El concurso literarioi      Agora Portals International School               Curso 2012/2012         1º Bachillerato Inter...
El concurso‐Ágora Portals International School                                                           INDICEAkdogan, Id...
El concurso‐Ágora Portals International School                                Afghanistan 26, noviembre, 1876             ...
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El concurso‐Ágora Portals International School como sirvienta, en la mansión del señor Ahli. A mí me criaron en su mansión...
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El concurso‐Ágora Portals International School        Dani me ha dicho que llame a la policía , al principio creía que era...
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El concurso‐Ágora Portals International School         Félix, agradecido por no tener que hablar en inglés dijo: - Sí, me ...
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El concurso‐Ágora Portals International School conclusión, no iba muy allá, simplemente sabía que no le gustaba. No le gus...
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El concurso‐Ágora Portals International School           Mientras se acercaba al borde de la piscina, vio como Nicolás se ...
El concurso‐Ágora Portals International School primera vez en media hora, dejó de nadar. Se quitó las gafas, que estaban a...
El concurso‐Ágora Portals International School                                          Bajo la capa fría                 ...
El concurso‐Ágora Portals International School                                           ATRAPADOS                        ...
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El concurso‐Ágora Portals International School sin ningún tipo de problema. Sam la contemplaba a ella, no sabía muy bien e...
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  1. 1. El concurso literarioi Agora Portals International School Curso 2012/2012 1º Bachillerato Internacional Prof. J. Daniel García
  2. 2. El concurso‐Ágora Portals International School  INDICEAkdogan, Idris Buscando mi verdad ...............................................................................................13Alberto, Óscar El último aviso ....................................................................................................... 30Bisbal, Lydia El piano en el agua ................................................................................................ 23Clar, Patricia El silencio de la heroína......................................................................................... 32Escarrer, Gabriel Laura Albert ............................................................................................................ 11Feliu, Aina Afghanistan 26, noviembre, 1876 ............................................................................. 3Goyarrola, Claudia corta, raspa, araña. ................................................................................................... 9Hartman, Michael Bajo la capa fría...................................................................................................... 26Isern, Lorenzo Y tan rápido como el día .........................................................................................17Obrador, Carme EL PODER DE LAS PALABRAS........................................................................... 6Oliver, Joaquín MI TIEMPO ...........................................................................................................15Orell, Lucas Aire .......................................................................................................................... 18Pagés, Belén El tiempo va llenando de dormidos las cunetas ...................................................... 5Perepadenko, Natalia Atrapados ............................................................................................................... 28Pérez-Cuesta LL., Lucas R. Frío ......................................................................................................................... 20Reus B., Teresa Sin esfuerzo, no hay progreso ................................................................................ 35 2  
  3. 3. El concurso‐Ágora Portals International School  Afghanistan 26, noviembre, 1876 Aina Feliu La guerra iba avanzando a medida que las últimas posesiones que quedaban porparte de los Grueik iban disminuyendo. Las pequeñas guerrillas se iban extendiendo poraquel país. Ese país, que ahora había perdido su nombre. Ese país que antes lo era todo, yque ahora no era nada. Nada. Completamente nada. La destrucción, la pena, la rabia, latristeza, la amargura, la desesperación se había apoderado de esas almas que quedaban, deesas almas que tenían el espíritu de seguir luchando pero que ahora prácticamente estabanrendidas. Ese espíritu luchador con el que habían muerto tantas personas. Tanto esfuerzo,tanta dedicación, con apenas ninguna recompensa. El país estaba totalmente desolado, esepaís ya no tenía ningunas ganas de seguir luchando, ya que ya no recibirían nada a cambio.Lo hecho estaba hecho, ya no había vuelta atrás. Era un camino sin salida, un laberinto queera imposible encontrar la solución. Corriendo, pasó por ese muro por donde solía pasar mientras iba a la guarderíajunto con su madre y sus hermanos. Buscaba un sitio donde pudiese refugiarse, esconderse,él no quería acabar cómo seguramente había acabado su familia. Al pasar por allí, se acordóde ese muro, en donde él siempre pasaba sonriendo y cantando canciones alegres queaprendía en los festivales de Navidad. Y ahora, lo único que se le ocurría hacer era mirarhacia abajo, mirar hacia esa acera que ya no era acera, esa acera cubierta de polvo yescombros de tal manera que tenía que ir esquivando obstáculos. Bajó las escaleras y seescondió de tal manera que nadie le pudiese ver. El pueblo estaba vacío, le recordaba a los veranos cuando todos sus vecinos sedesplazaban a las montañas para pasar esos meses más frescos. Una señora mayor estabatumbada junto a las vías del tren, estaba extendida en el suelo, pidiendo auxilio, ayuda,pidiendo compañía para los últimos minutos que le quedaban. Pidiendo que alguien leaguantara y sujetará la mano. Srij, se acercó y se sentó a su lado. No reconoció su cara. Nosabía quién era. Pero, esto no era lo que importaba ahora, lo importante en ese instante eradedicarle los minutos más bonitos que pudiese. La mujer iba cerrando los ojos a medidaque su mano iba perdiendo fuerza, y como un ave, esa alma desapareció; pasó a otra vida,probablemente una mejor. Almenos esa persona había tenido a alguien a su lado que leacompañase en su último viaje de la vida, la muerte. Para muchos era un paso más quedebíamos superar para continuar existiendo en otro mundo pero para la mayoría era el nodespertar jamás, era el fin de nuestra existencia. Srij, ese niño adolescente con poco más de 12 años se levantó, miró por última vezaquel cuerpo sin vida y sin saber porque cogió su pañuelo que llevaba en el cuello, lo doblóhasta hacer una pequeña almohada y la colocó en el suelo apoyándole la cabeza conextrema suavidad, la acomodó lo mejor que supo y mirándola con ternura y tristeza a la vezle fue cerrando los ojos. 3  
  4. 4. El concurso‐Ágora Portals International School  Seguía caminado por las calles de su ciudad, aquellas que en un tiempo atrás lasrecordaba llenas, con sus tiendas de especies que llenaban el aire con miles de aromasdiferentes, con gentes chillando y aquellas canciones que salían por las ventanas de las casasluchando entre ellas por ver quien era la mejor. En aquel instante, le invadió una sensaciónde tal impotencia que sin más echo a llorar, su cuerpo fue debilitándose hasta derrumbarseen el suelo, este suelo, que ahora estaba manchado de sangre…Gritó tan fuerte como pudoy mirando al cielo deseando que su Dios lo escuchara pronunció una palabra, una solapalabra aquella que de muy pequeño ya formaba parte de él y que todo hombre debíaconocer, aquella que tenía que formar parte de uno de los pilares más importantes de laideología de todas las personas por encima de cualquier creencia política, religiosa...Tanfácil de pronunciar y a la vez tan difícil de creer en ella. Cuando la pronuncias su sonido esdulce y simplemente hace que te sientas más buena persona; “Paz”. Srij era incapaz de acordarse del tiempo que estuvo llorando. Mientras se secaba laslágrimas y se ponía en pie tomó una firme decisión; la de enfrentarse al momento másdifícil de su vida: dirigirse hacia su barrio para conocer el paradero de su familia. Su pasoera firme y seguro. Su corazón cada vez latía con más fuerza. Sus piernas no podíandisimular su temblor, el miedo le estaba invadiendo poco a poco, no podía evitar pensar enFátima su hermana pequeña, tan inocente y a la vez tan madura. La guerra le había robadosu infancia, un derecho que según Srij debía disfrutar todo niño. El panorama era dantesco, edificios destruidos, casas quemadas, gente muerta,herida, el barrio Ghurkmav, su barrio se había vestido de rojo y dolor. El parque dondesolía jugar con sus amigos y hermanos había desaparecido, sólo podía verse aquel viejocolumpio rojo que tantos recuerdos le traía. Por un instante, su cara se le iluminó, unapequeña criatura, ajena al horror, se balanceaba con suavidad mientras cantaba una canción.No era una canción cualquiera, ni aquella voz angelical le era desconocida. Empezó a correr hacia ella tan rápido como pudo, deseaba que no fuera un sueño,le faltaba el aliento, era ella, Fátima, no cabía la menor duda. Sólo quería abrazarla yprometerle que siempre estaría a su lado.Audio:http://snd.sc/SsVauu 4  
  5. 5. El concurso‐Ágora Portals International School  El tiempo va llenando de dormidos las cunetas Belén Pagés Y el corazón ausente, exhausto y sin latido Vencido por el miedo de lo que no tuvo sentido Y la vida que traspasa de su piel en remolino Y la sangre que late por las venas del olvido Y el Perfume de la soledad que no huele tan amargo Y Aquel silencio mudo que cayó en letargo Aquella fe que se encuentra entre la sombra y su reflejo De aquel color tan familiar de esos ojos ya añejos Por ese orgullo que alguna vez fue herido y que ahora se realza Y que en la fría incertidumbre lucha por su ya perdida causa Y el efímero recuerdo de ese arraigado sentimiento Perdido entre las llamas de aquel despreciado tormento Y esa voz tan tenue que suena entre tu eco resonante Rompiendo los esquemas que se abaten en un instante En la inmortal esencia de la juventud ya olvidada Quien dijo que crecer fuera una mentira resguardada Corrompieron todas sus almas en una eterna hipocresía Pero lucharan sin cansancio por salir de esa vida tan vacíaAudio:http://snd.sc/SsVrO5 5  
  6. 6. El concurso‐Ágora Portals International School  EL PODER DE LAS PALABRAS Carme Obrador "Toda idea está copiada de alguna impresión o sentimiento que la precede, y allí donde no podamos hallar ninguna impresión, podemos tener la certeza de que no existirá ninguna idea." David Hume "Aunque nuestro pensamiento parezca poseer una libertad ilimitada, encontramos bajo un examen más detenido que, en realidad, está reducido a límites muy estrechos, y que todo este poder creativo de la mente no viene a ser sino la facultad de mezclar, trasponer, aumentar, o disminuir los materiales suministrados por los sentidos y la experiencia" David Hume Oscuridad. Un olor familiar. Un ruido ensordecedor. Demasiada gente hablando almismo tiempo, las voces se entremezclan, se hacen indescifrables, las conoces, te suenan,pero no recuerdas a quienes pertenecen. Empiezas a mover los dedos de la mano derecha y reconoces el tacto de algo, nosabes muy bien que es, tienes la sensación que deberías conocerlo, sí, antes ya habíastocado algo semejante. Al notar lo que tienes en la mano izquierda piensas, ‘’es algo frío,pero a la vez cálido, es una mano, pequeña, ¿cómo describirla? Es una mano dulce, sí, eso,es dulce. Alguien se preguntará; ¿cómo puede ser algo frío y cálido al mismo tiempo? Muysencillo, cuando te sientes perdida, confusa, pero en algún momento dentro de todo esedesorden la mano de tu hermana pequeña, o de tu hermano, o de tu amiga coge la tuya y laestrecha entre sus dedos, por muy congelados que estén estos, tienes la sensación de estarprotegida por la cosa más cálida que puedas encontrar en el mundo.’’ De repente, oscuridad otra vez. Abres los ojos y el proceso sigue, vas despertando, todo va cobrando color, forma.Al tenerlos completamente abiertos vas observando todo cuanto hay a tu alrededor; es unahabitación rosa, un rosa pálido. Justo en frente hay una puerta, a su izquierda una estanteríarepleta de libros, carpetas, fotos… al otro lado simplemente hay un pequeño trozo de papelenmarcado, en él, se pueden ver lo que parecen letras recortadas de una revista formandouna sencilla frase, pero dada la condición de tu vista, aún adormecida, no tienes lacapacidad visual necesaria para leerla. Sigues analizando cada objeto de la habitación: un 6  
  7. 7. El concurso‐Ágora Portals International School pupitre, una mesita de noche, pero lo que más te llama la atención es un ventanal, desdedonde se puede observar un maravilloso paisaje; a lo lejos se ven unas siluetas blancas,enormes, son montañas repletas de nieve, justo abajo está un jardín, verde, el sol brilla.Dado el panorama parece que sea un día soleado de invierno. Pero realmente en lo que te fijas al mirar por la ventana es en ese chico, no es alto,ni bajo, castaño… justo cuando lo estás mirando él hace lo mismo y una expresión deincredulidad se dibuja en su rostro. Empieza a correr hacia dentro de la casa, ‘’parece queviene hacia mí’’ piensas, y realmente, no vas equivocada. Acaba de ocurrir un milagro, pero, tú, aún no lo sabes. Al cabo de menos de treinta segundos alguien abre la puerta de la habitación,esperas que sea ese hermoso muchacho, pero no, es un hombre alto, de cabellos claros, esosí, igual de guapo, lleva una bata blanca. Se acerca a tu lado y empieza a mirarte el pulso,tus constantes vitales, parece que todo marcha ya que al hacer distintos movimientos yapretar varios botones en una máquina te mira a los ojos, sonríe, te acaricia el pelo y luego,se va. No tardan en aparecer otro hombre y una mujer en la habitación, parecen unapareja, van cogidos de la mano y los dos tienen una expresión de angustia, pero a la vez defelicidad en su rostro. Estos también empiezan a acariciarte, a preguntarte cosas, pero nolos entiendes, o más bien, no quieres hacerlo. Estás asustada, no sabes quienes son, no recuerdas cómo te llamas, ni dónde estás,ni que ha pasado, realmente, no sabes nada. Pero compruebas que tu sentido del humor noha desaparecido ya que al darte cuenta de lo perdida y confusa que estás te viene a la mentela famosa frase de Sócrates: ‘’yo solo sé, que no sé nada’’. Y te ríes de lo que acaba derondar por tu cabeza y eso parece que provoca un agradable efecto a esas personas queestán a tu lado ya que se abrazan y empiezan a besarse como si tuvieran algo que celebrar.Como si tu risa hubiera sido el motor de su alegría. De repente, algo cambia dentro de ti, la angustia aumenta, el miedo a no recordarnada de tu pasado, nada de ti misma, y no sabes exactamente porque, empiezas a llorardesesperadamente, las lágrimas caen de tus ojos como gotas de agua en pleno día detormenta. Le pides a esa pareja que se marche, no quieres verlos, no quieres hablar con nadie,estos aceptan y desaparecen, detrás de ellos cierran la puerta, ahora estás totalmente sola.En el jardín ya no está ese chico, el día está más nublado, ya nada es tan bonito. No puedes parar de llorar, algo se ha apoderado de ti y en ese momento, cuando loves todo perdido entra él, se sienta a tu lado, empieza a contarte cosas sobre ti, tetranquiliza, te anima, te acaricia, te besa en la mejilla y se levanta, un susurro sale de tu bocay le pides que no se vaya, pero no se iba. Pone en el ordenador una canción, una de AlexUbago, ya la habías escuchado. 7  
  8. 8. El concurso‐Ágora Portals International School  Empieza. Lenta. Llega el estribillo y oyes esa frase:’’ vuela alto, no te rindas’’… Tumente se despierta y en un mismo flash todo vuelve, esas palabras, el significado quetienen, tu madre, tu padre, todos y cada uno de ellos… El muchacho vuelve a tu lado y te pregunta: ‘’Paula, ¿te acuerdas?’’ Y quieres decir: “Sí, sí. Me acuerdo de todo, de todos y cada uno de vosotros, deesa frase, esas palabras que mi madre me ha dicho día a día durante todo este tiempo quehe estado ausente, que he estado dormida, recuerdo las caricias y los besos que me habéisido dando cada momento, y por eso quiero daros las gracias, gracias, gracias. Volaré, alto,no me rendiré, sé que puedo hacerlo.’’ Vuelves a oír su voz: ‘’Paula, Paula ¿qué te pasa?’’ ‘’No me pasa nada’’, piensas. Pero no te sientes fuerte, tu cuerpo parece que quiereirse, descansar. Y en ese último instante, antes de que tu cuerpo vuelva a dormirse,consigues vocalizar una única, sencilla, pero también, una de las palabras más valientes quehas pronunciado nunca: ‘’volaré…’’Audio:http://soundcloud.com/gnze796/el-poder-de-las-palabras-2 8  
  9. 9. El concurso‐Ágora Portals International School  corta, raspa, araña. Claudia Goyarrola corta, raspa, araña. El aire es blanco y seco, y duele la garganta duelen los blancos ojos y los labios, vaho de agua que expira. Febrero es suave y rosa, el hielo se ablanda y pequeñas, frágiles, flores de blanco y ámbar, surgen de entre la nieve para ser sepulcradas de nuevo. Marzo, abril, y mayo pasan rápidos, rojos, color frente a los ojos, ¡ah! repentino crecer de vida, verde, rosa y amarilla, al calor y luz del sol. Junio y julio son lentos, se arrastran bajo el sol 9  
  10. 10. El concurso‐Ágora Portals International School  sofocante, naranja, se queman con su ardor. Agosto sigue detrás, visión borrosa, lengua seca, calor. Silencioso septiembre, quieto es el ambiente gris y negras las nubes gris y marrón la tierra. Brisa quieta, que espera, lluvia a Octubre y Noviembre lleva. Verde, amarillo, negro, blanco a veces de noche. puntos de luz pegados altos, nunca apagados emoción contenida. Diciembre es el centro del año espiral.Audio:https://soundcloud.com/claudiagl/poema‐noviembre 10  
  11. 11. El concurso‐Ágora Portals International School  Laura Albert. Gabriel Escarrer -Todos en pie, su señoría el juez Martínez ha entrado- dijo el guardia. En esemomento toda la sala se puso en pie a la vez, como si hubiesen estado ensayándolo. -Señorita Albert, por favor, proceda relatar su versión de lo sucedido con el caso“Malaya”- dijo el juez. -Eran los años 80.-Dijo Laura a el jurado. Mi madre, Marta Albert, acababa de dejarlos estudios y ahora se iría a vivir con su novio a Jerez, y ahí iba a trabajar de camarera. Misabuelos no sabían nada de esto, pero cuando se enteraron no se alegraron nada, ydecidieron denegar el echo de que tuviesen una hija, y lo negaron hasta que supieron queyo había nacido. El novio de mi madre en aquel momento se llamaba Toni, pero su nombre cambiomuchas veces a causa de su trabajo en Jerez. Mi madre se había locamente enamorado de elen una fiesta, en la cual, ella me dijo que fue amor a primera vista, y que el resto, el tiempolo había hecho. Yo en este tiempo no había nacido todavía, y mi madre no tenia ninguna intenciónde que lo hiciera, ella era feliz con su vida tal y como era. A mi madre y a Toni les estabayendo muy bien en Jerez, mi madre había conseguido su trabajo como camarera y tenían unpiso muy bonito junto al puerto. Había algo que a mi madre le preocupaba, Toni, estabasaliendo muchas noches hasta muy tarde, y cuando volvía, normalmente lo hacia mojado.Mi madre le pregunto varias veces que era lo que estaba haciendo, pero el siemprecambiaba de tema, y al final mi madre se dio por vencida y dejo pasar el tema. Vivieronfelices durante dos años, hasta que un día, unos hombres vinieron a casa, forzaron lapuerta, y sin dar una oportunidad a mi madre, la violaron, uno de esos repugnantes cerdoses mi padre, pero mi madre nunca me ha dicho cual. Cuando terminaron, solo dijeron una frase. - Dile a Toni que nos pague, o si no.. Mi madre estaba tirada en el suelo, llorando. No se movió de ese rincón hasta queToni llego, y fue entonces cuando mi madre le exigió una explicación. Toni se la dio. Leexplico que el dinero que había estado trayendo a casa, provenía de las drogas. Habíaestado transportando drogas ha Ceuta y marruecos. También le explico que había perdidoun cargamento, y que por eso habían venido los hombres. Después de eso, cogió el dineroque les quedaba, y se fue. Nunca mas mi madre le vio. A las pocas semanas vinieron unoshombres, y obligaron a mi madre a ir ver a su jefe. -Como podrá comprender, mi padre le había dejado tas sus deudas a mi madre, yahora, Mustafara Ahli, el que había sido su antiguo jefe, quería los cien mil euros que Tonile debía. Nueve meses después yo nací. Por esos tiempos, mi madre estaba trabajando 11  
  12. 12. El concurso‐Ágora Portals International School como sirvienta, en la mansión del señor Ahli. A mí me criaron en su mansión. Y el señorAhli fue muy generoso con migo y con mi madre, al dejarle a ella quedarse con migo. Yo fui criada en las calles de marruecos, en una enorme casa, que tenía una piscinade veinte metros, dos pistas de tenis y un gimnasio completo. Contaba con cincohabitaciones principales, una cocina, una sala de estar y tres baños. Era una casa con unadecoración muy bonita, tenia los mueves modernos, que contrastaban con los cuadros de laépoca renacentista. La casa también contaba con una gran biblioteca, la cual, estabaimpregnada de obras de grandes escritores españoles como Cervantes, Góngora oQuevedo. El señor Ahli, también me enseño a leer y escribir en español y en árabe, algunos delos otros sirvientes sentían envidia por como me trataba él, pero a mí no me importaba. Yoera feliz con mi madre. Cuando cumplí los doce, el señor Ahli, me propuso una forma de ganar dinerorápido, vendiendo sus frutos secos en el mercado con otros criados. A mí me gustaba esetrabajo, porque me daba la ocasión de ver la ciudad y de salir de la casa. Vendí los frutos secos durante un año, hasta que un día, el señor Ahli, me propusovender otro producto en las calles, me dijo que vendiese “cocaína.” Yo al ser una inocenteniña lo acepte, y lo estuve vendiendo durante tres meses, hasta que un día, mi madre se diocuenta. Ese día me acuerdo que me tuve que quedar encerada en mi cuarto sin comer nada,oyendo a mi madre gritar, y al señor Ahli, con la voz calmada, intentando apaciguar a mimadre. Después de ese día, trabaje de sirvienta en la casa, limpiando la biblioteca y losbaños. Cuando cumplí los quince, decidí trabajar de profesora en una guardería, en elcentro de la ciudad, para ayudar a niños, que cuyos padres eran demasiado pobres parapagarles una educación normal. También decidí independizarme y irme a vivir a un piso enla parte este de la ciudad. Cuando me fui de la mansión, el señor Ahli ya no trataba a mi madre de la mismamanera, ahora siempre la pegaba, o abusaba de ella, hasta que el miércoles de la semanapasada, a las tres de la madrugada, decidí asesinarlo por lo mal que mi madre lo habíapasado. Al yo crecer en la religión musulmana, en la cual me es prohibido matar, despuésde haber asesinado al hombre que me había dado todo lo que tenia, decidí entrar en unrégimen, en el cual solo podía comer los frutos secos que el cultivaba, como castigo por loque había hecho. -Muy conmovedora la historia que nos acaba de contar, señorita Albert.- dijo elfiscal con un tono de ironía – pero eso no cambia el hecho de que usted haya asesinado aun hombre, y que además sea sospechosa de haber heredado todo su negocio, señoría enmi opinión creo que esta jovencita debería ser enviada a un centro especial hasta que seamayor de edad. Laura, la chiquitina, adolescente joven, solitaria profesora y respetable mujer gritocon gemidos de lloro y desespero cuando el fiscal, conmovido por ella, propuso cambiar lacadena perpetua por una reclusión en un centro, donde, al menos comería de todo. Audio: http://snd.sc/UOK2CC 12  
  13. 13. El concurso‐Ágora Portals International School  Buscando mi verdad Idris Akdogan Hoy cumplo 18 años , soy un estudiante de Mallorca que acaba de terminar suspruebas de Bachillerato , vivo en Andratx , con mi madre y mi hermana de 5 años . Hepedido el mismo deseo cada cumpleaños, conocer a mi padre. Me he peleado muchas vecescon mi madre para que me dijera quién es mi padre . Mi madre dice siempre que el día queella muera conocerá a mi padre , pero yo no estoy dispuesto a conocerle de esta manera ,mi nombre es Rodrigo . Son las 8 de mañana , ya comienzo a recibir las primeras felicitaciones a través delmóvil que no para de vibrar . Mi madre me ha felicitado justo después de salir del baño , mihermana Ana sigue dormida . Mi madre me ha preparado el desayuno de siempre , creíaque haría algo diferente , pero bueno, un bocata de queso y otro de nocilla. Después de quitarme el pijama y vestirme toca agradecer a mis amigos que me hanfelicitado en internet. Me da mucha pereza agradecer a cada uno de ellos , simplementepondré en el estado “Muchas gracias a todos , os quiero “. Mi madre me ha dicho que la tarta de cumpleaños me va a gustar mucho. Bajo lasescaleras y le doy al timbre de mi vecino Dani , me abre la puerta y me da una colleja , ydespués estira mi oreja derecha 18 veces ; a veces pienso que es muy infantil , pero es muygracioso y estando con él nunca te aburres. Dani es mi mejor amigo , nos conocimos cuando solo teníamos 7 años , desdeentonces siempre estábamos juntos en todo , en el colegio , en el equipo de fútbol infantil yen el antiguo club de Judo. Después de jugar un buen rato a la Playstation vamos a sacar al perro. Su perroScooby , es un perro pequeño y muy activo. Saliendo de la puerta mi vecino , que vive solo, me ha felicitado , el perro no nos ha dejado hablar mucho , así que me he despedido yhemos paseado al perro durante media hora cerca del piso . Después de pasear al perro , he vuelto a casa y le he dicho a mi madre que me voy apasear por Andratx con Dani , me ha dicho que disfrute y que no llegue tarde , que a las 2hay que comer. Eso pienso hacer. Después de ver la Formula 1 he subido a casa , pero mi madre no estaba , me haabierto la puerta mi hermana y me ha dicho que se ha ido a comprar pan en elsupermercado y que no me mandado a mi porque es mi cumpleaños. Entonces he vuelto acasa de Dani. Han pasado las horas y mi madre aún no ha venido , la he estado llamando variasveces , y no contesta , el móvil tampoco se lo ha dejado en casa , siempre lo lleva encima ,le he dicho a mi hermana que se ha ido a Palma porque tenía un trabajo que hacer , paraque no se preocupara, pero el preocupado ahora mismo soy yo. 13  
  14. 14. El concurso‐Ágora Portals International School  Dani me ha dicho que llame a la policía , al principio creía que era demasiadoexagerado , pero acepté , llamé a la policía y les avisé , les di el número de matrícula delcoche y el DNI , que me los sabía de memoria. Después de unos minutos he recibido una llamada , era el móvil de mi madre , peroquien estaba al otro lado no era ella , era un hombre que me dijo que han llevado a mimadre al hospital , que ha sufrido un accidente en medio de la autopista . Cogí un taxi y fuial hospital. Comencé a dar vueltas , el tiempo en el taxi se me hizo eterno, comencé a pensar enmuchas cosas , la mayoría de ellas muy malas. Al llegar , pagué el taxi , y entré al hospital lentamente . Entonces me acerqué paraconsultar , y dije el nombre de mi madre , miró en el ordenador y dijo que estaba enurgencias , que la estaban operando ; me quedé helado. Llegué a urgencias , vi a un hombre , y me preguntó si era el hijo de mi madre y ledije que sí ; me contó que el accidente ocurrió en la autopista , ella estaba conduciendo elcoche muy rápido y entonces al perder el control del coche comenzó a dar vueltas, el cochequedó destrozado y mi madre muy herida , él fue el primero en atenderla , cogió el móvilde mi madre y buscó un familiar , el primero de la lista era yo. Entonces mientras estaba explicando lo ocurrido sale un doctor de la sala y escuchola lo que no quería escuchar : “la hemos perdido”, y después de eso no recuerdo nada delmundo real. Entonces me desperté , al lado mío estaba un hombre. Le pregunté quién era ydonde estoy. Él me dijo que estaba en el hospital , que me había mareado , suspiró y mecontestó la primera pregunta : “Yo soy tu padre Rodrigo”. Ya tenía un presentimiento de que era él , pero comencé a hacerle preguntas , quienera , de donde venía , como conoció a mi madre y porque no estuvo con nosotros .Respondió a todo lo que le iba preguntando , y me dijo que se separaron porque elmatrimonio no estaba funcionando y para ahorrar los problemas entre los hijos y los padresdecidió llevárselos. Y aquí estoy , en el hospital , he encontrado a mi padre , la promesa de mi madre laha cumplido , y es el cumpleaños más triste de mi vida... Audio: http://snd.sc/SsVauu 14  
  15. 15. El concurso‐Ágora Portals International School  MI TIEMPO. Joaquín Oliver Vermeulen. Cuando el sol palidece por las montañas, el mes de agosto es diferente. Las gaviotas vuelan lentamente, y los pequeños gorriones se posan en la sombra. Mi adolescencia, como la vida, me empuja a mi infancia, a esas calurosas tardes, ahora las recuerdo: hotel de toldo amarillo, sillas vista al mar, sombrillas y piscinas... Perdonadme, pero me he criado, en esa burguesía mallorquina, como decía Biedma: "de la pérgola y la buena familia" En una de esas descafeinadas y "felices" tardes, tuve una aparición: un ángel caminando, llevaba el pelo recogido y una falda negra afrancesada, todavía la recuerdo y como una ilusión, apareció en mi alma rodeada de una áurea inalcanzable y flores silvestres perfumadas... ...Su imagen aún me persigue, en esas noches de verano, tan estrelladas, reconfortando mi espíritu, y mi turbado e incandescente corazón...Audio:http://snd.sc/UOKil2 15  
  16. 16. El concurso‐Ágora Portals International School  Y tan rápido como el día Lorenzo IsernY tan rápido como el día,y tan lento como la noche,recuerdo ese tierno reprocheque por mi cabeza bruñía.cuando de ti huíacomo un fantoche,al caer medianoche,me despedía alma mía.Como un corcel presto,cabalgo por tus cabellos,con un simple gesto.Con los bellos destellosque desprenden tus ojos propuestos,me despido de ellos aquellos.Audio:http://snd.sc/UOKtfW 16  
  17. 17. El concurso‐Ágora Portals International School  Aire Lucas Orell Aire, al fin podía respirar libremente, sin presión y por encima del nivel del mar.Félix odiaba las clases de buzo pero sus estudios como biólogo marino requerían estaexperiencia, o al menos así lo consideraban sus padres. Félix vivía en Valencia, y estabacontento de poder estudiar lo que más le gustaba pero esas clases obligatorias no lassoportaba.El problema era que sus padres financiaban todo, incluso el pequeño piso que sehabía alquilado cerca del centro, de modo que cada vez que surgía un conflictoaprovechaban esto para controlarle. Un día en la universidad todo el mundo miraba a Félix lleno de expectativas, comosi hubiese hecho o dicho algo impresionante, Félix no sabía el motivo por el cual ocurríaesto hasta que su mejor amigo le dijo que mirase el tablón de anuncios en la entrada.Cuando llegó no vio nada, solo los típicos anuncios de conciertos o eventos que siempreestaban, pero después encontró el origen de todo aquel movimiento, había sido escogidopara un programa de intercambio con Australia. Perplejo y sin saber que decir fue corriendo a su casa a mirar si le habían notificadode alguna otra manera o si simplemente había sido una estúpida broma de un compañerode clase, pero efectivamente había recibido dos e-mails, uno informándole de su elección yotro con las fechas de vuelo. Australia era conocida por sus hermosos arrecifes y fue laprimera vez que estuvo verdaderamente contento de saber bucear con botellas de oxígeno. Después de un mes de preparación y organización Félix se encuentra en elaeropuerto, sabiendo que dentro de poco se encontraría en un vuelo con dirección aSydney. Iba con distintos sentimientos, su novia rompió con él porque no quería unarelación a distancia pero la alegría de realizar este trayecto prevalecía. Embarcó, se sentó ensu lugar y así fue como comenzó todo. Ya esperaba media hora y sus maletas no llegaban, desde luego que la primeraimagen de este país no era muy buena, aunque el personal era bastante más amable que enotros lugares. Cuando salió de aquel lugar enseguida vio el cartel con su nombre y se dirigióhacia el hombre alto que probablemente era su conductor. Este le dijo: - Do you speak english? - - Only a littlebit. - Respondió Félix con acento español. - Prefieres que hable en español? - preguntó el hombre. 17  
  18. 18. El concurso‐Ágora Portals International School  Félix, agradecido por no tener que hablar en inglés dijo: - Sí, me sería de gran ayuda.- Después de dos horas en coche Félix ni se fijó en el lugar que sería su hogardurante los próximos meses, simplemente agotado por el largo viaje en avión pidió cual erasu habitación, entró y durmió más de diez horas seguidas. Al despertar y salir del edificiodio la vuelta al campus y habló con algunos de los otros alumnos, enseguida supo queestaba en un lugar muy internacional, ya que vio a alumnos de América, China, Alemania,Francia, Rusia y Japón. Después se dirigió a la recepción donde le dieron las llaves el díaanterior y preguntó donde se realizaban las clases, la señora le dijo que al sur. Cruzó un riachuelo, caminando por un estrecho y sinuoso sendero se encontró amás gente y finalmente llegó a una bahía inmensa, con forma de "U" y solamente unedificio muy tradicional surgía de la dorada arena. Se fijó en las grandes olas que rompíanen la entrada de la bahía, seguramente donde se encontraba el arrecife de corales. Entró enla casa y un fuerte olor a pescado le invadió, se encontró con unas cincuenta personas enuna sola habitación, todas apretujadas como sardinas, irónicamente era justo eso lo quecomían. Después de varias conversaciones con distintas personas se encontró con una chicallamada Amy, de Nueva Zelanda, y comenzó a hablar con ella. Después de las primeraspreguntas que siempre se hacen ella le ofreció ir a bucear al arrecife, pero solo se puedeacceder con botellas de oxígeno y hay que tener mucho cuidado con las olas y la corriente.Félix aceptó y quedaron que se encontrarían en la casa a las cinco de la madrugada, antes deque llegaran todos los otros. Era oscuro y no se veía nada cuando se subieron a la lancha ypusieron rumbo a los corales. - Are you nervous? - preguntó Amy. - No,should I? - respondió Félix. - No, probably not. - dijo Amy pero no parecía muy convencida. Comenzaron a bucear y vieron una gama de colores espectacular, una gran variedadde peces y también corales. Pero eso no impidió la opresión que sentía Félix, él quería subirpero Amy decía, o mejor dicho, señalizaba que no, que aun quedaba mucho por descubrir.Entonces ocurrió lo inesperado, una ola de cinco metros los arrolló, Félix chocó con elfondo del mar y perdió la consciencia. Se despertó en una cueva, sin salida y con la botellaintacta y pudo respirar. El pánico se apoderó de él, donde estaba y que haría eran las doscuestiones que más miedo le daban. Gritó pidiendo ayuda pero nadie le escuchó, yesperanzas se dejó flotar. Colgando del techo vio unas algas que jamás había visto, ni en sus excursiones ni enlos libros de biología, pero esto ya no importaba. De repente algo le rozó la pierna y viopeces que entraban y salían por algún lado, entonces pensó que si había entrado también 18  
  19. 19. El concurso‐Ágora Portals International School podría salir y encontró una salida submarina. Llegó a la casa y vio el cadáver de Amy, ellano había tenido tanta suerte como él, Cada ano Félix vuelve a este lugar y visita la tumba de Amy, que había sidoenterrada allí. También volvió a la cueva y después de unos años estudiando las algas sedescubrió que del líquido que expulsan se puede crear un antídoto contra el cáncer. Félix seconsolidaba pensando que Amy murió haciendo lo que más le gustaba y que su muerte encierta manera había salvado y salvará la vida a millones de personas. Al final una actividadque odiaba le salvó la vida y a muchas más personas también. Audio: http://snd.sc/SsWEop 19  
  20. 20. El concurso‐Ágora Portals International School  Frío Lucas Rafael Pérez-Cuesta Llaneras Hacía frío. Mucho frío. El vaho volaba en el aire como una gota de tinta en el agua,subía; no, bailaba. Disfrutaba de su ascenso, como si de un alma se tratase, como si esefuese su propósito, como si estuviese vivo, como si fuese al cielo. Y de cada vez había más.Más. Y más. La respiración de Nathan aumentaba por el segundo, se aceleraba y el humosalía saliendo de su boca. Como una tetera en la típica casa inglesa a las 5 de la tarde.Estaba nervioso. Y confuso. No entendía nada. Y cansado, cansado de tanto correr, perono podía parar, ya era tarde. Pero empecemos por el principio. Unos cuantas horas antes, el despertador de Nathan le pitó en la oreja, de unmanotazo lo apagó y después de una rápida ducha, bajó a desayunar. Su madre le esperaba,pero no estaba sola. Le extrañó mucho, nunca había nadie por la mañana en casa. Al bajarlas escaleras, de una en una, que desembocaban a la cocina, veía más claramente alacompañante de su madre. Alto, fornido, rapado, vestía un traje negro liso y moderno, deunos treinta años. Su rostro mostraba un conjunto de cicatrices que parecía uno de esospuzles de Eli, su hermana pequeña. Por cierto, Nathan tenía diecisiete años. Oía comohablaban en voz bajita pero no distinguía las palabras, veía como su madre estaba tanmetida en su propio diálogo que no dejaba de mirar a su compañero. La mirada de estosera fuerte, penetrante, mutua, las cosas volaban de un par de ojos a otros; unaconversación. Nathan estaba intrigado, el gusanillo de su barriga aumentó. Bueno, por laintriga, y por el hambre que ya hacía unas cuantas horas que tenía la barriga vacía. Alescuchar el pequeño rugido del escalón que justo acababa de pisar Nathan, su madre calló.Tanto la mirada como la conversación se vieron interrumpidas, y ambas vías decomunicación se cerraron para darle paso a él. “Buenos días mamá” saludó Nathan con un toque de incertidumbre. “Hola cariño”le respondió ella “Saluda a Pere” “Hola, encantado” Dijo este. Su voz era grave, lenta,aseguradora, confortante, y a la vez, daba miedo. Parecía imparcial, sin sentimiento, sin elsentido más humano de la voz humana, robotizada por su subjetividad, perotranquilizadora a la vez. Le recordaba a Nathan al sonido de una trompeta, le puso lospelos de punta, estaba confuso. No sabía si la voz era tranquilizadora, o todo lo contrario.Nathan le respondió con un titubeante “igualmente”. Después de un incómodo silencio únicamente alterado por la presencia de suhermana pequeña Eli, salió por la puerta desayunado y mochila colgando, dirección alcolegio que estaba a unos diez minutos a pie. Nathan estaba pensando en ese extrañoseñor, en su manera de mirarle, en su manera de analizar cada uno de sus movimiento, ensu simple presencia, en el porque de su presencia, en su voz, su aspecto, en todo. Pensaba,y por más que lo hacía no llegó a ninguna respuesta, pero sí a miles de preguntas. ¿Por qué?¿Dónde y cuando conoció su madre a tal personaje? ¿Quién era? ¿Qué hacía? ¿Por qué lemiraba así? ¿Para que estaba allí un Lunes por la mañana? Tantas, que se le olvidaron.Tantas preguntas, y tan pocas respuestas. Lo único que sacó de tal comida de coco fue una 20  
  21. 21. El concurso‐Ágora Portals International School conclusión, no iba muy allá, simplemente sabía que no le gustaba. No le gustaba él. No legustaba que estuviese en su casa, no le gustaba que conociese a su madre, y mucho menosque hablase con ella, y más aún de esa forma, con esa pasión, con ese interés, con esafluidez. Para cuando se dio cuenta ya estaba en el colegio, pero no quería ir. No quería. Era un infierno, los compañeros se reían, los profesores pasaban y lopeor era que ni siquiera sacaba buenas notas, su madre le presionaba, los profesores legritaban, los niños le insultaban y el colegio le aburría, le oprimía y le deprimía. “A lamierda”. Dio media vuelta e intentó aparentar normalidad. Hoy no iba al colegio. La intrigay los nervios le reconcomían un poco, sentía otra vez el gusanillo en la barriga. Caminó sin rumbo, solo sabía que tenía que irse, y acabó en una calle antigua yestrecha, con una hilera de escalones a su izquierda. Las casas eran de piedra estaban unpoco en ruinas, y muy sucias. El suelo tenía hojas sucias teñidas de barro, había botellas decerveza barata tiradas en el suelo y hasta un condón usado. Era deprimente, gélida, oscura ydaba miedo y asco. Detrás del olor a suciedad olía como a pesticida. Notaba en su cuellouna mirada. Y el cielo se empezó a oscurecer. Parecía que las nubes estaban corriendo parabloquear los pocos rayos de sol que calentaban esa fría mañana. La sensación de serobservado aumentó, su paranoia también. Se le erizó la pelusilla de la nuca y la piel se lepuso de gallina. Decidió fumarse un cigarrillo. Se deslizó la mochila para sacar la cajetilla deMarlboro escondida en el estuche y se encendió el piti. Las primeras caladas letranquilizaron un poco, pero después de esa falsa sensación en formato de ola de humo, laintranquilidad perduró. Incluso, aumentó. Se giró y le vio. Le vio a él. A el señor de esamañana. Estaba ahí de pie a unos cinco metros, con un abrigo largo cruzado y una bufandagris bien enrollada, observándole. La sensación no era falsa, le estaban mirando. Y sumirada era fría, intensa, penetrante, era la mirada que le ofrecía a su madre no tantosminutos antes, ¿pero qué tenía él para ofrecer? Se giró y caminó. De un tiro se deshace delcigarro. Sin rumbo, con paso constante y titubeante, con miedo, inseguridad y nervios.Pisada tras pisada este le seguía. Su sensación de ser observado se mantenía, y esta vezestaba seguro que su cuerpo no le mentía. De cada vez iba más y más rápido, obteniendovelocidad en cada toque que daban sus pies al suelo. Giró el cuello y seguía ahí. Detrás deél. Siguiéndolo. Observándolo. Matándolo con la mirada. Notaba como entraba en él, como la mirada viajaba hasta llegar a su cuerpo dondeeste no suponía obstáculo, notaba como se infiltraba entre los diminutos poros de la piel,notaba en su piel un frio escalofrío donde esta se introducía en él. Oía como su corazónlatía, como su cara se enrojecía entre el frío y el bombeo del corazón. No podía parar.Notaba como la mirada se fundía en el y traspasaba la piel, como fluía junto a su sangre,como recorría vena tras vena, artería tras artería y órgano tras órgano, hasta llegar a él, a supunto más débil, a su núcleo más humano, a su ser, a su corazón. Notaba como este seenfriaba oleada tras oleada de la mirada. Pero ¿cómo? ¿Por qué? De cada vez le costabamás y más correr, su corazón latía más y más lento, y su jadeo era más acelerado, en unintenta en vano de tragar más oxígeno. Sentía desesperación. 21  
  22. 22. El concurso‐Ágora Portals International School  No sabía dónde ir, ni a donde llegar, sólo sabía que tenía que seguir corriendo. Lospies ya le dolían, el eco de sus pasos se oía en toda la calle. Después de las hileras vino unaplaza. Tenía una escultura de un dios griego al que le brotaba agua de la boca. Solo la viofugazmente. Y es aquí donde retomamos el principio. Su vaho volaba, su corazón seaceleraba, su piel estaba congelada y solo lo tapado estaba caliente. Sudaba debajo eluniforme. Ahora estaba corriendo a máxima velocidad, seguido por el incesable ruido delos pies de su acompañante. De eso, y de su mirada. Era incansable. Siguió corriendo a todavelocidad, jadeante. Su respiración era de cada vez más acelerada y notaba como sudabapor dentro del uniforme, y como su cara se enrojecía. Corrió y corrió. Huyó. Pasó por unacalle con una casa en su época señorial, por otra plaza sin fuente y por un parque dondeunos niños le miraron raro. Se tornó y no vio a nadie. Nadie le seguía, no oía el eco de otropar de zapatos, ni distante ni cercano. Sólo había unos poco columpios y un grupito deniños pequeños con sus madres, no mucho mayores que Eli. ¿Y Eli? ¿Qué había pasadocon ella? No se había parado a pensarlo, si le querían a él, entonces a ella también. ¿Lahabía puesto en peligro huyendo? No lo sabía. Pero por ahora estaba seguro que detrássuyo no estaba él. ¿Le había despistado? ¿Era posible? Estaba nervioso. Se sentó y se intentó relajar. Cerró los ojos y captó el fresco olorde los pinos en esa fría ya no tan mañana de diciembre. Se volvió a deslizar la mochila ysacó otro cigarrillo, pese a ir en contra de la nueva ley. También le ayudó a tranquilizarse.Unos cinco minutos más tarde, ya estaba mucho más tranquilo. Pero la ansiedad y elnerviosismo no tardaron en tocar a otra vez a su puerta, ¿qué había pasado con su madre?¿Y con Eli? ¿Para qué le quería? ¿Le quería o le necesitaba? Cuando estaba ahogado ytotalmente consumido en sus preguntas y sus paranoias, notó que alguien le tocaba elhombro. ¿Acaso podía ser él? Sintió como su corazón volvía a latir con rapidez, la intriga yel miedo se dispararon en el aire. No sabía si girar la cabeza o no. No podía más. Notócomo se tensaban los músculos de su cuello, bueno y el resto de él, mientras giraba lacabeza para ver quién era el que le llamaba. Siguió tornando hasta ver una cara cicatrizadahasta las cejas, pelo oscuro y corto y un traje sudado, en efecto, era él. Pero había algodistinto, que no encajaba, en su rostro no sólo se distinguían esas viejas y sucias marcas deguerra, pero también una sonrisa, de oreja a oreja. Mostrando dos dientes de oro y con unbrillo en los ojos de pura felicidad. Nathan estaba confuso. No sabía que hacer. No sabía sicorrer o quedarse. Pero sabía que correr ya no era una opción. Esa mirada le ancló en susitio. Por más que lo intentase era imposible mover un solo músculo, ni una simple célulaera capaz de hacer ningún movimiento para escapar. Le habían pegado con “superglue”, lehabían cosido el culo al banco, le habían succionado al asiento, una fuerza no le permitíamoverse, y sabía que esta estaba alimentada por la mirada de ese señor. Viva. Y por lasonrisa, prominente, verdadera. Deslumbraba felicidad en su estado más puro. -“Hola hijo”.Audio:https://soundcloud.com/lucasperezcuestallaneras/podcast-el-concurso 22  
  23. 23. El concurso‐Ágora Portals International School  El piano en el agua Lydia Bisbal Ainhoa empujó con ímpetu la puerta. Sintió una inmediata sensación de calor alentrar, muy agradable, como si la piscina la saludara. Fuera hacía frío, mucho frío. El cielo había cambiado de color pasando por todoslos tonos de azul, para llegar a un gris que se oscurecía progresivamente. El tono grisáceohabía traído consigo un gélido viento. Mientras bajaba la pasarela, su mirada se dirigió al exterior. Las primeras nubes,poco densas, que salieron tímidas y dulces por la mañana se habían convertido en oscurosnubarrones. Empezaban a caer algunas gotas de lluvia. -Se avecina tormenta -dijo una voz grave. -Eso parece, Nicolás. Y tengo la sensación de que será una tormenta muy fuerte -lecontestó Ainhoa. -¿Qué te pasa? Normalmente siempre bajas por la pasarela muy contenta y teabalanzas sobre mí -le preguntó, guiñándole un ojo. -¿Te suena el nombre de Carla? Sí, tu novia y mi mejor amiga. Y por si no teacuerdas, no queremos tener problemas con ella. -No pongas excusas. ¿Pero me quieres decir por qué tienes esa carita por favor? -No... No es nada -le contestó, con la voz entrecortada. -Anda, ven aquí. Si tú no me das ese abrazo, te lo tendré que dar yo. El rubio socorrista se acercó a ella y la abrazó. Justo en ese momento, Ainhoacomenzó a sollozar. -Me voy a quedar allí sentado y tú vas a nadar. Así, tú te despejarás y a la vezsiempre me verás. Ainhoa se quitó el albornoz, se recogió el pelo en un sencillo moño y se puso elgorro de natación. 23  
  24. 24. El concurso‐Ágora Portals International School  Mientras se acercaba al borde de la piscina, vio como Nicolás se sentaba al final dela misma. Sumergió la punta de sus dedos de los pies en el agua. "Hoy el agua estásorprendentemente caliente", pensó Ainhoa, "O tal vez yo esté demasiado fría". Se zambulló en el agua. Un salto de cabeza limpio, como los que realizan lasnadadoras profesionales. Al abrir los ojos, estaba sumergida, buceando. Y delante suyoestaba su piano. Su piano blanco, en cuya tapa estaban pintadas las cinco mariposas decolores. Se conocieron en una preciosa tarde de verano. Ainhoa estaba tocando ese pianoblanco en el jardín de su casa cuando notó que alguien se le acercaba. Sin dejar de tocar, segiró y vio a un chico moreno y de ojos verdes que le sonreía. Hizo un ademán de sentarseen el banco junto a ella; Ainhoa no se lo impidió, sino que se movió para dejarle sitio. Parasu sorpresa, el chico puso sus manos y comenzó a tocar con ella. "¿Quién eres? ¿Y cómopuedes tocar tan bien? Sólo alguien que haya tocado toda su vida el piano, como yo, puedetocar esta melodía a cuatro manos", se preguntó Ainhoa, dejándose llevar por la magia de lamúsica. Esa magia y esa complicidad que tuvieron esa tarde, tan solo fue el comienzo deuna bonita historia. De repente, apareció Alex, un chico que tenía todas las cualidadesque siempre había buscado. Y esa relación parecía tener mucho futuro. "¡Cuántas veces he evocado ese recuerdo! Fue un día muy especial para mí. Estoyconvencida que desde el momento en que empezamos a tocar juntos nos enamoramosperdida e irremediablemente". Ella no lo sabía, pero mientras pensaba en ese momento tanfeliz, ya había nadado dos cientos cincuenta metros. Ni se había dado cuenta de ello. El 24 de diciembre de ese año. Alex pasó la Nochebuena con su familia, en su casa.Sus padres, su abuela y su novio dijeron que tenían un regalo muy especial para ella.Descubrieron el piano, que estaba al lado de la chimenea y del árbol de Navidad. En la tapadel piano había pintadas cinco mariposas. En seguida supo lo que significaban. Las cuatroprimeras simbolizaban cada una de las personas que estaban allí y la quinta representaba asu mejor amiga. Las personas más importantes de su vida. "Casa... Lo único que quiero es volver a casa. Pero ahora es demasiado tarde, ya notenemos un lugar al que llamar hogar". Acababa de llegar al borde de la piscina y, por 24  
  25. 25. El concurso‐Ágora Portals International School primera vez en media hora, dejó de nadar. Se quitó las gafas, que estaban anegadas delágrimas. Habían pasado dos semanas desde que el banco se quedó con su casa. La crisishabía afectado a todas las clases sociales. Sus padres jamás fueron ricos, pero teñían dineropara vivir relativamente bien. Pero su padre dejó de tener tanto trabajo como antes y tuvoque pedir créditos para poder pagar la hipoteca y los demás gastos. Siempre había impagos. Siempre había cobradores llamando o enviando cartas.Ainhoa tomó una decisión muy difícil para ella. Un día fue al estudio de su padre, se sentóen su regazo y le dijo con una sonrisa: -Vende el piano. Vende mi piano. -Pero cariño, adoras ese piano. Es toda tu vida -replicó su padre, conmovido por elgeneroso gesto de su hija. -Sabes que es un piano muy bueno... Y muy caro. Si lo vendemos podremos tenerdinero suficiente para arreglarnos una temporada, hasta que las cosas mejoren. Una lágrima corrió por la mejilla de su padre. Los dos lloraron abrazados un buenrato. Sus padres sabían que era una solución, pero sabían lo que significaba ese piano paraAinhoa. Aún así no bastó, y unos meses después recibieron la notificación del banco.Debían dejar su casa. Toda la familia estaba destrozada. "Renuncié una de las cosas quemás quería. ¿Por qué no ha sido suficiente? Ahora solo me quedan mis padres y mi BUEL.He perdido mi casa y mi piano." Eso era lo único que podía pensar Ainhoa. Tuvieron lasuerte de poder irse a vivir con su abuela y así no quedarse en la calle. Ainhoa volvió a mirar el agua de la piscina, más clara gracias a la iluminación de losfocos. En ella veía el reflejo de su piano.Audio:https://soundcloud.com/playalavanda/lectura‐el‐piano‐en‐el‐agua 25  
  26. 26. El concurso‐Ágora Portals International School  Bajo la capa fría Michael Hartman Bajo la capa fría del triste otoño, su alma escondía un temor muy hondo. Las hojas del árbol caían al suelo, Y él destrozado, Buscaba consuelo. Su amor frustrado de la primavera ya había marchitado, causándole pena. Pasado ya el tiempo, del largo verano asomaba el invierno, ya no tan lejano. Quien dijo que el tiempo cura las heridas, si estas abiertas siguen todavía. Mientras el joven pensaba en tiempos pasados el tiempo aun pasaba, y llegó así el verano. Que aunque te duelan, aun las heridas el tiempo las cierra, de noche o de día. Por muy largo que sea, este frío invierno, llegará la primavera, pues nada es eterno.Audio:https://soundcloud.com/michaelhartman/trabajo-castellano 26  
  27. 27. El concurso‐Ágora Portals International School  ATRAPADOS Natalia Perepadenko Al final de esa calle , ahora oscura, abandonada, desolada e invadida por almas sinrumbo. Fue un día El reino donde la imaginación gobernaba mi mente, donde la pureza ylimpieza del alma dominaban ese mágico universo en el que todo sueño era posible. Recuerdo que el mundo era pequeño para mí, todo lo quería descubrir, todo loquería vivir. Era un lugar donde un simple juego o acción se convertían en toda unaventura. Rememorar esa sensación bajo la cama. Con mi cara pegada contra el suelo olor acera y a madera. Recordar sus pasos y la amenaza de ser descubierta. Venía por mí y yosentía ese frío en la espalda con su presencia recorriendo el dormitorio. Mi respiración agitada y la esperanza de que no me viera. Que no me encontrara.Como si fuese ése un escondite adecuado, como si sólo eso importara, mi totalpreocupación en ese momento se centraba... en jugar al escondite. Hasta ir al baño podía ser una travesía cuando un terrible monstruo escondido bajola cama amenazaba con comernos por los pies a un mundo distinto de ese mundo... Donde los días estaban envueltos de paz, armonía, paciencia, donde no había lugarpara las prisas, ni los agobios, ni el estrés, porque el tiempo parecía que transcurría muydespacio. Si por un minuto pudiera volver a subir mi bicicleta roja... a mis precarios patines...a convivir con aquellas místicas criaturas que hoy en día tan sólo son perros o gatos.Construir inmensos castillos y convertirme en princesa! Y soñar...Soñar... Soñar... Un mundo denominado “paraíso perdido”. Donde no hay vuelta atrás, donde lamagia y esperanza quedan retenidas y donde cualquier ser permanecería hasta el fin de suexistencia. Sólo nos permite desnudar nuestra inmutable consciencia al recordar tanentrañable experiencia. Creces, maduras, te dejas atrapar por una oscura realidad en la que la magia,inocencia y pureza no tienen lugar. Te encadena, se hace dueña de tu alma y de aquellapersona que un día creyó en milagros. ¿Qué fue del soñar, soñar y soñar...? Un nuevo mundo, una nueva realidad...dondela traición, el interés y la picardía gobiernan en lo más alto del reino. ¿Cómo escapar? Adiestrado, dominado, nunca los traicionarás.Han vencido. Ya eres adulto. 27  
  28. 28. El concurso‐Ágora Portals International School  Una pequeña huella perdura en las esquinas de nuestra memoria, las que reflejantenues luces del brillo de la infancia.Audio: 28  
  29. 29. El concurso‐Ágora Portals International School  EL ÚLTIMO AVISO Óscar Alberto Éste había sido un día cualquiera dentro de una semana aburrida en un mestranquilo de un año nada especial. Me encontraba tumbado en la cama, mirando el techo demi habitación y pensando en cómo había llegado a esta vida tan tediosa. Recuerdo poco de mi infancia, pero creo que no fue una infancia fácil. No era unapersona muy extrovertida y a menudo mis compañeros me solían tachar de raro. Al menosno se metían conmigo, simplemente no solían hablar conmigo. Lo único que me manteníacon ganas de seguir adelante era pensar que en la universidad todo iba a cambiar, que seríaun nuevo comienzo, que asumiría una nueva identidad. Fue una época mejor, perotampoco fue lo que esperaba. Al graduarme en la universidad, pensaba que un nuevomundo lleno de posibilidades aparecía ante mis ojos, pero no tardé en darme cuenta de queese mundo que tantas promesas me había hecho no era más que una quimera. El mundoque me esperaba era un oscuro agujero del que uno no puede salir. Acabé trabajando enuna apestosa oficina, donde sigo trabajando ahora, a los treinta y cinco años de edad.Todos los días hacía la misma rutina, de casa a la oficina y de la oficina a casa. Ya no tengoafición por nada, y he perdido las ganas de vivir. Nada me interesa De repente, alguien tocó a mi puerta. Me levanté, me puse las pantuflas y me dirigíhacia ella. Abrí la puerta, y lo que vi al otro lado me dejó sin respiración, ¡era yo! ¡Una copiaexacta de mi cuerpo cuando era niño. No podía moverme, estaba completamenteparalizado por el miedo. - ¿Qué clase de brujería es esa? – pensé desconcertado, entonces, me quedé paralizado.Una extraña fuerza se había apoderado de mi cuerpo, no era como unas cadenas, que teoprimen y hacen daño, esa fuerza era más bien como una manta enrollada alrededor de micuerpo, impedía que me moviera, pero no me hacía daño - Hola Juan, ¿puedo pasar? -Me preguntó. Yo, en ese momento, era incapaz de articular palabra alguna. Al quedarme ensilencio, el extraño visitante entró y se sentó en el sofá, mirándome con ojos curiosos. Actoseguido, me hizo una seña para que me sentara en una silla. Yo me sentí hipnotizado y,como si fuera una marioneta, me senté. - ¿sabes quién soy? – me preguntó. Yo, que empezaba a recuperar la voz y a tranquilizarme, le dije que no. - Permite que me presente, yo soy la muerte, y he venido a por ti porque ha llegado tu hora. 29  
  30. 30. El concurso‐Ágora Portals International School  Un torbellino de pensamientos surgió en mi cabeza, no podía creerlo, creía que era injusto, y no había forma de que cambiase de opinión al respecto. - ¿Qué he hecho yo para merecer morir? Le pregunté, furioso. - No has hecho nada, simplemente ha llegado tu hora – me contestó, impasible, su frío aliento hacía que cada fibra de mi cuerpo se estremeciera. - ¡Pero eso no es justo! – le contesté, temblando de miedo. Mis piernas ya no me sostenían, y sentía que me iba a desvanecer en cualquier momento. - ¡No quiero morir ahora!, ¡Quiero vivir! – exclamé. Una procesión de lágrimas desfilaba por mis mejillas, me sentía impotente, comoun muñeco de trapo. Quería salir de allí, huir a alguna parte pero, ¿a dónde ir? no se puedeescapar de la muerte, eso es de sentido común - La vida es una hermosa mentira, yo soy una dolorosa verdad Después de oírle decir eso, se me cayó el alma al suelo, no podía creer que hubierallegado mi hora, tan pronto, con tantas cosas que vivir… pero, realmente, ¿qué iba a viviren el futuro? Estaba estancado en un trabajo que odiaba, rodeado de gente a la que noaguantaba. ¿Que había hecho para cambiar el rumbo de mi vida a mejor? Nada, simple yllanamente nada. Quería llorar, pero sabía que no serviría para nada. Ahí estaba quieto, sinpoder hacer nada al respecto. La muerte se acercó lentamente, señalándome con el índicepara darme el toque mortal, lo último que sentiría mi cuerpo antes de morir. Y luego qué?Había cielo o infierno, o simplemente moríamos sin más? Demasiadas preguntas y ningunarespuesta. Le eché una última mirada a la muerte, una mirada que no fue de miedo, ni deterror, sino de alivio. Entonces, me tocó por última vez. Me levanté rápidamente de la cama, tenía el pulso por las nubes y estaba nadandoen mi propio sudor. Miré el reloj que había en mi mesita de noche y vi que eran las cincode la mañana. Pensé que había tenido una pesadilla, pero todo parecía tan real… Después de pensar durante un par de horas lo que había pasado, decidí dar unvuelco a mi vida, desde ese momento, veo el mundo de otra manera, cada segundo esvalioso y debe ser aprovechado al máximo porque nunca sabes cuando la muerte te haráuna visita. Recuerda, la próxima vez podrías no despertar.Audio:http://snd.sc/SsXsK9 30  
  31. 31. El concurso‐Ágora Portals International School  EL SILENCIO DE LA HEROÍNA Patricia Clar Gritos y más gritos, quejas a montones e incluso ciertos lloros se podían escucharalrededor de una de las casas del pueblo. Nos situamos en un pueblecito español en elcentro de la península. La casa, la cual encontramos más o menos en el centro, al lado de laplaza más conocida del lugar, era una casita hecha de piedra, bastante agradable y cómoda,era la casa perfecta para una familia como la que vivía allí, la familia de Raquel. Raquel era una niña sobreprotegida por sus padres, siempre la tenían muycontrolada, no podía salir a ciertas horas a la calle, tampoco la dejaban salir con algunaspersonas, ya fueran o no, amigas de su hija e incluso, estaba obligada a enviar cada hora unmensaje a sus padres por el móvil. Ella era hija única, vivía junto a sus padres en dicho pueblo. Era un encanto dechica, educada, simpática y muy divertida. Una de las grandes cualidades que tenía era loespabilada e independiente que podía llegar a ser, pero claro, con unos padres de ese modo,excesivamente protectores, esa cualidad era la única que desconocían de ella. Ahora bien,centrémonos en los gritos y quejas mencionados al principio. Todo comenzó una noche en la cual Raquel se quedó a dormir en casa de unaamiga, la noche fue bien, como otra cualquiera, vieron una película, hablaron y a eso de launa de la mañana se acostaron. Pero el problema llegó esa misma mañana, a las diez elteléfono de Raquel sonó, era su madre que quería que fuera ya hacia su casa, Raquel,cansada le contestó que no, que quería dormir más, había sido una semana muy dura en elcolegio y lo único que quería era poder descansar. Su madre aceptó poniéndole lacondición de que a la una, ella estaría en casa. Las horas pasaban y las dos chicas dormían tranquilas, no había nadie en la casa,excepto ellas dos, que dormían tranquilas hasta el momento en que el sonido del timbre, lasinterrumpió. El sonido del timbre era bastante desagradable y lo peor, es que no paraba de sonar,Carla, la amiga, se levantó y lentamente se acercó a la puerta, pero no había nadie, pensóque tal vez fue parte de su sueño, así que volvió a la cama. Cinco minutos más tarde unportazo despertó esta vez, a ambas niñas. Era la madre de Raquel enfurecida, que ya eran launa, y ella no le cogía el móvil ni nada. Carla estaba confusa, lo único que oía eran gritos ymás gritos entre madre e hija, cuando ambas se callaron, la madre se llevó a su hija más omenos a la fuerza. Carla se quedó paralizada en su habitación, intentando averiguar sobretodo, como pudo entrar por la puerta de su casa, la madre de su amiga. Y bien, ahora ya sabéis a que vienen los gritos, son entre Raquel y su madre, ella ledice que está harta de cómo la tratan y lo que había hecho era una auténtica vergüenza,deseaba poder irse de una vez al internado en Inglaterra. 31  
  32. 32. El concurso‐Ágora Portals International School  Y así fue, dos meses más tarde, Raquel había empezado el curso escolar, pero esteaño, era un poco diferente, se encontraba en un internado en Inglaterra en el cual debíaperfeccionar su inglés. Los días allí eran increíbles según Raquel, se sentía libre, es cierto que en uninternado las normas son bastante estrictas, pero en comparación a las de sus padres, ellapodía sentirse libre. Un fin de semana, Raquel y dos amigas más decidieron salir a ver una película a uncentro comercial no muy lejos del colegio. No era la primera vez que iban y el colegio lesdejaba, al fin y al cabo, no eran mas que las cuatro de la tarde. Pero no fue una salida al cine normal y corriente, aquel día fue especial, un tantoraro, pero un gran día que Raquel recordaría toda su vida. Así empezó: Como ya he dicho, las tres amigas fueron al cine, una vez dentro, se sentaron y sepusieron a ver al película, Raquel, que como sabemos es española, estaba concentradaintentando entender las palabras inglesas, aunque sabía inglés, si se despistaba un momento,se perdía. Media hora nada más debían llevar de película cuando de repente se apagó elproyector, no solo eso, sino que la alarma de incendios se encendió y se apagaron las lucesde la sala y de todo el centro comercial. La gente estaba asustada, los había que intentabanparecer tranquilos, pero era inútil, el pánico se les notaba en sus rostros. Casi no se veíanada, las luces de emergencia estaban en la parte alta de la sala, al nivel de las butacasapenas se veía. Lloros, alborotos, gritos, de todo se podía oír, sobre todo de niñospequeños. Poco a poco el aire dejaba de ser limpio y se empezaba a oler un poco a humopero cada vez iba a más, estaba claro, algo se estaba quemando. Raquel, que como ya he dicho, es una niña espabilada, recordó un dicho que leenseñaron en el cual menciona que el humo, siempre sube. Ella sabía perfectamente lo quehabía que hacer para sobrevivir, lo tenía muy claro, y también, que si había alguien capaz deguiar a aquellas pobres personas, era ella. - ¡Atención por favor, cálmense todos, si seguimos así acabaremos mal, por favor,hacedme caso, si nos unimos saldremos de aquí, solo os pido que os calméis y sigáis todolo que yo os diga!-dijo Raquel en ingles. Así, Raquel empezó a dar órdenes, hizo que todos,ordenadamente se arrastraran por el suelo, cada uno se cogía al de adelante, y lentamente,fueron dirigidos hacia la salida. Quince minutos más tarde, las veinte personas que se encontraban en la sala de cinese encontraban sanos y salvos en las puertas de entrada del centro comercial, no sabíancomo agradecérselo a Raquel, les había salvado la vida. Unos se le acercaron y la abrazaron,otros aun seguían confusos por lo que había pasado, en fin, había de todo tipo. Y os preguntaréis que es lo que pasó, pues no fue más que un grupito de jóvenes deunos dieciocho años que creyeron que sería muy gracioso prender fuego a una papelera,este fuego, poco a poco fue extendiéndose hasta llegar a la sala de cine donde se 32  
  33. 33. El concurso‐Ágora Portals International School encontraba Raquel y compañía. Lo que pasara con ellos es otra historia, veamos que le pasóa Raquel. Pues como iba diciendo, en unos minutos llegaron periodistas de ciertos canalesinformativos ingleses, todos ellos queriendo entrevista a Raquel, la cual fue conocida en elresto del país como la extranjera que salvó a veinte ciudadanos de morir asfixiados. En las próximas dos semanas, Raquel fue noticia en Inglaterra, todos la conocían yla entrevistaron varias veces, fue como una heroína en Inglaterra, en España, nadie sabíanada. Y de este modo, poco a poco quedaba cada vez menos, hasta que llegó el día,veintidós de octubre, Raquel debía volver a casa con sus padres. La vuelta estuvo bien, sus padres la recibieron con mucho cariño y ella les contó suexperiencia por Inglaterra, los tres pasaron un buen momento juntos. Esa misma tarde sonó el teléfono en la casa, el padre fue quien cogió la llamada,era un hombre que decía ser periodista de una revista popular inglesa. El padre no entendíanada, él le hablaba sobre una chica que hizo de heroína pero nada, el padre estaba confuso.Tras varios minutos discutiendo, el periodista le dijo que estaba seguro de haber llamado alnúmero de la casa de Raquel. El padre, al oír el nombre de su hija, preguntó que era a loque se refería, el periodista le explicó todo. - ¡Raquel, baja a cenar! - gritó su madre. Ella bajó enseguida y se encontró a suspadres sentados en la mesa bastante serios. Al preguntar si ocurría algo, ellos le contaronque sabían la verdad, todo lo que había pasado en Inglaterra y sobre todo, les dijeron queestaban molestos porque ella no se lo contó. - Mamá, papá, os preocupáis demasiado por mí, siempre me estáis vigilando, cadamovimiento que hago, ¡todo! Estos dos meses fuera he sentido por primera vez un poco delibertad y bueno, resultó que un día ocurrió lo sucedido pero, no fui capaz de contároslo,os habríais preocupado, me habríais traído de vuelta pensando que ese no sería un sitioseguro para mí o a saber qué cosas, si quería seguir pasándolo bien, sabía que no debíadeciros nada para que no os preocupaseis - fueron las palabras que dijo Raquel. - Cielo, nosotros nos preocupamos por ti porque te queremos, es cierto que sisomos un poco sobreprotectores, tal vez deberíamos darte un poco más de libertad, pero tevoy a decir una cosa, cuando leo este articulo sobre lo que hiciste allí, no es preocupaciónlo que me invade, es orgullo, estoy orgullosa de ti, los dos. Tenemos la mejor hija delmundo, y damos gracias a que seas así, no lo olvides jamás - dijo su madre. Y aquí acaba esta historia. Sus padres cambiaron un par de normas, pero seguíansiendo estrictos, pero bueno, Raquel sabía que lo hacían porque la querían.Audio: http://snd.sc/UOLsNc 33  
  34. 34. El concurso‐Ágora Portals International School  Sin esfuerzo, no hay progreso Teresa Reus Barceló ¿Es verdad lo que dicen? Un túnel negro y profundo con una luz resaltante en elfondo; la recreación de tu vida, de como el paso del tiempo ha alcanzado su fin, dondetodos los recuerdos pasan fugaces ante tus ojos, y solo te das cuenta, de que todo lo queempieza tiene un final, o que el final, no es más que el principio de una gran historia. Tras una intensa noche de insomnio, con la almohada cansada de secar suslágrimas, escuchar sus pensamientos y haberla dado tantas vueltas, con una visión positiva,con una sensación de que las cosas iban a cambiar, Sara se incorporó de aquella camadonde había descansado sus 18 años de vida, y sabiendo que no volvería a estar en aquellugar, extrajo la maleta de debajo de su cama, cogió la guitarra, se secó las lágrimas y dejó lanota junto a la cama de su madre. Al salir por aquel portal, Sam se encontraba en la furgoneta esperándola. Cuandolos ojos de ambos se encontraron, a pesar de que los de Sara estaban rojizos y cansados detanto llorar, los dos esbozaron una sonrisa, de esas que nos es inevitable a todos, cuandomiramos a esa persona especial para nosotros. Los ojos de Sam, decían mucho más que laspalabras, significaban el comienzo de una nueva vida, completamente diferente para losdos. Sara asomaba la cabeza por la ventanilla de aquella furgoneta de segunda mano, queSam había heredado de su tío Taylor. Era muy temprano. Los primeros rayos del sol, sepodían ver a través de las montañas del Este, que enrojecían y coloreaban el cielo oscuro ylas nubes de la noche, e iluminaban las estelas de los barcos que creaban la lúcida espumablanca del mar Cantábrico, dando paso a las olas que viajaban hasta la orilla y rompíancontra las rocas. Sam había nacido en un pequeño barrio de las afueras de Santander, donde suspadres murieron cuando él era un niño, y se crió prácticamente solo, ya que su tío trabajabadurante noche y día y le daba el dinero justo para que se pudiera alimentar. Casi no recibióningún tipo de educación. Su única motivación era Sara, que tras dos años juntos, ya losdos mayores de edad, decidieron alejarse de esa rutina monótona, en la que ella se sentíaincomprendida por todos, tanto por su familia como amigos, y decidieron empezar unavida bohemia, con la que pasarían una gran serie de aventuras, solo con su música y unosbilletes en sus carteras. Tras horas de camino, después de su llegada al País Vasco, pararon a descansar enSan Sebastián. Ambos estaban asustados, no sabían que sería de ellos, a quien iban aconocer, donde se hospedarían ni que harían con ellos mismos. Decidieron acercarse a laplaya, donde desde allí, las ideas fluían mejor, y podían pensar con más claridad. Sara bajóde la furgoneta, se quitó las sandalias, y empezó a caminar por la orilla. Sam la seguía a unpar de metros atrás, siguiendo las huellas que sus pies dejaban marcados en la orilla . Searrodilló en la arena mojada y se quedó mirando fijamente el mar, donde un grupo dejóvenes estaban con sus tablas. Todo parecía muy fácil para ellos. Estaba segura de queeran niños ricos de la zona, que llevaban una vida fácil con todos los recursos a su alcance, 34  
  35. 35. El concurso‐Ágora Portals International School sin ningún tipo de problema. Sam la contemplaba a ella, no sabía muy bien en que pensaba,pero estaba seguro de que se arrepentía de haber comenzado aquel viaje. Una gota de agua sobre la nariz de Sara la despertó. Sam estaba junto a elladormido, estirado en la arena, como si fuera un día normal. Miró hacia arriba, y vio a aquel surfista extendiéndole la mano y presentándosecomo Dani. Sara no entendía porque un desconocido se había acercado a ella de talmanera, pero pensó dos veces antes de hablar, y concluyó que lo que más le convenía enese momento era conocer gente. Dani se sentó junto a ella, y observando a Sam, comentó que había deducido queno eran de la zona. Sara hizo un esfuerzo para ser lo mas abierta posible, a pesar de que noera una chica de muchos amigos y que no tenía el humor ni las fuerzas, pues cada vez quese imaginaba la cara y la reacción de su madre al leer la carta de despedida, el corazón se lehacía trizas. Ella le explicó su situación y su emprendimiento con el nuevo propósito deconseguir cambiar de estilo de vida, y Dani sonrió y añadió que él y todos sus compañerosque estaban surfeando, venían de Galicia, con el mismo propósito, pero que llevaban variassemanas estacionados en la ciudad de San Sebastián. Sara se sintió aliviada al ver que no erala única a la cual se le había ido la cabeza. Cuando Sam despertó de su profundo sueño ylos compañeros de Dani salieron del agua, se dirigieron hacia el bar chiringuito de la playa,donde las amigas de Dani les invitaron a comer. Los días pasaban. Sara y Sam compartían una pequeña habitación que Dani leshabía alquilado por sesenta euros al mes, que conseguían pagarse a través de los conciertosque interpretaban de su música en las calles de la ciudad, en los que Sam se encargaba delos acordes y Sara de que la letra concordara con el ritmo y juntos recreaban sus vivencias. Todo iba tal cual lo habían planeado. Dani enseñó a Sara a surfear, lo que le facilitóy le hizo más divertido el paso del tiempo. Cada mañana, se levantaba temprano cuando elmar todavía estaba calmado, y escribía letras, versos, incluso todos sus pensamientos enaquellos folios blancos que luego se convertirían en arte para los odios de los ciudadanos yen recursos para ella. Cuando el viento se levantaba, Dani la esperaba en la playa de La Concha, dondecogían juntos las olas, y se despejaba para por la tarde seguir con su música. Todo perfectopara ella, pero Sam no tuvo tanta suerte. Sara, al pasar tanto tiempo con Dani, se había alejado bastante de su novio. Este sejuntaba con otro tipo de gente de la zona, con músicos bohemios que le influenciaron y semetió en el mundo de las drogas. Una tarde de un sábado, Sam llego arrastrándose alpequeño apartamento donde vivían. Sara estaba hablando con Dani, pero el interpretó malaquella conversación, y la besó. Sam al ver lo ocurrido se abalanzó sobre el chico, pero enel intento, cayó al suelo de rodillas, miró a Sara y en el momento en el que se le cerraron losojos, ella se abalanzó sobre el para sujetarlo, con la mirada fija en él y con la sensación deque todo su mundo se derrumbaba Una vez más, las drogas se habían apoderado de un ser querido suyo. Primero suhermano mayor Jean, varios años atrás, y ahora Sam, al que nunca volvería a ver. 35  
  36. 36. El concurso‐Ágora Portals International School  A partir de ese momento, todo cambió. Sara no quería hacer nada. No podíapensar, no podía componer, no podía adentrarse en el mar, ni siquiera tenía fuerzas parahablar con Dani. Pasaron los días, llevaba mucho tiempo sin apenas comer. Pensaba que eso era el fin, no podía volver a casa, pero tampoco podía seguiradelante ella sola. Se dio cuenta de que la vida le había puesto una piedra en el camino paraver si era capaz de superarla y madurar. Después de tres semanas de no salir de su habitación, se presentó en la playa de LaConcha, donde Dani estaba como siempre a las seis de la tarde remando las olas. Sara leconfesó que no podía con aquella situación. Tenía que salir de allí, ya que todo le recordabaa Sam, y sentía como se moría por dentro. Su nuevo destino era viajar al Suroeste deFrancia, donde comenzaría una nueva vida, trabajaría, y se independizaría. Dani no se lopensó ni una vez, y le dijo que le acompañaría en su viaje, que total él estaba solo y que nole vendría mal su compañía. Una semana más tarde, recogieron todos sus pocos ahorros, hicieron las maletas denuevo, y en la furgoneta de Sam, partieron hacia Francia. Dani tuvo que hacerse cargo del volante, pues Sara se pasó la mitad del viajeinundada en sus propias lágrimas, pensando que la mala suerte siempre la acompañaba. Horas mas tarde, llegaron a Lacanau, zona costera del Suroeste de Francia. Esta vez en la furgoneta viajaban ellos dos, sus equipajes, las tablas de surf, y laguitarra de Sara. Con el paso del tiempo y con ayuda de su buen amigo Dani, consiguiópasar página. Se ganaban la vida como profesores de surf en la zona francesa. El surf erauna de sus pasiones más fuertes, pero la música, seguía siendo lo primero. En su tiempolibre, se dedicaba a escribir y componer, en honor a Sam. Su gran talento, la llevó a actuaren varios locales, en los cuales Dani siempre estaba presente para apoyarla. Ahora su vida había cambiado. Conoció gente nueva, aprendió idiomas, se enamorovarias veces, vivió riesgos nuevos, triunfó con su música, pero nunca consiguió olvidarse desu primer amor. Son las pequeñas decisiones las que controlan tu destino y hay que pensar, que lobueno de que algo termine, es saber que algo nuevo está por llegar.Audio:http://teresa-reus.blogspot.com.es/2012/12/relato.html                                                            i  http://recursostic.educacion.es/bancoimagenes/web/   36  

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