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RECUERDA
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Joven | lección 8 | La misión de Jesús | Escuela Sabática

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  1. 1. ra el 23 de mayo de 2015 flHLa misión de Jesús PARA ESTA SEMANA: Lucas 15:4-7, 11-32; 16:19-31; 18:35-43; 19:1-10. TEXTO CLAVE: "Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido" (Luc. 19:10). SABADO PREVIEW Mayo M uchas personas están enredadas en una batalla incesante por tener "más". Si tuvieras que hacer una lista de todo lo que quieres actualmente, ¿qué tan larga sería? ¿Es tu misión buscar más de todo, reemplazando así la misión de Dios para tu vida? No tendríamos el problema de buscar más, si las personas no se sintieran amenazadas por otros que tienen mucho. Y muchos de nosotros anhelamos más de lo que nos gusta, haciendo de nuestros deseos cosas importantísimas. Así como el hijo pródigo en Lucas 15:11 al 32, somos rápidos en desear lo que no es realmente nuestro, e incluso lo que no es bueno para nosotros. La Biblia no deja dudas, en Mateo 6:33, de que debiéramos buscar "primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas". No podemos agrandar lo que Dios quiere para cada uno de nosotros; solo podemos darnos cuenta de qué es. Nuestro esfuerzo por ser grandes a los ojos del mundo nos ciega a la futilidad de nuestros esfuerzos, y nos pone en conflicto directo con todos y todo aquello que nos trata de negar nuestra necesidad de más. ¿De qué forma tu deseo de tener más está dando forma a tu misión en la vida? Como cristiano, ¿cómo equilibras tu misión dada por Dios con tus deseos? Y finalmente, ¿qué pasos puedes tomar para adoptar una misión que refleje la misión de Cristo? 54 / Lección para jóvenes
  2. 2. LA MONEDA PERDIDA Y ENCONTRADA Imagina perder tus documentos académicos cuando estás dirigiéndote a una entrevista de vital importancia. Eso puede ser desalentador; pero probablemente no es peor que perderse en una ciudad desconocida. Perder algo importante o perderse nos llena de incertidumbre y nos hace sentir desesperados, hasta que encontramos lo que hablamos perdido o encontramos el camino. Sin embargo, perderse y permanecer perdidos espiritualmente garantiza incertidumbre y desesperación. Muchas personas se pierden en el alboroto de la vida: la falta de sig­ nificado de ciertos tipos de entretenimiento, el clamor de una multitud de amigos, la novedad pasajera de la moda, el éxtasis de las drogas recreacionales y el placer de los banquetes. También, es fácil perderse en las preocupaciones por el mañana, las necesidades del hoy o las sombras del pasado. Todo esto y mucho más nos alejan de aquello que concierne a la eternidad. El hijo pródigo encontró el camino a casa después de mucha intros­ pección. La oveja perdida, posiblemente, baló incesantemente al darse cuenta de que estaba en pastos extraños. Pero nuestro caso puede ser más parecido al de la moneda perdida: como no sabemos que estamos perdidos, tampoco sabemos cómo encontrar el camino de regreso, ni tenemos la voluntad de hacerlo. Agradecemos a Dios por Jesús, quien está dispuesto a prender una vela para que encontremos el camino hacia él. Él está dispuesto a barrer el polvo que nos entierra, y a buscarnos diligentemente en todas las esquinas oscuras, hasta que nos encuentre. La parábola de la moneda perdida resalta el hecho de que Jesús trabaja en nosotros para que sinta­ mos la necesidad de encontrar nuestro verdadero hogar, y para dar esos primeros pasos hacia ese hogar. Sf, Jesús es el mejor conserje que hay. Él barrerá y limpiará hasta que el polvo del pecado desaparezca, dejándonos perfectamente limpios. Él no se dará por vencido hasta que brilles. No importa los defectos de carácter que tengas, Jesús te hará perfecto. Su linterna no necesita de baterías. Él asegura que verás una luz al final del oscuro túnel espiritual; su lám­ para, la Biblia, te guiará hasta él. Estudia a la luz de esa lámpara cada día (Sal. 119:105; Juan 1:1-5). Jesús también es un buscador de antigüedades y de piedras preciosas. Eres una gema que él buscará continuamente hasta que te encuentre, o hasta que tú lo encuentres. Sin importar lo que le cues­ te, sin importar dónde te encuentres, Jesús te encontrará. No desesperes. Biblia en mano —----—----- -----— — ------—>— — ---- — — j Lee Lucas 15:4 al 7. ¿Qué nos dice acerca del amor de Dios por nosotros? ¿Por qué es tan importante comprender que el pastor fue a buscar a la oveja perdida? j La ciencia y la filosofía modernas dicen que solo somos creaciones del azar, en un universo sin significado, que no se preocupa por nosotros o por nuestra suerte. ¿Qué cosmovisión diferente se ve en estas parábolas? Lección para jóvenes / 55 DOMINGO 17Mayo <P A nn
  3. 3. LUNES 18Mayo TW A no PENSANDO EN EL COSTO Génesis 3 puede ser descrito como el capítulo más triste de la Biblia. Es parte del misterio de la iniquidad que el pecado se originara en seres perfectos, en un ambiente perfecto. Dios había dicho que todo lo que había creado era "muy bueno" (Gén. 1:31). Él proveyó para todas las necesidades alimenticias de nuestros primeros padres. Podías comer del fruto de todos los árboles del Jardín, con excepción del árbol del conocimiento del bien y del mal (Gén. 1:29, 30; 2:7-9, 15-17). Esta fue más que una prueba sobre el apetito: era, también, una prueba de fe, confianza y obediencia; lo cual es muy similar a las pruebas que enfrentamos cada día. Adán y Eva tenían una gran abundancia de alimentos. ¿Por qué ese árbol era una tentación? La respuesta nos ayuda a entender mejor las técnicas de Satanás. Primero, Satanás creó un deseo por la fruta apelando a la curiosidad de Eva. Esto también la hizo dudar de las instrucciones de Dios. Luego, Satanás la envolvió en un diálogo que debilitó su fuerza de voluntad, llevándola no solo a mirar la fruta, sino a tocarla y a, finalmente, comerla, aunque Dios había prohibido claramente esto. ¡Se trata del derecho a la libre elección que Dios nos ha dado! Humanamente hablando, podríamos "culpar" a Dios por confiar a nuestros primeros padres una decisión de vida o muerte; decisión de la cual pendía el destino de la raza humana. Pero si Dios hubiera hecho algo diferente, hubiera confirmado la acusación que Satanás presentó cuando se rebeló en el cielo: la acusación de que Dios era severo y tiránico. El pecado no estaba en mirar ni en tocar. Pero, recuerda que estos fueron los hechos que llevaron al pecado de comer. A pesar de nuestra aparente desesperanza, tenemos la seguridad de que "Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando to­ davía éramos pecadores. Cristo murió por nosotros" (Rom. 5:8). "Por lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús" (Rom. 8:1). Estos dos textos nos despiertan al principio de que la salvación es un asunto individual, sobre el cual cada uno de nosotros debe tomar una decisión personal. Dios declara que el alma que peca pagará el precio máximo por la rebelión: la separación eterna del Padre. Esta es la separación que Cristo sintió cuando agonizaba en la cruz exclamando: "Dios mío. Dios mío, ¿por qué me has desamparado?" (Mat. 27:46). Luego de haber pagado el precio máximo (Juan 19:30), Cristo es el camino, la verdad y la vida; nadie verá al Padre excepto a través de Aquel que vino a buscar y a salvar lo que se había perdido (Luc. 19:10; Juan 3:16). No hay otra razón por la cual Cristo sufriría y moriría. Así es como nos ama. Y debido a que ganó la victoria sobre el pecado por nosotros, todo aquel que lo acepta tiene vida eterna (1 Juan 5:11-13). Biblia en mano ............................................................ y El mundo puede parecer muy atrayente. ¿Qué cosas específicas del mundo te tientan, de modo que piensas: "Oh, eso no están malo", cuando en lo profundo sabes que sí lo es? 56 / Lección para jóvenes
  4. 4. LA MISIÓN DE JESUCRISTO En una pared frente a la entrada principal de la Escuela Secundaria Adventista de Bugema, se puede leer una declaración sobre la misión de la escuela. Está escrita en letras negras sobre un fondo blanco. En otros lugares del mundo, corporaciones, empresas y otras escuelas exponen sus declaraciones de misión para que la gente los lea. La declaración de misión de Cristo se encuentra en Lucas 19:10: él vino "a buscar y a salvar lo que se había perdido". Antes de volver al cielo, dio a sus seguidores la siguiente declaración de misión: "Vayan por todo el mundo y anuncien las buenas nuevas a toda criatura" (Mar. 16:15). "En todas partes hay tendencia a reemplazar el esfuerzo individual por la obra de las organizaciones. La sabiduría humana tiende a la consolida­ ción, a la centralización, a crear grandes iglesias e instituciones. Muchos dejan a las instituciones y las organizaciones la tarea de practicar la bene­ ficencia; se eximen del contacto con el mundo, y sus corazones se enfrían. Se absorben en sí mismos y se incapacitan para recibir impresiones. El amor a Dios y a los hombres desaparece de su alma. "Cristo encomienda a sus discípulos una obra individual, que no se puede delegar. La atención a los enfermos y a los pobres y la predicación del evangelio a los perdidos no deben dejarse al cuidado de juntas u organizaciones de caridad. El evangelio exige responsabilidad y esfuerzo individuales, sacrificio personal... "A todo aquel que llega a ser partícipe de su gracia, el Señor le señala una obra que hacer en favor de los demás. Cada cual ha de ocupar su puesto, diciendo: 'Heme aquí, envíame a mí' (Isa. 6:8). Al ministro de la Palabra, al enfermero misionero, al médico creyente, al simple cristiano, sea negociante o agricultor, profesional o mecánico, a todos incumbe la responsabilidad. Es tarea nuestra revelar a los hombres el evangelio de su salvación. Toda empresa en que nos empeñemos debe servirnos de medio para dicho fin" (MC 105, 106). Como cristianos, somos llamados por nuestro Salvador Jesucristo no solo a ministrar a la gente, sino además a enseñarles a ministrar. Cada miembro de iglesia debiera estar involucrado en algún área de servicio para Dios, con el fin de luchar en contra de la ola de enfermedad y angus­ tia que está arrasando el mundo. Esta es nuestra misión como cristianos. Biblia en mano ■— — — ............................. j Ponte en el lugar del hermano mayor del hijo pródigo. Por equivocado que sea su pensamiento, ¿por qué era "lógico" que se sintiera de esa manera? ¿Cómo revela esto la forma en que el evangelio va más allá de la "lógica"? Lección para jóvenes / 57 MARTES 19Mayo L A no
  5. 5. MIÉRCOLES 20Mayo §b A no PERMANECER FIRMES EN LA MISIÓN No importa cuán difícil se vuelva la vida, recuerda siempre que sigues vivo y que Dios no ha terminado todavía la misión para tu vida. También, recuerda que a menudo Dios nos fortalece cuando la vida se vuelve difícil. Tuve un amigo que, por causa de ciertas circunstancias, cayó en una profunda depresión. No podía encontrar una razón lógica por la cual seguir viviendo, ni encontrar un propósito para vivir. Quizá tú no estés deprimido, pero sí confundido sobre cuál es tu ver­ dadero propósito en la vida. No tener una misión es como manejar sin saber adonde estás yendo. ¿Cómo podemos evitar estar confundidos y deprimidos por esta falta de dirección? A continuación presentamos cuatro ideas diferentes que pueden ayudar. Sal del asiento del conductor. Si supieras tu destino y propósito, ya habrías llegado. Dios está esperando que le permitas conducir. El hecho de que luchas es evidencia de que no estás dispuesto a permitirle estar al control de tu vida. Acércate a Dios. Cuando parece que Dios está muy lejos, es muy pro­ bable que tú hayas sido el que se alejó. Pon a Dios nuevamente en el centro de tu vida. Decide aprender de él cuál es la misión que tiene para ti. Recuerda que nunca es demasiado tarde. Nunca es demasiado tarde para volver a él, aun si te has alejado de la misión que Dios tiene para ti. Esta seguridad debiera darte la fuerza que necesitas para volver al plan que él tiene para ti. En lugar de hablar a Dios sobre tus problemas, intenta decirte a ti mismo cuán grande es tu Dios; porque cuando tú no tienes nada, seguro que Dios tiene algo. No importa lo poderoso que sea Dios, él no responderá una oración que tú no hayas elevado. No te concentres en dónde estás o con qué estás luchando, sino en la fuerza de tu fe y esperanza, al decidir cumplir la misión de Dios para tu vida. Sigue el ejemplo de Cristo de mantenerte firme en su misión. Los líde­ res religiosos de su época observaban cada paso que daba; escuchaban cuidadosamente cada palabra que pronunciaba. Estaban celosos de él. Y todos sabemos muy bien adonde los llevó este mal sentimiento. Pero Cristo permaneció fiel, incluso hasta la muerte. Que esta sea nuestra misión, también. Biblia en mano j Lee Lucas 16:19 al 31. ¿Cuál es el mensaje de esta parábola? j Nos gusta hablar del amor de Dios, y todo lo que él hizo y hace para salvarnos. Sin embargo, ¿qué nos enseña esta parábola acerca del peligro de dar por sentados el amor de Dios y la salvación? 58 / Lección para jóvenes
  6. 6. ¿QUÉ DEBES DEJAR DE HACER? Parece que casi cada persona tiene listas de cosas para hacer, que los ayudan a enfocarse en lo que quieren lograr. Muchas personas creen que su éxito está directamente relacionado con cuantos ítems pueden tildar en sus listas como cumplidos. Pero, ¿cuántas personas tienen una lista de cosas para no hacer, o cosas para dejar de hacer, especialmente en lo concerniente a lograr la misión que Dios tiene para ellos? Como cristiano, tu misión en la vida nunca debiera ser diferente del plan de Dios para ti. Puedes ir hasta los confines del mundo a buscar tu misión; pero ¡qué pérdida de tiempo sería si la misión que encuentras no es la de Dios! "La palabra del Señor vino a Jonás hijo de Amitay: 'Anda, ve a la gran ciudad de Nínive y proclama contra ella que su maldad ha llegado hasta mi presencia' " (Jon. 1:1, 2). Pero Jonás huyó del Señor. Se dirigió a Jope, donde abordó un barco que se dirigía a Tarsis. Pero finalmente, Dios igualmente lo llevó a Nínive. Si la misión de Dios para ti es que vayas a un determinado lugar o que hagas cierta tarea, no importa lo lejos que huyas o donde te escondas: terminarás en Nínive. Tan a menudo gastamos tiempo y energías ha­ ciendo cosas que creemos que nos harán felices, pero ignoramos lo que evidentemente es el deseo de Dios para nosotros, para poder hacer lo que nosotros queremos. Un proverbio popular africano dice: "Si no existe un enemigo interior, el enemigo en el exterior no nos puede hacer daño". Al orar diligentemente pidiendo que Dios te ayude a descubrir tu misión en la vida, una buena ¡dea es pensar en las cosas que debes dejar de hacer, ya que te están alejando claramente de la misión que Dios tiene para ti. Cuanto más tiempo pases "huyendo de Nínive", más pospones tu felicidad y libertad en el Señor. Biblia en mano ........ — ..... .................................... ................ y Lee Lucas 18:35 al 43. ¿Qué nos enseña esto acerca de nuestra total dependen­ cia de Dios? ¿Quién no ha clamado alguna vez: “Ten misericordia de mí"? y Lee Lucas 19:1 al 10. ¿Quién es el "ciego" en esta historia? y Es fácil ver las fallas y las limitaciones de otras personas. No obstante, a me­ nudo estamos ciegos frente a las propias. ¿Cuáles son algunas áreas de tu vida que necesitas confrontar, confesar y sobre las cuales alcanzar la victoria, que fueron postergadas por demasiado tiempo? Lección para jóvenes / 59 J U E V E S 21Mayo A no
  7. 7. VIERNES 22Mayo RECUERDA Jesucristo tenía una misión clara: buscar y redimir a la humanidad caída. Las parábolas de lo perdido y encontrado ilustran diferentes aspectos de su búsqueda. Como cristianos, debemos asegurarnos de que nuestros propósitos y objetivos personales sean guiados por él antes que por nuestra herencia pecaminosa o nuestros deseos mundanos. Dios quiere ayudarnos, a cada uno, a discernir y seguir la misión que tiene en mente para nosotros. CONSIDERA » Haz a varios amigos y conocidos las siguientes preguntas. Incluye, si es posible, al menos a uno que no sea adventista y a uno que no sea cristiano. ¿Cómo te das cuenta de dónde estás o dónde debieras estar en tu vida? ¿Cómo reconoces cuando alguien conoce cuál es su misión? ¿En quién piensas como "un hombre o una mujer con una misión"? » Crea un mapa al estilo de El peregrino. Marca tu punto de partida y tu meta. Luego agrega regiones, para representar experiencias que has tenido o que esperas tener. Por ejemplo, puedes identificar un área de desafío especial como "Montaña de dificultad", o una batalla contra el dolor, o la adicción como "Cañón oscuro". Decora tu mapa con ilustraciones. » Investiga la experiencia de una o más personas cuyas vidas ¡lustren claridad de misión, tales como Albert Schweitzer, Paul Tournier, etc. ¿En qué momento de sus vidas identificaron claramente su misión? ¿Qué eventos o personas contribuyeron a entenderla? » Utiliza tu procesador de texto o programa de arte preferido para crear un póster con la siguiente cita de Elena de White: "La mayor necesidad del mundo [...]" (La educación, p. 54). Resalta las frases que se aplican a tu propia misión personal. » Encuentra una organización, en tu comunidad, que tenga una misión clara y orientada al servicio. Pasa algunas horas como voluntario, y habla con algunos miembros de la organización para entender cómo se relacionan personalmente con la misión. » Escribe una promoción, o propaganda, estilo comercial o de avance de película, mostrando una misión que Dios te podría llamar a aceptar. AMPLÍA Proverbios 21:13; 31:8, 9; Zacarías 7:8-10. Rick Warren, Una vida con propósito (Miami, FL: Editorial Vida, 2003). Colaboraron esta semana: C. K. Japheth, Kampala, Uganda; Baluku B. Joseph, Kampala, Uganda; Paul D. Kawanguzi, Bracknell, Berkshire, Reino Unido; Kyaminyawandi Benjamín, Bugema, Uganda; Muthai Innocent, Nairobi, Kenia; Joan Namutebi, Kampala, Uganda; Sharon Wright, SilverSpring, Maryland, EE.UU. no 60 / Lección para jóvenes

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