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Lic. Alexander Joa-Medina
aljoa@csh.uo.edu.cu
Facultad de Ciencias Sociales
Universidad de Oriente.Santiago de Cuba

Resumen
El trabajo consiste de una reflexión crítica en torno las actuales teorías de la personalidad situadas dentro de la psicología «marxista» a partir de la concepción histórico-materialista del hombre. Desde este punto de vista identifica limitaciones presentadas por dichas teorías cuya superación nos sugiere el estudio interdisciplinario de la personalidad.

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Marxismo y teoría de la personalidad. Algunas consideraciones

  1. 1. 14 Fecha de recepción:mayo/2011 Fecha de aceptación: junio/julio/2011 Santiago(126), septiembre-diciembre Marxismo y teoría de la personalidad. Algunas consideraciones Lic. Alexander Joa-Medina aljoa@csh.uo.edu.cu Facultad de Ciencias Sociales Universidad de Oriente.Santiago de Cuba Resumen El trabajo consiste de una reflexión crítica en torno las actuales teorías de la personalidad situadas dentro de la psicología «marxista» a partir de la concepción histórico-materialista del hombre. Desde este punto de vista identifica limitaciones presentadas por dichas teorías cuya superación nos sugiere el estudio interdisciplinario de la personalidad. Palabras clave: relaciones sociales objetivas, personalidad. Abstract This work presentes a critical reflection, according the man´s historical-materialistic point of view, about the current personality teories corresponding to the marxist psychology. So, are identified the limitations from these personality theories whom superation suggests an interdisciplinary approach. Key words: objective social relationships, personallity. Introducción El empeño de fundar una Psicología desde el marxismo tuvo su origen entre los psicólogos del primer país socialista donde se estableció el Marxismo como ideología. La formación de profesionales de la Psicología en Cuba, que fue posible a partir de la creación de la carrera en las universidades durante el período revolucionario, estuvo signada por una "temprana adscripción No. 2 del 2011, págs.14-28
  2. 2. 15 Santiago(126)2011 epistemológica a posturas heredadas del paradigma filosófico materialista-dialéctico"1. La asimilación de aquella manera de pensar y hacer la psicología no sólo se concretó en el consumo bibliográfico de las producciones teóricas procedentes de la URSS, sino en la formación de postgrado de profesionales cubanos, así como en intercambios entre las comunidades científicas. La extinción de todos estos vínculos acaeció al punto en que hoy nos resulta desconocida la actual producción científica psicológica procedente de este contexto geográfico. No obstante, en nuestro país se ha mantenido la denominación de marxista a nuestra manera de pensar y hacer la Psicología. Por otro lado, la comprensión del propio Marxismo tuvo sus vicisitudes en aquel contexto; lo que no ha escapado de la reflexión crítica orientada a la búsqueda y recuperación del núcleo auténtico del pensamiento marxista por los que continúan enarbolándolo para así clarificar el objeto y las consecuencias de su adscripción. Hemos de declarar que nuestra reflexión se inscribe en los marcos generales de esta continuidad crítica y específicamente tendrá como objeto la Psicología de la personalidad producida en nuestro contexto2; pues consideramos que la contribución más esencial del marxismo a la teoría de la personalidad -ya señalada por L. Sève-aún no se ha aprovechado suficientemente. La crítica vigente (efectuada por M. Calviño en el 2000) a la asimilación por la Psicología soviética de un marxismo dogmatizado, que sólo rindió un teoricismo vacío y sobre todo fue útil para las producciones teóricas en Psicología, nos sugiere como asimilación más adecuada 1 Véase Modelo del Profesional Plan de Estudios D Carrera de Psicología elaborado en el año 2010. 2 Al respecto la producción más destacada tanto cuantitativa cualitativamente como por su impacto ha sido la desarrollada por Dr. Fernando González Rey que a mediados de los 90 aparece denominado Enfoque Holístico- Configuracional -véanse los anuncios de este nuevo giro teórico en pp. 58- 60 de su obra Comunicación, Personalidad y Desarrollo-. Aun dentro de este «paradigma» la Dra. Gloria Fariñas ha desarrollado una perspectiva de investigación de la personalidad influida por el paradigma del Pensamiento Complejo y la Teoría Histórico-Cultural de L. Vygotski que se distingue (dentro) del Enfoque Holístico-Configuracional.
  3. 3. 16 Santiago(126)2011 tomarlo como materialismo dialéctico en calidad de concepción heurística, vale decir, como forma lógico-conceptual para la comprensión de lo psicológico; cuyo fruto -ante el cual hemos estado conformes- ha sido un enfoque o manera de hacer y pensar la Psicología receptiva, hospitalaria, integradora3 de los aportes de cualquier psicología "no importa dónde ni quien la desarrolló" al decir de L. S. Vygotsky en su El significado histórico de la crisis de la Psicología. Pero, pensamos que "el papel de guía epistemológico no constituye el aporte más importante del marxismo como materialismo dialéctico] a la Psicología de la personalidad; […], es mucho más esencial aún, aunque muy poco aplicada hasta el presente4, su contribución como materialismo histórico". Materialismo histórico y psicología de la personalidad Aclararemos la posición dentro del marxismo en la que nos situamos para ejercer nuestro criterio sobre los enfoques de estudio de la personalidad en nuestra comunidad científica. La tesis materialista-histórica de la "esencia humana" plantea que esta no es inherente al individuo aislado sino que es el conjunto de las relaciones sociales que los hombres necesariamente anudan entre ellos para producir y reproducir la vida social. La nueva concepción del hombre5 que significó esta tesis reside en el filo materialista con que define la "esencia humana", en tensión con todo el pensamiento filosófico anterior. A partir de lo cual se 3 Léase exactamente toda la pág. 41 de la obra antes referenciada de M. Calviño. 4 El subrayado es nuestro. 5 Este descubrimiento lo encontramos consignado por primera vez en la Sexta Tesis sobre Feuerbach, auténtica acta de nacimiento de la teoría propiamente marxista del hombre: "La esencia y humana no es una abstracción inherente al individuo aislado. En su realidad, es el conjunto de las relaciones sociales".
  4. 4. 17 Santiago(126)2011 considera que las relaciones sociales (constitutivas de la sociedad) no son reducibles a relaciones intersubjetivas, interindividuales6 (aunque no pueda negarse absolutamente que aparezcan como tales), y es en este sentido que se cualifican como objetivas o materiales. Para el marxismo esta realidad histórico-concreta constituida por las relaciones sociales objetivas -y por tanto las correspondientes actividades básicas, infraestructurales en las se producen los medios de vida- resulta la realidad más eminente respecto a la cual las actividades superestructurales como la ciencia, el arte -por las que se representan y organizan la actividad básica-, en fin la realidad en sus formas vividas por la conciencia son efecto; aunque reconoce -vale precisar un marxismo no economicista, no estructuralista como el de Max Weber- que éstas ejercen una eficacia sobre la "estructura". Una Psicología de la personalidad, en cuanto ciencia de la indivi-dualidad concreta, debe reconocer que los individuos que necesa-riamente viven en el seno de estas relaciones sociales objetivas, tienen como el modo de existencia la actividad. Actividad de conjunto del individuo que es socialmente determinada, en tanto es esta la manera en que él participa en las actividades sociales básicas (y superestructurales) logrando un resultado objetivo para la sociedad, y determinante en la medida en que, a través de dicha mediación social, tal resultado se retribuye al individuo. 6 En dependencia de cómo se resuelva la discusión de este punto esencial a la concepción marxista, ésta deviene o bien humanismo filosófico-abstracto historicista, si se consideran las relaciones sociales como intersubjetivas, meros lazos interindividuales; o bien antihumanismo teóricosi se toman como estructuras sociales ante las que los hombres son pacientes y no actores (esta es la lectura estructuralistadel marxismo); o bien humanismo histórico-concreto, científico que es la interpretación más adecuada a la concepción propiamente desarrollada por Karl Marx (Lucien Sève, 1975; págs. 62-122). Sobre este punto, esencial a la identidad concepcional del materialismo histórico, giró toda la polémica entre los marxistas franceses Roger Garaudy, Louis Althousser y Lucien Sève durante los años sesenta del siglo pasado.
  5. 5. 18 Santiago(126)2011 Ciertamente los efectos de la sociedad sobre los individuos7 no pueden reducirse a ciertas influencias intersubjetivas. Para ilustrar esto consideremos el empleo del tiempo real, objetivo del individuo que consiste en el sistema de relaciones temporales de los actos8 que componen su actividad de conjunto (es la estructura temporal de dicha actividad) y que difiere del empleo del tiempo que este individuo desea o incluso se esfuerza en tener. Veamos, un individuo que para obtener los medios de sustento - dada su posición en el entramado de estas relaciones sociales objetivas- tiene que dedicarse no solo a una actividad laboral -por medio de la cual obtiene un salario- sino además -luego de la jornada laboral- a actividades de autoempleo ¿será su empleo del tiempo objetivo equivalente al de otro que no está determinado -por su distinta posición en la trama de las relaciones sociales- a tal actividades de autoempleo, y dispone así de mayor tiempo para actividades de ocio, de aprendizaje donde efectuar el desarrollo de nuevas capacidades y/o la especificación y refinamiento de las que ya posee? ¿Los esfuerzos que, para sostener lograr y sostener su desarrollo personal, han de invertir tales individuos serán equivalentes suponiendo que sus condicionantes psicológicos -ya sean las "habilidades conformadoras del desarrollo personal" o los "indicadores de calidad funcional de la personalidad"- presenten un mismo nivel de desarrollo? Al respecto haremos revisión del enfoque holístico-configuracional de la personalidad y de la perspectiva histórico-culturalista de la personalidad, que distinguimos como los dos "enfoques" que signan los estudios de personalidad en nuestro país. 7 Este ha sido el defecto que L. Sève estimó presente en toda la psicología de la personalidad mientras permanezca en el "punto de vista del mero comportamiento" y no pase al "punto de vista de las relaciones sociales entre las conductas" que es la idea esencial -declarada en el Epílogo- de su obra Marxismo y Teoría de la personalidad. 8 Entiéndase acto como "todo comportamiento del individuo , de cualquier nivel que sea, considerado no sólo en calidad de comportamiento, vale decir, relacionado con el psiquismo, sino como actividad concreta [...] en tanto produce (eventualmente) cierto numero de resultados, que no lo son solo para el individuo mismo y en forma directa, sino para la sociedad en sus condiciones concretas, y que vuelven al individuo por medio de mediaciones sociales objetivas más o menos complejas» (L. Sève, ob. cit. pág. 286).
  6. 6. 19 Santiago(126)2011 Enfoques de estudio de la personalidad contemporánea dentro de la actual tradición marxista en Psicología La reflexión teórica, de la que derivó el enfoque holístico-configuracional como la teoría de la personalidad dentro de una concepción marxista, partió de la crítica a la Teoría de la Actividad. Esta tomaba como concepto básico la actividad, pero entendiéndola limitadamente como relación del individuo con objetos que producto de la actividad histórico-social objetivaban las capacidades humanas cuyo desarrollo en el individuo dependía de la asimilación de estos objetos. Esta era la vía del determinismo social sobre la personalidad cuya formación y desarrollo tenía consistencia en dicha actividad del individuo. La crítica a este reduccionismo se orientó a demostrar que para la formación y desarrollo de la personalidad del sujeto no solo era significativa la actividad objetal sino las relaciones con los otros. En esta dirección se desarrolló la categoría comunicación como otra especificación del determinismo social sobre la personalidad (que tenía un precedente teórico en la ley de la psicogénesis cultural elaborada por L. Vigotski) más válida que la actividad objetal porque permitía abordar más adecuadamente la riqueza del "mundo interior" del sujeto. Frente a los problemas rituales de la tradición psicológica en el estudio de la personalidad, el desarrollo de este enfoque significó una revisión crítica de las elaboraciones teóricas que habían sido producidas desde diversas perspectivas teórico-metodológicas en Psicología . Al respecto supo hallar una visión integradora, dialéctica; resolviendo así los dilemas clásicos entre los aspectos estructurales o de contenido y los de función, entre lo cognitivo y lo afectivo. Apostó por el carácter activo del sujeto individual, expresado en su capacidad de autodeterminación soportada en la calidad del ejercicio de las funciones de regulación psicológica correlativa al nivel de complejidad de estructuración de la personalidad. La descripción de la personalidad por niveles de regulación - característica de este enfoque- podría aportar indudablemente una perspectiva o marco de comprensión preferible, incluso por sus implicaciones ideológicas, al punto de vista distinto que la concibe como sumatoria de rasgos o dimensiones; sobre todo cuando se trata de captar la singularidad psicológica, la unicidad e irrepetibilidad con que el caso individual ejemplifica las regularidades generales
  7. 7. 20 Santiago(126)2011 y esenciales de la regulación psicológica9. Esta perspectiva de niveles de regulación, mediante un enfoque que apunta a hallar la calidad o eficacia que caracteriza la síntesis de aspectos estructurales y funcionales de la personalidad en la regulación psicológica supera la simplicidad de las teorías que fundamentan toda testología o caracterología que se satisfacen con identificar la presencia de determinados ‘rasgos’ -unidades psicológicas primarias, según el Enfoque holístico configuracional- para la tipificación del individuo. Dentro de la teorización del enfoque holístico configuracional el concepto de sentido subjetivo resulta más básico que el de configuración por cuanto aquel establece como "centro gravitacional" o núcleo en torno al cual se articulan los elementos dinámicos constituyentes de una configuración subjetiva . Esta pudiera entenderse como un principio de organización de la personalidad, por cuanto esta aparece -a la luz de esta perspectiva-como configuración10 de configuraciones. Este énfasis en la configuración subjetiva permea también la concepción del desarrollo de la personalidad elaborada desde este enfoque. La cual se libera de aquella concepción que consideraba el desarrollo de la personalidad como efecto directo y lineal de la influencia educativa agenciada por los otros y de la actividad fundamental11 correspondiente al período etáreo del sujeto -lo que 9 Véase la noción de configuraciones individualizadas elaborada por Fernando González Rey en La personalidad. Su educación y desarrollo pág. 23. 10 Tal término viene a recuperar su acepción originaria en Psicología -nada antagónica a la convencional conferida por lengua castellana- aportada por la Gestalt theorie que en lo esencial concibió la psiquis -el psicólogo contemporáneo de nuestro contexto diría la ‘subjetividad’- no como imagen de, sino por su capacidad de conferir o poner en forma, organizar, dar sentido a los estímulos que se presentancomo una globalidad caótica al ‘organismo’ -al ‘sujeto psicológico’ diría nuestro psicólogo contemporáneo-. 11 Se definía, en la teoría de la psicología soviética sobre la periodización del desarrollo psíquico (D. Elkonin, Petrovski), como aquella actividad que regía el desarrollo psíquico durante una determinada etapa de este desarrollo en cuanto espacio de formación de las adquisiciones del desarrollo correspondientes a esta etapa.
  8. 8. 21 Santiago(126)2011 verdaderamente significaba una homogeneización del desarrollo de la personalidad que borraba así toda la singularidad esencial del sujeto concreto en dicho proceso-. Ahora el desarrollo de la personalidad consiste en el desarrollo de unidades subjetivas de desarrollo que "representan una síntesis subjetiva de situaciones externas relevantes, que tienen un sentido para el sujeto, con recursos y elementos subjetivos de este que expresan una potencialidad específica para desarrollarse a través de la implicación del sujeto en dichas situaciones".12 Reconocemos en el énfasis en la configuración subjetiva un giro teórico que induce una orientación fenomenológica13, que obviamente supera los reduccionismos rituales de los estudios de la personalidad en Psicología; pero que no satisface plenamente como adscripción al marxismo. Esto pudiera visibilizarse mejor si nos detenemos en el objeto empírico que esta teoría produce y que se conforma mediante el material empírico-factual pertinente dentro de su marco referencial-conceptual. Dicho material empírico-factual se circunscribe a los juicios valorativos del sujeto, que expresan cómo éste configura, da sentido a los elementos que afectan su comportamiento -visto este como actividad psíquica individual-. Luego, el examen de la personalidad consiste fundamentalmente en caracterizar, en términos de calidad funcional, el cómo operan los contenidos psicológicos14, que se expresan en las reflexiones y juicios de valor15, en la regulación psicológica. De ahí la alta importancia -coherente con el valor metodológico adjudicado a la comunicación en el estudio de la personalidad- 12 Frank González. pág. 88 13 Lo que Frank González, en otras palabras, ha dicho: el desarrollo funcional de la personalidad. 14 Cito: "En el estudio de la personalidad, las manifestaciones empíricas tienen dos niveles: el conductual y el valorativo-expresivo, manifestados por el sujeto a través de sus reflexiones y juicios de valor." (F. González Rey, 1999b; pág. 71). 15 Frank González. Psicología, Educación y Sociedad un estudio sobre el desarrollo humano.
  9. 9. 22 Santiago(126)2011 concedida por Fernando González Rey a instrumentos como los conflictos de diálogos, la entrevista y especialmente el completar frases. A todo lo cual es correlativa la ausencia de interés por datos "sociales" del individuo concreto, como los relativos a la vida cotidiana. Se concibe así al individuo como sujeto dador de sentidos, que actúa según la configuración -lo que acontece en su subjetividad- que aplica a las actividades y relaciones en las que participa; las que a su vez impactan el desarrollo de su personalidad según la configuración subjetiva correspondiente. Por otra parte, respecto a la actividad, como categoría marxista fundamental para el estudio de la personalidad, no resulta deficiente si no la reducimos a una relación del individuo con objetos de procedencia histórico-social. La concepción marxista del hombre, a la que ha de articularse la psicología de la personalidad, no da esta caracterización del individuo, de su actividad. Ha de entenderse la actividad del individuo como el sistema de actos16 en que el individuo produce y reproduce su personalidad: bien sean las relaciones en el seno de la familia, o bien las relaciones de pareja, o bien el trabajo socialmente productivo o las actividades de autoempleo en las que ha de ganarse los medios de vida o bien las actividades de ocio. Bajo esta noción de actividad desaparece la contraposición entre las categorías, tal como han sido desarrolladas en la psicología de orientación marxista, actividad y comunicación. De modo que el Enfoque holístico configuracional, por transitividad, opera con la misma interpretación errónea de la actividad, considerada ilusoriamente como aporte del marxismo, al reemplazar el esquema "sujeto-objeto" por el de "sujeto-sujeto" destacando así el carácter activo de un sujeto individual (este es su capacidad de autodeterminación impertérrita a las relaciones sociales objetivas). Consideramos que tal sesgo del Enfoque Holístico- Configuracional hace cuestionable su titularidad de teoría marxista de la personalidad. Si bien la perspectiva histórico-culturalista, desde la cual Gloria Fariñas nos propone estudiar la personalidad, no resulta incompatible con la concepción configuracional desarrollada por F. González 16 Entiéndase acto por la definición de L. Sève (1975) y que citamos en una nota anterior.
  10. 10. 23 Santiago(126)2011 Rey; advertimos -desde la propia terminología- un matiz de enfoque que la distingue. A lo que subtiende no solo la recuperación de los planteamientos de Vigotski sino además el paradigma epistemológico del Pensamiento Complejo -desde el cual relee a Vigotski como un precursor del mismo-. El discurso teórico producto de estas influencias frecuentemente insinúan -o al menos nos invita- salir de los estrechos marcos de la disciplinariedad en el estudio del desarrollo de la personalidad. Desde este enfoque teórico se afirma la personalidad en desa-rrollo como el objeto de estudio de la Psicología. Además, se afirma que "inserción creativa [del sujeto] en la cultura y alto nivel de desarrollo de la personalidad tienen cierta equivalencia" en este enfoque teórico. Esta afirmación trata de resolver el dilema clásico de la relación entre lo social y lo individual dada en el desarrollo de la personalidad. Así el desarrollo no es en lo absoluto efecto de las influencias sociales sobre el individuo, lo que justificaría la domesticación de este; pero tampoco es resultado único de la personalización o subjetivación, concepción de un sujeto creativo, pero socialmente aislado cuya traducción en la práctica educativa conlleva como riesgos la pérdida del sentido social de la existencia humana. Al respecto nos dice: "Los enfoques ideológicos encubiertos en las diferentes teorías sobre el desarrollo humano, han estado desviando la atención del verdadero problema: la enculturación."17 En esta teoría la subjetivación del sujeto -colocada ahora dentro del proceso de enculturación- sigue siendo esencial a su desarrollo personal; lo que ahora se expresa en la consideración de la creatividad como carácter imprescindible de una inserción en la cultura que equivalga a un elevado desarrollo de la personalidad, y redefine la categoría vigotskiana, de situación social del desarrollo como una situación psicológicamente creada por el sujeto. Creatividad que se relaciona a la capacidad de independencia, de autonomía del sujeto respecto a los cánones culturales y que habrá de verse intrínsecamente relacionada a valores como la responsabilidad ciudadana, pues "no hay verdadero desarrollo sin subjetivación al igual que no hay verdadero desarrollo sin cooperación."18 El desarrollo del sujeto viene a ser entonces su 18 Ibidem, pág. 71. 17 G. Fariñas, 2005, pág. 68.
  11. 11. 24 Santiago(126)2011 advenimiento en persona culta e independiente, automotivada, cuya mejor forma de desarrollo se caracteriza por la preservación y autogeneración de este. Inspirada en el paradigma del pensamiento complejo esta autora aborda el estudio de la personalidad en desarrollo a través de un "concepto enjundioso metodológicamente hablando"19 en función de aprehender la riqueza y complejidad del fenómeno a estudiar: el estilo de vida [que "refiere la forma en que el sujeto acostumbra estructurar y dinamizar su espacio y tiempo biográficos y el modo en que le estampa a estos su sello personal". Luego, en contraste con el enfoque holístico configuracional, dentro del material empírico factual correspondiente a este marco conceptual -si bien importan los procesos valorativos del sujeto, también- hallamos datos relativos a la vida cotidiana20 del sujeto en tanto informan sobre cómo este obra su propio desarrollo. Por consiguiente, la entrevista y la observación (del individuo concreto en los espacios de actuación de la vida cotidiana21) resultan instrumentos metodológicos imprescindibles dentro de esta perspectiva de estudio de la personalidad. A pesar de que G. Fariña reconoce que"el concepto de enculturación […] tiene mucho que ver con el clase social en su teorización permanece el sesgo que concibe lo social en cuanto determinante o condicionante del desarrollo de la personalidad en calidad de intersubjetividad (ya sea como relaciones interpersonales, signifi- 19 Ibidem, pág. 264. 20 Cabe señalar aquí la advertencia de G. Fariñas respecto a lo engañoso de evaluar las zonas de desarrollo próximo mediante tareas in situ de diagnóstico o experimentación desligadas de la vida cotidiana (véase en G. Fariñas, 2005ª; pág. 266 21 Resulta interesante la veta antropológica de esta perspectiva de estudio de la personalidad, que se muestra más evidente cuando en un informe de un estudio de caso hallamos el relato de la visita al hogar del sujeto estudiadoy la riqueza informativa derivada de la observación correspondiente (G. Fariñas, 2005b pág. 145.
  12. 12. 25 Santiago(126)2011 cados compartidos por los educadores sobre el educando o como ambiente educativo, etcétera) y es este sesgo lo que no permite que fructifique en la producción teórica lo que ya esta autora anuncia en la reflexión sobre los alcances o riesgos ideológicos de las teorías de desarrollo humano22. ¿Acaso está operando -siquiera de modo latente- en estos enfo-ques una noción de personalidad que conciba la excentración social de la misma que constituye la esencia del individuo según la Sexta Tesis sobre la que debe erigirse toda psicología de la personalidad articulada al marxismo? Pienso que no. Esta noción de personalidad se inscribe en la perspectiva de un humanismo abstracto, que supone un sujeto creativo que desarrolla su perso-nalidad en la subjetivación, y no desmitifica las condiciones sociales alienantes que constriñen dicha personalización a ciertas actividades concretas -que componen lo que exactamente se ha denominado vida privada- en oposición a las actividades sociales abstractas que colocan al individuo frente a las fuerzas productivas y la cultura -esto es, el patrimonio ilimitado de la humanidad- y que por lo general vive como extrañas a sí mismo (despersonalizadamente). Prolegómenos a un abordaje interdisciplinario de la personalidad ¿Acaso no se permanece así en miopía frente a los efectos de la "estructura social" sobre el desarrollo personal del individuo, considerado así bajo el punto de vista del mero comportamiento, escorzo propio de las ciencias del psiquismo y que desconoce la actividad socialmente determinada y determinante portada por el mismo comportamiento individual; escorzo sólo posible del lado de la ciencia de las relaciones sociales objetivas? ¿Por qué entonces no integrar esta dualidad de carácter, esta doble determinación de la personalidad humana dentro de una misma perspectiva de estudio interdisciplinar conformada, dada la jurisdicción actual de las ciencias sociales, por disciplinas de la Psicología y de la Sociología23? 22 Véase epígrafe "Las exigencias sociales en las construcciones teóricas de la psicología" en su libro Psicología, educación y sociedad…págs. 12-20. 23 Específicamente, las sociologías que aceptan las bases realmente científicas del materialismo histórico.
  13. 13. 26 Santiago(126)2011 Al desarrollo mundial capitalista ha correspondido en el plano de las ideologías el culto del individuo; justamente el siglo XX ha significado una maximización de esta tendencia. Al respecto dice István Mészárov: Al llegar el siglo XX, lo que adquiere la ‘santidad de un dogma’ es la creencia en que la ‘libertad’ es inherente -como si fuera un derecho natural- al individuo aislado. Las referencias políticas y sociales tienden a desaparecer, y las circunstancias socio-históricamente condicionadas de la vida atomizada y privatizada del individuo se caracterizan, de modo ahistórico, como «la condición humana24. No sería casual que la forma dicotomizante de concebir el par individuo-sociedad, que ha caracterizado tanto a la sociología (que desde los 80 ha replanteado este problema desde las perspectivas del constructivismo social25) como a psicología de la personalidad (incluso la) de orientación marxista (cuya explicación del desarrollo personal sólo hace referencias a "variables" de la persona -que la caracterizan como "reflexivo-creativa", "autodeterminada", "consciente-volitiva", "culta e independiente"- abstrayendo de las mediaciones sociales objetivas que pautan la lógica del curso general de este desarrollo), comporte este sesgo ideológico. ¿Irreconociendo el efecto de las estructuras sociales en el desarro-llo de la personalidad al abstraerse de las mediaciones sociales objetivas en las que el individuo necesariamente produce y repro-duce sus capacidades, vale decir su personalidad, no se propiciará el uso de la psicología a favor de los intereses de la dominación como cuando se identifica el éxito escolar con la inteligencia (u otra "variable" Psicológica del individuo) y se oculta su correlación con el capital cultural (heredado de la familia); o se hace depender el 24 En La teoría de la enajenación en Marx. La Habana,Editorial Ciencias Sociales, 2005, pág. 282. 25 Para el reconocimiento de este problema clásico o ritual de la Sociología y de cómo ha sido replanteado contemporáneamente en vistas a su superación bajo la fórmula de "la problemática constructivista"me ha servido Las nuevas sociologías, de Philippe Corcuff.
  14. 14. 27 Santiago(126)2011 desarrollo personal a la eficiencia psicológica del individuo en la organización temporal de su vida pero sin referir su empleo del tiempo real, objetivo ocultando entonces la fuente del mismo26? ¿Padece entonces el psicólogo de la ilusión biográfica, que Pierre Bourdieu descubrió al distinguir "que la unidad y la continuidad de la persona, que suelen ser efecto del habitus27, no son generalmen-te las que la persona se imagina consciente y retrospectivamente sino una unidad y una continuidad en buena medida inconscientes28 reconstruidas por el sociólogo (en función de la situación en el ámbito de las clases sociales, de las posiciones institucionales, de las sucesivas experiencias en los diferentes campos , etcétera, y por tanto también de las trayectorias en el mundo social?" Planteadas todas las interrogantes -que anhelo inquiete mis cole-gas- vemos qué profundidad nos permite alcanzar el punto de vista de las relaciones sociales objetivas -cuyo pionero en reconocer con toda plenitud teórica fue K. Marx- al punto que desborda los límites que rigen la actual jurisdicción de las ciencias sociales en la delimitación disciplinar alineándose a las exigencias del saber complejo, interdisciplinario. 26 Su posición objetiva en la trama de las relaciones sociales. 27 Junto con los de campo y capital es uno de los conceptos claves de la teoría sociológica de P. Bourdieu. Para su entendimiento nos han servido además de las obras de P. Bourdieu y P. Corcuff que listamos como bibliografía fundamental el libro de George Ritzer Teoría Sociológica Contemporánea. 28 Inconsciencia que suele propiciarse por la opacidad del conjunto de las relaciones sociales que deriva del fetichismo que -según Marx- las caracteriza y porque el circuito de estas relaciones rebasa con creces el campo de cognoscibilidad del individuo (L. Sève, 1975; pág. 325).
  15. 15. 28 Santiago(126)2011 Bibliografía BOURDIEU, Pierre. La sociología. ¿es una ciencia? Disponible en: http://www.udec.cl/~alas/revista/libros/bordieu.htm . (Consultado el 2/4/2011) 2000 BOURDIEU, Pierre. La lógica de los campos. En: A. Basail y D. Álvarez (compiladores): Sociología de la cultura. t. 2.La Habana. Editorial Félix Varela, págs. 159-172. 2007 CALVIÑO VALDÉS-Fauly, Manuel. Temas de Psicología y Marxis-mo. Tramas y subtramas.La Habana Editorial Félix Varela, págs. 5- 44.(2000) CORCUFF, Philippe. Las nuevas sociologías. Alianza Editorial de España. (1998) Fariñas León, Gloria . Aprendizaje y personalidad desde una perspec-tiva de investigación. En: Lourdes Fernández Rius (compiladora): Pensando en la personalidad.La Habana Editorial Félix Varela, . t. 2. págs. 257-271.2005. ____________ . Psicología, educación y sociedad. Un estudio sobre el desarrollo humano.La Habana. Editorial Félix Varela, 2005. GONZÁLEZ REY, Fernando . Psicología. Principios y categorías. La Habana. Editorial Ciencias Sociales, 1989. ___________. Comunicación, personalidad y desarrollo. 1ra. Reimpresión. Editorial Pueblo y Educación, La Habana.1999 ____________. La personalidad. Su educación y desarrollo. 3ra. Edición. La Habana. Editorial Pueblo y Educación, 1999. SÈVE, Lucien. Marxismo y teoría de la personalidad. Amorrortu Editores, Buenos Aires.1975 KOHÁN, Nestor. Marx en su (Tercer) Mundo. Hacia un marxismo no colonizado. Centro de Investigación y Desarrollo de la Cultura Cubana Juan Marinello, La Habana; págs .31-70 y págs. 277-279.2003

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