La destrucción
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PARA ESTA SEMANA: Ezequiel 8; Romanos 1:22-25; Jeremías 37:1-10;
38:1-6; 29:1-14; Daniel 9:2.
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EL RUEGO DE JEREMÍAS
POR PROSPERIDAD
Noviembre
Cuando desobedecemos, hay consecuencias. Podemos experimentar
castigos, pér...
LUNES
30Noviembre
CUESTA DEMASIADO
La historia de Jeremías ilustra nuestra terquedad con el pecado. Muchos
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Bendiciones y maldiciones. Pactos y juicios. La saga de la paciencia y la
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Joven | Lección 10 | La destrucción de Jerusalén | Escuela Sabática

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  1. 1. La destrucción de Jerusalén PARA ESTA SEMANA: Ezequiel 8; Romanos 1:22-25; Jeremías 37:1-10; 38:1-6; 29:1-14; Daniel 9:2. TEXTO CLAVE: "Además, busquen el bienestar de la ciudad adonde los he deportado, y pidan al Señor por ella, porque el bienestar de ustedes depende del bienestar de la ciudad" (Jer. 29:7). SÁBADO 28Noviembre PREVIEW P iensa en los israelitas. Dios siempre quiso estar en una relación de pacto con ellos, pero ellos creyeron que la prosperidad que veían en sus enemigos era mejor que la prosperidad que podían recibir del Dios viviente. Jeremías 29:10 al 14 es parte de una carta a los exiliados en Babilo­ nia. Dios, a través de Jeremías, rogó vez tras vez a Israel que dejara de adorar ídolos y que volviera a él, para prevenir la destrucción inminente de Jerusalén. Pero luego de años de desobedecer a Dios y de no prestar atención a las advertencias de los profetas, Jerusalén fue destruida y el pueblo fue exiliado a Babilonia. Pero aunque Israel tenía que sufrir las consecuencias de sus acciones, Dios todavía tenía planes para reconci­ liarlos consigo mismo. La ciencia nos enseña que cada acción tiene una reacción. De la misma manera, la apostasía del pueblo de Dios hizo necesario el exilio. A pesar de eso, la misericordia y la gracia de Dios proveyeron otra reacción: la muerte de Jesús, que nos da esperanza de eternidad. No estamos exentos de las consecuencias del pecado en esta vida, pero tenemos un Dios que nos ama tanto que tiene planes maravillosos para nuestro futuro. Podemos apropiarnos de estos planes al buscarlo con todo nuestro corazón. Aléjate del pecado. La esperanza eterna te está esperando. 68 / Lección para jóvenes
  2. 2. EL RUEGO DE JEREMÍAS POR PROSPERIDAD Noviembre Cuando desobedecemos, hay consecuencias. Podemos experimentar castigos, pérdida de confianza y pérdida de privilegios. Cuando el pueblo de Israel desobedeció a Dios, tuvieron que lidiar con las consecuencias. El comandante de la guardia dijo a Jeremías: "El Señor tu Dios decretó esta calamidad para este lugar, y ahora el Señor ha cumplido sus amenazas. Todo esto les ha pasado porque pecaron contra el Señor y desobedecieron su voz" (Jer. 40:2, 3). Dios, a través de Jeremías, reveló que los babilonios conquistarían Jerusalén y Judá, y que los habitantes de la tierra serían exiliados bajo dominio babilonio a causa de su desobediencia. Tendrían que dejar su ambiente conocido por uno desconocido, su libertad por encarcelación, y su gozo por tristeza, porque eligieron deliberadamente desobedecer los mandatos de Dios. ¿Por qué una nación entera tiene que abandonar su Tierra Prometida solo por no seguir los mandatos de Dios? ¿Fue justo? Casi parece que el castigo no es proporcional al crimen. Esta es la razón. Cuando desobedecemos a Dios repetida y deliberada­ mente, le estamos diciendo que no necesitamos de su ayuda ni su consejo. Cuando elegimos no seguirlo, le estamos diciendo que sabemos más que él. Adán y Eva eligieron un dios diferente, por sobre su Dios Creador. Fueron advertidos de no comer del fruto del árbol del conocimiento del bien y del mal, pero lo hicieron igual, y su acto de rebelión les costó el paraíso del Edén y sufrimientos indescriptibles a través de las edades. Cuando elegimos desobedecer a Dios, estamos eligiendo descalificarnos de sus bendiciones. ¿Por qué alguien querría aferrarse a las bendiciones de Dios si no está de acuerdo con él? Aunque no es agradable, es "parte del paquete" que cuando desobedecemos a Dios renunciamos a sus promesas. Como Jerusalén y Judá actuaron repetidamente en contra de los mandatos de Dios, él ya no podía escucharlos (Eze. 8:18). El no está obligado a ayudar a personas que persisten en desobedecerlo. A Dios le importa la obediencia: la obediencia a Dios declara nuestra lealtad a él. E incluso si elegimos desobedecer, él nos recibirá siempre que deseemos volver. Quizá tengamos que sufrir las consecuencias de nuestra desobediencia, pero aun entonces Dios estará con nosotros. Biblia en mano ....... .............................. -............. ..................... -.. ! Lee Ezequiel 8. ¿Qué se le mostró al profeta? ¿Qué nos dice esto acerca de cuán fuerte puede ser la cultura dominante, y cuánto impacto puede tener aun sobre las cosas sagradas? ¿Qué advertencias hay aquí para nosotros? DOMINGO 29 Lección para jóvenes / 69
  3. 3. LUNES 30Noviembre CUESTA DEMASIADO La historia de Jeremías ilustra nuestra terquedad con el pecado. Muchos de nosotros conocemos perfectamente cuánto detesta Dios la maldad y sabemos cuál es su propósito para nuestras vidas; sin embargo, una y otra vez caemos en pecado de un instante al otro. Así, ganamos la condenación a la que Jeremías se refiere. No solemos asociar nuestra indi­ ferencia por las enseñanzas de Dios con negligencia, sino que atribuimos nuestros pecados y errores al hecho de que somos seres humanos con imperfecciones. Creemos que hacer lo malo es inevitable. Sin embargo, Jeremías estaba determinado a hacer lo que Dios quería que hiciera. Y por eso fue apedreado, maldecido, amenazado, aprisionado y atado con cadenas (Jer. 40:1-3). Hoy, la mejor personificación de la his­ toria de Jeremías es nuestra relación con la Palabra. Cuándo, cómo y por qué leemos nuestras Biblias ilustra de manera única nuestra relación con Cristo. Aunque no apedreamos, maldecimos ni amenazamos físicamente a nuestras Biblias, la indiferencia abierta a sus enseñanzas contradice los propósitos de Dios para nosotros; uno de los cuales es que compartamos su Palabra con otros (Rom. 15:4-9). En Deuteronomio, la Biblia habla de los grandes dones que Dios ha planeado para quienes aceptan su amor, confían en él sin dudar y cumplen sus mandatos. Aunque su pueblo todavía sea perseguido, Dios permanece con ellos y les regala vida eterna (30:6-10). Este era el caso con Israel, y es el caso con nosotros hoy. La Biblia detalla la vergüenza de nuestras fallas y caídas, la destrucción inevitable y la muerte, así como Jeremías hizo con Judá. Cuando no estu­ diamos la Palabra de Dios ni la aplicamos a nuestras vidas, llegamos a ser esclavos de los pecados de los cuales Dios quiere librarnos, así como el pueblo de Judá cayó en la idolatría; y así como Jeremías profetizó incan­ sablemente su muerte inminente si rechazaban las enseñanzas de Dios. Como seres humanos pecadores, somos propensos a los deseos de la carne, que solo podemos vencer a través de la fe en Dios y siguiendo sus principios eternos. Se promete su amor eterno a todo aquel que acepte la salvación mediante su Hijo y comparta ese amor con quienes no lo conocen. Jeremías arriesgó todo por compartir esos principios con el rebelde Israel. De la misma manera, nosotros debemos estar dispuestos a compartir estos principios con el mundo rebelde en que vivimos. Biblia en mano ! Lee Jeremías 37:1 al 10. ¿Qué le advirtió Jeremías al rey Sedequías? j Lee Jeremías 38:1 al 6 ¿Qué le sucedió a Jeremías (otra vez) por su proclamación de la palabra de Dios al pueblo? Por difícil que fuera la mazmorra, piensa en cuán difícil era para Jeremías escuchar la acusación de que estaba procurando el daño, y no el bienestar, de su propio pueblo. ¿Cómo te sentirías al ser acusado de dañar a los mismos que estás tratando de ayudar? 70 / Lección para jóvenes
  4. 4. “CUALQUIER MÉTODO NECESARIO" "Cuando los corazones de los hombres estén enternecidos y subyu­ gados por la influencia constreñidora del Espíritu Santo, escucharán los consejos; pero cuando se desvían de la amonestación al punto de endu­ recer su corazón, el Señor permite que los conduzcan otras influencias, Al rehusar la verdad, aceptan la mentira, que resulta en una trampa para destruirlos. "Dios había suplicado a los de Judá que no lo provocasen a ira, pero no lo habían escuchado. Finalmente pronunció la sentencia contra ellos. Iban a ser llevados cautivos a Babilonia. Los caldeos serían empleados como instrumento por medio del cual Dios iba a castigar a su pueblo desobediente. Los sufrimientos de los hombres de Judá iban a ser pro­ porcionales a la luz que habían tenido, y a las amonestaciones que habían despreciado y rechazado. Durante mucho tiempo Dios había demorado sus castigos; pero ahora su desagrado iba a caer sobre ellos, como último esfuerzo para detenerlos en su carrera impía" (PR 313). Una y otra vez. Dios le envió advertencias al pueblo de Israel a través del profeta Jeremías, para que volvieran a él y evitaran la destrucción. Él es un Dios de bondad y amor, y siempre está buscando acercar a sus hijos a él. Pero al habernos creado como agentes morales libres, él no nos fuerza a hacer lo que él quiere. Sin embargo, esto no elimina las consecuencias de desobedecer a Dios. Cuanta más luz tenemos, más severas son las consecuencias de desobedecer a Dios. No era el deseo de Dios que el pueblo de Israel fuera llevado al cautiverio; sino que fue el resultado de la elección del pueblo de no escuchar sus palabras. Los planes de Dios siempre tienen como objetivo que sus hijos tengan espe­ ranza y un futuro (Jer. 29:11). "Así las profecías de los juicios venideros llegaban mezcladas con pro­ mesas de una gloriosa liberación final. Los que decidiesen hacer su paz con Dios, y vivir en santidad en medio de la apostasía prevaleciente, recibirían fuerza para cada prueba, y serían habilitados para testificar por él con gran poder. Y en los siglos venideros, la liberación obrada en su favor excedería por su fama la realizada para los hijos de Israel en tiempo del éxodo" (ibíd. 315). MARTES 01Diciembre Biblia en mano ■— — --- -— — ----— — —.— ■— - ———■— I Lee Jeremías 40:1 al 6. ¿Cuál es el significado de las palabras de Nabuzaradán a Jeremías? j ¿De qué forma puedes aprender a ministrar a otros, sin importar en qué situación te encuentres? ¿Por qué es importante, aun para ti mismo, que ministres de cualquier manera en que puedas hacerlo? Lección para jóvenes / 71
  5. 5. M IÉRCOLES 02Diciembre A un UNA NACIÓN PRÓDIGA: LAS BENDICIONES DE VOLVER A DIOS Siendo hija de pastor, solía pensar que iba a la iglesia porque estaba obligada a hacerlo. Cuando comencé la universidad, no me preocupé por asistir a la iglesia porque no había nadie que me forzara a hacerlo. Fácilmente podía dormir hasta tarde y mirar un sermón por Internet. Pero cuando las presiones de la vida universitaria comenzaron a ser mayores que mis capacidades, comencé a anhelar la salvación. Fue entonces cuan­ do recordé a mi Padre celestial, y fue evidente mi necesidad de la iglesia: un lugar de refugio y comunidad. Los israelitas eran el pueblo escogido de Dios: su herencia. Pero conti­ nuaron desobedeciéndolo aun luego de recibir incontables advertencias. Finalmente, Dios usó a Nabucodonosor, rey de Babilonia, para recap­ turarlos. A veces, cuando olvidamos a Dios él permite que tengamos problemas, para llamar nuestra atención y mostrarnos una vez más por qué deberíamos depender de él. Deuteronomio 30:1 al 4 nos enseña que si volvemos a Dios y obedecemos su voz cuando tenemos problemas, él tendrá compasión de nosotros. A veces pensamos que nos hemos alejado demasiado como para volver a Dios; pero Jeremías 29:1 al 14 nos dice otra cosa. A continuación hay algunas formas que el profeta nos aconseja para volver a Dios: Construir casasy habitar en ellas. Plantarjardines y comer los frutos. Dios quiere que vivamos vidas estables. Quiere que trabajemos duro y seamos fieles mayordomos de sus bendiciones, para poder crecer (Jer. 29:4-8). Buscar la paz donde sea que él te haya puesto. Ora por quienes te ro­ dean, aun si están en cautividad, pruebas o tribulaciones. Cuando haces el bien y esparces el amor de Dios, encontrarás paz (Jer. 29:7). Buscar a Dios con todo tu corazón y alma. ¡Sé sincero! Dios lo sabe todo; él sabe cuando estás rogando por salvación y no puedes encontrar la salida por ti mismo. Cuando le entregues tu vida por completo, él te guiará (Jer. 29:13). Biblia en mano ■<— ........................................................... y "Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón" (Jer. 29:13). ¿Cuál ha sido tu experiencia con esta promesa? ¿Qué significa "de todo vuestro corazón"? y Lee Jeremías 29:1 al 14. ¿De qué modo se revelan el amor y la misericordia de Dios en estos textos? y Lee Deuteronomio 30:1 al 4. ¿De qué modo estos textos reflejan lo que Jeremías dijo al pueblo? (Ver también Deut. 4:29.) y Se nos ha dado el don profétlco en el maravilloso ministerio de Elena de White. ¿Cómo podemos estar seguros de que hoy no tendremos con ella la misma actitud que muchos (aunque no todos) tuvieron con Jeremías? 72 / Lección para jóvenes
  6. 6. ESPERANZA EN MEDIO DE LA CRISIS En algún momento de tu vida te encontrarás en una situación, una prueba o un momento difícil. Para muchos de nosotros, esa situación se Diciembre da a causa de nuestras propias acciones; para otros, es algo que está fuera de nuestro control. De cualquier forma, es algo que Dios ha permitido. Y, como siempre, es para nuestro bien. Jerusalén se encontró en una situación similar. Y así como Dios tenía una promesa para ellos, tiene una promesa para nosotros también. Dios les indicó que sacaran ei mayor provecho de la situación en la que es­ taban. Sin importar cómo se vea la situación en que estás, Dios quiere que prosperes a pesar de ello. Él promete que cuando lo busquemos él estará allí; que puedes ser fiel incluso en momentos difíciles. Él promete que saldrás de la crisis convertido en una mejor persona que cuando entraste. Incluso en medio de la desobediencia, Dios ofrece esperanza. Dios incluso dijo al pueblo que orara por la ciudad en la que estaban cautivos. Él les dijo que así como la ciudad prosperara, ellos también prosperarían. Él no siempre promete sacarte de la situación y luego pros­ perarte; dice que si oras mientras atraviesas esa situación, él te prosperará aun dentro de ella. Personalmente puedo dar fe dé la certeza de esa promesa. Al escribir este artículo me encuentro viviendo en medio de "la nada". Estoy lejos de mis amigos y mi familia. Ni siquiera hay una iglesia a la que pueda asistir. Pero Dios a veces trae las bendiciones más grandes a partir de "la nada". He descubierto que a veces la capacidad de usar esa esperanza lleva a una fe real. Pero no siempre es fácil. Debo recordar enfocarme en la perspectiva de Dios, no en la mía. A veces, esas situaciones que consideramos las peores son las que nos llevan a ese siguiente nivel que no lográbamos alcanzar. Biblia en mano ...................................... . / ¿Qué maravillosa esperanza se da a los exiliados en Jeremías 29:10? (Ver también Jer. 25:11,12; 2 Crón. 36:21; Dan. 9:2.) j ¿Qué profecías te dan gran esperanza para el futuro? ¿Cuáles fortalecen tu fe y te ayudan a confiar en el Señor, sin importar lo que venga? Lección para jóvenes / 73 JU EV ES 03
  7. 7. RECUERDA Bendiciones y maldiciones. Pactos y juicios. La saga de la paciencia y la disciplina de Dios para con su pueblo recalcitrante está lejos de ser una historia de amor normal, pero es inspiradora. La Biblia muestra a Dios que hace un pacto con una comunidad de personas que no había hecho nada para merecer su gracia. Todo lo que pedía era que confiaran en él y dejaran de lado a todos los demás competidores; pero por alguna razón ellos no pudieron hacerlo. Se resistían continuamente, distraídos por el brillo del paganismo o la confianza propia del legalismo. Y así Dios permitió que cosecharan las consecuencias, como el último recurso que podría recordarles la relación que tenían con él. CONSIDERA » Haz un cuadro con la historia del pueblo de Israel desde Jacob hasta el regreso a Jerusalén desde Babilonia. » Organiza un debate sobre qué cosas, personas o actos pueden califi­ carse como ídolos modernos. » Medita en cómo Dios transformó tu vida cuando toda esperanza pa­ recía perdida. » Explora el tema de profecía condicional en la Escritura. » Crea y mantén una lista de oración por personas que sabes que están luchando por mantener una relación con Dios. AMPLÍA Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 4, pp. 27-40, "El rol de Israel en la profecía del Antiguo Testamento". Elena de White, Profetas y reyes, cap. 24, pp. 219-224. Colaboraron esta semana: Dawnette Chambers, Austin, Texas, EE. UU.; Mark Anthony Reid, Tamarac, Florida, EE.UU.; James Lamar Jackson II, Austin, Texas, EE.U UYolanda Pugh, Pensacola, Florida, EE.UU.; Abigail Genevieve Gerard, Austin, Texas, EE.UU.; Chad Harrigan, Sonora, Texas, EE.UU.; Tompaul Wheeler, Nashville, Tennessee, EE.UU. 4 74 / Lección para jóvenes VIERNES 04Diciembre

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