos tratos al mismo tiempo, y no de un único tipo ex- clusivamente. OTROS TIPOS DE VIOLENCIA EJERCIDA CONTRA LA INFANCIA Violencia a través de la red y la telefo- nía móvil Las redes sociales, seguidas a cierta distancia de los juegos online multi-jugador, son el nue- vo contexto relacional online de los adolescentes. En su seno en- cuentran respuesta a la mayo- ría de sus inquietudes. Aunque algunos incidentes han venido a poner estos espacios en entre- dicho, no han reportado nuevos riesgos puesto que no son sino una concreción de la propia Red GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA
  25. 25. 25 Internet. Sin embargo, también es cierto que el desarrollo verti- ginoso que han tenido, junto con algunas opciones de uso que no contemplan el interés superior del menor, han supuesto que se conviertan en protagonistas de sucesos relacionados de forma prioritaria con las amenazas a la privacidad e intimidad, y el acoso (insultos, humillaciones, etc). La realidad es que los más pe- queños no separan entre lo di- gital y lo físico, ya que viven, crecen y aprenden tanto dentro como fuera de la red sin diferen- ciar las relaciones que en un con- texto u otro realizan: las perso- nas no dejan de ser personas por estar detrás de una pantalla, por lo que es necesario trabajar la convivencia en la red para evitar conflictos y riesgos derivados de su uso. Conocer bien cada tecno- logía y cómo se vive en ella es, por tanto, condición sine qua non para evitar riesgos y afrontar los retos que este nuevo espacio de convivencia ha traído. Aquí podrás encontrar la Campa- ña de Save the Children “De aquí no pasas” que cuenta con materiales educativos adapta- dos a niños/as, padres/madres y educadores/as. A continuación os vamos a des- cribir algunos de los peligros más frecuentes a los que se enfren- tan nuestros niños, niñas y jóve- nes en la red: a) Ciberbullying y Ciberacoso (Cyber-harassment) El ciberbullying lo podríamos definir como “amenazas, hosti- gamiento, humillación u otro tipo de molestias realizadas por me- dio de tecnologías telemáticas de comunicación, es decir: Internet, telefonía móvil, videoconsolas online, etc. Está muy vinculado a concepto de violencia “entre iguales”. Un estudio del De- fensor del Pueblo y UNICEF de 2007, reflejó que el 5.5% de los escolares se declaraban víctimas de ciberbullying y el 5.4% de los entrevistados se proclamaban agresores de otros usando me- dios cibernéticos. También se se- ñala que una cuarta parte de los escolares había sido testigo de fenómenos de ciberbullying, ya sea de forma eventual (22%), como de forma prolongada (3%). El ciberacoso está más vincu- lado al término inglés cyber- harassment. Este no se incluye dentro del ciberbullying ni den- tro de las connotaciones de tipo sexual contra menores y se da entre adultos o entre adulto y menor. TIPOS DE CIBERACOSO DENOMINACIÓN VÍCTIMA RESPONSABLE CIBERACOSO ADULTO ADULTO/MENOR CIBERBULLING MENOR MENOR GROOMING MENOR ADULTO
  26. 26. 26 b) Sextorsión y Sexting Este neologismo es una forma de explotación sexual en la cual se chantajea a una persona por medio de una imagen de sí misma desnuda que ha comparti- do a través de Internet mediante sexting (envío de contenidos de tipo sexual como fotografías o videos a otras personas por medio de la telefonía móvil. Ver glosario de términos) o (ver glosario de términos). La víctima es posteriormente coaccionada para te- ner relaciones sexuales con el/la chantajista, para producir pornografía u otras acciones. El chantaje se suele realizar por Internet, ya que asegura un cierto grado de anonimato al criminal. GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA · ¿Sabías que si alguien que esté presenciando una agresividad dice «¡Basta ya!», en la m itad de l os c asos se termina la agresividad? E so e s difícil d e hacer, pero es importante tratar. E starse ahí parado y n o hacer nada e s aprobar l a agresividad. Eso te iguala al agresor mismo. · Decirle a l agresor que pare, P or e jemplo: «¡para, ya e stá bien!». «¡Eso n o es gracioso!». «¿Te gustaría que alguien te hiciera lo mismo?» Haz que el agresor sepa que lo que está haciendo es estúpido y malo. · Si sientes que no puedes decir nada, vete del sitio y díselo al adulto más cercano, Haz que vaya a ayudar, ¡Eso no es acusar! · Si tu colegio o instituto tiene u n programa de i nforme d e agresiones, como un teléfono, buzón o email, úsalo, puedes ayudar a muchas personas . · Intenta que la víctima se lo cuente a alguna persona adulta (familia, profesorado, monitores/as...). Ofrécele a acompañarla si eso le ayuda. Si la persona acosada no quiere hablar con nadie, ofrécele hablar con a lguien en su nombre. · Involucra tanta gente como puedas, incluso a otros amigos o compañeros de clase, a padres, maestros, o rientadores del c entro... N o u ses violencia contra l os agresores ni trates de vengarte por tu cuenta. CONSEJOS PRÁCTICOS PARA ESPECTADORES DEL BULLING · Si e res víctima de bulling, lo m ás i mportante es que s e lo h agas s aber a a lguna persona adulta. Comienza con tufamilia. Eso no e s acusar, es pedir ayuda a las personas que te quieren cuando de verdad te necesitan. · Si sientes que no se lo puedes contar a tufamilia o que no te apoyan de la manera que n ecesitas, habla con otra persona adulta e n la que c onfíes: p rofesorado, monitores/as, director/a... Si no quieres estar solo en el momento de contarlo llevaa un amigo o amiga . · Aléjate o c orre s i es n ecesario s i crees que puede h aber peligro. Aléjate d e la situación y acude a un sitio en el que haya una persona adulta. · Haz que quede claro que la situación que vives te afecta profundamente . · Si sitnes que n o puedes c ontárselo a n adie, trata d e escribir lo que te sucede y dáselo a alguien de confianza y quédate una copia para ti. PLANTEAMOS ALGUNOS CONSEJOS GENERALES PARA LAS VÍCTIMAS DE BULLING
  27. 27. 27 Según Jorge Flores, director de la página Web “Pantallas ami- gas”: “Ante las estrategias de chantaje [que se pueden dar en las redes sociales] los ado- lescentes no tienen la suficiente capacidad de reacción para pedir ayuda, y entran en una dinámica que tiene graves consecuencias.” 1. Piénsatelo antes de enviar. Lo que publicas online o sale de tu propio móvil se convierte en irrecuperable, escapa para siempre de tu control y puede llegar a cualquiera en cualquier momento. Lo que ahora quieres mostrar de ti, mañana puede que no te guste. A quien se lo envías hoy, quizás mañana no sea tu amigo/a. Además cada vez hay más webs que se dedican a recopilar y difundir estas imágenes: tu des- nudo podría acabar en una de ellas. 2. Desnudez y minoría de edad, delito de pornografía infantil. La pornografía infantil es un delito cuando se crea, se posee o se distribuye. Se consi- dera pornografía infantil la protagonizada por quien no ha cumplido los 18 años. Si te llegan este tipo de imágenes, bórralas de inmediato. Si crees que su difusión está dañando a alguien, ponlo antes en conoci- miento de una persona adulta. 3. La imagen es un dato per- sonal cuyo uso está protegido por la Ley. La imagen de alguien no se puede utilizar sin el consentimiento de la persona implica- da. En ciertos casos hace falta incluso otro tipo de autorizaciones. No lo olvides. Si hay problemas, esto puede ponerse sobre la mesa y comprometerte. 4. Recibir o tomar una imagen de una persona no te da dere- cho a distribuirla. El hecho de contar con una imagen (fotogra- fía o vídeo) en tu teléfono móvil no significa que tengas derecho a hacer con ella lo que quieras. Son cosas diferentes. Incluso si te dieron permiso para tomar la imagen, no significa que la puedas enviar a terceras personas. 5. La Ley actúa siempre, tam- bién para menores, con Inter- net y los móviles. Que todo el mundo lo haga, que consideres que no van a poder identificarte, o que seas menor de edad no te libra del peso de la jus- ticia. Las leyes están para protegerte y por eso actúan en todos los ámbitos. También protegen a los demás, y te pedirán cuentas si no respetas las reglas. 6. No participes con tu acción, tu risa o tu omisión. Cuando el sexting deriva en humillación y acoso colectivo, la víctima sufre un daño enorme, un sufrimiento extremo. Si lo pro- mueves y lo jaleas, eres responsable. Si te callas, tu silencio ayuda a quien acosa y hiere a la víctima. c) Grooming El grooming de menores en In- ternet es un fenómeno que po- dríamos traducir como engatu- samiento y que se utiliza para describir las prácticas online de ciertos adultos para ganarse la confianza de un (o una) menor 6 MENSAJES CONTRA EL SEXTING
  28. 28. 28 fingiendo empatía, cariño, etc, con fines de satisfacción sexual (como mínimo, y casi siempre, obtener imágenes del/a menor desnudo/a o realizando actos se- xuales). Por tanto está muy relacionado con la pederastia y la pornogra- fía infantil en Internet. De hecho el grooming es en muchas oca- siones la antesala de un abuso sexual. El acoso sexual de menores en la Red no es algo frecuente. Sin embargo, es perfectamente fac- tible y las consecuencias pue- den ser devastadoras. Una vez iniciado el daño es irreparable. Por fortuna, es sencillo de evitar e incluso de contener en los pri- meros momentos. Los lugares de la Red donde se realiza habitualmente el groo- ming son, según el estudio: sa- las de chat, redes sociales online y servicios de mensajería instan- tánea Podrás encontrar más informa- ción también a través del si- guiente enlace donde encontra- rás el informe de UNICEF “La seguridad de los niños en línea. Retos y estrategias mundiales” que analiza el pro- blema del grooming y del abuso de menores online. GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA PREVENIR Si se evita que el depredador obtenga el elemento de fuerza con el que iniciar el chan- taje, el acoso es inviable. Para ello es recomendable: 1. No proporcionar imágenes o informaciones comprometedoras (elemento de fuer- za) a nadie ni situar las mismas accesibles a terceros. Se ha de pensar que algo sin importancia en un determinado ámbito o momento puede cobrarla en otro contexto. 2. Evitar el robo de ese elemento de fuerza para lo cual se debe preservar la seguri- dad del equipo informático y la confidencialidad de las contraseñas. 3. Mantener una actitud proactiva respecto a la privacidad lo que implica prestar atención permanente a este aspecto y, en especial, al manejo que las demás perso- nas hacen de las imágenes e informaciones propias. AFRONTAR Tomar conciencia de la realidad y magnitud de la situación. Cuando se comienzan a recibir amenazas e intimidaciones es importante: 1. No ceder al chantaje en ningún caso puesto que ello supone aumentar la posición de fuerza del chantajista dotándole de un mayor número de elementos como pueden ser nuevas imágenes o vídeos eróticos o pornográficos. ALGUNAS RECOMENDACIONES PARA PREVENIR, AFRONTAR E INTERVENIR FRENTE AL GROOMING
  29. 29. 29 2. Pedir ayuda. Se trata de una situación nueva y delicada que conlleva gran estrés emocional. Contar con el apoyo de una persona adulta de confianza es fundamental. Aportará serenidad y una perspectiva distinta. 3. Evaluar la certeza de la posesión por parte del depredador de los elementos con los que se formula la amenaza y las posibilidades reales de que ésta se lleve a térmi- no así como las consecuencias para las partes. Mantener la cabeza fría es tan difícil como importante. 4. Limitar la capacidad de acción del acosador. Puede que haya conseguido acceso al equipo o posea las claves personales. En previsión de ello: - Realizar una revisión total para evitar el malware del equipo y cambiar luego las claves de acceso. - Revisar y reducir las listas de contactos así como la configuración de las opcio- nes de privacidad de las redes sociales. - En ocasiones, puede ser acertado cambiar de perfil o incluso de ámbito de re- lación en la Red (bien sea una red social, un juego online multijugador...). INTERVENIR Las situaciones de acecho sexual rara vez terminan por sí mismas, siendo habitual la reincidencia en el acoso incluso en momentos muy distantes en el tiempo. Es preciso no bajar la guardia y llegar hasta el final para lo cual es conveniente: 1. Analizar en qué ilegalidades ha incurrido el acosador y cuáles pueden ser pro- badas. Puede ser inviable probar que el depredador dispone de ciertas imágenes o informaciones o que las ha hecho públicas. También puede ocurrir que no se pueda demostrar que esas imágenes fueron obtenidas por la fuerza o mediante engaño o incluso que se han recibido amenazas. Por todo ello conviene saber en qué ilícitos ha incurrido o incurre el depredador porque ello habilita la vía legal. 2. Buscar y recopilar las pruebas de la actividad delictiva: capturas de pantalla, con- versaciones, mensajes... todo aquello que pueda demostrar las acciones del depre- dador o dar pistas sobre su paradero o modo de actuar será de gran utilidad tanto a efectos de investigación como probatorios. Se debe tener presente no vulnerar la Ley en este recorrido. 3. Formular una denuncia. Con un adecuado análisis de la situación y elementos de prueba que ayuden a la investigación el hecho ha de ser puesto en conocimiento de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con independencia de que el acecho hubiera o no remitido. 4. Cadacasoesdiferenteylamaneradeabordarlotambién.Endeterminadascircunstanci as,inclusopuedeser recomendable seguir la corriente del acosador para tratar de identificarle. En otras, la denuncia inmediata a la policía es la opción más razonable.
  30. 30. 30 d) La violencia a través de los móviles La violencia puede manifestarse de diferentes maneras por ejem- plo a través del control, del mal- trato psicológico, del chantaje, etc. No se trata de un problema de tecnología ni de que las apli- caciones sean “monstruos”, sino de un problema de educación, y la educación se aplica a todas las esferas de la vida personal. Si nos ponemos en el caso de la violencia de género, normalmen- te la asociamos a las a las pare- jas casadas y con hijos, pero es en el noviazgo cuando se dan los primeros síntomas. Con el uso de algunas aplicaciones móviles, este tipo de violencia y control se acentúa. La radiografía es alar- mante: el 4% de las adoles- centes de entre 14 y 19 años han sido agredidas por el chi- co con el que salen o salían; y casi una de cada cuatro confiesa que su novio o exnovio las con- trola hasta el punto de fiscalizar con quién hablan o como visten. Aquí te dejamos un ejemplo de la Campaña “No te cortes” de la Comunidad Autónoma de Ma- drid. GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA
  31. 31. 31 SÍNDROME MUNCHAUSEN POR PODERES Este síndrome constituye un trastorno mental de un adulto que puede afectar gravemente la salud del niño, debido a que quién lo padece “crea” enfer- medades para llamar la aten- ción. Se identifica cuando un menor de edad es usado como objeto pasivo por alguno de sus progenitores, quienes inducen en el pequeño síntomas de en- fermedades y atenta contra su salud. El pequeño suele ser hos- pitalizado por presentar señales que no concuerdan con ningún trastorno, además de que es so- metido a procedimiento médicos molestos e innecesarios. Los hi- jos/as de las víctimas tienden a colaborar con las madres en su afán natural por ser amados y rara vez piden ayuda. Además de tomas las medidas necesarias para que el pequeño recupere su salud y buena cali- dad de vida, es preciso ofrecer ayuda a los progenitores para que puedan controlar su trastor- no mental. LA AUTOLESIÓN/AUTOMUTILACIÓN La automutilación es una con- ducta por la cual una persona se hace daño a sí misma a propósi- to. Alrededor de una de cada 100 millones de personas se autole- siona dándose más casos entre las mujeres que en los hombres. Una persona que se autolesiona no tiene la intención de suicidar- se pero tiene un mayor riesgo de intentar suicidarse si no con- sigue ayuda. Suele comenzar en la adolescencia y en los primeros años de la vida adulta. Pueden darse casos en los que la auto lesión se haya producido en un momento puntual y no se haya repetido nunca más como caso en los que cada vez se infringen más daño y no puede detener la práctica. Cortase la piel con objetos como cuchillos o navajas, Quemarse con cigarrillos, fósforos o velas, tirarse y arrancarse el pelo, gol- pearse hasta tener moretones, dar puñetazos contra superficies para dañarse (contra una pared), etc, son algunos de los ejemplos de autolesiones más frecuentes. Algunos de los motivos por lo que los jóvenes recurren a la au- tolesión son, entre otros, la apa- rente sensación de alivio que les produce; su manera de enfren- tarse a un problema; o incluso intentan bloquear sentimientos de soledad, enojo o desespera- ción.
  32. 32. 32 LOS ABUSOS DE PODER. INTIMIDACIÓN INDIVI- DUAL Y GRUPAL Una persona puede adquirir po- der sobre otras de diferentes maneras: A través del amor. “La relación entre el amor, el poder y la violencia es clave en la prevención de cualquier forma de maltrato. Crear un vínculo afectivo es una de las experiencias más bonitas y en- riquecedoras del ser humano, y es una necesidad en el de- sarrollo del niño, pero también conlleva un riesgo. Cuando se crea intimidad con alguien con quien se comparten debilida- des, secretos o miedos, se le abre el corazón y, con él, la po- sibilidad de hacer daño. Ade- más, esa persona pasa a ser un referente vital y lo que hace, dice o piensa tiene importan- cia para la persona y condicio- na su desarrollo y bienestar” (Escuchando a mis tripas. Pepa Horno. 2013). Este sentimiento favorece su aprendizaje, su cambio y cre- cimiento personal así como su autonomía. El lado oscuro de esta sentimiento es utilizarlo el conocimiento que los niños y niñas dan a los demás en momentos de intimidad puede utilizado haciéndoles daño. A través de la autoridad. La autoridad que conllevan de- terminadas jerarquías puede ser empleada para favorecer el desarrollo del niño o para ha- cerle daño. La autoridad de las familias y de los educadores es un componente no negociable del proceso educativo ya que es necesario para educar a los niños y niñas, dándoles nor- mas y límites que les permitan caminar y desarrollarse. Pero también hay que enseñarles a no abusar de esa autoridad en su propio beneficio. A través de la fuerza física o la diferencia social. Es la forma más común a tra- vés de la cual se obtiene poder. Cuando se es más fuerte físi- camente que otra persona, es más fácil dominarla. La intimi- dación que se produce a través de acciones o comportamien- tos negativos intencionales hacia una persona se repite durante un período de tiempo. Algunos ejemplos son: apodos, burlas, alardes sobre dinero o posesiones, obligar a la gen- te a hacer cosas degradantes, ignorar deliberadamente a de- terminadas personas, etc. La intimidación a menudo descri- be una forma de acoso cometi- do por un agresor que está en una posición de poder física o socialmente superior. Cuando se permite que la intimidación
  33. 33. 33 continúe por un período de tiempo, puede ser difícil de de- tener. Para un extraño la inti- midación a menudo puede ser invisible o parecer un juego. OTRAS FORMAS DE VIOLENCIA EXTREMA. En las décadas recientes algunas formas extremas de violencia contra los niños y niñas –inclu- yendo la explotación sexual y la trata, la Mutilación Genital Feme- nina (MGF), las peores formas de trabajo infantil y el impacto de los conflictos armados– han provocado un clamor interna- cional y han logrado una con- dena unánime, aunque no una solución rápida. Pero además de estas formas extremas de violencia, muchos niños y niñas son expuestos cotidianamente a violencia física, sexual y psicoló- gica en sus hogares y escuelas, en los sistemas de protección y justicia, en los lugares de trabajo y en sus comunidades. Todo esto tiene consecuencias devastado- ras para su salud y bienestar, ahora y en el futuro. CONSECUENCIAS DE LA VIOLENCIA Además de aquellos que sufren violencia directamente, muchos niños y niñas presencian actos de violencia. Varias investigaciones, determinan que los niños y niñas que presencian violencia corren el riesgo de sufrir problemas psi- cológicos, de comportamiento y académicos, así como dificulta- des para concentrarse, proble- mas de memoria, relaciones de ansiedad con sus cuidadores o comportamiento agresivo. Las consecuencias son muy dife- rentes en función del caso. Los efectos del Maltrato dependen de numerosos factores: tipo de con- ducta, relación víctima/agresor, frecuencia, reacción del contex- to… Suponen efectos inmediatos y en ocasiones crónicos si no se interviene de forma temprana y adecuada. No está demostrado que en todos los casos se pro- duzca la transmisión generacio- nal del Maltrato (es decir, que las víctimas se transformen, a su vez, en maltratadores), aunque sí es frecuente que determina- dos patrones de conducta pue- den ser aprendidos y replicados.
  34. 34. 34 Las víctimas de Maltrato Infantil experimentan consecuencias a medio y largo plazo. Estas con- secuencias pueden ser de ca- rácter físico y/o psicosomático y afectan tanto la esfera afectiva y emocional como la conductual y social de las víctimas. Pueden de- rivar hacia psicopatología, desa- rrollo de problemas de conducta, agresividad, conductas de ries- go y desadaptativas, pero sobre todo se relacionan con una pér- dida básica de confianza tanto en uno mismo, generando síntomas depresivos, como en los demás, lo que genera dificultades en la interacción social, las relaciones afectivas y, dependiendo del tipo del maltrato, de carácter sexual. La exposición a la violencia du- rante la niñez también puede provocar mayor predisposición a sufrir limitaciones sociales, emocionales y cognitivas duran- te toda la vida, a la obesidad y a adoptar comportamientos de riesgo para la salud, como el uso de sustancias adictivas, tener re- laciones sexuales precoces o el consumo de tabaco. GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA
  35. 35. 35
  36. 36. 36 Ahora que sabemos más sobre la violencia, vamos a adentrarnos en qué podemos hacer como educadores/as. Los educado- res y las educadoras de tiempo libre somos una figura muy sig- nificativa para el niño. Podemos llegar a ser un referente impor- tante que influye en sus actitu- des y aspiraciones lo que fomen- ta en el menor una confianza y cercanía diferentes de las que siente hacia sus padres o profe- sores. Los monitores y monitoras esti- mulamos en el niño, la niña y los jóvenes, habilidades, destrezas y conocimientos que van a favo- recer la relación con los iguales, el aprendizaje en la resolución de conflictos, la utilización de la cultura como medio de socializa- ción. A través del juego el niño desarrollamos cualidades tan importantes como la tolerancia, diálogo, solidaridad, la empatía, etc. Por todo ello, nuestro papel en la prevención, detección y actuación contra la violencia en vital para nuestros niños, niñas y jóvenes. A continuación vamos a pasar a profundizar en cada uno de estas fases con el objeti- vo de ayudar a nuestros y nues- tras educadores/as a desarrollar su labor educativa. LA PREVENCIÓN Cuando nos acercamos al con- cepto de violencia damos por supuesto que ésta ya ha tenido lugar y que nuestro papel es me- ramente el de detectar que ha sucedido y actuar frente a ella. La realidad nos muestra que muchos actos de violencia po- dían prevenirse con un trabajo de base previo que ayudará a nuestros niños, niñas y jóvenes dándoles herramientas para po- der enfrentarse a ella. A lo largo de este aparatado intentaremos abordar algunas de estas herra- mientas. PREVENIR, DETECTAR, ACTUAR GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA “EXISTE UNA GRAN BRECHA ENTRE LO QUE SABEMOS DE LA VIOLENCIA CONTRA LOS NIÑOS Y NIÑAS Y LO QUE SABEMOS QUE SE DEBE HACER. SABEMOS QUE LA VIOLENCIA CONTRA LOS NIÑOS A MENUDO CAUSA DAÑO FÍSICOYMENTALQUEDURATODALAVIDA.TAMBIÉNSABEMOSQUELAVIOLENCIAREDUCEELPOTEN- CIAL DE LOS NIÑOS Y NIÑAS PARA APORTAR A LA SOCIEDAD AL AFECTAR SU CAPACIDAD DE APRENDIZAJE Y SU DESARROLLO SOCIAL Y EMOCIONAL. DADA LA IMPORTANCIA DE LOS NIÑOS PARA NUESTRO FUTURO, NUESTRO CONFORMISMO CON LA SITUACIÓN ACTUAL NO PUEDE CONTINUAR, DEBEMOS COLOCAR LA ‘PRE- VENCIÓN’ DE LA VIOLENCIA CONTRA LOS NIÑOS Y NIÑAS ENTRE NUESTRAS MAYORES PRIORIDADES.” James A. Mercy, Junta Editorial del Estudio del Secretario General de las Naciones Unidas sobre la Violencia contra los Niños, 2006
  37. 37. 37 TIPOS DE PREVENCIÓN Existen al menos tres tipos dis- tintos de maneras de prevenir en función de a quién se dirija la actuación y en la fase en la que esta se produzca. Prevención primaria: las estra- tegias de trabajo que se diseñan para abordar el problema antes de que ocurra, es decir, antes de que el abuso tenga lugar. • La formación de los profe- sionales en prevención, detec- ción, notificación e interven- ción. • El trabajo de prevención di- recta con los niños, niñas y adolescentes. • La sensibilización y forma- ción de las familias. Prevención secundaria: estra- tegias de trabajo diseñadas para trabajar la prevención del abuso con las poblaciones que ya han sido identificadas en la investi- gación como de mayor riesgo de sufrir alguna forma de abuso in- fantil. • Trabajo con niños y niñas con discapacidad física, senso- rial o psíquica, niños y niñas que residan en alguna institución Prevención terciaria: engloba el trabajo que se realiza con la comunidad una vez ocurrido el abuso, lo que va más allá de la intervención con la víctima y con el agresor o agresora. • Trabajo a realizar con toda la comunidad educativa. • El trabajo con los niños y niñas de la clase de quien ha sido víctima (o quizá con los compañeros del agresor o agresora). • La formación al equipo do- cente y directivo sobre cómo abordar el tema con los niños y niñas. • Información que se propor- ciona a las familias. La educación basada en habilida- des para la vida resulta de gran efectividad para reducir la vio- lencia. Ésta se dirige a habilitar a los niños y niñas para adoptar comportamientos de auto-pro- tección, la educación basada en habilidades para la vida puede incluir una amplia variedad de temas, por ejemplo: aprender cómo evitar contactos no desea- dos; formular opiniones y expre- sarlas; desarrollar habilidades de resolución de conflictos y de ne- gociación (incluida la resolución “¿Si los educadores nos hablan mal, si no cuidan lo que dicen y no nos respetan, cómo se puede esperar que nosotros los respetemos? No son buenos modelos para nosotros.”
  38. 38. 38 pacífica de conflictos) y mejorar la interacción entre los niños y niñas y las autoridades comu- nitarias (la policía y al sistema judicial, trabajadores de salud y asuntos sociales) y otras per- sonas con los que pueden tener que relacionarse. La comunicación como herramienta de prevención Nuestra actitud como educado- res y educadoras en el día a día del grupo es muy importante. Somos modelo y ejemplo con ac- titudes y nuestro comportamien- to en las relaciones interperso- nales. Por ello no nos podemos olvidar de: • Trata a todos con dignidad y respeto. • Da buen ejemplo para que otros te sigan. • Comunícate con los demás de una manera asertiva. • Se valiente y actúa si ves algo que no está bien. Anima a otros a hacer lo mismo. • Recuerde, alguien podría malinterpretar sus acciones. • Ten cuidado con los senti- mientos y la integridad de las personas que te rodean. • Permite que los/as niños/as, jóvenes hablen sobre cualquier preocupación que puedan te- ner. Pero nunca prometas que no se le contarás a nadie. • Si sospechas de algún abu- so, tómatelo en serio y actúa de inmediato. Como estrategia y estilo de co- municación, la asertividad se diferencia y se sitúa en un punto intermedio entre otras dos con- ductas polares: la agresividad y la pasividad. Suele definirse como un comportamiento co- municacional en el cual la per- sona no agrede ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que manifiesta sus convic- ciones y defiende sus derechos. La asertividad es una forma de expresión consciente, congruen- te, clara, directa y equilibra- da, cuya finalidad es comunicar nuestras ideas y sentimientos o defender nuestros legítimos de- rechos sin la intención de herir o perjudicar, actuando desde un estado interior de autoconfianza, sustituyendo a la ansiedad, la culpa o la rabia. Una persona es asertiva cuando defiende sus propios intereses, expresa sus opiniones libremen- te y no permite que los demás se aprovechen de ella. La venta- ja de ser asertivo es que puede obtenerse lo que se desea sin ocasionar trastornos a las demás personas. GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA
  39. 39. 39 Una persona tiene una comuni- cación agresiva cuando utiliza la pelea, la acusación y la ame- naza, y en general todas aquellas actitudes que signifiquen agredir a los demás sin tener para nada en cuenta sus sentimientos. Se utiliza el ataque y se repite la cólera de anteriores enfados. No tienen nunca un ganador porque la conducta agresiva sólo va di- rigida a agredir al otro, creando resentimientos e impidiendo la mejora de la situación. Por úl- timo una persona tiene una con- ducta pasiva cuando permite que los demás la pisoteen, cuan- do no defiende sus intereses y cuando hace todo lo que le dicen sin importar lo que piense o sien- ta al respecto. Los formadores y formadoras de un programa de prevención de- berían reunir las siguientes ca- racterísticas: • Consciencia sobre su propia historia afectivo-sexual fruto de un trabajo de crecimiento personal. • Dominio técnico del tema. • Fortaleza personal. • Domino de la comunicación oral. • Habilidades de manejo de equipos. • Honestidad. • Sentido del humor. • Habilidades de manejo del estrés. • Apertura a la diferencia. Enseñémosles a ”pedir ayuda” Pedir ayuda es la primera y más importante estrategia de protec- ción para cualquier niño o niña. Es imprescindible, en el contexto de la educación basada en habi- lidades para la vida que: 1. Dotamos a nuestros niños, niñas y jóvenes de estrategias para pedir ayuda. 2. Les enseñemos a reconocer- se a ellos mismos como capa- ces de ayudarse los unos a los otros. 3. Les ayudemos a identificar claramente a los/as adultas/os de su entorno que les puedan proteger. La responsabilidad de la pro- tección de los niños y niñas de cualquier forma de violencia es de las personas adultas que son responsables de su cuidado y educación: sus familias, tutores, educadores… Es importante ha- cer protagonistas a los niños y niñas de la pequeña parte que pueden aportar para ha- cer posible esa protección, porque es imprescindible y porque además los hace sen- tirse capaces, más seguros y menos impotentes ante las personas que intenten hacer- les daño. El mensaje a un niño o niña de estas edades nunca puede ser
  40. 40. 40 GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA “defiéndete”, siempre debe ser “no intentes afrontarlo solo, busca ayuda”. Pedir ayuda es la mejor estrategia de protec- ción. Los niños y niñas deben sentir que no están solos y que no deben intentar afrontar estas situaciones solos, sino siempre pidiendo ayuda, porque un adul- to protector es la mejor de sus garantías de protección. Los ni- ños y niñas no pueden defender- se solos, pero sí pueden buscar la ayuda: es el primer paso para defenderse, y sólo ellos pueden darlo. Trabajemos y promovamos el “buen trato” con nuestras accio- nes. 1. Acéptales incondicionalmente. 2. Protegerles de los riesgos reales o imaginario. 3. Escúchalos siempre con atención y cree en lo que te dicen. 4. Reconóceles sus cualidades, así fortalecerás su autoestima y confianza. 5. Ayúdales a resolver los conflictos mediante el diálogo y facilítales que lleguen a acuerdos de sana convivencia. 6. Fomenta su participación en la toma de decisiones de los asuntos que les afectan directamente. 7. Respetar y fomentar su autonomía. 8. Estimula el aprendizaje valorando sus logros. 9. Conoce, enseña y respeta los derechos de los/as menores de edad, para garantizar su cumplimiento. 10. Dialoga permanentemente y fortalece en ellos/as los valores. TRABAJEMOS Y PROMOVAMOS EL “BUEN TRATO” CON NUESTRAS ACCIONES LA DETECCIÓN ¿Qué es detectar? Detectar significa “reconocer o identificar la existencia de una posible situación de maltrato in- fantil”. La identificación del mal- trato es el primer paso para po- der corregir la situación que está viviendo el niño o la niña. ¿Por qué es importante la detección en el tiempo libre? Las entidades de educación en tiempo libre tienen un importan- te papel en la detección de los malos tratos a la infancia. Asi- mismo se han conocido algunas dificultades que los educadores/ as encuentran ante estas situa- ciones. Entre ellas destacan las siguientes: • Ausencia de una línea de actuación que oriente a los educadores frente a una situa- ción de maltrato. • Falta de un lenguaje común que facilite la coordinación en- tre las diversas entidades que trabajan con la infancia.
  41. 41. 41 • Dificultad para reconocer in- dicadores de maltrato que no son fácilmente observables. En nuestra sociedad actual los niños y niñas pasan mucho tiem- po en los centros educativos y en las asociaciones de tiempo libre. Por tanto, el papel de educado- res y educadoras en esta parte de la intervención es esencial. El tiempo libre es un momento de libertad para los y las meno- res, lejos de problemas y presio- nes. Es un tiempo de elección de actividad y de relación, en el que se pueden mostrar tal como son y transmitir cómo se encuentran, expresando sus sentimientos de forma natural. Normalmente los niños y las ni- ñas que sufren situaciones de maltrato no solicitan ayuda, por diversos motivos: temor, des- confianza, sentimiento de que lo que ocurre es algo normal; y muchas veces es alguien de su entorno cercano (ámbito fami- liar, tiempo libre, educativo, sa- nitario...) quien hace evidente el problema. Los educadores y educadoras es- tán en una posición privilegiada para detectar el maltrato infantil, ya que: • La interacción educador/a- niño/a es cercana y se produce de forma continuada. • Pueden observar las conduc- tas de todos los niños y niñas y compararlas entre sí. • Reparan en comportamien- tos espontáneos de los y las menores que enmarcan su personalidad, estado de áni- mo, sentimientos... Si existe maltrato infantil en cualquier ámbito de los y las me- nores, identificarlo cuanto antes es fundamental, ya que aplazar esa detección, supone: • Mantener una mala situa- ción, que no se sabe ni cuándo ni cómo puede acabar. • Propiciar que las condiciones diarias de vida del niño o de la niña empeoren. ¿En qué debo fijarme? En nuestro trabajo con la infan- cia podemos advertir manifesta- ciones que nos demuestran que algo va mal. A estas señales las denominaremos indicadores. Los indicadores son pistas que nos pueden ayudar a descubrir qué le pasa a los y las menores. Ningún indicador evidencia, por sí solo, que el maltrato está pre- sente en la vida de un niño o niña, aunque puede ser un sig- no de alerta. Hay que fijarse en la frecuencia de estas señales, cómo, dónde y con quién se pro- ducen. Todos los niños y niñas,
  42. 42. 42 GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA sin importar su origen, religión, sexo o cultura, necesitan unos requisitos mínimos de cuidado, atención y buen trato. Hay una serie de señales de aler- ta generales (indicadores) de los distintos tipos de maltrato infantil que son más evidentes y pueden dar la voz de alarma. Cuando se detecta alguna de ellas o varias combinadas, hay que plantear- se: ¿qué le está pasando a este niño o niña? Tipos de Indicadores a) Indicadores físicos Hacen referencia a aquellas se- ñales que pueden observarse en cualquier parte del cuerpo como las heridas, magulladuras, frac- turas, retraso en el desarrollo, etc., o aquellas manifestacio- nes físicas tales como el peso, la talla, la apariencia, etc., que son resultado de conductas ne- gligentes de los cuidadores/as, tales como no proporcionar una alimentación adecuada, no pro- porcionar afectos o cariño de for- ma adecuada, etc. b) Indicadores comporta- mentales Hacen referencia a aquellas re- acciones comportamentales y emocionales de los niños/as que son consecuencia, inmediata o a largo plazo, del estrés padecido en la situación de maltrato como, por ejemplo, las reacciones de ansiedad, estrés postraumático, etc. Otra consecuencia del maltra- to es un bajo auto-concepto. A menudo, los niños que reciben frecuentes castigos físicos se perciben como “malos” o “hipe- ractivos” e incluso sienten que merecen ser castigados. Las re- acciones posteriores pueden ser muy dispares; pueden ir desde la sumisión, inhibición y apatía más absolutas unida a sentimientos de depresión, hasta las reaccio- nes de agresividad. c) Indicadores académi- cos/educativos Hacen referencia a las caracte- rísticas del comportamiento del menor que afectan directamen- te a los resultados académicos, como los cambios bruscos de rendimiento escolar, las dificul- tades de aprendizaje, los pro- blemas de atención y concen- tración, las faltas de asistencia a clase, etc. Aunque en los espacios de Tiem- po Libre es difícil detectar estos aspectos, si hay cuestiones que pueden ser trasladable a nuestra actividad educativa: problemas de atención, ausencias, baja par- ticipación en las actividades pro- puestas, etc. Las repercusiones que el maltra- to infantil produce en el funcio- namiento cognitivo y socioemo-
  43. 43. 43 cional de los niños, tienen claras consecuencias en la realización de las tareas y rutinas que exige el funcionamiento educativo. Los problemas de atención, sintoma- tología depresiva y problemas de conducta, dificultan un adecuado ajuste a las tareas del aula, favo- reciendo el fracaso escolar. EL MALTRATO FÍSICO En el caso del Maltrato físico, se sospecha de violencia cuando hay discrepancia entre el su- puesto origen de una lesión y el tipo de la misma. Se encuentran lesiones en el niño o la niña que no tienen explicación clara. Exis- ten algunas lesiones más típicas o que hacen pensar en maltrato: marcas en la piel sugerentes de manos o instrumentos, o que- maduras redondas profundas sin marcas de salpicadura. Además, las fracturas por maltrato gene- ralmente se dan en los huesos largos o en las costillas. Cuando un niño/a va demasiadas veces al Servicio de Urgencia por frac- turas o lesiones, el pediatra pue- de pedir una radiografía total del cuerpo, pues se pueden encon- trar otras fracturas anteriores en proceso de cicatrización, lo que haría sospechar de un caso de violencia. En el caso de Negligencia física, se puede detectar desde falta de higiene hasta problemas de cre- cimiento. También al someterlos a riesgos evitables se pone en riesgo su integridad física.
  44. 44. 44 GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA
  45. 45. 45 VIOLENCIA FÍSICA MALTRATO FÍSICO Indicadores MAGULLADURAS O MORATONES: En rostro, labios o boca: en di- ferentes fases de cicatrización. En zonas extensas del torso, es- palda, nalgas o muslos: con for- mas no normales, agrupadas o como señal o marca del objeto con el que han sido infligidos. QUEMADURAS: Cubren toda la superficie de las manos o de los pies o en nal- gas o genitales, indicativos de inmersión en líquido caliente En brazos, piernas, cuello o tor- so provocadas por haber estado atado fuertemente con cuerdas; Quemaduras que dejan una señal claramente definida (plancha, parrilla etc). FRACTURAS: En el cráneo, nariz o mandíbu- la; fracturas en espiral de los huesos largos (brazos, pier- nas); en diversas fases de ci- catrización; fracturas múltiples; LESIONES INTERNAS. Heridas o raspaduras en la boca, labios, encías u ojos; en los genitales externos; en la parte posterior de los brazos, piernas o torso. Cortes o pin- chazos. SEÑALES DE MORDEDURAS hu- manas, especialmente cuando parecen ser de adulto o reite- radas SEÑALES DE ASFIXIA O AHOGA- MIENTO. Cauteloso con respecto al con- tacto físico con los adultos. Se muestra aprensivo cuando otros niños lloran. Muestra conductas extremas (ej.: agresividad o rechazos extremos). Parece tener miedo a sus padres, de ir a casa, o llora cuando terminan las clases y tiene que irse de la escuela o guardería. Dice que su padre o madre le ha causado alguna lesión. Utiliza una disciplina severa, impropia para la edad del niño o niña. No da ninguna explicación con respecto a la lesión del niño/a o éstas son ilógicas, no convin- centes o contradictorias. Parece no preocuparse por el niño. Percibe a la niña o el niño de manera negativa. Abusa del alcohol u otras dro- gas. Intenta ocultar la lesión del niño o proteger la identidad de la persona responsable de ésta. Participa en acciones delictivas (vandalismo, prostitución, dro- gas y alcohol etc...). Pide o roba comida. Raras veces asiste a la escuela. Se suele quedar dormido en clase. Llega muy temprano a la escue- la y se va muy tarde. Dice que no hay nadie que le cuide. Tendencia a la apatía, somno- lencia y tristeza. Agresividad y autoagresión. Conductas dirigidas a llamar la atención. Abuso de drogas y/o alcohol. Frecuente ausencia del hogar. Promiscuidad, prostitución, proxenetismo, delincuencia. Abuso de drogas o alcohol. La vida en el hogar es caótica. Muestra evidencias de apatía o nulidad. Está mentalmente enfermo o tiene bajo nivel intelectual. Tiene una enfermedad crónica. Pudo ser objeto de negligencia en su infancia Los padres no presentan el as- pecto de abandono de sus hijos. Poca supervisión y vigilancia. Falta de vacunaciones. Despreocupación por las enfer- medades de su hijo. Incumplimiento de tratamien- tos médicos. Exceso de vida social y profe- sional. Compensa con bienes materia- les la falta de cuidado general. Ha sido abandonado. Retraso de crecimiento y de- sarrollo. Malnutrición, raqui- tismo. Falta de higiene, uñas sucias y largas, cabello largo, sucio, mal cortado, vestido inadecuado para la época del año, sucio, roto. Caries, flemones, pérdida de algún diente. Intoxicaciones o traumatismos accidentales por escasa supervi- sión de sus progenitores, visitas repetidas a urgencias del hospi- tal, historia de ingresos. Retraso en la adquisición de lo- gros madurativos y problemas de aprendizaje. Infecciones recurrentes. Cansancio inapropiado para su edad y apatía. Permanencia prolongada fuera del hogar cuando es preescolar, escolar o adolescente. Conducta de el/la niño/a Conducta del adulto/a, del cuidador/a que ejerce la violencia Conducta del adulto/a, del cuidador/a que ejerce la violencia Indicadores Conducta de el/la niño/a NEGLIGENCIA FÍSICA
  46. 46. 46 EL MALTRATO EMOCIONAL En el caso del maltrato emocio- nal, hay alteraciones conduc- tuales en casa o el colegio, el niño o la niña está deprimido/a o apático/a sin causa aparente. Por otro lado los niños y las ni- ñas con falta de afecto pueden deprimirse, estar demasiado alerta o buscar el cariño en for- ma indiscriminada. Por ejemplo, se cuelgan y abrazan de la per- sona que llega a casa, del pro- fesorado, de sus monitores o monitoras…Una desorganización extrema en las rutinas para co- mer y dormir o una preparación inadecuada de comidas también representan un tipo de maltra- to. Se puede detectar en niños y niñas con mucha hambre o con somnolencia crónica. SEÑALES DE ALERTA INDICADORES COMPORTAMENTALES EN EL NIÑO/A En la conducta y personalidad • Cauteloso respecto al contac- to físico con personas adultas. • Dice que nadie le quiere o se infravalora. • Busca protección en el monitor/a de forma exagerada. • Facilidad de adaptación a des- conocidos. • Busca llamar la atención constantemente. • Muestra conductas muy infan- tiles y/o adultas para su edad. • Cambios repentinos en el comportamiento y en el estado de ánimo. • Se autolesiona. • Se muestra agresivo con las personas adultas y con sus compañeros/as. • Trata mal y destroza el ma- terial. • Miente frecuentemente. • Es demasiado exigente y se enfada con facilidad. • Amenaza para conseguir lo que busca. Prepotencia, tiranía con sus iguales. • Conductas antisociales: fu- gas, vandalismo, pequeños hurtos. • Actitud defensiva, hipervigi- lante (estado de alerta, recelo- so...). En las relaciones socio-familiares • Quiere quedarse al terminar sus actividades, no quiere volver a casa. • Juega o deambula solo, no colabora en actividades de grupos. • Parece tener miedo de sus padres. • Relaciones hostiles y distantes. • Cae mal a sus compañeros/ as, es rechazado/a. INDICADORES EN PADRES Y MADRES (Y FAMILIA) • Tienen una imagen negativa del niño o la niña. • Crean expectativas inalcan- GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA
  47. 47. 47 zables o exageradas en sus hi- jos/as. • Culpan, desprecian, desvalo- rizan al niño o la niña. • Desigualdad en el trato a hermanos/as. • Emplean y justifican una dis- ciplina excesivamente rígida y autoritaria en la crianza de sus hijos/as. • Toleran y disculpan compor- tamientos del niño/a sin po- nerle límites. • Falta de disponibilidad de los padres/madres para el niño o la niña (permanecen muchas horas fuera de casa). • No se preocupan por las ne- cesidades físicas, emocionales y educativas sus hijos/as. • Extremadamente protecto- res o celosos, limitan el con- tacto con otros niños o niñas, en especial si son del sexo opuesto. • Síntomas de haber consumi- do drogas o alcohol. • Compensan con bienes ma- teriales la falta de afecto y cui- dado en general. MALTRATO Y ABANDONO EMOCIONAL INDICADORES FÍSICOS EN EL NIÑO / NIÑA Perturbación del lenguaje. Retrasos en el desarrollo físico, inmadurez en relación con su grupo de edad. Trastornos alimentarios, anorexia, bulimia. Trastornos psicosomáticos, cefaleas, dolores abdominales. Conducta de el/la niño/a Inhibición en el juego. Parece excesivamente complaciente, pasivo, nada exigente. Es extremadamente agresivo, exigente o rabioso. Muestra conductas extremadamente adaptativas que son o bien demasiado de “adultos” ( ej; hacer el papel de padre o madre de otros niños) o demasiado infantiles (ej; mecerse constantemente, chuparse el pulgar, eneuresis…). Intentos de suicidio. Retrasos en desarrollo emocional e intelectual. Apatía en las relaciones con sus padres. Carácter asustadizo, tímido, pasivo, o por el contrario agresivo o negativista. Culpa o desprecia al niño o niña. Es frío o muestra rechazo hacia el niño/a Negación del afecto. Ausencia de señales afectivas. Trata de manera desigual a los hermanos. Parece despreocuparse por los problemas del niño/a. Sobre-exigencia. Exige al niño por encima de sus límites. Tolera todos los comportamientos del niño/a sin poner límite al- guno. Conducta del adulto/a, del cuidador/a
  48. 48. 48 EL ABUSO SEXUAL No siempre deja lesiones físicas. Algunos signos sugerentes son que los o las menores se depri- men, se angustian o lloran, o tienen una conducta hipersexua- lizada: toca los genitales de las personas adultas o habla de con- ductas sexuales que no tendría por qué haber aprendido. SEÑALES DE ALERTA • Manifiesta angustia ante el hecho de cambiarse de ropa delante de otras personas. • Expresiones y/o comporta- mientos sexuales inusuales con otros niños, con juguetes y consigo mismo. • Conductas de seducción con personas adultas. • Embarazo adolescente. • El niño/a manifiesta que duerme con sus padres o con alguno de ellos. GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA
  49. 49. 49 ABUSO SEXUAL INDICADORES FÍSICOS EN EL NIÑO / NIÑA Dificultad para andar y sentarse. Ropa interior rasgada, manchada o ensangrentada. Se queja de dolor o picor en la zona genital. Contusiones o sangrado en los genitales externos, zona vaginal o anal. Tiene una enfermedad venérea. Tiene semen en la boca, genitales o en la ropa. Embarazo (especialmente al inicio de la adolescencia). Hematomas, escoriaciones en cara interna del muslo. Ano dilatado, enrojecido, desgarros. Lesiones o desgarros en la vulva, hinchadas, enrojecida. Cuerpo extraño en vagina o el recto. Conducta de el/la niño/a Reservado/a, rechazante o con fantasías o conductas infantiles. Puede parecer retrasado. Tiene escasas relaciones con sus compañeros/as. No quiere cambiarse de ropa para hacer Educación Física o pone dificultades para participar en actividades físicas. Comete acciones delictivas o se fuga. Manifiesta conductas o conocimientos sexuales extraños, sofistica- dos o inusuales, intenta que otros niños realicen actos sexuales. Dice que ha sido atacado por un padre o cuidador. Masturbación en lugares públicos, prostitución, promiscuidad. Baja autoestima. Terrores nocturnos. Tiene miedo de ciertas personas y lugares. Miedo irracional al examen físico. Somatizaciones, depresión, ansiedad. Enuresis (persistencia de micciones incotroladas). Encopresis (estreñimiento y retención fecal). Extremadamente protector/a o celoso/a del niño/a. Alienta al niño/a a implicarse en actos sexuales o prostitución. Sufrió de abuso sexual en la infancia. Experimenta dificultades en su matrimonio. Abuso de drogas o alcohol. Está frecuentemente ausente del hogar. Conducta del adulto/a, del cuidador/a Cuando los/as educadores/as tengan la duda o la sospecha de que un niño/a está siendo objeto de maltrato o se encuentra en una situación de riesgo, es necesario que conozcan qué deben hacer y cómo le pueden ayudar.
  50. 50. 50 LA ACCIÓN Si escuchas o te das cuenta de un abuso de cualquier tipo, de- bes actuar. No siempre es fácil, pero recuerda- la acción es una ayuda. En las páginas siguientes encontrará algunos consejos so- bre cómo puede actuar en tres situaciones diferentes: • Si un/a niño/a o joven te cuenta que ha sufrido algún tipo de abuso. • Si sospechas de un abuso o si estás preocupado/a por el bienestar de alguien. • Si estás presenciando un abuso de cualquier tipo. a) Si un/a niño/a o joven te cuenta que ha sufrido algún tipo de abuso. Cuando una persona se dirige a ti para contarte que ha sufrido algún tipo de abuso te habla en la confianza, significa que confía en ti y se siente seguro. Por lo tanto es importante que le escu- ches lo que tiene que decir. No traiciones su confianza, tóma- le en serio. Es parte de tu papel como educador/a atreverte a ver y actuar cuando sea necesario. Cuando un niño/a decide contar- te lo que le sucede, ha dado el primer paso de un largo proce- so. Tal vez esta es la primera vez que se atreve a decírselo a al- guien por eso es muy importan- te que le escuches. Por diferen- tes motivos a veces nos resulta complicado hacerlo: • Es difícil ver la situación des- de la perspectiva de alguien más joven. • Es fácil buscar otras expli- caciones a los hechos que nos están describiendo. • Tener que aceptar que una persona joven está siendo maltratado es desolador. En primer lugar trata de encon- trar un lugar donde podáis ha- GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA ‘‘Los niños y niñas son traicio- nados todos los días por el si- lencio, la falta de acción y la impunidad. Educadores que han agredido sexualmente a sus alumnos siguen enseñan- do. Agentes de policía que han torturado a niños frente a tes- tigos siguen prestando servi- cio. Personal de orfanatos que somete a los niños y niñas a niveles escandalosos de cruel- dad y negligencia no sufren consecuencia alguna. Con de- masiada frecuencia los niños y niñas son re-victimizados: primero por el abuso inicial, y luego otra vez porque las auto- ridades no hacen responsables a los autores.’’ Jo Becker, Junta Editorial del Estudio del Secretario General de las Naciones Unidas sobre la Violencia contra los Niños
  51. 51. 51 blar sin ser molestados/as. In- tenta que sea un lugar alejado de otras personas pero donde todavía seáis visibles. Es impor- tante que mantengas la calma durante la conversación sin que te angusties por no saber qué hacer de inmediato. No te olvides de: • Asegurarte de tener todos los datos necesarios antes de terminar la conversación. • Créele y no le juzgues. • Hazle preguntas abiertas, como “¿Qué pasó?”. • Nunca prometas silencio o soluciones. b) Si sospechas de un abu- so o si estás preocupado/a por el bienestar de alguien: • Piensa con claridad: ¿Qué sospechas que está sucedien- do? • Trata de identificar a las per- sonas implicadas, tanto el abu- sado como el abusador. c) Si estás presenciando un abuso de cualquier tipo: • Actúa de inmediato. • Llama a otro/a adulto/a que se una a ti. • Interrumpe la situación. • Pregunta algo como “¿Qué está pasando aquí?”. • Si es posible llévate a la vícti- ma del abuso contigo, lejos de la situación. ¿POR QUÉ NO PIDEN AYUDA LAS VÍCTIMAS? Los n iños y n iñas n o hablan c on las personas adultas por v arias razones: · El maltrato genera en l os y las menores una s ensación de impotencia. Los niños y las niñas quieren manejar la situación por su cuenta para sentirse nuevamente en control. Es posible que teman ser visto como débiles o chismosos. · Pueden tener una represalia de parte de el/la agresor/a. · Temen que las personas adultas los/las juzguen o castiguen. · Se sienten aisladas socialmente. Es posible que sientan que no les importan a nadie o que podría comprendelas.
  52. 52. 52 CREE LO QUE LA PERSONA TE ESTÁ CONTANDO Trata de no tener la perspectiva de un adulto/a cuando escuchas. Escucha atentamente y demuestra que aceptas lo que la persona te está diciendo. Trata de no tener ideas preconcebidas de la persona o lo que él o ella está diciendo. Trata de no expresar dudas acerca de lo que oyes. Es muy común tratar de encontrar otras explicaciones. NO JUZGUES Deje que la persona exprese toda clase de sentimientos, pero trata de mantenerte lo más neutral posible. Mantén la calma y no expreses emociones fuertes o demuestres que estás molesto por lo que están diciendo. Trata de no confortar a la persona diciendo cosas como: “Bueno, va a pasar” o minimizar lo que la persona le dijo al decirle “que no fue tan malo en absoluto ...” MOTIVA Motiva a la persona haciéndole preguntas con cuidado, como “¿Me puedes decir un poco más?” Pero no le presiones. No pidas demasiados detalles. Por ejemplo “¿A qué hora ocurrió?” La mayoría de las veces es suficiente que sepas que algo podría haber ocurrido. RECUERDA LO QUE TE CUENTAN Escucha con atención y trata de recordar las palabras que la persona utiliza para describir la situación. Después de la conversación, es importante que anotes lo que escuchó, tan literal como sea posible, por si es necesario recordar más adelante. Trata la información como confidencial, compartiéndola sólo con las personas pertinentes. CONFIRMA QUE LE HAS COMPRENDIDO Es importante que realmente trates de entender la situación que describe el/la menor. Repite o reformula lo que la persona ha dicho para comprobar si has entendido. “¿He entendido correcta- mente?” NO HAGAS PROMESAS No prometas guardar silencio o que la situación se resolverá pronto pero puede decir que tratarás de ayudar. Nunca prometas que te quedarás callado ya que no sabes lo que te va a decir. Puede que tengas que romper esa promesa y esa persona perderá la confianza en los adultos/as. GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA
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  54. 54. 54 ¿QUÉ PUEDO HACER? Cuando los educadores tengan la duda o la sospecha de que un niño está siendo objeto de mal- trato o se encuentra en una si- tuación de riesgo, es necesario que conozcan qué deben hacer y cómo le pueden ayudar. Los pasos a seguir que recomen- damos son: Observa al niño/a prestando es- pecial atención a: • Las conductas y comporta- mientos con los otros niños y con los educadores. • Su aspecto físico (hábitos de higiene, vestido, sueño...). Su estado de salud. • La relación que establece con objetos y juguetes y el trato que da al material. • Los comentarios y preguntas que realiza sobre su situación familiar. • Su rendimiento en los talle- res y actividades programadas. Escúchale, muéstrate receptivo con él, centrando el interés no sólo en lo que dice, sino también en lo que está manifestando con su actitud. Si el niño siente que alguien le escucha y se preocupa por él, es más fácil que se expre- se y se sienta comprendido. Un clima de confianza y seguridad va a favorecer cualquier proceso de acercamiento. • Permite que te cuente los hechos a su manera. • No entres en detalles es- cabrosos, ni le hagas repe- tir lo mismo, para no hacer- le sentir peor. • Reacciona con tranquili- dad. Una reacción de asom- bro o susto puede sobre- coger al niño/a y provocar sentimientos de culpa. • Atiende y presta atención a la información que puedas conocer sobre el entorno fami- liar y social del niño/a. • Comenta y explica la situa- ción observada con el resto de educadores/as que están en contacto con el niño/a. Ten en cuenta que cualquier informa- ción que obtengas es confiden- cial y deberá ser tratada con mucha reserva. • Recoge de forma clara y precisa toda la información que obtengas. Comunica las valoraciones a la coordinación de grupo: • Comunica la situación a la persona que ejerza el papel de coordinador o responsable, transmitiendo la información GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA
  55. 55. 55 que poseas sobre el niño/a, su familia y los indicadores obser- vados. Es el momento de hacer una valoración • Conjunta y tomar una de- cisión teniendo siempre en cuenta lo siguiente: - Los datos del niño/a y de la familia son privados y confi- denciales. - La sospecha no implica maltrato. A modo de esquema se presen- tan algunas orientaciones para valorar la situación y tomar la decisión. En cuanto a nuestra actuación global como educadores/as en casos de violencia contra la in- fancia. DETECCIÓN NOTIFICACIÓN ¿En qué consiste? ¿En qué consiste? La detección de potenciales situaciones de maltrato presenta el requisito necesario para que se ponga en marcha el proceso de investigación del caso. La detección consiste en reconocer o identificar la existencia de situa- ciones sospechosas de maltrato infantil. La identificación de estas situaciones se hace posible si se conocen los indicadores de despro- tección que señalan que el niño no tiene satisfechas las necesidades básicas o que corre peligro su integridad física o psicológica. Consiste en la transmisión de información sobre el menor que se sospecha está siendo maltratado, sus circunstancias y el perpetrador del posible maltrato. La notificación permite que se tenga conocimiento de la situación de riesgo o de desprotección del menor y que se pueda determinar la veracidad de la sospecha y se actúe para paliar el sufrimiento del menor. La notificación es una obligación legal de cualquier ciudadana y, en especial, de aquellos que tienen mayor contacto con la infancia y adolescencia. Cuando se habla de responsables de la detección de situaciones de desprotección infantil se hace referencia a dos fuentes: • Ciudadanos en general (vecinos, familiares, conocidos, etc.) • Profesionales en contacto con la infancia (personal sanitario, profesorado, psicólogos/as, pedagogos/as, monitores/as, poli- cía, etc.) La notificación deberá realizarla cualquier ciudadano/a o profe- sional que sospeche de una situación de maltrato infantil. En el ámbito scout, la notificación será realiza por cualquier mo- nitor. ¿Quién detecta? Responsable ¿Quién detecta? Responsable
  56. 56. 56 INVESTIGACIÓN ACTUACIÓN EVALUACIÓN ¿En qué consiste? ¿En qué consiste? ¿En qué consiste? Consiste en recoger toda la información que contribuya a certificar la veracidad de la situación detectada y valorar las necesidades de tomar medidas de protección. Para ello se recoge información sobre la veracidad de los hechos, la severidad del daño infligido al menor, la probabilidad de que se vuelva a producir un incidente, el grado de satisfacción de las nece- sidades del menor y sobre los recursos de la familia y del entorno. En seleccionar y ejecutar el plan que mejor resuelva las necesidades de el/la menor y de su familia. En estudiar y analizar las características del incidente, del menor, de su familia y del entorno a fin de determinar la situación en la que encuentra el/la menor (riesgo o desamparo), y en consecuencia, planificar la actuación a llevar a cabo con el/la menor. El Equipo Municipal de Servicios Sociales es el organismo compe- tente en la investigación del caso. No obstante es importante realizar este proceso en coordinación con los/as monitores/as, ya que han sido los denunciantes. El Equipo Municipal de Servicios Sociales junto al Servicio Territo- rial competentes en materia de protección de menores. El Equipo Municipal de Servicios Sociales junto al Servicio Terri- torial competentes en materia de protección de menores son los organismos responsables en la evaluación exhaustiva del caso. No obstante es importante realizar este proceso en coordinación con los/as monitores/as, ya que han sido los denunciantes. ¿Quién detecta? Responsable ¿Quién detecta? Responsable ¿Quién detecta? Responsable GUIA PRÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN, DETECCIÓN Y ACCIÓN FRENTE A LA VIOLENCIA SITUACIÓN DE URGENCIA: CRITERIOS PARA SU VALORACIÓN En determinadas circunstancias puede ocurrir que se observen hechos o se recojan datos que lleven a plantearse al equipo de educadores/monitores la necesi- dad de que un niño/a reciba pro- tección de forma urgente. Esta situación se dará: • Cuando la salud o seguridad básicas del niño se encuentran en peligro, y • Si se trata de una situación de inmediatez o de gravedad, y • No existe ninguna figura fa- miliar o de apego que pueda hacerse cargo del niño/a. Cuando se plantea una situación donde concurren estos factores, es necesario poner el hecho en conocimiento del Servicio Espe- cializado de Menores, por ser la institución que tiene competen- cia para proporcionar al niño la protección que necesita de forma inmediata. Además, para discriminar la ur- gencia en la intervención se han de tener en cuenta dos paráme- tros:

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