Queridos padres: Recuerden que los maestros de Escuela Sabática enseñarán esta
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La esposa de Naamán había estado oteando el camino por la ventana. De pronto, divisó
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Lean la historia de la lección cada día de la semana y
usen lo siguiente a fin de repasar el versículo para me-
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Lección 8 | Infantes | Naamán a Dios | Escuela Sabática Menores

  1. 1. Queridos padres: Recuerden que los maestros de Escuela Sabática enseñarán esta lección en la fecha señalada. Los alumnos deberán estudiarla y hacer las actividades prácticas después, durante toda la semana, a partir de la fecha indicada. Sábado 22 Agosto Naamán sirve a Dios ^FE R E N C iAs¡ 2 Reyes 5:15-17; Profetas y reyes, pp. 186, 187. ¿Qué cosas son muy importantes para ti? ¿Tu familia? ¿Tus amigos? ¿Y en cuanto a Dios? ¿Por qué Naamán dijo que Dios era el verdadero Dios? aamán echó a correr los caballos de su carruaje lo más rápido que podían avanzar. El Dios de Israel y de la muchachita lo había curado. ¡Tan solo tenía que mostrárselo a Eliseo! La nube de polvareda volaba tras los caballos cuando Naamán y sus siervos se detuvieron frente a la casa de Eliseo. Naamán llamó a la puerta. No podía dejar de sonreír. Esta vez, Eliseo fue a la puerta a atenderlo. Naamán sonreía de oreja a oreja. Esto hizo que Eliseo se sonriera. Naamán mostró su piel sana a Eliseo: era muy tersa y de aspecto saludable. Una y otra vez le agradeció a Eliseo. Eliseo tan solo asentía y sonreía. -¡Ahora sé que no existe otro Dios en todo el mundo como el Dios de Israel! -exclamó Naamán-. Por favor, acepta estos regalos. Los siervos de Naamán comenzaron a descargar toda la plata, el oro y los vestidos nuevos que ha­ bían traído. Eliseo levantó su mano. - N o -dijo sacudiendo su cabeza-. No recibiré ningún regalo. Elíseo no deseaba recibir regalos de Naamán, porque no quería que Naamán pensara que debía pa­ gar para hacer que Dios lo sanara. Eliseo quería que únicamente Dios recibiese la gloria por haber sa­ nado a Naamán. Él tan solo estaba feliz de que Naamán ahora conociera al verdadero Dios. Naamán le rogó a Eliseo que aceptara los regalos. -P o r favor, toma estos regalos. Quiero demostrarte cuán agradecido estoy. Aun así, el profeta Eliseo negó con la cabeza. Naamán inclinó el rostro en actitud de agradecimiento a Eliseo y a su Dios. Sus siervos guardaron los regalos. Naamán se subió al carruaje y sacudió las riendas, mientras gritaba: -¡Vám onos a casa! M E N S A J E Servimos a otros, pero ponemos a Dios en primer lugar. “Ahora conozco que no hay Dios en toda la tierra, sino en Israel” (2 Reyes 5:15). ü ü 37
  2. 2. La esposa de Naamán había estado oteando el camino por la ventana. De pronto, divisó una nube de polvo en el sendero. ¡Su esposo! Salió corriendo a recibirlo. ¡No podía creer lo que veían sus ojos! Las manchas de lepra blanca habían desaparecido completamente. -¡Estás bien! -exclamó, gozosa. ¡Ahora era ella la que no podía dejar de sonreír! Naamán sonreía y se reía mientras con­ taba a su esposa todo lo que había sucedido. -Y o sabía que el profeta de la muchachita podía sanarte -dijo ella. -Sí, pero no fue el profeta el que me sanó -corrigió Naamán-. Fue Dios. No hay otro Dios como él. El Dios de Israel es el Dios verdadero. He decidido adorarlo solamente a él de ahora en más. Todo el país se enteró de que la lepra de Naamán había desaparecido. Todo el país ahora sabía que había un Dios en Israel que podía hacer cosas poderosas, que sus ídolos nunca po­ drían hacer. 38 ^yyy[yyyyt¡jyy:
  3. 3. Lean la historia de la lección cada día de la semana y usen lo siguiente a fin de repasar el versículo para me- morizar: Ahora reconozco.... (Señalar la frente con el dedo) que no hay Dios...... (Sacudir la cabeza, diciendo “No”) en todo el mundo.. . .(Extender los brazos) sino solo en Israel... (Juntar los brazos, en­ trelazar las manos) 2 Reyes 5:15..........(Palmas juntas, luego abiertas) Lean 2 Reyes 5:15 al 17. Pregunta a tu niño: ¿Por qué Naamán ofreció regalos al profeta Elíseo? ¿Por qué Elíseo no los aceptó? Naamán ¿volvió a adorar a los ído­ los? ¿A quién adoró desde aquel momento? Ora con tu hijo cada mañana. Pide a Dios que ayude a.tu hijo a permanecer cerca de él y a servirlo a lo largo del día. Anima a tu hijo a compartir con alguien la Cinta del Primer Lugar que hicieron en la Escuela Sabática y que le cuente la historia de Naamán, que puso a Dios en pri­ mer lugar en su vida (o dibujen una cinta sobre un papel azul y escriban “Dios está en primer lugar”). Anima a tu hijo a compartir con alguien la Cinta del Primer Lugar que hicieron en la Escuela Sabática y que le cuente la historia de Naamán, que puso a Dios en primer lugar en su vida (o dibujen una cinta sobre un pa­ pel azul y escriban “Dios está en pri­ mer lugar”). Canten “Estoy alegre”. Elíseo. Pregúntale: ¿Por qué no recibió los regalos Elíseo? Nosotros ¿deberíamos recibir regalos por ayudar a otros? ¿Por qué? MIERCOLESCorre una carrera con tu hijo o tómale el tiempo mientras corre contra reloj. Dile: ¡Llegaste en____ lugar! ¿Cómo te sientes? ¿Cómo crees que se siente Dios cuando lo colocas en primer lugar en tu vida? ¿Cómo piensas que se siente cuando lo pones en último lugar? ¿Qué podemos hacer hoy, para poner a Dios en primer lugar en nuestra vida? Hagan algo que tu hijo sugiera. Pide a tu hijo que dibuje y decore una tarjeta de agra­ decimiento. Envíensela a alguien que haya ayudado a tu hijo a co­ nocer mejor aJesús. Ayuda a tu hijo a ordenar monedas según su valor monetario. Pregúntale: ¿Cuál es la que tiene más valor? ¿Cuál le sigue? ¿Hay personas que ponen el dinero en primer lugar en su vida? Oremos para que Dios te ayude siempre a ponerlo a él antes que nada. Ayuda a tu hijo a modelar monedas con arcilla, usando tapitas de botellas como cortantes. Hablen de los regalos de oro y plata que Naamán quería ofrecerle a Representen la historia bíblica con tu familia en el culto. Pregunta a tu hijo: ¿Cómo podemos darle aJesús el primer lugar en nuestra vida? (Conversar con él cada día, hacer el culto familiar, escuchar historias bíbli­ cas, asistir a la Escuela Sabática y a la iglesia, dar ofren­ das alegremente, serle obedientes, ser cortés y cariñoso con los demás, etc.) Canten “Amigo, ¿amas a Cristo?” Pidan a Dios que ayude a tu familia a ponerlo a él en primer lugar en su vida.

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